{"id":4999,"date":"2015-05-24T13:22:06","date_gmt":"2015-05-24T16:22:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999"},"modified":"2019-11-20T10:57:29","modified_gmt":"2019-11-20T13:57:29","slug":"el-atomismo-y-el-pensamiento-dialectico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999","title":{"rendered":"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><strong>Entre la probabilidad y la determinaci\u00f3n<\/strong><\/h1>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cEs un infortunio vivir en la necesidad, mas vivir en ella no es una necesidad. Por todas partes se hallan abiertas las sendas, numerosas, cortas y f\u00e1ciles que conducen a la libertad (\u2026). Dominar la necesidad misma est\u00e1 permitido\u201d <\/em><\/p>\n<p>Epicuro<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Introducci\u00f3n <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Filosof\u00eda de la naturaleza<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Popper la ciencia es filosof\u00eda de la naturaleza por medios m\u00e1s exactos. Durante siglos la investigaci\u00f3n de la naturaleza se bas\u00f3 en la experiencia, pero tambi\u00e9n en la especulaci\u00f3n filos\u00f3fica, cuya rigurosidad conceptual completaba lo que la experiencia indicaba, por lo menos para Occidente.<\/p>\n<p>Este car\u00e1cter un tanto ambiguo de la filosof\u00eda de la naturaleza \u2013entre la ciencia y la especulaci\u00f3n- nos resulta de lo m\u00e1s \u00fatil en la comparaci\u00f3n que presentamos a continuaci\u00f3n entre Marx y Engels, restringida al \u00e1mbito del <em>atomismo<\/em> 1<em>,<\/em> pues esta comparaci\u00f3n puede aportar hacia una comprensi\u00f3n de las <em>formas de explicaci\u00f3n<\/em> propias del marxismo por lo que puede ser una herramienta de utilidad para las nuevas generaciones militantes en la lucha por el relanzamiento del socialismo. Es este objetivo el que, finalmente, nos impulsa a escribir sobre filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Queremos aportar a la comprensi\u00f3n de un problema muy espec\u00edfico dentro del marxismo que nos obliga a evaluar cr\u00edticamente sus concepciones sobre la ciencia de la \u00e9poca y a partir de all\u00ed ayudar en la comprensi\u00f3n de algunas caracter\u00edsticas de la dial\u00e9ctica materialista.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo hay que transportarse en el tiempo a un momento que a pesar de todo no es tan alejado. Tambi\u00e9n hay que transportarse a un momento de maduraci\u00f3n de la clase obrera en los estados centrales del capitalismo del siglo XIX. Es el per\u00edodo espec\u00edfico de acrecentamiento global de la organizaci\u00f3n de la clase obrera, la muerte de Marx y el esfuerzo de Federico Engels por ordenar y preparar <em>El capital<\/em> para la publicaci\u00f3n de los siguientes dos tomos. Un periodo en que la clase obrera debat\u00eda y discut\u00eda en \u00f3rganos de prensa propios los principales t\u00f3picos ya fuese en pol\u00edtica, historia de la ciencia, filosof\u00eda, etc.<\/p>\n<p>Como ejemplo, es conocido por todas las tradiciones burguesas como la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin empez\u00f3 a ser discutida en los c\u00edrculos obreros ingleses \u2013el famoso cartismo ingl\u00e9s\u2013 debido a la cercan\u00eda de esa nueva verdad cient\u00edfica con los primeros elementos de desarrollo de la conciencia por parte del proletariado de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>No es s\u00f3lo una curiosidad intelectual sobre Marx y Engels la que nos obliga a revisar la historia de la ciencia, sino que es incluso el propio desarrollo organizativo de la clase obrera, con todas las contradicciones y matices del caso, el que nos indica la importancia que tienen los descubrimientos de las ciencias de la naturaleza para el desarrollo de una conciencia revolucionaria por parte de oprimidos y explotados. Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil explotar y oprimir a quien se mantiene en la ignorancia de las verdades cient\u00edficas.