{"id":10730,"date":"2018-01-11T22:47:44","date_gmt":"2018-01-12T01:47:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730"},"modified":"2019-11-20T10:23:39","modified_gmt":"2019-11-20T13:23:39","slug":"problemas-de-la-guerra-civil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730","title":{"rendered":"Problemas de la guerra civil"},"content":{"rendered":"<p><strong>Problemas de la guerra civil (Primera parte)<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Trotsky<\/em><\/strong><\/p>\n<p>(CONFERENCIAS PRONUNCIADAS EN LA SOCIEDAD DE CIENCIAS MILITARES DE MOSC\u00da DURANTE EL MES DE JULIO DE 1924)<\/p>\n<p><strong>Los problemas de la guerra civil<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Es un hecho que hasta ahora nadie se ha preocupado de hacer el c\u00f3mputo de las ense\u00f1anzas que emana la experiencia de la guerra civil, de la nuestra como la de los dem\u00e1s pa\u00edses. Y sin embargo, pr\u00e1ctica e ideol\u00f3gicamente, responde a una necesidad imperiosa un trabajo de esta \u00edndole. A lo largo de la historia de la humanidad, la guerra civil ha desempe\u00f1ado un papel particular\u00edsimo. De 1871 a 1914, se figuraban los reformistas que hab\u00eda terminado para la Europa occidental este papel. Pero la guerra imperialista volvi\u00f3 a poner la guerra civil en la orden del d\u00eda. Por nuestra cuenta lo sabemos y lo comprendemos. La hemos incluido en nuestro programa. Sin embargo, carecemos casi por completo de un concepto cient\u00edfico de ella, con sus fases, sus aspectos y sus m\u00e9todos. Observamos inclusive formidables lagunas en la simple descripci\u00f3n de los acontecimientos que se han sucedido dentro de este dominio durante los diez a\u00f1os \u00faltimos.<\/p>\n<p>Recientemente not\u00e9 que consagr\u00e1bamos mucho tiempo y esfuerzo al estudio de la Comuna de Par\u00eds, mientras olvid\u00e1bamos completamente la lucha del proletariado alem\u00e1n, rica, no obstante, en ejemplos de guerra civil, y que ignor\u00e1bamos casi por completo las lecciones de la insurrecci\u00f3n b\u00falgara de setiembre de 1923. Pero lo m\u00e1s sorprendente es que parece haberse relegado a los archivos, de luenga fecha ya, la experiencia de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Y con todo, hay en tal revoluci\u00f3n muchas cosas de las cuales pueden sacar provecho los t\u00e1cticos militares inclusive, pues no cabe duda de que la pr\u00f3xima guerra ha de combinarse con diversas formas de contienda civil en una proporci\u00f3n infinitamente mayor que hasta hoy.<\/p>\n<p>Asimismo, la preparaci\u00f3n y la experiencia de la insurrecci\u00f3n b\u00falgara de 1923 ofrecen un gran inter\u00e9s. Como residen ahora en Rusia tantos compa\u00f1eros b\u00falgaros que participaron de ella, tenemos a nuestro alcance los medios necesarios para dedicarnos a un serio estudio de esos acontecimientos. F\u00e1cil resulta, por cierto, formarse de los tales una idea de conjunto. El pa\u00eds que fue teatro de la insurrecci\u00f3n a que aludimos, no abarca m\u00e1s terreno que el de una provincia rusa. Y en \u00e9l revisten un car\u00e1cter gubernamental la organizaci\u00f3n de las fuerzas combatientes y las agrupaciones pol\u00edticas. Por otra parte, la experiencia de la insurrecci\u00f3n b\u00falgara tiene importancia capital para los pa\u00edses donde predomina la poblaci\u00f3n aldeana, que son numerosos, comprendiendo la totalidad de los de Oriente como principal n\u00facleo.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste nuestra tarea? \u00bfEn redactar un manual para la direcci\u00f3n de las operaciones revolucionarias, una teor\u00eda de la revoluci\u00f3n, o acaso un reglamento de la guerra civil? De cualquier modo, en lugar preferente de la obra que tenemos en cartera, se tratar\u00e1 de la insurrecci\u00f3n como fase suprema de la revoluci\u00f3n. Hay que recopilar y coordinar los datos de la experiencia de la guerra civil, analizar las condiciones en que se ha ejecutado, estudiar las faltas cometidas, poner de relieve las operaciones que hayan salido mejor y extraer de todo ello las conclusiones necesarias. Al hacerlo, \u00bfenriqueceremos la ciencia, es decir, el conocimiento de las leyes de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, del arte militar revolucionario, estimado como conjunto de reglas para la acci\u00f3n deducidas de la experiencia? A mi entender, enriqueceremos una y otro. Pero, en la pr\u00e1ctica, no tendremos presente m\u00e1s que el arte militar revo1ucionario.<\/p>\n<p>Tarea complicada es la de componer hasta cierto punto un \u201creglamento de la guerra civil\u201d. Por lo pronto, se requiere trazar una caracter\u00edstica de las condiciones esenciales a la conquista del poder por el proletariado. As\u00ed, pues, permaneceremos todav\u00eda en el terreno de la pol\u00edtica revolucionaria; pero, despu\u00e9s de todo, \u00bfno implica la insurrecci\u00f3n una continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios? Deber\u00e1 adaptarse a diferentes tipos de aqu\u00e9lla. Por un lado, tenemos pa\u00edses donde el proletariado constituye la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, y por otro lado pa\u00edses donde es una \u00ednfima minor\u00eda de la poblaci\u00f3n aldeana. Entre estos dos polos, se sit\u00faan los pa\u00edses de tipo intermedio. Por ende, hemos de basarnos, para nuestro estudio, en tres tipos: industriales, agrarios e intermedios. Del propio modo, en el cap\u00edtulo preliminar, consagrado a los postulados y condiciones revolucionarias necesarios para la toma del poder, se describir\u00e1 la caracter\u00edstica de las particularidades de cada uno de estos tipos de pa\u00edses, desde el punto de vista de la guerra civil.