{"id":1029,"date":"2012-02-09T18:58:21","date_gmt":"2012-02-09T21:58:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029"},"modified":"2019-11-19T23:08:47","modified_gmt":"2019-11-20T02:08:47","slug":"el-debate-sobre-las-perspectivas-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029","title":{"rendered":"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<h2>El ascenso de los pa\u00edses BRIC, la decadencia relativa de EE.UU. y los problemas de la acumulaci\u00f3n<\/h2>\n<p>La crisis que est\u00e1 jaqueando la econom\u00eda capitalista ha reabierto el debate sobre las perspectivas del sistema clausurado cuando la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. Su desencadenamiento, duraci\u00f3n e intensidad result\u00f3 ser, en gran medida, inesperado.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn1\">[1]<\/a> En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la avanzada mundializadora del capital pod\u00eda hacer creer que nos encontr\u00e1bamos en una fase ascendente del sistema. Ahora, esa creencia ha sido desacreditada.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la crisis parece estar implicando transformaciones de importancia. Es una regularidad del desarrollo hist\u00f3rico: de toda gran crisis se sale con un mundo transformado.<\/p>\n<p>Es en ese lugar donde se debe ubicar la discusi\u00f3n acerca de la decadencia relativa de los Estados Unidos, as\u00ed como la actual ascensi\u00f3n de China y dem\u00e1s pa\u00edses BRIC.<\/p>\n<p>Durante estos \u00faltimos cuatro a\u00f1os, la econom\u00eda mundial ha venido funcionado a \u201cdos velocidades\u201d. Mientras los pa\u00edses del centro capitalista han retrocedido en su participaci\u00f3n en el producto mundial, varios de los \u201cemergentes\u201d han seguido creciendo; de ah\u00ed que las brechas parezcan reducirse.<\/p>\n<p>No es casual que, cada tantas semanas, los medios publiquen el estado del ranking mundial en lo que hace a la participaci\u00f3n del PBI, con la noticia m\u00e1s rutilante del \u00faltimo per\u00edodo marcando la ascensi\u00f3n de China al segundo puesto de ese ranking (12% de la econom\u00eda mundial y primer exportador mundial, tras desplazar a Alemania en 2009), y estimaciones de que para 2020 superar\u00eda a EE.UU.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Basar el an\u00e1lisis de las tendencias en estos pron\u00f3sticos ya ser\u00eda adelantarse demasiado. Por lo pronto, es un hecho que el 50% de la producci\u00f3n mundial sigue concentr\u00e1ndose entre los integrantes de la Tr\u00edada (EE.UU., la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n), lo que sirve de alerta frente a las miradas impresionistas en boga. Sin embargo, no es menos cierto que el polo m\u00e1s din\u00e1mico de la acumulaci\u00f3n capitalista en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha trasladado a China, el sudeste asi\u00e1tico e India.<\/p>\n<p>Que la ascensi\u00f3n de China es la noticia econ\u00f3mica m\u00e1s impactante de los \u00faltimos a\u00f1os no hay dudas. La misma convive con el retroceso relativo de varios de los principales pa\u00edses del centro imperialista, en primer lugar de los propios EE.UU.<\/p>\n<p>Este retroceso concentra profundos problemas en la din\u00e1mica de las ganancias, las inversiones, la emergencia de nuevas ramas productivas y, m\u00e1s en general, de la acumulaci\u00f3n capitalista, no s\u00f3lo en EE.UU., sino en la econom\u00eda capitalista mundial como un todo.<\/p>\n<p>Es indiscutible que en las \u00faltimas d\u00e9cadas se han generalizando las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica liderada por EE.UU. y que ha cambiado irremediablemente la vida cotidiana de la mayor parte de la humanidad y de las ramas productivas en su generalidad. Las fanfarrias por la muerte de Steve Jobs, due\u00f1o de Apple, reflejaron de alguna manera esto.<\/p>\n<p>Pero tan cierto como lo anterior es que no est\u00e1 tan claro que esta revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica tenga la fuerza de arrastre de otras ocurridas bajo el capitalismo, como el ferrocarril, la electricidad o el autom\u00f3vil.<\/p>\n<p>Esto conecta con la lucha de clases. Como dec\u00eda Le\u00f3n Trotsky en su pol\u00e9mica con el economista originado en el menchevismo Nikolai Kondratiev, la curva del desarrollo capitalista solamente puede trazarse <i>a posteriori <\/i>del desarrollo de los acontecimientos, que siempre est\u00e1 determinado tanto por eventos que ocurren en el terreno de la econom\u00eda como de la pol\u00edtica y la lucha de clases.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, necesariamente, deba permanecer abierto el pron\u00f3stico acerca de si la actual crisis que est\u00e1 viviendo la econom\u00eda capitalista mundial significar\u00e1 un quiebre descendente en la din\u00e1mica del sistema o si, finalmente, alguna nueva combinaci\u00f3n implicar\u00e1 un relanzamiento de la acumulaci\u00f3n en su conjunto hacia adelante.<\/p>\n<p>En este ensayo nos dedicaremos a tratar de responder a algunos de estos interrogantes, a modo de hip\u00f3tesis de trabajo a ser corroboradas por la experiencia de los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>1. Alcances y l\u00edmites de la ascensi\u00f3n de China<\/b><\/p>\n<p>Uno de los elementos de mayor importancia de la crisis es que ha ido introduciendo a la humanidad en<i> una nueva geograf\u00eda econ\u00f3mica internacional<\/i>. Hay un gran debate al respecto, las m\u00e1s de las veces te\u00f1ido por miradas superficiales, aun con su cuota de racionalidad.<\/p>\n<p>Como subproducto de la crisis, se est\u00e1n produciendo transformaciones de envergadura, de las cuales hay que dar cuenta. La emergencia de los pa\u00edses BRIC, en primer\u00edsimo lugar de China, es una de ellas; una transformaci\u00f3n que se debe evaluar tanto en sus vastos alcances como en sus todav\u00eda indefinidos l\u00edmites.<\/p>\n<p>El ge\u00f3grafo marxista David Harvey se encarga de recordar que este proceso, a decir verdad, ya ven\u00eda insinu\u00e1ndose <i>desde d\u00e9cadas atr\u00e1s<\/i>, m\u00e1s all\u00e1 que la propia crisis lo haya vuelto a poner sobre el tapete. Es sabido que la din\u00e1mica de la producci\u00f3n mundial se escindi\u00f3 en dos: mientras que viene siendo mediocre, si no negativa, en los pa\u00edses del Norte imperialista, no ha dejado de crecer en la generalidad de los emergentes.<\/p>\n<p>Harvey sostiene que en las \u00faltimas d\u00e9cadas viene ocurriendo un giro sin precedentes que habr\u00eda revertido una tendencia hist\u00f3rica al drenaje de riqueza desde el este, el sudeste y Asia del sur hacia Europa y Norteam\u00e9rica (como ven\u00eda pasando desde el siglo XVIII).<\/p>\n<p>Marca que el ascenso de Jap\u00f3n en los a\u00f1os 60, seguido por Corea del Sur, Taiw\u00e1n, Singapur y Hong Kong en los 70 y el r\u00e1pido crecimiento de China despu\u00e9s de 1980, posteriormente acompa\u00f1ado por los brotes industrializadores en Indonesia, India, Vietnam, Tailandia y Malasia durante los 90, habr\u00edan \u201calterado el centro de gravedad del desarrollo capitalista\u201d (D. Harvey, <i>El enigma del capital y la crisis del capitalismo<\/i>, Profile Books, Londres, 2010, p. 35).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, trataremos de observar c\u00f3mo se desarrolla esta tendencia al calor de la crisis en curso.<\/p>\n<p><b>\u00bfHacia una nueva geograf\u00eda econ\u00f3mica internacional?<\/b><\/p>\n<p>La crisis s\u00f3lo parece haber venido a confirmar este desplazamiento. Son muchos los analistas y publicaciones de prestigio que est\u00e1n dando cuenta de este<i> giro global en el centro de gravedad econ\u00f3mica del capitalismo<\/i>: \u201c\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la tendencia que los historiadores de ma\u00f1ana ver\u00e1n como la definitoria de comienzos del siglo XXI? (\u2026) La lista ser\u00e1 seguramente encabezada por el giro dram\u00e1tico en el centro econ\u00f3mico global. Diez a\u00f1os atr\u00e1s, los pa\u00edses ricos dominaban la econom\u00eda mundial, contribuyendo con alrededor de dos tercios del PIB global. Desde esa fecha, esa participaci\u00f3n ha venido cayendo justo hasta la mitad. En una d\u00e9cada m\u00e1s podr\u00eda estar s\u00f3lo en el 40%. <i>El n\u00facleo del producto global va a ser producido en el mundo emergente<\/i>\u201d (\u00bfC\u00f3mo crecer?, <i>The Economist<\/i>, 7-10-10).<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en juego no ocurre solamente en el terreno de la econom\u00eda. Geopol\u00edticamente, podr\u00edan estar comenzando a procesarse <i>modificaciones en el terreno de las consagradas jerarqu\u00edas mundiales del imperialismo<\/i>. Jerarqu\u00edas que siguen sin embargo colocando en el pedestal a los pa\u00edses del centro imperialista, a pesar de su declive relativo.<\/p>\n<p>En todo caso, se han introducido elementos de una suerte de \u201ccuestionamiento\u201d a esas relaciones jer\u00e1rquicas. Se observa un tono m\u00e1s asertivo entre algunos de los pa\u00edses del \u201cSur global\u201d (como los llaman muchos analistas); aunque no queda claro todav\u00eda que ello implique modificaciones estructurales en la configuraci\u00f3n del imperialismo mundial (en principio, no), y, mucho menos que ello signifique<i> un cuestionamiento \u201cprogresista\u201d a ese orden mundial en un sentido m\u00e1s o menos emancipador <\/i>(categ\u00f3ricamente, de ning\u00fan modo).<\/p>\n<p>La base material para el fen\u00f3meno al que estamos aludiendo es la siguiente: en el transcurso de la crisis (al menos en su primera fase), se ha venido verificando una suerte de \u201cdesacople\u201d en la din\u00e1mica de la econom\u00eda mundial, desplaz\u00e1ndose el motor del crecimiento a pa\u00edses emergentes como los BRIC (en primer lugar, a China), que<i> dieron vida a un \u201csegundo circuito\u201d en materia del proceso de acumulaci\u00f3n capitalista de la \u00faltima d\u00e9cada. <\/i><\/p>\n<p>El gran motor sustituto de EE.UU., Europa y Jap\u00f3n en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, el gran factor mediador para el mundo emergente, <i>grosso modo<\/i> productor de commodities, <i>ha sido precisamente China y algunos pa\u00edses m\u00e1s. <\/i><\/p>\n<p>Esta \u201cnueva geograf\u00eda econ\u00f3mica mundial\u201d tiene entre sus fundamentos el hecho que China e India est\u00e1n pobladas por 2.500 millones de almas, m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Se trata de dos inmensos pa\u00edses que est\u00e1n viviendo una suerte de \u201ctercera revoluci\u00f3n industrial\u201d, como subproducto de una acelerada mercantilizaci\u00f3n del campo, un vasto proceso de urbanizaci\u00f3n e industrializaci\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de millones de ex campesinos a la producci\u00f3n industrial asalariada.<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n ha sido exitosa para la expansi\u00f3n del \u00e1mbito de acci\u00f3n del capital, al incorporar vastas zonas del planeta a la l\u00f3gica del mercado mundial capitalista a partir del derrumbe del bloque sovi\u00e9tico, del desarrollo del mal llamado \u201csocialismo de mercado\u201d en pa\u00edses como China y de la destrucci\u00f3n de formas no capitalistas y no mercantiles de producci\u00f3n en muchos pa\u00edses, particularmente de la periferia.<\/p>\n<p>Esta expansi\u00f3n del capital ha favorecido el surgimiento de nuevos polos din\u00e1micos de acumulaci\u00f3n y crecimiento (China, India, Rusia y Brasil, entre otros), introduciendo ciertas modificaciones en la estructura de las relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas internacionales, y poniendo en entredicho la incuestionada vigencia de los centros hegem\u00f3nicos de la posguerra (recordar, por ejemplo, el reciente debate sobre si China iba a ayudar a la Uni\u00f3n Europea a paliar su crisis de deuda soberana).<\/p>\n<p>Afirma Harvey al respecto que \u201cla nueva y en gran medida todav\u00eda parcialmente proletarizada poblaci\u00f3n rural de China, ha puesto las bases para una fenomenal fase de crecimiento capitalista. Este crecimiento ha ayudado a mantener a un crecientemente vol\u00e1til capitalismo a una tasa de crecimiento multiplicada, incluso a pesar de la presi\u00f3n que ha introducido en aquellas regiones que no han podido competir con los bajos salarios industriales de China\u201d (cit., pp. 144-145).<\/p>\n<p>Como digresi\u00f3n, se\u00f1alemos sobre esa acelerada mercantilizaci\u00f3n del campo que no debe sorprender que el 65% de los \u201cacontecimientos de masas\u201d en China (eufemismo con que la burocracia se refiere a los conflictos sociales), tengan que ver con las peleas por la desposesi\u00f3n de la tierra a manos de las nuevas empresas inmobiliarias capitalistas o los gobiernos locales que tratan de apropiarse de ellas. Un acontecimiento de esta naturaleza ha ocurrido meses atr\u00e1s en la localidad de Wukan<i>,<\/i> logrando cierta repercusi\u00f3n mundial; pero hechos de este tipo ocurren permanentemente.<\/p>\n<p>En el campo chino en general, como herencia de la revoluci\u00f3n de 1949 \u2013y quiz\u00e1 tambi\u00e9n de las circunstancias creadas bajo el pasado imperial\u2013, <i>los t\u00edtulos de propiedad no est\u00e1n claros<\/i>. De eso se aprovechan las inmobiliarias capitalistas para extender el dominio de la propiedad privada en el mundo agrario chino.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Pero volvamos a Harvey. \u00c9ste da varios ejemplos demostrando que todav\u00eda existe una enorme reserva poblacional en China: un vasto ej\u00e9rcito de campesinos, peque\u00f1os granjeros, artesanos, trabajadores por cuenta propia y productores de diversa laya que proveen tanto una potencial reserva de trabajadores como un mercado interno potencial.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, \u00e9sta ser\u00eda la explicaci\u00f3n del dinamismo en China, am\u00e9n de su competitividad internacional. La combinaci\u00f3n entre la inversi\u00f3n extranjera (que, es menos sabido, se dispar\u00f3 reci\u00e9n a partir de 1997, y cuyo protagonista fue la di\u00e1spora china) y una mano de obra todav\u00eda barata con bastante calificaci\u00f3n han sido la f\u00f3rmula del \u00e9xito de su econom\u00eda orientada en gran parte hacia las exportaciones.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Harvey insiste en algo conocido: que aun creando las condiciones para una dram\u00e1tica crisis de sobreacumulaci\u00f3n, y a diferencia de los pa\u00edses del centro imperialista, el paquete de rescate chino fue a la infraestructura y a la creaci\u00f3n de nuevas capacidades productivas. Es decir, se trat\u00f3 de inversi\u00f3n <i>productiva<\/i>, eventualmente multiplicadora de la producci\u00f3n, y no meramente rescate de fondos especulativos, como ha ocurrido en la generalidad del norte del mundo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, observa que el mercado interno chino viene creciendo como contrapeso a la p\u00e9rdida de mercados de exportaci\u00f3n. Y agrega que, en el caso de India, se observa un importante mercado interno y una escasa dependencia en materia de exportaciones, con excepci\u00f3n del sector de servicios inform\u00e1ticos, \u00edntimamente integrado a las redes de la producci\u00f3n y el comercio mundial.<\/p>\n<p>En todo caso, al se\u00f1alado cambio en la geograf\u00eda econ\u00f3mica mundial se le ha venido a sumar otro factor cuando hablamos de los pa\u00edses emergentes en general. En los \u00faltimos a\u00f1os se oper\u00f3 una suerte de <i>reversi\u00f3n de las tendencias hist\u00f3ricas en materia de t\u00e9rminos de intercambio<\/i>: se encarecieron relativamente las materias primas respecto de los bienes industrializados.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Esto \u00faltimo ha ocurrido, b\u00e1sicamente, por tres razones. Primero, como subproducto de la inmensa demanda generada por la propia China e India al respecto. Por ejemplo, China consume hoy m\u00e1s del 50% de la producci\u00f3n mundial de acero y cemento, y por esta v\u00eda bombea la demanda mundial de mineral de hierro.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn7\">[7]<\/a> Segundo, nunca como en las \u00faltimas d\u00e9cadas (al menos no desde la crisis petrolera de los a\u00f1os 70) se han puesto de relieve los l\u00edmites de los recursos naturales y su car\u00e1cter no renovable. Y tercero, est\u00e1n los motivos especulativos: la transacciones de commodities en los mercados han pegado enorme salto en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los elementos se\u00f1alados han redundado en un crecimiento de importancia en materia de rentas diferenciales; de las cuales se han nutrido los gobiernos de esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>El petr\u00f3leo, el cobre, la soja y otras materias primas han escalado una serie de cimas de las cuales, aun a pesar de su explotaci\u00f3n capitalista modernizada, parece dif\u00edcil que vayan a descender en un horizonte pr\u00f3ximo, m\u00e1s all\u00e1 de que, en lo inmediato, sus cotizaciones hayan aparecido a la baja por el impacto de la reca\u00edda econ\u00f3mica en curso.<\/p>\n<p>En todo caso, la combinaci\u00f3n de los factores antedichos ha hecho aparecer a los pa\u00edses BRIC en una mejor relaci\u00f3n de fuerzas relativa frente a los pa\u00edses del centro imperialista.<\/p>\n<p>No obstante, enseguida aparecen los l\u00edmites a esta posible trayectoria. Hay que destacar varios factores. El primero es que China, India, Brasil e incluso Rusia son<i> la meca mundial de las inversiones extranjeras<\/i>. Si en China el sector estatal administrado por la burocracia vuelve a tener un peso creciente, las multinacionales conservan un rol de enorme magnitud.<\/p>\n<p>Que el flujo de capitales es mucho m\u00e1s hacia China que de ella hacia el exterior se observa simplemente con el hecho de que sus exportaciones de capital var\u00edan entre el 4 y el 9% del total (dependiendo de si Hong Kong es incluido o no en la estimaci\u00f3n). En 2009 esto era significativamente menor que en EE.UU., con el 22%, y la Uni\u00f3n Europea con el 35% (datos de Jane Hardy y Adrian Budd).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, China y dem\u00e1s BRIC son<i> <\/i><i>parte org\u00e1nica de la cadena mundial de la globalizaci\u00f3n controlada por el imperialismo<\/i>. Y este aspecto <i>estructural<\/i>, que hace al <i>tipo de inserci\u00f3n en el mercado mundial<\/i>, de ninguna manera ha retrocedido a lo largo de la crisis.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos que General Motors ya tiene su principal producci\u00f3n en el mercado chino, pero incluso en materia de marcas suntuarias China est\u00e1 adoptando un lugar creciente. Cartier, Tiffany\u2019s, Bentley, Jaguar, Land Rover, etc\u00e9tera, son algunas de las marcas de lujo para las cuales China se est\u00e1 convirtiendo en su primer mercado.<\/p>\n<p>Sin duda, la capacidad de negociaci\u00f3n de la burocracia china se ha incrementado, entre otras cosas, como subproducto de la importancia econ\u00f3mica mundial del propio mercado chino, del cual nadie quiere estar ausente; por no hablar de su acumulaci\u00f3n de reservas nominadas en d\u00f3lares y en t\u00edtulos soberanos de los Estados Unidos. Esas reservas alcanzan nada menos que 3,2 billones de d\u00f3lares seg\u00fan datos del Wall Street Journal Ameritas (WSJA), un quinto del PBI de ese pa\u00eds; le sigue Jap\u00f3n, con 1,3 billones).<\/p>\n<p>Como parte de este proceso, Giovanni Arrighi insiste en que hay una inevitable transferencia de tecnolog\u00eda como subproducto de estas radicaciones industriales de las cuales China se viene beneficiando, lo cual es un dato a tener en consideraci\u00f3n. Pero Arrighi da la impresi\u00f3n de subestimar soberanamente los elementos de <i>dependencia<\/i> que todav\u00eda marcan a China respecto de los centros del imperialismo mundial: \u201cEl gobierno chino mantuvo el control de estas relaciones, convirti\u00e9ndose \u00e9l mismo en uno de los principales acreedores del Estado capitalista dominante (EE.UU.), y aceptando las ayudas en t\u00e9rminos y condiciones que se adecuasen al inter\u00e9s nacional de China. No hay delirio de la imaginaci\u00f3n que pueda caracterizarlo como esclavo de los intereses capitalistas extranjeros y de la di\u00e1spora china\u201d (<i>Adam Smith en Pek\u00edn<\/i>, p. 364).<\/p>\n<p>Pero si bajo la conducci\u00f3n de la burocracia post mao\u00edsta China se ha adaptado casi sin chistar a las reglas de juego del capitalismo mundial (cualquiera sea la capacidad de negociaci\u00f3n que haya retenido), \u00bfde qu\u00e9 manera se podr\u00eda afirmar que la que est\u00e1 emergiendo es<i> una naci\u00f3n \u201cindependiente\u201d llamada a patear el tablero del orden mundial con un mensaje liberador, <\/i>como es la expectativa del geografo italiano?<\/p>\n<p>Hay otro aspecto m\u00e1s: las sociedades de los pa\u00edses BRIC en su conjunto, en materia de distribuci\u00f3n del ingreso y nivel de vida, parten de muy atr\u00e1s respecto de los pa\u00edses centrales (en el caso chino, es diez veces inferior en promedio), pareci\u00e9ndose mucho m\u00e1s, a este respecto, al resto de los emergentes, y mucho menos a los del centro imperialista. Adem\u00e1s, el PBI per c\u00e1pita que los caracteriza es much\u00edsimo menor que el de los pa\u00edses imperialistas: \u201cEn 2010 (incluso despu\u00e9s del comienzo de la crisis y la recesi\u00f3n), el PBI chino fue 5,9 billones de d\u00f3lares, s\u00f3lo el 40% de los 14,6 billones de EE.UU. Traducido esto en PBI per c\u00e1pita, la diferencia es incluso m\u00e1s marcada: los 4.260 d\u00f3lares fueron s\u00f3lo el 9% de los 47.240 d\u00f3lares en EE.UU.\u201d (J. Hardy y A. Budd, cit.). En el mismo sentido, Husson comenta que mientras el PIB per c\u00e1pita chino bordeaba los 4.000 d\u00f3lares anuales en 2008, el franc\u00e9s alcanzaba los 25.000 (\u201cLa emergencia de un gigante\u201d, <i>Viento Sur<\/i> 101, noviembre 2008).<\/p>\n<p>Todo esto significa que, a pesar de todo su crecimiento en los \u00faltimos a\u00f1os, <i>la productividad general de sus econom\u00edas sigue por debajo de las m\u00e1s avanzadas del mundo<\/i>.<\/p>\n<p>Esto ocurre independientemente de los procesos de desindustrializaci\u00f3n relativa que, de manera desigual, han sufridos estas econom\u00edas en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Tenemos en mente, sobre todo, a EE.UU. o Inglaterra; la situaci\u00f3n en Alemania y Jap\u00f3n es sustancialmente diferente, y no tenemos claro el caso franc\u00e9s.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>A esto hay que agregar un elemento m\u00e1s: la dial\u00e9ctica entre la econom\u00eda y los estados. En esta materia, <i>EE.UU. y la OTAN siguen siendo las potencias militares mundiales de modo indisputable<\/i>.<\/p>\n<p>Es verdad que Rusia se ha recuperado en parte militarmente (aunque viene de un desastre econ\u00f3mico-social que no ha dejado de repercutir en su complejo militar-industrial) y que China est\u00e1 destinado un porcentaje creciente de su presupuesto a las Fuerzas Armadas. China tiene hoy el segundo presupuesto militar del mundo (110.000 millones de d\u00f3lares en 2010), aunque muy lejos del de EE.UU. (687.000 millones, en Hardy y Budd, cit.). Sin embargo, est\u00e1n lejos de poder disputar el poder militar de los pa\u00edses imperialistas centrales, como se ve en cada una de las intervenciones militares en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, desde la primera intervenci\u00f3n en Irak de Bush padre hasta la \u00faltima meses atr\u00e1s en Libia.<\/p>\n<p>Esto no niega que cuando China plantea pleitos en su inmediato \u201chinterland\u201d del Pac\u00edfico respecto de Corea, Taiw\u00e1n o mismo Jap\u00f3n, las cosas empiezan a ser distintas, de mucho m\u00e1s cuidado para EE.UU. Por ejemplo, mientras que hoy EE.UU. tiene 12 de los 15 portaviones en actividad del mundo, China estar\u00eda encarando un plan de construcci\u00f3n de varios, lo que podr\u00eda dar un giro en el balance de fuerzas navales, buscando controlar militarmente sus rutas de abastecimientos.