{"id":1031,"date":"2012-02-09T19:00:25","date_gmt":"2012-02-09T22:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1031"},"modified":"2019-11-20T10:30:56","modified_gmt":"2019-11-20T13:30:56","slug":"europa-en-la-encrucijada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=1031","title":{"rendered":"Europa en la encrucijada"},"content":{"rendered":"<p>La crisis del centro y el centro de la crisis<\/p>\n<p align=\"right\">Marcelo Yunes<\/p>\n<p>A lo largo de todo 2011, el centro de la crisis econ\u00f3mica global estuvo en Europa. En 2012, con toda probabilidad, esa situaci\u00f3n no har\u00e1 m\u00e1s que profundizarse. Las consecuencias de esta amenaza para la econom\u00eda capitalista mundial se desarrollan en otro trabajo de esta edici\u00f3n; aqu\u00ed queremos concentrarnos en otros planos de una crisis que afecta de manera in\u00e9dita en las \u00faltimas d\u00e9cadas al continente que ha sido, desde la segunda posguerra, garant\u00eda de estabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ese car\u00e1cter no fue accidental, sino el producto deliberado de una compleja ingenier\u00eda econ\u00f3mica (el Plan Marshall, en la inmediata posguerra), pol\u00edtica (los tratados continentales desde la Comunidad Europea del Carb\u00f3n y el Acero, en 1951) y cultural, que se sintetiza en lo que fue dado en llamar \u201cProyecto Europa\u201d. Ese proyecto, resultado de una construcci\u00f3n de d\u00e9cadas, es el que hoy tambalea al comp\u00e1s de la crisis.<\/p>\n<p>Europa fue escenario central de las dos grandes guerras mundiales y de buena parte de las guerras internacionales que moldearon la estructura capitalista de estados nacionales, desde la Guerra de los 30 A\u00f1os (1618-1648) y la Guerra de los 7 A\u00f1os (1756-1763). Parte significativa de su historia es la historia de los m\u00faltiples conflictos que corrieron, redefinieron, establecieron y borraron fronteras nacionales. El Proyecto Europa se concibi\u00f3 como un intento de asegurar de manera definitiva la paz continental, proveyendo un marco de referencia para los europeos que excediera su identidad nacional. Este intento fue pensado en escala comprehensiva y global, pero concretado en forma de cuidadosos y lentos pasos sucesivos, buscando consolidar espacios comunes antes de avanzar a otros nuevos.<\/p>\n<p>Pues bien, toda esta grandiosa construcci\u00f3n, que hab\u00eda logrado avances significativos, est\u00e1 puesta en cuesti\u00f3n no de manera parcial, sino de conjunto, por la crisis. La unidad europea se pens\u00f3 como un coloso de bronce, pero ahora se revela que sus pies capitalistas no pod\u00edan ser m\u00e1s que de barro.<\/p>\n<p>Ning\u00fan orden social puede sostenerse a menos que produzca un imaginario, un horizonte cultural que le d\u00e9 estabilidad y legitimidad. El imaginario capitalista no es, sin embargo, homog\u00e9neo, sino proteiforme, y adopta tantos rasgos distintivos como los que distinguen a la misma variedad de las estructuras capitalistas nacionales y regionales. Estados Unidos, por ejemplo, tuvo y tiene a\u00fan (ya bastante deteriorado) el \u201cAmerican dream\u201d, el sue\u00f1o de que con \u201ctrabajo duro\u201d e iniciativa individual la carrera a la prosperidad est\u00e1 abierta para todos. El \u201csue\u00f1o europeo\u201d, por as\u00ed llamarlo, es de otra \u00edndole. As\u00ed como hubo quienes, apoy\u00e1ndose en elementos reales, quisieron distinguir un \u201ccapitalismo saj\u00f3n\u201d de un \u201ccapitalismo renano\u201d. Si el capitalismo saj\u00f3n es el de Estados Unidos y hasta cierto punto Inglaterra, el renano es, indiscutiblemente, el nacido bajo la \u00e9gida del proyecto europeo. Justamente, el Rin que le da nombre es el r\u00edo que divide a los dos grandes pa\u00edses l\u00edderes del proyecto: Alemania y Francia. Tradicionales enemigos a lo largo de siglos, siempre fue claro que el nudo de la paz en Europa depend\u00edan de la concordia entre ambas naciones, y el primer paso pr\u00e1ctico hacia la unidad europea fue garantizar su cooperaci\u00f3n pr\u00e1ctica en el terreno de insumos estrat\u00e9gicos para la industria militar, la citada Comunidad Europea del Carb\u00f3n y el Acero.<\/p>\n<p>Ese comienzo es significativo: a diferencia del \u201csue\u00f1o americano\u201d, el \u201csue\u00f1o europeo\u201d no puede partir de una sola naci\u00f3n que adem\u00e1s est\u00e1 definitivamente pacificada, sino justamente de garantizar la armon\u00eda entre sus naciones miembro, y en especial las de mayor peso. El sue\u00f1o americano es por definici\u00f3n nacional(ista); el sue\u00f1o europeo asume como premisa inicial el sentido de identidad \u201ccomunitaria\u201d, que se plasma en instituciones supranacionales, en un delicado equilibrio entre las potestades \u201ccomunitarias\u201d y las que retienen los estados nacionales soberanos. Volveremos sobre esto.<\/p>\n<p>Otra importante diferencia del \u201cProyecto Europa\u201d con el \u201csue\u00f1o americano\u201d es que es mucho menos individualista que su par yanqui. El objetivo de bienestar y prosperidad se deposita mucho menos en los esfuerzos de las personas que en el de las instituciones, en particular las estatales, cuya obligaci\u00f3n es proveer al bien com\u00fan en un grado inimaginable para los pol\u00edticos de EE.UU.<\/p>\n<p>Desde \u00e1ngulos muy distintos, el keynesiano y el liberal, se reconoce esta identidad continental. Para Paul Krugman, \u201cla historia de la Europa de posguerra es profundamente inspiradora. A partir de las ruinas de la guerra, los europeos construyeron un sistema de paz y democracia, y de paso, unas sociedades que, aunque imperfectas \u2013\u00bfqu\u00e9 sociedad no lo es? \u2013 son posiblemente las m\u00e1s decentes de la historia de la humanidad\u201d (\u201cEl agujero en el balde de Europa\u201d, La Naci\u00f3n, 25-10-11). Un reciente informe del banco Mundial (\u201cGolden Growth: Restoring the lustre of the European Economic model\u201d, here), califica a Europa de \u201cla superpotencia mundial de estilo de vida\u201d.\u00a0 Y para <i>The Economist<\/i>, \u201cen contraste con EE.UU., que gasta casi tanto como todo el resto del mundo en defensa, Europa gasta m\u00e1s que el todo resto del mundo en pol\u00edticas sociales. En muchos sentidos, es \u00e9ste un aspecto admirable del modelo econ\u00f3mico europeo, que combina altos est\u00e1ndares de vida con altos est\u00e1ndares de bienestar social\u201d (\u201cAt bursting point?\u201d, 27-1-12).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Identidad comunitaria y estado de bienestar a cargo del Estado: tales son los dos pilares del imaginario capitalista europeo. A lo largo de d\u00e9cadas, las instituciones y gobiernos del continente parecieron, a grandes rasgos, acumular de manera incesante en la consolidaci\u00f3n de una realidad que respondiera a ese imaginario. M\u00e1s all\u00e1 de crisis epis\u00f3dicas, a veces importantes, la l\u00ednea que representa la din\u00e1mica de ambos pilares parec\u00eda invariablemente ascendente. El advenimiento del capitalismo mundializado y del \u201corden neoliberal\u201d plante\u00f3 un claro desaf\u00edo al estado de bienestar. Pero la identidad europea y el avance de la construcci\u00f3n continental parec\u00edan a salvo y, hasta cierto punto, un contrapeso a las tendencias pro mercado.<\/p>\n<p>Hasta el estallido de la crisis actual.<\/p>\n<p>Nadie puede enga\u00f1arse: con toda la importancia que tiene la moneda \u00fanica, el euro, com\u00fan a 17 naciones, no se trata hoy de la crisis del euro. No porque no sea tal (todo lo contrario), sino porque no se agota en la moneda, ni en las finanzas, ni siquiera en la econom\u00eda. La propia Angela Merkel, canciller alemana y \u201cpersona fuerte\u201d de la hora, lo admiti\u00f3 con toda claridad a mediados de noviembre pasado: \u201cSi fracasa el euro, fracasa Europa. (\u2026) La zona euro es mucho m\u00e1s que una moneda; es el s\u00edmbolo de medio siglo de paz, libertad y bienestar social\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, y a pesar de todas las manifestaciones que viene teniendo, el proceso de cuestionamiento del estado de bienestar y la identidad europea reci\u00e9n est\u00e1 en sus comienzos. En las masas europeas, mucho m\u00e1s que una clara conciencia de hacia d\u00f3nde se va o incluso de qu\u00e9 es lo que ya no va m\u00e1s, por ahora prima la incertidumbre, la desaz\u00f3n, el desconcierto y, en algunas franjas todav\u00eda minoritarias, la bronca, la \u201cindignaci\u00f3n\u201d, que por ahora s\u00f3lo se expresan de manera activa de manera epis\u00f3dica y poco org\u00e1nica.<\/p>\n<p>El ataque a las condiciones de vida del conjunto de la poblaci\u00f3n europea no se ha desatado a\u00fan en toda la regla, pero ya no es cuesti\u00f3n de un vago pagar\u00e9 cuyo vencimiento se mide en a\u00f1os, sino de una discusi\u00f3n que ha pasado al plano de las medidas pr\u00e1cticas en los gobiernos de todo el continente, y su implementaci\u00f3n se mide en meses.<\/p>\n<p>Por supuesto, en los eslabones m\u00e1s d\u00e9biles de la cadena europea esa agresi\u00f3n a las masas ya est\u00e1 en pleno proceso: es el caso de Grecia, sobre todo, pero tambi\u00e9n de Espa\u00f1a, Italia y otras naciones \u201cperif\u00e9ricas\u201d. Pero ya ni el \u201ccentro\u201d europeo puede posponerlo mucho tiempo: la rebaja de la calificaci\u00f3n de la deuda francesa de su status AAA, a la que puede seguir el del conjunto del Fondo Europeo de Estabilizaci\u00f3n Financiera (FEEF; ya veremos en qu\u00e9 consiste), amenaza con borrar del todo, en el plano financiero al menos, las diferencias entre n\u00facleo y periferia de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>El resultado de esa pugna entre el capitalismo europeo, despojado de toda veleidad de \u201cestado de bienestar\u201d, y el movimiento de masas, en particular los trabajadores, est\u00e1 lejos de poder definirse. La confrontaci\u00f3n, sin duda, te\u00f1ir\u00e1 todo 2012 y m\u00e1s all\u00e1; los ritmos ser\u00e1n sin duda desiguales de pa\u00eds a pa\u00eds. Pero algo puede afirmarse con toda seguridad: esa pelea ha comenzado, y en su transcurso y desarrollo los socialistas revolucionarios como los que integramos la corriente Socialismo o Barbarie Internacional ciframos todas nuestras esperanzas de ingresar a una fase de la lucha de clases europea y mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>1. Una crisis de magnitud hist\u00f3rica<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sentido de los acontecimientos europeos es tan patente que ninguno de los principales actores del drama, del lado del capitalismo, deja de advertir la profundidad de lo que est\u00e1 sobre la mesa. La publicaci\u00f3n decana del capitalismo mundial, la revista inglesa The Economist, lo ha se\u00f1alado con tono inequ\u00edvoco. Tomemos una de las m\u00faltiples definiciones en el mismo sentido que han vertido en estos meses: \u201cLa crisis europea se ha convertido en algo tan grave, tan amenazador, tan imparable, que incluso hablar de rescate alimenta un p\u00e1nico creciente (\u2026) Lo que est\u00e1 en juego no es s\u00f3lo el euro, sino el futuro de la Uni\u00f3n Europea y la salud de la econom\u00eda mundial\u201d (\u201cHow to save the euro\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-10-11).<\/p>\n<p>Los jerarcas a cargo de las instituciones europeas no ponen precisamente pa\u00f1os fr\u00edos ni buscan ocultar lo evidente. Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo hasta octubre de 2011, poco antes de retirarse, defini\u00f3: \u201c\u00c9sta es la peor crisis en Europa desde la Segunda Guerra Mundial\u201d. Jos\u00e9 Manuel Barroso, presidente de la Uni\u00f3n Europea, a fines de septiembre de 2011, reconoci\u00f3 que \u201cla Uni\u00f3n Europea est\u00e1 enfrentando el mayor desaf\u00edo de su historia\u201d.<\/p>\n<p>Angela Merkel, por su parte, eligi\u00f3 un tono no menos dram\u00e1tico: \u201cEuropa est\u00e1 en una de sus horas m\u00e1s dif\u00edciles. Quiz\u00e1 sea la hora m\u00e1s dif\u00edcil desde la Segunda Guerra Mundial. Es tiempo de un punto de inflexi\u00f3n hacia una nueva Europa\u201d. Y tampoco se mostr\u00f3 muy optimista en cuanto a la salida de la crisis, ya que estim\u00f3 que \u201ctendr\u00e1 que pasar una d\u00e9cada para volver a encontrarnos en buena posici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Si alguien cree que todo esto tiene resonancias apocal\u00edpticas, que pruebe el diagn\u00f3stico del financista de origen h\u00fangaro George Soros, que en noviembre advirti\u00f3 que \u201csi no cambia nada, la UE entrar\u00e1 en un proceso de desintegraci\u00f3n cada vez m\u00e1s acentuado. Si no cambia el rumbo, Europa est\u00e1 en peligro de muerte\u201d. Y el milenarismo fue aludido de manera expl\u00edcita por el canciller polaco, Radislaw Sikorski, en diciembre pasado: \u201cEstamos al borde del precipicio. Se perfila una crisis de dimensiones apocal\u00edpticas\u201d.<\/p>\n<p>La crisis europea se da, recordemos, en el contexto de la crisis global, que Christine Lagarde, directora del FMI, defini\u00f3 en septiembre como entrando \u201cen una nueva fase muy peligrosa\u201d. Y en noviembre, la misma Lagarde reconoci\u00f3 que la econom\u00eda mundial \u201ccorre el riesgo de lo que algunos ya llaman la d\u00e9cada perdida\u201d.<\/p>\n<p>Los economistas \u201cprofesionales\u201d pueden disentir en el diagn\u00f3stico o en las medidas a tomar, pero no en las perspectivas si no se da un golpe de tim\u00f3n (\u00bfhacia qu\u00e9 lado?). Nouriel Rubini advirti\u00f3 que \u201ca menos que la regi\u00f3n avance hacia una mayor integraci\u00f3n econ\u00f3mica, fiscal y pol\u00edtica (\u2026) es indudable que la deflaci\u00f3n recesiva conducir\u00e1 a una ruptura ca\u00f3tica. (\u2026) El final de juego para la eurozona ha comenzado. El primer paso ser\u00e1 una seguidilla de reestructuraciones de deuda obligadas y abandonos de la uni\u00f3n monetaria que llevar\u00e1n a la desintegraci\u00f3n de la eurozona\u201d (\u201cLa ca\u00edda de la eurozona ocurrir\u00e1 si no hay cambios\u201d, <i>La Naci\u00f3n<\/i>, Buenos Aires, 20-11-11).<\/p>\n<p>M\u00e1s preocupado por las consecuencias pol\u00edticas, el keynesiano Paul Krugman dec\u00eda a mediados de diciembre que \u201cla crisis del euro est\u00e1 matando el sue\u00f1o europeo. La moneda com\u00fan, que supuestamente debe acercar a las naciones, ha producido en cambio una atm\u00f3sfera de resentimiento. Las medidas de austeridad cada vez m\u00e1s severas han causado un doble da\u00f1o. Han fracasado como pol\u00edtica econ\u00f3mica\u2026 y han creado una enorme bronca, porque muchos europeos est\u00e1n furiosos por lo que se percibe como un duro ejercicio de poder por parte de Alemania\u201d. Y vaticin\u00f3 que si los l\u00edderes europeos no repiensan sus pol\u00edticas econ\u00f3micas, \u201chabr\u00e1 m\u00e1s abandono de los valores democr\u00e1ticos\u2026 y en ese caso la disoluci\u00f3n del euro ser\u00e1 la menor de sus preocupaciones\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 13-12-11)<\/p>\n<p>El \u201cresentimiento antialem\u00e1n\u201d, que tan graves resonancias evoca en todo el continente, no es ning\u00fan fantasma. Aunque sin duda tiene sus propias razones para agitarlo, el primer ministro italiano Mario Monti \u2013elegido por la Comisi\u00f3n Europea y no por elecciones\u2013 advirti\u00f3 que \u201csi los italianos no ven que sus esfuerzos de ahorro y reforma dan resultados, en Italia se dar\u00e1 un movimiento de protesta contra Europa y tambi\u00e9n contra Alemania, que es vista como la cabecilla de la indiferencia de la UE\u201d (BAE, 12-1-12). Recordemos que estamos hablando de un \u201ctecn\u00f3crata\u201d, ex funcionario del Banco Central Europeo y Goldman Sachs, un hombre de los mercados financieros, un \u201cno pol\u00edtico\u201d, un \u201cmoderado\u201d. \u00bfQu\u00e9 queda para los \u201cpopulistas y demagogos\u201d de todos los colores, chauvinistas cerriles y eur\u00f3fobos?<\/p>\n<p>Si el peligro queda suficientemente claro para todos los defensores del capitalismo, hay en cambio mucho menos consenso sobre qu\u00e9 hacer, tanto en t\u00e9rminos econ\u00f3micos como pol\u00edticos. Por supuesto, una dosis masiva de ajuste antipopular es algo que dan por sentado hasta los keynesianos, pero aqu\u00ed tallan cuestiones como los ritmos, la extensi\u00f3n, la duraci\u00f3n de las medidas. No es un debate acad\u00e9mico: la sensaci\u00f3n de que el capitalismo europeo camina por una cornisa es generalizada, y medidas que en abstracto parecen razonables pueden no ser m\u00e1s que el puntapi\u00e9 inicial de una hecatombe pol\u00edtica y social. Los dirigentes pol\u00edticos europeos ya no est\u00e1n seguros del terreno que pisan, y mientras todos admiten por lo bajo la necesidad de administrar aceite de ricino a las masas, nadie quiere ser el primero en sostener la cuchara.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por eso resulte m\u00e1s f\u00e1cil para alguien de afuera proponer recetas que en el propio pa\u00eds resultan urticantes. Jiun Liun, ejecutivo del fondo soberano China Investment Corporation (y, suponemos, adalid de la \u201cChina socialista\u201d que admira Ra\u00fal Castro), sostuvo que \u201cla crisis en Europa se debe a los problemas de un estado de bienestar desgastado, que se suman a leyes laborales que inducen a la pereza y la indolencia en vez de orientarse al trabajo duro\u201d (Gabriel Holand, BAE, 14-11-11).<\/p>\n<p>En verdad, uno de los problemas que muestra la profundidad del da\u00f1o es que, como en toda crisis capitalista a gran escala, no alcanza s\u00f3lo con atacar a los trabajadores: una parte considerable de la propia clase burguesa deber\u00e1 ser sacrificada y pagar la cuenta junto con las masas. \u00c9sta es una de las cuestiones que se plantea con los \u201crescates\u201d o \u201cblindajes\u201d de deuda soberana de los pa\u00edses en problemas. El \u201crescate\u201d es, en buena medida, rescate <i>de los bancos<\/i> europeos (en general extranjeros) que prestaron dinero a los estados \u201cderrochones\u201d y a los que ahora se exige un ajuste. Pero no faltan quienes reclaman que los capitalistas \u201cperdedores\u201d sean abandonados a su suerte, porque su salvataje se har\u00e1 a expensas de la salud del conjunto del sistema.<\/p>\n<p>Por ejemplo, un vocero de la City londinense, Alister Heath, advierte que \u201cel capitalismo quedar\u00e1 desacreditado en todo el continente si esto se convierte en una fiesta de rescates, alimentando actitudes populistas, fascistas o de extrema izquierda, as\u00ed como una guerra a los ricos (\u2026) El apoyo popular al capitalismo s\u00f3lo ser\u00e1 posible si las industrias se rigen por ganancias y p\u00e9rdidas, no ganancias y rescates. El resultado ser\u00e1 doloroso, pero a menos que se asuma cu\u00e1les son las instituciones inviables y las deudas impagables, la crisis no terminar\u00e1 nunca y la consiguiente recesi\u00f3n se arrastrar\u00e1 a\u00f1os, desacreditando nuestra sociedad\u201d (\u201cEurozone needs to cut out the rot before it\u2019s too late\u201d, <i>City AM<\/i>, Londres, 7-9-11).<\/p>\n<p>Pero este punto de vista ofrece sus peligros tambi\u00e9n. La filosof\u00eda de que \u201cel que perdi\u00f3, perdi\u00f3\u201d llev\u00f3 a dejar caer Lehman Brothers en 2008, y las consecuencias est\u00e1n a la vista. Se impone un enfoque m\u00e1s cuidadoso, pero, en primer lugar, el \u201ccombustible de rescate\u201d se agota, y en segundo lugar, las cuestiones de fondo siguen sin resolver: \u201cComo Ebenezer Scrooge [el avaro protagonista de <i>Un cuento de Navidad<\/i>, de Charles Dickens], los mercados est\u00e1n perseguidos por el Espectro de las Crisis Pasadas (\u2026) Otra vez la cuesti\u00f3n del riesgo moral: en 2008 la pregunta fue \u00bfpor qu\u00e9 los contribuyentes norteamericanos tendr\u00edan que proteger a los acreedores de Lehman (\u2026)? Ahora la pregunta es: \u00bfpor qu\u00e9 a los contribuyentes del norte de Europa se les pide que subsidien a los griegos (\u2026) y por qu\u00e9 tendr\u00edan que salvar a los bancos que no controlaron su exposici\u00f3n a la deuda griega? El ejemplo Lehman ilustra los peligros de una respuesta equivocada (\u2026) El espectro que atormenta a la dirigencia europea \u2013el Espectro de la Crisis Presente, por as\u00ed llamarlo\u2013 es que ya no tienen munici\u00f3n suficiente para atacar el problema (\u2026) Y est\u00e1n las cuestiones de largo plazo. Europa debe enfrentar no s\u00f3lo la carga de su deuda, sino tambi\u00e9n la perspectiva de una poblaci\u00f3n que envejece (y en algunos casos, se reduce). <i>A esa poblaci\u00f3n se le han prometido beneficios a los cuales sienten que tienen derecho, y se ha acostumbrado a un nivel de vida que puede haber sido exagerado<\/i> por el acceso al cr\u00e9dito barato. Habr\u00e1 que dirigir hacia abajo sus expectativas: un proceso muy dif\u00edcil, como lo demuestra Grecia. \u00c9se puede ser el Espectro de las Crisis Por Venir\u201d (\u201cA crisis carol\u201d, <i>The Economist<\/i>, 8-10-11).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se pone el dedo en la llaga: el \u201cexagerado nivel de vida de los europeos\u201d, que para colmo se creen con derecho a sostener ese nivel de vida. En efecto, \u00e9sa no es todav\u00eda la \u201ccrisis presente\u201d, sino la \u201ccrisis por venir\u201d\u2026 s\u00f3lo que ya est\u00e1 viniendo a pasos acelerados, y es posible que la tengamos encima antes de lo esperado. Porque la din\u00e1mica de la crisis del euro sigue su curso, y es generalizada la duda de que el elenco pol\u00edtico europeo est\u00e9 a la altura de la tarea, como veremos luego.<\/p>\n<p>Lo que <i>The Economist<\/i> parece tomar un poco a la ligera es que no se trata de una mera medici\u00f3n tecnocr\u00e1tica de cu\u00e1l es el nivel de vida \u201csostenible\u201d de los europeos. Como se\u00f1alamos, el horizonte de aumento del nivel de vida, estabilidad y crecimiento de derechos est\u00e1 enraizado en el n\u00facleo del \u201cProyecto Europa\u201d. La clase capitalista continental puede llegar a la conclusi\u00f3n de que la salida es atacar el est\u00e1ndar de vida de las masas, y hasta puede lograr \u00e9xitos en ese sentido. Lo que no puede esperar es que la \u201cidentidad europea\u201d permanezca inc\u00f3lume. Ya escuchamos a Mario Monti, un europe\u00edsta convencido: la culpa de los sufrimientos de las masas la tendr\u00e1n los ajustadores alemanes, no los italianos. Aqu\u00ed se manifiesta en toda su fuerza una de las m\u00faltiples contradicciones de la Uni\u00f3n Europea, que luego desarrollaremos: instituciones de decisi\u00f3n supranacionales con permanencia de estados soberanos nacionales.<\/p>\n<p>En el fondo, todo aquello que distingu\u00eda al \u201ccapitalismo renano\u201d europeo de su contraparte anglosajona (las regulaciones estatales, los l\u00edmites a la \u00e9gida del mercado) est\u00e1 llegando a un punto de ruptura. Los \u201cdos capitalismos\u201d, bajo la presi\u00f3n insoportable de la crisis, tienden a converger en uno solo: el mundializado con reglas de mercado inflexibles y enemigo de la regulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A relativa contramano de esta tendencia rampante en los 90 y, con menos br\u00edos, en la primera d\u00e9cada del siglo, Europa continu\u00f3 su montaje de un capitalismo \u201camortiguado\u201d con estado de bienestar. Sin duda, a la vez asumi\u00f3 parte del recetario neoliberal, pero de manera inconsecuente, insuficiente, buscando compromisos con la legislaci\u00f3n social, laboral y comunitaria. Lo que revela la crisis del euro es <i>el no va m\u00e1s de esa estrategia de conciliaci\u00f3n<\/i>: \u201cCuando el Reino Unido dej\u00f3 el patr\u00f3n oro en 1931, no s\u00f3lo estaba abandonando un sistema de manejo de moneda, sino que estaba reconociendo que ya no pod\u00eda llevar el manto del imperio. (\u2026) Como escribi\u00f3 una vez el economista austr\u00edaco Joseph Schumpeter: \u2018El sistema monetario de un pueblo refleja todo lo que naci\u00f3n quiere, hace, sufre y es\u2019. An\u00e1logamente, la crisis de la UE abarca mucho m\u00e1s que el euro. (\u2026) <i>El euro no estar\u00e1 seguro hasta que Europa responda algunas preguntas fundamentales de las que ha escapado muchos a\u00f1os<\/i>. En el fondo, se trata de c\u00f3mo sus naciones responder\u00e1n a un mundo que est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente a su alrededor (\u2026) Algunos querr\u00edan poner defensas meticulosamente dise\u00f1adas alrededor del todav\u00eda vasto y rico mercado de la UE. Otros, incluidos unos cuantos pol\u00edticos populistas, quieren meter a sus naciones hacia adentro y dejar afuera no s\u00f3lo al resto del mundo sino tambi\u00e9n el proyecto de integraci\u00f3n dise\u00f1ado por la elite europea. Y unos pocos \u2013sobre todo en esa elite\u2013 sostienen que la \u00fanica manera de solventar el estilo de vida caracter\u00edstico europeo <i>no es evadir la globalizaci\u00f3n sino aferrarse a ella decididamente<\/i> (\u2026) <i>Esta contienda va a establecer los l\u00edmites del estado de bienestar en Europa <\/i>(\u2026) mientras los miembros de la eurozona no resuelvan esta disputa, la acci\u00f3n colectiva que hace falta para defender el euro seguir\u00e1 siendo imposible. (\u2026) Justamente debido a las terribles consecuencias, todos esperan que sea el otro el que entienda razones. El nuevo gobierno griego puede suponer que Europa no va a dejar que Grecia colapse. Al mismo tiempo, el BCE y Alemania podr\u00edan negarse a meterse, porque no quieren que los pa\u00edses en problemas evadan las reformas. O quiz\u00e1 la austeridad podr\u00eda eventualmente conducir a populistas que abandonen el euro, y al diablo las consecuencias. (\u2026) \u00bfPodr\u00e1 Europa retroceder del borde del abismo? <i>S\u00f3lo si los pa\u00edses clave apoyan al resto y se someten ellos mismos a una reforma radical pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica<\/i>. Nadie deber\u00eda hacerse ilusiones sobre lo dif\u00edcil que ser\u00e1 eso\u201d (\u201cStaring into the abyss\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11)<\/p>\n<p>No hace falta decir que la \u201creforma radical\u201d, pese a la promesa de \u201csolventar el estilo de vida caracter\u00edstico europeo\u201d, consiste justamente en la liquidaci\u00f3n del \u201ccaracter\u00edstico\u201d estado de bienestar europeo (lo que el venerable peri\u00f3dico llama \u201cestablecer los l\u00edmites\u201d de ese estado de bienestar). A ninguna otra cosa puede conducir \u201caferrarse decididamente a la globalizaci\u00f3n\u201d. Y, en efecto, no se enga\u00f1a <i>The Economist<\/i> cuando alerta \u201clo dif\u00edcil que ser\u00e1 eso\u201d. El horizonte no es otro que el ajuste <i>decenal<\/i> que prometi\u00f3 Angela Merkel, lo que requerir\u00e1 el \u201ccoraje\u201d que reclama Sarkozy para satisfacer a las calificadoras de riesgo.<\/p>\n<p>Dicho de manera simple (y simplificada): la productividad del capitalismo europeo ya no es tal que permita a las masas europeas gozar de los bienes y servicios a los que estaban acostumbradas. Desde el punto de vista estrictamente econ\u00f3mico, la salida no ofrece demasiados enigmas; una formulaci\u00f3n muy clara es, otra vez, la del semanario ingl\u00e9s: los pa\u00edses europeos, en particular los perif\u00e9ricos, podr\u00edan resolver su problema de competitividad capitalista v\u00eda la devaluaci\u00f3n, pero \u201ccon una moneda fija no se puede devaluar. Necesitan una combinaci\u00f3n de <i>salario real m\u00e1s bajo, precios m\u00e1s bajos de sus productos y mayor productividad<\/i>. (\u2026) Las reformas estructurales son dif\u00edciles, pero si los pa\u00edses siguen evitando las opciones dif\u00edciles, el ajuste finalmente va a ser <i>obligado<\/i> por medio de la recesi\u00f3n y el desempleo. (\u2026) Las sociedades occidentales est\u00e1n envejeciendo, lo que significa menos personas activas que paguen impuestos y m\u00e1s retirados que piden su pensi\u00f3n. El FMI calcula que para que los pa\u00edses ricos retrotraigan la deuda p\u00fablica al 60% del PBI para 2030, necesitar\u00edan mejorar su balance presupuestario nada menos que un 8% del PBI para 2020<i>. Si los gobiernos no pueden controlar su necesidad de pr\u00e9stamos, el ajuste de su econom\u00eda, nuevamente, ser\u00e1 a la fuerza, esta vez a manos de los mercados de bonos<\/i>. (\u2026) Si lo que se quiere es aumento de competitividad, una mayor productividad es menos disruptiva que recortar salarios, y recortar salarios es mejor que el desempleo. (\u2026) La mejor receta para el crecimiento es elevar la productividad con reformas estructurales\u2026 pero nadie dijo que eso fuera f\u00e1cil\u201d (\u201cIn theory\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11).<\/p>\n<p>Claro, no ser\u00e1 f\u00e1cil porque el problema es \u201cla pol\u00edtica\u201d, es decir, la lucha de clases, eterna arruinadora de esquemas econ\u00f3micos impecables. Y una parte muy importante de la pol\u00edtica son las expectativas de las masas, es decir, aquello que consideran derecho adquirido y a la que ning\u00fan argumento de racionalidad econ\u00f3mica las har\u00e1 renunciar voluntariamente. Como se\u00f1ala un agudo texto aparecido en el New York Times, las masas europeas del siglo XXI tienen una vara mucho m\u00e1s alta que las de la salida de la Segunda Guerra Mundial: \u201cEl historiador Tony Judt recordaba que \u2018la ropa estuvo racionada hasta 1949; los muebles, baratos y simples, hasta 1952; los alimentos, hasta 1954\u2019 (\u2026) Y no ocurr\u00eda s\u00f3lo en Inglaterra. Un continente entero se tambaleaba, con sus ciudades y sus industrias en ruinas. (\u2026) Mientras enfrenta su enorme problema de deuda y una nueva austeridad amenaza con convertirse en escenario del default, <i>Europa parece haber perdido de vista el hecho de que ya ha pasado por eso antes<\/i>. (\u2026) La diferencia ahora es que <i>el gusto por la riqueza, la aspiraci\u00f3n al progreso autom\u00e1tico y la presunci\u00f3n de un horizonte en perpetua expansi\u00f3n se han convertido en universales, cimentados por el crecimiento de la Uni\u00f3n Europea y la adopci\u00f3n de una moneda \u00fanica \u2013el euro\u2013 que ha propagado un fermento de prosperidad<\/i> en los 17 pa\u00edses de la UE que comparten esa moneda. En la infancia de Judt, despu\u00e9s de la demoledora privaci\u00f3n provocada por una guerra mundial, la austeridad triunf\u00f3 sobre el conflicto global. Ahora, <i>el punto de partida es la prosperidad, ese mundo de ilusiones en el que los europeos llegaron a considerar la prosperidad como un estado del ser, un derecho de nacimiento<\/i>. Mientras los pol\u00edticos enfrentan lenta y reticentemente la realidad de que los d\u00edas de bonanza han terminado, lo que vuelve tan explosivo este desaf\u00edo es que <i>no es simplemente una cuesti\u00f3n de econom\u00eda, sino una cuesti\u00f3n de expectativas y de divisiones culturales<\/i>. (\u2026) En la \u00e9poca de Judt, la austeridad garantizaba un m\u00ednimo nivel de acceso a los art\u00edculos b\u00e1sicos, como un presagio de \u00e9pocas mejores. Ahora, la austeridad implica la ausencia o la disminuci\u00f3n del empleo, de las pensiones, de las comodidades y los beneficios que se han acumulado desde los d\u00edas de la infancia de Judt. Un augurio, por tanto, de \u00e9pocas mucho m\u00e1s oscuras\u201d (Alan Cowell, \u201cUna austeridad que los europeos hab\u00edan olvidado\u201d, <i>New York Times<\/i>, 14-11-11).<\/p>\n<p>Hab\u00edamos se\u00f1alado que los dos pilares de la construcci\u00f3n europea de posguerra hab\u00edan sido el estado de bienestar y la identidad continental. Est\u00e1 a la vista el diagn\u00f3stico y las perspectivas en lo que hace al estado de bienestar. Pero las amenazas al \u201cProyecto Europa\u201d no son menores en el plano en que parec\u00eda m\u00e1s fuerte: el de las instituciones supranacionales y una identidad que, sometidas a una presi\u00f3n creciente, pueden dejar escapar nacionalismos y hasta regionalismos contenidos.<\/p>\n<p>Esta preocupaci\u00f3n es patente en los europe\u00edstas convencidos, que despiertan a la realidad de que la actual no es una crisis como tantas otras; no s\u00f3lo por su magnitud, sino por sus potenciales consecuencias: \u201cNos hemos obligado a vivir juntos, y se nos ha asegurado que todos buscamos el mismo fin. La verdadera raz\u00f3n para el proyecto, desde luego, era asegurar la paz y la dependencia mutua, y poner fin a la guerra en Europa (\u2026) Hablamos sobre las recesiones previas como si el curso de la actual fuera a ser inevitablemente de la misma manera (\u2026) Pero las circunstancias han cambiado de manera tan inconmensurable que el resultado y la estructura que quede pueden no tener precedentes. La Gran Depresi\u00f3n de los 30, aun con sus estados soberanos completamente separados, tuvo un enorme impacto en el mundo. Con una interdependencia mutua sist\u00e9mica casi total, \u00bfqu\u00e9 efecto podr\u00eda llegar a tener una nueva depresi\u00f3n en esa escala? (\u2026) Hablamos de los posibles resultados de una recesi\u00f3n de doble ca\u00edda como si estuvieran limitados a lo que ya ocurri\u00f3 en menor escala en los 80 y los 90. Pero, \u00bfy si hemos creado sin darnos cuenta circunstancias para un resultado que se parezca m\u00e1s a la Guerra de los Treinta A\u00f1os [1618-1648, la primera guerra de escala europea. MY]? (\u2026) Por primera vez, la perspectiva de una guerra europea fue planteada: lo hizo el ministro de Finanzas polaco, Jacek Rostowski (\u2026) <i>Por primera vez en d\u00e9cadas, la guerra parece un resultado posible, aun remotamente, de la cat\u00e1strofe financiera<\/i> (\u2026) Va a haber una gran presi\u00f3n no s\u00f3lo para abandonar el euro, sino para desmantelar todas las conexiones, en nombre de la defensa contra m\u00e1s fallas sist\u00e9micas; Francia cerrar\u00e1 las puertas a Espa\u00f1a, y al final, Prusia levanta una pared contra Baviera. <i>Uno de los grandes logros de los \u00faltimos a\u00f1os ha sido la conexi\u00f3n humana a trav\u00e9s de las fronteras. \u00bfPodr\u00e1n acaso los meros mecanismos del dinero y las finanzas deshacer ese logro de manera permanente?<\/i> Bueno, ya nos vamos a enterar\u201d (Philip Hensher, <i>The Independent<\/i>, 17-9-11).<\/p>\n<p>No se trata de un periodista presa del p\u00e1nico. La propia Angela Merkel dijo con toda claridad en diciembre que \u201cnadie puede permitirse considerar que la paz en Europa sea algo garantizado\u201d. Pero esa garant\u00eda es, justamente, la que todos daban por sentado hace no m\u00e1s de tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por otra parte, es comprensible que los liberales europe\u00edstas se preocupen m\u00e1s por el destino de la \u201cconexi\u00f3n humana a trav\u00e9s de las fronteras\u201d en general que del salario m\u00ednimo europeo, la legislaci\u00f3n laboral comunitaria y la edad de jubilaci\u00f3n. No obstante, no se trata de dos cuestiones separadas: sin instituciones europeas no hay estado de bienestar europeo <i>como sistema y estrategia<\/i>, sino en todo caso resultados m\u00e1s o menos contingentes de luchas sociales libradas en un terreno m\u00e1s o menos nacional. Y eso es el fin de la Europa capitalista que conocemos.<\/p>\n<p>Antes del estallido de la crisis, en el lejano 2008, Europa viv\u00eda sus problemas, pero el marco mental en el que <i>todos<\/i> los actores, tanto la clase capitalista como el elenco pol\u00edtico y las propias masas, se manejaban, era el de una continuidad de las condiciones que hab\u00edan hecho posible el lento pero sostenido crecimiento del tinglado europeo, de los derechos, del nivel de vida. Hab\u00eda contradicciones que todos observaban, pero que a la vez todos esperaban procesar en las instituciones usuales, a la manera habitual y por las v\u00edas de costumbre.<\/p>\n<p>Desde entonces, no han parado de brotar espectros cada vez m\u00e1s ominosos, y algunos empiezan, incluso, a materializarse.<\/p>\n<p>De los encuentros europeos rutinarios, civilizados y en voz baja pasamos a los encuentros apresurados, hist\u00e9ricos, plagados de reclamos rec\u00edprocos e intercambios de invectivas que rozan la groser\u00eda, y cuyo resultado es m\u00e1s rencillas, m\u00e1s portazos y menos acuerdos reales.<\/p>\n<p>Del futuro casi garantizado de estabilidad y prosperidad pasamos a la angustia, la zozobra, el desconcierto, la incredulidad ante el fin de lo que parec\u00eda eterno.<\/p>\n<p>De la desocupaci\u00f3n entendida como problema pero a la que el porvenir dar\u00eda alguna soluci\u00f3n pasamos a la certeza del desempleo de masas de largo plazo, sobre todo para los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>De la imposibilidad de pensar una Europa que no continuara el camino de paz y armon\u00eda creciente entre vecinos de m\u00e1s de medio siglo pasamos a conjurar el fantasma de la guerra.