{"id":1020,"date":"2012-02-09T18:32:45","date_gmt":"2012-02-09T21:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020"},"modified":"2019-11-20T10:35:12","modified_gmt":"2019-11-20T13:35:12","slug":"de-egipto-a-grecia-pasando-por-espana-ee-uu-chile-rusia-siria-y-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020","title":{"rendered":"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo"},"content":{"rendered":"<h2>De Egipto a Grecia, pasando por Espa\u00f1a, EE.UU., Chile, Rusia, Siria y China<\/h2>\n<h1><span style=\"font-size: 1em;\">Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo<\/span><\/h1>\n<p align=\"right\">Jos\u00e9 Luis Rojo<\/p>\n<p>\u201cEn los grandes levantamientos las analog\u00edas vuelan como metralla. Las electrizantes protestas de 2011 \u2013la primavera \u00e1rabe, los veranos \u2018calientes\u2019 hel\u00e9nico e ib\u00e9rico, los \u2018ocupantes\u2019 en Estados Unidos\u2013 inevitablemente han sido comparadas con los <i>anni mirabiles<\/i> (a\u00f1os maravillosos) de 1848, 1905, 1968 y 1989. Ciertamente algunos hechos fundamentales todav\u00eda se aplican, se mantienen patrones cl\u00e1sicos se repiten. Los tiranos tiemblan, las cadenas se rompen y los palacios sufren asaltos. Las calles se transforman en laboratorios m\u00e1gicos donde se crean ciudadanos y camaradas, y las ideas radicales adquieren de repente poderes tel\u00faricos. <i>Iskra<\/i> se transforma en Facebook\u201d (\u201cLa primavera confronta el invierno\u201d, Mike Davis, <i>New Left Review<\/i>, noviembre-diciembre 2011)<\/p>\n<p><b><span style=\"text-decoration: underline;\">\u00a0<\/span><\/b><\/p>\n<p>El a\u00f1o que acaba de finalizar puede decirse que fue el de la mayor explosi\u00f3n de rebeld\u00eda desde el Mayo Franc\u00e9s de 1968. No hay otro antecedente reciente de semejante simultaneidad en las manifestaciones de la protesta de los explotados y oprimidos, que est\u00e1n configurando el surgimiento de un nuevo ciclo pol\u00edtico mundial caracterizado por una ola de rebeliones populares.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. Crisis y rebeliones urbi et orbi<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2011 marc\u00f3 un quiebre: hubo una <i>sucesi\u00f3n en cadena<\/i> de procesos de la rebeld\u00eda desde el comienzo mismo del a\u00f1o. El primer cap\u00edtulo provino de la inmensa rebeli\u00f3n egipcia desencadenada el 25 de enero y cuyo epicentro fue la Plaza Tahrir de El Cairo. La rebeli\u00f3n egipcia impact\u00f3 en el conjunto del mundo \u00e1rabe como reguero de p\u00f3lvora, teniendo como antecedente inmediato a T\u00fanez e incluso Grecia, <i>dando forma al inicio de una suerte de rebeli\u00f3n de todo el mundo mediterr\u00e1neo. <\/i><\/p>\n<p>Su trascendencia mundial fue tan inmensa que se transform\u00f3 en inspiradora directa y expl\u00edcita del movimiento de indignaci\u00f3n en Espa\u00f1a y el resto de Europa, as\u00ed como en EE.UU. y otras regiones del planeta entre las que se pueden incluir lugares tan dispares como Chile, Israel, Rusia, Colombia y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>\u00bfEl trasfondo de este fen\u00f3meno? Evidentemente, no puede ser otro que la m\u00e1s grave crisis de la econom\u00eda capitalista desde los a\u00f1os 30. Si la crisis actual no ha llegado todav\u00eda a esa magnitud, eso no quita que a cuatro a\u00f1os de su estallido no haya otra manera de definirla que como <i>la primera Gran Depresi\u00f3n del siglo XXI<\/i>.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n de dram\u00e1tico deterioro econ\u00f3mico es el <i>acicate material <\/i>que est\u00e1 por detr\u00e1s de esta generalizaci\u00f3n de las manifestaciones de rebeld\u00eda. Que est\u00e1 llamada a profundizarse este a\u00f1o, en la medida en que m\u00e1s all\u00e1 de los cantos de sirenas habituales de los analistas econ\u00f3micos, 2012 no parece augurar otra cosa que una<i> profundizaci\u00f3n <\/i>de la crisis econ\u00f3mica internacional<i>. <\/i><\/p>\n<p>Que la simultaneidad de los desarrollos ha sido facilitada por motivos \u201ct\u00e9cnicos\u201d es innegable: la expansi\u00f3n de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y su impacto entre la juventud no han dejado de cumplir su papel. Sin embargo, es obvio que la actual no es una supuesta \u201crebeli\u00f3n de la tecnolog\u00eda\u201d, como muchos medios han tratado de vender fetichizando (invirtiendo) las relaciones reales.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 por detr\u00e1s del actual ciclo de rebeli\u00f3n en curso son, por el contrario, profundos motivos <i>sociales<\/i> (las relaciones de explotaci\u00f3n del capitalismo mundializado), reforzados por la hist\u00f3rica magnitud de la crisis: desempleo de masas, salario en baja, aumento universal de la edad jubilatoria, imposibilidad de acceso a la vivienda propia para toda una nueva generaci\u00f3n, educaci\u00f3n mercantilizada e impagable, dictaduras brutales, zarpazos antidemocr\u00e1ticos y una larga lista de circunstancias de barbarie capitalista propias del siglo XXI.<\/p>\n<p>Por esto mismo, la historia de estas rebeliones no termina con el a\u00f1o que pas\u00f3: 2012 est\u00e1 mostrando la continuidad de este proceso. La masacre semanas atr\u00e1s en el estadio del equipo local de Port Said, ciudad obrera de Egipto, abri\u00f3 una nueva crisis pol\u00edtica en ese pa\u00eds, donde crece la presi\u00f3n para que el gobierno militar se retire cuanto antes de la escena.<\/p>\n<p>Y cuando hablamos de Egipto, no hay que olvidar que hablamos de un pa\u00eds de 80 millones de almas, centro del actual proceso de rebeli\u00f3n \u2013o revoluci\u00f3n, en sentido amplio\u2013 que est\u00e1 atravesando de arriba abajo al mundo \u00e1rabe, y cuyo punto m\u00e1s candente en estos momentos lo constituye la creciente guerra civil en Siria (amenazada tanto por Assad como por la cada vez m\u00e1s posible intervenci\u00f3n imperialista).<\/p>\n<p>A esto se suma la olla a presi\u00f3n en la que se ha transformado Grecia. La <i>troika<\/i> (FMI, BCE y UE) acaba de imponerle al pa\u00eds hel\u00e9nico un ajuste draconiano con cl\u00e1usulas tan siniestras que lo transforman pr\u00e1cticamente en un protectorado en el centro de Europa, algo que s\u00f3lo parece estar alimentando una bomba de tiempo a punto de estallar.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de los rasgos particulares de cada proceso, cabe hacer un esfuerzo de <i>generalizaci\u00f3n<\/i>. Esto es, marcar los rasgos comunes a todos los procesos, que expresan el grado de madurez al que ha llegado de momento la experiencia de la lucha de los explotados y oprimidos, as\u00ed como lo que est\u00e1 faltando para reabrir <i>la perspectiva de la revoluci\u00f3n socialista en el siglo XXI.<\/i><\/p>\n<p>En ese sentido, creemos que se han visto <i>confirmadas<\/i> algunas de los rasgos que hab\u00edamos se\u00f1alado un a\u00f1o atr\u00e1s. De conjunto, el actual proceso puede ser definido como caracterizando un ciclo universal de rebeli\u00f3n popular, un proceso que se encuentra en el umbral entre una rebeli\u00f3n popular y la revoluci\u00f3n propiamente dicha, <i>sin haber todav\u00eda alcanzado la suficiente madurez para configurar un escenario de revoluci\u00f3n social en el sentido pleno de la palabra<\/i>.<\/p>\n<p>M\u00e1s abajo nos dedicaremos a establecer una serie de delimitaciones al respecto en lo que hace a las connotaciones de la voz \u201c<i>revoluci\u00f3n<\/i>\u201d. Como subproducto de toda nuestra experiencia militante, creemos que es m\u00e1s atinado circunscribirla a un objeto lo m\u00e1s pr\u00f3ximo posible al de la <i>revoluci\u00f3n social<\/i> propiamente dicha.<\/p>\n<p>Porque es por la perspectiva de la reemergencia de la revoluci\u00f3n socialista por lo que est\u00e1 planteado trabajar estrat\u00e9gicamente en este siglo XXI, recogiendo cr\u00edticamente las experiencias del siglo pasado y con el objetivo de acabar con este sistema capitalista mundializado que nos domina hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2. Geograf\u00eda, alcances y l\u00edmites del proceso de rebeli\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de lo se\u00f1alado, el an\u00e1lisis de las determinaciones de los procesos en curso se debe hacer m\u00e1s concreto<i>.<\/i> Se\u00f1alemos lo siguiente: el proceso de rebeli\u00f3n mundial debe ser apreciado en sus especificidades \u201cregionales\u201d, que las tiene y muchas en materia de rasgos, caracter\u00edsticas, motivos, sujetos involucrados, profundidad de los procesos y dem\u00e1s factores.<\/p>\n<p>En primer lugar, est\u00e1 el proceso de <i>rebeli\u00f3n popular en el mundo \u00e1rabe<\/i>, que involucra a todas sus clases sociales explotadas y oprimidas. Aqu\u00ed, al componente <i>social<\/i> se le suma el <i>democr\u00e1tico<\/i>. Si en las acciones se ha ido m\u00e1s lejos (el car\u00e1cter violento de los enfrentamientos), pol\u00edticamente <i>la mediaci\u00f3n de la \u201cdemocracia<\/i>\u201d \u2013y las que tienen que ver con la conciencia y religiosidad promedio de la poblaci\u00f3n laboriosa\u2013 <i>ser\u00e1 toda una experiencia a recorrer<\/i>. Y est\u00e1 claro que de pa\u00eds a pa\u00eds del mundo \u00e1rabe hay todo tipo de desigualdades: de Egipto a Libia hay casi un abismo en los rasgos (una situaci\u00f3n relativamente intermedia en este sentido podr\u00eda ser la de Siria).