<\/p>\n<p><b>Una revoluci\u00f3n industrial tard\u00eda<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2018El esfuerzo de modernizaci\u00f3n hecho por China en los \u00faltimos a\u00f1os\u2019, escribi\u00f3 John K. Fairbanks [uno de los mayores especialistas norteamericanos en China de la segunda mitad del siglo XX. RS] en las v\u00edsperas de la represi\u00f3n en Tiananmen en 1989, \u2018tiene una escala tan <i>tit\u00e1nica<\/i> que llega a ser dif\u00edcil comprenderlo (\u2026) <i>Un per\u00edodo de construcci\u00f3n de v\u00edas del ferrocarril y ciudades, t\u00edpico del siglo XIX, coincide con el florecimiento de la tecnolog\u00eda electr\u00f3nica post industrial<\/i>\u201d (G. Arrighi, cit., p. 29).<\/p>\n<p>Volvamos ahora a nuestro argumento inicial: \u00bfcu\u00e1l es la explicaci\u00f3n \u201cestructural\u201d del papel que venimos subrayando respecto del ascendente rol econ\u00f3mico de China (e India)?<\/p>\n<p>Podemos afirmar que ambas naciones viven una suerte de revoluci\u00f3n industrial tard\u00eda: <i>una \u201ctercera revoluci\u00f3n industrial\u201d.<\/i> Decimos \u201ctard\u00eda\u201d porque, como es sabido, las dos revoluciones industriales que caracterizaron la historia del capitalismo moderno ocurrieron, la primera, a finales del siglo XVIII, y la segunda, del XIX, consagrando a los pa\u00edses centrales de la econom\u00eda mundial contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>El hecho es que no como fen\u00f3meno generalizado mundialmente, pero s\u00ed en relaci\u00f3n con China e India, lo que se est\u00e1 observando es una serie de rasgos econ\u00f3mico-sociales que recuerdan las caracter\u00edsticas de las revoluciones industriales se\u00f1aladas y que, adem\u00e1s, han tenido un enorme impacto sobre la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>El primero es que ambos pa\u00edses son potencial y realmente <i>oc\u00e9anos proletarios<\/i>. Todav\u00eda tienen una enorme proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n campesina, pero que alimenta las tendencias a la proletarizaci\u00f3n por intermedio de un sector que migra cotidianamente a las ciudades; mundialmente, a raz\u00f3n de 150.000 personas migran por d\u00eda del campo a la ciudad (Mike Haynes, \u201cGlobal cities, global workers in the 21 century\u201d, <i>International Socialism<\/i> 132).<\/p>\n<p>El segundo es que se trata de pa\u00edses con <i>inmensos mercados internos potenciales<\/i>: \u201cLas empresas norteamericanas, como Intel y General Motors, \u2018est\u00e1n frente a una simple exigencia: invertir en China para aprovechar su mano de obra barata y el crecimiento r\u00e1pido de su econom\u00eda o perder la carrera competitiva contra sus rivales\u2019. China, que era antes apenas un centro fabril, se transform\u00f3 en un lugar <i>inevitable<\/i> para fabricar y vender productos de alta tecnolog\u00eda. Todo el mundo y alguien m\u00e1s quiere ir a China. Hay 1.200 millones de consumidores\u201d (G. Arrighi, cit., p. 359).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>El tercero, <i>la fren\u00e9tica din\u00e1mica del proceso de urbanizaci\u00f3n<\/i>, que Mike Davis se\u00f1ala que est\u00e1 ocurriendo a una \u201c<i>velocidad sin precedentes en la historia humana<\/i>\u201d (Mike Davis, <i>Planeta Favela<\/i>, p. 14). Seg\u00fan datos oficiales, el \u00e1rea urbana pas\u00f3 de 96,53 millones de habitantes en 1993 a 300 millones en 2003.<\/p>\n<p>En el mismo sentido se pronuncia David Harvey: \u201cLa urbanizaci\u00f3n de China en los \u00faltimos veinte a\u00f1os ha sido <i>inmensa<\/i>. Su ritmo peg\u00f3 un salto luego de la corta recesi\u00f3n de 1997, tal que desde el 2000 China ha absorbido cerca de la mitad de las partidas de cemento del mundo. M\u00e1s de cien ciudades han pasado la marca de 1 mill\u00f3n de habitantes, y peque\u00f1as ciudades, como Shenzen, se han transformado en enormes metr\u00f3polis con 6 a 10 millones de habitantes. La industrializaci\u00f3n, primeramente concentrada en las zonas econ\u00f3micas especiales, r\u00e1pidamente se difundi\u00f3 de puertas para afuera a los municipios (\u2026) Vastos proyectos de infraestructura, como avenidas y autopistas (\u2026) est\u00e1n modificando la geograf\u00eda. Igualmente, shoppings, parques de ciencias, aeropuertos, puertos de containers, palacios de placer y todo tipo de instituciones culturales, han transformado la geograf\u00eda china en las condiciones de la creaci\u00f3n de superpoblados dormitorios urbanos para las reservas masivas de trabajo movilizadas provenientes desde las empobrecidas regiones rurales\u201d.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Y agrega: \u201cLas consecuencias de este proceso de urbanizaci\u00f3n para la econom\u00eda global, y para la absorci\u00f3n de porciones de capital excedente han sido enormes. Chile tuvo un boom como producto de la demanda de cobre (\u2026). Incluso la recuperaci\u00f3n de Brasil y la Argentina se debi\u00f3, en parte, a la fuerza de la demanda desde China de materias primas. El intercambio bilateral entre China y Latinoam\u00e9rica se increment\u00f3 diez veces entre 2000 y 2009. \u00bfEs la urbanizaci\u00f3n de China el estabilizador del capitalismo global? <i>La respuesta debe ser que, parcialmente, s\u00ed<\/i>\u201d (D. Harvey, cit., pp. 172-173).<\/p>\n<p>Cuarto, <i>el proceso de industrializaci\u00f3n propiamente dicho<\/i>. Arrighi informa que el simple tama\u00f1o de China ha permitido construir tres conglomerados industriales, cada uno con su propia especializaci\u00f3n y radicaci\u00f3n geogr\u00e1fica: el del delta del r\u00edo Perola, especializado en industrias que hacen uso intensivo de la mano de obra en producci\u00f3n y montaje de piezas; el del delta del Yang-ts\u00e9, especializado en sectores que hacen uso intensivo del capital produciendo autom\u00f3viles, semiconductores, celulares y computadoras; y Zhongguan Cun, en Pek\u00edn, que es el Silicon Valley de China.<\/p>\n<p>Mike Davis, ge\u00f3grafo marxista contempor\u00e1neo, se pronuncia en el mismo sentido: caracteriza el fen\u00f3meno de la industrializaci\u00f3n de China como \u201cla mayor revoluci\u00f3n industrial en la historia\u201d. Joseph Stiglitz va en el mismo sentido cuando se\u00f1ala que en China se vive una transformaci\u00f3n econ\u00f3mica extraordinaria, \u201cprobablemente la m\u00e1s notable de la historia\u201d (G. Arrighi, cit., p. 359). Davis agrega que la din\u00e1mica de la urbanizaci\u00f3n del Tercer Mundo recapitula y se confunde con las precedentes de Europa y Am\u00e9rica del Norte en el siglo XIX y comienzos del XX.<\/p>\n<p>Sostiene que ese proceso de revoluci\u00f3n industrial \u201ces el punto de Arqu\u00edmedes que desplaza una poblaci\u00f3n del tama\u00f1o de la europea desde las aldeas rurales para las ciudades\u201d: desde las reformas de mercado de finales de la d\u00e9cada del 70, se estima que m\u00e1s de 200 millones de chinos se mudaron de las \u00e1reas rurales a las ciudades. Y se espera que m\u00e1s de 250 o 300 millones de personas los sigan en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>\u201cComo resultado de este flujo estremecedor, en 2005, 166 ciudades chinas (en comparaci\u00f3n con apenas nueve ciudades de EE.UU.) ten\u00edan una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de un mill\u00f3n de habitantes. Ciudades industriales en expansi\u00f3n como Donguguan, Shenjen, Ciudad Fushan y Chengchow son las Sheffield y Pittsburg posmodernas. Como destac\u00f3 el <i>Financial Times<\/i>, de ac\u00e1 a una d\u00e9cada<i> \u2018China dejar\u00e1 de ser el pa\u00eds predominantemente rural que fue durante milenios\u2019<\/i>\u201d (M. Davis, cit., p. 22).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, no puede dejarse de insistir en un hecho central ya se\u00f1alado arriba: que <i>esta revoluci\u00f3n industrial ocurre en condiciones en que China e India no terminan de ser del todo pa\u00edses independientes<\/i> en el sentido pleno de la palabra. Esto ocurre aunque posean este rasgo en mucha mayor medida que la periferia semicolonial \u201ctradicional\u201d: China, porque conquist\u00f3 su independencia nacional con la revoluci\u00f3n de 1949; India, porque, aun sin revoluci\u00f3n, conquist\u00f3 su independencia a finales de la d\u00e9cada del 40 del siglo pasado.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, China e India siguen estando caracterizados por determinadas relaciones de <i>dependencia<\/i> respecto del imperialismo, que si bien podr\u00eda haberse aflojado algo durante la crisis, sigue sometido a debate si podr\u00e1n tener la caracter\u00edstica de proyectarlos como pa\u00edses realmente independientes, como lo fueron las naciones sede del proceso industrializador de la era moderna.<\/p>\n<p>Como ya se\u00f1alamos, China e India son la meca de las inversiones imperialistas. Y como tales, <i>hacen parte de una cadena productiva mundial cuyo centro nervioso sigue estando en los pa\u00edses imperialistas centrales<\/i>; es en ellos donde se toman todas las decisiones estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ambas econom\u00edas siguen siendo orientadas en gran medida hacia las exportaciones, lo que les genera determinadas <i>relaciones de dependencia<\/i>. A esto se agrega un elemento no menor: <i>su dependencia en materia de investigaci\u00f3n y desarrollo, patentes y royalties<\/i> (el presupuesto de China en I&amp;D es todav\u00eda una quinta parte del de EE.UU.).<\/p>\n<p>Un reciente art\u00edculo se\u00f1ala que \u201chay debates alrededor de hasta qu\u00e9 punto China est\u00e1 ascendiendo en la cadena de valor hasta colocar un serio desaf\u00edo a las econom\u00edas capitalistas avanzadas. Las industrias de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n ilustran los problemas que enfrenta China. China es un exportador mayor de estos productos, como PCs y laptops, y bienes de consumo electr\u00f3nicos m\u00e1s en general. Pero estos sectores est\u00e1n dominados por compa\u00f1\u00edas de <i>propiedad extranjera<\/i>, empleando obreros chinos para ensamblar productos de alto valor, como microprocesadores y chips de memoria <i>producidos en otra parte<\/i>. En 2005, el 70% de las firmas de ICT eran extranjeras, particularmente taiwanesas (\u2026) Subsecuentemente, <i>China ha hecho pocos avances en elevar el contenido local de valor en sus exportaciones: de acuerdo con el Banco Mundial, creci\u00f3 marginalmente desde el 40% en 2007 al 43% en 2010\u201d. Sin embargo, agregan, \u201csugerir que en la divisi\u00f3n global del trabajo China est\u00e1 atrapada en una producci\u00f3n de baja calificaci\u00f3n, o, en la otra punta del espectro, movi\u00e9ndose hacia una manufactura avanzada, es no comprender la desigualdad<\/i> de la capacidad tecnol\u00f3gica de China en un contexto de cambios din\u00e1micos y desplazamientos en la econom\u00eda global. La capacidad tecnol\u00f3gica de China <i>combina producciones primitivas y de baja tecnolog\u00eda con procesos de tecnolog\u00eda media y nichos de avanzada e incluso muy avanzada tecnolog\u00eda<\/i>\u201d (<i>El capitalismo chino y la crisis<\/i>, Jane Hardy y Adrian Budd, <i>International Socialism<\/i> 133).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Husson se\u00f1ala que la inserci\u00f3n de China en la econom\u00eda mundial <i>es compleja y sigue teniendo fragilidades<\/i>. Los capitales provienen en su mayor parte (un 60%) de Asia (35% de Hong Kong, 9% de Jap\u00f3n y 7% de Corea) y de forma secundaria de EE.UU. (8%) y Europa (otro 8%). Y seg\u00fan los analistas Aglietta y Landry, \u201cun 40% de las exportaciones de China proceden de empresas chinas, 20% de joint ventures con empresas extranjeras, 40% de empresas de capital extranjero 100% y <i>menos del 10% de los bienes made in China est\u00e1n etiquetados bajo una marca de fabricaci\u00f3n china<\/i>\u201d (Husson, <i>La emergencia de un gigante<\/i>). Por ende, cabe no olvidar<i> el marcado car\u00e1cter de \u201carmadur\u00eda\u201d que tienen muchas industrias <\/i>que solamente ensamblan partes importadas.<\/p>\n<p>Como si esto fuera poco, esta \u201cnueva geograf\u00eda econ\u00f3mica mundial\u201d no puede negar el car\u00e1cter \u201ctotal\u201d de la crisis mundial. La emergencia de los pa\u00edses BRIC <i>no ha llegado todav\u00eda a cambiar de manera sustancial la estructura global del capitalismo mundial<\/i>.<\/p>\n<p>Los BRIC ata\u00f1en al 25 o 30% de la econom\u00eda mundial. EE.UU., la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n fluct\u00faan todav\u00eda entre el 50 y el 60% del PBI mundial, de modo que los BRIC no pueden impedir la crisis en ese restante 60%. No pueden cambiar el trazo general, aunque s\u00ed actuar como factor mediador.<\/p>\n<p><b>\u00bfUn ascenso sin hip\u00f3tesis de conflictos y \u201cemancipadora\u201d?<\/b><\/p>\n<p>Veamos todav\u00eda un \u00faltimo aspecto en esta materia. En el trabajo que venimos citando, <i>Adam Smith en Pek\u00edn<\/i>, Giovanni Arrighi se interroga acerca de las consecuencias del ascenso de China en el orden mundial. Abre hip\u00f3tesis acerca de la posibilidad de un \u201cascenso pac\u00edfico hacia una sociedad mundial de mercado basada en una mayor igualdad entre civilizaciones\u201d, utop\u00eda trazada, seg\u00fan \u00e9l, por Adam Smith en <i>La riqueza de las naciones<\/i>, y que ahora China podr\u00eda venir a realizar.<\/p>\n<p>Como \u201cprueba\u201d de esta posibilidad, Arrighi presenta un <i>paper<\/i> de las autoridades chinas donde se informa que \u201cel principio central de [esta] doctrina es que China puede evitar, y evitar\u00e1, el camino de la agresi\u00f3n y la expansi\u00f3n seguido por las potencias anteriores en el momento de su ascensi\u00f3n (\u2026) \u2018China no seguir\u00e1 el camino de Alemania en la Primera Guerra Mundial ni de Alemania y Jap\u00f3n en la Segunda Guerra Mundial, usando la violencia para pillar recursos y buscar la hegemon\u00eda mundial\u2019. Al contrario (\u2026) \u2018China busca crecer y avanzar sin perturbar el orden existente\u2019\u201d (G. Arrighi, cit., p. 299).<\/p>\n<p>Se trata, sin dudas, de un concepto al menos problem\u00e1tico, a la luz de la experiencia hist\u00f3rica del pasado siglo XX, regado de sangre. Porque Arrighi presenta una suerte de \u201cutop\u00eda\u201d sustituta de la lucha emancipatoria por el socialismo viendo en China el eventual foco no s\u00f3lo de un ascenso pac\u00edfico, sino con consecuencias ben\u00e9ficas , que dar\u00e1 lugar a un nuevo orden mundial m\u00e1s igualitario.<\/p>\n<p>En todo caso, podr\u00e1 haber m\u00e1s o menos efusi\u00f3n de sangre, pero lo que es absolutamente seguro es que el conservadurismo restauracionista de la burocracia del PCCH, y las relaciones reales que est\u00e1 estableciendo con distintos pa\u00edses de la periferia semicolonial de ninguna manera auguran un posible orden m\u00e1s igualitario: <i>China asciende dentro de las relaciones creadas por la mundializaci\u00f3n capitalista, sin cuestionar ni por un instante sus relaciones de explotaci\u00f3n, opresi\u00f3n y subordinaci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p>En este sentido, el diario brasilero <i>Valor <\/i>denunciaba meses atr\u00e1s la preocupaci\u00f3n del empresariado de ese pa\u00eds por la primarizaci\u00f3n de las exportaciones latinoamericanas en general y brasile\u00f1as en particular a China en la \u00faltima d\u00e9cada: \u201cLa din\u00e1mica con China se asemeja mucho a la experiencia hegem\u00f3nica de Inglaterra, que en determinado momento control\u00f3 la producci\u00f3n de bienes manufacturados e import\u00f3 apenas bienes primarios (\u2026) La preocupaci\u00f3n est\u00e1 relacionada con el perfil de las inversiones chinas. \u2018Ellas est\u00e1n ligadas con la creaci\u00f3n de mercados cautivos proveedores de materias primas\u2019\u201d (16-11-11).<\/p>\n<p>Nuestro compa\u00f1ero Marcelo Yunes ha escrito un trabajo tratando de demostrar este punto (<i>Revoluci\u00f3n o dependencia. Imperialismo y teor\u00eda marxista en Latinoam\u00e9rica<\/i>). Para evaluar el eventual proceso de ascenso de nuevos pa\u00edses al \u201cestrellato\u201d imperialista hay que evitar todo impresionismo (se trata de relaciones consagradas dif\u00edciles de sortear como no sea mediante procesos de emancipaci\u00f3n nacional y social). Y cabe agregar que los pa\u00edses que parecen aspirar hoy a este status lo hacen <i>sin cuestionar<\/i> las reglas de juego m\u00e1s generales en lo que hace a las relaciones jer\u00e1rquicas entre naciones establecidas por el imperialismo.<\/p>\n<p>En todo caso, Arrighi se cuida de no arriesgarlo todo a esa posible perspectiva \u201cpacifista\u201d por cuenta de la responsabilidad en esto de los Estados Unidos (no de la burocracia china, a la que idealiza). Se\u00f1ala que de parte de EE.UU. hay, <i>grosso modo<\/i>, tres hip\u00f3tesis de trabajo en sus relaciones con China: una de \u201cdetente\u201d y contenci\u00f3n, otra de virtual escenario de \u201cnueva guerra fr\u00eda\u201d y una tercera de conflicto b\u00e9lico liso y llano.<\/p>\n<p>Apunta que todas estas visiones tienen un punto en com\u00fan: la preocupaci\u00f3n de que haya sido China, y no EE.UU., la que haya resultado principal beneficiaria del proyecto de globalizaci\u00f3n que Estados Unidos preconizara en las d\u00e9cadas del 80 y 90. En todo caso, agrega, de volcarse a la \u201ccontenci\u00f3n pac\u00edfica\u201d, EE.UU. necesitar\u00eda una gran recuperaci\u00f3n en su competitividad econ\u00f3mica, cuesti\u00f3n problem\u00e1tica como veremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>Respecto de estos mismos problemas, nos parece sugerente comentar cr\u00edticamente aqu\u00ed tambi\u00e9n la visi\u00f3n de Claudio Katz. Si bien acierta en su cr\u00edtica a Arrighi respecto de las supuestas \u201cbondades\u201d de la ascensi\u00f3n de China como fen\u00f3meno \u201cantiimperialista\u201d (ver <i>\u00bfImperialismo contra econom\u00eda de mercado?<\/i>, www.rebeli\u00f3n.org), trasmite una visi\u00f3n unilateral en lo que hace a las perspectivas de las relaciones al interior del imperialismo, como con respecto de las posibles contradicciones entre EE.UU. y China.<\/p>\n<p>Comete el error de abordar esta problem\u00e1tica desde un punto de vista estrictamente <i>economicista<\/i>: la actual interrelaci\u00f3n de los capitales y la divisi\u00f3n del trabajo \u201cglobalizada\u201d de la mundializaci\u00f3n habr\u00edan excluido del horizonte pr\u00e1cticamente toda hip\u00f3tesis de conflicto militar, dando lugar a la emergencia de una suerte de \u201c<i>capitalismo colectivo<\/i>\u201d: \u201cUna caracter\u00edstica distintiva del imperialismo contempor\u00e1neo es la gesti\u00f3n colectiva (\u2026) Algunos autores utilizan el concepto \u2018imperialismo colectivo\u2019 para retratar esta nueva modalidad de dominaci\u00f3n coordinada\u201d (Katz, <i>Gesti\u00f3n colectiva y asociaci\u00f3n econ\u00f3mica imperial<\/i>, www.rebeli\u00f3n.org).<\/p>\n<p>Se trata de una <i>ingenuidad<\/i> que pierde de vista un hecho que, aunque identifica, no le da la importancia que tiene: <i>la subsistencia de los Estados nacionales <\/i>y, por tanto, la posibilidad de conflictos militares entre ellos.<\/p>\n<p>Arrighi comenta que una visi\u00f3n de este tipo es llamada \u201cangellismo\u201d en virtud de su semejanza con las tesis de un tal Norman Angell, que en 1910 afirmaba que las guerras se hab\u00edan tornado \u201cobsoletas\u201d. El argumento de Angell, un \u201cglobalista dogm\u00e1tico\u201d de comienzos del siglo XX, era que \u201clas naciones interligadas por la econom\u00eda no ten\u00edan otra alternativa que cooperar entre s\u00ed pol\u00edticamente; que el poder militar y pol\u00edtico ya no tra\u00eda ventajas comerciales\u201d.<\/p>\n<p>Agrega Arrighi, citando a un autor conservador estadounidense belicista: \u201cPor m\u00e1s que el neo-angellismo sea tranquilizador para el empresariado (\u2026) tiene fallas fundamentales (\u2026) La principal de ellas, la tercerizaci\u00f3n [productiva]: unos EE.UU. completamente post industriales ser\u00edan incapaces de producir los implementos necesarios para una guerra, en caso de que fuese necesaria\u201d (G. Arrighi, cit., p. 304).<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que el Estado nacional (y las cuentas nacionales que le son propias) sigue estando muy presente bajo el capitalismo, as\u00ed como las fronteras correspondientes, y este fen\u00f3meno no tiene una vinculaci\u00f3n <i>mec\u00e1nica<\/i> con los intereses de los capitalistas privados, que hasta cierto punto pueden ir para otro lado: \u201cExpresando una visi\u00f3n bastante com\u00fan, Fishman afirm\u00f3 que \u2018la promesa de China parece tan magn\u00edfica para las grandes empresas norteamericanas y para los s\u00faper ricos que el inter\u00e9s nacional de los Estados Unidos y la salud de su econom\u00eda a largo plazo <i>cuentan poco<\/i>\u2019\u201d(\u00eddem, p. 311).<\/p>\n<p>En todo caso, desechar completamente toda hip\u00f3tesis de conflicto militar entre estados no solamente desarma, sino que hace a una visi\u00f3n id\u00edlica: Katz habla de una suerte de \u201ccapitalismo colectivo\u201d (o \u201cultraimperialismo\u201d) que solamente est\u00e1 en su imaginaci\u00f3n:<i> <\/i>\u201cEl imperialismo ha globalizado su acci\u00f3n, en un marco de rivalidades continuadas y pertenencia a estados diferenciados. Esta gesti\u00f3n com\u00fan ha modificado las formas de dominaci\u00f3n, que en el pasado se conjugaban en plural (choque de potencias), y en la actualidad se verbalizan en singular. <i>Hay un imperialismo colectivo en el centro de la escena internacional<\/i>\u201d (\u201cGesti\u00f3n colectiva\u2026\u201d, cit.). El polit\u00f3logo argentino Juan Gabriel Tokatlian parece tener menos certezas que Katz, en un reciente art\u00edculo titulado sugestivamente \u201c\u00bfPodr\u00eda haber una gran guerra?\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 14-11-11).<\/p>\n<p>Y luego agrega, embarrando a\u00fan m\u00e1s las cosas, que es necesario \u201cun reconocimiento de las nuevas formas de asociaci\u00f3n que enlazan a las empresas transnacionales. Se omite analizar c\u00f3mo este dato ha transformado el escenario geopol\u00edtico de la competencia. No se toma en cuenta que<i> la amalgama global de capitales ha generado procesos de integraci\u00f3n que limitan las conflagraciones tradicionales<\/i>\u201d (Katz, \u201cLos cambios en la rivalidad interimperial\u201d, www.rebeli\u00f3n.org).<\/p>\n<p>Volviendo a Arrighi, \u00e9ste insiste en el poder de \u201cmediaci\u00f3n\u201d que ha mantenido el Estado chino. En este punto no deja de tener raz\u00f3n, y creemos que hace a un rasgo espec\u00edfico de este \u201ccapitalismo burocr\u00e1tico de Estado\u201d, como define descriptiva pero agudamente Michel Husson, que es China hoy.<\/p>\n<p>No obstante, Arrighi se equivoca completamente cuando idealiza a China como una suerte de \u201cpotencia benigna\u201d que vendr\u00eda a dar lugar a un nuevo orden mundial d\u00f3nde las relaciones jer\u00e1rquicas del imperialismo vendr\u00edan a \u201crelajarse\u201d.<\/p>\n<p>El embellecimiento que hace de la China actual llega al punto, incluso, de relativizar el car\u00e1cter<i> escandalosamente explotador <\/i>de esta formaci\u00f3n capitalista \u201csui generis\u201d. Literalmente, se enamora de las formas de explotaci\u00f3n de plusvalor absoluto por parte de la burocracia, que usufruct\u00faa una mano de obra bastante calificada. \u00a1Arrighi vende estas formas como si fueran \u201csuperiores\u201d a la de los pa\u00edses del centro imperialista, con mayor componente de plusvalor relativo!<\/p>\n<p>En todo caso, la herencia de la revoluci\u00f3n de 1949 es inmensamente contradictoria. Si por un lado es evidente que comprometi\u00f3 la idea misma del socialismo, por otra parte el per\u00edodo restauracionista se mont\u00f3 sobre algunas de las m\u00e1s grandes conquistas del per\u00edodo no capitalista anterior. Arrighi subraya convincentemente entre \u00e9stas \u201clas conquistas excepcionales de la era Mao en el campo de la educaci\u00f3n primaria\u201d (cit., p. 363).