<\/p>\n<p>De la consolidaci\u00f3n de la identidad europea pasamos a los crecientes resquemores y desconfianzas entre pa\u00edses \u201chermanos\u201d y un rebrote de los chauvinismos m\u00e1s at\u00e1vicos.<\/p>\n<p>Del orgullo por una de las monedas m\u00e1s fuertes del globo pasamos a la desaz\u00f3n por un futuro que puede no exceder el a\u00f1o, y un callado pero continuo vuelco a las desaparecidas monedas pre euro.<\/p>\n<p>Del imperio de la democracia liberal parlamentaria pasamos a la imposici\u00f3n por parte de los \u201cmercados\u201d (apenas disimulados tras la fachada de la Comisi\u00f3n Europea) de gobiernos elegidos por nadie, empezando por la propia cuna de la democracia, Grecia, y la tercera euroeconom\u00eda, Italia, cuyos gobiernos cayeron bajo la doble presi\u00f3n de los mandamases europeos y el movimiento de masas.<\/p>\n<p>De plazas ocupadas por turistas ociosos pasamos a plazas repletas de j\u00f3venes indignados que reclaman por su futuro y sus sue\u00f1os robados, se enfrentan con la polic\u00eda y exigen \u201cdemocracia real\u201d (consigna ideol\u00f3gicamente confusa pero potencialmente peligrosa en reg\u00edmenes cada vez m\u00e1s vaciados de contenido).<\/p>\n<p>De la vaciedad ideol\u00f3gica posmoderna, cuyo \u00fanica verdadera doctrina es el consumismo, pasamos al regreso de fantasmas (en la prensa burguesa, algunos se nombran y de otros hasta el nombre asusta) que parec\u00edan arrumbados en un pasado clausurado: nacionalismo agresivo, anarqu\u00eda, racismo, anticapitalismo, guerra, revoluci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>De una Inglaterra que continuaba su letargo de lucha de clases, pasamos a la huelga general de los empleados p\u00fablicos contra los recortes de beneficios y salarios, la lucha m\u00e1s importante en ese pa\u00eds desde la huelga general de 1926.<\/p>\n<p>Donde hubo estabilidad, previsibilidad, confianza, prosperidad, hoy campean la incertidumbre, el deterioro de las condiciones de vida, la furia contenida, el espectro de la \u201cguerra a los ricos\u201d.<\/p>\n<p>Otra Europa est\u00e1 naciendo. No se sabe a\u00fan cu\u00e1l ser\u00e1 su futuro, pero una cosa es segura: cuando termine de definirse su signo, de la Europa que buscaron construir los estrategas capitalistas de la posguerra, y que ahora pasaremos a examinar, bien poco ser\u00e1 lo que sobreviva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2. Viejas y nuevas contradicciones de la UE<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El \u201cProyecto Europa\u201d se puso en marcha casi desde la finalizaci\u00f3n misma de la Segunda Guerra Mundial, o en todo caso apenas terminada la primera fase de la reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y material tras el fin del conflicto. Aprendida la lecci\u00f3n de los tratados de Versalles, con el imperialismo yanqui como due\u00f1o indiscutido de la escena y con el tel\u00f3n de fondo de la \u201cbipolaridad\u201d establecida por Yalta y Potsdam, luego del Plan Marshall, la primera acci\u00f3n estrat\u00e9gica emprendida por las burgues\u00edas europeas consisti\u00f3 en cerrar filas contra una nueva conflagraci\u00f3n entre imperialismos rivales. La amenaza comunista estaba todav\u00eda demasiado presente\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed, como se\u00f1alamos, el primer paso de integraci\u00f3n europea fue econ\u00f3mico y tuvo como principales protagonistas a Francia y Alemania, la Comunidad del Carb\u00f3n y el Acero (CECA), formalizada por el Tratado de Par\u00eds de 1951 y vigente desde el a\u00f1o siguiente. Naturalmente, el paso siguiente ser\u00eda profundizar la uni\u00f3n apuntando no ya a los insumos b\u00e1sicos de la industria armament\u00edstica convencional sino a la nuclear. Fue as\u00ed que sobrevino el Euratom (Comunidad Europea de Energ\u00eda At\u00f3mica), que se negoci\u00f3 al mismo tiempo que un esbozo de mercado com\u00fan (impulsado por Alemania y con la reticencia de Francia y su principal estratega europeo, Jean Monnet). El Tratado de Roma (1957) es constitutivo de la Comunidad Econ\u00f3mica Europea (conocida com\u00fanmente como \u201cmercado com\u00fan europeo\u201d), paso que deb\u00eda anteceder a una uni\u00f3n pol\u00edtica que se intu\u00eda mucho m\u00e1s problem\u00e1tica. Los seis firmantes segu\u00edan siendo Alemania, Francia, Italia y los pa\u00edses del Benelux (B\u00e9lgica, Holanda, Luxemburgo).<\/p>\n<p>Aunque la CEE declara su adhesi\u00f3n al libre mercado y establece la uni\u00f3n aduanera, en la pr\u00e1ctica adopta ciertos esquemas de regulaci\u00f3n que satisfacen las necesidades de protecci\u00f3n de sus componentes, el m\u00e1s importante de los cuales es la Pol\u00edtica Agr\u00edcola Com\u00fan (PAC). En 1965, el Tratado de Bruselas unifica las autoridades de la CEE, CECA y Euratom en un consejo y una comisi\u00f3n \u00fanicos.<\/p>\n<p>A partir de 1992, con el Tratado de la Uni\u00f3n Europea (Maastricht), la CEE se convierte en Comunidad Europea (CE) y se crea la uni\u00f3n econ\u00f3mica y monetaria, esto es, el lanzamiento del euro (como moneda \u201cvirtual\u201d, y efectiva a partir de 2000). Estos y otros tratados (Amsterdam 1997, Niza 2001) tienen en com\u00fan una paulatina y lenta pero incesante construcci\u00f3n y remodelaci\u00f3n de mecanismos institucionales en las m\u00e1s diversas \u00e1reas, desde la pesca hasta la administraci\u00f3n financiera, con el objeto de ampliar el rango de acci\u00f3n de las autoridades europeas, a la vez que se proponen metas macroecon\u00f3micas comunes. Entre ellas, las m\u00e1s conocidas son el tope del d\u00e9ficit presupuestario (3% del PBI) y del endeudamiento (60% del PBI) para formar parte de la UE. Si bien el m\u00e9todo habitual de toma decisiones es el del consenso pleno, eso fue adoptando matices tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Tras el fracaso de la Constituci\u00f3n europea (rechazada, entre otros, por Francia), el Tratado de Lisboa (2007) es el que define la estructura actual de la UE, el reparto de competencias y los nuevos procesos de toma de decisiones. A la Uni\u00f3n Europea se adhirieron, junto con los seis miembros fundadores, Reino Unido, Dinamarca e Irlanda (en 1972); Grecia (1979); Espa\u00f1a y Portugal (1985); Austria, Finlandia y Suecia (1994); Chipre, Malta, Letonia, Lituania, Estonia, Rep\u00fablica Checa, Eslovaquia, Polonia, Hungr\u00eda y Eslovenia (2003), y Bulgaria y Rumania (2005). De estos 27 pa\u00edses, 17 tienen como moneda el euro, que adoptaron en distintos momentos.<\/p>\n<p>Tan gigantesco como el proyecto son sus contradicciones. Fueron asumidas como tales por los fundadores con la idea de que el transcurso del tiempo en un marco com\u00fan iba a ir suaviz\u00e1ndolas; pol\u00edtica que parec\u00eda especialmente exitosa en la medida en que no era desafiada seriamente. Hoy, lo que salta a la vista es c\u00f3mo esos problemas que parec\u00edan superados o en v\u00edas de serlo se manifiestan con toda fuerza y de manera simult\u00e1nea, poniendo bajo terrible presi\u00f3n todos los tornillos que sujetan las calderas de la UE. Ya el curso mismo de la crisis ha obligado a tomar medidas in\u00e9ditas y a derrumbar mitos y tab\u00faes europeos. Pero el proceso no ha hecho m\u00e1s que comenzar.<\/p>\n<p>Sucintamente, podemos identificar los siguientes n\u00facleos de contradicciones en el armado de la UE.<\/p>\n<p>El primero es la contradicci\u00f3n entre una estructura continental con moneda \u00fanica para un amplio sector e instituciones de \u201cgobierno\u201d supranacionales, por un lado, y la vigencia de estados nacionales soberanos, por el otro. Al interior de esta gran contradicci\u00f3n se desarrollan otras: la integraci\u00f3n financiera est\u00e1 mucho m\u00e1s avanzada que la de la econom\u00eda \u201creal\u201d, hay superposiciones de competencia (nacional o comunitaria) en temas clave (pol\u00edtica fiscal, legislaci\u00f3n econ\u00f3mica, financiera y laboral), el desfase en la velocidad de la toma de decisiones genera conflictos adicionales, hay m\u00e1rgenes propios desiguales que ciertos estados han sabido negociar, etc. Dicho en otros t\u00e9rminos, <i>no hay burgues\u00eda europea que administre la Uni\u00f3n Europea<\/i>, sino que \u00e9sta depende de decisiones comunes (sujetas, obvio es decirlo, a determinadas relaciones de fuerza entre las propias clases capitalistas) tomadas por las burgues\u00edas <i>nacionales<\/i> de cada pa\u00eds en el marco de la estructura europea. \u00c9sta es la raz\u00f3n de fondo de la \u201cmorosidad\u201d, \u201cindecisi\u00f3n\u201d e \u201cincompetencia\u201d de la \u201cclase pol\u00edtica\u201d europea, a la que algunos, en un an\u00e1lisis superficial, ven como factor primordial de la crisis (aunque es cierto que su aporte para salir de ella suele ayudar a empeora las cosas).<\/p>\n<p>En segundo lugar, tenemos dos contradicciones separadas y cruzadas. Por un lado, en la UE conviven los 17 pa\u00edses de la eurozona y los otros 10 que no abandonaron su moneda nacional (\u201clos 17\u201d y \u201clos 10\u201d, en la jerga). La crisis espec\u00edfica del euro afecta de manera distinta a uno y otro grupo, y tambi\u00e9n, como veremos, incluso a miembros del mismo grupo, adem\u00e1s de avivar tensiones latentes y otras nuevas generadas por la propia crisis. Por el otro, Europa sigue dividida entre el \u201cnorte rico\u201d (que puede identificarse con los pa\u00edses que tienen calificaci\u00f3n AAA de las agencias como Standard and Poor\u2019s, Moody\u2019s o Fitch) y el \u201csur pobre\u201d, llamado tambi\u00e9n despectivamente el Club Med (esto es, los pa\u00edses del Mediterr\u00e1neo: Grecia, Italia, Espa\u00f1a y por extensi\u00f3n Portugal, a los que se agregan los pa\u00edses de Europa Central, salvo Austria). Entre los \u201cricos del norte\u201d no todos adoptaron el euro (Suecia, Dinamarca, Reino Unido), y entre los \u201cpobres del sur\u201d hay miembros del euroclub y miembros de \u201clos 10 de afuera\u201d (en este \u00faltimo grupo, Hungr\u00eda, Rep\u00fablica Checa y Polonia, que tiene en suspenso su adhesi\u00f3n al euro). Estas diferencias son las que han dado lugar a las especulaciones (y proyectos) de una \u201cEuropa a dos velocidades\u201d o \u201cde dos niveles\u201d. A decir verdad, esa separaci\u00f3n se puede establecer tanto siguiendo las fronteras de ambos grupos se\u00f1alados como a trav\u00e9s de ellas, con lo que tendr\u00edamos tres, cuatro o m\u00e1s categor\u00edas de \u201cEuropas\u201d, un indicio de las crecientes tendencias centr\u00edfugas que engendra la crisis.<\/p>\n<p>En tercer lugar, y reflejando el hecho de que en la UE todas las naciones tienen iguales derechos, pero unas son m\u00e1s iguales (y m\u00e1s o menos soberanas) que otras, la crisis ha terminado por perfilar al menos dos modelos de \u201cgobernanza europea\u201d, para usar un t\u00e9rmino de moda. Es decir, dos criterios para administrar las tensiones de la UE que se corresponden a grandes rasgos con las tradiciones, el estilo y, sobre todo, los intereses de los dos grandes socios y rivales: Francia y Alemania. Mientras la primera favorece una gesti\u00f3n \u201cpol\u00edtico-estrat\u00e9gica\u201d e \u201cintergubernamental\u201d de los asuntos europeos, invocando la \u201csolidaridad\u201d, la segunda aboga por un esquema m\u00e1s \u201cinstitucional\u201d, con decisiones gatilladas de manera autom\u00e1tica a partir de convenios escritos, tomadas por entes plurinacionales \u201cindependientes\u201d y organizadas a partir de un eje distintivo; la \u201cdisciplina com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>En cuarto y \u00faltimo lugar (aunque la lista podr\u00eda extenderse casi tanto como se quiera), consideraremos la contradicci\u00f3n de que en la cuna de la democracia liberal parlamentaria, r\u00e9gimen que la propia UE considera condici\u00f3n <i>sine qua non<\/i> para aceptar un nuevo miembro, \u00e9sta se vac\u00eda cada vez m\u00e1s de contenido. No ya s\u00f3lo por la creciente convergencia entre los programas econ\u00f3micos de los partidos de \u201cderecha\u201d y de \u201cizquierda\u201d, sino por la situaci\u00f3n casi in\u00e9dita, digna de la semicolonia m\u00e1s penosa o del pa\u00eds m\u00e1s bananero, de que se designan nuevos gobiernos en pa\u00edses soberanos sin que nadie los haya votado. \u00a1Ni siquiera las propias instituciones \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d continentales, como el inane Parlamento europeo, tuvo arte ni parte en la conformaci\u00f3n de dos nuevos gobiernos ante la ca\u00edda de los anteriores! No pas\u00f3 en Hait\u00ed o Eritrea, sino en Grecia e Italia, padre y madre de la cultura occidental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2.1 Organismos europeos y Estados nacionales<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La estructura de la UE, como hemos dicho, fue evolucionando para dar respuesta a las inevitables contradicciones que supone una \u201cuni\u00f3n\u201d muy desigual, en dos sentidos: la de los espacios comunes, de desarrollo muy distinto seg\u00fan el nivel de que se trate (financiero, fiscal, aduanero, etc.), y la de los mismos integrantes de la \u201cuni\u00f3n\u201d, que incluyen pa\u00edses de primer orden del mundo capitalista junto con econom\u00edas de tama\u00f1o y peso casi marginales. Establecer un mecanismo de continental de toma de decisiones que sea a la vez m\u00ednimamente ejecutivo y que no deje demasiados heridos y resentidos por el camino es una tarea que se asemeja a la cuadratura del c\u00edrculo. Las autoridades, instituciones y mecanismos siguen, casi invariablemente, procesos lentos, pesados y sujetos a m\u00faltiples oportunidades de veto en una serie de instancias, seg\u00fan el esquema dise\u00f1ado por uno de los principales arquitectos de la UE, Jean Monnet.<\/p>\n<p>En el fondo, esos mecanismos daban por sentada una premisa pol\u00edtica y econ\u00f3mica: una Europa estable, en permanente crecimiento y cuyo principal desaf\u00edo era encontrar la manera de administrar los beneficios de la prosperidad, no enfrentar las crisis. Todo el andamiaje de la UE se parece, en ese sentido, a un magn\u00edfico paraguas para d\u00edas de sol. El hecho de que las facultades recaudatorias (impuestos) y de gastos (presupuestos) quedaran en manos de los gobiernos nacionales, adem\u00e1s de ser imposible de cambiar, no parec\u00eda tan grave cuando se trataba de crecer en vez de ajustar.<\/p>\n<p>Un observador ir\u00f3nico y agudo de una de las incontables cumbres para tratar la eurocrisis, en este caso en Polonia y con la presencia de representantes de Estados Unidos, ilustra la diferencia entre una autoridad unificada y el ambiente de reuni\u00f3n de consorcio de inquilinos de la UE: \u201cLa diferencia entre la pose de los europeos y el realismo de los estadounidenses fue evidente en la pista de aterrizaje del aeropuerto de Wroclaw: el hombre a cargo de las finanzas p\u00fablicas de la zona d\u00f3lar lleg\u00f3 en un avi\u00f3n gigantesco; los que est\u00e1n a cargo del tesoro de la eurozona llegaron en innumerables peque\u00f1os. El euro podr\u00e1 ser una moneda unificada, pero sus presupuestos y sus cajas son nacionales. Cada ministro europeo quiere limitar la carga para su pa\u00eds de apuntalar el euro. De modo que la bestia de la crisis se enfrenta a un trabuco europeo con m\u00faltiples perdigones, no a la gran bazuca norteamericana\u201d (\u201cLoose lips sink the euro\u201d, <i>The Economist<\/i>, 16-9-11)<\/p>\n<p>Sin duda, para la mayor\u00eda de las burgues\u00edas europeas \u201cel temor a las consecuencias de una ruptura explica por qu\u00e9 una uni\u00f3n fiscal parece un resultado m\u00e1s probable que la fragmentaci\u00f3n del euro. Pero la capacidad institucional y pol\u00edtica de Europa para tomar decisiones fuertes en medio de una crisis es escasa. (\u201cFudge, the final frontier\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-9-11). Como dice con resignaci\u00f3n el historiador liberal Timothy Garton Ash: \u201cLo imprescindible para Alemania equivale a lo impracticable para Grecia; lo que para Sarkozy es esencial, para la canciller Merkel es imposible. El l\u00edmite m\u00e1ximo para Eslovaquia es para Espa\u00f1a el m\u00ednimo indispensable\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 30-10-11)<\/p>\n<p>La estructura federal cruje ante las presiones nacionales, que van en su mayor\u00eda en sentido centr\u00edfugo. La continuidad de este estado de cosas, la conciliaci\u00f3n de contradicciones crecientes, es insoportable e inviable, y se abren s\u00f3lo dos caminos: por un lado, la desintegraci\u00f3n y el fin del euro; por el otro, resolver la tensi\u00f3n con m\u00e1s integraci\u00f3n, m\u00e1s homogeneidad, \u201cm\u00e1s Europa\u201d. As\u00ed lo expres\u00f3 Jacek Rostowski, ministro de Finanzas de Polonia: \u201cLa elecci\u00f3n es entre una integraci\u00f3n macroecon\u00f3mica mucho mayor en la eurozona o el colapso de \u00e9sta. No hay tercera opci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La v\u00eda para esa mayor integraci\u00f3n es la tan mentada \u201creforma de los tratados europeos\u201d impulsada por \u201cMerkozy\u201d (Merkel-Sarkozy), que esencialmente, como luego veremos, va en una sola direcci\u00f3n: convertir la pol\u00edtica de ajuste neoliberal salvaje en estrategia continental con rango constitucional\u2026 sin que por ahora los socios ricos, especialmente Alemania, se comprometan, en contrapartida, a convertir las deudas nacionales en europeas (eurobonos).<\/p>\n<p>El desgarramiento de la UE, que s\u00f3lo puede ser empujado hasta el final o detenido con un problem\u00e1tico salto hacia m\u00e1s reglas comunes y m\u00e1s renuncias a las soberan\u00edas nacionales, es el resultado esperado por dos bandos opuestos, los \u201ceuroesc\u00e9pticos\u201d y los \u201cultrafederalistas\u201d: ambos ven confirmada su presunci\u00f3n de la uni\u00f3n monetaria, a la larga, deb\u00eda conducir a la uni\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica, que es lo que unos temen y lo que los otros desean.<\/p>\n<p>Pero esa fuga hacia adelante implica redise\u00f1ar todo el esquema institucional precedente, lo que no podr\u00e1 hacerse m\u00e1s que al costo de nuevas crisis. Sucede que \u201c[en] la estructura de la UE divisada por Jean Monnet, la autoridad est\u00e1 dispersa y muchas decisiones requieren el consenso de todos sus miembros (\u2026) Tome la forma que tome, <i>la integraci\u00f3n est\u00e1 condenada a chocar con las democracias nacionales<\/i>: significa que Bruselas (y otros pa\u00edses) tendr\u00e1n m\u00e1s poder para dictar las pol\u00edticas econ\u00f3micas de cada pa\u00eds. La moneda puede ser europea, pero las cajas son nacionales, y los parlamentos no las compartir\u00e1n f\u00e1cilmente. Una manera de lograr la cuadratura del c\u00edrculo es ser\u00eda convencer a los parlamentos de adoptar reglas presupuestarias inspiradas en la UE (\u2026) El problema es que las \u201creglas de oro\u201d no pueden ser un sustituto de la pol\u00edtica econ\u00f3mica (\u2026) Los gobiernos se est\u00e1n quedando sin stock de medidas modestas. Salvo un cambio inesperado en los mercados o un retorno al crecimiento, deben afrontar una decisi\u00f3n crucial: si se pretende evitar la opci\u00f3n nuclear de la desintegraci\u00f3n total, hay que dar el salto hacia la uni\u00f3n fiscal. En uno u otro caso, es hora de dejar atr\u00e1s a Monnet\u201d (\u201cThe end of Monnet\u201d, <i>The Economist<\/i>, 3-9-11).<b><\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s adelante trataremos en detalle los aspectos econ\u00f3micos de la \u201cnueva UE\u201d que se propone ante la crisis irreversible de la vieja. Queda por se\u00f1alar, sin embargo, que uno de los tantos mitos que se tomaban por realidad ahora queda al desnudo: la idea de que la UE s\u00f3lo pod\u00eda expandirse. As\u00ed como los viejos reformistas socialdem\u00f3cratas so\u00f1aban con una evoluci\u00f3n continua, ascendente y lineal de influencia de los socialistas, los arquitectos de la UE, apoyados sobre la base material de un per\u00edodo de desarrollo econ\u00f3mico de d\u00e9cadas, cre\u00edan en el crecimiento continuo del \u201cProyecto Europa\u201d. Y durante a\u00f1os parecieron tener raz\u00f3n, haciendo que la UE formara parte de un paisaje cotidiano que aparec\u00eda como inmodificable, casi eterno. Ya hemos visto que los 6 miembros iniciales se hab\u00edan duplicado en 1985, y a caballo del euro hab\u00eda vuelto a duplicarse hasta llegar a 27, con m\u00e1s postulaciones de ingreso tanto a la UE como a la eurozona de 17 pa\u00edses.<\/p>\n<p>Pues bien, por primera vez desde su nacimiento, la eurozona y la UE enfrentan la posibilidad de una reducci\u00f3n. Las dr\u00e1sticas medidas de \u201cintegraci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d, con sus crecientes constricciones en t\u00e9rminos de pol\u00edtica econ\u00f3mica y fiscal, seguramente no estar\u00e1n al alcance de todos los socios. Como dice el economista de Harvard Kenneth Rogoff, \u201chace falta una especie de Estados Unidos de Europa al final de esto, y bien puede ser que no incluya a todos los que hoy est\u00e1n en la eurozona\u201d (<i>New York Times<\/i>, 29-9-11).<\/p>\n<p>En la cumbre de Cannes, en noviembre pasado, \u201cse quebraron dos tab\u00faes. Fue la primera vez que los l\u00edderes de la eurozona aceptaron que un miembro pod\u00eda caer en default y dejar el euro (y una vez que lo impensable se vuelve posible, \u00bfpor qu\u00e9 limitarse a Grecia?). Y fue tambi\u00e9n la primera vez que los l\u00edderes se entrometieron de manera tan deliberada en la pol\u00edtica interna de otros pa\u00edses (\u2026) Los europeos se ven como una familia: tienen peleas, pero cuestiona el derecho de uno de sus miembros a ser parte de ella. Pero en Cannes, los l\u00edderes de la eurozona dejaron claro que se pod\u00eda abandonar a algunos miembros de la familia, e incluso desheredarlos. Hay quienes ven en esto un asalto a las democracias nacionales por parte de la elite europea, sea no elegida o autodesignada\u201d (\u201cEurope against the people?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11).<\/p>\n<p>En efecto; como veremos, la \u201cnueva UE\u201d implica, entre otros \u201ctab\u00faes rotos\u201d, un in\u00e9dito avasallamiento de la sacrosanta democracia liberal. Pero el redise\u00f1o radical de la UE implica en primer lugar avanzar sobre derechos adquiridos de las masas, o lo que \u00e9stas consideran tales. Como dijo asustado a Reuters un veterano diplom\u00e1tico europeo, \u201cesto va a deshacer todo aquello que nuestros antecesores construyeron laboriosamente, y va a repudiar todo aquello que ellos defendieron en los \u00faltimos sesenta a\u00f1os. Esto va a armar un nuevo mapa geopol\u00edtico y dar lugar a nuevas tensiones. Podr\u00eda ser verdaderamente el fin de la Europa que conocemos hoy\u201d (<i>Buenos Aires Herald<\/i>, 10-11-11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2.2 Los socios ricos, los pobres y los esc\u00e9pticos<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El principal socio rico de la UE es Alemania, tanto por el tama\u00f1o de su econom\u00eda como por la buena salud capitalista de \u00e9sta. De hecho, es exactamente el \u00fanico pa\u00eds europeo que conjuga ambas condiciones: escala y cumplimiento (en general) de los est\u00e1ndares de deuda y d\u00e9ficit que busca imponer a los otros. Es por ende la \u00fanica naci\u00f3n grande de la eurozona con calificaci\u00f3n crediticia AAA.<\/p>\n<p>Mucho se ha escrito sobre las \u201cpeculiaridades nacionales\u201d de Alemania (y de Francia, y de Gran Breta\u00f1a, y de Italia\u2026 De hecho, uno de los rasgos comunes de los pa\u00edses europeos parece ser que todos se creen una excepci\u00f3n al resto). Hay bastante acuerdo, no obstante, en que tanto el gobierno como el electorado alem\u00e1n se debaten en una contradicci\u00f3n: no conciben a Alemania fuera del proyecto europeo, pero no parecen dispuestos a ir hasta el final para rescatar al euro de la crisis. De hecho, el gobierno alem\u00e1n se est\u00e1 mostrando incluso m\u00e1s \u201ceurope\u00edsta\u201d que las masas alemanas (incluida buena parte de la burgues\u00eda), lo que le ha tra\u00eddo a Merkel sucesivas derrotas electorales\u2026 a manos de partidos m\u00e1s europe\u00edstas que la coalici\u00f3n conservadora-liberal al frente del Estado. Como se quej\u00f3 un pol\u00edtico oficialista, \u201cla opini\u00f3n p\u00fablica alemana est\u00e1 contra el euro, pero no quiere saber nada con una alternativa a \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un informe, \u201cpocos alemanes temen un regreso del conflicto armado en Europa Occidental, la idea que provey\u00f3 el \u00edmpetu inicial de lo que los alemanes a menudo siguen llamando \u2018el proyecto de paz europeo\u2019. En su lugar, la prosperidad y la estabilidad econ\u00f3mica han pasado a ser las principales razones detr\u00e1s de la uni\u00f3n monetaria, un argumento que ahora muchos alemanes cuestionan despu\u00e9s de una serie de fallidos paquetes de ayuda. Una encuesta encargada por la estaci\u00f3n de televisi\u00f3n ZDF a comienzos de este mes muestra que tres cuartas partes de los alemanes est\u00e1n en contra de la ampliaci\u00f3n del fondo de rescate europeo (\u2026) la mayor\u00eda de los alemanes siguen considerando a una Europa unida como la clave para alcanzar una prosperidad y paz duradera en un continente con un legado de conflictos. De todos modos, muchos temen que se ver\u00e1n obligados a optar entre ver el colapso del euro o sacrificar su rigor fiscal a un estado supranacional europeo que financie a los pa\u00edses m\u00e1s propensos al endeudamiento, como Italia o Grecia\u201d (<i>Wall Street Journal<\/i>, 29-9-11).<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n europea es parte inescindible de la construcci\u00f3n de la Alemania de posguerra, inspiradora y\/o firmante de la mayor\u00eda de los proyectos continentales que abraz\u00f3 la burgues\u00eda alemana como una especie de \u201credenci\u00f3n\u201d del pasado nazi. Alemania no va a abdicar de esa vocaci\u00f3n con la facilidad con que lo har\u00edan los insulares brit\u00e1nicos, por ejemplo. Pero las condiciones que proponen pueden ser un remedio peor que la enfermedad.<\/p>\n<p>Por otra parte, el manejo de la crisis europea, que a pesar del \u201cduunvirato Merkozy\u201d ha tenido siempre como actor central a Alemania, dista de haber sido exitoso. No se trata s\u00f3lo de la parsimonia y lentitud para decidir (algunos citan una an\u00e9cdota de la infancia de Merkel para ilustrar la idea de que s\u00f3lo act\u00faa a \u00faltimo momento y bajo la presi\u00f3n m\u00e1s insoportable), sino de que ha debido abrazar un pragmatismo que casa mal con su dogmatismo econ\u00f3mico. As\u00ed, \u201ca medida que la crisis de deuda se profundizaba, Alemania ha debido retirarse de una l\u00ednea roja tras otra. El rescate de Grecia se supon\u00eda que era por \u00fanica vez; desde entonces, hubo que rescatar a Irlanda y Portugal, adem\u00e1s de nuevas versiones del rescate griego. El fondo de blindaje europeo se supon\u00eda que iba a ser temporario; ahora se convirti\u00f3 en permanente\u201d (\u201cGermany\u2019s euro question\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-9-11).<\/p>\n<p>Siguiendo esta l\u00ednea entre tibia y err\u00e1tica, venerables instituciones alemanas como el Bundestag (Parlamento) y la Corte Suprema tuvieron a Europa en vilo en cuanto a si aceptaban o rechazaban una medida tan b\u00e1sica como ampliar el fondo europeo de blindaje. La respuesta fue un s\u00ed que \u201cinclu\u00eda una serie de \u2018no\u2019: no a ning\u00fan aumento del FEEF por encima de 292.000 millones de euros; no a los eurobonos (\u2026) y no a un mayor financiamiento de los pa\u00edses en problemas por parte del BCE. En conjunto, estos rechazan implican un veto a un paquete lo suficientemente audaz como para terminar la crisis\u201d (\u201cThe country of \u2018no\u2019\u201d, <i>The Economist<\/i>, 29-10-11).<\/p>\n<p>En cambio, Nicolas Sarkozy insiste con la idea de una Europa a dos velocidades: la de los 17 de la eurozona, que aceptar\u00e1 determinadas reglas impuestas sobre todo por Francia y Alemania, y los 10 pa\u00edses de la UE con moneda propia. Por consiguiente, \u201cReino Unido, Rep\u00fablica Checa, Polonia y Suecia se han convertido en puntas de lanza de ese intento de condicionar (\u2018vetar\u2019, dice un representante de un Estado miembro de los 17) lo que se decide dentro de la eurozona sin querer asociarse al club de la moneda \u00fanica. (\u2026) Londres es el euroesc\u00e9ptico por antonomasia y no puede deshacerse de ese aire de superioridad que crispa a los otros, siempre exigiendo excepciones\u201d (Ricardo Mart\u00ednez de Rituerto, \u201cLa crisis fragmenta a una UE sin l\u00edderes\u201d, 25-10-11). Enseguida veremos c\u00f3mo manej\u00f3 David Cameron esta situaci\u00f3n, y sus consecuencias.<\/p>\n<p>Digamos que de los 10 pa\u00edses fuera del euro, 8 est\u00e1n formalmente en proceso de adoptarlo, y conforme a los tratados s\u00f3lo el Reino Unido y Dinamarca puede seguir indefinidamente fuera de la eurozona sin estar fuera de la UE. Eso alienta los temores de ese grupo de quedar afuera de una integraci\u00f3n mayor, que es exactamente lo que pretende Sarkozy y lo que Merkel busca evitar.<\/p>\n<p>Veamos esto con m\u00e1s detalle: \u201cSarkozy se refiri\u00f3 hace poco de manera abierta a la necesidad de crear un n\u00facleo de la eurozona, m\u00e1s o menos separado de los 10 estados no-euro (\u2026) Sarkozy matiz\u00f3 este separatismo latente, pero todav\u00eda habla de \u2018gobierno de la eurozona\u2019 y se queja del \u2018dumping social y fiscal\u2019 y la \u2018competencia desleal\u2019 en el seno de la UE (es decir, la Irlanda de bajos impuestos y los miembros del Este europeo de costos bajos). (\u2026) Merkel, en cambio, se ha cuidado de parecer inclusiva. Presionada por Sarkozy, acept\u00f3 nuevas cumbres de los 17. Pero en cuanto a reformar los tratados, marc\u00f3 su preferencia por hacerlo con los 27 miembros de la UE \u2018para evitar divisiones entre los pa\u00edses del euro y los no-euro\u2019. Sabe que la modificaci\u00f3n de los tratados por los 27 es la mejor manera, quiz\u00e1 la \u00fanica, de asegurar que est\u00e9n involucradas la Comisi\u00f3n Europea y la Corte Europea de Justicia. (\u2026) Un nuevo tratado separado con los 17 es seguramente lo que prefiere Sarkozy. Esto ayudar\u00eda a crear un n\u00facleo m\u00e1s duro, m\u00e1s exclusivo, lo m\u00e1s intergubernamental posible, y excluyendo a los brit\u00e1nicos, escandinavos y de Europa del Este, demasiado liberales. Merkel dice que \u00e9sta es la segunda mejor opci\u00f3n, y que incluso si se ve obligada a seguir esa ruta, buscar\u00e1 garantizar que los de afuera del euro puedan sumarse a las restricciones presupuestarias y seguir libres de unirse al euro en el futuro\u201d (\u201cOne problem, two visions \u2013 part III\u201d, <i>The Economist<\/i>, 2-12-11).<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n fue la que estall\u00f3 en la cumbre de diciembre, en la que David Cameron decidi\u00f3 dejar al Reino Unido afuera del esquema de redise\u00f1o de los tratados europeos. Por supuesto, el problema de fondo para Cameron es que los tratados reformados pod\u00edan incluir regulaciones financieras totalmente inaceptables para la City de Londres, por lejos la plaza financiera m\u00e1s fuerte de Europa. Cameron exigi\u00f3 garant\u00edas de que los intereses de la City no ser\u00edan afectados, en medio de la embestida de Sarkozy para implementar la tasa Tobin. No las obtuvo y qued\u00f3 fuera del esquema, desatando una oleada de euforia insular entre los m\u00e1s euroesc\u00e9pticos del Partido Conservador y una profunda preocupaci\u00f3n en el resto.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn2\">[2]<\/a> En efecto; los eurof\u00f3bicos pueden entusiasmarse con quedar fuera de la \u201cdecadencia del continente\u201d, pero la econom\u00eda brit\u00e1nica no est\u00e1 como para desentenderse del destino de la UE.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>De esta manera, el \u201cala liberal-tecnocr\u00e1tica\u201d de la UE, encabezada por Alemania, perdi\u00f3 un valioso aliado, y dej\u00f3 como h\u00e9roe del d\u00eda al l\u00edder del ala \u201cregulacionista-pol\u00edtica\u201d, Sarkozy. En alg\u00fan momento, Gran Breta\u00f1a pudo haber so\u00f1ado con ser el eje \u201cliberal\u201d de los 10, pero la realidad es que no hab\u00eda tanta uniformidad tampoco en ese club. Adem\u00e1s, la estrategia oportunista de Cameron fue demasiado flagrante: quer\u00eda obtener de la UE todo lo que pudiera, a cambio de ceder lo m\u00ednimo posible, o nada. Por ejemplo, se neg\u00f3 a aceptar cualquier profundizaci\u00f3n de coordinaci\u00f3n econ\u00f3mica fuera de los 17.<\/p>\n<p>Mientras Sarkozy acusaba a Cameron de querer transformar la City de Londres en una especie de islas Caim\u00e1n europeas, protegidas contra toda forma de regulaci\u00f3n, la respuesta brit\u00e1nica de que se pretend\u00eda preservar al conjunto del sistema financiero sonaba de lo m\u00e1s insincera y una pobre excusa para la defensa del inter\u00e9s propio. En general, la pr\u00e9dica de Londres es que \u201cla soluci\u00f3n a las desgracias de la eurozona es que Europa se vuelva m\u00e1s competitiva\u201d, lo que \u201ces visto en general como una alternativa ego\u00edsta a la solidaridad m\u00e1s que un intento de ayuda\u201d (\u201cHow Britain could leave Europe\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-12-11). En ese marco, no sorprende que incluso un habitual aliado del Reino Unido haya rechazado la pretensi\u00f3n brit\u00e1nica como un intento de lograr \u201cuna inaceptable ventaja competitiva\u201d, como dijo el premier holand\u00e9s Mark Rutte.<\/p>\n<p>Es por eso que \u201chay frustraci\u00f3n en Berl\u00edn ante lo que es visto como doble est\u00e1ndar brit\u00e1nico. Cameron le pide a la eurozona que haga m\u00e1s para salvar su moneda, pero no ofrece ninguna ayuda y exige ser consultado sobre las grandes decisiones (\u2026) En Bruselas, le pide a la UE que prevenga la ruptura del mercado \u00fanico, y defiende tozudamente reglas de libre comercio que se apliquen a todos. Sin embargo, en Londres, los ministros piden excepciones que le den a la patronal brit\u00e1nica una membres\u00eda desregulada y de bajo costo en el mercado com\u00fan. En Berl\u00edn se entiende que rehacer las reglas del mercado \u00fanico conducir\u00eda a varios pa\u00edses a exigir m\u00e1s protecci\u00f3n, lo contrario de lo que quieren los brit\u00e1nicos. B\u00e9lgica, por ejemplo, podr\u00eda presionar por m\u00e1s derechos laborales. Sarkozy, que enfrenta una dif\u00edcil campa\u00f1a por su reelecci\u00f3n, sostuvo que Europa no debe ser \u2018tonta\u2019 en lo que hace al comercio global, y propuso impuestos de la UE a las importaciones para contribuir a sostener los sistemas de bienestar europeos. (\u2026) La prioridad de Alemania es establecer reglas que impongan una supervisi\u00f3n sin precedentes de las econom\u00edas de la eurozona. Si el Reino Unido pide un precio demasiado alto para dar su consentimiento, Alemania, a rega\u00f1adientes, ir\u00e1 a un nuevo tratado fuera del sistema de la UE\u201d (\u201cBritain, not leaving but falling out of the EU\u201d, 9-12-11).<\/p>\n<p>Eso fue exactamente lo que pas\u00f3 en la cumbre de diciembre, con la salvedad de que el \u201cnuevo tratado por fuera de la UE\u201d termina estableciendo de hecho el verdadero sistema de funcionamiento de la UE, con la casi totalidad de los 27 capitulando a las exigencias de ajuste decenal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2.3 Dos modelos de \u201cgobernanza europea\u201d en pugna<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, si en la UE todos son soberanos, unos lo son m\u00e1s que otros. El eje de decisiones germano-franc\u00e9s no est\u00e1 unificado alrededor de un problema clave: qui\u00e9nes y c\u00f3mo toman esas decisiones en nombre de la UE. El resultado del portazo de Cameron es por ahora el que deseaba Sarkozy: no un as\u00e9ptico tratado escrito cuyo cumplimiento quede en manos de instituciones \u201cindependientes\u201d, sino un mecanismo de cumbres pol\u00edticas frecuentes donde los jefes de Estado de los pa\u00edses n\u00facleo ponen las reglas al resto, ya sin la cargosa presencia brit\u00e1nica. Adem\u00e1s, los pa\u00edses de orientaci\u00f3n m\u00e1s antiregulacionista y pro mercado son justamente los que no pertenecen a la eurozona.