{"id":1014,"date":"2013-02-09T18:26:31","date_gmt":"2013-02-09T21:26:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014"},"modified":"2019-11-20T10:29:08","modified_gmt":"2019-11-20T13:29:08","slug":"sobre-aquel-que-vuelve-y-podria-tener-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014","title":{"rendered":"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b>Rese\u00f1as de libros<\/b><\/p>\n<p><b>Guillermo Pessoa<br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><b>Terry Eagleton: <i>Por qu\u00e9 Marx ten\u00eda raz\u00f3n<\/i><\/b><\/p>\n<p>Barcelona, Pen\u00ednsula, 2012<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Terry Eagleton es profesor de Teor\u00eda Cultural de la Universidad de Manchester. Cuenta con una amplia bibliograf\u00eda, en la que destacamos en especial, t\u00edtulos como <i>Las ilusiones del<\/i> <i>posmodernismo<\/i> (1997) e <i>Ideolog\u00eda <\/i>(1995). El libro que rese\u00f1amos a\u00fan no ha sido editado en la Argentina. Lo que se propone en \u00e9l es tomar diez \u201clugares comunes\u201d de cr\u00edticas al marxismo y rebatirlos con profundidad, amenidad y pizcas del mejor humor brit\u00e1nico. No es poco.<\/p>\n<p>Repasemos brevemente esa decena mencionada. El marxismo\u2026 1) estar\u00eda acabado, 2) es bueno en teor\u00eda pero se demostr\u00f3 poco menos que horrible en la pr\u00e1ctica, 3) es determinista, 4) es una mera utop\u00eda, 5) cae en un reduccionismo econ\u00f3mico, 6) expresa un materialismo craso, 7) tiene una obsesi\u00f3n por las clases sociales y en especial por la clase obrera, 8) es partidario de una violencia elitista, 9) propone un estado todopoderoso y 10) frente a los nuevos problemas que trajo el pasado siglo: feminismo, anticolonialismo y ecologismo; casi no tuvo nada para decir. Recorramos, entonces, parte de las respuestas dadas por el ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el primer \u201clugar com\u00fan\u201d, en forma muy ir\u00f3nica Eagleton dice que los primeros interesados en que el marxismo se acabe\u2026 son los propios marxistas. Esto es as\u00ed porque significar\u00eda que el capitalismo ha sido derrocado, al ser \u00e9se precisamente uno de los objetivos centrales del marxismo. Que aqu\u00e9l, pese a sus achaques, siga \u201cvivito y coleando\u201d; torna pertinente a\u00fan al marxismo como una praxis pol\u00edtica perentoria.<\/p>\n<p>En cuanto a que fue bueno en teor\u00eda pero fracas\u00f3 estrepitosamente cuando se lo puso en pr\u00e1ctica, Eagleton rompe lanzas diciendo que \u201cen realidad, en un cierto sentido parad\u00f3jico, el stalinismo, lejos de desacreditar la obra de Marx, es prueba de su validez\u201d<i> <\/i>(33)<i>.<\/i><\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde el texto presenta ciertas insuficiencias. \u00bfQu\u00e9 fue el stalinismo? \u00bfCu\u00e1l es hoy el estado de la cuesti\u00f3n en cuanto a su an\u00e1lisis? \u00bfQu\u00e9 balance y caracterizaci\u00f3n se hace de la misma URSS luego de la Segunda Guerra y de la propia muerte de Stalin? \u00bfY de los reg\u00edmenes instaurados en Europa Oriental? \u00bfCuba entrar\u00eda dentro de dichas coordenadas? Tales interrogantes no est\u00e1n siquiera planteados en el trabajo.<\/p>\n<p>La sola menci\u00f3n a Isaac Deutscher como punto de referencia te\u00f3rica da un poco la pista en cuanto a la orientaci\u00f3n que gu\u00eda al acad\u00e9mico brit\u00e1nico. Una pena. Pues una de las razones por las cuales Marx <i>ten\u00eda raz\u00f3n<\/i>, es precisamente al haber previsto la inviabilidad del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d\u2026 y para colmo atrasado. Algo que naturalmente Eagleton conoce (menciona la famosa cita de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i> en cuanto a que si eso ocurriese \u201cse volver\u00eda a la vieja mierda y a repartir la miseria\u201d) pero no lo extiende ni desarrolla a los fen\u00f3menos concretos del siglo XX. La deficiencia se profundiza al ignorar los ricos debates de la transici\u00f3n en la URSS de los a\u00f1os veinte por ejemplo y al no intentar acercarse a una definici\u00f3n m\u00e1s precisa del fen\u00f3meno de la \u201cURSS como estado obrero\u201d.<\/p>\n<p>En su tercer \u00edtem afirma:<\/p>\n<p>\u201cMarx no era ning\u00fan adorador ingenuo del progreso (\u2026) Y es que el determinismo hist\u00f3rico invita al quietismo pol\u00edtico. Podr\u00eda decirse que hoy ya no esperamos con ansia la llegada de lo inevitable, como ocurr\u00eda en el siglo XIX. Quien empieza una frase diciendo \u2018actualmente es inevitable que\u2026\u2019 evoca por lo general malos presagios\u201d (55-6)<\/p>\n<p>En un cap\u00edtulo de raigambre filos\u00f3fica, al igual que el sexto, nos parece muy saludable (y no nos extra\u00f1a conociendo al autor) que un marxista brit\u00e1nico \u2013la cuna del \u201cmarxismo anal\u00edtico\u201d\u2013 rompa con los criterios fetichistas sobre el desarrollo de las fuerzas productivas, en aras de los cuales deber\u00eda inmolarse el hombre. Critica sin piedad la muletilla de que el demiurgo llamado Historia conduce inexorablemente al socialismo, cuando, como muy bien se\u00f1ala, a lo \u00fanico que inevitablemente lleva es al quietismo pol\u00edtico y a la frustraci\u00f3n militante cuando se comprueba que no ha tenido lugar.