<\/p>\n<p>Contradicci\u00f3n evidente: el alto nivel cultural promedio de la mano de obra china no est\u00e1 al servicio hoy de ninguna perspectiva emancipatoria, sino de lograr ventajas competitivas en el mercado laboral mundial respecto de otras clases obreras del globo y apuntar a un redoblamiento de la explotaci\u00f3n de todas ellas.<\/p>\n<p>Arrighi parece perder de vista un elemento que, no por conocido, deja de ser fundamental en su embellecimiento de la burocracia post mao\u00edsta: <i>el reducido piso salarial y de condiciones de vida y trabajo, que hacen del proletariado chino uno de los m\u00e1s explotados del mundo<\/i>, si bien esto ha comenzado a cambiar en parte al comp\u00e1s de las oleadas de huelgas obreras que se vienen multiplicando en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>2. La escalada del precio<\/b><b> de las materias primas<\/b><\/p>\n<p>\u201cEl reciente rebote en los precios globales de los alimentos ha revivido el debate acerca de un \u2018<i>superciclo de las commodities<\/i>\u2019, en el cual los precios de las materias primas va a estar altos por un per\u00edodo prolongado. Los bajos precios de los a\u00f1os 80 y 90 llevaron a una carencia de inversiones y al abandono de los sitios marginales. Eventualmente, esto caus\u00f3 escasez de oferta y precios crecientes. Semejantes precios eventualmente generar\u00e1n mayor producci\u00f3n y esfuerzos para encontrar nuevas fuentes de abastecimiento\u201d (<i>The Economist<\/i>, 9-9-10).<\/p>\n<p>Nos referiremos ahora a un elemento espec\u00edfico que ha venido acompa\u00f1ando el desarrollo de la crisis, que requiere de un abordaje propio: la escalada de los precios de las materias primas en la \u00faltima d\u00e9cada.<\/p>\n<p>No hay que enga\u00f1arse por el hecho de que en la perspectiva inmediata los precios de las commodities tender\u00e1n a la baja. Recientemente el FMI ha estimado que el retroceso en su valor para el 2012 podr\u00eda rondar entre 3,1% para el petr\u00f3leo y 4,7% para los no combustibles, aunque esto ocurrir\u00eda a partir de un crecimiento de los precios en 2011 del 30,6 para el primero y del 21,2% para los segundos<i>.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura, digamos que uno de los elementos m\u00e1s novedosos que ha tra\u00eddo el desenvolvimiento de la crisis es la espectacular suba de los precios de las materias primas ocurrida en los \u00faltimos a\u00f1os. Algo que ven\u00eda esboz\u00e1ndose desde comienzos de los a\u00f1os 2000, alcanzando un pico en 2008, cayendo luego en el pico de la crisis en 2009 y volviendo al centro de la escena hasta hoy.<\/p>\n<p>El FMI, en uno de sus informes peri\u00f3dicos, enumeraba algunas de las razones de este fen\u00f3meno, tanto \u201cestructurales\u201d (el aumento org\u00e1nico de la demanda en los pa\u00edses emergentes; la escasez de oferta por problemas como la finitud de los recursos naturales), como \u201cc\u00edclicas\u201d (clima, cosechas, etc\u00e9tera) e, incluso, \u201cespeciales\u201d (entre las que incluye la rebeli\u00f3n en el mundo \u00e1rabe).<\/p>\n<p>\u00daltimamente, varios informes han ratificado que, m\u00e1s all\u00e1 de los motivos especulativos, lo que est\u00e1 detr\u00e1s de esta escalada son factores econ\u00f3micos reales: \u201cEn el desbarajuste [mundial], la agricultura tiene mucho que ver. El mundo se puso patas para arriba en el momento en que se comprob\u00f3 que la poblaci\u00f3n ya no cuenta con los reaseguros de tener stocks mundiales de alimentos. El paradigma de los excedentes cambi\u00f3 en forma definitiva por el de la escasez. Por estos d\u00edas, los stocks de ma\u00edz, en el mundo y especialmente en Estados Unidos, el principal productor mundial, se encuentran en un piso hist\u00f3rico que no deja margen para el error. De ahora en m\u00e1s, existe la obligaci\u00f3n impl\u00edcita de lograr, a\u00f1o a a\u00f1o, cosechas r\u00e9cord por arriba de los 100 quintales de rendimiento por hect\u00e1rea como para mantener a raya la demanda\u201d (F\u00e9lix Sanmartino, <i>La Naci\u00f3n<\/i>, 24-9-11).<\/p>\n<p>Nos queremos detener aqu\u00ed en los aspectos m\u00e1s conceptuales de la cuesti\u00f3n. Hay que decir que se trata de una cuesti\u00f3n compleja, y que no deja de aparecer como contradictoria con las tendencias seculares de los precios de los productos primarios (para un tratamiento m\u00e1s pormenorizado, ver de R. S\u00e1enz <i>La rebeli\u00f3n de las 4 por 4<\/i>. <i>La revuelta de los patrones rurales y la izquierda argentina<\/i>. Ant\u00eddoto-Gallo Rojo, Buenos Aires, 2009).<\/p>\n<p>Como tendencia hist\u00f3rica, se entiende que con el desarrollo capitalista las materias primas deben tender, en principio, <i>a abaratarse<\/i>, como producto del aumento de la productividad del trabajo sobre los recursos naturales y el paso a m\u00e9todos capitalistas de producci\u00f3n en masa<i>.<\/i><\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n capitalista aumenta sideralmente la producci\u00f3n y, por otra parte, los elementos de inversi\u00f3n de capital, y de mano de obra, de costo por unidad de producto, se supone que son <i>menores<\/i> que en el caso de los bienes industrializados. Digamos, m\u00e1s precisamente, que es un sector que por su menor composici\u00f3n org\u00e1nica del capital (la cantidad de capital fijo por unidad de producto) y la mayor proporci\u00f3n relativa de trabajo incorporado para producirlas, en el intercambio con las mercanc\u00edas industrializadas (que tienen mayor composici\u00f3n org\u00e1nica pero menor trabajo por unidad de producto), <i>entregan m\u00e1s valor a cambio de menos. <\/i><\/p>\n<p>Como subproducto de lo anterior, hist\u00f3ricamente, en el comercio internacional o en la relaci\u00f3n campo-ciudad, los precios de los bienes industrializados se han vendido por encima de su valor, mientras que los agrarios lo han hecho por debajo de \u00e9l. \u00c9sta es la caracter\u00edstica hist\u00f3rica de las relaciones comerciales entre los centros imperialistas y la periferia semicolonial.<\/p>\n<p>De ah\u00ed el nombre de este fen\u00f3meno habitual en el comercio internacional, el famoso \u201cintercambio desigual\u201d: la tendencia a un intercambio de m\u00e1s valor por menos valor entre materias primas y bienes industrializados.<\/p>\n<p>Dicho en t\u00e9rminos generales, y como se\u00f1alara Enrique Dussel en sus estudios sobre Marx, \u201cel hecho es que cuando se intercambian internacionalmente mercanc\u00edas, productos de capitales globales nacionalmente de diverso desarrollo (es decir, de diferente composici\u00f3n org\u00e1nica y de diversos salarios medios nacionales), la mercanc\u00eda del capital m\u00e1s desarrollado tendr\u00e1 menos valor. La competencia nivela, sin embargo, el precio de ambas mercanc\u00edas en un precio medio \u00fanico (precio de producci\u00f3n), que se logra sumando los costos de producci\u00f3n a la ganancia media mundial. De esta manera, la mercanc\u00eda con menor valor (del capital nacional m\u00e1s desarrollado) obtiene un precio mayor a su valor, que se realiza extrayendo plusvalor a la mercanc\u00eda de m\u00e1s valor. Por ello, la mercanc\u00eda del capital de menos desarrollo, aunque pueda realizar ganancias (si su precio de producci\u00f3n es menor que el precio medio o \u2018precio de producci\u00f3n\u2019 internacional), transfiere plusvalor porque el precio medio es menor que el valor de la mercanc\u00eda\u201d (R. S\u00e1enz, <i>La rebeli\u00f3n de las 4 por 4<\/i>,<i> <\/i>pp. 81-2).<\/p>\n<p>Pero ahora parece haber un desarrollo contradictorio con esta tendencia hist\u00f3rica. \u00bfC\u00f3mo se explica esto? Con otro cap\u00edtulo de la teor\u00eda econ\u00f3mica del marxismo: <i>la renta de la tierra. <\/i><\/p>\n<p>A diferencia de las mercanc\u00edas industrializadas, en el terreno de los recursos naturales, y como ya se\u00f1alara Marx, <i>el precio lo fija la m\u00e1s cara que encuentre mercado<\/i>; esto es as\u00ed dado que se trata de recursos en \u00faltima instancia limitados (aunque la escala de su producci\u00f3n tienda a aumentar).<\/p>\n<p>Como el precio lo fija la materia prima obtenida en las condiciones m\u00e1s dif\u00edciles pero que encuentra mercado, surge para las dem\u00e1s una <i>renta diferencial<\/i> entre su precio de costo y el llamado \u201cvalor de mercado\u201d de \u00e9sta \u00faltima (el precio al cual se vende esta mercanc\u00eda determinada). \u00c9se es el caso cuando se habla de recursos naturales escasos y\/o no renovables, como son los de la producci\u00f3n agraria (aqu\u00ed lo limitado es la cantidad de tierras f\u00e9rtiles para producirlos) o los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p>Por ejemplo, si hubiera abundancia del petr\u00f3leo en el mercado mundial, el petr\u00f3leo del Mar del Norte, llamado <i>Brent<\/i>, que es car\u00edsimo (cotiza 30 d\u00f3lares m\u00e1s alto que el promedio), no tendr\u00eda espacio en los mercados. Sin embargo, como el petr\u00f3leo falta en el mercado mundial, ese petr\u00f3leo del Mar del Norte se puede vender con ganancia y termina fijando el precio global, o, al menos, de un tipo de combustible. Algo parecido pasa ahora con el shale oil (petr\u00f3leo obtenido a partir de un procesamiento especial de las rocas aleda\u00f1as a los yacimientos). Desde ya, esto no funciona mec\u00e1nicamente porque hay varias cotizaciones para el precio del petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>Lo anterior no quita que dif\u00edcilmente esta realidad vaya a cambiar las leyes del capitalismo en la materia. Hist\u00f3rica y conceptualmente, lo que se opera es una transferencia de valor del sur al norte, dado que la mayor composici\u00f3n org\u00e1nica del capital (inversi\u00f3n) en estos pa\u00edses hace que sus productos industrializados sean m\u00e1s baratos (la productividad es mayor, las mercanc\u00edas m\u00e1s baratas) que los del sur.<\/p>\n<p>Sin embargo, en lo que hace a los mecanismos de renta diferencial, <i>la transferencia puede ir temporariamente en sentido contrario<\/i>, como ocurre ahora en circunstancias espec\u00edficas.<i> <\/i>Como dec\u00edamos en el trabajo citado, mientras que en el \u00e1mbito de la ganancia media lo que se opera es una transferencia de valor del sur al norte por mayor composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, en los mecanismos de renta agraria, petrolera o minera diferencial la transferencia puede ir en un sentido contrario, como ocurre en estos momentos.<\/p>\n<p>En todo caso, esto no obsta para que, en el largo plazo, seguramente el boom de los <i>commodities<\/i> no podr\u00e1 revertir la tendencia hist\u00f3rica de la se\u00f1alada transferencia desigual de valor en el mercado mundial en favor de las naciones imperialistas. Tarde o temprano, la tendencia a la transferencia de valor del sur al norte se restablecer\u00e1, dadas las leyes de fondo del funcionamiento del capitalismo.<i><\/i><\/p>\n<p>En un terreno m\u00e1s concreto y determinado, la suba de las materias primas tiene componentes econ\u00f3micos, pol\u00edticos y especulativos, de los cuales, a nuestro modo de ver, el primero es el fundamental.<\/p>\n<p>El componente econ\u00f3mico remite a otra discusi\u00f3n, el ya se\u00f1alado rol de China en la econom\u00eda mundial como determinante en la mediatizaci\u00f3n de los desarrollos de la crisis. China, revoluci\u00f3n industrial tard\u00eda de por medio, es un <i>inmenso consumidor de materias primas<\/i>. Y esto le ha puesto un \u201cpiso alto\u201d al tr\u00e1fico de mercanc\u00edas primarias en el mercado mundial.<\/p>\n<p>Se trata de un factor que remite a una explicaci\u00f3n <i>materialista<\/i>, econ\u00f3mica, y no s\u00f3lo especulativa, de por qu\u00e9 vienen se sostienen tan altas las cotizaciones de las <i>commodities<\/i> aun en medio de la crisis: \u201cPor primera vez, los cambios en la econom\u00eda global implican que el menor consumo en EE.UU. no ser\u00eda suficiente para que los precios del petr\u00f3leo caigan (\u2026) \u2018Es un mundo nuevo\u2019, dice James J. Hamilton, economista petrolero y profesor de la Universidad de California, en San Diego. \u2018El crecimiento de los pa\u00edses recientemente industrializados es el principal factor detr\u00e1s del alza del petr\u00f3leo\u2019, sostuvo (\u201cEE.UU. ya no decide solo el precio del crudo\u201d, WSJA, 2-4-11).<\/p>\n<p>En la misma nota se informa que desde el 2000 el consumo de petr\u00f3leo de los EE.UU. ha retrocedido un 4%, a 19,2 millones de barriles diarios. En el mismo lapso, la demanda combinada de Brasil, India, China y Arabia Saudita ha subido el 76%, a 18,8 millones de barriles, casi igualando el nivel estadounidense. Por s\u00ed sola, China ha m\u00e1s que duplicado su consumo de petr\u00f3leo a 9,4 millones de barriles.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el componente de los precios de las <i>commodities<\/i> genera presiones inflacionarias en varios de los pa\u00edses de la periferia industrializada o semiindustrializada. \u00c9ste es otro de los aspectos de la actual coyuntura econ\u00f3mica mundial que presiona al alza los salarios, porque los productos primarios hacen parte sustancial de los llamados \u201cbienes salario\u201d (en mucha mayor proporci\u00f3n que en el caso de las clases medias altas o burguesas), que hacen al valor de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Al respecto, un desarrollo particularmente aberrante de esas presiones al alza es la utilizaci\u00f3n de cereales para la producci\u00f3n de combustibles, \u00faltimo grito de la moda del <i>agrobusiness<\/i> capitalista.<\/p>\n<p><b>3. La desindustrializaci\u00f3n relativa de<\/b><b> EE.UU.<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cUna recesi\u00f3n de doble ca\u00edda es una cosa, pero una d\u00e9cada perdida es algo mucho m\u00e1s siniestro. En EE.UU. hay una creciente preocupaci\u00f3n de que la peor recesi\u00f3n desde la Gran Depresi\u00f3n haya lastimado la capacidad de la econom\u00eda para crecer\u201d <\/i>(Barry Eichengreen, \u201c\u00bfHay un boom de productividad en camino?\u201d, www.proyect-sindicate.org, 9-9-10). <i><\/i><\/p>\n<p>Pasemos ahora a los problemas en la acumulaci\u00f3n capitalista en el norte del mundo. En este terreno, el dato estructural m\u00e1s importante de la crisis sigue siendo la <i>mediocridad econ\u00f3mica<\/i> de EE.UU., pa\u00eds que todav\u00eda aporta el 20% del PIB internacional y es la primera econom\u00eda capitalista.<\/p>\n<p>Recientememte, a partir de una serie de datos de empleo y producci\u00f3n, han vuelto las versiones de que las perspectivas de la econom\u00eda estadounidense para 2012 podr\u00edan estar mejorando. En todo caso, aqu\u00ed nos interesa trazar un diagnostico de la industria norteamericana que vaya m\u00e1s all\u00e1 de los humores de los mercados.<\/p>\n<p>En este sentido, en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha habido fuertes contrastes o claroscuros a la hora de la evaluaci\u00f3n de la industria estadounidense y su productividad.<\/p>\n<p>Si la d\u00e9cada del 80 despuntaba con la preocupaci\u00f3n de la \u201camenaza japonesa\u201d (y, en menor medida, alemana), la segunda mitad de los 90 dio lugar a todo un debate referido a si no se hab\u00eda producido una revoluci\u00f3n en materia de productividad de la econom\u00eda norteamericana, por cuenta de la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica.<\/p>\n<p>Las acciones tecnol\u00f3gicas y la burbuja de las puntocom parecieron expresar esto, m\u00e1s all\u00e1 de que luego, ya hacia la segunda mitad de la primera d\u00e9cada del siglo este debate pareci\u00f3 apagarse, s\u00f3lo para desembocar luego en la actual crisis.<\/p>\n<p>En todo caso, parecen claras dos cosas. Una: EE.UU. vive un evidente deterioro en su base industrial de conjunto, dando lugar a diagn\u00f3sticos de desindustrializaci\u00f3n. Y dos, al mismo tiempo, dentro de EE.UU. surgieron nuevos polos din\u00e1micos, y en materia de investigaci\u00f3n y desarrollo, en materia de nuevas ramas productivas, el liderazgo de EE.UU. sigue siendo indiscutible.<\/p>\n<p>A este respecto, cabe recordar lo que correctamente planteaba Paula Bach a\u00f1os atr\u00e1s: \u201cNo puede caber duda alguna alrededor del hecho que Estados Unidos durante la d\u00e9cada del 90 ha retomado la vanguardia en el desarrollo de lo que se conoce como nuevas tecnolog\u00edas (\u2026) De forma paralela, la productividad se ha incrementado en este sector, aunque muy particularmente lo ha hecho en la franja ligada a la producci\u00f3n de computadoras (\u2026) <i>[Lo que se trata de responder es] si el aumento de la productividad en ese sector ha impulsado la productividad de la econom\u00eda de EE.UU. en su conjunto<\/i>\u201d (\u201cElementos para una an\u00e1lisis marxista de las contradicciones de la econom\u00eda norteamericana\u201d, <i>Estrategia Internacional<\/i> 15).<\/p>\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s del debate acerca de los alcances de las ganancias de productividad de la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica en EE.UU., el liderazgo de este pa\u00eds est\u00e1 lastrado por un fuerte deterioro en materia de infraestructura (las \u00faltimas grandes obras a este respecto datan de la d\u00e9cada del 30) y de la base industrial yanqui como totalidad. Veremos estos aspectos a continuaci\u00f3n y volveremos una vez m\u00e1s acerca al debate acerca de los problemas de la productividad en general.<\/p>\n<p><b>El deterioro en la infraestructura lastra la productividad<\/b><\/p>\n<p>El hecho del que hay que partir es que parte <i>sustancial<\/i> de los multimillonarios rescates estatales <i>no fueron a parar a la econom\u00eda real<\/i>. Se salv\u00f3 a la banca, se compraron bonos basura de los cuales se hizo cargo el Estado, se limpiaron en parte las carteras de activos, pero una inmensa proporci\u00f3n de esa masa de dinero no fue a la inversi\u00f3n real.<\/p>\n<p>Casi inmediatamente las bolsas comenzaron a recuperarse, pero parte fundamental de ese dinero dren\u00f3 hacia el exterior (hecho inexorable en el actual contexto globalizado). Roberto Ram\u00edrez, economista de la corriente Socialismo o Barbarie, afirmaba agudamente que planes verdaderamente keynesianos de sostenimiento econ\u00f3mico requerir\u00edan el retorno a condiciones de autarqu\u00eda por ahora inexistentes.<\/p>\n<p>El hecho es que luego de gastarse varios billones de d\u00f3lares, alguna explicaci\u00f3n debe haber para la circunstancia de que el crecimiento econ\u00f3mico siga siendo tan mediocre<i> <\/i>(y amenace con una reca\u00edda recesiva en un futuro pr\u00f3ximo). A este respecto, <i>The Economist<\/i> se\u00f1ala que \u201cen el transcurso del a\u00f1o [2011], hasta junio, el segundo a\u00f1o completo de recuperaci\u00f3n, la econom\u00eda creci\u00f3 apenas un 1,6%. Durante el mismo per\u00edodo despu\u00e9s de la recesi\u00f3n de 1982, la econom\u00eda dio un salto hacia delante de un 5,6%\u201d (en <i>La Naci\u00f3n<\/i>, 6-8-11). En el mismo sentido, <i>Le Monde<\/i> comentaba que Ben Bernanke hab\u00eda se\u00f1alado que la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica era \u201cdesesperadamente lenta\u201d (13-6-11).<\/p>\n<p>Hay varios elementos a ser destacados. El primero es que el Estado no ha hecho nada parecido a un megaplan de obras p\u00fablicas como el que puso en marcha Roosevelt en los a\u00f1os 30. Desde esa d\u00e9cada que no hay inversiones sust\u00e1nciales en infraestructura en unos EE.UU. caracterizados por un cuarto de sus 600.000 puentes en malas condiciones, embotellamientos diarios enloquecedores (suman 3.500 millones de horas anuales de embotellamientos, con un costo de m\u00e1s de 63.000 millones de d\u00f3lares), aeropuertos sobreexigidos y en mal estado, red ferroviaria insuficiente, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Obama anunci\u00f3 en septiembre de 2011 un plan de inversiones p\u00fablicas para recuperar la deteriorada infraestructura del pa\u00eds. Meses despu\u00e9s, <i>The Economist<\/i> se\u00f1alaba que no est\u00e1 para nada claro su real magnitud e impacto.<\/p>\n<p>Afirma el economista marxista paquistan\u00ed Anwar Shaikh: \u201cCon la profundizaci\u00f3n de la actual crisis, todos los gobiernos del mundo se movieron para salvar del derrumbe a los bancos y las finanzas, creando incre\u00edbles sumas de dinero a tal efecto. (&#8230;) Los gobiernos han sido mucho menos entusiastas en encontrar nuevas formas de gastar para ayudar directamente a los trabajadores (\u2026) Es correcto decir que el gasto del gobierno juega un rol crucial para acelerar la recuperaci\u00f3n. [Pero] el gasto gubernamental deber\u00eda servir tambi\u00e9n para emplear de manera directa en obras p\u00fablicas. Por ejemplo, [en los a\u00f1os 1930] el <i>Work Project Administration<\/i> [agencia estatal del gobierno de Roosevelt]) emple\u00f3 millones de personas en obra p\u00fablica, en artes, en educaci\u00f3n, en sostener la pobreza\u201d (A. Shaikh, \u201cLa primera depresi\u00f3n del siglo XXI\u201d).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Esto \u00faltimo es justamente lo que no ocurre bajo Obama, y menos que menos en la Uni\u00f3n Europea, cuyos gobiernos se han lanzado de lleno a una ronda de ajustes econ\u00f3micos draconianos.<\/p>\n<p>La \u201cracionalidad\u201d de este curso de acci\u00f3n, de esta \u201cabstenci\u00f3n\u201d, es que un plan masivo de obras p\u00fablicas <i>fijar\u00eda un piso salarial<\/i> por encima del actual, porque emplear\u00eda a parte importante de los actuales desempleados. Esto socavar\u00eda una conquista de los capitalistas de estas \u00faltimas d\u00e9cadas: el sistem\u00e1tico deterioro salarial que ha sido parte org\u00e1nica de la recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia. Los capitalistas s\u00f3lo atender\u00e1n esto en la medida en que se vean realmente amenazados.<\/p>\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 decir que <i>una buena infraestructura es un factor fundamental para la productividad de una naci\u00f3n<\/i>. Ya en \u201cObama, \u00bfel Roosevelt que no fue\u201d (<i>Socialismo o Barbarie<\/i> 23\/24, 2010), Roberto Ram\u00edrez se refer\u00eda a que los \u00faltimos grandes planes de infraestructura en EE.UU. hab\u00edan corrido por cuenta del gobierno de Franklin D. Roosvelt, y que hoy, pasados 80 a\u00f1os, el deterioro en esta materia en el pa\u00eds del norte <i>es otro de los elementos que lastraban su productividad<\/i>.<\/p>\n<p>Yendo al sector privado estadounidense, el rubro inmobiliario (la construcci\u00f3n privada es tambi\u00e9n una gran dinamizadora de la demanda), tampoco logra levantar cabeza. Recientemente han aparecido datos de que la cotizaci\u00f3n global de los bienes inmobiliarios sigue un 5% por debajo del comienzo de la crisis, la peor situaci\u00f3n del mercado desde la Segunda Guerra Mundial, y que sigue habiendo enorme ociosidad (viviendas producidas pero no vendidas), lo que evidentemente demora la recuperaci\u00f3n productiva del sector (<i>Le Monde<\/i>, 6 de junio del 2011). Para colmo, los hogares siguen arrastrando un alt\u00edsimo nivel de endeudamiento (apalancamiento).<\/p>\n<p>La mediocridad del sector inmobiliario habla de la mediocridad del consumo y del crecimiento en general: como es sabido, el valor de las propiedades obr\u00f3 en la \u00faltima etapa con factor decisivo para lograr financiamiento para el consumo de los hogares. La carencia hoy de esta fuente de financiamiento se suma al \u201cmalgasto\u201d de los rescates p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Mirando hacia la industria, all\u00ed tambi\u00e9n hay una serie de datos cr\u00edticos. El desempleo contin\u00faa siendo muy alto, y s\u00f3lo una nueva ola inversora de conjunto, que no parece estar verific\u00e1ndose, podr\u00eda ayudar a bajarlo de manera estructural.