<\/p>\n<p>A este respecto es sumamente sugerente como Marx y Engels, regresando a viejas discusiones de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, tanto la antigua como la moderna, anotan que el conocimiento de la naturaleza es clave para tomar decisiones libres, conscientes, por supuesto sin caer en un <em>academicismo apoliticista y peque\u00f1oburgu\u00e9s<\/em>. Son las luchas y las organizaciones las que en primera instancia determinan la consciencia de la clase obrera; la ciencia es simplemente una herramienta en ese paso de la inconsciencia a la consciencia.2<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Algunas nociones generales<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es sabido tambi\u00e9n, por otra parte, la cercan\u00eda que sent\u00edan Marx y Engels por la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, incluso al punto en que Marx indica que \u201c<em>all\u00ed se encuentra el fundamento hist\u00f3rico-natural de nuestra idea<\/em>\u201d (carta de Marx a Engels, 19-12-1860).<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n implica para los primeros maestros socialistas un fundamento debido a que el movimiento de desarrollo <em>temporal<\/em> de cualquier fen\u00f3meno es ya un desarrollo <em>hist\u00f3rico<\/em>. Cualquier fen\u00f3meno es pasajero y as\u00ed como el mundo ha cambiado en el tiempo, as\u00ed tambi\u00e9n lo har\u00e1 la sociedad humana.<\/p>\n<p>Diferente a Hegel para quien la historia <em>como categor\u00eda<\/em> est\u00e1 asociada s\u00f3lo a la historia de la sociedad humana, para Marx y Engels la historia es m\u00e1s amplia y cobija toda la realidad, pues toda la realidad est\u00e1 en un proceso de transformaci\u00f3n temporal.<\/p>\n<p>Es interesante que este concepto de transformaci\u00f3n temporal de la naturaleza aparece mucho antes de 1860, fecha de la carta citada, y es probablemente la idea m\u00e1s b\u00e1sica sobre la naturaleza compartida por Kant, Hegel, Marx y Engels, como veremos adelante, y es desarrollada por todos desde diferentes \u00e1ngulos y matices. Es precisamente dentro de esta unidad de criterio sobre la naturaleza en donde debemos apoyarnos en la historia de la ciencia. \u00bfCu\u00e1ndo y por qu\u00e9 motivo se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que todo lo natural tiene un movimiento temporal?<\/p>\n<p>Esta verdad est\u00e1 asociada al salto de calidad que implic\u00f3 \u201cla revoluci\u00f3n copernicana\u201d, la explicaci\u00f3n de c\u00f3mo surgi\u00f3 \u201cnuestro mundo\u201d, el decaimiento de la filosof\u00eda aristot\u00e9lica de la naturaleza y la coronaci\u00f3n del atomismo como fundamento b\u00e1sico \u2013filosof\u00eda en sentido estricto\u2013 de cualquier pensamiento sobre la naturaleza.<\/p>\n<p>En este sentido queremos hacer una exposici\u00f3n r\u00e1pida de este trayecto para comprender cu\u00e1l es el contexto m\u00e1s general que todav\u00eda en el siglo XIX estaba enfrentando la ciencia y que afecta indudablemente la reflexi\u00f3n de Marx y Engels respecto de la naturaleza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s esto puede servir para comprender de manera un poco m\u00e1s adecuada a qu\u00e9 nos referimos cuando hablamos de filosof\u00eda de la naturaleza y de cu\u00e1l ha sido su dimensi\u00f3n en la conciencia humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Un apoyo en la historia de la ciencia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Arist\u00f3teles y Cop\u00e9rnico.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para otro momento dejaremos una reflexi\u00f3n m\u00e1s completa sobre ese gigante del pensamiento que fue Arist\u00f3teles. En verdad, pocos como \u00e9l. Retomaremos ac\u00e1 simplemente una parte de su impresionante sistema filos\u00f3fico, la parte que destruy\u00f3 el sistema.<\/p>\n<p>La idea de que el movimiento temporal es en definitiva el movimiento de la naturaleza remite a discusiones de la antigua filosof\u00eda cl\u00e1sica de la naturaleza. Esto es as\u00ed por motivos bastante evidentes. Cualquier objeto que veamos, incluidos nosotros mismos, cuenta con las marcas que acreditan su condici\u00f3n de simple objeto natural, cualquier forma cambia en el tiempo, mostrando su naturaleza. Y como todos los objetos cambian, sean cosas o relaciones, pues todos los objetos son naturales, por lo menos en un sentido muy general.