<\/p>\n<p>Si hay algo con que machacan los medios de \u201cdesinformaci\u00f3n\u201d, al igual que muchos integrantes de cierta academia, es el latiguillo de que el marxismo \u201cahoga y desde\u00f1a al individuo\u201d y que \u00e9ste es subsumido dentro de esa estructura mayor y asfixiante que es el Estado. Eagleton sostiene en el punto cuatro que \u201cmerece la pena poner de relieve el inter\u00e9s de Marx por el individuo, pues se contradice claramente con la caricaturizaci\u00f3n que se hace habitualmente de su obra (\u2026). Se podr\u00eda decir incluso que el libre florecimiento de los individuos es el objeto exclusivo de sus ideas pol\u00edticas, siempre y cuando recordemos que esos individuos deben hallar una v\u00eda de florecimiento en com\u00fan\u201d (92).<\/p>\n<p>La modernidad plantea con toda fuerza la tensi\u00f3n entre \u201cindividuo\u201d y \u201cestado\u201d; el particular y el universal, para decirlo con la terminolog\u00eda hegeliana. El liberalismo reduce el individuo a <i>homo economicus<\/i>, y entiende la libertad como un l\u00edmite (y una competencia) hacia el otro individuo. El estado \u201camenaza\u201d esa supuesta independencia, que no es otra cosa que el sometimiento ciego al mercado. Ciertas teor\u00edas organicistas, junto a sesgadas interpretaciones de Hegel y, ni que decir tiene, las pr\u00e1cticas stalinistas del siglo XX, dilu\u00edan a \u00e9ste bajo la f\u00e9rula estatal. Eagleton retoma una de las caracterizaciones cardinales de Hegel continuadas por Marx, en cuanto a que el pleno desarrollo del individuo no se encuentra en una sociedad individualista donde el \u201cinfierno son los otros\u201d (Sartre), sino en aquella donde los productores asociados, al permitir el florecimiento com\u00fan, sentar\u00e1n las bases para el para el verdadero desarrollo personal.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el libro cobra una importancia \u201cpol\u00edtico-educativa\u201d primordial. El comprensible desprestigio que el socialismo tiene entre las masas, que tambi\u00e9n descreen de las \u201csupuestas bondades\u201d del capitalismo en esta su hora de crisis, obliga a entender que esa \u201cidea\u201d de socialismo tiene que ser superada, y para ello, ciertas premisas del marxismo como las que el texto enuncia se tornan imprescindibles. S\u00f3lo volver\u00e1 a estar en la agenda de los trabajadores europeos y del mundo como programa y proyecto de sociedad cuando se visualice que es opuesto por el v\u00e9rtice tanto al capitalismo como a los llamados socialismos reales del siglo anterior.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo que sigue es una nueva vuelta de tuerca a lo que venimos se\u00f1alando: \u201cEl reduccionista econ\u00f3mico es el capitalismo, y no el marxismo. Es el capitalismo el que cree en la producci\u00f3n por la producci\u00f3n misma (en el sentido m\u00e1s restringido del t\u00e9rmino \u201cproducci\u00f3n\u201d). Marx, sin embargo, cree en la producci\u00f3n por la producci\u00f3n misma en un sentido m\u00e1s generoso de la palabra. \u00c9l sostiene que hay que valorar la realizaci\u00f3n personal humana como un fin en s\u00ed misma, en vez de reducirla a instrumento de otra meta u objetivo\u201d (117).<\/p>\n<p>El verdadero objetivo del capitalismo es la obtenci\u00f3n de plusval\u00eda, que debe realizarse en el mercado como ganancia. En aras de eso, todo se mercantiliza. Incluido el hombre (burgu\u00e9s y proletario). El capitalismo reduce toda la policroma realidad a ese chato economicismo. Nos particulariza, nos \u201cve\u201d s\u00f3lo como mec\u00e1nicos, operadores de call center, docentes o metal\u00fargicos. De ah\u00ed su uniformidad. Aunque parezca un contrasentido, el socialismo como lo entiende Marx, a partir de una igualdad desde el punto de largada, ser\u00e1 el \u00fanico sistema que <i>realmente<\/i> obtenga una desigualdad de actitudes, comportamientos y vocaciones. Eagleton lo deja perfectamente en claro.