{"id":11974,"date":"2004-04-01T20:36:05","date_gmt":"2004-04-01T23:36:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=11974"},"modified":"2019-11-19T23:09:15","modified_gmt":"2019-11-20T02:09:15","slug":"critica-del-romanticismo-anticapitalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=11974","title":{"rendered":"Cr\u00edtica del romanticismo \u201canticapitalista\u201d"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><span style=\"color: #006666; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><u>Despu\u00e9s de Octubre, relanzar el socialismo revolucionario<\/u><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Cr\u00edtica del romanticismo \u201canticapitalista\u201d<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><i>\u201cEn general, se dir\u00eda que en Bolivia se produce una suerte de concentraci\u00f3n tr\u00e1gica de los problemas culturales e hist\u00f3ricos de Am\u00e9rica Latina y que se trata de un pa\u00eds que sin cesar se sit\u00faa en el recodo donde los hechos se suceden, para convocarlos, para descifrarlos y agitarlos. No es un pa\u00eds apacible y, por el contrario, se puede decir que ni siquiera es un pa\u00eds\u00a0<b>natural<\/b>, porque aqu\u00ed nada es f\u00e1cil y parece todo tener el contenido de un reto; pero su exigencia, su desventura, la facilidad con que se compromete y concierta las marchas un\u00e1nimes hace ahora un modo de ser. Su dificultad es tambi\u00e9n su mejor gloria\u201d\u00a0<\/i><i>&#8211;\u00a0<\/i>Zavaleta Mercado, La formaci\u00f3n de la conciencia nacional<span lang=\"ES-AR\">\u00a0&#8211;<\/span>\u00a0(1)<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><i>Por Roberto S\u00e1enz<br \/>\nSocialismo o Barbarie, revista N\u00ba 16, abril 2004<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La lucha socialista en el contexto del imperialismo ha incluido a lo largo de todo el siglo XX reivindicaciones en los pa\u00edses coloniales de unidad nacional e independencia de sus respectivas metr\u00f3polis. Ha proclamado siempre la vigencia del derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos oprimidos. Los obreros, \u201carrastrando tras de s\u00ed\u201d (Trotsky) a los campesinos, deb\u00edan combinar en una revoluci\u00f3n permanente las tareas modernizadoras nacionales, democr\u00e1tico-burguesas, la expropiaci\u00f3n y toma del poder en un \u201ceslab\u00f3n d\u00e9bil\u201d nacional, con tareas socialistas internacionalistas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfEsta vigente esto hoy en Bolivia en el proceso revolucionario en curso? S\u00ed, lo est\u00e1, pero bajo una<i>\u00a0forma complejizada<\/i>, dificultad<i>\u00a0<\/i>que hay que reconocer para no afirmarse dogm\u00e1ticamente sino de manera verdaderamente revolucionaria. Esto es esencial en las actuales condiciones de Bolivia, que\u00a0<i>no son\u00a0<\/i>las de la revoluci\u00f3n de 1952, cuando la centralidad de los trabajadores se daba por sentada. Por eso, el proceso boliviano no simplemente \u201creestablece temas abandonados\u201d (2) sino que\u00a0<i>relanza el debate estrat\u00e9gico\u00a0<\/i>en las nuevas condiciones, con nuevas dificultades y potencialidades.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De ah\u00ed la tan fuerte emergencia de la\u00a0<i>cuesti\u00f3n ind\u00edgena<\/i>, que exige un abordaje desde el marxismo revolucionario y la clase trabajadora sin recaer en el<i>\u00a0indigenismo,<\/i>\u00a0como es el caso de los intelectuales de moda en Bolivia. Esto es, no retroceder a la\u00a0<i>tesis rom\u00e1ntica\u00a0<\/i>por excelencia, seg\u00fan la cual las fuerzas antisistema centralmente provendr\u00edan\u00a0<i>por fuera<\/i>del proletariado.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este es el debate estrat\u00e9gico planteado hoy en el proceso revolucionario boliviano: \u00bfc\u00f3mo reestablecer el lugar central de la clase trabajadora en alianza con el resto de los explotados y oprimidos, luego de la debacle de 1985 (3) y del fracaso del proceso de la revoluci\u00f3n de 1952? (4) Discusi\u00f3n que hace parte del debate abierto en la vanguardia en las nuevas condiciones de la lucha a comienzos del siglo XXI: en particular con la emergencia del movimiento anticapitalista a nivel mundial, el proceso del Argentinazo de 2001 y, m\u00e1s recientemente, acerca de la\u00a0<i>din\u00e1mica de clases<\/i>\u00a0del Octubre boliviano en 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Nuestro objetivo es, tambi\u00e9n, ayudar a\u00a0<i>relanzar la tradici\u00f3n del socialismo revolucionario en la propia Bolivia<\/i>\u00a0en el actual proceso, que creemos es de extrema necesidad (5).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>Modernidad (trunca), romanticismo y marxismo<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La barbarie capitalista al ingreso al siglo XXI ha puesto en discusi\u00f3n el legado no s\u00f3lo del mismo capitalismo,\u00a0<i>sino la consideraci\u00f3n del concepto m\u00e1s abarcador de modernidad.<\/i>\u00a0En particular, esto es muy visible en\u00a0<i>la base<\/i>\u00a0de la crisis actual en Bolivia. Lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n no es s\u00f3lo el balance del ciclo neoliberal desde la 21.060 (6) en adelante. Es algo m\u00e1s de conjunto:\u00a0<i>la crisis del ciclo total de la revoluci\u00f3n de 1952<\/i>\u00a0y del proyecto \u201cmodernizador\u201d (trunco, por sus l\u00edmites burgueses) que ella encarn\u00f3 (7).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed, la paradoja es que Bolivia, sin haber llegado a constituirse plenamente como pa\u00eds capitalista (aunque lo es en su forma dominante), ya est\u00e1 destruido. Esta es la tremenda contradicci\u00f3n que se vive en las entra\u00f1as de la crisis del pa\u00eds, lo que ha dado pie al desarrollo de las concepciones en boga en la vanguardia y los movimientos sociales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Concepciones que se inspiran en las corrientes hist\u00f3ricas \u201crom\u00e1nticas\u201d de oposici\u00f3n al capitalismo, paradas desde la perspectiva de\u00a0<i>reivindicar las formas de trabajo y de vida precapitalistas<\/i>. Esta corriente (originada hacia finales del siglo XVIII) incluy\u00f3 manifestaciones no s\u00f3lo art\u00edsticas y culturales (que son las que el vocablo evoca en primer t\u00e9rmino), sino econ\u00f3micas y pol\u00edticas, desde todo el arco de izquierda a derecha. Se vuelve a presentar hoy con fuerza en Am\u00e9rica Latina, en condiciones del desarrollo de elementos de barbarie capitalista. Siguiendo un trabajo de Lenin, podemos decir que : \u201cLos deseos de los rom\u00e1nticos son muy buenos (&#8230;). Su conciencia de las contradicciones del capitalismo los coloca por encima de los optimistas ciegos que niegan estas contradicciones. Y si se califica a Sismondi de reaccionario, no es por haber querido regresar a la Edad Media, es porque en sus aspiraciones concretas \u2018comparaba el presente con el pasado\u2019 y\u00a0<i>no con el futuro<\/i>, porque \u2018demostraba las eternas necesidades de la sociedad\u2019 mediante \u2018las ruinas\u2019 y no mediante las\u00a0<i>tendencias del desarrollo moderno<\/i>\u00a0(&#8230;) lo que lo lleva a elegir\u00a0<i>medios<\/i>\u00a0(para la consecuci\u00f3n de fines muy loables) que en la pr\u00e1ctica no pueden ser eficaces, que no pueden satisfacer m\u00e1s que al peque\u00f1o productor\u201d (8).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Una nueva versi\u00f3n de esto est\u00e1 en boga hoy en Bolivia, producto de que en el pa\u00eds siguen imperando formas de vida\u00a0<i>pre-modernas<\/i>\u00a0y mestizas\/h\u00edbridas producto del fracaso de la modernizaci\u00f3n capitalista. Estas formas precapitalistas conviven con las formas dominantes de un capitalismo en crisis pero que aun as\u00ed\u00a0<i>le imprime el sentido general al conjunto de la formaci\u00f3n social.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esto ha dado lugar al desarrollo de concepciones como las del influyente intelectual \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera (9) que llega a decir que la mayor parte de la poblaci\u00f3n estar\u00eda sometida a relaciones sociales\u00a0<i>no capitalistas.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Citaremos\u00a0<i>in extenso<\/i>: \u201cEn Bolivia, se puede afirmar que existen cuatro grandes reg\u00edmenes civilizatorios. Estas cuatro civilizaciones ser\u00edan:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">a) La moderna industrial, que abarca a personas que, poseedoras de una racionalidad pr\u00e1ctica eminentemente mercantil y acumulativa han atravesado proceso de individuaci\u00f3n, de desarrollo comunitario tradicional, viven la separaci\u00f3n de lo pol\u00edtico respecto a lo econ\u00f3mico y asientan el fundamento de sus condiciones de existencia, como actor dominante o subordinado, en actividades laborales como la miner\u00eda y manufactura industrial, la banca, el gran comercio, los servicios p\u00fablicos, el transporte con sus respectivos circuitos de acumulaci\u00f3n e intercambio directamente mercantil de productos, bienes y fuerza de trabajo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">b) El segundo r\u00e9gimen civilizatorio es la econom\u00eda y cultura organizada en torno a la actividad mercantil simple de tipo dom\u00e9stico, artesanal o campesino; son portadores de una racionalidad gremial o corporativa y poseen un r\u00e9gimen de instituciones pol\u00edticas basadas en la coalici\u00f3n normada de peque\u00f1os propietarios mercantiles. Una buena parte de la llamada informalidad, de los artesanos y los peque\u00f1os campesinos parcelarios corresponden a este segmento social.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">c) En tercer lugar, esta la civilizaci\u00f3n comunal, con sus procedimientos tecnol\u00f3gicos fundados en las fuerza de masa, en la gesti\u00f3n de la tierra familiar y comunal, en la fusi\u00f3n entre actividad econ\u00f3mica y pol\u00edtica, con sus propias autoridades e instituciones pol\u00edticas que privilegian la acci\u00f3n normativa sobre la electiva y en la que la individualidad es un producto de la colectividad y su historia pasada.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">d) Por \u00faltimo, est\u00e1 la civilizaci\u00f3n amaz\u00f3nica, basada en el car\u00e1cter itinerante de su actividad productiva, la t\u00e9cnica anclada en el conocimiento y laboriosidad individual y la ausencia de Estado. En conjunto, casi dos terceras partes de los habitantes del pa\u00eds se hallan en alguna de las \u00faltimas tres franjas civilizatorias o societales\u201d (10).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sorprendente afirmaci\u00f3n esta \u00faltima. Porque \u2013aun dando por cierto el esquema general de Garc\u00eda Linera\u2013 lo que deber\u00eda establecerse aqu\u00ed\u00a0<i>no es tanto la cantidad sino la<\/i>\u00a0<i>calidad<\/i>: \u00bfbajo cu\u00e1les relaciones sociales de producci\u00f3n se produce la parte m\u00e1s importante de la riqueza social y en manos de qu\u00e9 clases esta riqueza es producida y apropiada? Para nosotros, es claro que en manos de los capitalistas y las multinacionales imperialistas, que explotan a los trabajadores y expolian a las dem\u00e1s formas econ\u00f3mico-sociales y los recursos naturales. De ah\u00ed el lugar econ\u00f3mico y pol\u00edtico del tema del gas y el lugar central que tiene esta reivindicaci\u00f3n desde la insurrecci\u00f3n de octubre.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El propio Garc\u00eda Linera, en\u00a0<i>directa contradicci\u00f3n<\/i>\u00a0con lo recientemente citado (en un texto anterior) se\u00f1ala que \u201cel total de trabajadores dedicados a la industria manufacturera desde el a\u00f1o 1986 (en las ciudades capitales)\u00a0<i>ha subido<\/i>\u00a0de 117.103 personas a 150.000 en 1991, a 231.000 en 1995 (ciudades capitales), y a 393.623 en 1997 en todo el pa\u00eds. Seg\u00fan la C\u00e1mara Nacional de Industrias, alrededor del 38% de los trabajadores se concentran en industrias de m\u00e1s de 30 operarios, en tanto que otro 38% lo hace en manufacturas que tienen entre 1 y 4 obreros. Igualmente, la cantidad de obreros de la construcci\u00f3n ha subido de 47.000 en 1986, a 53.000 en 1991 y a 106.000 en 1995 en ciudades capitales y a 188.203 en todo el pa\u00eds en 1997. Por su parte, los trabajadores del sector minero han pasado de 47.000 en 1986 a 74.000 en 1991 y a 63.846 en 1997, aunque la mayor\u00eda sean cooperativistas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En general, en 1995, en ciudades capitales, de 1.256.000 personas econ\u00f3micamente activas, cerca de 530.000 son\u00a0<i>trabajadores asalariados<\/i>\u00a0ocupados en ramas productivas desde el punto de la valorizaci\u00f3n del valor (manufactura, construcci\u00f3n, miner\u00eda, transporte, electricidad, gas, agua). En tanto que tomando en cuenta a los 3.569.741 de la poblaci\u00f3n trabajadora de todo el pa\u00eds, en 1997 1.521.541 trabajan en la agricultura, 1.394.317 son trabajadores que venden su fuerza de trabajo bajo la forma de esfuerzo laboral remunerado o de productos, y 826.875 son trabajadores productivos que valorizan el valor, esto es, producen plusval\u00eda en el proceso de producci\u00f3n (miner\u00eda, manufactura, electricidad, energ\u00eda, agua, luz, construcci\u00f3n, transportes y almacenamiento)\u201d (11).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cCorrigiendo\u201d lo anteriormente escrito, no es casual que esta corriente privilegie la categor\u00eda de\u00a0<i>civilizaci\u00f3n<\/i>\u00a0por encima de las de\u00a0<i>formaci\u00f3n social y modo de producci\u00f3n<\/i>, que son las que permitir\u00edan no confundirse acerca de la naturaleza social\u00a0<i>de conjunto<\/i>\u00a0del pa\u00eds, m\u00e1s all\u00e1 de que efectivamente se debe reconocer la existencia de una abigarrada combinaci\u00f3n de formaciones sociales heterog\u00e9neas (12).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Caracter\u00edstico de esta corriente ideol\u00f3gico-pol\u00edtica es reivindicar las formas de vida y de lucha premodernas, aunque al mismo tiempo se apoye en la critica\u00a0<i>posmodernista\u00a0<\/i>(o \u201cposmarxista\u201d)<i>\u00a0<\/i>al marxismo, que es utilizada para cuestionar todo proyecto que se base en postular la\u00a0<i>centralidad<\/i>\u00a0de los trabajadores.