<i> <\/i>Nos dedicaremos a esto a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>El deterioro de la base industrial<\/b><\/p>\n<p><i>\u201c[EE.UU. necesitar\u00eda] un equivalente en el siglo XXI del Informe de las Manufacturas de Alexander Hamilton en el siglo XVIII; o sea, una definici\u00f3n de qu\u00e9 sectores son esenciales para la seguridad nacional y \u2018una pol\u00edtica tecnol\u00f3gico-industrial coherente para garantizar que esos sectores vitales permanezcan nacionales\u2019. Aunque esa pol\u00edtica neohamiltoniana aumente el costo de los bienes de consumo, eleve los intereses y tal vez haga caer la Bolsa, \u00e9se es un precio peque\u00f1o a pagar para la verdadera seguridad nacional\u201d<\/i> (James P. Pinkerton, analista conservador, en G. Arrighi, cit., p. 306).<\/p>\n<p>Uno de los grandes debates que se est\u00e1n desarrollando al comp\u00e1s de la crisis es acerca de los problemas de la productividad de la econom\u00eda estadounidense. Se trata de una cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica para la econom\u00eda capitalista mundial.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, se han operado grandes reducciones de personal, y han aumentado la tasa de explotaci\u00f3n y las ganancias. Estas contratendencias de la crisis est\u00e1n funcionando a pleno, <i>no as\u00ed la destrucci\u00f3n de capitales<\/i>; recordar que los rescates fueron a los bancos y empresas \u201ctoo big to fail\u201d (ver un tratamiento m\u00e1s extenso en R. S\u00e1enz, \u201cCuando se prepara una reca\u00edda\u201d, <i>Socialismo o Barbarie<\/i> 23\/24, 2010).<\/p>\n<p>Esto ha ocurrido por cuenta del aprovechamiento de la crisis para aumentar los ritmos de trabajo y reducir personal. El historiador econ\u00f3mico norteamericano Barry Eichengreen se refiere a esto en un art\u00edculo donde se\u00f1ala que en los a\u00f1os 30 el patr\u00f3n en materia de empleo e inversiones hab\u00eda sido mediocre, y sin embargo la productividad econ\u00f3mica hab\u00eda pegado un fenomenal salto hacia adelante, pregunt\u00e1ndose entonces si no es esto lo que la crisis econ\u00f3mica estaba pariendo hoy en EE.UU. (\u201c\u00bfHay un boom de productividad en camino?\u201d, cit.).<\/p>\n<p>Al parecer, desde finales de 2007 hasta el segundo trimestre de 2010 se registraron aumentos de la productividad del 2,5% promedio (la cuarta mayor cota de las \u00faltimas 11 recesiones desde la II Guerra Mundial). Estas ganancias de productividad han estado basadas en dos elementos.<\/p>\n<p>Uno, la ya se\u00f1alada mayor explotaci\u00f3n del trabajo subproducto de la reducci\u00f3n de personal y de las horas de trabajo, dando lugar al fen\u00f3meno llamado \u201c<i>jobless recovery<\/i>\u201d (recuperaci\u00f3n sin empleo): \u201cLos hombres de negocios han sido capaces de responder a la demanda de sus productos y servicios sin incorporar nuevo personal o incrementar las horas de trabajo de su personal, <i>debido a que han podido obtener m\u00e1s de cada hora de trabajo<\/i>\u201d (Daniel J. Wilson, \u201c\u00bfSe ha acabado el reciente boom de la productividad?\u201d, FRBSF Economic Letter, www.frbsf.org).<\/p>\n<p>El segundo, un mayor aprovechamiento de la capacidad instalada existente desde antes de la crisis: \u201cEsta mayor utilizaci\u00f3n del capital no ha sido producto de que la inversi\u00f3n haya sido particularmente robusta durante la recesi\u00f3n. Por el contrario, reflej\u00f3 una dram\u00e1tica ca\u00edda en las horas de trabajo combinada con un d\u00e9bil pero positivo crecimiento en (\u2026) software\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Y agrega: \u201cLa utilizaci\u00f3n del capital (\u2026) aparece como la m\u00e1s promisoria explicaci\u00f3n para el reciente crecimiento multifactorial de la productividad. La tasa de utilizaci\u00f3n de la <i>Federal Reserve<\/i><i> Board<\/i> en materia de capacidad industrial muestra un incremento desde mediados del 2009 del 10% promedio, respondiendo por un tercio de los incrementos de productividad, con el trabajo respondiendo por el resto\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed nos preocupa otra cosa: no la utilizaci\u00f3n de la capacidad instalada, <i>sino evaluar si se est\u00e1 dando un aumento sustancial en la din\u00e1mica inversora que saque a la econom\u00eda yanqui de su estancamiento y la lleve, de conjunto, hacia adelante<\/i>.<\/p>\n<p>Todo parece indicar que no es eso lo que se est\u00e1 verificando. EE.UU. vive una <i>subinversi\u00f3n<\/i> en su base industrial, que no vive una renovaci\u00f3n de conjunto desde los a\u00f1os 20. La emergencia de las ramas de nuevas tecnolog\u00edas, en las que goza de una evidente hegemon\u00eda, contrastan con y oscurecen su ya enorme debilidad en el resto de la industria.<\/p>\n<p>En sus estudios hist\u00f3ricos, Eichengreen vuelve a confirmar algo ya sabido: que EE.UU. se recuper\u00f3 de la depresi\u00f3n de los a\u00f1os 30 con el desencadenamiento de la II Guerra Mundial. Entre 1933 y 1937 hubo crecimiento cero en pr\u00e9stamos bancarios, las inversiones sufrieron y los stocks en equipos y estructuras se encontraban en el mismo nivel en 1941 que en 1929; la desocupaci\u00f3n no ced\u00eda, y se perd\u00eda empleo calificado, ya que el desempleo segu\u00eda en el 14% en 1937, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de recuperaci\u00f3n, y continu\u00f3 en el mismo nivel hasta 1940, a punto del ingreso en la guerra mundial. Reci\u00e9n con la guerra esto fue revertido, relanzando la econom\u00eda de conjunto.<\/p>\n<p>Es posible que se est\u00e9 dando ahora un cierto aumento en la productividad. Sin embargo, lo que no se est\u00e1 produciendo es <i>el necesario proceso de reindustrializaci\u00f3n <\/i>que el pa\u00eds del norte necesita para salir de su condici\u00f3n deficitaria global: \u201cLa tendencia de la tasa de crecimiento depende del abastecimiento de trabajadores y de su productividad. <i>Esa productividad, a su vez, depende de la tasa de inversi\u00f3n del capital y del ritmo de las innovaciones <\/i>(\u2026) Un crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido de la productividad puede ayudar a mitigar la ca\u00edda econ\u00f3mica, <i>pero no parece estar en camino<\/i>. Ya antes de la crisis financiera, la tasa de crecimiento de la productividad era d\u00e9bil y desaceler\u00e1ndose en muchos pa\u00edses ricos, incluso si estaba subiendo en el mundo emergente. El crecimiento del producto por trabajador en Am\u00e9rica, que hab\u00eda subido consistentemente a finales de los a\u00f1os 90 gracias a las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, y nuevamente a comienzos de la \u00faltima d\u00e9cada gracias a las ganancias logrados por la difusi\u00f3n de estas tecnolog\u00edas a lo largo de toda la econom\u00eda, <i>comenzaron a flaquear a partir de 2004<\/i>. Revivi\u00f3 durante la recesi\u00f3n en la medida en que las empresas achicaron su fuerza de trabajo, pero ese resurgimiento <i>no puede durar<\/i>\u201d (<i>The Economist<\/i>, \u201c\u00bfC\u00f3mo crecer?\u201d, 7-10-10).<\/p>\n<p>Una reindustrializaci\u00f3n de los EE.UU. se hace dif\u00edcil porque, entre otras cosas, al menos en un primer momento, tirar\u00eda indefectiblemente hacia abajo la tasa de ganancia, ya que<i> <\/i>implicar\u00eda la <i>relocalizaci\u00f3n<\/i> de empresas nuevamente en suelo norteamericano, donde el promedio de los salarios es m\u00e1s alto que en China, M\u00e9xico o cualquier otro pa\u00eds emergente (y ya vimos arriba c\u00f3mo los capitales privados no se mueven por \u201cintereses nacionales\u201d sino por el af\u00e1n de ganancias).<\/p>\n<p>Tanto <i>The Economist <\/i>como <i>Wall Street Journal,<\/i> informan que algo de este movimiento de relocalizaci\u00f3n (o repatriaci\u00f3n de inversiones productivas) est\u00e1 ocurriendo por cuenta de la reducci\u00f3n de la brecha salarial con China, los problemas log\u00edsticos y cuestiones incluso de seguridad (como es el caso del narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Pero este movimiento de recuperaci\u00f3n de la productividad es mucho m\u00e1s <i>complejo<\/i> por una raz\u00f3n estructural: <i>en EE.UU. se han levantado (retirado) ramas enteras de la producci\u00f3n<\/i>: \u201cBCG (<i>Boston Consulting Group<\/i>) predice \u2018un renacimiento econ\u00f3mico\u2019 en Am\u00e9rica. Hay razones para ser <i>esc\u00e9pticos<\/i>. El crecimiento en las manufacturas en el \u00faltimo a\u00f1o o m\u00e1s fue en gran medida recuperaci\u00f3n de terreno perdido durante la recesi\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, muchas de las nuevas industrias en EE.UU. han sido alentadas por subsidios que pr\u00f3ximamente van a expirar (\u2026) M\u00e1s que una estampida de plantas volviendo a casa, \u2018m\u00e1s altos salarios en China har\u00e1n que algunas firmas que se estaban yendo repiensen las cosas y mantengan sus opciones abiertas, continuando la operaci\u00f3n de una planta en EE.UU.\u2019 dice Gary Pisano, de <i>Harvard Business School<\/i> (\u2026) Incluso si los salarios en China \u2018explotan\u2019, muchas multinacionales encontrar\u00e1n dif\u00edcil traer muchos empleos a EE.UU., insiste Pisano. En algunas \u00e1reas, como electr\u00f3nica de consumo, EE.UU. ya no tiene la necesaria base de abastecimientos o infraestructura. Las firmas no tomaron conciencia, cuando desplazaron sus operaciones a los pa\u00edses de bajos salarios, que algunos movimientos \u2018simplemente ser\u00edan <i>irreversibles\u2019<\/i>\u201d (<i>The Economist<\/i>, 12-5-11).<\/p>\n<p>En igual sentido se pronunciaba el propio Steve Jobs: \u201cBarack Obama, se acerc\u00f3 a Steve Jobs en una reuni\u00f3n con popes del Silicon Valley y le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 no hac\u00eda el iPhone en su pa\u00eds, para crear m\u00e1s empleos. El fundador de Apple fue categ\u00f3rico: \u2018Ese trabajo no volver\u00e1 a hacerse aqu\u00ed\u2019\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 5-2-12).<\/p>\n<p><i>The Economist<\/i> agrega otro elemento: muchas multinacionales van a continuar construyendo la mayor\u00eda de sus nuevas plantas en los mercados emergentes no para exportar esa producci\u00f3n a su pa\u00eds de origen, sino simplemente porque <i>es en ellos donde la demanda crece m\u00e1s r\u00e1pido<\/i>: \u201cLa noci\u00f3n de que el empleo podr\u00eda volver desde el exterior no deja de ser una fantas\u00eda. Caterpillar agreg\u00f3 19.008 empleados (excluyendo adquisiciones) en 2010; 60% de ellos han sido en el exterior. Como muchas multinacionales, Caterpillar prefiere producir <i>donde vende.<\/i> Las ventas en 2010 en Asia aumentaron el 43%, y en Latinoam\u00e9rica, el 58%, comparado con el 30% en Norteam\u00e9rica. En la medida en que los mercados emergentes sigan creciendo m\u00e1s r\u00e1pido, <i>es en ellos donde se concentrar\u00e1 el grueso de los nuevos empleos<\/i> manufactureros\u201d (\u201cLa recuperaci\u00f3n del cintur\u00f3n de acero\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-3-11).<\/p>\n<p>El traslado de ramas enteras de la producci\u00f3n dif\u00edciles de repatriar, o el hecho que los m\u00e1s din\u00e1micos mercados no se hallen dentro de EE.UU., son razones de peso por las cuales los capitalistas estadounidenses se muestran tan renuentes a llevar adelante el tan necesario rebalanceo de la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Rebalanceo que implicar\u00eda <i>modificaciones de fondo en la divisi\u00f3n internacional del trabajo heredada de las \u00faltimas d\u00e9cadas de mundializaci\u00f3n<\/i>: \u201cMuchas industrias no est\u00e1n localizadas en EE.UU., y, especialmente, no en los centros tradicionales de producci\u00f3n en el noreste y median oeste, sino en el oeste y en el sur. El resultado ha sido una <i>reorganizaci\u00f3n y relocalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n <\/i>a lo largo y ancho del mundo. La desindustrializaci\u00f3n de viejos centros de producci\u00f3n ha ocurrido en todos lados, desde las industrias del acero de Pittsburg, Sheffield y Essen hasta la industria textil en Mumbai. Esto ha ocurrido paralelamente con un impactante despegue industrializador de nuevos espacios en la econom\u00eda global, particularmente aquellos con recursos espec\u00edficos o ventajas organizacionales, como Taiw\u00e1n, Corea del Sur, Bangladesh y zonas especiales de producci\u00f3n como las maquiladoras mexicanas (plantas de ensamblaje sin impuestos) o las plataformas exportadoras creadas en el delta del Pearl River, China\u201d (D. Harvey, cit., p. 33).<\/p>\n<p>Para salir adelante, EE.UU. necesitar\u00eda entonces de un rebalanceo estructural de la econom\u00eda mundial que obligara a las multinacionales a reorganizar sus negocios de otra manera a la de las \u00faltimas d\u00e9cadas, lo que, al menos en un comienzo, plantear\u00eda una reducci\u00f3n en las tasas de ganancias.<\/p>\n<p>En definitiva, <i>lo que impide el crecimiento a largo plazo en la primera econom\u00eda mundial son los rasgos estructurales de la propia fase de mundializaci\u00f3n del capital<\/i>.<\/p>\n<p>Y no se ve c\u00f3mo se ir\u00e1n a modificar estas condiciones en el futuro inmediato: una recuperaci\u00f3n sin creaci\u00f3n de empleo y sin un salto cualitativo en materia de inversiones dificulta el relanzamiento de la reproducci\u00f3n ampliada del capital, es decir, de la acumulaci\u00f3n y el crecimiento.<\/p>\n<p><b>La situaci\u00f3n de la productividad en su conjunto<\/b><\/p>\n<p>Volvamos ahora muy sucintamente a los problemas de la productividad de la econom\u00eda yanqui en su conjunto.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al\u00e1ramos al comienzo de este punto, Estados Unidos ha venido liderando en los \u00faltimos 20 a\u00f1os las novedades tecnol\u00f3gicas y el desarrollo de nuevas ramas productivas, lo que, al mismo tiempo, le permiti\u00f3 obvias ganancias de productividad en estos sectores.<\/p>\n<p>El interrogante que hab\u00edamos dejado planteado era si estas ganancias de productividad hab\u00edan logrado expandirse al conjunto de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os atr\u00e1s, en plena fiebre de las puntocom, la respuesta parec\u00eda ser que s\u00ed. Sin embargo, algunos an\u00e1lisis ya complejizaban las cosas: \u201cExaminando m\u00e1s de cerca, el <i>revival <\/i>de la productividad, por m\u00e1s impresionante que sea, no brinda ninguna evidencia de que haya surgido una revoluci\u00f3n \u2018ampliada\u2019 de la nueva econom\u00eda creada por los beneficios de las computadoras y otros equipamientos electr\u00f3nicos que se derraman a los sectores de la econom\u00eda que han invertido tan fuertemente en ellos, y en contraste tenemos <i>una revoluci\u00f3n de nueva econom\u00eda \u2018estrecha\u2019 que consiste simplemente en un r\u00e1pido crecimiento de la productividad en la manufactura de equipamiento electr\u00f3nico en s\u00ed mismo sin ning\u00fan derrame al resto de la econom\u00eda<\/i>\u201d (P. Bach, cit.).<\/p>\n<p>Pasados diez a\u00f1os en que estos interrogantes eran dif\u00edciles de responder con exactitud, se puede intentar un balance de este debate hoy.<\/p>\n<p>Un trabajo de Michel Husson de 2008 nos permite tratar de formular una respuesta m\u00e1s precisa. Husson parte de recordar las \u201cilusiones\u201d generadas en la segunda mitad de los a\u00f1os 90 alrededor de la \u201cnueva econom\u00eda\u201d, supuestamente fundada en las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n. Y plantea que su impacto abri\u00f3 el interrogante de si hab\u00edan posibilitado un alza duradera en la rentabilidad posibilitada por una nueva fase de expansi\u00f3n duradera.<\/p>\n<p>Husson se\u00f1ala dos posiciones opuestas en este debate: la primera conduc\u00eda a afirmar que las nuevas tecnolog\u00edas conduc\u00edan a un crecimiento durable de la productividad; la segunda se\u00f1alaba que se asist\u00eda a un <i>transitorio <\/i>ciclo<i> high tech<\/i> de la mano de un esfuerzo de inversi\u00f3n excepcional en esas ramas, pero que la productividad global volver\u00eda a sus tendencias pasadas una vez que ese esfuerzo inversor fuera absorbido.<\/p>\n<p>Y Husson responde que los hechos parecen haber confirmar la tesis del ciclo <i>high tech<\/i>. \u201cLa productividad horaria del trabajo en EE.UU. se ha debilitado en el curso de los \u00faltimos a\u00f1os, y ha retornado a una tasa de crecimiento de menos del 2%, comparable a la de los tres decenios precedentes a la \u2018nueva econom\u00eda\u2019. \u00c9sta \u00faltima parece haber sido un <i>par\u00e9ntesis provisorio<\/i> en el ritmo de crecimiento de la productividad que viene prevaleciendo luego de la recesi\u00f3n de 1967\u201d (\u201cEstados Unidos: el fin de un modelo\u201d, <i>La Breche<\/i> 3, 2008).<\/p>\n<p>En definitiva, la cuesti\u00f3n retorna sobre los problemas del deterioro de la base industrial estadounidense en su conjunto: ha habido ganancias de la productividad en las ramas m\u00e1s din\u00e1micas, pero a ojos vista esto no ha alcanzado para relanzar la industria de EE.UU. de conjunto hacia delante. De ah\u00ed el deterioro relativo de su competitividad en el mercado mundial.<\/p>\n<p><b>4. L<\/b><b>as paradojas de la acumulaci\u00f3n capitalista en las \u00faltimas d\u00e9cadas<\/b><\/p>\n<p>Hay un elemento \u00edntimamente conectado al anterior: tiene que ver con la dial\u00e9ctica del desarrollo de las fuerzas productivas y las ganancias capitalistas en la econom\u00eda mundial como un todo, y de c\u00f3mo ha venido funcionando esto en las \u00faltimas d\u00e9cadas. En esta materia tambi\u00e9n hay un gran debate.<\/p>\n<p><b>Ganancias sin acumulaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n es la siguiente: un abordaje realista y no doctrinario de la cuesti\u00f3n muestra que la tasa de ganancia se recuper\u00f3 luego de la crisis de los a\u00f1os 70. No se lleg\u00f3 a los niveles de la inmediata posguerra, pero la recuperaci\u00f3n fue evidente, cerr\u00e1ndose en cierto modo la crisis de los a\u00f1os 70 con la emergencia de la mundializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Son varios los economistas marxistas que ven esta recuperaci\u00f3n: desde Michel Husson (aunque en su caso se le escapa el dato esencial de lo <i>parcial<\/i> de \u00e9sta) hasta Anwar Shaikh o Guglielmo Carchedi.<\/p>\n<p>Shaikh se\u00f1ala que la combinaci\u00f3n espec\u00edfica para esta recuperaci\u00f3n \u2013sobre todo en pa\u00edses como EE.UU. e Inglaterra\u2013 fue el<i> salto en la explotaci\u00f3n de la clase obrera <\/i>a partir de los gobiernos de Reagan y Thatcher, combinado con la inauguraci\u00f3n de una \u00e9poca de baj\u00edsimas tasas de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>En un cuadro de su autor\u00eda, demuestra que en los 20 a\u00f1os de la inmediata posguerra la <i>tasa de ganancia empresaria<\/i>, que se obtiene descontando a la tasa de ganancia el inter\u00e9s bancario del momento promedi\u00f3 en EE.UU., <i>grosso modo<\/i>, entre el 10 y el 15%, para caer luego de manera sostenida hasta 1983 (inexplicablemente, Carchedi rechaza esta categor\u00eda, que tiene su utilidad explicativa, argumentando que no proviene de Marx).<\/p>\n<p>Sin embargo, a partir de esa fecha, se recuper\u00f3, alcanzando, como promedio, entre el 5 y el 10% (como se ve, igualmente a un ritmo menor que en los \u201cTreinta Gloriosos\u201d, aspecto que veremos a continuaci\u00f3n), hasta el momento del desencadenamiento de la actual crisis.<\/p>\n<p>A los economistas que se\u00f1alan que esta recuperaci\u00f3n no habr\u00eda ocurrido, y que la crisis de los a\u00f1os 70 nunca se habr\u00eda cerrado (para reabrirse con la actual depresi\u00f3n mundial), parece costarles dar cuenta de la realidad tal cual es.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo espec\u00edfico de las \u00faltimas d\u00e9cadas, dato <i>a priori<\/i> paradojal, es que esa recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia <i>no redund\u00f3 en un aumento sustancial de la inversi\u00f3n y la acumulaci\u00f3n vista la econom\u00eda capitalista mundial como totalidad<\/i>: \u201cEl avance de la globalizaci\u00f3n neoliberal muestra resultados contradictorios. Ha sido exitosa como estrategia de recomposici\u00f3n de la rentabilidad al propiciar la recuperaci\u00f3n, al menos parcial, de la tasa general de ganancia en los centros del capitalismo mundial. Sin embargo, tal recuperaci\u00f3n ha tenido<i> un efecto limitado sobre la din\u00e1mica general de la inversi\u00f3n productiva y de la producci\u00f3n<\/i>, por el sesgo de la globalizaci\u00f3n neoliberal hacia las formas de valorizaci\u00f3n financieras y especulativas, como los mercados accionarios\u201d (Abelardo Mari\u00f1a Flores, \u201cLa fase actual de la econom\u00eda mundial capitalista: evaluaci\u00f3n y perspectivas\u201d, UAM, Azcapotzalco, M\u00e9xico).<\/p>\n<p>En el mismo sentido se pronuncia el analista ingl\u00e9s Lynn Walsh: \u201cEl principal \u00e9xito del neoliberalismo fue incrementar las ganancias, los ingresos y la riqueza de los s\u00faper ricos (\u2026) Sin embargo, <i>esto no llev\u00f3 a un crecimiento mayor<\/i>. \u2018El crecimiento econ\u00f3mico en realidad se <i>redujo <\/i>desde el comienzo de las reformas neoliberales en los 80. De acuerdo con los datos del Banco Mundial, la econom\u00eda mundial sol\u00eda crecer en t\u00e9rminos per c\u00e1pita m\u00e1s del 3% durante las d\u00e9cadas del 60 y 70, mientras que desde los 80 <i>ha<\/i><i> estado creciendo a una tasa del 1,4% al a\u00f1o <\/i>(1980-2009)\u2019. M\u00e1s a\u00fan, la inversi\u00f3n de capital en nuevas capacidades productivas, la clave del desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas, de los futuros incrementos de productividad y de la reproducci\u00f3n ampliada (crecimiento), de hecho ha <i>declinado<\/i>. \u2018A pesar del crecimiento de la desigualdad desde 1980, <i>la inversi\u00f3n como proporci\u00f3n del producto nacional ha venido cayendo en todos los pa\u00edses del G7<\/i>. En el caso de EE.UU., \u2018la inversi\u00f3n como proporci\u00f3n del producto nacional, ha de hecho ca\u00eddo m\u00e1s que crecido, del 20,5% en la d\u00e9cada del 80 al 18,7% desde all\u00ed (1990-2009)\u2019\u201d (Lynn Walsh, \u201cCapitalismo desnudo\u201d, <i>Socialismo Hoy<\/i> 150, julio-agosto 2011).<\/p>\n<p>Este \u00faltimo aspecto es subrayado por Michel Husson de manera convincente, m\u00e1s all\u00e1 de que su visi\u00f3n lamentablemente se resiente porque de esta constataci\u00f3n emp\u00edrica de lo ocurrido en la din\u00e1mica del capitalismo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, saca err\u00f3neas conclusiones te\u00f3ricas.<i> <\/i><\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, esta circunstancia de mediocridad inversora demostrar\u00eda que la teor\u00eda de Marx acerca de la ley tendencial a la baja de la tasa de ganancia (como subproducto del aumento tambi\u00e9n tendencial en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital), <i>no servir\u00eda como explicaci\u00f3n de la crisis<\/i>. Volveremos sobre esto.<\/p>\n<p>En todo caso, afirmemos lo siguiente: que se desarrollaron determinadas ramas productivas es evidente; ver si no la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica en curso. Al mismo tiempo, el capitalismo logr\u00f3 ampliar su horizonte geogr\u00e1fico de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica directa con la \u201creabsorci\u00f3n\u201d plena de los pa\u00edses no capitalistas. Haber integrado a China \u2013que adem\u00e1s vive una suerte de tercera revoluci\u00f3n industrial\u2013 y a Rusia, por se\u00f1alar solamente a los pa\u00edses m\u00e1s grandes, es un indudable aliciente.<\/p>\n<p>Tampoco es un hecho menor la expansi\u00f3n del capitalismo hacia el este europeo (expansi\u00f3n aprovechada, en primer lugar, por Alemania), el salto en la tasa de explotaci\u00f3n de los trabajadores a nivel mundial y el avance en las relaciones de semicolonizaci\u00f3n de los pa\u00edses de la periferia (proceso ahora parcialmente estancado por la crisis econ\u00f3mica y las rebeliones populares latinoamericanas).<\/p>\n<p>Pero el hecho cierto es que parte importante del plusvalor obtenido, transformado en \u201c<i>pl\u00e9tora del capital<\/i>\u201d (capital <i>sobrante<\/i> no aplicado a la inversi\u00f3n real), termin\u00f3 yendo a parar a los circuitos de la<i> valorizaci\u00f3n financiera<\/i>, en ausencia de tasas de ganancias de igual magnitud en la econom\u00eda productiva.