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo siete Eagleton refuerza algo que se le atribuye a Marx como sociologismo, pero que \u00e9l considera un acierto pol\u00edtico may\u00fasculo del autor de <i>El capital: <\/i>su \u201cobsesi\u00f3n\u201d por el an\u00e1lisis de clase y por la centralidad que para el cambio revolucionario adquiere la clase trabajadora. Si esto podr\u00eda ser relativamente cierto en la \u00e9poca en que escrib\u00eda Marx, ahora es lisa y llanamente un desprop\u00f3sito, gritan a coro infinidad de cr\u00edticos del alem\u00e1n. Sin embargo, Eagleton les retruca: \u201cChris Harman calcula un tama\u00f1o estimado para la clase obrera global de cerca de 2.000 millones de personas, a las que hay que a\u00f1adir otra cifra muy similar de individuos sometidos a una l\u00f3gica econ\u00f3mica muy similar. Seg\u00fan otras estimaciones, ese n\u00famero subir\u00eda hasta los 3.000 millones de personas, aproximadamente. La clase obrera parece haber tenido mucho menos \u00e9xito que Lord Lucan a la hora de hacerse desaparecer\u201d (asesino ingl\u00e9s que desapareci\u00f3 sin dejar rastros) (170).<\/p>\n<p>Y en el cap\u00edtulo que sigue, remata: \u201cEn el caso de la revoluci\u00f3n socialista, eso significa que la clase obrera organizada, unida a sus diversos aliados, desbanca del poder a la burgues\u00eda o a la clase media capitalista. Pero Marx consideraba que la clase obrera era, con mucho, la m\u00e1s numerosa de la sociedad capitalista. As\u00ed que estar\u00edamos hablando aqu\u00ed de las acciones de una mayor\u00eda, y no de un peque\u00f1o grupo de rebeldes. Puesto que la esencia del socialismo es el autogobierno popular, nadie puede llevar a cabo una revoluci\u00f3n socialista en nuestro lugar, igual que nadie puede considerarse un experto jugador de p\u00f3ker en nuestro nombre\u201d (181).<\/p>\n<p>Esta \u201cactualizaci\u00f3n\u201d es harto pertinente. Para Marx, sostiene y documenta Eagleton, la clase trabajadora comanda la alianza social con los dem\u00e1s sectores oprimidos contra la clase burguesa en su conjunto, con vistas a la revoluci\u00f3n socialista. Nada m\u00e1s alejado del marxismo que la idea conspirativa de peque\u00f1os grupos que muchas veces se le atribuye (aqu\u00ed el libro con acierto, remarca tambi\u00e9n, que ese injusto \u201csanbenito\u201d le cay\u00f3 asimismo a marxistas del siglo XX como Lenin, Trotsky y hasta la propia Rosa y su grupo Espartaco), y que as\u00ed como \u201cnadie puede jugar al p\u00f3ker en nuestro nombre\u201d, no hay sustituismo que valga: o es la clase trabajadora la que acaudilla el proceso (y esto tiene car\u00e1cter universal hoy, sin perder de vista las especificidades de regiones y pa\u00edses en particular) o no hay efectiva revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>La vigencia del marxismo se patentiza tambi\u00e9n, seg\u00fan Eagleton, cuando se caracteriza y valoriza la democracia liberal, burguesa. Contrariamente a muchos izquierdistas y aun marxistas contempor\u00e1neos que ven en aqu\u00e9lla un horizonte definitivo e insuperable (a contramano de las rebeliones en Am\u00e9rica Latina, que fueron <i>contra<\/i> ese r\u00e9gimen, si bien \u00e9ste se recompuso y reconquist\u00f3 cierta legitimidad), el libro recuerda que \u201cMarx es un creyente demasiado entusiasta en la soberan\u00eda popular como para contentarse con ese p\u00e1lido atisbo de la misma que conocemos por el nombre de democracia parlamentaria. No se opon\u00eda en principio a los parlamentos, como tampoco se opon\u00eda Lenin. Pero la democracia era para \u00e9l algo demasiado precioso como para ser dejado exclusivamente en manos de senados y c\u00e1maras legislativas\u201d (192).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la experiencia de la Comuna ser\u00e1 invalorable, se\u00f1ala muy bien Eagleton. La democracia burguesa (nunca definida por Marx sin esta adjetivaci\u00f3n) fue sin dudas un adelanto en relaci\u00f3n con las monarqu\u00edas absolutistas de la transici\u00f3n y aun los reg\u00edmenes de excepci\u00f3n como el bonapartismo franc\u00e9s; pero hay que superarla con una democracia de nuevo tipo que el ejemplo comunero (como luego los soviets en Rusia) pon\u00eda como realidad tangible. Para ser fieles con el t\u00edtulo que estamos rese\u00f1ando, aqu\u00ed tambi\u00e9n <i>Marx ten\u00eda raz\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo cap\u00edtulo, se repasan problem\u00e1ticas que Marx, si bien atendi\u00f3, no fueron el centro de su an\u00e1lisis. La denominada cuesti\u00f3n nacional (algo que reconforta leer en un marxista brit\u00e1nico, ya que muchos intelectuales y corrientes pol\u00edticas europeas que se dicen marxistas fueron eurocentristas y hasta imperialistas sin m\u00e1s) con el caso m\u00e1s patente de Irlanda, por ejemplo, el ecologismo y las cuestiones de g\u00e9nero, encontraron en el pensador alem\u00e1n desarrollos no siempre persistentes, es cierto, pero que se hallan presentes en su obra, algo que Eagleton se encarga meticulosamente de demostrar.<\/p>\n<p>El libro se cierra con una caracterizaci\u00f3n y un llamado a la acci\u00f3n: \u201c\u00bfHa habido alguna vez un pensador m\u00e1s caricaturizado?