<\/p>\n<p>\u201cLa gente que hasta el momento no le ha tomado el \u2018gusto\u2019 a la democracia burguesa, particularmente en las \u00e1reas rurales que se han visto relativamente poco tocadas por la revoluci\u00f3n, van a necesitar m\u00e1s<i> <\/i>experiencia antes de que puedan mirar hacia una superior alternativa de democracia socialista. Hossam el-Hamalawy sugiere, adem\u00e1s, un motivo m\u00e1s concreto: \u2018El masivo vuelco a la votaci\u00f3n a las corrientes isl\u00e1micas es ampliamente comandado por el deseo general de ver al SCAF [Junta Militar] irse del poder\u2019. El resultado de la primera vuelta, en la cual entre la Hermandad Musulmana (Partido de la Justicia y la Libertad) y el salafista partido Nour obtuvieron el 60% de los votos, es entre otras cosas indicaci\u00f3n de esto. Lejos de representar el comienzo de una avalancha isl\u00e1mica, muestra que la masa de los egipcios est\u00e1n en un <i>momento inicial<\/i> del proceso en el cual prueban varias opciones pol\u00edticas, comenzando con las que le son m\u00e1s familiares\u201d (Alex Callinicos, \u201cThe crisis wears on\u201d, <i>International Socialism<\/i> 133).<\/p>\n<p>El surgimiento del proceso de rebeli\u00f3n en el mundo \u00e1rabe plantea un mejor terreno para una recomposici\u00f3n, as\u00ed sea por ahora muy inicial e incipiente, del marxismo y la izquierda revolucionaria, en una regi\u00f3n del mundo donde hab\u00edan quedado, por as\u00ed decirlo, vedados.<\/p>\n<p>En segundo lugar, est\u00e1 el desarrollo del creciente proceso de<i> rebeli\u00f3n y resistencia en la Uni\u00f3n Europea<\/i>. Su epicentro sigue estando sin lugar a dudas en Grecia, un pa\u00eds con amplia tradici\u00f3n de lucha. El actual ciclo pol\u00edtico de grandes luchas de los explotados comenz\u00f3 a finales del 2008 y no se ha detenido hasta hoy.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la ca\u00edda del anterior gobierno de Papandreu y las tremendas presiones a las que est\u00e1 sometido el actual gobierno de Papademus. Es que la lucha de clases impone sus l\u00edmites y, precisamente, la gran dificultad de los gobiernos griegos es su morosidad en materia de llevar hasta el final sus compromisos de draconianos ajustes econ\u00f3micos. No deber\u00eda sorprender: es peligros\u00edsimo aplicar una brutal pol\u00edtica de \u201cchoque\u201d en condiciones de rebeli\u00f3n popular, cualesquiera sean los l\u00edmites de \u00e9sta<i>.<\/i><\/p>\n<p>Cabe poner en escena a Espa\u00f1a, donde acaba de realizarse la primera marcha masiva contra el nuevo gobierno de Rajoy: una movilizaci\u00f3n de millones contra la reforma laboral flexibilizadora, que a pesar de ser conducida por las burocracias de la UGT y CCOO, constituy\u00f3 un llamado de atenci\u00f3n cuando no ha pasado ni un trimestre de la asunci\u00f3n del Partido Popular al gobierno.<\/p>\n<p>No olvidamos aqu\u00ed las muestras de recuperaci\u00f3n que vienen dando los trabajadores en Inglaterra. En noviembre pasado, y luego de los grandes disturbios de la juventud plebeya a mitad de a\u00f1o, se realiz\u00f3 la jornada de lucha m\u00e1s grande que se tenga memoria desde 1927: entre dos y tres millones de trabajadores pararon contra el ajuste del gobierno de Cameron.<\/p>\n<p>Se trat\u00f3 de una imponente movilizaci\u00f3n de trabajadores del estado, que si bien no se extendi\u00f3 al sector privado, muchos analistas interpretaron como una suerte de \u201crenacimiento\u201d del movimiento de trabajadores ingl\u00e9s, muy golpeado desde la contrarrevoluci\u00f3n conservadora de Margaret Thatcher en la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p>En todo caso, hay dos problemas comunes a todo este ciclo de resistencia en Europa (extensibles al ciclo de conjunto de rebeli\u00f3n popular internacional): el continuado imperio de la democracia burguesa y el cepo que significan sobre el movimiento obrero las direcciones sindicales tradicionales.<\/p>\n<p>En el terreno de la lucha de clases en sentido amplio, no se ha llegado todav\u00eda a desbordar realmente el marco de la democracia burguesa: no se han observado medidas de lucha revolucionarias del tipo aut\u00e9ntica huelga general y, mucho menos, <i>el surgimiento de organismos de lucha y poder, <\/i>din\u00e1mica que ser\u00eda imprescindible para derrotar no solamente a uno u otro gobierno sino ir mucho m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>\u00cdntimamente vinculado a esto est\u00e1 el problema de la <i>burocracia sindical<\/i>,<i> <\/i>una de los principales obst\u00e1culos que mediatizan el ingreso a la lucha del n\u00facleo central de la clase obrera. En Grecia, la burocracia vinculada al PASOK (el partido del ex primer ministro Papandreu) convoc\u00f3 a varias jornadas de paro general en los \u00faltimos a\u00f1os, pero siempre como medidas aisladas, sin continuidad,<i> <\/i>impidiendo que se transformaran en verdaderas huelgas generales.<\/p>\n<p>Es evidente que el de la burocracia sindical es uno de los m\u00e1s formidables diques de contenci\u00f3n que hay que romper para alcanzar m\u00e1s altas cimas; de ah\u00ed la importancia estrat\u00e9gica que tiene universalmente el impulsar los procesos de<i> recomposici\u00f3n obrera independiente. <\/i><\/p>\n<p>Y hay un tercer problema: entre el <i>\u201cmovimiento social de lucha\u201d <\/i>y los problemas de<i> representaci\u00f3n pol\u00edtica <\/i>subsiste otra de las m\u00e1s graves contradicciones irresueltas en el actual ciclo pol\u00edtico mundial, lo que explica tambi\u00e9n el car\u00e1cter de vanguardia pero no de masas de las organizaciones revolucionarias.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece una grave cuesti\u00f3n que marca una de las mayores limitaciones del actual ciclo de rebeli\u00f3n: la <i>falta de representaci\u00f3n pol\u00edtica independiente de los movimientos de lucha.<\/i> Se pelea socialmente por la izquierda, pero luego se va a elecciones en las que gana la derecha conservadora o las formaciones socialdem\u00f3cratas \u201csocial-liberales\u201d. Sobre estos aspectos volveremos <i>in extenso<\/i> m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>Es suma: el movimiento de los indignados en Europa es todo lo variopinto que la suma de las condiciones econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas hacen posible. En este marco operan los l\u00edmites que impone al proceso m\u00e1s de conjunto de rebeld\u00eda e indignaci\u00f3n la continuidad del imperio de la democracia burguesa, la camisa de fuerza de la burocracia sindical y los problemas de representaci\u00f3n pol\u00edtica independiente del movimiento de lucha.<\/p>\n<p>La propia juventud del movimiento, lo inicial de sus pasos en la acumulaci\u00f3n de una experiencia que nadie podr\u00eda ahorrarle, as\u00ed como el car\u00e1cter del r\u00e9gimen pol\u00edtico en el contexto del cual transcurre esta misma experiencia, le dan caracter\u00edsticas distintivas al proceso: en muchos casos, una suerte de \u201cingenuidad\u201d pol\u00edtica y organizativa.<\/p>\n<p>En particular en relaci\u00f3n con el movimiento de los indignados corresponde tener presentes dos \u00e1ngulos para su correcto abordaje. Por un lado, ser\u00eda criminal afrontarlo con <i>anteojeras sectarias<\/i>, perdiendo de vista que los l\u00edmites que tiene <i>corresponden a las fases iniciales de una experiencia que, cualesquiera sean sus l\u00edmites, es ya enormemente progresiva<\/i>. Por el otro, es imprescindible recordar que el movimiento de lucha, desde el mismo momento en que nace, <i>se transforma en un \u00e1mbito de dura pelea de estrategias<\/i>.<\/p>\n<p>Esto ocurre sobre unas l\u00edneas de fuerza similares en t\u00e9rminos generales a las que se vivieron en Latinoam\u00e9rica la d\u00e9cada pasada: democratismo, muy poca sensibilidad hacia el movimiento obrero, cierto rechazo o desconfianza hacia la izquierda militante y la forma-partido, un retr\u00f3grado m\u00e9todo de \u201cconsenso\u201d para tomar decisiones (en vez de votaciones por mayor\u00eda, se le da un peso desproporcionado a los sectores m\u00e1s atrasados), etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Y estos planteamientos se aplican casi punto por punto a la que fue la novedad m\u00e1s rutilante de la ola mundial de \u201cindignaci\u00f3n\u201d en la segunda mitad de 2011: <i>el movimiento<\/i> <i>Ocuppy Wall Street<\/i>.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la novedad del surgimiento de un movimiento de lucha en EE.UU. debe ser destacada sobre el contraste del retraso de este pa\u00eds como subproducto de la tremenda derrota de su movimiento de masas en los a\u00f1os 80. Al parecer, am\u00e9n de la generaci\u00f3n joven trabajadora y estudiantil, tambi\u00e9n son parte de \u00e9l diversas expresiones de izquierda, viejos militantes y ciertos sectores sindicales; desde adhesiones m\u00e1s o menos \u201ctestimoniales\u201d de grandes gremios al involucramiento mucho m\u00e1s activo de seccionales independientes de la burocracia en las distintas regiones.<\/p>\n<p>Precisamente, no ha sido casual que el movimiento expresara un cierto<i> desborde por izquierda al gobierno de Obama<\/i>, quien asumi\u00f3 fagocitando inicialmente todo el descontento que hab\u00eda ante la crisis y el gobierno de Bush. Si la situaci\u00f3n del movimiento no est\u00e1 clara en estos momentos, en todo caso, tuvo el gran m\u00e9rito de <i>opacar<\/i> al movimiento reaccionario y ultraconservador del Tea Party, por lo menos en el \u00faltimo per\u00edodo.