<\/p>\n<p>Sarkozy, el 8 de noviembre, dej\u00f3 en claro el criterio franc\u00e9s: una Europa \u201cfederal\u201d con los 17 euromiembros y una Europa \u201cconfederal\u201d, m\u00e1s laxa, con los otros 10. Las razones que da son las siguientes: \u201cNo se puede tener moneda \u00fanica sin convergencia e integraci\u00f3n econ\u00f3mica. Es imposible. Y no se puede pedir federalismo y al mismo tiempo agrandar la UE. Es imposible, hay una contradicci\u00f3n. Somos 27, y obviamente debemos abrirnos a los Balcanes. Seremos 33 o 34. Supongo que nadie puede creer que el federalismo y la integraci\u00f3n total puedan ser posibles con 34 o 35 pa\u00edses (\u2026) \u00bfQu\u00e9 hacemos, entonces? Por lo pronto, francamente, la moneda \u00fanica es una gran idea, pero fue extra\u00f1o crearla sin hacerse la pregunta de c\u00f3mo se gobernar\u00eda [Sarkozy usa el t\u00e9rmino \u201cgovernance\u201d, que se suele traducir como \u201cgobernanza\u201d, es decir, esquema o forma de gobierno], y sin preguntarse por la convergencia econ\u00f3mica. Honestamente, es bueno tener una visi\u00f3n, pero faltan detalles: hicimos una moneda \u00fanica, pero mantenemos sistemas econ\u00f3micos que no s\u00f3lo no convergen, sino que tienden a divergir. Y no s\u00f3lo hacemos una moneda \u00fanica sin convergencia, sino que tratamos de deshacer las reglas del pacto inicial. No puede funcionar (\u2026) No habr\u00e1 moneda \u00fanica sin mayor integraci\u00f3n econ\u00f3mica. Eso es seguro, y es adonde estamos yendo. \u00bfDebemos tener las mismas reglas para los 27? No, absolutamente no (\u2026) En \u00faltima instancia, claramente va a haber dos planos europeos: uno hacia una mayor integraci\u00f3n en la eurozona y otro m\u00e1s confederal en la UE (\u2026) No creo que haya suficiente integraci\u00f3n econ\u00f3mica en la eurozona, los 17, y hay demasiada integraci\u00f3n en la UE de 27\u201d (discurso del 8-11-11 en Cannes).<\/p>\n<p>La idea no es nueva, e incluso tiene un nombre\u2026 alem\u00e1n: \u201cKerneuropa\u201d (\u201cn\u00facleo de Europa\u201d), ya que fue promovida en 1994 por el actual ministro de Finanzas alem\u00e1n, Wolfgang Sch\u00e4uble. Pero aunque se apoya sobre bases innegablemente reales, el proyecto tiene riesgos: \u201cSarkozy parece sugerir que los problemas de Europa \u2013deuda y alto desempleo\u2013 se deben al \u2018dumping\u2019 social, ambiental y monetario de los pa\u00edses en desarrollo con pol\u00edticas comerciales \u2018agresivas\u2019. Con 27 pa\u00edses, la UE es demasiado grande para que Francia sea se\u00f1ora del resto, y es demasiado liberal en lo econ\u00f3mico para las inclinaciones proteccionistas de Francia. De ah\u00ed que Sarkozy abogue por una eurozona m\u00e1s peque\u00f1a, confortable y \u2018federalista\u2019. (\u2026) Tales ideas parecieron desvanecerse con la extensi\u00f3n hacia el este de la UE en 2004 y el rechazo de la constituci\u00f3n europea en Francia en 2005. Pero la crisis de la deuda de la eurozona est\u00e1 reviviendo estos sue\u00f1os. (\u2026) Si la eurozona sobrevive a la crisis (\u2026) requerir\u00e1 con toda seguridad una profunda reforma de los tratados de la UE. Si se hace como es debido (\u2026) la creaci\u00f3n de una UE m\u00e1s flexible y de geometr\u00eda variable podr\u00eda aliviar muchas de las tensiones actuales. Ya no ser\u00eda necesario que nuevas extensiones de la UE sean cruciales, y la mayor integraci\u00f3n ya no tendr\u00eda que ser impuesta a quienes no la deseen. (\u2026) Pero si se hace mal, que es lo que uno teme que Sarkozy pretende, ser\u00e1 una receta para dividir Europa. No una Europa a dos velocidades, sino dos Europas separadas (\u201cTwo-speed Europe, or two Europes?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-11-11).<\/p>\n<p>Por otra parte, la necesidad tiene cara de hereje, y hasta los mismos bur\u00f3cratas de la UE admiten que ciertas decisiones no pueden quedar en manos de instituciones no electivas: Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, que representa a los 27 jefes de Estado de la UE, fue quien arm\u00f3 el esquema de cumbres regulares de presidentes de la zona euro. Algo que \u201cbien puede transferir poder de la CE (el funcionariado de la UE) y los ministros de Finanzas a los jefes de Estado. El euro es ahora <i>Chefsache<\/i>: asunto de l\u00edderes\u201d (\u201cIn the Brussels bunker\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-9-11).<\/p>\n<p>Asunto de l\u00edderes, es decir, no de instituciones\u2026 ni del electorado. La pretensi\u00f3n de Merkel es una \u201cgobernanza\u201d basada en un sistema federal con fuerte disciplina fiscal, m\u00e1s peso de las instituciones \u201cindependientes\u201d de los gobiernos (Comisi\u00f3n Europea, Corte Europea de Justicia, Banco Central Europeo, Parlamento Europeo) y un \u201cverdadero automatismo\u201d, como lo llam\u00f3, en la toma de decisiones.<\/p>\n<p>En particular, el rol del BCE es algo que Merkel y en general la burgues\u00eda alemana ven como inviolable. Esto ha resultado en una relativa par\u00e1lisis e irritantes demoras en el manejo de la crisis de la deuda, que veremos en la parte econ\u00f3mica. En todo caso, y a diferencia de todos los dem\u00e1s bancos centrales del mundo, empezando por el brit\u00e1nico y la Reserva Federal de EE.UU., el BCE tiene vedado el camino de prestar a los gobiernos. Tambi\u00e9n a diferencia de la Reserva Federal, que en su carta org\u00e1nica hace referencia a promover la creaci\u00f3n de empleo, el BCE, nacido en junio de 1998, tiene \u201cuna \u00fanica prioridad: mantener la estabilidad de precios (art. 282, \u00a7 2 del Tratado de Funcionamiento de la Uni\u00f3n Europea). Sus otros objetivos est\u00e1n subordinados a esta cl\u00e1usula\u201d (A. Dumini y F. Ruffin, \u201c\u2018Independencia\u2019 para favorecer los negocios financieros\u201d, <i>Le Monde diplomatique<\/i> Cono Sur, noviembre 2011).<\/p>\n<p>Merkel es inflexible en este punto. En un discurso a fines de noviembre, sostuvo que \u201cla tarea del BCE es distinta de la de la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra. Est\u00e1 estampada en los tratados: su tarea es asegurar la estabilidad monetaria\u201d. Se trata aqu\u00ed, tambi\u00e9n de un reflejo del sistema alem\u00e1n, con sus instituciones federales fuertes que ponen l\u00edmites a la \u201carbitrariedad de los pol\u00edticos\u201d.<\/p>\n<p>Frente a esta terca adhesi\u00f3n a reglas y \u201cprincipios\u201d, el m\u00e1s pragm\u00e1tico Sarkozy, en cambio, busca una \u201cgobernanza intergubernamental\u201d, m\u00e1s pol\u00edtica y menos tecnocr\u00e1tica. Veamos c\u00f3mo lo plantea el propio presidente franc\u00e9s: \u201cEuropa sin pol\u00edtica, Europa en piloto autom\u00e1tico que aplica ciegamente las reglas de la competencia y el libre comercio, es una Europa que no puede afrontar crisis (&#8230;) Una Europa m\u00e1s democr\u00e1tica es una donde deciden los pol\u00edticos responsables [ante el electorado]. La fundaci\u00f3n de Europa no es ua marcha hacia el supranacionalismo. La crisis ha empujado a jefes de Estado y de gobierno a asumir responsabilidades cada vez mayores porque, en el fondo, s\u00f3lo ellos tienen la legitimidad democr\u00e1tica para decidir. As\u00ed, la integraci\u00f3n europea debe pasar a trav\u00e9s del intergubernamentalismo porque Europa debe tomar decisiones estrat\u00e9gicas, pol\u00edticas\u201d. Es imposible no percibir aqu\u00ed la traza del sistema presidencialista franc\u00e9s; otra vez la diferencia entre los sistemas de la V Rep\u00fablica francesa y la Bundesrepublik alemana.<\/p>\n<p>La inclinaci\u00f3n de Alemania por las \u201cinstituciones independientes\u201d incluye la Comisi\u00f3n Europea, el nexo entre los 17 y los 10, cuya relaci\u00f3n Merkel quiere preservar. El manejo \u201cpol\u00edtico\u201d que pretende Sarkozy, en cambio, deja poco o ning\u00fan lugar a la CE, y por extensi\u00f3n a\u00edsla a los 10, que Francia quiere cada vez m\u00e1s lejos de la eurozona. El comentario indignado de <i>The Economist<\/i> al respecto es \u201cm\u00e1s Europa no deber\u00eda querer decir m\u00e1s Sarkozy y menos mercado \u00fanico\u201d (\u201cEurope against the people?\u201d, 12-11-11)<\/p>\n<p>Por otro lado, es cierto que esta sociedad de rivales es desigual. Alemania lleva el peso principal, mientras Francia, cuya econom\u00eda est\u00e1 m\u00e1s expuesta y es menos din\u00e1mica que la de su vecino, lucha para seguir siendo el m\u00e1s d\u00e9bil de los fuertes y no el m\u00e1s fuerte de los d\u00e9biles. Pero este duunvirato es indispensable para el manejo pol\u00edtico de la crisis; entre otras razones, porque es muy peligroso que Alemania quede como la que toma todas las decisiones. En este respecto, la memoria hist\u00f3rica europea tiene un peso dif\u00edcil de medir desde fuera del continente.<\/p>\n<p>Dicho esto, \u201cel motor franco-alem\u00e1n sigue siendo crucial. En estos d\u00edas, ser\u00eda m\u00e1s preciso llamarlo motor germano-franc\u00e9s. O mejor todav\u00eda, una moto BMW con un sidecar Peugeot, Merkel en pantalones de cuero y Sarkozy flameando detr\u00e1s. Como dijo un veterano eur\u00f3crata, la sociedad sirve \u2018para esconder la fuerza de Alemania y la debilidad de Francia\u2019\u201d (\u201cThe driver and the passenger\u201d, <i>The Economist<\/i>, 15-10-11).<\/p>\n<p>Mientras \u201cMerkozy\u201d resuelve sus cuitas, la crisis de deuda soberana sigue su curso. Y la muestra de que unos son m\u00e1s soberanos es elocuente: \u201cEl sistema <i>ad hoc<\/i> que se ha desarrollado durante la crisis de deuda podr\u00eda ser denominado una doctrina de relativa soberan\u00eda fiscal: cuanto m\u00e1s sanas son sus cuentas nacionales, tanto mayor ser\u00e1 su autonom\u00eda. Pa\u00edses que pidieron rescates, como Grecia, Irlanda y Portugal, tuvieron que negociar recortes de gastos y reformas estructurales cada tres meses con inspectores de la UE y del FMI. Pero los grandes Estados de la UE est\u00e1n decididos a evitar que esa vigilancia les sea impuesta por ley. Francia encabez\u00f3 la resistencia contra cualquier multa autom\u00e1tica a los pa\u00edses que violen las reglas presupuestarias, y Merkel dice que Alemania no aceptar\u00e1 sanciones a los excesivos super\u00e1vits comerciales, la principal contribuci\u00f3n de Berl\u00edn al desequilibrio econ\u00f3mico\u201d (Paul Taylor, \u201cCuando la soberan\u00eda choca con la integraci\u00f3n\u201d, Reuters, 26-9-11).<\/p>\n<p>Precisamente, en cuanto al lugar del resto de los pa\u00edses europeos, suele decirse que los pa\u00edses grandes prefieren un funcionamiento intergubernamental que les da m\u00e1s peso, mientras que los m\u00e1s chicos se sienten menos intimidados en un esquema comunitario. Pero el tama\u00f1o es una variable menos importante que la situaci\u00f3n concreta de cada pa\u00eds y su relaci\u00f3n con el eje franco-alem\u00e1n. Por ejemplo, Grecia en su momento y quiz\u00e1 otros luego se juegan todo a la carta de las \u201cdecisiones pol\u00edtico-estrat\u00e9gicas\u201d, porque si quedan librados al \u201cautomatismo de las instituciones federales europeas\u201d su suerte est\u00e1 echada.<\/p>\n<p>Ante la reforma de los tratados que ya est\u00e1 en marcha (enseguida veremos los detalles) y el draconiano programa fiscal al que esta reforma obliga, las econom\u00edas m\u00e1s deterioradas se preguntan cu\u00e1les son, exactamente, los m\u00e1rgenes de soberan\u00eda que les quedan luego de comprometer la pol\u00edtica impositiva, las metas de recaudaci\u00f3n, gasto, d\u00e9ficit y otras decisiones atadas a la \u201cregla de oro\u201d presupuestaria. Tales condicionamientos lleva a algunos a decir: \u201cNace una nueva Europa, vertical y no horizontal; contable antes que pol\u00edtica y jur\u00eddica; acaso endog\u00e1mica antes que plural\u201d (Alejandro Di Giacomo, \u201cUnos en el VIP, otros en el horno\u201d, BAE, 1-12-11).<\/p>\n<p>El proyecto europeo supon\u00eda afianzar la identidad supranacional conservando la autonom\u00eda y soberan\u00eda nacionales. Posiblemente, cuando termine de tomar forma la \u201cnueva UE\u201d, el tinglado europeo sea visto por las masas no como un veh\u00edculo para el progreso armonioso de naci\u00f3n y continente, sino como un instrumento de opresi\u00f3n de la naci\u00f3n por el continente, manejado o bien por bur\u00f3cratas no electos o por potencias continentales que engendran una creciente hostilidad. Ese fantasma es el que conjuraron, cada cual a su manera, el ministro de Finanzas polaco Rotowski en septiembre y el primer ministro italiano Mario Monti en enero de 2012.<\/p>\n<p>En esa gradual e inevitable p\u00e9rdida de categor\u00eda, las naciones por primera vez descubren que para ser \u201cm\u00e1s europeas\u201d hay que pagar un alto precio que no estaba incluido en los tratados originales en beneficio de una entidad que se percibe como cada vez m\u00e1s abstracta y hostil. Por un lado, deben resignar soberan\u00eda sobre decisiones econ\u00f3micas; por el otro, y lo que es incluso m\u00e1s humillante, deben resignar \u201ccalidad democr\u00e1tica\u201d. A esto \u00faltimo nos referiremos ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2.4 La \u201cdemocracia\u201d bajo fuego<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No la menor de las contradicciones que motoriza la crisis es la de las necesidades de \u201clos mercados\u201d y el procesamiento pol\u00edtico de las decisiones econ\u00f3micas. En verdad, es distintiva del capitalismo la separaci\u00f3n entre esferas econ\u00f3mica y pol\u00edtica, y la relaci\u00f3n entre ambas siempre ha sido objeto de atenci\u00f3n de marxistas y no marxistas. Las crisis globales como la que sacuden a Europa y el mundo no hacen m\u00e1s que poner de manifiesto esa contradicci\u00f3n entre esas dos ruedas que en \u00e9pocas normales funcionan engranadamente y ahora se obstruyen una a otra.<\/p>\n<p>Desde el advenimiento del capitalismo mundializado y \u201cneoliberal\u201d, una de sus tendencias ha sido la de socavar sistem\u00e1ticamente el funcionamiento del andamiaje normal de la democracia burguesa cl\u00e1sica. Incluso se ha llegado a teorizar sobre la incompatibilidad \u00faltima entre el capitalismo salvaje de mercado y las instituciones democr\u00e1tico-burguesas (para no hablar de una democracia m\u00e1s sustantiva y menos formal).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn4\">[4]<\/a> No hay espacio para tratar aqu\u00ed el tema; en todo caso, observemos que la crisis europea est\u00e1 tomando rasgos in\u00e9ditos para el continente desde la posguerra tambi\u00e9n en el plano del r\u00e9gimen pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La manifestaci\u00f3n m\u00e1s escandalosa del \u201cgobierno de los mercados\u201d fue que tras la ca\u00edda de Silvio Berlusconi en Italia y de Giorgios Papandreu en Grecia, no hubo ninguna elecci\u00f3n para elegir reemplazante. \u00bfQui\u00e9nes pusieron en el gobierno a Mario Monti y Lukas Papademos, dos bur\u00f3cratas de carrera del BCE y ex directivos de Goldman Sachs? Una oscura combinaci\u00f3n de \u201clos mercados\u201d, la CE y el duunvirato Merkozy.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Por supuesto, que \u201clos mercados\u201d impongan o depongan candidatos es cosa habitual en pa\u00edses de la periferia. \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina han visto casos an\u00e1logos por decenas. Lo nuevo es que tales pr\u00e1cticas propias de pa\u00edses bananeros tengan lugar en \u201cla cuna de la democracia\u201d. Estos verdaderos rasgos de semicolonia en los pa\u00edses europeos dicen mucho del nuevo orden mundial post crisis que puede sobrevenir, tema que no podemos desarrollar aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La burla abierta a cuanto se conciba como mecanismo democr\u00e1tico se hace mucho m\u00e1s amarga cuando se recuerda el caso Papandreu. Agobiado por la protesta de masas en las calles y las exigencias de los l\u00edderes europeos y la \u201ctroika\u201d (FMI, Banco Mundial, Comisi\u00f3n Europea) encargada de aprobar o vetar los pr\u00e9stamos que necesitaba Grecia, Papandreu \u2013un pol\u00edtico de lo m\u00e1s previsible, miembro de la casta gobernante en Grecia por d\u00e9cadas\u2013 sac\u00f3 un as de la manga que aterroriz\u00f3 a todos los l\u00edderes de la UE: el voto.<\/p>\n<p>En efecto, Papandreu propuso a fines de octubre someter a refer\u00e9ndum el acuerdo de ajuste brutal que se le propon\u00eda. La indignaci\u00f3n en la CE y la cumbre de l\u00edderes fue infinita: \u00bfqui\u00e9n es este traidor, a quien apenas le permitimos que se sostenga en el cargo, que pretende someter nuestros dictados a\u2026 votaci\u00f3n popular? La sola idea de que alguien m\u00e1s all\u00e1 de las jerarqu\u00edas europeas pudiera tener decisi\u00f3n sobre estos temas le hizo ver rojo a todo el establishment. Por una vez, la eurocracia habl\u00f3 con una sola voz: Papandreu est\u00e1 loco, insano, demente; debe anular el refer\u00e9ndum y renunciar ya mismo.<\/p>\n<p>Pasado su brote democr\u00e1tico, Papandreu se avino humildemente al reclamo furibundo de toda la burgues\u00eda europea, que pensaba con sudor fr\u00edo qu\u00e9 ser\u00eda de ella si el ejemplo cund\u00eda. No el de la revoluci\u00f3n social: el del mero, formal y aburrido voto universal. Antes de que le bajara la fiebre y renunciara, Papandreu tuvo tiempo de decir sus \u00faltimas palabras: \u201cLa democracia est\u00e1 viva en Grecia, los griegos deben decidir\u201d. Cabe colegir de este episodio, entonces, que la democracia est\u00e1 muerta en Grecia. Los griegos finalmente no s\u00f3lo no decidieron qu\u00e9 deb\u00eda hacer el gobierno con el paquete de austeridad del FMI, sino que ni siquiera decidieron qui\u00e9n deb\u00eda reemplazar al atrevido que sugiri\u00f3\u2026 que el pueblo pod\u00eda emitir su voz sobre algo.<\/p>\n<p>En verdad, la \u00fanica democracia viva en Grecia no es la de la lamentable inanidad de las instituciones parlamentarias burguesas, sino la de los trabajadores y j\u00f3venes griegos que, en las calles, siguen afirmando tozudamente que tienen derecho a decidir.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n es el origen de toda la legitimidad de la actual pol\u00edtica propuesta para la UE. Sus consecuencias s\u00f3lo pueden ser gravosas para las masas, y es de suponer que \u00e9stas quieran decir algo el respecto. La novedad es que \u201clos l\u00edderes\u201d, \u201clos mercados\u201d y las \u201cinstituciones europeas\u201d buscan desesperadamente la manera de anular toda forma de expresi\u00f3n de las masas que obliguen a algo a la eurocracia. En una palabra, buscan c\u00f3mo no consultar ni rendir cuentas a nadie por lo que hacen y har\u00e1n. La crisis del euro es <i>Chefsache<\/i>, no <i>Massensache<\/i>.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente no hay plano en que la \u201cdemocracia\u201d no quede malparada. Por ejemplo, la \u201cnueva UE\u201d plantea el problema de pol\u00edticos que deben ser votados, y para ello deben convencer a las masas de que acepten programas econ\u00f3micos de ajuste. Una salida que se encontr\u00f3 en Grecia e Italia es que la tarea quede a cargo de \u201cno pol\u00edticos\u201d, es decir, tecn\u00f3cratas designados a dedo. Pero dif\u00edcilmente esa conveniente soluci\u00f3n est\u00e9 a mano en todos los pa\u00edses, para no hablar de que es imposible volverla permanente, salvo advenimiento de la dictadura continental del mercado.<\/p>\n<p>Al respecto, nuestra corriente ha dicho que \u201cla colosal \u2018democracia\u2019 de la Uni\u00f3n Europea no ha llegado a ser un r\u00e9gimen dictatorial de partido \u00fanico pero s\u00ed de programa \u00fanico: el neoliberal. Dicho de otro modo: la democracia burguesa europea viene en una involuci\u00f3n que la hace cada vez menos democr\u00e1tica y m\u00e1s vaciada de contenido. Es cada vez m\u00e1s una expresi\u00f3n directa, casi sin mediaciones, de las oligarqu\u00edas corporativas y financieras de la UE. La crisis est\u00e1 profundizando esta involuci\u00f3n, que puede tener, potencialmente, consecuencias explosivas, en la medida que el \u2018pueblo soberano\u2019 (hoy condenado al desempleo masivo, la precarizaci\u00f3n, la baja de salarios y la p\u00e9rdida de lo que restaba del estado de bienestar en cuanto a salud, educaci\u00f3n, retiro, etc.), caiga en cuenta que en verdad no tiene soberan\u00eda alguna&#8230; Este r\u00e9gimen de programa \u00fanico est\u00e1 produciendo una peligrosa p\u00e9rdida de legitimidad de las democracias europeas. No es casual que el movimiento de los \u2018indignados\u2019 haya surgido en el Estado espa\u00f1ol bajo la consigna de \u201c\u00a1Democracia real, ya\u201d! Por supuesto, se trata de una ilusi\u00f3n (que mediante reformas las actuales \u2018democracias\u2019 pueden mejorar y volverse \u2018reales\u2019), pero que expresa una leg\u00edtima protesta ante el vaciamiento de todo contenido y la burla que implica el circo electoral bipartidista\u201d (Claudio Testa, \u201cLa nueva \u2018eurodemocracia\u2019: el gobierno directo de los bancos y corporaciones\u201d, <i>Socialismo o Barbarie<\/i>, 15-11-11).<\/p>\n<p>De este modo, la elite europea, adem\u00e1s de encontrar una receta econ\u00f3mica o financiera para la crisis, debe afrontar \u201cla cuesti\u00f3n m\u00e1s profunda de la democracia. Todas las opciones para una mayor integraci\u00f3n implican una transferencia de soberan\u00eda que, hasta hace poco [clara referencia a los refer\u00e9ndums de la constituci\u00f3n europea, rechazada en Francia y Holanda], pocos habr\u00edan pensado como deseable o incluso posible. \u00bfEs eso realmente lo que quieren los europeos? (\u2026) Dictar las decisiones de los estados sobre presupuesto y pol\u00edticas econ\u00f3micas se mete hasta el seno mismo de los gobiernos nacionales (\u2026) La crisis ha expuesto la contradicci\u00f3n entre uni\u00f3n monetaria y pol\u00edticas econ\u00f3micas nacionales. El intento de resolverla va a dar lugar a la tensi\u00f3n entre integraci\u00f3n europea y soberan\u00eda nacional. Sin m\u00e1s legitimidad democr\u00e1tica, la integraci\u00f3n est\u00e1 condenada\u201d (\u201cIn the Brussels bunker\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-9-11).<\/p>\n<p>La iron\u00eda del asunto es que los pasos actuales hacia una \u201cmayor integraci\u00f3n\u201d no s\u00f3lo no parten de la premisa de \u201cm\u00e1s legitimidad democr\u00e1tica\u201d, sino que lo primero que hacen es precisamente socavar lo poco que queda de ella. Lo que no es de extra\u00f1ar, porque la tendencia actual en el estado de \u00e1nimo de las masas no tiende a lanzarse a un megaestado europeo federal, sino m\u00e1s bien al contrario, hacia la desintegraci\u00f3n de la eurozona y la UE: \u201c\u00bfQu\u00e9 posibilidad hay de que la UE pueda acordar un salto hacia mayor integraci\u00f3n fiscal? \u00bfY qu\u00e9 posibilidad hay de que los ciudadanos lo voten? La UE pas\u00f3 buena parte de una d\u00e9cada escribiendo una constituci\u00f3n, luego rechaz\u00e1ndola y finalmente revivi\u00e9ndola en 2009 como Tratado de Lisboa\u201d (\u201cGermany\u2019s euro question\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-9-11).<\/p>\n<p>La \u201cdemocracia\u201d es tambi\u00e9n fuente de problemas fronteras adentro, porque donde hay democracia, hay pol\u00edticos (no t\u00e9cnicos), que necesitan votos y por lo tanto recurren a la demagogia de sobornar al soberano: \u201cLas soluciones a la crisis de deuda europea parecen hacer a un lado el gobierno democr\u00e1tico. (\u2026) la idea, supuestamente, es que estos candidatos [Monti y Papademos], que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de las contiendas partidarias, podr\u00e1n tomar las decisiones impopulares a las que otros pol\u00edticos escapan. Pero definir esas pol\u00edticas como impopulares implica que la mayor\u00eda de los votantes no estar\u00e1 de acuerdo con ellas. Tal vez \u00e9ste sea un problema inevitable con la democracia. Los pol\u00edticos ganan el apoyo de los votantes ofreci\u00e9ndoles prebendas: beneficios, trabajos en el sector p\u00fablico, menos impuestos (\u2026) Una vez concedidas, estas prebendas son vistas como derechos, y quienes las reciben se convierten en un poderoso electorado contra el cambio. (\u2026) Esto pasa tambi\u00e9n en el sector empresario, con beneficios impositivos, gasto de defensa e infraestructura, etc. De modo que los contribuyentes pueden estar a favor de recortar el d\u00e9ficit en general, pero en contra de propuestas espec\u00edficas de recortes. (\u2026) En EE.UU., el recorte del d\u00e9ficit se ha asignado a un supercomit\u00e9 (\u2026). Esto al menos es democr\u00e1tico, en el sentido de que lo vot\u00f3 el Congreso. Pero lo que un Congreso vota, otro lo puede descartar (\u2026). En Europa, llama la atenci\u00f3n que ahora todos ponen sus esperanzas en que el BCE, un ente sin mandato democr\u00e1tico, act\u00fae cuando fracasan los pol\u00edticos\u201d (\u201cDebt and democracy\u201d, <i>The Economist<\/i>, 11-11-11).<\/p>\n<p>Esto requiere ciertas aclaraciones. Es verdad que el BCE juega (o se espera que lo haga) un rol decisivo en la definici\u00f3n de medidas anticrisis. Pero no lo es tanto que \u201ctodos\u201d ven con buenos ojos la \u201cindependencia\u201d del BCE. Merkel, sin duda, es la que m\u00e1s sostiene el car\u00e1cter tecnocr\u00e1tico del BCE y lo quiere mantener libre de las injerencias \u201cpol\u00edticas\u201d. Es precisamente por esa raz\u00f3n que, cuando el BCE decidi\u00f3, bajo presi\u00f3n de \u201clos pol\u00edticos\u201d, empezar a comprar m\u00e1s bonos de pa\u00edses en problemas, J\u00fcrgen Stark, el miembro alem\u00e1n de la junta directiva del banco, renunci\u00f3 a principios de septiembre (el director todav\u00eda era Trichet) a modo de protesta por esta \u201cpolitizaci\u00f3n\u201d de las decisiones. Francia, en cambio, espera que la conducci\u00f3n del italiano Mario Draghi se muestre m\u00e1s sensible a las necesidades de la eurozona y se maneje, en suma, con criterios m\u00e1s pol\u00edticos. Y su discurso al Parlamento Europeo del 1\u00ba de diciembre dio un impulso decisivo al \u201cnuevo acuerdo fiscal\u201d que est\u00e1 en la base de la reforma a los tratados de la UE, como veremos en detalle.<\/p>\n<p>Es este contexto el que convirti\u00f3 en una afrenta inaceptable la movida de Papandreu de \u201capelar al pueblo\u201d. El reproche subyacente no s\u00f3lo era referido a la evidente derrota del ajuste en las urnas y la consiguiente perturbaci\u00f3n pol\u00edtica continental. Se trat\u00f3 de una jugada que, por as\u00ed decirlo, lo pon\u00eda fuera del elenco de los que administran la crisis. Algo as\u00ed como \u201ctodos sabemos que lo que estamos haciendo es impopular. Todos tenemos que enga\u00f1ar y evitar a nuestro electorado; Merkel busca soluciones a su manera cuando su electorado le pide que deje caer a Grecia; Sarkozy prometi\u00f3 solemnemente que jam\u00e1s har\u00eda ajustes para ponerse a la cabeza de ellos despu\u00e9s, y as\u00ed todos. Usted, Papandreu, al pretender abdicar de este enga\u00f1o permanente al que sometemos a las masas y poner la decisi\u00f3n en sus manos, no s\u00f3lo demuestra su incompetencia pol\u00edtica, sino que ha quebrado la confianza rec\u00edproca que hay entre nosotros de que estamos jugando al mismo juego\u201d. Por eso la indignaci\u00f3n en los c\u00edrculos del poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico y europeo fue tan profunda y un\u00e1nime: lo de Papandreu exced\u00eda el mal c\u00e1lculo pol\u00edtico para pasar a ser una traici\u00f3n. Hay l\u00edmites que no se tocan, y en lo posible ni se mencionan.<\/p>\n<p>A esto ha llegado la decadencia del r\u00e9gimen pol\u00edtico. La Uni\u00f3n Europea se ha autoerigido siempre como el ep\u00edtome y guardi\u00e1n \u00faltimo de la \u201cdemocracia\u201d. Las reglas de la UE excluyen, por ejemplo la membres\u00eda de un estado \u201cno democr\u00e1tico\u201d. Las groser\u00edas bonapartistas del populista de derecha Viktor Orban en Hungr\u00eda han merecido un apoyo org\u00e1nico de la UE a la oposici\u00f3n. Pero, en cambio, los cuasi superpoderes de Monti y Papademos son calurosamente respaldados en nombre de la \u201csalvaci\u00f3n de Europa\u201d. Al respecto, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ya hab\u00eda dado su apoyo a Monti aun antes de asumir con una definici\u00f3n impecable de cu\u00e1les son las prioridades \u201cinstitucionales\u201d: \u201cItalia lo que necesita son reformas y no elecciones\u201d.<\/p>\n<p>La sentencia no vale s\u00f3lo para Italia, sino para toda Europa. Es la burgues\u00eda de todos los pa\u00edses de la UE la que acepta que las \u201cnuevas reglas\u201d que pueden intentar darle una salida capitalista a la crisis son intragables para las masas: \u201cDado que reformas del tratado va a haber (\u2026) lo primero es evitar referendos populares, que ponen los pelos de punta a los responsables de la UE\u201d (Ricardo Mart\u00ednez de Rituerto, \u201cLa crisis fragmenta a una UE sin l\u00edderes\u201d, en el sitio web Socialismo o Barbarie, 25-10-11)<\/p>\n<p>As\u00ed, el \u201cd\u00e9ficit democr\u00e1tico\u201d funciona a todos los niveles: dentro de cada pa\u00eds, los gobernantes deciden cada vez m\u00e1s a espaldas de y contra las masas; a nivel europeo, los pa\u00edses \u201cpeque\u00f1os\u201d o en problemas se encuentran con que las decisiones son tomadas por otros en su nombre. Sarkozy lo dijo con todas las letras, lo que gener\u00f3 m\u00e1s de un rapto de indignaci\u00f3n ante este flagrante quiebre de las \u201cformas europeas\u201d. Y en este punto no hay conflicto de intereses o estilos entre los grandes: Sarkozy dice con m\u00e1s franqueza lo que los alemanes tambi\u00e9n hacen. Como observ\u00f3 un alto funcionario del gobierno alem\u00e1n, la eurozona no s\u00f3lo necesita una buena depuraci\u00f3n sino m\u00e9todos de funcionamiento m\u00e1s expeditivos y menos galantes: \u201cNo podemos hablar con una sola voz y tomar decisiones duras en la eurozona tal como es hoy. No se puede tener un mecanismo de un pa\u00eds, un voto\u201d (Reuters, Buenos Aires Herald, 10-11-11). En suma: basta de esta est\u00fapida democracia europea donde el voto de Malta o Letonia vale lo mismo que el de Alemania o Francia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Asoman elementos de semicolonizaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este panorama obliga a repensar ciertos cambios en pautas geopol\u00edticas que mostraron hasta el presente probada estabilidad, como la divisi\u00f3n del mundo entre pa\u00edses capitalistas centrales y periferia. Europa era claramente percibida, como un todo, como parte del centro. Sin duda, una cosa es el imperialismo franc\u00e9s, brit\u00e1nico o alem\u00e1n y otra Espa\u00f1a, Irlanda, Hungr\u00eda, Portugal o Grecia. El espejismo de la prosperidad europea post ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn hasta pr\u00e1cticamente la crisis Lehman hab\u00eda dado lugar a toda una serie de elucubraciones poco serias sobre la definitiva incorporaci\u00f3n de los \u201csocios pobres\u201d de la UE al club de los ricos. Se hablaba del boom espa\u00f1ol, del \u201ctigre celta\u201d y casos parecidos. Estas ilusiones no pasaban de tales, y en otro lugar hemos combatido la idea de que el club de los pa\u00edses poderosos mutara de manera tan r\u00e1pida y sobre bases tan endebles (ver M. Yunes, <i>Revoluci\u00f3n o dependencia<\/i>, Ant\u00eddoto-Gallo Rojo, Buenos Aires, 2010, especialmente cap\u00edtulos 3 y 5).<\/p>\n<p>Con todo, y una vez descartado el curso de creciente homogeneizaci\u00f3n y aceptadas las diferencias de jerarqu\u00eda entre las potencias europeas \u201cn\u00facleo\u201d y la Europa \u201cperif\u00e9rica\u201d, parec\u00eda haber una clara distinci\u00f3n entre \u00e9sta \u00faltima y los pa\u00edses perif\u00e9ricos propiamente dichos de Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica o Asia. El concepto de semicolonia, acu\u00f1ado por Lenin y de larga prosapia marxista en el debate latinoamericano, sin duda no cab\u00eda ser aplicado a ning\u00fan pa\u00eds europeo. Esto sigue siendo as\u00ed, pero es imposible dejar de mencionar que no uno sino varios de los criterios que definen a un pa\u00eds como esencialmente semicolonial \u2013empezando por determinadas restricciones a su soberan\u00eda como estado nacional\u2013 empiezan a aparecer en la \u201cEuropa de dos velocidades\u201d o \u201cde dos niveles\u201d. En ese plano cabe consignar un aspecto tan brutal como la instalaci\u00f3n de un gobierno no electo internamente, aunque no hubo ni trazas de imposici\u00f3n violenta (de hecho o como amenaza).<\/p>\n<p>Se trata, por el momento, de rasgos o elementos que no modifican la definici\u00f3n total. Sin embargo, en el marco de un cierto declive general del lugar de Europa en el concierto del mundo capitalista, ser\u00eda un error perder de vista esta evoluci\u00f3n, que puede dar lugar a combinaciones (y situaciones) inesperadas. Si la crisis de la UE se profundiza, si el euro se deshace de manera traum\u00e1tica, entre las m\u00faltiples consecuencias que cabe esperar no ser\u00e1 la menor de ellas el eventual deslizamiento de pa\u00edses enteros a categor\u00edas geopol\u00edticas impensadas hasta hace pocos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para concluir este apartado, volvemos sobre el profundo problema de la democracia europea. Uno de las rasgos distintivos de cualquier crisis sist\u00e9mica, y \u00e9sta no es la excepci\u00f3n, es que obliga a repensar la evaluaci\u00f3n y las lecciones de los procesos del pasado. No hay nada de accidental en que cualquier an\u00e1lisis de la crisis europea haga referencia pertinente a fantasmas que, en la \u00e9poca de la \u201ceurofelicidad\u201d de la prosperidad y el consumo parec\u00edan haber quedado definitivamente atr\u00e1s. La crisis del 30, la Gran Depresi\u00f3n, el surgimiento del nazismo, la Rep\u00fablica de Weimar, los populismos nacionalistas de derecha y, finalmente, la guerra y la revoluci\u00f3n (\u00e9sta, en menor medida), como se\u00f1alamos, han vuelto a ser t\u00f3picos frecuentes de la prensa europea y el vocabulario de sus pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Los tiempos de la ampliaci\u00f3n del consumo como \u00fanico (o principal) horizonte, con la vacuidad pol\u00edtica posmoderna que es su correlato ideol\u00f3gico y cultural, est\u00e1n en Europa mortalmente cuestionados. Y uno de los presupuestos b\u00e1sicos subyacentes a esa atm\u00f3sfera cultural es la idea de que no hay otro orden pol\u00edtico posible que la democracia liberal, as\u00ed como no existe otro orden econ\u00f3mico posible m\u00e1s que el mercado capitalista, mezclado (en dosis variables por pa\u00eds) con el estado de bienestar.<\/p>\n<p>Marx dec\u00eda en el <i>Manifiesto Comunista<\/i> que el capitalismo, en su impulso revolucionario, cuestionaba y sacud\u00eda \u201clas relaciones inertes y mohosas del pasado, con todo su s\u00e9quito de ideas y creencias viejas y venerables\u201d. El orden capitalista actual, siglo y medio despu\u00e9s, aunque convive con su \u201cdin\u00e1mica incesante\u201d, se ha vuelto mucho m\u00e1s cuidadoso en su \u201cconmoci\u00f3n interrumpida de todas las relaciones sociales\u201d. Ya no es su marcha <i>normal<\/i> (y triunfal sobre las formas anteriores de organizaci\u00f3n social) la que genera tales dislocamientos, sino m\u00e1s bien sus <i>crisis<\/i> sist\u00e9micas. Y Europa es el centro de la actual.<\/p>\n<p>Las estructuras pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales que ha creado el capitalismo europeo en los \u00faltimos 60 a\u00f1os han mostrado en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n su solidez. Pero la prueba actual est\u00e1 mostrando, si no su destino de \u201cdesvanecerse en el aire\u201d, s\u00ed las crecientes dificultades que enfrentan esas estructuras. Como advirtieron los m\u00e1s l\u00facidos comentaristas de la burgues\u00eda, lo que est\u00e1 en juego excede con mucho la moneda com\u00fan o la econom\u00eda, sino el mercado \u00fanico, la UE, las fronteras nacionales, las \u201cideas de paz, libertad y bienestar social\u201d, la inviolabilidad del mercado, el prestigio de la democracia \u201cy pr\u00e1cticamente cualquier otra cosa en la que se pueda pensar\u201d (\u201cThat\u2019s all, folks\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11).