{"id":11588,"date":"2018-08-09T19:04:58","date_gmt":"2018-08-09T22:04:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=11588"},"modified":"2019-11-19T23:06:27","modified_gmt":"2019-11-20T02:06:27","slug":"apuntes-sobre-la-situacion-internacional-giro-a-la-derecha-crisis-economica-tensiones-geopoliticas-y-bipolaridad-social-y-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=11588","title":{"rendered":"Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional &#8211; Giro a la derecha, crisis econ\u00f3mica, tensiones geopol\u00edticas y \u201cbipolaridad\u201d social y pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><a href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/01-Coyuntura.pdf\">Ver en .PDF<\/a><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional<\/span><\/strong><\/p>\n<h2><strong>Un mundo marcado por el giro a la derecha, la crisis econ\u00f3mica,\u00a0<\/strong><strong>las tensiones geopol\u00edticas y la \u201cbipolaridad\u201d social y pol\u00edtica <\/strong><\/h2>\n<p><strong><em>Roberto S\u00e1enz<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Presentamos a continuaci\u00f3n el informe oral editado sobre la coyuntura mundial presentado oportunamente en la conferencia internacional la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie de febrero de este a\u00f1o. El texto fue retrabajado en los meses posteriores y terminado en junio. Lo dedicamos<\/em><em> a nuestro joven compa\u00f1ero Alejandro Vinet, que falleci\u00f3 en Par\u00eds militando esforzadamente por poner en pie nuestra corriente.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cPodr\u00edamos decir que Trump est\u00e1 tan lejos del fascismo cl\u00e1sico como Occupy Wall Street, los Indignados y Nuit Debout [Noche de pie] lo est\u00e1n del comunismo del siglo pasado. Sin embargo, encarnan una polaridad social y pol\u00edtica tan profunda como \u00e9sa que en \u00e9pocas pasadas opon\u00eda al fascismo y el comunismo\u201d<\/em> (Enzo Traverso, <em>Las nuevas caras de la derecha<\/em>).<\/p>\n<p>Para comenzar, una cuesti\u00f3n de rigor y obvia: el mundo es grande y la corriente es peque\u00f1a. Se manifiestan todo tipo de \u201ccapas geol\u00f3gicas\u201d, problemas, determinaciones, etc., con cuestiones que inevitablemente se nos escapan. Adem\u00e1s, en nuestra actividad cotidiana, en nuestros grupos, estamos absorbidos por las realidades nacionales, a lo sumo regionales. Y eso tambi\u00e9n dificulta aprehender en toda su extensi\u00f3n los problemas generales, mundiales. Hasta porque nos falta percepci\u00f3n directa de muchos de ellos. Esas percepciones que son clave a la hora de hacer pol\u00edtica revolucionaria, de no \u201cpontificar\u201d sobre lo que no conocemos.<\/p>\n<p>La Argentina es un pa\u00eds muy demandante. Y aqu\u00ed est\u00e1 el n\u00facleo de nuestra corriente. En Brasil hay tambi\u00e9n una experiencia acumulada. Pero nuestro n\u00facleo all\u00ed es a\u00fan d\u00e9bil y el pa\u00eds inmenso. En Europa, obviamente, por la p\u00e9rdida de Ale, estamos debilitados incluso en lo que es una fase de implantaci\u00f3n inicial. En Costa Rica el grupo est\u00e1 fortaleci\u00e9ndose. Pero Costa Rica refleja Centroam\u00e9rica, que es un mundo dentro de otro mundo. Y Honduras es casi un mundo en s\u00ed mismo, aunque muy vinculado a las caracter\u00edsticas del patio trasero yanqui, que es otra particularidad.<\/p>\n<p>Es complejo, entonces, hacer una panor\u00e1mica del mundo. Mucho m\u00e1s con este mundo en plena transici\u00f3n, <em>en plena transformaci\u00f3n<\/em>: econ\u00f3mica, pol\u00edtica y geopol\u00edticamente el mundo est\u00e1 en plena mutaci\u00f3n. Es complejo aunque, por supuesto, hay que hacer el esfuerzo. Existen muchas determinaciones, muchas realidades, muchas problem\u00e1ticas complejas de subsumir.<\/p>\n<p>Vamos a ubicar cinco o seis definiciones y tambi\u00e9n vamos a plantear problem\u00e1ticas, temas a estudiar. Algunas de esas cuestiones se abordan en este n\u00famero de la revista. La idea es plantear definiciones y establecer problem\u00e1ticas para un desarrollo ulterior, haciendo el esfuerzo de sumergirnos en los problemas del mundo sin proyectar, mec\u00e1nicamente, nuestras realidades.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La p\u00e9rdida de Alejandro<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto, no quiero dejar de mencionar que Ale no est\u00e1. Venimos el \u00faltimo a\u00f1o con un golpe muy duro como corriente. Quiero repetir ac\u00e1 lo que dijimos cuando hicimos el homenaje en el partido, que fue muy lindo, muy sentido, en la puerta del colegio donde Ale hab\u00eda sido dirigente, el Nacional Buenos Aires, uno de los colegios m\u00e1s importantes de la Argentina. All\u00ed dijimos que la explicaci\u00f3n \u00faltima de la circunstancia es que Socialismo o Barbarie es una corriente muy joven, en pleno desarrollo, en construcci\u00f3n, donde en muchos casos, las ubicaciones son \u201cpuestos de frontera\u201d<strong>. <\/strong>O sea, desaf\u00edos dif\u00edciles. Porque hay que poner en pie una corriente todav\u00eda minoritaria en una situaci\u00f3n internacional que es compleja.<\/p>\n<p>Ten\u00e9s que enfrentar fuerzas gravitatorias m\u00e1s grandes. Y entonces, muchas de las ubicaciones en el partido y la corriente son ubicaciones <em>de frontera<\/em>. Requieren romper con la comodidad; romper la inercia de las cosas. La construcci\u00f3n revolucionaria siempre se hace en el sentido de una <em>ruptura con la din\u00e1mica inercial<\/em>, que salvo cuando existe un ascenso de la lucha de clases o cuando ya se ha asentado la construcci\u00f3n del partido, significa una multiplicidad de tendencias adversas a enfrentar para que el partido se abra paso. Un poco esto reenv\u00eda al car\u00e1cter de vanguardia de la actividad revolucionaria (algo que no siempre se entiende en su especificidad); si se es de vanguardia es porque deben vencerse mediaciones y presiones inerciales <em>adversas<\/em>.<\/p>\n<p>De paso, ya que estamos este a\u00f1o conmemorando el 200 aniversario del nacimiento de Marx, con la proliferaci\u00f3n de bibliograf\u00eda sobre su trayectoria (y la de Engels), a cada paso se puede ver las adversidades que tuvo que enfrentar, el car\u00e1cter de vanguardia de su actividad. Cualquier vanguardia en el terreno que sea (art\u00edstica, cient\u00edfica, pol\u00edtica), debe hacer frente a esa presi\u00f3n inercial: el <em>ir contra la corriente<\/em>, el no poder \u201cacomodarse\u201d; de ah\u00ed que el posibilismo sea el reverso de esta circunstancia.<\/p>\n<p>De alguna manera ese elemento tuvo su peso en el caso de Ale por las adversidades que debi\u00f3 enfrentar: <em>falleci\u00f3 militando<\/em>, haciendo una tarea y una responsabilidad que le hab\u00edamos encomendado desde la corriente, siendo muy joven. Era un cuadro <em>estrat\u00e9gico<\/em>, un compa\u00f1ero joven muy capaz, pol\u00edticamente bastante maduro y en otras cosas no tanto, claro; es una p\u00e9rdida enorme para la corriente.Tuvimos un golpe. Hay que absorberlo y seguir adelante, incorporando a Ale como parte de la tradici\u00f3n de nuestra joven corriente.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Un giro derechista persistente<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Pasemos ahora al informe y las definiciones. El primer elemento es el <em>giro a la derecha<\/em> que se sigue verificando en la situaci\u00f3n mundial. Esta definici\u00f3n es doblemente importante dejarla asentada porque somos una corriente con peso centralmente en Am\u00e9rica Latina, una regi\u00f3n din\u00e1mica en las \u00faltimas d\u00e9cadas, y que si bien ha ido acompa\u00f1ado el giro derechista m\u00e1s general, nuestra radicaci\u00f3n perif\u00e9rica quiz\u00e1 nos nuble la vista respecto de las principales tendencias internacionalmente; nos confunda.<\/p>\n<p>La primera definici\u00f3n es, entonces, que la coyuntura mundial, de conjunto, est\u00e1 <em>muy<\/em> a la derecha. La coyuntura internacional es, lisa y llanamente, <em>reaccionaria<\/em>. No hay pr\u00e1cticamente un solo pa\u00eds del mundo donde el p\u00e9ndulo pol\u00edtico no est\u00e9 corrido hacia la derecha. Estuve revisando: papeles, notas, regiones, etc. <em>No hay una sola regi\u00f3n del mundo que est\u00e9 a la izquierda. <\/em>Es un dato pol\u00edtico central, que tiene una suma de elementos y que uno no puede dejar de considerar a la hora de formular la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Veamos geogr\u00e1ficamente la cosa, arrancando por el norte del mundo y sumando: Trump en EEUU, cuyo gabinete representa una ideolog\u00eda ultraconservadora que no se ve\u00eda en la Casa Blanca desde la presidencia de William Harding en la d\u00e9cada de 1920. Est\u00e1 Xi Jinping en China, con su impronta cada vez m\u00e1s autoritaria y de culto a la personalidad. Shinzo Abe en Jap\u00f3n es un gobierno ultranacionalista nacional imperialista: el Partido Liberal Dem\u00f3crata, cl\u00e1sico partido dominante en Jap\u00f3n desde la posguerra, se impuso en las \u00faltimas elecciones presidenciales de manera aplastante y est\u00e1 por el rearme militar del pa\u00eds. El gobierno de Theresa May en Gran Breta\u00f1a es definido por Alex Callinicos como \u201cuno de los m\u00e1s reaccionarios en el \u00faltimo siglo, pero tambi\u00e9n d\u00e9bil e ileg\u00edtimo\u201d, que \u201cno necesariamente rechaza el neoliberalismo cosmopolita\u201d pero \u201ctiene el objetivo de darle a la ideolog\u00eda dominante un perfil m\u00e1s nacionalista, autoritario y econ\u00f3micamente intervencionista\u201d. En Rusia Putin fue reelegido por tercera vez; tenemos el gobierno de extrema derecha, nacionalista y racista de Modi en India; Erdogan en Turqu\u00eda, etc\u00e9tera. Lo que se aprecia son <em>gobiernos de derecha en los principales pa\u00edses<\/em>. Es muy dif\u00edcil encontrar un contrapeso a este giro derechista global. Si se mira el mapamundi, se ve todo muy a la derecha.<\/p>\n<p>Sobre el car\u00e1cter de un gobierno como el de Trump veamos una segunda definici\u00f3n: \u201cAunque Trump preconiza una pol\u00edtica muy de derecha (\u2026), hoy por hoy no es fascista. \u00bfPor qu\u00e9? En primer lugar, Trump, si bien ha puesto en la picota a los militantes del Partido Republicano, no se ha alzado por encima del mismo ni de la clase pol\u00edtica; es decir, no es una figura bonapartista, independiente del sistema pol\u00edtico existente. En segundo lugar, no tiene detr\u00e1s un partido fascista. Demagogo populista, ha sido capaz de movilizar a votantes blancos que buscan mejorar su situaci\u00f3n econ\u00f3mica y que se sienten amenazados por los inmigrantes extranjeros que compiten por los puestos de trabajo y ponen en peligro su status\u201d (\u201cEl monstruo se instala en la Casa Blanca, el pueblo protesta\u201d, Dan La Botz).<\/p>\n<p>Yendo del norte imperialista a Latinoam\u00e9rica, recordemos que, desde la d\u00e9cada del 2000 en las discusiones sobre la situaci\u00f3n mundial<em>, Am\u00e9rica Latina era la regi\u00f3n de<\/em> <em>contrapeso mundial<\/em>. Por las rebeliones populares de comienzos del siglo XXI, <em>estaba a la izquierda<\/em>. En el resto del mundo la situaci\u00f3n era mala; pero en Latinoam\u00e9rica no.<\/p>\n<p>Una muy breve periodizaci\u00f3n podr\u00eda marcar los a\u00f1os 90 como de ofensiva neoliberal generalizada en la regi\u00f3n, la primera d\u00e9cada de los a\u00f1os 2000 como de rebeli\u00f3n popular y desde mediados de la actual d\u00e9cada, de acelerada reversi\u00f3n derechista del ciclo anterior pero sin que se termine de estabilizar. La regi\u00f3n tuvo sus vaivenes, pero es evidente que desde 2015, de conjunto, con el triunfo de Macri en la Argentina (octubre 2015), con el \u201cgolpe parlamentario\u201d en Brasil (abril\/julio 2016), con la crisis cuasi terminal del chavismo, ha sufrido un claro retroceso: <em>un fuerte giro a la derecha<\/em>.<\/p>\n<p>Y sin embargo, Am\u00e9rica Latina, de todas maneras, mantiene un conjunto de <em>atribuciones positivas<\/em>. La regi\u00f3n est\u00e1 caracterizada, dicho en general, por el conflicto de <em>clase<\/em>. No est\u00e1 mezclado con el conflicto religioso, por ejemplo, que complica tanto otras regiones, los pa\u00edses de Medio Oriente en primer lugar, sin desconsiderar el inmenso movimiento de mujeres o de minor\u00edas sexuales, los reclamos nacional-originarios, e, incluso, el problema negro en Brasil, etc\u00e9tera. Pero creemos que se entiende que, en todo caso, se trata de cuestiones m\u00e1s directamente <em>pol\u00edticas<\/em>, no mezcladas con la religi\u00f3n como ocurre en otras regiones<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, <em>sus relaciones de fuerzas no est\u00e1n resueltas<\/em>, como se puede ver al cierre de la edici\u00f3n de esta revista, en la crisis general del gobierno de Macri en la Argentina, fuertemente herido a partir de las jornadas de diciembre del 2017 y de las cuales no ha terminado de recuperarse; m\u00e1s bien ocurre lo contrario.<\/p>\n<p>Incluso en Brasil, donde Michel Temer ha logrado imponer parte de su reaccionario programa, de todos modos las cosas no lucen del todo estabilizadas; el paro camionero conmovi\u00f3 al gobierno y se vienen elecciones presidenciales en medio de una fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica sin precedentes, aunque nada de esto debe llevarnos de perder de vista el asesinato de Marielle, la intervenci\u00f3n militar de Rio de Janeiro, la prisi\u00f3n de Lula y el ascenso electoral de Jair Bolsonaro, todos elementos hacia la derecha, sin duda.<\/p>\n<p>Enzo Traverso se\u00f1ala agudamente que despu\u00e9s de las derrotas de las revoluciones del siglo XX, la religi\u00f3n volvi\u00f3 a ser una dimensi\u00f3n fundamental de la pol\u00edtica en muchas regiones (una dimensi\u00f3n sustituta de la crisis de alternativas que dej\u00f3 el siglo). Define el ciclo actual como un <em>per\u00edodo sin utop\u00edas<\/em>, lo que tiene su importancia porque subrayemos que la \u201cdimensi\u00f3n ut\u00f3pica\u201d ubica la aspiraci\u00f3n a pelear por una alternativa. La actual proliferaci\u00f3n de pel\u00edculas <em>dist\u00f3picas<\/em> ser\u00eda uno de los reflejos de lo que estamos se\u00f1alando.<\/p>\n<p>De todas maneras, y aun en medio del desarrollo de fenomenos \u201cbipolares\u201d que veremos en el pr\u00f3ximo punto, Am\u00e9rica Latina est\u00e1 en un andarivel conservador (ver el reciente triunfo de Iv\u00e1n Duque en Colombia). M\u00e1s que el mundo acoplarse a la regi\u00f3n, <em>la regi\u00f3n se est\u00e1 acoplando al mundo<\/em><strong>, <\/strong>lo que no deja de ser l\u00f3gico dado el peso gravitacional diverso de ambas \u201centidades\u201d. Se trata de un cambio muy importante: Latinoam\u00e9rica ha dejado de cumplir ese rol de contrapeso que mantuvo a lo largo de muchos a\u00f1os; al menos en lo inmediato.<\/p>\n<p>Volviendo al mundo, si vamos al mundo \u00e1rabe la situaci\u00f3n es <em>horrible<\/em>. El \u00fanico contrapeso es un poco T\u00fanez, que vivi\u00f3 una rebeli\u00f3n popular en 2011 seguida de elecciones bastante democr\u00e1ticas en 2011 y 2014, lo que marca una diferencia con el giro autoritario y dictatorial del resto de las primaveras \u00e1rabes (salvo el lent\u00edsimo deshielo cultural en Arabia Saudita y ahora la rebeliu\u00f3n jordana). Pero la situaci\u00f3n de conjunto es muy mala, muy degradada, una degradaci\u00f3n contrarrevolucionaria de las primaveras \u00e1rabes. Aqu\u00ed s\u00ed est\u00e1 todo muy complicado por el fen\u00f3meno religioso. Aun as\u00ed, hay contratendencias como la lucha del pueblo kurdo, el retroceso de ISIS (que requiere un desarrollo espec\u00edfico que aqu\u00ed no podemos hacer), etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>No nos olvidamos de Turqu\u00eda, que tambi\u00e9n ha girado a la derecha (o a la extrema derecha) con el endurecimiento del r\u00e9gimen de Erdogan. A a\u00f1os luz parecen haber quedado las rebeliones populares que caracterizaron Egipto, Siria y otros pa\u00edses al comienzo de la d\u00e9cada actual.<\/p>\n<p>Si del Cercano Oriente vamos a otra regi\u00f3n centro de acontecimientos de alcance hist\u00f3rico-universal hoy, pero que arranca de muy atr\u00e1s, como es el sudeste asi\u00e1tico, Asia-Pac\u00edfico, ocurre exactamente igual: est\u00e1 todo a la derecha, siendo Corea del Sur, en cierto modo, un contrapunto de importancia. Corea del Sur es para estudiar, sobre todo ahora que est\u00e1n en curso las negociaciones de paz entre el norte y el sur. Su actual presidente, Moon Jae-in, fue electo el 9 de mayo del a\u00f1o pasado con el 41% de los votos contra el 24% del conservador Hong Joon-pyo, posteriormente a un gran levantamiento democr\u00e1tico conocido como el \u201cMovimiento de las velas\u201d (2016\/7) contra la presidenta de derecha Park Geun-hye, por esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque no obtuvo mayor\u00eda en las c\u00e1maras legislativas, la elecci\u00f3n represent\u00f3 una grave derrota electoral para la derecha militarista y el r\u00e9gimen precedente; incluso, en cierto modo, una cachetada a Trump. La opini\u00f3n surcoreana est\u00e1 ampliamente a favor de retomar el dialogo con Corea del Norte y se opone a cualquier \u201csoluci\u00f3n militar\u201d (Rousset).<\/p>\n<p>Yendo de Corea del Sur a Hong Kong, y bas\u00e1ndonos en textos recientes de Au Loong-Yu, actualmente uno de los principales estudiosos marxistas de la regi\u00f3n, se destaca la paradoja de que la \u201cRebeli\u00f3n de los Paraguas\u201d (2014), un movimiento juvenil-democr\u00e1tico contra las imposiciones del gobierno de Pekin, haya sido capitalizada por las corrientes de extrema derecha anti chinas, <em>nativistas<\/em>. Parece una locura, pero las pulsiones nacionalistas en esta regi\u00f3n, tanto a derecha como a izquierda, tienen mucha tradici\u00f3n, tanto en un sentido progresivo como reaccionario. En China y ambas Coreas existe una sensibilidad a flor de piel contra Jap\u00f3n por cuenta de sus horrendos cr\u00edmenes durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Las corrientes de extrema derecha hongkonesas est\u00e1n muy fuertes, lo que en este caso significa la capitalizaci\u00f3n derechista de un justo sentimiento de autodeterminaci\u00f3n pol\u00edtica. Existe un grave problema en Hong Kong: <em>la izquierda est\u00e1 identificada con el mao\u00edsmo<\/em> y sumida en un desprestigio descomunal. Au Loong Yu cuenta que en los a\u00f1os 60 el mao\u00edsmo era una potencia entre la juventud de Hong Kong. Hoy la situaci\u00f3n es radicalmente distinta: \u201cFue la extrema derecha localista la que capitaliz\u00f3 el \u2018Movimiento de los Paraguas\u2019 (\u2026). El problema es que en Hong Kong no hay partidos de izquierda, y todos los partidos \u2018pandem\u00f3cratas\u2019 son de centro derecha. A resultas de ello, el llamado \u2018r\u00e9gimen liberal\u2019 de Hong Kong ha generado una mentalidad muy competitiva y de darwinismo social\u201d (Entrevista a Au Loong-Yu, \u201cEn el vig\u00e9simo aniversario de la reunificaci\u00f3n con China\u201d, 7-7-17).<\/p>\n<p>Ac\u00e1 podemos ver la <em>superposici\u00f3n o \u201cchoque\u201d de temporalidades<\/em> (un tema al que volveremos al final de este documento), en el sentido de una temporalidad universal de cierto cuestionamiento al capitalismo desde la crisis de 2008 que se superpone o choca contra otra temporalidad proveniente de la ca\u00edda de los Estados burocr\u00e1ticos no capitalistas, fen\u00f3meno que, evidentemente, genera todo otro tipo de reflejos en la conciencia<\/p>\n<p>Vayamos ahora a Europa. A nivel gubernamental es menos dram\u00e1tico, claro est\u00e1, que en Francia se haya impuesto Macron y no el FN de Marie Le Pen. En Alemania, por comparaci\u00f3n a la extrema derecha, Merkel (reelecta para un cuarto mandato, m\u00e1s d\u00e9bil que los tres anteriores por su p\u00e9sima performance electoral), parece \u201ccentrista\u201d. En lo econ\u00f3mico, Alemania exporta un 60% de su producci\u00f3n, cuesti\u00f3n que explica su profesi\u00f3n de fe globalista y neoliberal (sin perder de vista el alto grado de productividad de su econom\u00eda). Otra explicaci\u00f3n de los actuales choques con el giro nacionalista\/proteccionista de Trump, que veremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>La extrema derecha alemana, de todos modos, hizo su mejor elecci\u00f3n desde la posguerra, alcanzando el 13% de los votos e ingresando por primera vez desde los a\u00f1os 30 en el Bundestag (parlamento alem\u00e1n): \u201cPara la mayor\u00eda de los alemanes \u2013incluyendo a los trabajadores\u2013 mantener Alemania en una posici\u00f3n privilegiada en el seno de la competencia internacional es la \u00fanica manera de no compartir el destino de los pa\u00edses europeos del sur\u201d (Angela Klein, \u201cAfter the German election\u201d). Lo que muestra, en todo caso, las pulsiones conservadoras de la mayor\u00eda del electorado alem\u00e1n. Y lo propio ocurri\u00f3 en Francia con el FN: 7,5 millones de votos en la primera vuelta y 10 millones en el balotaje, cifras <em>hist\u00f3ricas<\/em> (puede leerse un an\u00e1lisis pormenorizado de las elecciones en Francia en \u201cInterview: The meaning of Macron\u201d, <em>International Socialism<\/em> 155).