{"id":3372,"date":"2014-09-13T13:02:47","date_gmt":"2014-09-13T16:02:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372"},"modified":"2015-09-22T10:59:04","modified_gmt":"2015-09-22T19:59:04","slug":"neoliberales-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372","title":{"rendered":"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">En tres cap\u00edtulos \u2013\u201c<strong> I. Ortodoxos y convencionales<\/strong>\u201c, <strong>II. Pensamiento socio-liberal y \u201cIII. Globalistas y cosmopolitas\u201d\u2013, <\/strong>Claudio Katz desarrolla un amplio y documentado an\u00e1lisis del neoliberalismo latinoamericano, tratando de dar respuesta a diversas preguntas, como cu\u00e1les son las peculiaridades del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina, si alcanz\u00f3 mayor penetraci\u00f3n que en los pa\u00edses centrales, si aqu\u00ed registra un declive superior al resto del mundo, y otros temas que hacen tambi\u00e9n al debate de su enfrentamiento pol\u00edtico, que desde nuestro punto de vista es anticapitalista\u2026<strong>(SoB)<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong style=\"text-align: left;\">I. Ortodoxos y convencionales<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfCu\u00e1les son las peculiaridades del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina? \u00bfAlcanz\u00f3 mayor penetraci\u00f3n que en los pa\u00edses centrales? \u00bfRegistra un declive superior al resto del mundo?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es sabido que esta modalidad reaccionaria fue introducida en la regi\u00f3n con cierta antelaci\u00f3n. Las dictaduras del Cono Sur anticiparon en los a\u00f1os 70 la oleada derechista, que posteriormente se afianz\u00f3 en el grueso del planeta. Pero Latinoam\u00e9rica ha sido tambi\u00e9n el epicentro de grandes resistencias populares, que propinaron significativas derrotas a ese aluvi\u00f3n conservador. Una revisi\u00f3n de la trayectoria e ideolog\u00eda del neoliberalismo permite explicar muchas especificidades de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Caracterizaciones generales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las primeras discusiones internacionales sobre el neoliberalismo destacaron las ra\u00edces te\u00f3ricas de esta corriente en el pensamiento econ\u00f3mico neocl\u00e1sico. Tambi\u00e9n explicaron su aparici\u00f3n por el agotamiento del crecimiento keynesiano de pos-guerra y resaltaron sus objetivos pol\u00edticos regresivos. El neoliberalismo fue definido en los a\u00f1os 80, como una ofensiva del capital sobre el trabajo para recomponer la tasa de ganancia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En la d\u00e9cada siguiente se constat\u00f3 la hegemon\u00eda ideol\u00f3gica mundial alcanzada por esta vertiente. A pesar de los magros resultados econ\u00f3micos logrados durante ese decenio, la derecha se reforz\u00f3 aprovechando el debilitamiento de los sindicatos y el desasosiego creado por la fractura social. El neoliberalismo expandi\u00f3 su influencia e implement\u00f3 una dr\u00e1stica reconversi\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La expectativa en un r\u00e1pido declive de esta corriente fue disipada por la implosi\u00f3n de la URSS y la crisis del horizonte socialista. Las tendencias conservadoras obtuvieron un impulso adicional con la anexi\u00f3n de Alemania Oriental, el amoldamiento de la Uni\u00f3n Europea a la globalizaci\u00f3n y la demolici\u00f3n del estado de bienestar<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La crisis econ\u00f3mica iniciada en el 2008 abri\u00f3 grandes interrogantes sobre la continuidad del modelo privatista. Esta convulsi\u00f3n super\u00f3 las conmociones financieras precedentes e ilustr\u00f3 la magnitud de los desequilibrios creados por el neoliberalismo. Pero la preeminencia de este ciclo se mantuvo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Su persistencia se ha verificado en todos los acontecimientos de la coyuntura 2008-2014. La etapa que comenz\u00f3 con el thatcherismo transform\u00f3 el funcionamiento del capitalismo mediante privatizaciones, aperturas comerciales y flexibilizaciones laborales. Este esquema intensific\u00f3 la competencia global por aumentos de la productividad desgajados del salario, que amplifican todas las tensiones de la producci\u00f3n, el consumo y las finanzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En los \u00faltimos a\u00f1os este modelo profundiz\u00f3 los atropellos contra los trabajadores en contextos recesivos que potencian el temor a la miseria. La desigualdad social alcanz\u00f3 niveles sin precedentes, la pobreza se expandi\u00f3 en las econom\u00edas centrales y la precarizaci\u00f3n laboral se masific\u00f3 en todo el planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo converge con la internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda. La fragmentaci\u00f3n mundial de los procesos de fabricaci\u00f3n, el desplazamiento de la industria hacia al Oriente consolidan la primac\u00eda de las empresas transnacionales. Las grandes firmas utilizan las normas del libre-comercio y los bajos aranceles para desenvolver intercambios entre sus filiales. Estos movimientos apuntalan, adem\u00e1s, la globalizaci\u00f3n financiera y el vertiginoso flujo de capitales entre los distintos pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las transformaciones neoliberales han generando un modelo que opera con par\u00e1metros muy distintos al keynesiano de posguerra. Ese esquema desencadena crisis muy espec\u00edficas, que ya no irrumpen como arrastres de viejos desequilibrios de los a\u00f1os 70. Al cabo de tres d\u00e9cadas de reorganizaci\u00f3n capitalista se han creado nuevas contradicciones en m\u00faltiples esferas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo contrajo los ingresos populares, afect\u00f3 la capacidad de consumo, increment\u00f3 la sobreproducci\u00f3n de mercanc\u00edas y agrav\u00f3 varias modalidades de sobre-acumulaci\u00f3n de capital. Acentu\u00f3, adem\u00e1s, un deterioro del medio ambiente que amenaza desatar in\u00e9ditos desastres ecol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el plano geopol\u00edtico este curso ha precipitado un redise\u00f1o de fronteras que contrasta con el congelado mapa de la guerra fr\u00eda. Ya transit\u00f3 por fases diferenciadas de bipolaridad, unipolaridad y multipolaridad en las relaciones que mantienen las grandes potencias. Pero todos los conflictos entre las clases dominantes se procesan en un nuevo marco de negocios globalizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo perdura por el retroceso que impuso a los trabajadores. Se sostiene en el cansancio pol\u00edtico que genera la alternancia de conservadores y socialdem\u00f3cratas en la administraci\u00f3n del mismo modelo. Todo indica que la reversi\u00f3n de esta etapa exigir\u00e1 grandes victorias populares impuestas desde abajo<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este escenario: \u00bfcu\u00e1les son las peculiaridades de Am\u00e9rica Latina?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Justificaciones y per\u00edodos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A mitad de los a\u00f1os 70 el neoliberalismo latinoamericano anticip\u00f3 todas las tendencias de los pa\u00edses desarrollados. Ese paradigma se forj\u00f3 en Chile bajo Pinochet, con el asesoramiento econ\u00f3mico ortodoxo de Hayek y Milton Friedman. All\u00ed se experiment\u00f3 la doctrina que posteriormente aplicaron otras dictaduras de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos ensayos no se extinguieron con el fin de los gobiernos militares. El neoliberalismo fue convalidado por los reg\u00edmenes constitucionales que sucedieron a las tiran\u00edas del Cono Sur. Esta continuidad afianz\u00f3 las transformaciones estructurales introducidas por el modelo derechista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La prioridad del neoliberalismo en la regi\u00f3n fue desterrar la influencia alcanzada por la izquierda y el nacionalismo radical al calor de la revoluci\u00f3n cubana. Tambi\u00e9n arremeti\u00f3 contra la heterodoxia keynesiana de varios pensadores de la CEPAL.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Su cruzada contra las reformas sociales, la redistribuci\u00f3n del ingreso y la defensa del patrimonio nacional sign\u00f3 todo el per\u00edodo de transici\u00f3n post-dictatorial. Con algunos cambios de formato fueron convalidadas las principales mutaciones regresivas impuestas por los militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el plano econ\u00f3mico el neoliberalismo latinoamericano atraves\u00f3 por dos etapas diferenciadas. En los 80 prevalecieron las \u201creformas de primera generaci\u00f3n\u201d con prioridades de ajuste anti-inflacionario. En el decenio siguiente predomin\u00f3 el \u201cConsenso de Washington\u201d con transformaciones complementarias de apertura comercial, privatizaciones y flexibilizaci\u00f3n laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el primer per\u00edodo se introdujeron pol\u00edticas de shock para recortar el gasto p\u00fablico social y elevar las tasas de inter\u00e9s. Estas medidas fueron justificadas con criterios neocl\u00e1sicos de equilibrio, que realzaban la primac\u00eda del mercado en la asignaci\u00f3n de los recursos<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos postulados walrasianos fueron esgrimidos para exaltar el reinado de la oferta y la demanda y cuestionar la injerencia estatal. Todos los debates fueron encapsulados en conceptos neoliberales. Abundaron los estudios para mensurar el aporte de cada \u201cfactor\u201d (tecnolog\u00eda, recursos naturales, capital humano) al crecimiento. Las evaluaciones de los procesos productivos fueron despojadas de sus fundamentos sociales y la ense\u00f1anza de econom\u00eda qued\u00f3 reducida a una indagaci\u00f3n de relaciones funcionales entre variables inexplicadas<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La ideolog\u00eda neoliberal incentiv\u00f3 esa fascinaci\u00f3n con la formalizaci\u00f3n y el tratamiento de la econom\u00eda como un sistema mec\u00e1nico, sujeto a los ajustes aconsejados por los t\u00e9cnicos neocl\u00e1sicos. Toda la tradici\u00f3n latinoamericana de estudios hist\u00f3ricos-sociales qued\u00f3 sepultada por el aluvi\u00f3n de especialistas llegados desde Washington y Chicago. El an\u00e1lisis de las contradicciones, desequilibrios o l\u00edmites de la econom\u00eda latinoamericana fue reemplazado por espejismos tecnocr\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este clima se gest\u00f3 la segunda fase neoliberal. Se afirm\u00f3 que el saneamiento del escenario macroecon\u00f3mico regional ya permit\u00eda abrir las compuertas de la eficiencia, desmantelando empresas estatales y eliminando protecciones arancelarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A partir de ese momento cobr\u00f3 m\u00e1s relevancia la vertiente austr\u00edaca de la teor\u00eda neocl\u00e1sica. Las supersticiones en la mano invisible fueron complementadas con propuestas de darwinismo social competitivo. Se incentiv\u00f3 el remate de las propiedades del estado y la apertura masiva a las importaciones. Con el pretexto de restaurar patrones de riesgo, esfuerzo y productividad se propici\u00f3 la reducci\u00f3n de los ingresos populares y el aumento de la desigualdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El establishment transform\u00f3 estos principios en un libreto de toda la sociedad. El mismo relato fue expuesto por los gobernantes, transmitido en las escuelas, enaltecido en las universidad y popularizado por los medios de comunicaci\u00f3n. La organizaci\u00f3n ultra-liberal Mont Pelerin Society y sus Centros de Estudios de la Libertad (CDEL) introdujeron muchas ideas para esta contrarreforma.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Crisis y fracasos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al comienzo del nuevo siglo irrumpi\u00f3 la crisis del neoliberalismo latinoamericano. Los desequilibrios generados por ese modelo salieron a flote en toda la regi\u00f3n, junto a la creciente primac\u00eda del sector exportador en desmedro del desenvolvimiento interno. Aument\u00f3 la heterogeneidad estructural de la econom\u00eda y se concentraron las actividades m\u00e1s rentables en un pu\u00f1ado de empresas. La capacidad del estado para priorizar las decisiones de inversi\u00f3n qued\u00f3 muy debilitada <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las dos etapas neoliberales de ajuste y apertura no s\u00f3lo deterioraron los ingresos populares. Tambi\u00e9n provocaron la desintegraci\u00f3n de la vieja industria local gestada durante la sustituci\u00f3n de importaciones. Se acentu\u00f3 la vulnerabilidad de todas las econom\u00edas ante la descontrolada afluencia o salida de capitales externos. Tambi\u00e9n se intensific\u00f3 la dependencia del vaiv\u00e9n internacional de los precios de las materias primas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las econom\u00edas latinoamericanas volvieron a soportar la carencia estructural de divisas. No pudieron respaldar las reservas, ni mantener bajo control el tipo de cambio, la tasa de inter\u00e9s o el nivel de inflaci\u00f3n. Cuando estos desequilibrios emergieron, los ministros pro-mercado abandonaron sus doctrinas y recurrieron al mismo endeudamiento que caracteriz\u00f3 a sus antecesores.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Todas las pr\u00e9dicas de ortodoxia fiscal, cuidado monetario y prudencia en la expansi\u00f3n de la deuda p\u00fablica fueron archivadas. Se opt\u00f3 por el costoso cr\u00e9dito externo para lidiar con las asfixias generadas por el propio modelo. En muy poco tiempo los mitos del rigor neoliberal en el gerenciamiento del estado quedaron desmentidos. Esta pol\u00edtica desemboc\u00f3 en la misma asfixia de pagos que ha jaqueado repetidamente a la regi\u00f3n<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Varios a\u00f1os de privatizaciones y flexibilidad laboral recrearon las crisis financieras, los quebrantos fiscales, las fugas de capital y los colapsos cambiario-monetarios del pasado. El desplome de la Argentina en el 2001 fue la expresi\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica de esta repetici\u00f3n de viejas convulsiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo mantuvo un bajo nivel de actividad econ\u00f3mica. La ilusi\u00f3n en un repentino despegue por el simple efecto de pol\u00edticas conservadoras qued\u00f3 desmentida. El recorte de los salarios y del gasto social no incentiv\u00f3 la inversi\u00f3n. Tampoco las privatizaciones encendieron la mecha del crecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En todo el per\u00edodo estuvo ausente el esperado derrame de bienestar desde los acaudalados hacia el resto de la poblaci\u00f3n. S\u00f3lo resurgieron los breves ciclos de mayor consumo de la clase media. Fue muy visible el acaparamiento de ingresos de los poderosos a costa de los trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El balance del neoliberalismo es contundente en los propios t\u00e9rminos de ese esquema. Pretend\u00eda revertir el bajo crecimiento y mantuvo un reducido nivel de expansi\u00f3n de la econom\u00eda. Esperaba eliminar las crisis financiero-cambiarias y agrav\u00f3 esos desmoronamientos. Promet\u00eda erigir una plataforma duradera de inversi\u00f3n y acentu\u00f3 la distancia de la regi\u00f3n con los pa\u00edses que incrementaron su desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los intentos de remontar estos fallidos con alguna dosis de la misma medicina terminaron precipitando las crisis may\u00fasculas de principio de siglo XXI. Estas convulsiones confirmaron que las clases dominantes atropellaron las conquistas populares, sin convertir esos \u00e9xitos capitalistas en procesos sostenidos de acumulaci\u00f3n<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los propios impulsores del liberalismo extremo quedaron defraudados por un retroceso econ\u00f3mico que deterior\u00f3 la incidencia de Am\u00e9rica Latina en el mercado mundial. La cohesi\u00f3n pol\u00edtica inicial del proyecto derechista se diluy\u00f3 y el modelo afront\u00f3 su desaf\u00edo m\u00e1s directo a partir de las sublevaciones populares de 1999-2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Rebeliones y virajes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo latinoamericano fue socavado por levantamientos sociales parcialmente exitosos. Este resultado determin\u00f3 la principal singularidad de este proyecto\u00a0 en la regi\u00f3n. Las protestas pusieron un l\u00edmite a la ofensiva del capital, especialmente luego de cuatro alzamientos victoriosos (Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela) que tumbaron a los art\u00edfices del ajuste.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las rebeliones no alcanzaron la envergadura de las revoluciones del siglo XX, pero modificaron las relaciones de fuerza y forzaron concesiones sociales que contradicen el programa de Thtacher-Hayek. Estas conquistas erosionaron el plan de la reacci\u00f3n y generaron un escenario que diferencia a Sudam\u00e9rica de otras zonas con predominio neoliberal continuado<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este nuevo marco la derecha ajust\u00f3 su estrategia e introdujo una variante m\u00e1s moderada del mismo modelo. Este curso incluye discursos \u00e9ticos, cierta intervenci\u00f3n del estado y alguna sinton\u00eda con la s\u00edntesis neocl\u00e1sico-keynesiana de posguerra<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La ret\u00f3rica que adopt\u00f3 el Banco Mundial es muy representativa de este cambio. Los promotores del ajuste han edulcorado sus recetas y esgrimen una hip\u00f3crita preocupaci\u00f3n por la pobreza. Reconocen las \u201cfallas de mercado\u201d y promueven alguna regulaci\u00f3n del estado parar corregir los excesos de la concurrencia<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los informes de los organismos internacionales ya no presentan la radicalidad neocl\u00e1sica de los a\u00f1os 80 o 90. Reconocen las imperfecciones mercantiles y destacan la primac\u00eda de la acci\u00f3n estatal en ciertas \u00e1reas (medio ambiente, capital humano, infraestructura). Estos mensajes combinan el acervo ortodoxo con la intervenci\u00f3n p\u00fablica y proponen nuevos remedios para las rigideces de los precios y las trabas en la circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este neoliberalismo m\u00e1s atenuado tambi\u00e9n remarca la importancia del asistencialismo. Acepta el gasto p\u00fablico para contener la explosi\u00f3n de pobreza, como un precio a pagar durante la transici\u00f3n en curso. Supone que esa erogaci\u00f3n ser\u00e1 pasajera y se extinguir\u00e1 cuando el modelo genere m\u00e1s empleo. En los hechos registra el enorme impacto de grandes sublevaciones que atemorizaron a los capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo del siglo XXI ha morigerado su entusiasmo inicial con la globalizaci\u00f3n. Ya no transmite el esp\u00edritu triunfalista de \u201cfin de la historia\u201d que anunciaba\u00a0 Fukuyama, ni se vanagloria por las \u201cvictorias de Occidente\u201d. Acepta la existencia de una mayor variedad de caminos al bienestar que la simple imitaci\u00f3n de Estados Unidos o Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n destaca la incidencia de los valores imperantes en Oriente que facilitaron los despegues de China y el Sudeste Asi\u00e1tico. Resalta la centralidad cultural de la comunicaci\u00f3n global y subraya su novedosa influencia para incentivar el desenvolvimiento de la periferia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo actual ha incorporado adem\u00e1s varias teor\u00edas de crecimiento end\u00f3geno, que realzan la necesidad de inversiones p\u00fablicas para financiar los procesos de innovaci\u00f3n. La tecnolog\u00eda ya no es vista como un bien p\u00fablico, neutral y ex\u00f3geno, que puede ser absorbida por cualquier concurrente atento a la se\u00f1ales del mercado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero ninguno de estos agregados, sutilezas o complementos ha modificado las conclusiones regresivas del neoliberalismo. Estos corolarios se mantienen tan invariables, como las convocatorias a garantizar los negocios de los poderosos. La prioridad de pol\u00edticas \u201camigables\u201d hacia el capital mediante aperturas comerciales, privatizaciones y flexibilidad laboral no ha cambiado. El mismo recetario persiste con un nuevo envase de presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Variedad de sentidos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al comienzo del siglo XXI el neoliberalismo perdi\u00f3 la homogeneidad que caracteriz\u00f3 a su debut. El t\u00e9rmino adopt\u00f3 m\u00faltiples connotaciones y la definici\u00f3n previa de ofensiva del capital sobre el trabajo qued\u00f3 referida a cuatro problemas espec\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En primer lugar existe una interpretaci\u00f3n de este fen\u00f3meno como nueva etapa del capitalismo. Esta acepci\u00f3n alude al per\u00edodo transcurrido desde los a\u00f1os los 80 hasta la actualidad a escala global. La peculiaridad de Am\u00e9rica Latina en esta fase ha sido su inserci\u00f3n internacional como proveedora de materias primas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo aporta la justificaci\u00f3n de este modelo exportador con primac\u00eda agro-minera, pilares extractivistas, fabricaci\u00f3n maquiladora y servicios transnacionalizados. Todos los gobiernos de la regi\u00f3n comparten este patr\u00f3n de reproducci\u00f3n primario-exportador.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Un segundo sentido del neoliberalismo re\u00fane a los pa\u00edses que han optado por estrategias de libre-comercio. M\u00e9xico lidera este pelot\u00f3n desde la suscripci\u00f3n del NAFTA con Estados Unidos y Canad\u00e1 hace 20 a\u00f1os. Su econom\u00eda ha quedado moldeada por las consecuencias de un tratado que reforz\u00f3 la integraci\u00f3n del pa\u00eds a la potencia del norte, como proveedor de petr\u00f3leo y mano de obra barata.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero el ambicioso proyecto estadounidense de forjar un mercado hemisf\u00e9rico para las grandes empresas (ALCA) se frustr\u00f3. Las resistencias populares, la disconformidad de ciertos sectores empresarios y el rechazo de los gobiernos m\u00e1s aut\u00f3nomos alineados con el MERCOSUR neutralizaron ese intent\u00f3 en el 2005 (Cumbre de Mar del Plata).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde ese momento la promoci\u00f3n imperial de un gran tratado de libre comercio ha quedado sustituida por convenios bilaterales suscriptos con los gobiernos m\u00e1s afines. Varios TLC se consolidaron, otros se demoraron y algunos quedaron bloqueados. Pero un enjambre de acuerdos ya enlaza a Estados Unidos con el grueso de la regi\u00f3n centroamericana y con varios pa\u00edses del sur (Chile, Colombia o Per\u00fa).