<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de sus eventuales desarrollos, ya hay una primera lecci\u00f3n de la crisis: no puede decirse de ninguna inercia econ\u00f3mica, pol\u00edtica o ideol\u00f3gica (y eso incluye la sacrosanta \u201cdemocracia\u201d) que tenga garantizada seguir influyendo como hasta ahora. Son fuerzas actuantes y reales, pero en un escenario tan cambiado y vol\u00e1til que es imposible determinar <i>a priori<\/i> cu\u00e1l ser\u00e1 la protagonista y cu\u00e1l har\u00e1 silencioso (o escandaloso) mutis por el foro. Ahora nos abocaremos al an\u00e1lisis de la ra\u00edz de esas inercias y, a la vez, del factor que m\u00e1s las desequilibra: el desenvolvimiento de la crisis econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3. La crisis econ\u00f3mica europea: respuestas y tendencias<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La crisis en Europa obedece en general al mismo orden de causalidad de la crisis mundial, signado por una serie de factores. El m\u00e1s general es el descenso de la tasa de ganancia capitalista, pero las manifestaciones concretas en la actual crisis \u2013en las que no nos detendremos aqu\u00ed; ver los textos de Roberto S\u00e1enz al respecto en www.socialismo-o-barbarie.org\u2013 apuntan a una baja general del intercambio, la necesidad de destrucci\u00f3n de \u201ccapital sobrante\u201d que no encuentra forma de valorizarse y, en general, de un rebalanceo de la econom\u00eda mundial que est\u00e1 lejos siquiera de haber empezado. Ya es un lugar com\u00fan establecer una cronolog\u00eda de la crisis tomando la crisis de las hipotecas subprime en EE.UU. como punto de partida (y la quiebra de Lehman Brothers como pico de esa fase), la transformaci\u00f3n de la crisis bancaria en crisis fiscal, de deuda de los estados soberanos, a partir del rescate a las entidades en problemas, y el paso del epicentro de la crisis de EE.UU. a Europa. Del temor p\u00e1nico a la depresi\u00f3n estilo a\u00f1os 30, el Viejo Continente se arrastra por un per\u00edodo de bajo o nulo crecimiento, en muchos pa\u00edses directamente recesi\u00f3n, sin perspectivas de hacer arrancar la econom\u00eda sino, m\u00e1s bien, recayendo en el horizonte de la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>El rebote de la crisis financiera no ocurri\u00f3 en Europa ni se instal\u00f3 all\u00ed por azar. En el marco de los problemas m\u00e1s globales de la econom\u00eda mundial, Europa asomaba como un eslab\u00f3n d\u00e9bil de la cadena, y all\u00ed opera la especificidad de la crisis del euro, que ahora abordaremos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.1 Las trampas financieras de la moneda \u00fanica<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La moneda com\u00fan hab\u00eda sido para toda Europa, pero en t\u00e9rminos relativos quiz\u00e1 m\u00e1s para su \u201cperiferia\u201d, un factor de bonanza desde su implementaci\u00f3n como proyecto. No obstante, esta prosperidad com\u00fan ocultaba diferencias muy grandes entre los socios en t\u00e9rminos de competitividad, productividad del trabajo y cuentas nacionales.<\/p>\n<p>Veamos la cuesti\u00f3n m\u00e1s de cerca. El n\u00facleo de la eurozona (Alemania, Francia y los dem\u00e1s \u201cpa\u00edses AAA\u201d, como Holanda y Austria) ten\u00eda y tiene un mayor nivel de productividad, y sobre todo Alemania, un fuerte super\u00e1vit comercial y de cuenta corriente, a partir de sus exportaciones de bienes y capitales a la periferia de la eurozona. En \u00e9sta (es decir, los llamados PIIGS y algunos otros) tuvo lugar un verdadero boom de consumo \u2013la \u201cprosperidad del euro\u201d\u2013, que no se sosten\u00eda sobre la base estructural de sus econom\u00edas sino, justamente, en su pertenencia a la eurozona.<\/p>\n<p>Los \u201ceslabones d\u00e9biles del eslab\u00f3n d\u00e9bil\u201d, mientras disfrutaban del man\u00e1 crediticio que llov\u00eda gracias a la fortaleza del euro, poco y nada hicieron para compensar las evidentes desigualdades se\u00f1aladas m\u00e1s arriba. Los procesos fueron distintos en cada pa\u00eds: Irlanda plante\u00f3 condiciones ins\u00f3litamente favorables a la inversi\u00f3n extranjera; en Grecia, Portugal e Italia el primer tomador de pr\u00e9stamos era el Estado; en Espa\u00f1a se desarrollo una tremenda burbuja inmobiliaria que parec\u00eda darle una salida rentable a la abundancia de cr\u00e9dito barato, y as\u00ed por el estilo. El elemento com\u00fan a todos los participantes de la eurofiesta fue el desarrollo del consumo, no de la estructura productiva. La rentabilidad de los emprendimientos estaba garantizada por la continuidad del consumo, que a su vez depend\u00eda de un flujo de cr\u00e9dito que parec\u00eda eterno. En efecto, \u00bfa qu\u00e9 banco se le iba a ocurrir cuestionar la fortaleza del euro, una moneda en expansi\u00f3n, cada vez m\u00e1s sana, y cuyo colapso era impensable porque equival\u00eda al de todo un continente?<\/p>\n<p>Naturalmente, todo este esquema no pod\u00eda durar indefinidamente; que el disparador haya sido la crisis Lehman es lo menos importante. Las burbujas inmobiliarias deb\u00edan estallar, el valor artificialmente inflado de las propiedades, contra el cual se tomaban cr\u00e9ditos, le dio a la crisis en Espa\u00f1a cierta semejanza con la de EE.UU. e sus inicios. En cambio, las crisis de \u201cconfianza de los mercados financieros\u201d, como la de Irlanda y Grecia, tiene lugar cuando empiezan las dudas sobre la moneda. Pa\u00edses de baja calificaci\u00f3n crediticia pod\u00edan recibir cr\u00e9dito como si fueran de alta calificaci\u00f3n gracias a la calidad de la moneda euro; si este factor tambalea, sobreviene el p\u00e1nico de los acreedores y todo el tinglado de pr\u00e9stamos se viene abajo. Los bancos huyen de los pa\u00edses \u201cinfectados\u201d y s\u00f3lo les preocupa cobrar sus acreencias. La rueda de cr\u00e9dito se corta y asoma el fantasma del default.<\/p>\n<p>Cuando eso sucede, cuando los bancos entienden que la deuda \u201cde la zona euro\u201d ya no tiene \u00edntegra el mismo riesgo (que era casi cero), sino que se abre la posibilidad de defaults nacionales, tanto estados como bancos entran en situaci\u00f3n de extrema fragilidad.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn6\">[6]<\/a> Los rendimientos de los bonos de deuda de Alemania y de Portugal, casi iguales en 2009 porque se consideraban del mismo riesgo (lo que se llamaba \u201cconvergencia\u201d), pasaron a una divergencia dram\u00e1tica. Los pa\u00edses \u201csanos\u201d pagan muy poco inter\u00e9s en raz\u00f3n de su calidad crediticia (Alemania a principios de a\u00f1o emiti\u00f3 deuda a tasa negativa), pero los PIIGS pagan arriba del 6 o el 7% por encima. Una tasa impagable para un pa\u00eds europeo, que lo pone al nivel de \u201cbono basura\u201d.<\/p>\n<p>Como ya hemos adelantado: el Banco Central Europeo no es un banco central como los dem\u00e1s; en realidad, es un pseudo banco central. Es decir, no es un prestamista de \u00faltima instancia de su propio estado, sino del sistema financiero, por la buena raz\u00f3n de que el \u201cestado europeo\u201d no existe: las pol\u00edticas econ\u00f3micas y, sobre todo, la potestad de recaudar y gastar son nacionales, no federales. Los pa\u00edses que usan el euro como moneda act\u00faan como los estados nacionales que son en todos los terrenos, salvo uno: la soberan\u00eda monetaria. Y el \u201cparaguas\u201d del BCE era virtual: cuando empez\u00f3 a llover, s\u00f3lo se salvaron de mojarse los que ten\u00edan techo propio, es decir, econom\u00eda m\u00e1s o menos sana.<\/p>\n<p>El armado de la UE pas\u00f3 por alto que \u201clos pa\u00edses europeos no s\u00f3lo pierden su independencia monetaria sino que pierden un banco central que respalde sus bonos soberanos. Esto hace a los estados de la eurozona particularmente vulnerables a una corrida de p\u00e1nico al default. Incluso las econom\u00edas emergentes tienen mecanismos de defensa de los que los euroestados m\u00e1s d\u00e9biles carecen\u201d (\u201cFighting for its life\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-9-11). En efecto, ejemplos como el de Argentina (citado de manera recurrente como posible desenlace de Grecia y otros pa\u00edses) muestran que incluso un pa\u00eds perif\u00e9rico al menos tiene la posibilidad de salir del cors\u00e9 monetario (el peso en paridad con el d\u00f3lar, en el caso argentino) y devaluar.<\/p>\n<p>Los estados que no tienen prestamista de \u00faltima instancia propio lo han reemplazado por un conjunto de prestamistas, es decir, los bancos europeos. Y la realidad es \u00e9sta: una parte sustancial de los grandes bancos europeos tienen en sus carteras cantidades desproporcionadas de deuda soberana europea. Ahora bien, la deuda no es toda \u201ceuropea\u201d, ni los bancos son sencillamente \u201ceuropeos\u201d. La deuda se concentra en ciertos pa\u00edses\u2026 y los bancos acreedores en otros. \u201cLa l\u00ednea divisoria entre pa\u00edses deudores y acreedores es una amenaza a la integridad del euro. Todav\u00eda en marzo de 2010, el titular del BCE, Jean-Claude Trichet, se jactaba de que la simple pertenencia a la zona euro aseguraba de manera autom\u00e1tica la financiaci\u00f3n de la balanza de pagos. Ya no parece as\u00ed (\u2026) Durante el boom de cr\u00e9dito, el capital barato inundaba Grecia, Irlanda, Espa\u00f1a y Portugal, financiando d\u00e9ficits comerciales y burbujas inmobiliarias. El resultado es que los pasivos extranjeros netos \u2013es decir, lo que el gobierno, los hogares y las empresas deben a los extranjeros, menos los activos extranjeros que poseen\u2013 de los cuatro pa\u00edses se acercan al 100% del PBI. En contraste, los pasivos extranjeros netos de EE.UU. representan el 17% del PBI\u201d (\u201cBeware of falling masonry\u201d, <i>The Economist<\/i>, 26-11-11).<\/p>\n<p>Por otra parte, a medida que baja la calificaci\u00f3n crediticia de los pa\u00edses, los bancos acreedores se arriman m\u00e1s y m\u00e1s a la insolvencia. Goldman Sachs calcula que la capitalizaci\u00f3n necesaria de los 38 grandes bancos europeos para compensar las p\u00e9rdidas por bonos de Grecia, Irlanda, Portugal, Espa\u00f1a e Italia est\u00e1 en el orden de los 120.000 millones de d\u00f3lares (MD). Y sobre el sistema bancario europeo, que es a la vez factor de profundizaci\u00f3n y de propagaci\u00f3n de la crisis, pesa no s\u00f3lo el lastre de los malos pr\u00e9stamos, sino la creciente carencia de cr\u00e9dito.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Formalmente, el BCE tiene las manos atadas para prestarle a los estados; va contra sus facultades escritas. A quienes s\u00ed puede prestar es a los bancos que les prestan a los estados. De hecho, eso es lo que anunci\u00f3 a fin de a\u00f1o el BCE: un programa de cr\u00e9dito a los bancos europeos pr\u00e1cticamente ilimitado.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto, que se plante\u00f3 como una soluci\u00f3n parcial, ofrece varias aristas problem\u00e1ticas. Por empezar, los bancos no van a usar ese dinero para prestarlo a los estados nacionales. M\u00e1s bien todo lo contrario: lo que quieren es escapar de esos fondos \u201ct\u00f3xicos\u201d y diluirlos en una masa de capital \u201csano\u201d; en una palabra, \u201cdesapalancarse\u201d. Los pr\u00e9stamos a bancos pueden ser un alivio para los bancos, no para los estados (ni hablar de las masas). En segundo lugar, los bancos deben ofrecer garant\u00edas por el cr\u00e9dito del BCE. Esas garant\u00edas son o bien bonos soberanos o bien pr\u00e9stamos al sector al sector privado. Unos y otros se han visto reducidos en valor en los \u00faltimos meses y sigue cayendo. Eso significa que los bancos deber\u00e1n presentar m\u00e1s garant\u00edas al BCE y, sobre todo, pagar tasas m\u00e1s altas. Esto genera una espiral descendente que ya se cobr\u00f3 al MF Global, un gigantesco broker yanqui que apost\u00f3 a los bonos europeos.<\/p>\n<p>Si los bancos no prestan la plata, \u00bfqu\u00e9 hacen? Pues la depositan\u2026 en el BCE (ya ni siquiera en el mercado interbancario). Sucede que la Autoridad Bancaria Europea impone ciertos requisitos para este a\u00f1o (recapitalizaci\u00f3n obligatoria para junio de 2012 de unos 106.000 millones de euros (M\u20ac), y un encaje del 9%), y ya hay bancos vendiendo activos para poder cumplirlos. Achicar los balances para llegar al encaje es m\u00e1s f\u00e1cil que poner dinero fresco.<\/p>\n<p>En suma: los bancos est\u00e1n preocupados por cualquier cosa menos por prestar, y est\u00e1n dispuestos a prestarle a cualquiera menos a los estados europeos. Esto es lo que se conoce como \u201ccredit crunch\u201d, o contracci\u00f3n crediticia. En el momento en que m\u00e1s la econom\u00eda necesita efectivo para salir de la recesi\u00f3n es cuando los bancos se muestran m\u00e1s astringentes (ver <i>The Economist<\/i>, \u201cThe ECB fills banks with funds\u201d, 31-12-11). Las grandes corporaciones est\u00e1n menos complicadas, pero las pymes (cuyo peso en Europa es inmenso, econ\u00f3mica y socialmente) se las ven negras para conseguir cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>Todo esto no hace m\u00e1s que echar presi\u00f3n a la caldera de la recesi\u00f3n y el desempleo. Como observa Callinicos, \u201cen un momento en que el desapalacamiento de las firmas endeudadas presiona hacia abajo la demanda agregada efectiva, la presi\u00f3n contraria que podr\u00eda ejercer el gasto p\u00fablico tambi\u00e9n se reduce. Adem\u00e1s, como se\u00f1ala el FMI, el bajo crecimiento hace m\u00e1s dif\u00edcil lograr la sustentabilidad de la deuda: si las econom\u00edas se estancas o decrecen (como en Grecia), la carga efectiva de la deuda crece. No es de extra\u00f1ar que haya cada vez m\u00e1s especulaciones sobre si EE.UU. y Europa est\u00e1n en un proceso de \u2018japonizaci\u00f3n\u2019. Es decir, un largo per\u00edodo de estancamiento econ\u00f3mico en el cual las herramientas normales de pol\u00edtica monetaria empleadas por los bancos centrales, como las bajas tasas de inter\u00e9s, se demuestran ineficaces o contraproducentes (\u201cThe crisis of our time\u201d, <i>International Socialism<\/i> 132, octubre 2011).<\/p>\n<p>Por otro lado, que nadie crea que las autoridades europeas se muestran excesivamente exigentes con los bancos. M\u00e1s bien al contrario: el maquillaje contable goza de excelente salud. Por ejemplo, la autoridad europea y el BCE aceptan que los activos \u201ct\u00f3xicos\u201d de los bancos sean computados no ya a su valor nominal (eso s\u00ed que no lo creer\u00eda nadie), sino de acuerdo a una f\u00f3rmula de lo m\u00e1s creativa, cuyo resultado es que esos activos se val\u00faan muy por encima de su valor de mercado. Si as\u00ed no fuera, una porci\u00f3n sustancial <i>ya habr\u00eda quebrado<\/i>, algo que ya reconoci\u00f3 la propia directora del FMI, Christine Lagarde. Y estamos hablando de los bancos grandes, que tienen la ventaja de recibir los grandes dep\u00f3sitos que huyen de los bancos chicos y del riesgo.<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 red de protecci\u00f3n cuentan los estados, entonces, si no es el BCE? Pues con el famoso Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), cuya historia es singular: empez\u00f3 como un fondo transitorio, casi por \u00fanica vez, y termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en una instituci\u00f3n europea, y no de las menores. De hecho, uno de los temas de eterno desacuerdo que se tratan en las recurrentes cumbres europeas es qui\u00e9nes, cu\u00e1nto y cu\u00e1ndo va a aportar al FEEF. Alemania, el FMI y hasta los emergentes, empezando por China (alguno fantase\u00f3 con un \u201crescate chino de Europa\u201d) son los habituales candidatos al sablazo. Pero, en el fondo, todos saben que la \u00fanica verdadera caja disponible es la del BCE. Y en su seno hay fuertes desacuerdos: los funcionarios alemanes se oponen a toda \u201cpolitizaci\u00f3n\u201d de estrategias que suponga un menoscabo de la \u201cindependencia\u201d y las \u201creglas t\u00e9cnicas\u201d del BCE. No todo es verbal: J\u00fcrgen Stark, economista jefe, renunci\u00f3 en septiembre como protesta a la (muy moderada) compra de bonos europeos en el mercado secundario, una manera de esquivar las restricciones de la carta org\u00e1nica. Y el jefe del Bundesbank se autoexcluy\u00f3 de la sucesi\u00f3n de Jean-Claude Trichet al frente del BCE por motivos similares, abriendo paso a la candidatura de Mario Draghi.<\/p>\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 decir que hay un amplio sector del imperialismo europeo que pretende hacer a un lado estas formalidades y poner en manos del BCE la organizaci\u00f3n de la salida a la crisis. Para este sector, encabezado por Francia, los alemanes van a tener que tragarse sus prejuicios tambi\u00e9n respecto del rol del BCE, as\u00ed como Bush y la Reserva Federal tuvieron que guardar sus principios para mejor oportunidad y salir a rescatar a Wall Street. La crisis terminar\u00e1 convenciendo a Merkel, razonan, de que la sangre puede llegar al r\u00edo.<\/p>\n<p>Por ahora, el BCE no respalda las deudas nacionales. S\u00f3lo tiene un programa de compras de bonos de deuda soberana que \u201cno es menor: suma unos 150.000 millones de euros en bonos de los PIIGS. Pero las acciones han sido a rega\u00f1adientes, intermitentes, poco predecibles y poco eficaces\u201d (\u201cFighting for its life\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-9-11<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Porque el BCE est\u00e1 limitado en su pol\u00edtica por las decisiones del gobierno alem\u00e1n (aunque parezca incre\u00edble, en Alemania todav\u00eda est\u00e1n escaldados por la hiperinflaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Weimar y a nada teme tanto como a la emisi\u00f3n de moneda) y por sus propias concepciones neoliberales.<\/p>\n<p>Pero no quedan muchas opciones: \u201cLo que los inversores en p\u00e1nico realmente quieren saber es si el euro va a sobrevivir a las pr\u00f3ximas semanas y meses. Adoptar reglas fiscales m\u00e1s estrictas dentro de los actuales tratados no ha tenido efecto en la confianza. El impacto de los nuevos gobiernos en Italia, Grecia y Espa\u00f1a es a\u00fan incierto. El fondo de rescate de la eurozona, el FEEF, es insuficiente, y ninguna ingenier\u00eda financiera har\u00e1 que alcance para salvar a Italia y Espa\u00f1a (ni hablar de Francia) si los inversores deciden reventar sus bonos soberanos. Para el futuro inmediato, y posiblemente por todo lo que falte hasta modificar los tratados, s\u00f3lo el BCE puede revertir el colapso recurriendo a su capacidad de imprimir dinero\u201d (\u201cOne problem, two visions \u2013 Part II\u201d, <i>The Economist<\/i>, 2-12-11). Como dice el venerable peri\u00f3dico capitalista, \u201cla \u00fanica varita m\u00e1gica disponible es la imprenta (de dinero), y si no se usa de manera decidida en vez de s\u00f3lo blandirla, ocurrir\u00e1 la debacle que todos tememos\u201d (\u201cClaim theory \u2013 longish and wonkish\u201d, 3-1-12).<\/p>\n<p>Como ya vimos, hay otros defensores de la emisi\u00f3n e incluso la inflaci\u00f3n. Posiblemente el m\u00e1s en\u00e9rgico es el keynesiano Paul Krugman, indignado porque las autoridades europeas enfocan el problema de manera equivoca y con las herramientas equivocadas: \u201cLa creaci\u00f3n de dinero no es inflacionista en una econom\u00eda deprimida. Adem\u00e1s, lo que Europa necesita de hecho es una inflaci\u00f3n general moderadamente m\u00e1s alta: una tasa de inflaci\u00f3n general demasiado baja condenar\u00eda a los pa\u00edses del sur de Europa a a\u00f1os de deflaci\u00f3n demoledora, lo que pr\u00e1cticamente garantizar\u00eda un paro elevado continuo y una cadena de impagos. Pero esa medida, nos dicen una y otra vez, est\u00e1 fuera de toda discusi\u00f3n. Los estatutos en virtud de los que se cre\u00f3 el Banco Central Europeo supuestamente proh\u00edben este tipo de cosas, aunque uno sospecha que unos abogados inteligentes podr\u00edan encontrar el modo de resolverlo. El problema m\u00e1s general, sin embargo, es que <i>el sistema del euro en su conjunto se dise\u00f1\u00f3 para combatir en la \u00faltima guerra econ\u00f3mica<\/i>. <i>Es una L\u00ednea Maginot construida para evitar una repetici\u00f3n de la d\u00e9cada de 1970, lo cual es peor que in\u00fatil cuando el verdadero peligro es una repetici\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930\u201d (\u201cEl agujero en el balde de Europa\u201d, 25-10-11).<\/i><\/p>\n<p>Y hay quienes pierden la paciencia ante la inacci\u00f3n de un BCE atado al dogma antiinflacionario: \u201c\u2018La prohibici\u00f3n llana de prestar directamente a los gobiernos es una idiotez completa\u2019, dice Willem Buiter, economista jefe del Citigroup y ex miembro del comit\u00e9 de pol\u00edtica monetaria del Banco de Inglaterra. \u2018Eso es lo que hacen los bancos centrales. Uno no puede tirar una herramienta s\u00f3lo porque pueda manejarse mal. Uno se puede ahogar en el agua, pero eso no significa que uno no se pueda servir un vaso si tiene sed\u2019\u201d (\u201cNo big bazooka\u201d, <i>The Economist<\/i>, 29-10-11).<\/p>\n<p>El mayor obst\u00e1culo, no obstante, no son las restricciones estatutarias del BCE, sino el peso en \u00e9l de Alemania, cuyo diagn\u00f3stico de la crisis es inequ\u00edvoco: esto pasa por culpa de los estados gastadores que no hicieron el ajuste de sus econom\u00edas. Por lo tanto, que lo hagan ahora. Cualquier promesa de asistencia m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente indispensable s\u00f3lo lograr\u00e1 que los dispendiosos (y perezosos) griegos, italianos, espa\u00f1oles, etc., pospongan las \u201creformas estructurales\u201d que no tienen m\u00e1s remedio que hacer. La soluci\u00f3n es austeridad, ajuste, sufrimiento, y por un buen tiempo. Nada de andar derrochando plata de pa\u00edses con pol\u00edticas razonables en permitir que pa\u00edses disipados sigan una fiesta que no pueden pagar.<\/p>\n<p>Pero este diagn\u00f3stico s\u00f3lo puede tener sentido para Grecia, no para el resto de los pa\u00edses de la eurozona en problemas. Por ejemplo, Irlanda y Espa\u00f1a ten\u00edan super\u00e1vit presupuestario y cumpl\u00edan el pacto de estabilidad y crecimiento de manera m\u00e1s meticulosa que la propia Alemania, que de 2003 a 2007 incumpli\u00f3 esas metas sin recibir, obviamente, reprimenda alguna. Como dijimos, el problema de la deuda de esos pa\u00edses se debi\u00f3 esencialmente a una d\u00e9cada de cr\u00e9dito barato hasta que lleg\u00f3 la crisis financiera, no a que fueran dispendiosos con el dinero p\u00fablico. Seg\u00fan <i>The Economist<\/i>, \u201caunque los pa\u00edses de la eurozona en problemas no hab\u00edan sido derrochones, ten\u00edan insostenibles d\u00e9ficits de cuenta corriente. Las bajas tasas de inter\u00e9s alimentaron el gasto interno y la inflaci\u00f3n en bienes y salarios, lo que hizo m\u00e1s caras las exportaciones y relativamente m\u00e1s baratas las importaciones. Pero tambi\u00e9n sucedi\u00f3 que Alemania reciclaba los super\u00e1vits de su m\u00e1quina exportadora, financiando el consumo de esos pa\u00edses\u201d a trav\u00e9s de los bancos alemanes (\u201cA very short history of the crisis\u201d, 12-11-11).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>La disciplina fiscal, alfa y omega de la pol\u00edtica alemana para Europa, no resuelve el problema de fondo: una falta de competitividad imposible de resolver por la v\u00eda monetaria, es decir, devaluaci\u00f3n. Son casi mayor\u00eda los economistas burgueses que sostienen que, ante la amenaza de depresi\u00f3n y deflaci\u00f3n, un poco de inflaci\u00f3n har\u00eda m\u00e1s bien que mal en el camino de ajustar precios relativos desfasados. Pero, una vez m\u00e1s, esto choca contra la rigidez del BCE (y Alemania), para el cual incluso en este contexto no hay peor peligro que la inflaci\u00f3n. Restricci\u00f3n en el gasto y \u201ccultura de la estabilidad\u201d sostenible en el tiempo; tal es la receta alemana.<\/p>\n<p>Dentro y fuera de Europa, hay creciente descontento con este enfoque: \u201cMerkel act\u00faa como si no hubiera peligro inminente. Alemania no est\u00e1 mojada. Si otros miembros de la tripulaci\u00f3n est\u00e1n con el agua al cuello, ella cree que se lo tienen merecido: s\u00f3lo el temor a Dios y a los mercados de bonos les ense\u00f1ar\u00e1 a ser responsables. Pero esta pol\u00edtica tiene claros peligros. Uno es que provoque un mot\u00edn contra Alemania. El segundo es que los alemanes hayan calculado mal. En alg\u00fan momento un barco en problemas zozobra, y Alemania ir\u00eda a parar al medio del mar con todos los dem\u00e1s\u201d (\u201cThe sinking euro\u201d, <i>The Economist<\/i>, 26-11-11).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los evidentes riesgos de estallidos sociales que esta pol\u00edtica conlleva, el resultado al que conduce dif\u00edcilmente sea otro que el de una dependencia mucho mayor de la periferia europea respecto del centro y\/o una reestructuraci\u00f3n de deuda. Y ni siquiera Alemania saldr\u00e1 ganando con semejante escenario: \u201cEl p\u00e1nico creciente (\u2026) amenaza llevar a media eurozona a la insolvencia. Dada la interdependencia de las econom\u00edas grandes de la eurozona, no hay posibilidad de que las naciones miembro recobren la salud con recortes; la austeridad en un pa\u00eds reduce la demanda de las exportaciones de otro, hundiendo al un\u00edsono las econom\u00edas de la eurozona y socavando los esfuerzos de austeridad\u201d (\u201cItaly on the brink\u201d, <i>The Economist<\/i>, 31-10-11).<\/p>\n<p>En contraste con Merkel, despu\u00e9s del portazo de Cameron Sarkozy afirm\u00f3: \u201cAhora hay claramente dos Europas, una que quiere m\u00e1s solidaridad entre sus miembros y m\u00e1s regulaci\u00f3n, y otra que s\u00f3lo tiene apego a la \u00fanica l\u00f3gica del mercado\u201d. Y hasta dej\u00f3 un diagn\u00f3stico radicalmente opuesto a la obsesi\u00f3n alemana por el gasto p\u00fablico: \u201cLa crisis vino por la falta de regulaci\u00f3n de las finanzas; Europa tiene que ir hacia una mayor regulaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La \u201cSarkonomics\u201d de la crisis europea es tan clara como la de Merkel, pero apunta en una direcci\u00f3n muy distinta. El monstruo a derrotar no es precisamente la falta de disciplina y la disipaci\u00f3n financiera de los gobiernos, como advirti\u00f3 en un discurso: \u201cLa globalizaci\u00f3n financiera se estableci\u00f3 para compensar artificialmente los estragos causados por la liberalizaci\u00f3n del comercio sin reglas en las econom\u00edas de los pa\u00edses desarrollados. Era necesaria para que el super\u00e1vit de unos pudiera financiar el d\u00e9ficit de otros. Era necesaria para que la deuda pudiera compensar una inaceptable ca\u00edda en el est\u00e1ndar de vida en los hogares de los pa\u00edses desarrollados. Era necesaria para financiar un modelo social que tambalea bajo el d\u00e9ficit. Era inevitable para que el capital financiero pudiera buscar en otra parte los beneficios que ya no pod\u00eda esperar en los pa\u00edses desarrollados. De este modo, se estableci\u00f3 una m\u00e1quina gigantesca de generar deuda\u201d<\/p>\n<p>Frente a dos diagn\u00f3sticos dis\u00edmiles, se abren dos ritmos de trabajo tambi\u00e9n dispares. Para Sarkozy, hay que actuar r\u00e1pido antes de que Europa sea barrida por la crisis: \u201cHay urgencia. El mundo no esperar\u00e1 a Europa. Si Europa no cambia los suficientemente r\u00e1pido, la historia se escribir\u00e1 sin ella\u201d, expres\u00f3. Merkel, en cambio, no tiene ning\u00fan apuro. En la misma cumbre, manifest\u00f3: \u201cNo hay posibilidad de reparaciones r\u00e1pidas. \u00c9sta no es la \u00faltima bala, como algunos dicen antes de cada cumbre. \u00c9se no es mi lenguaje ni mi pensamiento. No hay soluciones prontas y f\u00e1ciles. La crisis de deuda es un proceso que llevar\u00e1 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Este enfoque deja perplejos a la mayor\u00eda de los analistas y pol\u00edticos que ven la situaci\u00f3n desde fuera, como los de EE.UU. No saben si es una filosof\u00eda de \u201ca m\u00ed no me va a tocar\u201d o un chantaje a los pa\u00edses en problemas: llevarlos al l\u00edmite para forzarlos a tomar la decisi\u00f3n que propone Alemania. Lo seguro es que exaspera al hiperkin\u00e9tico Sarkozy.<\/p>\n<p>Esta permanente tensi\u00f3n entre los l\u00edderes europeos es objeto de preocupaci\u00f3n (y sorna) en todos los \u00e1mbitos de poder. Es un lugar com\u00fan la queja por los pol\u00edticos in\u00fatiles e irresolutos, que no hacen que m\u00e1s pelearse y generar p\u00e9rdidas de un tiempo precioso. Algunas versiones optimistas de la crisis creen que \u00e9sta es m\u00e1s manejable que la de 2008 por dos razones. Primera, la deuda soberana (y las eventuales p\u00e9rdidas) son mucho m\u00e1s f\u00e1ciles de cuantificar que en el caso de las hipotecas subprime, y segunda, las medidas a tomar ser\u00edan relativamente claras: blindaje a las econom\u00edas europeas en problemas pero solventes, como Italia y Espa\u00f1a; recapitalizaci\u00f3n de bancos, dejando por el camino los insalvables; default ordenado de Grecia sin salida del euro. Pero lo pol\u00edticos no atinan a decidir r\u00e1pido, los bur\u00f3cratas del BCE son igual de pusil\u00e1nimes y timoratos, con lo que la eurocrisis se vuelve una pel\u00edcula de terror por culpa de la incompetencia de su elenco pol\u00edtico (\u201cHere we go again\u201d y \u201cThe plan to have a plan\u201d, <i>The Economist<\/i>, 6-10-11)<\/p>\n<p>Hay poca duda de que la dirigencia pol\u00edtica burguesa de Europa no est\u00e1 muy a la altura de las circunstancias. La talla de la crisis excede con mucho la del personal pol\u00edtico. Pero, como recuerda Callinicos, \u201cser\u00eda equivocado ceder a la tentaci\u00f3n de atribuir todo a la pura estupidez (\u2026) Las disidencias surgen sobre todo de las profundas contradicciones entre los pa\u00edses capitalistas avanzados. As\u00ed, la l\u00ednea dura de Berl\u00edn para la crisis de la eurozona surge del esfuerzo por mantener un modelo de exportaciones minuciosamente construido por el capital alem\u00e1n (sobre la base del sufrimiento de los trabajadores alemanes) en la \u00faltima d\u00e9cada. Pero, \u00bfpuede sobrevivir ese modelo si se empuja a las econom\u00edas del Mediterr\u00e1neo fuera de la eurozona, como proponen muchos pol\u00edticos del norte de Europa?\u201d (\u201cThe crisis of our time\u201d, cit.).<\/p>\n<p>Como ya se\u00f1alamos, es mucho m\u00e1s que la supervivencia de la eurozona lo que est\u00e1 en juego. La desocupaci\u00f3n promedio es del 10,2%, y entre los j\u00f3venes de 18 a 25 a\u00f1os, del 21,2% (con picos en Grecia y Espa\u00f1a del 48 y el 43,5%, respectivamente. Para 2012 se estima una ca\u00edda del PBI en toda Europa del 2%. Si los pron\u00f3sticos optimistas para 2013 se cumplen, ese a\u00f1o Europa alcanzar\u00e1 el mismo PBI de 2007. Todo este panorama de mediano plazo puede empeorar dr\u00e1sticamente si hay default soberano desordenado, crisis social, corridas bancarias o todo eso junto. Veamos ahora someramente la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de algunos pa\u00edses clave, que pueden aliviar o agravar el panorama de conjunto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.2 Eslabones fuertes y eslabones d\u00e9biles de la cadena europea<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consideremos en primer lugar algunas caracter\u00edsticas centrales de la construcci\u00f3n europea desde el punto de vista m\u00e1s estructural de su econom\u00eda. Al respecto, un informe del Banco Mundial publicado a principios de a\u00f1o se\u00f1ala una serie de puntos clave para entender la evoluci\u00f3n de la UE, de sus componentes y las razones que subyacen a la crisis actual.<\/p>\n<p>Como se recordar\u00e1, la ampliaci\u00f3n de la UE se fue dando por etapas, desde el n\u00facleo inicial de 6 pa\u00edses, la ampliaci\u00f3n a 15 hasta 1994, incluyendo los pa\u00edses mediterr\u00e1neos y casi toda Europa occidental, y desde 2003 se integran pa\u00edses del Este europeo. \u00bfQu\u00e9 ocurr\u00eda en el seno de la UE con la disparidad de sus miembros? Esencialmente, un largo proceso de \u201cconvergencia\u201d en t\u00e9rminos de productividad e ingresos intrazona, que parec\u00eda extenderse sin soluci\u00f3n de continuidad (base de las ilusiones de \u201chomogeneizaci\u00f3n\u201d) hasta que lleg\u00f3 un movimiento inverso.<\/p>\n<p>El asunto merece describirse con cierto detalle. Seg\u00fan el informe del BM, \u201centre 1950 y 1973, el ingreso de Europa occidental converge r\u00e1pidamente\u00a0 hacia el de EE.UU. Luego, hasta comienzos de los 90, los ingresos de m\u00e1s de 100 millones de personas de la periferia sur m\u00e1s pobre (Grecia, el sur de Italia, Espa\u00f1a y Portugal) se acercan a los de la Europa m\u00e1s avanzada. Desde 1994 (\u2026) otros 100 millones de habitantes de Europa central y oriental fueron absorbidos por la UE, y sus ingresos se incrementaron r\u00e1pidamente. Otros 100 millones de los candidatos a ingresar en los pa\u00edses del sudeste europeo ya se est\u00e1n beneficiando de las mismas aspiraciones e instituciones similares que han ayudado a casi 500 millones de personas a alcanzar los m\u00e1s altos est\u00e1ndares de vida del planeta\u201d.<\/p>\n<p>Pero este id\u00edlico panorama tropieza en seguida con obst\u00e1culos cada vez mayores. Un estudio de la productividad europea en los \u00faltimos 40 a\u00f1os (considerando los primeros 15 socios de la UE) muestra que desde 1970 hasta 1995 hab\u00eda una creciente convergencia hacia el nivel de EE.UU. Siendo EE.UU. = 100, la UE pas\u00f3 de 64 a 95 en los a\u00f1os citados. Pero desde all\u00ed hasta el presente la l\u00ednea vuelve a separarse hasta 84 en 2010. Es notable que la misma ca\u00edda en productividad se verifique respecto de Jap\u00f3n: siendo Jap\u00f3n = 100, la UE cay\u00f3 desde 165 en 1970 hasta 130 en 1990, con un lento declive hasta 124 en 2010.<\/p>\n<p>Este efecto total muestra alarmantes desigualdades por regi\u00f3n, con un particularmente flojo desempe\u00f1o de la zona del Mediterr\u00e1neo. Hasta 2002, el bloque norte lideraba la productividad, seguido por el Mediterr\u00e1neo y luego el Este europeo. Pero en el sexenio siguiente, el Este aument\u00f3 la productividad como para acercarse al norte y dejar atr\u00e1s al sur mediterr\u00e1neo, que de hecho tuvo una ca\u00edda de productividad.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 se debe este fen\u00f3meno? \u201cParte de la raz\u00f3n es (\u2026) que la inversi\u00f3n extranjera directa fue abruptamente redireccionada de los pa\u00edses del sur a los nuevos estados miembro del este. Los miembros del Mediterr\u00e1neo enfrentaron un triple desaf\u00edo: fueron muy golpeados por la globalizaci\u00f3n y la ca\u00edda de industrias de baja tecnolog\u00eda como las textiles; sufrieron la competencia de la mano de obra m\u00e1s barata de los pa\u00edses ex comunistas, y la adopci\u00f3n del euro les hizo imposible ajustarse v\u00eda una devaluaci\u00f3n (\u2026) De todas las econom\u00edas europeas, las estructuras empresarias de Grecia, Italia, Portugal y Espa\u00f1a eran las menos adaptables a una marco econ\u00f3mico europeo m\u00e1s amplio. Entre otras cosas, una porci\u00f3n importante del producto neto de las econom\u00edas del sur es generado por peque\u00f1as empresas, y un tercio de ese monto por microempresas (de menos de 10 trabajadores). No es un perfil empresarial apropiado para un mercado grande. En consecuencia, con la expansi\u00f3n del mercado \u00fanico en los 2000, el capital extranjero de los pa\u00edses m\u00e1s ricos r\u00e1pidamente se reorient\u00f3 hacia el este en vez de hacia el sur, como lo hab\u00eda hecho en los 90. (\u2026) [Los pa\u00edses del sur europeo tienen] altos impuestos y demasiadas regulaciones, para colmo mal administradas. Esto, que no importaba tanto cuando sus vecinos del este eran comunistas y China e India ten\u00edan los sistemas menos pro negocios del mundo, ahora est\u00e1 devastando a las empresas del sur\u201d (\u201cAt bursting point?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 27-1-12).<\/p>\n<p>Por supuesto, para el BM el \u00e9xito de los pa\u00edses del norte europeo radica en su pol\u00edtica \u201cbusiness-friendly\u201d, que les permite a la vez aumentar la productividad y mantener parte del estado de bienestar (\u00a1aunque no para los trabajadores en el \u00e1mbito laboral!).