<\/p>\n<p>En todo caso, una crisis que no termina, sumado al car\u00e1cter conservador del propio Obama, detonaron el surgimiento de este movimiento que, independientemente de no tener un claro norte pol\u00edtico, constituye sin lugar a dudas un paso inmensamente progresivo m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites.<i>\u00a0 <\/i><\/p>\n<p>Como en el caso europeo, esta definici\u00f3n plantea de todos modos <i>un terreno de disput<\/i>a. El ala izquierda del Partido Dem\u00f3crata est\u00e1 tomando medidas para cooptarlo<i>,<\/i> como han hecho hist\u00f3ricamente los dem\u00f3cratas con todo movimiento progresivo en su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esa disputa plantear\u00e1 lo que qued\u00f3 pendiente en sus primeros y din\u00e1micos momentos: <i>su extensi\u00f3n hacia el movimiento obrero y mantener y reafirmar su car\u00e1cter independiente<\/i>; tales ser\u00edan algunos de los trazos gruesos de una estrategia a desenvolver para avanzar en su maduraci\u00f3n hacia un verdadero movimiento de lucha transformador.<\/p>\n<p>Del mundo \u00e1rabe a Europa y de Europa a EE.UU., en Sudam\u00e9rica se debe destacar el <i>movimiento estudiantil<\/i> en Chile y el despertar de este movimiento en Colombia, sin olvidar los persistentes brotes de dur\u00edsima lucha universitaria en Brasil y cuya expresi\u00f3n m\u00e1s avanzada es la hist\u00f3rica pelea de los estudiantes de la Universidad de San Pablo.<\/p>\n<p>Esta renovada actividad del movimiento estudiantil destaca otra de las aristas del actual ciclo de rebeli\u00f3n popular, ya que<i> <\/i>parece estar viviendo una suerte de despertar en varios lugares del globo<i>.<\/i><i> <\/i><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, pero no menos importante, destaquemos un proceso que podr\u00eda tener mayores alcances \u201chist\u00f3rico-universales\u201d: las huelgas obreras y manifestaciones de masas populares y campesinas en<i> China<\/i>. Marcan los primeros pasos, muy iniciales todav\u00eda, de la puesta en pie de un <i>gigante<\/i>, y de seguir madurando y avanzando en su experiencia, de superar su car\u00e1cter incipiente y la dificultad para acumular experiencias, har\u00eda por s\u00ed solo temblar al mundo.<\/p>\n<p>Muchos analistas subrayan esto, como los editores del <i>China Labour Bulletin<\/i>. Sostienen que sin ninguna duda el movimiento obrero chino se est\u00e1 poniendo de pie. Y que precisamente lo m\u00e1s dif\u00edcil es lograr una acumulaci\u00f3n de experiencias, en circunstancias en que el sindicato oficial, las empresas y las autoridades del PCCH hacen mil y un esfuerzos para que, pasadas esas peleas, el activismo quede fuera de los lugares de trabajo.<\/p>\n<p>En definitiva: una crisis econ\u00f3mica internacional que no se resuelve, sumada al surgimiento de las luchas que acabamos de rese\u00f1ar, han inaugurando un nuevo ciclo mundial de rebeliones populares con esos contornos, esos alcances y esos l\u00edmites. Un ciclo que debe abordarse con la estrategia de<i> transformar esas rebeliones populares en revoluciones con centralidad obrera y socialista.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3. Los casos de Grecia, Egipto y China<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En lo que sigue, nos detendremos someramente en algunos de los m\u00e1s importantes centros de la rebeld\u00eda en curso a nivel internacional. No buscamos hacer aqu\u00ed una rese\u00f1a de los acontecimientos, sino destacar algunos de sus rasgos significativos a modo de insumo para el an\u00e1lisis posterior.<i><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La olla a presi\u00f3n griega<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Grecia explot\u00f3 a finales de 2008 simult\u00e1neamente con el comienzo de la crisis econ\u00f3mica. El detonante fue un levantamiento juvenil contra el asesinato por parte de la polic\u00eda de un joven de los suburbios. A partir de ah\u00ed, se fue generalizando<i> el proceso de mayor ascenso de la lucha de clases en un pa\u00eds europeo en los \u00faltimos a\u00f1os. <\/i><\/p>\n<p>Las cosas se dispararon r\u00e1pidamente luego del recambio electoral de comienzos de 2009, tras el anuncio de que la situaci\u00f3n fiscal griega era peor de la se hab\u00eda declarado. La casi inmediata aplicaci\u00f3n de draconianas medidas de ajuste dio por tierra con las ilusiones iniciales en el gobierno socialista de Papandreu (PASOK) e hicieron escalar la rebeli\u00f3n popular.<\/p>\n<p>Como las determinaciones econ\u00f3micas de la crisis griega son tratadas aparte en esta edici\u00f3n, s\u00f3lo pretendemos aqu\u00ed dar algunos \u201ctrazos\u201d muy generales del proceso de rebeli\u00f3n en curso, un proceso bastante \u201c<i>cl\u00e1sico<\/i>\u201d, con centralidad de los trabajadores (aunque mayormente encuadrados por las direcciones sindicales tradicionales), acompa\u00f1ados por la juventud y otros sectores populares.<\/p>\n<p>Para dar cuenta de esta din\u00e1mica de la lucha en Grecia en el \u00faltimo a\u00f1o, transcribiremos un informe publicado recientemente en la revista inglesa <i>Socialism Today<\/i>:<\/p>\n<p>\u201cLa desesperada situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual se mantiene luego de otro a\u00f1o de luchas tit\u00e1nicas de la clase obrera, incluyendo dos huelgas generales de 48 horas ocurridas durante el 2011. La determinaci\u00f3n de las masas trabajadoras para forzar al gobierno anterior del PASOK a parar sus recortes nunca estuvo en duda. Pero no tuvieron un liderazgo igualmente determinado a infligirle una derrota al gobierno<i> <\/i>o equipado con una alternativa viable a los recortes, es decir, una <i>perspectiva socialista y pol\u00edticas socialistas<\/i>.<\/p>\n<p>\u201cEn noviembre pasado, el gobierno de Papademus le fue impuesto al pueblo griego por parte del FMI, la UE y el BCE (la infame <i>troika<\/i>). Un gobierno de coalici\u00f3n constituido por los socialdem\u00f3cratas del PASOK, el partido derechista Nueva Democracia y el grupo de extrema derecha LAOS [que acaba de salir de la coalici\u00f3n para evitar incendiarse como subproducto del voto del \u00faltimo ajuste.JLR]. <i><\/i><\/p>\n<p>\u201cSin embargo, los partidos del gobierno tienen temor<i> <\/i>a<i> <\/i>que la imposici\u00f3n de m\u00e1s ajustes podr\u00eda ser desastrosa en las elecciones de abril pr\u00f3ximo, incluso si las postergan como muchos especulan. La izquierda, incluyendo el KKE (Partido Comunista Griego], Synaspismos (coalici\u00f3n de grupos de izquierda y ecologistas) y Syriza [formaci\u00f3n de izquierda electoral integrada por grupos del trotskismo griego] est\u00e1n ganando apoyo, y en algunas encuestas llegando al 30%.<i> <\/i><\/p>\n<p>\u201cLa clase dominante est\u00e1 bajo una intensa presi\u00f3n desde dos lados: la clase obrera, que est\u00e1 resueltamente opuesta a tener que pagar la crisis; y la troika, que demanda, una y otra vez, cada vez m\u00e1s severos ajustes. Sin embargo, los c\u00edrculos dominantes griegos son conscientes de la debilidad de las direcciones de la clase obrera, y esto les permite mantener ciertos m\u00e1rgenes de maniobra para llevar a cabo las brutales medidas de ajuste.<\/p>\n<p>\u201cEl a\u00f1o 2011 vio una prueba de la fuerza entre las patronales y la clase obrera. El movimiento de ocupaci\u00f3n en el verano (boreal) de las plazas de las ciudades fue mayormente realizado por la juventud, sin estar bajo el liderazgo de los dirigentes sindicales. Su desarrollo tuvo un importante papel en echar para atr\u00e1s a la extrema derecha, que ven\u00eda llevando a cabo ataques contra los inmigrantes en las semanas anteriores.<\/p>\n<p>\u201cLa lucha de clases alcanz\u00f3 su punto m\u00e1s alto en octubre, cuando la segunda huelga general de 48 horas tuvo el potencial de remover inmediatamente<i> <\/i>el altamente impopular y aislado gobierno del PASOK. Esto hubiese puesto sobre la mesa la cuesti\u00f3n de un gobierno alternativo basado en los intereses de la clase obrera. Hab\u00eda <i>elementos<\/i> <i>revolucionarios<\/i> en la situaci\u00f3n, pero el factor ausente era un partido revolucionario con apoyo de masas que pudiera conducir la pelea exitosamente.<\/p>\n<p>\u201cLas grandes huelgas generales mostraron el poco apoyo que ten\u00eda el gobierno del PASOK. Hubo tambi\u00e9n movimientos significativos en los barrios populares. Y las conmemoraciones anuales de la Segunda Guerra Mundial se transformaron en el foco de un desaf\u00edo sin precedentes a los pol\u00edticos y figuras del establishment.<\/p>\n<p>\u201cLos dos mayores partidos de la izquierda, KKE y Syriza, no lideran los movimientos de masas. Se han visto m\u00e1s bien <i>arrastrados<\/i> por el clima militante a ponerse tras las luchas. El KKE llama al \u2018poder del pueblo\u2019 para lidiar con la crisis de la deuda soberana como \u2018primera etapa\u2019 para resolver la situaci\u00f3n. Argumenta que \u2018no hay una situaci\u00f3n revolucionaria en Grecia\u2019, y que, por lo tanto no es tarea del KKE<i> <\/i>pelear por un cambio de sistema y el socialismo\u2026<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, la<i> <\/i>lucha de masas en octubre fue un golpe fuert\u00edsimo contra el PASOK, preparando su ca\u00edda. Con un liderazgo obrero m\u00e1s consecuente, podr\u00eda haber empujado para pelear por un gobierno representativo de los intereses de la clase obrera. En ausencia de esto, las clases dominantes de Grecia y Europa fueron capaces de imponer un nuevo gobierno procapitalista de los banqueros sobre el pueblo griego.