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En los \u00faltimos a\u00f1os Obama retom\u00f3 la ofensiva para introducir un convenio general de libre-comercio (Tratado del Pac\u00edfico), tendiente a gestar cierta triangulaci\u00f3n mundial con Europa y Asia. Tambi\u00e9n las firmas europeas impulsaron sus propias negociaciones e intentan erosionar el MERCOSUR forjando acuerdos unilaterales con Brasil<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las mismas tratativas de Europa con Ecuador apuntan a extender el sometimiento comercial que ya impera en Per\u00fa o Colombia. En el caso de Uruguay las negociaciones incluyen un dr\u00e1stico compromiso de apertura comercial y equiparaci\u00f3n de los proveedores nacionales del Estado con sus competidores externos<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta oleada de presiones no s\u00f3lo recrea las rivalidades entre europeos, estadounidenses y chinos por el control de los recursos naturales de la regi\u00f3n. El libre comercio es un mecanismo de la mundializaci\u00f3n que promueven todas las potencias. Cuanto m\u00e1s elevado sea el n\u00famero de convenios suscriptos por la regi\u00f3n, mayor ser\u00e1 su subordinaci\u00f3n a un modelo que bloquea el desarrollo latinoamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La tercera acepci\u00f3n del neoliberalismo alude a una pol\u00edtica econ\u00f3mica de ortodoxia monetaria, fiscal y cambiaria con variantes monetaristas y ofertistas. Pero la crisis global del 2008 ha generado importantes cambios en esta pr\u00e1ctica. Muchos neoliberales olvidaron los principios de riesgo y competitividad y justifican los auxilios estatales a los bancos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta adaptaci\u00f3n pragm\u00e1tica al temblor financiero no presenta hasta el momento la magnitud observada en las econom\u00edas centrales. La regi\u00f3n no padeci\u00f3 desmoronamientos bancarios, ni explosiones de endeudamiento. Persiste el ascenso de los precios de las <em>commodities <\/em>(en forma atenuada) y tambi\u00e9n la afluencia de inversiones extranjeras. Por esta raz\u00f3n se implementan pol\u00edticas contra-c\u00edclicas de gasto p\u00fablico e impulso al consumo. Los ministros neoliberales han recurrido a estas recetas con el mismo fervor que sus adversarios heterodoxos, especialmente en Chile, Colombia, M\u00e9xico o Per\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ciertamente existe un tipo de pol\u00edtica econ\u00f3mica singular del neoliberalismo que se contrapone al patr\u00f3n keynesiano. El signo determinante de esta orientaci\u00f3n no es la gravitaci\u00f3n del Estado, sino la jerarqu\u00eda asignada a las privatizaciones, la apertura comercial y la flexibilizaci\u00f3n laboral. Tambi\u00e9n se prioriza el gerenciamiento privado y las inversiones extranjeras como sustitutos del ahorro interno.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfCu\u00e1les son los intereses sociales favorecidos por esa pol\u00edtica? Es evidente que beneficia a los capitalistas en desmedro de los trabajadores, pero no es tan n\u00edtido su apuntalamiento de sectores burgueses espec\u00edficos. Algunos autores subrayan las ventajas obtenidas por los rentistas financieros y otros resaltan el sost\u00e9n general de los grupos concentrados<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es evidente que el neoliberalismo mejor\u00f3 inicialmente el perfil de los sectores financieros y afianz\u00f3 posteriormente los negocios agro-mineros volcados a la exportaci\u00f3n. Ha obstruido, en cambio, los procesos de acumulaci\u00f3n de las fracciones industriales m\u00e1s dependientes del mercado interno.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Evaluaciones combinadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El cuarto sentido del neoliberalismo es su dimensi\u00f3n pol\u00edtica. En este plano se identifica con los gobiernos derechistas subordinados a Estados Unidos, que recurren a la represi\u00f3n para apalear la protesta popular.\u00a0 Es la estrategia elegida por el PAN y el PRI que ensangrentaron a M\u00e9xico en una guerra social bajo la cobertura de \u201cerradicar el narcotr\u00e1fico\u201d. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se ubican los mandatarios de Colombia que acumulan un r\u00e9cord de persecuciones y asesinatos de luchadores sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En ese\u00a0 mismo campo deben ser situados los presidentes de Per\u00fa que privilegian la respuesta represiva frente a las resistencias al extractivismo. Es la misma pol\u00edtica que han seguido en Chile los l\u00edderes de la Concertaci\u00f3n, manteniendo los pilares de la Constituci\u00f3n pinochetista. El uso de la fuerza es tambi\u00e9n un rasgo compartido por los presidentes privatistas de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Todos estos gobiernos desarrollan agendas reaccionarias apuntaladas por los medios de comunicaci\u00f3n. Priorizan especialmente la difusi\u00f3n de valores conservadores, para oponer a las clases medias con los sectores m\u00e1s empobrecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero este neoliberalismo pol\u00edtico ha perdido el empuje triunfalista que exhib\u00eda en los a\u00f1os 90. S\u00f3lo mantiene una gran capacidad para lanzar contraofensivas. En los \u00faltimos a\u00f1os recurri\u00f3 al golpismo con disfraz institucional, para derrocar a un presidente tibiamente reformista en Paraguay y para tumbar un mandatario aliado del chavismo en Honduras.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La derecha igualmente fracas\u00f3 en las acciones destituyentes para desplazar a los presidentes de Venezuela y Bolivia. Esta incapacidad para imponerse en los principales pa\u00edses en disputa ilustra los l\u00edmites de la reacci\u00f3n. Habr\u00e1 que ver como impacta el reciente afianzamiento electoral de la derecha en Colombia, el giro conservador de varios gobiernos de centroizquierda y el resultado de importantes elecciones en curso.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El rumbo estadounidense es el principal condicionante de cualquier acci\u00f3n significativa del neoliberalismo regional. La primera potencia mantiene su influencia en la zona desplegando fuerzas militares en Colombia. El margen de intervenci\u00f3n directa de los marines ha quedado recortado, pero la funci\u00f3n geopol\u00edtica de Am\u00e9rica Latina para el imperio no ha cambiado. En la nueva realidad de UNASUR y CELAC el imperio ensaya distintos caminos para restablecer su injerencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo regional debe ser analizado evaluando esta variedad de procesos. Presenta cuatro dimensiones diferenciadas como etapa, estrategia de libre-comercio, pol\u00edtica econ\u00f3mica y gobiernos derechistas. Es muy importante distinguir esos niveles a la hora de establecer un balance.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A diferencia de otras regiones no hay respuesta simple para definir si el modelo derechista se encuentra a la ofensiva o en repliegue. Existen varios gobiernos en conflicto con este curso y se han obtenido triunfos populares que limitaron su predominio. Pero todas las administraciones actuales comparten el mismo patr\u00f3n primario exportador de inserci\u00f3n en la mundializaci\u00f3n neoliberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Un gobierno derechista se amolda por completo al rumbo neoliberal, otro de centroizquierda no se aviene f\u00e1cilmente a ese sendero y los procesos radicales chocan con sus fundamentos. En un caso prevalece la sinton\u00eda, en otro la convivencia y en un tercero la contraposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta desincronizaci\u00f3n deriva en \u00faltima instancia del impacto generado por rebeliones populares victoriosas, que limitaron el alcance regresivo del neoliberalismo sin sepultarlo. Introdujeron grandes transformaciones pol\u00edticas que incidieron en forma muy limitada sobre la esfera econ\u00f3mica. Por esta raz\u00f3n es err\u00f3neo suponer que Am\u00e9rica Latina ha ingresado en una fase \u201cpos-liberal\u201d. Ese giro supondr\u00eda que toda la etapa de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas ha quedado atr\u00e1s y hasta ahora ese viraje no se consum\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Libre-comercio y globalizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los neoliberales contempor\u00e1neos retoman la vieja caracterizaci\u00f3n del libre-comercio como llave maestra del desarrollo. Afirman que es la manera m\u00e1s directa de reducir la pobreza y la inequidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero olvidan que la implementaci\u00f3n de este principio en Am\u00e9rica Latina desemboc\u00f3 en la primac\u00eda de exportaciones agro-mineras e importaciones industriales. Esa asimetr\u00eda condujo al subdesarrollo y a la inserci\u00f3n dependiente en el mercado mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los defensores del libre-comercio ignoran esta trayectoria hist\u00f3rica. Olvidan que Inglaterra opt\u00f3 por esa estrategia cuando ya era dominante a escala mundial. Tampoco recuerdan que el comercio irrestricto fue evitado por Estados Unidos, Jap\u00f3n o Alemania en el debut de su desenvolvimiento industrial. S\u00f3lo aceptaron parcialmente esa orientaci\u00f3n cuando lograron alta productividad en los sectores sujetos a la competencia global<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Todas las econom\u00edas desarrolladas impusieron normas de libre-comercio a la periferia para asegurar la colocaci\u00f3n de sus exportaciones industriales. Lejos de constituir un instrumento de prosperidad para las naciones atrasadas, esa apertura introdujo obst\u00e1culos a la diversificaci\u00f3n econ\u00f3mica y al crecimiento de la periferia. Am\u00e9rica Latina padeci\u00f3 el fortalecimiento de las oligarqu\u00edas rentistas y el bloqueo a la acumulaci\u00f3n sostenida de capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los neoliberales contempor\u00e1neos retoman las viejas cr\u00edticas al proteccionismo, se\u00f1alando que impide aprovechar las ventajas comparativas de cada pa\u00eds. Sit\u00faan esas conveniencias en la agricultura o en la miner\u00eda, como si Am\u00e9rica Latina cargara con un mandato divino de provisi\u00f3n de materias primas a los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No registran el evidente beneficio que aport\u00f3 ese status internacional a las econom\u00edas ya industrializadas y la adversidad que impuso a las naciones perif\u00e9ricas. Mientras que el primer tipo de pa\u00edses pudo desenvolver intensos procesos de expansi\u00f3n fabril, el segundo grupo qued\u00f3 relegado a un estadio b\u00e1sico de exportador primario.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es absurdo suponer que cualquier econom\u00eda puede mejorar su perfil, reforzando su colocaci\u00f3n \u201cnatural\u201d en la divisi\u00f3n internacional del trabajo. El desarrollo exige lo contrario: lidiar con la adversidad de los condicionamientos externos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ning\u00fan pa\u00eds latinoamericano puede convertirse espont\u00e1neamente en una econom\u00eda avanzada, sin modificar la matriz hist\u00f3rica que obstruy\u00f3 su desenvolvimiento productivo. Esa estructura genera transferencias de recursos hacia los pa\u00edses desarrollados y reproduce distintas modalidades del atraso<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las ingenuidades librecambistas perdieron influencia durante la segunda mitad del siglo pasado con la industrializaci\u00f3n de M\u00e9xico, Brasil y Argentina. Pero las limitaciones y fracasos de los modelos de sustituci\u00f3n de importaciones reavivaron las creencias previas en los beneficios de la apertura comercial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esas ilusiones han encontrado un nuevo techo. Los efectos devastadores de la desprotecci\u00f3n padecida por Am\u00e9rica Latina en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas afectaron seriamente la credibilidad de los mitos libre-cambistas. Salta a la vista c\u00f3mo la disminuci\u00f3n de las tarifas aduaneras desmorona a las industrias locales, frente al aluvi\u00f3n de importaciones fabricadas en el exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los neoliberales igualmente realzan los beneficios de la globalizaci\u00f3n. Afirman que la apertura de las fronteras para la circulaci\u00f3n del capital favorecer\u00e1 a las econom\u00edas relegadas, al inducir una traslaci\u00f3n de fondos desde los pa\u00edses con altas dotaciones de capital hacia las econom\u00edas subdesarrolladas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero si esa tendencia fuera tan dominante ya habr\u00eda irrumpido en el pasado. La existencia de un mercado mundial no es una novedad del siglo XX. Arrastra varias centurias de experiencias que nunca derivaron en equilibrios de la acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Teor\u00edas de la convergencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El desenvolvimiento capitalista no est\u00e1 regulado por sencillos movimientos de capitales excedentes hacia los pa\u00edses empobrecidos. Es pura enso\u00f1aci\u00f3n suponer que las empresas transfieren espont\u00e1neamente fondos de Suiza hacia el Congo o de Alemania hacia Ceyl\u00e1n, en escenarios de capitales sobrantes en un polo y faltantes en el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El sistema se reproduce siguiendo otros patrones de rentabilidad determinados por m\u00faltiples factores. La localizaci\u00f3n del capital es definida por los costos, los mercados y las expectativas en el comportamiento de las monedas, las tarifas o los salarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La fantas\u00eda globalista supone que esa compleja estructura hist\u00f3rica del capitalismo ha quedado abruptamente disuelta por el afianzamiento de idearios neocl\u00e1sicos. Transforman esos imaginarios en realidades normativas que nadie logra corroborar<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es cierto que la liquidez global fluye con m\u00e1s rapidez e intensidad que en el pasado, pero de la mano de empresas transnacionales que relocalizan su producci\u00f3n en ciertas regiones ya enlazadas con el capital global. S\u00f3lo en esas condiciones usufruct\u00faan de la baratura, el adiestramiento o el sometimiento de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero tampoco esos movimientos equiparan los acervos nacionales de capital. Generan fracturas y polarizaciones que segmentan al capitalismo en un nuevo orden de perdedores y ganadores, con centros, semiperiferias y periferias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El esquema de las ventajas comparativas desconoce la existencia de obst\u00e1culos elementales al logro de equilibrios mundiales. Ignora la nueva secuencia de polaridades que caracteriza a cualquier reorganizaci\u00f3n del mercado global. Un hipot\u00e9tico curso de aproximaci\u00f3n de \u00c1frica Sub-sahariana con Europa del Norte o de Centroam\u00e9rica con Estados Unidos generar\u00eda fracturas de mayor alcance que las brechas a reducir. Estos desniveles ser\u00edan propios de la acumulaci\u00f3n y obstruir\u00edan los empalmes que imagina la teor\u00eda neocl\u00e1sica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El librecambismo neoliberal promueve pol\u00edticas reaccionarias con supuestos banales. Reivindica la desigualdad social, celebra la mercantilizaci\u00f3n de la acci\u00f3n humana, glorifica el consumismo e incentiva un ejercicio despiadado de la competencia individualista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n afirma que la revoluci\u00f3n de las comunicaciones achic\u00f3 el planeta, facilitando la concreci\u00f3n del ideal neocl\u00e1sico de un mercado perfecto. Supone que una vez reducidas las barreras interpuestas por los estados nacionales, nada impedir\u00e1 la plena circulaci\u00f3n del capital, la transparencia total y la asignaci\u00f3n \u00f3ptima de los recursos a escala mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En estas condiciones el libre-comercio asegurar\u00eda el desarrollo, al erradicar las trabas que en el pasado obstruyeron la movilidad del capital y del trabajo. Los economistas m\u00e1s ortodoxos (Barro, Sala I Martin, Williamson) y sus instituciones (FMI, Banco Mundial) recurren a esa teor\u00eda de la convergencia global, para justificar su promoci\u00f3n de pol\u00edticas de apertura.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esas afirmaciones no aportan ninguna novedad al conocido libreto de los rendimientos decrecientes en el centro, que deber\u00edan incentivar el despegue de la periferia. En esta hip\u00f3tesis de convergencias entre econom\u00edas atrasadas y adelantadas se inspiraron todas las teor\u00edas metropolitanas del desarrollo<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Durante d\u00e9cadas los neocl\u00e1sicos ensayaron una \u201ceconometr\u00eda de la convergencia\u201d, para intentar corroborar el achicamiento de las brechas estructurales entre el centro y la periferia. Pero con gran frecuencia esos estudios confundieron movimientos financieros coyunturales con tendencias de largo plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Adem\u00e1s construyeron modelos muy arbitrarios, atribuyendo el secreto del empalme global al comportamiento virtuoso de cierto factor (educaci\u00f3n, tecnolog\u00eda, gesti\u00f3n). Aislaban ese elemento de la din\u00e1mica general de la acumulaci\u00f3n buscando demostrar la preeminencia de tendencias hacia la equivalencia global. Pero estos procesos s\u00f3lo se verificaban en la nebulosa de un razonamiento abstracto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Frente a las inconsistencias de ese procedimiento algunos te\u00f3ricos neocl\u00e1sicos optaron por introducir una tesis sustituta de \u201cconvergencia condicional\u201d. Postularon \u00fanicamente el empalme entre pa\u00edses con par\u00e1metros tecnol\u00f3gicos, institucionales o legales similares.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero con esta enmienda diluyeron los interrogantes a dilucidar. Ya no se supo qui\u00e9n converge y cu\u00e1l ser\u00eda la explicaci\u00f3n de ese proceso. Al introducir una restricci\u00f3n m\u00e1s acotada abandonaron de hecho el presupuesto previo. Recurrieron a una hip\u00f3tesis de \u201csegundo mejor\u201d, para exponer tautolog\u00edas de convergencias entre econom\u00edas que ya empalmaban previamente<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Ra\u00edces ideol\u00f3gicas regionales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El pensamiento neoliberal contempor\u00e1neo combina fundamentos econ\u00f3micos neocl\u00e1sicos con actualizaciones de la historiograf\u00eda liberal. Esta concepci\u00f3n nutri\u00f3 la ideolog\u00eda de las clases dominantes latinoamericanas desde la Independencia hasta la crisis de 1930. Recre\u00f3 los mitos del colonialismo y retom\u00f3 todos los supuestos de superioridad del colonizador europeo sobre los ind\u00edgenas y los esclavos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las versiones m\u00e1s b\u00e1sicas de esa teor\u00eda repitieron los prejuicios iniciales propagados por los conquistadores de Am\u00e9rica. Esos enfoques conceb\u00edan al nuevo continente como una regi\u00f3n estructuralmente atrasada por la gravitaci\u00f3n de imperativos clim\u00e1ticos adversos. Supon\u00edan que esos condicionamientos imped\u00edan a los nativos desenvolver la agricultura y el comercio. Por eso postulaban superar la barbarie regional con un padrinazgo externo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Durante tres siglos esta concepci\u00f3n difundi\u00f3 creencias de supremac\u00eda occidental. Divulg\u00f3 la imagen de un nuevo continente dotado de excepcionales riquezas y pobladores incapacitados para aprovecharlas. Europa qued\u00f3 identificada con la introducci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n en un continente previamente divorciado de la historia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con estas ideas colonialistas se justific\u00f3 la explotaci\u00f3n impuesta a los pueblos originarios. El indio era sin\u00f3nimo de salvajismo y su evangelizaci\u00f3n era presentada como un correctivo de ese primitivismo. Esa redenci\u00f3n inclu\u00eda el trabajo servil en las minas y en todas las haciendas creadas a partir de la usurpaci\u00f3n de las tierras comunales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos mismos preceptos fueron utilizados para introducir esclavos africanos en las regiones con poblaciones originarias diezmadas. La brutalidad de estas pr\u00e1cticas era maquillada con mensajes de padrinazgo tutelar sobre las razas inferiores<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El pensamiento radical del siglo XIX confront\u00f3 con estas teor\u00edas de glorificaci\u00f3n colonial. Pero el liberalismo conservador de las oligarqu\u00edas criollas retom\u00f3 todos los diagn\u00f3sticos de incapacidad de los nativos. Estos principios fueron utilizados por los terratenientes y comerciantes locales para afianzar su dominaci\u00f3n. Con esos pilares gestaron naciones formalmente soberanas y econ\u00f3micamente dependientes del capitalismo brit\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La derrota de las corrientes democr\u00e1tico-radicales al concluir las guerras de la Independencia facilit\u00f3 la consolidaci\u00f3n de los prejuicios euro-centristas Aparecieron nuevas explicaciones que atribu\u00edan el subdesarrollo no s\u00f3lo a la gravitaci\u00f3n previa de culturas ind\u00edgenas. Tambi\u00e9n fue impugnado el d\u00e9bil liberalismo de la tradici\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En ese contexto el desprecio por al retraso ind\u00edgena fue combinado con cuestionamientos al proteccionismo hisp\u00e1nico. La fascinaci\u00f3n por la cultura inglesa (y francesa) condujo al repudio de lo identitario y al rechazo de la propia singularidad mestiza de la regi\u00f3n<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La idealizaci\u00f3n del Viejo Continente se reforz\u00f3 en todos los planos. Europa fue identificada con la racionalidad y el desarrollo de la ciencia. Con este bagaje de creencias se promovi\u00f3 la incorporaci\u00f3n de los pa\u00edses latinoamericanos a un desenvolvimiento guiado por la locomotora europea. Estos mismos principios alimentaron la ideolog\u00eda positivista de la modernizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El liberalismo se amold\u00f3 a las necesidades de las oligarqu\u00edas agro-mineras. Justific\u00f3 el incremento de sus fortunas y la instrumentaci\u00f3n de un esquema de exportaci\u00f3n de materias primas, a cambio de manufacturas provistas por la industria brit\u00e1nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las teor\u00edas librecambistas convalidaron el ahogo de la estructura productiva local y facilitaron la apropiaci\u00f3n olig\u00e1rquica de las rentas de la regi\u00f3n. Fueron\u00a0 ideas muy persistentes hasta las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. Presentaban los intereses de las minor\u00edas privilegiadas como conveniencias comunes de toda la sociedad latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estas miradas perdieron influencia a partir de la gran depresi\u00f3n, pero resurgieron en los a\u00f1os 50-60 a trav\u00e9s de nuevas teor\u00edas del desarrollo. La fascinaci\u00f3n con el ejemplo europeo fue sucedida por el deslumbramiento con el modelo norteamericano. Mediante grandilocuentes llamados a la modernizaci\u00f3n se convoc\u00f3 a sustituir los patrones rutinarios de conducta por nuevos valores de riesgo, inversi\u00f3n y competencia. Se afirm\u00f3 que ese cambio de costumbres encarrilar\u00eda a Latinoam\u00e9rica por la senda del desarrollo<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El salto de la pobreza hacia el bienestar, el consumo en gran escala y el trabajo especializado solamente requer\u00eda insertar a la regi\u00f3n en el despegue modernizador. El te\u00f3rico estadounidense Rostow aport\u00f3 los fundamentos de este gui\u00f3n. Utiliz\u00f3 tambi\u00e9n ese mensaje para contener la amenaza revolucionaria. El nuevo programa era motorizado por asesores del Departamento de Estado que interven\u00edan activamente en la guerra fr\u00eda y difund\u00edan sus concepciones como ant\u00eddotos del comunismo<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Contradicciones de todo tipo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde los a\u00f1os 70-80 el neoliberalismo latinoamericano amalgam\u00f3 viejas tradiciones de elitismo regional con un proyecto de ofensiva thatcherista. La hostilidad al estatismo (pre-colombino, colonial, pos-independentista o nacionalista) reapareci\u00f3 con nuevos discursos de demonizaci\u00f3n del estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La cr\u00edtica al intervencionismo hisp\u00e1nico y a la idiosincrasia pasiva de los pueblos originarios se transform\u00f3 en objeciones a la ausencia de competencia, en sociedades subordinadas al despotismo de los funcionarios. Resurgieron los cuestionamientos al agobio que impone la burocracia a la vida de los ciudadanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos mensajes resumen el libreto neoliberal contempor\u00e1neo. Despotrican contra el estado omnipresente, que impide desenvolver los negocios creados por los individuos. Convocan a eliminar esa opresi\u00f3n estimulando a las personas a valerse por s\u00ed mismas, con el mismo ingenio e individualismo que florecen en los pa\u00edses exitosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta visi\u00f3n omite que el Estado no es tan adverso a los capitalistas. Solventa activamente el enriquecimiento de los poderosos y convalida el desamparo de los desprotegidos. Nunca abandona a los dominadores a su propia suerte, ni asegura la subsistencia de los desamparados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los neoliberales atribuyen el atraso latinoamericano a ciertas estructuras culturales internas. Explican siglos de estancamiento regional y resignaci\u00f3n frente al paternalismo estatal por la ausencia de un talante competitivo anglo-saj\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero olvidan mencionar que el liberalismo fue la ideolog\u00eda constitutiva de las naciones latinoamericanas y que sus par\u00e1metros definieron el modelo agro-exportador prevaleciente desde mediados del siglo XIX. Al atribuir la falta de progreso a la inferioridad cultural de la zona, no explican como persisti\u00f3 esa tara en sociedades regidas por principios liberales. Suponen que las elites encarnaron ese esp\u00edritu mercantil frente a mayor\u00edas populares afectadas por el atontamiento estatista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La versi\u00f3n actual de esa mirada aristocr\u00e1tica se concentra en la cr\u00edtica al virus del populismo. La influencia de esta enfermedad es explicada por la conducta facilista que adoptan los funcionarios, para asegurarse el sost\u00e9n de sus clientelas electorales. Imponen una dependencia de los votantes hacia el estado que frustra la preeminencia del mercado y recrea el estancamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed omiten recordar a los grupos capitalistas beneficiados por este tipo de administraci\u00f3n. En ese ocultamiento se fundamenta el hip\u00f3crita palabrer\u00edo que despliegan contra el gigantismo estatal. Proponen erradicar esa atrofia mediante la instalaci\u00f3n de un \u201cestado m\u00ednimo\u201d, que se desenvolver\u00eda mejorando la eficiencia del gasto y la eficacia de los funcionarios<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este mensaje suele olvidar que el neoliberalismo ya arrastra varias d\u00e9cadas de administraci\u00f3n estatal y que en ning\u00fan lado ha logrado alcanzar esa meta de eficacia. A veces justifican este fracaso afirmando que la mayor\u00eda de las experiencias gubernamentales \u201cno han sido genuinamente liberales\u201d. Contrastan lo vivido con un ideal de pureza mercantil-competitiva que no existe en ninguna parte del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero lo m\u00e1s curioso de ese argumento es su complementaria impugnaci\u00f3n del socialismo. Afirman que este proyecto es una \u201cutop\u00eda irrealizable\u201d cuando su propio modelo navega en la fantas\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo actual retoma tambi\u00e9n la teor\u00eda de la modernizaci\u00f3n como explicaci\u00f3n de las dificultades afrontadas por el empresariado latinoamericano para desplegar sus potencialidades. Atribuye esa frustraci\u00f3n a la preeminencia de patrones culturales tradicionales, que obstruyen el surgimiento de los valores caracter\u00edsticos del emprendedor contempor\u00e1neo. Estiman que esas capacidades empresariales est\u00e1n presentes, pero no logran emerger en el agobiante clima de estatismo latinoamericano<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Una idealizaci\u00f3n extrema de este individualismo empresario fue introducida en las \u00faltimas d\u00e9cadas por talibanes del neoliberalismo como Carlos Alberto Montaner, Mart\u00edn Krause y especialmente Hernando de Soto. Presentan a los empobrecidos cuentapropistas como ejemplos de resurrecci\u00f3n de la iniciativa privada. Afirman que los comerciantes precarizados del circuito informal han comenzado a liberar a la econom\u00eda del estatismo, con acciones de racionalidad mercantil en universos de genuina competencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta exaltaci\u00f3n de los desamparados como exponentes del ideal capitalista constituye una verdadera confesi\u00f3n de los resultados del neoliberalismo. Este esquema expropia a los trabajadores, expulsa a los campesinos de sus tierras y empobrece a las clases medias hasta desembocar en la miseria que padece Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo m\u00e1s ins\u00f3lito de la argumentaci\u00f3n neoliberal es su enaltecimiento de estos efectos. Aunque atribuye la precarizaci\u00f3n al intervencionismo estatal, es evidente que la informalidad es consecuencia directa de un modelo que destruye empleos, mediante privatizaciones y aperturas comerciales. Sus art\u00edfices idealizan las desgracias causadas por la flexibilizaci\u00f3n laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las caricaturas de los empobrecidos como agentes transmisores de la mano invisible tuvieron cierto eco en el debut del neoliberalismo. Pero han perdido influencia en la \u00faltima d\u00e9cada, a medida que el empobrecimiento potenci\u00f3 la fractura social, masific\u00f3 la delincuencia y acrecent\u00f3 las tensiones de la marginalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este terrible escenario induce a la mayor\u00eda de los neoliberales a sustituir los elogios de la informalidad por la promoci\u00f3n de programas masivos de asistencialismo. Con teor\u00edas de auxilios transitorios (\u201chasta que el mercado genere empleo privado\u201d) han incluido este tipo de gastos sociales en sus pol\u00edticas de gobierno. Las administraciones derechistas destinan importantes erogaciones presupuestarias a contener la rebeld\u00eda que genera su modelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Una ideolog\u00eda de la dominaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La idealizaci\u00f3n del empresario es un pilar de la vertiente austr\u00edaca de la econom\u00eda neocl\u00e1sica, que se gest\u00f3 con Menger y Bohm Bawerk y se afianz\u00f3 con Von Mises y Hayek. Sus voceros propician la ampliaci\u00f3n de las desigualdades sociales, la subordinaci\u00f3n de la democracia a la propiedad y el reforzamiento de la supremac\u00eda irrestricta del mercado. Reivindican modalidades extremas de competencia, argumentando que aleccionan al consumidor y alientan la innovaci\u00f3n del empresario.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A diferencia de la corriente walrasiana reconocen el car\u00e1cter incierto de la inversi\u00f3n, la imperfecci\u00f3n de la racionalidad individual y la fragilidad de las preferencias de los consumidores. Pero no deducen de estas dificultades ninguna propuesta de regulaci\u00f3n de los mercados. Al contrario, proponen liberar el juego de la oferta y la demanda de cualquier interferencia, subrayando el car\u00e1cter ben\u00e9fico del orden mercantil y el efecto positivo del darwinismo social.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con este tipo de concepciones, el neoliberalismo ha desenvuelto una influyente ideolog\u00eda en todos los sentidos del t\u00e9rmino. Aporta ideas que naturalizan la opresi\u00f3n para orientar la acci\u00f3n de los dominadores. Como creencia, cosmovisi\u00f3n o legitimaci\u00f3n del grupo dominante, el neoliberalismo constituye un credo de gran peso para el funcionamiento actual del capitalismo<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es una ideolog\u00eda con fundamentos racionales que a su vez propaga sistem\u00e1ticos enga\u00f1os. Promueve ilusiones en el reinado del mercado y en la existencia de oportunidades para todos los individuos. Oculta la apabullante preeminencia de las grandes empresas y el estructural afianzamiento de la explotaci\u00f3n. Difunde el mito de la obstrucci\u00f3n estatista del desarrollo latinoamericano, omitiendo la dependencia y la inserci\u00f3n primarizada de la regi\u00f3n en el mercado mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo expande estas ideas al servicio de las clases dominantes. Sintetiza las conveniencias de los grupos privilegiados de Am\u00e9rica Latina. En el pasado expresaba los programas de los terratenientes exportadores y en la actualidad canaliza las demandas de los grandes bancos y las corporaciones agro-industriales con negocios internacionalizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las ideas liberales son creencias colectivas propagadas por las clases capitalistas. Forman parte del pensamiento latinoamericano desde que esa cosmovisi\u00f3n emergi\u00f3 para cohesionar a las minor\u00edas opresoras. En las \u00faltimas d\u00e9cadas provee todos los argumentos que utiliza al establishment para justificar su primac\u00eda. Los pilares de esas creencias (modernizaci\u00f3n, progreso, imitaci\u00f3n de Occidente) inciden en la subjetividad de los individuos educados en las reglas de la mitolog\u00eda liberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El grado de penetraci\u00f3n de esas ideas entre los oprimidos es un tema de gran controversia. Aunque el liberalismo tuvo momentos de gran influencia social, siempre fue una concepci\u00f3n expl\u00edcitamente hostil a los intereses, tradiciones y deseos de los explotados. Por esta raz\u00f3n nunca fue plenamente interiorizada por este sector. Logr\u00f3 cierta incidencia entre fines del siglo XIX y 1930, pero qued\u00f3 estructuralmente relegada con la industrializaci\u00f3n de posguerra y la expansi\u00f3n del nacionalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ha retornado en las \u00faltimas d\u00e9cadas de oleada neoliberal pero sin echar ra\u00edces en la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Las resistencias y victorias parciales logradas contra la ofensiva derechista han limitado la gravitaci\u00f3n de sus conceptos, abonando las teor\u00edas que remarcan la acotada penetraci\u00f3n de las ideolog\u00edas dominantes entre los sectores populares<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero el liberalismo tradicional no es el \u00fanico formato de esa concepci\u00f3n. Tambi\u00e9n existen otras modalidades m\u00e1s sofisticadas que requieren evaluaciones espec\u00edficas. Estas vertientes conforman el social-liberalismo que analizamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Resumen del cap\u00edtulo I. Ortodoxos y convencionales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En Am\u00e9rica Latina el neoliberalismo comenz\u00f3 antes y ha enfrentado mayores resistencias. Es una pr\u00e1ctica reaccionaria, un pensamiento conservador y un modelo de acumulaci\u00f3n basado en agresiones a los trabajadores, en un marco de mayor internacionalizaci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Hubo una etapa inicial del ajuste y otra fase posterior de privatizaciones durante las dictaduras y las transiciones posteriores. La aplicaci\u00f3n del esquema neocl\u00e1sico acentu\u00f3 los desequilibrios financieros, cambiarios y productivos tradicionales y repiti\u00f3 los socorros estatales a los capitalistas a costa del erario p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A diferencia de otras regiones el neoliberalismo latinoamericano qued\u00f3 afectado por el impacto de las sublevaciones populares. Mantiene el programa derechista, pero redujo su triunfalismo, atenu\u00f3 sus ambiciones y acepta cierta intervenci\u00f3n estatal. Puede ser visto como etapa del capitalismo, estrategia de libre-comercio, pol\u00edtica econ\u00f3mica o gobierno derechista. Para definir si se encuentra a la ofensiva o en repliegue hay que distinguir esas cuatro acepciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El librecambismo postula una imaginaria inserci\u00f3n natural en el mercado mundial y reproduce el subdesarrollo que genera la exportaci\u00f3n primaria. Las brechas internacionales de productividad desmienten las fantas\u00edas de convergencia entre econom\u00edas avanzadas y perif\u00e9ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo hereda viejas teor\u00edas de inferioridad de los nativos, atraso cultural hispanoamericano y supremac\u00eda de Occidente. Retoma los mitos positivistas de la modernizaci\u00f3n basados en la copia del capitalismo avanzado. Despotrica contra la injerencia estatal, ocultando los beneficios que obtienen los capitalistas y no explica la continuidad de esa intervenci\u00f3n al cabo de tantos gobiernos pro-mercado. Es absurda su presentaci\u00f3n de la informalidad laboral como una resurrecci\u00f3n de la competencia empresaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Como creencia, programa o cosmovisi\u00f3n el neoliberalismo es la principal ideolog\u00eda actual de las clases dominantes. No ha sido internalizada por los oprimidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>########################################<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>II. Pensamiento socio-liberal<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">El neoliberalismo de los a\u00f1os 80-90 sum\u00f3 a varios mandatarios de la denominada Tercera V\u00eda como Tony Blair o Felipe Gonz\u00e1lez. Proven\u00edan del keynesianismo de posguerra y del reformismo socialdem\u00f3crata, pero asumieron el discurso conformista que proclam\u00f3 el ocaso de la ideolog\u00eda, la extinci\u00f3n de la era industrial y la obsolescencia de la lucha de clases. Postularon una mirada socio-liberal y repitieron los mensajes privatistas, silenciando los monumentales desequilibrios creados por la desregulaci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los te\u00f3ricos de este giro asumieron una reivindicaci\u00f3n pragm\u00e1tica del capitalismo. Presentaron la globalizaci\u00f3n como un rumbo inexorable que exig\u00eda mayor apertura, eficiencia y competitividad. Pero ocultaron el atropello a las conquistas sociales que introduc\u00eda este curso<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El escenario de la involuci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En gran parte de Am\u00e9rica Latina este per\u00edodo correspondi\u00f3 a la transici\u00f3n de las dictaduras a los reg\u00edmenes constitucionales. Este pasaje fue negociado por las c\u00fapulas militares y los partidos pol\u00edticos tradicionales. Los autores que se aproximaron al social-liberalismo justificaron esos pactos, realzando su conveniencia para gestar procesos de soberan\u00eda y democratizaci\u00f3n. Eludieron analizar c\u00f3mo esos compromisos generaban sistemas pol\u00edticos maniatados y subordinados a los acreedores externos<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esos condicionamientos afloraron en los a\u00f1os 80-90 cuando la crisis de la deuda masific\u00f3 la miseria y pulveriz\u00f3 la estabilidad del constitucionalismo. All\u00ed se verific\u00f3 el car\u00e1cter opresivo de las \u201cdemocracias excluyentes\u201d forjadas en los a\u00f1os previos. Esos reg\u00edmenes convalidaron el empobrecimiento popular y consumaron una gran transferencia de ingresos a favor de los banqueros.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos regresivos efectos fueron minimizados por los autores que promovieron los acuerdos de transici\u00f3n pos-dictatorial. Supon\u00edan que el constitucionalismo abrir\u00eda las compuertas del bienestar, desconociendo las consecuencias de perpetuar estructuras econ\u00f3mico-sociales inequitativas y adversas al desarrollo. Concentraron sus estudios en la tem\u00e1tica institucionalista evitando cualquier referencia a la desigualdad, a los intereses de clase o a la explotaci\u00f3n capitalista. S\u00f3lo difundieron miradas conservadoras para apuntalar el orden vigente<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Inspirados en el modelo de la transici\u00f3n espa\u00f1ola, los dirigentes del Partido Socialista de Chile implementaron el esquema m\u00e1s acabado de esa estrategia. Pactaron el sostenimiento de la Constituci\u00f3n pinochetista y compartieron el gobierno de la Concertaci\u00f3n. Ese curso se convirti\u00f3 en el arquetipo de una administraci\u00f3n socio-liberal. Promovieron el libre-comercio, la flexibilizaci\u00f3n laboral y la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo fue tambi\u00e9n auspiciado por algunas versiones de origen euro-comunista. Recurrieron a la autoridad de Gramsci para destacar la conveniencia de forjar sociedades civiles cimentadas en la influencia cultural de los trabajadores. Sostuvieron que este proceso permitir\u00eda suavizar las normas coercitivas del estado y contrarrestar la preeminencia del mercado, a trav\u00e9s de un consenso de largo plazo entre el proletariado y la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero la experiencia posterior demostr\u00f3 que las clases dominantes no comparten el poder. S\u00f3lo cooptan a ciertas capas de origen popular utilizando las prebendas del estado. Se demostr\u00f3 que los espacios gestionados por los asalariados distan mucho de reproducir la paulatina conquista del poder que consum\u00f3 la burgues\u00eda bajo el feudalismo. Los trabajadores no acumulan riquezas, no controlan empresas, ni administran bancos. Por estas razones tienen obstruida la reiteraci\u00f3n del camino que hist\u00f3ricamente transitaron los capitalistas. Antes de asumir el control del estado esa clase se convirti\u00f3 en acreedora de los gobernantes y due\u00f1a del poder econ\u00f3mico<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El socio-liberalismo hizo suyos todos los conceptos de la Tercera V\u00eda, la transici\u00f3n pactada y el gramscismo social-dem\u00f3crata. Con ese arsenal te\u00f3rico escal\u00f3 posiciones en los estados, la academia y los c\u00edrculos de poder de Am\u00e9rica Latina. Varios autores provenientes del marxismo se transformaron en voceros de un enfoque complementario del neoliberalismo tradicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La defensa del modelo derechista ya no qued\u00f3 restringida s\u00f3lo a Mario Vargas Llosa, Carlos Rangel o Alberto Montaner. Tres figuras de la izquierda intelectual como Fernando Henrique Cardoso, Jorge Casta\u00f1eda y Juan Jos\u00e9 Sebreli sumaron su voz a este campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos tres autores se embarcaron en el giro derechista fascinados por la globalizaci\u00f3n. Elogiaron las ventajas del mercado y exaltaron las virtudes del capitalismo. Cuestionaron frontalmente la Teor\u00eda de la Dependencia y rechazaron todos los resabios culturales del \u201csetentismo\u201d. Esta involuci\u00f3n sintoniz\u00f3 con una concepci\u00f3n af\u00edn a las tradiciones librecambistas de las elites latinoamericanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El itinerario de Cardoso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Fernando Henrique Cardoso ha sido el principal exponente de las mutaciones socio-liberales en Am\u00e9rica Latina. Se consagr\u00f3 como inspirador de la Teor\u00eda de la Dependencia y termin\u00f3 como instrumentador de las grandes reformas reaccionarias de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Comenz\u00f3 su gesti\u00f3n presidencial (1995-2002) anunciando que \u201colvidaba todo lo escrito en el pasado\u201d. Posteriormente argument\u00f3 que un \u201cpol\u00edtico no puede actuar como intelectual\u201d. Con este viraje el afamado cr\u00edtico a la dependencia puso en marcha el mayor proceso de desnacionalizaci\u00f3n econ\u00f3mica de Brasil<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cardoso fue un importante art\u00edfice de la transici\u00f3n pos-dictatorial. Durante ese per\u00edodo anticip\u00f3 el pragmatismo que signar\u00eda su gesti\u00f3n neoliberal. La concertaci\u00f3n con los gobiernos militares prepar\u00f3 su resignaci\u00f3n frente al capitalismo globalizado. Difundi\u00f3 la creencia que ese tipo de amoldamientos conduc\u00eda al bienestar social.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este intelectual trabaj\u00f3 en un conocido centro de estudios (CEPBRAP) y en el partido pol\u00edtico que negoci\u00f3 los pactos con la dictadura (MDB). En esa \u00e9poca postul\u00f3 que el desarrollo de Brasil requer\u00eda una estrecha asociaci\u00f3n con grandes empresas extranjeras. Propiciaba \u201cinternacionalizar el mercado interno\u201d mediante la apertura comercial al mundo. Fue muy hostil al proteccionismo y al modelo de CEPAL de industrializaci\u00f3n basada en el intervencionismo estatal. Encabez\u00f3 una escuela sociol\u00f3gica en Sao Paulo con ra\u00edces cosmopolitas muy pr\u00f3ximas al liberalismo<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Posteriormente Cardoso coron\u00f3 su regresi\u00f3n adoptando posiciones expl\u00edcitamente derechistas. Encubri\u00f3 esta conducta con argumentos de defensa de las administraciones \u201crepublicanas\u201d frente a los gobiernos \u201cpopulistas\u201d. Ubic\u00f3 en el primer campo a los mandatarios conservadores y en el segundo a los presidentes en conflicto con el establishment.