<\/p>\n<p>La capacidad de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica cumple un rol importante, como veremos en el caso alem\u00e1n, aunque el retroceso relativo europeo en materia de nuevas tecnolog\u00edas es impactante comparado no s\u00f3lo con EE.UU. sino incluso China y el sudeste asi\u00e1tico. En cambio, Europa sigue teniendo como compa\u00f1\u00edas emblema las que preexist\u00edan en ramas previas a la globalizaci\u00f3n, como maquinaria industrial, autos, aviones y bienes personales: \u201cEE.UU. tiene firmas j\u00f3venes como Amazon, Amgen, Apple, Google, Intel y Microsoft; Europa tiene a Airbus, Mercedes, Nokia y Volkswagen\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Uno de los elementos que contribuy\u00f3 profundizar la brecha de productividad entre Europa y el resto del mundo capitalista desarrollado o emergente es la jornada laboral diaria y anual. Es decir, los europeos trabajan menos horas por d\u00eda y tienen m\u00e1s vacaciones anuales. Para colmo, son menos consumistas: \u201cCuando hay prosperidad, los norteamericanos compran m\u00e1s bienes y servicios; los europeos disfrutan el tiempo libre. En los a\u00f1os 50, los europeos occidentales trabajaban casi un mes m\u00e1s por a\u00f1o que los estadounidenses. En los 70, la relaci\u00f3n se hab\u00eda igualado. Hoy, los norteamericanos trabajan un mes m\u00e1s al a\u00f1o que holandeses, franceses, alemanes y suecos, y bastante m\u00e1s que los griegos, h\u00fangaros, polacos y espa\u00f1oles\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Pero el tal\u00f3n de Aquiles del estado de bienestar es la jornada \u201cvital\u201d, es decir, la edad de retiro, que es m\u00e1s temprana\u2026 para personas que viven m\u00e1s tiempo. \u00c9sa es la clave del gasto social europeo: contra lo que suele creerse, el gasto en salud o educaci\u00f3n no difiere sustancialmente del resto del mundo desarrollado. La diferencia est\u00e1 en el gasto de previsi\u00f3n social (retiros y pensiones). No porque sean muy altos, sino porque el acceso al retiro del mercado laboral es m\u00e1s temprano y m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe del BM, en los pr\u00f3ximos 50 a\u00f1os los 45 pa\u00edses europeos perder\u00e1n un neto de 50 millones de trabajadores. Por ende, \u201cel panorama es sombr\u00edo. Incluso con mayor productividad, incluso si los gobiernos logran reducir el desempleo e incorporar m\u00e1s mujeres a la fuerza de trabajo, los europeos tendr\u00e1n que seguir en el trabajo muchos a\u00f1os m\u00e1s. Y a\u00fan as\u00ed la fuerza de trabajo decrecer\u00e1, de modo que los europeos deber\u00e1n repensar tambi\u00e9n las pol\u00edticas de migraci\u00f3n\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Sin entrar en estas cuestiones realmente estrat\u00e9gicas y de largo plazo, es f\u00e1cil ver ahora el origen de la desesperaci\u00f3n de los gobiernos europeos por extender los a\u00f1os de aportes jubilatorios, la suba de la edad de retiro y la reducci\u00f3n de pensiones y beneficios.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>El imperativo de aumentar la productividad europea en declive exige un ataque en todos los frentes: desde el disciplinamiento de la fuerza de trabajo con convenios por empresa hasta la reducci\u00f3n del salario real (e incluso nominal); de la reconstrucci\u00f3n de un ej\u00e9rcito industrial de reserva realmente urgido por el hambre al aumento de la jornada semanal; de la flexibilizaci\u00f3n de los despidos a la creaci\u00f3n de una franja joven hiperexplotada y con condiciones legales y sindicales m\u00e1s cercanas a la Revoluci\u00f3n Industrial que al estado de bienestar.<\/p>\n<p>Repasemos ahora, de manera necesariamente anal\u00edtica, los rasgos econ\u00f3micos de algunos pa\u00edses clave de la UE cuya importancia se puso de manifiesto en la crisis actual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Alemania<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comencemos por el verdadero motor econ\u00f3mico de la UE, Alemania. Su econom\u00eda, de un PBI de 3,3 billones de d\u00f3lares (2010) reposa sobre su gigantesca capacidad exportadora (1,3 billones de d\u00f3lares en 2010). De all\u00ed surge un super\u00e1vit comercial que, en relaci\u00f3n con el PBI (7%) es el m\u00e1s alto del mundo. De esas exportaciones, el 62% se destinan a la UE (cifra que llegaba al 75% en 2007; desde entonces aumentaron los embarques a China y Rusia).<\/p>\n<p>Seg\u00fan un informe del ente estad\u00edstico oficial, Destatis, del 2 de enero de este a\u00f1o, hay 41 millones de trabajadores registrados (sobre una poblaci\u00f3n de 82 millones), y la desocupaci\u00f3n descendi\u00f3 a 2,5 millones (tras haber rebasado los 5 millones a principios de los 2000). No obstante, estas cifras ocultan el resultado de las \u201creformas estructurales\u201d en el mercado de trabajo, implementadas por el socialdem\u00f3crata Schr\u00f6der en su gesti\u00f3n de 1999 a 2005.<\/p>\n<p>El centro de esas reformas, que convirtieron a Alemania, seg\u00fan el semanario <i>Der Spiegel<\/i> (el de mayor circulaci\u00f3n en el pa\u00eds) en un \u201cpa\u00eds de sueldos baratos\u201d, son los llamados \u201cminijobs\u201d. Consisten en contratos de trabajo, sobre todo para j\u00f3venes, con un salario m\u00e1ximo de 400 euros y una jornada laboral m\u00e1xima de 40 horas mensuales. Hay aproximadamente 7 millones de alemanes trabajando bajo esta modalidad. A esto se debe agregar lo que <i>Der Spiegel <\/i>llama, sin eufemismos, \u201csalarios de hambre\u201d: 5 millones de trabajadores que ganan menos de 6,50 euros la hora.<\/p>\n<p>Consecuencia de esto es que los salarios reales est\u00e1n en el mismo nivel de hace 20 a\u00f1os, e incluso por debajo de los de hace 10. La propia Merkel sostuvo que el \u00e9xito de la competitividad alemana se basa en la \u201cmoderaci\u00f3n salarial\u201d. Un indicador de esto es que mientras en la zona euro, en el per\u00edodo 2001-2008, el consumo de los hogares creci\u00f3 un 15%, en Alemania se mantuvo en el mismo nivel.<\/p>\n<p>Un estudio sobre la realidad social alemana se\u00f1ala que \u201cla crisis de 2001 fue el pretexto para realizar la mayor y m\u00e1s reaccionaria reforma laboral desde la II Guerra Mundial. (&#8230;) En la d\u00e9cada de 1995 a 2005, el gobierno ha mantenido una pol\u00edtica cuyo objetivo era liquidar 500.000 puestos de trabajo. Gran parte de este ajuste de plantillas se ha producido en empresas de &#8216;trabajo para toda la vida&#8217; en los sectores de la banca (Deutsche Bank, Dresdner Bank, Commerzbank, HypoVereinsbank, BayernLB), seguros (Allianz), autom\u00f3viles (Volkswagen, Opel, DaimlerChrysler, GM, Man), viajes (Lufthansa, TUI, Deutsche Bahn AG, Airbus), telecomunicaciones (Siemens, Deutsche Telekom, Mobilcom), construcci\u00f3n, miner\u00eda y otras empresas como Krupp, Epcos, Grundig, Axel Springer, Henkel, Kirchmedia o Babook Borsig\u201d (Miguel Giribets Mart\u00ednez, \u201cAlemania no es como la pintan\u201d, <i>Entorno<\/i> 85, 27-10-11).<\/p>\n<p>Alemania se volvi\u00f3 m\u00e1s desigual: mientras en 1987 los directivos de las principales empresas (\u00edndice DAX) ganaban como media 14 veces m\u00e1s que sus empleados, hoy ganan 44 veces m\u00e1s. \u201cDesde 1990 hasta hoy, los impuestos a los m\u00e1s ricos bajaron un 10%, mientras que la imposici\u00f3n fiscal a la clase media subi\u00f3 un 13%. En veinte a\u00f1os la clase media se ha reducido, pasando del 65% a englobar al 59%\u201d (Rafael Poch, \u201cAlemania va bien, los alemanes no tanto\u201d, <i>Rebeli\u00f3n<\/i>, 4-4-11).<\/p>\n<p>Las \u201creformas\u201d fueron no s\u00f3lo antiobreras sino, l\u00f3gicamente, pro empresas: a partir de 2000 se rebajan los impuestos a las empresas al menos un 12%, y en 2007 se rebaja el Impuesto de Sociedades del 39% al 30%. Como contrapartida, hubo continuos recortes en el subsidio de desempleo y se elev\u00f3 la edad de jubilaci\u00f3n de 65 a 67 a\u00f1os. La absorci\u00f3n de Alemania Oriental es de lenta digesti\u00f3n: am\u00e9n de las diferencias culturales, las tasas de desempleo y de pobreza del este duplican las del oeste, y en el este los salarios son en promedio un 30% inferiores.<br \/>\nEl empuje exportador que es la base de la econom\u00eda alemana se sustenta sobre varios pilares. Uno fundamental es la reducci\u00f3n del costo de laboral, resultado tanto de las reformas citadas como de deslocalizaci\u00f3n y externalizaci\u00f3n de su producci\u00f3n a pa\u00edses del Este europeo e incluso asi\u00e1ticos. La operatoria habitual es subcontratar en el exterior la producci\u00f3n de piezas o de secciones del proceso de fabricaci\u00f3n, reserv\u00e1ndose el montaje final. De m\u00e1s est\u00e1 decir que la baja de costos en el exterior opera como un chantaje a los trabajadores fronteras adentro: \u201cEn 2004, en plena crisis que comenz\u00f3 en 2001, Mercedes amenaz\u00f3 con trasladar su producci\u00f3n a Sud\u00e1frica si los trabajadores alemanes no liquidaban pluses de producci\u00f3n y prolongaban gratis la jornada de trabajo; todo por un monto de 500 millones de euros\u201d (M. Giribets Mart\u00ednez, cit.).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha habido en la industria alemana un proceso de modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica e innovaci\u00f3n La inversi\u00f3n en I+D es de las m\u00e1s altas del mundo, 2,5% del PBI, y el n\u00famero de investigadores trabajando en empresas por cada 10.000 empleos es de 74, solamente superado por Suecia y Jap\u00f3n (\u00eddem).<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de los bancos alemanes hacia el mercado de la UE tiene como uno de sus factores la debilidad del consumo y la demanda de cr\u00e9dito en el mercado local. As\u00ed, desde 2000 se verifica una exportaci\u00f3n de capitales alemanes a la UE del orden de los 270.000 millones de euros anuales.<\/p>\n<p>En general, Alemania sigue estando <i>a la vanguardia de la inserci\u00f3n en la globalizaci\u00f3n siguiendo las reglas neoliberales <\/i>y de \u201creformas estructurales\u201d, que son seguidas remisamente y a su propio ritmo por socios con menos convicci\u00f3n o con situaciones pol\u00edticas menos estables. Por dar dos ejemplos, Francia intent\u00f3 emular el aumento de la edad de retiro y la oferta de trabajos basura para los j\u00f3venes (que all\u00ed se llam\u00f3 Contrato Primer Empleo-CPE), con \u00e9xito bastante relativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Grecia<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si Alemania representa el extremo de \u201cprosperidad\u201d de la UE (aunque ya vimos qu\u00e9 miserias oculta), el otro extremo es Grecia, hoy el punto m\u00e1s d\u00e9bil de la UE.<\/p>\n<p>El problema m\u00e1s serio de Grecia, su endeudamiento externo, es una historia de fraudes contables, manipulaciones estad\u00edsticas y corrupci\u00f3n de los dos lados del mostrador, impulsados por la burbuja de cr\u00e9dito f\u00e1cil y barato bajo el amparo de la \u201csolidez\u201d de la UE. Sin entrar en otros detalles de la econom\u00eda griega, digamos que el nivel de deuda de Grecia es completamente insostenible. Supera el 160% del PBI y se calcula que en 2013 llegar\u00e1 al 185%.<\/p>\n<p>La econom\u00eda helena est\u00e1 en plena recesi\u00f3n, o m\u00e1s bien depresi\u00f3n, que es lo que sugiere la ca\u00edda del 6% de su PBI en 2011, y la desocupaci\u00f3n trepa aceleradamente desde el 10% y est\u00e1 lejos de alcanzar el techo.<\/p>\n<p>Tras la asunci\u00f3n de Papademos a instancias de la \u201ctroika\u201d CE-FMI-BCE, la principal preocupaci\u00f3n del gobierno ha sido evitar el default formal. La quita del 50% resuelta a fines de octubre es un default de hecho, ya que implica p\u00e9rdidas para los acreedores privados (no as\u00ed los oficiales). Pero la negociaci\u00f3n se trata, sencillamente, de decidir qui\u00e9nes y cu\u00e1nto perder\u00e1n su dinero, para colmo de manera \u201cvoluntaria\u201d, lo que empantana los acuerdos.<\/p>\n<p>La exclusi\u00f3n de los prestamistas no privados de la quita de deuda ten\u00eda la intenci\u00f3n de dar respaldo pol\u00edtico a los gobiernos europeos, que deben asegurar a su ciudadan\u00eda que su dinero no fue derrochado. Pero convertir en chivo expiatorio del desastre griego a los \u201cespeculadores\u201d es m\u00e1s un bluff que otra cosa: \u201cMuchos de los especuladores resultan ser bancos, que luego tendr\u00e1n que ser rescatados por los gobiernos, de modo que el proceso tiene algo de pantomima\u201d (\u201cTwo tiers, too complex, <i>The Economist<\/i>, 5-11-11).<\/p>\n<p>Por otro lado, como el 50% es s\u00f3lo para los bonistas privados, una efectiva reducci\u00f3n de deuda de ese nivel implica dos cosas: que el BCE termine siendo el principal tenedor de bonos griegos y que los privados deban aceptar una quita superior al 70%. No hay mucha chance de que eso suceda: ya en julio pasado, con condiciones mucho m\u00e1s generosas para los acreedores, s\u00f3lo el 70% de los acreedores quer\u00edan anotarse en un canje con quita. Y la cosa se complica porque aparecieron en el mercado de bonos griegos los fondos especuladores de verdad (hedge funds): \u201cEstos fondos son menos susceptibles que los bancos de ser presionados a aceptar un acuerdo desfavorable. (&#8230;) Para los bonistas recalcitrantes, resistir el acuerdo puede dar resultado de dos maneras. Primero, si Grecia sigue con el acuerdo &#8216;voluntario&#8217; que permite que el 30% o m\u00e1s de los bonistas rechacen el canje, entonces los holdouts recibir\u00e1n el pago pleno de bonos que compraron con un fuerte descuento. Segundo, si Grecia impone p\u00e9rdidas de manera unilateral, los bonistas que compraron seguros de default, credit default swaps (CDS) recibir\u00e1n su pago (\u201cVolunteers wanted\u201d, <i>The Economist<\/i>, 21-1-12).<\/p>\n<p>El proceso de quita tiene un explosivo costado financiero que puede resultar un disparador de r\u00e9plicas de la crisis en el resto de Europa. Se trata de la cuesti\u00f3n de los\u00a0 CDS. Como la quita no es formalmente un default, sino \u201cvoluntaria\u201d, es legalmente oscuro que un inversor que haya comprado bonos griegos con CDS pueda reclamar. Ahora bien, si esos inversores deben soportar una quita real de sus activos griegos, la conclusi\u00f3n que sacar\u00e1 todo el mundo financiero es que los CDS son totalmente inefectivos como protecci\u00f3n, algo que retraer\u00e1 de manera brutal la compra de deuda soberana por parte de los bancos y puede comenzar un domin\u00f3 de defaults. Pero la otra alternativa tambi\u00e9n es mala: si las quitas griegas disparan el pago de CDS, cualquier negociaci\u00f3n de deuda soberana podr\u00eda hacer colapsar el CDS como instrumento, con la consiguiente retirada de los bancos del mercado de deudas.<\/p>\n<p>Grecia tiene una alta exposici\u00f3n a acreencias extranjeras (96% del PBI). Pero la situaci\u00f3n de los bancos griegos es tan cr\u00edtica que se espera una oleada de nacionalizaciones una vez negociada la quita. Ir\u00f3nicamente, esto ser\u00e1 en el marco de un programa de austeridad monitoreado por el FMI que incluye privatizaciones, deshacerse de 100.000 empleados p\u00fablicos y horizonte de recesi\u00f3n garantizado hasta 2013, seg\u00fan la troika.<\/p>\n<p>Claro que c\u00e1lculos menos interesados extienden el escenario de austeridad hasta 2020, nada menos. \u00c9sa es la fecha en que, seg\u00fan los optimistas c\u00e1lculos del BCE, la deuda griega bajar\u00eda hasta \u201cs\u00f3lo\u201d el 120% del PBI. Pero la condici\u00f3n es que la quita del 50% concluya con \u00e9xito: \u201cEs m\u00e1s probable que la participaci\u00f3n en cualquier quita se m\u00e1s baja que eso, dejando la deuda por encima del 145% del PBI en 2020. Eso implica que se necesitar\u00e1 otra reestructuraci\u00f3n de deuda despu\u00e9s de \u00e9sta\u201d (\u00eddem). La presunci\u00f3n que compart\u00edan todos los pol\u00edticos griegos de cualquier signo es que la UE, el BCE y el FMI sostendr\u00e1n a Grecia en cualquier escenario est\u00e1 seriamente comprometida.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>En todo ese lapso, la pol\u00edtica ser\u00e1 austeridad, ajuste, recesi\u00f3n. Eso no tiene el menor viso de sostenerse no digamos ya <i>hasta 2020<\/i>, sino mucho menos, en el contexto de la creciente actividad de las masas griegas, que no parecen dispuestas a resignarse a la penuria indefinida. Un empresario period\u00edstico, Stelios Kouloglou, director del sitio de noticias tsvx.gr, resume el clima social de esta manera: \u201cSi el desempleo llega al 20%, ni pol\u00edticos ni tecn\u00f3cratas podr\u00e1n sostener la situaci\u00f3n. \u00c9se es el verdadero problema\u201d (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 12-11-11).<\/p>\n<p>Mientras la troika, Papademos y los l\u00edderes europeos deshojan la margarita con los bonistas, una mirada realista a la situaci\u00f3n griega deber\u00eda tener en cuenta la evoluci\u00f3n probable de la lucha de clases: \u201cHasta ahora la eurocrisis ha sido sobre todo la cuesti\u00f3n de la presi\u00f3n de los mercados. Pero la econom\u00eda de un pa\u00eds no se define s\u00f3lo por los mercados. M\u00e1s bien, los l\u00edmites de solvencia son testeados por la voluntad del pueblo de aceptar aumentos de impuestos y recortes de gastos. Un gobierno se queda sin capital pol\u00edtico antes de quedarse sin cosas a las que cobrar impuestos. En \u00faltimo an\u00e1lisis, no querer pagar importa m\u00e1s que no poder pagar\u201d (\u201cGreece\u2019s woes\u201d, <i>The Economist<\/i>, 5-11-11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Italia<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque el eurosocio con mayores problemas estructurales es Grecia, el centro de las preocupaciones de la burgues\u00eda europea es Italia, por la poderosa raz\u00f3n de que no hay blindaje posible para una econom\u00eda que es la tercera de la eurozona. Ni el anterior FEEF ni el nuevo MEE cuentan con fondos suficientes para detener una corrida contra Italia.<\/p>\n<p>Su perfil de deuda es bastante peculiar. Por un lado, es de las m\u00e1s altas de la eurozona en relaci\u00f3n con el PBI (120%), aunque con la ventaja de que su exposici\u00f3n externa es mucho m\u00e1s baja (24%). Lo m\u00e1s grave es, sin duda, su perfil de vencimientos. S\u00f3lo en 2012 debe pagar (o refinanciar) 306.000 M\u20ac (a principios de febrero viene la primera prueba, con un vencimiento de 30.000 M\u20ac. Y seg\u00fan Jiri Katanien, primer ministro de Finlandia (pa\u00eds muy peque\u00f1o pero cuya calificaci\u00f3n AAA le da derecho a dar c\u00e1tedra al resto), en los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os Italia tiene vencimientos por 895.000 M\u20ac, casi equivalente al primer plan de \u201cquantitative easing\u201d (emisi\u00f3n) de la Reserva Federal de EE.UU. al estallar la crisis Lehman (Gabriel Holand, \u201cEl desembarco de tecn\u00f3cratas en Grecia e Italia\u201d, BAE, 14-11-11). Un c\u00e1lculo del FMI para 2012 es que entre Italia y Espa\u00f1a necesitar\u00e1n una asistencia de 462.000 M\u20ac.<\/p>\n<p>Otros aspectos de la econom\u00eda italiana son igualmente contradictorios. Por un lado, no ha tenido burbuja inmobiliaria (los bancos est\u00e1n sanos\u2026 por ese lado), y no se puede decir, a diferencia de Grecia, que el gasto estatal est\u00e9 descontrolado. De hecho, tiene super\u00e1vit fiscal primario (antes del pago de intereses de deuda), y el d\u00e9ficit presupuestario general es incluso menor que el de Francia, con un firme plan de eliminarlo en 2013.<\/p>\n<p>De fondo, el tal\u00f3n de Aquiles italiano es la <i>baj\u00edsima productividad<\/i> relativa, como se\u00f1alaba el informe del BM citado m\u00e1s arriba. El resultado es que el PBI per c\u00e1pita italiano es menor en 2010 que en 2000, y que en ese per\u00edodo Italia fue el pa\u00eds que menos creci\u00f3 en todo el mundo, con la excepci\u00f3n de Zimbabwe y Hait\u00ed. A pesar de esto, y para preocupaci\u00f3n de la burgues\u00eda, el costo salarial unitario creci\u00f3 en la primera d\u00e9cada del siglo.<\/p>\n<p>De todos modos, desde el punto de vista de \u201clos mercados\u201d, todo esto se manifiesta en el descontrol de la deuda soberana. El ingreso de Italia al \u201cClub del 7%\u201d (la tasa de inter\u00e9s que pagan los bonos del Estado a 10 a\u00f1os), en octubre pasado, aliment\u00f3 las maniobras especulativas y la fuga de divisas de la propia burgues\u00eda italiana. Este fen\u00f3meno es habitual en las maltratadas econom\u00edas latinoamericanas, pero para la Europa de la moneda \u00fanica es una novedad. Los inversores en p\u00e1nico remiten sus capitales al extranjero, a los bancos extranjeros o, directamente, al colch\u00f3n de la cama. Esto \u00faltimo no es una figura: aument\u00f3 espectacularmente la demanda de billetes de 500 euros, inservibles para las transacciones cotidianas (ning\u00fan comercio quiere cambiarlos) pero muy \u00fatiles para atesorar mucho dinero en poco espacio.<\/p>\n<p>A este panorama se sumaba la incre\u00edble \u201ctercermundizaci\u00f3n\u201d del r\u00e9gimen, con una direcci\u00f3n pol\u00edtica (el bufonesco Berlusconi) que se comportaba como el m\u00e1s lumpen dictadorzuelo africano, una corrupci\u00f3n galopante y una par\u00e1lisis operativa y administrativa nada indicadas para la gravedad de la hora.<\/p>\n<p>La llegada de Mario Monti busca poner un poco de seriedad liberal en el manejo de la cosa p\u00fablica italiana, pero con un consenso condicional (nadie lo vot\u00f3) y un programa de medidas econ\u00f3micas draconiano.<\/p>\n<p>El paquete incluye flexibilizar el mercado de trabajo introduciendo un contrato \u00fanico, suavizar las condiciones para el despido, acabar con las pensiones por antig\u00fcedad (es decir, la jubilaci\u00f3n anticipada), reforma fiscal, reintroducci\u00f3n del impuesto sobre la primera casa y liberalizaci\u00f3n de algunos sectores, con recorte de privilegios en algunas profesiones y apertura al mercado de sectores como el transporte, los servicios p\u00fablicos locales, la energ\u00eda y las telecomunicaciones. Monti busca adornar este ajuste brutal con medidas que caen un poco mejor, como un recorte en los gastos de la pol\u00edtica y un nuevo gravamen para patrimonios por encima del mill\u00f3n de euros (ver \u201cMonti descubre su plan para Italia\u201d, elconfidencial.com, Madrid, 11-11-11).<\/p>\n<p>Todo esto apunta al largo plazo y a las reformas estrat\u00e9gicas, pero en el corto plazo Italia est\u00e1 a la buena de Dios. Hay una sola instituci\u00f3n que podr\u00eda frenar un eventual ataque especulativo, y es el BCE. Pero, como hemos visto, el BCE se ha limitado a compras de bonos de deuda en el mercado secundario que, sin ser despreciables, son homeop\u00e1ticas frente a la magnitud de las obligaciones italianas. Y todo intento de modificar esa actitud choca con la f\u00e9rrea (y para algunos, semisuicida) oposici\u00f3n de Alemania. Jens Weidmann, presidente del Bundesbank alem\u00e1n y miembro muy influyente del consejo de gobierno del BCE, ha dicho con toda claridad que el BCE \u201cno debe ser\u201d el prestamista de \u00faltima instancia de la eurozona.<\/p>\n<p>De modo que todos los caminos conducen a Berl\u00edn. Y la soluci\u00f3n que aporta Alemania es un \u201cpacto fiscal\u201d a la vez demasiado ambicioso en sus objetivos a largo plazo y que descuida de manera casi ciega los peligros del presente. Veamos entonces en qu\u00e9 consiste esta <i>via germannica<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.3 La \u201cuni\u00f3n fiscal\u201d de ajuste neoliberal y las perspectivas<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cumbre de Bruselas del 8 y 9 diciembre vio el alumbramiento de las tan demoradas medidas de conjunto. El acuerdo entre Alemania y Francia empuj\u00f3 al resto. Pero ya vimos que el t\u00e1ndem germano-franc\u00e9s es \u201cuna moto BMW con un sidecar Peugeot\u201d (y despu\u00e9s de la rebaja de nota de Francia, hay quien dice que se trata de un monociclo). El arreglo tiene un sello indiscutiblemente alem\u00e1n, y est\u00e1 bajo el signo de la austeridad fiscal.<\/p>\n<p>Esto est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el car\u00e1cter acreedor de Alemania respecto del resto de Europa. Se trata de un intento de equilibrio entre prevenir el contagio de la crisis y presionar a las econom\u00edas en problemas a que hagan sus \u201creformas estructurales\u201d, de manera que sepan que la pr\u00f3xima vez no habr\u00e1 rescate a cargo del fisco alem\u00e1n.<\/p>\n<p>La \u201cuni\u00f3n presupuestaria\u201d que propone Merkel tiene como elemento central, en sus propias palabras, \u201cun nuevo techo de endeudamiento\u201d. Los gobiernos quedar\u00edan sometidos a dos instancias: la Corte Europea de Justicia (CEJ), que pondr\u00eda en vigor las sanciones autom\u00e1ticas a los incumplidores, y la Comisi\u00f3n Europea, que controlar\u00eda los presupuestos nacionales incluso antes que los parlamentos de los pa\u00edses en cuesti\u00f3n. Quienes superen el d\u00e9ficit fiscal del 3% del PBI y una deuda del 60% del PBI (los l\u00edmites de Maastricht en 1992) estar\u00e1n expuestos a sanciones autom\u00e1ticas s\u00f3lo revocables por una mayor\u00eda calificada de pa\u00edses. La \u201cregla de oro\u201d presupuestaria se incorporar\u00e1 a las constituciones nacionales, algo que se encargar\u00e1 de vigilar la CEJ. Es sabido que Italia y Espa\u00f1a hicieron ese agregado en 2011; Francia lo hab\u00eda hecho antes.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Tal es la respuesta al dilema de \u201cm\u00e1s integraci\u00f3n o desintegraci\u00f3n\u201d que planteaba la crisis del euro. Pero aunque las desventajas para las masas quedan muy claras desde el principio, no hay ning\u00fan detalle en el acuerdo respecto de lo que m\u00e1s interesa a los pa\u00edses en problemas: los eurobonos.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 se tratan \u00e9stos? Dicho simplemente, de honrar aquello que dec\u00eda Trichet: pertenecer al euro implica financiamiento garantizado. Esto funcion\u00f3 mientras los bonos de cada pa\u00eds de la eurozona pagaban aproximadamente la misma tasa. Cuando \u201clos mercados\u201d cayeron en la cuenta de que, despu\u00e9s de todo, eran posibles los defaults de pa\u00edses del euro, comenz\u00f3 la diferenciaci\u00f3n a niveles tales como si Alemania tuviera el marco y Grecia el dracma. Es decir, la moneda \u00fanica dej\u00f3 de operar como garant\u00eda. El eurobono consiste en continentalizar (o \u201cfederalizar\u201d) los t\u00edtulos de deuda de los pa\u00edses de la eurozona, de modo tal que todos paguen la misma (baja, favorable) tasa de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Naturalmente, Alemania es enemiga furiosa de los eurobonos, con el argumento de que relajar\u00edan la disciplina fiscal y se repetir\u00eda el ciclo 2008-2011. As\u00ed, el instrumento qued\u00f3 fuera del pacto fiscal de diciembre. De nuevo la misma pregunta: \u00bfqu\u00e9 ayuda obtienen entonces los pa\u00edses deudores a cambio del ajuste brutal al que se comprometen?<\/p>\n<p>Pues bien, \u00e9sta: Merkel quiere acelerar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE), de car\u00e1cter permanente, en reemplazo del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que siempre fue concebido como provisorio. El MEE deb\u00eda estar operativo para 2013; Merkel quiere adelantar esa fecha a junio y, si es posible, marzo de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>El problema es que, hasta ahora, el MEE nace sin fondos suficientes. Ya era sabido que el FEEF pod\u00eda aguantar una corrida contra un pa\u00eds chico como Grecia o Portugal; definitivamente no un default italiano o espa\u00f1ol. La capacidad de pr\u00e9stamos del FEEF era de 440.000 millones de euros (M\u20ac) en el mejor de los casos. Otros calculaban incluso menos, 250.000 M\u20ac, ya que de sus 17 miembros s\u00f3lo 6 ten\u00edan calificaci\u00f3n AAA (y Francia la perdi\u00f3 en enero). El BCE, a instancias de Alemania, se neg\u00f3 durante todo casi 2011 a fortalecer el FEEF (y a actuar como prestamista de \u00faltima instancia de los estados por intermedio de \u00e9ste).<\/p>\n<p>En la cumbre de fines de octubre se propuso una soluci\u00f3n de compromiso: aumentar el FEEF hasta 1,4 billones de d\u00f3lares, pero no con fondos frescos sino mediante una complicada ingenier\u00eda financiera de apalancamiento (s\u00ed, la misma que ayud\u00f3 a disparar la crisis en 2008). Pero esto tiene dos problemas: primero, que aun as\u00ed s\u00f3lo alcanzar\u00eda para sostener a Espa\u00f1a <i>o<\/i> Italia, no ambos. Y segundo, que \u201clas palancas pueden funcionar para los dos lados. El apalancamiento puede agrandar el tama\u00f1o del fondo, pero tambi\u00e9n puede concentrar un riesgo mayor (\u2026) y convertirse as\u00ed en un mecanismo que transmita p\u00e1nico y debilite las deudas soberanas\u201d que integran el FEEF (\u201cNo big bazooka\u201d, <i>The Economist<\/i>, 29-10-11).<\/p>\n<p>Una ampliaci\u00f3n del FEEF (o MEE) no se va a discutir hasta marzo. Una eternidad, cuando los fondos actuales no llegan a cubrir las necesidades de financiamiento de Italia y Espa\u00f1a s\u00f3lo para los pr\u00f3ximos dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n aporta, entonces, fondos frescos para salvar a Europa? No Alemania, cuyo Parlamento tuvo que sudar la gota gorda para aprobar una suba muy moderada de su aporte al FEEF en octubre; tampoco el Reino Unido, y menos otros a quienes se les tir\u00f3 de la manga con poco \u00e9xito, como China y hasta Brasil. Como respondi\u00f3 sarc\u00e1sticamente Dilma Rousseff, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 Brasil deber\u00eda tener m\u00e1s confianza en el futuro europeo que la propia Alemania?\u201d \u00bfEntonces? De vuelta al viejo y querido FMI.<\/p>\n<p>Claro que el FMI tampoco tiene tantos fondos propios para prestar. En ese sentido, est\u00e1 en una situaci\u00f3n parecida a la del FEEF. Tiene 390.000 MD (millones de d\u00f3lares) disponibles. Pero s\u00f3lo en 2012 Italia y Espa\u00f1a podr\u00edan llegar a necesitar 462.000 MD.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn12\">[12]<\/a> El \u201cacuerdo fiscal\u201d pide mucho y ofrece muy poco.<\/p>\n<p>Para colmo, el FEEF ya no es lo que era. Junto con la ca\u00edda de la calificaci\u00f3n AAA de Francia, el FEEF tambi\u00e9n la perdi\u00f3, al menos para Standard &amp; Poor\u2019s. Lo cual es l\u00f3gico si se tiene en cuenta que un solo pa\u00eds grande aportante del fondo, Alemania, conserva la m\u00e1xima calificaci\u00f3n. En los hechos, esto hace m\u00e1s dif\u00edcil pasar la gorra ante eventuales aportantes. Es por eso que el propio FMI se vio obligado a buscar en el mercado 500.000 MD en fondos frescos.<\/p>\n<p>Volvamos a la cuesti\u00f3n de los bonos. El eurobono, defendido por Sarkozy y rechazado enf\u00e1ticamente por Merkel, consiste, en su versi\u00f3n m\u00e1s dura, en \u201cmutualizar\u201d deuda: la deuda de cada pa\u00eds es la deuda de todos. El argumento es que, tomada en conjunto, Europa tiene una relaci\u00f3n deuda\/PBI del 85%, mejor que EE.UU. (93%). De esa manera, la situaci\u00f3n desesperada de los pa\u00edses ahogados financieramente pero solventes (Grecia es un caso aparte) quedar\u00eda resuelta. Pero eso no convence nada a los votantes alemanes\u2026<\/p>\n<p>En consecuencia, la Comisi\u00f3n Europea lanz\u00f3 a fines de noviembre un \u201cGreen Paper\u201d con una serie de propuestas \u201cintermedias\u201d entre el eurobono craso y no hacer nada. Primero explica por qu\u00e9 no recomienda eurobonos: \u201cCuanto m\u00e1s extensivamente se unifique (<i>pool<\/i>) el riesgo crediticio de deuda soberana, menor ser\u00e1 la volatilidad de mercado, pero tambi\u00e9n menor ser\u00e1 la disciplina del mercado sobre las deudas individuales. La estabilidad fiscal debe apoyarse con m\u00e1s fuerza en la disciplina que provean los procesos pol\u00edticos (\u2026) Los estados miembro podr\u00edan liberarse de la disciplina de los otros estados, sin consecuencia para su costo financiero\u201d. Se propone el hilarante nombre de \u201cbonos de estabilidad\u201d, en varias versiones, aunque todas ellas \u201cdeber\u00e1n estar acompa\u00f1adas de una vigilancia fiscal sustancialmente mayor\u201d.<\/p>\n<p>Luego se propone un mix de bonos \u201cazules\u201d y \u201crojos\u201d. Los \u201cazules\u201d son bonos de deuda nacional soberana que se convierten en eurobonos hasta un tope de, por ejemplo, el 60% del PBI de cada pa\u00eds. Los \u201crojos\u201d ya no estar\u00edan mutualizados, de modo que el costo del cr\u00e9dito depender\u00e1 de la evoluci\u00f3n fiscal de cada pa\u00eds, y as\u00ed la \u201cdisciplina del mercado\u201d conserva su lugar. Los pa\u00edses que \u201chagan los deberes\u201d ir\u00edan transfiriendo su deuda de la zona \u201croja\u201d (alto costo del cr\u00e9dito) a la \u201cazul\u201d.<\/p>\n<p>El tope, en realidad, es materia debatible (el 60% del PBI no le sirve a nadie y menos a los PIIGS); justamente, la idea es poner condiciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas a la suba del tope (es decir, a un mayor porcentaje de bonos \u201cazules\u201d mutualizados). \u00c9ste es un tema delicado: si debido a consideraciones pol\u00edticas (no \u201ct\u00e9cnicas\u201d) se permite levantar el techo a los pa\u00edses en problemas, adi\u00f3s efecto disciplinador y estamos como al principio. Merkel no rechaz\u00f3 de plano este esquema, pero dio a entender que las condiciones ser\u00edan bien duras.<\/p>\n<p>Sarkozy suele mencionar en sus discursos la necesidad de una \u201cf\u00e9rrea solidaridad europea\u201d y el compromiso de no empujar a ning\u00fan pa\u00eds al default (salvo, otra vez, Grecia).<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn13\">[13]<\/a> Pero, como se ve, aqu\u00ed lo \u00fanico \u201cf\u00e9rreo\u201d es la disciplina com\u00fan, bajo las riendas de Merkozy, el BCE y la Corte Europea de Justicia.<\/p>\n<p>El nuevo \u201cacuerdo fiscal\u201d para la \u201cnueva UE\u201d implica un compromiso de los estados a las famosas \u201creformas estructurales\u201d que le den \u201csustentabilidad\u201d al euro. \u00bfCu\u00e1les son? Pues algunas como las que ya hizo Alemania: desregulaci\u00f3n del mercado laboral, congelamiento del salario, baja del salario real y desempleo disfrazado de subempleo, despidos en el sector p\u00fablico, privatizaciones. Hay que \u201carmonizar\u201d, como dice Van Rompuy, la m\u00e1xima autoridad de la UE, los sistemas impositivos y de seguridad social (es decir, nivelar para abajo).<\/p>\n<p>Corresponde al ex director del BCE, Jean-Claude Trichet, recitar con mayor orden el catecismo de las \u201creformas\u201d: \u201cEs necesario eliminar las cl\u00e1usulas de indexaci\u00f3n autom\u00e1tica de los salarios y potenciar los convenios a nivel de empresa a fin de que los salarios y las condiciones laborales puedan adaptarse a las necesidades espec\u00edficas de las empresas. Estas medidas deber\u00edan ir acompa\u00f1adas de reformas estructurales, particularmente en los servicios \u2013incluyendo la liberalizaci\u00f3n de las profesiones de acceso restringido\u2013 y, en los casos en que resulte apropiado, la privatizaci\u00f3n de los servicios suministrados actualmente por el sector p\u00fablico, facilitando con ello el crecimiento de la productividad y apoyando la competitividad\u201d (en A. Dumini y F. Ruffin, \u201c\u2018Independencia\u2019 para favorecer los negocios financieros\u201d, <i>Le Monde diplomatique<\/i>, noviembre 2011).<\/p>\n<p>As\u00ed, a\u00fan bajo Berlusconi, en septiembre, el BCE recomendaba a Italia \u201cflexibilizar los procedimientos de despido\u201d, \u201cprivatizar las empresas municipales\u201d (transporte, limpieza, electricidad), \u201cprivilegiar los acuerdos laborales por empresa\u201d y, sobre todo, \u201cproceder por decreto de aplicaci\u00f3n inmediata y no mediante proyecto de ley, que el Parlamento tarda siempre en aprobar\u201d (\u00eddem). El <i>diktatt<\/i> era tan escandaloso que fue denunciado como un \u201c<i>potestatis<\/i> extranjero\u201d. \u00bfPor qui\u00e9n? Por <i>Mario Monti<\/i>, entonces un simple ex funcionario y hoy primer ministro de Italia\u2026 impuesto por el BCE.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Para Trichet, \u201caumentar los salarios en Europa es la \u00faltima de las tonter\u00edas posibles\u201d, y dej\u00f3 en claro su celo por las \u201creformas\u201d: sostuvo el CPE (Contrato Primer Empleo) en Francia en 2006, el aumento de la edad jubilatoria en Francia, Irlanda y Portugal, la baja del impuesto a las grandes empresas en Francia y se opuso tenazmente a la tasa Tobin, hoy bandera de Sarkozy.<\/p>\n<p>Otro aspecto de las \u201creformas\u201d es que los fondos de rescate, liberados a cuenta de los sufrimientos de las masas, apuntan en primer lugar a salvar a los bancos. Un eurodiputado, Miguel Portas, cuenta: \u201cA Portugal se le impuso un plan de salvataje. Pero de los 78.000 millones de euros que le prest\u00f3 el BCE, 54.000 van directamente a los acreedores. Se nos dijo: \u2018Prioridad a los bancos que detentan las deudas soberanas\u2019. Y para financiar eso, se recortan los salarios, aun cuando nuestro sueldo m\u00ednimo es de 485 euros, y las jubilaciones, cuando el promedio no supera los 300 euros. El agua, el gas y la electricidad aumentaron un 17, 18, 20%. El IVA actual alcanza el 23%. Y todo mientras el gran capital est\u00e1 completamente a salvo, en nombre de la necesidad de atraer a los inversores\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>El colmo de la franqueza brutal sobre la que significan las \u201creformas\u201d como condici\u00f3n para la asistencia de las instituciones europeas quiz\u00e1 sea la propuesta de John Muellbauer, economista de la Universidad de Oxford: \u201c<i>Si los pa\u00edses sobreendeudados logran<\/i> <i>reducir el costo laboral unitario<\/i> en un X%, <i>entonces su deuda soberana podr\u00eda ser reducida<\/i> en ese X%, hasta un m\u00e1ximo del 15%, algo que a grandes rasgos imitar\u00eda lo que sucede en una devaluaci\u00f3n exitosa\u201d (\u201cThe tricky path towards fiscal integration, take two\u201d, <i>The Economist<\/i>, 23-11-11).