<\/p>\n<p>Consideramos la insurrecci\u00f3n de dos maneras: primero, como una etapa determinada del proceso hist\u00f3rico, como una refracci\u00f3n de las leyes objetivas de la lucha de clases; luego, bajo un aspecto objetivo y pr\u00e1ctico, con miras a saber c\u00f3mo prepararla y ejecutarla para asegurar m\u00e1s su \u00e9xito. A este respecto, la guerra nos brinda una analog\u00eda enorme. Porque tambi\u00e9n es producto de ciertas condiciones hist\u00f3ricas, resultado de un conflicto de intereses. Al mismo tiempo es un arte. La teor\u00eda de la guerra supone un estudio de las fuerzas y de los medios de que se dispone, de su concentraci\u00f3n y empleo con el m\u00f3vil de la victoria. Tambi\u00e9n es un arte la insurrecci\u00f3n. En un sentido estrictamente pr\u00e1ctico, o sea, lindando hasta cierto punto con los reglamentos militares, se puede y se debe planear una teor\u00eda de ella a su vez.<\/p>\n<p>Evidentemente, se tropezar\u00e1 de buenas a primeras con los equ\u00edvocos y las cr\u00edticas de quienes no dejar\u00e1n de conceptuar pura utop\u00eda burocr\u00e1tica la idea de escribir el reglamento de la insurrecci\u00f3n, m\u00e1xime el de la guerra civil. Es probable que a\u00fan se diga que pretendemos militarizar la historia, que no se reglamenta el proceso revolucionario, que en cada pa\u00eds tiene la revoluci\u00f3n sus particularidades o su originalidad, que en tiempos de revoluci\u00f3n se modifica la situaci\u00f3n a cada momento, y que resulta quim\u00e9rico pretender fabricar en serie ca\u00f1amazos para dirigir revoluciones o dictar, al igual que un sargento, un mont\u00f3n de prescripciones intangibles e imponer su estricta observancia.<\/p>\n<p>Ser\u00eda de lo m\u00e1s rid\u00edculo quien se propusiera realizar algo de este g\u00e9nero. Pero, en el fondo, cabr\u00eda arg\u00fcir otro tanto respecto a nuestros reglamentos militares. Toda guerra se desenvuelve en una situaci\u00f3n y en condiciones que no pueden preverse muy de antemano. Sin embargo, no ser\u00eda menos pueril querer dirigir un ej\u00e9rcito, lo mismo en tiempos de paz que en tiempos de guerra, prescindiendo del auxilio de reglamentos que compendien los datos de la experiencia militar. El antiguo adagio que reza: \u201cNo te agarres al reglamento como un ciego a una tapia\u201d, en modo alguno disminuye la importancia de los reglamentos militares, igual que la dial\u00e9ctica no disminuye la importancia de la l\u00f3gica formal o de las reglas aritm\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Sin duda, en la guerra civil son infinitamente m\u00e1s raros que en las guerras entre ej\u00e9rcitos \u201cnacionales\u201d los elementos necesarios al establecimiento de planes, a la organizaci\u00f3n, a las disposiciones a tomar. Durante la guerra civil se mezcla la pol\u00edtica con las acciones militares de manera m\u00e1s honda, m\u00e1s \u00edntima, que durante la guerra \u201cnacional\u201d. Por consiguiente, en vano traspondr\u00edamos los mismos m\u00e9todos de un orden a otro. Pero de esto no se desprende que est\u00e9 vedado fundamentalmente en la experiencia adquirida para extraer de ella los m\u00e9todos, los procedimientos; las indicaciones, las directrices, las sugerencias que tengan una significaci\u00f3n precisa y convertirlas en reglas generales susceptibles de encajar dentro de un reglamento de la guerra civil.<\/p>\n<p>Por supuesto, se mencionar\u00e1 en el total de estas reglas la necesidad de subordinar estrictamente las acciones puramente militares a la l\u00ednea pol\u00edtica general, de llevar rigurosa cuenta del conjunto de la situaci\u00f3n y del estado de \u00e1nimo de las masas. En cualquier caso, antes de tachar de utop\u00eda una obra de este g\u00e9nero, conviene decidir, tras un examen profundo de la cuesti\u00f3n, si existen reglas generales que condicionen o faciliten la victoria en per\u00edodo de guerra civil. S\u00f3lo gracias a un examen de tal \u00edndole podr\u00e1 definirse d\u00f3nde terminan las indicaciones precisas, \u00fatiles, que disciplinen el trabajo a efectuar, y d\u00f3nde comienza la fantas\u00eda burocr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Procuremos abordar la revoluci\u00f3n partiendo de este punto de vista. Su fase suprema es la insurrecci\u00f3n, que decide acerca del poder. Va \u00e9sta precedida siempre de un per\u00edodo organizativo y preparatorio sobre la base de una campa\u00f1a pol\u00edtica determinada. Como regla general, el momento de la insurrecci\u00f3n es breve pero decisivo en el transcurso de una revoluci\u00f3n. Si se adquiere la victoria, le sigue un per\u00edodo que comprende la consolidaci\u00f3n de aqu\u00e9lla por medio del aplastamiento de las \u00faltimas fuerzas enemigas y la organizaci\u00f3n del nuevo poder y de las fuerzas revolucionarias encargadas de su defensa.<\/p>\n<p>Dadas estas circunstancias, el reglamento de la guerra civil deber\u00e1 componerse de tres cap\u00edtulos por lo menos: preparaci\u00f3n de la insurrecci\u00f3n, insurrecci\u00f3n, y por \u00faltimo, consolidaci\u00f3n de la victoria. As\u00ed, pues, adem\u00e1s de la introducci\u00f3n de principio a que antes nos refer\u00edamos al hablar de caracter\u00edsticas en forma abreviada de reglas generales o en forma de directrices, postulados y condiciones revolucionarias, nuestro reglamento deber\u00e1 encerrar tres cap\u00edtulos que engloben por orden sucesivo las tres etapas de la guerra civil. Tal ser\u00e1 la arquitectura estrat\u00e9gica de la obra. El problema estrat\u00e9gico que tenemos que resolver consiste precisamente en combinar con l\u00f3gica todas las fuerzas y todos los medios revolucionarios a fin de alcanzar el m\u00f3vil principal: la conquista y la defensa del poder. Es evidente que cada aspecto de esta estrategia provoca m\u00faltiples problemas t\u00e1cticos particulares, como la formaci\u00f3n de centurias de f\u00e1brica, la organizaci\u00f3n de puestos de mando en las ciudades y en las v\u00edas f\u00e9rreas, y la preparaci\u00f3n minuciosa de los procedimientos para apoderarse de los puntos vitales urbanos. En nuestro reglamento de la guerra civil, unos de estos problemas t\u00e1cticos se desprender\u00e1n del segundo cap\u00edtulo, relativo a la insurrecci\u00f3n, y los otros, del cap\u00edtulo tercero, que abarcar\u00e1 el per\u00edodo de aplastamiento del enemigo y consolidaci\u00f3n del poder revolucionario.