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta actitud actualmente incluye un giro pro-norteamericano y una furibunda oposici\u00f3n a cualquier manifestaci\u00f3n de lucha popular. Cardoso participa en todas las campa\u00f1as regionales \u201ccontra el autoritarismo\u201d. Advierte especialmente esta desgracia en Venezuela, Bolivia o Cuba y enaltece el rumbo opuesto de Colombia o M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este contraste ilustra hasta qu\u00e9 punto asimila el denostado populismo con las reformas sociales, la participaci\u00f3n popular o la resistencia antiimperialista. Tambi\u00e9n confirma que su ideal republicano presupone la represi\u00f3n de la protesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Su mensaje es propagado por los medios de comunicaci\u00f3n dominantes que propician acciones golpistas contra Venezuela, embargos contra Cuba o provocaciones contra Bolivia. Cardoso es un promotor activo de esas medidas desde el lobby belicista que comparte con otros 55 ex jefes de estado (\u201cClub de Madrid\u201d). Un intelectual que inici\u00f3 su carrera analizando la dependencia cierra su ciclo vital en un reducto de la reacci\u00f3n<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Una dependencia invertida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cardoso abjur\u00f3 de todas la visiones cr\u00edticas que expuso en un difundido libro sobre la dependencia. En su viraje neoliberal reinterpret\u00f3 ese texto como una pol\u00e9mica con las teor\u00edas del subdesarrollo, que sobre-dimensionan los efectos de la inserci\u00f3n perif\u00e9rica de Am\u00e9rica Latina. Se\u00f1al\u00f3 que esa restricci\u00f3n no imped\u00eda el crecimiento y puli\u00f3 su viejo texto de cualquier connotaci\u00f3n antiimperialista<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En los a\u00f1os 80 divulg\u00f3 una versi\u00f3n m\u00e1s conservadora de esa teor\u00eda en frontal oposici\u00f3n a las vertientes marxistas de la dependencia (Marini, Frank, Dos Santos). Esta mirada se amold\u00f3 al liderazgo que asumi\u00f3 en los procesos de transici\u00f3n pactada con las dictaduras<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mediante la revisi\u00f3n de su propia teor\u00eda Cardoso edific\u00f3 el puente con el neoliberalismo. Estim\u00f3 que su versi\u00f3n inicial de la dependencia s\u00f3lo implicaba caracterizaciones del desarrollo, como sucesivos procesos de asociaci\u00f3n de los capitalistas locales con las empresas for\u00e1neas. Contrapuso ese enfoque con las visiones m\u00e1s corrientes, que resaltaban los obst\u00e1culos al desenvolvimiento latinoamericano generados por esos acuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En esta reelaboraci\u00f3n Cardoso transform\u00f3 su descripci\u00f3n inicial de un modelo burgu\u00e9s asociativo en una reivindicaci\u00f3n de ese curso. Ya no se limit\u00f3 a trazar un retrato hist\u00f3rico del desarrollo regional impulsado por el capital extranjero, sino que tom\u00f3 partido por ese camino. Una interpretaci\u00f3n confusamente af\u00edn al ideario liberal se transform\u00f3 en un proyecto favorable a ese rumbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el clima contestatario de los a\u00f1os 60 Cardoso hab\u00eda quedado err\u00f3neamente identificado como un cr\u00edtico de la dependencia, cuando en realidad ya expon\u00eda una tesis opuesta a esa visi\u00f3n. No s\u00f3lo rechazaba la interpretaci\u00f3n del atraso regional como resultado de la dominaci\u00f3n colonial-imperialista, sino que suger\u00eda exactamente lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cardoso destacaba la existencia de un desarrollo resultante de esa dependencia, como consecuencia del ingreso de empresas for\u00e1neas a los mercados latinoamericanos. En la d\u00e9cada del 80 dej\u00f3 atr\u00e1s el tono confuso de sus postulados y explicit\u00f3 la conveniencia de profundizar la extranjerizaci\u00f3n de la econom\u00eda mediante pol\u00edticas neoliberales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La ambig\u00fcedad inicial de Cardoso sintonizaba con su resistencia a explicitar alguna teor\u00eda de la dependencia. Prefer\u00eda encarar un an\u00e1lisis acotado a \u201csituaciones concretas de dependencia\u201d. Tambi\u00e9n objetaba los diagn\u00f3sticos de CEPAL que propon\u00edan emerger del subdesarrollo mediante modelos de sustituci\u00f3n de importaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cardoso realzaba la existencia de una v\u00eda opuesta hacia el crecimiento, basada en entrelazamientos con inversores externos y en la gestaci\u00f3n de una clase media con creciente poder de compra. Presentaba el despunte el Sudeste Asi\u00e1tico como un ejemplo de ese sendero<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estas ideas fueron ponderadas por muchos analistas como correctivos del enfoque estructuralista sin advertir su estrecha conexi\u00f3n con el credo neoliberal. Ese v\u00ednculo estaba opacado por el l\u00e9xico cr\u00edtico que utilizaba Cardoso, para presentar una teor\u00eda de la no dependencia bajo el r\u00f3tulo de la dependencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sus planteos iniciales tampoco quedaron esclarecidos en la pol\u00e9mica que encar\u00f3 contra las vertientes marxistas. Se enred\u00f3 en una mara\u00f1a de acusaciones contra un \u201cestancacionismo\u201d econ\u00f3mico que jam\u00e1s exhibieron sus adversarios. En este flanco la real discrepancia giraba en torno a la definici\u00f3n de la dependencia, como una condici\u00f3n estructural de la jerarqu\u00eda imperialista mundial o como una situaci\u00f3n meramente pasajera, en el fluido escenario del capitalismo global. Cardoso postulaba este segundo enfoque anticipando su posterior deslumbramiento por la globalizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La trayectoria de este personaje es un ejemplo extremo de las paradojas que han rodeado a muchos intelectuales latinoamericanos. Un adversario ac\u00e9rrimo de la soberan\u00eda nacional y de las luchas sociales mantuvo durante d\u00e9cadas una aureola de pensador cr\u00edtico y sorprendi\u00f3 a muchos con su opci\u00f3n por el neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta involuci\u00f3n no expres\u00f3 s\u00f3lo una adaptaci\u00f3n a las vientos regresivos de la era thatcherista. Las teor\u00edas de Cardoso siempre estuvieron imbuidas de razonamientos pr\u00f3ximos al liberalismo. Esta familiaridad qued\u00f3 explicitada cuando el contexto externo permiti\u00f3 transparentar esos v\u00ednculos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La mutaci\u00f3n de Casta\u00f1eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El mexicano Casta\u00f1eda ingres\u00f3 en la vida pol\u00edtica como militante comunista, postulando una estricta defensa de los puntos de vista de clase en las discusiones te\u00f3ricas sobre la dependencia. Esa trayectoria qued\u00f3 abruptamente modificada por un viraje conservador que lo condujo al gobierno derechista de Fox. Como secretario de Relaciones Exteriores asumi\u00f3 una fan\u00e1tica defensa del libre-comercio y reivindic\u00f3 las virtudes de una alianza con Estados Unidos<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta involuci\u00f3n se consum\u00f3 con furibundos cuestionamientos a toda la izquierda. Abjur\u00f3 de la revoluci\u00f3n y propuso abandonar el proyecto socialista. Augur\u00f3 el \u00e9xito del capitalismo, previ\u00f3 el declive de la rebeli\u00f3n popular, pronostic\u00f3 un \u201cfuturo sin marxistas\u201d y consider\u00f3 agotada la trayectoria de la revoluci\u00f3n cubana<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este r\u00e9quiem a la rebeld\u00eda social fue curiosamente expuesto al comienzo de la crisis del neoliberalismo, en pleno retroceso de los gobiernos conservadores y en el debut de grandes levantamientos. Sus elogios al libre-comercio contrastaron con el fracaso del ALCA y su fascinaci\u00f3n por Estados Unidos choc\u00f3 con la p\u00e9rdida de iniciativa del Departamento de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda anunci\u00f3 el fin de la protesta popular en coincidencia con el \u201ccaracazo\u201d y poco antes de la sublevaci\u00f3n zapatista. Detect\u00f3 gran pasividad entre los oprimidos cuando se preparaban las grandes rebeliones de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Argentina. Tambi\u00e9n su celebraci\u00f3n de las ideas conservadoras choc\u00f3 con la reactivaci\u00f3n del pensamiento de izquierda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El intelectual mexicano no s\u00f3lo postul\u00f3 el car\u00e1cter inmutable del modelo neoliberal en contraposici\u00f3n a los horizontes anticapitalistas. Rechaz\u00f3 toda posibilidad de cambio del orden vigente y concentr\u00f3 sus expectativas de desarrollo latinoamericano en los Tratados de Libre Comercio. Por eso propuso perfeccionar esos convenios mediante una diplomacia de presi\u00f3n, en el universo de lobbies que rodean al Congreso estadounidense<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda se desempe\u00f1\u00f3 como ministro del gobierno m\u00e1s pro-imperialista de la historia mexicana reciente. Al igual que Cardoso arremeti\u00f3 contra la influencia del \u201cpopulismo nacionalista\u201d (Venezuela) y ponder\u00f3 la ben\u00e9fica acci\u00f3n de la \u201cizquierda moderada, globalizada y pragm\u00e1tica\u201d (Chile)<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este contrapunto ha sido un repetido argumento de la prensa conservadora. Casta\u00f1eda retom\u00f3 la misma pr\u00e9dica subrayando el car\u00e1cter intrascendente de la ideolog\u00eda contempor\u00e1nea. Estim\u00f3 que un voto de izquierda carece de significado distintivo frente a su equivalente de derecha. Se\u00f1al\u00f3 que ambas posturas han perdido relevancia ante las conductas pr\u00e1cticas que asumen los individuos<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta visi\u00f3n es incompatible con su continuada actividad como escritor y propagandista de los valores del status quo. Si esos mensajes ya no cuentan; \u00bfPor qu\u00e9 tanto empe\u00f1o en su difusi\u00f3n? Declarando el fin de las ideolog\u00edas, Casta\u00f1eda postul\u00f3 la muerte del pensamiento cr\u00edtico y la vigencia de las teor\u00edas que convalidan el orden vigente. Supuso que su propia involuci\u00f3n pol\u00edtica era un rasgo compartido por toda la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por eso imagin\u00f3 un futuro contemplativo de clases medias ascendentes y satisfechas con el escenario latinoamericano. Esta mirada refleja su distanciamiento de los padecimientos populares que peri\u00f3dicamente desatan rebeliones sociales. Esos levantamientos sorprenden y desmienten al ex marxista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Uniformidad global continuada<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al igual que Cardoso, Casta\u00f1eda afianz\u00f3 su concepci\u00f3n neoliberal a trav\u00e9s de una dura pol\u00e9mica con la Teor\u00eda de la Dependencia. Primero expuso su rechazo con severos argumentos marxistas de preeminencia del razonamiento de clase. Posteriormente mantuvo la misma objeci\u00f3n con fundamentos neoliberales. En ambos per\u00edodos recurri\u00f3 a planteos muy simplificados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda cuestion\u00f3 inicialmente la familiaridad de la Teor\u00eda de la Dependencia con la ideolog\u00eda burguesa y la problem\u00e1tica desarrollista. Critic\u00f3 su alejamiento de la tem\u00e1tica de la explotaci\u00f3n y consider\u00f3 que el dependentismo divorciaba el an\u00e1lisis de las sociedades latinoamericanas de la extracci\u00f3n de plusval\u00eda, mediante estudios altamente concentrados en las deformaciones del capitalismo perif\u00e9rico. Destac\u00f3 que los mecanismos de expropiaci\u00f3n del trabajo deb\u00edan ser realzados como los \u00fanicos patrones explicativos de la din\u00e1mica socio-econ\u00f3mica. Se\u00f1al\u00f3 que al enfatizar la sujeci\u00f3n externa de la regi\u00f3n, el dependentismo perd\u00eda de vista la primac\u00eda anal\u00edtica de la explotaci\u00f3n<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero estos planteos ya indicaron una mirada reductiva, que en cierta medida explica la atracci\u00f3n posterior que ejerci\u00f3 el reduccionismo neoliberal sobre su pensamiento. El capitalismo no se limita a operar como un sistema de extracci\u00f3n de plusval\u00eda. Esa confiscaci\u00f3n es el eje de numerosas contradicciones, que enlazan la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica con mecanismos de dominaci\u00f3n pol\u00edtica, racial o nacional. Para comprender este complejo funcionamiento del sistema es necesario jerarquizar el an\u00e1lisis de esta variedad de desequilibrios sin oponerlos entre s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda no s\u00f3lo opt\u00f3 por esa contraposici\u00f3n. Objet\u00f3 cualquier indagaci\u00f3n complementaria de la apropiaci\u00f3n general de plusval\u00eda y critic\u00f3 a los te\u00f3ricos como Marini, que estudiaban las formas espec\u00edficas de superexplotaci\u00f3n en la periferia. Los acus\u00f3 de omitir la centralidad de la confrontaci\u00f3n clasista<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero desconoci\u00f3 que las investigaciones impugnadas apuntaban a clarificar la complejidad que asumen las formas de explotaci\u00f3n en las regiones subdesarrolladas. Los te\u00f3ricos marxistas de la dependencia percib\u00edan la existencia de modalidades de sujeci\u00f3n diferenciadas entre econom\u00edas centrales y perif\u00e9ricas, en oposici\u00f3n al principio de uniformidad postulado por su cr\u00edtico. Posteriormente Casta\u00f1eda transform\u00f3 esta idea de equivalencia entre los distintos pa\u00edses en una justificaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En su etapa inicial de ultra-marxismo el intelectual mexicano tambi\u00e9n cuestion\u00f3 el \u201ceconomicismo\u201d de la Teor\u00eda de la Dependencia. Consider\u00f3 que ese defecto conduc\u00eda a desvalorizar las caracterizaciones pol\u00edticas y la intervenci\u00f3n en la lucha de clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con el paso del tiempo Casta\u00f1eda elimin\u00f3 esta significaci\u00f3n de las batallas clasistas, pero mantuvo la primac\u00eda asignada a la esfera pol\u00edtica, como excluyente instrumento para mejorar el funcionamiento de la sociedad. Consider\u00f3 que esa \u00f3rbita de acci\u00f3n es auto-suficiente y permite prescindir de complementos radicales en el plano econ\u00f3mico-social. Dedujo que el mantenimiento del sistema capitalista no obstruye los cambios progresistas, si se acierta en el camino pol\u00edtico para lograr esos avances.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al igual que Cardoso, Casta\u00f1eda objet\u00f3 un inexistente \u201cestancacionismo\u201d econ\u00f3mico entre sus adversarios (Marini, Dos Santos) y a partir de esa cr\u00edtica resalt\u00f3 las grandes potencialidades del capitalismo. Aunque inicialmente pretend\u00eda destacar las m\u00faltiples contradicciones de este sistema, en los hechos desatendi\u00f3 esos desequilibrios para ponderar la pujanza de este modo de producci\u00f3n. Siguiendo esa pista se desliz\u00f3 hacia el elogio de la mundializaci\u00f3n neoliberal<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda desech\u00f3 todas las obstrucciones al desarrollo latinoamericano que la Teor\u00eda de la Dependencia observaba en la sujeci\u00f3n financiera, tecnol\u00f3gica o comercial. Remarc\u00f3 la irrelevancia de esos lazos de subordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n relativiz\u00f3 las diferencias entre potencias y pa\u00edses perif\u00e9ricos e incluso postul\u00f3 que el imperialismo es un rasgo compartido por m\u00faltiples pa\u00edses. Supuso que opera por igual en econom\u00edas centrales (Estados Unidos, Francia, Inglaterra) y en formaciones intermedias (como M\u00e9xico, Brasil, Ir\u00e1n o Corea del Sur)<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Partiendo de esta equivalencia objet\u00f3 cualquier demanda antiimperialista, planteo de soberan\u00eda o cr\u00edtica a la expoliaci\u00f3n de los recursos latinoamericanos por parte de las empresas transnacionales. Esta descalificaci\u00f3n expuesta en nombre de un socialismo planetario se transform\u00f3 luego en globalismo neoliberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La reconversi\u00f3n de Sebreli<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A diferencia de Cardoso y Casta\u00f1eda, el argentino Sebreli adopt\u00f3 el neoliberalismo como proyecto exclusivamente intelectual. Absorbi\u00f3 paulatinamente este planteo junto a otros ex marxistas, que redescubrieron las virtudes de la democracia burguesa durante la transici\u00f3n pos-dictatorial que lider\u00f3 Alfons\u00edn. Su visi\u00f3n se distingue por la descarnada exposici\u00f3n de las tesis socio-liberales. No ensaya ning\u00fan atenuante para justificar su adscripci\u00f3n a estas propuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli nunca alcanz\u00f3 la influencia lograda por el ex presidente brasile\u00f1o o el ex ministro mexicano. Pero expuso la concepci\u00f3n socio-liberal con mayor amplitud que sus colegas. Incursion\u00f3 en todas las esferas de ese pensamiento e intent\u00f3 una ambiciosa exposici\u00f3n de sus fundamentos. Por esta raz\u00f3n conviene evaluar con atenci\u00f3n todas las aristas de su enfoque.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al igual que Casta\u00f1eda, el escritor argentino sustituy\u00f3 la defensa inicial de formas incontaminadas de socialismo por un crudo extremismo liberal. Reemplaz\u00f3 sus cr\u00edticas a las desviaciones populistas de la izquierda por una reivindicaci\u00f3n del mercado y un apasionado elogio de Occidente<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El rechazo de Sebreli a la insuficiente radicalidad del tercermundismo se convirti\u00f3 en expl\u00edcita defensa de la mundializaci\u00f3n neoliberal. Este giro cuenta con numerosos antecedentes en la historia latinoamericana. Ha sido una regresi\u00f3n repetida por distintos intelectuales desde la revoluci\u00f3n mexicana hasta la actualidad<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ese tr\u00e1nsito fue particularmente intenso entre los dirigentes socialistas afines a la tradici\u00f3n librecambista que inaugur\u00f3 el argentino Juan B. Justo. Se distanciaron de la protesta popular y s\u00f3lo conservaron las referencias al socialismo en el campo de la cultura. Esta evoluci\u00f3n estuvo signada por la adopci\u00f3n de una extra\u00f1a variedad del marxismo, tan reacia a la beligerancia popular como hostil a cualquier convergencia con el nacionalismo revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El devenir de Sebreli se inscribe en este legado y actualmente incluye intensas cruzadas a favor de los gobiernos derechistas. Ha transformado su disgusto con el caudillismo en una diatriba contra el populismo. Identifica ese tipo de acci\u00f3n pol\u00edtica con el fascismo de masas. Mediante ese paralelo reaviva la vieja idealizaci\u00f3n de la democracia (equivalente a Estados Unidos) y de la rep\u00fablica (equiparada con gobiernos conservadores)<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esa mirada invierte la realidad de Am\u00e9rica Latina al detectar fascismo en Ch\u00e1vez o en Evo y no en Uribe o en los golpistas de Honduras y Paraguay. Los militantes que resisten las provocaciones mafiosas son acusados de promover la violencia y los causantes de repetidas sangr\u00edas son exculpados de sus cr\u00edmenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli ya no logra distinguir lo m\u00e1s b\u00e1sico del posicionamiento pol\u00edtico. Confunde al agresor con el agredido y al fascista con el antiimperialista. Padece una fuerte alergia a cualquier indicio de intervenci\u00f3n popular. Se irrita especialmente con las \u201cmultitudes\u201d, olvidando que las masas son protagonistas centrales de cualquier transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El pensador argentino ha dejado atr\u00e1s el socialismo de sal\u00f3n para expresar su enemistad con el populacho, desde los diarios tradicionales de la oligarqu\u00eda. Al igual que Cardoso y Casta\u00f1eda recuper\u00f3 su matriz liberal, sepult\u00f3 su incursi\u00f3n por el marxismo y retom\u00f3 los valores de la intelectualidad conformista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Dependencias diluidas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El recorrido seguido por Sebreli desde el purismo marxista hasta el social-liberalismo extremo incluy\u00f3 una cr\u00edtica virulenta a la Teor\u00eda de la Dependencia. Consider\u00f3 que esa concepci\u00f3n carec\u00eda de sustento pol\u00edtico por su estrecha ligaz\u00f3n con planteos emotivos. Estim\u00f3 que todas las demandas de liberaci\u00f3n nacional hab\u00edan perdido sentido en un escenario de pa\u00edses con independencia pol\u00edtica ya consumada<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero ese cambio de status derivado de victorias anticoloniales nunca fue desconocido por el marxismo antiimperialista. Esta visi\u00f3n simplemente evit\u00f3 la fantas\u00eda de colocar en un mismo plano a todos los pa\u00edses que comparten el atributo de la soberan\u00eda formal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta igualdad es cotidianamente violada por las potencias imperialistas que dominan el tablero mundial. Basta observar como la independencia de Grecia es mancillada por los acreedores alemanes o de qu\u00e9 forma la soberan\u00eda de Honduras ha sido desconocida por los golpistas de la embajada estadounidense. La misma violaci\u00f3n instrumentan las tropas francesas que se despliegan por Costa de Marfil. Este desconocimiento de soberan\u00edas se verifica justamente en pa\u00edses que ya dejaron atr\u00e1s su condici\u00f3n colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ignorando estas realidades Sebreli estim\u00f3 que el propio concepto de subdesarrollo hab\u00eda perdido sentido en un mundo diversificado y signado por distintas situaciones de crecimiento en la periferia o estancamiento en el centro<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esta mirada tendi\u00f3 a uniformar al planeta por la simple complejidad de contextos, sugiriendo que en la intrincada red de conexiones actuales \u201ctodos dependen de todos\u201d. Como no aport\u00f3 ning\u00fan criterio para definir jerarqu\u00edas, tampoco introdujo conceptos para explicar por qu\u00e9 raz\u00f3n Estados Unidos goza de un status tan diferente a Honduras. Simplemente retom\u00f3 la mitolog\u00eda de la equivalencia que difunde el neoliberalismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli invalid\u00f3 tambi\u00e9n la dependencia con argumentos hist\u00f3ricos, afirmando que el desarrollo desigual nunca obedeci\u00f3 a la explotaci\u00f3n de las colonias. Destac\u00f3 que hubo imperios que decayeron (Espa\u00f1a, Portugal, Turqu\u00eda) y pa\u00edses que se desarrollaron luego de haber sido colonias (Estados Unidos, Australia, Canad\u00e1). Se\u00f1al\u00f3 que otras naciones no tuvieron posesiones externas (Suiza) y muchas se desarrollaron con sujeci\u00f3n pol\u00edtica (Noruega, Nueva Zelandia) <a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esta presentaci\u00f3n de especificidades hist\u00f3ricas sugiri\u00f3 que el crecimiento de las distintas econom\u00edas, siempre estuvo divorciado de su relaci\u00f3n con otros pa\u00edses y dependi\u00f3 por completo de m\u00e9ritos o desaciertos internos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esa interpretaci\u00f3n confunde trayectorias iniciales espec\u00edficas de cada pa\u00eds con el devenir del sistema mundial. Lo ocurrido en las etapas de menor desarrollo del capitalismo resulta insuficiente para entender el entrelazamiento internacional posterior de todas las econom\u00edas. La variedad de cursos seguidos por los distintos pa\u00edses no desmiente la consolidaci\u00f3n contempor\u00e1nea de una estructura imperial polarizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Las fuerzas productivas como justificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La hostilidad de Sebreli hacia la Teor\u00eda de la Dependencia se basa en una concepci\u00f3n del desarrollo hist\u00f3rico muy af\u00edn al positivismo de la vieja socialdemocracia. Los te\u00f3ricos de la II Internacional identificaban el progreso de la sociedad con la maduraci\u00f3n de las fuerzas productivas. Supon\u00edan que ese desarrollo conducir\u00eda a cierto bienestar bajo el impulso de la competencia capitalista. Observaban esa pujanza como una condici\u00f3n insoslayable para el futuro socialista<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli comparti\u00f3 plenamente ese enfoque, remarcando que los pa\u00edses subdesarrollados deb\u00edan alcanzar un desenvolvimiento equiparable a los avanzados, antes de embarcarse en proyectos de igualdad social. Estim\u00f3 que las econom\u00edas centrales preced\u00edan a las perif\u00e9ricas, definiendo el curso a seguir durante un largo per\u00edodo previo al intento socialista<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esa mirada utilizaba la terminolog\u00eda del materialismo hist\u00f3rico para exponer una teor\u00eda del progreso muy semejante a la visi\u00f3n liberal. Afirmaba que ciertos motores econ\u00f3mico-sociales empujan a la sociedad hacia estadios m\u00e1s provechosos, siguiendo una direccionalidad preestablecida.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ese enfoque s\u00f3lo actualizaba el generador del impulso progresista. En lugar del esp\u00edritu hegeliano, la clarividencia de la raz\u00f3n o la mano invisible de Adam Smith subrayaba el impulso de las fuerzas productivas. Esta categor\u00eda era observada como un instrumento de gran potencialidad aut\u00f3noma para modernizar los modos de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Frecuentemente esta visi\u00f3n objetivista era presentada con una norma auto-evidente, que no que requer\u00eda mayores evaluaciones. Se soslayaba la inconsistencia de un planteo que reduce todo el movimiento hist\u00f3rico al comportamiento de cierta variable. Omit\u00eda la enorme complejidad de la evoluci\u00f3n social y su estrecha dependencia de acciones humanas. Desconoc\u00eda que los antagonismos sociales y las luchas pol\u00edticas han jalonado el curso efectivo de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La fascinaci\u00f3n con las fuerzas productivas retrat\u00f3 el deslumbramiento del marxismo liberal con el desarrollo capitalista. Elogiaba el crecimiento y evaluaba los sufrimientos de los oprimidos como un precio a pagar por las mejoras del futuro. La explotaci\u00f3n era vista como una desventura que el propio sistema tend\u00eda a morigerar, a trav\u00e9s de reformas sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este razonamiento fatalista conduc\u00eda a propiciar modelos de crecimiento acelerado, para permitir la aproximaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina a los pa\u00edses avanzadas. Converg\u00eda con la teor\u00eda metropolitana del desarrollo y con sus recetas para afianzar la maduraci\u00f3n del capitalismo regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El principal corolario de este esquema era la desvalorizaci\u00f3n o el expl\u00edcito rechazo de la lucha social. Sebreli oscilaba entre cuestionar la irrelevancia y la nocividad de esa acci\u00f3n. Consideraba in\u00fatiles las luchas zapatistas durante la revoluci\u00f3n mexicana, se\u00f1alando la inviabilidad de sus metas agrario-comunales. Con el mismo razonamiento descalificaba a todos los movimientos guerrilleros posteriores de la regi\u00f3n, objetando su afinidad con utop\u00edas ruralistas<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta mirada era el calco de las posturas conservadoras que siempre despreciaron la intervenci\u00f3n de las masas, identific\u00e1ndolas con la ignorancia o la obstrucci\u00f3n del progreso. En las visiones m\u00e1s ben\u00e9volas, esas resistencias sociales eran observadas como actos motivados por creencias primitivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero este enfoque impl\u00edcitamente supone que la historia se desenvuelve mediante un proceso dual de avance de las fuerzas productivas y sometimiento de los pueblos. No registra que este patr\u00f3n de opresi\u00f3n contradice cualquier esperanza de emancipaci\u00f3n. Si se progresa con desgracias para las mayor\u00edas y beneficios para las minor\u00edas: \u00bfCu\u00e1l es el saldo positivo del pasaje hacia estadios sociales m\u00e1s avanzados?