\u201d (226) se pregunta Eagleton. Ya el interrogante tiene impl\u00edcita la respuesta. Marx es, junto con Trotsky, nos permitimos agregar, objeto de las m\u00e1s absurdas, malintencionadas e ignorantes caricaturas que se hayan conocido en la literatura pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La admonici\u00f3n final tiene que ver con los \u201cnuevos aires\u201d que soplan en el mundo. El ciclo de rebeliones que abri\u00f3 el nuevo siglo, sumado a una de las crisis m\u00e1s importantes que el capitalismo globalizado est\u00e1 viviendo, es campo nutricio para que el pensamiento de Marx resurja y se abra la posibilidad de dar pelea para leerlo no con la clave de lectura que los reg\u00edmenes que se instalaron en su nombre pretendieron (y hasta cierto punto, lograron) imponer. En la cabeza de millones de trabajadores, j\u00f3venes y estudiantes, eso se plantea como una urgente necesidad. El libro de Eagleton colabora con esta tarea. <i>El tiempo es<\/i> <i>hoy<\/i>, como el propio pensador brit\u00e1nico certifica: \u201cEl viejo slogan comunista del \u2018socialismo o barbarie\u2019 siempre les ha parecido a algunos un tanto apocal\u00edptico de m\u00e1s. En estos momentos en los que la historia se encamina a trompicones hacia un posible escenario de guerra nuclear y de cat\u00e1strofe medioambiental, cuesta ver de qu\u00e9 otro modo se puede tomar ese lema que no sea como la m\u00e1s sobria verdad. Si no actuamos ahora, todo parece apuntar a que el capitalismo ser\u00e1 nuestra tumba\u201d (224).<\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Daniel Bensa\u00efd: <i>Marx ha vuelto<\/i><\/b><\/p>\n<p>Buenos Aires, Edhasa, 2011<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Daniel Bensa\u00efd, fallecido a comienzos de 2010, fue uno de los dirigentes estudiantiles del llamado Mayo Franc\u00e9s de 1968, integrante de la corriente mandelista y desarroll\u00f3 adem\u00e1s de una amplia tarea acad\u00e9mica como profesor de filosof\u00eda en la Universidad de Par\u00eds. Este texto se edit\u00f3 en la Argentina a fines de 2011, y nos parece pertinente vincularlo a la cr\u00edtica que realizamos sobre el libro de Eagleton.<\/p>\n<p>El libro tiene dos partes bien delimitadas. En la segunda (comenzaremos por all\u00ed), Bensa\u00efd presenta did\u00e1cticamente (no vulgarizando) la estructura, los \u201ccimientos\u201d, de <i>El capital<\/i>. Tomando la analog\u00eda del policial duro, ve en el trabajo de Marx la labor detectivesca en busca de develar <i>la novela negra del capital.<\/i><\/p>\n<p>Generalmente, en trabajos de esta \u00edndole, apenas se pasa del tomo I de la obra.<sup>1<\/sup> Aqu\u00ed, en un esfuerzo que creemos rinde sus frutos, el autor realiza un intento de aproximaci\u00f3n a las categor\u00edas de reproducci\u00f3n simple y ampliada (tomo II), como as\u00ed tambi\u00e9n de la ley de tendencia de ca\u00edda de la tasa de ganancia, junto a la denominada por Marx \u201cf\u00f3rmula trinitaria\u201d y el fetichismo que conlleva, que se encuentran en el tomo III. La vinculaci\u00f3n con la crisis que vive el mundo, y Europa en particular, encuentran en ese entramado te\u00f3rico un comienzo de comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero ser\u00e1 en su primera parte, donde aborda problemas pol\u00edticos y filos\u00f3ficos, cuando el autor, adem\u00e1s de divulgar, realiza algunas sugerentes apreciaciones. Digamos que muchas de ellas se encuentran en otro trabajo suyo, de m\u00e1s largo aliento, <i>Marx intempestivo. Grandezas y miserias de una aventura cr\u00edtica<\/i>.<\/p>\n<p>Veamos algunas de ellas: pese a ciertas \u201cincrustaciones positivistas y\/o deterministas\u201d en las que Marx (y Engels) en ciertas ocasiones puedan caer, para el franc\u00e9s \u201cel hilo rojo\u201d del marxismo, y de all\u00ed su \u201cgenuina\u201d dial\u00e9ctica, es aprehender estructuras din\u00e1micas y abiertas. La historia no hace nada, nos recuerda citando a su biografiado. El final est\u00e1 abierto y es incierto. Precisamente pondr\u00e1 especial atenci\u00f3n en la cr\u00edtica que el \u201cjoven\u201d Marx realizara al denominado por aqu\u00e9l <i>comunismo grosero<\/i>. Ejemplo de craso economicismo y nivelaci\u00f3n uniforme, mediante el estado, de la clase obrera y la poblaci\u00f3n toda.<\/p>\n<p>Pensamos s\u00ed, que en su af\u00e1n por ver en Marx un partidario de la autodeterminaci\u00f3n de la clase trabajadora (lo que Draper llamaba \u201cel socialismo desde abajo\u201d), cosa que es cierta; observa muy linealmente dicho itinerario pol\u00edtico. Por ejemplo, sostiene que ya en el temprano 1843, el autor de <i>La cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/i> abrazaba claramente esa posici\u00f3n. Sin ahondar en el tema, nos parece m\u00e1s cercana a la verdad hist\u00f3rica la sugerente apreciaci\u00f3n de L\u00f6wy (en <i>La revoluci\u00f3n en el joven Marx<\/i>), cuando afirmaba que all\u00ed todav\u00eda el problema no estaba enteramente resuelto para Marx: a\u00fan la filosof\u00eda, que supon\u00eda el cerebro, era la <i>activa, <\/i>mientras que el proletariado, el coraz\u00f3n, la fuerza material, era lo <i>pasivo<\/i>. La lucha de los trabajadores de Silesia (algo que se procesar\u00e1 intelectualmente con las<i> Tesis sobre Feuerbach<\/i>) ser\u00e1 el acicate para que Marx madure y supere una posici\u00f3n de cierta unilateralidad.