<\/p>\n<p>Si adoptamos semejante plan de trabajo, tendremos la posibilidad de abordar nuestra obra por varios lados a la vez. Con tal objeto, un grupo de compa\u00f1eros se encargar\u00e1 de ciertas cuestiones t\u00e1cticas que afecten a la guerra civil. Otros grupos establecer\u00e1n el plan general de la introducci\u00f3n de principio, y as\u00ed sucesivamente. Al mismo tiempo, ser\u00e1 necesario examinar, bajo el enfoque de la guerra civil, los materiales hist\u00f3ricos que se hayan reunido. Porque es evidente que no tiende nuestra intenci\u00f3n a forjar un reglamento que constituya un simple producto del esp\u00edritu, sino un reglamento inspirado por la experiencia, aclarado y enriquecido por una parte, por las teor\u00edas marxistas y, por la otra, por los datos de la ciencia militar.<\/p>\n<p>Sabido es que los reglamentos militares no tratan sino del m\u00e9todo, o dicho en otros t\u00e9rminos, no dan sino directrices generales sin corroborarlas con ejemplos precisos o con explicaciones detalladas. \u00bfPodremos adoptar el mismo m\u00e9todo para enunciar el reglamento de la guerra civil? No es seguro. Es muy posible que nos veamos obligados a citar, a t\u00edtulo de ilustraci\u00f3n, en el reglamento mismo, o en un cap\u00edtulo anexo, cierto n\u00famero de hechos hist\u00f3ricos, o al menos, a referirnos a ellos. Quiz\u00e1 esto suponga una excelente manera de evitar el exceso de esquematismo.<\/p>\n<p><strong>La insurrecci\u00f3n y la fijaci\u00f3n del \u201cmomento\u201d<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 se trata? \u00bfDe un reglamento de la insurrecci\u00f3n? Entiendo que, de adoptar la palabra reglamento, se trata, ante todo, de uno de la guerra civil.<\/p>\n<p>Se dice que algunos compa\u00f1eros han formulado objeciones a este respecto y han dado la impresi\u00f3n de confundir la guerra civil con la lucha de clases y la insurrecci\u00f3n con la guerra civil. La verdad es que \u00e9sta constituye una etapa determinada de la lucha de clases cuando, rompiendo las trabas de la legalidad, va a situarse en el plano de un reto p\u00fablico y con cierta medida f\u00edsica de las fuerzas opuestas. Concebida de tal guisa, abarca las insurrecciones espont\u00e1neas determinadas por causas locales, las intervenciones sanguinarias de las hordas contrarrevolucionarias, la huelga general revolucionaria, la insurrecci\u00f3n por la conquista del poder y el per\u00edodo de liquidaci\u00f3n de las tentativas de sublevaci\u00f3n contrarrevolucionaria. Todo ello entra en el terreno de la noci\u00f3n de la una guerra civil; todo ello resulta m\u00e1s amplio que la insurrecci\u00f3n y, sin embargo, infinitamente m\u00e1s estrecho que la noci\u00f3n de la lucha de clases, la cual campea a trav\u00e9s la historia entera de la humanidad. Si se estima la insurrecci\u00f3n como una tarea por realizar, conviene hablar de ella a sabiendas y no deform\u00e1ndola, seg\u00fan suele hacerse al confundirla con una revoluci\u00f3n. Debemos librar de semejante confusi\u00f3n a los dem\u00e1s y empezar por desecharla nosotros.<\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n comporta por doquiera y siempre una tarea precisa que ha de realizarse. Con este prop\u00f3sito repartimos los respectivos papeles, confiamos a cada cual su misi\u00f3n, distribuimos armas, escogemos el momento, asestamos golpes y tomamos el poder\u2026 si no se nos aplasta antes. Debe ejecutarse con arreglo a un plan preconcebido.<\/p>\n<p>Es una etapa determinada de la revoluci\u00f3n. La conquista del poder no remata la guerra civil sino que la hace cambiar de car\u00e1cter. As\u00ed, pues, se trata de un reglamento de la guerra civil, en efecto, y no de un reglamento de la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hemos aludido a los peligros del esquematismo. Veamos a la luz de un ejemplo en qu\u00e9 pueden consistir. Con frecuencia he tenido ocasi\u00f3n de observar una de las m\u00e1s peligrosas manifestaciones esquem\u00e1ticas en la manera como nuestros j\u00f3venes oficiales del Estado Mayor abordan las cuestiones militares de la revoluci\u00f3n. Echando una ojeada a las tres etapas que hemos distinguido en la guerra civil, notamos que reviste un car\u00e1cter particular en cada uno de los tres per\u00edodos el trabajo militar del partido revolucionario dirigente.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo de preparaci\u00f3n revolucionaria, chocamos con el escollo obligado de las fuerzas (polic\u00eda, ej\u00e9rcito) de la clase dominante. Durante este momento, las nueve d\u00e9cimas partes del trabajo militar del partido consisten en disgregar al ej\u00e9rcito enemigo, en dislocarlo desde dentro, y s\u00f3lo una d\u00e9cima parte en congregar y preparar las fuerzas revolucionarias. Huelga a\u00f1adir que est\u00e1n calculadas de un modo arbitrario las proporciones aritm\u00e9ticas que indico; pero, aun as\u00ed, dan idea de lo que debe ser en realidad el trabajo militar clandestino del partido revolucionario.