<\/p>\n<p>Pasemos al nuevo pacto europeo de \u201cuni\u00f3n fiscal\u201d. Fue presentado como una negociaci\u00f3n pol\u00edtica: apoyo financiero a cambio de un compromiso a atenerse a nuevas reglas, m\u00e1s estrictas. Pero el acuerdo est\u00e1 totalmente desbalanceado en dos sentidos. Primero, las exigencias son mucho m\u00e1s concretas e inmediatas que lo que se ofrece, y segundo, esas exigencias van todas para el lado del ajuste: \u201cEl acuerdo no resolver\u00e1 los problemas de hoy, y el paquete se detiene demasiado en la austeridad y demasiado poco en el crecimiento\u201d (\u201cA comedy of euros\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-12-11). A principios de enero, en la en\u00e9sima cumbre Merkel accedi\u00f3 a mencionar la \u201csegunda pata\u201d del acuerdo, el crecimiento econ\u00f3mico. Pero no pasa de una concesi\u00f3n verbal a las necesidades pol\u00edticas de un Sarkozy en campa\u00f1a electoral.<\/p>\n<p>Y el diagn\u00f3stico centrado en el derroche y la indisciplina fiscal como causas de la crisis est\u00e1 irremediablemente equivocado. Hasta 2008, Espa\u00f1a e Irlanda recib\u00edan el benepl\u00e1cito y la felicitaci\u00f3n de todo el mundo financiero europeo por su baja deuda y sus presupuestos equilibrados, incluso m\u00e1s que la propia Alemania, que \u201cfue una de las primeras en incumplir los topes del pacto de estabilidad de 2002-2003. Por cada deudor irresponsable hay un prestamista temerario. Los d\u00e9ficits excesivos de unos implican super\u00e1vits excesivos de otros. El dise\u00f1o del euro estaba fallado, sin integraci\u00f3n fiscal ni banco central como prestamista de \u00faltima instancia. Si es as\u00ed, lo que se necesita es mayor apoyo mutuo: eurobonos comunes que mutualicen al menos parte de la deuda (\u2026). La crisis se trata ahora de la supervivencia del euro, y requiere una respuesta fuerte; no se nos ahorrar\u00e1 ninguna desgracia si el euro colapsa. Un acuerdo razonable ser\u00eda imponer mayor disciplina fiscal ahora, a cambio de una posterior, y condicional, introducci\u00f3n de eurobonos\u201d (\u201cThe horsemen approach\u201d, <i>The Economist<\/i>, 3-12-11). Pero es ese compromiso de \u201capoyo mutuo\u201d el que Alemania se niega a asumir. \u201cSolidaridad\u201d no es palabra usual en el vocabulario de Merkel.<\/p>\n<p>Para fines de marzo, los 27 pa\u00edses de la UE (si es posible; si no, al menos los 17 de la zona euro m\u00e1s los que quieran sumarse) deber\u00e1n firmar un <i>redise\u00f1o total de reglas fiscales, incluyendo un tope constitucional a la deuda y el d\u00e9ficit<\/i>. La Corte Europea de Justicia (CEJ) determinar\u00e1 si la legislaci\u00f3n nacional resultante es suficiente para las exigencias de la UE.<\/p>\n<p>Esto plantea dos problemas clave. El primero es que no hay detalles sobre la forma de ayuda. Descartados los eurobonos, no se sabe qu\u00e9 forma adoptar\u00e1 la mutualizaci\u00f3n de deuda. Y el segundo, que no quedan claros los beneficios por ser \u201ccumplidor\u201d ni los castigos por incumplir. Una soluci\u00f3n sencilla ser\u00eda excluir a los incumplidores de los eurobonos\u2026 pero no los hay. En cambio, hay un complejo sistema de multas que resulta muy dudoso como disuasivo para pa\u00edses al borde del default.<\/p>\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 decir que las autoridades responsables de controlar presupuestos y pol\u00edticas econ\u00f3micas, as\u00ed como de administrar sanciones, son, como quer\u00eda Merkel, instituciones \u201cindependientes y libres de interferencias pol\u00edticas\u201d (con funcionarios tambi\u00e9n \u201capol\u00edticos\u201d al estilo de Trichet): la CE, el BCE, la CEJ. Las sanciones no ser\u00e1n objeto de largas discusiones y negociaciones, sino que se gatillar\u00e1n de manera \u201cautom\u00e1tica\u201d. Claro que expulsar a Sarkozy y la pol\u00edtica por la puerta no significa que no vuelvan por la ventana, bajo la forma de cumbres de urgencia.<\/p>\n<p>El nuevo director del BCE, Mario Draghi, ya se puso a la altura de su rol: en su discurso al Parlamento Europeo el 1\u00ba de diciembre pasado, hab\u00eda adelantado que \u201clo que nuestra uni\u00f3n econ\u00f3mica y monetaria necesita es un nuevo acuerdo fiscal, una reafirmaci\u00f3n fundamental de las reglas fiscales y los compromisos fiscales mutuos (\u2026) es el elemento m\u00e1s importante para restaurar la credibilidad (\u2026) Sobre la forma legal precisa (\u2026) dejemos abiertas las opciones. No habr\u00eda que descartar cambios de amplio alcance en los tratados, pero tambi\u00e9n se pueden concebir procesos m\u00e1s r\u00e1pidos. Sea como fuere (\u2026) es hora de adaptar el dise\u00f1o de la eurozona con instituciones, reglas y procesos compatibles con los requisitos de la uni\u00f3n monetaria\u201d.<\/p>\n<p>Ni una palabra sobre c\u00f3mo se ayudar\u00e1 a los pa\u00edses endeudados. Primero el compromiso: l\u00ednea Merkel 100 por ciento. Pero esto puede empujar a la desesperaci\u00f3n (y a la germanofobia) a esos pa\u00edses, o sus gobiernos.<\/p>\n<p>En cuanto a la \u201cforma legal precisa\u201d, se trata por ahora de un galimat\u00edas que tendr\u00eda gracia como muestra del laberinto formal que es la UE si no fuera por todo lo que est\u00e1 en juego. Veamos de qu\u00e9 se trata.<\/p>\n<p>El conjunto del paquete fue puesto a discusi\u00f3n en la cumbre de Bruselas en diciembre. No hab\u00eda disidencias en cuanto a modificar los tratados europeos hacia medidas de austeridad fiscal; la voz discordante fue la de Gran Breta\u00f1a, que exigi\u00f3 un veto parcial a futuras regulaciones financieras. Como el resto de Europa se neg\u00f3 a conceder a la City londinense privilegios especiales de inmunidad, Cameron peg\u00f3 el portazo, pensando que de esa manera todo el acuerdo se ven\u00eda abajo. Pero en la pr\u00e1ctica el veto brit\u00e1nico lo \u00fanico que hizo fue complicar la confecci\u00f3n formal del acuerdo, que debi\u00f3 hacerse por fuera de los tratados vigentes de la UE (ver \u201cSummit for one\u201d, <i>The Economist<\/i>, 7-1-12).<\/p>\n<p>Formalmente, las reglas de unanimidad impiden una reforma de los tratados de la UE si uno solo de sus firmantes se opone. Pero como la voluntad del conjunto de las burgues\u00edas europeas era cerrar el acuerdo, se busc\u00f3 el vericueto legal correspondiente (tarea que llev\u00f3 a cabo un especialista franc\u00e9s cuyo apropiado nombre es Hubert Legal). Hecha la ley, hecha la trampa\u2026 legal.<\/p>\n<p>El arreglo fue el siguiente: el nuevo tratado es formalmente \u201cintergubernamental\u201d, por lo que <i>no<\/i> forma parte de los tratados de la UE (algo parecido se hab\u00eda hecho con el Tratado de Schengen de control de fronteras, aunque aqu\u00e9l era un tema mientras que el actual parece una \u201cenmienda\u201d a tratados preexistentes). El tratado no requiere unanimidad: estar\u00e1 vigente una vez que lo ratifiquen 9 de los 17 pa\u00edses de la eurozona. Los que no firmen no estar\u00e1n obligados por \u00e9l\u2026 pero es dif\u00edcil suponer que vayan a poder resistir la presi\u00f3n combinada del resto si quieren seguir en la eurozona. Los 10 pa\u00edses extraeuro pueden adherirse si cumplen las limitaciones del tratado.<\/p>\n<p>Otro cambio es que, hasta ahora, una sanci\u00f3n a un pa\u00eds incumplidor requiere del voto de una mayor\u00eda calificada (VMC). La idea del acuerdo es hacer funcionar la regla al rev\u00e9s: <i>la sanci\u00f3n es autom\u00e1tica<\/i> salvo VMC en contrario. Esto no puede tener fuerza legal porque el acuerdo es \u201cintergubernamental\u201d: los gobiernos deben actuar <i>como si<\/i> la regla fuera legal, una especie de \u201cpacto de caballeros\u201d. En realidad, lo que va a operar es la restricci\u00f3n pol\u00edtica, igual que en el caso anterior. Tampoco es formalmente posible para la Comisi\u00f3n Europea demandar a los pa\u00edses incumplidores, potestad que s\u00f3lo tendr\u00e1n los gobiernos de cada pa\u00eds. \u00a1No es habitual que un pa\u00eds lleve a la CEJ a otro! Pero la UE est\u00e1 cambiando, y no precisamente en el sentido de la \u201csolidaridad\u201d\u2026<\/p>\n<p>El \u00faltimo aspecto del acuerdo es la creaci\u00f3n del Mecanismo Europeo de Estabilidad (permanente) en reemplazo del FEEF (temporario), que tiene \u201cuna peculiaridad interesante: tambi\u00e9n puede entrar en vigencia sin unanimidad. En este caso, requiere ratificaci\u00f3n de pa\u00edses que representen un 90% de su capital (\u2026). En casos urgente, se podr\u00e1 decidir sobre el MEE con una mayor\u00eda del 85%. Todo esto establece no s\u00f3lo una UE de dos niveles, sino quiz\u00e1 tambi\u00e9n una eurozona de dos niveles. Seg\u00fan el actual proyecto [recordar que debe ser ratificado en marzo. MY], Irlanda no podr\u00e1 vetar el nuevo tratado intergubernamental, pero la poderosa Alemania, por s\u00ed sola, podr\u00eda bloquear el tratado del MEE y cualquier decisi\u00f3n de conceder ayuda a cualquier pa\u00eds\u201d (\u201cThat clever Mr Legal\u201d, <i>The Economist<\/i>, 18-12-11).<\/p>\n<p>En enero, Merkel se dedic\u00f3 a hacer lobby por el nuevo tratado y a dejar claro a los pa\u00edses deudores que no pueden esperar nada de Alemania: deben salvarse a s\u00ed mismos autoimponi\u00e9ndose estas duras reglas. Inclusive, insisti\u00f3 en la necesidad de que las naciones europeas transfieran m\u00e1s poderes a \u201cEuropa\u201d. Curiosamente, este consejo es ilegal en su propio pa\u00eds, ya que \u201cla Corte Constitucional alemana estableci\u00f3 l\u00edmites claros sobre una mayor integraci\u00f3n, al emitir un fallo que impide que el Parlamento transfiera soberan\u00eda fiscal a Europa de manera permanente. En esencia, el tribunal dijo que la integraci\u00f3n europea chocaba contra los cimientos del gobierno nacional\u201d (Paul Taylor, \u201cCuando la soberan\u00eda choca con la integraci\u00f3n\u201d, Reuters, 26-9-11). Pero, como ya sabemos, hay pa\u00edses m\u00e1s soberanos que otros, ya que <i>la soberan\u00eda es una funci\u00f3n de la independencia econ\u00f3mica relativa<\/i>. Alemania no puede, seg\u00fan su Corte Suprema, resignar facultades soberanas (incluida la pol\u00edtica fiscal y de deuda) en organismos supranacionales; las naciones endeudadas dif\u00edcilmente puedan darse ese lujo.<\/p>\n<p>\u00bfRealmente cree la dirigencia europea que esta \u201cuni\u00f3n fiscal\u201d puede detener la crisis del euro, o est\u00e1 simplemente tratando de ganar tiempo? Las chances, a juicio de la mayor\u00eda de los analistas, son escasas. Se ha tardado demasiado, y el da\u00f1o, en el caso de muchos bancos al borde de la insolvencia, ya est\u00e1 hecho, para no hablar del desmanejo de la crisis griega, que est\u00e1 en default en todo salvo el nombre.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>El nuevo acuerdo, la decisi\u00f3n del BCE de derramar liquidez sobre los bancos, la remoci\u00f3n de Papandreu y Berlusconi para poner a dos hombres de las finanzas y todas las cumbres de l\u00edderes europeos, en los \u00faltimos meses, no han alcanzado para llevar la crisis del euro a aguas menos turbulentas. Al contrario, el paso del tiempo juega en contra: Grecia ya es casi un caso perdido, Italia y Espa\u00f1a siguen en la cuerda floja y Francia perdi\u00f3 su AAA.<\/p>\n<p>Para Merkel, pareciera que el destino del euro no es la fragmentaci\u00f3n sino su expansi\u00f3n continua, como si nada hubiera pasado. En enero, pidi\u00f3 que incluso los 10 extra euro se sumen a la moneda \u00fanica (o al menos la mayor\u00eda; con Gran Breta\u00f1a y Dinamarca no hay nada que hacer). Por su parte, Sarkozy busca una UE de 27 que se parezca a la eurozona de 17, y en lo posible con menos socios a\u00fan. Entre los socios mayores no hay acuerdo ni siquiera en eso.<\/p>\n<p>Tampoco son las \u00fanicas opciones. Un economista alem\u00e1n de la Universidad Helmut Schmidt, Dirk Meyer, propuso muy seriamente la introducci\u00f3n de un \u201ceuro del norte\u201d, con centro en Alemania, acompa\u00f1ada de Austria, Holanda, Luxemburgo y Finlandia (no casualmente, todos pa\u00edses con calificaci\u00f3n AAA hasta enero de este a\u00f1o, cuando Austria baj\u00f3 un escal\u00f3n), y dejando afuera expl\u00edcitamente a Francia, porque, seg\u00fan Meyer, \u201ctiene una pol\u00edtica monetaria muy distinta y eso trasladar\u00eda el virus actual a la nueva uni\u00f3n\u201d. Queda claro: para un sector creciente de la burgues\u00eda alemana, Francia es parte de los \u201cinfectados\u201d.<\/p>\n<p>El pacto fiscal de diciembre, si se aprueba, en realidad estar\u00eda dando pasos en el sentido de las \u201creformas estructurales\u201d que necesita el capitalismo europeo. Es decir, <i>hacia la liquidaci\u00f3n del estado de bienestar y la integraci\u00f3n a la globalizaci\u00f3n aceptando la regla de nivelar para abajo<\/i>. Lo ir\u00f3nico es que esa medida de \u201clargo plazo\u201d no resuelve nada del problema de hoy. Y adem\u00e1s, por supuesto, falta el veredicto de la lucha de clases sobre ese intento. Las primeras se\u00f1ales son lo contrario de un camino de rosas.<\/p>\n<p>El capitalismo europeo necesita recuperar crecimiento y competitividad. Pero la \u201cuni\u00f3n fiscal\u201d apunta s\u00f3lo al segundo objetivo, y a largo plazo. Y en el largo plazo, como dec\u00eda Keynes, puede que est\u00e9n todos muertos, incluidos los planes alemanes, que combinan miop\u00eda y presbicia.<\/p>\n<p>Nouriel Rubini plantea cuatro posibilidades para 2012. La que \u00e9l recomienda (dando por descontado que siguen su curso la austeridad y las \u201creformas\u201d) es la reflaci\u00f3n sim\u00e9trica, es decir, <i>inflaci\u00f3n<\/i>, con est\u00edmulo fiscal (al estilo del \u201cquantitative easing\u201d de la Reserva Federal) y depreciaci\u00f3n del euro. Pero lo que ve m\u00e1s probable es que, bajo la influencia de Alemania y el BCE, se vaya a lo contrario: <i>deflaci\u00f3n recesiva<\/i>. Dice Roubini: \u201cAunque precios y salarios cayeran 30% en los pr\u00f3ximos a\u00f1os (algo insostenible en t\u00e9rminos sociales y pol\u00edticos), el valor real de la deuda aumentar\u00eda y se agravar\u00eda la insolvencia de los Estados y de los deudores privados. Esa paradoja ya afecta tambi\u00e9n al n\u00facleo de la eurozona\u201d (\u201cLa ca\u00edda de la eurozona ocurrir\u00e1 si no hay cambios\u201d, <i>La Naci\u00f3n<\/i>, 20-11-11).<\/p>\n<p>En este punto, Roubini tiene un curioso aliado: el FMI. Un estudio reciente del Fondo dice que los mercados tienen aversi\u00f3n al riesgo y se concentran en el corto plazo, y el resultado es que una pol\u00edtica fiscal de austeridad excesiva, debido a un recorte del d\u00e9ficit demasiado brutal, ser\u00e1 una recesi\u00f3n que deje la relaci\u00f3n deuda\/PBI m\u00e1s alta, no m\u00e1s baja, que antes (\u201cPerverse austerity\u201d, <i>The Economist<\/i>, 24-1-12). Es por todo esto que el premio Nobel Joseph Stiglitz calific\u00f3 al acuerdo de diciembre de \u201cpacto suicida\u201d.<\/p>\n<p>El tercer escenario, como resultado de la deflaci\u00f3n m\u00e1s endeudamiento, recesi\u00f3n, desocupaci\u00f3n y creciente d\u00e9ficit es la \u00a0<i>cesaci\u00f3n de pagos y abandono de la eurozona<\/i>, es decir, el default \u201cdesordenado\u201d. Por un lado, esto permitir\u00eda a los pa\u00edses en cuesti\u00f3n reanudar el crecimiento y restablecer la competitividad v\u00eda la devaluaci\u00f3n de sus nuevas monedas nacionales; una salida \u201ca la Argentina\u201d.<\/p>\n<p>El gran candidato sigue siendo Grecia, pero la opci\u00f3n es la m\u00e1s temida por las burgues\u00edas debido a su alta volatilidad pol\u00edtica: \u201cEl ejemplo argentino parece una soluci\u00f3n atractiva. Adem\u00e1s, la mayor parte de los bonos griegos est\u00e1n contratados bajo la ley griega, a diferencia de Argentina. Pero a) el precedente argentino muestra lo <i>ca\u00f3tico y salvaje<\/i> que ser\u00eda el escenario de default, y b) el gran problema para los capitalistas y gobiernos es que la salida de Grecia sea el gatillo de una <i>estampida europea general<\/i>. El peligro es que <i>Grecia est\u00e1 mucho m\u00e1s integrada al resto de las finanzas europeas<\/i> de lo que jam\u00e1s lo estuvo la econom\u00eda argentina a ninguna otra. Aunque la zona euro ha sido una decepci\u00f3n en cuanto a integraci\u00f3n econ\u00f3mica, la integraci\u00f3n financiera avanz\u00f3 mucho m\u00e1s, lo que en este momento es lo contrario de un consuelo. La zona euro ofrece un <i>amplio margen para el contagio y el desorden en escala \u00e9pica<\/i>. Eso es lo que hace que su crisis sea tan problem\u00e1tica y dif\u00edcil de afrontar (\u201cFighting for its life\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-9-11).<\/p>\n<p>Roubini avizora un panorama parecido en caso de default: \u201cUna ruptura ca\u00f3tica de la eurozona provocar\u00eda un cimbronazo similar al de la ca\u00edda de Lehman Brothers en 2008, o tal vez peor. Para evitarlo, las econom\u00edas del n\u00facleo tendr\u00edan que recurrir a la cuarta y \u00faltima opci\u00f3n: <i>sobornar a la periferia para que se quede en un estado de crecimiento lento con poca competitividad<\/i>\u201d (\u201cLa ca\u00edda\u2026\u201d, cit.).<\/p>\n<p>Pero esta \u201cjaponizaci\u00f3n\u201d de Europa no puede ser una soluci\u00f3n ni pol\u00edtica ni econ\u00f3mica, sino s\u00f3lo, en el mejor de los casos, ganar tiempo. Adem\u00e1s, el \u201csoborno\u201d implicar\u00eda, por un lado, quitas de deuda, y por el otro, transferencias de ingresos. Roubini explica que \u201ces lo que viene haciendo Italia hace d\u00e9cadas: usar la ayuda de las regiones septentrionales del pa\u00eds para subsidiar al Mezzogiorno m\u00e1s pobre. Pero un mecanismo de <i>transferencia fiscal permanente<\/i> es pol\u00edticamente imposible en la eurozona\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Los obst\u00e1culos a esta \u201cuni\u00f3n europea de transferencias\u201d no son s\u00f3lo pol\u00edticos (s\u00f3lo hay que imaginar a Merkel tratando de explicar este subsidio directo al electorado alem\u00e1n), sino econ\u00f3micos: \u201cSe ha discutido el tema de las transferencias directas (\u00bfrecuerdan el Plan Marshall?). Pero es probable que cualquier transferencia directa sea demasiado peque\u00f1a como para hacer alguna diferencia sustancial, tanto porque las transferencias son muy impopulares [en los pa\u00edses que transfieren, l\u00f3gicamente.MY] como porque las transferencias grandes podr\u00edan amenazar con llevar a las pa\u00edses superavitarios bajo el fuego de los mercados\u201d (\u201cClaim theory \u2013 longish and wonkish, <i>The Economist<\/i>, 3-1-12).<\/p>\n<p>El pron\u00f3stico de Roubini concluye con un franco tono ominoso: \u201cAlemania y el BCE no tienen tanto poder como parecen creer. A menos que renuncien al ajuste asim\u00e9trico, que concentra todo el sufrimiento en la periferia, y busquen una soluci\u00f3n m\u00e1s sim\u00e9trica, el derrumbe incipiente de la uni\u00f3n monetaria se acelerar\u00e1, conforme los pa\u00edses perif\u00e9ricos vayan cayendo en cesaci\u00f3n de pagos y abandonen la moneda com\u00fan. A menos que la regi\u00f3n avance hacia una mayor integraci\u00f3n econ\u00f3mica, fiscal y pol\u00edtica (siguiendo una hoja de ruta con recuperaci\u00f3n a corto plazo del crecimiento, la competitividad y la capacidad de financiamiento), es indudable que <i>la deflaci\u00f3n recesiva conducir\u00e1 a una ruptura ca\u00f3tica<\/i>\u201d (\u201cLa ca\u00edda\u2026\u201d, cit.).<\/p>\n<p>Los peligros que acechan a la UE y el euro son innumerables, y el ataque puede venir de cualquier parte. En verdad, \u201cel gatillo m\u00e1s probable para la desintegraci\u00f3n del euro es imposible de conocer, pero hay abundantes candidatos: el fracaso de una emisi\u00f3n de bonos que fuerza a un pa\u00eds al default y env\u00eda la onda expansiva a trav\u00e9s del sistema bancario europeo (\u2026); un desacuerdo entre Grecia y su tr\u00edo de rescate (la CE, el FMI y el BCE) sobre las condiciones del salvataje (\u2026). Quiz\u00e1 la chispa venga de otro lado: la bancarrota de un banco, nuevos problemas en Portugal, o una cadena de eventos que empieza con Francia perdiendo su AAA y termina con corridas bancarias en toda Europa\u201d (\u201cBeware of falling masonry\u201d, <i>The Economist<\/i>, 26-11-11).<\/p>\n<p>Pero hoy, el problema principal es Italia, que, como dijimos, es una combinaci\u00f3n letal de tama\u00f1o y pertenencia al \u201cclub del 7%\u201d (la tasa que pagan sus bonos de deuda soberana, equivalente al \u201criesgo pa\u00eds\u201d).<\/p>\n<p>Si la eurozona logra salir del laberinto griego, le queda el italiano. Aqu\u00ed m\u00e1s que en ninguna parte se vuelve est\u00e9ril el enfoque ajustador de Merkel. Italia es el paradigma no del dispendio fiscal, sino de la p\u00e9rdida de competitividad y productividad del trabajo, que redunda en un crecimiento raqu\u00edtico o nulo. Y las medidas de ajuste fueron lanzadas por un \u201ctecn\u00f3crata\u201d no elegido por nadie. Por ende, \u201csi los argumentos econ\u00f3micos no convencen a Merkel, deber\u00edan hacerlo los argumentos pol\u00edticos (\u2026). Monti, por el momento, tiene apoyo de los votantes y de los partidos pol\u00edticos principales (que, naturalmente, prefieren que otro se encargue de imponer austeridad y reformas estructurales). Pero el consentimiento democr\u00e1tico para medidas tan duras se sostiene sobre la posibilidad de mostrarles a los italianos que terminar\u00e1n benefici\u00e1ndose (\u2026). Monti dice que ya est\u00e1 creciendo el resentimiento contra Alemania como \u2018cabecilla de la intolerancia europea\u2019. Y para el euro, <i>una revuelta populista en pa\u00edses deudores es la mayor amenaza<\/i> de todas. Merkel deber\u00eda recordarlo\u201d (\u201cSalve Italia\u201d, <i>The Economist<\/i>, 21-1-12).<\/p>\n<p>La responsabilidad de Alemania (y Merkel) es a\u00fan mayor tras la baja de categor\u00eda de Francia y otros ocho pa\u00edses, incluido Austria, tambi\u00e9n AAA (lo que muestra, de paso, que para Standard &amp; Poor\u2019s el problema no es tal o cual pa\u00eds, sino toda la eurozona). La importancia simb\u00f3lica de esto es casi mayor que la econ\u00f3mica: la disparidad de los dos socios mayores de la eurozona es ahora m\u00e1s visible que nunca y legalmente sancionada. El \u201cduopolio\u201d ya no es tal.<\/p>\n<p>Pero esto s\u00f3lo augura m\u00e1s problemas para lograr una soluci\u00f3n m\u00e1s equilibrada: \u201cLos alemanes saben lo que no quieren: transferencias a pa\u00edses pobres, eurobonos, un BCE prestamista de \u00faltima instancia. Pero es m\u00e1s dif\u00edcil distinguir cu\u00e1l es la visi\u00f3n sobre Europa detr\u00e1s de la consigna de \u2018uni\u00f3n de estabilidad\u2019 (\u2026) Los alemanes dominan por defecto, no por elecci\u00f3n. Merkel habla de\u00a0 \u2018una Alemania fuerte en una UE fuerte\u2019. Pero hoy Alemania es fuerte sobre todo porque el resto de la UE es d\u00e9bil\u201d (\u201cAnd then there was one\u201d, <i>The Economist<\/i>, 21-1-12).<\/p>\n<p>Un paper de Jean Pisani-Ferry atribuye la fragilidad insanable del dise\u00f1o de la eurozona a una \u201ctrinidad imposible\u201d de su estructura: no tiene mecanismos de mutualizaci\u00f3n de deuda, no hay apoyo monetario del BCE a los estados nacionales y hay un circuito de retroalimentaci\u00f3n entre deudas soberanas inestables y bancos. Salvar el euro implica quebrar estas restricciones, al menos en parte.<\/p>\n<p>Pero eso va contra todo el catecismo alem\u00e1n. Y para colmo, una parte importancia de la ubicaci\u00f3n pol\u00edtica de Merkel es sumamente parroquial, con el ojo puesto en su electorado. Y sucede que \u201cpara muchos alemanes, en su relativo bienestar, la crisis a\u00fan se percibe distante, incluso abstracta. Esto significa que la prioridad de Merkel va a ser limitar las p\u00e9rdidas para Alemania. Incluso el lento hundimiento de Francia puede no conmoverla hasta que sea demasiado tarde. Merkel hizo m\u00e1s de un ajuste de rumbo en los \u00faltimos dos a\u00f1os. Pero su tendencia a cambiar reci\u00e9n a \u00faltimo momento arriesga ser el desastre para todos\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>De esta manera, la esfera pol\u00edtica se pone en la escena de manera imposible de separar de la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda. Y tanto a Merkel como a los dem\u00e1s l\u00edderes del capitalismo europeo les falta pasar una prueba que hasta ahora no han tenido pero que se avecina inevitable: la de la reacci\u00f3n del movimiento de masas, la prueba de la lucha de clases.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.4 El fantasma de los a\u00f1os 30 y las tendencias a la desglobalizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue en los a\u00f1os 80 cuando comenz\u00f3 a desarrollarse el proceso de mundializaci\u00f3n o globalizaci\u00f3n del capitalismo. Pues bien, en el marco de la crisis global, por primera vez en 30 a\u00f1os (en verdad, por primera vez desde la segunda posguerra), asoma en el horizonte, como posibilidad o como elecci\u00f3n, la desglobalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por supuesto, los liberales de todos los colores chillan escandalizados, y con raz\u00f3n: la historia del capitalismo es la historia de la expansi\u00f3n permanente de sus fronteras, de la extensi\u00f3n de las relaciones del capital a m\u00e1s regiones, m\u00e1s pa\u00edses, nuevos sectores sociales antes gobernados por relaciones m\u00e1s tradicionales, simples o primitivas. Para ellos, es impensable que el orden capitalista d\u00e9 pasos atr\u00e1s en ese movimiento omniabarcador.<\/p>\n<p>No obstante, en la medida en que la crisis europea no se resuelva, e incluso se profundice, es inevitable que tanto sectores de la burgues\u00eda como de las masas empiecen a dirigir la mirada a opciones que no est\u00e1n en el men\u00fa neoliberal globalizador. Los principios del mercado son muy bellos, pero la necesidad puede tener cara de hereje.<\/p>\n<p>Cada convulsi\u00f3n de la crisis da nuevo impulso a proyectos pol\u00edticos y econ\u00f3micos proteccionistas. La coherencia y organicidad que aporta en t\u00e9rminos econ\u00f3micos la globalizaci\u00f3n, el camino de las \u201creformas estructurales\u201d, puede terminar transform\u00e1ndose en desestructuraci\u00f3n social y caos pol\u00edtico. El orden capitalista no puede evitar que los carriles de la pol\u00edtica y la econom\u00eda marchen separados; es parte de su naturaleza social.<\/p>\n<p>Las se\u00f1ales de hartazgo de amplios sectores de la poblaci\u00f3n con la dieta permanente de ajuste, flexibilizaci\u00f3n y mercado son m\u00faltiples, como ilustra de manera espectacular el movimiento de los \u201cindignados\u201d. Pero incluso en sectores de la propia burgues\u00eda cunde el des\u00e1nimo respecto de esas f\u00f3rmulas, tanto mayor cuanto menos org\u00e1nico es el sector en cuesti\u00f3n.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>La principal fuerza pro globalizaci\u00f3n es hoy la burgues\u00eda alemana. Tambi\u00e9n la inglesa, pero \u00e9sta, luego de la cumbre de Bruselas en diciembre, ha quedado pr\u00e1cticamente en el borde exterior de la UE. Los otros socios m\u00e1s liberales de la UE, incluida Gran Breta\u00f1a, no pertenecen a la zona euro.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn17\">[17]<\/a> Entre los 17, ya son mayor\u00eda los que tienen serios problemas y, cautelosamente, empiezan a buscar alguna f\u00f3rmula intermedia entre el reino del mercado capitalista sin traba alguna y pegar el portazo aislacionista.<\/p>\n<p>Por ejemplo, el candidato del PS en Francia, Fran\u00e7ois Hollande, aunque evidentemente no tiene previsto patear ning\u00fan tablero, no tiene m\u00e1s remedio que apelar a la vena estatista y proteccionista para atraerse el favor de un electorado descontento con Sarkozy, que es mayor\u00eda. No es el \u00fanico, ya que a su vez, \u201cpara consolar a los ciudadanos franceses, Sarkozy ha empezado a hablar de la integraci\u00f3n de la eurozona como <i>un escudo contra la globalizaci\u00f3n<\/i> y la agresividad de los mercados financieros\u201d (\u201cBritain, not leaving but falling out of the EU\u201d, <i>The Economist<\/i>, 9-12-11).<\/p>\n<p>Si el reverso <i>econ\u00f3mico<\/i> de la globalizaci\u00f3n y las reformas liberales es el proteccionismo y el estatismo, el reverso <i>pol\u00edtico<\/i> de unirse a la globalizaci\u00f3n es, en Europa, la desconfianza contra lo que es visto como la avanzada de la globalizaci\u00f3n en el continente: la misma Uni\u00f3n Europea, Bruselas\u2026 y Berl\u00edn. Crecen los recelos nacionales y la xenofobia (tanto agresiva como defensiva), y afloran viejas discordias que parec\u00edan sepultadas en las doradas \u00e9pocas de la eurofelicidad.<\/p>\n<p>El \u201cproyecto Europa\u201d es ahora crecientemente identificado con el capitalismo liberal, el gobierno de los bur\u00f3cratas y la renuncia a cada vez m\u00e1s elementos de soberan\u00eda, lo que no puede dejar de estimular tendencias chauvinistas. Uno de los golpes m\u00e1s duros a la UE es la constataci\u00f3n de que las <i>diferencias<\/i> de tama\u00f1o y prosperidad de los pa\u00edses que la componen, lejos de ir reabsorbi\u00e9ndose lenta e insensiblemente (ilusi\u00f3n que los primeros a\u00f1os del euro alimentaron), se <i>profundizan<\/i>. Y lo peor es que ya han tomado estado p\u00fablico varios proyectos que sancionan negro sobre blanco esa disparidad, y proponen membres\u00edas \u201ccon niveles\u201d. En vez de la \u201cigualdad ante la UE\u201d, se alienta el reconocimiento de irritantes privilegios y obligaciones. El creciente desprecio de los socios grandes o \u201csanos\u201d por los socios \u201cproblem\u00e1ticos\u201d es tan indisimulable como el resentimiento de \u00e9stos contra aqu\u00e9llos.<\/p>\n<p>En 2012, ya existe una arena en la que estas tendencias pueden encontrarse: la \u201cuni\u00f3n fiscal y presupuestaria\u201d resuelta en diciembre y que debe ratificarse en marzo. \u201cAunque el acuerdo fue saludado como el ep\u00edtome de la solidaridad europea, es m\u00e1s probable que provoque conflictos. La cumbre enfri\u00f3 la idea de los eurobonos (\u2026). En cambio, se impone el ajuste casi \u00edntegramente sobre los pa\u00edses con d\u00e9ficit, garantiz\u00e1ndoles que ser\u00e1 largo y doloroso. Si en los pr\u00f3ximos a\u00f1os los gobiernos electos [\u00bfy los no electos, como los de Grecia e Italia? MY] que imponen austeridad agitan el descontento social, quienes los obligan desde afuera se convertir\u00e1n m\u00e1s pronto que tarde en blanco de la ira popular. (\u2026) En toda Europa se murmura que Alemania, que ha obtenido ping\u00fces beneficios con el euro, le est\u00e1 exigiendo demasiado a todos los dem\u00e1s\u201d (\u201cA comedy of euros\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-12-11).<\/p>\n<p>Como vimos, hasta el mismo Mario Monti, soldado incondicional de los mercados y la globalizaci\u00f3n, que adem\u00e1s carece de toda base pol\u00edtica propia, se atrevi\u00f3 a jugar esta carta pol\u00edtica contra las presiones excesivas de la Merkel. Es de imaginar los extremos a los que puedan llegar pol\u00edticos a la vez menos org\u00e1nicos del capital y con m\u00e1s sustento en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin llevar la comparaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo que corresponde, ya es un lugar com\u00fan de la prensa capitalista puntualizar las alarmantes analog\u00edas entre el proceso europeo actual y la crisis de los a\u00f1os 30, en varios planos.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la evidencia del impacto global de la crisis capitalista en ambos per\u00edodos, un elemento com\u00fan de la Europa de entonces y la de ahora es la <i>rigidez monetaria<\/i>: en el est\u00e1ndar oro en los 30 y en el euro hoy no hay posibilidad de \u201cflotaci\u00f3n\u201d. Y por ende, no existe prestamista de \u00faltima instancia, lo que vuelve a todo el sistema m\u00e1s vulnerable. El est\u00e1ndar oro debi\u00f3 ser abandonado, pero la recuperaci\u00f3n inicial que permiti\u00f3 fue a costa de barreras comerciales que, a su vez, terminaron aislando las econom\u00edas. En vez de un sistema europeo fr\u00e1gil hab\u00eda una suma de fragilidades nacionales.<\/p>\n<p>El siguiente repaso del aspecto financiero de la crisis de los 30 en Europa muestra paralelismos evidentes, s\u00f3lo que en la actualidad la v\u00edctima tiene el papel de victimario. Es tan interesante que justifica ser citado <i>in extenso<\/i>: \u201cEn 1931, la ca\u00edda del banco m\u00e1s grande Austria, Credit Anstalt, dispar\u00f3 una p\u00e9rdida de confianza en los bancos que se difundi\u00f3 r\u00e1pidamente. Cuando la presi\u00f3n lleg\u00f3 a Alemania, los l\u00edderes de las econom\u00edas m\u00e1s importantes se reunieron\u00a0 una y otra vez para discutir la posibilidad de asistir a la econom\u00eda asediada. Pero Francia, en particular se opuso a cualquier reducci\u00f3n de la deuda y las reparaciones de guerra alemanas. Reconociendo que la ausencia de un prestamista de \u00faltima instancia aliemntaba el p\u00e1nico, el titular del Banco de Inglaterra, Montagu Norman, propuso la creaci\u00f3n de un prestamista multilateral; un fondo de 250.000 millones de d\u00f3lares, que pudiera apalancarse hasta 750.000 millones y con facultades para prestar a gobiernos y bancos. El plan, probablemente demasiado modesto, no lleg\u00f3 a ninguna parte porque Francia y EE.UU., poseedores del oro que hac\u00eda falta para el fondo, no quisieron. Entonces empez\u00f3 a caer el domin\u00f3. S\u00f3lo dos meses despu\u00e9s de la bancarrota del Credit Anstalt cay\u00f3 uno de los bancos grandes alemanes, el Danatbank. El gobierno se vio obligado a introducir controles de capitales y suspender los pagos en oro, sacando de hecho la moneda del patr\u00f3n oro. La econom\u00eda alemana colaps\u00f3 y comenzaron los horrores de los a\u00f1os 30. (&#8230;) Todo esto suena aterradoramente familiar, si bien ning\u00fan pa\u00eds europeo est\u00e1 por elegir a otro Hitler. (&#8230;) La austeridad trae consigo un c\u00edrculo vicioso de menos producci\u00f3n, menos demanda interna y alto desempleo. Esto impacta en la recaudaci\u00f3n, mantiene alto el d\u00e9ficit y socava la confianza en los bancos y la deuda soberana\u201d (\u201cThere could be trouble ahead\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-12-11).<\/p>\n<p>Ya hemos visto que en los pa\u00edses m\u00e1s amenazados, la fuga de capitales (y la consiguiente restricci\u00f3n adicional de moneda circulante) ya ha comenzado. La salida del euro de alg\u00fan pa\u00eds de la eurozona se hace cada vez m\u00e1s inminente, y amenazar\u00e1 en seguida que otros sigan su ejemplo.<\/p>\n<p>Pero aun antes de que eso suceda, y ante la desesperada carencia de dinero \u201cbueno\u201d para atender obligaciones, los gobiernos pueden decidir emitir una protomoneda de circulaci\u00f3n local: \u201cEn un pa\u00eds de la eurozona devastado, esa moneda circular\u00eda con un cierto descuento respecto de los euros, adelantando la futura devaluaci\u00f3n. Para evitar m\u00e1s salidas de capitales, un gobierno deber\u00eda aprobar una ley obligando a hacer todas las operaciones financieras en una nueva moneda, a una tasa de uno a uno respecto del euro. Esa nueva moneda entonces \u2018flotar\u00eda\u2019 (es decir, se hundir\u00eda) por debajo del euro abandonado. La magnitud de la devaluaci\u00f3n equivaldr\u00eda al grado de default efectivo del pa\u00eds contra sus acreedores. Los pocos que queden en el euro (Alemania y algunos otros pa\u00edses acreedores) quedar\u00e1n en desventaja competitiva frente a las monedas m\u00e1s baratas de su entorno. Adem\u00e1s de imponer controles de capital, los pa\u00edses podr\u00edan <i>retroceder hasta la autarqu\u00eda<\/i>, por medio de tarifas de comercio punitivas\u201d (\u201cBeware of falling masonry\u201d, <i>The Economist<\/i>, 26-11-11).<\/p>\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 decir que este \u201cretroceso a la autarqu\u00eda\u201d ser\u00eda el fin, o el comienzo del fin, del mercado \u00fanico capitalista m\u00e1s numeroso en pa\u00edses, m\u00e1s desarrollado econ\u00f3micamente y m\u00e1s influyente pol\u00edticamente: el de la UE. Las consecuencias de semejante proceso en la econom\u00eda mundial y en el curso, hasta hoy ininterrumpido, de la globalizaci\u00f3n capitalista son incalculables. Con mayor motivo cuanto que la onda expansiva no se limitar\u00e1 a los intercambios comerciales y financieros, sino que cambiar\u00eda definitivamente el mapa pol\u00edtico y de la lucha de clases mundial, cuya actualidad trataremos seguidamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4. La hora de la rebeli\u00f3n en Europa<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La crisis europea no s\u00f3lo est\u00e1 cambiando la geograf\u00eda econ\u00f3mica y financiera que parec\u00eda s\u00f3lidamente establecida, sino que ya ha dado lugar a procesos pol\u00edticos que han dado la vuelta al mundo. En la senda de las revueltas de la \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d y a caballo de la puesta en marcha de los planes de austeridad, el movmiento de masas europeo, cuya \u00faltima se\u00f1al de vitalidad a nivel continental hab\u00eda sido el desarrollo del movimiento antiguerra en 2002-2004, ha generado fen\u00f3menos nuevos.