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Siguiendo a<i>\u00a0Laclau y Mouffe\u00a0<\/i>(autores del conocido e influyente\u00a0<i>Hegemon\u00eda y estrategia socialista<\/i>) se se\u00f1ala que: \u201c(&#8230;) el pluralismo consiste b\u00e1sicamente en esta condici\u00f3n poli\u00e1rquica del mundo de las asociaciones de los grupos de inter\u00e9s (&#8230;) de la reflexi\u00f3n de la\u00a0<i>no centralidad<\/i>\u00a0de lo propio (&#8230;) su derecho a practicar su libertad cultural en espacios pol\u00edticos compartidos (&#8230;) El\u00a0<i>relativismo cultural<\/i>\u00a0que estoy pensando b\u00e1sicamente se refiere a la superaci\u00f3n (&#8230;) del etnocentrismo, ignorante o desconocedor de otras culturas (&#8230;) En las \u00faltimas d\u00e9cadas, las fuerzas que propician una inyecci\u00f3n y demanda de reconocimientos pluralista han sido los movimientos sociales y los movimientos pol\u00edtico-culturales o \u00e9tnico-nacionales. Su pol\u00edtica comienza por reclamar el reconocimiento de derechos a su diferencia (&#8230;) lo cual es una demanda de reconocimiento, integraci\u00f3n y reforma pluralista (&#8230;) una reforma democratizante que los reconozca e integre en sus sociedades\u201d (13).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A todo lo m\u00e1s que llega este planteo es a un\u00a0<i>formalismo<\/i>\u00a0\u201cdemocr\u00e1tico\u201d que, para colmo, al no cuestionar realmente las bases\u00a0<i>sociales<\/i>\u00a0del Estado capitalista boliviano, s\u00f3lo reclama\u00a0<i>inclusi\u00f3n<\/i>, pero de ninguna manera puede crear las condiciones para una verdadera\u00a0<i>soluci\u00f3n<\/i>\u00a0del problema nacional ind\u00edgena.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Estas cr\u00edticas \u2013que se asientan sobre hechos ciertos y al mismo tiempo sobre una lectura deformada de la estructura socioecon\u00f3mica de Bolivia\u2013 se basan en\u00a0<i>una aproximaci\u00f3n equivocada y unilateral al legado del marxismo cl\u00e1sico<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El comienzo de la modernidad puede fecharse en las revoluciones sociales e intelectuales del siglo XVI, XVII y XVIII. Pero el problema es que las dos grandes revoluciones que inauguraron la \u00e9poca del capitalismo (las revoluciones inglesa y francesa) fueron al mismo tiempo\u00a0<i>realizaci\u00f3n e inmediatamente frustraci\u00f3n<\/i>\u00a0de esos designios o legados \u201cmodernizadores\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Siguiendo en esto al intelectual argentino Alan Rush, podemos decir que \u201c(&#8230;) la tesis de una\u00a0<i>modernidad doble<\/i>: no s\u00f3lo capitalista sino tambi\u00e9n socialista o comunista, surge de manera suficientemente clara del sentido general de los escritos de Marx (&#8230;) sigo ac\u00e1 a Marshall Berman, quien ha advertido que Marx distingue la \u2018\u00e9poca\u2019 o el \u2018mundo moderno\u2019 en su\u00a0<i>contenido<\/i>\u00a0de su \u2018forma\u2019 capitalista (&#8230;) Marx (&#8230;) afirma con suficiente claridad que esa expansi\u00f3n universal y consciente de las capacidades, productos y relaciones de los hombres \u2013la modernidad (&#8230;)\u2013 es constantemente impulsada pero\u00a0<i>nunca realizada plena, ni siquiera gradualmente,<\/i>\u00a0por el capitalismo. S\u00f3lo el comunismo, emergente del\u00a0<i>conflicto autodestructivo entre las tendencias<\/i>\u00a0modernas del capitalismo y sus propias trabas estructurales, realizar\u00eda plenamente la modernidad. Por eso (&#8230;) la modernidad (&#8230;) aparece caracterizada principalmente en t\u00e9rminos de desarrollo universal e ilimitado comunista, del que el capitalismo es apenas la \u2018forma\u2019 inicial autorefrenada e invertida\u201d (14).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Precisamente del terreno de esta frustraci\u00f3n y esta lucha surgi\u00f3 el marxismo cl\u00e1sico y revolucionario. Porque la clase trabajadora deb\u00eda \u201crecoger el guante\u201d de lo m\u00e1s \u00edntimo y profundo de la modernidad\u00a0<i>frustrada por su envoltura capitalista<\/i>(15), frustrada por una revoluci\u00f3n\u00a0<i>s\u00f3lo\u00a0<\/i>burguesa (16).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En el transcurso del siglo XX esta frustraci\u00f3n\u00a0<i>creci\u00f3.<\/i>\u00a0La acentuaci\u00f3n del desarrollo contradictorio de las fuerzas productivas, de las guerras, de la destrucci\u00f3n creciente de los recursos humanos y naturales, ha dado lugar a\u00a0<i>expandidos elementos de barbarie a comienzos del siglo XXI<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ni hablar del caso de Am\u00e9rica Latina, donde ha dado lugar lisa y llanamente a la\u00a0<i>bancarrota de pa\u00edses enteros<\/i>, como ocurri\u00f3 con Argentina y Bolivia. Esta realidad es la que explica el crecimiento<i>\u00a0<\/i>exponencial de estas tendencias pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas rom\u00e1nticas al interior de la vanguardia, como es el caso de Felipe Quispe y sus diatribas contra el marxismo en tanto expresi\u00f3n de un supuesto pensamiento \u201ceuropeo y K\u2019ara [blanco]\u201d,\u00a0<i>\u00a0no emancipador y universal\u00a0<\/i>como sostenemos nosotros.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las mismas tendencias o rasgos se verifican en nuestro continente con el zapatismo, el MST de Brasil y las corrientes \u201cpiqueteras\u201d, populistas y autonomistas en la Argentina. Todas ellas tienden a\u00a0<i>desentenderse de las perspectivas de la clase trabajadora<\/i>\u00a0como tal y de la necesidad de apropiarse de las principales palancas del capitalismo como\u00a0<i>base material ineludible<\/i>\u00a0para crear las condiciones econ\u00f3mico-sociales de una sociedad emancipada.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es en este marco que se produce esta reca\u00edda rom\u00e1ntica que\u00a0<i>embellece\u00a0<\/i>las pr\u00e1cticas de autosubsistencia y reapropiaci\u00f3n de las condiciones inmediatas de vida y reproducci\u00f3n por parte de determinados movimientos sociales. Pero que tienen la estrategia de operar\u00a0<i>al margen<\/i>\u00a0del real cuestionamiento al monopolio de los principales medios de producci\u00f3n por parte de los capitalistas y al imperio del Estado burgu\u00e9s como tal.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>El fracaso de la revoluci\u00f3n (traicionada) de 1952<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esto se manifiesta en Bolivia de la manera m\u00e1s cruda. Porque, como ya adelantamos, no s\u00f3lo est\u00e1 en discusi\u00f3n el legado \u201cneoliberal\u201d desde 1985 sino que est\u00e1 cuestionado\u00a0<i>el legado mismo de la revoluci\u00f3n de 1952<\/i>. No simplemente en lo que hace a la limitaci\u00f3n (traici\u00f3n) burguesa de esa revoluci\u00f3n, sino acerca de\u00a0<i>las perspectivas de la clase trabajadora boliviana,\u00a0<\/i>su lugar en el conjunto de las fuerzas sociales y el lugar mismo del marxismo revolucionario.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Garc\u00eda Linera, recogiendo un concepto de Ren\u00e9 Zavaleta Mercado (17), plantea que la clase trabajadora minera de la segunda mitad del siglo XX fue \u201cla \u00fanica clase verdaderamente moderna del pa\u00eds\u201d. Sin embargo, este \u201cmodernismo\u201d de la clase es usado en su contra, haciendo a los mineros responsables del fracaso de la revoluci\u00f3n expropiada a los .trabajadores (18).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Garc\u00eda Linera llega a atribuir la responsabilidad de esta derrota al \u201cinconsciente\u201d de los obreros: \u201chasta hoy s\u00f3lo contamos con una interpretaci\u00f3n fundada en la \u2018filosof\u00eda de la conciencia\u2019 respecto del curso que tom\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1952. Trabajada como una obra producida por una ausencia (la del partido obrero), no se ha podido explicar porqu\u00e9 las cosas sucedieron como sucedieron, porqu\u00e9 el proletariado actu\u00f3 como actu\u00f3, abdicando del poder que tenia en sus manos. El \u2018enga\u00f1o movimentista\u2019, aparentemente permitido por la ausencia del partido, o la denuncia quejumbrosa de la \u2018carencia\u2019 de conciencia socialista, no explica por qu\u00e9 es que los mismos obreros que aprobaron una \u2018tesis socialista\u2019 luego encumbraron a un gobierno \u2018nacionalista peque\u00f1o burgu\u00e9s\u2019; lo que falta responder es qu\u00e9 tipo de conocimiento y de conciencia llev\u00f3 a esos obreros a sentirse representados, sin que nadie los obligue a obedecer, por un grupo de personas durante tanto tiempo, y que a pesar de varias d\u00e9cadas segu\u00eda apareciendo como el emblema de su identidad pol\u00edtica m\u00e1s enraizada (&#8230;). Zavaleta Mercado (&#8230;) propone una ruptura con esta visi\u00f3n idealista de la historia al insinuar la b\u00fasqueda de los esquemas ordenadores mas profundos al interior del\u00a0<i>inconsciente obrero<\/i>\u00a0(&#8230;). La entrega del poder pol\u00edtico de manos de los obreros a los funcionarios del MNR (19) ser\u00eda as\u00ed entonces la verificaci\u00f3n de una distribuci\u00f3n de poderes, de una delegaci\u00f3n de los mandos y de los dominios, que replican, en el terreno del Estado, unas sumisiones inculcadas y aceptadas en el propio proceso de trabajo y viceversa (&#8230;) La desvalorizaci\u00f3n social del trabajo posterior a los sucesos de abril result\u00f3 as\u00ed de la fuerza de las estructuras simb\u00f3licas que interiorizaron durante d\u00e9cadas de las pautas de dominaci\u00f3n material y que, puestas en jaque por la insurrecci\u00f3n, pudieron volverse a reconstruir por la acci\u00f3n de los propios trabajadores\u201d (20).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a1Vaya cr\u00edtica de \u201cuna visi\u00f3n idealista de la historia\u201d! \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s idealista que apelar al supuesto \u201cinconsciente\u201d de los trabajadores para explicar que ellos mismos habr\u00edan reconstituido con su propia acci\u00f3n el poder de sus enemigos, producto de pautas de comportamiento \u201cinternalizadas\u201d? Esto hace parte de la\u00a0<i>moda de ataques a la tradici\u00f3n obrera y minera<\/i>\u00a0de la mitad del siglo XX, tradici\u00f3n heroica que en su efectivo fracaso no puede llevar a arrojar al ni\u00f1o junto con el agua sucia. Esto es, no se puede arrojar a la clase trabajadora junto con el real fracaso modernizador de los pol\u00edticos del MNR y los siniestros bur\u00f3cratas de la Central Obrera Boliviana (21),\u00a0<i>haciendo un an\u00e1lisis despolitizado, donde las luchas de tendencias, los programas, las direcciones y la conciencia pol\u00edtica no tendr\u00edan ninguna fuerza explicativa.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por el contrario, Zavaleta Mercado (a despecho de Garc\u00eda Linera y todos los que se consideran \u201czavaletianos\u201d) se\u00f1ala claramente que el proletariado era el que dispon\u00eda de m\u00e1s fuerza social entre todas las \u201cclases nacionales\u201d del \u201952. Era la m\u00e1s coherente, moderna y sistem\u00e1tica de las clases sociales \u201cno olig\u00e1rquicas\u201d. Parec\u00eda entonces \u201cnatural\u201d que el proletariado que se organiz\u00f3 en la COB avanzara sobre el MNR y sobre el aparato estatal. Pero Juan Lech\u00edn Oquendo, representante de toda una corriente pol\u00edtica e ideol\u00f3gica nacionalista de izquierda (no clasista) al interior de la FSTMB (Federaci\u00f3n Sindical de Trabajadores Mineros Bolivianos) y de la COB, y que proven\u00eda del ala izquierda del MNR, repleg\u00f3 al proletariado hacia el sindicalismo, hacia el economicismo, hacia la\u00a0<i>colaboraci\u00f3n de clase<\/i>\u00a0con la burgues\u00eda, lo que signific\u00f3 dejar el poder en manos de Paz Estenssoro y el MNR. Es decir, maniobr\u00f3 e hizo todo lo posible para impedir que la clase trabajadora minera tomara el poder, en circunstancias, como las de una revoluci\u00f3n, donde los problemas de direcci\u00f3n pol\u00edtica son\u00a0<i>decisivos<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por eso, el fracaso de los traidores burgueses y burocr\u00e1ticos en cumplir los objetivos emancipadores de la revoluci\u00f3n de 1952\u00a0<i>recae enteramente sobre ellos<\/i>, que fueron los que gobernaron el pa\u00eds y frustraron la revoluci\u00f3n.\u00a0<i>Es una operaci\u00f3n pol\u00edtica e intelectual definitivamente espuria descargar la responsabilidad sobre la clase trabajadora minera<\/i>, que fue la que puso todo lo de vital, de esperanzador y emancipador que tuvo una de las revoluciones obreras m\u00e1s importantes en la historia de Am\u00e9rica Latina desde la segunda posguerra (22).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A pesar de su origen movimientista, Zavaleta Mercado se acercaba much\u00edsimo al\u00a0<i>verdadero balance<\/i>\u00a0de la revoluci\u00f3n de 1952 ya en la d\u00e9cada del 60. El cap\u00edtulo que citaremos, sintom\u00e1ticamente titulado \u201cFrustraci\u00f3n capitalista de Bolivia\u201d, comienza criticando el \u201cproyecto econ\u00f3mico\u201d del gobierno de Paz Estenssoro y concluye con el balance pol\u00edtico: \u201cUn proyecto como el que se planteaba coincid\u00eda exactamente con la divisi\u00f3n del trabajo del imperialismo que no se ve\u00eda inquietado ni mayormente perjudicado con\u00a0<i>un desarrollo econ\u00f3mico inofensivo<\/i>,\u00a0<i>agrarista<\/i>\u00a0(&#8230;) que manten\u00eda el control imperialista sobre el pa\u00eds a las mismas horas en que deb\u00eda buscarse lo contrario, es decir, un desarrollo econ\u00f3mico que significara el fin de la semicolonia (&#8230;) el ser econ\u00f3mico de Bolivia era la miner\u00eda. Para el mundo, Bolivia existe como proveedor de minerales, y tal cosa esta lejos de ser simplemente una desgracia a secas, como pensaban (&#8230;) los agraristas. Lo natural era que, una vez nacionalizadas las minas, en su explotaci\u00f3n primaria,\u00a0<i>se completara el ciclo de la miner\u00eda hasta su industrializaci\u00f3n<\/i>\u00a0(&#8230;) En realidad, Bolivia nacionaliz\u00f3 la fase\u00a0<i>m\u00e1s penosa<\/i>\u00a0y la\u00a0<i>menos rentable<\/i>\u00a0de la explotaci\u00f3n minera (&#8230;) la industrializaci\u00f3n posterior ofrec\u00eda posibilidades de generar ahorro interno y de encarar un proceso de desarrollo econ\u00f3mico de r\u00e1pido efecto multiplicador (&#8230;) habr\u00eda dado lugar a un desarrollo aut\u00f3nomo,\u00a0<i>desencadenando un proceso industrial, con crecimiento de las ciudades y fortalecimiento del proletariado<\/i>\u201d (23).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero no fue esto lo que se hizo, sino se\u00a0<i>apost\u00f3 al desarrollo agr\u00edcola en el Oriente.<\/i>\u00a0Una tragedia, evidentemente, que iba enteramente en contra de un fortalecimiento ulterior de la clase trabajadora minera y que dej\u00f3 pasar la oportunidad, condenando a Bolivia a un permanente atraso semicolonial.