<\/p>\n<p>\u201cNo es sorprendente que luego de meses de huelgas mayores y continuadas luchas sociales, pero sin haber alcanzado sus fines, muchos trabajadores y j\u00f3venes est\u00e9n cansados. Algunos, exhaustos y pesimistas. Pero este estado de \u00e1nimo no durar\u00e1 mucho. Nuevas luchas est\u00e1n en la agenda\u201d (\u201cGrecia 2012: Un nuevo a\u00f1o de lucha\u201d, <i>Socialism Today<\/i> 155, febrero 2012).<\/p>\n<p>Efectivamente, el fin de semana del 11 y 12 de febrero, en oportunidad de la votaci\u00f3n en el Congreso griego de un nuevo paquete de ajuste para destrabar la \u201cayuda\u201d de 140.000 millones de d\u00f3lares prometida por las autoridades de la Uni\u00f3n Europea, <i>se vivieron los acontecimientos m\u00e1s radicalizados de los \u00faltimos meses. <\/i><\/p>\n<p>Dur\u00edsimos enfrentamientos con la polic\u00eda, decenas de coches dados vuelta y edificios incendiados fue el saldo de una jornada de enfrentamientos radicalizados. Para la clase dominante griega, se trata sin dudas de una clara advertencia de que el clima social del pa\u00eds est\u00e1 llegando a un punto de no retorno, y de seguir adelante con nuevos ajustes <i>podr\u00eda saltar por los aires todo el andamiaje pol\u00edtico del pa\u00eds. <\/i><\/p>\n<p>Es evidente que la rebeli\u00f3n popular griega no ha terminado y est\u00e1 llamada a tener nuevos cap\u00edtulos en 2012. Y, de escalar la crisis social, <i>Grecia podr\u00eda terminar declarando el default y salir del euro en medio de una revuelta popular sin precedentes.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>Rebeli\u00f3n en Egipto y el mundo \u00e1rabe<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa inspiraci\u00f3n, sin la cual ni el movimiento 15 de Mayo [en Espa\u00f1a], ni el movimiento Occupy son concebibles es, obviamente, la ocupaci\u00f3n de la Plaza Tahrir en El Cairo en enero-febrero del 2011. Tahrir en si misma es en parte el s\u00edmbolo de un proceso revolucionario mucho m\u00e1s complejo pero menos visible, m\u00e1s militantes y m\u00e1s dominado por la clase obrera, en otros centros urbanos como Alejandr\u00eda, Suez y Port Said\u201d (\u201cThe crisis wears on\u201d, Alex Callinicos, <i>International Socialism<\/i> 133, invierno 2012).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 25 de enero del a\u00f1o pasado estall\u00f3 la rebeli\u00f3n en Egipto. A partir de ese d\u00eda, <i>la Plaza Tahrir de El Cairo se transform\u00f3 en un s\u00edmbolo mundial de la rebeld\u00eda<\/i>, constituy\u00e9ndose en inspiradora directa del movimiento de los indignados en Espa\u00f1a, EE.UU. y m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>El levantamiento en El Cairo suced\u00eda al que hab\u00eda ocurrido en los \u00faltimos meses del 2010 en T\u00fanez, y que hab\u00eda derribado la dictadura de Ben Ali. En este \u00faltimo pa\u00eds, el detonante fue el grito de Mohamed Bouazizi, un joven arquitecto de 27 anos, que se inmol\u00f3 en repudio a unas insoportables condiciones de vida subproducto de la barbarie capitalista de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, Egipto ya es otra cosa: el pa\u00eds m\u00e1s populoso de todo el mundo \u00e1rabe, con 80 millones de almas, centro indiscutido del extendido proceso de rebeli\u00f3n-revoluci\u00f3n que se propag\u00f3 a lo largo y ancho de toda la regi\u00f3n, que se sigue desplegando en estos momentos hoy con centro en la lucha contra el r\u00e9gimen de Assad en Siria.<i><\/i><\/p>\n<p>No podemos hacer aqu\u00ed un resumen del proceso egipcio y menos a\u00fan del conjunto del mundo \u00e1rabe, pero nos detendremos en Egipto dada su evidente importancia estrat\u00e9gica (ver la pintura que hace Alicia Leclerc sobre el proceso en curso en Egipto).<\/p>\n<p>Desde la ca\u00edda de Mubarak, el proceso ha pasado por varias etapas o \u201cmomentos\u201d distintivos hasta llegar a la situaci\u00f3n actual, marcada por la crisis abierta por la masacre en el estadio de Port Said.<\/p>\n<p>Los actores del proceso vienen siendo, b\u00e1sicamente, cuatro: las FF.AA. expresadas en la SCAF (todav\u00eda con las riendas del poder), la Hermandad Musulmana (que se postula para suceder a los militares), los partidos burgueses laicos y la amplia vanguardia juvenil, estudiantil y obrera que se da cita en los movimientos animadores de la Plaza Tahrir y los nuevos sindicatos obreros independientes.<\/p>\n<p>Es imposible dar cuenta en este espacio de la inconmensurable riqueza y pliegues del proceso de la rebeli\u00f3n egipcia. En todo caso, est\u00e1 fuera de duda que el actual es un proceso <i>hist\u00f3rico<\/i>, el m\u00e1s profundo desde la revoluci\u00f3n de 1954 encabezada por Nasser. \u00c9ste conserv\u00f3 su prestigio hasta la derrota en la Guerra de los Seis D\u00edas con Israel (1967), a partir de la cual tuvo una r\u00e1pida decadencia (Nasser se termina suicidando).<\/p>\n<p>Los gobiernos que le sucedieron, de Anwar Sadat y Hosni Mubarak (del mismo partido que Nasser), reorientaron el rumbo 180 grados, pasando del nacionalismo burgu\u00e9s a un acuerdo estrat\u00e9gico con el imperialismo norteamericano, y aplicando a pie juntillas las m\u00e1s duras recetas neoliberales. Como parte de esto, pactaron hacia finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 70, un acuerdo de paz con Israel, que pr\u00e1cticamente sacrificaba la hist\u00f3rica lucha del pueblo palestino.<\/p>\n<p>La derrota en la Guerra de los Seis D\u00edas y el giro proimperialista, prosionista y neoliberal que le hicieron dar al pa\u00eds terminaron desmoralizando las bases nacionalistas del nasserismo, que hab\u00eda llegado a ser un enorme movimiento de masas.<\/p>\n<p>Es en ese vac\u00edo que cobraron impulso las corrientes isl\u00e1micas, en primer lugar, la Hermandad Musulmana (fundada en los a\u00f1os 30), una corriente que supo ser agente del imperialismo yanqui cuando el mundo \u00e1rabe era barrido de conjunto por la ola del nacionalismo burgu\u00e9s expresada por el propio Nasser.<\/p>\n<p>Pero tres d\u00e9cadas de creciente decadencia del nacionalismo, sumado a los estragos del neoliberalismo y a la crisis de perspectiva socialista, le dieron enorme fuerza a la Hermandad y dem\u00e1s corrientes isl\u00e1micas como el salafismo (variante extremadamente reaccionaria del islamismo egipcio, que se est\u00e1 fortaleciendo entre el campesinado de la regi\u00f3n del Alto Nilo).<\/p>\n<p>La Hermandad pact\u00f3 con Mubarak una existencia semilegal, lo que le permiti\u00f3 desplegar una ampl\u00edsima red de asistencialismo social entre las masas desheredadas (algo similar a lo que ocurre con Hezbollah en el sur del L\u00edbano y con Hamas en Gaza). De ah\u00ed que no sea sorprendente su surgimiento como primera fuerza de masas, cuando las masas reci\u00e9n est\u00e1n al inicio de la b\u00fasqueda de algo distinto a los militares que gobernaron el pa\u00eds por m\u00e1s de medio siglo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la Hermandad estuvo a la retaguardia del levantamiento contra Mubarak, reflejo de sus acuerdos con \u00e9l. En cambio, el levantamiento tuvo desde el inicio <i>rasgos de independencia, de amplia base de masas, con un marcado laicismo (aunque sus componentes fuera individualmente religiosos) y con una importante participaci\u00f3n de la mujer, la juventud y la amplia vanguardia obrera<\/i>.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que en Tahrir hayan emergido como componentes movimientos como el 6 de Abril y otros, como \u201cterceros en discordia\u201d de la rebeli\u00f3n. Inclusive, todos los informes hablan del surgimiento de un amplio proceso de <i>recomposici\u00f3n obrera<\/i>, que a lo largo del 2011 dio varios escalones hacia adelante.<\/p>\n<p>Anne Alexander, en la revista <i>International Socialism<\/i>, intenta hacer un estudio del proceso en curso y \u201cuna exploraci\u00f3n de uno de los procesos fundamentales de la revoluci\u00f3n: <i>el ascenso del movimiento de la clase obrera organizada<\/i>. En contraste con la perspectiva aportada por los medios m\u00e1s importantes (\u2026) el desarrollo de las lucha de clases en los diez meses que van de febrero a noviembre del a\u00f1o pasado cambi\u00f3 el movimiento obrero egipcio, y en ese proceso transform\u00f3 la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cAunque el aspecto social de la revoluci\u00f3n fue parte integral del proceso desde su comienzo, y la intervenci\u00f3n de la clase obrera fue decisiva para la ca\u00edda de Mubarak, <i>el surgimiento de organizaciones obreras independientes en una escala no vista en Egipto en 60 a\u00f1os<\/i> y la prueba de dichas organizaciones en acciones huelgu\u00edsticas coordinadas \u2013nuevamente en una escala no vista desde comienzo de los a\u00f1os 50\u2013 tiene el potencial de alterar dram\u00e1ticamente la composici\u00f3n del movimiento revolucionario de masas.<\/p>\n<p>\u201cLas huelgas masivas de septiembre de 2011 paralizaron el gobierno y el Consejo Militar y abrieron el camino para la crisis de noviembre. Los sindicatos independientes y los comit\u00e9s de huelga que lideraron estas huelgas, son parte del que es probablemente ahora <i>el m\u00e1s grande movimiento social en Egipto<\/i> (con la posible excepci\u00f3n de la Hermandad Musulmana), y, ciertamente, el m\u00e1s grande movimiento organizado con ra\u00edces reales en la luchas cotidianas de los explotados (\u201cEl movimiento obrero egipcio y la revoluci\u00f3n del 25 de enero\u201d, <i>International Socialism<\/i> 133).