<\/p>\n<p>Existen matices, claro. Pero el p\u00e9ndulo pol\u00edtico est\u00e1 entre el centro y la derecha e, incluso, la extrema derecha, cuando pocos a\u00f1os atr\u00e1s se pod\u00eda decir que se viv\u00eda una cierta irrupci\u00f3n de la centroizquierda, el nuevo reformismo, hoy en franca crisis, situaci\u00f3n de la cual hay que excluir los casos de Espa\u00f1a (Podemos sigue siendo una fuerza en ascenso) y Portugal (el Bloco de Esquerda tiene fuerte presencia politica en el pa\u00eds). Pero, de conjunto, todav\u00eda pesa la traici\u00f3n de Syriza. Entre las expectativas que gener\u00f3 y la capitulaci\u00f3n ignominiosa en la que termin\u00f3, la brecha es dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Estamos as\u00ed frente a una coyuntura internacional reaccionaria bastante larga; <em>no se ve cu\u00e1ndo ir\u00e1 a terminar<\/em>. La traici\u00f3n de Syriza ocurri\u00f3 a mediados del 2015. El Brexit se impuso en junio de 2016. Trump lleg\u00f3 a la presidencia a finales del 2016. Erdogan se fortaleci\u00f3 en Turqu\u00eda luego de un levantamiento c\u00edvico-militar fallido. Hubo atentados ultrarreaccionarios de ISIS en pa\u00edses centrales de la Europa imperialista como Francia, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Se trata de una serie de acontecimientos que terminaron cambiando la din\u00e1mica general colocando el proceso de la rebeli\u00f3n popular a la defensiva. Pero, atenci\u00f3n, <em>sin cerrarlo<\/em>, lo que ser\u00eda un error: incluso la actual coyuntura da ejemplos \u2013aunque plagados de contradicciones\u2013 de su permanencia, como Nicaragua, Ir\u00e1n, Jordania y una larga lista de procesos donde ha reaparecido, nuevamente, los rasgos de rebeli\u00f3n popular. Volveremos sobre eso.<\/p>\n<p>El primer elemento es, entonces, este: el giro a la derecha de la coyuntura mundial, con una serie de consecuencias y desarrollos que reenv\u00edan a la dificultad que sigue presente de sobreponerse a las modificaciones y cambios estructurales del fin del siglo pasado; entre ellas, <em>la crisis de alternativa socialista<\/em>. Reenv\u00eda a cuestiones de fondo que cuesta superar y que proponen <em>elementos de temporalidad larga<\/em> en la actual situaci\u00f3n mundial presentes desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Se vive una ruptura en la continuidad de la experiencia entre distintas generaciones. Asoman los complejos problemas de una <em>refundaci\u00f3n<\/em> de un nuevo movimiento obrero y de masas, que se expresa en un conjunto de incipientes desarrollos, pero que todav\u00eda cuesta que <em>cristalicen en un avance conjunto<\/em>.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil refundar, relanzar, recomenzar. Los dolores de parto de ese recomienzo de la experiencia hist\u00f3rica de los explotados y oprimidos se alargan. Se modificaron las generaciones; <em>se quebr\u00f3 la continuidad con la experiencia hist\u00f3rica anterio<\/em>r. Toda una serie de elementos que est\u00e1n del lado \u201cmalo\u201d de las cosas, como en la \u201cmala infinitud\u201d de Hegel. Se despolitiz\u00f3 la vida cotidiana de las masas.<\/p>\n<p>Estos elementos combinan aspectos de coyuntura con cuestiones inerciales y dificultades m\u00e1s profundas. Esta definici\u00f3n se podr\u00eda trabajar mucho m\u00e1s. Se trata de una problem\u00e1tica que tiene varias determinaciones y acerca de la cual venimos trabajando. Se la puede encarar regionalmente o se puede tomar desde el punto de vista de la experiencia de las generaciones, como hemos hecho en \u201cLa tarea de rescate de la revoluci\u00f3n. Siglo XX y dial\u00e9ctica hist\u00f3rica\u201d. La primera definici\u00f3n es, entonces, el giro a la derecha de la situaci\u00f3n mundial.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Bipolaridad polit\u00edca y social<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El segundo aspecto de la realidad mundial (y en sentido contrario al anterior) es un elemento que se le escapa a la mayor\u00eda de los analistas, una \u201ccategor\u00eda\u201d que trabajan en varios autores: los elementos \u201cbipolares\u201d de la realidad, o de \u201ccomportamiento bipolar\u201d (en tanto que contrapuntos del giro a la derecha). Claro que no en la acepci\u00f3n psicoanal\u00edtica de comportamientos que pasan r\u00e1pidamente de la euforia a la depresi\u00f3n, sino m\u00e1s bien para dar cuenta del <em>rebote (potencial) que plantea la lucha de clases<\/em>. Esto es, un conjunto de tendencias que desbordan por la derecha y que pueden tender, por la l\u00f3gica de las cosas, a rebotar hacia la izquierda<\/p>\n<p>Este concepto aparece en autores como Pierre Rousset (que sigue la situaci\u00f3n mundial en el mandelismo), en el economista marxista ingl\u00e9s Michael Roberts, cuando destaca el comportamiento \u201cbipolar\u201d de la econom\u00eda internacional (en este caso s\u00ed en referencia al concepto psicoanal\u00edtico, el corto camino que media actualmente en la econom\u00eda internacional entre la euforia y la depresi\u00f3n); en el fil\u00f3sofo griego y militante Stathis Kouvelakis, que destaca que \u201cla tendencia dominante es la polarizaci\u00f3n\u201d 1, y en Alex Callinicos, entre tantos otros, que subraya que la crisis del orden neoliberal <em>est\u00e1 haciendo crecer tanto la izquierda radical como las derechas radicales<\/em>, el antiracismo y el racismo, el progreso y la reacci\u00f3n (\u201cCorbyn justified, May humbled and the left advances\u201d).<\/p>\n<p>Nuestra corriente viene subrayando desde hace tiempo esta tendencia a la polarizaci\u00f3n de los asuntos; una tendencia a ser destacada y tan decisiva como el giro a la derecha, porque hace a no ser ciegos frente al conjunto de las tendencias en las cuales actuamos, sobre todo porque se trata de aquellas que pueden ser puntos de apoyo para nuestra acci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Estos fen\u00f3menos de polarizaci\u00f3n se expresan en todo el mundo<\/em>. Giro reaccionario y giro a la derecha, s\u00ed, pero tambi\u00e9n expresiones por la izquierda de <em>cuestionamiento bipolar<\/em>; el desarrollo de los dos polos, la tendencia al adelgazamiento del centro pol\u00edtico y al desborde por derecha e izquierda. Como para comprender la \u201cnecesidad\u201d de ambas determinaciones podr\u00edamos tomar una analog\u00eda con la econom\u00eda pol\u00edtica: \u201cCategor\u00edas bipolares de la relaci\u00f3n mercantil, dinero y mercanc\u00eda <em>no pueden existir la una sin la otra<\/em>, de modo que hay contemporaneidad l\u00f3gica\u201d (Artous, Tran Hai Hac, Gonz\u00e1lez, Salama 2016: 62)<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tomamos esta definici\u00f3n de \u201cbipolaridad\u201d? Porque es muy dif\u00edcil concebir la acci\u00f3n sin reacci\u00f3n. <em>El giro a la derecha genera un \u201cbipolo\u201d a la izquierda<\/em>: \u201cEn una parte del mundo, la violencia de los ataques provoca movilizaciones a veces espectaculares (\u2026). La \u2018derechizaci\u00f3n\u2019 de los gobiernos suscita tambi\u00e9n el surgimiento de procesos pol\u00edticos a izquierda (\u2026) y en esta medida se puede hablar de <em>bipolarizaci\u00f3n reaccionaria y progresista<\/em>, si bien es necesario precisar que se trata de una bipolarizaci\u00f3n muy desigual. Theresa May est\u00e1 en el gobierno, Jeremy Corbyn no\u201d (Rousset, 3-3-17).<\/p>\n<p>Un Trump mis\u00f3gino y ultra reaccionario genera el movimiento de mujeres m\u00e1s importante en Estados Unidos en d\u00e9cadas (si bien copado por los dem\u00f3cratas y no radicalizado todav\u00eda). Incluso con expresiones en Hollywood, en el movimiento #Me Too, etc\u00e9tera; <em>genera una respuesta por la izquierda<\/em>. Y se est\u00e1 produciendo tambi\u00e9n un nuevo fen\u00f3meno de \u201cradicalizaci\u00f3n socialista\u201d (algo no menor para EEUU) en capas de la juventud, expresado en el crecimiento de los DSA (los Socialdem\u00f3cratas de Am\u00e9rica); la <em>politizaci\u00f3n<\/em> de toda una franja de la juventud, como desarrolla otro texto de esta edici\u00f3n.<\/p>\n<p>Este \u201cbipolo\u201d se expresa todos lados. En (casi) todas las circunstancias de giro a la derecha hay elementos de respuesta bipolar que hay que saber apreciar. Hasta en el terreno m\u00e1s subjetivo el bipolo anima a las nuevas generaciones a entrar a la vida pol\u00edtica: \u201cYo no me puedo quedar en mi casa; me tengo que comprometer\u201d, \u201cEstos tipos son unos monstruos: hay que organizarse\u201d. Hay mucho que va al polo reaccionario (que es el dominante). Pero <em>otra parte va al bipolo<\/em>: al elemento polar por la izquierda<strong>. <\/strong><\/p>\n<p>Hay todo tipo de movimientos socio-pol\u00edticos progresivos que, aunque en la actual coyuntura mundial est\u00e1n a la defensiva, son enormemente importantes. Por ejemplo, en Espa\u00f1a, un bipolo claro es Catalu\u00f1a, un proceso ciudadano de masas, con una direcci\u00f3n burguesa, no muy radicalizado, pero que ha significado el cuestionamiento m\u00e1s importante desde la caida del franquismo al Estado espa\u00f1ol, algo nada menor.<\/p>\n<p>Las cosas son din\u00e1micas. Cuando en el refer\u00e9ndum de octubre pasado la polic\u00eda enviada desde Madrid agarr\u00f3 de los pelos a mujeres y hombres de edad que quer\u00edan votar, eso radicaliz\u00f3 las cosas (hasta cierto punto, claro): surgieron los \u201cComit\u00e9s de defensa del refer\u00e9ndum\u201d (CDR), un importante aunque incipiente fen\u00f3meno de autoorganizaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p>El giro a la derecha produce una respuesta bipolar que <em>radicaliza<\/em> a todo un sector que ingresa a la vida pol\u00edtica, un factor que no puede perderse de vista. Un elemento clave que, por ejemplo, se pierde en los documentos del mandelismo, d\u00f3nde se identifica el polo reaccionario, pero desaparece el elemento bipolar. Un ejemplo es \u201cCapitalist globalization, imperialisms, geopolitical chaos and their implications\u201d, documento votado en el reciente congreso mundial de la IV Internacional mandelista. El mismo Pierre Rousset, analista serio, tiende a perder este registro.<\/p>\n<p>El mandelismo es una corriente que pas\u00f3, mec\u00e1nicamente, del optimismo objetivista de Mandel al actual <em>escepticismo hist\u00f3rico<\/em>: todo estar\u00eda en una misma l\u00ednea adversa desde la ca\u00edda del Muro 30 a\u00f1os atr\u00e1s; no existir\u00eda <em>ninguna mediaci\u00f3n, ninguna contratendencia, ninguna acumulaci\u00f3n de experiencias<\/em>. Daniel Bensa\u00efd criticaba a Mandel por sus rasgos objetivistas. Sin embargo, da la impresi\u00f3n que, por su parte, se desliz\u00f3 hacia posiciones extremadamente esc\u00e9pticas: \u201cDaniel aprendi\u00f3 mucho de Mandel (\u2026). A veces se burlaba del aspecto estirado, filat\u00e9lico y peque\u00f1oburgu\u00e9s de Mandel y de su tendencia a caer en mon\u00f3logos y afirmaciones <em>irrefutables y optimistas<\/em>\u201d (\u201cDaniel Bensa\u00efd 1946\/2010\u201d, Sebastian Budgen, <em>Viento Sur<\/em>, 28-1-18).<\/p>\n<p>S\u00f3lo as\u00ed puede entenderse que llegue al extremo de <em>definir la situaci\u00f3n actual como \u201ccontrarrevolucionaria\u201d<\/em>: \u201cHemos entrado en una nueva \u00e9poca. En mi informe he hablado de un per\u00edodo contrarrevolucionario, lo que ha generado muchas reticencias o incomprensiones. \u00bfPor utilizar la palabra \u2018per\u00edodo\u2019, que parece demasiado \u2018larga\u2019, poco \u2018clara\u2019? (\u2026) Contrarrevolucionaria no quiere decir que la contrarrevoluci\u00f3n haya vencido, sino que es a eso a lo que estamos confrontados, sea de forma <em>abierta<\/em> como en una gran parte del mundo musulm\u00e1n, o de manera <em>m\u00e1s sibilina<\/em> como a menudo en Occidente\u201d (Rousset, 3-3-17).<\/p>\n<p>Sibilina o abiertamente, esta definici\u00f3n es una <em>exageraci\u00f3n<\/em> para cualquier regi\u00f3n que no sea el mundo \u00e1rabe. Un proceso contrarrevolucionario significa reg\u00edmenes fascistas, represiones en masa, asesinatos, purgas, sangre a granel; algo que se vivi\u00f3 en los a\u00f1os 30 del siglo pasado. Parece entonces extremadamente <em>desproporcionado<\/em> plantear una definici\u00f3n as\u00ed para la situaci\u00f3n actual. Vivimos un per\u00edodo <em>reaccionario<\/em>, no contrarrevolucionario.<\/p>\n<p>El congreso mundial del mandelismo present\u00f3 divididos los informes y resoluciones sobre an\u00e1lisis mundial, respecto del que los compa\u00f1eros llaman \u201cdocumento de resistencia\u201d y las orientaciones de construcci\u00f3n. Al dividir el conjunto as\u00ed, todo el \u201cpaquete\u201d qued\u00f3 demasiado unilateral. Por lo dem\u00e1s, m\u00e1s abajo criticaremos la err\u00f3nea reafirmaci\u00f3n constructiva de los \u201cpartidos amplios\u201d sin delimitaci\u00f3n estrat\u00e9gica entre reforma y revoluci\u00f3n, una definici\u00f3n err\u00f3nea que confunde no solamente a la mayor\u00eda de los integrantes de esta corriente, sino tambi\u00e9n a los invitados a los eventos de \u201cla Cuarta\u201d.<\/p>\n<p>Aunque trate de limitar sus alcances (\u201calgo frente a lo cual estamos confrontados\u201d), la definicion de Rousset deja, inevitablemente, la impresi\u00f3n de un <em>proceso resuelto<\/em>; relaciones de clase y pol\u00edticas ya establecidas. Nos parece una grave unilateralidad y una apreciaci\u00f3n <em>impresionista<\/em> de los desarrollos que, siendo complejos, son unilateralizados completamente.<\/p>\n<p>Este elemento del polo y el \u201cbipolo\u201d, del giro a la derecha y la polarizaci\u00f3n de derecha e izquierda, hay que manejarlo bien, sin confundirse ni para un lado ni para el otro, tanto porque la coyuntura mundial se ordena desde la derecha (\u00a1y desde ah\u00ed arranca la pol\u00edtica!), como en raz\u00f3n del punto de apoyo para la accion que significa. Reiteramos que es un dato que se encuentra en muchas sociedades y est\u00e1 presente en la situaci\u00f3n como un elemento real y un fen\u00f3meno mundial.<\/p>\n<p>El propio Rousset se\u00f1ala, por ejemplo, el caso de Jap\u00f3n, donde la resistencia a la remilitarizaci\u00f3n del pa\u00eds contin\u00faa siendo amplia a pesar del lanzamiento de misiles norcoreanos que se hunden a lo largo de las costas del archipi\u00e9lago (ahora suspendidos por las relaciones de Kim con Trump), y de la machacona propaganda de la derecha radical. Esto ocurre tanto en el archipi\u00e9lago, donde est\u00e1n estacionados m\u00e1s de 40.000 miembros de las fuerzas armadas yanquis, como sobre todo en Okinawa, donde la oposici\u00f3n a las bases norteamericanas contin\u00faa siendo fuerte.<\/p>\n<p>Sin perder de vista el giro derechista, se trata de apreciar las <em>contratendencias<\/em>. Un factor que tiene expresiones sociales, pol\u00edticas y de todo tipo: el movimiento de mujeres, la emergencia de la juventud, Catalu\u00f1a, las jornadas de diciembre en la Argentina, los estudiantes y sectores populares en Nicaragua; a nivel electoral Corbyn, Sanders, la izquierda argentina, la campa\u00f1a de Boulos en Brasil, etc\u00e9tera. Existe un conjunto de \u201csituaciones bipolares\u201d con <em>relaciones de fuerza no resueltas<\/em>: Brasil, Argentina, Francia, entre otras, lo que podr\u00eda significar la reafirmaci\u00f3n del curso derechista o el rebote hacia la izquierda. As\u00ed, estas situaciones tienen cierto grado de <em>indefinici\u00f3n<\/em> o de <em>transici\u00f3n<\/em><strong>. <\/strong><\/p>\n<p>En Francia, por ejemplo, hay elementos de este tipo. Hay una gran tradici\u00f3n de lucha como expres\u00f3 la lucha contra la ley El Khomri, que ahora vuelve en relaci\u00f3n a los ferroviarios y a los estudiantes (con aires de unidad obrero-estudiantil). Es una tradici\u00f3n que persiste y se resignifica en este 50\u00ba aniversario del Mayo Franc\u00e9s. Justamente, Francia es un pa\u00eds caracterizado por una enorme continuidad de su tradici\u00f3n revolucionaria; un contrapunto con lo que ocurre en el mundo y una caracter\u00edstica que tambi\u00e9n cruza a la Argentina, con una acumulaci\u00f3n de experiencias desde el Argentinazo hasta nuestros d\u00edas. Experiencia que Macri ha venido a intentar quebrar pero, hasta el momento, sin \u00e9xito (otro contrapunto con el actual mandelismo, que niega toda acumulaci\u00f3n de experiencias).<\/p>\n<p>Ambos pa\u00edses est\u00e1n en un escal\u00f3n superior en materia de dinamismo y tradiciones pol\u00edticas; esto explica la <em>ubicaci\u00f3n privilegiada<\/em> <em>de la izquierda revolucionaria<\/em> en la Argentina (el FIT y el Nuevo MAS), una circunstancia que debido a la enorme tradici\u00f3n que posee el trotskismo en Francia, no tiene una explicaci\u00f3n \u201cobjetiva\u201d de por qu\u00e9 no se da tambi\u00e9n en el pa\u00eds galo. La explicaci\u00f3n radica, m\u00e1s bien, en factores <em>subjetivos<\/em> vinculados a la desorientaci\u00f3n de las corrientes revolucionarias y a los elementos de liquidacionismo o inmovilismo que caracterizan, lamentablemente, a las principales formaciones del trotskismo en Francia, el NPA y LO. Por otra parte, se trata de formaciones con una valiosa acumulaci\u00f3n de elementos cuya evoluci\u00f3n habr\u00e1 que seguir.<\/p>\n<p>Continuando con Francia, la resultante pol\u00edtica (y pol\u00edtico electoral) del proceso de lucha contra Hollande termin\u00f3 siendo Macron, que se present\u00f3 como un \u201ccentrista\u201d (uno de los pocos ejemplos del centro todav\u00eda \u201cexitosos\u201d). Esto no quita el <em>peligro real<\/em> que significa el Front National, que lleg\u00f3 a la segunda vuelta por segunda vez en la historia; una elecci\u00f3n de impacto y magnitud, superando techos anteriores (aunque lejos todav\u00eda de poder imponerse), con un 34%, 10 millones de votos. El FN es expresi\u00f3n de procesos profundos en Francia, y que podr\u00eda proyectarse mucho m\u00e1s dependiendo de las circunstancias, y que es parte de los nuevos fen\u00f3menos de extrema derecha en desarrollo internacionalmente. Tiene a\u00f1os de arraigarse electoralmente entre amplios sectores de las clases medias empobrecidas e, incluso, entre los trabajadores tanto de edad como j\u00f3venes. Un fen\u00f3meno que tiene que ver con c\u00f3mo el Frente Nacional vino a <em>sustituir al Partido Comunista como referencia pol\u00edtica<\/em> entre sectores de los trabajadores (expresi\u00f3n muy grave de la crisis de alternativa socialista).<\/p>\n<p>En casi todas las sociedades apreciamos, entonces, esa doble determinaci\u00f3n de giro a la derecha y bipolaridad. La pol\u00edtica arranca por el giro a la derecha, pero hay que responder en todas las regiones a esa doble determinaci\u00f3n entre las tendencias reaccionarias dominantes y las contratendencias bipolares.<\/p>\n<p>Esto no significa perder de vista las enormes dificultades que entra\u00f1a la coyuntura mundial. Porque <em>en el polo m\u00e1s dificultoso, de la inercia, est\u00e1 la clase obrera<\/em>. Y en el polo <em>din\u00e1mico<\/em> est\u00e1 la juventud, el movimiento de mujeres, las nuevas generaciones militantes. Un fen\u00f3meno contradictorio porque, socialmente, tienen un peso obviamente distinto. Y este atraso general de la clase obrera en <em>intervenir como clase<\/em> en los asuntos hace al giro a la derecha persistente que se vive, a las caracter\u00edsticas m\u00e1s generales del per\u00edodo.<\/p>\n<p>Uno puede moverse con este \u201cesquema general\u201d para entender los desarrollos; partir de la doble determinaci\u00f3n de los asuntos para apreciar las circunstancias.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Las bases materiales de la polarizaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Pasemos ahora al tercer elemento del an\u00e1lisis: las ra\u00edces materiales de la situaci\u00f3n mundial de polarizaci\u00f3n (una situaci\u00f3n que hoy se expresa por la derecha, pero que ma\u00f1ana podr\u00edan hacerlo por la izquierda). \u00bfQu\u00e9 razones estruturales existen para un mundo donde <em>el signo es la inestabilidad<\/em>? Es un mundo donde se afirma una <em>tendencia al descontento<\/em>, a la crisis, y no a la parsimonia. \u00bfQu\u00e9 fundamentos existen de eso que se expresa, pol\u00edticamente, como giro a la derecha y polarizaci\u00f3n, y como creciente crisis entre Estados?<\/p>\n<p>Veremos a continuaci\u00f3n someramente cuatro cuestiones desarrolladas <em>in extenso<\/em> en este n\u00famero de nuestra revista.<\/p>\n<p><strong>3.1 Una crisis econ\u00f3mica que no termina<\/strong><\/p>\n<p>La econom\u00eda mundial conjuga graves problemas. Es consensual que la burgues\u00eda logr\u00f3 en los \u00faltimos 40 a\u00f1os un <em>progreso estructural<\/em> sobre las clases explotadas. Una <em>triple ofensiva<\/em> sobre las relaciones de explotaci\u00f3n directas, la restauraci\u00f3n capitalista en el tercio del globo que no lo era y una mayor mayor subordinaci\u00f3n de las naciones dependientes. Nadie lo discute. Por eso es dif\u00edcil explicar la raz\u00f3n (las razones) del persistente baj\u00f3n de la econom\u00eda mundial y las dificultades para una recuperaci\u00f3n estructural, no coyuntural (las coyunturas van y vienen; ahora mismo los favorables pron\u00f3sticos del FMI parecen estar ensombreci\u00e9ndose). El gran misterio es, en todo caso, por qu\u00e9, si se lograron semejantes avances sobre las masas explotadas y oprimidas, la econom\u00eda mundial <em>no est\u00e1 bien<\/em>.