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En el terreno pol\u00edtico, acerc\u00e1ndose a conclusiones pr\u00e1cticamente \u201ctrotskistas\u201d \u2013claro que proviniendo del nacionalismo burgu\u00e9s y sin romper nunca completamente con \u00e9l\u2013, dice Zavaleta como conclusi\u00f3n: \u201cCon trazos netos se advierte (&#8230;) lo que fue el error central de la Revoluci\u00f3n Boliviana. Para realizar tareas nacionales que en Europa cumpli\u00f3 la burgues\u00eda, el proletariado cede el aparato estatal a los m\u00e1s parecido a una burgues\u00eda nacional, en un pa\u00eds en el que ella\u00a0<i>casi no ex<\/i>iste: a las capas medias del frente de las clases nacionales (&#8230;) el resultado es que se acent\u00faan los aspectos\u00a0<i>formalistas\u00a0<\/i>de la democratizaci\u00f3n (&#8230;) El camino para avanzar hacia la formaci\u00f3n de un Estado nacional era la utilizaci\u00f3n del socialismo, por lo menos met\u00f3dicamente. \u2018La aplicaci\u00f3n de m\u00e9todos socialistas a tareas presocialistas\u2019 era imprescindible para realizar esta noci\u00f3n burguesa que la burgues\u00eda no pod\u00eda realizar. El fondo de todo es la\u00a0<i>frustraci\u00f3n capitalista<\/i>\u00a0de la Revoluci\u00f3n y de Bolivia misma. As\u00ed, en Bolivia, el socialismo no es una elecci\u00f3n sino un\u00a0<i>fatum<\/i>; no es un ideal de iniciados y siquiera una postulaci\u00f3n, sino un\u00a0<i>requisito existencial<\/i>\u00a0(&#8230;) sin cuyo cumplimiento la naci\u00f3n no podr\u00e1 ser efectivamente naci\u00f3n\u201d (24).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Le asiste total raz\u00f3n a Zavaleta en este an\u00e1lisis: el socialismo era y sigue siendo un \u201crequisito existencial\u201d para la misma constituci\u00f3n plena de Bolivia:\u00a0<i>el pa\u00eds ser\u00e1 imposible sin el socialismo.\u00a0<\/i>Aunque para esto no era, ni ser\u00e1 en el futuro, suficiente s\u00f3lo con los \u201cm\u00e9todos socialistas\u201d: es imprescindible que la clase trabajadora\u00a0<i>tome el poder<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Porque, en resumen, no es la clase trabajadora la que cae junto con el fracaso de la modernizaci\u00f3n capitalista del 1952.\u00a0<i>Lo que debe caer es el capitalismo<\/i>. Lo que se debe poner de pie es la\u00a0<i>nueva<\/i>\u00a0clase trabajadora en las nuevas condiciones, junto con el resto de los sectores explotados y oprimidos, con el objetivo de establecer una Bolivia\u00a0<i>socialista, obrera, campesina y originaria<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>La comuna revolucionaria de El Alto<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Estas mismas conclusiones hacen parte de la disputa a la hora de la caracterizaci\u00f3n del levantamiento de octubre. Seg\u00fan estos autores, en el centro del mismo, habr\u00eda estado, lisa y llanamente,\u00a0<i>el campesinado aymar\u00e1.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Luego nos referiremos a la inmensa importancia y el car\u00e1cter del movimiento ind\u00edgena originario. Pero lo que nos interesa aqu\u00ed es recordar que la tesis rom\u00e1ntica por excelencia refiere a que el sistema s\u00f3lo puede ser cuestionado a partir de energ\u00edas humanas y naturales supuestamente \u201cexteriores\u201d a \u00e9l, y no esencialmente por las fuerzas que el capitalismo mismo despierta: esto es, la nueva clase trabajadora boliviana, aun transformada parcialmente respecto de la clase trabajadora minera de 1952. Esto es, la clase trabajadora de hoy: la de la comuna de El Alto, la de los asalariados del campo capitalista de Santa Cruz, la de la industria del gas y del petr\u00f3leo, de la miner\u00eda actual, puesta de pie y estableciendo una\u00a0<i>nueva alianza obrera, originaria, campesina y popular.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Parte muy importante de esta discusi\u00f3n es precisamente la caracterizaci\u00f3n de qu\u00e9 es El Alto. Para nosotros se trata de una\u00a0<i>comuna de trabajadores, popular y originaria.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero, \u00bfde qu\u00e9 se trata la \u201cforma comuna\u201d? A nuestro entender consiste en una forma social en la cual las clases sociales no se expresan directamente en sus relaciones de producci\u00f3n, sino\u00a0<i>indirectamente\u00a0<\/i>en el territorio en el cual viven como \u201cvecinos\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Garc\u00eda Linera se refiere a \u201cla \u2018forma vecino\u2019 (&#8230;) para condensar conceptualmente esta cualidad territorializada de la acci\u00f3n colectiva en El Alto y La Paz, a la vez ind\u00edgena como mestiza, obrera como gremial (&#8230;). Ayuda a precisar la consistencia de las \u2018c\u00e9lulas\u2019 locales que permitieron construir (&#8230;) esa gigantesca y tupida red social con capacidad de paralizar al poder y de recuperar para s\u00ed la deliberaci\u00f3n de lo que se va a entender por \u2018lo com\u00fan\u2019 que une a la sociedad\u201d (25).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sin embargo, a diferencia de lo que dice Linera, este car\u00e1cter de \u201cvecinos\u201d y\/o territorial del levantamiento\u00a0<i>no puede agotar la cuesti\u00f3n<\/i>. Por ejemplo, cuando el famoso levantamiento de la Comuna de Paris en 1871, \u00e9ste revisti\u00f3 el mismo car\u00e1cter a primera vista \u201cterritorial\u201d. Sin embargo, Marx no dud\u00f3 en caracterizarlo como la primera experiencia de levantamiento\u00a0<i>obrero<\/i>\u00a0triunfante de la historia, que se hizo del poder a lo largo de dos meses. Esto fue as\u00ed porque a pesar del car\u00e1cter efectivamente \u201cterritorial\u201d del levantamiento de la Comuna parisina,\u00a0<i>la composici\u00f3n social mayoritaria de la ciudad era de trabajadores,\u00a0<\/i>que expresaban \u201cindirectamente\u201d, como vecinos, este car\u00e1cter\u00a0<i>de clase<\/i>\u00a0del levantamiento (26).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En el mismo sentido general, creemos que la insurrecci\u00f3n de El Alto fue un levantamiento no simplemente \u201cobrero\u201d, claro est\u00e1, pero s\u00ed\u00a0<i>de trabajadores, popular y originario<\/i>. Y, adem\u00e1s, en confluencia con los mineros.\u00a0<i>No se trat\u00f3 de un mero levantamiento \u201cind\u00edgena\u201d<\/i>, sino de una poblaci\u00f3n trabajadora que efectivamente es\u00a0<i>culturalmente\u00a0<\/i>aymar\u00e1 e ind\u00edgena pero que al vivir masivamente en las ciudades\u00a0<i>ha dejado de ser campesina<\/i>, o est\u00e1 en tr\u00e1nsito a dejar de serlo (27).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En este sentido, contamos con el reciente informe de Desarrollo humano de La Paz y Oruro del a\u00f1o pasado del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Respecto de El Alto, se se\u00f1ala: \u201cOtra caracter\u00edstica de la industria pace\u00f1a es su localizaci\u00f3n urbana, y m\u00e1s concretamente en la ciudad de El Alto y ciertas zonas de la ciudad de La Paz. En la \u00faltima d\u00e9cada se habr\u00eda producido un cambio en la localizaci\u00f3n de estas actividades al interior del \u00e1rea metropolitana. El Alto es actualmente\u00a0<i>la principal zona industrial<\/i>\u00a0de la regi\u00f3n: en 1992, el 41% de la poblaci\u00f3n ocupada en el rubro industrial del \u00e1rea metropolitana se ubicaba en esta ciudad, y en el 2001 este porcentaje\u00a0<i>ya llega al 54%.<\/i>\u00a0La poblaci\u00f3n ocupada industrial ha crecido\u00a0<i>en 80%<\/i>\u00a0en la ciudad de El Alto en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, mientras que en La Paz este crecimiento s\u00f3lo llega al 19%. Como dice Rojas y Guaygua, en los a\u00f1os 90\u00a0<i>El Alto va cobrando una creciente importancia como \u2018ciudad de productores<\/i>\u201d(28).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta \u00faltima caracterizaci\u00f3n es de\u00a0<i>enorme importancia<\/i>, mas all\u00e1 del problema real, no relevado en el informe, de cu\u00e1l es la combinaci\u00f3n entre \u201cinformalidad\u201d y\/o empresas familiares, por un lado, y el grado de incorporaci\u00f3n a la relaci\u00f3n salarial de la fuerza de trabajo alte\u00f1a en las tareas productivas. Este problema \u201csociol\u00f3gico\u201d es\u00a0<i>parte del debate estrat\u00e9gico<\/i>, dado que mayoritariamente los distintos analistas y corrientes intelectuales y pol\u00edticas de la vanguardia han tendido a\u00a0<i>ocultar o<\/i>\u00a0<i>desestimar el an\u00e1lisis a partir de las relaciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida de los vecinos de El Alto\u00a0<\/i>(es decir, el an\u00e1lisis de clase), para hacer hincapi\u00e9 en la mera identidad \u201cind\u00edgena aymar\u00e1\u201d de la ciudad. Por ejemplo, Pablo Mamani habla del\u00a0<i>\u201clevantamiento ind\u00edgena popular de El Alto\u201d<\/i>\u00a0haciendo referencia a los elementos de tradici\u00f3n de lucha ind\u00edgena y campesina que vienen de los \u201ccercos\u201d a La Paz: la rebeli\u00f3n de Tupac Katar\u00ed de fines de siglo XVIII y el levantamiento de 1899 de Zarate Wilca, entre otros.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En esos casos efectivamente se trataba de poblaciones directamente ind\u00edgenas y campesinas, mientras que hoy esto es as\u00ed de manera relativa y parcial, es decir, s\u00f3lo en la dimensi\u00f3n\u00a0<i>cultural<\/i>, pero\u00a0<i>no<\/i>\u00a0en lo que hace a las\u00a0<i>relaciones sociales de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida<\/i>\u00a0m\u00e1s inmediatas, las que se realizan en la ciudad.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esto para nada quita que como dice este autor: de \u201cbarrio en barrio, zona por zona y distrito por distrito, ha recorrido un sentimiento de autoafirmaci\u00f3n propia sobre la construcci\u00f3n urbana ind\u00edgena de esta ciudad. Esto porque El Alto es una ciudad construida por sus vecinos, en cuanto al aporte de su mano de obra y capital econ\u00f3mico para la construcci\u00f3n de sus calles, avenidas, mercados, canchas de f\u00fatbol, etc. Adem\u00e1s, hay una construcci\u00f3n social propia de la vida cotidiana, fundamentalmente en amplias relaciones de parentesco, compadrazgos dispersos en el espacio urbano, amistades interbarriales de los j\u00f3venes, relaciones m\u00e1s o menos comunes de procedencia desde los ayllus y comunidades del altiplano, los valles y las regiones subtropicales de los Andes\u201d (29).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero esto no va en menoscabo de lo anterior: se trata hoy ya de una poblaci\u00f3n<i>\u00a0urbana\u00a0<\/i>de cientos de miles de habitantes, la mayor\u00eda de los cuales, de una manera u otra, se hallan\u00a0<i>subordinados\u00a0<\/i>a las relaciones de mercado del capitalismo. Desde\u00a0<i>este<\/i>\u00a0punto del vista, El Alto es fundamentalmente\u00a0<i>una ciudad proletaria<\/i>, de explotados por las relaciones del capitalismo, y como si esto fuera poco, una de las dos principales ciudades\u00a0<i>manufactureras\u00a0<\/i>del pa\u00eds, junto con Santa Cruz.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Desarrollamos este aspecto que llamamos el\u00a0<i>\u201ccar\u00e1cter de comuna\u201d<\/i>\u00a0de El Alto porque es fundamental para entender\u00a0<i>la din\u00e1mica de clases<\/i>\u00a0del levantamiento de octubre y\u00a0<i>los cauces que pueda tomar el futuro desarrollo de la lucha de clases en el pa\u00eds<\/i>. Por ejemplo, todas las cr\u00f3nicas han resaltado que lo que termin\u00f3 inclinando la balanza para la ca\u00edda de Go\u00f1i fue la\u00a0<i>confluencia<\/i>\u00a0de El Alto urbano insurrecto junto con los mineros (30). Se habl\u00f3 de dos columnas mineras de unos 5000 integrantes cada una que se abrieron paso hacia La Paz a sangre y fuego, a costa de varios mineros muertos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Que la din\u00e1mica de clase dependi\u00f3 de esta confluencia de alte\u00f1os y mineros lo dice el propio Mamani: \u201cEl d\u00eda anterior (9 de octubre) hab\u00edan arribado hasta Ventilla los mineros procedentes de Huanuni. Los mineros vuelven a anunciar su lucha como anta\u00f1o. En ese momento\u00a0<i>se juntan dos fuerzas: una, la de los mineros, y la otra, de los ind\u00edgenas urbanos y rurales del lugar\u201d\u00a0<\/i>(31). Esta confluencia, esta din\u00e1mica de clases plantea la importancia estrat\u00e9gica del desarrollo del trabajo de los socialistas revolucionarios de Bolivia en El Alto.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>La tradici\u00f3n minera hoy<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por su inmensa tradici\u00f3n de lucha, por el lugar que ocuparon en la lucha de la clase trabajadora a lo largo de la segunda mitad del siglo XX \u2013no s\u00f3lo en Bolivia, sino como referencia hacia el conjunto de los trabajadores de Latinoam\u00e9rica\u2013, por seguir siendo a\u00fan la columna vertebral de la COB, es evidente la importancia de establecer\u00a0<i>alguna caracterizaci\u00f3n<\/i>acerca del movimiento minero supuestamente \u201cdesaparecido\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Podemos arrancar diciendo que la historia de la producci\u00f3n minera en el pa\u00eds\u00a0<i>es un relato de relevos<\/i>, donde un tipo de miner\u00eda reemplaza a otro por ciclos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Est\u00e1 el relato de la miner\u00eda de la plata dominante en los \u00faltimos treinta a\u00f1os del siglo XIX y que hacia fin de ese siglo (muy r\u00e1pidamente) se extingui\u00f3. No eran una o dos minas: se calcula que unas 10.000 minas de plata peque\u00f1as y medianas se cerraron. La narraci\u00f3n contin\u00faa con toda la historia de la miner\u00eda (primero privada y luego estatal) del esta\u00f1o: esto ocupa la trayectoria de la clase trabajadora del siglo XX, cuyo ciclo ha llegado a su fin, de manera similar a lo ocurrido con la miner\u00eda de la plata.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Seg\u00fan Garc\u00eda Linera, con 50.000 trabajadores bajo operaciones mineras en 1940 y el desarrollo de una serie de heroicas luchas desde el comienzo de esa misma d\u00e9cada \u201c(&#8230;) vendr\u00e1 la formaci\u00f3n de la FSTMB, que conformar\u00e1 un cuerpo de unidad y una identidad de agregaci\u00f3n nacional, sobre el que las siguientes luchas (&#8230;) quedar\u00e1n acumuladas como parte del bagaje de la autopercepci\u00f3n de clase, de la manera de verse y proyectarse en el mundo. Se puede decir que desde este momento la forma organizativa de clase del proletariado minero se dar\u00e1 bajo la forma del sindicato por centro de trabajo. La revoluci\u00f3n de 1952 y la formaci\u00f3n de la COB consagrar\u00e1 y expandir\u00e1 al resto de la sociedad trabajadora esta manera de autodefinirse en la historia, de trabajarla, al menos hasta 1986\u201d (32).