<\/p>\n<p>Todas las implicaciones de estas ideas \u2013o su negaci\u00f3n- eran parte de un debate general en la filosof\u00eda antigua, donde hab\u00eda toda suerte de discusiones, tensiones, acuerdos y agrias pol\u00e9micas. Por motivos que nos son imposibles de retomar ahora de conjunto por su extraordinaria complejidad, el vencedor de esta batalla de filosof\u00eda cl\u00e1sica fue Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>El motivo m\u00e1s b\u00e1sico del triunfo, en todo caso, as\u00ed como el motivo de la posterior disoluci\u00f3n del aristotelismo, se debi\u00f3 a que Arist\u00f3teles sintetiz\u00f3 te\u00f3ricamente una cantidad de <em>experiencia humana superior a las de sus oponentes<\/em>. Pero en cuanto \u201cla acumulaci\u00f3n\u201d de esta experiencia fue superada, todo el aristotelismo fue paso a paso criticado, negado y finalmente superado, abriendo espacio para el resurgimiento de las viejas escuelas, principalmente la atomista.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles hizo un verdadero sistema de filosof\u00eda de la naturaleza, que integraba la biolog\u00eda, la f\u00edsica (incluso comprendi\u00e9ndola ac\u00e1 como ciencia del movimiento de los cuerpos), astronom\u00eda, la geometr\u00eda, la medicina y, coronando todo, la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>En Arist\u00f3teles el mundo es una esfera cerrada, llena. Algo as\u00ed como un huevo de gallina perfectamente esf\u00e9rico, donde la c\u00e1scara es un de un elemento especial llamado \u00e9ter, cuyo \u00fanico movimiento es local, es decir se mueve de un lugar a otro, tal como las estrellas se mueven con una regularidad sorprendente si los vemos con nuestros propios ojos, sin ayuda de ning\u00fan otro instrumento.<\/p>\n<p>Como se puede notar, \u201cmundo\u201d y \u201cuniverso\u201d son lo mismo ac\u00e1. Es que para nosotros, el universo de los antiguos es \u201cmuy chico\u201d. El problema de explicar el mundo era explicar, en verdad, el sistema solar hasta Saturno y luego los puntitos blancos que llamamos estrellas. Este universo es muy peque\u00f1o para nosotros, que estamos acostumbrados a hablar de millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad y cuya medida de distancia es el a\u00f1o-luz. Por supuesto, la cantidad de experiencia acumulada a este respecto es inmensa, comparada con las observaciones con que cont\u00f3 el propio Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>Pero por otro lado la ordenaci\u00f3n que Arist\u00f3teles ofrec\u00eda \u201cdel mundo\u201d coincid\u00eda al extremo con la experiencia de la ciencia de la \u00e9poca e incluso Ptolomeo, que desarrolla su modelo reci\u00e9n al siglo II d.C., se mantiene como un todo dentro del aristotelismo.<\/p>\n<p>Es interesante notar que a pesar de su \u00e9xito divulgativo, la concepci\u00f3n aristot\u00e9lica del cosmos no era la parte m\u00e1s desarrollada de su filosof\u00eda de la naturaleza, sino m\u00e1s bien su \u201ceslab\u00f3n d\u00e9bil\u201d. La observaci\u00f3n hecha por Arist\u00f3teles de los animales, la parte fuerte, de donde se desprenden algunos de los principales conceptos de la filosof\u00eda de la naturaleza aristot\u00e9lica, merecen incluso la opini\u00f3n favorable de Darwin: \u201cLinneo y Cuvier han sido mis dos dioses, aunque de maneras muy diferentes, pero eran meros escolares comparados con el viejo Arist\u00f3teles\u201d (Francis Darwin, <em>The Life and Letters of Charles Darwin<\/em>, Londres, 1887, vol. 3, 251, citado por Edward Grant).<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles estaba consciente de la dificultad de hacer ciencia sobre los fen\u00f3menos celestes pues estaba era claro de los l\u00edmites de su conciencia y de su pr\u00e1ctica sobre semejantes objetos de estudio. A diferencia de los animales, no pod\u00eda abrirlos, inspeccionarlos y sacar conclusiones, sino que se ve\u00eda obligado a especular y pensar a la distancia. Todos los textos llamados <em>Meteorol\u00f3gicos<\/em> arrastran esta dificultad, que Arist\u00f3teles asume sin complejo, lo que da cuenta de su magnitud como sabio, del volumen de su criticismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, en la medida en que la medici\u00f3n de los cielos empez\u00f3 a ser un \u201cregistro mundial temporal\u201d, en