<\/p>\n<p>En todo caso, si desde el punto de vista pol\u00edtico la Hermandad Musulmana aparece como primera fuerza pol\u00edtica del pa\u00eds (y los salafistas como la segunda, obteniendo entre ambas fuerzas el 60% de los votos), al mismo tiempo ha venido madurando un componente de tipo independiente, de masas, juvenil y obrero, que aun si est\u00e1 m\u00e1s atrasado desde el punto de vista de su cristalizaci\u00f3n pol\u00edtica <i>es un espacio favorable para la izquierda<\/i>.<\/p>\n<p>Claro que aqu\u00ed hay una dial\u00e9ctica compleja. La experiencia con la democracia burguesa en el mundo \u00e1rabe para nada est\u00e1 hecha; al contrario: reci\u00e9n est\u00e1 en sus inicios. Y la apelaci\u00f3n a esa \u201cdemocracia\u201d contra la movilizaci\u00f3n desde abajo y las instancias de decisi\u00f3n directa de los explotados y oprimidos es, evidentemente, la receta de los militares, de las fuerzas isl\u00e1micas y, por supuesto, tambi\u00e9n de las fuerzas burguesas liberales y laicas y EE.UU.<\/p>\n<p>Se trata de una f\u00f3rmula que, en lo inmediato, parecer\u00eda estar funcionando, aunque plagada de inmensas contradicciones, como marcaron los dos \u00faltimos estallidos populares en noviembre y enero pasados.<\/p>\n<p>Inevitablemente, el movimiento de masas, la clase obrera y la juventud ir\u00e1n haciendo su experiencia con la democracia burguesa y la Hermandad Musulmana; no hay quien se las pueda ahorrar, m\u00e1s todav\u00eda cuando las corrientes del marxismo revolucionario constituyen grupos muy peque\u00f1os y la tarea de pelear por el<i> renacimiento del marxismo<\/i> (luego de la doble frustraci\u00f3n del nacionalismo burgu\u00e9s y del Partido Comunista), son hipotecas cuyas condiciones para levantar reci\u00e9n comienzan a asomar.<\/p>\n<p>No hay que perder de vista que esta reconstrucci\u00f3n del marxismo y del socialismo revolucionario es una tarea <i>hist\u00f3rica<\/i>; en todo caso, la novedad es que a partir del proceso de rebeli\u00f3n en curso se plantean en un terreno completamente nuevo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>China: el despertar de un gigante<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los desarrollos m\u00e1s importantes de la clase obrera en los \u00faltimos a\u00f1os a nivel mundial est\u00e1n las <i>oleadas huelgu\u00edsticas <\/i>en China. Las bases materiales de este fen\u00f3meno las tratamos aparte en esta edici\u00f3n. Lo que nos interesa aqu\u00ed es dar cuenta del fen\u00f3meno de este surgimiento. Se trata nada menos que de<i> la clase obrera hoy d\u00eda m\u00e1s importante num\u00e9ricamente a nivel mundial. <\/i><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que en la clase obrera china, adem\u00e1s de la evidente ampliaci\u00f3n de su n\u00famero, ha habido una observable renovaci\u00f3n entre sus contingentes.<\/p>\n<p>De la vieja clase obrera constituida alrededor del complejo industrial estatal y basada en una serie de conquistas y \u201cseguridades\u201d (de empleo, vivienda y alimentaci\u00f3n), as\u00ed como en su cooptaci\u00f3n por parte del mao\u00edsmo, queda poco y nada, decisivamente golpeada con los despidos en masa de los a\u00f1os 1990. Si no se ha extinguido completamente, en todo caso no es el componente m\u00e1s din\u00e1mico en la actualidad.<\/p>\n<p>Ese componente din\u00e1mico se halla, por el contrario, en el inmenso contingente de<i> la nueva clase obrera migrante de las \u00faltimas d\u00e9cadas<\/i>. Una clase obrera joven empleada en los polos m\u00e1s din\u00e1micos de la acumulaci\u00f3n capitalista china, sobre todo, aunque no exclusivamente, en manos de las empresas multinacionales.<\/p>\n<p>Se encuentra localizada en las ciudades industriales de las costas del Pac\u00edfico chino, en condiciones de trabajo muy fr\u00e1giles y soportando el uso de pasaportes internos, sin poder obtener residencia, sin poder casarse; en definitiva, sin poder dejar de ser migrantes. De ah\u00ed que no sea sorprendente que el detonante de la ola huelgu\u00edstica de 2010 haya sido una sucesi\u00f3n de suicidios en brutal repudio a estas condiciones vergonzosas de existencia.<\/p>\n<p>La ola huelgu\u00edstica impact\u00f3, sobre todo, en empresas multinacionales. Sorprendentemente o no tanto, cont\u00f3 con la <i>tolerancia<\/i> de las autoridades chinas, que uno o dos a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00edan promulgado una serie de nuevas leyes laborales m\u00e1s \u201cbenignas\u201d en materia de condiciones de trabajo y contrataci\u00f3n, las cuales de alguna manera operaron como catalizador del proceso.<\/p>\n<p>Esta nueva legislaci\u00f3n en cierto modo alent\u00f3 la oleada huelgu\u00edstica y, al mismo tiempo, la burocracia del PCCH \u201ctoler\u00f3\u201d este proceso, tratando de dirigirlo contra las multinacionales.<\/p>\n<p>Lo que se observa, entonces, si bien todav\u00eda inicial y fragmentariamente, con dificultades para dar continuidad a la experiencia, es <i>un proceso de acumulaci\u00f3n de experiencias <\/i>en<i> <\/i>el seno de la nueva clase obrera china, eventualmente llamado a tener enormes consecuencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>No se trata solamente de la clase obrera. Todo 2011 estuvo plagado de \u201cincidentes de masas\u201d en localidades del interior del pa\u00eds, sobre todo de base social campesina o popular, generados alrededor de un conjunto de injusticias (con base material en problemas vinculados con la propiedad de la tierra).<\/p>\n<p>\u201cLos obreros chinos han probado estar lejos de ser d\u00f3ciles o \u2018acomodaticios\u2019. Un acad\u00e9mico de Pek\u00edn estima que el n\u00famero de \u2018incidentes\u2019, un eufemismo oficial para las huelgas, protestas y disturbios, fue de 180.000 en 2010 (el doble que cinco a\u00f1os atr\u00e1s), lo que significando 483 por d\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEn 2010 hubo una ola de huelgas en las corporaciones transnacionales del sur de China, con los trabajadores arregl\u00e1ndoselas para obtener un importante incremento salarial. En 2011 la revuelta social tuvo componentes m\u00e1s complejos. Lejos de involucrar a la relativamente bien educada y bien remunerada clase obrera migrante de las subsidiarias japonesas, el v\u00ednculo com\u00fan de estos \u2018incidentes\u2019 fue el estatus social en sentido amplio y la posici\u00f3n vulnerable de los trabajadores migrantes m\u00e1s en su conjunto.<\/p>\n<p>\u201cEstos conflictos no estuvieron basados en los lugares de trabajo, pero expresaron una bronca acumulada en este grupo de trabajadores superexplotados, que explot\u00f3 en amplios disturbios. En junio 2011, Guangdong, el coraz\u00f3n del sur de China que aporta un tercio de las exportaciones del pa\u00eds, fue impactado por enormes y violentas protestas. En Zengcheng, tres d\u00edas de disturbios y batallas callejeras explotaron luego que una vendedora embarazada de 20 a\u00f1os fuera maltratada por guardias de la seguridad gubernamental que intentaban impedir la venta de productos en la puerta de un supermercado. Alrededor de 10.000 personas atacaron la propiedad policial e incendiaron y dieron vuelta veh\u00edculos; debieron desplegarse 6.000 polic\u00edas para poner la protesta bajo control.<\/p>\n<p>\u201cEn el mismo mes, decenas de carros de asalto armados debieron desplazarse a una ciudad de la provincia de Hubei central luego de la muerte de un popular luchador anticorrupci\u00f3n que estaba bajo custodia policial; este hecho desat\u00f3 demostraciones violentas. <i>Los trabajadores migrantes, cuyo trabajo se ha transformado en crucial para el crecimiento econ\u00f3mico, se han transformados en la mayor fuente de inestabilidad para el gobierno<\/i>\u201d (\u201cChina capitalista y la crisis\u201d, Jane Hardy y Adrian Budd, <i>International Socialism<\/i>133).<\/p>\n<p>En suma: la generalizaci\u00f3n de los llamados \u201cincidentes de masas\u201d en China muestran a un gigante que se est\u00e1 poniendo en pie. Cuando empiece a caminar, temblar\u00e1 el orden capitalista en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4. La categor\u00eda de \u201crebeliones\u201d. Razones de un concepto<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La variedad de formas de la rebeld\u00eda popular puestas en marcha el a\u00f1o pasado es, como se ha visto, de una enorme riqueza: disturbios, movilizaciones de masas, ocupaci\u00f3n de plazas p\u00fablicas, cortes de rutas, paros generales, ocupaciones de f\u00e1brica, e incluso, en los casos m\u00e1s extremos como en Libia (o mismo ahora en Siria), armamento popular y circunstancias de guerra civil.<\/p>\n<p>Esta <i>variedad de las formas de la acci\u00f3n desde abajo<\/i> de amplios sectores de las masas, es lo que gen\u00e9ricamente ha llevado a muchos analistas y corrientes de la izquierda a caracterizar estos procesos como <i>revoluciones<\/i>. \u201cRevoluciones pol\u00edticas\u201d, \u201crevoluciones democr\u00e1ticas\u201d, o revoluciones <i>tout court<\/i> son categor\u00edas que, si bien imprecisas, tienen el valor de destacar <i>el brusco ingreso de las m\u00e1s amplias masas en la vida pol\u00edtica<\/i> y, en <i>ese<\/i> sentido, tienen toda su validez<i>. <\/i><\/p>\n<p>Sin embargo, tal contenido \u201cpolis\u00e9mico\u201d de la categor\u00eda de \u201crevoluci\u00f3n\u201d puede llegar a <i>oscurecer<\/i> m\u00e1s que aclarar los procesos que est\u00e1n en curso. Lo que tiende a opacarse en una utilizaci\u00f3n tan gen\u00e9rica de esta categor\u00eda es la<i> extrema desigualdad de los factores objetivos y subjetivos <\/i>que recorren el proceso.