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se aproxime el momento de la insurrecci\u00f3n, m\u00e1s debe intensificarse el esfuerzo para formar organismos de combate. Entonces ya procede temer ciertos peligros esquem\u00e1ticos. Es evidente que no pueden tener una fisonom\u00eda muy definida las formaciones de combate con cuya ayuda se apresta el partido revolucionario a llevar la insurrecci\u00f3n a cabo, y se concibe menos a\u00fan que correspondan a unidades militares como la brigada, la divisi\u00f3n o el cuerpo de ej\u00e9rcito. A los encargados de dirigir la insurrecci\u00f3n no les dispensa lo anterior de hacer penetrar en ella el orden y el m\u00e9todo. Pero no se basa el plan de la misma sobre una direcci\u00f3n centralizada de las tropas revolucionarias, sino, por el contrario, sobre la m\u00e1xima iniciativa de cada destacamento al cual se habr\u00e1 asignado de antemano con toda precisi\u00f3n la tarea que le incumbe. En general, el insurrecto combate siguiendo los m\u00e9todos de la guerrilla, es decir, por medio de destacamentos de partidarios o semipartidarios mucho m\u00e1s cimentados por la disciplina pol\u00edtica y por la clara conciencia de la unidad de la meta propuesta que por no importa qu\u00e9 disciplina jer\u00e1rquica.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la toma del poder, se modifica completamente la situaci\u00f3n. La lucha de la revoluci\u00f3n victoriosa por asegurar su defensa y su desarrollo se transforma inmediatamente en lucha por la organizaci\u00f3n del aparato gubernamental centralizado. Los destacamentos de partidarios, cuya aparici\u00f3n era tan inevitable como necesaria en el momento de la lucha para apoderarse del poder, luego de conquistarlo, pueden ser causa de graves peligros susceptibles de quebrantar el Estado revolucionario en formaci\u00f3n. Entonces debe procederse a la organizaci\u00f3n de un \u201cej\u00e9rcito rojo\u201d regular.<\/p>\n<p>La fijaci\u00f3n del momento insurreccional se relaciona mucho con las medidas que acabamos de examinar. Claro que no hay por qu\u00e9 designar arbitrariamente, con independencia de los acontecimientos, la fecha fija e irrevocable de la insurrecci\u00f3n. Eso ser\u00eda, en verdad, formarse una idea harto simplista del car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n y de su desarrollo. Marxistas como somos, debemos saber y comprender que no basta querer la insurrecci\u00f3n para llevarla a cabo. Cuando la hagan posible las condiciones objetivas, se impone ejecutarla, pues no se ejecuta sola. Y a tal fin, antes de desencadenarla ha de tener listo su plan el estado mayor revolucionario.<\/p>\n<p>El plan insurreccional dar\u00e1 una orientaci\u00f3n de tiempo y de lugar. Se tomar\u00e1n en cuenta de la manera m\u00e1s minuciosa todos los factores y elementos de la insurrecci\u00f3n, con el golpe de vista justo para determinar su dinamismo, para definir la distancia que la vanguardia revolucionaria deba mantener entre ella y la clase obrera con objeto de no aislarse y, al mismo tiempo, se dar\u00e1 el salto decisivo. Uno de los elementos necesarios de esta orientaci\u00f3n es el de fijar el momento oportuno. Se fijar\u00e1 de antemano, en cuanto aparezcan claros las se\u00f1ales de la insurrecci\u00f3n. Por supuesto, no se divulgar\u00e1 a cualquiera el plazo marcado, y al rev\u00e9s, se disimular\u00e1 lo m\u00e1s posible al enemigo, sin inducir a error, empero, al propio partido ni a las masas que lo sigan. El trabajo de \u00e9ste se subordinar\u00e1 en todos los dominios a la fecha marcada, debiendo estar todo dispuesto el d\u00eda fijado. De enga\u00f1ar los c\u00e1lculos, podr\u00e1 demorarse el momento aunque siempre esta eventualidad comporta graves inconvenientes y numerosos peligros.<\/p>\n<p>Reconozcamos que consideran exento de importancia el plazo de la insurrecci\u00f3n muchos comunistas occidentales, quienes no han desechado en absoluto su manera fatalista y pasiva de abordar los principales problemas revolucionarios. Todav\u00eda constituye su tipo m\u00e1s expresivo y l\u00facido Rosa Luxemburgo. Desde el punto de vista psicol\u00f3gico, se comprende sin esfuerzo. Ella se form\u00f3, dig\u00e1moslo as\u00ed, en la lucha contra el aparato burocr\u00e1tico de la socialdemocracia y de los sindicatos alemanes. Demostr\u00f3 incansablemente c\u00f3mo este aparato ahogaba la iniciativa del proletariado. No ve\u00eda salvaci\u00f3n ni salida para ello sino en un irresistible empuje de las masas que arrollara todas las barreras y defensas edificadas por la burocracia socialdem\u00f3crata. Para Rosa Luxemburgo, la huelga general revolucionaria, desbordando todas las orillas de la sociedad burguesa, se hab\u00eda convertido en sin\u00f3nimo de revoluci\u00f3n proletaria. Sin embargo, cualquiera que sea su potencia, la huelga general no resuelve el problema del poder, no hace m\u00e1s que plantearlo. Para apoderarse del poder, se requiere organizar la insurrecci\u00f3n, apoy\u00e1ndose en la huelga general. Toda la evoluci\u00f3n de Rosa Luxemburgo lleva a pensar que hubiera acabado por admitirla. Pero, cuando fue arrancada la lucha, todav\u00eda no hab\u00eda dicho su \u00faltima ni su pen\u00faltima palabra.<\/p>\n<p>No obstante, hace poco a\u00fan exist\u00eda en el Partido Comunista alem\u00e1n una acusada corriente hacia el fatalismo revolucionario. \u201cSe acerca la revoluci\u00f3n, que traer\u00e1 la insurrecci\u00f3n y nos dar\u00e1 el poder [dec\u00edan los representantes de tal tendencia]. En lo que ata\u00f1e al partido, en este momento reduce su papel a provocar la agitaci\u00f3n revolucionaria y a esperar sus efectos.\u201d En tales condiciones, plantear concretamente la cuesti\u00f3n del plazo insurreccional es sacar de la pasividad y del fatalismo al partido, es ponerlo frente a los principales problemas revolucionarios, entre ellos y sobre todo, el de la organizaci\u00f3n consciente de la insurrecci\u00f3n para echar del poder al enemigo.