<\/p>\n<p>Seguramente el m\u00e1s espectacular por su impacto medi\u00e1tico y su velocidad de propagaci\u00f3n es el movimiento de los \u201cindignados\u201d, nacido en Espa\u00f1a pero que r\u00e1pidamente sent\u00f3 sus reales en casi todos los pa\u00edses europeos y m\u00e1s all\u00e1. Con la juventud desilusionada y excluida como protagonista, trataremos las fortalezas y debilidades de este fen\u00f3meno m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>El otro factor que ha empezado a ponerse en escena, y que de confirmar su ascenso puede dar un vuelco decisivo a toda la situaci\u00f3n pol\u00edtica europea y mundial, es el movimiento obrero. Aun arrastrando fuertes inercias y problemas, la apuesta a su desarrollo es decisiva para todos lo socialistas revolucionarios que aspiramos a poner en pie una alternativa global al desastre capitalista. Esta ubicaci\u00f3n cobra nueva importancia ante la eventual y lamentable defecci\u00f3n de importantes corrientes de la izquierda europea.<\/p>\n<p>Trataremos aqu\u00ed en primer lugar algunos rasgos generales de la situaci\u00f3n pol\u00edtica, luego la situaci\u00f3n social, con \u00e9nfasis en la juventud, y finalmente los citados desarrollos y debates sobre el movimiento obrero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4.1 Los peligros de un r\u00e9gimen monocolor en pol\u00edtica econ\u00f3mica<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un rasgo que sol\u00eda caracterizar a los pa\u00edses atrasados era su volatilidad pol\u00edtica, la inestabilidad e imprevisibilidad de su desarrollo institucional. Pues bien, desde el comienzo de la crisis Europa est\u00e1 empezando a adoptar esos rasgos. Varios pa\u00edses vieron cambios de gobierno en el \u00faltimo a\u00f1o, como Irlanda, Eslovaquia, Portugal y Espa\u00f1a. Los m\u00e1s traum\u00e1ticos, claro est\u00e1, fueron los casos de Grecia e Italia, cuyos gobiernos cayeron en r\u00e1pida sucesi\u00f3n, sin elecciones de por medio y reemplazados por \u201ct\u00e9cnicos apol\u00edticos\u201d. Eso s\u00ed, con el apoyo del conjunto de las fuerzas pol\u00edticas, que ven desde afuera c\u00f3mo ex ejecutivos de Goldman Sachs o el BCE hacen el trabajo del que ellas no parecen capaces.<\/p>\n<p>Por supuesto, esto no agrega fusibles al r\u00e9gimen pol\u00edtico sino que los reduce dram\u00e1ticamente: \u201cEn un primer momento, estos \u2018gobiernos de unidad nacional\u2019, que incluyen desde la \u201cizquierda\u201d socialdem\u00f3crata y los stalinistas reciclados hasta los partidos conservadores o directamente fascistas, pueden tener mayor fuerza pol\u00edtica para aplicar las medidas de ajuste salvaje (\u2026) Pero el rechazo y la resistencia que tarde o temprano van a generar los ajustes van a caer ahora sobre el conjunto de las fuerzas pol\u00edticas del r\u00e9gimen, comprometidas directamente en esos gobiernos. As\u00ed, pueden casi desaparecer las alternativas de recambio dentro del sistema (\u2026) Hasta ahora (\u2026) la burgues\u00eda europea ha logrado que el p\u00e9ndulo pol\u00edtico oscile en la limitada trayectoria de la alternancia centroderecha-centroizquierda. Pero esa alternativa se va desgastando y deslegitimando. Y los nuevos gobiernos van a contribuir a\u00fan m\u00e1s a eso\u201d (Claudio Testa, \u201cLa nueva \u2018eurodemocracia\u2019: el gobierno directo de los bancos y corporaciones\u201d, <i>Socialismo o Barbarie<\/i>, 15-11-11).<\/p>\n<p>El desgaste de los gobiernos excede las fronteras ideol\u00f3gicas y es universal: sencillamente, quien est\u00e1 al frente del Ejecutivo es visto como inoperante, como enemigo del pueblo o ambas cosas. Una encuesta continental del diario brit\u00e1nico <i>The Guardian<\/i> revela que s\u00f3lo el 14% de los europeos conserva \u201calguna\u201d expectativa en sus gobiernos respectivos; un 78% tiene pocas o ninguna. Y la encuesta fue hecha antes de la profundizaci\u00f3n de la crisis griega y la ca\u00edda de Papandreu.<\/p>\n<p>Ni siquiera la propia Merkel, al frente del pa\u00eds que lidera la econom\u00eda y la pol\u00edtica europeas, sale bien parada. Pese a todos sus esfuerzos para manejar la crisis europea sin chocar con los prejuicios de sus votantes, su partido perdi\u00f3 6 de las \u00faltimas 7 elecciones locales, algunas muy importantes. Inclusive, en Alemania se est\u00e1 dando un fen\u00f3meno a contramano del resto de Europa. Mientras en los dem\u00e1s pa\u00edses los reg\u00edmenes son en general bipartidistas, y los programas y pol\u00edticas de ambas fuerzas se hacen cada vez m\u00e1s indistinguibles, en Alemania hay una lenta pero continua evoluci\u00f3n de un sistema cuasi bipartidista a una mayor complejidad, con el crecimiento de varias minor\u00edas, Es decir, hay una tendencia a una fragmentaci\u00f3n del espectro pol\u00edtico electoral (BAE, 29-9-11).<\/p>\n<p>El escepticismo que indica la encuesta de <i>The Guardian<\/i> obedece sobre todo a dos factores. El primero es, por supuesto, que todos los pol\u00edticos de todos los signos parecen decir variaciones de lo mismo, con mayor o menor disfraz \u201cpopulista\u201d o \u201cnacionalista\u201d. Y los resultados positivos prometidos no se ven. La sensaci\u00f3n general es que los pol\u00edticos tradicionales, cuando act\u00faan en vez de dejar simplemente que las cosas pasen, s\u00f3lo exacerban los problemas.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica de los gobernantes respecto de la gravedad de la situaci\u00f3n parece oscilar entre dos extremos: o un estado de total <i>negaci\u00f3n<\/i> (\u201ctodo va bien, no hay de qu\u00e9 preocuparse\u201d) o el <i>chantaje<\/i> a las masas v\u00eda la amenaza del Apocalipsis (\u201csi no aceptan lo que propongo\u2026\u201d, y a continuaci\u00f3n una larga lista de calamidades). Ambas actitudes, sobre todo la primera, colman la paciencia de la burgues\u00eda y sus voceros.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_edn18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>El segundo factor es que, precisamente a la luz de la incapacidad de los pol\u00edticos profesionales, ya en dos pa\u00edses se ha pasado alegremente por encima de la ciudadan\u00eda y se le ha impuesto un gobierno que carece hasta de la representatividad formal y mentirosa de las instituciones de la democracia burguesa. Como dijo un escandalizado Joseph Stiglitz, el BCE \u201cha puesto antes los intereses de los bancos que los de los ciudadanos. Las decisiones son tomadas por un grupo secreto de personas, el International Swaps and Derivatives Association (ISDA), la asociaci\u00f3n que controla el mercado de los derivados, un grupo de especuladores. \u00a1Es inaceptable que se conf\u00ede la toma de decisiones a un grupo determinado de particulares, sobre todo a \u00e9ste!\u201d (BAE, 25-11-11).<\/p>\n<p>El verdadero peligro para las burgues\u00edas consiste en que, en el fondo, el camino de las \u201creformas\u201d y de enfrentar el movimiento de masas para arrebatarle, una a una, las conquistas que hac\u00edan parte del estado de bienestar europeo<i>, no ha hecho m\u00e1s que empezar<\/i>. Mientras la crisis del euro se agrava, la terapia de choque contra las masas s\u00f3lo est\u00e1 en sus primeros escarceos. La ca\u00edda del nivel de vida, a la que enseguida nos referiremos, es in\u00e9dita para las \u00faltimas d\u00e9cadas pero todav\u00eda no catastr\u00f3fica, y <i>los grandes combates est\u00e1n a\u00fan por venir<\/i>.<\/p>\n<p>Eso es lo que vuelve tan significativas las luchas que ya se est\u00e1n librando. Porque todav\u00eda queda mucho aceite de ricino para hacer tragar a las masas, pero <i>la capacidad de absorci\u00f3n del sistema pol\u00edtico se est\u00e1 resintiendo<\/i> a ojos vista: \u201c\u00bfAd\u00f3nde ir\u00e1n los votantes cuando se hayan hartado de austeridad y reformas? <i>La lecci\u00f3n de los a\u00f1os 30 y de las crisis de los pa\u00edses emergentes en los \u00faltimos a\u00f1os<\/i> [una evidente referencia sobre todo a Latinoam\u00e9rica] <i>es que<\/i> <i>el pueblo s\u00f3lo puede soportar austeridad hasta cierto punto<\/i>. Si la carga se hace demasiado pesada, el sistema pol\u00edtico colapsa\u201d (\u201cDestructive creation\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11).<\/p>\n<p>La clase capitalista de cada pa\u00eds europeo no estar\u00e1 siempre en condiciones de asumir el poder de manera casi directa y sin mediaciones como en Italia o Grecia. Y aun prescindiendo de los molestos mecanismos de la democracia, \u00bfqu\u00e9 hay para las masas m\u00e1s all\u00e1 de los partidos burgueses tradicionales y los tecn\u00f3cratas \u201ccuando se hayan hartado de austeridad y reformas\u201d? Realmente, el panorama es como para que tomen en cuenta el consejo del <i>Economist<\/i>: tenga miedo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4.2. La respuesta de la juventud al deterioro social<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La crisis europea provee a la vez la base material y la simb\u00f3lica para el surgimiento y desarrollo de los movimientos de protesta. Material, porque se est\u00e1 corroyendo a pasos acelerados el tejido del estado de bienestar que Europa goz\u00f3 durante d\u00e9cadas. Y simb\u00f3lica, porque justamente sobre esa realidad se hab\u00eda conformado un horizonte de expectativas, sobre todo en las generaciones j\u00f3venes, que reciben ahora una desmentida categ\u00f3rica. La reacci\u00f3n de los j\u00f3venes obedece, tambi\u00e9n, al hecho de que se los ha despertado de un baldazo de agua fr\u00eda del sue\u00f1o de la prosperidad europea.<\/p>\n<p>Pasemos revista primero brevemente a las cifras del deterioro social. Sin duda alguna, los j\u00f3venes vienen siendo los m\u00e1s golpeados por el desmantelamiento progresivo de las instituciones de la \u201cEuropa de la prosperidad\u201d. Y esto ata\u00f1e, en primer lugar, a quienes buscan insertarse en el mundo del trabajo.<\/p>\n<p>La desocupaci\u00f3n oficial europea es hoy del 10,3%, pero en casi todos los pa\u00edses la desocupaci\u00f3n entre los j\u00f3venes (16 a 25 a\u00f1os) m\u00e1s que duplica la tasa general. La desocupaci\u00f3n juvenil alcanz\u00f3 un techo hist\u00f3rico para Europa, con picos como Grecia (45%), Espa\u00f1a (44%) e Italia (28%).<\/p>\n<p>La cifra griega es particularmente escandalosa cuando se tiene en cuenta que, sobre un pa\u00eds de 11 millones de habitantes, en los \u00faltimos 10 a\u00f1os han emigrado 500.000, en su amplia mayor\u00eda j\u00f3venes con calificaci\u00f3n. Y para la mayor\u00eda de los j\u00f3venes con estudios universitarios, el horizonte est\u00e1 fuera de Grecia: 7 de cada 10 tienen como meta la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Italia, que viene de una situaci\u00f3n relativamente m\u00e1s holgada, el descenso social ha sido vertical. Dos millones de j\u00f3venes no estudian ni trabajan. El desempleo femenino es del 46%. Las distancias entre el norte rico y el sur pobre se han ahondado: de 2007 a 2010, hay un 13% m\u00e1s de nuevos pobres, pero un 74% son del sur. En ese lapso, creci\u00f3 un 81% la cantidad de ciudadanos que piden ayuda ec\u00f3nomica al Estado. Dif\u00edcilmente est\u00e9 en condiciones de otorgarla: gracias a las medidas de austeridad, el fondo para pol\u00edticas de familia, que era de 185 M\u20ac en 2010, quedar\u00e1 reducido en 2013 a 31 M\u20ac, la sexta parte.<\/p>\n<p>El Instituto de Investigaci\u00f3n Socioecon\u00f3mica italiana (Censis) describe a Italia como \u201cun pa\u00eds de viejos donde no se produce el recambio generacional\u201d. Lo cual es l\u00f3gico, porque no hay forma de ocupar puestos de trabajo que ya no existen: un 67% de los graduados trabaja en una actividad diferente a la de su diploma (Alejandro Di Giacomo, \u201cItalia en derrumbe; los j\u00f3venes, en extinci\u00f3n\u201d, BAE, 20-10-11).<\/p>\n<p>Las perspectivas para Espa\u00f1a no son justamente las de mejorar su tasa general de 23% de desempleo, la m\u00e1s alta de Europa y todo el mundo desarrollado. Y para los que a\u00fan tienen trabajo, lo que les espera en 2012 es salario congelado, aumento de la jornada laboral a 37,5 horas semanales y salario m\u00ednimo profesional clavado en 641,40 euros (ya vimos que en Portugal son s\u00f3lo 485).<\/p>\n<p>El avance de la pobreza que implican estas cifras est\u00e1 dando lugar a fen\u00f3menos insospechados incluso en los pa\u00edses europeos que no est\u00e1n tan golpeados. Lo que sucede es que <i>junto con la pobreza y la desocupaci\u00f3n, lo que crece de manera obscena es la desigualdad<\/i>, a un nivel ins\u00f3lito para el continente que siempre se preci\u00f3 de ser el m\u00e1s igualitario en t\u00e9rminos de ingresos. Esa iniquidad es uno de los motores m\u00e1s potentes de la indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Francia y Espa\u00f1a son furor las ferias de trueque (es decir, intercambio de bienes sin dinero), a la vez que proliferan las casas de empe\u00f1o, donde la mercanc\u00eda m\u00e1s vendida (por el p\u00fablico) es el oro, refugio de valor de \u00e9pocas m\u00e1s pr\u00f3speras.<\/p>\n<p>En Alemania se est\u00e1 desarrollando una nueva pobreza (y cultura de la pobreza) que s\u00f3lo remite como antecedente a la inmediata posguerra. Hay mir\u00edadas de <i>recolectores de botellas <\/i>vac\u00edas, que se venden a entre 8 y 20 centavos de euro. Ya es una pr\u00e1ctica habitual en la clase media hacer una fiesta y despu\u00e9s llamar al botellero de confianza para que se lleve los envases. Es la base del ingreso de muchas de las 400.000 personas que viven en la calle. Pero las que se alimentan en comedores p\u00fablicos diariamente llegan al mill\u00f3n.<\/p>\n<p>En Gran Breta\u00f1a, despert\u00f3 indignaci\u00f3n general un informe oficial que desnuda el crecimiento de la desigualdad. Se trata, simplemente, de la tasa de mortalidad, que en los condados pobres promedia las 1.500 personas cada 100.000 habitantes. Para tener una medida, pa\u00edses africanos pobr\u00edsimos como Botswana y Ruanda tienen una tasa de 1.452 y 1.427 respectivamente. En cambio, barrios acomodados de Londres como Chelsea o Kensigton rondaban una tasa de 800, y el consumo de art\u00edculos de superlujo es el boom del momento.<\/p>\n<p>La tasa de desigualdad brit\u00e1nica (medida tanto en ingresos por decil como por coeficiente de Gini) est\u00e1 en alza y ya por encima del promedio de la OCDE. La baja del consumo lleva al cierre de 20 comercios por d\u00eda, y crecieron exponencialmente indicadores heterodoxos pero reveladores, como las tasas de abandono de mascotas y de intento de fraude al seguro (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 4-12-11 y 7-1-12). Una manifestaci\u00f3n inconsciente, espasm\u00f3dica, pero profunda de esta realidad fueron los \u201criots\u201d en Londres en agosto pasado, donde se combinaron motivos sociales y raciales (imposibles de separar, por otra parte).<\/p>\n<p>Este breve pantallazo es s\u00f3lo una p\u00e1lida muestra del deterioro de los est\u00e1ndares de vida, desde la cotidianeidad m\u00e1s llana hasta las aspiraciones de m\u00e1s largo plazo. Es sobre este tel\u00f3n de fondo que tiene lugar el hartazgo, la impotencia, la protesta, la decisi\u00f3n de pelear por un futuro que se les ha arrebatado de las manos. En una palabra: la \u201cindignaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El movimiento de protesta social protagonizado por los j\u00f3venes con el nombre (iniciado en la Puerta del Sol de Madrid y pronto universalizado) de \u201cindignados\u201d, como se\u00f1alamos, pas\u00f3 al primer plano del mapa pol\u00edtico del mundo. Conoci\u00f3 r\u00e9plicas en los pa\u00edses m\u00e1s dis\u00edmiles y remotos, inspir\u00f3 un movimiento semejante en EE.UU. (\u201cOccupy\u201d) y su s\u00edmbolo, el manifestante, fue considerado \u201cpersonaje del a\u00f1o\u201d por la revista Time (como en su momento lo fueron, por ejemplo, Hitler y el ayatollah Khomeini). Su llamado a una manifestaci\u00f3n internacional moviliz\u00f3 el 15 de octubre pasado a millones de personas en cientos de ciudades de todo el globo.<\/p>\n<p>En otras oportunidades nos hemos referido a los alcances y l\u00edmites de la protesta de los indignados (ver en particular la declaraci\u00f3n de la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie del 23-5-11). Siendo un fen\u00f3meno inmensamente progresivo, es tambi\u00e9n poco org\u00e1nico, heterog\u00e9neo social e ideol\u00f3gicamente, y sus acciones son a veces una mezcla de radicalismo e ingenuidad (aunque otras se orientan en un sentido m\u00e1s expl\u00edcitamente anticapitalista, como el bloqueo del movimiento Occupy a varios puertos de EE.UU.). Adem\u00e1s, le falta establecer lazos m\u00e1s consistentes con los trabajadores organizados, especialmente cuando \u00e9stos est\u00e1n en lucha.<\/p>\n<p>Sin embargo, ninguna de estas debilidades justifica un enfoque sectario o paternalista respecto del movimiento, como ha sucedido con varias organizaciones trotskistas, por ejemplo. Una cosa es no ceder a los prejuicios \u201cantipol\u00edticos\u201d que a veces tiene el movimiento y dar una pelea por orientarlo en un sentido m\u00e1s anticapitalista y solidario con los trabajadores, y otra muy distinta es ir hacia \u00e9l como quien da c\u00e1tedra, retir\u00e1ndose ofuscado cuando \u00e9ste prefiere hacer caso omiso de quienes van a darle lecciones.<\/p>\n<p>En todo caso, el desaf\u00edo para los marxistas revolucionarios es <i>intervenir<\/i> en este muy progresivo fen\u00f3meno pol\u00edtico para impulsar su desarrollo en una direcci\u00f3n m\u00e1s consciente y consecuentemente anticapitalista, hacia la confluencia del movimiento juvenil con la lucha de los trabajadores organizados. Naturalmente, esta evoluci\u00f3n no est\u00e1 garantizada (ni descartada) de antemano; depender\u00e1, en buena medida, de la respuesta m\u00e1s de conjunto de las masas ante el ataque de los ajustadores neoliberales y de que el movimiento obrero afiance las se\u00f1ales de revitalizaci\u00f3n que ya est\u00e1 dando en el marco de la crisis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4.3 Asoma el movimiento obrero (y los debates sobre \u00e9l)<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta cierto punto, el protagonismo de los j\u00f3venes y la importancia simb\u00f3lica de las plazas \u201cpol\u00edticas\u201d (los grandes ejemplos de 2011 han sido la Plaza Tahrir de El Cairo, la Puerta del Sol madrile\u00f1a y, en menor medida, el Zuccotti Park de Nueva York) es un suced\u00e1neo del espacio que a\u00fan no ha ocupado el movimiento obrero en los centros fabriles, salvo excepciones de importancia pero epis\u00f3dicas.<\/p>\n<p>No obstante, cabe hacer dos se\u00f1alamientos. Primero, la profundidad del ataque al nivel de vida de las masas que representa la \u201cuni\u00f3n presupuestaria\u201d <i>hace claro centro en los asalariados<\/i>, sobre todo (pero de ninguna manera \u00fanicamente) los estatales. Es justamente este sector el que m\u00e1s ha dado se\u00f1ales de salir a responder y enfrentar el ajuste, sobre todo en Grecia, Italia y (novedad muy importante) el Reino Unido. Y segundo, todav\u00eda est\u00e1 pendiente pero empieza a dar pasos la \u201csinergia\u201d entre las luchas de trabajadores y las del movimiento juvenil, en la medida en que \u00e9ste logre mantenerse y adquirir cierta organicidad. Algo que representa todo un desaf\u00edo en las condiciones de \u201clicuefacci\u00f3n social\u201d y posmodernismo ambiente que se dejan sentir de manera particular en el Viejo Continente.<\/p>\n<p>En Gran Breta\u00f1a, luego de una gran manifestaci\u00f3n en marzo y una huelga de varios sindicatos del sector p\u00fablico en agosto, el 30 de noviembre se dio la huelga m\u00e1s grande que viera el pa\u00eds desde la huelga general de 1926. Aunque todav\u00eda el peso mayor lo tienen los sindicatos de trabajadores del Estado, no de la industria, se trata de un gran paso adelante en uno de los pa\u00edses que ven\u00eda m\u00e1s atr\u00e1s en cuanto a la acci\u00f3n de los trabajadores (no as\u00ed el movimiento antiguerra, que fue muy masivo, aunque luego no tuvo continuidad).<\/p>\n<p>Por otro lado, tanto Grecia como en menor medida Italia y tambi\u00e9n Francia se ven sacudidas peri\u00f3dicamente por grandes huelgas y\/o manifestaciones de trabajadores, pero el denominador de todas estas luchas es que siguen controladas por una anquilosada y corrupta burocracia sindical. La t\u00e1ctica es la de siempre: descomprimir la presi\u00f3n desde abajo con paros generales, por lo general de 24 horas, sin continuidad alguna y que definitivamente son insuficientes para cuestionar de manera integral y decisiva los plan es de austeridad.<\/p>\n<p>Este d\u00e9ficit es tanto m\u00e1s notorio cuanto que la burgues\u00eda se muestra resuelta a implementar los ajustes cualquiera sea el costo social y pol\u00edtico\u2026 mientras no se le muestre que ese costo puede ser realmente imposible de pagar.<\/p>\n<p>En este punto, se abre un debate con diversas corrientes que postulan (por en\u00e9sima vez desde los 80, siempre con argumentos renovados) la impotencia fundamental de la clase trabajadora para ser el punto de apoyo de una alternativo al capitalismo. En Europa (y en otras partes) proliferan las voces que dan por saldado el debate sobre los \u201csujetos sociales transformadores\u201d, si no a favor de alguno en particular, s\u00ed en contra de la clase obrera. Es as\u00ed como la idea de la centralidad del proletariado (sea como fuere que se lo defina hoy, y est\u00e1 claro que toda definici\u00f3n debe dar cuenta de los recientes desarrollos) ha pasado a ser \u201cpasada de moda\u201d o \u201carqueol\u00f3gica\u201d, en beneficio de nuevas fuerzas sociales que en general nadie se molesta en definir muy bien.<\/p>\n<p>La primera oleada de esta \u201cnovedad sociol\u00f3gico-pol\u00edtica\u201d vino con el movimiento \u201caltermundializador\u201d nacido en Seattle, que dio origen al llamado autonomismo. En Am\u00e9rica Latina brotaron como hongos los movimientos indigenistas de m\u00e1s diverso tipo; en Europa, por razones obvias, se necesit\u00f3 una b\u00fasqueda m\u00e1s sutil. As\u00ed asomaron la \u201cmultitud\u201d de Paolo Virno, la \u201cresistencia social\u201d y otros sujetos igualmente gaseosos.<\/p>\n<p>El desarrollo de las nuevas tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n y las redes sociales potenci\u00f3 ciertas \u201cutop\u00edas inform\u00e1ticas\u201d, y se anunci\u00f3 el advenimiento de nuevas formas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica y social \u201cen red\u201d y un sinf\u00edn de elaboraciones superficiales por el estilo.<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n en el mundo \u00e1rabe ayud\u00f3 a poner los pies sobre la tierra a unos cuantos. Era evidente que las masas que ocuparon la Plaza Tahrir durante semanas y enfrentaron, con cientos de muertos, la represi\u00f3n del r\u00e9gimen de Mubarak, por m\u00e1s que pudieran convocarse por Twitter, <i>obedec\u00edan a<\/i> <i>un patr\u00f3n de revuelta social mucho m\u00e1s cl\u00e1sico<\/i> y muy poco o nada posmoderno. Asimismo, aun cuando no gan\u00f3 los titulares de la prensa, tanto en Egipto como en T\u00fanez la actividad del movimiento obrero organizado cumpli\u00f3 y sigue cumpliendo un papel de primer orden en el proceso de lucha de clases en esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La inercia y la resaca de, en algunos casos, d\u00e9cadas de escasa o nula actividad combativa no se revertir\u00e1 de un d\u00eda para el otro. Pero aqu\u00ed tenemos tambi\u00e9n un debate con los compa\u00f1eros del ex Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional, la corriente mandelista, que se ubica de manera a nuestro juicio totalmente equivocada frente a los problemas del movimiento obrero, con <i>un pesimismo org\u00e1nico que desarma y paraliza<\/i>.<\/p>\n<p>El fundador de la corriente, Ernest Mandel, ten\u00eda como uno de sus rasgos pol\u00edticos distintivos el <i>optimismo oportunista <\/i>que lo hac\u00eda ver posibilidades de desarrollo para el trotskismo de la mano de corrientes ajenas al marxismo revolucionario. As\u00ed, capitul\u00f3 a las posiciones (y a veces, a las organizaciones) del stalinismo, el castrismo, el sandinismo, los eurocomunistas de los 70, Tito, Gorbachov y sigue la lista. Dentro de su oportunismo proteiforme, al menos Mandel nunca abandon\u00f3 los lineamientos m\u00e1s b\u00e1sicos del marxismo revolucionario.<\/p>\n<p>Tras su muerte en 1995, ocup\u00f3 el lugar de principal inspirador de la corriente el intelectual Daniel Bensa\u00efd, que, sin tomar distancia abiertamente de Mandel en cuanto a la estrategia, lastraba un inveterado <i>pesimismo<\/i> <i>pol\u00edtico<\/i> respecto de la perspectiva revolucionaria, y <i>sociol\u00f3gico<\/i> respecto de la centralidad de la clase obrera, que ti\u00f1\u00f3 y ti\u00f1e toda la \u201ccosmovisi\u00f3n\u201d de la llamada Cuarta Internacional.<\/p>\n<p>Si es posible, a la muerte de Bensa\u00efd (2010) <i>ese curso se profundiz\u00f3<\/i>, y la corriente citada se encuentra en una suerte de <i>crisis existencial<\/i>. Esto es particularmente serio, dado que la organizaci\u00f3n m\u00e1s importante del mandelismo y la \u00fanica de cierta influencia, la LCR francesa, se disolvi\u00f3 en el Nuevo Partido Anticapitalista (NOA), cuya evoluci\u00f3n se trabaja en detalle en el texto de Roberto Ram\u00edrez en esta edici\u00f3n.<\/p>\n<p>Se trata, pese a todos sus problemas, de una fuerza que aglutina a buena parte de los marxistas revolucionarios de Europa. Y por ende, su ubicaci\u00f3n pol\u00edtica frente a la crisis y las tareas que \u00e9sta demanda tienen particular importancia.<\/p>\n<p>Al respecto, es ilustrativo el reciente texto de Fran\u00e7ois Sabado (uno de los principales dirigentes de la corriente) \u201cNotas para la preparaci\u00f3n de la discusi\u00f3n del Comit\u00e9 Internacional\u201d.<\/p>\n<p>Se diagnostica correctamente que \u201cen Europa la crisis [mundial] puede tomar formas de crisis de hundimiento. El fondo es su postura de debilidad en la competencia mundial. (\u2026) Para responder a la competencia mundial, las clases dominantes europeas quieren liquidar lo que queda de \u2018modelo social europeo\u2019. Todav\u00eda queda mucha cosa social, hay que desmantelarla. Es la explicaci\u00f3n de la ofensiva especulativa sobre los mercados europeos. (\u2026) Los \u2018mercados\u2019 (\u2026) exigen el aumento de la tasa de plusval\u00eda por la baja de los salarios, la liquidaci\u00f3n de la seguridad social y el aumento del tiempo de trabajo. De ah\u00ed la brutalidad de las pol\u00edticas de austeridad \u2013adaptarse al mercado mundial de la fuerza de trabajo marcada por las relaciones sociales de las potencias emergentes\u2013, lo que implica el descenso del poder adquisitivo de 10 a 15 puntos para los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u201d (F. Sabado, cit.).<\/p>\n<p>Los problemas aparecen, en primer lugar, en el plano <i>program\u00e1tico<\/i> respecto de la crisis europea. Se habla al pasar de \u201cretomar la perspectiva de los Estados Unidos Socialistas de Europa\u201d, lo cual es, desde ya, la \u00fanica mirada estrat\u00e9gica posible desde el punto de vista del marxismo. Pero esta visi\u00f3n debe dejar en claro desde el principio que <i>ninguna<\/i> de las instituciones clave de la UE actual tienen la menor utilidad para avanzar en ese sentido. No puede haber ambig\u00fcedad alguna al respecto, planteo que el mandelismo no siempre respet\u00f3. En efecto, en anteriores discusiones respecto del futuro de la UE, y con la excusa de \u201cno hacer el juego a la derecha antieurope\u00edsta\u201d, se ha jugado a veces a las escondidas respecto de la estructura presente de la UE con el concepto de \u201cEuropa social\u201d. La \u00fanica \u201cEuropa social\u201d posible es la Europa <i>socialista<\/i>, es decir, una Europa unificada bajo el poder de la clase trabajadora, en lucha implacable contra los capitalistas y contra la \u201cUni\u00f3n Europea\u201d burguesa.<\/p>\n<p>Es esta claridad estrat\u00e9gica la que falta cuando se plantea \u201ccombinar una pol\u00edtica de ruptura con la UE, de desobediencia de los tratados, y no de reforma de la UE. El problema est\u00e1 en saber <i>qu\u00e9 proponemos<\/i> ante esta crisis de Europa: la desmundializaci\u00f3n, el proteccionismo nacional o europeo, la salida del euro o bien la ruptura y un proceso constituyente con una nueva pol\u00edtica internacionalista social, democr\u00e1tica al servicio de los trabajadores\u201d (\u00eddem). Este \u201cinternacionalismo social y democr\u00e1tico\u201d es un esp\u00e9cimen de sexo indefinido si no se lo ancla claramente con una pol\u00edtica de clase.<\/p>\n<p>Se menciona que parte de la izquierda griega pide la salida del euro dentro de un programa anticapitalista. No se explica si esto es atinado o no; m\u00e1s bien, se lo atribuye a \u201clas tradiciones nacionalistas hist\u00f3ricas de la izquierda griega\u201d. Esta manera de encarar el problema corresponde, en todo caso a la tradici\u00f3n vacilante y la pol\u00edtica del avestruz del neomandelismo, como ya hiciera con Cuba (ver al respecto el texto de R. Ram\u00edrez en la edici\u00f3n anterior de <i>Socialismo o Barbarie<\/i>).<\/p>\n<p>Pareciera que salir del euro es un pecado de leso europe\u00edsmo. Pero la moneda \u00fanica, tal como est\u00e1 en vigencia hoy, es todo lo contrario de un instrumento de unidad de Europa. En cambio, constituye <i>una camisa de fuerza neoliberal que incubaba contradicciones que no pod\u00edan dejar de estallar<\/i> como lo est\u00e1n haciendo, y es el m\u00e1s alto ejemplo de la incapacidad de la burgues\u00eda europea para unificar Europa, que el propio Sabado reconoce.<\/p>\n<p>De todas maneras, el punto m\u00e1s serio, el que abre paso a la \u201ccrisis existencial\u201d, no es la evaluaci\u00f3n del campo enemigo sino del propio: \u201cEn este contexto \u00bfcu\u00e1l es la situaci\u00f3n del movimiento obrero, de la izquierda? En esta etapa, <i>tras m\u00e1s de cuatro a\u00f1os de crisis, no hay respuesta a la altura de los ataques capitalistas<\/i>, aunque la crisis provoca reacciones, resistencias, luchas, huelgas, casi situaciones pre-revolucionarias como en Grecia. (\u2026) M\u00e1s a\u00fan, se puede decir que desde el inicio de estas crisis capitalistas jam\u00e1s hab\u00eda ocurrido que hubiera al mismo tiempo una crisis tan profunda del sistema capitalista y un movimiento tan d\u00e9bil frente a este tipo de crisis, con la excepci\u00f3n de las coyunturas en las que el movimiento obrero es liquidado por el fascismo o las dictaduras militares\u201d (cit.).<\/p>\n<p>Cuesta creer lo que uno lee, pero est\u00e1 escrito: peor que lo que se vive ahora, s\u00f3lo el aplastamiento bajo la bota fascista. En ese momento hist\u00f3rico estamos: una de las noches m\u00e1s negras para el movimiento obrero. La impaciencia de Sabado es destacable: parece que si en \u201cm\u00e1s de cuatro a\u00f1os\u201d la clase obrera no reaccion\u00f3, jam\u00e1s lo har\u00e1. \u00c9l tambi\u00e9n har\u00eda bien en seguir el consejo de revisar la historia de la d\u00e9cada del 30\u2026<\/p>\n<p>Y que no se crea que se trata s\u00f3lo de Europa. La hecatombe del proletariado es universal: \u201cLas contrarreformas liberales, desde el final de los a\u00f1os 70, a escala mundial han provocado un proceso de reestructuraci\u00f3n de la fuerza de trabajo, su individualizaci\u00f3n, su precarizaci\u00f3n, el retroceso de los derechos colectivos, el debilitamiento de las organizaciones sindicales. La desindustrializaci\u00f3n ha liquidado decenas de concentraciones obreras, sin contar el sector llamado informal. Los obreros y empleados forman m\u00e1s del 60% de la poblaci\u00f3n activa, <i>pero<\/i> no existe la misma estructura social. En China u otros pa\u00edses de Asia, la industrializaci\u00f3n conduce a una expansi\u00f3n sin precedentes del proletariado, <i>pero<\/i> no estamos m\u00e1s que al comienzo de organizaci\u00f3n de movimientos independientes de los asalariados y, ah\u00ed tambi\u00e9n, en esta etapa, no hay sincronizaci\u00f3n de los sindicatos o asociaciones o partidos en Europa, EE.UU. y Asia. Hay retrocesos en el Oeste y solamente inicios fr\u00e1giles en el Este\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>El mandelismo hist\u00f3rico era conocido (y criticado) por lo que Nahuel Moreno llamaba el m\u00e9todo de las sumas y restas: cuando hab\u00eda que aborda un fen\u00f3meno nuevo o dif\u00edcil, se apilaban factores positivos y negativos que terminaban dejando el fen\u00f3meno sin definici\u00f3n global (aunque diera cuenta de las contradicciones). Pues bien, el mandelismo actual presenta un cambio importante: <i>la resta es siempre m\u00e1s grande que la suma<\/i>, por lo que el resultado final es invariablemente negativo. As\u00ed lo vemos aqu\u00ed: empezamos con rasgos generales negativos, sumamos algunos puntos positivos, pero\u2026 siempre hay un \u201cpero\u201d m\u00e1s grande que la afirmaci\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>No nos detendremos aqu\u00ed a polemizar sobre esta evaluaci\u00f3n general del movimiento obrero, tema al que se dedica el texto de Roberto S\u00e1enz en esta edici\u00f3n. S\u00f3lo dejaremos sentado que la base del pesimismo secular del mandelismo de hoy es esta valoraci\u00f3n de que la clase obrera actual es una que <i>dej\u00f3 de ser<\/i> la del \u201cciclo hist\u00f3rico\u201d iniciado en el siglo XIX, pero <i>todav\u00eda no llega a ser nada<\/i>, salvo una masa poco menos que amorfa de asalariados sin organizaci\u00f3n ni tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el plano <i>pol\u00edtico<\/i> se verifica la operaci\u00f3n \u201cen general todo est\u00e1 mal; hay alguna peque\u00f1a cosita que avanza, pero mucho menos que todo lo que se retrocede\u201d. No hay exageraci\u00f3n: \u201cHay nuevos movimientos como los indignados, <i>pero<\/i> hay un desfase entre la explosividad de la situaci\u00f3n y la traducci\u00f3n pol\u00edtica, org\u00e1nica, de esos movimientos: no hay reforzamiento de los sindicatos, de los partidos reformistas, de la izquierda radical, de la izquierda revolucionaria o de corrientes de izquierda en las organizaciones o incluso no emergen nuevas organizaciones. Hay nuevas formas de organizaci\u00f3n, <i>pero<\/i> por ahora son muy inestables\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Al margen de lo aburrido que es leer una larga lista de calamidades, uno se sorprende de que Sabado ponga bajo el mismo signo que no haya \u201creforzamiento de los partidos reformistas y la izquierda revolucionaria\u201d, como si no hubiera cierta incompatibilidad entre ambos polos. O tal vez lo que quiere decir Sabado es que la situaci\u00f3n est\u00e1 tan a la derecha que no crecen ni los reformistas\u2026<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed, ya vienen las dudas existenciales y la admisi\u00f3n de que \u201ctenemos m\u00e1s preguntas que respuestas\u201d (<i>sic<\/i>). Pero las preguntas se formulan de manera tal que casi insin\u00faan las respuestas: \u201c\u00bfNo ha terminado un ciclo hist\u00f3rico para el movimiento obrero europeo tal como ha estado configurado desde fines del siglo XIX y a lo largo del XX? \u00bfLa globalizaci\u00f3n y la crisis del Estado-naci\u00f3n no socavan la base de los partidos y sindicatos tal como han sido constituidos en el curso de decenios? (\u2026) \u00bfQu\u00e9 implicaciones tiene reformular un programa de transici\u00f3n? \u00bfRetomar la discusi\u00f3n sobre la democracia, las relaciones entre democracia directa y democracia representativa, entre democracia en las f\u00e1bricas y la de las comunidades? \u00bfY sobre los ejes estrat\u00e9gicos de una conquista del poder por los trabajadores, o sea, las grandes l\u00edneas de un proyecto de emancipaci\u00f3n, con el centro en la autoactividad de los trabajadores?\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Hoy, al \u201cfin del ciclo hist\u00f3rico\u201d, Sabado no se equivoca en se\u00f1alar que \u201clo m\u00e1s probable es que vayan a surgir nuevas organizaciones que habr\u00e1n tejido lazos con el pasado, pero ser\u00e1n fundamentalmente nuevas y, sobre todo, formadas por nuevas generaciones\u201d.