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Luego agrega, describiendo el fin de este ciclo: \u201cDerrota obrera en Calamarca, cierre de grandes minas y f\u00e1bricas que hab\u00edan cobijado al antiguo sindicalismo, silencioso desbande de lo m\u00e1s selecto del proletariado boliviano, convertido ahora en comerciante y cocalero, sistem\u00e1tica proscripci\u00f3n del sindicato como organizaci\u00f3n leg\u00edtima ante el Estado (&#8230;) Lamentablemente, se trata de un tipo de condici\u00f3n de clase hoy\u00a0<i>extinguida<\/i>\u00a0(&#8230;) la historia de la formaci\u00f3n de la condici\u00f3n obrera del siglo XX ha estado marcada por los obreros de gran empresa, primero privada y luego estatal, en tanto que los trabajadores de las empresas medianas han carecido de una personalidad organizativa y pol\u00edtica relevante en esta construcci\u00f3n. Pero, precisamente por ello, por su escaso papel protag\u00f3nico en las luchas sociales de d\u00e9cadas atr\u00e1s, es que tambi\u00e9n ahora se constituyen en\u00a0<i>el centro privilegiado de las inversi\u00f3n y del despliegue de un nuevo ciclo de acumulaci\u00f3n minera<\/i>, de reconfiguraci\u00f3n de formas organizativas del trabajo y, por tanto, de constituci\u00f3n de la predominante condici\u00f3n obrera minera para las siguientes d\u00e9cadas. El proletariado de la Miner\u00eda Mediana ha devenido, por tanto,\u00a0<i>junto con el nuevo proletariado fabril urbano<\/i>, en el conglomerado social donde est\u00e1 depositada una de las posibilidades de la reconstituci\u00f3n de una nueva forma de la identidad obrera y de la acci\u00f3n de clase con efecto estatal\u201d (33).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfDe que se trata entonces el problema de los mineros y la miner\u00eda hoy, luego de la debacle del sector en 1985? De algo\u00a0<i>m\u00e1s complejo<\/i>\u00a0que la sola miner\u00eda media a la que se refiere Garc\u00eda Linera, aunque \u00e9sta es, efectivamente, el centro desde el punto de vista de la inversi\u00f3n y acumulaci\u00f3n capitalista en el sector.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Seg\u00fan datos del PNUD, en el nivel nacional \u2013miner\u00eda estatal, mediana y peque\u00f1a\u2013 se habr\u00eda pasado de 48.537 mineros en 1984 a escasos 6.777 trabajadores mineros en 2000. Esta inmensa ca\u00edda es sin embargo\u00a0<i>bastante m\u00e1s atenuada<\/i>\u00a0y queda distorsionada en este informe. Garc\u00eda Linera reconoce de 3000 a 4000 trabajadores en las 15 empresas de la \u201cminer\u00eda\u201d privada. Se contar\u00eda con alrededor de 60.000 mineros m\u00e1s en el resto de las categor\u00edas: las minas residuales de la COMIBOL, las 514 cooperativas mineras y los numeros\u00edsimos emprendimientos de la peque\u00f1a miner\u00eda (34).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La miner\u00eda del esta\u00f1o hoy s\u00f3lo aportar\u00eda el 27% del total de la producci\u00f3n, siendo el principal rubro minero el del oro (44%), y luego la plata, el zinc y el plomo (otro 27%).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La radicaci\u00f3n de las principales minas es la siguiente: la miner\u00eda del oro en el norte de La Paz y al norte occidental de Oruro, siendo la principal empresa minera del oro la \u201cInti Raymi\u201d situada en la localidad de Kori Kollo. Esta empresa, capital \/ intensiva, habr\u00eda llegado a emplear a 761 trabajadores para caer a 493 ya en 1999. Hoy se habla de su posible cierre. La otra importante empresa privada (de plata, zinc y plomo) est\u00e1 en manos de \u201cCOMSUR\u201d que agrupa varias minas simult\u00e1neamente: Porco, Bol\u00edvar, Huari Huari, etc. Estas dos constituyen\u00a0<i>el n\u00facleo<\/i>\u00a0de los que se llama la \u201cnueva miner\u00eda privada\u201d, y est\u00e1n entre las principales compa\u00f1\u00edas exportadoras del pa\u00eds, junto con las petroleras y las empresas sojeras.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Como venimos se\u00f1alando, subsisten tres categor\u00edas m\u00e1s de empresas mineras: las empresas residuales de la COMIBOL (como es el caso de la reestatizada Huanuni), las empresas cooperativistas que trabajan en las zonas de la ex COMIBOL (la propia Huanuni, Machaca Marca, Japo, Llallagua-Siglo XX, Caracoles, Poopo, Bol\u00edvar, etc.) y la tradicional miner\u00eda, artesanal, de trabajadores por cuenta propia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Conclusi\u00f3n: si bien se ha visto sensiblemente atomizado y fragmentado,\u00a0<i>el proletariado minero no ha desaparecido<\/i>. Al mismo tiempo, existe todo otro sector del proletariado (al que Garc\u00eda Linera llama\u00a0<i>\u201cnuevo proletariado fabril urbano\u201d)<\/i>constituido por los trabajadores del gas, del petr\u00f3leo, de las peque\u00f1as y medianas f\u00e1bricas de El Alto, de las telecomunicaciones, de la agroindustria, as\u00ed como tambi\u00e9n trabajadores asalariados del Estado en general (estatales, docentes, salud) y asalariados del campo en Santa Cruz de la Sierra y otras regiones (35).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es sobre la base de esta\u00a0<i>nueva clase trabajadora boliviana\u00a0<\/i>que se erige el \u201crenacimiento\u201d de la COB a partir de la insurrecci\u00f3n de Octubre. Porque \u00e9sta conserva la tradici\u00f3n de dirigirse hacia la poblaci\u00f3n en tanto que representaci\u00f3n clasista, de los trabajadores, cosa que no hace\u00a0<i>ninguna<\/i>\u00a0de las otras organizaciones de masas. Los que hab\u00edan dando por muerta a la clase trabajadora (y a la propia COB) en Bolivia se ven entonces ahora en el aprieto de tener que explicar esta realidad de una COB \u201crenovada\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cRenovaci\u00f3n\u201d que, insistimos, no parte de cero, sino que recoge una tradici\u00f3n y tambi\u00e9n\u00a0<i>la indiscutible realidad<\/i>\u00a0<i>del car\u00e1cter crecientemente urbano del pa\u00eds<\/i>, din\u00e1mica que no se ha detenido a pesar de la crisis cr\u00f3nica de Bolivia y del raquitismo de su desarrollo capitalista. Las encuestas marcan que en 1976 el 42% de la poblaci\u00f3n viv\u00eda en \u00e1reas clasificadas como urbanas (de 2000 habitantes o m\u00e1s) y el 58% en \u00e1reas rurales. En 1992, estos t\u00e9rminos se han invertido: la poblaci\u00f3n urbana alcanza el 58%, mientras que la rural descendi\u00f3 al 42%. Aunque no todos los poblados de m\u00e1s de 2000 habitantes encajan con la noci\u00f3n de \u201curbano\u201d, es innegable una tendencia general a una\u00a0<i>acelerada urbanizaci\u00f3n<\/i>, que se expresa en el crecimiento de casi el 10% anual en algunas ciudades, particularmente El Alto y Santa Cruz.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es as\u00ed que en la realidad actual de Bolivia convergen dos fen\u00f3menos sociales de trabajadores de gran importancia: producto de la continua urbanizaci\u00f3n del pa\u00eds, ha irrumpido el fen\u00f3meno de El Alto como una ciudad-comuna \u201cde productores\u201d constituida por trabajadores y originarios de car\u00e1cter urbano. Y junto con esto, la constituci\u00f3n de un\u00a0<i>nuevo proletariado<\/i>\u00a0surgido de la reestructuraci\u00f3n de la miner\u00eda y de nuevos sectores fabriles o industriales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las letan\u00edas por la muerte de la clase trabajadora en Bolivia son injustificados.\u00a0<i>No ha muerto, ha cambiado<\/i>. Pero precisamente por esto,\u00a0<i>una nueva clase trabajadora comienza a emerger.\u00a0<\/i>Ligarse a esa nueva clase trabajadora es la\u00a0<i>segunda gran tarea estrat\u00e9gica<\/i>\u00a0para el relanzamiento del marxismo revolucionario en Bolivia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>La cuesti\u00f3n nacional ind\u00edgena<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este ha sido el tercer componente de la insurrecci\u00f3n de octubre y un\u00a0<i>elemento emergente\u00a0<\/i>a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os. Se trata \u2013para decirlo desde el principio\u2013 de una cuesti\u00f3n absolutamente\u00a0<i>genuina<\/i>\u00a0en la medida que el Estado boliviano no es s\u00f3lo un Estado capitalista, sino un\u00a0<i>Estado de opresi\u00f3n racial blanca<\/i>\u00a0sobre la poblaci\u00f3n originaria ind\u00edgena de estas tierras. Por lo tanto, desde el marxismo revolucionario es una tarea de primer orden reconocer\u00a0<i>el derecho de estas nacionalidades a su autodeterminaci\u00f3n de manera incondicional\u00a0<\/i>(36).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 resurge con tanta fuerza ahora la cuesti\u00f3n ind\u00edgena? Este es otro subproducto de la modernizaci\u00f3n trunca de la revoluci\u00f3n de 1952. Porque fue tambi\u00e9n el fracaso del intento del gobierno nacionalista de \u201ccastellanizar\u201d a la poblaci\u00f3n originaria y asimilarla al Estado \u201crevolucionario\u201d (pero capitalista) por la v\u00eda de interpelar a estas poblaciones\u00a0<i>s\u00f3lo en tanto que campesinas<\/i>. La crisis m\u00e1s general del pa\u00eds y en particular la bancarrota y la miseria minifundista en que deriv\u00f3 la reforma agraria, junto con el car\u00e1cter racista y no emancipador del Estado, fueron creando las condiciones para la poderosa irrupci\u00f3n actual de la cuesti\u00f3n ind\u00edgena (37).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por esta raz\u00f3n, podemos decir que el componente originario es\u00a0<i>fundamental\u00a0<\/i>para toda perspectiva anticapitalista y socialista en Bolivia, y as\u00ed lo reconocemos. Componente que tiene una larga tradici\u00f3n anterior: desde el levantamiento de Tupac Katari y Bartolina Cisa en los a\u00f1os 1780\/1, pasando por el revuelta de Zarate Wilca en el a\u00f1o 1899, hasta llegar a la actual insurrecci\u00f3n de octubre. As\u00ed, una parte central de la tradici\u00f3n de lucha de los explotados y oprimidos del pa\u00eds evidentemente\u00a0<i>viene de la tradici\u00f3n de lucha ind\u00edgena.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En este cuadro, este componente ha tenido tradicionalmente\u00a0<i>dos vectores<\/i>. Rivera Cusicanqui los llama los vectores de \u201cmemoria larga\u201d y de \u201cmemoria corta\u201d, una forma sugerente de indicar\u00a0<i>dos tradiciones pol\u00edticas\u00a0<\/i>al interior del movimiento originario-campesino.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cEsta \u2018l\u00f3gica de rebeld\u00eda\u2019 supone no s\u00f3lo un permanente proceso de activa resistencia sino, adem\u00e1s, contempla la construcci\u00f3n intelectual de un horizonte hist\u00f3rico cuyo sentido vence los l\u00edmites de lo que ha ido siendo el Estado boliviano (&#8230;) Este horizonte hist\u00f3rico (&#8230;) llega a tener hoy en d\u00eda (&#8230;) dos estratos de referencia \u2013complementarios, dial\u00e9cticos, a menudo antag\u00f3nicos\u2013: uno, el de la \u2018<i>memoria corta\u2019<\/i>, referido a la insurrecci\u00f3n popular de 1952 y posteriormente marcado por la reforma agraria. Y otro, el de la \u2018<i>memoria larga\u2019<\/i>, referido a las luchas ind\u00edgenas anticoloniales y que se simboliza en la figura de Tupac Katari. Si la memoria corta permite una serie de articulaciones con el Estado del 52 (&#8230;) la memoria larga impide perder de vista que los restos del caudillo no han sido a\u00fan reunificados, es decir, que la ocupaci\u00f3n no ha cesado\u201d (38).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tratemos con m\u00e1s detalle esta cuesti\u00f3n de las \u201cdos memorias\u201d . La \u201cmemoria larga\u201d, con filiaci\u00f3n en el Altiplano, ha tendido a tener siempre caracter\u00edsticas m\u00e1s\u00a0<i>autonomistas<\/i>, porque la regi\u00f3n del Altiplano hist\u00f3ricamente ha sido\u00a0<i>menos mestizada<\/i>\u00a0que otras regiones ind\u00edgenas-campesinas del pa\u00eds, y ha conservado en mayor medida las formas de vida y tradiciones originarias.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La segunda (la \u201cmemoria corta\u201d), ubicada en los valles de Cochabamba, ha tendido a ser\u00a0<i>integracionista,<\/i>\u00a0en la medida en que ah\u00ed fue mayor el impacto de los proyectos de \u201ccastellanizaci\u00f3n\u201d del MNR y de asimilaci\u00f3n del ind\u00edgena al \u201ccampesino\u201d, sobre la base que la reforma agraria fue algo mas exitosa.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hoy, la primera de ellas est\u00e1 mejor representada por Felipe Quispe, que adscribe a un relato que plantea la vuelta al Kollasuyo (una de las cuatro regiones en las que estaba organizado el imperio inca), o sea la reconstituci\u00f3n de la naci\u00f3n aymar\u00e1 originaria bajo una forma nacional o aut\u00f3noma (39).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La segunda, expresada por Evo Morales y el MAS, tiene m\u00e1s que ver con la aceptaci\u00f3n del Estado boliviano tal cual es, pero exigiendo derechos democr\u00e1ticos y pol\u00edticos\u00a0<i>de inclusi\u00f3n<\/i>\u00a0de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Morales s\u00f3lo aspira a ser el presidente de una Bolivia \u201creformada\u201d en ese sentido.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ambas tienen las caracter\u00edstica de tomar los elementos indigenistas, pero sobre una base de tipo rom\u00e1ntico o \u201cliterario\u201d. En todo caso \u2013y esto es muy importante dejarlo establecido\u2013\u00a0<i>ninguna de las dos es anticapitalista<\/i>. Son corrientes reformistas y frentepopulistas, es decir, de alianza con sectores burgueses, porque al fundarse en la sola reivindicaci\u00f3n \u00e9tnica pierden de vista que entre los ind\u00edgenas-campesinos hay necesariamente\u00a0<i>diferenciaciones de clase\u00a0<\/i>(40).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cTanto el MAS como el MIP emergen como un movimiento pol\u00edtico libre de intermediarios culturales. Se articulan precisamente con el movimiento social a partir de las grandes rebeliones ocurridas a partir de 2000. En realidad es el tercer movimiento ind\u00edgena, despu\u00e9s de Katari en 1780 y Zarate Wilca en 1899. No son partidos que se insertan al movimiento para articularse con \u00e9l, sino salen de \u00e9l mismo. Por eso, las fronteras entre el movimiento y el partido no son diferenciadas, y aparecen como una gran potencialidad en la nueva forma de lucha contra el Estado.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cEl MIP (&#8230;) en su programa pol\u00edtico (&#8230;) [es] un movimiento de rebeli\u00f3n contra las nuevas roscas y se plantea la \u2018reconstituci\u00f3n\u2019 filos\u00f3fica, econ\u00f3mica de valores y autoridades del Tawantisuyo. Por lo tanto, nace con una fuerte cr\u00edtica hacia el racismo que, seg\u00fan este movimiento, estar\u00eda llevando a la agon\u00eda de los valores culturales.