<\/p>\n<p>Un m\u00e9rito del libro es asignarle importancia en la obra marxiana al tema de la organizaci\u00f3n y el partido. El texto, creemos que correctamente, escapa de dos posiciones sim\u00e9tricas pero erradas: la de pensar que ya en Marx est\u00e1 todo dicho sobre ese tema (como si el problema organizativo se agotara en 1848 o 1871), y la otra postura de \u201cver\u201d un Marx como una especie de \u201csocialista solitario\u201d, c\u00f3modo en la soledad del Museo Brit\u00e1nico, casi en una actitud contemplativa. Ubica al Lenin del <i>Qu\u00e9 hacer<\/i> como un perfecto ejemplo de continuidad y discontinuidad con la visi\u00f3n decimon\u00f3nica que inevitablemente tuvieron los autores del <i>Manifiesto<\/i>.<\/p>\n<p>Bensa\u00efd, dirigente muy importante del movimiento trotskista (tiene un muy libro sobre el tema) traza un paralelo entre el concepto de <i>revoluci\u00f3n permanente<\/i> y el de <i>revoluci\u00f3n total<\/i> de Marx. Los ve en una triple perspectiva: adem\u00e1s de extenderse a la arena internacional, la misma tiene un alcance pol\u00edtico-social y hasta se expresa en los intersticios de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>En un punto de acuerdo con Eagleton, observa en Marx un precursor de la ciencia pol\u00edtica a la altura del propio Maquiavelo. Y recuerda que ese aspecto tiende (interesadamente) a olvidarse. Se\u00f1ala que \u201cMarx es un cronista ignorado y sutil de la vida parlamentaria inglesa (\u2026) encontramos en \u00e9l una cr\u00edtica de la raz\u00f3n de Estado que va de la mano de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (\u2026). En la trilog\u00eda sobre Francia, Marx se convierte en cronista tambi\u00e9n de las coyunturas pol\u00edticas, entendidas no como simples ecos de mecanismos econ\u00f3micos, sino como cruce de m\u00faltiples determinaciones\u201d (73).<\/p>\n<p>La pol\u00edtica tiene su especificidad y no es una \u201cmera sirvienta\u201d de la econom\u00eda. Eso es Marx, dice correctamente Bensaid. Lo contrario ser\u00eda caer en un \u201cchato sociologicismo y economicismo\u201d. Recuerda las lecciones que Marx y Engels sacaron cuando observaron las primeras elecciones en donde particip\u00f3 la clase obrera inglesa. La representaci\u00f3n pol\u00edtica no se desprende directamente, sin mediaciones, de su posici\u00f3n social. No menos importante es la advertencia que halla en Marx, en relaci\u00f3n a las insuficiencias y limitaciones que conlleva la democracia burguesa, hija tard\u00eda de la Gran Revoluci\u00f3n. Los sucesos parisinos de 1871 oficiar\u00e1n de est\u00edmulo te\u00f3rico y pr\u00e1ctico: \u201cLa Comuna de Par\u00eds, forma definitivamente alcanzada de emancipaci\u00f3n social, es treinta a\u00f1os despu\u00e9s como la cr\u00edtica en acto al estado burocr\u00e1tico: el inter\u00e9s particular convertido <i>efectivamente<\/i> en inter\u00e9s general (\u2026) La Comuna es una revoluci\u00f3n contra el estado mismo, ese aborto sobrenatural de la sociedad. La Comuna es el pueblo que toma en sus manos su propia vida social. Una revoluci\u00f3n para quebrar el horroroso aparato de dominio de unas clases sobre otras\u201d (79).<\/p>\n<p>Si<i> Marx ha vuelto, <\/i>como pretende decirnos Bensa\u00efd, es entre otras cosas \u2013y fundamentalmente\u2013 para recordarnos esa perentoria y a la vez fascinante tarea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Milc\u00edades Pe\u00f1a: <i>Historia del pueblo argentino<\/i><\/b><\/p>\n<p>Edici\u00f3n definitiva. Pr\u00f3logo de Horacio Tarcus. Buenos Aires, Emec\u00e9, 2012<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>En 2012 tambi\u00e9n \u201cha vuelto\u201d un marxismo de buen cu\u00f1o que nuestra corriente viene reivindicando, estudiando y por supuesto, intentando actualizar cr\u00edticamente. Nos referimos al que sintetiza la obra de Milc\u00edades Pe\u00f1a. Bajo la direcci\u00f3n de Horacio Tarcus, se publica la versi\u00f3n definitiva de la <i>Historia<\/i><i> del pueblo argentino<\/i> que el autor platense hab\u00eda publicado fragmentariamente en la colecci\u00f3n Fichas, hacia fines de la d\u00e9cada del cincuenta del pasado siglo.<\/p>\n<p>No es nuestra intenci\u00f3n aqu\u00ed realizar una ex\u00e9gesis de la producci\u00f3n de Pe\u00f1a (remitimos en particular el cap\u00edtulo \u201cActualidad de las pol\u00e9micas de Milc\u00edades Pe\u00f1a\u201d, en <i>Revoluci\u00f3n o dependencia <\/i>de Marcelo Yunes). S\u00ed recodar algunos aspectos que Tarcus menciona en su introducci\u00f3n y polemizar con la principal de sus conclusiones.