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La respuesta del marxismo liberal era muy semejante a un comod\u00edn repetido por todos los opresores: los sufrimientos de hoy permitir\u00e1n gozar de los beneficios del ma\u00f1ana. Pero en la mirada del positivismo socialdem\u00f3crata ese porvenir tampoco era imaginable, puesto que el mandato de las fuerzas productivas exig\u00eda siglos de capitalismo antes de cualquier desemboque igualitarista. Estos irresolubles enredos condujeron a un abandono de todas las referencias al socialismo y a una expl\u00edcita reivindicaci\u00f3n del capitalismo liberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El enfoque de Sebreli desconoce que la progresividad de los acontecimientos hist\u00f3ricos no debe evaluarse con par\u00e1metros de crecimiento, inversi\u00f3n o innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Este avance radica en la experiencia de lucha acumulada por los oprimidos. Ese legado sedimenta la memoria de sucesivas generaciones que heredan tradiciones de resistencia, afianzando los niveles de conciencia requeridos para los proyectos de emancipaci\u00f3n<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">S\u00f3lo este proceso permite generar idearios pos-capitalistas. El motor de la historia es una b\u00fasqueda de caminos para erradicar los sufrimientos de los explotados y se ubica en las batallas encaradas por todos los art\u00edfices de la acci\u00f3n popular: plebeyos, campesinos, desamparados, obreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es cierto que la efectividad inmediata de esta resistencia es superior cuando es asumida por sectores con mayor gravitaci\u00f3n econ\u00f3mico-social (como la clase obrera). Pero las esperanzas de emancipaci\u00f3n son comunes y la gestaci\u00f3n de ideas para alcanzar ese objetivo es un proceso nutrido por todas las experiencias de lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por estas razones los socialistas consecuentes siempre se han ubicado junto a los despose\u00eddos. Optaron por ese lugar antes de elucubrar cualquier razonamiento sobre el rol de las fuerzas productivas. S\u00f3lo esta actitud es congruente con un proyecto anticapitalista. Al desechar este terreno Sebreli sembr\u00f3 las semillas de su propia evoluci\u00f3n hacia el derechismo neoliberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Tradiciones de resistencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con sus tesis fatalistas de las fuerzas productivas Sebreli defini\u00f3 cuales eran las sociedades que merec\u00edan sobrevivir y desaparecer en el curso de la historia. Sit\u00fao a las sociedades pre-colombinas en el destino de extinci\u00f3n y estim\u00f3 que las rebeliones ind\u00edgenas del siglo XVI estaban condenadas al fracaso<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esta caracterizaci\u00f3n repiti\u00f3 las leyendas difundidas por todos los vencedores, para presentar sus victorias como desemboques inexorables. Ese argumento fue utilizado para justificar las masacres perpetradas de los pueblos originarios. Siempre se resalt\u00f3 la inviabilidad de los sistemas ca\u00eddos y la progresividad de sus reemplazantes. Pero este planteo contradice igualmente las centurias de estancamiento que sufri\u00f3 la regi\u00f3n. La destrucci\u00f3n de sociedades pre-colombinas nunca fue sin\u00f3nimo de despegue econ\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Como el social-liberalismo se ubica en un campo adverso a los oprimidos, no puede registrar el legado que dejaron las batallas de los pueblos originarios por su supervivencia. Esa resistencia perdur\u00f3, forj\u00f3 una tradici\u00f3n y termin\u00f3 pavimentado, por ejemplo, las conquistas democr\u00e1ticas actualmente logradas en Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La valoraci\u00f3n de la historia con el patr\u00f3n objetivista de las fuerzas productivas, simplemente supone que el ganador estaba predestinado a vencer. Con ese criterio de finales predefinidos, Sebreli presenta a las civilizaciones precolombinas como un terreno bald\u00edo y administrado por teocracias sanguinarias. Afirma que su declive era inevitable frente a la superioridad de los conquistadores. Considera que en el conflicto entre dos sistemas sociales siempre triunfa el m\u00e1s avanzado<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta mirada no aporta interpretaciones sino simples convalidaciones de lo ocurrido. Cortes era mejor que Moctezuma, los piratas brit\u00e1nicos dejaron atr\u00e1s a los virreyes espa\u00f1oles, los terratenientes criollos superaban a los gauchos y los financistas estadounidenses eran m\u00e1s virtuosos que los campesinos centroamericanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En funci\u00f3n de resultados conocidos a posteriori se supone que los triunfadores eran los portadores del progreso. Este esquema olvida los incontables ejemplos hist\u00f3ricos de causas avanzadas que fueron derrotadas por reg\u00edmenes m\u00e1s regresivos de esclavistas, oligarcas o colonialistas. Un ejemplo cl\u00e1sico de ese resultado fue la destrucci\u00f3n del Paraguay durante la guerra de la Triple Alianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo desconoce estas evidencias porque reproduce los mitos del capitalismo europeo. Ensalza la modernidad y supone que el avance de Occidente permiti\u00f3 el triunfo del cambio sobre la tradici\u00f3n, del trabajo sobre el reposo, de la raz\u00f3n sobre la emoci\u00f3n y de la ciencia sobre la magia<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este mismo contraste difundi\u00f3 el liberalismo para contraponer la inferioridad de las culturas aut\u00f3ctonas con la superioridad del legado europeo. Sebreli retoma esa mitolog\u00eda para burlarse de todas las herencias culturales inspiradas en realismos m\u00e1gicos, serpientes emplumadas y divinidades tel\u00faricas<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Postula una burda contraposici\u00f3n que desconoce el enriquecimiento generado por el contacto entre tradiciones disimiles. La tradici\u00f3n latinoamericanista contribuy\u00f3 a la cultura universal con conocimientos y pr\u00e1cticas originales que sus descalificadores elitistas nunca comprendieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Los mitos del euro-centrismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli enaltece el patr\u00f3n un\u00edvoco de Europa exaltando la modernidad y el racionalismo frente al relativismo cultural y la primac\u00eda de lo particular. Supone que el occidentalismo enriquece a todos los individuos con la difusi\u00f3n de reglas universales, en una batalla contra los particularismos \u00e9tnicos, regionales y nacionales<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con estos t\u00e9rminos retoma el cl\u00e1sico antagonismo entre civilizaci\u00f3n y barbarie, que postularon las elites librecambistas para descalificar las tradiciones aut\u00f3ctonas de Am\u00e9rica Latina. Mediante una distinci\u00f3n entre iluministas y retr\u00f3grados presupon\u00edan la total primac\u00eda cultural de una civilizaci\u00f3n frente a otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El escritor argentino recrea esas polaridades sin notar que s\u00f3lo pueden contrastarse con cierta l\u00f3gica en el terreno pol\u00edtico y social, en funci\u00f3n de posicionamientos favorables u opuestos al colonialismo, el imperialismo o el capitalismo. Y en este plano el liberalismo conservador siempre se ubic\u00f3 en el campo adverso a la emancipaci\u00f3n. El abanderado de la modernidad sustituye este an\u00e1lisis pol\u00edtico por consideraciones filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Su mirada reproduce todos los defectos de los enfoques euro-centristas de las ciencias sociales. Esa tradici\u00f3n recurri\u00f3 inicialmente a criterios de la antropolog\u00eda convencional, para observar el comportamiento de los pueblos primitivos y evaluar su grado de lejan\u00eda con la sociedad occidental. El mismo par\u00e1metro era aplicado para descifrar los textos de las civilizaciones orientales y para indagar su nivel de distanciamiento de la modernidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este abordaje forj\u00f3 un esquema de interpretaci\u00f3n de la historia que colocaba a Europa en un status prominente de modelo a seguir y pensamiento a copiar. El Viejo Continente era presentado como el rostro general de la sociedad futura. En este razonamiento se bas\u00f3 la idea de progreso, asociada a un devenir inevitable o una cualidad de la civilizaci\u00f3n occidental<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En su estadio marxista Sebreli asumi\u00f3 esos presupuestos contradiciendo los principios b\u00e1sicos del materialismo hist\u00f3rico. Olvid\u00f3 que Marx forj\u00f3 su concepci\u00f3n en una cr\u00edtica a la exaltaci\u00f3n del capitalismo europeo. El pensador alem\u00e1n destac\u00f3 la incompatibilidad de este sistema con la realizaci\u00f3n del individuo y subray\u00f3 la transitoriedad hist\u00f3rica de un modo de producci\u00f3n basado en la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En su madurez intelectual, Marx polemiz\u00f3 tambi\u00e9n con el mito smithiano de Europa como transmisora de un modelo comercial de desarrollo. Remarc\u00f3 que el epicentro de este sistema no se ubica en el intercambio, sino en las relaciones sociales de propiedad. Explic\u00f3 c\u00f3mo el propio surgimiento del capitalismo se consum\u00f3 mediante la expropiaci\u00f3n de los campesinos y la creaci\u00f3n del trabajo asalariado<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las mitolog\u00edas euro-centristas sustituyeron estas caracterizaciones por alabanzas al origen del capitalismo en el viejo continente. Atribuyeron ese nacimiento a ciertas virtudes de la civilizaci\u00f3n occidental como la liberad del comercio, los incentivos a la propiedad, la austeridad de los inversores o el rigor en el trabajo. Postularon que esos m\u00e9ritos permitieron la expansi\u00f3n de las ciudades y el avance de la ciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esas idealizaciones no registran que Europa fue agraciada por una din\u00e1mica de desarrollo desigual, que premi\u00f3 m\u00e1s su retraso que su anticipada modernidad. Las flaquezas de una estructura feudal frente a los sistemas tributarios m\u00e1s avanzados de otras regiones, aportaron la flexibilidad requerida para el despegue de los procesos de acumulaci\u00f3n originaria. En otras zonas estados centralizados y m\u00e1s poderosos se apropiaban de todo el excedente bloqueando esa gestaci\u00f3n inicial del capital<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La comprensi\u00f3n de estos procesos exige indagar la historia sin los presupuestos de superioridad previa que inspiran al euro-centrismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Convergencias con los neocl\u00e1sicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al incorporarse al universo te\u00f3rico del liberalismo, Cardoso, Casta\u00f1eda y Sebreli terminaron repitiendo las banalidades de la ortodoxia econ\u00f3mica. Estos lugares comunes incluyeron la vigencia de un mundo inter-dependiente, el aporte del capital extranjero al desarrollo y la responsabilidad de las econom\u00edas atrasadas en su propio estancamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con descalificaciones al pensamiento cr\u00edtico latinoamericano, el social-liberalismo retom\u00f3 todos los cuestionamientos neocl\u00e1sicos a la Teor\u00eda de la Dependencia. Recogi\u00f3 especialmente las visiones econ\u00f3micas ortodoxas de los a\u00f1os 70, que presentaban la dependencia como un rasgo compartido por el centro y la periferia. Esas miradas descartaban cualquier influencia de esa subordinaci\u00f3n en el subdesarrollo latinoamericano. Afirmaban que ning\u00fan pa\u00eds es pobre por ser dependiente y rechazaban la existencia de jerarqu\u00edas imperiales. Adem\u00e1s, exaltaban al capitalismo como un sistema global flexible que siempre mejora la situaci\u00f3n de sus integrantes<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los social-liberales reflotaron estos enfoques. Tambi\u00e9n recogieron los cuestionamientos que plante\u00f3 el economista ortodoxo Lall al concepto de dependencia. Esta noci\u00f3n fue objetada por su incapacidad para aportar criterios de distinci\u00f3n entre las distintas econom\u00edas del planeta. Lall afirm\u00f3 que todos los pa\u00edses mantienen entre s\u00ed relaciones de dependencia, en un contexto de inserciones centrales, subordinadas o hegem\u00f3nicas en el mercado mundial<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con este diagn\u00f3stico objet\u00f3 y al mismo tiempo acept\u00f3 la existencia de relaciones internacionales diferenciadas. Su postura ilustr\u00f3 la actitud del pensamiento econ\u00f3mico convencional frente a las desigualdades internacionales. Este enfoque siempre ha oscilado entre la negaci\u00f3n abstracta y el reconocimiento pragm\u00e1tico de esos desniveles. Por un lado desconoce esas brechas, recurriendo a un imaginario de mercado global perfecto. Por otra parte constata esas asimetr\u00edas, a la hora de abordar el problema con alguna pizca de realismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En oposici\u00f3n a esas inconsistencias la Teor\u00eda de la Dependencia resalt\u00f3 la existencia de una gran fractura mundial y ensay\u00f3 ciertas explicaciones de esa brecha. Cualquiera sean las insuficiencias de su respuesta, busc\u00f3 interpretaciones para un problema clave del capitalismo contempor\u00e1neo. Los neocl\u00e1sicos nunca pudieron siquiera ubicarse en la discusi\u00f3n de este tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lall impugn\u00f3 la vigencia de relaciones de dependencia, se\u00f1alando que los capitales extranjeros no generan mecanismos de subordinaci\u00f3n. Tambi\u00e9n cuestion\u00f3 la inconveniencia de exportar s\u00f3lo materias primas y rechaz\u00f3 la existencia de tendencias al deterioro de los t\u00e9rminos de intercambio.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero si ninguno de estos procesos induce a la polarizaci\u00f3n econ\u00f3mica global: \u00bfA qu\u00e9 obedece la estabilizaci\u00f3n de enormes desigualdades entre el centro y la periferia en la historia del capitalismo? Si todos compiten en condiciones semejantes: \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n Francia o Inglaterra siempre mantuvieron un lugar estable como pa\u00edses desarrollados? \u00bfC\u00f3mo se explica el afianzamiento del retraso estructural de Nicaragua o Somalia?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lall simplemente sugiri\u00f3 que la respuesta deb\u00eda ser investigada en terrenos opuestos a la Teor\u00eda de la Dependencia, pero no aport\u00f3 ninguna pista para esa indagaci\u00f3n. Como atribuy\u00f3 un car\u00e1cter pasajero a las desigualdades mundiales se limit\u00f3 a postular que la expansi\u00f3n del capitalismo resolver\u00eda en alg\u00fan momento esas asimetr\u00edas. En esta cancelaci\u00f3n del enigma fue acompa\u00f1ado por todos los te\u00f3ricos del social-liberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con la misma actitud negadora Lall evalu\u00f3 los bloqueos a la acumulaci\u00f3n en la periferia o los cuellos de botella a la industrializaci\u00f3n. Estim\u00f3 que esas obstrucciones desaparecer\u00edan una vez superados los obst\u00e1culos naturales que enfrenta cualquier despegue econ\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n aqu\u00ed fue seguido por los social-liberales. Actualizaron la vieja caracterizaci\u00f3n del desarrollo como un recorrido transitado por todos los pa\u00edses. Postularon la existencia de una secuencia biol\u00f3gica de maduraci\u00f3n anticipada por las econom\u00edas adelantadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta trayectoria no se ha verificado en ning\u00fan lado. El capitalismo global reproduce las polaridades entre econom\u00edas pr\u00f3speras y relegadas, sin universalizar las ventajas del crecimiento. Abre ciertos campos de acumulaci\u00f3n obstruyendo otros y multiplica los sufrimientos de las v\u00edctimas en que se apoya el avance de los ganadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es cierto que estas fracturas presentan una diversidad y complejidad muy superior a la simple dualizaci\u00f3n centro-periferia, que concibieron los primeros te\u00f3ricos de la dependencia. Pero estas insuficiencias fueron corregidas por otros estudios que incorporaron conceptos suplementarios al enfoque inicial. Esta nueva secuencia de nociones (semiperiferia, sub-imperialismo, variedad de centros, situaciones de suma cero) contribuy\u00f3 a esclarecer la din\u00e1mica de las desigualdades nacionales y regionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo qued\u00f3 al margen de esta clarificaci\u00f3n porque profundiz\u00f3 su afinidad con la visi\u00f3n neocl\u00e1sica, hasta converger plenamente con sus ilusiones de prosperidad capitalista global. Estas fantas\u00edas tambi\u00e9n incluyen ins\u00f3litos supuestos de cosmopolitismo que abordamos en el pr\u00f3ximo texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Resumen del cap\u00edtulo II. Pensamiento socio-liberal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo adopt\u00f3 los postulados de la Tercera V\u00eda y motoriz\u00f3 las transiciones pactadas con las dictaduras, siguiendo el modelo de la Concertaci\u00f3n chilena. FH Cardoso fue un art\u00edfice de estos procesos. Comenz\u00f3 en el progresismo y concluy\u00f3 como abanderado del ajuste. Transparent\u00f3 su visi\u00f3n del desarrollo como un proceso de asociaci\u00f3n con el capital extranjero y elimin\u00f3 todos los resabios de la Teor\u00eda de Dependencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda abandon\u00f3 la izquierda para sumarse a un gobierno derechista, convalidando el orden capitalista y cuestionando la rebeld\u00eda popular. Sustituy\u00f3 caracterizaciones dogm\u00e1ticas de la plusval\u00eda por elogios a la uniformidad globalista. Transform\u00f3 su cr\u00edtica al economicismo en una idealizaci\u00f3n de la pol\u00edtica y convirti\u00f3 su tesis de m\u00faltiples imperialismos en aprobaciones del status quo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n Sebreli reemplaz\u00f3 su defensa inicial de un socialismo puro por adscripciones al neoliberalismo. Sus viejos cuestionamientos a la subsistencia de brechas entre el centro y la periferia devinieron en una aceptaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n. Enalteci\u00f3 el desarrollo de las fuerzas productivas estableciendo una falsa identificaci\u00f3n del progreso con el capitalismo. Desconoci\u00f3 que el motor la historia es la b\u00fasqueda de la emancipaci\u00f3n social, a partir de legados de resistencia aportados por todos los sectores oprimidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo repite los mitos del eurocentrismo. Avala la destrucci\u00f3n de las civilizaciones pre-capitalistas, desvaloriza las culturas aut\u00f3ctonas y justifica la expansi\u00f3n colonial. Ha incorporado las simplificaciones de la teor\u00eda neocl\u00e1sica, relativiza las desigualdades internacionales e imagina que los pa\u00edses atrasados reproducir\u00e1n el desarrollo de los avanzados.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>########################################<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong style=\"text-align: left;\">III. Ortodoxos y convencionales<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo est\u00e1 deslumbrado con la globalizaci\u00f3n. Considera que el incremento registrado en la internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda constituye el dato m\u00e1s auspicioso de la realidad actual. Cardoso, Casta\u00f1eda y Sebreli s\u00f3lo difieren en los argumentos de esa reivindicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Justificaciones m\u00e1s sorprendentes aportan otros dos autores del mismo perfil. Por un lado, el argentino Fernando Iglesias intenta combinar ciertas tesis de la izquierda liberal con posturas definidamente derechistas. Por otra parte, el ingl\u00e9s Nigel Harris ha sustituido viejos planteos de la izquierda radical por sofisticadas defensas del cosmopolitismo burgu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Fantas\u00edas globalistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cardoso considera que la globalizaci\u00f3n abre las compuertas del progreso. Estima que este cambio permite gestar una sociedad representativa de la vitalidad hist\u00f3rica del capitalismo<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta evaluaci\u00f3n no condice con la envergadura de la crisis reciente. La convulsi\u00f3n del 2008 no s\u00f3lo puso en entredicho la supervivencia de los bancos. Tambi\u00e9n revel\u00f3 un grado de inestabilidad sist\u00e9mica incompatible con las ilusiones de solidez que transmite Cardoso. Su apolog\u00eda tambi\u00e9n ignora los aterradores desequilibrios ecol\u00f3gicos actuales. Este deterioro del medio ambiente ha dado lugar a numerosos estudios que advierten contra una potencial regresi\u00f3n a la era de los glaciares.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cardoso repite todos los lugares comunes sobre la globalizaci\u00f3n para justificar la apertura neoliberal que implement\u00f3 en Brasil. Estos cambios deb\u00edan generar mejoras sociales que nunca se verificaron. Sus dos mandatos de ortodoxia monetarista amplificaron la polarizaci\u00f3n social y el estancamiento econ\u00f3mico en un marco de gran conservadurismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n Casta\u00f1eda expone una visi\u00f3n id\u00edlica de la globalizaci\u00f3n. Considera que permitir\u00e1 gestar proyectos supranacionales de bienestar y expansi\u00f3n de la democracia. Supone que contribuir\u00e1 a mejorar los sistemas escolares y la expansi\u00f3n de la \u201cmeritocracia\u201d, requerida para apuntalar el crecimiento y la igualdad de oportunidades<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con este tipo de fantas\u00edas los neoliberales han multiplicado las privatizaciones de la ense\u00f1anza. Deterioran la educaci\u00f3n p\u00fablica y excluyen a las mayor\u00edas del acceso al conocimiento. Casta\u00f1eda ha participado personalmente en esta oleada de atropellos desde su funci\u00f3n ministerial en el gobierno derechista del PAN.