<\/p>\n<p>Por eso en el reglamento de la guerra civil debe tratarse la cuesti\u00f3n del momento insurreccional. As\u00ed facilitaremos la preparaci\u00f3n del partido para insurreccionarse o, cuando menos, la preparaci\u00f3n de sus prohombres.<\/p>\n<p>Conviene considerar que el paso m\u00e1s dif\u00edcil que un partido comunista tendr\u00e1 que franquear ser\u00e1 el tr\u00e1nsito del trabajo preparatorio revolucionario, forzosamente largo, a la lucha directa por la toma del poder. No se dar\u00e1 este caso sin provocar crisis, y crisis graves. El \u00fanico procedimiento para debilitar su alcance y facilitar la agrupaci\u00f3n de los elementos dirigentes m\u00e1s resueltos consiste en persuadir a los prohombres del partido para meditar y ahondar de antemano las cuestiones derivadas de la insurrecci\u00f3n revolucionaria, y con un sentido tanto m\u00e1s concreto cuanto m\u00e1s pr\u00f3ximos est\u00e9n los acontecimientos.<\/p>\n<p>Bajo este aspecto ofrece una importancia excepcional para los partidos comunistas europeos el estudio de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Por desgracia, no se hace tal estudio en la actualidad, ni se har\u00e1 mientras nadie proporcione los medios para hacerlo. Nosotros mismos no hemos estudiado ni coordinado las ense\u00f1anzas de la citada revoluci\u00f3n, y especialmente las ense\u00f1anzas militares revolucionarias que se desprenden de ella. Ser\u00e1 menester seguir paso a paso todas las etapas de la preparaci\u00f3n revolucionaria que va de marzo a octubre, la manera como se desarroll\u00f3 la insurrecci\u00f3n de octubre en algunos puntos m\u00e1s t\u00edpicos y despu\u00e9s la lucha por la consolidaci\u00f3n del poder.<\/p>\n<p>\u00bfA qui\u00e9n destinaremos el reglamento de la guerra civil? \u201cA los obreros [han respondido ciertos compa\u00f1eros], con objeto de que sepa cada cu\u00e1l de ellos c\u00f3mo comportarse.\u201d Sin duda, s\u00f3lo habr\u00eda motivos para alabarse de que \u201ctodo\u201d obrero supiera lo que le corresponde hacer. Pero ello traspone la cuesti\u00f3n a una escala sobrada, amplia y, por tanto, ut\u00f3pica. De cualquier modo, no es por esta finalidad por donde hay que empezar. En primer lugar, debe destinarse nuestro reglamento a los prohombres del partido, a los caudillos de la revoluci\u00f3n. Naturalmente, en \u00e9l se vulgarizar\u00e1n ciertos cap\u00edtulos y ciertos extremos dedicados a las grandes atm\u00f3sferas obreras; pero ante todo, se dirigir\u00e1 a los jefes.<\/p>\n<p>Como medida previa, hemos de poner a contribuci\u00f3n para nosotros mismos nuestra propia experiencia y nuestras ideas, formul\u00e1ndolas del modo m\u00e1s claro posible, comprob\u00e1ndolas con minuciosidad y sistematiz\u00e1ndolas cuanto nos sea posible. Antes de la guerra imperialista, ciertos escritores militares se quejaban de que escasearan por dem\u00e1s los episodios b\u00e9licos, lo cual imped\u00eda la buena instrucci\u00f3n de los oficiales. Con no menor fundamento, cabr\u00eda arg\u00fcir que la escasez de revoluciones impide la educaci\u00f3n de los revolucionarios. A este respecto, nuestra generaci\u00f3n carece de motivo para quejarse. Nosotros hemos tenido tiempo de hacer la revoluci\u00f3n de 1905 y de vivir lo bastante para tomar parte dirigente en la revoluci\u00f3n de 1917. Pero huelga a\u00f1adir que se disipa con rapidez la experiencia revolucionaria. Adem\u00e1s, desaparece bajo un c\u00famulo de nuevos problemas. Hoy nos hallamos obligados a discutir cuestiones como la fabricaci\u00f3n de tela, la construcci\u00f3n de la f\u00e1brica el\u00e9ctrica de Nolkoff y tantos otros problemas econ\u00f3micos antes que la manera de insurreccionarse. Pero est\u00e1 lejos de haber prescrito esta cuesti\u00f3n. M\u00e1s de una vez exigir\u00e1 la historia que se responda a tan importante extremo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 momento se debe comenzar?<\/strong><\/p>\n<p>La cat\u00e1strofe alemana de 1923 ha decidido a la Internacional Comunista a ocuparse de los m\u00e9todos organizativos de la revoluci\u00f3n, y particularmente de la insurrecci\u00f3n revolucionaria. Sobre este extremo ha adquirido una importancia de principio la fijaci\u00f3n del momento insurreccional, puesto que se ha demostrado de modo notorio que tal cuesti\u00f3n es la piedra de esc\u00e1ndalo en la cual convergen todos los problemas relativos a la organizaci\u00f3n del movimiento revolucionario.<\/p>\n<p>La socialdemocracia ha adoptado acerca de la revoluci\u00f3n la actitud que caracteriza a la burgues\u00eda liberal en su per\u00edodo de lucha por el poder contra el feudalismo y la monarqu\u00eda. La burgues\u00eda liberal especula con la revoluci\u00f3n; pero se guarda mucho de asumir su responsabilidad. En el instante propicio de la lucha, echa en la balanza su riqueza, su instrucci\u00f3n y los dem\u00e1s medios de influencia de su clase para tomar a manos llenas el poder. En 1918 desempe\u00f1\u00f3 un papel de este g\u00e9nero la socialdemocracia alemana. En el fondo, constitu\u00eda \u00e9sta el aparato pol\u00edtico que transmiti\u00f3 a la burgues\u00eda el poder deca\u00eddo de los Hohenzollern. Semejante pol\u00edtica de especulaci\u00f3n pasiva es incompatible en absoluto con el comunismo, dado que se asigna el m\u00f3vil de apoderarse del poder en nombre y por inter\u00e9s del proletariado.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n proletaria supone una revoluci\u00f3n de masas sin organizar dentro de su conjunto. En el movimiento desempe\u00f1a un papel considerable el ciego empuje de estas masas. No puede adquirirse la victoria m\u00e1s que por un partido comunista que se adjudique como objetivo preciso la conquista del poder, que con un cuidado minucioso medite, forje y re\u00fana los medios de alcanzar el m\u00f3vil perseguido, y que, apoy\u00e1ndose en la insurrecci\u00f3n de las masas, realice sus designios. Con su centralizaci\u00f3n, su resoluci\u00f3n y su manera met\u00f3dica de abordar la insurrecci\u00f3n, el partido comunista aporta al proletario, en la lucha por el poder, las ventajas que la burgues\u00eda lleva consigo a causa de su posici\u00f3n econ\u00f3mica. Sobre este particular no es un simple detalle t\u00e9cnico la cuesti\u00f3n del momento insurreccional. Por el contrario, demuestra de la manera m\u00e1s clara y precisa hasta qu\u00e9 punto se est\u00e1 preparado para abordar la insurrecci\u00f3n con todas las reglas del arte militar.