la medida en que el comercio se hizo por primera vez mundial y las estrellas serv\u00edan de gu\u00eda, entonces las experiencias acumuladas en la observaci\u00f3n a simple vista fueron superadas, no por un s\u00f3lo humano, sino por cientos y cientos, lo que produjo una cantidad de materiales de trabajo que empezaron a demostrar groseras faltas en el sistema aristot\u00e9lico-ptolemaico como un todo. No fallaba el c\u00e1lculo de tal o cual planeta o de tal o cual estrella, fallaba el sistema cuando se pon\u00edan todos los planetas, las estrellas fijas y la Tierra, que no era considerada planeta pues se supon\u00eda que no se mov\u00eda.3 El viejo calendario no serv\u00eda ya para ordenar y desarrollar las nuevas relaciones sociales capitalistas.<\/p>\n<p>Es por esto que Cop\u00e9rnico se lanz\u00f3 en la investigaci\u00f3n de los cielos, desarrollando una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de todos los datos acumulados hasta la fecha, lo que permiti\u00f3 la ordenaci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n de esa informaci\u00f3n, que ahora sobre una s\u00f3lida base matem\u00e1tica mucho m\u00e1s s\u00f3lida que la de Aristot\u00e9les, ten\u00eda como resultado la transformaci\u00f3n de las premisas del sistema aristot\u00e9lico.<\/p>\n<p>La Tierra no estaba en el centro, lo dec\u00eda el modelo matem\u00e1tico; giramos alrededor del Sol despu\u00e9s de Mercurio y Venus. La Luna giraba alrededor nuestro y Marte, J\u00fapiter y Saturno segu\u00edan. Las estrellas estaban mucho m\u00e1s lejos de lo pensado y adem\u00e1s se parec\u00edan a nuestro Sol. Despu\u00e9s Kepler demostr\u00f3 que los planetas giraban en elipses y no esferas perfectas, Galileo demostr\u00f3 medidas y objetos nuevos, Descartes aport\u00f3 nuevas herramientas matem\u00e1ticas y finalmente Newton, apoyado en todos, establece las f\u00f3rmulas precisas para la observaci\u00f3n de los planetas.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo y por los mismos hombres se iba construyendo la noci\u00f3n de que la materia se atra\u00eda y rechazaba y que eran esos movimientos simples los que explicaban el cosmos. Es ac\u00e1 de donde conviene ubicarnos para comprender el resurgimiento del atomismo.<\/p>\n<p>Esta historia tuvo como correlato la destrucci\u00f3n del sistema aristot\u00e9lico como un todo. El da\u00f1o que esto implicaba a las 10 categor\u00edas aristot\u00e9licas es supremamente significativo. El principio del movimiento tal como Arist\u00f3teles lo conceb\u00eda, como la esfera perfecta movida por un ser sin cuerpo, primer problema \u201cmetaf\u00edsico\u201d, no explicaba el movimiento real de ning\u00fan cuerpo. Un cuerpo se mueve en el vac\u00edo, no hay substancia alguna que le d\u00e9 soporte ni lugar alguno que naturalmente lo contenga. La cantidad y la calidad su funden, en lugar de estar separadas, como exig\u00eda Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>En el ambiente de degradaci\u00f3n de ese sistema surgi\u00f3 de las cenizas el viejo atomismo filos\u00f3fico. Es tambi\u00e9n en este ambiente donde vamos a ver el germen de muchos conceptos del pensamiento dial\u00e9ctico del siglo XIX. Es de ac\u00e1 de donde surgir\u00e1 la concepci\u00f3n hist\u00f3rica-temporal de la naturaleza, imposible en el mundo lleno y eterno del aristotelismo. Es as\u00ed como lleg\u00f3 a su fin el reinado m\u00e1s largo de la historia de la filosof\u00eda y de la ciencia y es as\u00ed como nos acercamos a lo que entendemos modernamente por ciencia y universo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Newton.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como dijimos, la concepci\u00f3n m\u00e1s general del universo era la parte d\u00e9bil del pensamiento aristot\u00e9lico. Y esto por un problema muy concreto. Planeta viene del griego <em>plan\u00e9tis<\/em>, que quiere decir \u2018errante\u2019. Es relativamente f\u00e1cil observar, como los viejos griegos, que las estrellas parecen fijas, formando constelaciones en el l\u00edmite del universo. Arist\u00f3teles incluso se apoya en el hecho de que nadie nunca ha visto c\u00f3mo cambia su posici\u00f3n una estrella, por lo menos para el siglo VI a.C.