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli ofrece otro fundamento para los mismos elogios de la globalizaci\u00f3n. Considera que el auge de empresas transnacionales y coordinaciones econ\u00f3micas supra-nacionales retrata la marcha de un proceso progresivo e inexorable. Postula que no tiene sentido defender a la peque\u00f1a empresa frente a una evoluci\u00f3n ineluctable del capitalismo y descarga una andanada de cr\u00edticas contra la \u201cutop\u00eda reaccionaria\u201d de oponerse a ese destino<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero este inconsistente fatalismo oculta las terribles consecuencias sociales de la expansi\u00f3n mundial del capital. Este curso intensifica la destrucci\u00f3n de empleos, masifica la precarizaci\u00f3n laboral y potencia formas de competencia que corroen la continuidad de la acumulaci\u00f3n. Sebreli olvida que ning\u00fan desenvolvimiento social es inevitable. En el marco de ciertas condiciones hist\u00f3ricas se consuman transformaciones econ\u00f3micas sujetas al curso imprevisible de los antagonismos sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Iglesias enaltece la globalizaci\u00f3n destacando su aporte a la consolidaci\u00f3n de proyectos universales contrapuestos al particularismo. Considera que este proceso impulsa el desarrollo de la sociedad civil y reduce las pretensiones aislacionistas del viejo populismo. Pondera el nuevo esp\u00edritu globalista y rechaza a los nost\u00e1lgicos que exaltan a la naci\u00f3n o proponen estatizaciones de la econom\u00eda<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero la identidad que establece entre mundializaci\u00f3n capitalista y consolidaci\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos s\u00f3lo se verifica en su imaginaci\u00f3n. Las transformaciones de las \u00faltimas d\u00e9cadas han incentivado el apetito de lucro de las grandes empresas provocando despojos de pobladores, pauperizaci\u00f3n de trabajadores y depredaci\u00f3n de los recursos naturales. La euforia privatizadora ha sido la principal causa de esta regresi\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La ceguera frente a estas consecuencias se percibe en la ins\u00f3lita conexi\u00f3n entre globalizaci\u00f3n y reducci\u00f3n de la desigualdad, que establece el te\u00f3rico socio-liberal Harris. Postula ese v\u00ednculo a contramano de incontables verificaciones opuestas<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los c\u00e1lculos que ha difundido recientemente el equipo de investigaci\u00f3n dirigido por el economista Thomas Piketty desmienten en forma contundente cualquier ilusi\u00f3n en la mejora de la equidad. La mundializaci\u00f3n neoliberal amplific\u00f3 las brechas sociales en todos los pa\u00edses a un ritmo desconocido desde el siglo XIX<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris tambi\u00e9n afirma que las tendencias globalizantes contribuyen a reducir la pobreza<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>. Pero este supuesto no s\u00f3lo contradice el estado de indigencia que soportan los millones de hambrientos de la periferia. Tambi\u00e9n contrasta con la nueva pobreza que genera la destrucci\u00f3n neoliberal de las conquistas sociales en Europa y Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Cosmopolitismo burgu\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La apolog\u00eda de la globalizaci\u00f3n difiere del reconocimiento de la mundializaci\u00f3n como una nueva etapa del capitalismo. El social-liberalismo no se limita a diagnosticar la presencia de este novedoso estadio, sino que reivindica su aparici\u00f3n como un gran momento de progreso. En lugar de formular un an\u00e1lisis objetivo del salto registrado en la internacionalizaci\u00f3n del capital expone aprobaciones de esa transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta diferencia entre el diagn\u00f3stico y la alabanza separa al social-liberalismo de numerosos estudios que retratan y al mismo tiempo cuestionan, la mundializaci\u00f3n del capital. Estas miradas registran las contradicciones y los l\u00edmites de ese proceso<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris combina evaluaciones con elogios. Subraya la diferencia entre la econom\u00eda mundial (como entidad que enlaza a sus componentes nacionales) con la globalizaci\u00f3n, (como nueva subordinaci\u00f3n de esas estructuras a fuerzas externas). Describe la forma en que las empresas transnacionales y la banca global modifican las fronteras y desbordan las regulaciones estatales. Tambi\u00e9n ilustra la adaptaci\u00f3n de las decisiones de inversi\u00f3n a las necesidades de un mercado internacionalizado. Eval\u00faa estos cambios con gran optimismo<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero su entusiasta visi\u00f3n ignora los desequilibrios que introduce el per\u00edodo en curso. Harris omite la envergadura de la sobreproducci\u00f3n global y la magnitud del descontrol financiero que genera la mundializaci\u00f3n. Desconoce que la competencia entre empresas, la saturaci\u00f3n de productos y la pl\u00e9tora de capitales presentan una dimensi\u00f3n in\u00e9dita.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El te\u00f3rico ingl\u00e9s supone que la globalizaci\u00f3n recrea el virtuosismo cosmopolita del capitalismo naciente. Estima que la \u201crevoluci\u00f3n burguesa\u201d actual tiende a superar la dominaci\u00f3n estatal y facilita la constituci\u00f3n de sistemas genuinamente mercantiles. Considera que la actividad del empresario quedar\u00e1 liberada de las trabas que todav\u00eda impone la burocracia estatal<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esa mirada presenta un cambio en la reconfiguraci\u00f3n de los estados como un debilitamiento de esos organismos. No percibe que la globalizaci\u00f3n s\u00f3lo remodela instituciones nacionales esenciales para la continuidad del capitalismo. Los estados cumplen un rol central en la gesti\u00f3n de la fuerza de trabajo y persisten como estructuras insustituibles para garantizar la explotaci\u00f3n del trabajo asalariado<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris desconoce este dato y se entusiasma con la expansi\u00f3n del mercado como pilar de la social civil global. No aclara c\u00f3mo podr\u00eda cumplir ese papel reforzando al mismo tiempo todos los desequilibrios del capitalismo. Simplemente sugiere que el mercado contribuir\u00e1 al renacimiento de los mercaderes y banqueros sin patria que forjaron a la sociedad moderna. Asigna a estos grupos un rol primordial en la historia humana por su capacidad para gestar sistemas de intercambio y desarrollo<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero este m\u00edtico relato parece calcado de un manual neocl\u00e1sico. Describe al capitalismo como un sistema sin origen conocido y tan s\u00f3lo guiado por la fuerza supra-humana del mercado. Este mismo elogio expuso Adam Smith hace m\u00e1s de dos siglos, desconociendo las enormes crisis que genera este sistema<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris supone que el viejo cosmopolitismo comercial ser\u00e1 reencarnado por una nueva clase de pr\u00f3speros capitalistas transnacionales. Considera que este grupo ya se ha constituido como una formaci\u00f3n objetiva (clase en s\u00ed) y evoluciona hacia su constituci\u00f3n subjetiva (clase para s\u00ed)<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero omite la funci\u00f3n explotadora de este sector. Tampoco registra cu\u00e1n lejos se encuentra el capitalismo de forjar el estado mundial que se requerir\u00eda para estabilizar a esa clase social transnacionalizada. El grado de madurez alcanzado por este nuevo segmento es un tema controvertido, pero su car\u00e1cter opresivo est\u00e1 fuera de duda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La marcha ascendente del capitalismo mundializado es imaginada por Harris como un proceso timoneado por las econom\u00edas m\u00e1s abiertas. Elogia este perfil librecambista y se lamenta por la subsistencia de sistemas cerrados. Objeta ese tipo de protecci\u00f3n estimando que provoca todo tipo de obstrucciones al desarrollo global<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ese mismo razonamiento exponen los neoliberales cada vez que falla alguno de sus experimentos. En esas circunstancias suelen afirmar que las \u201creformas fueron insuficientes\u201d. Pero la explicaci\u00f3n real de estos fracasos es totalmente opuesta. El propio modelo de apertura y privatizaci\u00f3n genera los desajustes que socavan su continuidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Toda la mirada de Harris ilustra el pasaje de un enfoque socialista-internacionalista a una visi\u00f3n liberal-cosmopolita. Esta involuci\u00f3n incluye la hostilidad expl\u00edcita hacia los movimientos sociales que impugnan la globalizaci\u00f3n capitalista. Identifica estas acciones con el \u201cpopulismo\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esa postura se ubica en la vereda opuesta de la protesta social. Harris ha perdido la br\u00fajula para definir donde se sit\u00faan el progreso y la reacci\u00f3n. No sabe que el primer terreno es abonado por los manifestantes que construyen foros sociales y el segundo por los millonarios que se re\u00fanen en Davos<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Ceguera frente al nacionalismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El globalismo confronta duramente con el nacionalismo. Considera que esa ideolog\u00eda sintetiza todos los defectos de un encierro reactivo frente al progresismo cosmopolita. Identifica al patriotismo con el totalitarismo y cuestiona su resistencia a incorporar las ventajas de la mundializaci\u00f3n. Esta cr\u00edtica ha logrado cierta influencia, en un per\u00edodo signado por el deslumbramiento con Occidente y por el encubrimiento de la dominaci\u00f3n imperial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El cosmopolitismo burgu\u00e9s observa las distintas vertientes nacionalistas como reductos de l\u00edderes corruptos. Supone que estos dirigentes recurren a la demagogia para favorecer los intereses de casta y los manejos de las prebendas estatales. Advierte que esas manipulaciones est\u00e1n re\u00f1idas con la convivencia internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estos relatos son repetidos por los medios de comunicaci\u00f3n y ya forman parte de un sentido com\u00fan asimilado por la opini\u00f3n p\u00fablica de numerosos pa\u00edses. Incluyen la presentaci\u00f3n del nacionalismo como una simple ret\u00f3rica utilizada por los tiranos del Tercer Mundo para perpetuarse en el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En esas descripciones se coloca en una misma bolsa a los viejos socios del imperio ca\u00eddos en desgracia y a los l\u00edderes antiimperialistas. Los dictadores en retirada (Galtieri, Noriega) son asemejados a los dirigentes populares (Torrijos, Ch\u00e1vez). Con esta confusi\u00f3n de intenta sepultar las tradiciones de lucha anticolonialista que construyen los pa\u00edses perif\u00e9ricos<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El anti-nacionalismo globalizante nunca distinguen las vertientes progresivas y regresivas del nacionalismo. Ubica en un mismo casillero al antiimperialismo y al chauvinismo. Desconoce que la primera variante constituye un componente esencial de las resistencias populares y que el segundo incentiva disputas artificiales entre pueblos vecinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta diferencia es justamente omitida por los autores socio-liberales, que contraponen los m\u00e9ritos de la \u201cizquierda mundializante\u201d con los defectos de la \u201cderecha territorialista\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a>. Con esa clasificaci\u00f3n recrean el tradicional contraste entre civilizaci\u00f3n occidental y sociedades primitivas, que todos los colonialistas han utilizado para justificar sus atropellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En la versi\u00f3n actual de ese contrapunto, Clinton, Blair y Obama son situados en la \u201cizquierda mundializante\u201d. Pero esta caracterizaci\u00f3n es muy dif\u00edcil de sostener, dada la similitud de estos mandatarios con Thatcher, Reagan o Bush, a la hora desplegar marines o bombardear pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las agresiones imperiales son presentadas por este enfoque como actos de justicia frente a las perversiones del nacionalismo. Este relato incluye el ensalzamiento de Estados Unidos como el mejor resguardo democr\u00e1tico del orden internacional. Se supone que las virtudes de la primera potencia derivan de su capacidad para auto-regular el uso de la fuerza<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este paneg\u00edrico habla por s\u00ed mismo. El principal responsable de los cr\u00edmenes, las ocupaciones y los golpes de estado sufridos por los pueblos de la periferia durante la segunda mitad del siglo XX es visto como un gran protector de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Casta\u00f1eda es m\u00e1s cauto en estas alabanzas. Reconoce que en Am\u00e9rica Latina el nacionalismo persiste como una bandera popular contra Estados Unidos y distingue esta utilizaci\u00f3n del manejo xen\u00f3fobo de esa ideolog\u00eda<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esta caracterizaci\u00f3n acepta que el nacionalismo no es una desgracia uniforme e incluye vertientes opuestas de antiimperialismo y chauvinismo. Sin embargo el socio-liberal mexicano termina impugnando a ambas variantes, al afirmar que cualquier ret\u00f3rica nacionalista ha quedado desactualizada con la globalizaci\u00f3n. Estima que s\u00f3lo subsiste como instrumento de algunos gobiernos para generar respaldo<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero si esas administraciones recurren a ese estandarte es porque el nacionalismo preserva alguna vitalidad estructural. Por un lado Casta\u00f1eda repite el libreto neoliberal, que retrata al nacionalismo como un simple artificio para enga\u00f1ar a los pueblos. Al mismo tiempo desmiente ese diagn\u00f3stico, al reconocer la sinton\u00eda de este movimiento con las aspiraciones populares. No logra comprender que el secreto de esa adhesi\u00f3n estriba en la subsistencia de formas de opresi\u00f3n imperial, que son rechazadas por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Del socialismo al globalismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La cr\u00edtica socio-liberal al nacionalismo frecuentemente proviene de autores que en los a\u00f1os 70 criticaban al antiimperialismo desde la izquierda, cuestionando su omisi\u00f3n de perspectivas socialistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli defend\u00eda esta l\u00ednea de objeciones ultra-internacionalistas. Se inspiraba en la posici\u00f3n asumida por Rosa Luxemburg, que a diferencia de Lenin confront\u00f3 con los movimientos de liberaci\u00f3n nacional remarcando su omisi\u00f3n de los antagonismos de clase. El intelectual argentino retom\u00f3 esa visi\u00f3n y atribuy\u00f3 a todos los nacionalismos un contenido reaccionario. Con esa fundamentaci\u00f3n postul\u00f3 que el pensamiento progresista deb\u00eda ser anti-nacionalista<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero Sebreli olvid\u00f3 que esos debates fueron anteriores a la revoluci\u00f3n rusa y se saldaron con un alineamiento mayoritario a favor de la tesis leninista. Este \u00faltimo enfoque aport\u00f3 una distinci\u00f3n entre nacionalismos avanzados y regresivos, que demostr\u00f3 enorme vigencia en todos los procesos anticapitalistas del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Basta recordar la trayectoria de las revoluciones china, vietnamita o cubana para notar como la resistencia antiimperialista desemboc\u00f3 en transformaciones socialistas. Lejos de oponerse, estos dos cimientos de la lucha popular tendieron a converger en un mismo proceso de emancipaci\u00f3n. Los principales procesos socialistas de la centuria pasada se consumaron combinando la radicalizaci\u00f3n conjunta de las demandas nacionales y sociales de los pueblos oprimidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En su giro derechista Sebreli archiv\u00f3 el marxismo, pero recre\u00f3 su hostilidad hacia el nacionalismo. La selecci\u00f3n de concepciones que decidi\u00f3 abandonar y preservar es muy ilustrativa de su viraje socio-liberal. En su actual etapa conservadora el pensador argentino ha estado m\u00e1s atento a lo que dice Vargas Llosa que a los escritos de Lenin. Sus cr\u00edticas al nacionalismo ya no destacan \u00e1reas de conflicto con el socialismo sino con el liberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El apologista de la globalizaci\u00f3n polemiza especialmente con el origen rom\u00e1ntico de las teor\u00edas nacionalistas, que indagan la identificaci\u00f3n originaria de cada naci\u00f3n con cierta lengua, cultura o radio geogr\u00e1fico. Cuestiona la falta de rigor de estas conexiones, recordando la enorme variedad de desemboques nacionales que ha registrado la historia. Tambi\u00e9n se\u00f1ala el car\u00e1cter contingente de estas formaciones y la inexistencia de cualquier tipo de predestinaci\u00f3n en la gestaci\u00f3n de las naciones<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero esta acertada cr\u00edtica a la idealizaci\u00f3n rom\u00e1ntica del surgimiento nacional omite una segunda parte del problema: el devenir posterior del nacionalismo. Cualquiera sea el origen de cada entidad nacional, lo m\u00e1s importante ha sido el uso de esta tradici\u00f3n para causas progresistas o chauvinistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La forma en que Hitler o Mussolini utilizaban las mitolog\u00edas de los pueblos germ\u00e1nicos o las civilizaciones latinas fue totalmente contrapuesta a la modalidad con que Sandino, Ben Bella o Arafat exaltaron la historia de Nicaragua, Argelia o Palestina. Esta diferencia cualitativa es imperceptible para el razonamiento socio-liberal, que coloca en una misma bolsa de deshechos a todas las modalidades del nacionalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta ceguera no es casual. Una vez abandonada la meta socialista ya no interesa distinguir cu\u00e1les son los procesos nacionalistas afines o contrapuestos al objetivo igualitarista. Ahora s\u00f3lo se busca detectar qu\u00e9 tipo de ideolog\u00edas son favorables al liberalismo y en esta nueva clasificaci\u00f3n todas las variantes del nacionalismo son impugnadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Emancipaci\u00f3n repentina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Niguel Harris ha transitado por un carril muy semejante a Sebreli. Tambi\u00e9n objet\u00f3 durante cierto tiempo la estrategia de empalmar el proyecto socialista con las banderas de la liberaci\u00f3n nacional. Posteriormente traz\u00f3 un balance demoledor de todas las experiencias nacionalistas de posguerra. Remarc\u00f3 su fracaso en desenvolver el capitalismo local a trav\u00e9s de procesos de sustituci\u00f3n de importaciones y destac\u00f3 las falencias de las econom\u00edas cerradas en los nuevos escenarios de la globalizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esos l\u00edmites efectivamente determinaron el declive del antiguo desarrollismo y generalizaron el viraje de las viejas burgues\u00edas nacionales hacia el neoliberalismo. Pero este balance omite la existencia de otros procesos nacionalistas que siguieron trayectorias radicales, demostrando como la lucha consecuente por la liberaci\u00f3n nacional puede empalmar con proyectos socialistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al igual que sus pares latinoamericanos, Harris salt\u00f3 del anti-dependentismo socialista al socio-liberalismo. Por eso desconoce todos los ejemplos de evoluci\u00f3n positiva del nacionalismo. En sinton\u00eda con el globalismo de los a\u00f1os 90 transform\u00f3 su cr\u00edtica socialista inicial al tercermundismo en una justificaci\u00f3n del neoliberalismo actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta afinidad con la ideolog\u00eda dominante se verifica en sus cuestionamientos a la tradici\u00f3n econ\u00f3mica proteccionista o a la pol\u00edtica exterior aut\u00f3noma, que mantuvieron algunos pa\u00edses de la periferia. Objeta esta actitud se\u00f1alando que obstruyen el pleno despliegue de la globalizaci\u00f3n. Critica la resistencia de M\u00e9xico a la desnacionalizaci\u00f3n del petr\u00f3leo y considera que la persistencia de algunas empresas nacionalizadas en \u00c1frica Sub-Sahariana contrar\u00eda la nueva agenda global<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta argumentaci\u00f3n parece calcada de los mensajes difundidos por el neoliberalismo para exaltar la apertura comercial y las privatizaciones. No se limita a retratar los l\u00edmites o contradicciones de las pol\u00edticas proteccionistas, sino que pondera la aplicaci\u00f3n del paquete liberal en las econom\u00edas subdesarrolladas. Estima inexorable la evoluci\u00f3n hacia el capitalismo mundializado, en los mismos t\u00e9rminos que el fatalismo thatcherista resaltaba la ausencia de alternativas a sus propuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero con esa visi\u00f3n se oculta que las desventuras padecidas por los pa\u00edses subdesarrollados en las \u00faltimas d\u00e9cadas provienen de su resignaci\u00f3n frente al libre-comercio. Las depredaciones que sufrieron estas naciones fueron consecuencia de su inserci\u00f3n en la globalizaci\u00f3n y no de la resistencia a participar en ese proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris repite el argumento predilecto de los neoliberales, al afirmar que las dificultades afrontadas por las econom\u00edas perif\u00e9ricas obedecen a su incorporaci\u00f3n incompleta a la oleada globalizadora. Este razonamiento atribuye cualquier falla en este proceso a la inconsecuente introducci\u00f3n de las medidas reclamadas por los globalizadores. Pero como nadie conoce cu\u00e1l ser\u00eda ese patr\u00f3n \u00edntegro de reformas neoliberales, siempre hay espacio para argumentar que falta algo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo m\u00e1s extra\u00f1o de esa reflexi\u00f3n es su pretensi\u00f3n de preservar alg\u00fan fundamento socialista. Harris encuentra esa conexi\u00f3n en el desemboque final de la revoluci\u00f3n burguesa mundial en curso. Supone que al concluir este proceso quedar\u00e1 facilitada una transici\u00f3n hacia el igualitarismo<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este ins\u00f3lito pron\u00f3stico presagia el socialismo a partir de la extensi\u00f3n de su opuesto. Presupone que la sociedad sin clases emerger\u00e1 de la expansi\u00f3n del capitalismo. Como ya se ha descartado cualquier mediaci\u00f3n nacional hacia la transici\u00f3n socialista, ahora apuesta a un devenir global instant\u00e1neo del pos-capitalismo. En lugar de procesos diversos -resultantes de trayectorias nacionales diferenciadas- imagina alg\u00fan corolario socialista simult\u00e1neo. Este resultado irrumpir\u00eda cuando el mundo declare su fatiga con el capitalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esa creencia en utop\u00edas globales repentinas es tan inconsistente que el propio autor evita aclarar cu\u00e1l ser\u00eda la modalidad, forma o contenido de ese proceso. La fascinaci\u00f3n con el globalismo neoliberal conduce a esos contrasentidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La inferioridad africana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El rechazo socio-liberal del nacionalismo antiimperialista profundiza una tradici\u00f3n conservadora de hostilidad hacia las mayor\u00edas. Retoma el desconocimiento de la opresi\u00f3n racial, la denigraci\u00f3n del indigenismo y la descalificaci\u00f3n de los movimientos populares. En el caso de Sebreli esa actitud empalma con su vieja confrontaci\u00f3n con el tercermundismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el pasado objetaba este \u00faltimo alineamiento por su desconsideraci\u00f3n del papel protag\u00f3nico del proletariado, como \u00fanico sujeto capacitado para liderar el cambio revolucionario. Estimaba que s\u00f3lo la clase obrera podr\u00eda comandar esa transformaci\u00f3n, tanto por su exclusi\u00f3n de los beneficios del capitalismo, como por su portaci\u00f3n de fines universales de emancipaci\u00f3n. Subrayaba que el proletariado no ambiciona convertirse en una nueva clase dominante<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta defensa del exclusivismo obrero era contrapuesta a otras visiones del marxismo (pr\u00f3ximas al mao\u00edsmo o al castrismo), que resaltaban las potencialidades revolucionarias de distintos sectores oprimidos (como el campesinado o las minor\u00edas raciales). La cr\u00edtica arremet\u00eda contra el intento de equiparar a esos segmentos subyugados con el proletariado. Resaltaba la primac\u00eda de la clase obrera por la homogeneidad social, conciencia pol\u00edtica o gravitaci\u00f3n econ\u00f3mica de este sector.