<\/p>\n<p>Hace 40 a\u00f1os que el capitalismo viene avanzando sobre las relaciones de explotaci\u00f3n y quitando conquistas. Ha aparecido una nueva clase obrera, pero que en materia de conciencia y organizaci\u00f3n arranca de mucho m\u00e1s atr\u00e1s. Y, sin embargo, la econom\u00eda mundial parece haber llegado a una nueva crisis estructural; lo que venimos llamando en otros textos el <em>agotamiento del impulso ascendente de la globalizaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>En abril pasado el FMI anunci\u00f3 un crecimiento mundial del 3,9% para este a\u00f1o y el que viene. Sin embargo, el propio Fondo aclara que para 2020 la situaci\u00f3n econ\u00f3mica mundial volver\u00e1 a deteriorarse (\u201cPerspectivas de la Econom\u00eda Mundial\u201d, abril 2018). El pron\u00f3stico de crecimiento parece estar cumpli\u00e9ndose en EEUU, donde se muestra s\u00f3lido (por ejemplo, las cifras de empleo estar\u00edan en r\u00e9cords hist\u00f3ricos). De ah\u00ed el persistente aumento de sus tasas de inter\u00e9s, que est\u00e1 introduciendo presiones a la crisis en econom\u00edas emergentes (Michael Roberts ya est\u00e1 interrog\u00e1ndose si se avecina una \u201cuna nueva crisis de las deudas\u201d). El aumento de las tasas en EEUU est\u00e1 llevando a una apreciaci\u00f3n del d\u00f3lar y a una depreciaci\u00f3n de las dem\u00e1s monedas (sobre todo las del mundo emergente), as\u00ed como a un retorno de los capitales hacia el centro del mundo, lo que impacta en pa\u00edses como la Argentina pero tambi\u00e9n en otros que se muestran m\u00e1s s\u00f3lidos, como Brasil.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los pron\u00f3sticos del FMI, las dudas vienen creciendo en relaci\u00f3n a la UE, Jap\u00f3n y la propia China. Aqu\u00ed hay un <em>mix<\/em> de problemas econ\u00f3micos, pol\u00edticos y geopol\u00edticos: la escalada de los precios del petr\u00f3leo, las medidas proteccionistas que est\u00e1 tomando Trump, las nuevas restricciones crediticias en China, la salida de EEUU del acuerdo con Ir\u00e1n, la asunci\u00f3n del nuevo gobierno euroesc\u00e9ptico en Italia, etc\u00e9tera. El consenso globalista prevaleciente hasta poco tiempo atr\u00e1s, parece estar siendo derrumbado a mazazos. Volveremos sobre esto.<\/p>\n<p>La \u201crecuperaci\u00f3n\u201d no ha resuelto ninguno de los problemas estructurales que minan la econom\u00eda mundial: el d\u00e9bil crecimiento de la productividad, de la inversi\u00f3n productiva, la baja recuperaci\u00f3n de la tasa de ganancias, la financierizaci\u00f3n econ\u00f3mica, la dificultad para encontrar ramas de punta que saquen adelante la econom\u00eda de conjunto, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n de la baja productividad y el d\u00e9bil crecimiento de la inversi\u00f3n productiva no auguran nada bueno para un aumento del crecimiento o, incluso, para la sostenibilidad del bajo crecimiento actual: \u201cComo Gavyn Davies lo resume: \u2018\u00bfEs s\u00f3lo otro falso amanecer?\u2019. Se\u00f1ala que \u2018hay pocos signos de recuperaci\u00f3n por el lado de la oferta y algunos indicios de exceso de riesgos en los mercados de activos (es decir, el crecimiento desbordado de los precios burs\u00e1tiles). Por ello, algunos economistas sugieren que la econom\u00eda global puede ser \u2018bipolar\u2019, con un aumento del riesgo de que el actual per\u00edodo de crecimiento de la actividad de las empresas, pueda ser pinchado por un s\u00fabito aumento de la aversi\u00f3n al riesgo en los mercados de activos. As\u00ed, \u2018un choque de riesgo relativamente menor, por ejemplo geopol\u00edtico, podr\u00eda dar lugar a una fuerte correcci\u00f3n de los precios de los activos, y ello podr\u00eda frenar la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica mundial en seco\u2019\u201d (Roberts).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es esa dial\u00e9ctica entre la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d y la crisis estructural en la econom\u00eda mundial? Subsiste una serie de problemas que socavan el crecimiento: \u201cBajo el capitalismo, hasta que la rentabilidad no se recupere de forma suficiente y se reduzca la deuda (y ambas van de la mano), los beneficios de productividad de las nuevas \u2018tecnolog\u00edas de punta\u2019 (\u2026), de robots, IA, impresi\u00f3n en 3D, \u2018big data\u2019, etc., <em>no permitir\u00e1n una reactivaci\u00f3n sostenida del crecimiento de la productividad y, por lo tanto, del PBI real<\/em>\u201d (\u00eddem).<\/p>\n<p>Se trata de toda una serie de cuestiones que nuestra corriente viene abordando y que remiten a las dificultades para un nuevo ciclo de crecimiento de la econom\u00eda mundial; para un <em>relanzamiento de la acumulaci\u00f3n<\/em> (ver el trabajo de M. Yunes en esta edici\u00f3n, as\u00ed como nuestros \u201cPerspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI\u201d y \u201cEl debate sobre la din\u00e1mica hist\u00f3rica del capitalismo\u201d).<\/p>\n<p>Como digresi\u00f3n, subrayemos que en materia econ\u00f3mica tambi\u00e9n se aprecian las <em>temporalidades largas<\/em> que caracterizan la situaci\u00f3n mundial, extendidas en varios planos: econ\u00f3mico, pol\u00edtico, geopol\u00edtico, en lo que hace a la carencia de un \u201chorizonte de expectativas\u201d de los explotados y oprimidos. Estas tendencias algo profundo deben estar expresando: la \u201ccronicidad\u201d de una serie de desarrollos, la fluidez de una situaci\u00f3n globalmente no resuelta, una transformaci\u00f3n del mundo en pleno desarrollo y que no decanta.<\/p>\n<p>Una de estas \u201ctemporalidades largas\u201d es el alcance de la crisis del 2008, que a 10 a\u00f1os de comenzar a\u00fan no se ha superado; una crisis <em>hist\u00f3rica<\/em> (como la definimos en su momento), expresada en la tercera depresi\u00f3n econ\u00f3mica en la historia del capitalismo moderno. Una depresi\u00f3n larga m\u00e1s parecida a la de finales del siglo XIX, que a la depresi\u00f3n catastr\u00f3fica de 1929 (como para tener un par\u00e1metro, los \u00edndices de ca\u00edda del PBI mundial durante la crisis de 2008 alcanzaron algo en torno al 5%; durante la Gran Depresi\u00f3n, el 30%)<em>, <\/em>pero que no por ello deja de multiplicar sus efectos, incluidas las tendencias proteccionistas.<\/p>\n<p>Vivimos en un largo per\u00edodo de <em>crecimiento d\u00e9bil que se revierte en una depresi\u00f3n persistente<\/em> no catastr\u00f3fica, pero bien real. Porque la econom\u00eda mundial, con la excepci\u00f3n de China, que sigue siendo una enorme historia de \u00e9xito (volveremos sobre esto), <em>no termina de recuperarse. Esa es la base econ\u00f3mica del escenario actual de polarizaci\u00f3n<\/em>. Y se combina con otro fen\u00f3meno socioecon\u00f3mico, el grado de <em>desigualdad<\/em>, que es monstruoso. Esta desigualdad, estad\u00edsticamente, aparece como un retorno al siglo XIX; uno de los \u201calertas estructurales\u201d que pesan sobre la situaci\u00f3n mundial (y de los cuales hablaremos m\u00e1s abajo).<\/p>\n<p>Parte de esto es el desempleo mundial de la juventud, que luego de la crisis del 2008 alcanz\u00f3 la cota del 24%. En 2012, Grecia y Espa\u00f1a estaban en un desempleo juvenil del 55%; Irlanda, Francia y la eurozona en algo en torno al 25%; Estados Unidos y Canad\u00e1, en un 15%, y solamente Alemania ten\u00eda \u00edndices por debajo del 10% (sin olvidarnos aqu\u00ed de la epidemia de \u201cminijobs\u201d que recorre hace a\u00f1os el pa\u00eds germano); todo esto sin olvidarnos que en pa\u00edses como Polonia y Espa\u00f1a m\u00e1s del 70% de los adultos j\u00f3venes tienen trabajos precarios (Roberts).<\/p>\n<p>Esto para nada disminuye la <em>importancia estrat\u00e9gica del proletariado universal<\/em> que ha supuesto la fase globalizadora; la clase obrera materialmente m\u00e1s poderosa que haya conocido el capitalismo, m\u00e1s all\u00e1 de la fragmentaci\u00f3n y heterogeneidad que tambi\u00e9n caracteriza a esta nueva clase obrera (am\u00e9n de su atraso en materia de conciencia y organzaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Nuevos centros de acumulaci\u00f3n se han establecido, y, en ellos, las <em>potencialidades objetivas<\/em> del proletariado son inmensas: \u201cLa industria automovil\u00edstica se ha venido moviendo hacia el este: exceptuando M\u00e9xico, Argentina y Brasil, el desenvolvimiento mayor ha ocurrido en \u00e1reas como Europa del Este, Turqu\u00eda, Ir\u00e1n, Pakist\u00e1n, India y China. En estos casos, las l\u00edneas de producci\u00f3n y las calificaciones son las mismas que en los pa\u00edses de vieja industrializaci\u00f3n, pero los derechos sociales y la legislaci\u00f3n laboral no son iguales (\u2026). Incluso m\u00e1s: podemos observar situaciones de semiesclavitud, especialmente entre los trabajadores migrantes, y f\u00e1bricas \u2018subterr\u00e1neas\u2019 que escapan a toda legislaci\u00f3n\u201d (\u201cSocial upheavals, fightbacks and alternatives\u201d). Por otra parte, corresponde agregar un hecho de importancia: en la mayor\u00eda de las nuevas \u00e1reas productivas del mundo hay ganancias salariales reales entre los trabajadores, algo que es especialmente cierto en China.<\/p>\n<p>La econom\u00eda mundial plantea una serie de tem\u00e1ticas que, en definitiva, remiten a una din\u00e1mica hist\u00f3rica del capitalismo con pron\u00f3stico reservado, en la que un elemento fundamental es la ya se\u00f1alada <em>\u201ccrisis del globalismo\u201d.<\/em> Como se\u00f1ala un analista marxista: \u201cHay muestras de que la corrida en las \u00faltimas d\u00e9cadas a la expansi\u00f3n de las cadenas de abastecimiento y a tercerizar la producci\u00f3n en todo el mundo se ha lentificado y en algunos casos puesto en reversa. Algunas grandes corporaciones, como la estadounidense firma textil American Apparel y la espa\u00f1ola Zara, se han centrado en n\u00facleos productivos locales m\u00e1s que en cadenas de abastecimientos globales, un modelo que ahora est\u00e1n adoptando otros como IBM en computadoras y Caterpillar en maquinaria agr\u00edcola (\u2026). Todo indica que la globalizaci\u00f3n ha superado ya su momento bajo el sol. Pero si este es el caso, \u00bfcu\u00e1n sostenible es la tendencia a alejarse de la globalizaci\u00f3n?\u201d (Martin Upchurch, \u201c\u00bfIs globalisation finished?\u201d).<\/p>\n<p>Ser\u00eda el final de lo que algunos autores llaman \u201cla ventana de oportunidad\u201d que signific\u00f3 la ca\u00edda de los Estados burocr\u00e1ticos no capitalistas 30 a\u00f1os atr\u00e1s; el agotamiento de las tendencias expansionistas de la globalizaci\u00f3n (la extenuaci\u00f3n de lo que dimos en llamar el \u201cmomento Rosa Luxemburgo\u201d) y los crecientes peligros de fragmentaci\u00f3n del mercado mundial: \u201cLo espec\u00edfico del momento actual, sin embargo, es que este impulso ascendente parece estar agot\u00e1ndose, llegando al l\u00edmite de sus potencialidades. \u00bfC\u00f3mo explicar, si no, la mediocridad en los desarrollos en las principales econom\u00edas del centro imperialista? Es verdad que EEUU result\u00f3 ser el pa\u00eds avanzado que mejor se recuper\u00f3 luego de la crisis. Pero las dudas respecto de la din\u00e1mica de la econom\u00eda estadounidense persisten, y nadie cree que haya resuelto sus problemas m\u00e1s estructurales, como el agotamiento en las condiciones de largo plazo en su acumulaci\u00f3n, un fen\u00f3meno sin el cual ser\u00eda inexplicable Donald Trump\u201d (R. S\u00e1enz: \u201cMarx, Trotsky y Mandel. El debate sobre la din\u00e1mica hist\u00f3rica del capitalismo\u201d, <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 30\/31).<\/p>\n<p>En este sentido, uno de los fen\u00f3menos visibles es el estancamiento del comercio mundial, factor din\u00e1mico del capitalismo desde la segunda posguerra; esa p\u00e9rdida de dinamismo da base material a pulsiones proteccionistas que se est\u00e1n haciendo recurrentes. Trump est\u00e1 introduciendo las primeras medidas proteccionistas en relaci\u00f3n al acero, el aluminio y las ramas tecnol\u00f3gicas que, en el fondo, buscan contrapesar los desbalances comerciales con las dos grandes naciones superavitarias: China y Alemania. Sin embargo, todav\u00eda est\u00e1 muy lejos de las cifras de los a\u00f1os 30: un aumento generalizado de las tarifas que, seg\u00fan Callinicos, las llev\u00f3 al 45% (Smoot-Hawley Act). Esto no quiere decir que las medidas de Trump no est\u00e9n teniendo efectos no previstos incluso para EEUU: Harley Davidson acaba de anunciar que sacar\u00e1 parte de su producci\u00f3n del pa\u00eds para poder seguir vendiendo en Europa.<\/p>\n<p>El capitalismo funciona y domina, pero su din\u00e1mica entra\u00f1a graves elementos de crisis. \u00c9ste es el fundamento material de la inestabilidad mundial.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3.2 Una tendencia creciente a la conflictividad geopol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Un segundo elemento de polarizaci\u00f3n es la tendencia a la <em>ruptura del equilibrio entre Estados<\/em>, un dato que se confirma cada vez m\u00e1s. Roberto Ram\u00edrez escribi\u00f3 sobre esto en la edici\u00f3n anterior un estudio largo y profundo. Se trata de un tema instalado ya como parte de la \u201cgeograf\u00eda pol\u00edtica\u201d internacional y que significa un vuelco de importancia cuando hace s\u00f3lo pocos a\u00f1os discut\u00edamos con intelectuales marxistas que afirmaban que los conflictos entre Estados eran \u201ccosa del pasado\u201d debido a que la mundializaci\u00f3n capitalista los hac\u00eda \u201cimposibles\u201d.<\/p>\n<p>Se trataba de un abordaje unilateral que perd\u00eda de vista que la globalizaci\u00f3n no hab\u00eda resuelto el problema de la <em>subsistencia de los Estados nacionales<\/em>; en primer lugar, de los Estados imperialistas y de las relaciones de <em>jerarqu\u00eda y subordinaci\u00f3n<\/em> que entra\u00f1a el sistema mundial de Estados. En <em>Adam Smith en Pek\u00edn<\/em> Giovanni Arrighi afirmaba que la ascensi\u00f3n de China al podio mundial ser\u00eda pac\u00edfica; Claudio Katz tambi\u00e9n defend\u00eda a\u00f1os atr\u00e1s una similar mirada ingenua de los conflictos interimperialistas<\/p>\n<p>Una problem\u00e1tica compleja cuyo eje es la cada vez m\u00e1s <em>conflictiva relaci\u00f3n entre EEUU y China<\/em>, pero que se complica tambi\u00e9n con la intervenci\u00f3n de la Rusia de Putin en Ucrania y Siria, am\u00e9n de las crecientes contradicciones de EEUU con la UE en general y Alemania en particular, y por hablar solamente de las contradicciones entre potencias, esto es, interimperialistas, a las que cabe sumar los conflictos de tipo regional como los que se dan entre Ir\u00e1n-Turqu\u00eda-Arabia Saudita, India-Pakist\u00e1n, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n un comentario de Pierre Rousset (especialista en el sudeste asi\u00e1tico) se\u00f1alando que est\u00e1 instalado entre las masas chinas que en alg\u00fan momento puede haber \u201cun enfrentamiento con EEUU\u201d; dato de extrema gravedad a mediano plazo. Otro dato de importancia es el profundo antagonismo que la poblaci\u00f3n china siente todav\u00eda con Jap\u00f3n. Durante 8 a\u00f1os (1937-45) el Imperio japon\u00e9s ocup\u00f3 alrededor del 50% de China: 7 millones de soldados chinos y 28 millones de civiles fueron asesinados, algo que no deja de alimentar tensiones geopol\u00edticas al rojo vivo en esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un comentario similar es el que expresa un observador que ha viajado a China de manera continua durante los \u00faltimos 45 a\u00f1os: \u201cLo que le preocupa [a la poblaci\u00f3n china] es <em>c\u00f3mo continuar creciendo<\/em> luego de quince a\u00f1os donde fue considerado normal crecer al 10-12 % anual. Tienen conciencia de que es insostenible y no tienen claro c\u00f3mo ser\u00eda el pa\u00eds con una tasa m\u00e1s normal (\u2026). Les preocupa [tambi\u00e9n] la <em>inevitable confrontaci\u00f3n con los EEUU por el liderazgo mundial<\/em>; algo que consideran ineludible dado el tama\u00f1o, los recursos y la voluntad de lograr esto que, sin embargo, requerir\u00e1 asegurarse las materias primas (mayormente en \u00c1frica y Latinoam\u00e9rica), incrementar las Fuerzas Armadas y la investigaci\u00f3n y desarrollo\u201d (\u201cCelebrating 45 years of visiting China\u201d).<\/p>\n<p>China es la mayor historia de \u00e9xito de la mundializaci\u00f3n en los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Posee un grado de productividad del trabajo mucho m\u00e1s bajo que EEUU. Pero expresa un dinamismo<strong>,<\/strong> que aunque se ha reducido, sigue siendo alto para la media mundial (su crecimiento pas\u00f3 del 12 al 6% anual). Un dinamismo que de sostenerse, tendr\u00eda a mediano plazo la posibilidad de desplazar a EEUU en t\u00e9rminos de tama\u00f1o del PBI (algo much\u00edsimo m\u00e1s dif\u00edcil ser\u00eda hacerlo en materia de productividad global); una cuesti\u00f3n que fogonea la conflictividad geopol\u00edtica: \u201cDetr\u00e1s de las tarifas est\u00e1 los que los analistas consideran el objetivo m\u00e1s amplio de la Casa Blanca de quebrar la estrategia china llamada \u2018Made in China 2025\u2019, que busca que un n\u00famero de empresas en sectores como rob\u00f3tica, semiconductores, aviaci\u00f3n y computaci\u00f3n se transformen en l\u00edderes mundiales\u201d (A. Callinicos: \u201cTrump gets serious\u201d).<\/p>\n<p>China consume la mitad del cemento y el acero mundial. Posee la mayor cantidad de kil\u00f3metros de v\u00edas f\u00e9rreas y trenes de alta velocidad del mundo. Tiene el mayor n\u00famero de ciudades con m\u00e1s de 1 mill\u00f3n de habitantes y se aproxima aceleradamente a la producci\u00f3n automotriz de los Estados Unidos: 20 millones de autom\u00f3viles. Todos sus \u00edndices son r\u00e9cord, incluidas obras de infraestructura gigantescas.<\/p>\n<p>Y esta historia de \u00e9xitos no se verificar\u00eda solamente en las grandes ciudades. Tambi\u00e9n el interior chino est\u00e1 desarroll\u00e1ndose a pasos agigantados. Al menos, el interior de la China costera (la regi\u00f3n m\u00e1s cosmopolita, que incluye las ciudades de Shanghai, Cant\u00f3n, Shenzhen, Hong Kong y otras), donde se aprecian autopistas ultramodernas y urbanizaciones sin grandes signos de pobreza.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de otras determinaciones, la \u201cinfraestructura\u201d de este dinamismo se basa en la creaci\u00f3n de <em>un nuevo proletariado urbano-rural multitudinario<\/em> que trabajo bajo las condiciones del <em>hukou<\/em> (ancestral pasaporte interno al que volveremos m\u00e1s abajo), as\u00ed como bajo un r\u00e9gimen laboral espec\u00edfico de superexplotacion que podr\u00edamos llamar como \u201ccama adentro\u201d: los trabajadores durmen en grandes alojamientos dentro de las plantas que est\u00e1n atiborrados compartiendo incluso las camas (el documental <em>We, the workers<\/em> es un testimonio extraordinario de esto). El gigantismo de esta nueva clase obrera y de las plantas donde concentra su actividad se puede apreciar en una de las plantas de la Foxconn (f\u00e1brica se semiconductores de origen taiwan\u00e9s) que <em>agrupa 400.000 trabajadores bajo un mismo techo. <\/em><\/p>\n<p>Existen en China varias \u201ccomunas de trabajadores\u201d de esta magnitud, lo que habla de las <em>potencialidades estrategicas de esta nueva clase obrera<\/em>, m\u00e1s all\u00e1 que la burocracia del PCCh no es idiota y restringe permanentemente sus posibilidades de expresi\u00f3n independiente.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no sea sorprendente que en China es inexistente cualquier atisbo de \u201csociedad civil\u201d (una sociedad con elementos independientes m\u00e1s all\u00e1 del Estado). Au Loong-Yo lo confirma y se\u00f1ala que en la d\u00e9cada del 30, pleno r\u00e9gimen fascista del Kuomintang (KMT) de Chiang Kai-shek, Chen Du Xiu, ex fundador del PCCh y posteriormente dirigente trotskizante, tuvo m\u00e1s cobertura en los peri\u00f3dicos que el premio Nobel de la paz, Lui Xiaobo, que acaba de morir en cautiverio en el m\u00e1s completo ostracismo.<\/p>\n<p>Au Loong-Yu denuncia que su enjuiciamiento y muerte prematura tuvieron menos garant\u00edas judiciales y difusi\u00f3n que el caso de Chen: \u201cEn la China actual <em>no existe un solo peri\u00f3dico independiente<\/em>. Raz\u00f3n por la cual, aunque la prensa de los a\u00f1os 30 reprodujo fielmente la defensa de Chen contra el KMT, la declaraci\u00f3n p\u00fablica de Lui Xiaobo \u2013afirmando que el PCC \u2018no es mi enemigo\u2019\u2013 fue censurada en la China del PCC (\u2026). El KMT le brind\u00f3 a Chen un mejor tratamiento en prisi\u00f3n que el mal tratamiento infligido a Lui por el PCC\u201d (Au Loong-Yu: \u201cLui Xiabo, \u2018un m\u00e1rtir, un hombre de gran coraje moral\u2019 ha muerto, liberen a Lui Xia\u201d).