<\/p>\n<p>Es innegable: que, cuando se trata de fijar el momento de la insurrecci\u00f3n, no puede uno basar sus c\u00e1lculos sobre la experiencia meramente militar. Disponiendo de suficientes fuerzas armadas, un Estado logra desencadenar la guerra a su antojo. Por otra parte, durante la guerra, el alto mando decide la ofensiva despu\u00e9s de haber pesado todos los datos de la situaci\u00f3n. Resulta, empero, m\u00e1s f\u00e1cil analizar una situaci\u00f3n militar que una situaci\u00f3n revolucionaria. El mando militar ha de hab\u00e9rselas con unidades combatientes organizadas, cuyo enlace entre s\u00ed se ha estudiado con esmero y combinado con antelaci\u00f3n, merced a lo cual sus directores tienen, dig\u00e1moslo as\u00ed, a los ej\u00e9rcitos entre manos. No es menos innegable que, durante una revoluci\u00f3n, ocurre algo muy distinto. Ya no est\u00e1n separadas de las masas obreras las formaciones de combate, las cuales no consiguen aumentar la violencia del choque que deban producir sino ligadas con el movimiento ofensivo de aqu\u00e9llas. De ah\u00ed que incumba al mando revolucionario discernir el ritmo de ese movimiento para fijar a ciencia cierta el instante de ejecutarse la ofensiva decisiva.<\/p>\n<p>Conforme se ve, la fijaci\u00f3n del plazo insurreccional plantea un problema dif\u00edcil. Puede acaecer tambi\u00e9n que se presente la situaci\u00f3n con tanta claridad, que ya no quepa duda alguna sobre la oportunidad de la acci\u00f3n a los dirigentes del partido. Pero, de apreciar as\u00ed la situaci\u00f3n veinticuatro horas antes del momento definitivo, es susceptible de llegar demasiado tarde la se\u00f1al, y cogido de improviso, se encuentra el partido imposibilitado para dirigir el movimiento, que en tal caso, puede terminar en la derrota. De donde se deduce la necesidad de prever lo antes posible la proximidad del instante oportuno, o, dicho en otros t\u00e9rminos, de fijar la fecha de la insurrecci\u00f3n, bas\u00e1ndose en la marcha general del movimiento y en el conjunto de la situaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Si se cumple, pongamos por caso, dentro de un mes o de dos el plazo marcado, el comit\u00e9 central o la direcci\u00f3n del partido aprovecha este intervalo para poner en condiciones a los afiliados, inici\u00e1ndolos en todas las cuestiones que se planteen, por medio de una propaganda acentuada, de una preparaci\u00f3n y una organizaci\u00f3n apropiadas y de una selecci\u00f3n concienzuda de los elementos m\u00e1s combativos para la ejecuci\u00f3n de misiones determinadas. Huelga a\u00f1adir que no puede ser irrevocable una fecha que se haya designado uno o dos meses de antemano, y menos a\u00fan cuando se designe con una antelaci\u00f3n de tres o cuatro meses; pero la t\u00e1ctica debe consistir en confirmar a lo largo del plazo fijado si era justa la elecci\u00f3n del momento.<\/p>\n<p>Veamos un ejemplo. Los postulados pol\u00edticos indispensables al \u00e9xito de la insurrecci\u00f3n residen en el quebrantamiento de la m\u00e1quina gubernamental y en el apoyo que a la vanguardia revolucionaria preste la mayor\u00eda de los trabajadores de los principales centros y regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Admitamos que las cosas no hayan llegado todav\u00eda a tanto, sino que est\u00e9n cerca de llegar. Aumentan con rapidez las fuerzas del partido revolucionario; pero es dificultoso comprobar si tiene tras s\u00ed una mayor\u00eda suficiente de trabajadores. Entretanto, como cada vez se hace m\u00e1s grave la situaci\u00f3n, se plantea pr\u00e1cticamente el problema insurreccional. \u00bfQu\u00e9 debe hacer la direcci\u00f3n del partido? Supongamos que razona de la guisa siguiente:<\/p>\n<p>1\u00ba.- Puesto que en el transcurso de las \u00faltimas semanas se ha acrecentado con rapidez la influencia del partido, cabe presumir que est\u00e9 a punto de seguirnos la mayor\u00eda obrera de tales o cuales centros principales del pa\u00eds. En estas condiciones, concentremos sobre estos puntos decisivos las mejores fuerzas afiliadas y calculemos que necesitaremos alrededor de un mes para captarnos la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>2\u00ba.- Desde el momento en que est\u00e1 con nosotros la mayor parte de los principales centros del pa\u00eds, podemos llamar a los trabajadores para que constituyan soviets de diputados obreros, a condici\u00f3n, por supuesto, de que prosiga la desorganizaci\u00f3n del aparato gubernamental. Calculemos que la constituci\u00f3n de los soviets en los principales centros y regiones del pa\u00eds exija todav\u00eda dos semanas.<\/p>\n<p>3\u00ba.- Puesto que est\u00e1n organiz\u00e1ndose soviets en las principales aglomeraciones y regiones del pa\u00eds bajo la direcci\u00f3n del partido, se impone, naturalmente, la convocatoria de un Congreso Nacional de Soviets. Pero pueden transcurrir tres o cuatro semanas antes de que se celebre. Ahora bien: es toda evidencia que este Congreso, en una situaci\u00f3n as\u00ed, ha de consagrar la conquista del poder, so pena de exponerse a la represi\u00f3n. Dicho de otro modo, el poder de hecho debe hallarse en manos del proletariado al llegar el momento de reunirse el Congreso.