\u00a0<i>Pero no critica expl\u00edcitamente al sistema del capital y la forma de organizaci\u00f3n pol\u00edtica liberal<\/i>. Visto de esta manera, aparece para el conjunto de la sociedad civil como un movimiento excluyente a otros sectores, ya que tanto en su estatuto org\u00e1nico como en su programa de gobierno no elaboran claramente una propuesta econ\u00f3mica y pol\u00edtica (&#8230;) De la misma manera, el MAS, por el lado del movimiento cocalero, a pesar de tener m\u00e1s a\u00f1os de fundaci\u00f3n como partido, no pudo articular un programa de gobierno contra el sistema de capital y la democracia representativa liberal. Apelaron al\u00a0<i>romanticismo \u00e9tnico ancestral<\/i>\u00a0indicando que \u2018en nuestras tierras y territorios, no se conoc\u00eda miseria y hambre. Todo era VIDA, todo estaba en su lugar. Nada faltaba ni sobraba: viv\u00edamos en sociedades comunitarias de abundancia, donde la vida era completa armon\u00eda, hermandad y respeto mutuo con la madre naturaleza\u2019 (&#8230;) Van resaltando igual que el MIP\u00a0<i>lo l\u00edrico y po\u00e9tico<\/i>\u201d (41).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta postura plantea cr\u00edticas correctas. Pero necesitamos ir a un plano\u00a0<i>m\u00e1s de fondo.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 la cuesti\u00f3n originaria reemerge como \u201ccuesti\u00f3n \u00e9tnica-nacional\u201d y no solamente como \u201ccuesti\u00f3n campesina\u201d? Esto es de una importancia central, y creemos que tiene que ver con dos razones (42). En primer lugar, con el evidente fracaso de lo que Rivera Cusicanqui relaciona con la experiencia de la \u201cmemoria corta\u201d: el devenir de la revoluci\u00f3n de 1952, frustrada en una producci\u00f3n agr\u00edcola\u00a0<i>minifundista<\/i>\u00a0sin asistencia alguna del Estado ni industrializaci\u00f3n del campo. Esto es, la condena lisa y llana a la miseria perpetua. Segundo, esto se asocia al impulso cultural \u201ccastellanizador\u201d del gobierno burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1952 y posteriores, que no se bas\u00f3 en la libre autodeterminaci\u00f3n de los pueblos y tradiciones originarias, sino en su asimilaci\u00f3n y mestizaje. Esto es, era\u00a0<i>negador<\/i>\u00a0de estas identidades originarias.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed, en las condiciones de la emergencia del siglo XXI, del fracaso de la revoluci\u00f3n de 1952 y, m\u00e1s en general, del aparente fracaso de la clase trabajadora y la \u201cmuerte\u201d de la perspectiva socialista, lo que asoma es un movimiento ind\u00edgena por su composici\u00f3n e\u00a0<i>indigenista<\/i>\u00a0por su ideolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por otra parte, no hay que confundirse, porque las luchas y reivindicaciones nacionales e ind\u00edgenas son una\u00a0<i>parte constitutiva esencial de las luchas emancipadoras del pa\u00eds<\/i>, que deben ser articuladas desde la perspectiva de la constituci\u00f3n de una nueva clase trabajadora y del relanzamiento de la perspectiva socialista en Bolivia. No hay que perder de vista que hay una\u00a0<i>larga tradici\u00f3n<\/i>\u00a0en el marxismo cl\u00e1sico y revolucionario de tratamiento de la \u201ccuesti\u00f3n nacional\u201d, problem\u00e1tica que se pone a la orden del d\u00eda en el caso boliviano, y que\u00a0<i>enlaza\u00a0<\/i>la cuesti\u00f3n de la perspectiva de clase y socialista con el problema nacional (43).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En conclusi\u00f3n, una nueva perspectiva del socialismo revolucionario en el pa\u00eds no se podr\u00e1 construir sin poner bien en alto, desde la clase trabajadora, la bandera del\u00a0<i>libre e incondicional derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional de las naciones originarias,<\/i>\u00a0en el marco de la lucha por una Bolivia verdaderamente multi\u00e9tnica y multicultural, que, para nosotros,\u00a0<i>s\u00f3lo podr\u00e1 ser una Bolivia Socialista\u00a0<\/i>indisolublemente ligada a la lucha de los explotados y oprimidos de toda Am\u00e9rica Latina .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>Rasgos del trotskismo boliviano<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta discusi\u00f3n amerita hacer un repaso de la tradici\u00f3n del trotskismo boliviano, necesariamente somero dado que no estamos en condiciones de hacer aqu\u00ed un balance exhaustivo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En lo esencial, esta tradici\u00f3n est\u00e1 marcada por el curso del Partido Obrero Revolucionario (POR) y su dirigente hist\u00f3rico Guillermo Lora (44), dado que en ning\u00fan momento pudo hasta ahora el resto de las organizaciones trotskistas tener una incidencia m\u00ednimamente comparable<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El balance de esta corriente es agudamente\u00a0<i>contradictorio<\/i>. Porque efectivamente contribuy\u00f3 a la\u00a0<i>formaci\u00f3n\u00a0<\/i>de toda una generaci\u00f3n de trabajadores bolivianos en el marxismo revolucionario, siendo parte activa de algunos de sus jalones m\u00e1s importantes. Pero, al mismo tiempo cometi\u00f3\u00a0<i>grav\u00edsimos errores oportunistas<\/i>\u00a0en la misma revoluci\u00f3n del 52, como tambi\u00e9n en los ascenso del 69\/71 y 82\/85, s\u00f3lo para, en los \u00faltimos 15 a\u00f1os, cristalizar como una secta ultradogm\u00e1tica, abstencionista y sindicalista. Secta que no logra establecer un di\u00e1logo coherente con los trabajadores del pa\u00eds, y pr\u00e1cticamente reduce toda su pol\u00edtica a la mera presi\u00f3n dentro de los \u201ccuerpos org\u00e1nicos\u201d de la COB.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Recapitulando, el POR cometi\u00f3 el grav\u00edsimo error pol\u00edtico de apoyar \u201ccr\u00edticamente\u201d el gobierno burgu\u00e9s de Paz Estenssoro cuando la revoluci\u00f3n del 52. Esto, en buena medida, ayud\u00f3 al fracaso de la revoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En un viejo trabajo del trotskista argentino Liborio Justo se citan textualmente las posiciones del POR de aquella \u00e9poca: \u201cEl per\u00edodo revolucionario que se inicia el 9 de abril ha sacudido las capas m\u00e1s bajas y m\u00e1s amplias de las clases sociales explotadas de la ciudad y el campo&#8230; La revoluci\u00f3n, para vencer, tiene necesariamente que sobrepasar los marcos de la democracia burguesa; tal es la perspectiva se\u00f1alada por el POR a los explotados bolivianos&#8230; Esta actitud se manifiesta primero como\u00a0<i>presi\u00f3n<\/i>\u00a0<i>sobre el gobierno<\/i>\u00a0para que realice las aspiraciones m\u00e1s sentidas de obreros y campesinos&#8230; Lejos de lanzar las consignas de derrocamiento del r\u00e9gimen de Paz Estensoro,\u00a0<i>lo apuntalamos<\/i>\u00a0para que resista la embestida de la \u201crosca\u201d, llamamos al proletariado internacional\u00a0<i>a defender incondicionalmente<\/i>\u00a0la revoluci\u00f3n boliviana y\u00a0<i>su gobierno transitorio<\/i>&#8230; No es tarea del momento gritar \u201cabajo el gobierno\u201d, sino exigir que el gobierno cumpla los postulados de la revoluci\u00f3n\u201d (45).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este balance est\u00e1 hecho desde hace a\u00f1os: el POR dio su\u00a0<i>apoyo cr\u00edtico<\/i>\u00a0al gobierno del MNR y se neg\u00f3 a levantar la \u00fanica perspectiva que era correcta en aquel momento: el planteo de dar\u00a0<i>Todo el poder a la COB.\u00a0<\/i>El mismo mecanismo de \u201cpresi\u00f3n\u201d a las direcciones oportunistas y de\u00a0<i>no impulsar<\/i>\u00a0la actividad y los organismos independientes de los trabajadores se repiti\u00f3 en oportunidad de la experiencia de la Asamblea Popular de 1971, as\u00ed como en el proceso de 1982-85.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La presi\u00f3n\u00a0<i>sindicalista<\/i>\u00a0y la\u00a0<i>falta de partido<\/i>\u00a0marcaron l\u00edmites absolutos que la tradici\u00f3n del trotskismo en Bolivia no pudo superar, derivando hoy en las caracter\u00edsticas ya se\u00f1aladas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Dice Garc\u00eda Linera de manera bastante convincente:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cLas empresas estatales, n\u00facleo de la actividad econ\u00f3mica y de la naci\u00f3n a construir seg\u00fan el mito nacionalista, crearon un tipo de fidelidad trascendente entre proletariado y Estado por cuanto la econom\u00eda era directamente pol\u00edtica, esto es, las reivindicaciones econ\u00f3micas no requer\u00edan de mayor sofisticaci\u00f3n para adquirir inmediatamente, sin intermediarios, una connotaci\u00f3n estatal, pues empresario y gobierno eran una misma figura jur\u00eddica y administrativa (&#8230;) Esto le dio una gran fuerza pol\u00edtica a las demandas econ\u00f3micas de los mineros de la Miner\u00eda estatal (&#8230;) Pero a la vez,\u00a0<i>le quit\u00f3 radicalidad a la lucha pol\u00edtica obrera<\/i>\u00a0en la medida en que la necesidad de profundizar m\u00e1s los \u00e1mbitos de gesti\u00f3n, de autonom\u00eda de la vida p\u00fablica, se mostraba innecesaria ya que se pod\u00eda producir un efecto parecido mediante la\u00a0<i>mera presi\u00f3n econ\u00f3mica y economicista<\/i>. De ah\u00ed la fuerte tendencia economicista del proletariado minero estatal y privado, pues no se requer\u00eda de mucho esfuerzo para que ello adquiriera un efecto estatal (&#8230;) De ah\u00ed nacer\u00e1 y se reforzar\u00e1 en el imaginario proletario un\u00a0<i>fuerte h\u00e1bito de sumisi\u00f3n a la racionalidad econ\u00f3mica dominante<\/i>\u00a0(capitalismo de estado) y a las jerarqu\u00edas letradas que se har\u00e1n cargo de la gesti\u00f3n gubernamental. Frente a ellas, revoluci\u00f3n de por medio, habilitar\u00e1 unas insolentes t\u00e9cnicas de negociaci\u00f3n, de presi\u00f3n y de concesiones fundadas en la fuerza y la movilizaci\u00f3n, pero que\u00a0<i>jam\u00e1s<\/i>, a no ser en momentos excepcionales de libertad y autonom\u00eda obrera desbordante pero ef\u00edmera, pondr\u00e1n en duda su papel de dominantes y de dirigentes. En este sentido se puede ver la\u00a0<i>influencia izquierdista del PCB y POR<\/i>\u00a0dentro del \u00e1mbito minero como los mecanismos que m\u00e1s adularon y consolidaron este\u00a0<i>habitus<\/i>\u00a0conservador de la condici\u00f3n de clase obrera\u201d (46). Cabe agregar, no obstante, que esto ocurri\u00f3 con la responsabilidad absolutamente central de la burocracia lechinista.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Respecto de la cuesti\u00f3n del inmenso peso de las organizaciones de masas que devora toda posibilidad de partidos, veamos lo que dice Garc\u00eda Linera: \u201cLa pr\u00e1ctica pol\u00edtica minera, la conciencia pol\u00edtica, el discurso pol\u00edtico y el imaginario simb\u00f3lico en la pol\u00edtica, fueron pues hechos\u00a0<i>bajo la forma sindicato<\/i>. Los partidos, ef\u00edmeras agrupaciones de activistas, no tuvieron m\u00e1s que\u00a0<i>subordinarse<\/i>\u00a0a este \u00edmpetu colectivo. Y si bien contribuyeron con la ampliaci\u00f3n de la politizaci\u00f3n obrera a trav\u00e9s de la afluencia de ideas, cursos, discusiones, esto pudo tener impacto porque previamente hab\u00eda una disposici\u00f3n social de clase y estatal al reconocimiento de la acci\u00f3n pol\u00edtica como hecho colectivo socialmente redituable. Por tanto, la clase obrera del siglo XX se hizo como clase con capacidad de facto estatal\u00a0<i>por medio del sindicato<\/i>, y el resto de las experiencias organizativas y discursivas fueron simples acompa\u00f1amientos escurridizos de esta auto-constituci\u00f3n de clase, incluidas sus limitaciones y poder\u00edos\u201d (47).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un balance similarmente l\u00facido \u2013y tr\u00e1gico\u2013 es el hecho por el propio Lora: \u201cLa aprobaci\u00f3n de las Tesis de Pulacayo [1946] tuvo consecuencias\u00a0<i>contradictorias<\/i>\u00a0para el partido trotskista. Su influencia pol\u00edtica dio un colosal salto, se convirti\u00f3 en una de las grandes fuerzas de la izquierda (&#8230;) Al mismo tiempo, mantuvo, si no agrav\u00f3,\u00a0<i>su debilidad interna<\/i>(&#8230;) Lo que sucedi\u00f3 fue que la debilidad organizativa que ven\u00eda arrastrando a\u00f1o tras a\u00f1o (&#8230;) choc\u00f3 con el gran salto pol\u00edtico dado por el partido. La influencia pol\u00edtica del POR creci\u00f3 desmesuradamente, mientras que organizativamente (aumento de militantes, de c\u00e9lulas, publicaciones, etc.) apenas si dio un peque\u00f1o paso (&#8230;) La debilidad organizativa no permiti\u00f3 sacar toda la ventaja que pod\u00eda obtener de la aprobaci\u00f3n de las Tesis de Pulacayo (&#8230;) Las desviaciones\u00a0<i>sindicalistas<\/i>, que permanec\u00edan en estado latente, encontraron un punto de apoyo en este hecho: argumentaron que el verdadero programa del POR eran las Tesis de Pulacayo (&#8230;) De aqu\u00ed era f\u00e1cil deducir que partido y sindicato eran\u00a0<i>la misma cosa<\/i>\u00a0y, siendo el trabajo del segundo mucho m\u00e1s f\u00e1cil que el del primero, lo aconsejable ser\u00eda\u00a0<i>sustituir<\/i>\u00a0el partido por el sindicato (&#8230;) No porque la Tesis Central de la FSTMB hubiese sido redactada dentro de la l\u00ednea pol\u00edtica del POR (&#8230;) puede ni debe ser considerada como su programa.\u00a0<i>Necesariamente lleva las limitaciones del sindicalismo<\/i>. Esa limitaci\u00f3n es b\u00e1sica y refiere al papel que jugar\u00e1 el partido pol\u00edtico en la revoluci\u00f3n proletaria (&#8230;) Curiosamente, algunos militantes del POR dijeron (&#8230;) que esa limitaci\u00f3n era un defecto en un documento sindical redactado por trotskistas. Si tomamos en cuenta que el sindicato es la forma elemental del frente \u00fanico de la clase, que supone la coexistencia de las tendencias obreras mas diversas, la objeci\u00f3n resulta absurda. Nadie podr\u00eda aceptar que su sindicato diga que el partido con el que discrepa dirigir\u00e1 la revoluci\u00f3n, lo que supondr\u00eda que el sindicato se convierta en parte integrante de determinada pol\u00edtica que obliga a militar en ell entonces a\u201d (48).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Efectivamente, el problema es cuando el partido queda\u00a0<i>disuelto<\/i>\u00a0y pierde su independencia pol\u00edtica y organizativa para dar peleas al interior de las organizaciones de masas. Es exactamente lo que ocurri\u00f3 en 1952 con el apoyo \u201ccr\u00edtico\u201d del POR al gobierno burgu\u00e9s y traidor del MNR. El \u201cant\u00eddoto\u201d fue \u2013despu\u00e9s de este desastre\u2013 el sectarismo dogm\u00e1tico y el oportunismo sindicalista que caracterizan desde hace d\u00e9cadas a esa organizaci\u00f3n (49).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #006699; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>Relanzar el socialismo revolucionario en Bolivia<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En la actualidad, es un hecho que desde el MAS y los cocaleros del Chapare hasta la CSUTCB (Confederaci\u00f3n Sindical \u00danica de Trabajadores Campesinos Bolivianos) de Felipe Quispe, pasando por la Coordinadora del Agua de Cochabamba,\u00a0<i>todos cuestionan\u00a0<\/i>la centralidad de la COB como forma de poner en discusi\u00f3n\u00a0<i>la centralidad de la clase trabajadora boliviana<\/i>\u00a0en el actual proceso. Esto se concreta en el cuestionamiento\u00a0<i>expreso<\/i>\u00a0a las hist\u00f3ricas Tesis de Pulacayo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Precisamente, aqu\u00ed se plantea el desaf\u00edo estrat\u00e9gico a resolver: superar estos cuestionamientos volviendo a colocar en el centro de una alianza obrera, originaria, campesina y popular a<i>\u00a0<\/i>la clase trabajadora para que el proceso tenga una\u00a0<i>din\u00e1mica de clase y socialista y no peque\u00f1o burguesa.