<\/p>\n<p>Es simplista llamar \u201crevoluci\u00f3n\u201d a todo proceso emergente de lucha desde abajo que plantea alg\u00fan grado de cuestionamiento al orden de cosas. Por nuestra parte, creemos que sirve m\u00e1s a los objetivos de la comprensi\u00f3n de lo que est\u00e1 en juego establecer una delimitaci\u00f3n entre las categor\u00edas de <i>rebeli\u00f3n popular<\/i> y otra que requiere mayor madurez de los factores objetivos y, sobre todo, subjetivos, la de <i>revoluci\u00f3n social. <\/i><\/p>\n<p>Conceptos como \u201crevoluci\u00f3n pol\u00edtica\u201d o \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, si bien marcan un evidente giro revolucionario en los acontecimientos de determinada regi\u00f3n o pa\u00eds (a la vez que limitan sus efectos con la connotaci\u00f3n de \u201cpol\u00edtica\u201d o \u201cdemocr\u00e1tica\u201d), dan cuenta defectuosamente de que<i> <\/i>lo que est\u00e1 en curso<i> no es todav\u00eda un proceso que haya alcanzado tal grado de madurez como para plantear la transformaci\u00f3n social del sistema<\/i>.<\/p>\n<p>Porque \u00e9se es precisamente el l\u00edmite de los procesos de rebeli\u00f3n popular extendidos mundialmente. Marcan un extraordinario despertar: <i>un recomienzo hist\u00f3rico de la experiencia de los explotados y oprimidos<\/i>. Pero, no sorprendentemente, la aguda inmadurez del conjunto de los factores <i>subjetivos<\/i> puestos en acci\u00f3n implican que el pasaje de un proceso de rebeli\u00f3n popular a uno de revoluci\u00f3n social anticapitalista es todav\u00eda una experiencia hist\u00f3rica a ser recorrida por los explotados y oprimidos en el nuevo siglo.<\/p>\n<p>Aclaremos que hablar de \u201crebeliones\u201d y no de revoluciones para caracterizar los procesos de hoy no es para quitarles nada de su importancia. Lo que nos impulsa es precisar lo m\u00e1s exactamente posible en qu\u00e9 punto se est\u00e1 de su madurez<i> <\/i>y de las posibilidades de retorno de la revoluci\u00f3n socialista en el nuevo siglo.<\/p>\n<p>Desde ya, ser\u00eda un error completo poner <i>a priori<\/i>, de manera abstracta, un techo a los procesos en curso. Tambi\u00e9n ser\u00eda un desprop\u00f3sito perder de vista que entre los procesos de rebeli\u00f3n popular y su eventual transformaci\u00f3n en unos de revoluci\u00f3n social hay siempre <i>vasos comunicantes<\/i> que hacen a la acumulaci\u00f3n de experiencias que van adquiriendo los explotados y oprimidos, y que depende del juego de una serie de factores concretos (objetivos y sobre todo subjetivos) que esta potencial din\u00e1mica sea inhibida o no.<\/p>\n<p>En todo caso, nuestra definici\u00f3n de un ciclo extendido internacionalmente de rebeli\u00f3n popular intenta mostrar justamente <i>tanto los alcances como los l\u00edmites del recomienzo de la experiencia hist\u00f3rica en curso<\/i>; experiencia que debido al atraso de sus factores subjetivos tiene por delante dar un <i>salto en calidad<\/i> para poner a la orden del d\u00eda nuevamente la actualidad de la revoluci\u00f3n socialista en este nuevo siglo.<\/p>\n<p>Cuando nos referimos al atraso de los factores subjetivos, no nos referimos a la magnitud de los enfrentamientos en curso (de hecho, hubo y hay situaciones de guerra civil en Libia y Siria), sino a aquellos factores que, como<i> la centralidad de la clase obrera, la conciencia, los programas, los organismos de poder y el peso de las organizaciones pol\u00edticas revolucionarias<\/i>, marcan el surgimiento de un escenario de revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Yendo a determinaciones m\u00e1s concretas, hay varios elementos en los procesos en curso que muestran l\u00edmites al respecto. Por ejemplo, el se\u00f1alado recurso a la democracia burguesa como ant\u00eddoto universal. En el mundo \u00e1rabe, esto es evidente dado que se viene de la experiencia de dictaduras sanguinarias frente a las cuales el surgimiento de reg\u00edmenes de democracia burguesa puede aparecer como una panacea.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es un hecho que el grado no suficientemente profundo de los procesos de radicalizaci\u00f3n en curso en los pa\u00edses europeos, y m\u00e1s a\u00fan en los EE.UU., hacen que, pese a la deslegitimaci\u00f3n de muchas instituciones de la democracia burguesa (hecho llamado a tener las mayores consecuencias estrat\u00e9gicas en el futuro), todav\u00eda se impone en todos lados la salida pol\u00edtico-electoral. Es<i> <\/i>evidente que no se logra todav\u00eda desbordar realmente a las instituciones de la democracia burguesa, y que mediante el voto se siguen operando, a pesar de todo, recambios entre los partidos del sistema.<\/p>\n<p>Muy vinculado a lo anterior, est\u00e1 <i>el peso que conservan las direcciones sindicales tradicionales<\/i>. Hay todo tipo de desigualdades, y una cosa es Europa y EE.UU. (y dentro de Europa no es lo mismo Grecia que Francia o Espa\u00f1a, por no hablar de Alemania), y otra distinta es la situaci\u00f3n de Egipto o T\u00fanez, donde muchos analistas apuntan el proceso de recomposici\u00f3n obrera.<\/p>\n<p>Pero pese a las desigualdades, en el caso griego, franc\u00e9s, espa\u00f1ol, italiano o ingl\u00e9s todav\u00eda la burocracia sindical administra (con m\u00e1rgenes de maniobra dis\u00edmiles) la respuesta obrera de conjunto. Tome la forma de de jornadas nacionales de lucha, movilizaciones e incluso paros generales, la burocracia los dosifica de tal manera de evitar que tengan la contundencia para desatar una lucha generalizada y abiertamente revolucionaria que la desborde.<i><\/i><\/p>\n<p>Por otra parte, la din\u00e1mica de la rebeli\u00f3n muestra que el momento de apogeo es, en general, subproducto de una acci\u00f3n m\u00e1s o menos espont\u00e1nea de las grandes masas: estallidos de furia, disturbios, desbordes, rebeliones e incluso \u201csemi-insurrecciones\u201d; acciones que eventualmente hacen caer gobiernos e imponen cambios en el estado de cosas.<\/p>\n<p>En su transcurso, se producen grandes enfrentamientos con las fuerzas represivas (aunque en general, salvo en los casos del mundo \u00e1rabe, no llega a intervenir todav\u00eda el Ej\u00e9rcito), y en estos enfrentamientos puede haber hasta rudimentos de organizaci\u00f3n. No obstante, de parte de los explotados y oprimidos no se llega con<i> ning\u00fan plan sistem\u00e1tico<\/i> (por lo que no hemos visto <i>verdaderas <\/i>insurrecciones), y, habitualmente, los manifestantes enfrentan la represi\u00f3n con piedras, palos, molotovs y no mucho mas. Es cierto que en Libia y Siria ha sido distinto por la maduraci\u00f3n de elementos de guerra civil, aunque aqu\u00ed lo atrasado son los factores sociales de clase y la conciencia pol\u00edtica de los actores.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en general no se han desarrollado grandes experiencias de organismos alternativos e independientes de lucha y poder de la clase obrera. Es decir, no se constituyen elementos de un <i>poder alternativo<\/i> de los explotados u oprimidos, o, cuando esto ocurre, se revelan como demasiado ef\u00edmeros a\u00fan.<\/p>\n<p>Asimismo, el grado de conciencia pol\u00edtica de clase es inexistente o muy inicial; las demandas suelen ser econ\u00f3micas m\u00ednimas y democr\u00e1ticas, sin apuntar todav\u00eda en su generalidad al cuestionamiento directo a la clase capitalista y el sistema (aunque ha habido valiosos casos de ocupaci\u00f3n obrera y puesta en marcha de la producci\u00f3n por los trabajadores y cooperativas). En t\u00e9rminos generales, las corrientes y partidos socialistas revolucionarios suelen tener importante peso en la vanguardia, pero otra cosa muy distinta es que alcancen peso de masas.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el actual ciclo de rebeli\u00f3n popular se mueve entre <i>dos<\/i> <i>l\u00edmites <\/i>que no se deben perder de vista en una caracterizaci\u00f3n precisa. Por un lado, constituyen un inmenso giro respecto de la t\u00f3nica de derrota dominante las d\u00e9cadas anteriores y un gigantesco laboratorio global de la lucha de clases. Es un hecho que <i>se est\u00e1<\/i><i> viviendo un recomienzo hist\u00f3rico de la experiencia de la clase trabajadora mundial, y \u00e9sta es la gran noticia de los \u00faltimos a\u00f1os<\/i>.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, caracterizar estos procesos como revoluciones a secas ya es demasiado. Hacer una definici\u00f3n as\u00ed solamente puede confundir las cosas y negar la existencia de los problemas pendientes de resoluci\u00f3n. Por eso llamamos al actual ciclo mundial como de rebeli\u00f3n popular. Y, en todo caso, lo que se est\u00e1 poniendo en la agenda es<i> trabajar para que se transforme en procesos de revoluci\u00f3n socialista<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>5. De la rebeli\u00f3n a la revoluci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dicho lo anterior, nos interesa establecer aqu\u00ed algunos par\u00e1metros respecto de qu\u00e9 desarrollos objetivos y, sobre todo, qu\u00e9 maduraciones subjetivas estar\u00edan planteadas para el pasaje global del proceso en curso a uno de revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Comencemos se\u00f1alando que todo proceso revolucionario supone una determinada relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre las masas populares, sus vanguardias y sus organizaciones de lucha y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Esta dial\u00e9ctica \u2013escenario de procesos de acci\u00f3n y reacci\u00f3n, de mutua determinaci\u00f3n\u2013 inevitablemente est\u00e1 pautada por una serie de desarrollos desiguales; en todo caso, el grado de condensaci\u00f3n que vayan alcanzando estos elementos expresar\u00e1, en cada momento de su desarrollo, la determinada madurez de la experiencia de la lucha.