<\/p>\n<p>Pero otra cosa muy diferente pasaba con los \u201cerrantes\u201d. Los planetas conocidos se mov\u00edan de manera b\u00e1sicamente incomprensible, haciendo necesario toda una suerte de interlugios para que su movimiento calzara dentro de los par\u00e1metros de los movimientos de la esfera, la figura perfecta, tal y como lo hac\u00eda el \u00e9ter en las estrellas fijas.<\/p>\n<p>Fue el gigantesco Newton quien hizo la descripci\u00f3n matem\u00e1tica que permit\u00eda observar con seguridad las posiciones de los planetas, por tanto estos ya no erraban en el cielo de acuerdo a su voluntad divina, como cre\u00eda Arist\u00f3teles, sino que ahora eran bastante comprensibles sus movimientos. Eso s\u00ed, era necesario asumir algunas posiciones filos\u00f3ficas para poder asumir estos hechos. Es as\u00ed como \u201cinercia\u201d, \u201catracci\u00f3n\u201d, \u201crepulsi\u00f3n\u201d y \u201cpart\u00edcula\u201d pasaron a ser los conceptos b\u00e1sicos de cualquier explicaci\u00f3n sobre la naturaleza.<\/p>\n<p>Ciertamente Newton no habla de \u00e1tomos tal cual, pero no los niega y para todos los efectos pr\u00e1cticos \u201cpart\u00edcula\u201d es asimilable a \u00e1tomo (ver Coronado, <em>Apuntamientos de historia del pensamiento cient\u00edfico<\/em>). Newton adem\u00e1s introdujo dos conceptos de espacio: el espacio absoluto y el espacio relativo. El espacio relativo es la condici\u00f3n de cualquier medici\u00f3n de un sistema de part\u00edculas o \u00e1tomos, mientras que el espacio absoluto es el vac\u00edo universal y absolutamente inm\u00f3vil, infinito vac\u00edo en todas las direcciones.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como Newton pari\u00f3 en medio de la modernidad unas ideas bastante antiguas, pero absolutamente menospreciadas bajo el imperio aristot\u00e9lico de la conciencia. En pleno siglo XVII aparec\u00eda el viejo atomismo ate\u00edsta con sus dos principios: \u00e1tomos y vac\u00edo. Tal y como siempre ha sido, los descubrimientos cient\u00edficos marcan la pauta para la abstracci\u00f3n filos\u00f3fica y si Newton rein\u00f3 hasta la mitad del siglo XIX, pues la filosof\u00eda que reintrodujo en Occidente en este caso le ha superado.<\/p>\n<p>En todo caso, Newton era bastante cr\u00edtico consigo mismo, por decir lo menos, y es por tanto que es muy cuidadoso respecto del alcance de la nueva filosof\u00eda que, de hecho, introduce en la historia de Occidente.<\/p>\n<p>Dice Newton: \u201cLlamo en el mismo sentido fuerzas acelerativas y motrices a las atracciones y a los impulsos. Utilizo unas por otras, e indiferentemente las palabras atracci\u00f3n, impulso, tendencia de cualquier tipo al centro, y lo hago considerando a tales fuerzas, no en su aspecto f\u00edsico, sino s\u00f3lo en el matem\u00e1tico. De ah\u00ed que cuide el lector de no creer que con estas palabras yo est\u00e9 definiendo alg\u00fan g\u00e9nero o modo de acci\u00f3n o causa o propiedad f\u00edsica, o que estoy atribuyendo a los centros (que son puntos matem\u00e1ticos) verdaderas fuerzas f\u00edsicas, si me hallare diciendo que los centros atraen o que las fuerzas son centrales\u201d (Definici\u00f3n VIII, <em>Principios Matem\u00e1ticos de Filosof\u00eda de la Naturaleza<\/em>).<\/p>\n<p>Como se aprecia, Newton nos da las reglas \u201cpuras\u201d, matem\u00e1ticas del movimiento. Pero parad\u00f3jicamente no podemos hablar de la realidad con esas reglas. Para resolver esta contradicci\u00f3n se hizo necesario profundizar a\u00fan m\u00e1s en el atomismo y abrir la perspectiva <em>hist\u00f3rica<\/em>,<em> temporal<\/em> del Sistema Solar.<\/p>\n<p>Para el atomismo cl\u00e1sico, los mundos (o sea los sistemas solares) son infinitos y se crean y se destruyen sin parar. Bastaba entonces descubrir en concreto c\u00f3mo se hizo nuestro sistema solar para resolver el problema que Newton, por precauci\u00f3n u obsesi\u00f3n, hab\u00eda dejado abierto. As\u00ed, en el fragmento 565. \u201cHay mundos innumerables que difieren en tama\u00f1o. En algunos no hay sol ni luna, en otros son m\u00e1s grandes que los de nuestro mundo y, en otros, m\u00e1s numerosos. Los intervalos entre los mundos son desiguales; en algunas partes hay m\u00e1s mundos y en otros menos; algunos est\u00e1n creciendo, otros est\u00e1n en plenitud y otros est\u00e1n