<\/p>\n<p>China es hoy <em>una sociedad capitalista de Estado; un imperialismo en construcci\u00f3n (Rousset) caracterizado por un conjunto de especificidades<\/em>: \u201cLa tesis principal de Au Loong-Yu es que China es una <em>potencia capitalista-burocr\u00e1tica<\/em>, donde \u2018la burocracia es la clase capitalista\u2019. Al identificar el capitalismo burocr\u00e1tico como subespecie o \u2018variante\u2019 del capitalismo de Estado, la tesis de Au rechaza el calificativo de \u2018socialismo de mercado\u2019 de pensadores como Giovanni Arrighi. Au sostiene que la propiedad estatal, en s\u00ed misma, no opera como una especie de propiedad socializada; al contrario<em>, la propiedad estatal permite a la burocracia controlar directamente la apropiaci\u00f3n de plusval\u00eda<\/em>\u201d (\u201cChina. Ascenso y crisis emergente\u201d, rese\u00f1a de Pierre Rousset a un libro de Au Loong-Yu).<\/p>\n<p>Como digresi\u00f3n, digamos que la reflexi\u00f3n de Au se aplica tambi\u00e9n a los \u201cEstados obreros\u201d donde, en ausencia del poder de la clase obrera, la propiedad estatizada, <em>per se<\/em>, no garantizar el car\u00e1cter obrero del Estado. Algo que va contra lo que afirma, por ejemplo, Michael Roberts en cuanto a que el desarrollo de China se estar\u00eda produciendo por una v\u00eda \u201cno capitalista\u201d (en \u201cXi toma el control total del futuro de China\u201d, un an\u00e1lisis con puntos en contracto con Arrighi). Esta afirmaci\u00f3n no tiene sustento alguno en la realidad y parece basarse en la equivocada idea de que propiedad estatizada ser\u00eda igual a modo de producci\u00f3n no capitalista.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: est\u00e1 en curso <em>una profunda reconfiguraci\u00f3n geopol\u00edtica<\/em>. Como lo se\u00f1alamos m\u00e1s arriba, intelectuales como Claudio Katz escribieron a\u00f1os atr\u00e1s que en el actual contexto globalizador ser\u00edan \u201cimposibles\u201d las guerras interimperialistas. No sabemos si sigue opinando lo mismo. Lo que s\u00ed sabemos es que una mayor\u00eda creciente de los analistas est\u00e1n alertando sobre el incremento de la conflictividad geopol\u00edtica: <em>es m\u00e1s dif\u00edcil que en el pasado descartar hoy la posibilidad de enfrentamientos militares entre grandes potencias<\/em> para el mediano plazo.<\/p>\n<p>Esta tendencia creciente al incremento de los enfrentamientos, la posibilidad de conflagraciones, es el segundo fundamento material de este escenario mundial de polarizaci\u00f3n, sin olvidar en este rubro las tendencias contradictorias entre la salida de Trump del acuerdo con Ir\u00e1n (que inmediatamente agigant\u00f3 las tensiones geopol\u00edticas en la regi\u00f3n y dispar\u00f3 el precio del petr\u00f3leo), y la \u201cdistensi\u00f3n\u201d en la pen\u00ednsula coreana en la medida en que se pudiera avanzar a un acuerdo de paz entre ambas Coreas (ver al respecto, de Pierre Rousset, \u201cCorea y la crisis del nordeste asi\u00e1tico\u201d).<\/p>\n<p>En cualquier caso, todas las tendencias en obra de la situaci\u00f3n mundial marcan que, lenta pero sostenidamente, se van creando las condiciones materiales de una <em>reapertura de la \u00e9poca de contradicciones, crisis, conflictos, guerras y revoluciones.<\/em> Esta es la base material de las tendencias crecientes a la polarizaci\u00f3n.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3.3 El adelgazamiento del centro pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n<p>Un tercer elemento de la polarizaci\u00f3n universal de los asuntos, es la tendencia al adelgazamiento de la democracia burguesa: el adelgazamiento del centro pol\u00edtico. Es decir: las tendencias que socavan el imperio pac\u00edfico, \u201clight\u201d y postmoderno de la democracia burguesa, expresadas muchas de ellas en el establecimiento recurrente de medidas estilo \u201cEstado de excepci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Esto incluye la crisis del bipartidismo, la tendencia a la aparici\u00f3n de 3 o 4 fuerzas pol\u00edticas, a la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtico-electoral y, en materia de representaci\u00f3n, al crecimiento de formaciones de extrema derecha que, si todav\u00eda son minoritarias, vienen cobrando importancia pol\u00edtico-electoral.<\/p>\n<p>Se trata de dos fen\u00f3menos. El primero, vinculado a los reg\u00edmenes pol\u00edticos: la tendencia del Poder Ejecutivo a avasallar los elementos de tipo democr\u00e1tico, democr\u00e1tico-burgueses, para imponerse: el \u201cEstado de excepci\u00f3n (\u2026) [es] ese momento del derecho en el que <em>se suspende el derecho precisamente para garantizar su continuidad<\/em>, e inclusive su existencia\u201d. O, en el mismo sentido, \u201cla forma legal de lo que no puede tener forma legal, porque es incluido en la legalidad a trav\u00e9s de su exclusi\u00f3n. Su tesis de base es que \u2018el Estado de excepci\u00f3n\u2019, ese momento \u2013que se supone provisorio\u2013 en el cual se suspende el orden jur\u00eddico, se ha convertido, durante el siglo XX, en forma permanente y paradigm\u00e1tica de gobierno\u201d (Agamben 2014: 7-8).<\/p>\n<p>Aunque el <em>impeachment<\/em> (juicio pol\u00edtico) figura en todas las constituciones, cuando es utilizado como herramienta para tirar abajo gobiernos m\u00e1s o menos \u201cpopulares\u201d a partir de maniobras palaciegas parlamentarias como en Brasil para derribar a Dilma Rousseff, constituye una forma de gobierno de excepci\u00f3n, que puede abarcar muchas otras, como la suspensi\u00f3n de derecho y garantizas constitucionales que supone el Estado de sitio o el Estado de excepci\u00f3n reafirmado en Francia <em>sine die<\/em> y establecido bajo el gobierno de Hollande en respuesta a los atentados integristas.<\/p>\n<p>Repetidas veces hemos escuchado a Michael Temer en Brasil afirmar que no le importa si su popularidad se derrumba al 5%, de cualquier manera llevar\u00e1 adelantes las \u201creformas\u201d necesarias. Esto, de manera palmaria, significa pasar por encima de todos los elementos de legitimaci\u00f3n de la propia democracia burguesa; el no someterse siquiera al escrutinio de las formas de democracia indirecta del voto popular.<\/p>\n<p>Incluso m\u00e1s: en este \u00faltimo pa\u00eds cada vez se reivindica m\u00e1s abiertamente a las Fuerzas Armadas: \u201cVisto desde Brasil (\u2026), las Fuerzas Armadas evocan el orden antes que el autoritarismo (\u2026). El problema no es que los militares hablen, sino que los civiles hayan abdicado de controlarlos. En palabras del periodista Elio Gaspari, la declaraci\u00f3n extempor\u00e1nea del jefe del Ej\u00e9rcito [afirmando que si la corrupci\u00f3n continuaba, las FF.AA. deber\u00edan intervenir. RS] \u2018expuso el peor legado de la breve presidencia de Michel Temer\u2019 (\u2026). <em>Brasil es hoy una democracia tutelada<\/em> en la que los uniformados no gobiernan, pero tienen poder de veto\u201d (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, 11-4-18).<\/p>\n<p>Complementario a lo anterior, al giro a la derecha que significan estos reg\u00edmenes de excepci\u00f3n, el conculcamiento de derechos democr\u00e1ticos elementales, est\u00e1n las tendencias al desborde, a los enfrentamientos m\u00e1s directos entre las clases; no todos los d\u00edas y en todo tiempo y lugar. Sucede que tambi\u00e9n est\u00e1n las fuerzas sist\u00e9micas que operan sistem\u00e1ticamente para mediar los desarrollos, para <em>cuidar la gobernabilidad<\/em>: el juego parlamentario, las burocracias, las elecciones mismas. Operan como diques de contenci\u00f3n de la acci\u00f3n directa, entre las cuales la burocracia sindical es un factor universal, expresado en todos los pa\u00edses del mundo. Una suerte de <em>agente del orden establecido en el seno del movimiento obrero<\/em>, caracterizado por una perfidia may\u00fascula, por una administraci\u00f3n sistem\u00e1tica del conflicto que muestra internacionalmente regularidad en sus pr\u00e1cticas: las \u201cmesas de negociaciones\u201d, el \u201crespeto a la democracia\u201d (gobernabilidad), las medidas aisladas sin continuidad, la apuesta a la pasividad, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Pero de todas maneras, el actual escenario de polarizaci\u00f3n se expresa tanto en los zarpazos reaccionarios como en las tendencias al desborde por la izquierda; a mayores enfrentamientos <em>directos<\/em> entre las clases: \u201cEl problema del Estado de excepci\u00f3n presenta evidentes analog\u00edas con el del <em>derecho de resistencia<\/em>. Se ha discutido mucho, particularmente en el seno de asambleas constituyentes, acerca de la oportunidad de incluir el derecho de resistencia en el texto de la constituci\u00f3n (\u2026). El hecho es que ya en el derecho de resistencia, ya en el Estado de excepci\u00f3n, lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n, en suma, es el problema del significado jur\u00eddico de una esfuerza de acci\u00f3n en s\u00ed misma extrajur\u00eddica\u201d (Agamben 2014: 41).<\/p>\n<p>Se est\u00e1 haciendo visible as\u00ed, de manera tendencial, <em>una lucha de clases menos posmoderna<\/em>, con enfrentamientos m\u00e1s directos entre las clases, am\u00e9n de una mayor discusi\u00f3n tanto acerca de estas medidas excepcionales como el debate sobre la \u201cviolencia\u201d o las posiciones supuestamente \u201cdestituyentes\u201d vinculadas al desborde, a la acci\u00f3n directa de las masas trabajadoras (ver a este respecto las jornadas de diciembre pasado en la Argentina o, la incipiente preocupaci\u00f3n por la posibilidad, todav\u00eda remota, de una salida anticipada de Macri).<\/p>\n<p>Por supuesto que, por lo dem\u00e1s, en el mundo coexisten muchos reg\u00edmenes pol\u00edticos variados. Las democracias burguesas con m\u00e1s bien caracter\u00edsticas de los pa\u00edses imperialistas tradicionales, de Europa occidental y de una buena parte de Latinoam\u00e9rica (aunque hay much\u00edsimos matices). Sin embargo, si dirigimos nuestra mirada a China, Rusia, Pakist\u00e1n y tantos otros pa\u00edses garndes, se apreciar\u00e1 a simple vista que <em>sus reg\u00edmenes son m\u00e1s bien bonapartistas, con o sin elementos de representaci\u00f3n electoral<\/em>.<\/p>\n<p>Pero en cualquier caso, incluso en los pa\u00edses caracterizados por un imperio de d\u00e9cadas de la democracia burguesa, lo que se aprecia es una degradaci\u00f3n de \u00e9sta, y \u00e9se es uno de los factores que hace al actual escenario de polarizaci\u00f3n, de tendencia al crecimiento de los extremos, del adelgazamiento del centro pol\u00edtico: \u201cFue lo que ocurri\u00f3 en Francia despu\u00e9s que Manuel Valls, en su \u00e9poca de primer ministro, diera su apoyo a los decretos ilegales adoptados por determinados municipios contra el <em>burkini<\/em> [prenda para mujeres musulmanas. RS], descartando de un manotazo la opini\u00f3n del Consejo de Estado (de ese modo, actuando anticipadamente como Trump): \u2018El Consejo de Estado habla de leyes; yo hago la pol\u00edtica\u2019, situ\u00e1ndose por encima de la Ley (\u00bfpuede hacerlo un primer ministro?)\u201d (Rousset). Volveremos sobre esto.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3.4 Trump contra el globalismo<\/strong><\/p>\n<p>Existe otro factor que hace a la polarizaci\u00f3n mundial: la <em>creciente divisi\u00f3n en el seno de la burgues\u00eda imperialista<\/em>, algo inexistente \u2013al menos en esta proporci\u00f3n\u2013 en el per\u00edodo anterior. Se trata de una divisi\u00f3n que se anuda alrededor de la <em>creciente crisis del consenso globalista<\/em>: la aparici\u00f3n de pulsiones nacionalistas y\/o nacional-imperialistas como subproducto de la crisis del 2008, y las crecientes tensiones geopol\u00edticas: el <em>retorno de la competencia entre Estados<\/em> (que es lo mismo que decir el retorno de las fronteras nacionales).<\/p>\n<p>El consenso mundializador neoliberal sigue dominando las instituciones supranacionales (Banco Mundial, FMI, OCDE, etc\u00e9tera), incluso con un funcionariado burocr\u00e1tico burgu\u00e9s internacional que encarna la burgues\u00eda multinacional; una suerte de capa burguesa-burocr\u00e1tica supranacional globalista que incluye a muchos de los funcionarios de las instituciones multinacionales de m\u00e1s renombre. Pero el gobierno de Trump es la expresi\u00f3n m\u00e1s evidente \u2013aunque m\u00e1s bien emp\u00edrica\u2013 del cuestionamiento a este consenso. De ah\u00ed que, por lo dem\u00e1s, sea un gobierno <em>minoritario<\/em> (por lo menos, hasta ahora) de la burgues\u00eda yanqui; no parece que tenga el apoyo de la mayor\u00eda de la clase capitaista ni en EEUU ni en el resto de los pa\u00edses imperialistas. Sin embargo, cabe no olvidar el sugimiento de gobiernos nacionalistas\/populistas en otros pa\u00edses imperialistas como Gran Breta\u00f1a o Italia, cada uno con matices propios. Parecen crecer los gobiernos imperialistas inc\u00f3modos con el lugar de su pa\u00eds en el seno de la globalizaci\u00f3n y que desatan \u201cpulsiones nacionalistas\u201d y un cuestionamiento al <em>statu quo<\/em> globalista.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, no deja de ser parad\u00f3jico que la presidencia yanqui est\u00e9 encabezada por una administraci\u00f3n que cuestiona el punto de vista todav\u00eda mayoritario, aunque en crisis creciente, de la burgues\u00eda imperialista: \u201cPara los movimientos de extrema derecha en Europa, la victoria de Donald Trump aparece, antes que nada, como una buena noticia. \u00a1La prueba de que es posible <em>romper con la \u2018globalizaci\u00f3n\u2019 por la derecha<\/em>! Igual que rechazar a las \u2018elites\u2019 por la derecha\u201d (Rousset).<\/p>\n<p>Este punto de vista mayoritario admite crecientes matices si tenemos en cuenta las tendencias nacionalistas de gobiernos como el de Abe en Jap\u00f3n, que impulsa un rearme militar prohibido por la constituci\u00f3n, o la gesti\u00f3n de Theresa May en Gran Breta\u00f1a, que representa alguna versi\u00f3n del Brexit, se ver\u00e1 cu\u00e1l; o ahora el nuevo gobierno populista de derecha en Italia, expresiones todas ellas de cuestionamiento al globalismo.<\/p>\n<p>Un dato a ser anotado, entonces, es el crecimiento de los <em>nacionalismos de gran potencia<\/em> en varios de los principales pa\u00edses imperialistas, as\u00ed como en China, Rusia, Turqu\u00eda, Ir\u00e1n y otro conjunto de potencias regionales: \u201cLa finalidad \u00faltima del nuevo nacionalismo chino es la recuperaci\u00f3n de la gloria del hist\u00f3rico Gran Imperio, de modo que la propaganda sobre el \u2018ascenso de China\u2019 no contiene <em>nada que sea progresista<\/em>\u201d (Rousset, \u201cChina. Ascenso y crisis emergente\u201d).<\/p>\n<p>En cualquier caso, la burgues\u00eda yanqui en su conjunto parece gozar de ciertos favores econ\u00f3micos con Trump (ver la inmensa exenci\u00f3n impositiva en torno al 1 o 2% del PBI), sin perder vista, paralelamente, los sectores espec\u00edficos a los que busca beneficiar y\/o proteger de manera m\u00e1s directa como la industria del carb\u00f3n (cuestionando los acuerdos de Par\u00eds), el arancelamiento a las importaciones de acero y aluminio (reafirmada en relaci\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea, China y Canad\u00e1, reuni\u00f3n de criris del G-7 incluida), la renegociaci\u00f3n en curso del NAFTA (una regi\u00f3n comercial de envergadura que incluye a EEUU, Canad\u00e1 y M\u00e9xico), entre otras medidas proteccionistas. Aunque <em>The Economist<\/em> no entiende por qu\u00e9 Trump le agrega demanda a una econom\u00eda que ya estaba en crecimiento, quiz\u00e1 la respuesta no sea tanto estrictamente \u201cecon\u00f3mica\u201d sino vinculada a lograr que el pa\u00eds vuelva a ser un lugar favorable a las inversiones capitalistas, una medida vinculada a los esfuerzos de \u201crelocalizaci\u00f3n\u201d econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En su segundo a\u00f1o de gesti\u00f3n, Trump parece haber logrado un pulso m\u00e1s asertivo y menos err\u00e1tico en su agenda nacional imperialista, como lo simboliza el reemplazo de Rex Tillerson por Mike Pompeo en la Secretar\u00eda de Estado. Ejemplo de esto son las medidas proteccionistas que parecen esbozarse (se ver\u00e1 si alcanzan para desatar una guerra comercial en regla), sum\u00e1ndole a esto el giro en pol\u00edtica exterior vinculado a la salida de Estados Unidos del acuerdo con Ir\u00e1n, el traslado de la embajada yanqui a Jerusal\u00e9n y, en sentido contrario, la <em>detente <\/em>ahora con Corea del Norte.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo reci\u00e9n comienza, y la iniciativa del di\u00e1logo correspondi\u00f3, en realidad, a Kim Jong-un y al nuevo presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, cuyo movimiento pol\u00edtico de centro izquierda (aunque no rompe con los c\u00e1nones del neoliberalismo) concede gran importancia a la cuesti\u00f3n nacional, es decir, la reunificaci\u00f3n del pa\u00eds mediante la negociaci\u00f3n. Moon se hab\u00eda opuesto al despliegue de bater\u00edas de misiles THAAD en suelo surcoreano, y desde su elecci\u00f3n ha defendido la apertura del di\u00e1logo con Pyongyang (Rousset, \u201cLa inestabilidad geopol\u00edtico y la proliferaci\u00f3n nuclear\u201d). Adem\u00e1s, atenci\u00f3n, el r\u00e9gimen de Kim Yong-in no es puro dominio totalitario. Seg\u00fan el investigador Philippe Pons (citado por Rousset), si no hubiera factores de legitimaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del r\u00e9gimen stalinista, \u00e9ste no habr\u00eda sobrevivido.<\/p>\n<p>Volviendo a la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica yanqui que est\u00e1 verific\u00e1ndose (sin resolver ninguno de sus problemas estructurales, claro est\u00e1), \u00e9sta configura un punto de apoyo para que Trump aparezca algo m\u00e1s estabilizado, incluso manteniendo vivas sus esperanzas para las elecciones de medio t\u00e9rmino de este a\u00f1o: \u201cEsto son m\u00e1s que cambios de personal [el reemplazo de Rex Tillerson y H. R. McMaster por Mike Pompeo y John Bolton. RS]. Le permiten a Trump desarrollar su pol\u00edticas econ\u00f3micas proteccionistas que, m\u00e1s all\u00e1 de todas sus incoherencias, viene siendo un elemento consistente de su pensamiento por muchas d\u00e9cadas\u201d (Callinicos, \u201cTrump gets serious\u201d).<\/p>\n<p>En cualquier caso,<em> la divisi\u00f3n burguesa internacional es un hecho nuevo que lleg\u00f3 para quedarse<\/em>. Si a Trump le sumamos Theresa May (en relaci\u00f3n al Brexit) y el nuevo gobierno Italiano, incluso en el G-7 el balance entre globalistas y \u201cproteccionistas\/nacionalistas\u201d aparece como muy inestable.<\/p>\n<p>Y si a esto le sumamos las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de China y Rusia como capitalistas de Estado, podemos tener una medida sencilla, gr\u00e1fica, del <em>profundo desarreglo<\/em> que se expresa en el sistema mundial de Estados. Ca\u00eddo el acuerdo alrededor de la \u201cagenda globalista\u201d, se aprecia una proliferaci\u00f3n de <em>desacuerdos cruzados<\/em>. Si Macron y Merkel (que viene sumamente debilitada) expresan la agenda globalista, dicha agenda choca evidentemente con la de Trump, en varios aspectos delicados con Theresa May y, si parad\u00f3jicamente, en algunos puntos (como la globalizaci\u00f3n) coincide con China, geopol\u00edticamente no es el caso, por no hablar de que tambi\u00e9n choca con Putin. El listado de problemas podr\u00eda seguir extendi\u00e9ndose dando cuenta del <strong>\u201c<\/strong><em>desorden mundial\u201d<\/em> imperante, una situaci\u00f3n no vista desde finales de la II Guerra Mundial.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, existe un dato que se repite internacionalmente: la palabra \u201cgrieta\u201d (divisi\u00f3n, polarizaci\u00f3n). Un escenario donde la burgues\u00eda est\u00e1 m\u00e1s dividida que en el per\u00edodo anterior (pre crisis del 2008) y sus gobiernos se muestran <em>m\u00e1s agresivos<\/em> (pero dial\u00e9cticamente, <em>m\u00e1s d\u00e9biles<\/em> tambi\u00e9n), <em>con bases sociales y pol\u00edticas m\u00e1s inestables<\/em>; de ah\u00ed la recurrencia a medidas de excepci\u00f3n: el deslizamiento a crecientes rasgos <em>bonapartistas<\/em>.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo anterior, sin embargo, la globalizaci\u00f3n capitalista sigue dominando: no se han introducido aun modificaciones estructurales en ella. Adem\u00e1s, las instituciones internacionales siguen atrincheradas en la defensa de esta fisonom\u00eda del mercado mundial. Es interesante volver a subrayar aqu\u00ed la autonomizaci\u00f3n relativa de las jerarqu\u00edas administrativas del imperialismo en relaci\u00f3n a gobiernos como el de Trump, por ejemplo. Sin embargo, es un hecho que el consenso globalista est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s cuestionado, <em>puesto a la defensiva<\/em>, sin que quede claro todav\u00eda cu\u00e1l ser\u00e1 el desenlace de los desarrollos en curso.