<\/p>\n<p>Esto dio lugar a un patr\u00f3n de crecimiento de la econom\u00eda mundial en las \u00faltimas d\u00e9cadas que si mostr\u00f3 lugares o \u201cnichos\u201d en que la acumulaci\u00f3n dio un sustancial paso adelante, <i>sufri\u00f3 una carencia de suficiente inversi\u00f3n productiva <\/i>(y de creaci\u00f3n de plusvalor \u201creal\u201d), lo que termina por estallar en dram\u00e1tica crisis en 2008.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Simplemente, no hab\u00eda plusvalor que alcanzara para pagar semejantes tasas de valorizaci\u00f3n como las que exig\u00edan las finanzas. Sobre este estallido, la explicaci\u00f3n de Shaikh est\u00e1 en lo insostenible de un endeudamiento que compens\u00f3 a lo largo de casi tres d\u00e9cadas la ca\u00edda de los salarios en los pa\u00edses imperialistas. Nos parece que nuestra hip\u00f3tesis trata de hundir sus ra\u00edces de manera m\u00e1s sistem\u00e1tica en los problemas espec\u00edficos de la acumulaci\u00f3n y el desarrollo de nuevas ramas productivas como causa \u00faltima de la crisis.<\/p>\n<p>A pesar de la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica, <i>el capitalismo parece carecer hoy de un \u201cmotor\u201d mayor, de una \u201clocomotora\u201d de arrastre<\/i>, de una o varias ramas econ\u00f3micas universales (aparte de la inform\u00e1tica) que ti\u00f1an todas las dem\u00e1s y las lleven hacia delante.<i> <\/i><\/p>\n<p>Dice Harvey al respecto: \u201cLa relaci\u00f3n entre representaci\u00f3n y realidad bajo el capitalismo siempre ha sido problem\u00e1tica.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn14\">[14]<\/a> Las deudas se relacionan con el futuro valor de los bienes y servicios. Esto siempre implica una interrogaci\u00f3n-apuesta, que es luego establecida por la tasa de inter\u00e9s, descontada de la ganancia futura. El crecimiento de las deudas desde 1970 se relaciona con un problema central que est\u00e1 por detr\u00e1s de esta realidad, que llam\u00e9 \u2018<i>el problema de la absorci\u00f3n del capital excedente<\/i>\u2019. Los capitalistas est\u00e1n siempre produciendo excedentes bajo la forma de ganancias. Est\u00e1n forzados por la competencia a capitalizar e reinvertir una parte de sus ganancias en expansi\u00f3n. Esto requiere encontrar nuevos lugares de donde obtener ganancias. <i>Ha habido un serio problema de fondo, particularmente desde la crisis de 1973-82, acerca de c\u00f3mo absorber crecientes y m\u00e1s crecientes cantidades de capital excedente en la producci\u00f3n de bienes y servicios<\/i>\u201d (D. Harvey, cit., p. 26).<\/p>\n<p><b>El lugar de la inform\u00e1tica y los problemas para la emergencia de nuevas ramas productivas<\/b><\/p>\n<p>Adelant\u00e9monos a se\u00f1alar que la computaci\u00f3n y las telecomunicaciones han ido configurando una suerte de \u201crevoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica\u201d que se ha expandido al conjunto de la econom\u00eda y el consumo.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn15\">[15]<\/a> Esto es un hecho indiscutible. <b><\/b><\/p>\n<p>Sin embargo, no parece tener la envergadura del ferrocarril en la segunda mitad del siglo XIX, o del autom\u00f3vil todo a lo largo del siglo XX. Toda la palabrer\u00eda sobre una supuesta \u201csociedad postindustrial\u201d tiene un poco esta base: el car\u00e1cter \u201cliviano\u201d, casi \u201cmetaf\u00edsico\u201d, de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de rama \u201cliviana\u201d de la inform\u00e1tica no configura para nada una sociedad \u201cpostindustrial\u201d como les gustar\u00eda a los \u201cposmarxistas\u201d, sino que parece ser una limitante para que cumpla el rol que en su momento cumplieron otras ramas. Mesz\u00e1ros ironizaba en un reciente trabajo contra quienes hablaban de \u201csociedad postindustrial\u201d se\u00f1alando que toda civilizaci\u00f3n no pod\u00eda sino ser \u201cindustriosa\u201d, en la medida de las nada metaf\u00edsicas y necesarias relaciones productivas entre el hombre y la naturaleza para asegurar su reproducci\u00f3n material.<\/p>\n<p>Por ende, la inform\u00e1tica tiene las caracter\u00edsticas de una revoluci\u00f3n <i>tecnol\u00f3gica, pero no industrial<\/i> en el sentido pleno de la palabra, en el sentido de que no ha producido un revolucionamiento de la producci\u00f3n mundial que la coloque, de conjunto, en un nuevo terreno, como s\u00ed ocurri\u00f3 con la generalizaci\u00f3n del ferrocarril o el autom\u00f3vil.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>En todo caso, este papel lo podr\u00eda cumplir la industria de guerra o, quiz\u00e1, la industria aeroespacial. Pero para la primera no est\u00e1n dadas las condiciones, y la segunda es todav\u00eda incipiente y, seguramente, m\u00e1s fuente de p\u00e9rdidas que de ganancias.<\/p>\n<p>En este mismo sentido se pronuncia el economista marxista italiano Guglielmo Carchedi Sostiene que para un relanzamiento de la acumulaci\u00f3n en su conjunto har\u00eda falta<i> una destrucci\u00f3n de capitales de una magnitud que todav\u00eda no se ha verificado<\/i>, al tiempo que una ola masiva de inversi\u00f3n en nuevas tecnolog\u00edas. Esto es lo que ocurri\u00f3 luego de la II Guerra Mundial.<\/p>\n<p>La guerra prob\u00f3 ser una mina de invenciones, desde los jets hasta los misiles bal\u00edsticos, desde la energ\u00eda at\u00f3mica hasta la computaci\u00f3n, desde el caucho sint\u00e9tico hasta el radar, por s\u00f3lo mencionar algunas. Estas invenciones se transformaron en las nuevas tecnolog\u00edas, que fueron volcadas dentro de la econom\u00eda civil y se transformaron en la nueva base material de la econom\u00eda de posguerra. Reemplazaron viejos terrenos de inversi\u00f3n y de medios de producci\u00f3n y formaron nuevos, para los cuales se necesit\u00f3 crear \u201cnuevas\u201d materias primas.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 aun, \u201clas viejas l\u00edneas de producci\u00f3n fueron completamente revolucionadas. La econom\u00eda civil fue lisa y llanamente puesta sobre nuevas bases materiales\u201d (G. Carchedi, \u201cBehind and beyond the crisis\u201d, <i>International Socialism<\/i> 132, oto\u00f1o 2011).<\/p>\n<p>Carchedi agrega que esto ocurri\u00f3 65 a\u00f1os atr\u00e1s, pero que \u201choy es otra la situaci\u00f3n\u201d. La industria yanqui sigue teniendo demasiada alta composici\u00f3n org\u00e1nica de capital, que no se ha destruido capital suficiente con las crisis de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Se\u00f1ala que lo que el capitalismo necesitar\u00eda hoy \u201ces la aplicaci\u00f3n de tecnolog\u00edas radicalmente diferentes que creen nuevas mercanc\u00edas (y nuevas necesidades) en una escala masiva y sobre la base de una baja composici\u00f3n org\u00e1nica del capital inicial\u201d, que es, precisamente, lo que <i>no<\/i> est\u00e1 ocurriendo.<\/p>\n<p>En ese marco, Carchedi da cuenta de que hacia finales del siglo XX y comienzos de \u00e9ste, emergi\u00f3 toda<i> una nueva generaci\u00f3n de tecnolog\u00edas potenciales<\/i> que podr\u00edan ser la base material para ese relanzamiento de la acumulaci\u00f3n: biotecnolog\u00eda, ingenier\u00eda gen\u00e9tica, nanotecnolog\u00eda, bioinform\u00e1tica, biofarmacolog\u00eda, computaci\u00f3n gen\u00e9tica, etc\u00e9tera, que podr\u00edan estar significando una nueva fase en el desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo.<\/p>\n<p>As\u00ed, las nuevas ramas productivas \u2013as\u00ed como los avances tecnol\u00f3gicos\u2013 podr\u00edan permitir la recuperaci\u00f3n \u201cestructural\u201d de la tasa de ganancia, llevando la masa de las ganancias hasta niveles insospechados.<\/p>\n<p>Pero si el capitalismo neoliberal de hoy est\u00e1 caracterizado por una baja tasa de inversi\u00f3n es porque no est\u00e1 encontrando esas ramas productivas que le permitan ese despegue.<\/p>\n<p>En todo caso, el hecho es que no se verific\u00f3 una recuperaci\u00f3n \u201ccompleta\u201d de la tasa de ganancia en las \u00faltimas d\u00e9cadas. \u00c9ste es otro rasgo que hace la configuraci\u00f3n hist\u00f3rica concreta de la actual crisis.<\/p>\n<p>\u201cCada vez menores cantidades de capital excedente han sido absorbidas en la producci\u00f3n (a pesar de todo lo que ha ocurrido en China), debido a que los m\u00e1rgenes globales de ganancias comenzaron a caer luego de un peque\u00f1o renacimiento en los 80 (&#8230;). Las ganancias comenzaron a caer despu\u00e9s de 1990, a pesar de la abundancia de mano de obra de bajos salarios. Bajos salarios y bajas ganancias son una combinaci\u00f3n peculiar. Como resultado de esto, m\u00e1s y m\u00e1s dinero fue a la especulaci\u00f3n en valores accionarios debido, a que era all\u00ed donde se pod\u00eda encontrar la ganancia (&#8230;). El giro a la financierizaci\u00f3n desde 1973 fue nacido de esta necesidad\u201d (D. Harvey, cit., pp. 29-30).<\/p>\n<p>Pasemos a otro plano de esta misma discusi\u00f3n. Veamos c\u00f3mo opera la acumulaci\u00f3n en medio de la crisis. La realidad es que no parece haber muchas modificaciones en este rasgo estructural \u201cbajoinversor\u201d del capitalismo de hoy.<\/p>\n<p>Billones de d\u00f3lares inundaron los circuitos de valorizaci\u00f3n financiera mediante los rescates. Las bolsas se recuperaron, lo mismo que las tasas de ganancia. Y, sin embargo, la evoluci\u00f3n del producto es mediocre. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>La respuesta es simple: <i>porque lo que no se recupera del todo, y menos que menos pega un salto hist\u00f3rico, es la tasa de acumulaci\u00f3n<\/i>. De ah\u00ed que la desindustrializaci\u00f3n relativa del pa\u00eds central del capitalismo mundial, EE.UU., siga siendo el gran dato de la realidad econ\u00f3mica mundial, y un dato que no parece estar en reversi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cLa emergencia del resto [los emergentes] es un logro notable (\u2026) Pero hay otra menos feliz explicaci\u00f3n del r\u00e1pido giro en el centro econ\u00f3mico global de gravedad: la falta de crecimiento en las grandes econom\u00edas ricas de Am\u00e9rica, Europa Occidental y Jap\u00f3n\u201d (\u201c\u00bfC\u00f3mo crecer?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 7-10-10).<\/p>\n<p>Pa\u00edses como China, India o Brasil han significado un impulso inversor, de acumulaci\u00f3n real y de dimensi\u00f3n mundial. Adem\u00e1s, en el primer caso, los rasgos de sobreacumulaci\u00f3n est\u00e1n en el centro de la escena: casi el 50% de su PIB va a la inversi\u00f3n, y nadie sabe cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s podr\u00e1 sostenerse esta tasa.<\/p>\n<p>Mientras algunos observadores han se\u00f1alado agudamente que, por ejemplo, los nuevos trenes de alta velocidad transitan por las v\u00edas sin pasajeros, muchos otros se interrogan qu\u00e9 hacer con una capacidad instalada desproporcionadamente destinada al mercado mundial si \u00e9ste se vuelve a hundir como producto de la crisis.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta capacidad instalada desaprovechada marca tambi\u00e9n a pa\u00edses como EE.UU., m\u00e1s all\u00e1 de su desindustrializaci\u00f3n relativa. Hace parte de las oleadas de cierres y fusiones empresariales de las \u00faltimas d\u00e9cadas, por ejemplo, en materia de l\u00edneas de aviaci\u00f3n y otras.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estamos hablando de que a nivel de las fuerzas productivas universales, el mundo muestra una serie de contrastes y claroscuros de tremenda magnitud, donde a pesar del desarrollo de algunas ramas productivas \u2013o el sostenimiento de otras cl\u00e1sicas de enorme importancia como la automotriz\u2013, parece mantenerse la carencia de un relanzamiento del capitalismo globalmente hacia adelante.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala Harvey: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que pasar\u00e1 en esta oportunidad [con la inversi\u00f3n mundial. RS]? Si queremos volver al 3% de crecimiento [como en la segunda posguerra], esto significar\u00e1 hallar oportunidades de inversi\u00f3n global con ganancias de 1,6 billones de d\u00f3lares en 2010, creciendo hasta 3 billones en 2030. Esto contrasta con los 0,15 billones de nueva inversi\u00f3n que se necesitaron en 1950 y los 0,42 billones en 1973. Los problemas realmente para encontrar adecuados lugares para la inversi\u00f3n del capital excedentario comenzaron a emerger<i> despu\u00e9s de 1980, incluso con la apertura de China y el colapso del bloque sovi\u00e9tico<\/i>. Las dificultades fueron en parte resueltas con la creaci\u00f3n de los mercados ficticios, donde la especulaci\u00f3n en acciones pudo llevarse adelante sin ning\u00fan aparato regulatorio. \u00bfAd\u00f3nde ir\u00e1 ahora toda esta inversi\u00f3n?\u201d (cit., pp. 216-217).<\/p>\n<p>Y luego se pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 espacios existen en la econom\u00eda global para nuevos lugares de inversi\u00f3n de los capitales excedentarios? China y el ex bloque sovi\u00e9tico ya han sido integrados. El sur y sudeste asi\u00e1tico est\u00e1n llegando a un techo. \u00c1frica no est\u00e1 todav\u00eda completamente integrada, pero no hay nadie m\u00e1s con capacidad de absorber todo este capital excedentario. \u00bfQu\u00e9 nuevas l\u00edneas de producci\u00f3n pueden abrirse para absorber el crecimiento? <i>No parece haber soluciones capitalistas efectivas de largo plazo <\/i>(m\u00e1s all\u00e1 de volver a manipulaciones de capital ficticio) para esta crisis del capitalismo. En determinado punto, los cambios cuantitativos llevan a giros cualitativos, y <i>necesitamos asumir seriamente la idea de que podemos estar exactamente en un punto de inflexi\u00f3n en la historia del capitalismo<\/i>. Cuestionarse el futuro del capitalismo como un adecuado sistema social implica, necesariamente, colocarse a la cabeza de este debate\u201d (\u00eddem, p. 217).<\/p>\n<p>En todo caso, esta falta de perspectivas inversoras de conjunto, es otro de los elementos que explican la mediocridad econ\u00f3mica ambiente y la perspectiva de una d\u00e9cada p\u00e9rdida \u2013una \u201cjaponizaci\u00f3n\u201d o estancamiento duradero\u2013 en la econom\u00eda mundial como un todo, sobre todo en el norte del mundo.<\/p>\n<p><b>5. La pol\u00e9mica sobre la evoluci\u00f3n de la tasa de ganancia <\/b><\/p>\n<p>Como parte org\u00e1nica del debate anterior, es necesario abordar la evoluci\u00f3n de la tasa de ganancia en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Comencemos por se\u00f1alar que ganancias, innovaciones tecnol\u00f3gicas, acumulaci\u00f3n y nuevas ramas productivas hacen parte de una totalidad que hace a las perspectivas de crecimiento del sistema.<\/p>\n<p>En el punto anterior hemos visto esta cuesti\u00f3n desde el punto de vista de la acumulaci\u00f3n. Ahora nos detendremos a tratar el punto nodal de la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda capitalista, la tasa de ganancia.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n <i>org\u00e1nica<\/i> entre ganancias y acumulaci\u00f3n tiene que ver con que la acumulaci\u00f3n funciona de dos maneras \u00edntimamente contradictorias: de una parte, al posibilitar la emergencia de nuevas ramas y la ampliaci\u00f3n de la inversi\u00f3n (reproducci\u00f3n ampliada), aumenta de manera <i>absoluta<\/i> la base para la producci\u00f3n de plusvalor; pero por la otra, al aumentar la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, al aumentar <i>relativamente<\/i> la proporci\u00f3n del capital constante respecto del variable (la fuerza de trabajo), socava permanentemente la creaci\u00f3n de nuevo valor, <i>llevando a crisis peri\u00f3dicas<\/i>.<\/p>\n<p>A este respecto, dice correctamente Kliman: \u201cDe acuerdo con la teor\u00eda de Marx, todas las ganancias provienen del trabajo de los obreros. As\u00ed, la tasa de ganancia de largo plazo depende en parte de la <i>tasa de crecimiento del empleo<\/i>. \u00c9sta es constre\u00f1ida por el progreso t\u00e9cnico. La tasa de largo plazo tambi\u00e9n depende de la porci\u00f3n de las ganancias o de la plusval\u00eda que es <i>reinvertida<\/i>\u201d (\u201cTras las huellas de la actual crisis\u201d).<\/p>\n<p>Insistimos. La mayor inversi\u00f3n ampl\u00eda en t\u00e9rminos absolutos la base de \u201cempleabilidad\u201d de trabajadores y, por lo tanto, la base de la producci\u00f3n de plusvalor. Pero por otra parte, al tender a sustituir trabajo vivo por trabajo muerto, al tender a reducir en t\u00e9rminos relativos la proporci\u00f3n de trabajadores en relaci\u00f3n con el capital fijo empleado, genera el aumento de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital. As\u00ed, <i>reduce proporcionalmente la creaci\u00f3n de nuevo valor en la producci\u00f3n, lo que termina llevando para abajo la ganancia<\/i>;<i> <\/i>de ah\u00ed que el capitalismo progrese mediante desvalorizaciones peri\u00f3dicas del capital (crisis) que reducen esa composici\u00f3n org\u00e1nica.<\/p>\n<p>En todo caso, es ah\u00ed donde entra a jugar la tasa de explotaci\u00f3n como contrapeso a la baja de la tasa de ganancia: el plusvalor absoluto mediante el incremento de la jornada laboral o de su intensidad, y el relativo, al lograr el abaratamiento de los productos que hacen al valor de la fuerza de trabajo y, por tanto, reduciendo \u00e9ste.<\/p>\n<p>A lo anterior se suma la se\u00f1alada destrucci\u00f3n del valor de los capitales existentes. \u00c9sta es otra de las contratendencias que identifica Marx a la reducci\u00f3n de la tasa de ganancia caracter\u00edstica de las crisis (junto con la reducci\u00f3n del valor de las materias primas). Una contratendencia fundamental, porque hace justamente a la reducci\u00f3n de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital y que opera por lisa y llana destrucci\u00f3n del capital \u2013como en las guerras\u2013 o, m\u00e1s generalmente, mediante desvalorizaciones peri\u00f3dicas por cierres o absorci\u00f3n de empresas.<\/p>\n<p>En todo caso, son estas determinaciones generales las que van a interactuar de manera concreta en cada crisis.<\/p>\n<p><b>La clave es la no destrucci\u00f3n de los capitales sobrantes <\/b><\/p>\n<p>Dicho lo anterior, se\u00f1alemos que entre los economistas marxistas al calor de la crisis en curso, se ha venido desarrollando un debate vinculado a lo que venimos se\u00f1alando pero que tiene su especificidad respecto de cu\u00e1l ha sido la evoluci\u00f3n de la tasa de ganancia en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>De un lado ha estado Michel Husson, y del otro casi todos los dem\u00e1s: desde el ya fallecido Chris Harman, pasando por Andrew Kliman, Guglielmo Carchedi, Anwar Shaikh y otros.<\/p>\n<p>Ya hemos se\u00f1alado que Husson identifica dos hechos emp\u00edricamente comprobables: uno, que luego de la crisis de los a\u00f1os 70, la tasa de ganancia se recuper\u00f3 (aunque hay que volver a subrayar que esto ocurri\u00f3 sin llegar a los niveles de la inmediata posguerra). Harman, Shaikh, Carchedi y muchos otros coinciden en este punto emp\u00edrico.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>El otro, que esto ocurri\u00f3 en el parad\u00f3jico escenario de que, de conjunto, la recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia no fue acompa\u00f1ada por una sustancial alza en materia de inversiones, como hemos visto en el punto anterior. En esto coinciden los citados y tambi\u00e9n Kliman.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, como tendencia observable en las \u00faltimas d\u00e9cadas, los capitales excedentarios que no fueron a la inversi\u00f3n productiva hayan buscado como sede de su valorizaci\u00f3n a los mercados financieros.<\/p>\n<p>Hicieron esto expresando en toda su amplitud una situaci\u00f3n de <i>pl\u00e9tora de capital<\/i>, capitales excedentes que terminan detonando la crisis cuando ni siquiera en el terreno financiero \u2013debido a su car\u00e1cter, en \u00faltimo an\u00e1lisis, ficticio\u2013 lograban asegurar su valorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero a partir de estas agudas observaciones emp\u00edricas acerca de las tendencias del capitalismo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, Husson saca err\u00f3neas conclusiones te\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Es que el economista franc\u00e9s opina que la ley tendencial a la baja de la tasa de ganancia no podr\u00eda explicar la actual crisis porque no se habr\u00eda dado el correspondiente aumento de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, agregando conceptualmente la idea que la relaci\u00f3n entre capital variable y constante es \u201cindeterminada\u201d, porque las ganancias de productividad abaratar\u00edan tambi\u00e9n el valor del capital fijo. Es decir, no se verificar\u00eda el cl\u00e1sico y central planteamiento de Marx de la tendencia hist\u00f3rica a la sustituci\u00f3n de trabajo vivo por trabajo muerto y, por tanto, tampoco la tendencia a la ca\u00edda de la tasa de ganancia (\u201cEl debate sobre la tasa de beneficio\u201d, www.hussonnet.free.fr., octubre 2010).<\/p>\n<p>De esa err\u00f3nea conclusi\u00f3n te\u00f3rica (y, emp\u00edricamente, Husson pierde de vista que el capitalismo viene arrastrando un exceso de composici\u00f3n org\u00e1nica, independientemente de que en el \u00faltimo per\u00edodo la tasa de acumulaci\u00f3n haya sido baja<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn19\">[19]<\/a>) se pasa a una explicaci\u00f3n con base <i>subconsumista<\/i>: la crisis se habr\u00eda dado, centralmente, por problemas de realizaci\u00f3n del valor (venta de las mercanc\u00edas producidas).<\/p>\n<p>Es un hecho que, efectivamente, en el mercado mundial globalizado de las \u00faltimas d\u00e9cadas se han observado agudos problemas de realizaci\u00f3n: de ah\u00ed la existencia de pa\u00edses superavitarios como China o Alemania y deficitarios como EE.UU. y casi todo el resto de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Pero estos desbalances no son la explicaci\u00f3n \u00faltima de la crisis, sino <i>factores<\/i> <i>derivados<\/i> de los problemas de fondo que tienen su sede en la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Veamos esto un poco m\u00e1s de cerca. Como ya hemos se\u00f1alado, en los a\u00f1os 80 el capitalismo se recuper\u00f3 a partir de tres movimientos: un ataque directo a las conquistas de la clase obrera, una vuelta de tuerca en la semicolonizacion de la periferia y la recuperaci\u00f3n para la producci\u00f3n mercantil directa y la valorizaci\u00f3n mediante la explotaci\u00f3n del trabajo del tercio del mundo donde hab\u00eda sido expropiado.<\/p>\n<p>Esta claro que lo anterior signific\u00f3 \u2013entre muchas otras cosas\u2013 la puesta en obra de una de las grandes contratendencias de la crisis: una sustancial <i>reducci\u00f3n del valor de la fuerza de trabajo<\/i>, tal cual destacan de manera convincente tanto Shaikh como Carchedi y el propio Husson.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, los problemas de valorizaci\u00f3n de los capitales (que se arrastraban desde la crisis de los 70), a pesar de la recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancia, <i>no se vieron resueltos del todo<\/i>; de ah\u00ed el car\u00e1cter <i>parcial<\/i> de esta recuperaci\u00f3n, elemento clave para la explicaci\u00f3n de la crisis en su conjunto.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>A este respecto, observa atinadamente el economista marxista norteamericano Andrew Kliman: \u201cEn el comienzo de un nuevo <i>boom<\/i>, la tasa de ganancia se encuentra bien por encima de la tasa de ganancia de largo plazo [un n\u00famero promedio. RS], por lo que tiende a caerse con el tiempo. Esta situaci\u00f3n persiste a menos que haya suficiente \u2018destrucci\u00f3n de capital\u2019. La destrucci\u00f3n de capital restaura la rentabilidad, y as\u00ed se ingresa en un nuevo <i>boom<\/i>. Esto es lo que sucedi\u00f3 en la Gran Depresi\u00f3n y la Segunda Guerra Mundial. Pero en las crisis econ\u00f3micas de mediados de los a\u00f1os 70 y comienzos de los 80 hubo una <i>insuficiente <\/i>destrucci\u00f3n de capital. Antes que permitir una depresi\u00f3n (\u00a1y <i>boom<\/i> subsiguiente!), los dise\u00f1adores de pol\u00edticas econ\u00f3micas han favorecido continuamente la expansi\u00f3n excesiva de deuda. Esto aumenta la rentabilidad y el crecimiento econ\u00f3mico de manera artificial e insostenible, y lleva a repetidas crisis de deuda\u201d (\u201cTras las huellas de la actual crisis econ\u00f3mica y algunas soluciones propuestas\u201d).