decreciendo; en algunas partes est\u00e1n naciendo y en otras pereciendo. Se destruyen mediante colisi\u00f3n mutua\u201d. En verdad, es como si estuvieran hablando de nuestras actuales galaxias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III. Kant, Hegel y el atomismo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Kant y la hip\u00f3tesis de la nebulosa<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es precisamente en este punto donde el pensamiento dial\u00e9ctico del siglo XIX, iniciando con Kant todav\u00eda a mediados del siglo XVIII, estrecha sus relaciones con la ciencia de la \u00e9poca y es entonces el lugar concreto, el origen, de la dial\u00e9ctica moderna por lo menos en lo que refiere a la reflexi\u00f3n sobre las ciencias de la naturaleza.4<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n del origen \u201cdel mundo\u201d vinculada a la revoluci\u00f3n copernicana la da Kant, con su hip\u00f3tesis de la nebulosa, posteriormente ratificada por Laplace y conocida regularmente como la teor\u00eda Kant\/Laplace, por supuesto sin la deriva teol\u00f3gica de que hace gala particularmente Kant. Como es sabido, Kant est\u00e1 en el origen de la dial\u00e9ctica moderna y por tanto su descubrimiento es de lo m\u00e1s significativo para el pensamiento dial\u00e9ctico posterior, como veremos.<\/p>\n<p>Kant basaba su hip\u00f3tesis en una filosof\u00eda de la naturaleza consistente en la existencia de un momento en que toda la materia estaba unida en su totalidad, que al ser activada por Dios inmediatamente despu\u00e9s de su creaci\u00f3n, se esparci\u00f3 por todo el espacio infinito. La materia se esparci\u00f3 en \u00e1tomos por todo el vac\u00edo y durante el esparcimiento, establecieron relaciones entre ellos, vinculadas con el peso espec\u00edfico de cada \u00e1tomo.<\/p>\n<p>Veamos en detalle: \u201cHall\u00e1ndose pues un punto ubicado en un espacio muy grande donde la atracci\u00f3n de los elementos en \u00e9l contenidos se extiende en todas direcciones con mayor fuerza que en otras partes, han de caer hacia este punto todas las part\u00edculas elementales dispersas sobre toda la extensi\u00f3n. La primera consecuencia de esta ca\u00edda general es la formaci\u00f3n de un cuerpo en este centro de atracci\u00f3n que, para decirlo as\u00ed, desde un germen min\u00fasculo va ir creciendo en grados acelerados, pero a medida que aumenta su masa, tendr\u00e1 mayor fuerza para obligar las part\u00edculas circundantes a reun\u00edrsele. Cuando la masa de este cuerpo central ha crecido tanto que la velocidad con la cual atrae hacia s\u00ed las part\u00edculas desde largas distancias, sea desviada lateralmente por los d\u00e9biles grados de repulsi\u00f3n con que las part\u00edculas entrechocan, y se transforme en movimientos laterales, capaces de rodear totalmente al cuerpo central mediante la fuerza centr\u00edfuga, entonces se producen grandes remolinos de part\u00edculas de las cuales cada una describe l\u00edneas curvas debido a la composici\u00f3n de las fuerzas de atracci\u00f3n central y de desviaci\u00f3n lateral, \u00f3rbitas que se entrecruzan, ya que su gran dispersi\u00f3n en este espacio les deja suficiente lugar para ello. Pero estos movimientos que en m\u00e1s de un sentido se hallan en pugna entre s\u00ed, tienden naturalmente a equilibrarse, es decir, a llegar a un estado en que un movimiento estorbe lo menos posible al otro. Ello lo consiguen primero al limitar cada part\u00edcula el movimiento de otra hasta que todas contin\u00faen en una misma direcci\u00f3n; segundo, al limitar las part\u00edculas su movimiento vertical, por el cual se acercan al centro de atracci\u00f3n, hasta que todas se muevan horizontalmente, es decir en c\u00edrculos paralelos alrededor del sol como centro, dejando as\u00ed de cruzarse y conserv\u00e1ndose, debido a la igualdad existente entre la fuerza propulsora y la fuerza de ca\u00edda, en libres c\u00edrculos a la altura donde se hallan. As\u00ed quedar\u00e1n finalmente en la extensi\u00f3n del espacio s\u00f3lo aquellas part\u00edculas que por su ca\u00edda han obtenido una velocidad y por la resistencia de las otras una direcci\u00f3n que les permiten continuar <em>un libre movimiento circular. <\/em>En este estado de