<\/p>\n<p>Es claro que el de Trump es un gobierno <em>defensivo<\/em> respecto de la actual configuraci\u00f3n del orden mundial, un gobierno de <em>una potencia que parece haber perdido, de momento, la iniciativa estrat\u00e9gica<\/em>. De ah\u00ed tambi\u00e9n que ensaye un \u201carbitraje bonapartista\u201d (en cierto modo), porque tiene que pasar por arriba de acuerdos que estaban consagrados: \u201cSin duda alguna estamos presenciando un reordenamiento del centro del poder en el seno de la econom\u00eda mundial, con la hegemon\u00eda de EEUU desafiada y visiones de un mundo <em>m\u00e1s polic\u00e9ntrico<\/em>. Trump y el \u2018trumpismo\u2019, definido en sentido amplio como una forma de populismo centrada en el proteccionismo econ\u00f3mico y una inmigraci\u00f3n m\u00e1s restrictiva, aparece como <em>una reacci\u00f3n desde la derecha<\/em> dise\u00f1ada para agradar a trabajadores da\u00f1ados por el aislamiento de los supuestos beneficios de la globalizaci\u00f3n economica\u201d (M. Upchurch: cit.).<\/p>\n<p>Con marchas y contramarchas, sumando incoherencias, Trump ensaya, de todos modos, <em>una defensa del lugar de los EEUU en el mundo<\/em>. Expresa a Estados Unidos \u201cdespert\u00e1dose\u201d del \u201csue\u00f1o\u201d globalista; asumiendo que lo ha perjudicado en ciertos aspectos: \u201cTomemos nota de que Trump tiene enfrente un problema al que Obama fue incapaz de dar respuesta: \u00bfc\u00f3mo recuperar la iniciativa en Asia oriental despu\u00e9s de haber dejado durante tanto tiempo la iniciativa a China? (\u2026) La militarizaci\u00f3n en propio beneficio del mar de la China del Sur es un hecho consumado (\u2026). La situaci\u00f3n es m\u00e1s controvertida y fluida en Asia del Nordeste con el cara a cara belicoso entre Jap\u00f3n y China\u201d (Rousset).2<\/p>\n<p>La iniciativa de Trump en Corea (Norte y Sur) parece ir en ese sentido, m\u00e1s all\u00e1 que no se sepa en qu\u00e9 va a deparar y de que su salida del Tratado del Transpac\u00edfico parece haberle dejado la iniciativa a China en materia comercial, lo que condujo, po ejemplo, al realineamiento de Duterte en Filipinas detr\u00e1s de China cuando Filipinas era un tradicional vasallo de los EEUU en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo anterior no quita que, internamente, el de Trump sea un gobierno ultra reaccionario y a la ofensiva (m\u00e1s all\u00e1 de sus incoherencias), con mayor\u00eda en ambas c\u00e1maras; rasgos todos ellos coherentes con su ubicaci\u00f3n internacional, aunque la divisi\u00f3n burguesa le pasa factura sin permitir afirmarse del todo. Un ejemplo de esto es la causa judicial armada alrededor de la complicidad de Rusia con su campa\u00f1a electoral, que tiene como posible tipificaci\u00f3n la de \u201ctraici\u00f3n a la patria\u201d. Es una espada de Damocles de un juicio pol\u00edtico en la eventualidad de que su gobierno pierda pie, lo que no es, de momento, la perspectiva m\u00e1s probable.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: Trump ha logrado un curso m\u00e1s asertivo que no anula su al <em>erratismo<\/em> y al desorden (que expresa las tensiones contradictorias de los sectores burgueses, los Estados en competencia y las masas tambi\u00e9n): \u201cTrump tiene motivos que la raz\u00f3n diplom\u00e1tica ignora. No conoce nada del mundo (m\u00e1s all\u00e1 de los negocios) y no solicita la opini\u00f3n de las embajadas o de los respectivos servicios de la Administraci\u00f3n. Su acci\u00f3n pol\u00edtica es err\u00e1tica; tras su elecci\u00f3n, ha cambiado de opini\u00f3n sobre la situaci\u00f3n internacional, de forma brusca, m\u00e1s de una vez. Constituye un <em>factor de inestabilidad<\/em>, de imprevisibilidad, y los aliados de Estados Unidos en Jap\u00f3n, Corea del Sur o Australia son conscientes de ellos. El unilateralismo de los EEUU preocupa. <em>Saben que la Casa Blanca puede tomar decisiones graves que los afecte sin consultarlos<\/em>\u201d (Pierre Rousset, \u201cEl desorden global\u201d).<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Los nuevos problemas<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Aunque no se trate de fen\u00f3menos estrictamente nuevos, es real que constituyen \u201cirrupciones\u201d relativamente novedosas, en plena investigaci\u00f3n y que <em>requieren abordajes espec\u00edficos<\/em>, raz\u00f3n por la cual lo que sigue ser\u00e1 una suerte de \u201cgu\u00eda de estudio\u201d para estos temas.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>4.1 Las formaciones de extrema derecha \u201cpostfascistas\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n a profundizar es la emergencia de nuevas formaciones de extrema derecha. En el \u00faltimo per\u00edodo han hecho su aparici\u00f3n universalmente. En los m\u00e1s variados pa\u00edses comienzan a emerger organizaciones de este tipo; formaciones muy distintas entre s\u00ed atendiendo a las historias nacionales y rasgos caracter\u00edsticos en cada caso. En todo caso, aqu\u00ed nos interesa responder a s\u00f3lo uno de los elementos de la caracterizaci\u00f3n: cu\u00e1n \u201cfascistas\u201d son las formaciones de extrema derecha. \u00bfQu\u00e9 alcances y qu\u00e9 l\u00edmites tiene el peligro que constituyen?<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, podr\u00edamos arrancar subrayando dos rasgos generales (distintivos tambi\u00e9n de la extrema derecha en el pasado): la traducci\u00f3n de <em>cierto p\u00e1nico a la p\u00e9rdida de sus adquisiciones entre las clases medias<\/em> (adquisiciones puestas en jaque por la globalizaci\u00f3n capitalista), as\u00ed como tambi\u00e9n la <em>orfandad pol\u00edtica de sectores de la clase obrera<\/em>; la falta de alternativas al mundo de hoy.<\/p>\n<p>Estos rasgos se conjungan en el Front Nacional de Francia, que es una de las formaciones de extrema derecha m\u00e1s importantes en Europa. En el balotaje presidencial de abril 2017 alcanz\u00f3 el 35% de los votos, su mayor cota hist\u00f3rica. Tambi\u00e9n el caso del AfD (Alternativ f\u00fcr Deutschland), una organizaci\u00f3n antiinmigrante, islam\u00f3foba, apologista del nazismo, que ingres\u00f3 en el Bundestag por la primera vez desde la posguerra con el 13% de los votos, transform\u00e1ndose en el tercer partido parlamentario, y que tuvo buena performance en las \u00faltimas elecciones municipales. No se trata de organizaciones con formaciones paramilitares (aunque hay grupos de extrema derecha en Francia con estas caracter\u00edsticas, incluso provenientes del mismo tronco que el FN hist\u00f3rico, pero m\u00e1s bien marginales). M\u00e1s bien, constituyen un fen\u00f3meno pol\u00edtico y pol\u00edtico-electoral.<\/p>\n<p>De todos modos, su mera existencia configura <em>un grave peligro que ser\u00eda un crimen menospreciar<\/em>; un fen\u00f3meno que expresa la polarizaci\u00f3n en un pa\u00eds de la importancia de Francia. Por otro lado, la tradici\u00f3n de extrema derecha en ese pa\u00eds es m\u00e1s que centenaria, con corrientes mon\u00e1rquicas, restauracionistas, reaccionarias, cat\u00f3licas, que vienen desde la Revoluci\u00f3n Francesa, con hitos hist\u00f3ricos como la campa\u00f1a contra Dreyfus a principios del siglo XX o el gobierno de Vichy durante la ocupaci\u00f3n nazi.<\/p>\n<p>Las formaciones de extrema derecha han venido fortaleci\u00e9ndose. Se han extendido internacionalmente (desde EEUU a las Filipinas, pasando por Italia, Francia, Alemania, pa\u00edses de Europa oriental, Medio Oriente, etc\u00e9tera), expresando en muchos casos un <em>cuestionamiento por derecha a la globalizaci\u00f3n<\/em>. Tambi\u00e9n se nutren de la bancarrota vergonzosa del neoreformismo tipo Syriza y la crisis de alternativas entre los trabajadores.<\/p>\n<p>Para abordar este nuevo fen\u00f3meno es un desaf\u00edo metodol\u00f3gico evitar las unilateralidades. Un primer error ser\u00eda desentenderse de los peligros que entra\u00f1an. En las corrientes objetivistas, vulgares, que s\u00f3lo ven las cosas yendo siempre e invariablemente \u201cpara arriba\u201d, la desestimaci\u00f3n de todo fen\u00f3meno que marque la gravedad de ciertos desarrollos es caracter\u00edstica. Una de las tareas obligatorias de las corrientes revolucionarias es tomar en serio los peligros. De ah\u00ed que en la actual coyuntura poner en pie <em>frentes \u00fanicos de lucha en las calles<\/em> para enfrentar y derrotar a las formaciones de extrema derecha es una de las tareas privilegiadas. Junto con esto, se trata de hacer una <em>campa\u00f1a pol\u00edtica sistem\u00e1tica<\/em> alertando que son enemigos de los explotados y oprimidos.<\/p>\n<p>Pero esta tarea requiere el esfuerzo sim\u00e9trico de <em>no impresionarse<\/em>, apreciando en su justa medida los alcances y l\u00edmites de estas formaciones. Cabe tomar nota de que, por el momento, en Europa occidental, EEUU y Latinoam\u00e9rica sus desarrollos se dan centralmente en el terreno pol\u00edtico y pol\u00edtico-electoral: no se trata a\u00fan en general de formaciones lisa y llanamente fascistas, con cuerpos francos o grupos de asalto en las calles, si bien formaciones como Alba Dorada en Grecia o los grupos nazi fascistas del \u201csector derecho\u201d en Ucrania s\u00ed organizan grupos activos de acci\u00f3n directa<strong>. <\/strong>Se trata, m\u00e1s bien, de fen\u00f3menos \u201cadaptados\u201d hasta cierto punto a los criterios de la democracia burguesa, que no movilizan sectores de masas. Pero que, de todas maneras, y atendiendo a la tendencia a una polarizaci\u00f3n creciente de los asuntos, constituyen un grave peligro que nos plantea estar alertas a su evoluci\u00f3n ulterior.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que haya que actuar desde ahora para neutralizarlos y combatir en las calles y en el terreno de la conciencia sus \u201ccantos de sirena\u201d reaccionarios: su pr\u00e9dica antiinmigrante, sus \u00e1ngulos mis\u00f3ginos y en contra la libertad sexual, su reivindicaci\u00f3n de las fuerzas armadas, su discurso contra el islam, etc\u00e9tera. Una batalla concreta es la que se presenta hoy en Brasil. Jair Bolsonaro, un ex capit\u00e1n del ej\u00e9rcito ultrarreaccionario, que va segundo en las encuestas y podr\u00eda pasar a la segunda vuelta electoral (aunque dif\u00edcilmente ganar la presidencia). Constituye un fen\u00f3meno nuevo, y no en cualquier pa\u00eds, sino en el m\u00e1s importante de Latinoam\u00e9rica (algo sin precedentes a esta escala).<\/p>\n<p>Al respecto, un art\u00edculo valioso pero impresionista es \u201cWilhelm Reich e o fascismo no presente\u201d (de Michel Goulart da Silva, Blog Convergencia, Esquerda on line), que se excede al sugerir cierta \u201caproximaci\u00f3n\u201d entre los contextos de la Alemania nazi y el Brasil de hoy. Hace esto inspir\u00e1ndose en Michel L\u00f6wy, que afirma unilateralmente el car\u00e1cter lisa y llanamente \u201cfascista\u201d de las formaciones de extrema derecha en Europa (\u201cDiez tesis sobre la extrema derecha\u201d). La nota aporta elementos para comprender las <em>relaciones no mec\u00e1nicas<\/em> entre crisis econ\u00f3mico-social y conciencia pol\u00edtica: \u201cReich, analizando la Alemania pre nazi, recuerda que el trabajador no es ni n\u00edtidamente reaccionario ni n\u00edtidamente revolucionario, sino que est\u00e1 enredado en las contradicciones entre tendencias reaccionarias y revolucionarias\u201d.<\/p>\n<p>Para una apreciaci\u00f3n equilibrada de estas formaciones tomaremos algunas definiciones del historiador Enzo Traverso. Se trata de un fen\u00f3meno que abarca situaciones muy diversas, entendiendo que experiencias como las de la extrema derecha integrista en Medio Oriente y Pakist\u00e1n o la extrema derecha hongkonesa, son distintas en muy variables grados respecto de las de Europa o Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Traverso establece una delimitaci\u00f3n entre el fascismo cl\u00e1sico y los fen\u00f3menos actuales, a los que caracteriza como <em>\u201cposfascistas\u201d<\/em>. Subraya que el ascenso de las \u201cderechas radicales\u201d es uno de los aspectos distintivos de la actual coyuntura internacional. El \u00e1mbito espec\u00edfico de su investigaci\u00f3n es EEUU y Europa. En este segundo continente, se\u00f1ala la necesidad de trazar una l\u00ednea entre los pa\u00edses de Europa occidental y oriental. En los primeros, ubica el rasgo espec\u00edfico m\u00e1s caracter\u00edstico en el rechazo a la inmigraci\u00f3n y la creaci\u00f3n del Islam como nuevo \u201cdemonio\u201d (am\u00e9n de los rasgos nacionalistas antieuropeos). En los segundos (salidos del antiguo \u201cbloque sovi\u00e9tico\u201d luego del viraje de 1989), identifica la creaci\u00f3n de condiciones para un renacimiento de los <em>nacionalismos de preguerra<\/em> de caracter\u00edsticas fascistoides, anticomunistas e, incluso, antisemitas, am\u00e9n de tocar tambi\u00e9n la cuerda antiimigrante). Ejemplo de esto son el partido h\u00fangaro Jobbik, el \u201cPartido de la Gran Rumania\u201d, Atak de Bulgaria, as\u00ed como partidos similares en las rep\u00fablicas balc\u00e1nicas y Ucrania, que se consideran \u201cherederos de los movimientos nacionalistas y\/o fascistas de los a\u00f1os 1930\u201d (Lowy, \u201cConservadurismo y extrema derecha en Europa y Brasil\u201d). Haciendo alarde de su voluntad de restituir en esos pa\u00edses una conciencia nacional (reaccionaria) reprimida durante cuatro decenios de hibernaci\u00f3n \u201csovi\u00e9tica\u201d, gozan de cierta legitimidad en el seno de la opini\u00f3n p\u00fablica. Traverso insiste que el Viejo Mundo <em>no hab\u00eda conocido un ascenso semejante de las derechas radicales desde la d\u00e9cada de 1930<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, agrega que no le parece correcta la caracterizaci\u00f3n de estos fen\u00f3menos como lisa y llanamente \u201cfascistas\u201d. Los identifica, m\u00e1s bien, como posfascistas, subrayando la necesidad de trazar analog\u00edas pero tambi\u00e9n diferencias: \u201cPensar el fascismo hoy significa tomar en consideraci\u00f3n las formas posibles de un fascismo del siglo XXI, no la reproducci\u00f3n de aquel que existi\u00f3 en la entreguerras\u201d. El posfascismo extrae su vitalidad de las crisis econ\u00f3micas y del agotamiento de las democracias liberales que han conducido a las clases populares a la abstenci\u00f3n electoral, y se identifican con las pol\u00edticas de autoridad. Su ascenso, con todo, ocurre en un contexto muy diferente de aquel que vio nacer al fascismo en las d\u00e9cadas de 1920-30.<\/p>\n<p>Otro autor afirma algo semejante: \u201cEl fascismo es un movimiento de masas organizado, e incluso armado, dispuesto a combatir al movimiento obrero (partidos y sindicatos) en la calle antes de tomar el poder, y de aplastarlo mediante una violencia masiva tras haber tomado el poder (instituyendo un Estado totalitario para hacerlo). La clase dominante no recurre a esta soluci\u00f3n extrema mientras su dominaci\u00f3n no haya sido amenazada por los trabajadores. <em>No existe una amenaza as\u00ed en los EEUU, hoy por lo menos<\/em>\u201d (Barry Sheppard, \u201cEl ascenso del trumpismo\u201d).<\/p>\n<p>El posfascismo est\u00e1 desprovisto del impulso vital y \u201cut\u00f3pico\u201d de sus ancestros; est\u00e1 <em>limitado por una temporalidad \u201cpresentista\u201d<\/em><strong>.<\/strong> Lejos de ser o presentarse como \u201crevolucionario\u201d, el posfascismo es profundamente <em>conservador<\/em><strong>.<\/strong> Se presenta como una \u201cmuralla\u201d frente a los enemigos que amenazan a la \u201cgente com\u00fan\u201d \u2013la mundializaci\u00f3n, el Islam, los inmigrantes, el terrorismo\u2013, y sus soluciones consisten siempre en <em>retornar al pasado<\/em>: retorno a la moneda nacional, reafirmaci\u00f3n de la soberan\u00eda, repliegue identitario, \u201cprotecci\u00f3n a la gente humilde\u201d que se siente \u201cextranjera en su patria\u201d, etc. El posfascismo no oculta su <em>pasi\u00f3n por la autoridad<\/em>: exige un poder fuerte, leyes de seguridad, la reintroducci\u00f3n de la pena de muerte, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>El problema en muchos casos es que las derechas radicales adquieren una suerte de <em>monopolio de la cr\u00edtica del \u201csistema\u201d<\/em>. Aunque, claro est\u00e1, no son la opci\u00f3n 1, ni 2, de las elites dominantes. Para que lo fueran, deber\u00edan tener lugar un derrumbe de los Estados establecidos y la instalaci\u00f3n de una inestabilidad permanente y generalizada. El hecho de que aparezcan como m\u00e1s \u201cradicales\u201d que la centroizquierda adocenada y reformista, atada a la legalidad, es un verdadero problema, porque \u00e9sta \u00faltima <em>ata las manos a los explotados y oprimidos en su acci\u00f3n <\/em>(como la presentaci\u00f3n de Lula ante la justicia sin llevar adelante una verdadera resistencia; una obra maestra del cretinismo institucional), y muchos de los sectores que se desmoralizan ante el deterioro de las condiciones de vida subproducto del capitalismo globalizado de hoy pueden entonces ser carne de ca\u00f1\u00f3n de las derechas radicales. En todo caso, est\u00e1 claro que el desborde de la legalidad y la democracia burguesa por parte de la izquierda revolucionaria tiene otros caminos y otras v\u00edas que las de la extrema derecha, como veremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: una de las principales tareas de la coyuntura es combatir y seguir estudiando estas formaciones que parecen haber llegado para quedarse, y que podr\u00edan radicalizarse conforme los elementos de polarizaci\u00f3n muestren una tendencia a profundizarse, al <em>desfondamiento del centro<\/em> y el fortalecimiento de los extremos.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>4.2 La persistencia de la rebeli\u00f3n popular<\/strong><\/p>\n<p>Como contraparte del punto anterior hay que subrayar la persistencia de la rebeli\u00f3n popular. Aunque no se trate del fen\u00f3meno dominante hoy, esta persistencia \u2013que se reitera una y otra vez\u2013 se evidencia en los cuatro puntos cardinales del globo: es <em>la forma que asumen los desbordes sociales cuando la situaci\u00f3n no da para m\u00e1s<\/em>.<\/p>\n<p>Por tomar ejemplos del \u00faltimo per\u00edodo tenemos los casos de las jornadas de diciembre en la Argentina, las explosiones populares en Nicaragua, Ir\u00e1n, Honduras, Armenia, Catalunya, Jordania, etc\u00e9tera; todas circunstancias que muestran un conjunto de caracter\u00edsticas comunes: la insurgencia desde abajo, su car\u00e1cter popular masivo, sus banderas democr\u00e1ticas y econ\u00f3mico-sociales, el hecho de que le cueste todav\u00eda asumir formas sociales de clase definidas (en el sentido de centralidad obrera, organismos de poder, partidos revolucionarios con influencia de masas y programas revolucionarios). En este sentido subrayemos que aun en ausencia de otros elementos de subjetividad, en el caso nicarag\u00fcense actual la aparici\u00f3n de formas de organizaci\u00f3n independientes, como sustituci\u00f3n de las intendencias y otros organismos oficiales, am\u00e9n de cierta organizaci\u00f3n de autodefensa, es una caracter\u00edstica presente y tambi\u00e9n visible en varios otros procesos.<\/p>\n<p><em>Cuanto irrumpe la bipolaridad, aparece la rebeli\u00f3n popular<\/em>. Apareci\u00f3 en Honduras contra el fraude electoral; apareci\u00f3 en Catalu\u00f1a defendiendo el derecho a la autodeterminaci\u00f3n; apareci\u00f3 en Ir\u00e1n contra la carest\u00eda de la vida; apareci\u00f3 en la Argentina en las jornadas de diciembre; por todas partes se evidencia la contratendencia al desaf\u00edo desde abajo.<\/p>\n<p>En la Argentina hubo en diciembre pasado una batalla campal con cientos de miles de trabajadores, j\u00f3venes, mujeres, de compa\u00f1eros y compa\u00f1eras. El trotskismo y nuestro partido estuvieron a la vanguardia de la pelea con sus banderas. El gobierno tard\u00f3 meses en reconstruir la Plaza Congreso.<\/p>\n<p>La persistencia de la rebeli\u00f3n popular es un factor tal que ser\u00eda ceguera pol\u00edtica may\u00fascula perder de vista. Con ella se dan una serie de fen\u00f3menos progresivos, contratendencias en el concierto internacional: el movimiento internacional de mujeres, las nuevas generaciones militantes, el surgimiento de una nueva clase obrera, las luchas democr\u00e1ticas: \u201cLa clase obrera est\u00e1 afectada, <em>pero no paralizada<\/em>. Este \u00faltimo a\u00f1o se han producido en Estados Unidos <em>movilizaciones de una amplitud sin igual desde hace mucho<\/em>: la <em>Women\u2019s March<\/em> del 20 de enero de 2017, las movilizaciones contra el decreto de Trump que prohib\u00eda la entrada en territorio americano a personas ciudadanas de siete pa\u00edses de mayor\u00eda musulmana y a las personas refugiadas, que han seguido a la derogaci\u00f3n del programa que permite a las personas <em>Dreamers<\/em>, j\u00f3venes sin papeles que entraron en los Estados Unidos cuando eran ni\u00f1os y ni\u00f1as, trabajar y estudiar legalmente, las manifestaciones contra la extrema derecha tras los acontecimientos de Charlottesville, etc\u00e9tera\u201d (Entrevista con el sindicalista Sherry Wolf, \u201cUn real potencial de resistencia\u201d).