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero esta tarea no est\u00e1 resuelta ni mucho menos se va a resolver \u201cobjetivamente\u201d. Se equivocan los compa\u00f1eros del MST boliviano al decir que el proceso\u00a0<i>ya es \u201cobrero y socialista\u201d:\u00a0<\/i>\u201c(&#8230;) la revoluci\u00f3n tuvo por su composici\u00f3n social, por sus m\u00e9todos de la huelga general insurreccional y por la direcci\u00f3n que la centraliz\u00f3 a nivel nacional, la COB, un car\u00e1cter obrero, campesino y popular. Pero, adem\u00e1s, esta revoluci\u00f3n no se enfrent\u00f3 al intento de sacar el gas por Chile, ni s\u00f3lo al Go\u00f1i como presidente, sino al saqueo imperialista de nuestros recursos naturales y a un gobierno lacayo que aplic\u00f3 ese pillaje. Es decir,\u00a0<i>por el enemigo que enfrenta<\/i>\u00a0es una revoluci\u00f3n obrera, anticapitalista y antiimperialista, vale decir, socialista\u201d (50).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esto es una exageraci\u00f3n completa. Que el proceso revolucionario boliviano\u00a0<i>adquiera\u00a0<\/i>este car\u00e1cter de \u201crevoluci\u00f3n obrera y socialista\u201d depender\u00e1 de una dur\u00edsima lucha pol\u00edtica, ideol\u00f3gica y estrat\u00e9gica, que\u00a0<i>no est\u00e1 ganada.<\/i>\u00a0Y que se da en\u00a0<i>condiciones muy diferentes<\/i>\u00a0a cuando el proletariado minero y la COB eran\u00a0<i>incuestionablemente<\/i>\u00a0los actores centrales entre los explotados y oprimidos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El MST y otros n\u00facleos trotskistas cometen el error de\u00a0<i>dar por decidido\u00a0<\/i>lo que hay que resolver. Si esto fuera as\u00ed, no existir\u00eda el problema de las\u00a0<i>complejas relaciones<\/i>\u00a0entre las organizaciones de masas de distinto origen, porque ser\u00edan en definitiva expresi\u00f3n de la articulaci\u00f3n de una determinada alianza de clases de los explotados y oprimidos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Como venimos se\u00f1alando, esto\u00a0<i>a\u00fan no\u00a0<\/i>es as\u00ed. En realidad, el desaf\u00edo es hacer de los trabajadores\u00a0<i>el centro de una nueva alianza de los explotados y oprimidos<\/i>\u00a0para acabar con el capitalismo en Bolivia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En este sentido, el de las relaciones de clase m\u00e1s en general (51) es\u00a0<i>alentador el proceso de \u201cresurrecci\u00f3n\u201d de la COB<\/i>, que como hemos dicho es la \u00fanica organizaci\u00f3n que interpela a la poblaci\u00f3n\u00a0<i>en tanto que trabajadores<\/i>. En ese sentido, se planta desde una identidad y perspectiva\u00a0<i>m\u00e1s global y de conjunto<\/i>\u00a0que por ejemplo el campesinado aymar\u00e1 de Quispe o los cocaleros del Chapare de Morales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Al mismo tiempo, est\u00e1 pendiente la construcci\u00f3n de una verdadera organizaci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria de las masas trabajadoras bolivianas. Una organizaci\u00f3n revolucionaria \u2013no una secta\u2013 que plantee una alternativa al reformismo frentepopulista-indigenista del MAS y el MIP, al que Garc\u00eda Linera y otros le escriben el libreto<i>.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El problema est\u00e1 planteado. Pero para resolverlo hay que\u00a0<i>relanzar\u00a0<\/i>el socialismo revolucionario boliviano sobre nuevas bases\u00a0<i>ni oportunistas ni sectarias<\/i>. Que se plantee dar una soluci\u00f3n a la cuesti\u00f3n nacional e ind\u00edgena desde la perspectiva de una Bolivia obrera, multi\u00e9tnica y multicultural, \u00edntimamente ligada a la lucha de los explotados y oprimidos de toda Am\u00e9rica Latina. Por el derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos originarios. Por una Bolivia obrera, campesino, originaria y popular. Por una Bolivia Socialista.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><b>Notas:<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Salvo indicaci\u00f3n en contrario, todas las cursivas son nuestras.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">1. Ren\u00e9 Zavaleta Mercado,\u00a0<i>La formaci\u00f3n de la conciencia nacional,\u00a0<\/i>Cochabamba, Amigos del Libro, 1990, p. 166.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">2. Tal es la postura, por ejemplo, del peque\u00f1o grupo MST, hermano del PST (U) de Brasil. Por su cuenta\u00a0<i>declaran resuelta<\/i>\u00a0justamente la discusi\u00f3n estrat\u00e9gica que hay que enfrentar: \u201cPor su car\u00e1cter de clase, por la transparencia objetiva de sus fines, m\u00e1s claramente que otras revoluciones producidas en estos a\u00f1os en el continente, la revoluci\u00f3n boliviana viene a\u00a0<i>reestablecer<\/i>\u00a0temas vitales discutidos y abandonados por gran parte de la vanguardia mundial tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. As\u00ed, hoy, gracias a esta revoluci\u00f3n, empieza a revalidarse el tan discutido rol de la clase obrera como sujeto social de la revoluci\u00f3n\u201d,\u00a0<i>El Chasqui Socialista<\/i>\u00a0195<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">3. Por \u201cdebacle de 1985\u201d nos referimos al despido en masa de 20.000 trabajadores mineros de la COMIBOL.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">4. Como veremos m\u00e1s abajo, la revoluci\u00f3n de 1952 iniciada el 9 de abril de ese a\u00f1o tuvo como centro una insurrecci\u00f3n obrera y popular, que quebr\u00f3 al ej\u00e9rcito de la oligarqu\u00eda y dej\u00f3 a la clase trabajadora a las puertas de tomar el poder.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">5. Dejamos sentado que al escribir desde Argentina seguramente este trabajo contiene una serie de inexactitudes, errores y l\u00edmites que s\u00f3lo se podr\u00e1n corregir y\/o precisar\u00a0<i>al comp\u00e1s de la experiencia militante<\/i>\u00a0en la misma Bolivia. Este texto ser\u00e1 asimismo parte de un trabajo mayor dedicado al \u201cOctubre boliviano\u201d, de pr\u00f3xima edici\u00f3n en forma de libro y que tiene tambi\u00e9n el objeto de contribuir a fundamentar el trabajo pol\u00edtico de\u00a0<i>Socialismo o Barbarie<\/i>\u00a0en Bolivia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">6. Mediante ese \u201cDecreto Supremo\u201d se orden\u00f3 el cierre de las minas y otras medidas privatizadoras.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">7. Tres medidas caracterizaron el proceso: la nacionalizaci\u00f3n de las minas, la reforma agraria y el voto universal. Pero el hecho de ser tomadas en los marcos del r\u00e9gimen social capitalista impidi\u00f3 la realizaci\u00f3n de las verdaderas potencialidades de la revoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">8. V.I.Lenin,\u00a0<i>Caracterizaci\u00f3n del romanticismo econ\u00f3mico<\/i>, en\u00a0<i>Obras Completas<\/i>, Tomo II, Buenos Aires, Cartago, 1971. Esto\u00a0<i>no niega<\/i>\u00a0que est\u00e9 muy presente en Marx y Engels la idea de que el comunismo moderno debe\u00a0<i>rescatar<\/i>\u00a0valores y\/o formas de organizaci\u00f3n social cooperativas del \u201ccomunismo primitivo\u201d, destruidos por una civilizaci\u00f3n que se basa en la propiedad privada y el individualismo. Esto mismo es lo que intenta destacar Michel L\u00f6wy en su sugerente reivindicaci\u00f3n de la tradici\u00f3n del romanticismo revolucionario, aunque lo haga en una clave\u00a0<i>demasiado\u00a0<\/i>rom\u00e1ntica: \u201cEn la medida en que el socialismo es una tentativa de crear un modelo nuevo de civilizaci\u00f3n, es tambi\u00e9n una tentativa de reestablecer o reencontrar (&#8230;) elementos del pasado pre-capitalista que fueron destruidos por la modernidad burguesa. Es eso a lo que llamo el elemento rom\u00e1ntico del marxismo, presente en el propio Marx y en parte de la tradici\u00f3n marxista del siglo XX\u201d, \u201cMarxismo: resistencia y utop\u00eda. Entrevista con Michel L\u00f6wy\u201d, en\u00a0<i>Marxismo, modernidad y utop\u00eda<\/i>, 2000.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">9. \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera es hoy por hoy el intelectual de izquierda con m\u00e1s predicamento en el pa\u00eds. Proviene de la tradici\u00f3n del tupakatarismo (corriente indigenista) y hace parte de un n\u00facleo de intelectuales que tienen a su cargo la Editorial Muela del Diablo. Combinan elementos te\u00f3ricos posmodernistas, posmarxistas y autonomistas en la veta de Toni Negri.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">10. \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, \u201cDemocracia liberal versus democracia comunitaria\u201d, en\u00a0<i>El juguete rabioso<\/i>\u00a096, 20-01-04.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">11. \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera:\u00a0<i>Reproletarizaci\u00f3n. Nueva clase obrera y desarrollo del capital industrial en Bolivia (1952-1998)<\/i>, pp. 101-103, citado en \u201cLecciones estrat\u00e9gicas de 50 a\u00f1os de revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n\u201d, publicaci\u00f3n de la LOR-CI, La Paz, 1999.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">12. \u00bfFormaci\u00f3n social o civilizaci\u00f3n? Esta pregunta es pertinente porque los intelectuales de Muela del Diablo prefieren hablar de \u201ccivilizaciones\u201d en vez de \u201cformaciones econ\u00f3mico-sociales\u201d. Hasta cierto punto, ambas categor\u00edas pueden ser integrables a partir de su\u00a0<i>diferenciado nivel de abstracci\u00f3n<\/i>. Cuando se habla de formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social se alude m\u00e1s a la centralidad de determinada manera de apropiarse del excedente social y de la naturaleza. Cuando se habla de civilizaci\u00f3n, se puede remitir al\u00a0<i>conjunto de las relaciones sociales<\/i>\u00a0(no s\u00f3lo econ\u00f3micas) de un todo social. Sin embargo, lo que constituye un error y una reca\u00edda idealista es perder de vista que\u00a0<i>toda sociedad<\/i>\u00a0se basa en determinadas relaciones\u00a0<i>materiales<\/i>\u00a0de intercambio del hombre con la naturaleza a nivel de su formaci\u00f3n social. Si se pierde de vista esta\u00a0<i>articulaci\u00f3n<\/i>\u00a0para deslizarse al solo concepto de \u201ccivilizaciones\u201d, lo que se perder\u00e1 es\u00a0<i>la formaci\u00f3n de clase\u00a0<\/i>de la sociedad y se caer\u00e1 en un an\u00e1lisis que no permitir\u00e1 interpretar realmente\u00a0<i>la mec\u00e1nica de clases y las fuerzas motrices<\/i>de esa sociedad. As\u00ed, el hecho de que en Bolivia exista una cuesti\u00f3n nacional de importancia inmensa como es la cuesti\u00f3n ind\u00edgena no puede hacer perder de vista\u00a0<i>sobre qu\u00e9 relaciones de producci\u00f3n y explotaci\u00f3n se apoya esa misma sociedad<\/i>. Es decir, sobre qu\u00e9 relaciones de clase. Si esto se desdibuja o desaparece, sobreviene una mirada rom\u00e1ntica, que es justamente en lo que cae este grupo de intelectuales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">13. Luis Tapia,\u00a0<i>La condici\u00f3n multisocietal. Multiculturalidad, pluralismo y modernidad<\/i>, La Paz, Muela del Diablo, 2002, pp. 9-37. En este mismo sentido posmoderno y\/o posmarxista, ver tambi\u00e9n\u00a0<i>Pluriverso. Teor\u00eda Pol\u00edtica Boliviana<\/i>, de Garc\u00eda Linera y otros autores. Recordemos que Laclau y Mouffe se caracterizan por afirmar que\u00a0<i>por encima<\/i>\u00a0de las tendencias a la polarizaci\u00f3n clasista creciente se desarrollar\u00eda otra tendencia (en sentido contrario) a la diversificaci\u00f3n y disgregaci\u00f3n de la sociedad en grupos heterog\u00e9neos y su expresi\u00f3n pol\u00edtica en los \u201cnuevos movimientos sociales\u201d policlasistas, como ser\u00eda el caso de las minor\u00edas \u00e9tnicas y nacionales. Con todo lo reales que estas tendencias contradictorias act\u00faan en el capitalismo de hoy,\u00a0<i>creemos que es\u00a0<\/i>completamente unilateral y por lo tanto\u00a0<i>falso\u00a0<\/i>decir que \u00e9stas rebasan a y se imponen sobre la primera.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">14. Alan Rush,\u00a0<i>Latinoam\u00e9rica y el s\u00edntoma posmoderno<\/i>, pp. 321 y 326. Nos hemos apoyado en un pasaje particularmente, \u201cMarxismo y modernidad\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">15. Veamos lo que dice a este respecto el propio Karl Marx: \u201cDe ah\u00ed la\u00a0<i>gran influencia civilizadora<\/i>\u00a0del capital: su producci\u00f3n de un nivel de la sociedad, frente al cual todos los anteriores aparecen como desarrollos meramente locales de la humanidad y como un idolatr\u00eda de la naturaleza. Por primera vez la naturaleza se convierte puramente en objeto para el hombre&#8230; El capital, conforme a este tendencia suya, pasa tambi\u00e9n por encima de las barreras y prejuicios nacionales, as\u00ed como sobre la divinizaci\u00f3n de la naturaleza, liquida la satisfacci\u00f3n tradicional, encerrada dentro de determinados limites y pagada de si misma, de las necesidades existentes y la reproducci\u00f3n del viejo modo de vida. De ah\u00ed, empero, del hecho de que el capital ponga cada uno de esos limites como barrera y, por lo tanto, de que\u00a0<i>idealmente<\/i>le pase por encima, de ning\u00fan modo se desprende que lo haya superado\u00a0<i>realmente<\/i>&#8230; Aun m\u00e1s. La universalidad a la que tiende sin cesar, encuentra trabas en su propia naturaleza, las que en cierta etapa del desarrollo de el capital&#8230;propender\u00e1n a la abolici\u00f3n del capital por medio de si mismo\u201d (K. Marx:\u00a0<i>Elementos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (Grundrisse)<\/i>, Vol. 1, pp. 361-2, citado en Rush, op. cit., p. 329.