cosas, cuando todas las part\u00edculas corren en una sola direcci\u00f3n y en c\u00edrculos paralelos, es decir, en libres movimientos circulares alrededor del cuerpo central, ha terminado la pugna y la competencia de los elementos y todo se halla en el estado de la m\u00e1s m\u00ednima influencia mutua. \u00c9sta es la consecuencia natural a que llega siempre una materia sometida a movimientos contradictorios. Es pues evidente que de la multitud dispersa de part\u00edculas una gran cantidad debe llegar, debido a la resistencia con la cual tratan de llevarse mutuamente hacia aquel estado, a tal exactitud de las determinaciones, aunque una cantidad aun mayor no llega a ella y s\u00f3lo sirve para aumentar la masa del cuerpo central hacia el cual caen al no poderse mantener libremente en su altura primitiva, cruzando los c\u00edrculos de las part\u00edculas situadas m\u00e1s abajo y perdiendo finalmente por la resistencia de \u00e9stas todo movimiento. Este cuerpo situado en el centro de la atracci\u00f3n que por consiguiente ha llegado a ser, por la cantidad de materia reunida en \u00e9l, la pieza principal del edificio planetario, es el sol, si bien entonces no tiene todav\u00eda aquel hervor de fuego que estallar\u00e1 en su superficie una vez terminada la formaci\u00f3n\u201d (pp. 69-70)<\/p>\n<p>Kant es claro en que su esfuerzo es dotar a Newton de una filosof\u00eda de la naturaleza completa y por tanto busca la g\u00e9nesis del sistema solar, basado en la infinitud de mundos que se crean y se destruyen propia del atomismo, entonces establece un criterio temporal para la comprensi\u00f3n de la naturaleza. De esta manera es que estamos claros que la naturaleza tiene una historia, un cambio de sus formas en el tiempo. De los \u00e1tomos se pas\u00f3 a una nube de \u00e1tomos y de all\u00ed a la formaci\u00f3n del Sol y los planetas.<\/p>\n<p>Como el nuestro, pero de formas infinitas, pueden existir tantos mundos como pensados. De esta manera, dando a los \u00e1tomos desde el inicio las caracter\u00edsticas de las part\u00edculas newtonianas, Kant aportaba una explicaci\u00f3n verdadera sobre el origen del mundo y su car\u00e1cter temporal, pues desde el origen hasta el momento de equilibrio actual, hab\u00eda un proceso temporal, hist\u00f3rico, de ordenamiento de la naturaleza. Todo esto en un espacio vac\u00edo sin propiedad alguna, m\u00e1s la de ser absolutamente inm\u00f3vil.<\/p>\n<p>Ahora bien, por los motivos que fuesen el atomismo no es asumido por Newton, pero s\u00ed directamente por Kant. Veamos: \u201cPero la defensa de tu sistema, se dir\u00e1, es al mismo tiempo la apolog\u00eda de las opiniones de Epicuro que son los que m\u00e1s se le parecen. No quiero negar por completo toda coincidencia con aqu\u00e9l. Por el espejismo de tales argumentos, muchos se han convertido en ateos, que con s\u00f3lo considerarlos mejor, hubieran podido convencerse eficazmente de la segura existencia del Ser Supremo. Las conclusiones que una inteligencia trastocada deduce de principios irreprochables, son a veces muy reprochables. As\u00ed lo fueron tambi\u00e9n las conclusiones de Epicuro, no obstante llevar su concepci\u00f3n la se\u00f1al de un gran esp\u00edritu. Epicuro, Leucipo y Dem\u00f3crito, tiene mucho parecido con la m\u00eda. Yo, igual que aquellos fil\u00f3sofos, admito el estado primitivo de la naturaleza dentro de la dispersi\u00f3n general de la materia inicial de todos los cuerpos siderales o de los \u00e1tomos, como los llaman ellos. Epicuro supon\u00eda una gravedad que impulsa aquellas part\u00edculas elementales a caer, y ello no parece ser muy distinto de la atracci\u00f3n newtoniana que yo presupongo. Les dio tambi\u00e9n cierta desviaci\u00f3n del movimiento rectil\u00edneo de la ca\u00edda, aunque con respecto a sus causas y consecuencias ten\u00eda fantas\u00edas incongruentes, pero esta desviaci\u00f3n coincide aproximadamente con la alteraci\u00f3n de la ca\u00edda vertical tal como la deducimos de la fuerza repulsiva de las part\u00edculas. Finalmente, los torbellinos que nacieron del difuso movimiento de los \u00e1tomos, eran una parte principal en las doctrinas de Leucipo y Dem\u00f3crito, y los encontraremos tambi\u00e9n en la nuestra. Tanto parentesco con un sistema