<\/p>\n<p>Desde ya que esto no niega el persistente baj\u00f3n en las luchas obreras en Estados Unidos. M\u00e1s all\u00e1 del reciente ascenso de importantes luchas docentes, tanto en este pa\u00eds como en Inglaterra, es sintom\u00e1tico el fen\u00f3meno de la ca\u00edda de los conflictos en los lugares de trabajo. Si entre 1947 y 1979 hubo un promedio anual de 303 huelgas \u201cimportantes\u201d (que implican 1.000 o m\u00e1s trabajadores), esa cifra se hundi\u00f3 a 50 o menos desde los a\u00f1os 90 (Doug Henwood, \u201cEEUU: La desaparici\u00f3n de la huelga\u201d).<\/p>\n<p>En Polonia, en la lucha en defensa del derecho al aborto, hace su aparici\u00f3n <em>una nueva generaci\u00f3n de mujeres y de la juventud en general<\/em>, joven y \u201cultra joven\u201d (al igual que en otros pa\u00edses). <em>Ni\u00f1os y ni\u00f1as que salen a militar<\/em>. No son simplemente j\u00f3venes: \u201cLas movilizaciones m\u00e1s importantes han estado organizadas por militantes de diversos grupos y organizaciones (\u2026), as\u00ed como sinn\u00famero de no organizados, con apenas 20 a\u00f1os y bajando a las calles por primera vez\u201d (Przemyslaw Wielgosz, \u201cNe pas galvauder la victorie remport\u00e9e contre le r\u00e9gime\u201d).<\/p>\n<p>Es algo que apreciamos tambi\u00e9n en nuestra corriente: j\u00f3venes de 17 o 18 a\u00f1os, una nueva generacion hace su entrada en escena. En Ir\u00e1n, entre el millar de personas arrestadas, el 95% eran menores de 25 a\u00f1os (Houshang S\u00e9p\u00e9hr, \u201cApr\u00e8s le tremblement de terre, le tremblement social\u201d).<\/p>\n<p>El movimiento internacional de mujeres, la nueva generaci\u00f3n militante, una generaci\u00f3n joven y muy joven, el surgimiento de una nueva clase obrera en muchos lugares y, en especial, en los grandes centros de acumulacion capitalista hoy, son todos temas que deben profundizarse y que hacen a las inmensas potencialidades por delante.<\/p>\n<p>Esta persistencia se anuda a otra cuesti\u00f3n tambi\u00e9n: las <em>tareas democr\u00e1ticas<\/em> y la necesidad de tener sensibilidad pol\u00edtica respecto de ellas, sin sectarismo, sin perder de vista su potencialidad movilizadora y disruptiva en relaci\u00f3n al giro reaccionario de los reg\u00edmenes. Y, al mismo tiempo, la capacidad de <em>conectarlas<\/em> con el resto de las tareas econ\u00f3mico-sociales y pol\u00edticas, con la <em>salida estrat\u00e9gica de la mano de la clase obrera<\/em>.<\/p>\n<p>Frente a la ofensiva reaccionaria y el ajuste, la <em>combinaci\u00f3n<\/em> de planteos democr\u00e1ticos con reivindicaciones de los explotados y oprimidos tiene una potencialidad tremenda. Porque, adem\u00e1s, muchas de las reivindicaciones democr\u00e1ticas y del movimiento de mujeres se encuentran en el centro de la escena en much\u00edsimos pa\u00edses, a las que debemos vincular con las perspectivas de la clase obrera, con la perspectiva socialista, sin quedar como planteos democr\u00e1ticos aislados. Este ida y vuelta es el abc de la pol\u00edtica revolucionaria en el actual per\u00edodo, que no se puede resolver mediante deslizamientos sectarios ni oportunistas, sino que requiere una <em>s\u00edntesis<\/em> que, como tal, siempre es <em>global<\/em>.<\/p>\n<p>Profundicemos algo m\u00e1s respecto de la pol\u00edtica hacia la democracia burguesa, un tema vital hoy tanto por las tendencias a socavar sus aspectos democr\u00e1ticos v\u00eda zarpazos reaccionarios como tambi\u00e9n por los peligros que exhiben muchas corrientes revolucionarias a la adaptaci\u00f3n oportunista a ella.<\/p>\n<p>Muchos analistas se\u00f1alan que, debido a la irrupci\u00f3n de las derechas radicales, la democracia burguesa aparece m\u00e1s cuestionada desde la derecha que desde la izquierda. Tenemos la impresi\u00f3n de que esto es m\u00e1s complejo. Es verdad que se la desaf\u00eda m\u00e1s abiertamente desde la extrema derecha que desde la centroizquierda, lo que deriva del cretinismo parlamentario y legalista de la centroizquierda, de su car\u00e1cter de formaciones puramente electorales (Syriza) y\/o su cretina profesi\u00f3n de fe institucional (Lula).<\/p>\n<p>Por otro lado, no se pueden desconocer las <em>presiones electoralistas y\/o institucionales<\/em> que genera el mayor peso pol\u00edtico-electoral alcanzado por distintas expresiones de la izquierda revolucionaria en el \u00faltimo per\u00edodo, lo cual es una conquista que debe manejarse sosteniendo las ense\u00f1anzas hist\u00f3ricas del marxismo revolucionario al respecto. En el caso europeo estas presiones se resuelven en una adaptaci\u00f3n lisa y llana al r\u00e9gimen como es el caso de Anticapitalistas en el seno de Podemos; en pa\u00edses como Brasil y la Argentina las cosas son m\u00e1s complejas. En este \u00faltimo pa\u00eds, la izquierda trotskista conserva su fisonom\u00eda revolucionaria, lo que no niega que estas presiones tambi\u00e9n se hagan presentes en determinados casos; ver al respecto nuestra elaboraci\u00f3n \u201cCuestiones de estrategia\u201d.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es verdad que la extrema izquierda no puede \u201cdesafiar\u201d de igual manera la democracia burguesa que la extrema derecha. Debe hacerlo de una manera que plantee la necesidad de que sea superada por una democracia <em>superior<\/em>: la <em>democracia directa de los explotados y oprimidos desde abajo<\/em>. Adem\u00e1s, existe internacionalmente un <em>elemento de desborde propio de las rebeliones populares<\/em>; incluso dando paso a experiencias de un fragmentario poder alternativo como es \u00faltimamente el caso de Nicaragua, m\u00e1s all\u00e1 de las confusiones en la conciencia popular.<\/p>\n<p>Frente al giro a la derecha de los reg\u00edmenes, no podemos salir a desafiarla de igual manera: <em>somos campeones de la defensa de las conquistas democr\u00e1ticas frente a los zarpazos reaccionarios<\/em>. Toda otra actitusd ser\u00eda un desastre pol\u00edtico. Pero el desarrollo de la experiencia, la lucha por esas tareas democr\u00e1ticas, puede abrir <em>elementos de autoorganizaci\u00f3n<\/em>. Ser campeones de las tareas democr\u00e1ticas puede llevar a acciones directas independientes, incluso con elementos de autodefensa. Y eso tambi\u00e9n es desborde de la democracia burguesa. No salimos a denunciar la democracia burguesa de la manera en que lo hace la extrema derecha, que cuestiona toda democracia. Pero impulsamos progresar en experiencias de acci\u00f3n directa que la superen.<\/p>\n<p>Es por esto que siguiendo las ense\u00f1anzas de Rosa Luxemburgo y el bolchevismo, una tarea obligatoria de los revolucionarios es llamar a la <em>desconfianza<\/em> en el parlamento (\u00a1una tarea m\u00e1s obligatoria a\u00fan si actuamos en \u00e9l!). Insistimos en que la clave de las conquistas pasa por la calle. Buscamos <em>desbordar las instituciones en la acci\u00f3n<\/em>, en la puesta en pie de <em>formas de organizaci\u00f3n alternativas<\/em>.<\/p>\n<p>Se trata de una tarea doble que pasa por combatir de manera implacable los \u201cEstados de excepci\u00f3n\u201d, los \u201cgolpes parlamentarios\u201d, y acciones semejantes de <em>socavamiento reaccionario<\/em> de la propia democracia burguesa, al tiempo que impulsamos que la institucionalidad sea <em>desbordada desde abajo<\/em>, en la acci\u00f3n.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>4.3 Alertas estructurales de la barbarie capitalista<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los aspectos se\u00f1alados, queremos enumerar aqu\u00ed una serie de cuestiones a desarrollar posteriormente: las \u201calertas estructurales\u201d de la actual din\u00e1mica capitalista, entre ellas las tendencias del sistema a la barbarie, que est\u00e1n <em>profundiz\u00e1ndose<\/em> en estos comienzos del siglo XXI. Se\u00f1alamos cuatro alertas estructurales: el problema ecol\u00f3gico, el migratorio, la desigualdad social creciente y el rearme militar. Esbozaremos someramente los dos primeros, dejando los otros para un pr\u00f3ximo documento.<\/p>\n<p>El problema ecol\u00f3gico es <em>una cuesti\u00f3n cada vez m\u00e1s dram\u00e1tica<\/em>. El cambio clim\u00e1tico es cada vez m\u00e1s perceptible, como as\u00ed tambi\u00e9n la imposibilidad del capitalismo de resolverlo. El capitalismo es un sistema competitivo cuyo objetivo es la ganancia; \u00e9se es su motor espec\u00edfico. En ese sentido, por m\u00e1s cumbres que se hagan, es dif\u00edcil ir m\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica.<\/p>\n<p>Esto se hace agudo con Trump en la presidencia de los EEUU; una figura portaestandarte del <em>negacionismo clim\u00e1tico <\/em>y representante casi directo de sectores capitalistas directamente ligados a la poluci\u00f3n ambiental (las industrias del carb\u00f3n, del petr\u00f3leo, del acero\u2026). Simult\u00e1neamente con estos desarrollos, ha crecido en los \u00faltimos a\u00f1os la sensibilidad respecto de los problemas del cambio clim\u00e1tico, bandera que est\u00e1n tomando los explotados y oprimidos en las m\u00e1s vastas regiones del globo. De ah\u00ed que tambi\u00e9n haya crecido, en la izquierda revolucionaria, la preocupaci\u00f3n por esta <em>din\u00e1mica adversa<\/em> que se hace cada vez m\u00e1s central en la perspectiva de la humanidad en este siglo XXI, as\u00ed como la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica al respecto.<\/p>\n<p>Existen dos premisas b\u00e1sicas, program\u00e1ticas, al respecto. La primera es que, m\u00e1s all\u00e1 de las presiones por \u201creformas\u201d, parece evidente que en ninguna otra tem\u00e1tica como en \u00e9sta la perspectiva revolucionaria se hace m\u00e1s necesaria, en la medida en que la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica cuestiona en su centro mismo la l\u00f3gica de un sistema cuyo \u00fanico vector es acumular ganancias sobre ganancias, sin importar si esto se hace sobre el cad\u00e1ver de la humanidad y de la naturaleza.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, otro desaf\u00edo program\u00e1tico de primer orden es c\u00f3mo lograr que las reivindicaciones ecol\u00f3gicas combinen con los problemas de los trabajadores. Es decir, no oponerlas sino encontrar un \u00e1ngulo que permita <em>asumir la cuesti\u00f3n desde la clase trabajadora<\/em>. Hay muchas tendencias ecologistas que tienden a escindir la problem\u00e1tica y a plantear la naturaleza por encima de las clases sociales. Se trata de una cuesti\u00f3n que, como otras no directamente clasistas, exige un esfuerzo de parte de los marxistas revolucionarios por <em>evitar un<\/em> <em>reduccionismo sectario<\/em>. Pero, tambi\u00e9n, <em>no adaptarse a una presi\u00f3n posmoderna<\/em>, que coloca a los trabajadores como \u201cun tema aparte\u201d, como si la problem\u00e1tica ambiental pudiera resolverse separada de las perspectivas de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>De \u00edndole m\u00e1s te\u00f3rica son los debates apasionantes alrededor de si hemos ingresado a una nueva era geol\u00f3gica (antropoceno o capitaloceno), caraterizada por la interacci\u00f3n de los seres humanos sobre la naturaleza. A nuestro modo de ver, el debate es \u00fatil a los efectos de entender que el actual desarrollo de las fuerzas productivas, en manos del capitalismo, tiene la potencialidad de revertirse negativamente sobre el planeta.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el problema no es el desarrollo de las fuerzas productivas como tales; el <em>inevitable sustrato material<\/em> de toda perspectiva emancipadora (socialista y comunista), sino en manos de qui\u00e9n est\u00e1n unas fuerzas productivas cuyas potencialidades liberadoras se multiplican, pero que tambi\u00e9n revierten contra la humanidad y la naturaleza en la medida en que no sean liberadas con la revoluci\u00f3n socialista. Se trata, entonces, de una problem\u00e1tica que ha adquirido status universal, y que tenemos atraso en abordar.<\/p>\n<p>Otro alerta estructural es la crisis migratoria. Desde Marx sabemos que los flujos de poblaci\u00f3n siguen a los de la acumulaci\u00f3n; las leyes de la poblacion est\u00e1n estrechamente vinculadas a las de la acumulaci\u00f3n capitalista. Por eso, no es casual que los flujos migratorios sigan hacia los polos m\u00e1s fuertes y\/o din\u00e1micos de la acumulaci\u00f3n capitalista. La barbarie en \u00c1frica, en Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico, en el Este europeo, en Medio Oriente, lleva a millones a apilarse en la frontera sur de los Estados Unidos, a embarcarse en el Mediterr\u00e1neo, incluso a buscar el territorio chino para encontrar una \u201csalvaci\u00f3n\u201d, un futuro que no encuentran en su casa.<\/p>\n<p>Son conocidas las cat\u00e1strofes sociales y econ\u00f3micas de pa\u00edses como Honduras, Guatemala, M\u00e9xico, los pa\u00edses del Norte de Africa, Siria, etc\u00e9tera, que llevan a la expulsi\u00f3n de sus poblaciones trabajadoras. Por experiencia de la corriente y propia del autor, conocemos en profundidad la situaci\u00f3n de Honduras, un pa\u00eds con su econom\u00eda quebrada y uno de los tantos pa\u00edses donde el mayor ingreso de divisas proviene de las remesas de d\u00f3lares del exterior; esto es, un pa\u00eds que lisa y llanamente <em>exporta fuerza de trabajo<\/em>.<\/p>\n<p>Pero el drama no termina ah\u00ed. Debido a la permanencia mayormente ilegal en los Estados Unidos, las familias no pueden volver a reunirse. El padre (o la madre) va en busca de trabajo a EEUU y, como est\u00e1 ilegal, no puede retornar; no puede ir de visita a su pa\u00eds de origen. Y no estamos hablando de un par de a\u00f1os. Hablamos de circunstancias que cristalizan a lo largo de dos o tres d\u00e9cadas y, en el \u00ednterin, poco queda de dicha familia. Son much\u00edsimos los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolecentes que no conocen a sus padres.<\/p>\n<p><em>El fen\u00f3meno migratorio es connatural al capitalismo<\/em>. Los flujos migratorios acompa\u00f1aron a comienzos del siglo XX las historias de \u00e9xito de Estados Unidos o Sudam\u00e9rica; las generaciones de campesinos irlandeses, espa\u00f1oles, italianos, etc\u00e9tera, huyendo de sus pa\u00edses a \u201chacerse la \u00c1merica\u201d. Tambien, los flujos migratorios desde Rusia y Europa oriental (poblaci\u00f3n jud\u00eda y no jud\u00eda), hacia Europa occidental o Am\u00e9rica como un todo en la misma \u00e9poca. O, en la segunda posguerra, migraciones masivas como la turca para colaborar con la reconstrucci\u00f3n de Alemania, sin olvidar los pa\u00edses metropolitanos sedes de un gran imperio, como Inglaterra y Francia.<\/p>\n<p>El tema actualmente es que con la crisis del 2008 se ha acentuado la restricci\u00f3n en los pa\u00edses de destino al arribo migratorio. Sus pa\u00edses y regiones expulsan anualmente cientos de miles o millones. Pero la crisis econ\u00f3mico-social del capitalismo neoliberal globalizado ha dado lugar al ascenso de formaciones de derecha y extrema derecha, que <em>hacen de los inmigrantes los chivos expiatorios de la crisis capitalista<\/em>.<\/p>\n<p>Esto es lo que ha planteado el tema en el centro de la agenda en los \u00faltimos a\u00f1os; se trata de una suerte de \u201colla a presi\u00f3n\u201d donde los flujos migratorios se multiplican por la falta de expectativas de vida en sus pa\u00edses de origen. Y las naciones que deber\u00edan ser receptoras de estas nuevas poblaciones migrantes endurecen sus pol\u00edticas de una manera que ha transformado al tema migratorio en uno de los aspectos de barbarie capitalista m\u00e1s caracter\u00edsticos.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que el populismo de derecha y extrema derecha como el de Trump tiene este perfil reaccionario antiinmigrante como portaestandarte, en un pa\u00eds como EEUU donde la poblaci\u00f3n de origen latino alcanza ya los 50 millones (su segunda poblaci\u00f3n m\u00e1s importante). En otros textos abordamos esta cuesti\u00f3n caracter\u00edstica del capitalismo de hoy, otro de los alertas estructurales de la barbarie capitalista y de este mundo que tiende a la polarizaci\u00f3n creciente bajo un sistema que toma como enemigos y rehenes a los inmigrantes. Una experiencia directa reciente de nuestra corriente con el tema es la participaci\u00f3n en los \u201cencierros\u201d que est\u00e1n ocurriendo al cierre de esta edici\u00f3n en Barcelona.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> Cuando se reinicia la experiencia hist\u00f3rica<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ser\u00eda un error dar una definicion unilateral del actual ciclo mundial que perdiera de vista que, m\u00e1s all\u00e1 de las dificultades, vivimos un <em>reinicio de la experiencia hist\u00f3rica de los explotados y oprimidos<\/em>. El ciclo internacional est\u00e1 abierto. Ser\u00eda un error cristalizar un proceso que no lo est\u00e1, que supone un combate. Cuando le hablamos a la militancia, le hablamos a compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que militan, que luchan. Y si uno se pone a llorar con la \u201cderrota\u201d, el retroceso, el giro a la derecha, no arma una corriente de luchadores: arma un club de llorones y lloronas. Porque <em>toda lectura militante es interesada<\/em>.<\/p>\n<p>Si perdemos de vista los puntos de apoyo para pelear, si damos por cerrados procesos que est\u00e1n abiertos, desarmamos o justificamos cualquier cosa (lo m\u00e1s com\u00fan es toda variedad de posibilismos), porque se habr\u00eda \u201ccerrado\u201d la \u00e9poca revolucionaria. <em>As\u00ed no se construye nada<\/em>; se cae en el liquidacionismo.<\/p>\n<p>El mundo est\u00e1 hoy en un movimiento infernal. No hay relaci\u00f3n sociopol\u00edtica, geopol\u00edtica o social que no est\u00e9 fluctuando, que est\u00e9 solidificada: no hay nada cristalizado. No hay fen\u00f3meno o acontecimiento desencadenado: est\u00e1 todo desencaden\u00e1ndose: \u201cLa \u2018fluidez\u2019 es la cualidad de los l\u00edquidos y los gases (\u2026), este continuo e irrecuperable cambio de posici\u00f3n (\u2026) constituye un flujo (\u2026). Hasta aqu\u00ed lo que dice la <em>Encyclopaedia Britannica<\/em>, en una entrada que apuesta a explicar la \u2018fluidez\u2019 como una met\u00e1fora regente de la etapa actual de la era moderna\u201d, nos dice Zygmunt Bauman en el pr\u00f3logo a su famoso libro <em>Modernidad l\u00edquida<\/em>, atrapando un elemento de actualidad.<\/p>\n<p>Se vive una acumulaci\u00f3n de contradicciones. <em>Nada est\u00e1 desencadenado; todo est\u00e1 desencaden\u00e1ndose<\/em>. \u00bfY c\u00f3mo se hace para atrapar esa circunstancia en una definici\u00f3n dial\u00e9ctica, din\u00e1mica? Veamos: \u201cLa arena m\u00e1s fluida en el sistema-mundo moderno, que est\u00e1 en crisis estructural, es posiblemente la arena geopol\u00edtica. Ning\u00fan pa\u00eds llega, ni de cerca, a dominar esta arena. El \u00faltimo poder hegem\u00f3nico, Estados Unidos, ha actuado durante mucho tiempo como un gigante indefenso. Puede destruir, pero no controlar la situaci\u00f3n. A\u00fan proclama reglas esperando que el resto [de los pa\u00edses] las cumplan, pero puede ser y es ignorado\u201d (I. Wallerstein).<\/p>\n<p>En muchos pa\u00edses las relaciones de fuerzas <em>no est\u00e1n resueltas<\/em>. En la Argentina, Francia e incluso Brasil, las relaciones de fuerzas siguen abiertas. Por ejemplo, la Argentina est\u00e1 ahora ante una nueva prueba de fuerzas con el ajuste brutal del FMI. Y en Francia pasa algo similar con el intento de Macron de liquidar el convenio ferroviario. En Brasil se vive una coyuntura reaccionaria, pero la reforma jubilatoria no pas\u00f3 y el paro camionero introdujo una fuerte crisis en el gobierno de Temer.<\/p>\n<p>La \u201cbipolaridad\u201d que venimos identificando, los fen\u00f3menos que rebotan a derecha e izquierda, atrapan una tendencia profunda que permite <em>comprender mejor el mundo<\/em>. Se trata de <em>una definici\u00f3n m\u00e1s dial\u00e9ctica<\/em> que si afirm\u00e1ramos solamente el \u201cgiro a la derecha\u201d, o si defini\u00e9ramos que \u201ctodo va para adelante\u201d, como hacen las corrientes objetivistas. Atrapa una <em>dial\u00e9ctica de los acontecimientos<\/em> que tiene su paradoja tambi\u00e9n, el hecho que nada se estabilice del todo, aunque no resuelva por s\u00ed misma la crisis de alternativas subsistente, que sigue siendo una grave hipoteca para los desarrollos.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis que no capte las tendencias y contratendencias de la actual coyuntura mundial fallar\u00eda por la base. Las coyunturas se hacen de temporalidades variadas; son una suma, una resultante particular, espec\u00edfica, moment\u00e1nea, de muchas <em>temporalidades superpuestas<\/em>. El marxismo opera con varias escalas de tiempo combinadas. No es cuesti\u00f3n de una apreciaci\u00f3n mec\u00e1nica del \u201ctiempo pol\u00edtico\u201d, sino de entender c\u00f3mo se combinan las dimensiones temporales y espaciales, <em>c\u00f3mo se combinan los distintos planos de las relaciones de fuerza<\/em>, desde las m\u00e1s hist\u00f3ricas a las m\u00e1s coyunturales; c\u00f3mo opera en cada caso concreto una s\u00edntesis de \u00e9stas (cf. nuestro <em>Ciencia y arte de la politica revolucionaria<\/em>).