<\/p>\n<p>El trabajo del joven Pe\u00f1a (contaba con poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os cuando lo realiz\u00f3) es en verdad un borrador, el esbozo de un proyecto de m\u00e1s largo aliento que como sabemos no pudo ser llevado a cabo (Pe\u00f1a se suicid\u00f3 al cumplir los 32 a\u00f1os). Su labor autodidacta, iniciada junto a su militancia en la corriente morenista, realza m\u00e1s los m\u00e9ritos de su trabajo y del marxismo que practic\u00f3: para nada dogm\u00e1tico, dial\u00e9ctico y con lecturas que el com\u00fan del marxista argentino y hasta latinoamericano de su tiempo carec\u00eda (el mismo Tarcus public\u00f3 el curso que Pe\u00f1a dict\u00f3 en 1958 como introducci\u00f3n a Marx donde esto queda patentizado).<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n de la historia argentina que lleva a cabo es una pol\u00e9mica categ\u00f3rica contra tres corrientes: la historiograf\u00eda liberal, la revisionista y la marxista vulgar. Acierta Tarcus al plantear esto y tambi\u00e9n cuando se\u00f1ala que \u201cla Revoluci\u00f3n de Mayo es ejemplo de que Pe\u00f1a no redujo \u00e9sta, como hizo el marxismo vulgar, a sus ra\u00edces econ\u00f3micas y la hac\u00eda asimilable al ciclo de las revoluciones burguesas\u201d<i>.<\/i><sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Los logros de Pe\u00f1a, que sirvieron de base a estudios acad\u00e9micos que casi nunca dieron cuenta de ellos, en una enumeraci\u00f3n meramente descriptiva, son, adem\u00e1s del mencionado: la cr\u00edtica a la caracterizaci\u00f3n de feudal para la conquista americana y las consecuencias pol\u00edticas de ella; el an\u00e1lisis fiel al materialismo hist\u00f3rico de la etapa del rosismo y la organizaci\u00f3n nacional; intentar una conceptualizaci\u00f3n de la clase dominante argentina: sus limitaciones \u201cobjetivas\u201d, no de mentalidad o fruto de cierta psicolog\u00eda, para llevar adelante un proyecto realmente aut\u00f3nomo e industrial, aun dentro de los marcos del capitalismo; el car\u00e1cter deformado de la propia estructura social y productiva argentina, profundizada luego con el proceso de sustituci\u00f3n de importaciones que Pe\u00f1a, agudamente, denominaba \u201cpseudo industrializaci\u00f3n\u201d; c\u00f3mo una real industrializaci\u00f3n deb\u00eda afectar a las relaciones de propiedad y por ende la burgues\u00eda local estaba incapacitada para llevarla a cabo; su an\u00e1lisis del 17 de Octubre y los or\u00edgenes del peronismo, el an\u00e1lisis de \u00e9ste en el gobierno y la definici\u00f3n y posicionamiento ante el golpe gorila que lo derrib\u00f3.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>En ese marco entonces, la publicaci\u00f3n de este libro es una noticia muy bienvenida para que aquellas nuevas generaciones que se acercan al marxismo entiendan c\u00f3mo \u00e9ste intent\u00f3 expresarse en el pa\u00eds, y por qu\u00e9 tiene en Pe\u00f1a un jal\u00f3n insoslayable.<\/p>\n<p>Habl\u00e1bamos de diferencias con el enfoque de Tarcus y su valoraci\u00f3n sobre Pe\u00f1a. Retomando lo que afirmaba en otros trabajos, el ex director de la Biblioteca Nacional se\u00f1ala: \u201cEn suma, mientras la perspectiva liberal, revisionista y marxista vulgar construyen narrativas hist\u00f3ricas edificantes y teleol\u00f3gicas\u2026 la visi\u00f3n tr\u00e1gica nos ofrece una historia abierta que nos deja en la incertidumbre. Aguijoneado por el pesimismo de la inteligencia \u2013 Gramsci dixit\u2013, Pe\u00f1a nos muestra que las agudas contradicciones que desgarran el tejido social no est\u00e1n en v\u00edas de resolverse positivamente en s\u00edntesis superiores, ll\u00e1mense el Pueblo, la Naci\u00f3n, la Revoluci\u00f3n, el Socialismo, el Proletariado o, tan siquiera, el Partido (\u2026) Cree simplemente que las burgues\u00edas han concluido el per\u00edodo hist\u00f3rico en que revolucionan en sentido progresista el orden social, mientras que la clase trabajadora no ha logrado a\u00fan constituirse en el sujeto que lleva a cabo el relevo hist\u00f3rico. Por eso su tiempo es de tragedia. (\u2026) entend\u00eda que viv\u00eda en tiempos de tragedia\u201d (23-4).<\/p>\n<p>No importa ahora lo que piensa Tarcus, sino lo que \u00e9l <i>cree <\/i>que pensaba Pe\u00f1a. Nos explicamos. No hay dudas que en los or\u00edgenes de la conformaci\u00f3n del estado nacional y hasta los finales del siglo XIX aproximadamente, Pe\u00f1a sosten\u00eda que la <i>tragedia <\/i>era tal porque ning\u00fan sector del bloque dominante (ni la burgues\u00eda agraria pampeana, ni la comercial porte\u00f1a, ni los incipientes \u201cindustriales\u201d del interior y el litoral) pod\u00eda efectivamente llevar a cabo las tareas que otras burgues\u00edas, en otro tiempo y lugar hab\u00edan realizado: un desarrollo realmente aut\u00f3nomo en el marco de la econom\u00eda mundial y con una industria integrada. No hab\u00eda como tal sujeto alguno que pudiese realmente lograrlo.