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">16. Es en este contexto que se coloca el debate te\u00f3rico-pol\u00edtico estrat\u00e9gico sobre la evaluaci\u00f3n del legado de Marx y las perspectivas actuales del marxismo revolucionario. \u00bfEl proyecto socialista tiene elementos de continuidad y realizaci\u00f3n de la modernidad o es una proyecto civilizatorio enteramente nuevo? Esta es una pregunta importante que\u00a0<i>no admite respuestas simplistas<\/i>. A nuestro entender, seg\u00fan Marx en la modernidad cab\u00edan\u00a0<i>dos\u00a0<\/i>proyectos: el capitalista y el socialista. El proyecto socialista deber\u00eda recoger las ilusiones frustradas de la modernidad; en ese sentido tendr\u00eda elementos de\u00a0<i>continuidad<\/i>. Pero, al mismo tiempo, tambi\u00e9n elementos de\u00a0<i>ruptura<\/i>, porque tender\u00eda a realizarse como un proyecto enteramente nuevo. Asimismo, recoger\u00eda aspectos comunitarios, democr\u00e1ticos y libertarios provenientes de las formaciones sociales precapitalistas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">17. Ren\u00e9 Zavaleta Mercado fue uno de los intelectuales de izquierda de m\u00e1s trascendencia de la segunda mitad del siglo XX en Bolivia. De origen nacionalista (por unos meses ministro de Miner\u00eda a principios de la d\u00e9cada del \u201960), fue girando a la izquierda, aunque sin romper nunca del todo con alguna variante movimientista. Muri\u00f3 a mediados de los 80.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">18. Esto adquiere habitualmente la forma del cuestionamiento a las Tesis de Pulacayo, programa votado por la Federaci\u00f3n Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) en 1946, precisamente en un Congreso realizado en la localidad minera de Pulacayo. Su impacto fue de trascendencia hist\u00f3rica entre la clase trabajadora del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">19. El MNR es el Movimiento Nacionalista Revolucionario, partido burgu\u00e9s nacionalista que lleg\u00f3 al poder como resultado de la revoluci\u00f3n de 1952, y responsable principal de haberla traicionado, en conjunto con Juan Lech\u00edn Oquendo (dirigente hist\u00f3rico de la COB, tambi\u00e9n de origen \u201cmovimentista\u201d)..<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">20. \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera,\u00a0<i>La condici\u00f3n obrera<\/i>, pp. 22-24.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">21. Organizaci\u00f3n principal de la clase obrera boliviana, fundada contempor\u00e1neamente con la revoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">22. Es en el marco que estamos refiriendo que, efectivamente, la clase trabajadora minera no pudo,\u00a0<i>no supo c\u00f3mo vencer<\/i>. Y esto fue una verdadera\u00a0<i>tragedia hist\u00f3rica<\/i>. Porque Bolivia de 1952, a contrapelo de los procesos \u201canticapitalistas burocr\u00e1ticos\u201d de la segunda posguerra, configur\u00f3 una experiencia que recuperaba los patrones \u201ccl\u00e1sicos\u201d de las revoluciones obreras y autodeterminadas del comienzos del siglo XX. Como dice Zavaleta Mercado: \u201cSe dir\u00eda que en Bolivia\u00a0<i>se cumpli\u00f3 un esquema de los marxistas cl\u00e1sicos, contradiciendo<\/i>, por lo menos en cierta medida, a determinadas doctrinas sobre la guerra revolucionaria que vinieron a discurrir despu\u00e9s en el continente. Sin duda\u00a0<i>fue el proletariado el que encabez\u00f3 y dirigi\u00f3<\/i>, como clase, la lucha contra la burgues\u00eda capitalista, conocida como Superestado o como Gran Miner\u00eda. Las huelgas salariales se hicieron huelgas pol\u00edticas, y las huelgas pol\u00edticas hicieron posible la insurrecci\u00f3n popular que ocurri\u00f3, el 9 de abril y en todos los conatos anteriores, como guerra revolucionaria, en la ciudad\u201d,\u00a0<i>La formaci\u00f3n de la conciencia nacional<\/i>, pp. 121-122.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><span lang=\"EN-US\">23. Idem, pp. 148-149.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><span lang=\"EN-US\">24. Idem, pp. 156-157.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">25. A. Garc\u00eda Linera, folleto \u201cUna semana fundamental\u201d, introducci\u00f3n, La Paz, Muela del Diablo, 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">26. Es decir, no se trat\u00f3 centralmente de un levantamiento realizado alrededor de f\u00e1bricas y lugares de trabajo, sino de la ocupaci\u00f3n territorial de calles y avenidas, el copamiento de la ciudad. Pero\u00a0<i>ninguna<\/i>\u00a0insurrecci\u00f3n de trabajadores se puede reducir meramente a la ocupaci\u00f3n de los lugares de trabajo. En todas ellas est\u00e1 presente la dimensi\u00f3n de cuestionamiento al monopolio de la fuerza y el territorio por parte del Estado. Un aspecto importante para precisar el car\u00e1cter de este cuestionamiento es el interrogante de\u00a0<i>qui\u00e9nes son (socialmente) los insurrectos.<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">27. Sobre esto, dice Silvia Cusicanqui: \u201cDe hecho, una parte de la poblaci\u00f3n urbana biling\u00fce funciona econ\u00f3mica y socialmente como\u00a0<i>enlace<\/i>\u00a0entre el campo y la ciudad. En un estudio realizado en las ciudades de La Paz y El Alto (&#8230;) [se] muestran aspectos cuantitativos y cualitativos de estos fen\u00f3menos y describen a la poblaci\u00f3n emigrante como \u2018cabalgando entre dos mundos\u2019. Desde un punto de vista opuesto, las comunidades ind\u00edgenas rurales viven un proceso de despoblamiento (&#8230;) En ciertas regiones, la emigraci\u00f3n selectiva de j\u00f3venes adultos deja en manos de las mujeres y los adultos mayores el grueso de las tareas productivas y reproductivas que requiere la unidad rural. Ciertamente, la parentela en la ciudad aportar\u00e1 tambi\u00e9n con bienes de consumo a sus familias y las apoyar\u00e1 en los ciclos de mayor demanda laboral. Sin embargo, el signo y la magnitud de la migraci\u00f3n afectar\u00e1n enormemente las posibilidades de reproducci\u00f3n de las unidades productivas rurales\u201d, Silvia Cusicanqui,\u00a0<i>Oprimidos pero no vencidos<\/i>, La Paz, Achawasi, 2003, pp. 30-31.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">28. Informe de desarrollo humano de la Regi\u00f3n del Altiplano. La Paz y Oruro\u201d. 2003. PNUD Bolivia, pagina 84.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">29. Pablo Mamani, \u201cLevantamiento en El Alto: el rugir de la multitud\u201d.\u00a0\u00a0Econoticiasbolivia.com.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">30. En el mismo sentido, defin\u00edamos en el peri\u00f3dico\u00a0<i>Socialismo o barbarie<\/i>\u00a031: \u201cEl movimiento de octubre no es un movimiento obrero absoluto. Los campesinos y los vecinos est\u00e1n insertos en este movimiento social y de algunas manera han reconfigurado el escenario territorial: el copamiento del territorio como instrumento de lucha y resistencia ante el Estado. Es decir, el territorio, que es chiquito en la junta vecinal, m\u00e1s las jurisdicciones de El Alto, m\u00e1s el hecho de cercar El Alto con la consigna de copar el territorio, han llevado a que aparezcan otros actores sociales. Los vecinos no estaban en el movimiento social. Pero a partir de febrero, aunque de manera m\u00e1s desorganizada, y ya en octubre con m\u00e1s fuerza, los movimientos vecinales enmarcados en lo territorial han empezado a jugar un rol importante. Ahora, el tema de lo territorial en El Alto tampoco es casual: este movimiento se constituye a partir de una memoria hist\u00f3rica ind\u00edgena aymar\u00e1 que plantea el cerco, el sitio, como delimitaci\u00f3n y reivindicaci\u00f3n social, como instrumento, como estrategia de lucha, a la luz de Tupac Katari en la \u00e9poca de la colonia. Pero tambi\u00e9n se liga a la memoria hist\u00f3rica de lucha de los mineros y fabriles relocalizados. En 1985 en Bolivia se implementa el modelo neoliberal 21.060. Miles de trabajadores son echados de las fabricas, son expulsados de las minas. Y esos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras despojados de sus puestos de trabajo son acogidos en la ciudad de El Alto. Ellos son en realidad los que constituyen El Alto. Entonces, este movimiento vecinal est\u00e1 cargado de estos aprendizajes,\u00a0<i>una memoria hist\u00f3rica sindical de la lucha de los mineros y tambi\u00e9n una memoria ind\u00edgena campesina aymar\u00e1<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">31. Pablo Mamani, cit. La propia din\u00e1mica de clases de la revoluci\u00f3n de 1952, todo un \u201cmodelo\u201d de revoluci\u00f3n obrera, es\u00a0<i>mas compleja<\/i>\u00a0de lo que creen las cabezas simplistas, y esto no es un menoscabo a su car\u00e1cter. \u201cLa batalla decisiva por la toma del poder se libr\u00f3 en el valles dela ciudad de La Paz, a lo largo de tres d\u00edas, a partir del 9 de abril de 1952. Una encarnizada batalla se generaliz\u00f3 por la ciudad entera, de Villa Victoria a Miraflores y desde Achachicala y El Alto a Sopocachi; se pele\u00f3 en los techos, en las ventanas, en las colinas, desde las posiciones mas inveros\u00edmiles. Las caracter\u00edsticas de clase de los combatientes de aquellos d\u00edas, son, hasta hoy, objeto de controversias encendidas (&#8230;) Combatieron (&#8230;) en La Paz los mineros de Milluni y los fabriles, pero ser\u00eda discutible afirmar que el \u00e9xito de la lucha se debiera a su presencia como clase. Desde el punto de vista\u00a0<i>num\u00e9rico<\/i>, este proletariado se perd\u00eda en medio del mar de combatientes que pertenec\u00eda en su mayor parte a las capas medias bajas y al lumpen (&#8230;) Dispersos f\u00edsicamente, adem\u00e1s de culturalmente desterrados, los campesinos hicieron su parte en los numerosos intentos de golpes de mano. Pero el proletariado minero (&#8230;) quebr\u00f3 el elemento territorial del Estado olig\u00e1rquico no como un hecho incidental y epis\u00f3dico, sino de modo permanente. Los combates de Papel Pampa y San Jos\u00e9 de Oruro, del mismo 9 de abril de 1952, y la paralizaci\u00f3n de los regimientos del sur, que ya no pudieron asistir a la batalla de La Paz (&#8230;) corresponden tambi\u00e9n a estas caracter\u00edsticas de la participaci\u00f3n minera\u201d, Zavaleta Mercado,\u00a0<i>La formaci\u00f3n de la conciencia nacional<\/i>, pp. 120-121.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">32. A. Garc\u00eda Linera,\u00a0<i>La condici\u00f3n obrera<\/i>, p. 85.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">33. Idem.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">34. Estos datos indican que la cantidad de trabajadores mineros a\u00fan es alta. Sin embargo, es un hecho que el proletariado minero tradicional<i>\u00a0concentrado<\/i>\u00a0en los grandes emprendimientos mineros de la COMIBOL hoy ha sido dispersado. Trabajando en cooperativas o como peque\u00f1os productores, la fuerza de los mineros est\u00e1 evidentemente debilitada<i>\u00a0<\/i>en relaci\u00f3n a cuando estos eran parte de una misma estructura laboral mayor.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">35. Aunque de una manera algo unilateral respecto del posible rol futuro de los mineros, el propio Garc\u00eda Linera da cuenta de la emergencia de una nueva clase trabajadora: \u201cNo s\u00f3lo el Estado ha dejado de ser la locomotora del desarrollo econ\u00f3mico, sino que la miner\u00eda considerada como el centro articulador de la econom\u00eda nacional, y en torno a la cual los mineros supieron construir un horizonte epocal y una autoconciencia de su posici\u00f3n estructural, ahora ya no es tal:\u00a0<i>industria, agroindustria, petr\u00f3leo, telecomunicaciones, etc., son otros tantos rubros que disputan o superan la gravitaci\u00f3n exportadora y productiva de la miner\u00eda, complejizando la estructura de clases sociales y, sobre todo, quebrando el sentido de unicidad de la riqueza nacional y de sujeto nacionalizador como lo fueron los mineros.<\/i>\u00a0El policentrismo contempor\u00e1neo de las actividades econ\u00f3micas objetivamente crea condiciones de posibilidad de un posible nuevo sujeto social obrero plural en sus capacidades agregativas y simb\u00f3licas. El pa\u00eds en su n\u00facleo moderno\u00a0<i>sigue y seguir\u00e1 siendo minero<\/i>; mas pareciera ser que nunca m\u00e1s ser\u00e1 \u00fanicamente minero, y con ello, la condensaci\u00f3n de la estructura de clase obrera tampoco depender\u00e1 exclusivamente de los mineros, aunque ellos pudieran jugar uno de los roles protag\u00f3nicos\u201d,\u00a0<i>La condici\u00f3n obrera<\/i>, pp. 115-116.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">36. Desde la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario, es fundamental dejar taxativamente clara esta ubicaci\u00f3n, dado que a\u00fan hoy existen tendencias del trotskismo \u2013como es el caso del PO de Argentina\u2013 que argumentan que el actual indigenismo ser\u00eda\u00a0<i>\u201ccontrarrevolucionario\u201d<\/i>\u00a0(Osvaldo Coggiola, \u201cSobre la Revoluci\u00f3n Boliviana\u201d, en www.po.org.ar). Esto es un disparate. Porque al no dejar en claro si la\u00a0<i>reivindicaci\u00f3n nacional ind\u00edgena<\/i>\u00a0es leg\u00edtima o no, tiende a confundir todo. Una cosa son las direcciones reformistas del MAS y el MIP, y otra es\u00a0<i>la justeza del reclamo nacional<\/i>, que \u2013efectivamente- solo se podr\u00e1 resolver en una perspectiva revolucionaria obrera y socialista.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Otro grupo trotskista boliviano (la LOR-CI, ligado al PTS de Argentina) aunque sin llegar a las posiciones del PO, tambi\u00e9n comete el grav\u00edsimo error de\u00a0<i>subestimar\u00a0<\/i>completamente la importancia actual del problema nacional originario. En su documento fundacional dedican a esta cuesti\u00f3n decisiva\u00a0<i>s\u00f3lo tres l\u00edneas<\/i>\u00a0y una cita. En ning\u00fan lado del largo documento, figura la caracterizaci\u00f3n del Estado boliviano (junto a su evidente car\u00e1cter capitalista semicolonial) como\u00a0<i>estado opresor blanco<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">37. Una vez m\u00e1s, debemos diferenciar entre la emergencia de la cuesti\u00f3n ind\u00edgena y la generalizaci\u00f3n del\u00a0<i>\u201cindigenismo\u201d.<\/i>Este factor tiene que ver no s\u00f3lo con cuestiones \u201cnacionales\u201d de Bolivia, sino con el\u00a0<i>clima ideol\u00f3gico internacional<\/i>, marcado por la continuidad de la crisis de la alternativa socialista. Respecto al balance y las condiciones del surgimiento de la cuesti\u00f3n ind\u00edgena, dice Silvia Cusicanqui: \u201cLa situaci\u00f3n actual condensa (&#8230;) una compleja s\u00edntesis de m\u00faltiples contradicciones y determinaciones hist\u00f3ricas (&#8230;) Considero que el ciclo abierto en los a\u00f1os 70, e incluso antes, en los a\u00f1os 50, parece haber llegado a su fin. Todas las\u00a0<i>promesas liberales<\/i>\u00a0abiertas con la revoluci\u00f3n del 52 \u2013la ciudadan\u00eda plena de indios y mujeres, la soberan\u00eda econ\u00f3mica y el autoabastecimiento de bienes b\u00e1sicos\u2013 han mostrado fisuras y falacias hasta dejar al desnudo la estructura colonial que sustenta al Estado boliviano\u201d,\u00a0<i>Oprimidos pero no vencidos<\/i>, p.23.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><span lang=\"EN-US\">38. Op. cit., p. 7.