<\/p>\n<p>A modo de ejemplo, volvamos sobre la extrema derecha en Europa oriental. Su proyecto nacionalista estaba vinculado al fascismo, pero se hundi\u00f3 con \u00b4rste. Sin embargo, la degeneraci\u00f3n stalinista aliment\u00f3 sus ra\u00edces populares tanto con los horrores de los a\u00f1os 30 (la hambruna en Ucrania que costara la vida a 6 millones de campesinos, por ejemplo), como durante su dominio sobre estos pa\u00edses en la segunda posguerra.<\/p>\n<p>Se superpone en ellos, entonces, una temporalidad que viene de esta experiencia hist\u00f3rica con otra que se forja hoy, contempor\u00e1neamente, en la vivencia del capitalismo neoliberal, dando como resultante el ascenso de estas formaciones \u201cantiliberales\u201d y \u201canticomunistas\u201d de extrema derecha. Porque en estos pa\u00edses, si se quiere, el <em>agujero negro de la crisis de alternativas<\/em> es m\u00e1s profundo y dram\u00e1tico que en otros.<\/p>\n<p>Se trata de una temporalidad larga vinculada a los desastres del Estado burocr\u00e1tico. Una temporalidad presente en la actual situaci\u00f3n mundial, en muchos lugares. Por ejemplo, en Hong Kong con los movimientos nativistas antichinos. En este caso, subproducto de la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica de una revoluci\u00f3n anticapitalista real.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina est\u00e1 la crisis de Cuba y la hipoteca que va a configurar Venezuela seguramente. Sin embargo, no se trata de una hipoteca que vaya a tener una profundidad similar, porque la vivencia de la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica fue generalizada en Europa oriental, la ex URSS y China. No obstante, cuidado con menospreciar los efectos adversos que est\u00e1 teniendo la bancarrota del chavismo: \u201cEste discurso [sobre la cat\u00e1strofe del chavismo y Maduro] ha calado muy hondo en grandes sectores sociales [de Colombia], la clase media e incluso en sectores m\u00e1s bajos econ\u00f3micamente, que temen que un gobierno diferente al autoritario y \u2018defensor de las buenas costumbres\u2019 [tipo Uribe] les expropie sus pocos enseres\u201d (\u201cColombia. Las elecciones presidenciales\u201d, John Castellanos, www.socialismo-o-barbarie.org).<\/p>\n<p>Se combinan temporalidades distintas, tendencias y contratendencias. Pero el abordaje esc\u00e9ptico s\u00f3lo ve las tendencias adversas y no logra descubrir las <em>contratendencias din\u00e1micas<\/em>; la inmensa riqueza del actual <em>despertar de los explotados y oprimidos<\/em>. Son contratendencias en varios \u00f3rdenes. El surgimiento de <em>una nueva clase obrera<\/em> masiva en vastas partes del globo es una de ellas. La aparici\u00f3n de una nueva clase obrera como factor material no se traduce, mec\u00e1nicamente, en una \u201cclase para s\u00ed\u201d con conciencia y organizaci\u00f3n independiente, como estableciera cl\u00e1sicamente Marx. Pero una clase obrera con 200 o 300 millones (China) plantea una <em>potencialidad estrat\u00e9gica<\/em>. Hay que ser materialistas: la experiencia, a trav\u00e9s de mil y un caminos, forja, puede forjar, la conciencia<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>China es una paradoja tremenda, una revoluci\u00f3n anticapitalista que crea las condiciones de un \u00e9xito capitalista. Una de las cuestiones m\u00e1s apasionantes hoy en China es la <em>recreaci\u00f3n de un proletariado universal<\/em>. No existe creaci\u00f3n mayor de un proletariado a comienzos de este siglo XXI. Aqu\u00ed se podr\u00e1n sumar luego otros pa\u00edses como India e, incluso, un continente que se anticipa va a concentrar un proletariado descomunal, \u00c1frica. Pero hoy ese desarrollo pasa centralmente por China<\/p>\n<p>La din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n capitalista recrea un proletariado que es imposible que sea, en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, un aut\u00f3mata. Son trabajadores que viven, sufren, pelean, van acumulando experiencias, sacando conclusiones. \u201cTodo ser humano es fil\u00f3sofo\u201d, dec\u00eda agudamente Gramsci. Es decir, va haci\u00e9ndose una composici\u00f3n de lugar. Y \u00e9sa es la base material del reinicio de la experiencia que estamos viviendo. Porque se trata de seres humanos que luchan, que empiezan a <em>evaluar cr\u00edticamente sus condiciones de existencia<\/em>.<\/p>\n<p>Y son cientos de millones, lo que es un problema estrat\u00e9gico de magnitud: \u201cNuestro foco es la creaci\u00f3n de una clase obrera china en un r\u00e9gimen laboral de dormitorio. La enormemente concentrada naturaleza de la espacialidad del trabajo y la residencia se tranforma en un campo de batalla para luchar por sus derechos\u201d (Jenny Chan y Ngai Pun, \u201cThe Spatial Politics of Labor in China: Life, Labor, and a New Generation of Migrants Workers\u201d, www.reserchgate.net).<\/p>\n<p>Perder de vista estas potencialidades s\u00f3lo puede llevar a una reca\u00edda en an\u00e1lisis derrotistas: \u201cLo m\u00e1s que obvio es que los y las revolucionarias <em>no nos encontramos en un momento de optimismo<\/em>. Lo que queda del movimiento obrero no se encuentra a la ofensiva revolucionaria, sino m\u00e1s bien en una posici\u00f3n de <em>defensismo brutal tras d\u00e9cadas de derrotas<\/em>. Las experiencias sobran, pero se han traducido en <em>lecciones negativas<\/em> para las clases populares, no en avances de conciencia y organizaci\u00f3n\u201d (Ernesto M. D\u00edaz, en <em>Viento Sur<\/em>).<\/p>\n<p>\u00bfNinguna acumulaci\u00f3n de experiencias? \u00bfS\u00f3lo ense\u00f1anzas negativas? Se trata de un abordaje unilateral, derrotista, justificador de las orientaciones oportunistas que hacen parte de la mayor\u00eda de la IV mandelista; un abordaje equivocado y completamente ciego a la acumulaci\u00f3n de experiencias que ha comenzado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, que se<em> expresa en las tendencias a la rebeli\u00f3n popular<\/em>. La tarea que tenemos por delante es la contraria: <em>recrear una comprensi\u00f3n del mundo que sirva para pelear<\/em>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong> La pelea por la conciencia de las nuevas generaciones<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Nada de lo anterior significa que estemos frente a tareas sencillas. Un elemento a abordar es la pelea por las conciencia de las nuevas generaciones: \u00bfc\u00f3mo reestablecer el hilo de continuidad con las luchas del siglo pasado? Ocurre que con el giro al nuevo siglo, <em>muchos de los vasos comunicantes con la experiencia del siglo pasado se rompieron<\/em>. Y no se trat\u00f3 de cualquier experiencia, sino de la epopeya del siglo m\u00e1s revolucionario de la humanidad. Un siglo donde comenz\u00f3 a abrirse la puerta hacia la transici\u00f3n socialista, que guarda <em>un tesoro de experiencias sin igual<\/em>, que deben ser recuperadas cr\u00edticamente en la pelea por relanzar la batalla por el socialismo.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno podr\u00edamos identificarlo con la p\u00e9rdida de \u201cconciencia hist\u00f3rica\u201d que se aprecia entre las nuevas generaciones: el \u201ccretinismo hist\u00f3rico\u201d de las nuevas camadas que est\u00e1n protagonizando el recomienzo de la experiencia de lucha. El fallecido historiador Eric Hobsbawm, el antr\u00f3pologo Marc Aug\u00e9, Enzo Traverso y muchos otros autores dan cuenta del fen\u00f3meno:\u00a0<em>la ruptura en la continuidad de la experiencia<\/em> respecto de las luchas y vivencias de las generaciones pasadas. El pasaje del siglo XX al XXI constituy\u00f3 una suerte de \u201cborr\u00f3n y cuenta nueva\u201d en materia hist\u00f3rica, un fen\u00f3meno que se resuelve en la adoraci\u00f3n del presente como \u00fanica dimensi\u00f3n de la temporalidad, una suerte de abolici\u00f3n de la historia misma: \u201cEl hombre actual vive en una especie de <em>hipertrofia del presente<\/em>\u201d,\u00a0afirma Marc Aug\u00e9.<\/p>\n<p>La base material de esta ruptura en la experiencia la podemos encontrar en dos dimensiones que no son id\u00e9nticas pero tienen una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica. Con la mundializaci\u00f3n econ\u00f3mica, las deslocalizaciones fabriles, el desarrollo de un nuevo proletariado en China y, en general, en los nuevos centros de acumulaci\u00f3n capitalista,\u00a0lo que se aprecia es\u00a0una ruptura de la experiencia transmitida en los lugares de trabajo<a name=\"_ftnref1\"><\/a>. Traverso diferencia el concepto de \u201cexperiencia transmitida\u201d (la que pasa de una generaci\u00f3n a otra) del de \u201cexperiencia vivida\u201d (la que un sujeto experimenta en tiempo presente).<\/p>\n<p>Desde ya que esta dimensi\u00f3n no es absoluta; existen m\u00faltiples ejemplos donde la experiencia se transmite. Sin embargo, el desempleo de masas que campea en muchos pa\u00edses, sobre todo entre la juventud,\u00a0alter\u00f3 la transmisi\u00f3n \u201cnormal\u201d de la experiencia en los lugares de trabajo e introdujo un <em>hiato<\/em> en ella en m\u00faltiples planos, desde el \u201csaber hacer\u201d laboral, hasta las experiencias de lucha y organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero junto con este fen\u00f3meno \u201cmaterial\u201d nos interesa abordar tambi\u00e9n lo que podr\u00edamos llamar el <em>corte en la transmisi\u00f3n de la experiencia hist\u00f3rica<\/em>. Desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn\u00a0se cort\u00f3 la memoria hist\u00f3rica respecto de las luchas emancipadoras del pasado, que fueron arrojadas al tacho de basura del \u201ctotalitarismo\u201d. Es obvio que en cada pa\u00eds o regi\u00f3n esta circunstancia es diversa. Es m\u00e1s aguda, sin duda alguna, en aquellos pa\u00edses que pasaron por experiencias no capitalistas, cuya poblaci\u00f3n no encuentra forma de <em>darle\u00a0unidad\u00a0a las vivencias del siglo pasado<\/em>.<\/p>\n<p>Traverso es agudo cuando se\u00f1ala que las vivencias en la ex URSS, la memoria hist\u00f3rica de la vida, se ha fragmentado: \u201cLa memoria del stalinismo es profundamente\u00a0heterog\u00e9nea, porque es a la vez memoria de la Revoluci\u00f3n y del Gulag, de la \u2018gran guerra patri\u00f3tica\u2019 y de la opresi\u00f3n burocr\u00e1tica\u201d (<em>El pasado, instrucciones de uso<\/em>). Esta \u201cheterogeneidad\u201d de la memoria es a la vez causa y consecuencia de esa falta de\u00a0unidad, de s\u00edntesis de la experiencia.<\/p>\n<p>El autor de este informe hizo a\u00f1os atr\u00e1s una experiencia respecto de esta \u201cmemoria heterog\u00e9nea\u201d que no encuentra s\u00edntesis hablando con un taxista en la ciudad de Cluj, Rumania. Al interrogarlo sobre Ceaucescu, el \u00faltimo dictador al frente del pa\u00eds bajo el Estado burocr\u00e1tico, la respuesta fue de repudio. Pero a la hora de contestar acerca de c\u00f3mo era la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, el taxista respondi\u00f3 que era \u201cmejor que hoy\u201d\u2026<\/p>\n<p>Un problema similar se observa en China. Una conciencia nost\u00e1lgica de las viejas \u201cseguridades\u201d (laborales y otras) se encuentra entre los trabajadores estatales jubilados que gozaron de amplios beneficios antes de ser despedidos en masa con el paso al capitalismo. Ahora bien, entre las nuevas generaciones no parece haber rastro de esto. C\u00f3mo est\u00e1 integrada la experiencia de la China no capitalista en su \u201cconciencia hist\u00f3rica\u201d, es dif\u00edcil saberlo (aunque Au Loong-Yu subraya el <em>desprestigio del mao\u00edsmo<\/em>).<\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n es clara: el peso del elemento <em>nacionalista<\/em> en China emerge como una forma de \u201cconciencia sustituta\u201d para la burocracia del PCCh. La conciencia nacionalista fue un rasgo caracter\u00edstico de China a lo largo de todo el siglo pasado; un rasgo progresivo en tanto China estaba sometida, m\u00e1s all\u00e1 de que el mao\u00edsmo lo utilizara para opacar la conciencia de clase, propiamente socialista. Pero ese rasgo hoy no tiene que ver hoy d\u00eda con un pa\u00eds dependiente y semicolonial, sino con un \u201cimperialismo en construcci\u00f3n\u201d, lo que es muy diferente.<\/p>\n<p>El interrogante es c\u00f3mo\u00a0integrar\u00a0los elementos no capitalistas y\/o \u201cigualitarios\u201d heredados de la revoluci\u00f3n de 1949 (bajo la camisa de fuerza y las deformaciones introducidas por la burocracia mao\u00edsta), con las vivencias y conciencia del presente de un inmenso proletariado de 400 o 500 millones de miembros sometidos a condiciones de s\u00faper explotaci\u00f3n, pasaportes internos (<em>hukou<\/em>), y la ausencia de derechos de sindicalizaci\u00f3n: \u201cLa creaci\u00f3n de un sistema laboral dual vino propiciada por el r\u00e9gimen del <em>hukou<\/em>, un mecanismo de asignaci\u00f3n de residencia bastante antiguo, anterior incluso a la revoluci\u00f3n de 1949, en que los individuos se clasifican como residentes rurales o urbanos (\u2026). El an\u00e1lisis que realiza Au Loong-Yu de la lucha de clases en la era posterior a Tiananmen, se centra en la continuidad del sistema <em>hukou<\/em> como factor de divisi\u00f3n de la clase trabajadora [\u00a1factor de divisi\u00f3n que prosigui\u00f3 durante el mao\u00edsmo! RS]. El sistema <em>hukou<\/em>, o registro de domicilio, tiene una historia de m\u00e1s de 2.000 a\u00f1os en China, habi\u00e9ndose creado en la \u00e9poca imperial como medio de control social\u201d (Rousset: \u201cChina. Ascenso y crisis emergente\u201d).<\/p>\n<p>En todo caso, si esta no integraci\u00f3n de la conciencia hist\u00f3rica ocurre en los ex pa\u00edses no capitalistas,\u00a0el fen\u00f3meno se extiende y generaliza entre las nuevas generaciones forjadas en un capitalismo sin contendiente social. De ah\u00ed la p\u00e9rdida de \u201cdimensi\u00f3n hist\u00f3rica\u201d con la que se vive; la crisis de alternativas en medio de la cual emergen a la vida pol\u00edtica las nuevas generaciones: \u201cDurante muchos siglos, el tiempo fue portador de esperanza. \u2018Del futuro los hombres esperaron serenidad, evoluci\u00f3n, maduraci\u00f3n, progreso, crecimiento o revoluci\u00f3n\u2019. Pero eso se termin\u00f3. Para el antrop\u00f3logo Marc Aug\u00e9, en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, <em>el porvenir pr\u00e1cticamente ha desaparecido<\/em>: \u2018un <em>presente inm\u00f3vil<\/em> se abati\u00f3 sobre el mundo, desmantelando el horizonte de la historia\u2019\u201d (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, 22-5-15).<\/p>\n<p>La pelea por el relanzamiento de la perspectiva socialista en este nuevo siglo no es una abstracci\u00f3n, sino una muy concreta <em>necesidad<\/em> para que las nuevas generaciones se eleven <em>m\u00e1s all\u00e1 del posibilismo<\/em>; para que la \u201cbipolaridad\u201d encuentre una perspectiva pol\u00edtica transformadora; para la <em>reconstrucci\u00f3n<\/em> <em>de una conciencia socialista de los explotados y oprimidos<\/em>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><strong> La izquierda: \u00bfpartidos \u201camplios\u201d o partidos de vanguardia?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Veamos ahora la cuestion de las nuevas formaciones reformistas, que hemos abordado en otros documentos. Podr\u00eda decirse que est\u00e1n presentes como contracara o expresion bipolar de las formaciones de derecha y extrema derecha. Sin embargo, no est\u00e1n en un momento de proyecci\u00f3n exitosa como la de algunos a\u00f1os atr\u00e1s; pesa la derrota de Syriza, el hundimiento ignominoso de todas y cada una de las expectativas que hab\u00eda despertado.<\/p>\n<p>De todas maneras, Corbyn en Inglaterra, Sanders en Estados Unidos o Podemos en Espa\u00f1a siguen siendo \u201chistorias de \u00e9xito\u201d; el grado de radicalizaci\u00f3n de amplios sectores de vanguardia no ha llegado al punto ya de que sean f\u00e1cilmente desbordables por la izquierda.<\/p>\n<p>Sin embargo, nos interesa aqu\u00ed dedicarnos a la problem\u00e1tica de las organizaciones revolucionarias. El reciente congreso del mandelismo ha ratificado la construcci\u00f3n de \u201cpartidos amplios\u201d (sin delimitaci\u00f3n entre reforma y revoluci\u00f3n), bajo el eufemismo de \u201cpartidos que sirvan a la lucha de clases\u201d, como si los partidos de vanguardia no sirvieran a tales efectos o fueran puramente \u201cpropagand\u00edsticos\u201d.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n es una falsedad completa. La orientaci\u00f3n que viene siguiendo esta corriente desde los a\u00f1os 90 no solamente est\u00e1 basada en premisas falsas, sino que es un total fracaso. La premisa falsa es la afirmaci\u00f3n de que como la \u00e9poca actual \u201cno ser\u00eda revolucionaria\u201d, no tendr\u00eda caso construir partidos de vanguardia. Pero esta premisa no solamente es equivocada, sino que el mundo que viene es dif\u00edcil imagin\u00e1rselo como sin crisis, guerras y revoluciones. Creemos haber demostrado en este texto que las premisas materiales y pol\u00edticas para un escenario de ese tipo est\u00e1n creciendo.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, tampoco es cierto que estos partidos reformistas son \u201c\u00fatiles\u201d a las luchas de los explotados y oprimidos. La velocidad de su adaptaci\u00f3n a las reglas de juego del sistema es pasmosa y, por lo dem\u00e1s, no est\u00e1 demostrado que de estos partidos est\u00e9n emergiendo alas izquierdas. Las realidades no son todas iguales; algunas experiencias, como el caso del PSOL en Brasil, est\u00e1n cumpliendo un rol mediador progresivo. Pero el problema no son las t\u00e1cticas que en cada caso correspondan para una construcci\u00f3n revolucionaria, sino<em> haber renegado estrat\u00e9gicamente de la construcci\u00f3n de organizaciones revolucionarias<\/em>.<\/p>\n<p>Se trata de una definici\u00f3n que separa la construcci\u00f3n actual de las perspectivas de una organizaci\u00f3n revolucionaria y que, por lo tanto, niega estrat\u00e9gicamente la pertinencia del partido revolucionario, lo que es una unilateralidad completa y, quiz\u00e1, el peor error de esta corriente internacional que, constructivamente, sigue abocado a una <em>orientaci\u00f3n liquidacionista.<\/em> Est\u00e1 claro que las cegueras anal\u00edticas a reconocer las potencialidades que entra\u00f1a la situaci\u00f3n mundial se trasladan a la orientaci\u00f3n pol\u00edtica y constructiva<\/p>\n<p>Esos supuestos partidos \u201c\u00fatiles a la lucha de clases\u201d <em>no demuestran serlo<\/em>; mientras tanto, pa\u00edses como la Argentina son <em>laboratorios<\/em> de una construcci\u00f3n exitosa de partidos de vanguardia revolucionarios, como es el caso ya se\u00f1alado del FIT y el Nuevo MAS. Pero incluso en otros pa\u00edses se muestran \u00e9xitos en la construcci\u00f3n de organizaciones revolucionarias, hasta por el hecho de que todas las formaciones neoreformistas est\u00e1n en el lodo del posibilismo, lo que abre oportunidades constructivas en todas partes.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que la Argentina sea un <em>pa\u00eds pol\u00edtico <\/em>por antonomasia (Francia tambi\u00e9n, pero el NPA va de crisis en crisis), con enormes tradiciones de lucha y muy favorable hoy a las corrientes de la izquierda revolucionaria, tampoco creemos que sea un \u201cexotismo\u201d. La misma fluidez de los desarrollos, la misma fragilidad en las identidades pol\u00edticas, la misma \u201cporosidad\u201d que demostr\u00f3 una campa\u00f1a electoral como la de Philippe Poutou en Francia muestra que crece el espacio pol\u00edtico y las posibilidades para la izquierda revolucionaria. Tambi\u00e9n en pa\u00edses del mundo anglosaj\u00f3n se manifiesta este fen\u00f3meno, aunque de manera m\u00e1s fragmentaria. Hay un arco iris pol\u00edtico que va desde el \u201cprogresismo\u201d, el nuevo reformismo m\u00e1s de derecha, al reformismo m\u00e1s de izquierda. Y el reformismo m\u00e1s de izquierda (podr\u00eda ser el caso del PSOL) se empieza a \u201csolapar\u201d con las corrientes revolucionarias.<\/p>\n<p>Otra cosa es el caso del NPA en Francia. Se trata, finalmente, de un partido trotskista con tendencias, en crisis pero que no ha desaparecido. La campa\u00f1a presidencial de Philipe Poutou fue exitosa, aunque tuviera pocos votos. En este terreno existe en Francia un problema que no hay en la Argentina: el sistema electoral, mucho m\u00e1s restrictivo, hace casi imposible consagrar diputados, lo que a su vez impide cristalizar relaciones pol\u00edtico-electorales. De esto aprendimos much\u00edsimo en la Argentina, donde se est\u00e1 acumulando una experiencia estrat\u00e9gica para el trotskismo sin antecedentes en las \u00faltimas d\u00e9cadas, quiz\u00e1 actualmente la experiencia m\u00e1s importante del trotskismo internacional, con mayor acumulaci\u00f3n de experiencias.<\/p>\n<p>Entonces, existe en la actualidad una <em>mayor \u201cporosidad\u201d para la izquierda revolucionaria<\/em>, aunque es verdad que debe haber una \u201cacumulaci\u00f3n primitiva trotskista\u201d para poder aprovecharlo. Sin acumulaci\u00f3n previa, no se puede aprovechar el fen\u00f3meno. Adem\u00e1s, hay que saber apreciar las tendencias din\u00e1micas de la realidad. Sin eso, lo que se tiene es un arco que va del derrotismo al liquidacionismo (un peligro real para muchas corrientes en la actualidad, y no s\u00f3lo europeas).