<\/p>\n<p>Es <i>tragedia<\/i> precisamente, dicho de modo hegeliano, porque no existe <i>superaci\u00f3n<\/i>.<i> No hay sujeto: la burgues\u00eda fue y el proletariado a\u00fan no es.<\/i> Tarcus hasta aqu\u00ed, lee bien a Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>Pero <i>en el siglo XX<\/i> ese sujeto s\u00ed existe, aunque \u201ca\u00fan no se puso como tal\u201d. Es la clase trabajadora acaudillando a los dem\u00e1s sectores subalternos. Pe\u00f1a lo se\u00f1ala m\u00e1s de una vez, y con particular \u00e9nfasis en los trabajos de pol\u00e9mica con Jorge Abelardo Ramos y de estudio sobre la clase dominante argentina y el imperialismo (textos que no forman parte del libro que estamos comentando). La diferencia es decisiva.<\/p>\n<p>El autor de la <i>Historia<\/i>\u2026 comprueba que la clase obrera existe y que parad\u00f3jicamente la <i>pseudo industrializaci\u00f3n<\/i> la expande y concentra. No pierde de vista y lo estimula el comprobar c\u00f3mo esa clase actu\u00f3 en otros pa\u00edses y regiones contempor\u00e1neas, que el siglo XIX apenas hab\u00eda entrevisto. Pero para el marxismo de Pe\u00f1a (embebido de las lecciones hist\u00f3ricas y de los balances de Lenin y Trotsky), la conciencia pol\u00edtica juega un rol esencial\u00edsimo. Justamente como entiende muy bien esto, no es un \u201coptimista determinista\u201d que piensa que el propio proceso objetivo conduce linealmente a aqu\u00e9lla. Pero tampoco su pesimismo lo lleva a emparentar la <i>tragedia decimon\u00f3nica<\/i> con el mundo de mediados del siglo XX.<\/p>\n<p>Es cierto que un art\u00edculo no incluido en esta edici\u00f3n (uno de los m\u00e1s flojos, por unilaterales, de Pe\u00f1a, aunque no exento de algunas intuiciones sugerentes) sobre el quietismo y el conservadorismo de la clase obrera argentina, parecer\u00eda dar pie a la interpretaci\u00f3n tarcusiana. Pero es realmente poco para poder afirmar un derrotismo total, un marco de tragedia sin superaci\u00f3n en Pe\u00f1a, cuando \u00e9ste analiza la Argentina (y el mundo) de la primera mitad del siglo pasado.<\/p>\n<p>Pensamos que Pe\u00f1a, que siempre vio la historia en forma din\u00e1mica, con sus avances y retrocesos, no perdi\u00f3 la confianza (y la certeza cient\u00edfica) de que la clase obrera era la \u00fanica capaz de lograr una sociedad mejor, una sociedad socialista. Como no fue un marxista vulgar ni se apoyaba en el \u201cconsuelo\u201d de que todo marcha hacia ese destino, no dejaba de advertir las tensiones de ese sujeto, las mediaciones que deb\u00eda superar para poder arribar a su conciencia hist\u00f3rica. No creemos malinterpretarlo si decimos que su peque\u00f1a pero genial obra estaba pensada y puesta al servicio de ese objetivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Una de las escasas excepciones en la Argentina es el trabajo de N\u00e9stor Kohan: <i>El capital<\/i>, un curso que dict\u00f3 en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo hacia el a\u00f1o 2000. Si bien no concordamos en su totalidad con este trabajo, reconocemos que es un estimulante disparador para \u201centrarle\u201d a la totalidad de la obra cient\u00edfica m\u00e1s importante de Marx.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Un lugar aparte ocupan los compa\u00f1eros de El Aromo\/Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n, enemigos ac\u00e9rrimos de Pe\u00f1a y su obra. Ya nuestro compa\u00f1ero Martiniano Rodr\u00edguez en m\u00e1s de una oportunidad polemiz\u00f3 con ellos sobre el tema Revoluci\u00f3n de Mayo. Parafrase\u00e1ndolos, digamos que si no son devotos de \u201cSan Milc\u00edades\u201d, como lo denominan (\u201cSan Milc\u00edades, sus ap\u00f3stoles y la cruzada contra el conocimiento.<b> <\/b>A prop\u00f3sito de la edici\u00f3n de <i>Historia del pueblo argentino<\/i>, de Milc\u00edades Pe\u00f1a\u201d, Santiago Rossi Delaney, El Aromo, enero 2013), no es porque sean ateos. Sucede que, sencillamente, adoran a otra deidad: San Sartelli. Descalificar la definici\u00f3n de capitalismo comercial, como caracteriz\u00f3 Pe\u00f1a a la conquista espa\u00f1ola y brit\u00e1nica, horrorizarse por el empleo del ep\u00edteto de revoluci\u00f3n pol\u00edtica y terminar polemizando contra una conveniente caricatura de su propia invenci\u00f3n son algunos de los \u201cm\u00e9ritos\u201d de su \u201ccr\u00edtica\u201d. El colmo es escandalizarse porque Planeta edita a Pe\u00f1a y Feinmann lo reivindica, cuando la editorial RyR le pidi\u00f3 pr\u00f3logos a Horacio Gonz\u00e1lez, connotado intelectual kirchnerista. En fin\u2026 <i>de te fabula narratur<\/i>.