<\/p>\n<p>Pero esto no es motivo de optimismo. M\u00e1s bien, le produce al mandelismo algo que podr\u00edamos llamar \u201cperplejidad estrat\u00e9gica\u201d. Y Sabado responde al desaf\u00edo de lo nuevo de manera nada dial\u00e9ctica, cuando sostiene que \u201clos trotskistas (\u2026) nos debatimos entre la vuelta a la izquierda revolucionaria cl\u00e1sica (\u2026) y la presi\u00f3n de organizaciones o corrientes reformistas de izquierda. (\u2026) Nos es dif\u00edcil tomar toda la dimensi\u00f3n que comporta una reorganizaci\u00f3n del conjunto del movimiento obrero y social. Tenemos dificultades en definir un proyecto independiente que a la vez nos permita hacer pol\u00edtica. Nos es dif\u00edcil formular un proyecto independiente a largo plazo. Esto lleva tambi\u00e9n a repensar un programa para el siglo XXI: la Cuarta Internacional ha empezado a reflexionar sobre la necesidad de <i>un nuevo programa ecosocialista<\/i>. Estamos al principio y ya vemos las consecuencias de la salida de la energ\u00eda nuclear, por ejemplo\u201d.<\/p>\n<p>Pero \u00bfes que toda la \u201crefundaci\u00f3n del nuevo ciclo hist\u00f3rico de la clase obrera\u201d, de sus \u201cnuevas organizaciones\u201d y de evitar tanto el camino de \u201cla izquierda revolucionaria cl\u00e1sica\u201d (\u00a1Dios no lo permita!) como el del \u201creformismo de izquierda\u201d termina en el\u2026 \u201cprograma ecosocialista\u201d? \u00bfEs eso realmente lo que tiene de novedoso para aportar el mandelismo a los desaf\u00edos estrat\u00e9gicos y program\u00e1ticos del marxismo revolucionaria en medio de la crisis m\u00e1s profunda del capitalismo en los \u00faltimos 60 a\u00f1os?<\/p>\n<p>Una cosa es segura: para el mandelismo de hoy, lo \u00fanico seguro es que la br\u00fajula anterior est\u00e1 rota y \u201cnavegamos sin cartograf\u00eda\u201d, como suelen decir los pensadores posmodernos. Para Sabado, la solidez del marxismo revolucionario se desvanece en el aire: \u201cLa <i>cohesi\u00f3n program\u00e1tica<\/i> que ten\u00edamos en el siglo pasado, <i>o que quiz\u00e1 cre\u00edamos que ten\u00edamos<\/i>, que era la fuerza de los trotskistas, aunque cada corriente a su manera, <i>no puede responder ya<\/i> a los desaf\u00edos del siglo XXI. <i>Estamos ante una cierta p\u00e9rdida de sustancia program\u00e1tica, pol\u00edtica, estrat\u00e9gica<\/i>. Elementos fundamentales para construir una formaci\u00f3n pol\u00edtica cuando la aceleraci\u00f3n de la historia nos pone hoy en dificultades a los revolucionarios\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Recordamos: estamos hablando de la corriente de m\u00e1s tradici\u00f3n, y posiblemente la m\u00e1s fuerte num\u00e9ricamente, de las corrientes hist\u00f3ricas del trotskismo mundial y especialmente europeo. Este lamentable pla\u00f1ido de impotencia, esta verdadera filosof\u00eda de la derrota, poco y nada pueden aportarle a las luchas del presente y del porvenir. S\u00f3lo cabe esperar que un ascenso del movimiento de masas en Europa conmueva hasta sus cimientos esta organizaci\u00f3n y la saque a ella o a sus mejores elementos de esta lamentaci\u00f3n inane, est\u00e9ril y autojustificatoria en que est\u00e1 sumida.<\/p>\n<p>Los desaf\u00edos que plantea la crisis mundial y europea, el surgimiento de una nueva clase trabajadora, el renacimiento de la lucha de la juventud, las rebeliones que brotan de manera impensada en cualquier regi\u00f3n del globo y sacuden en semanas dictaduras de d\u00e9cadas, son de naturaleza vibrante, llenos de posibilidades y contradicciones, inmensamente ricos. En el momento cr\u00edtico que atraviesa Europa, los marxistas revolucionarios de la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie no sufrimos de angustia metaf\u00edsica alguna por la identidad en crisis, sino que abrazamos con optimismo militante los tiempos apasionantes en los que nos ha tocado vivir\u2026 e intervenir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref1\">[1]<\/a> Claro que, luego del reconocimiento a los \u00e9xitos, viene la admisi\u00f3n de los problemas que aquejan a Europa hoy. Dice Krugman: \u201cPero ese logro se ve amenazado porque la elite europea, en su arrogancia, encerr\u00f3 el continente en un sistema monetario que recreaba la rigidez del patr\u00f3n oro y que, como el patr\u00f3n oro en los a\u00f1os 30, se ha convertido en una trampa mortal\u201d (cit.). Y <i>The Economist<\/i> tambi\u00e9n deposita la p\u00edldora envenenada: \u201cEl problema es que semejante gasto est\u00e1 llevando a la bancarrota a los gobiernos, no en menor medida porque las mismas pol\u00edticas que permiten a los europeos vivir m\u00e1s requieren m\u00e1s gasto en salud y el pago de pensiones por m\u00e1s a\u00f1os\u201d (cit.).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref2\">[2]<\/a> Es ir\u00f3nico que la tasa Tobin, es decir, el impuesto a las transacciones financieras, haya sido pr\u00e1cticamente la \u00fanica gran bandera unificadora contra el \u201cneoliberalismo\u201d que agit\u00f3 el reformismo europeo, acompa\u00f1ado de buena parte de la izquierda marxista. La creaci\u00f3n de ATTAC, organizaci\u00f3n semipol\u00edtica que fungi\u00f3 como una especie de ONG \u201cde izquierda\u201d para muchos desencantados, se hizo en pos de este solo objetivo, muy resistido en su momento por el conjunto de las burgues\u00edas europeas. Que el propio Sarkozy enarbole esta bandera \u201cantineoliberal\u201d da una medida de c\u00f3mo ha cambiado el panorama europeo (los liberales m\u00e1s ac\u00e9rrimos y euroesc\u00e9pticos hasta tildan a Sarkozy de\u2026 anticapitalista).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref3\">[3]<\/a> <i>The Economist<\/i> describe as\u00ed el cinismo que ti\u00f1e la relaci\u00f3n brit\u00e1nica con la UE: \u201cEl Reino Unido, que se sum\u00f3 al club en 1973, ve a Europa como una entre varias fuentes de ventajas e influencia nacional. El asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, la pertenencia al G8, unas fuerzas armadas de importancia (aunque en disminuci\u00f3n) y los estrechos lazos con EE.UU. y el mundo angloparlante ofrecen otras alternativas. Si para la mayor\u00eda [de los miembros de la UE] Europa es una cuesti\u00f3n de destino, para los brit\u00e1nicos es una cuesti\u00f3n de fr\u00edo an\u00e1lisis de costos y beneficios\u201d (\u201cGame, set and mismatch\u201d, 17-12-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref4\">[4]<\/a> Esta incompatibilidad puede tener antecedentes m\u00e1s viejos de lo pensado. En un comentario sobre el fallido refer\u00e9ndum griego, se plantea que \u201cla idea de \u2018sacarse de encima la deuda con el voto\u2019 parece bastante rara, pero los votantes tienen todo el derecho de hacerlo, mientras acepten las consecuencias. En su libro <i>Grilletes de oro<\/i>, Barry Eichengreen sostiene que una de las razones por las que cay\u00f3 el patr\u00f3n oro despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial fue que la mayor\u00eda de los pa\u00edses hab\u00edan pasado a ser democracias. <i>Para asegurar una moneda sana<\/i> <i>hac\u00edan falta dosis regulares de austeridad, pero esto era pol\u00edticamente imposible una vez que la clase trabajadora pod\u00eda votar<\/i>, especialmente cuando los pol\u00edticos estaban preocupados por la amenaza de la revoluci\u00f3n comunista\u201d (\u201cVoting away your debts\u201d, <i>The Economist<\/i>, 1-11-11). Una prueba adicional de que, una vez que se desembarazan de la pol\u00edtica, las masas y la lucha de clases, los esquemas te\u00f3ricos de los economistas liberales funcionan a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref5\">[5]<\/a> Incluso uno de los principales \u201cemergentes\u201d y parte del BRIC, la India, en fecha tan reciente como 2004, vio c\u00f3mo \u201clos mercados\u201d (en este caso, actuando a trav\u00e9s de una catastr\u00f3fica baja de la Bolsa de Bombay) imped\u00edan que asumiera la candidata electa, Sonia Gandhi, en la \u201cdemocracia\u201d m\u00e1s populosa del mundo. Como su figura y su programa generaban temores en la burgues\u00eda, el \u201cgolpe de mercado\u201d (y la pusilanimidad de la Gandhi) la hizo renunciar s\u00f3lo cinco d\u00edas despu\u00e9s de ser electa. En su reemplazo asumi\u00f3 Manmohan Singh, ex ministro de Finanzas designado por el FMI entre 1991 y 1996, que no ofrec\u00eda tales problemas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref6\">[6]<\/a> En el Simposio Econ\u00f3mico Global de Kiel, Alemania, en septiembre pasado, Edward Lazear, jefe de asesores econ\u00f3micos de George W. Bush durante la crisis financiera, sostuvo que el efecto de contagio financiero est\u00e1 sobreestimado, y que el problema de los bancos europeos no era la exposici\u00f3n a la interconexi\u00f3n del sistema financiero sino su mala cartera de cr\u00e9ditos: \u201cCompar\u00f3 la crisis con el pochoclo, m\u00e1s que con el domin\u00f3. Si la olla est\u00e1 caliente, sacar un grano de ma\u00edz no va a evitar que los otros estallen. (\u2026) Por lo tanto, la soluci\u00f3n tiene que ser enfriar la olla, es decir, aportar capital a los bancos\u201d (\u201cIs Euroland really facing a Lehman moment?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 6-10-11). Al parecer, el BCE compr\u00f3 la idea en diciembre. Pero falta ver si la creciente ira de las masas ante los recortes a las necesidades b\u00e1sicas para ayudar a los bancos permitir\u00e1 la continuidad del programa.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref7\">[7]<\/a> Al respecto, alerta <i>The Economist<\/i>: \u201cCasi se puede o\u00edr el sonido de las puertas que se cierran: una tras otra, las fuentes de financiaci\u00f3n para los bancos europeos se van cerrando (\u2026). Todav\u00eda no hay colas frente a las sucursales bancarias, salvo en Riga, la capital de Letonia. Pero miles de millones de euros escapan del sistema bancario europeo a trav\u00e9s de los mercados de bonos y de monedas (\u2026) En el mejor de los casos, el resultado puede ser una restricci\u00f3n crediticia que deje a las empresas sin poder invertir ni pedir prestado. En el peor, algunos bancos pueden quebrar\u2026 y disparar corridas bancarias en pa\u00edses cuyas tambaleantes finanzas p\u00fablicas no los habilitan a respaldar a sus instituciones financieras (\u2026) En los \u00faltimos seis meses, los mercados de dinero de EE.UU. se han llevado el 42% de sus inversiones en bancos europeos. Los fondos europeos tambi\u00e9n han comenzado a reducir su exposici\u00f3n a Francia, Italia y Espa\u00f1a, seg\u00fan Fitch (\u2026). Hasta ahora, lo que mantiene con vida al sistema es la liquidez del BCE. S\u00f3lo uno de los grandes bancos europeos, Dexia, colaps\u00f3 por falta de financiamiento. (\u2026) El riesgo de todo esto es doble: primero, los bancos pueden dejar de proveer cr\u00e9dito. Hasta cierto punto, esto ya est\u00e1 pasando. Y segundo, lo que es m\u00e1s peligroso, a medida que los bancos se acercan a su l\u00edmite de financiamiento, uno o m\u00e1s pueden caer, disparando un p\u00e1nico mayor\u201d (\u201cThe screw tightens\u201d, 23-11-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref8\">[8]<\/a> La explicaci\u00f3n que da la burgues\u00eda alemana a la crisis, de orden casi moral, es absurda. Pero remitirse s\u00f3lo al aspecto financiero del asunto no mejora demasiado las cosas. Nouriel Roubini aporta un elemento importante cuando recuerda que un factor decisivo es \u201cla inestabilidad producto de la inequidad de los ingresos y del peso de la transformaci\u00f3n que signific\u00f3 para el mercado laboral 2.500 millones de nuevos trabajadores de China, India, etc. Esto es <i>20 veces el impacto que tuvieron desde el punto de vista de la competitividad laboral la reinserci\u00f3n de Alemania y Jap\u00f3n<\/i> en el mundo de posguerra\u201d (en Ra\u00fal Ochoa, \u201cCrisis en el cambio de \u00e9poca\u201d, BAE, 11-11-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref9\">[9]<\/a> Para darse una idea del consenso que tiene el ataque al sistema de retiro, veamos un ejemplo. El candidato Fran\u00e7ois Hollande, del PS, favorito en las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales francesas, llen\u00f3 de indignaci\u00f3n a la burgues\u00eda con su propuesta de volver a bajar la edad de jubilaci\u00f3n a los 60 a\u00f1os. S\u00f3lo que Hollande se encarg\u00f3 de aclarar que el \u00fanico requisito era haber cumplido <i>41 a\u00f1os<\/i> <i>de aportes<\/i>. Para los millones de j\u00f3venes menores de 25 a\u00f1os que no pueden conseguir su primer empleo, esta \u201cgenerosa\u201d propuesta suena a burla macabra.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref10\">[10]<\/a> <i>The Economist<\/i> cita a un dirigente sindical que mostraba total confianza en que las instituciones europeas no permitir\u00edan un default o una salida de Grecia del euro: \u201cNo pueden hacer otra cosa, incluso si vamos a la bancarrota, debido al efecto contagio que tendr\u00eda en el sur de Europa\u201d, dijo. Esta fe casi supersticiosa te\u00f1\u00eda la evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n que hac\u00edan incluso organizaciones de la izquierda trotskista como la OKDE.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref11\">[11]<\/a> El ge\u00f3grafo marxista ingl\u00e9s David Harvey observa que la \u201cregla dorada\u201d va en contra del proceso mismo de acumulaci\u00f3n de capital, ya que la expansi\u00f3n de la deuda siempre ha corrido pareja y se ha retroalimentado con esa acumulaci\u00f3n. Para \u00e9l, elevar al grado de norma constitucional la pol\u00edtica econ\u00f3mica de limitar el endeudamiento equivale a \u201cvotar el fin del capitalismo\u201d (\u201cThe vote to end capitalism\u201d, www.davidharvey.org, julio de 2011). Si dejamos de lado el aspecto provocativo de la definici\u00f3n, es muy cierto que la restricci\u00f3n de endeudamiento va a entorpecer la acumulaci\u00f3n, demorar el crecimiento y profundizar la recesi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref12\">[12]<\/a> Aclaraci\u00f3n muy necesaria para que los lectores no se mareen con cifras y denominaciones: en castellano, hay una clara distinci\u00f3n entre mil millones (10<sup>9<\/sup>, es decir, un 1 seguido de 9 ceros), bill\u00f3n (10<sup>12<\/sup>, un 1 seguido de 12 ceros) y trill\u00f3n (10<sup>18<\/sup>). El problema es que en ingl\u00e9s (y ha contaminado a toda la prensa econ\u00f3mica mundial) se llama \u201cbillion\u201d a los mil millones (10<sup>9<\/sup>) y \u201ctrillion\u201d al bill\u00f3n (10<sup>12<\/sup>). Entre la confusi\u00f3n en las traducciones y el colonialismo cultural de adoptar denominaciones inglesas cuando las castellanas son preferibles, leer sobre econom\u00eda en espa\u00f1ol puede desanimar a cualquiera: los miles de millones, billones y trillones se usan de manera mezclada e indistinta en el mismo art\u00edculo y hasta en el mismo p\u00e1rrafo. Las reglas para no perderse son: atenerse al uso del castellano; ignorar el trill\u00f3n, que no tiene ning\u00fan uso en econom\u00eda (para tener un par\u00e1metro, el PBI de todo el planeta es de unos 50 billones de d\u00f3lares); saber que los billones s\u00f3lo pueden contarse de a unidades, y recordar que si el n\u00famero alcanza las centenas, o varias decenas, se trata sin duda de miles de millones.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref13\">[13]<\/a> \u201cLa intenci\u00f3n es evitar que Grecia se caiga de la eurozona, pero, pase lo que pase, Grecia es un caso excepcional, dicen los l\u00edderes europeos, acaso temiendo que no pueda evitarse un default griego o incluso su salida del euro\u201d (\u201cMerkozy rides again\u201d, <i>The Economist<\/i>, 9-1-12). Cuando las promesas de apoyo incondicional a \u201ctodo\u201d miembro de la eurozona empiezan a encontrar excepciones, por bien fundamentadas que est\u00e9n, los dem\u00e1s pa\u00edses candidatos bien pueden ir poniendo sus barbas en remojo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref14\">[14]<\/a> Es in\u00fatil insistir con que la receta neoliberal cl\u00e1sica estilo FMI es peligrosa y ha mostrado su fracaso en particular en Am\u00e9rica Latina. Cuando los periodistas de <i>Le Monde diplomatique<\/i> le se\u00f1alaron el punto, el impasible Trichet argument\u00f3 que, por el contrario, si Am\u00e9rica Latina ahora pod\u00eda resistir la crisis global es porque hab\u00eda hecho las reformas estructurales bajo el influjo del FMI, cuyos programas fueron altamente exitosos. Este dogm\u00e1tico delirante ocup\u00f3 hasta noviembre pasado la silla m\u00e1s poderosa de Europa fuera de los jefes de Estado. Eso s\u00ed, reivindica el \u201capoliticismo\u201d del BCE, y \u00e9l mismo niega ser un pol\u00edtico\u2026<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref15\">[15]<\/a> En efecto, si la negociaci\u00f3n con los bancos empez\u00f3 con una quita del 50% y, para determinados t\u00edtulos y acreedores, ya ronda el 70%, <i>esto es exactamente el resultado de cualquier renegociaci\u00f3n de deuda forzada post default<\/i>, como el de Argentina. Que no se le d\u00e9 ese nombre es una cuesti\u00f3n pol\u00edtica y legal, m\u00e1s que econ\u00f3mica. Es el resultado no s\u00f3lo de los evidentes desequilibrios de la econom\u00eda griega, sino de un manejo pol\u00edtico err\u00e1tico: \u201cEl primer rescate [de Grecia] le dio pr\u00e9stamos a tres a\u00f1os a tasas de inter\u00e9s prohibitivas. El \u00faltimo rescate ofreci\u00f3 a Grecia tasas baratas por hasta 30 a\u00f1os, con una quita del 50% a los acreedores privados. Al menos una de las dos opciones estaba equivocada, y puede que ninguna de las dos alcance para salvar a Grecia. Aleman\u00eda acept\u00f3 de manera tard\u00eda la necesidad de que el fondo de rescate fuera m\u00e1s grande y m\u00e1s flexible. Si todo esto se hubiera hecho antes, la crisis se podr\u00eda haber contenido m\u00e1s f\u00e1cilmente y a menor costo\u201d (\u201cEurope against the people?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11). Cuando se habla de la posibilidad de que la burgues\u00eda alemana est\u00e9 \u201ccalculando mal\u201d, se remite a casos como \u00e9ste.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref16\">[16]<\/a> \u201cLa prolongada debilidad econ\u00f3mica contribuye a <i>una amplia reevaluaci\u00f3n de los valores del capitalismo liberal<\/i>. Los pa\u00edses que luchan con una demanda escasa ahora intervienen en los mercados monetarios; los suizos est\u00e1n hartos de que su franco se aprecie contra el euro. El Senado de EE.UU. busca castigar a China con tarifas por su manipulaci\u00f3n de la moneda. En Europa la agitaci\u00f3n producida por la crisis del euro alienta nacionalismos espantosos, algunos de ellos racistas. (&#8230;) Las lecciones de los a\u00f1os 30 le ahorraron al mundo mucho sufrimiento econ\u00f3mico despu\u00e9s del shock de la crisis financiera de 2008. No es demasiado tarde para recordar otras lecciones cr\u00edticas de la Gran Depresi\u00f3n. Si se las ignora, la historia bien puede repetirse\u201d (\u201cThere could be trouble ahead\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-12-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref17\">[17]<\/a> Es sabido que el ala m\u00e1s derechista del Partido Conservador ingl\u00e9s es euroesc\u00e9ptica, por no decir eurof\u00f3bica. Reflejan en buena medida los intereses y la atm\u00f3sfera de la City. Una encuesta entre ejecutivos financieros brit\u00e1nicos revela que m\u00e1s de la mitad de ellos cree que los beneficios del mercado \u00fanico europeo, al que reconocen como el m\u00e1s importante, no compensan el costo de las regulaciones actuales y futuras de la UE y no lamentar\u00edan abandonarlo. El factor m\u00e1s desagradable para ellos es pol\u00edtico, no econ\u00f3mico: si algunos bancos brit\u00e1nicos son afectados por la crisis del euro, \u201ccon manifestantes acampando en la puerta, los banqueros saben que no pueden contar con la ayuda de los contribuyentes\u201d (\u201cThe blitz spirit\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-12-11).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Buck%20UP%20RODOLFO\/00%20REVISTAS%20SoB\/2012%20SoB%2026\/SoB%2026%20Word\/03%20Europa%20240.doc#_ednref18\">[18]<\/a> Aunque a veces exageran a la hora de dimensionar la responsabilidad de los pol\u00edticos: \u201cEn Alemania (\u2026) la gente tiende a creer que de lo que se trata es de la haraganer\u00eda de griegos e italianos. Merkel debe explicar con claridad que tambi\u00e9n se trata de los bancos alemanes, y que Alemania enfrenta una elecci\u00f3n entre una soluci\u00f3n costosa y otra ruinosa. En EE.UU., los republicanos son culpables de obstruccionismo escandaloso y simplificaciones enga\u00f1osas, mientras Obama alienta la guerra de clases [!!] respecto de la cuesti\u00f3n fiscal. <i>En una \u00e9poca de problemas inmensos, los pol\u00edticos parecen liliputienses<\/i>. \u00c9sa es la verdadera raz\u00f3n para tener miedo\u201d (\u201cThe world economy: be afraid\u201d, <i>The Economist<\/i>, 1-10-11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1 Claro que, luego del reconocimiento a los \u00e9xitos, viene la admisi\u00f3n de los problemas que aquejan a Europa hoy. Dice Krugman: \u201cPero ese logro se ve amenazado porque la elite europea, en su arrogancia, encerr\u00f3 el continente en un sistema monetario que recreaba la rigidez del patr\u00f3n oro y que, como el patr\u00f3n oro en los a\u00f1os 30, se ha convertido en una trampa mortal\u201d (cit.). Y <i>The Economist<\/i> tambi\u00e9n deposita la p\u00edldora envenenada: \u201cEl problema es que semejante gasto est\u00e1 llevando a la bancarrota a los gobiernos, no en menor medida porque las mismas pol\u00edticas que permiten a los europeos vivir m\u00e1s requieren m\u00e1s gasto en salud y el pago de pensiones por m\u00e1s a\u00f1os\u201d (cit.).<\/p>\n<p>2 Es ir\u00f3nico que la tasa Tobin, es decir, el impuesto a las transacciones financieras, haya sido pr\u00e1cticamente la \u00fanica gran bandera unificadora contra el \u201cneoliberalismo\u201d que agit\u00f3 el reformismo europeo, acompa\u00f1ado de buena parte de la izquierda marxista. La creaci\u00f3n de ATTAC, organizaci\u00f3n semipol\u00edtica que fungi\u00f3 como una especie de ONG \u201cde izquierda\u201d para muchos desencantados, se hizo en pos de este solo objetivo, muy resistido en su momento por el conjunto de las burgues\u00edas europeas. Que el propio Sarkozy enarbole esta bandera \u201cantineoliberal\u201d da una medida de c\u00f3mo ha cambiado el panorama europeo (los liberales m\u00e1s ac\u00e9rrimos y euroesc\u00e9pticos hasta tildan a Sarkozy de\u2026 anticapitalista).<\/p>\n<p>3 <i>The Economist<\/i> describe as\u00ed el cinismo que ti\u00f1e la relaci\u00f3n brit\u00e1nica con la UE: \u201cEl Reino Unido, que se sum\u00f3 al club en 1973, ve a Europa como una entre varias fuentes de ventajas e influencia nacional. El asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, la pertenencia al G8, unas fuerzas armadas de importancia (aunque en disminuci\u00f3n) y los estrechos lazos con EE.UU. y el mundo angloparlante ofrecen otras alternativas. Si para la mayor\u00eda [de los miembros de la UE] Europa es una cuesti\u00f3n de destino, para los brit\u00e1nicos es una cuesti\u00f3n de fr\u00edo an\u00e1lisis de costos y beneficios\u201d (\u201cGame, set and mismatch\u201d, 17-12-11).<\/p>\n<p>4 Esta incompatibilidad puede tener antecedentes m\u00e1s viejos de lo pensado. En un comentario sobre el fallido refer\u00e9ndum griego, se plantea que \u201cla idea de \u2018sacarse de encima la deuda con el voto\u2019 parece bastante rara, pero los votantes tienen todo el derecho de hacerlo, mientras acepten las consecuencias. En su libro <i>Grilletes de oro<\/i>, Barry Eichengreen sostiene que una de las razones por las que cay\u00f3 el patr\u00f3n oro despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial fue que la mayor\u00eda de los pa\u00edses hab\u00edan pasado a ser democracias. <i>Para asegurar una moneda sana<\/i> <i>hac\u00edan falta dosis regulares de austeridad, pero esto era pol\u00edticamente imposible una vez que la clase trabajadora pod\u00eda votar<\/i>, especialmente cuando los pol\u00edticos estaban preocupados por la amenaza de la revoluci\u00f3n comunista\u201d (\u201cVoting away your debts\u201d, <i>The Economist<\/i>, 1-11-11). Una prueba adicional de que, una vez que se desembarazan de la pol\u00edtica, las masas y la lucha de clases, los esquemas te\u00f3ricos de los economistas liberales funcionan a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>5 Incluso uno de los principales \u201cemergentes\u201d y parte del BRIC, la India, en fecha tan reciente como 2004, vio c\u00f3mo \u201clos mercados\u201d (en este caso, actuando a trav\u00e9s de una catastr\u00f3fica baja de la Bolsa de Bombay) imped\u00edan que asumiera la candidata electa, Sonia Gandhi, en la \u201cdemocracia\u201d m\u00e1s populosa del mundo. Como su figura y su programa generaban temores en la burgues\u00eda, el \u201cgolpe de mercado\u201d (y la pusilanimidad de la Gandhi) la hizo renunciar s\u00f3lo cinco d\u00edas despu\u00e9s de ser electa. En su reemplazo asumi\u00f3 Manmohan Singh, ex ministro de Finanzas designado por el FMI entre 1991 y 1996, que no ofrec\u00eda tales problemas.<\/p>\n<p>6 En el Simposio Econ\u00f3mico Global de Kiel, Alemania, en septiembre pasado, Edward Lazear, jefe de asesores econ\u00f3micos de George W. Bush durante la crisis financiera, sostuvo que el efecto de contagio financiero est\u00e1 sobreestimado, y que el problema de los bancos europeos no era la exposici\u00f3n a la interconexi\u00f3n del sistema financiero sino su mala cartera de cr\u00e9ditos: \u201cCompar\u00f3 la crisis con el pochoclo, m\u00e1s que con el domin\u00f3. Si la olla est\u00e1 caliente, sacar un grano de ma\u00edz no va a evitar que los otros estallen. (\u2026) Por lo tanto, la soluci\u00f3n tiene que ser enfriar la olla, es decir, aportar capital a los bancos\u201d (\u201cIs Euroland really facing a Lehman moment?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 6-10-11). Al parecer, el BCE compr\u00f3 la idea en diciembre. Pero falta ver si la creciente ira de las masas ante los recortes a las necesidades b\u00e1sicas para ayudar a los bancos permitir\u00e1 la continuidad del programa.<\/p>\n<p>7 Al respecto, alerta <i>The Economist<\/i>: \u201cCasi se puede o\u00edr el sonido de las puertas que se cierran: una tras otra, las fuentes de financiaci\u00f3n para los bancos europeos se van cerrando (\u2026). Todav\u00eda no hay colas frente a las sucursales bancarias, salvo en Riga, la capital de Letonia. Pero miles de millones de euros escapan del sistema bancario europeo a trav\u00e9s de los mercados de bonos y de monedas (\u2026) En el mejor de los casos, el resultado puede ser una restricci\u00f3n crediticia que deje a las empresas sin poder invertir ni pedir prestado. En el peor, algunos bancos pueden quebrar\u2026 y disparar corridas bancarias en pa\u00edses cuyas tambaleantes finanzas p\u00fablicas no los habilitan a respaldar a sus instituciones financieras (\u2026) En los \u00faltimos seis meses, los mercados de dinero de EE.UU. se han llevado el 42% de sus inversiones en bancos europeos. Los fondos europeos tambi\u00e9n han comenzado a reducir su exposici\u00f3n a Francia, Italia y Espa\u00f1a, seg\u00fan Fitch (\u2026). Hasta ahora, lo que mantiene con vida al sistema es la liquidez del BCE. S\u00f3lo uno de los grandes bancos europeos, Dexia, colaps\u00f3 por falta de financiamiento. (\u2026) El riesgo de todo esto es doble: primero, los bancos pueden dejar de proveer cr\u00e9dito. Hasta cierto punto, esto ya est\u00e1 pasando. Y segundo, lo que es m\u00e1s peligroso, a medida que los bancos se acercan a su l\u00edmite de financiamiento, uno o m\u00e1s pueden caer, disparando un p\u00e1nico mayor\u201d (\u201cThe screw tightens\u201d, 23-11-11).<\/p>\n<p>8 La explicaci\u00f3n que da la burgues\u00eda alemana a la crisis, de orden casi moral, es absurda. Pero remitirse s\u00f3lo al aspecto financiero del asunto no mejora demasiado las cosas. Nouriel Roubini aporta un elemento importante cuando recuerda que un factor decisivo es \u201cla inestabilidad producto de la inequidad de los ingresos y del peso de la transformaci\u00f3n que signific\u00f3 para el mercado laboral 2.500 millones de nuevos trabajadores de China, India, etc. Esto es <i>20 veces el impacto que tuvieron desde el punto de vista de la competitividad laboral la reinserci\u00f3n de Alemania y Jap\u00f3n<\/i> en el mundo de posguerra\u201d (en Ra\u00fal Ochoa, \u201cCrisis en el cambio de \u00e9poca\u201d, BAE, 11-11-11).<\/p>\n<p>9 Para darse una idea del consenso que tiene el ataque al sistema de retiro, veamos un ejemplo. El candidato Fran\u00e7ois Hollande, del PS, favorito en las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales francesas, llen\u00f3 de indignaci\u00f3n a la burgues\u00eda con su propuesta de volver a bajar la edad de jubilaci\u00f3n a los 60 a\u00f1os. S\u00f3lo que Hollande se encarg\u00f3 de aclarar que el \u00fanico requisito era haber cumplido <i>41 a\u00f1os<\/i> <i>de aportes<\/i>. Para los millones de j\u00f3venes menores de 25 a\u00f1os que no pueden conseguir su primer empleo, esta \u201cgenerosa\u201d propuesta suena a burla macabra.<\/p>\n<p>10 <i>The Economist<\/i> cita a un dirigente sindical que mostraba total confianza en que las instituciones europeas no permitir\u00edan un default o una salida de Grecia del euro: \u201cNo pueden hacer otra cosa, incluso si vamos a la bancarrota, debido al efecto contagio que tendr\u00eda en el sur de Europa\u201d, dijo. Esta fe casi supersticiosa te\u00f1\u00eda la evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n que hac\u00edan incluso organizaciones de la izquierda trotskista como la OKDE.<\/p>\n<p>11 El ge\u00f3grafo marxista ingl\u00e9s David Harvey observa que la \u201cregla dorada\u201d va en contra del proceso mismo de acumulaci\u00f3n de capital, ya que la expansi\u00f3n de la deuda siempre ha corrido pareja y se ha retroalimentado con esa acumulaci\u00f3n. Para \u00e9l, elevar al grado de norma constitucional la pol\u00edtica econ\u00f3mica de limitar el endeudamiento equivale a \u201cvotar el fin del capitalismo\u201d (\u201cThe vote to end capitalism\u201d, www.davidharvey.org, julio de 2011). Si dejamos de lado el aspecto provocativo de la definici\u00f3n, es muy cierto que la restricci\u00f3n de endeudamiento va a entorpecer la acumulaci\u00f3n, demorar el crecimiento y profundizar la recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>12 Aclaraci\u00f3n muy necesaria para que los lectores no se mareen con cifras y denominaciones: en castellano, hay una clara distinci\u00f3n entre mil millones (10<sup>9<\/sup>, es decir, un 1 seguido de 9 ceros), bill\u00f3n (10<sup>12<\/sup>, un 1 seguido de 12 ceros) y trill\u00f3n (10<sup>18<\/sup>). El problema es que en ingl\u00e9s (y ha contaminado a toda la prensa econ\u00f3mica mundial) se llama \u201cbillion\u201d a los mil millones (10<sup>9<\/sup>) y \u201ctrillion\u201d al bill\u00f3n (10<sup>12<\/sup>). Entre la confusi\u00f3n en las traducciones y el colonialismo cultural de adoptar denominaciones inglesas cuando las castellanas son preferibles, leer sobre econom\u00eda en espa\u00f1ol puede desanimar a cualquiera: los miles de millones, billones y trillones se usan de manera mezclada e indistinta en el mismo art\u00edculo y hasta en el mismo p\u00e1rrafo. Las reglas para no perderse son: atenerse al uso del castellano; ignorar el trill\u00f3n, que no tiene ning\u00fan uso en econom\u00eda (para tener un par\u00e1metro, el PBI de todo el planeta es de unos 50 billones de d\u00f3lares); saber que los billones s\u00f3lo pueden contarse de a unidades, y recordar que si el n\u00famero alcanza las centenas, o varias decenas, se trata sin duda de miles de millones.<\/p>\n<p>13 \u201cLa intenci\u00f3n es evitar que Grecia se caiga de la eurozona, pero, pase lo que pase, Grecia es un caso excepcional, dicen los l\u00edderes europeos, acaso temiendo que no pueda evitarse un default griego o incluso su salida del euro\u201d (\u201cMerkozy rides again\u201d, <i>The Economist<\/i>, 9-1-12). Cuando las promesas de apoyo incondicional a \u201ctodo\u201d miembro de la eurozona empiezan a encontrar excepciones, por bien fundamentadas que est\u00e9n, los dem\u00e1s pa\u00edses candidatos bien pueden ir poniendo sus barbas en remojo.<\/p>\n<p>14 Es in\u00fatil insistir con que la receta neoliberal cl\u00e1sica estilo FMI es peligrosa y ha mostrado su fracaso en particular en Am\u00e9rica Latina. Cuando los periodistas de <i>Le Monde diplomatique<\/i> le se\u00f1alaron el punto, el impasible Trichet argument\u00f3 que, por el contrario, si Am\u00e9rica Latina ahora pod\u00eda resistir la crisis global es porque hab\u00eda hecho las reformas estructurales bajo el influjo del FMI, cuyos programas fueron altamente exitosos. Este dogm\u00e1tico delirante ocup\u00f3 hasta noviembre pasado la silla m\u00e1s poderosa de Europa fuera de los jefes de Estado. Eso s\u00ed, reivindica el \u201capoliticismo\u201d del BCE, y \u00e9l mismo niega ser un pol\u00edtico\u2026<\/p>\n<p>15 En efecto, si la negociaci\u00f3n con los bancos empez\u00f3 con una quita del 50% y, para determinados t\u00edtulos y acreedores, ya ronda el 70%, <i>esto es exactamente el resultado de cualquier renegociaci\u00f3n de deuda forzada post default<\/i>, como el de Argentina. Que no se le d\u00e9 ese nombre es una cuesti\u00f3n pol\u00edtica y legal, m\u00e1s que econ\u00f3mica. Es el resultado no s\u00f3lo de los evidentes desequilibrios de la econom\u00eda griega, sino de un manejo pol\u00edtico err\u00e1tico: \u201cEl primer rescate [de Grecia] le dio pr\u00e9stamos a tres a\u00f1os a tasas de inter\u00e9s prohibitivas. El \u00faltimo rescate ofreci\u00f3 a Grecia tasas baratas por hasta 30 a\u00f1os, con una quita del 50% a los acreedores privados. Al menos una de las dos opciones estaba equivocada, y puede que ninguna de las dos alcance para salvar a Grecia. Aleman\u00eda acept\u00f3 de manera tard\u00eda la necesidad de que el fondo de rescate fuera m\u00e1s grande y m\u00e1s flexible. Si todo esto se hubiera hecho antes, la crisis se podr\u00eda haber contenido m\u00e1s f\u00e1cilmente y a menor costo\u201d (\u201cEurope against the people?\u201d, <i>The Economist<\/i>, 12-11-11). Cuando se habla de la posibilidad de que la burgues\u00eda alemana est\u00e9 \u201ccalculando mal\u201d, se remite a casos como \u00e9ste.<\/p>\n<p>16 \u201cLa prolongada debilidad econ\u00f3mica contribuye a <i>una amplia reevaluaci\u00f3n de los valores del capitalismo liberal<\/i>. Los pa\u00edses que luchan con una demanda escasa ahora intervienen en los mercados monetarios; los suizos est\u00e1n hartos de que su franco se aprecie contra el euro. El Senado de EE.UU. busca castigar a China con tarifas por su manipulaci\u00f3n de la moneda. En Europa la agitaci\u00f3n producida por la crisis del euro alienta nacionalismos espantosos, algunos de ellos racistas. (&#8230;) Las lecciones de los a\u00f1os 30 le ahorraron al mundo mucho sufrimiento econ\u00f3mico despu\u00e9s del shock de la crisis financiera de 2008. No es demasiado tarde para recordar otras lecciones cr\u00edticas de la Gran Depresi\u00f3n. Si se las ignora, la historia bien puede repetirse\u201d (\u201cThere could be trouble ahead\u201d, <i>The Economist<\/i>, 10-12-11).<\/p>\n<p>17 Es sabido que el ala m\u00e1s derechista del Partido Conservador ingl\u00e9s es euroesc\u00e9ptica, por no decir eurof\u00f3bica. Reflejan en buena medida los intereses y la atm\u00f3sfera de la City. Una encuesta entre ejecutivos financieros brit\u00e1nicos revela que m\u00e1s de la mitad de ellos cree que los beneficios del mercado \u00fanico europeo, al que reconocen como el m\u00e1s importante, no compensan el costo de las regulaciones actuales y futuras de la UE y no lamentar\u00edan abandonarlo. El factor m\u00e1s desagradable para ellos es pol\u00edtico, no econ\u00f3mico: si algunos bancos brit\u00e1nicos son afectados por la crisis del euro, \u201ccon manifestantes acampando en la puerta, los banqueros saben que no pueden contar con la ayuda de los contribuyentes\u201d (\u201cThe blitz spirit\u201d, <i>The Economist<\/i>, 17-12-11).<\/p>\n<p>18 Aunque a veces exageran a la hora de dimensionar la responsabilidad de los pol\u00edticos: \u201cEn Alemania (\u2026) la gente tiende a creer que de lo que se trata es de la haraganer\u00eda de griegos e italianos. Merkel debe explicar con claridad que tambi\u00e9n se trata de los bancos alemanes, y que Alemania enfrenta una elecci\u00f3n entre una soluci\u00f3n costosa y otra ruinosa. En EE.UU., los republicanos son culpables de obstruccionismo escandaloso y simplificaciones enga\u00f1osas, mientras Obama alienta la guerra de clases [!!] respecto de la cuesti\u00f3n fiscal. <i>En una \u00e9poca de problemas inmensos, los pol\u00edticos parecen liliputienses<\/i>. \u00c9sa es la verdadera raz\u00f3n para tener miedo\u201d (\u201cThe world economy: be afraid\u201d, <i>The Economist<\/i>, 1-10-11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis del centro y el centro de la crisis Marcelo Yunes A lo largo de todo 2011, el centro de la crisis econ\u00f3mica global estuvo en Europa. En 2012, con toda probabilidad, esa situaci\u00f3n no har\u00e1 m\u00e1s que profundizarse. 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