<\/p>\n<p>Al no haber habido suficiente destrucci\u00f3n de capitales sobrantes en las \u00faltimas d\u00e9cadas (cosa que se le escapa a Husson) y no obtenerse las suficientes ganancias en el terreno de la producci\u00f3n (recordar que hablamos de la existencia de una recuperaci\u00f3n parcial pero no total de la tasa de ganancia), lo que se produjo es un movimiento de los capitales excedentarios al terreno de las finanzas para satisfacer en ellos su sed de valorizaci\u00f3n, al tiempo que un movimiento de \u201cemparchar\u201d con deuda la crisis. Esto, a la postre, y como est\u00e1 ocurriendo nuevamente ahora, prepar\u00f3 nuevas crisis, una m\u00e1s aguda que la anterior.<\/p>\n<p>De ah\u00ed tambi\u00e9n que la tasa de inversi\u00f3n (o acumulaci\u00f3n) se haya mantenido baja. Porque no fue en la producci\u00f3n \u2013considerada de manera global y no solamente los \u201cnichos\u201d de superacumulaci\u00f3n como China\u2013 donde estos capitales se valorizaron, sino en el terreno de las finanzas, raz\u00f3n por la cual la tasa de inversi\u00f3n se mantuvo baja respecto del promedio hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Si los capitales buscaron en los mercados especulativos una valorizaci\u00f3n que no pod\u00edan obtener en la econom\u00eda real, esto s\u00f3lo puede querer decir que por detr\u00e1s de la crisis, por detr\u00e1s de su estallido, continuaba la insuficiencia de las ganancias, una relativamente alta composici\u00f3n org\u00e1nica del capital \u2013aunque la inversi\u00f3n sea baja\u2013 y las dificultades para obtener ganancias en el terreno de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La paradoja de la recuperaci\u00f3n de las ganancias en un escenario donde la inversi\u00f3n no lleg\u00f3 a recuperarse del todo fue que hubo una baja tasa de nuevas inversiones porque no hab\u00eda ocurrido la suficiente destrucci\u00f3n de capitales en la fase anterior, <i>lastrando entonces la recuperaci\u00f3n de conjunto y creando burbujas a repetici\u00f3n<\/i> (la burs\u00e1til, la de las puntocom, la inmobiliaria), algo que Husson no parece considerar.<\/p>\n<p>Harman se pronuncia en el mismo sentido. Dice que hay consenso en que las ganancias se recuperaron parcialmente a partir de los 80, pero que eso no alcanz\u00f3 para fomentar la acumulaci\u00f3n en la escala necesaria para absorber todo el plusvalor producido por el sistema, como subproducto de que no se verific\u00f3 la suficiente destrucci\u00f3n de capitales: \u201cEsto resuelve el misterio de la pintura que hace Husson, mostrando por qu\u00e9 el supuestamente alto nivel de tasa de ganancias (\u2026) <i>no llev\u00f3 a un nivel de inversi\u00f3n productiva suficiente para empujar la econom\u00eda global hacia adelante<\/i>. En cambio, por tres d\u00e9cadas hemos tenido espasmos de acumulaci\u00f3n en lugares particulares del sistema mundial (\u2026) pero no un boom sostenido\u201d (\u201cNo todo marxismo es dogmatismo. Una respuesta a Michel Husson\u201d, 19-10-09).<\/p>\n<p>En definitiva, el capitalismo sigui\u00f3 arrastrando <i>una demasiado alta composici\u00f3n org\u00e1nica<\/i> como para poder tener un alza significativa en sus ganancias que le evitara irse por los canales de la valorizaci\u00f3n ficticia. No hubo relanzamiento de la econom\u00eda en su conjunto y menos a\u00fan un verdadero boom econ\u00f3mico.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn21\">[21]<\/a><\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis reafirma una de las tesis centrales de Marx acerca de los mecanismos que est\u00e1n en obra detr\u00e1s de la crisis. Al mecanismo de fondo (la tendencial ca\u00edda de la tasa de ganancia) se combinan todas las dem\u00e1s manifestaciones fenom\u00e9nicas derivadas del desencadenamiento concreto de la crisis: sobreacumulaci\u00f3n, sobreproducci\u00f3n, problemas de realizaci\u00f3n, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera. Pero todas ellas, como causa \u00edntima, siempre tienen en su centro el problema de la tendencia a la ca\u00edda de la tasa de ganancia.<\/p>\n<p><b>Una transformaci\u00f3n estructural que no dio lugar a un boom<i> <\/i>econ\u00f3mico <\/b><\/p>\n<p>Sin embargo, no solamente hay que someter a cr\u00edtica a Husson. Muchos de sus cr\u00edticos llevan adelante el debate de una manera demasiado doctrinaria. Les cuesta capturar las tendencias concretas de la realidad: <i>la modificaci\u00f3n estructural que ha significado la mundializaci\u00f3n capitalista.<\/i><\/p>\n<p>Se necesita un abordaje de la cuesti\u00f3n que sea te\u00f3rico e hist\u00f3rico a la vez. Husson cojea en el abordaje te\u00f3rico, pero sus cr\u00edticos parecen hacerlo en el abordaje hist\u00f3ricamente determinado de la crisis, en sus determinaciones m\u00e1s concretas. De ah\u00ed que el debate parezca abstracto y no conectado con los problemas reales.<\/p>\n<p>Por ejemplo, son varios los que creen que entre los a\u00f1os 70 y la actualidad habr\u00eda habido una crisis \u201ccr\u00f3nica\u201d que se habr\u00eda extendido sin soluci\u00f3n de continuidad y sin observarse recuperaci\u00f3n alguna de las ganancias.<\/p>\n<p>En esta visi\u00f3n, se termina perdiendo de vista que la tasa de ganancia sufri\u00f3 una recuperaci\u00f3n parcial en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Es el caso del ya citado Kliman, que como subproducto de la pol\u00e9mica unilateraliza sus argumentos y no ve recuperaci\u00f3n alguna de las ganancias luego de la crisis de los a\u00f1os 70, algo f\u00e1cticamente equivocado: \u201cA pesar de los frecuentes planteos de que las pol\u00edticas neoliberales y la globalizaci\u00f3n habr\u00edan tra\u00eddo una recuperaci\u00f3n sostenida desde la crisis de 1970, <i>la tasa de ganancia continu\u00f3 cayendo entre 1981 y 2004\u201d (\u201c<\/i>La destrucci\u00f3n de capital y la actual crisis econ\u00f3mica\u201d).<\/p>\n<p>Aun m\u00e1s: Kliman parece perder de vista el hecho de que el capitalismo sufri\u00f3 una evidente modificaci\u00f3n estructural como subproducto de la<i> mundializaci\u00f3n<\/i>, problema que abarca a muchos otros autores. Aqu\u00ed el d\u00e9ficit es la pretensi\u00f3n de sostener la \u201cteor\u00eda\u201d d\u00e1ndose de patadas con la realidad; algo inconducente para todo fin pr\u00e1ctico revolucionario. <i><\/i><\/p>\n<p>Por este expediente, lo que muchas veces parece observarse en las discusiones sobre las tendencias emp\u00edricas de la tasa de ganancia es un debate acerca del sexo de los \u00e1ngeles que no conduce a ning\u00fan lado.<i> <\/i>Para evitar esto, el instrumental te\u00f3rico marxista y las tendencias de la realidad de las \u00faltimas d\u00e9cadas deben entrecruzarse de manera tal de dar cuenta de sus perspectivas reales. Son \u00e9stas las que dar\u00e1n el marco estructural en el cual se procesar\u00e1 la experiencia de la lucha de clases en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>De los casos anteriores podemos distinguir a Guglielmo Carchedi. En un reciente trabajo publicado en la revista <i>International Socialism<\/i>, Carchedi hace un esfuerzo por presentar las tendencias en curso que, si bien no escapa a algunas cr\u00edticas demasiado sumarias a algunos de sus colegas, acierta en partir por reconocer la recuperaci\u00f3n parcial de la tasa de ganancia en las d\u00e9cadas del 80 y 90. Sin embargo, no por ello \u2013a diferencia de Husson\u2013 abandona una explicaci\u00f3n de la crisis fundada en la tendencia a la ca\u00edda de la tasa de ganancia.<\/p>\n<p>Y en el mismo sentido iba el fallecido Chris Harman, en un texto de respuesta a Husson que, en lo esencial, aporta correctamente al debate. Sus reflexiones, si a veces lucen un poco desordenadas, no dejan de hacer se\u00f1alamientos agudos sobre el curso de la econom\u00eda capitalista de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En todo caso, hay que evitar que la discusi\u00f3n acerca de la evoluci\u00f3n de la tasa de ganancia y su interrelaci\u00f3n con la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n capitalista de las \u00faltimas d\u00e9cadas, se transforme en un debate bizantino o un mero juego de palabras que pierda de vista que su utilidad central es intentar trazar una caracterizaci\u00f3n y una perspectiva acerca de las posibles tendencias <i>futuras<\/i> del sistema.<\/p>\n<p><b>6. \u00bfEn qu\u00e9 fase se encuentra el capitalismo?<\/b><\/p>\n<p>\u201cComo puntualiza Chris Watling, de <i>Longview Economics<\/i>, la preocupaci\u00f3n es que varios ciclos de largo plazo parecen estar movi\u00e9ndose en una direcci\u00f3n hostil a las econom\u00edas occidentales, con los precios de las materias primas aumentando, la poblaci\u00f3n envejeciendo y la deuda aumentando alegremente<b><i>.<\/i><\/b> \u00c9sta no es necesariamente una mala noticia para los mercados financieros el mes pr\u00f3ximo, o incluso el a\u00f1o pr\u00f3ximo. <i>Pero sugiere que una d\u00e9cada muy inc\u00f3moda est\u00e1 por delante<\/i>\u201d (<i>The Economist<\/i>, 9-9-10).<\/p>\n<p>Queda por resumir otro debate: si la actual fase de la mundializaci\u00f3n configura globalmente un ciclo econ\u00f3mico ascendente del sistema. Por nuestra parte, nos permitimos dudarlo. Uno de los autores que sostienen otra posici\u00f3n es el economista marxista argentino Claudio Katz, que ve al capitalismo en una fase ascendente y considera la actual crisis un desarreglo puramente c\u00edclico.<\/p>\n<p>Katz defiende su punto de vista criticando a los que, de manera mec\u00e1nica y esquem\u00e1tica, tienden a considerar, <i>grosso modo<\/i>, que desde 1914 no habr\u00eda habido desarrollo de las fuerzas productivas.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn22\">[22]<\/a> Quienes adscriben a esa posici\u00f3n se apoyan en algunas tesis de Trotsky de la d\u00e9cada del 1930, en el sentido que las fuerzas productivas no solamente hab\u00edan dejado de desarrollarse, sino que comenzaban a pudrirse.<\/p>\n<p>Pero esto pierde de vista que Trotsky hizo esta definici\u00f3n sobre la base del <i>per\u00edodo hist\u00f3rico concreto<\/i> en que le toc\u00f3 actuar; y que luego, como subproducto de los desarrollos determinados de la lucha de clases mundial, el capitalismo se recuper\u00f3 y vivi\u00f3 en la posguerra el m\u00e1s grande boom econ\u00f3mico que haya conocido.<\/p>\n<p>Ese boom termin\u00f3 abruptamente en la crisis de los a\u00f1os 70. Pero en los 80 comenz\u00f3 una recuperaci\u00f3n parcial y un nuevo momento en el desarrollo econ\u00f3mico capitalista con la globalizaci\u00f3n, momento que implic\u00f3 toda una serie de <i>modificaciones estructurales<\/i> en el sistema.<i> <\/i>Son todos elementos que no se pueden perder de vista y Katz acierta en considerarlos.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>\u00bfPero c\u00f3mo evaluar esta nueva fase como fen\u00f3meno de conjunto? Aqu\u00ed es d\u00f3nde Katz se confunde completamente, con una visi\u00f3n casi ingenua acerca de la mayor\u00eda de las cuestiones importantes: eval\u00faa la marcha del sistema por fuera de la crisis en curso, ve en la inform\u00e1tica una nueva rama productiva global encaminada a solucionar los problemas de la acumulaci\u00f3n y tiene un an\u00e1lisis economicista de las interrelaciones mundiales, excluyendo pr\u00e1cticamente la posibilidad de grandes conflagraciones.<\/p>\n<p>Un elemento particularmente unilateral de su posici\u00f3n es que no ve ninguna crisis hegem\u00f3nica, ning\u00fan retroceso relativo en el lugar de EE.UU.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn24\">[24]<\/a> Considera que como vivimos una suerte de imperialismo \u201cglobalizado\u201d, los problemas de la \u201cterritorialidad del poder\u201d no lo afectar\u00edan y su hegemon\u00eda estar\u00eda m\u00e1s consolidada que nunca: \u201cUna mirada exclusivamente centrada en la competencia era v\u00e1lida a fines del siglo XIX, pero no sirve en la actualidad. Se ha consumado una internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, un salto en la asociaci\u00f3n mundial de los capitales y un incremento cualitativo en la gravitaci\u00f3n de las empresas transnacionales que modifican el viejo escenario. EE.UU. ocupa un rol decisivo en la organizaci\u00f3n de la econom\u00eda global\u201d (\u201cDiscusiones sobre el declive de Estados Unidos\u201d, www.rebeli\u00f3n.org).<\/p>\n<p>Katz repite aqu\u00ed un problema tratado m\u00e1s arriba: escinde de manera excesiva la econom\u00eda de los estados y los territorios. Obvia casi completamente la problem\u00e1tica de las fronteras nacionales, cuesti\u00f3n que subsiste independientemente del hecho cierto de que el imperialismo moderno ha modificado, hasta cierto punto, los t\u00e9rminos de esta relaci\u00f3n. No obstante, no ha suprimido las fronteras nacionales; los estados no han sido superados por el capitalismo.<\/p>\n<p>Si las cosas fueran como se\u00f1ala Katz, \u00bfde d\u00f3nde habr\u00eda salido la preocupaci\u00f3n por las cuentas nacionales de los EE.UU., sus d\u00e9ficits, su productividad y la necesidad de reindustrializar el pa\u00eds?<\/p>\n<p>En este sentido, ya Katz se pasa completamente de la raya creyendo que los problemas se solucionar\u00edan como por un pase de magia metodol\u00f3gico: \u201cEl endeudamiento norteamericano es sostenido por varias potencias exportadoras [es decir, problema resuelto. RS]. Para comprender el rol de una econom\u00eda imperial hay que superar la perspectiva nacional comparativa\u201d (Katz, \u00eddem)\u2026<\/p>\n<p>El punto de vista de los socialistas revolucionarios es el del mercado mundial. Pero bajo el capitalismo, incluso en su fase de mundializaci\u00f3n, ese mercado mundial supone la contradicci\u00f3n-mediaci\u00f3n de los estados nacionales y el hecho que las fuerzas productivas, que han sido globalizadas como nunca antes, no pueden todav\u00eda, sin embargo, ser organizadas de forma directamente mundial (para eso har\u00eda falta el comunismo sin estados y sin fronteras). En esas condiciones, la \u201cperspectiva nacional comparativa\u201d debe subsistir hasta cierto punto, simplemente porque subsisten las entidades econ\u00f3micas nacionales.<\/p>\n<p>No ver esto es caer en la posici\u00f3n \u201cglobalista abstracta\u201d de un Toni Negri a la que el mismo Katz parece deslizarse en algunos momentos; por ejemplo, con el concepto de \u201cimperialismo colectivo\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, Katz ve en EE.UU. un imperialismo \u201cdesterritorializado\u201d, y por esa v\u00eda \u201cresuelve\u201d los problemas que, parad\u00f3jicamente, la mundializaci\u00f3n le ha generado como Estado y econom\u00eda nacional. De ah\u00ed que Katz no deje abierta ninguna hip\u00f3tesis de conflagraci\u00f3n entre estados en el horizonte; una posici\u00f3n pacifista ingenua que deja de lado todas las ense\u00f1anzas del siglo pasado, cualesquiera sean las modificaciones que se hayan producido desde la segunda posguerra.<\/p>\n<p>Veamos ahora la cuesti\u00f3n de la <i>din\u00e1mica del sistema<\/i>. Katz sol\u00eda se\u00f1alar tiempo atr\u00e1s se\u00f1alaba que si la fase neoliberal hab\u00eda implicado una transformaci\u00f3n estructural en el funcionamiento del sistema, no necesariamente hab\u00eda conducido a un boom econ\u00f3mico, por lo que no se pronunciaba al respecto: \u201cDestacamos que la existencia de una nueva etapa no tiene un correlato directo en el crecimiento productivo. Con este criterio puede afirmarse que la era de posguerra ha sido totalmente sustituida, sin dar lugar a otro per\u00edodo general de pujanza econ\u00f3mica\u201d (\u201cLas tres dimensiones de la crisis\u201d).<\/p>\n<p>Sin embargo, en sus \u00faltimos trabajos parece estar desliz\u00e1ndose hacia otra posici\u00f3n. El neoliberalismo ha implicado una modificaci\u00f3n global en el sentido \u201cmundializador\u201d del t\u00e9rmino, y en eso Katz tiene raz\u00f3n. Pero para evaluar la din\u00e1mica del sistema no alcanza con registrar esta transformaci\u00f3n<i> <\/i>(que, es verdad, los doctrinarios no ven). Lo fundamental es si ha sido capaz de impulsar la econom\u00eda globalmente o no. Y es precisamente aqu\u00ed donde parece haber fallado la fase neoliberal: <i>recuper\u00f3 parcialmente las ganancias, pero no ha sido capaz de relanzar la acumulaci\u00f3n, de darle una nueva perspectiva global al sistema<\/i>, y de ah\u00ed la actual crisis.<i> <\/i><\/p>\n<p>Katz subraya que las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n se han generalizado, aspecto en el que tiene raz\u00f3n. Pero escinde esto de una evaluaci\u00f3n m\u00e1s de conjunto sobre el proceso de acumulaci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En el mismo sentido, identifica tres fases del imperialismo (la cl\u00e1sica de Lenin, la de la segunda posguerra y la actual neoliberal), pero no se pronuncia acerca del car\u00e1cter de \u00e9sta \u00faltima en lo que hace al desarrollo global del sistema. Veamos de manera algo m\u00e1s pormenorizada los problemas de la posici\u00f3n de Katz respecto del car\u00e1cter del actual per\u00edodo.<\/p>\n<p>El primero, y que concentra varios otros, es que Katz pr\u00e1cticamente no le da ninguna jerarqu\u00eda a la crisis en curso. Pero una crisis que cuestiona la actual divisi\u00f3n internacional del trabajo, que entra\u00f1a la posibilidad del estallido de la UE, que ha colocado sobre la mesa el retroceso relativo de los EE.UU., que se va extendiendo en el tiempo de una manera que ya parece estar configurando la primera depresi\u00f3n en el siglo XXI (y la tercera en 200 a\u00f1os de capitalismo), no puede quedar por fuera del an\u00e1lisis de las tendencias del sistema.<i> <\/i><\/p>\n<p>Nos preguntamos: si el capitalismo estuviera en una fase ascendente, \u00bfc\u00f3mo explicar que, al mismo tiempo, est\u00e9 sometido a una crisis de magnitud hist\u00f3rica como la que esta viviendo actualmente?<\/p>\n<p>A nuestro juicio, no se trata de una mera crisis c\u00edclica, de las que pautan habitualmente la marcha del sistema, sino una <i>estructural<\/i>: ha puesto en cuesti\u00f3n algunos de los pilares fundamentales sobre los que se asent\u00f3 la econom\u00eda mundial en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Katz se mueve con un esquema <i>simplista<\/i> en su apreciaci\u00f3n de la din\u00e1mica del sistema: ha invertido la flecha de los analistas vulgares, que ven un puro descenso del sistema, y lo ha reemplazado por una visi\u00f3n mec\u00e1nica de un supuesto curso ascendente, conformando un reverso exacto de las visiones facilistas y catastrofistas. Adem\u00e1s, excluye de sus an\u00e1lisis el decurso de la lucha de clases.<\/p>\n<p>Por nuestra parte, creemos que se puede escapar a los an\u00e1lisis mec\u00e1nicos reconociendo que las fuerzas productivas se desarrollaron <i>desigualmente<\/i> a lo largo de todo el siglo XX, en <i>una combinaci\u00f3n dial\u00e9ctica de tendencias al progreso, pero tambi\u00e9n a la regresi\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p>Asimismo, es necesario dar cuenta del hecho evidente de que en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha vivido una revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica-material, centrada en las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n. Y que esta revoluci\u00f3n ha tenido una generalizaci\u00f3n a todas las ramas productivas, modificando hasta cierto punto el cuadro en su conjunto, m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites en su capacidad para empujar al capitalismo a una expansi\u00f3n de conjunto.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay observaciones de importancia que hacer.<\/p>\n<p>Primero, que esta din\u00e1mica de progreso est\u00e1 \u00edntimamente ligada al desarrollo de procesos de barbarie y regresi\u00f3n capitalista. En este aspecto, Katz desestima an\u00e1lisis como el de Istv\u00e1n Mesz\u00e1ros en su obra m\u00e1s importante, <i>M\u00e1s all\u00e1 del capital<\/i>. All\u00ed sostiene que el capitalismo estar\u00eda en un per\u00edodo donde ha activado los l\u00edmites absolutos a su reproducci\u00f3n metab\u00f3lica, trabajando a cuenta del futuro dada su afectaci\u00f3n a la fuerza de trabajo y a la naturaleza. Se trata, evidentemente, de un an\u00e1lisis excesivo, pero que no deja de tener un elemento de verdad en el sentido de las tendencias del sistema, siempre presentes y ahora reforzadas, a la barbarie.<\/p>\n<p>Un ejemplo de esto es, al comp\u00e1s del proceso de urbanizaci\u00f3n en curso, el desarrollo absolutamente explosivo de las villas miserias, favelas o \u201cslums\u201d alrededor de todas las grandes megal\u00f3polis.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn25\">[25]<\/a> A lo que cabe agregar la creciente crisis ecol\u00f3gica mundial, el calentamiento global, el agotamiento de los recursos no renovables y tantos otros desastres generados por el capitalismo mundializado.<\/p>\n<p>Segundo, que la generalizaci\u00f3n de esta revoluci\u00f3n en materia de tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n dif\u00edcilmente podr\u00eda ser considerada como una tercera revoluci\u00f3n industrial: no ha insuflado tal dinamismo al sistema global, ni ha permitido superar el d\u00e9ficit de acumulaci\u00f3n productiva que lo atenaza. Ya no hemos referido al problema de la acumulaci\u00f3n capitalista en su conjunto, m\u00e1s all\u00e1 de las grandes \u201chistorias de \u00e9xito\u201d contempor\u00e1neas, como las de China, India y algunos otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Tercero, que es muy dif\u00edcil hablar de una fase ascendente global del capitalismo mientras se est\u00e1 viviendo la crisis econ\u00f3mica mundial m\u00e1s grave de los \u00faltimos 80 a\u00f1os. En todo caso, un m\u00ednimo recaudo metodol\u00f3gico ser\u00eda aguardar al desenlace de esta crisis para sacar una conclusi\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Chris Harman en un art\u00edculo reciente que era dif\u00edcil hacer especulaciones acerca de lo que podr\u00eda venir. Las l\u00edneas de tendencias generales del sistema son descifrables, pero hay una mir\u00edada de factores individuales que pueden incidir en uno u otro sentido.<\/p>\n<p>Lo que importa es reconocer que el sistema ha sido capaz de sobrevivir \u2013e, incluso, crecer espasm\u00f3dicamente a gran velocidad por momentos en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas\u2013, pero solamente por intermedio de <i>crisis recurrentes<\/i> (circunstancia que sol\u00eda marcar el economista marxista Henryk Grossmann), incrementando la presi\u00f3n explotadora sobre los trabajadores y desperdiciando enorme cantidad de valor por fuera de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El hecho es que, lejos de una situaci\u00f3n de boom econ\u00f3mico perdurable, el capitalismo neoliberal de nuestro tiempo, aunque transform\u00f3 estructuralmente el escenario econ\u00f3mico en el que se mueve la humanidad, se ha caracterizado por un crecimiento mediocre, sin ser capaz de generar un nuevo per\u00edodo \u201cdorado\u201d como los \u201cTreinta Gloriosos\u201d de la inmediata posguerra.<\/p>\n<p>Es cierto que es una vulgaridad hablar de \u201ccrisis econ\u00f3mica cr\u00f3nica\u201d sin soluci\u00f3n de continuidad desde los a\u00f1os 70; esta posici\u00f3n es sostenida por muchos que, ciega y doctrinariamente, no registran los inmensos cambios ocurridos en los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Pero la crisis ha introducido a la econom\u00eda mundial en una perspectiva que, al menos para el norte del mundo, es de estancamiento duradero, a mediano o largo plazo.