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero estos argumentos perdieron todo significado con la conversi\u00f3n del marxista puro en liberal. En ese giro Sebreli olvid\u00f3 al proletariado pero mantuvo su desconsideraci\u00f3n hacia otros grupos oprimidos. Esta desvalorizaci\u00f3n incluye el cuestionamiento de la lucha secular de los pueblos de origen africano contra la esclavitud. Estima que esa modalidad brutal de explotaci\u00f3n constituy\u00f3 un mal necesario, que fue erradicado por meritorias acciones del liberalismo brit\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli afirma que \u00c1frica se encontraba en decadencia, cuando llegaron los europeos para participar en un tr\u00e1fico de esclavos, manejado por \u00e1rabes y reyezuelos del continente. Considera que esa cruel actividad respondi\u00f3 a estrictos motivos econ\u00f3micos y fue suprimida al chocar con los valores humanistas del imperio ingl\u00e9s<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En esta rid\u00edcula f\u00e1bula se invierten los datos b\u00e1sicos de la historia para exculpar a los esclavizadores y responsabilizar a los esclavos por sus desgracias. Se enaltece directamente a las potencias coloniales, que en el debut del capitalismo recrearon una modalidad brutal de opresi\u00f3n laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">S\u00f3lo un razonamiento fatalista puede imaginar que la esclavitud gener\u00f3 m\u00e1s beneficios que sufrimientos. La combinaci\u00f3n de esta visi\u00f3n mec\u00e1nica con la idealizaci\u00f3n del liberalismo conduce a presentar la eliminaci\u00f3n de la trata como un acto iluminista de modernizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta mirada observa a los oprimidos como objetos inanimados, totalmente ajenos al curso de los acontecimientos. Por eso Sebreli omite la extraordinaria revoluci\u00f3n social y anticolonial de Hait\u00ed, que condicion\u00f3 todo el proceso de la Independencia de Am\u00e9rica. Su presentaci\u00f3n endulzada de la esclavitud exige ocultar esa gesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli tambi\u00e9n reivindica el colonialismo ingl\u00e9s por su difusi\u00f3n internacional de conocimientos, saberes y mejoras econ\u00f3micas<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\">[99]<\/a>. Repite las viejas leyendas escolares del hombre blanco que emancipa a los nativos de su ignorancia y penurias. Pero evita comparar esa filantrop\u00eda con las destrucciones que consumaron los colonizadores para multiplicar sus ganancias. No considera, por ejemplo, la hemorragia demogr\u00e1fica que sufri\u00f3 \u00c1frica por la sustracci\u00f3n masiva de pobladores convertidos en esclavos. Esa depredaci\u00f3n humana deriv\u00f3 en siglos de estancamiento del continente negro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El escritor argentino reproduce el positivismo deshumanizado que la social-democracia asimil\u00f3 del liberalismo a principio del siglo XX. Esa absorci\u00f3n incluy\u00f3 la reivindicaci\u00f3n del colonialismo como un proceso de civilizaci\u00f3n de los pueblos b\u00e1rbaros. Qu\u00e9 esa obra de progreso fuera realizada por cazadores de esclavos, depredadores de caucho o saqueadores de marfil nunca inquiet\u00f3 mucho a esa tradici\u00f3n. Ni siquiera registr\u00f3 que los conquistadores de \u00c1frica estaban ubicados en las ant\u00edpodas del capitalista productivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La social-democracia pro-imperial siempre encontr\u00f3 alguna justificaci\u00f3n del \u201ccostoso precio\u201d que impone el \u201cavance de la historia\u201d. Con ese criterio elud\u00eda distinguir a las v\u00edctimas de los victimarios y omit\u00eda denunciar el enriquecimiento de las minor\u00edas a costa de las mayor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el relato que ofrece Sebreli, los elogios del colonialismo ingl\u00e9s son sucedidos por cr\u00edticas a los reg\u00edmenes pol\u00edticos radicales surgidos de la descolonizaci\u00f3n. Los breves y frustrados ensayos de \u201csocialismo africano\u201d a mitad del siglo XX en Angola, Mozambique, Etiop\u00eda o Yemen del Sur son incluso equiparados con el fascismo<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\">[100]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta denigraci\u00f3n es coherente con la presentaci\u00f3n del colonialismo como un acto de instrucci\u00f3n. La descolonizaci\u00f3n es asemejada al desorden que generan los pueblos inmaduros y el an\u00e1lisis de las adversidades (o desaciertos) de las experiencias radicales es reemplazado por la impugnaci\u00f3n de estos procesos. Esta descalificaci\u00f3n incluye una expl\u00edcita desvalorizaci\u00f3n de la cultura negra, que Sebreli considera inferior a sus equivalentes latinas, isl\u00e1micas o jud\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El indigenismo y el populacho<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El te\u00f3rico argentino identifica al indigenismo con el irracionalismo. Afirma que en ese plano la tradici\u00f3n pre-colombina tiene muchos puntos de contacto con el despotismo oriental<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\">[101]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta evaluaci\u00f3n naturalmente se basa la presentaci\u00f3n de Occidente como la realizaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n. Sebreli considera que esa superioridad deriva de la primac\u00eda asignada a la raz\u00f3n, a la convivencia social y a las conductas humanistas. Estima que la herencia de las sociedades que chocaron con Europa merece ser desechada por obsoleta y regresiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El pensador socio-liberal presenta, por ejemplo, la cosmovisi\u00f3n incaica de unidad indivisible del hombre con la naturaleza como una manifestaci\u00f3n de oscurantismo. Enaltece en cambio los mitos del progreso tecnol\u00f3gico irrestricto, a pesar de sus terribles efectos sobre el medio ambiente. No registra los peligros que esta demolici\u00f3n entra\u00f1a para la supervivencia humana, mientras impugna las tradiciones de equilibrio ecol\u00f3gico de custodia de la \u201cmadre tierra\u201d. Al endiosar el legado de Occidente en desmedro de otras culturas oculta los particularismos de una cosmovisi\u00f3n, que disfraza con pr\u00e9dicas universalistas su desvalorizaci\u00f3n de otras formas de pensamiento<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\">[102]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sebreli no analiza el significado de cada tradici\u00f3n cultural. Se limita a contrastarlas con el valorizado par\u00e1metro occidental. Tampoco sit\u00faa los acervos ideol\u00f3gicos en el lugar que ocuparon en las batallas sociales de cada \u00e9poca. Por eso el liberalismo es ubicado siempre en el primer escal\u00f3n y el indigenismo en el \u00faltimo, sin observar qui\u00e9nes fueron los voceros de estos pensamientos en cada circunstancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con este enfoque no puede distinguir la enorme diferenciaci\u00f3n interna que registraron ambas corrientes a lo largo de la historia. Son evaluadas como dos bloques opuestos omitiendo sus fracturas internas. Desconoce que el liberalismo de Mariano Moreno y Roca eran completamente distintos y que las alabanzas melanc\u00f3lico-folkl\u00f3ricas del indigenismo chocan con la tradici\u00f3n combativa de Tupac Katari.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La ceguera socio-liberal impide notar como el iluminismo ha sido deformado por los opresores y en qu\u00e9 medida el indigenismo actual retoma demandas de igualdad pol\u00edtica y cultural de los pueblos andinos. La visi\u00f3n conservadora obstruye esta percepci\u00f3n b\u00e1sica. S\u00f3lo registra el costado totalitario de la tradici\u00f3n indigenista, sin notar sus componentes de colectivismo igualitarista. Por eso cuestiona los legados de regimentaci\u00f3n jer\u00e1rquica y desconoce la tradici\u00f3n de trabajo comunitario<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[103]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el imaginario liberal las sociedades pre-colombinas eran m\u00e1s totalitarias que las estratificadas estructuras socio-pol\u00edticas que introdujo la colonia. Esa creencia es congruente con la presentaci\u00f3n que hace Sebreli del descubrimiento de Am\u00e9rica, como una obra de emprendedores imbuidos del esp\u00edritu renacentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esa leyenda ha sido atemperada en los \u00faltimos a\u00f1os por el establishment educativo, que reemplaz\u00f3 la insultante conmemoraci\u00f3n del \u201cd\u00eda de la raza\u201d por un edulcorado festejo del \u201cencuentro entre dos culturas\u201d. Sebreli preserva la versi\u00f3n m\u00e1s descarnada de ese acontecimiento y contin\u00faa suponiendo que Am\u00e9rica ingres\u00f3 en la historia, gracias a la demolici\u00f3n de las civilizaciones pre-hisp\u00e1nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta denigraci\u00f3n de los oprimidos empalma con su defensa del individualismo frente a la acci\u00f3n colectiva. En sinton\u00eda con el ultra-liberalismo que asumi\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os, Sebreli supone que todo individuo pierde sus cualidades cuando participa en un colectivo popular. En ese \u00e1mbito se torna pasivo y queda sujeto a la manipulaci\u00f3n que ejercen los dictadores sobre la multitud<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[104]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Partiendo de esa caracterizaci\u00f3n, Sebreli repite todos los prejuicios del liberalismo olig\u00e1rquico contra las masas sometidas a la protecci\u00f3n del caudillo. Reitera un tipo de zoncera que forj\u00f3 el imaginario urbano de las clases medias latinoamericanas, como individuos liberados del manoseo totalitario. Ese mito siempre ocult\u00f3 la dependencia pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de este sector respecto de minor\u00edas acaudaladas. El temido caudillo fue sustituido por encadenamientos m\u00e1s efectivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo no registra esa subordinaci\u00f3n a las elites olig\u00e1rquicas porque ha incorporado todas las supersticiones neocl\u00e1sicas de independencia individual. Imagina a las personas como agentes racionales que act\u00faan siguiendo las se\u00f1ales de los mercados. Sebreli combina esa ilusi\u00f3n con una actitud reactiva frente a cualquier acci\u00f3n popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00bfFin de las guerras?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo justifica su entusiasmo con la \u00e9poca actual destacando que la globalizaci\u00f3n disipar\u00e1 el peligro de guerras. Afirma que se est\u00e1n conformando nuevos mecanismos de gobernanza mundial que pavimentar\u00e1n la pacificaci\u00f3n, mediante la adaptaci\u00f3n de los estados nacionales a la internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda. Estima que con ese amoldamiento se reducir\u00e1n todas las amenazas b\u00e9licas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris interpreta que las guerras constituyen simples consecuencias de la competencia entre los estados. Recuerda que esa rivalidad se remonta al siglo XVIII (68 guerras con 4 millones de muertos), se acentu\u00f3 en el siglo XIX (205 guerras con 8 millones de muertos) y culmin\u00f3 en el siglo XX (234 guerra con 115 millones de muertos). Se\u00f1ala que mediante esas conflagraciones las clases dominantes quedaron subordinadas a la agenda auto-destructiva de los estados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n supone que la compulsi\u00f3n a los conflictos armados potenci\u00f3 las tendencias estatal-nacionalistas, sofocando la inclinaci\u00f3n pacifista del capitalismo comercial. Las batallas sanguinarias se impusieron a la din\u00e1mica negociadora de los burgueses cosmopolitas<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[105]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta visi\u00f3n es un calco de la presentaci\u00f3n liberal de la guerra, como un producto de ambiciones territoriales contrapuestas a la convivencia de los mercados. Los generales son vistos como responsables de las desgracias que rechazan los empresarios. Con este razonamiento se festeja la primac\u00eda lograda por los mercados en desmedro de los estados. Se supone que la globalizaci\u00f3n reducir\u00e1 los enfrentamientos militares permitiendo una sana concurrencia por el beneficio.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero con esta f\u00e1bula se oculta la estrecha relaci\u00f3n de los capitalistas con el belicismo estatal y la enorme fuente de lucro que representan las guerras para las grandes empresas. Lejos de ser ajena o contrapuesta a las conflagraciones, la competencia capitalista siempre ha sido determinante de esas sangr\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Existen abrumadoras evidencias del papel jugado por esas rivalidades en el desencadenamiento de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. La pugna por dominar los mercados desemboc\u00f3 en in\u00e9ditos enfrentamientos entre potencias. Los social-liberales no s\u00f3lo ignoran este origen, sino que omiten la gravitaci\u00f3n posterior de la econom\u00eda de guerra en el crecimiento de los a\u00f1os 50 y 60. La carrera armamentista motoriz\u00f3 el nivel de actividad con el mismo \u00edmpetu que hab\u00eda incentivado las reactivaciones precedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo tambi\u00e9n desconoce hasta qu\u00e9 punto el complejo industrial-militar del Pent\u00e1gono contin\u00faa apuntalando a la econom\u00eda estadounidense. Las guerras inter-imperialistas del pasado han sido sustituidas por una gesti\u00f3n imperial m\u00e1s colectiva, que exige intervenciones b\u00e9licas constantes para asegurar el control de la energ\u00eda y los recursos naturales de \u00c1frica o Medio Oriente<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[106]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris supone que la pacificaci\u00f3n del planeta sobrevendr\u00e1 al cabo de una paulatina maduraci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n. Estima que esa meta ser\u00e1 alcanzada cuando la solidez de la gobernanza mundial neutralice las resistencias del viejo autoritarismo. Con esa visi\u00f3n pondera el afianzamiento de una econom\u00eda internacionalizada que consolidar\u00e1 un planeta pacificado<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[107]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero estas fantas\u00edas ignoran la escalada de genocidios y destrucciones materiales en curso. La expectativa de un gran consenso cosmopolita de convivencia no condice con la realidad de la dominaci\u00f3n imperial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Iglesias desconoce estos datos en su presentaci\u00f3n de los conflictos actuales. Atribuye esos choques a la supervivencia de dictadores diab\u00f3licos que fanatizan a la poblaci\u00f3n. Considera que las guerras son actos de suicidio colectivo, implementados por estados que arrastran resabios de tribalismo feudal<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\">[108]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esa simplificaci\u00f3n se exculpa a las clases dominantes por las tragedias b\u00e9licas, ocultando que no son v\u00edctimas sino art\u00edfices de esas mort\u00edferas situaciones. La l\u00f3gica competitiva del capitalismo contin\u00faa determinando esas sangr\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Iglesias estima que esas pesadillas tender\u00e1n a disiparse con el afianzamiento en las Naciones Unidas. Considera que la pacificaci\u00f3n acompa\u00f1ar\u00e1 la gestaci\u00f3n de nuevos poderes democr\u00e1ticos. Apuesta al surgimiento de parlamentos globales al cabo de complejos procesos de maduraci\u00f3n cosmopolita. Postula un detallado modelo de formas regionales de esa transici\u00f3n hacia estructuras pol\u00edticas mundiales<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\">[109]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero no registra la manifiesta incompatibilidad del capitalismo con esa utop\u00eda. Un sistema de competencia por beneficios surgidos de la explotaci\u00f3n no puede desembocar en una sociedad civil global de armon\u00eda y consenso. El imaginario de una Rep\u00fablica Universal basada en el derecho internacional y regulado por una constituci\u00f3n planetaria requiere la erradicaci\u00f3n previa de la primac\u00eda del lucro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Intervenci\u00f3n humanitaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La principal consecuencia del cosmopolitismo social-liberal es la convalidaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n imperialista. Esta acci\u00f3n es aprobada mediante curiosas aplicaciones de las teor\u00edas globalistas. Las mismas justificaciones de \u201cprotecci\u00f3n humanitaria\u201d que enarbolan las potencias occidentales son presentadas como grandes pasos hacia el orden democr\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Harris afirma que esas incursiones ya no son realizadas por un estado contra otro, sino por organismos colectivos para asegurar la convivencia mundial. Considera que por primera vez en la historia se ha creado la posibilidad de eliminar las guerras. Supone que las operaciones militares consensuadas a nivel internacional permitir\u00e1n sustituir la vieja\u00a0 concurrencia b\u00e9lica por una promisoria rivalidad en torno a la educaci\u00f3n, el deporte o la cultura<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\">[110]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si esta ingenuidad no tuviera consecuencias pr\u00e1cticas pasar\u00eda desapercibida como otra banalidad liberal. Pero con ese tipo de reflexiones se avala el derecho de intervenci\u00f3n imperial en Kosovo, Irak o cualquier otra regi\u00f3n se\u00f1alada por el Pent\u00e1gono. Harris elude la denuncia de este tipo de expediciones, estimando que s\u00f3lo transparentan el uso de armas o relaciones de poder ya existentes<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\">[111]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero el social-liberalismo no se limita a convalidar el status quo. Se ha especializado en perfeccionar un piadoso disfraz para recubrir las operaciones imperialistas. Iglesias afirma que soslayar el sost\u00e9n de esas acciones conducir\u00eda a un resultado peor. Las matanzas entre grupos nacionales, religiosos o raciales embarcados en operaciones de limpieza \u00e9tnica quedar\u00edan impunes. Por esta raz\u00f3n postula reemplazar el principio de no intervenci\u00f3n por formas humanitarias de injerencia<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\">[112]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con un lenguaje m\u00e1s descarnado Sebreli desenvuelve las mismas propuestas. Convoca a relativizar el concepto de soberan\u00eda territorial y resalta la meritoria labor cumplida por Estados Unidos en el derrocamiento de Noriega (Panam\u00e1) y Sadam (Irak). Con el mismo cinismo que exhiben CNN o FOX afirma que habr\u00eda sido inadmisible abandonar a su suerte al peque\u00f1o Kuwait invadido<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\">[113]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con esas falacias se acepta la doble vara que impone la diplomacia norteamericana. Cuando un adversario de Estados Unidos perturba el orden global merece castigos inmediatos y cuando lo hace un aliado del imperio debe ser comprendido en silencio. En esta duplicidad se basa el tramposo criterio neoliberal de custodia de los derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Basta registrar la devastadora secuela de destrucci\u00f3n que dejan todas las agresiones imperialistas, para notar cu\u00e1nto cinismo subyace en los llamados liberales a \u201cempoderar a la sociedad civil\u201d contra el belicismo estatal. La misma hipocres\u00eda presentan las convocatorias a forjar valores cosmopolitas, promoviendo desarmes o cortes internacionales de justicia<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\">[114]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La social-democracia globalizada se ha transformado en una usina de propaganda imperial. Revalida el derecho de intervenci\u00f3n colonial con viejos argumentos de los opresores. Se imagina a s\u00ed misma como la encarnaci\u00f3n suprema de la civilizaci\u00f3n y act\u00faa como vocera de las causas m\u00e1s retr\u00f3gradas del capitalismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Resumen del cap\u00edtulo III. Globalistas y cosmopolitas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo elogia al capitalismo globalizado desconociendo la envergadura de las crisis recientes. Pondera sus logros educativos o democr\u00e1ticos omitiendo la fractura social y los atropellos a los derechos populares. Tambi\u00e9n desconoce el incremento de la desigualdad. Confunde el diagn\u00f3stico de la mundializaci\u00f3n con su aprobaci\u00f3n y la existencia de un mayor entrelazamiento internacional de las clases dominantes con el progreso cosmopolita.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los globalistas que abandonan el socialismo manteniendo la hostilidad al nacionalismo ignoran la diferencia entre el chauvinismo reaccionario y el antiimperialismo progresista. Repiten una indiscriminada identificaci\u00f3n del nacionalismo con dictadores corruptos. Suponen que la globalizaci\u00f3n desembocar\u00e1 en socialismos universales recreando ingenuas utop\u00edas de emancipaci\u00f3n repentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El social-liberalismo sustituye la vieja cr\u00edtica al tercermundismo por un desconocimiento de la opresi\u00f3n que exculpa al colonialismo, desvaloriza la descolonizaci\u00f3n y denigra el indigenismo. Observa comportamientos individuales aut\u00f3nomos donde impera la manipulaci\u00f3n mercantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es falso presentar a las guerras como rivalidades estatales ajenas a la competencia entre capitalistas. El belicismo no decae con la gobernanza pol\u00edtica mundial. Se acrecienta para asegurar mercados y abastecimientos. Los argumentos humanitarios para justificar las intervenciones imperialistas utilizan una doble vara, que penaliza a los adversarios de las potencias y disculpa a sus aliados<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su p\u00e1gina web es: www.lahaine.org\/katz<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>Ver: Hirsch, Joachim. \u201cGlobalizaci\u00f3n del capital y la transformaci\u00f3n de los sistemas de estado\u201d. <em>Cuadernos del Sur<\/em>, n 28, mayo 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>Ver balance en: Anderson, Perry. \u00abBalance del neoliberalismo: lecciones para la izquierda\u00bb. El Rodaballo\u00a0 n 3, verano 1995-96, Buenos Aires. Anderson Perry, \u201cNeoliberalismo: un balance provisorio\u201d,<em> La trama del neoliberalismo. Mercado, crisis y exclusi\u00f3n social,<\/em> CLACSO, Buenos Aires, Argentina. 2003. Anderson, Perry. <em>The New Old World<\/em>, Verso, London, 2009, (pag 47-79).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>Ver: Harvey, David. \u201cEl neoliberalismo como proyecto de clase\u201d vientosur.info\/ 08\/04\/2013. Harvey, David <em>A brief history of Neoliberalism<\/em>, Oxford University Press, New York, 2005 (pag 1-39, 152-183).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Nuestra visi\u00f3n de la etapa en: Katz Claudio, \u201cTransformaciones de la era neoliberal\u201d, <em>Realidad Econ\u00f3mica<\/em>, n 284, mayo-junio 2014, Buenos Aires,<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>Ver: Nahon, Cecilia; Rodr\u00edguez Enr\u00edquez, Corina; Schorr, Mart\u00edn. \u201cEl pensamiento latinoamericano en el campo del desarrollo del subdesarrollo: trayectorias, rupturas y continuidades\u201d, 2006, <a href=\"http:\/\/www.idaes.edu.ar\/papelesdetrabajo\/paginas\">www.idaes.edu.ar\/papelesdetrabajo\/paginas<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>Ver: Olivera, Margarita. \u201cLas teor\u00edas del desarrollo desde la posguerra al nuevo milenio\u201d, en <em>Globalizaci\u00f3n, dependencia y crisis econ\u00f3mica<\/em>, FIM, M\u00e1laga, 2010, (pp 26-27).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>Ver: Vidal, Gregorio; Guillen, Arturo. \u201cLa necesidad de construir el desarrollo en Am\u00e9rica Latina\u201d, <em>Repensar la teor\u00eda del desarrollo en un contexto de globalizaci\u00f3n.<\/em> CLACSO, 2007, Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>Ver: Guillen, Arturo. \u201cLa teor\u00eda latinoamericana del desarrollo\u201d, <em>Repensar la teor\u00eda del desarrollo en un contexto de globalizaci\u00f3n,<\/em> CLACSO, 2007, Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>Nuestro balance en: Katz, Claudio. <em>El redise\u00f1o de Am\u00e9rica Latina, Alca, Mercosur y Alba<\/em>. Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2008 (pag 9-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Nuestra visi\u00f3n en: Katz, Claudio.<em> Las disyuntivas de la izquierda en Am\u00e9rica Latina,<\/em> Ediciones Luxemburg,\u00a0 Buenos Aires, 2008 (pag-9-27)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>Ver: Herrera, Remy. \u201cEl renacimiento neoliberal de la econom\u00eda del desarrollo\u201d,<em> Globalizaci\u00f3n, dependencia y crisis econ\u00f3mica,<\/em> FIM, M\u00e1laga, 2010, (pp 23-24)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>Ver: Burkett, P; Hart-Landsberg, M, \u201cA critique of catch-up theories of development\u201d, <em>Journal of Contemporary Asia<\/em>, 33(3), 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>Ver: Hagman, Itai. \u201cUn nuevo Alca se negocia en silencio\u201d, disponible en: ww.rcci.net\/globalizacion\/ 13\/6\/2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>Ver: Le\u00f3n, Magdalena. \u201cEcuador: Acuerdo con la Uni\u00f3n Europea: \u00bfUna capitulaci\u00f3n inevitable?\u201d alainet.org\/active, 11\/7\/2014. El\u00edas, Antonio. \u201cPor qu\u00e9 Uruguay solicit\u00f3 integrarse al TISA\u201d, alainet.org\/active, 11\/7\/2014<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>Ver: Salama, Pierre. \u201cLas nuevas causas de la pobreza en Am\u00e9rica Latina\u201d, <em>Ciclos<\/em> n 16, 2do semestre 1998, Buenos Aires. Martins, Carlos Alberto. \u201cNeoliberalismo e desenvolvimento na America Latina\u201d, en <em>La econom\u00eda mundial y Am\u00e9rica Latina<\/em>, CLACSO, 2005, Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>Ver: Bairoch, Paul.<em> Mythes et paradoxes de l\u00b4histoire economique.<\/em> La d\u00e9couverte, 1999, (pp 7, 227-228, 234).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>Ver: Osorio, Jaime.<em> Explotaci\u00f3n\u00a0 redoblada y actualidad de la revoluci\u00f3n<\/em>. ITACA-UAM, M\u00e9xico, 2009, (pag 37-40).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>Ver: Lipietz, Alain. \u201cPour un protectionnisme universaliste\u201d, fevrier 2013, lipietz.net<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>Ver: Weeks, John. \u201cThe expansi\u00f3n of capital and uneven Develpment on world Scale\u201d,<em> Capital and Class<\/em>, n 74, 2001. Tambi\u00e9n: Arrighi, Giovanni; Korzeniewicz, Roberto; Consiglio, David; Moran, Timothy, \u201cModeling zones of the world economy\u201d,<em> Annual Meeting of the American Sociological Association<\/em>, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>Ver: Moncayo Jim\u00e9nez, Edgard. \u201cEl debate sobre la convergencia econ\u00f3mica internacional e interregional: enfoques te\u00f3ricos y evidencia emp\u00edrica\u201d, <em>Econom\u00eda y Desarrollo<\/em>, V 3 N 2 septiembre 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>Ver: Chavolla, Arturo. <em>La imagen de Am\u00e9rica en el marxismo,<\/em> Buenos Aires, 2005, Prometeo<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(pag\u00a0 42-53, 55-66, 72-74).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>Ver: Dev\u00e9s Vald\u00e9s, Eduardo. <em>El pensamiento latinoamericano en el siglo XX: entre la modernizaci\u00f3n y la identidad,<\/em> Tomo III, Biblios. Buenos Aires, 2005, (pag 47-53).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>Ver: Marini, Ruy Mauro. \u201cLa sociolog\u00eda latinoamericana: origen y perspectivas\u201d.<em> Proceso y tendencias de la globalizaci\u00f3n capitalista<\/em>, CLACSO-Prometeo, Buenos Aires, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>Ver Bustelo, Pablo.<em> Teor\u00edas contempor\u00e1neas del desarrollo econ\u00f3mico,<\/em> S\u00edntesis, Madrid, 1998. (pp 139-143)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>Un ejemplo en: Mols, Manfred. \u201cSobre el estado en Am\u00e9rica Latina\u201d,<em> El estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Ciedla, Buenos Aires, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a>Ver descripci\u00f3n en: Reyes Giovanni, E, \u201cPrincipales teor\u00edas sobre desarrollo econ\u00f3mico y social\u201d, <a href=\"http:\/\/www.ucm.es\/info\/nomadas\">www.ucm.es\/info\/nomadas<\/a>, 2001<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>Ver: Eagleton, Terry. <em>\u00a0Ideolog\u00eda<\/em>, Paidos, Barcelona, 1997, (pag 19-57, 275-279).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ver: Abercrombie, Nicholas; Hill, Stephen; Turner Bryan, S. <em>La tesis de la ideolog\u00eda dominante, siglo XXI<\/em>, Madrid, 1987 (cap 6). Tambi\u00e9n: Therborn, Goran. <em>La ideolog\u00eda del poder y el poder de la ideolog\u00eda.<\/em> Siglo XXI, Madrid, 1987, (cap 4, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a>Una justificaci\u00f3n de ese enfoque en: Giddens, Anthony. <em>La tercera v\u00eda<\/em>, Taurus, Buenos Aires, 2000, (pag 39-80, 85-107, 119-140).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a>Varios ejemplos en: O\u2019Donnell, Guillermo y Schmitter, Philippe 1988 <em>Transiciones desde un gobierno autoritario: conclusiones tentativas, <\/em>tomo 4, Buenos Aires, Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a>Una cr\u00edtica en: Osorio, Jaime. <em>Explotaci\u00f3n\u00a0 redoblada y actualidad de la revoluci\u00f3n.<\/em> ITACA- UAM, M\u00e9xico, 2009, (pag 145-168, 237-239, 197-209).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>Nuestro enfoque en: Katz Claudio, \u201cLas disyuntivas de la izquierda en Am\u00e9rica Latina\u201d, Edici\u00f3n cubana: Editorial Ciencias Sociales La Habana, 2010, (pag 135-136).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ver: Kay, Crist\u00f3bal. \u201cTeor\u00edas estructuralistas e teor\u00eda da dependencia na era da globalizacao neoliberal\u201d, <em>A Am\u00e9rica Latina e os desaf\u00edos da globalizacao<\/em>, Boitempo, Rio, 2009. L\u00f3pez Hern\u00e1ndez, Roberto. \u201cLa dependencia a debate\u201d, <em>Latinoam\u00e9rica 40<\/em>, enero 2005, M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a>Ver: Martins Carlos Eduardo,<em> Globalizacao, Dependencia e Neoliberalismo na Am\u00e9rica Latina<\/em>, Boitempo, Sao Paulo, 2011, (pag 249-250, 253). Bresser Pereira, Luiz Carlos. \u201cFrom the National-Bourgeoisie to the Dependency Interpretation of Latin America\u201d, <em>Latin American Perspectives,<\/em> May 2011 vol. 38 n 3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cardoso Fernando, Henrique. <em>A Suma e o resto<\/em>, Editorial Civilizaci\u00f3n Brasileira, 2012, Rio de Janeiro, (pag 120-133, 154-156).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cardoso Fernando, Henrique; Faletto, Enzo. <em>Desarrollo y dependencia en Am\u00e9rica Latina. Ensayo de interpretaci\u00f3n sociol\u00f3gica<\/em>, Siglo XXI, Buenos Aires, 1969. Cardoso Fernando, Henrique. <em>A Suma e o resto<\/em>, Editorial Civilizaci\u00f3n Brasileira, 2012, Rio de Janeiro, (pag 31).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>Ver: Correa Prado, Fernando. \u201cHist\u00f3ria de um n\u00e3o-debate: a trajet\u00f3ria da teoria marxista da depend\u00eancia no Brasil\u201d, <em>Comunicao Politica<\/em>, vol 29, n 2, maio-agosto 2011.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a>Ver: Vernengo, Mat\u00edas. \u201cTechnology, Finance and Dependency: Latin American Radical Political Economy in Retrospect\u201d, <em>Review of Radical Political Economics,<\/em> vol 38, n 4, fall 2006. Palma, Gabriel. \u201cDependencia y desarrollo: una visi\u00f3n cr\u00edtica\u201d, en Dudley Seers, <em>La teor\u00eda de la dependencia: una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica<\/em>, FCE, M\u00e9xico, 1987.<\/h1>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a>Ver: Sotelo Valencia, Adri\u00e1n. \u201cDependencia y sistema mundial: \u00bfconvergencia o divergencia?\u201d, <em>Rebeli\u00f3n<\/em>,www.rebelion.org\/noticia, 4-9-2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>Casta\u00f1eda, Jorge; Morales Marco. <em>Lo que queda de la izquierda,<\/em> Taurus, 2010, M\u00e9xico, (pag 33).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Casta\u00f1eda, Jorge G. <em>La utop\u00eda desarmada,<\/em> Ariel, Buenos Aires, 1993, (pag 7-29, 145-195). Nuestra cr\u00edtica en Katz, Claudio. <em>Las disyuntivas de la izquierda en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Edici\u00f3n cubana, Editorial Ciencias Sociales La Habana, 2010, (pag 195-196).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>Casta\u00f1eda, Jorge; Morales Marco.<em> Lo que queda de la izquierda<\/em>, Taurus, 2010, M\u00e9xico, (pag 294-298). Casta\u00f1eda, Jorge G, <em>La utop\u00eda desarmada,<\/em> Buenos Aires, Ariel,1993, (pag 331-361).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>Casta\u00f1eda, Jorge; Morales, Marco.<em> Lo que queda de la izquierda<\/em>, Taurus, 2010, M\u00e9xico, (pag 287-292).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a>Op. Cit. (pag 30-31).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Casta\u00f1eda, Jorge; Hett, Enrique. <em>El economicismo dependentista<\/em>, Siglo XXI, 1991, (pag 10-11, 28-44, 85, 95, 187, 191).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Op. Cit. (pag 14-27, 51-66, 105, 131).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Op. Cit. (pag 75, 79, 135).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Op. Cit. (pag 14-27, 28-44, 44-50, 67, 188-191).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a>Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>Tercer Mundo mito burgu\u00e9s<\/em>, Ediciones Siglo Veinte, Buenos Aires, 1975, (pag 11-19, 33-34, 197). Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> El asedio a la modernidad,<\/em> Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 321).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a>Ver: Fern\u00e1ndez Retamar, Roberto.<em> Pensamiento de Nuestra Am\u00e9rica<\/em>, CLACSO, Buenos Aires, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9. \u201cEl populismo rechaza la democracia\u201d, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 4-11-2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 318-320).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Op. Cit. (pag 320-321).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Op. Cit. (pag 321-323).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Ver: Day, Richard B;\u00a0Gaido, Daniel.<em> Discovering Imperialism<\/em><em>:\u00a0Social Democracy to World War I<\/em>, Brill, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> Tercer Mundo mito burgu\u00e9s<\/em>, Ediciones Siglo Veinte, Buenos Aires, 1975,<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(pag 215-242).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992,<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(pag 130-139).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a>Hemos expuesto varios lineamientos de este enfoque en Katz Claudio, \u201cNecesitamos pensar la unidad de Am\u00e9rica Latina desde abajo y desde la lucha social\u201d, 3\/12\/2013, www.rebelion.org\/noticia<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 263-266, 276-278, 287).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Op. Cit. (pag 263-266, 276-278, 287).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Op. Cit. (pag 205-239).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a>Op. Cit. (pag 291-312).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Op. Cit.\u00a0 (pag13-18,\u00a0 25-40).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Una cr\u00edtica en: Wallerstein. Immanuel <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos anti-sist\u00e9micos: un an\u00e1lisis de sistemas- mundo<\/em>, 2004, Akal, Madrid, (pag 11-20, 326-345).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Ver: Wood, Ellen Meiskins, \u201cEurocentric anti-eurocentrism\u201d, <em>Against the current,<\/em> 92, may-june 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a>Ver: Amin, Samir. <em>Modernit\u00e9, religion et d\u00e9mocratie, Critique de l\u00b4eurocentrisme<\/em>, Parangon, Lyon, 2008, (pag 198-213, 216-217, 218-222).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Una descripci\u00f3n en: Blomstrom, Magnus; Hettne Bjorn. <em>La teor\u00eda del desarrollo econ\u00f3mico en transici\u00f3n<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1990, (pag 105-108).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Lall, Sanya. Is dependence a useful concept in analysing underdevelopment?, <em>World Development<\/em>, 1975,\u00a0 Vol. 3, n 11-12, Pergamon Press.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cardoso, Fernando Henrique.<em> A Suma e o resto<\/em>, Editorial Civilizaci\u00f3n Brasileira, 2012, Rio de Janeiro, (pag 35-46, 94-119).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Casta\u00f1eda, Jorge; Morales Marco.<em> Lo que queda de la izquierda,<\/em> Taurus, 2010, M\u00e9xico, (pag 103, 294-298).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992,<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(pag 198, 202, 330-331).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Iglesias, Fernando.<em> \u00bfQu\u00e9 significa hoy ser de izquierda?<\/em> Sudam\u00e9rica, Buenos Aires, 2004, (cap 1,2, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Harris, Nigel. <em>The Return of Cosmopolitan Capital: globalization, the state and the war<\/em>, I. B. Tauris, 2003, London, (pag 245).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a><em> Una s\u00edntesis en:<\/em> Piketty, Thomas. \u201cEn ciertos aspectos las desigualdades son actualmente mayores que en 1913\u201d, 11\/3\/2014, encampoabierto.wordpress.com<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Harris, Nigel. \u201cCharacterising the period\u201d, <em>International Socialism<\/em>, <a href=\"http:\/\/Issue,%20135\">Issue, 135<\/a>, <em><a href=\"http:\/\/www.isj.org.uk\">www.isj.org.uk<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Un ejemplo de esa postura en: Robinson, William. \u201cGlobal capitalism and nation-state-centric\u201d,\u00a0 <em>Science and Society,<\/em> vol 65, n 4, winter 2001-2002. Nuestro enfoque en: Katz, Claudio, <em>Bajo el imperio del capital<\/em>, Luxemburg, Buenos Aires, 2011, (pag 205-219).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Harris, Nigel.<em> The Return of Cosmopolitan Capital: globalization, the state and the war<\/em>, I. B. Tauris 2003, London, (pag 1-6, 128, 130-131, 159-160).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Op. Cit. (pag 49-53, 88-89, 245-264).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a>Ver: Budd, Adrian. \u201cCharacterising the period or caricaturing capitalism? A reply to Nigel Harris\u201d, <em>International Socialism,<\/em> Issue 138, Spring 2013, www.isj.org.uk<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Harris, Nigel. <em>The Return of Cosmopolitan Capital: globalization, the state and the war<\/em>, I. B. Tauris 2003, London, (pag 7-44).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a>Ver: Marfleet, Phil. \u201cAll praise the market! A review of Nigel Harris: The Return of Cosmopolitan Capital\u201d, <em>International Socialism <\/em>2, 102, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Harris, Nigel. <em>The Return of Cosmopolitan Capital: globalization, the state and the war<\/em>, I. B. Tauris, 2003, London, (pag 236-237).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a>Op. Cit. (pag 142-156, 188-202).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Op. Cit. (pag 243-244).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a>Ver: Green, Peter. \u201cA review of\u00a0 Nigel Harris, The Return of Cosmopolitan Capital\u201d, <em>Historical Materialism<\/em>, vol 14:4, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Ver: Chatterjee, Partha, \u201cComunidade imaginada. Por quem\u2019\u201d, <em>Um<\/em><em> Mapa da Questao Nacional<\/em>, Sao Paulo, 2000, Editorial Contrapunto, (pag 227-238). Smith, Anthony. \u201cO nacionalismo e os historiadores\u201d,<em> Um Mapa da Questao Nacional<\/em>, Sao Paulo, 2000, Editorial Contrapunto, (pag 185-208).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> Iglesias, Fernando. <em>\u00bfQu\u00e9 significa hoy ser de izquierda?<\/em> Sudam\u00e9rica, Buenos Aires, 2004, (cap 1, 2, 4)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Op. Cit. (cap-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Casta\u00f1eda, Jorge; Morales, Marco.<em> Lo que queda de la izquierda<\/em>, Taurus, 2010, M\u00e9xico, (pag 32, 104-114).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Op. Cit. (pag 32, 104-114).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 197-198).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Op. Cit. (pag 183-197).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Op. Cit. (pag 134-137).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Op. Cit. (pag 161-171).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Harris, Nigel. \u201cCharacterising the period\u201d, <em>International Socialism,<\/em> <a href=\"http:\/\/Issue,%20135\">Issue, 135<\/a>, <em><a href=\"http:\/\/www.isj.org.uk\">www.isj.org.uk<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>Tercer Mundo mito burgu\u00e9s<\/em>, Ediciones Siglo Veinte, Buenos Aires, 1975, (pag 243-248).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 241-247).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>El asedio a la modernidad<\/em>, Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 248-255).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a>Op. Cit. (pag 248-255).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a>Op. Cit. (pag 268-290).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a>Ver: D\u00edaz Polanco, H\u00e9ctor. <em>Elogio de la diversidad<\/em>, Siglo XXI, M\u00e9xico, 2006, (pag 12, 25, 129-130).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> El asedio a la modernidad,<\/em> Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 268-290).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> Sebreli, Juan Jos\u00e9.<em> El asedio a la modernidad,<\/em> Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 157-180).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Harris, Nigel. <em>The Return of Cosmopolitan Capital: globalization, the state and the war<\/em>, I. B. Tauris 2003, London ((pag 92-93, 119-121).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a>Nuestro enfoque en: Katz, Claudio. <em>Bajo el imperio del capital,<\/em> Luxemburg, diciembre de 2011 (pag 99-121).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a>Harris, Nigel. \u201cCharacterising the period\u201d,<em> International Socialism,<\/em> <a href=\"http:\/\/www.isj.org.uk\/?s=contents&amp;issue=135\">Issue: 135<\/a>, <em><a href=\"http:\/\/www.isj.org.uk\">www.isj.org.uk<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Iglesias, Fernando.<em> \u00bfQu\u00e9 significa hoy ser de izquierda?<\/em>. Sudam\u00e9rica, Buenos Aires, 2004, (cap 3- 4-5-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> Op Cit. (cap 3- 4-5-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a>Harris, Nigel.<em> The Return of Cosmopolitan Capital: globalization, the state and the war<\/em>, I. B. Tauris 2003, London, (pag 213-218).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> Op. Cit. (pag 213-218).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Iglesias, Fernando. <em>\u00bfQu\u00e9 significa hoy ser de izquierda?<\/em> Sudam\u00e9rica, Buenos Aires, 2004, (cap 3- 4-5-13)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a>Sebreli, Juan Jos\u00e9. <em>El asedio a la modernidad, <\/em>Sudamericana, Buenos Aires, 1992, (pag 192, 201).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> Iglesias, Fernando. \u201cIntelectuales por la democracia global\u201d,<em> La Naci\u00f3n,<\/em> 25\/06\/2012<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En tres cap\u00edtulos \u2013\u201c I. Ortodoxos y convencionales\u201c, II. Pensamiento socio-liberal y \u201cIII. Globalistas y cosmopolitas\u201d\u2013, Claudio Katz desarrolla un amplio y documentado an\u00e1lisis del neoliberalismo latinoamericano, tratando de dar respuesta a diversas preguntas, como cu\u00e1les son las peculiaridades del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina, si alcanz\u00f3 mayor penetraci\u00f3n que en los pa\u00edses centrales, si aqu\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":3383,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[122],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3372","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-america-latina-y-el-caribe"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Neoliberales en Am\u00e9rica Latina - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En tres cap\u00edtulos \u2013\u201c I. Ortodoxos y convencionales\u201c, II. Pensamiento socio-liberal y \u201cIII. Globalistas y cosmopolitas\u201d\u2013, Claudio Katz desarrolla un amplio y documentado an\u00e1lisis del neoliberalismo latinoamericano, tratando de dar respuesta a diversas preguntas, como cu\u00e1les son las peculiaridades del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina, si alcanz\u00f3 mayor penetraci\u00f3n que en los pa\u00edses centrales, si aqu\u00ed [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-09-13T16:02:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2015-09-22T19:59:04+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"690\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"334\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"118 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina\",\"datePublished\":\"2014-09-13T16:02:47+00:00\",\"dateModified\":\"2015-09-22T19:59:04+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372\"},\"wordCount\":23600,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/09\\\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg\",\"articleSection\":[\"Am\u00e9rica Latina\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372\",\"name\":\"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/09\\\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg\",\"datePublished\":\"2014-09-13T16:02:47+00:00\",\"dateModified\":\"2015-09-22T19:59:04+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/09\\\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/09\\\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg\",\"width\":690,\"height\":334},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=3372#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina - Socialismo o Barbarie","og_description":"En tres cap\u00edtulos \u2013\u201c I. Ortodoxos y convencionales\u201c, II. Pensamiento socio-liberal y \u201cIII. Globalistas y cosmopolitas\u201d\u2013, Claudio Katz desarrolla un amplio y documentado an\u00e1lisis del neoliberalismo latinoamericano, tratando de dar respuesta a diversas preguntas, como cu\u00e1les son las peculiaridades del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina, si alcanz\u00f3 mayor penetraci\u00f3n que en los pa\u00edses centrales, si aqu\u00ed [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2014-09-13T16:02:47+00:00","article_modified_time":"2015-09-22T19:59:04+00:00","og_image":[{"width":690,"height":334,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"118 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina","datePublished":"2014-09-13T16:02:47+00:00","dateModified":"2015-09-22T19:59:04+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372"},"wordCount":23600,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg","articleSection":["Am\u00e9rica Latina"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372","name":"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg","datePublished":"2014-09-13T16:02:47+00:00","dateModified":"2015-09-22T19:59:04+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#primaryimage","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/140911-neoliberalismo-estado-2-690x334.jpg","width":690,"height":334},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=3372#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Neoliberales en Am\u00e9rica Latina"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3372"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3384,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions\/3384"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}