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Todo lo anterior no significa, como advierte por ejemplo el texto de Yunes mencionado, que el legado de Pe\u00f1a carezca de claroscuros o no merezca una superaci\u00f3n cr\u00edticas. Por ejemplo, en relaci\u00f3n a la movilizaci\u00f3n obrera del 17 de Octubre de 1945, si bien no llega a los rasgos sectarios del PC o el PS y sus historiadores, que catalogaban de l\u00fampenes a sus asistentes y le negaban toda progresividad; el historiador platense pierde de vista, a nuestro juicio, matices importantes y termina casi igualando los sectores y fracciones en pugna. Es entonces tarea de los historiadores, investigadores y militantes marxistas revolucionarios apropiarse de ese valioso acervo, reivindic\u00e1ndolo y defendi\u00e9ndolo pero a la vez siendo cr\u00edticos de \u00e9l y apuntando a su actualizaci\u00f3n y superaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1as de libros Guillermo Pessoa Terry Eagleton: Por qu\u00e9 Marx ten\u00eda raz\u00f3n Barcelona, Pen\u00ednsula, 2012 \u00a0 Terry Eagleton es profesor de Teor\u00eda Cultural de la Universidad de Manchester. Cuenta con una amplia bibliograf\u00eda, en la que destacamos en especial, t\u00edtulos como Las ilusiones del posmodernismo (1997) e Ideolog\u00eda (1995). El libro que rese\u00f1amos a\u00fan no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1368,1643],"tags":[1349,1647],"class_list":{"0":"post-1014","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-historia-y-teoria","7":"category-revista-socialismo-o-barbarie","8":"tag-guillermo-pessoa","9":"tag-revista-sob-27"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Rese\u00f1as de libros Guillermo Pessoa Terry Eagleton: Por qu\u00e9 Marx ten\u00eda raz\u00f3n Barcelona, Pen\u00ednsula, 2012 \u00a0 Terry Eagleton es profesor de Teor\u00eda Cultural de la Universidad de Manchester. Cuenta con una amplia bibliograf\u00eda, en la que destacamos en especial, t\u00edtulos como Las ilusiones del posmodernismo (1997) e Ideolog\u00eda (1995). El libro que rese\u00f1amos a\u00fan no [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-02-09T21:26:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T13:29:08+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/logo-color-sob.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"358\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"128\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"26 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n\",\"datePublished\":\"2013-02-09T21:26:31+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:29:08+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014\"},\"wordCount\":5162,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"Guillermo Pessoa\",\"Revista SoB 27\"],\"articleSection\":[\"Historia y Teor\u00eda\",\"Revista Socialismo o Barbarie\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014\",\"name\":\"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2013-02-09T21:26:31+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:29:08+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1014#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n - Socialismo o Barbarie","og_description":"Rese\u00f1as de libros Guillermo Pessoa Terry Eagleton: Por qu\u00e9 Marx ten\u00eda raz\u00f3n Barcelona, Pen\u00ednsula, 2012 \u00a0 Terry Eagleton es profesor de Teor\u00eda Cultural de la Universidad de Manchester. Cuenta con una amplia bibliograf\u00eda, en la que destacamos en especial, t\u00edtulos como Las ilusiones del posmodernismo (1997) e Ideolog\u00eda (1995). El libro que rese\u00f1amos a\u00fan no [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2013-02-09T21:26:31+00:00","article_modified_time":"2019-11-20T13:29:08+00:00","og_image":[{"width":358,"height":128,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/logo-color-sob.png","type":"image\/png"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"26 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n","datePublished":"2013-02-09T21:26:31+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:29:08+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014"},"wordCount":5162,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"keywords":["Guillermo Pessoa","Revista SoB 27"],"articleSection":["Historia y Teor\u00eda","Revista Socialismo o Barbarie"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014","name":"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"datePublished":"2013-02-09T21:26:31+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:29:08+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1014#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Sobre aqu\u00e9l que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1015,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1014\/revisions\/1015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}