<\/p>\n<p>Un ascenso realmente de masas donde coincidan una maciza intervenci\u00f3n de la clase obrera independiente en el centro mismo del proceso de la lucha, el desplazamiento a izquierda (y divisi\u00f3n) de partes sustanciales de las \u201cclases medias\u201d, la creaci\u00f3n de organismos de lucha y, eventualmente, de poder, y la maduraci\u00f3n de una direcci\u00f3n revolucionaria reconocida, en el marco de una crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica e incluso militar, con una din\u00e1mica de acciones realmente revolucionarias y divisiones en las alturas, pondr\u00eda al proceso en el umbral de una revoluci\u00f3n social<i>.<\/i><\/p>\n<p>Sin embargo, hay toda una variedad de situaciones <i>intermedias<\/i>, que son justamente los que caracterizan las experiencias concretamente determinadas. Lo que ilustra algo sabido, es decir, que rara vez nos encontramos de manera simult\u00e1nea con todos los factores \u201ccl\u00e1sicos\u201d que componen una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>Teniendo presente lo anterior respecto de los procesos en curso en el mundo \u00e1rabe, Grecia, Espa\u00f1a y otros pa\u00edses, lo que se observa, como hemos se\u00f1alado, es una intervenci\u00f3n de masas m\u00e1s o menos espont\u00e1nea, con una todav\u00eda desigual participaci\u00f3n de la clase obrera, un grado relativamente bajo de madurez de su conciencia pol\u00edtica y una casi total falta de organismos de lucha y poder alternativos, por no hablar de la carencia de todo peso de masas de las organizaciones pol\u00edticas revolucionarias.<i><\/i><\/p>\n<p>En todo caso, la mediaci\u00f3n m\u00e1s general hoy es la distancia entre la experiencia que recorren las masas respecto de los componentes de la amplia vanguardia. Es en esta desigualdad donde operan las organizaciones pol\u00edticas y burocr\u00e1ticas del sistema. De ah\u00ed tambi\u00e9n el peso de la mediaci\u00f3n electoral, \u00fanica forma de existencia de la pol\u00edtica para las masas menos avanzadas.<\/p>\n<p>Precisamente, uno de los elementos m\u00e1s cl\u00e1sicos del ascenso revolucionario que a\u00fan falta es el surgimiento de un proceso de <i>radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/i> entre las grandes masas<i>. <\/i>Esto tiene su l\u00f3gica, dado que la caracter\u00edstica ideol\u00f3gica distintiva de las \u00faltimas d\u00e9cadas no fue su \u201cradicalidad\u201d, sino todo lo contrario: un per\u00edodo posmoderno de despolitizaci\u00f3n, de orfandad de alternativas pol\u00edticas, de crisis de alternativas en el sentido profundo de la palabra.<\/p>\n<p>Y, ahora, cuando la experiencia de los explotados y oprimidos est\u00e1 en un <i>recomienzo hist\u00f3rico<\/i>, es imposible ahorrar a las masas el aprendizaje que deben hacer a partir de su propia experiencia.<\/p>\n<p>Recordemos que a comienzos del siglo XX, cuando se proces\u00f3 el per\u00edodo m\u00e1s revolucionario de la humanidad alrededor de la experiencia de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917, la clase obrera europea constitu\u00eda un movimiento socialista de masas que, si bien era mayoritariamente reformista, <i>constitu\u00eda un punto de partida alto a partir del cual se proces\u00f3 una cl\u00e1sica experiencia de radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria en torno al bolchevismo. <\/i><\/p>\n<p>Nadie puede saber a ciencia cierta c\u00f3mo ser\u00e1 la reemergencia de la revoluci\u00f3n socialista en el siglo XXI. Seguramente, habr\u00e1 todo tipo de combinaciones y desarrollos desiguales, aunque quiz\u00e1 deba primeramente pasar por nuevas experiencias del tipo <i>Comuna de Par\u00eds<\/i> (en las que la clase obrera sea vista en el poder, aunque m\u00e1s no sea epis\u00f3dicamente), que faciliten el surgimiento de partidos revolucionarios de masas.<\/p>\n<p>Lo seguro es que el actual ciclo de rebeliones populares est\u00e1 creando las bases materiales para retomar la experiencia de la revoluci\u00f3n socialista no como una abstracci\u00f3n o un producto de laboratorio sino como fen\u00f3meno <i>hist\u00f3rico. <\/i><\/p>\n<p>Porque, de profundizarse la crisis, estos dos procesos que aparecen muchas veces como en \u201cparalelo\u201d, los de las masas y los de la vanguardia, como l\u00edneas as\u00edntotas que nunca se llegan a tocar, deber\u00edan tender a confluir y crear, eventualmente, mejores condiciones para el pasaje del actual ciclo de rebeli\u00f3n popular a uno marcado por la actualidad de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Como muestra la historia de las revoluciones, en ellas se verifica una mec\u00e1nica de <i>radicalizaciones crecientes<\/i>, que tambi\u00e9n hacen al grado de maduraci\u00f3n de la conciencia pol\u00edtica subjetiva de las masas participantes. Lo determinante son las oscilaciones del p\u00e9ndulo de la lucha de clases; es decir, entre qu\u00e9 l\u00edmites se mueve y cu\u00e1l es la gradaci\u00f3n de sus movimientos.<i> <\/i>Se establece un juego de acci\u00f3n y reacci\u00f3n: a tal impulso de una fuerza para un lado, tal grado de respuesta desde el otro. Una crisis catastr\u00f3fica, una guerra (especialmente si se es derrotado) mueven el p\u00e9ndulo pol\u00edtico de una manera mucho m\u00e1s radical que una crisis pol\u00edtica producida por un pol\u00edtico corrupto, por poner un ejemplo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, desde un punto de vista casi sociol\u00f3gico, un elemento central que act\u00faa siempre motorizando esos momentos de radicalizaci\u00f3n es la muerte, o m\u00e1s bien las muertes. El asesinato de luchadores sociales, el car\u00e1cter crecientemente cruento de los enfrentamientos, conmueven a las m\u00e1s amplias masas y, simult\u00e1neamente, muestran una cierta p\u00e9rdida del control por parte de quienes ejercen el poder.<\/p>\n<p>Por otra parte, estas oscilaciones se mueven dentro de ciertos l\u00edmites que dependen del marco m\u00e1s de conjunto estructural (econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico) de la crisis. Y en la medida en que la crisis econ\u00f3mica se hace m\u00e1s \u201ccatastr\u00f3fica\u201d, incluyendo enfrentamientos abiertos en el seno de la clase dominante o guerras entre estados, las condiciones objetivas en las cuales se desarrolla la experiencia de la lucha sientan bases materiales para una mucho mayor radicalizaci\u00f3n de las clases puestas en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El grado de profundidad de la experiencia pol\u00edtica de los procesos en curso puede medirse por las alternativas que est\u00e1n hoy d\u00eda puestas sobre la mesa. Si en el caso del mundo \u00e1rabe la dureza de los enfrentamientos <i>f\u00edsicos<\/i> ha desbordado lo ocurrido en Latinoam\u00e9rica en la \u00faltima d\u00e9cada, su grado de radicalidad<i> pol\u00edtica<\/i> no ha traspasado el umbral latinoamericano.<\/p>\n<p>De ah\u00ed, repetimos, que el remedio aplicable tanto en Latinoam\u00e9rica como en el mundo \u00e1rabe y en Europa para aplacar la radicalizaci\u00f3n de las masas siga siendo la democracia burguesa. Con todas las diferencias del caso, la universalidad de ese ant\u00eddoto algo dice respecto de la inicial radicalidad todav\u00eda limitada de las rebeliones de hoy.<\/p>\n<p>Si nos transport\u00e1ramos a los a\u00f1os 30 del siglo pasado, ver\u00edamos que ah\u00ed la mec\u00e1nica no era ya entre la rebeli\u00f3n y la reabsorci\u00f3n de la misma en la democracia capitalista, como ocurre hoy, sino entre la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo operaba esa mec\u00e1nica? \u00bfCu\u00e1l era su expresi\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s caracter\u00edstica? Justamente,<i> el hundimiento de la democracia burguesa<\/i>. El marco era de una polarizaci\u00f3n pol\u00edtica donde las fuerzas \u201cextremistas\u201d, de derecha y de izquierda, tend\u00edan a adquirir un peso de masas: la alternativa era o gobiernos bonapartistas (si no dictaduras abiertas como el fascismo) o la revoluci\u00f3n social y la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>Por una serie de razones objetivas (la crisis econ\u00f3mica actual no es tan grave como la de los a\u00f1os 30, ni tampoco tan dram\u00e1ticos sus desarrollos pol\u00edticos) y subjetivas (no centralidad todav\u00eda de la clase obrera, ausencia de conciencia revolucionaria), actualmente las oscilaciones del p\u00e9ndulo no son tan dr\u00e1sticas: se mueve <i>entre la rebeli\u00f3n y la lenta reabsorci\u00f3n de \u00e9sta por los mecanismos de la democracia burguesa, no entre la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>Inextricablemente ligado a esto tenemos un hecho: la clase obrera no termina de romper con \u201csus\u201d organizaciones sindicales y pol\u00edticas <i>tradicionales<\/i>. Est\u00e1 abierto un curso probablemente hist\u00f3rico de recomposici\u00f3n obrera, por ahora m\u00e1s \u201csindical\u201d que directamente pol\u00edtica. Pero todav\u00eda ata\u00f1e a los m\u00e1s amplios sectores de vanguardia y no todav\u00eda a la masa de los trabajadores.