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">39. A pesar de que ubicamos la\u00a0<i>reivindicaci\u00f3n nacional ind\u00edgena<\/i>\u00a0de una manera distinta a Coggiola, creemos que este comentario cr\u00edtico a la err\u00f3nea perspectiva nacionalista-indigenista de Felipe Quispe es muy justo: \u201cTodo el planteo reposa en un falseamiento (idealizaci\u00f3n) de la historia de las comunidades. En el incario, los elementos comunitarios del\u00a0<i>ayllu<\/i>\u00a0estaban integrados en un\u00a0<i>sistema opresivo de castas<\/i>\u00a0al servicio del estamento superior, los incas:\u00a0<i>la leyenda del \u2018comunismo incaico\u2019 (&#8230;) ya ha sido deshecha por la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica objetiva<\/i>. El\u00a0<i>Tahuantinsuyu<\/i>\u00a0se asentaba sobre una econom\u00eda esencialmente agraria cuya unidad constitutiva era el\u00a0<i>ayllu<\/i>: conjunto de descendientes de un antepasado com\u00fan, transformado luego en unidad territorial. El\u00a0<i>ayllu<\/i>\u00a0\u2013que tuvo existencia anterior a los Incas\u2013 subsisti\u00f3 bajo la dominaci\u00f3n de \u00e9stos y, con diversas alteraciones, se prolong\u00f3 a trav\u00e9s de la conquista espa\u00f1ola, la colonia y la rep\u00fablica hasta nuestros d\u00edas. Supone la propiedad en com\u00fan de una determinada extensi\u00f3n de tierra, con una distribuci\u00f3n peri\u00f3dica del suelo en lotes (<i>tupus<\/i>) entre cada miembro de la comunidad con cargas de familia, quien lo explota individualmente\u201d,\u00a0<i>En Defensa del Marxismo<\/i>, abril 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">40. En este terreno tenemos una opini\u00f3n similar a los compa\u00f1eros de la LOR-CI, que retoman an\u00e1lisis cl\u00e1sicos del marxismo revolucionario respecto del campesinado: \u201c(&#8230;) la reforma agraria del 52 no permiti\u00f3 una resoluci\u00f3n definitiva del problema agrario. Al acelerar y provocar la penetraci\u00f3n de las relaciones capitalistas en el agro, provoc\u00f3 el desarrollo de un proceso de\u00a0<i>diferenciaci\u00f3n interna<\/i>, generando sectores que tienden a transformarse en una burgues\u00eda agraria con mayores y estrechos lazos con el Estado actual. De esta manera, este\u00a0<i>nuevo campesinado<\/i>\u00a0se acerca a las afirmaciones hechas por Lenin y Trotsky sobre este sector social, planteando que\u00a0<i>no se trataba de un sector homog\u00e9neo sino de una estratificaci\u00f3n de distintas capas<\/i>\u00a0que van desde los sectores claramente proletarios o asalariados hasta sectores que se constitu\u00edan como una nueva burgues\u00eda agraria, pasando por distintas gradaciones como los semiproletarios agr\u00edcolas, arrendatarios, campesinos pobres, campesinos medios y campesinos ricos. Podemos ver la correcci\u00f3n de tal afirmaci\u00f3n en el papel que cumplen los \u2018rescatiris\u2019, donde adem\u00e1s de cumplir el papel de campesino y miembro de la comunidad, juegan el papel del capital comercial y usurario. O el arriendo de tierras de una comunidad por otra, que ante la ausencia de tierras se ven obligadas a entregar parte de su producci\u00f3n a los due\u00f1os de la misma. Y si bien en las comunidades del altiplano esto adquiere formas m\u00e1s veladas, en distintas zonas de colonizaci\u00f3n como el Chapare y el resto del Oriente las relaciones claramente capitalistas con trabajo asalariado se manifiestan en toda su amplitud\u201d,\u00a0<i>Lecciones estrat\u00e9gicas de 50 a\u00f1os de revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n,<\/i>\u00a01999.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">41. F\u00e9lix Patzi, \u201cRebeli\u00f3n ind\u00edgena contra la colonialidad&#8230;\u201d, pp. 238-239. En AA.VV.,\u00a0<i>Ya es otro tiempo el presente<\/i>, La Paz, La Muela del Diablo, 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">42. Este an\u00e1lisis que venimos haciendo no quita que perdamos de vista la\u00a0<i>especificidad\u00a0<\/i>que existe entre la cuesti\u00f3n agraria y la cuesti\u00f3n nacional originaria. Ambas son reivindicaciones democr\u00e1tico-nacionales, pero de car\u00e1cter\u00a0<i>distinto<\/i>. La primera evidentemente alude a la cuesti\u00f3n del acceso a la tierra: en el caso boliviano, a las consecuencias del\u00a0<i>fracaso minifundista<\/i>\u00a0de la reforma agraria del 52. Por otra parte, la cuesti\u00f3n originaria hace a la opresi\u00f3n pol\u00edtica y cultural que sufre la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n por el solo hecho de ser ind\u00edgena o mestiza. Lo que ocurre es que a partir de aqu\u00ed hay un proceso de\u00a0<i>imbricaci\u00f3n\u00a0<\/i>de ambas cuestiones. Porque la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n del campo es a la vez ind\u00edgena. Aunque tambi\u00e9n existe una enorme poblaci\u00f3n originaria urbana. Y obviamente la mayor\u00eda de los trabajadores asalariados y mineros tambi\u00e9n es originario. Raz\u00f3n por la cual insistimos en que desde la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario no se puede seguir creyendo que con abordar \u201cla cuesti\u00f3n campesina\u201d alcanza. Es el caso del POR, del MST, del PO (argentino) e incluso de la LOR-CI. En todos los casos creemos que no existe un tratamiento correcto o suficiente de la cuesti\u00f3n nacional-originaria. Aunque por otra parte, no se puede perder de vista que el problema agrario sigue requiriendo de un tratamiento\u00a0<i>espec\u00edfico\u00a0<\/i>que no hemos podido profundizar lo suficiente en este trabajo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">43. A diferencia de lo que dice F\u00e9lix Patzi en\u00a0<i>Rebeli\u00f3n ind\u00edgena contra la colonialidad<\/i>, la problem\u00e1tica nacional\u00a0<i>no cuestiona<\/i>\u00a0el abordaje del marxismo: \u201cHablar de movimientos ind\u00edgenas en la actualidad ya no es como estudiar en aquellas \u00e9pocas donde el movimiento ind\u00edgena era totalmente subalternizado al an\u00e1lisis de los movimientos que emerg\u00edan desde la econom\u00eda pol\u00edtica, o sea de la lucha de clases (&#8230;) los marxistas formados a trav\u00e9s de los manuales (&#8230;) no comprendieron la esencia de las clases sociales en Bolivia (&#8230;) En realidad las clases sociales existen no por su ubicaci\u00f3n ocupacional de manera independiente, sino que las ocupaciones o roles est\u00e1n definidos a partir de la pertinencia racial y\/o \u00e9tnica\u201d, pp. 299 y 201. Lo cual no deja de ser una afirmaci\u00f3n unilateralmente\u00a0<i>idealista.<\/i>\u00a0Porque en realidad lo que ocurre es que etnia y clase se\u00a0<i>imbrican<\/i>, se fusionan de una manera en que la nacionalidad oprimida constituye al mismo tiempo las posiciones de clase explotadas. Pero esto no puede hacer perder de vista que el\u00a0<i>fundamento \u00faltimo lo constituyen las relaciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida material<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">44. La organizaci\u00f3n trotskista boliviana (fundada en 1938) de mayor tradici\u00f3n en ese pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">45. \u201cTesis pol\u00edtica de la 10\u00ba Conferencia Nacional del POR\u201d, junio de 1953. En Liborio Justo,\u00a0<i>La revoluci\u00f3n derrotada<\/i>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">46. \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera,\u00a0<i>La condici\u00f3n obrera<\/i>, pp. 116-118.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">47. Idem, p. 200.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">48. Guillermo Lora,\u00a0<i>Contribuci\u00f3n a la historia pol\u00edtica de Bolivia<\/i>, tomo II, pp. 64-65.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">49. Sobre esto \u00faltimo, es ilustrativo el hecho que en el peri\u00f3dico aparecido precisamente el d\u00eda de la ca\u00edda de Go\u00f1i (17 de octubre del 2003), el \u00f3rgano del POR,\u00a0<i>Masas<\/i>, titulaba: \u201cEl POR expresa el alma esencia de la historia boliviana\u201d&#8230;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">50.\u00a0<i>Chasqui Socialista<\/i>\u00a0195. Dicen los compa\u00f1eros del MST de Bolivia: \u201cAs\u00ed como se ha pretendido negar que lo de octubre fue una revoluci\u00f3n, tambi\u00e9n se ha discutido su car\u00e1cter de clase. Cierto que nacionalidades aymar\u00e1 y quechuas que hacen parte del movimiento campesino participaron con fuerza e iniciaron la insurrecci\u00f3n de octubre. Cierto que el componente ind\u00edgena originario puso un torrente de masas importante en la misma. Cierto que en El Alto se movilizaron los vecinos. Esto hace que muchos analistas caractericen lo sucedido como \u2018una rebeli\u00f3n aymar\u00e1\u2019, como una insurrecci\u00f3n de \u2018vecinos y vecinas\u2019, de \u2018comunitarios\u2019 y, en general, como una rebeli\u00f3n \u2018ind\u00edgena\u2019. Pero ocurre que junto a estos sectores se movilizaron los trabajadores organizados de las ciudades, los sindicatos y las federaciones que agrupan a los asalariados de los diversos sectores como los maestros rurales, los maestros urbanos, los trabajadores de la salud, los administrativos universitarios, los mineros. En El Alto, los vecinos son un gran proporci\u00f3n trabajadores de distintas ramas, son obreros y mineros relocalizados, gremialistas. Los fabriles, que si bien no participaron como organizaci\u00f3n, s\u00ed lo hicieron como \u2018vecinos\u2019, tanto en El Alto como en otros lugares de La Paz. La clase trabajadora se moviliz\u00f3 lo mismo en Cochabamba, Potos\u00ed y Oruro. Toda ella organizada en las Centrales Obreras Departamentales y a nivel nacional junto a los trabajadores del campo en la COB. La COR de El Alto desempe\u00f1\u00f3, junto a la FEJUVE, un papel clave en la movilizaci\u00f3n\u201d.\u00a0<i>El Chasqui Socialista<\/i>\u00a0195. Esta descripci\u00f3n-caracterizaci\u00f3n de la insurrecci\u00f3n de octubre (mas all\u00e1 de atribuirle err\u00f3neamente el car\u00e1cter liso y llano de una revoluci\u00f3n) es bastante parecida a la que estamos intentando desarrollar aqu\u00ed. Sin embargo, de lo que peca en el p\u00e1rrafo que le sigue (que citamos en el cuerpo del articulo) es que, al \u201ccerrar\u201d la definici\u00f3n,\u00a0<i>da por resuelto<\/i>\u00a0justamente lo que hay que resolver:\u00a0<i>ayudar a transformar<\/i>\u00a0el proceso revolucionario de trabajadores y popular en curso, en revoluci\u00f3n obrera y socialista.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">51. Diferenciamos a la COB como organizaci\u00f3n de la burocracia estilo lechinista que la dirige. El secretario ejecutivo hoy es Jaime Solares, de orientaci\u00f3n nacionalista \u201cchavista\u201d. Esto significa que no hay que alentar la menor confianza en la actual direcci\u00f3n, ni creer que por exigirle a Solares que \u201ctome el poder\u201d,<i>\u00a0como es la practica habitual del propio MST,<\/i>\u00a0\u00e9ste lo vaya a hacer.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Bibliograf\u00eda consultada<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><span lang=\"EN-US\">&#8211; Bensa\u00efd, Daniel:\u00a0<i>Marx for our times,<\/i>\u00a0Londres, Verso, 2003.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Bensa\u00efd, Daniel y L\u00f6wy, Michel:\u00a0<i>Marxismo, Utop\u00eda y Modernidad,<\/i>\u00a0Xama Editora, 2000.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Callinicos, Alex:\u00a0<i>Social Theory. A historical introduction,<\/i>\u00a0Londres, Polity, 2000.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Coggiola, Osvaldo:\u00a0<i>\u201cBolivia: entre el indigenismo, autogesti\u00f3n e independencia de clase\u201d,\u00a0<\/i>en<i>\u00a0En Defensa del Marxismo<\/i>, abril 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro:\u00a0<i>La condici\u00f3n minera,<\/i>\u00a0La Paz, Muela del Diablo, 2001.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro y otros:\u00a0<i>Democratizaciones plebeyas,<\/i>\u00a0La Paz, Muela del Diablo, 2002.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro y otros:\u00a0<i>Pluriverso. Teor\u00eda pol\u00edtica boliviana,<\/i>\u00a0La Paz, Muela del Diablo, 2001.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Hylton, Forrest; Patzi, Felix; Serulnikov, Sergio y Thompson, Sinclair:\u00a0<i>Ya es otro tiempo el presente,<\/i>\u00a0La Paz, La Muela del Diablo, 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Lenin, Vladimir I.: \u201cCaracterizaci\u00f3n del romanticismo econ\u00f3mico\u201d,\u00a0<i>Obras Completas<\/i>, Tomo II, Buenos Aires, Cartago, 1971.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Lora, Guillermo:\u00a0<i>Contribuci\u00f3n a la historia pol\u00edtica de Bolivia,<\/i>\u00a0Tomo II, La Paz, 1978.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Mamani, Pablo: \u201cLevantamiento en El Alto: El rugir de la multitud\u201d. Econoticiasbolivia.com.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Petras, James: \u201cBolivia, entre la colonizaci\u00f3n y la revoluci\u00f3n\u201d, Econoticiasbolivia.com.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Rivera Cusicanqui, Silvia:\u00a0<i>\u201cOprimidos pero no vencidos\u201d.<\/i>\u00a0La Paz, Achaywasi, 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Rush, Alan:\u00a0<i>Latinoam\u00e9rica y el s\u00edntoma posmoderno,\u00a0<\/i>Instituto Interdisciplinario de Estudios Latinoamericanos, Facultad de Filosof\u00eda y Letras, Universidad Nacional de Tucum\u00e1n, 1998.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Su\u00e1rez, Hugo Jos\u00e9:\u00a0<i>Una semana fundamental,<\/i>\u00a0La Paz, Muela del Diablo, 2003.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Tapia, Luis:\u00a0<i>La condici\u00f3n multisocietal<\/i>, La Paz, Muela del Diablo, 2002.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Zavaleta Mercado, Ren\u00e9 (compilador):\u00a0<i>Bolivia hoy,<\/i>\u00a0M\u00e9xico, Siglo XXI, 1983.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Zavaleta Mercado, Ren\u00e9:\u00a0<i>La formaci\u00f3n de la conciencia nacional,<\/i>\u00a0La Paz, Amigos del Libro, 1990.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de Octubre, relanzar el socialismo revolucionario Cr\u00edtica del romanticismo \u201canticapitalista\u201d \u201cEn general, se dir\u00eda que en Bolivia se produce una suerte de concentraci\u00f3n tr\u00e1gica de los problemas culturales e hist\u00f3ricos de Am\u00e9rica Latina y que se trata de un pa\u00eds que sin cesar se sit\u00faa en el recodo donde los hechos se suceden, para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6386,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[122,1659,3,1368,1643],"tags":[1655,35],"class_list":{"0":"post-11974","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-america-latina-y-el-caribe","8":"category-bolivia","9":"category-debates","10":"category-historia-y-teoria","11":"category-revista-socialismo-o-barbarie","12":"tag-revista-sob-16","13":"tag-roberto-saenz"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - 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