<\/p>\n<p>En todo caso, el desenlace depende en \u00faltima instancia no de uno u otro factor \u201cecon\u00f3mico\u201d comprendido de manera aislada, sino del <i>proceso de la lucha de clases como totalidad<\/i>. Y \u00e9ste es, en definitiva, el principal d\u00e9ficit del an\u00e1lisis de Katz: <i>pretender hacer una definici\u00f3n de la din\u00e1mica del sistema por fuera del desarrollo de la lucha de clases<\/i>. Y Katz hace esto justamente cuando la evoluci\u00f3n de la crisis ha desencadenado un proceso de rebeld\u00eda internacional, cuyo desenlace depender\u00e1 del resultado de la lucha de las fuerzas sociales que la misma crisis ha puesto en movimiento.<\/p>\n<p><b>7. La revoluci\u00f3n llega a las ciudades <\/b><\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s recientemente, una serie de movilizaciones nunca vistas, anunci\u00f3 la llegada a la lucha de un \u2018nuevo\u2019 proletariado, que est\u00e1 formado principalmente por j\u00f3venes migrantes y constituye la columna vertebral de los sectores chinos de exportaci\u00f3n. Combinada con la agitaci\u00f3n creciente de los trabajadores urbanos de servicios, esas dos ondas [de lucha] est\u00e1n destruyendo la idea com\u00fan en Occidente de que \u2018no hay movimiento de trabajadores en China\u2019: \u2018Hoy es posible ir a casi cualquier ciudad del pa\u00eds\u2019, observa Robin Munro, del <i>China Labour Bulletin<\/i>, \u2018y encontrar grandes protestas colectivas de trabajadores\u2019. Es un movimiento de trabajadores espont\u00e1neo y relativamente incipiente, pero el movimiento de trabajadores norteamericano tambi\u00e9n era as\u00ed en su \u00e9poca de oro, en la d\u00e9cada del 30\u201d (G. Arrighi, <i>Adam Smith en Pek\u00edn<\/i>, p. 382).<\/p>\n<p>En la parte final de este trabajo, y a tono con su car\u00e1cter general, pretendemos dar cuenta de algunos de los aspectos m\u00e1s generales y estructurales del surgimiento de <i>una nueva generaci\u00f3n obrera y de trabajadores a nivel mundial<\/i>, yendo m\u00e1s all\u00e1 de los elementos de coyuntura tratados en la primera parte de este trabajo.<\/p>\n<p><b>La base material de la indignaci\u00f3n <\/b><\/p>\n<p>Se observan dos tendencias m\u00e1s o menos contradictorias, aunque su trazo m\u00e1s grueso es lo que daremos en llamar m\u00e1s abajo la <i>proletarizaci\u00f3n del mundo<\/i>.<\/p>\n<p>Por un lado, la aparici\u00f3n en todo el mundo emergente de un <i>masivo proceso de proletarizaci\u00f3n<\/i>; por el otro, en algunos pa\u00edses del norte del mundo, un retroceso relativo del empleo industrial, aunque conviviendo con un<i> proceso de extensi\u00f3n de la relaci\u00f3n salarial.<\/i><\/p>\n<p>Aqu\u00ed hay un hecho establecido desde Marx, que se conecta con el contenido m\u00e1s general de este ensayo: <i>los movimientos poblacionales y, obviamente, el empleo, siguen como la sombra al cuerpo al proceso de acumulaci\u00f3n capitalista. <\/i><\/p>\n<p>Ah\u00ed donde la acumulaci\u00f3n es din\u00e1mica, afluye la mano de obra y el empleo crece. As\u00ed, es universal el componente inmigrante de muchas de las nuevas clases trabajadoras.<\/p>\n<p>En ese sentido, ilustra Harvey: \u201cEl capital tiene tambi\u00e9n la opci\u00f3n de ir adonde est\u00e1 el excedente de trabajo. La mujer rural del sur global se est\u00e1 incorporando a la fuerza de trabajo en todos lados, desde Barbados a Bangladesh, desde Ciudad del Cabo a Dongguan. El resultado ha sido la creciente<i> feminizaci\u00f3n del proletariado<\/i>, la destrucci\u00f3n de los sistemas campesinos \u2018tradicionales\u2019 de autoabasto y la feminizaci\u00f3n de la pobreza en todo el mundo\u201d (cit., p. 15).<\/p>\n<p>Junto con lo anterior, otro dato estructural \u2013relacionado con la insuficiencia de la inversi\u00f3n y acumulaci\u00f3n capitalistas\u2013 apunta a los altos \u00edndices de desempleo, una novedad sobre todo en los pa\u00edses imperialistas, que afectan sobre todo a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>Claro que aqu\u00ed juega otro factor: <i>el aumento de la tasa de explotaci\u00f3n<\/i>. A partir de cada crisis, se logra imponer una tasa de explotaci\u00f3n mayor, y esta crisis no es la excepci\u00f3n, como hemos se\u00f1alado.<\/p>\n<p>Al respecto, el FMI en su informe de septiembre del 2011 sostiene: \u201cLas utilidades empresariales han subido gracias al nivel deprimido de los salarios y a los bajos costos de financiamiento, pero esto no est\u00e1 beneficiando directamente a los hogares con una elevada propensi\u00f3n al consumo. La inquietud sobre las perspectivas de ingreso son particularmente acuciantes en Estados Unidos, donde una p\u00e9rdida de puestos de trabajo extraordinariamente profunda se ha sumado a una disminuci\u00f3n tendencial continua del ritmo de creaci\u00f3n de empleo\u201d.<\/p>\n<p>Es en estas condiciones que toda la generaci\u00f3n joven tiene problemas de empleo y vivienda. Son millones los que siguen viviendo con sus padres, m\u00e1s all\u00e1 de los 30 a\u00f1os e incluso casados y con hijos, porque no pueden afrontar el costo de irse a vivir de manera independiente.<\/p>\n<p>Este elemento, sumado a la precariedad del empleo, es lo que hace <i>universal<\/i> la rebeli\u00f3n de los indignados, de Espa\u00f1a a T\u00fanez, de la Plaza Tahrir a Tel Aviv, y de all\u00ed hacia Grecia y Chile. Se trata de la suma de los deterioros de la nueva generaci\u00f3n en las condiciones de trabajo, contrataci\u00f3n, estudio y vivienda.<\/p>\n<p>Esta realidad se vincula al se\u00f1alado problema de fondo de la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n. Por supuesto, el panorama no es igual en todos los pa\u00edses y regiones del planeta. El flujo migratorio en China e India sigue siendo inmenso (aunque ahora la burocracia china parece estar buscando alentar el empleo asalariado en las aldeas para moderar el traslado de la mano de obra). No casualmente, ambos pa\u00edses han sido sede de uno de los mayores \u00e1mbitos de la acumulaci\u00f3n capitalista mundial de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Pero esta \u201csuperacumulaci\u00f3n\u201d que se vive en China se combina con bajos \u00edndices de acumulaci\u00f3n, e incluso desacumulaci\u00f3n relativa, en otras partes del mundo, configurando el escenario actual, a la vez mediocre y desigual.<\/p>\n<p><b>La proletarizaci\u00f3n del mundo<\/b><\/p>\n<p>Relacionado con lo anterior pero con peso propio, hay que hacer notar la otra tendencia en obra en el contexto mundial: la proletarizaci\u00f3n del mundo en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala el analista ingles Mike Haynes, \u201cvivimos en <i>un mundo de trabajadores<\/i>\u201d.<i> <\/i>Agrega que \u201cel cambio social global en la \u00faltima generaci\u00f3n <i>ha visto a los trabajadores volverse la clase mayoritaria en el mundo por primera vez en la historia<\/i>\u201d. (\u201cGlobal cities, global workers in the 21st century\u201d).<\/p>\n<p>Datos: entre 1970 y el 2010, el n\u00famero de trabajadores en los pa\u00edses avanzados pas\u00f3 de 300 millones a 500 millones. Pero en los pa\u00edses pobres, su n\u00famero, incluyendo dependientes inmediatos, pas\u00f3 <i>de 1.100 millones a entre 2.500 y 3.000 millones<\/i>.<\/p>\n<p>Por supuesto, las relaciones sociales son complejas. Pero es evidente que ya no existe esa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n campesina o inserta en formas m\u00e1s primitivas de agricultura. \u201cVivimos en un mundo urbano por primera vez en la historia\u201d, resume Haynes.<\/p>\n<p>La geograf\u00eda de las clases mundiales ha pegado un dram\u00e1tico vuelco en las \u00faltimas d\u00e9cadas, acompa\u00f1ando el proceso de acumulaci\u00f3n: <i>nunca como a comienzos de este siglo XXI los explotados y oprimidos del mundo han sido tan proletarios como hoy<\/i>.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente para tantos analistas y grupos pol\u00edticos que tanto han hablado de la \u201cmuerte de la clase obrera\u201d (o de su sustituci\u00f3n por los \u201cmovimientos sociales\u201d), lo que remite a la incre\u00edble invisibilidad de los procesos m\u00e1s profundos para estos \u201cexpertos\u201d, la realidad <i>material<\/i> de las cosas es que, mundialmente, <i>nunca la clase obrera y trabajadora ha sido tan vasta<\/i>, cualesquiera sean sus condiciones de contrataci\u00f3n y su grado de organizaci\u00f3n y conciencia sindical y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Es verdad que de la \u201cvieja\u201d clase obrera queda poco y nada. Tambi\u00e9n que varios pa\u00edses del centro imperialista, as\u00ed como de la periferia industrializada o semiindustrializada, vivieron procesos de deslocalizaci\u00f3n productiva o de relativa desindustrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p><i>Pero esto <\/i>ha ocurrido paralelamente con la emergencia de nuevos e inmensos centros de acumulaci\u00f3n capitalista que han dado lugar a una tambi\u00e9n nueva e inmensa clase obrera<i>: <\/i>\u201cLa crisis del movimiento obrero de finales del siglo XX es temporaria y va a ser superada con la consolidaci\u00f3n de la nueva clase obrera en formaci\u00f3n (\u2026). La reestructuraci\u00f3n global crea y recrea clases trabajadoras en diferentes pa\u00edses (\u2026). La reestructuraci\u00f3n est\u00e1 creando nuevos centros de militancia de la fuerza de trabajo, incluyendo trabajadores de cuello blanco y docentes en muchos pa\u00edses pobres as\u00ed como en los ricos\u201d (M. Haynes, cit., p. 114).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed hay, entonces, varios movimientos. El primero <i>es que se est\u00e1 a pocos a\u00f1os de que por primera vez en la historia de la humanidad la poblaci\u00f3n urbana exceda la rural. <\/i>\u00bfQu\u00e9 significa esto desde el punto de vista de la configuraci\u00f3n de las clases sociales? <i><\/i><\/p>\n<p>Simple: que la condici\u00f3n de productor campesino, el campesinado como clase peque\u00f1o-propietaria o sin tierra, est\u00e1n en franco retroceso y que <i>avanza la condici\u00f3n urbano-asalariada, la inscripci\u00f3n trabajadora y obrera de los explotados y oprimidos. <\/i><\/p>\n<p>Vivimos un enorme giro urbanizador y de subsunci\u00f3n de una masa creciente de los explotados y oprimidos en la relaci\u00f3n salarial-trabajadora: <i>\u00e9sta es una de las grandes l\u00edneas de fuerza de la constituci\u00f3n de las clases sociales en el orden mundial a comienzos de este siglo XXI. <\/i><\/p>\n<p>Es indudable que subsisten y se refuerzas los bolsones de pobreza urbana (Mike Davis habla de un \u201cplaneta de villas miseria\u201d) alrededor de todas las grandes urbes, y que entre la \u201cdescampesinizaci\u00f3n\u201d masiva en curso y la transformaci\u00f3n en asalariado (bajo diversas condiciones de contrataci\u00f3n), hay toda una poblaci\u00f3n \u201cflotante\u201d que no est\u00e1 subsumida verdaderamente en ninguna relaci\u00f3n salarial y que vive en los poros o intersticios del sistema.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Pero las tendencias a la asalarizaci\u00f3n son de tal magnitud que no hay manera de esconderlas ni de tapar el sol con las manos. La sola emergencia de clases obreras de magnitud mundial como la que est\u00e1 en curso en China alcanzar\u00eda para resolver este debate en una discusi\u00f3n intelectualmente honesta.<\/p>\n<p>Como caracteriza el <i>China Labour Bolletin<\/i>: \u201cHa aparecido una nueva generaci\u00f3n de trabajadores emigrantes internos, que se ha convertido en una de las fuerzas esenciales del movimiento obrero chino. Nacidos en los a\u00f1os 80 y 90, tienen mejor educaci\u00f3n y son m\u00e1s articulados que la generaci\u00f3n de sus padres, con mayores expectativas y m\u00e1s oportunidades para perseguir sus objetivos y ambiciones. Est\u00e1n m\u00e1s presionados socialmente para triunfar y sienten una intensa frustraci\u00f3n cuando intentan instalarse en las ciudades y organizar su vida, porque siguen siendo clasificados y considerados residentes rurales. Contratados en las empresas industriales m\u00e1s modernas, se han convertido en el n\u00facleo esencial de la clase obrera china\u201d (<i>China Labour Bolletin<\/i>, Sin Permiso, 13-11-11, en www.socialismo-o-barbarie.org).<\/p>\n<p>Y agrega respecto de los desaf\u00edos que tiene el emergente movimiento obrero chino por delante para transformarse de clase en s\u00ed en clase para s\u00ed: \u201cLa cuesti\u00f3n central para la sostenibilidad y el desarrollo a largo plazo del movimiento obrero chino es precisamente la naturaleza <i>fragmentaria y transitoria<\/i> de los conflictos laborales. Los trabajadores adquieren una experiencia inestimable en la organizaci\u00f3n de huelgas y en las negociaciones posteriores con la patronal, pero esa experiencia se pierde continuamente tras las protestas porque los trabajadores implicados tienen <i>muy escasas o ninguna posibilidad de convertirse en organizadores sindicales permanentes<\/i>\u201d.<sup> <a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn27\"><sup>[27]<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p>Desde ya que, por estas dificultades, la burocracia sindical del PCCh tiene toda la responsabilidad<\/p>\n<p>Pero no se trata solamente de China: en el conjunto del sudeste asi\u00e1tico las tendencias son similares. No por nada esta regi\u00f3n se va transformando \u2013si no se ha transformado ya\u2013 en el lugar central de la acumulaci\u00f3n capitalista mundial.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan la tendencia que estamos se\u00f1alando es mundial: ata\u00f1e a<i> <\/i>gigantes latinoamericanos como Brasil y M\u00e9xico, a pa\u00edses del \u00c1frica sahariana y subsahariana, desde Egipto a Nigeria pasando por Sud\u00e1frica; a India y Pakist\u00e1n. El mundo es inconmensurablemente m\u00e1s proletario a comienzos del siglo XXI que cien a\u00f1os atr\u00e1s. A principios del siglo pasado, el proletariado estaba concentrado en Europa, EE.UU., Jap\u00f3n, algunos pa\u00edses de Sudam\u00e9rica y no mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>De ah\u00ed tambi\u00e9n que las revoluciones \u201ctercermundistas\u201d de la segunda posguerra, cuando el imperialismo logra estabilizar Europa, se hayan dado en pa\u00edses con inmenso peso campesino como China, Vietnam, Cuba y otros.<\/p>\n<p>Pero a comienzos del siglo XXI, el escenario ha cambiado radicalmente. El \u00e1mbito de las luchas sociales es cada vez m\u00e1s urbano, tal como se puede apreciar sin ninguna duda hoy en el movimiento mundial de los indignados, las rebeliones en el mundo \u00e1rabe \u2013sobre todo en el pa\u00eds que m\u00e1s importa, Egipto\u2013, en la lucha de clases en desarrollo en Grecia, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Y es innegable que esta abrumadora proletarizaci\u00f3n del mundo tendr\u00e1 consecuencias estrat\u00e9gicas a la hora de las nuevas revoluciones sociales que est\u00e1n en el porvenir.<\/p>\n<p><b>Urbanizaci\u00f3n global<\/b><\/p>\n<p>Estos procesos son subproducto tambi\u00e9n de una din\u00e1mica relacionada con la capacidad de la humanidad de darse un mundo \u201ca imagen y semejanza\u201d, un mundo \u201cartificial\u201d, como le gustaba decir a Antonio Cabriola, creado por la propia humanidad: <i>el proceso de urbanizaci\u00f3n<\/i>, la radicaci\u00f3n urbana de la humanidad como ant\u00edtesis del h\u00e1bitat puramente \u201cnatural\u201d.<\/p>\n<p>Como est\u00e1 se\u00f1alado, por primera vez en la historia, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial ha pasado a vivir en las ciudades y no m\u00e1s en el campo. Mucha agua ha corrido bajo el puente desde cuando el Reino Unido se transform\u00f3 en 1851 en la primera sociedad del mundo en la que m\u00e1s del 50% de su poblaci\u00f3n era urbana. Alemania fue la segunda en continuarla, reci\u00e9n en 1914.<\/p>\n<p>Sin embargo, a comienzos de este siglo XXI, las historias de los saltos en calidad en materia de urbanizaci\u00f3n se han trasladado a los pa\u00edses emergentes, sobre todo de Asia y \u00c1frica, proceso que comenz\u00f3 desde la segunda mitad del pasado. Latinoam\u00e9rica y Ocean\u00eda est\u00e1n ya tan urbanizadas que poco contribuir\u00e1n a la modificaci\u00f3n del \u00edndice de participaci\u00f3n urbana en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Veamos el caso de China. Era solamente un 12,5% urbana en 1950, pero ya un 36% en el 2000 y est\u00e1 anticipado que ser\u00e1 un 60% urbana en 2030. India estaba delante de China en 1950, alcanzando una urbanizaci\u00f3n del 17,3%, y creci\u00f3 un poco m\u00e1s lentamente para alcanzar el 23% en 1981, el 29 % en el 2000, y se anticipa que alcanzar\u00e1 el 40% en 2030. El \u00c1frica subsahariana tambi\u00e9n se est\u00e1 urbanizando r\u00e1pidamente: desde alrededor del 28% en 1990 al 37% en 2010 y posiblemente el 45% para el 2025.<\/p>\n<p>Parte de esta realidad es la emergencia de las <i>megal\u00f3polis<\/i> (ciudades con m\u00e1s de 10 millones de habitantes). Ya no se trata de las metr\u00f3polis de los pa\u00edses del centro imperialista caracter\u00edsticas de la etapa cl\u00e1sica del imperialismo: Londres, Par\u00eds, Berl\u00edn, Nueva York. Las tres primeras no llegan a los 10 millones; pero M\u00e9xico DF, Shanghai, Mumbai, San Pablo, Buenos Aires, son ciudades que agrupan de 10 a 20 millones de habitantes, o m\u00e1s a\u00fan.<\/p>\n<p>En puridad, la mayor\u00eda de las ciudades cl\u00e1sicas han quedado peque\u00f1as ante la explosi\u00f3n de las megal\u00f3polis, sobre todo en los pa\u00edses emergentes. Nueva York era la \u00fanica megal\u00f3polis en 1950, pero en 2000 ya hab\u00eda otras 17: Tokio, San Pablo, M\u00e9xico DF, Mumbai, Los \u00c1ngeles, Kolkata, Dhaka, Shanghai, Buenos Aires, Jakarta, Osaka, Beijing, R\u00edo de Janeiro, Karachi y Manila. Y para el 2015 se agregar\u00edan a la lista: Delhi, Lagos, El Cairo, Estambul y Tanjin.<\/p>\n<p>Las megal\u00f3polis habitualmente est\u00e1n colocadas al <i>l\u00edmite de sus posibilidades<\/i> en materia de infraestructura y servicios dada la explosi\u00f3n poblacional que experimentan. De ah\u00ed que sus servicios p\u00fablicos, transporte, v\u00edas de acceso urbanas, y carreteras se vean tan colapsadas<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_edn28\">[28]<\/a>: \u201cLas megal\u00f3polis de hoy se hunden en el caos a ra\u00edz de que sus redes se encuentran sobreexigidas, son insuficientes, est\u00e1n destruidas y, en cierta medida, trastornadas. La enorme condensaci\u00f3n de hombres conlleva, pues, una condensaci\u00f3n no menos monstruosa de estructuras en red\u201d (R. Buchenhorst y M. Vedda (ed.), <i>Observaciones urbanas: Walter Benjamin y las nuevas ciudades<\/i>, p. 49).<\/p>\n<p>Esta urbanizaci\u00f3n del mundo se conecta, evidentemente, con la expansi\u00f3n de la proletarizaci\u00f3n mundial en curso, ya que las ciudades son sede del incremento colosal de la mano de obra puesta bajo relaciones salariales. Mike Davis se\u00f1ala que la fuerza de trabajo urbana del mundo m\u00e1s que se duplic\u00f3 desde 1980, y que la poblaci\u00f3n urbana actual alcanza los 3.200 millones de personas. Y dentro de ellas, las poblaciones urbanas conjuntas de China, India y Brasil ya son casi iguales a las de Europa y Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Y no se trata solamente del desarrollo de las megal\u00f3polis: estad\u00edsticamente, mucho m\u00e1s importantes son las ciudades intermedias e incluso peque\u00f1as, que brotan como hongos, por ejemplo, en China. Muchas de estas ciudades del interior son la sede hoy de nuevos proyectos de inversiones, nuevas radicaciones industriales.<\/p>\n<p>A este respecto, Davis cita al antrop\u00f3logo Gregori Guldin, que se\u00f1ala que la urbanizaci\u00f3n debe ser caracterizada como una transformaci\u00f3n estructural y una intensificaci\u00f3n de la interacci\u00f3n de todos los puntos de un continuo urbano-rural. En su estudio sobre el sur de China, Guldin verific\u00f3 que el campo se viene urbanizando <i>in toto<\/i>, m\u00e1s all\u00e1 de generar migraciones nunca vistas: \u201cLas aldeas son cada vez m\u00e1s parecidas a las ciudades de feria o <i>xiang towns <\/i>[ciudades provinciales], y las peque\u00f1as ciudades provinciales cada vez m\u00e1s parecidas a las grandes. En verdad, en muchos casos la poblaci\u00f3n rural ya no necesita emigrar a las ciudades; las ciudades migra hasta ellas\u201d (M. Davis, cit., p. 19).<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: el proceso de descampesinizaci\u00f3n, urbanizaci\u00f3n y proletarizaci\u00f3n van de la mano, dando lugar al surgimiento de<i> una nueva clase obrera, una nueva generaci\u00f3n proletaria parte de una clase social que por primera vez en la historia de la humanidad se ha transformado en la mayor\u00eda de la sociedad, lo que viene a darle a la revoluci\u00f3n social del siglo XXI un car\u00e1cter inevitablemente proletario.<\/i><\/p>\n<h1>Bibliograf\u00eda<\/h1>\n<p>Arrighi, Giovanni: <i>Adam Smith en Pek\u00edn<\/i>. Boitempo, San Pablo, 2008.<\/p>\n<p>Au, Loong Yu: \u201c\u00bfFinal de un modelo o nacimiento de un modelo?\u201d <i>New Politics<\/i> 47, verano 2009.<\/p>\n<p>Buchenhorst, Ralph y Vedda, Miguel (ed.): <i>Observaciones urbanas: Walter Benjamin y las nuevas ciudades<\/i>, Agora, Buenos Aires, 2008.<\/p>\n<p>Carchedi, Guglielmo: \u201cBehind and beyond the crisis\u201d, <i>International Socialism<\/i> 132, oto\u00f1o 2011.<\/p>\n<p>Davis, Mike: <i>Planeta Favela<\/i>, Boitempo, San Pablo, 2006.<\/p>\n<p>Eichengreen, Barry: <i>Privilegio exorbitante. <\/i><i>El ascenso y la ca\u00edda del d\u00f3lar y el futuro del sistema monetario internacional<\/i>. Elsevier, R\u00edo de Janeiro, 2011.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201c\u00bfHay un boom de productividad en camino?\u201d, www.proyect-sindicate.org.<\/p>\n<p>Hardy, Jane y Budd, Adrian: \u201cEl capitalismo chino y la crisis\u201d, <i>International Socialism<\/i> 133.<\/p>\n<p>Harman, Chris: \u201cLa tasa de ganancia y el mundo de hoy\u201d, <i>International Socialism<\/i>, 2-7-07.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cNo todo marxismo es dogmatismo\u201d, <i>International Socialism<\/i>, 19-10-09.<\/p>\n<p>Harvey, David: <i>El enigma del capital y la crisis del capitalismo<\/i>. Profile Books, Londres, 2010.<\/p>\n<p>Haynes, Mike: \u201cGlobal cities, global workers in the 21st century\u201d, <i>International Socialism<\/i> 132.<\/p>\n<p>Husson, Michel: \u201cLa crisis y los marxistas\u201d, www.hussonet.free.fr.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLe profit et la crise\u201d, enero 2010, www.hussonet.free.fr.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLe debate sur le taux de profit\u201d, www.hussonet.free.fr.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLa emergencia de un gigante\u201d, <i>Viento Sur<\/i> 101, noviembre 2008.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cEstados Unidos: el fin de un modelo\u201d, <i>La Breche<\/i> 3, 2008.<\/p>\n<p>Katz, Claudio: \u201cReplanteos marxistas del imperialismo\u201d, www.rebeli\u00f3n.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201c\u00bfEtapa final o temprana del imperialismo?\u201d, en www.rebeli\u00f3n.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLos cambios en la rivalidad interimperial\u201d, en www.rebeli\u00f3n.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cGesti\u00f3n colectiva y asociaci\u00f3n econ\u00f3mica imperial\u201d, www.rebeli\u00f3n.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201c\u00bfImperialismo contra econom\u00eda de mercado?\u201d, www.rebeli\u00f3n.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cDiscusiones sobre el declive de Estados Unidos\u201d, www.rebeli\u00f3n.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLos efectos del dogmatismo I. Catastrofismo\u201d, www.lahaine.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLas tres dimensiones de la crisis\u201d, www.lahaine.org\/Katz.<\/p>\n<p>Kliman, Andrew: \u201cTras las huellas de la actual crisis y algunas soluciones propuestas\u201d, <i>Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n<\/i> 19, Buenos Aires.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013 \u201cLa destrucci\u00f3n de capital y la crisis econ\u00f3mica actual\u201d, 15-1-09.