<\/p>\n<p>Por eso, tambi\u00e9n, definir el ciclo como de rebeli\u00f3n popular significa que <i>no estamos en<\/i> <i>una dial\u00e9ctica de revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n, sino m\u00e1s bien de una acumulaci\u00f3n de experiencias que puede, eventualmente, ser preparatoria para ese momento.<\/i><\/p>\n<p>En \u00faltimo an\u00e1lisis, por supuesto, la din\u00e1mica de la lucha de clases mundial depender\u00e1 del desarrollo de la crisis y de si \u00e9sta altera de manera irreversible el equilibrio capitalista de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En el terreno pol\u00edtico, esto es lo que explica que desde hace d\u00e9cadas (Cuba, Vietnam) no se hayan vivido revoluciones anticapitalistas (mucho menos, propiamente socialistas) que hayan llegado a la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>La ofensiva neoliberal de las \u00faltimas d\u00e9cadas, la crisis de alternativas provocada por la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, las derrotas vividas por la clase obrera mundial en las postrimer\u00edas del siglo XX, parecieron hacer retroceder d\u00e9cadas la madurez pol\u00edtica de la clase obrera mundial, am\u00e9n de haberle infligido una serie de golpes estructurales.<\/p>\n<p>Sin embargo, el propio desarrollo de la acumulaci\u00f3n capitalista en el per\u00edodo de la mundializaci\u00f3n y la aparici\u00f3n de nuevos centros del proceso de reproducci\u00f3n ampliada del capital, ha dado lugar al surgimiento de una nueva clase obrera,<i> una nueva generaci\u00f3n que comienza a hacer sus primeras armas. <\/i><\/p>\n<p>En ese contexto material, el proceso de rebeli\u00f3n popular latinoamericano y, posteriormente, la extensi\u00f3n \u201cuniversal\u201d de un ciclo de rebeli\u00f3n popular, muestran que, desde abajo, se han puesto en cuesti\u00f3n las condiciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas de existencia.<\/p>\n<p>Precisamente en eso consiste una rebeli\u00f3n: un cuestionamiento que no implica necesariamente una transformaci\u00f3n estructural o una afectaci\u00f3n de la naturaleza social del sistema, pero s\u00ed profundas reformas.<\/p>\n<p>En el mundo \u00e1rabe se est\u00e1n barriendo dictaduras, as\u00ed como en Latinoam\u00e9rica se barrieron gobiernos neoliberales que manten\u00edan \u201crelaciones carnales\u201d con el imperialismo yanqui. A nivel de amplios sectores de vanguardia, incluso se fue m\u00e1s all\u00e1, poni\u00e9ndose en pie experiencias que cuestionaron la propiedad privada capitalista (ocupaci\u00f3n de f\u00e1brica) y el monopolio de la autoridad p\u00fablica por parte del Estado.<\/p>\n<p>Sin embargo, el marco general en el que se viene procesando la experiencia sigue siendo la democracia burguesa. \u00c9sta y las dem\u00e1s instancias de mediaci\u00f3n de las instituciones burguesas representan los diques de contenci\u00f3n para evitar un desborde que vaya m\u00e1s all\u00e1. Es decir:<\/p>\n<p>a) un proceso de organizaci\u00f3n independiente<\/p>\n<p>b) radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/p>\n<p>c) creaci\u00f3n de organismos de lucha de las masas<\/p>\n<p>d) masificaci\u00f3n de organizaciones de la izquierda revolucionaria<\/p>\n<p>e) creaci\u00f3n de organismos de poder (desde los organismos de lucha o no)<\/p>\n<p>f) acciones revolucionarias no espont\u00e1neas sino organizadas<\/p>\n<p>g) insurrecciones armadas que peleen por el poder.<\/p>\n<p>Esta perspectiva, la de la revoluci\u00f3n social, obrera y socialista, es el umbral al cual ninguna de las experiencias en curso ha llegado a\u00fan.<\/p>\n<p>En la medida en que la crisis actual no sea resuelta; en la medida en que estallen algunas de las calderas que la propia crisis genera en varios pa\u00edses o regiones; en la medida en que el desarrollo de la crisis agigante las contradicciones entre las clases e incluso implique enfrentamientos e, incluso, guerras entre Estados; <i>el mundo se deslizar\u00eda a la reapertura de una \u00e9poca de crisis, guerras y revoluciones.<\/i><\/p>\n<p>A nivel pol\u00edtico, la experiencia de una \u00e9poca as\u00ed, como la que se vivi\u00f3 sobre todo en la primera mitad del siglo pasado en los pa\u00edses centrales, implica el desborde de la democracia burguesa: un grado de polarizaci\u00f3n pol\u00edtica, de fortalecimiento de los extremos, como no ha se visto en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Una experiencia as\u00ed es la que lleva al desborde de las instituciones existentes, a la puesta en pie de nuevas, al cuestionamiento generalizado a la propiedad privada, al armamento del pueblo en lucha, a la generalizaci\u00f3n de organismos de doble poder en las f\u00e1bricas, a la construcci\u00f3n de fuertes partidos revolucionarios.<\/p>\n<p>Este es el umbral que hay que traspasar para poner de nuevo en la agenda hist\u00f3rica a la revoluci\u00f3n socialista, desde las actuales rebeliones populares a las revoluciones sociales del porvenir. Un movimiento que romper\u00eda todos los muros o diques de contenci\u00f3n de la democracia capitalista y de las direcciones tradicionales del movimiento de masas. Es en la perspectiva de trasponer ese umbral que hay que enfocar las imprescindibles<i> tareas preparatorias <\/i>de<i> <\/i>las corrientes revolucionarias<i>.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Egipto a Grecia, pasando por Espa\u00f1a, EE.UU., Chile, Rusia, Siria y China Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo Jos\u00e9 Luis Rojo \u201cEn los grandes levantamientos las analog\u00edas vuelan como metralla. Las electrizantes protestas de 2011 \u2013la primavera \u00e1rabe, los veranos \u2018calientes\u2019 hel\u00e9nico e ib\u00e9rico, los \u2018ocupantes\u2019 en Estados Unidos\u2013 inevitablemente han sido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6449,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1643,95],"tags":[49,1648],"class_list":{"0":"post-1020","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-revista-socialismo-o-barbarie","8":"category-situacion-mundial","9":"tag-jose-luis-rojo","10":"tag-revista-sob-26"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"De Egipto a Grecia, pasando por Espa\u00f1a, EE.UU., Chile, Rusia, Siria y China Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo Jos\u00e9 Luis Rojo \u201cEn los grandes levantamientos las analog\u00edas vuelan como metralla. Las electrizantes protestas de 2011 \u2013la primavera \u00e1rabe, los veranos \u2018calientes\u2019 hel\u00e9nico e ib\u00e9rico, los \u2018ocupantes\u2019 en Estados Unidos\u2013 inevitablemente han sido [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-02-09T21:32:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T13:35:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"445\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"53 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo\",\"datePublished\":\"2012-02-09T21:32:45+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:35:12+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020\"},\"wordCount\":10516,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"keywords\":[\"Jos\u00e9 Luis Rojo\",\"Revista SoB 26\"],\"articleSection\":[\"Revista Socialismo o Barbarie\",\"Situaci\u00f3n mundial\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020\",\"name\":\"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"datePublished\":\"2012-02-09T21:32:45+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:35:12+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"width\":300,\"height\":445},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1020#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo - Socialismo o Barbarie","og_description":"De Egipto a Grecia, pasando por Espa\u00f1a, EE.UU., Chile, Rusia, Siria y China Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo Jos\u00e9 Luis Rojo \u201cEn los grandes levantamientos las analog\u00edas vuelan como metralla. Las electrizantes protestas de 2011 \u2013la primavera \u00e1rabe, los veranos \u2018calientes\u2019 hel\u00e9nico e ib\u00e9rico, los \u2018ocupantes\u2019 en Estados Unidos\u2013 inevitablemente han sido [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2012-02-09T21:32:45+00:00","article_modified_time":"2019-11-20T13:35:12+00:00","og_image":[{"width":300,"height":445,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"53 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo","datePublished":"2012-02-09T21:32:45+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:35:12+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020"},"wordCount":10516,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","keywords":["Jos\u00e9 Luis Rojo","Revista SoB 26"],"articleSection":["Revista Socialismo o Barbarie","Situaci\u00f3n mundial"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020","name":"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","datePublished":"2012-02-09T21:32:45+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:35:12+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#primaryimage","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","width":300,"height":445},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1020#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Un ciclo de rebeliones populares conmueve el mundo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1020"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6450,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions\/6450"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}