<\/p>\n<p>Por consiguiente, el plazo que se marque para preparar la insurrecci\u00f3n ser\u00e1 de dos meses a dos y medio. Este lapso de tiempo, deducido del an\u00e1lisis general que se haya hecho de la situaci\u00f3n pol\u00edtica y de su desarrollo ulterior, define el car\u00e1cter y el aspecto que se requiere imprimir al trabajo militar revolucionario con miras a la desorganizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito burgu\u00e9s, a la incautaci\u00f3n de la red ferroviaria, a la formaci\u00f3n y al armamento de los destacamentos obreros y dem\u00e1s pormenores. Asignamos una tarea bien definida al mando clandestino de la ciudad por conquistar: adopci\u00f3n de tal o cual medida durante las cuatro primeras semanas; puntualizaci\u00f3n de cada disposici\u00f3n e intensificaci\u00f3n de los preparativos en el curso de las dos semanas siguientes, de suerte que est\u00e9 todo dispuesto para la acci\u00f3n dentro de los quince d\u00edas posteriores. De esta manera, realizando faenas de car\u00e1cter limitado, aunque claramente definido, se ejecuta el trabajo militar revolucionario sin salirse de los l\u00edmites del plazo impuesto. As\u00ed se evitar\u00e1 caer en el desorden y la pasividad, que pueden ser fatales, obteniendo, por el contrario, la fusi\u00f3n necesaria de esfuerzos, a la par que m\u00e1s resoluci\u00f3n en todos los jefes del movimiento. Al mismo tiempo, debe llevarse a fondo el trabajo pol\u00edtico. La revoluci\u00f3n sigue su curso l\u00f3gico. Un mes despu\u00e9s, ya estamos en condiciones de comprobar si de veras ha logrado el partido captarse a la mayor\u00eda de los obreros en los principales centros industriales del pa\u00eds. Cabe hacer tal comprobaci\u00f3n por medio de un \u201crefer\u00e9ndum\u201d cualquiera, de una gesti\u00f3n de los sindicatos o de manifestaciones en la calle, y hasta con una combinaci\u00f3n de todos estos medios.<\/p>\n<p>Cuando adquirimos la certeza de haber franqueado, seg\u00fan ten\u00edamos previsto, la primera etapa que nos traz\u00e1ramos, con ello se refuerza de modo singular el t\u00e9rmino fijado para la insurrecci\u00f3n. En cambio, si se denota que seguimos sin tener junto a nosotros a la mayor\u00eda de los obreros, por mucho que haya aumentado nuestra influencia durante el mes transcurrido, es prudente aplazar el momento de la insurrecci\u00f3n. A lo largo del mismo tiempo, tendremos numerosas ocasiones de observar hasta qu\u00e9 punto han perdido la cabeza las clases dirigentes, hasta qu\u00e9 extremo est\u00e1 desmoralizado el ej\u00e9rcito y debilitado el aparato de represi\u00f3n. Por medio de estas comprobaciones, nos daremos cuenta de las fugas que hayan podido producirse en nuestro trabajo clandestino de preparaci\u00f3n revolucionaria. En lo sucesivo supondr\u00e1 la organizaci\u00f3n de los soviets un procedimiento eventual de cotejar las proposiciones de fuerzas, y, por tanto, de establecer si las condiciones son propicias para desencadenar la insurrecci\u00f3n. Evidentemente, no siempre resultar\u00e1 posible, en cualquier instante y en cualquier lugar, constituir antes de la insurrecci\u00f3n los soviets. Conviene incluso contar con la circunstancia de que no puedan organizarse sino en plena acci\u00f3n. Pera aparecer\u00e1n como preludio de la insurrecci\u00f3n pr\u00f3xima por doquiera donde, bajo la direcci\u00f3n del partido comunista, haya posibilidad de organizarlos antes del derrocamiento del r\u00e9gimen burgu\u00e9s. Y entonces ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil de fijar la fecha.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 central del partido inspeccionar\u00e1 el trabajo de su organizaci\u00f3n militar, se dar\u00e1 cuenta de los resultados obtenidos en cada rama y conforme lo exija la situaci\u00f3n pol\u00edtica, imprimir\u00e1 a este trabajo el impulso necesario. Ha de descontarse que la organizaci\u00f3n militar, por no basarse en el an\u00e1lisis general de la situaci\u00f3n y en la proporci\u00f3n de las fuerzas contrapuestas, sino en la apreciaci\u00f3n de los resultados que haya obtenido dentro del terreno de su acci\u00f3n preparatoria, se considerar\u00e1 siempre insuficientemente apercibida. Pero cae por su peso que lo decisivo de tales momentos es la apreciaci\u00f3n que se haga de la situaci\u00f3n y de la proporci\u00f3n de las fuerzas respectivas, en particular de las tropas de choque del enemigo y de las nuestras. As\u00ed, pues, podr\u00e1 surtir efecto sin igual en la organizaci\u00f3n de la insurrecci\u00f3n un t\u00e9rmino marcado dos, tres o cuatro meses de antemano, incluso cuando circunstancias ulteriores obligaran a adelantarlo o a retrasarlo algunos d\u00edas.<\/p>\n<p>Claro que es meramente hipot\u00e9tico el ejemplo que antecede; pero comporta una notable ilustraci\u00f3n de la idea que debe uno formarse de la preparaci\u00f3n insurreccional. No se trata de jugar a ciegas con las fechas sino de determinar el momento de la insurrecci\u00f3n bas\u00e1ndose en la marcha misma de los acontecimientos, de comprobar su justeza en el transcurso de las etapas sucesivas del movimiento, y de fijar el t\u00e9rmino al cual ha de subordinarse todo el trabajo de preparaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>Repito que bajo este aspecto deben estudiarse de la manera m\u00e1s atenta las ense\u00f1anzas de la Revoluci\u00f3n de Octubre, de la \u00fanica revoluci\u00f3n que hasta ahora ha hecho el proletariado victoriosamente. Es menester componer un calendario de Octubre desde el punto de vista estrat\u00e9gico y t\u00e1ctico, exponiendo c\u00f3mo se han desarrollado los acontecimientos uno tras de otro, cu\u00e1les han sido sus repercusiones en el partido, en los soviets, en el seno del comit\u00e9 central y en la organizaci\u00f3n militar insurrecta. \u00bfQu\u00e9 sentido ten\u00edan los titubeos que