<\/p>\n<p>Ram\u00edrez, Roberto: \u201cObama: \u00bfel Roosevelt que no fue?\u201d, <i>Socialismo o Barbarie<\/i> 23\/24, diciembre 2009.<\/p>\n<p>Rojo, Jos\u00e9 Luis: \u201cCuando se prepara una reca\u00edda\u201d, <i>Socialismo o Barbarie<\/i> 23\/24, diciembre 2009.<\/p>\n<p>Roubini, Nouriel y Minhn, Stephen: <i>La econom\u00eda de las crisis. Un curso rel\u00e1mpago sobre el futuro del sistema financiero internacional<\/i>. Intr\u00ednseca, R\u00edo de Janeiro, 2010.<\/p>\n<p>S\u00e1enz, Roberto: <i>La rebeli\u00f3n de las 4 por 4. <\/i><i>La revuelta de los patrones rurales y la izquierda argentina<\/i>. Ant\u00eddoto-Gallo Rojo, Buenos Aires, 2009.<\/p>\n<p>Shaikh, Anwar: \u201cLa primera depresi\u00f3n del siglo XXI\u201d, <i>Socialist Register <\/i>2011, Merlin Press, Londres.<\/p>\n<p>Walsh, Lynn: \u201cCapitalismo desnudo\u201d, <i>Socialismo Hoy<\/i> 150, julio-agosto 2011.<\/p>\n<p>Wilson, Daniel J.: \u201c\u00bfSe ha acabado el reciente boom de la productividad?\u201d, FRBSF Economic Letter, www.frbsf.org.<\/p>\n<p>Yunes, Marcelo: <i>Revoluci\u00f3n o dependencia. Imperialismo y teor\u00eda marxista en Latinoam\u00e9rica<\/i>. Ediciones Ant\u00eddoto-Gallo Rojo, Argentina, 2010.<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref1\">[1]<\/a> El propio Ben Bernanke, actual presidente de las Reserva Federal de EE.UU., se encarga de reconocer esto: \u201cPr\u00e1cticamente de manera universal los economistas fracasaron en predecir la naturaleza, <i>timing<\/i> y severidad de la crisis; el episodio, como un todo, no ha sido bueno para la reputaci\u00f3n de la teor\u00eda econ\u00f3mica y los economistas\u201d (Board of Governors of the Federal Reserve System, 24-9-10).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref2\">[2]<\/a> China aparece segunda, Brasil en el sexto puesto (con un PIB de 2,4 billones de d\u00f3lares), Rusia en el noveno e India en el d\u00e9cimo. Como proyecci\u00f3n para 2020 (algo que debe tomarse de manera condicional), Rusia, India y Brasil aparecen en el cuarto, quinto y sexto puesto respectivamente, desplazando a Alemania, Reino Unido, Francia e Italia respectivamente. Los datos son del CEBR (Centro de Investigaci\u00f3n en Econom\u00eda y Negocios) una consultora fundada en 1993 en Londres (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 27-12-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref3\">[3]<\/a> El conflicto viene desde hace 20 a\u00f1os y gira en torno de un terreno de 33 hect\u00e1reas cedido en 1997 a un hombre de negocios en Hong Kong, que ahora se revendi\u00f3 a la empresa Country Garden sin el consentimiento de los vecinos. Los vecinos se quejan, adem\u00e1s, de no haber recibido compensaci\u00f3n alguna por la cesi\u00f3n de este terreno en los a\u00f1os 90.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref4\">[4]<\/a> A este respecto, otro conocido ge\u00f3grafo marxista, el ya fallecido Giovanni Arrighi, parece ir demasiado lejos cuando afirma que el proceso de acumulaci\u00f3n en el campo chino posterior a las reformas de Deng habr\u00eda sido \u201csin desapropiaci\u00f3n\u201d (invirtiendo expresamente la f\u00f3rmula del propio Harvey): los campesinos habr\u00edan conservado sus tierras al tiempo que lograron emplearse como asalariados en empresas pr\u00f3ximas a las aldeas en el interior chino, rasgos a los que le suma la calidad educativa de la fuerza de trabajo chino. La conocida analista china Au Loong Yu replica que la afirmaci\u00f3n de Arrighi es una \u201cverdad a medias\u201d: aunque los campesinos hayan conservado su peque\u00f1o trozo de tierra, tuvieron un alt\u00edsimo costo en materia de impuestos, tasas y precios desfavorables que pr\u00e1cticamente los llevaron a la bancarrota: de all\u00ed los millones de migrantes superexplotados en las industrias urbanas, una forma de \u201cdesposesi\u00f3n oculta\u201d que Arrighi no tuvo en cuenta (<i>New Politics <\/i>47, verano 2009, www.socialismo-o-barbarie.org).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref5\">[5]<\/a> Giovanni Arrighi se\u00f1ala a este respecto de manera convincente que el \u201ccasamentero\u201d que posibilit\u00f3 el encuentro entre el capital extranjero, las empresas chinas abastecedoras de mano de obra y las autoridades fue el capital de la di\u00e1spora china al que recurri\u00f3 Deng cuando lanz\u00f3 las reformas a comienzos de los a\u00f1os 80. Tambi\u00e9n insiste en la idea de que el ingreso de capitales del exterior peg\u00f3 un salto reci\u00e9n a partir de 1997, a\u00f1o a partir del cual este crecimiento se hizo <i>exponencial<\/i> (lleg\u00f3 en un a\u00f1o a 250.000 millones de d\u00f3lares), transformando a China en el primer receptor de inversiones extranjeras del mundo en la \u00faltima d\u00e9cada y media. Al margen, digamos que el castrismo no puede tener la misma suerte con la gusaner\u00eda de Miami, que no est\u00e1 dispuesta a hacer negocios con \u00e9l sin cuestionarle su poder en la isla.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref6\">[6]<\/a> Por ejemplo, Ricardo Delgado, de la consultora Analytica, se\u00f1ala que \u201cla Argentina tiene los t\u00e9rminos de intercambio y los precios de exportaci\u00f3n [de commodities] m\u00e1s altos de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 2-8-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref7\">[7]<\/a> Andr\u00e9s Gerdau, presidente de la multinacional del acero hom\u00f3nima del Brasil, informaba meses atr\u00e1s que mientras que su pa\u00eds consume 134 kilos promedio anuales de acero, China 427 y Corea del Sur 1.077 (<i>Valor<\/i>, 16-11-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref8\">[8]<\/a> Claudio Katz se\u00f1ala que en las \u00faltimas d\u00e9cadas la vieja industria alemana se reconvirti\u00f3, renovando su perfil hasta convertirse en una \u201carrolladora m\u00e1quina de generar excedentes (las ventas externas pasaron del 20% del PIB en 1990 al 47% en 2009)\u201d. En el mismo sentido, <i>The Economist<\/i> destaca que Alemania logr\u00f3 convertirse en <i>el principal proveedor mundial de bienes de capital<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref9\">[9]<\/a> Respecto del caso de Brasil, gigante de Latinoam\u00e9rica con 191 millones de habitantes, otro analista se\u00f1ala: \u201cEste crecimiento de la econom\u00eda en su conjunto ha tenido efectos inclusivos importantes, permitiendo una notable mejora en el tejido social brasile\u00f1o. Seg\u00fan datos de la fundaci\u00f3n Getulio Vargas, desde 1993 un total de 50 millones de personas, una cifra mayor a la poblaci\u00f3n de Espa\u00f1a, se sumaron al mercado consumidor\u201d (Horacio Busanello, <i>La Naci\u00f3n<\/i>, 24-9-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref10\">[10]<\/a> Diego Cabot hace la siguiente descripci\u00f3n de Shanghai: \u201cLo llamativo de esta tremenda ciudad (\u2026) es que la gran mayor\u00eda de sus 4.000 rascacielos tienen sus cimientos sobre lo que fue, hasta hace 17 a\u00f1os, un enorme arrozal. Se trata de Pudong, la zona m\u00e1s pr\u00f3spera de Shanghai. Fue tiempo suficiente como para hacer l\u00edneas de subte que la integran con la ribera de enfrente, Puxi, separada por el r\u00edo Huangpu. Puentes, t\u00faneles, autopistas elevadas en medio de la ciudad&#8230; A fuerza de cemento, hierro y cristal, Shanghai se ha convertido en una de las ciudades m\u00e1s modernas del mundo\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 29 de abril del 2007).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref11\">[11]<\/a> El ge\u00f3grafo marxista David Harvey subraya esto cuando recuerda que Saint-Simon se\u00f1alaba ya a principios del siglo XIX que para obras de infraestructura eran necesarias \u201casociaciones de capitales en gran escala\u201d. As\u00ed se pusieron en marcha trabajos masivos como las v\u00edas f\u00e9rreas u otras necesarias para sostener la acumulaci\u00f3n capitalista en el largo plazo. Bajo el Segundo Imperio<i>,<\/i> Luis Bonaparte, luego de la revoluci\u00f3n de 1848, le encarg\u00f3 al bar\u00f3n Haussmann la \u201creconstrucci\u00f3n\u201d de Par\u00eds, que sent\u00f3 las bases del Par\u00eds moderno hasta el d\u00eda de hoy, icluidos sus emblem\u00e1ticos bulevares. A este efecto multiplicador de la infraestructura urbana se refiere Marshall Berman en <i>Todo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire<\/i>, al comentar los trabajos de Robert Moses en la segunda posguerra en EE.UU. (autopistas, diques, etc\u00e9tera).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref12\">[12]<\/a> Ver \u201cOtis dice adi\u00f3s a M\u00e9xico para trabajar m\u00e1s en casa\u201d, \u201cPara fabricante de EE.UU., la violencia anula el atractivo de operar en Monterrey\u201d, WSJA, <i>La Naci\u00f3n<\/i>, 10-10-2011; \u201cRetornando a Am\u00e9rica\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-5-2011; \u201cLa recuperaci\u00f3n del cintur\u00f3n de acero\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-3-2011.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref13\">[13]<\/a> Husson cita una sugerencia de Fran\u00e7ois Chesnais en el sentido de que el estancamiento de la inversi\u00f3n interna en los pa\u00edses imperialistas no alcanz\u00f3 a ser compensada por la inversi\u00f3n en el exterior, en los emergentes, especialmente China. Al mismo tiempo, Kliman muestra gr\u00e1ficos en los cuales de las m\u00e1s importantes regiones econ\u00f3micas del mundo, solamente China habr\u00eda experimentado un crecimiento per c\u00e1pita entre 1973 y 2003 (\u201cLa destrucci\u00f3n de capital y la presente crisis econ\u00f3mica\u201d). As\u00ed, da cuenta tambi\u00e9n de la tendencia al estancamiento en las econom\u00edas del centro imperialista, o, en todo caso, a un crecimiento menor que en la inmediata posguerra.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref14\">[14]<\/a> La riqueza real y su representaci\u00f3n bajo la forma de dinero siempre ha sido compleja bajo el capitalismo, factor que cumple un importante papel durante las crisis. Nos hemos referido a esta problem\u00e1tica en un art\u00edculo anterior (\u201cCuando se prepara una reca\u00edda\u201d, <i>Socialismo o Barbarie<\/i> 23\/24).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref15\">[15]<\/a> Claudio Katz da mucha importancia a este aspecto cuando dice que, mundialmente, se habr\u00eda dado un paso adelante en materia de productividad y desarrollo de las fuerzas productivas como hecho global (\u201cReplanteos marxistas del imperialismo\u201d, en www.rebeli\u00f3n.org). Si circunscribiera su apreciaci\u00f3n a las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las comunicaciones, podr\u00eda estar en lo cierto. Pero comete el error de darle un alcance excesivo, cuando funda equivocadamente en esto su apreciaci\u00f3n de que la econom\u00eda capitalista mundial se encontrar\u00eda en una fase globalmente ascendente.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref16\">[16]<\/a> Diez a\u00f1os atr\u00e1s, a diferencia de su actual posici\u00f3n, Katz se pronunciaba en este sentido en su texto \u201cEtapa, fase y crisis\u201d, aunque all\u00ed faltaba una evaluaci\u00f3n del curso de la lucha de clases y se observaba una indefinici\u00f3n respecto de las tendencias del capitalismo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref17\">[17]<\/a> En julio pasado, un accidente ferroviario con 40 muertos y casi 200 heridos puso en cuesti\u00f3n el plan ferroviario chino, que s\u00f3lo en el programa de trenes de alta velocidad tiene un presupuesto cercano a los 300.000 millones de d\u00f3lares. En menos de siete a\u00f1os China ha construido una red de trenes de ese tipo mayor a las que Jap\u00f3n y Alemania tardaron d\u00e9cadas en instalar. China va apenas por la mitad de un plan de 15 a\u00f1os para tender un total de casi 16.000 kil\u00f3metros de v\u00edas de alta velocidad que conectar\u00e1n a 24 ciudades grandes (WSJA, 6-10-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref18\">[18]<\/a> Dice Harman al respecto: \u201cHay un acuerdo general en que las tasas de ganancia cayeron desde finales de los a\u00f1os 60 hasta comienzos de los 80. Hay tambi\u00e9n acuerdo en que las tasas de ganancias se recuperaron parcialmente desde ese momento, pero con interrupciones a finales de los 80 y de los 90\u201d (\u201cLa tasa de ganancia y el mundo de hoy\u201d, 2-7-07, www.internationalsocialist.org).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref19\">[19]<\/a> \u201cOtra consecuencia de la ausencia de aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica consiste en la incomprensi\u00f3n de los mecanismos que conducen a la crisis. En la crisis actual ha ca\u00eddo la tasa de beneficio; ya hab\u00eda comenzado a hacerlo un poco antes del estallido de la crisis financiera, pero ello no tiene que ver con una \u2018sobreacumulaci\u00f3n\u2019 previa. \u00c9sta s\u00f3lo aparece con el estallido de la crisis, bajo la forma de capacidades de producci\u00f3n excedentarias \u2018reveladas\u2019 por la crisis\u201d (Husson, cit.). Como se ve, Husson pierde de vista que hab\u00eda un arrastre de alta composici\u00f3n org\u00e1nica que viene desde la crisis de los a\u00f1os 70.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref20\">[20]<\/a> Husson rechaza enf\u00e1ticamente que esta recuperaci\u00f3n haya sido parcial en textos como \u201cLa crisis y los marxistas\u201d, de febrero de 2010. Entre sus argumentos \u201ct\u00e9cnicos\u201d se\u00f1ala que sus cr\u00edticos no toman en consideraci\u00f3n para calcular la tasa de ganancia, las ganancias de los bancos. Pero en todo caso de las ganancias captadas por los bancos una parte se trata de plusvalor real (punciones de plusvalor), pero otra es capital ficticio, lo que complejiza el c\u00e1lculo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref21\">[21]<\/a> Observa Harman: \u201c[Razonamientos como el de Husson] nos impiden ver que las razones de la crisis residen realmente en la tendencia a la baja de las ganancias desde finales de los a\u00f1os 60. Los intentos de lidiar con esto han incluido todos los medios se\u00f1alados por Husson \u2013ataques al salario, al salario social, a las condiciones de trabajo, etc.\u2013, que aumentaron la tasa de explotaci\u00f3n. Una variedad de fuentes muestran un incremento de la \u2018proporci\u00f3n de capital\u2019, por oposici\u00f3n a los salarios en todos los pa\u00edses capitalistas mayores. Pero en ausencia de bancarrotas masivas de las firmas gigantes, esto no fue suficiente para restaurar la tasa de ganancia en su viejo nivel. El resultado ha sido <i>una ca\u00edda de largo plazo en la tasa de acumulaci\u00f3n productiva<\/i>, incluso considerando la r\u00e1pida acumulaci\u00f3n que est\u00e1 ocurriendo en China\u201d (cit.).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref22\">[22]<\/a> En este punto, Rolando Astarita levant\u00f3 a\u00f1os atr\u00e1s una cr\u00edtica metodol\u00f3gica que, en este aspecto espec\u00edfico, era v\u00e1lida. Sin embargo, su posici\u00f3n siempre ha tendido a desconocer casi completamente las crisis reales del sistema, y ver el proceso de valorizaci\u00f3n mundial como casi sin reca\u00eddas ni crisis.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref23\">[23]<\/a> Respecto de esta cuesti\u00f3n, Katz cita una aguda autocr\u00edtica de Nahuel Moreno de a\u00f1os atr\u00e1s: \u201cHemos tenido una concepci\u00f3n catastrofista (\u2026) la idea era que el capitalismo se dirig\u00eda a una crisis sin salida por sus leyes intr\u00ednsecas. Hemos compartido esta concepci\u00f3n hasta el punto de caer en un criterio milenarista, y esta concepci\u00f3n sigui\u00f3 vigente hasta hace poco entre nosotros (\u2026) pero el tiempo ha demostrado que no existe tal ley por la cual llega inexorablemente la cat\u00e1strofe. <i>Lo que existe es un dilema de socialismo o barbarie<\/i>\u201d (en \u201cLos efectos del dogmatismo I. Catastrofismo\u201d, www.lahaine.org).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref24\">[24]<\/a> <i>The Economist<\/i> parece m\u00e1s preocupado que Katz. Respecto de las relaciones de los EE.UU. con Latinoam\u00e9rica, titulaba sugestivamente un art\u00edculo tiempo atr\u00e1s \u201cEl patio trasero de nadie\u201d (9-9-10). Por su parte, Vladimir Putin, que hace m\u00e1s de diez a\u00f1os es el hombre fuerte de Rusia, en oportunidad del acuerdo en el Congreso sobre el tope de la deuda, \u201cacus\u00f3 de Estados Unidos de ser un \u2018par\u00e1sito\u2019 de la econom\u00eda internacional: \u2018El pa\u00eds vive a cr\u00e9dito m\u00e1s all\u00e1 de sus medios, y carga una parte del peso de su deuda en la econom\u00eda mundial. Parasita la econom\u00eda mundial utilizando la situaci\u00f3n de monopolio del d\u00f3lar\u2019\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 2-8-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref25\">[25]<\/a> Es conocido el desastre urbano que es India. El <i>International Herald Tribune<\/i> informa a este respecto sobre la ciudad de <i>Gurgaon<\/i>, a unos 30 kil\u00f3metros de Nueva Delhi, donde junto con una \u201ceconom\u00eda galopante\u201d, la ciudad carece de sistema de drenaje de aguas, veredas, abastecimiento coherente de agua potable y electricidad, calles decentes o cualquier sistema coherente de transporte p\u00fablico, por no olvidar la basura, habitualmente apilada en cualquier lugar (8-6-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref26\">[26]<\/a> A este respecto, los procesos de \u201curbanizaci\u00f3n sin crecimiento\u201d tambi\u00e9n caracterizaron determinadas ciudades en el siglo XIX. Por ejemplo, en Irlanda, Belfast devino ciudad industrial pero Dubl\u00edn se transform\u00f3 \u201cen una cl\u00e1sica ciudad de \u2018slums\u2019. Respecto de los procesos en la actualidad, Haynes comenta un informe de la ONU que plantea que \u201ceste tipo de crecimiento urbano, en vez de estar centrado en el crecimiento y la prosperidad, hace de las ciudades un \u00e1mbito para la poblaci\u00f3n sobrante sin calificaci\u00f3n, sin protecci\u00f3n y aplicada a servicios informales de bajos salarios\u201d (cit., p. 100).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref27\">[27]<\/a> En el mismo sentido, desde otro \u00e1ngulo, se pronuncia agudamente Au Loong Yu: \u201cHay dificultades m\u00e1s profundas que la represi\u00f3n para el surgimiento de un movimiento obrero. Ante todo, la honda divisi\u00f3n entre los trabajadores del sector estatal y los trabajadores migrantes de origen rural. La divisi\u00f3n es tan profunda que no s\u00f3lo no hay lucha com\u00fan, sino que tampoco hay pr\u00e1cticamente intercambios de ideas ni matrimonios entre personas de ambos sectores. Aunque los trabajadores migrantes no han experimentado la derrota devastadora que sufrieron los trabajadores del sector estatal, tampoco ellos poseen memoria colectiva como clase. Son <i>nongmingong<\/i>, \u2018obreros-campesinos\u2019, m\u00e1s campesinos que obreros, no porque realmente cultiven la tierra \u2013de hecho, la mayor parte de ellos rara vez lo hacen\u2013, sino porque el sistema <i>hukou<\/i> act\u00faa como una especie de <i>apartheid<\/i> social, excluy\u00e9ndolos de crear nuevas familias en las ciudades y de enraizarse en ellas. No importa cu\u00e1nto tiempo se queden en las ciudades: son conscientes de la temporalidad de esa situaci\u00f3n. As\u00ed es muy dif\u00edcil forjar una identidad de clase\u201d (\u201c\u00bfFinal de un modelo o nacimiento de un nuevo modelo?\u201d, cit.).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/02%20BRICs%20y%20economia%20157.doc#_ednref28\">[28]<\/a> Debido a este problema, una pr\u00e1ctica com\u00fan de la gran burgues\u00eda en San Pablo, Brasil, es ir a hacer sus compras al supermercado en helic\u00f3ptero\u2026<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ascenso de los pa\u00edses BRIC, la decadencia relativa de EE.UU. y los problemas de la acumulaci\u00f3n La crisis que est\u00e1 jaqueando la econom\u00eda capitalista ha reabierto el debate sobre las perspectivas del sistema clausurado cuando la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. Su desencadenamiento, duraci\u00f3n e intensidad result\u00f3 ser, en gran medida, inesperado.[1] En las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6449,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,1368,1643],"tags":[1409,1648,35],"class_list":{"0":"post-1029","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-debates","8":"category-historia-y-teoria","9":"category-revista-socialismo-o-barbarie","10":"tag-economia","11":"tag-revista-sob-26","12":"tag-roberto-saenz"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El ascenso de los pa\u00edses BRIC, la decadencia relativa de EE.UU. y los problemas de la acumulaci\u00f3n La crisis que est\u00e1 jaqueando la econom\u00eda capitalista ha reabierto el debate sobre las perspectivas del sistema clausurado cuando la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. Su desencadenamiento, duraci\u00f3n e intensidad result\u00f3 ser, en gran medida, inesperado.[1] En las [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-02-09T21:58:21+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T02:08:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"445\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"137 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI\",\"datePublished\":\"2012-02-09T21:58:21+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T02:08:47+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029\"},\"wordCount\":27346,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"keywords\":[\"Econom\u00eda\",\"Revista SoB 26\",\"Roberto S\u00e1enz\"],\"articleSection\":[\"Debates\",\"Historia y Teor\u00eda\",\"Revista Socialismo o Barbarie\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029\",\"name\":\"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"datePublished\":\"2012-02-09T21:58:21+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T02:08:47+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/02\\\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg\",\"width\":300,\"height\":445},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=1029#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI - Socialismo o Barbarie","og_description":"El ascenso de los pa\u00edses BRIC, la decadencia relativa de EE.UU. y los problemas de la acumulaci\u00f3n La crisis que est\u00e1 jaqueando la econom\u00eda capitalista ha reabierto el debate sobre las perspectivas del sistema clausurado cuando la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. Su desencadenamiento, duraci\u00f3n e intensidad result\u00f3 ser, en gran medida, inesperado.[1] En las [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2012-02-09T21:58:21+00:00","article_modified_time":"2019-11-20T02:08:47+00:00","og_image":[{"width":300,"height":445,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"137 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI","datePublished":"2012-02-09T21:58:21+00:00","dateModified":"2019-11-20T02:08:47+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029"},"wordCount":27346,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","keywords":["Econom\u00eda","Revista SoB 26","Roberto S\u00e1enz"],"articleSection":["Debates","Historia y Teor\u00eda","Revista Socialismo o Barbarie"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029","name":"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","datePublished":"2012-02-09T21:58:21+00:00","dateModified":"2019-11-20T02:08:47+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#primaryimage","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/120228_revista_sob26_tapa_300x445px.jpg","width":300,"height":445},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1029#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1029"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1029\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6649,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1029\/revisions\/6649"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}