<\/p>\n<p>Alertamos frente a una lectura unilateral de los desarrollos, que enfatice los elementos de retroceso existentes (que son reales), pero pierde de vista el reinicio de la experiencia hist\u00f3rica de los explotados y oprimidos que se est\u00e1 viviendo, as\u00ed como tambi\u00e9n la acumulaci\u00f3n de experiencias que significa el ciclo de rebeliones populares. Si s\u00f3lo se ven derrotas, se renuncia a la construcci\u00f3n de partidos militantes, revolucionarios. Pero si se aprecian los desarrollos estrat\u00e9gicamente, <em>la construcci\u00f3n de fuertes partidos de vanguardia centrados en la lucha de clases es una tarea actual<\/em><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><strong> Prepararnos para una lucha de clases m\u00e1s dura<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Veamos ahora las cuestiones de orientaci\u00f3n. Uno de los aspectos que se desprenden del informe es preparar a la corriente para el escenario de <em>una lucha de clases m\u00e1s directa,<\/em> <em>m\u00e1s polarizada<\/em>. Est\u00e1 por delante una combinaci\u00f3n m\u00e1s rica entre la mediaci\u00f3n electoral (en la cual hay que participar <em>obligatoriamente<\/em>) y la lucha de clases directa.<\/p>\n<p>En cierta medida, corresponde alertar que este escenario implicar\u00e1 una suerte de \u201cchoque\u201d entre la nueva generaci\u00f3n militante y la lucha de clases. La nueva generaci\u00f3n quiz\u00e1 reguee un poco por detr\u00e1s si las cosas se ponen duras, dado que est\u00e1 a\u00fan determinada por el influjo del posmodernismo, del contexto \u201clight\u201d, de un mundo que es actual, pero que est\u00e1 quedando atr\u00e1s. Esta nueva generaci\u00f3n, \u201cde repente\u201d, se ver\u00e1 enfrentada con un escenario de <em>grandes choques de clases<\/em>. Esto tendr\u00e1, simult\u00e1neamente, el valor estrat\u00e9gico de configurarse como <em>una forja militante real<\/em> que ya est\u00e1n viviendo nuestras organizaciones, configur\u00e1ndose cada d\u00eda m\u00e1s como una militancia aguerrida, militante.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo de la orientaci\u00f3n es <em>sostener nuestra sensibilidad con los nuevos fen\u00f3menos<\/em>, el movimiento de mujeres, las nuevas generaciones militantes, las tareas democr\u00e1ticas, reafirmando a la vez un trabajo de largo aliento, estrat\u00e9gico, por<em> hacer pie entre porciones crecientes de los trabajadores<\/em> (entre las nuevas generaciones obreras).<\/p>\n<p>Otro plano de esto mismo es la combinaci\u00f3n de las tareas pol\u00edtico-electorales (legalidades nacionales, figuras, medios), de enorme importancia hoy para la proyecci\u00f3n pol\u00edtica de nuestro partidos a m\u00e1s amplios sectores, al tiempo que preparamos a la militancia para un escenario de lucha de clases m\u00e1s duro, m\u00e1s directo. La corriente y el partido deben asumir las tareas democr\u00e1ticas y electorales sin ning\u00fan sectarismo, junto con pasar a la acci\u00f3n directa en cada caso que corresponda; <em>no existen compartimentos estancos entre ambos planos<\/em>.<\/p>\n<p>Dentro de este contexto hay una serie de cuestiones a establecer. Una, la importancia de las <em>tareas democr\u00e1ticas<\/em>.<\/p>\n<p>Dos, la sensibilidad con los <em>fen\u00f3menos din\u00e1micos<\/em> (el movimiento de mujeres, las cuestiones de la juventud). Tres, la <em>unidad de acci\u00f3n para enfrentar los ajustes y zarpazos reaccionarios<\/em>. No hay que ser sectarios; hay que saber practicar la unidad de acci\u00f3n cuando corresponda, al igual que el frente \u00fanico, aunque \u00e9ste sea m\u00e1s complejo y requiera una elaboraci\u00f3n espec\u00edfica que a\u00fan nos debemos.<\/p>\n<p>Cuarto, la<em> apuesta estrat\u00e9gica hacia la nueva generaci\u00f3n obrera<\/em> implica participar en todas las experiencias de la nueva generaci\u00f3n trabajadora, como es el caso de la experiencia acumulada por nuestra corriente en la Argentina en dur\u00edsimos conflictos como Gestamp, el neum\u00e1tico y much\u00edsimos otros. Esos conflictos plantearon la recuperaci\u00f3n de los m\u00e9todos de lucha hist\u00f3ricos de los trabajadores y la importancia estrat\u00e9gica de la democracia obrera, importancia desestimada por las dem\u00e1s corrientes.<\/p>\n<p>Quinto, es necesario <em>participar en las elecciones<\/em> y buscar la legalidad nacional de nuestros grupos all\u00ed donde ya estemos maduros para dar ese salto. Y parte de esto mismo es <em>tener acceso a los medios<\/em> de comunicaci\u00f3n de masas. Se trata de un veh\u00edculo fundamental para salir del ostracismo, de la marginalidad; hasta cierto punto los medios \u201creemplazan\u201d el no tener parlamentarios. Sin figuras pol\u00edticas, elecciones y medios, no se sale del ostracismo. <em>Este rubro es de una potencialidad inmensa hoy para la izquierda revolucionaria<\/em>, porque proyecta una \u201csombra\u201d con un alcance mucho mayor de lo que llega el trotskismo en forma organizada (y al mismo tiempo debe ser, obligatoriamente, una palanca para nuestra construcci\u00f3n org\u00e1nica). Esto tiene que ver con el mundo de hoy, con la b\u00fasqueda de nuevas figuras. Una renovaci\u00f3n que, si bien no es de clase, puede ser encarnada por j\u00f3venes figuras de la izquierda como es, en el caso del Nuevo MAS, Manuela Casta\u00f1eira, un caso de \u00e9xito ascendente. Son cuestiones que requieren un abordaje que no sea idiota ni sectario, con sensibilidad pol\u00edtica y que, al mismo tiempo, no pierda de vista que se viene una lucha de clases m\u00e1s dura, m\u00e1s directa, para la cual debemos prepararnos (ver al respecto la extraordinaria participaci\u00f3n del partido argentino en las jornadas de diciembre en Buenos Aires).<\/p>\n<p>Sexto, dar continuidad a la <em>elaboraci\u00f3n marxista de la corriente<\/em>; que se ha ganado un lugar de privilegio entre ellas y est\u00e1 aportando angulos reales a la reflexi\u00f3n estrat\u00e9gica del marxismo revolucionario. Existe un cierto revival de la elaboraci\u00f3n marxista; los centenarios y bicentenarios se suceden y son ocasi\u00f3n de reelaboraciones, discusiones, debates. Incluso Internet est\u00e1 contribuyendo a esto, al facilitar un mayor intercambio entre elaboraciones de diversos pa\u00edses y regiones.<\/p>\n<p>En fin, se trata de un conjunto de tareas en un contexto apasionante que plantea a las corrientes revolucionarias la posibilidad concreta de ir a un salto hist\u00f3rico en nuestra experiencia si logramos llevar a cabo una construcci\u00f3n revolucionaria, militante.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><strong> Hacia un fortalecimiento de nuestra corriente<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Antes de terminar nuestro informe queremos reiterar una cuesti\u00f3n de enorme importancia invisibilizada en otras corrientes: <em>donde el trotskismo hace pie, se abre<\/em> <em>un espacio pol\u00edtico in\u00e9dito<\/em>. Posiblemente \u00e9sta sea una visi\u00f3n sesgada por la Argentina, pero tambi\u00e9n es probable que refleje algo m\u00e1s universal, que sea otra de las contratendencias en obra. Existe una \u201cporosidad\u201d novedosa para la izquierda revolucionaria, algo que es parte de este fen\u00f3meno de bipolarizaci\u00f3n a derecha e izquierda.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que en la Argentina se trata de un fen\u00f3meno categ\u00f3rico. Las figuras del trotskismo argentino: Nicol\u00e1s del Ca\u00f1o, N\u00e9stor Pitrola, Miriam Bregman, Manuela Casta\u00f1eira y otras son conocidas y respetadas, con un lugar bastante destacado en la arena pol\u00edtica y una presencia literalmente cotidiana en los medios masivos de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Claro que la presencia pol\u00edtica y electoral no tiene igual peso en materia org\u00e1nica. Existe <em>una enorme desigualdad entre la \u201csombra\u201d que se proyecta en materia de medios o pol\u00edtico-electoral y la construcci\u00f3n real<\/em> en el seno de la clase obrera. Pero aun as\u00ed es un hecho que la izquierda argentina est\u00e1 a la vanguardia de la mayor\u00eda de las causas que emergen desde abajo; que vive un proceso de acumulaci\u00f3n constante que no se ha cortado y que no ha tenido derrotas de significaci\u00f3n en la \u00faltima d\u00e9cada y media. S\u00ed ha tenido derrotas, sobre todo en el seno de la vanguardia obrera, pero no puede decirse que signifiquen la quiebra de la experiencia en curso. Han sido, m\u00e1s bien, fuertes retrocesos, pero que no coartan en general las posibilidades de acumulaci\u00f3n de fuerzas en el seno de los trabajadores.<\/p>\n<p>En todo caso <em>nuestra corriente internacional viene fortaleci\u00e9ndose<\/em> en todas partes donde est\u00e1 asentada; cada grupo muestra progresos a partir del punto de partida de su desarrollo. Existe un sinn\u00famero de elementos que abonan y demuestran ese avance, desde la maduraci\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica y estrat\u00e9gica de la corriente a una acumulaci\u00f3n de experiencias en variados planos.<\/p>\n<p>La experiencia constructiva del Nuevo MAS en la Argentina, que, arrancando de muy atr\u00e1s respecto de las ptras fuerzas de izquierda, se viene afirmando cada vez m\u00e1s pol\u00edtica y constructivamente, con una personalidad propia, aparece como evidente para cualquier apreciaci\u00f3n objetiva. La figura de Manuela Casta\u00f1eira, la experiencia de Las Rojas, la nueva generaci\u00f3n militante, la extensi\u00f3n nacional del partido, las valiososimas experiencias realizadas en la recomposici\u00f3n obrera, el conjunto de aciertos pol\u00edticos, son elementos destacables de un partido que <em>est\u00e1 acumulando condiciones para un salto cualitativo<\/em>.<\/p>\n<p>A su nivel, algo similar ocurre en otros n\u00facleos de nuestra corriente internacional, como es el caso del NPS en Costa Rica, Socialismo o Barbarie Brasil y SoB Europa (Espa\u00f1a y Francia), donde en cada caso los grupos parecen acercarse a <em>un nuevo umbral de desarrollo<\/em>. Incluso en un pa\u00eds tan duro como Honduras el n\u00facleo de nuestra corriente se est\u00e1 consolidando.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de este n\u00famero doble de nuestra revista es la expresi\u00f3n de una creciente maduraci\u00f3n te\u00f3rica y estrat\u00e9gica de una corriente que se est\u00e1 fortaleciendo a ojos vista, y apunta a constituirse en una corriente internacional de verdadera importancia en el mediano plazo.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/p>\n<p>AA.VV.: \u201cCapitalist globalization, imperialisms, geopolitical chaos and their implications\u201d, International Viewpoint, 17-4-17.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cSocial upheavals, fightbacks and alternatives\u201d, <em>International Viewpoint<\/em>, 27-7-17.<\/p>\n<p>AA.VV.: \u201cSobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica mundial\u201d, MAIS, Brasil, abril 2017.<\/p>\n<p>Agamben, Giorgio: <em>Estado de excepci\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2014.<\/p>\n<p>Artous, Hac, Gonz\u00e1lez y Salama, <em>Naturaleza y forma del Estado capitalista<\/em>, Buenos Aires, Herramienta, 2016.<\/p>\n<p>Bauman, Zygmunt: <em>Modernidad l\u00edquida<\/em>, pr\u00f3logo, Buenos Aires, FCE, 2000.<\/p>\n<p>Budgen, Sebastian: \u201cDaniel Bensa\u00efd, 1946-2010\u201d, Viento Sur.<\/p>\n<p>Callinicos, Alex: \u201cTrump gets serious\u201d, <em>International Socialism<\/em> 158.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cMorbid symptoms\u201d, <em>International Socialism<\/em> 156.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cCorbyn justified, May humbled, the left advances\u201d, <em>International Socialism<\/em> 155.<\/p>\n<p>Castellanos, John: \u201cColombia. Las elecciones presidenciales\u201d, www.socialismo-o-barbarie.org.<\/p>\n<p>Chan, Jenny y Pun, Ngai: \u201cThe Spatial Politics of Labor in China: Life, Labor, and a New Generation of Migrants Workers\u201d, www.reserchgate.net, enero 2013.<\/p>\n<p>D\u00edaz, Ernesto M.: \u201c17\u00ba Congreso de la IV Internacional. Trabajar para revertir el caos mundial\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 8-3-18.<\/p>\n<p>Goulart da Silva, Michel: \u201cWilhelm Reich e o fascismo no presente\u201d, Blog Convergencia, esquerda on line.<\/p>\n<p>Henwood, Doug: \u201cEEUU: La desaparici\u00f3n de la huelga\u201d, sinpermiso, 15-2-18.<\/p>\n<p>Klein, Angela: \u201cAfter the German election\u201d, <em>International Viewpoint<\/em>, 4-10-17.<\/p>\n<p>Kopani, Jhony: \u201cCelebrating 45 years visiting China\u201d, mimeo.<\/p>\n<p>Kouvelakis, Stathis: \u201cEntrevista sobre Macron, Le Pen, la crisis social y la izquierda\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 15-5-17.<\/p>\n<p>La Botz, Dan: \u201cEl monstruo se instala en la Casa Blanca, el pueblo protesta\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 28-1-17.<\/p>\n<p>Lee, Robin: \u201cEntrevista a Au Loong-Yu. En el vig\u00e9simo aniversario de la reunifici\u00f3n con China\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 7-7-17.<\/p>\n<p>L\u00f6wy, Michel: \u201cDiez tesis sobre la extrema derecha\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 10-6-14.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cConservadorismo e extrema-direita na Europa e no Brasil\u201d.<\/p>\n<p>Rojo, Jos\u00e9 Luis: \u201cUn demagogo llega a la presidencia de EEUU\u201d, peri\u00f3dico <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 405.<\/p>\n<p>Roberts, Michael: \u201cEconom\u00eda mundial: d\u00edas soleados seguidos de tormenta\u201d, sinpermiso, 11-10-17.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cXi toma el control total del futuro de China\u201d, sinpermiso, 5-11-17.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cLas razones subyacentes de la Larga Depresi\u00f3n\u201d, sinpermiso, 17-2-18.<\/p>\n<p>Rousset, Pierre: \u201c\u00bfQu\u00e9 implicaciones puede tener la elecci\u00f3n de Donald Trump?\u201d, Viento Sur, 3-3-17<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cCrisis Corea del Norte-EEUU La inestabilidad geopol\u00edtica y la proliferaci\u00f3n nuclear\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 16-10-17.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cCorea y la crisis del nordeste asi\u00e1tico\u201d, Viento sur, n\u00aa152, junio 2017.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cChina. Ascenso y crisis emergente\u201d, reportaje de Pierre Rousset a Au Loong-Yu, Viento sur, 25\/04\/15.<\/p>\n<p>Ram\u00edrez, Roberto: \u201cCrisis de hegemon\u00eda yanqui en la geopol\u00edtica mundial. Una multipolaridad muy desigual\u201d, <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 30\/31.<\/p>\n<p>S\u00e1enz, Roberto: \u201cMarx, Trotsky y Mandel. El debate sobre las perspectivas hist\u00f3ricas del capitalismo\u201d, <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 30\/31.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cEl ascenso de los pa\u00edses BRIC, la decadencia relativa de EEUU y los problemas de la acumulaci\u00f3n. Perspectivas del capitalismo a comienzos del siglo XXI\u201d, www.socialismo-o-barbarie.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 <em>Ciencia y arte de la pol\u00edtica revolucionaria<\/em>, www.socialismo-o-barbarie.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cCuestiones de estrategia\u201d, www.socialismo-o-barbarie.org.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 <em>La tarea de rescate de la revoluci\u00f3n. Siglo XX y dial\u00e9ctica hist\u00f3rica<\/em>, Buenos Aires, Gallo Rojo, s\/f.<\/p>\n<p>S\u00e9p\u00e9hr, Houshang: \u201cApr\u00e8s le tremblement de terre, le tremblement social\u201d, <em>Inprecor<\/em> 647, enero 2018.<\/p>\n<p>Soler, Antonio Carlos: \u201cBrasil. Una situaci\u00f3n de definiciones pol\u00edticas estructurales\u201d, www.socialismo-o-barbarie.org.<\/p>\n<p>Sheppard, Barry: \u201cLa ascensi\u00f3n del trumpismo\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 7-1-17.<\/p>\n<p>Traverso, Enzo: <em>Las nuevas caras de la derecha<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2018.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 \u201cEspectros del fascismo. Pensar las derechas radicales en el siglo XXI\u201d, <em>Herramienta<\/em>.<\/p>\n<p>\u2013\u2013\u2013\u2013 <em>El pasado, instrucciones de uso<\/em>, Buenos Aires, Prometeo, 2017.<\/p>\n<p>Upchurch, Martin: \u201c\u00bfIs globalisation finished?, <em>International Socialism<\/em> 157, invierno 2018.<\/p>\n<p>Wallerstein, Immanuel: \u201cGeopol\u00edtica del siglo XXI: fluidez en todas partes\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 27-2-18.<\/p>\n<p>Wielgosz, Przemyslaw: \u201cNe pas galvauder la victorie remport\u00e9e contre le r\u00e9gime\u201d, <em>Inprecor<\/em>.<\/p>\n<p>Wolf, Sherry: \u201cUn real potencial de resistencia\u201d, <em>Viento Sur<\/em>, 26-1-18.<\/p>\n<p>Yu, Au Loong: \u201cLui Xiaobo, \u2018un m\u00e1rtir, un hombre de gran coraje moral, ha muerto\u2019, liberen a Lui Xia\u201d, <em>Inprecor<\/em>, 642\/643, agosto-septiembre 2017.<\/p>\n<p>Yunes, Marcelo: \u201cEstado y perspectivas de la econom\u00eda mundial\u201d, en esta edici\u00f3n.<\/p>\n<ol>\n<li>La cita completa se refiere a Francia y reza as\u00ed: \u201c\u00bfDir\u00edas que estamos siendo testigos no simplemente de una derechizaci\u00f3n sino de una polarizaci\u00f3n de la sociedad francesa, como hemos visto en otros lugares? \u2018Totalmente. La tendencia dominante es la polarizaci\u00f3n y a un nivel de tensi\u00f3n sin precedentes en la sociedad francesa en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Si lees la prensa, te das cuenta de que hay mucho enojo y han aparecido divisiones encarnizadas, incluso en familias o entre amigos\u2019\u201d (Feyzi Ismail, \u201cEntrevista a Stathis Kouvelakis sobre Macron, Le Pen, la crisis social y la izquierda\u201d). P5<\/li>\n<li>Muchos de los desarrollos en los asuntos humanos son no intencionales (o en contra de las intenciones iniciales). Si est\u00e1 claro que la globalizaci\u00f3n benefici\u00f3 a los EEUU durante un largo per\u00edodo, las fuerzas econ\u00f3micas, sociales y geopol\u00edticas puestas en acci\u00f3n, y que ning\u00fan gobierno (por m\u00e1s fuerte que sea) puede controlar, pueden revertirse, posteriormente, contra aqu\u00e9l que las puso en marcha o les dio v\u00eda libre. Esto es lo que parece estar ocurriendo hoy con Estados Unidos en materia econ\u00f3mica y geoestrat\u00e9gica. P15<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver en .PDF Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional Un mundo marcado por el giro a la derecha, la crisis econ\u00f3mica,\u00a0las tensiones geopol\u00edticas y la \u201cbipolaridad\u201d social y pol\u00edtica Roberto S\u00e1enz Presentamos a continuaci\u00f3n el informe oral editado sobre la coyuntura mundial presentado oportunamente en la conferencia internacional la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie de febrero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":11580,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1643,95],"tags":[1801,35],"class_list":{"0":"post-11588","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-revista-socialismo-o-barbarie","8":"category-situacion-mundial","9":"tag-revista-sob-32-33","10":"tag-roberto-saenz"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional - Giro a la derecha, crisis econ\u00f3mica, tensiones geopol\u00edticas y \u201cbipolaridad\u201d social y pol\u00edtica - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=11588\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional - Giro a la derecha, crisis econ\u00f3mica, tensiones geopol\u00edticas y \u201cbipolaridad\u201d social y pol\u00edtica - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Ver en .PDF Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional Un mundo marcado por el giro a la derecha, la crisis econ\u00f3mica,\u00a0las tensiones geopol\u00edticas y la \u201cbipolaridad\u201d social y pol\u00edtica Roberto S\u00e1enz Presentamos a continuaci\u00f3n el informe oral editado sobre la coyuntura mundial presentado oportunamente en la conferencia internacional la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie de febrero [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=11588\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-08-09T22:04:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T02:06:27+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tapa-1.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"479\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"648\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"120 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=11588#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=11588\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Apuntes sobre la situaci\u00f3n internacional &#8211; 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