se produjeron dentro del partido mismo? \u00bfHasta qu\u00e9 punto pesaron sobre los acontecimientos en bloque? \u00bfCu\u00e1l fue el papel desempe\u00f1ado por el organismo militar? He aqu\u00ed un trabajo de inapreciable importancia. Dejarlo para m\u00e1s tarde ser\u00eda cometer una falta imperdonable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Problemas de la guerra civil (Primera parte) Trotsky (CONFERENCIAS PRONUNCIADAS EN LA SOCIEDAD DE CIENCIAS MILITARES DE MOSC\u00da DURANTE EL MES DE JULIO DE 1924) Los problemas de la guerra civil\u00a0 Es un hecho que hasta ahora nadie se ha preocupado de hacer el c\u00f3mputo de las ense\u00f1anzas que emana la experiencia de la guerra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":10731,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1368],"tags":[1751,502],"class_list":{"0":"post-10730","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-historia-y-teoria","8":"tag-edicion-104","9":"tag-revolucion-rusa"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Problemas de la guerra civil - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Problemas de la guerra civil - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Problemas de la guerra civil (Primera parte) Trotsky (CONFERENCIAS PRONUNCIADAS EN LA SOCIEDAD DE CIENCIAS MILITARES DE MOSC\u00da DURANTE EL MES DE JULIO DE 1924) Los problemas de la guerra civil\u00a0 Es un hecho que hasta ahora nadie se ha preocupado de hacer el c\u00f3mputo de las ense\u00f1anzas que emana la experiencia de la guerra [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-01-12T01:47:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T13:23:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/pag-12-e1515721608865.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"700\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"406\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"31 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Problemas de la guerra civil\",\"datePublished\":\"2018-01-12T01:47:44+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:23:39+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730\"},\"wordCount\":6286,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/pag-12-e1515721608865.jpg\",\"keywords\":[\"Edicion 104\",\"Revoluci\u00f3n Rusa\"],\"articleSection\":[\"Historia y Teor\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730\",\"name\":\"Problemas de la guerra civil - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/pag-12-e1515721608865.jpg\",\"datePublished\":\"2018-01-12T01:47:44+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:23:39+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/pag-12-e1515721608865.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/pag-12-e1515721608865.jpg\",\"width\":700,\"height\":406,\"caption\":\"Revolutionary barricades on Liteyny Prospekt, Petrograd, Russia, 27 February 1917. The February Revolution led to the abdication of Tsar Nicholas II and the collapse of imperial Russia. A provisional government was established which effectively shared pow (Photo by Fine Art Images\\\/Heritage Images\\\/Getty Images)\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=10730#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Problemas de la guerra civil\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Problemas de la guerra civil - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Problemas de la guerra civil - Socialismo o Barbarie","og_description":"Problemas de la guerra civil (Primera parte) Trotsky (CONFERENCIAS PRONUNCIADAS EN LA SOCIEDAD DE CIENCIAS MILITARES DE MOSC\u00da DURANTE EL MES DE JULIO DE 1924) Los problemas de la guerra civil\u00a0 Es un hecho que hasta ahora nadie se ha preocupado de hacer el c\u00f3mputo de las ense\u00f1anzas que emana la experiencia de la guerra [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2018-01-12T01:47:44+00:00","article_modified_time":"2019-11-20T13:23:39+00:00","og_image":[{"width":700,"height":406,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/pag-12-e1515721608865.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"31 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"Problemas de la guerra civil","datePublished":"2018-01-12T01:47:44+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:23:39+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730"},"wordCount":6286,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/pag-12-e1515721608865.jpg","keywords":["Edicion 104","Revoluci\u00f3n Rusa"],"articleSection":["Historia y Teor\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730","name":"Problemas de la guerra civil - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/pag-12-e1515721608865.jpg","datePublished":"2018-01-12T01:47:44+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:23:39+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#primaryimage","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/pag-12-e1515721608865.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/pag-12-e1515721608865.jpg","width":700,"height":406,"caption":"Revolutionary barricades on Liteyny Prospekt, Petrograd, Russia, 27 February 1917. The February Revolution led to the abdication of Tsar Nicholas II and the collapse of imperial Russia. A provisional government was established which effectively shared pow (Photo by Fine Art Images\/Heritage Images\/Getty Images)"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=10730#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Problemas de la guerra civil"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10730"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10733,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10730\/revisions\/10733"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}