doctrinario que era en la antig\u00fcedad la verdadera teor\u00eda del ate\u00edsmo, no consigue sin embargo atraer al m\u00edo hacia la comunidad de sus errores. Hasta en las opiniones m\u00e1s absurdas que entre los hombres han conseguido aplauso, se notar\u00e1 siempre algo de verdad\u201d (p. 30)<\/p>\n<p>Como se aprecia, salvo el ate\u00edsmo, Kant asume en 1754 pr\u00e1cticamente todas las posturas asociadas al atomismo. Para fundamentar c\u00f3mo un torbellino de \u00e1tomos provoc\u00f3 la formaci\u00f3n del Sistema Solar. Despu\u00e9s, en la <em>Cr\u00edtica<\/em><em> de la raz\u00f3n pura<\/em>, Kant se preguntar\u00e1 si \u201cmanifestaba Epicuro un esp\u00edritu filos\u00f3fico m\u00e1s genuino que los otros fil\u00f3sofos de la antig\u00fcedad\u201d (p. 425; seg\u00fan la edici\u00f3n cr\u00edtica: A 471 y B 499).<\/p>\n<p>De esta manera el atomismo obten\u00eda un impresionante triunfo, al ser asumido por el fil\u00f3sofo m\u00e1s significativo para la \u00e9poca y el superador hist\u00f3rico de la filosof\u00eda aristot\u00e9lica. O sea con este triunfo se instala, como hemos insistido, toda una manera de pensar la naturaleza, lo cual va a tener todo tipo de implicaciones, tanto te\u00f3ricas como metodol\u00f3gicas en el pensamiento dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el atomismo se hab\u00eda empezado a retomar en Europa desde la aparici\u00f3n del texto m\u00e1s completo sobre atomismo que nos qued\u00f3 de la antig\u00fcedad 5, el poema de Lucrecio, <em>De Rerum Natura<\/em>, que hac\u00eda una exposici\u00f3n m\u00e1s detallada y m\u00e1s f\u00e1cil del atomismo, si se compara con las complejas cartas de Epicuro o los fragmentos de Dem\u00f3crito y Leucipo. Este poema fue le\u00eddo por algunas de las mentes m\u00e1s inquietas desde el siglo XV, incluyendo a Giordano Bruno, Maquiavelo o Galileo, por nombrar algunos.<\/p>\n<p>En parte basado en esta tradici\u00f3n humanista, en parte basado en la historia de la ciencia, es como el atomismo se convirti\u00f3 en la filosof\u00eda de la naturaleza moderna.6<\/p>\n<p>Para nosotros el atomismo es significativo pues nos permite encontrar a Marx y Engels, pensando por separado y en distintos momentos de su vida, sobre \u00e1tomos y vac\u00edo. Pero al mismo tiempo asumiendo \u201cpremisas de la \u00e9poca\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La absorci\u00f3n dial\u00e9ctica del atomismo: Hegel<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la<em> Ciencia<\/em><em> de la L\u00f3gica<\/em>, Hegel tiene un apartado espec\u00edfico sobre el atomismo \u2013la atom\u00edstica\u2013 y all\u00ed vemos la manera en que directamente el atomismo influy\u00f3 al pensamiento dial\u00e9ctico del siglo XIX.<\/p>\n<p>En verdad, el principal problema que arrastraba el atomismo -y que no deja de ser un problema ahora, en todo caso- estaba vinculado a la idea del infinito. Arist\u00f3teles magistralmente hab\u00eda negado la posibilidad de que existiese realmente y l\u00f3gicamente el infinito. Para evitar entrar en exposiciones innecesarias le pedimos al lector o lectora que haga el favor de definir el infinito. Tal tarea es, con el lenguaje natural que usamos, imposible. Cualquier definici\u00f3n que demos de infinito actual, real, siempre dejar\u00eda elementos por fuera, por tanto la definici\u00f3n no quedar\u00eda nunca cerrada y por tanto podr\u00edamos decir infinito de la manera en que quisi\u00e9ramos sin atender a ninguna regla del pensamiento o de la ciencia.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles planteaba que el infinito <em>actual<\/em> no exist\u00eda (adem\u00e1s en su esfera cerrada no hab\u00eda espacio alguno para la idea de un infinito en extensi\u00f3n) sino que exist\u00eda s\u00f3lo <em>en potencia<\/em>, como la posibilidad de algo de transformarse en otra cosa. Dadas las reglas aristot\u00e9licas del universo, el que en potencia el cambio sea infinito y que el infinito s\u00f3lo pueda ser dicho con claridad respecto de eso, resolvi\u00f3 muchos problemas conceptuales para generaciones y generaciones. Mientras la esfera de las estrellas fijas giraba sobre s\u00ed misma, ac\u00e1 en la tierra hab\u00eda transformaci\u00f3n perpetua de los cuerpos. Dicha transformaci\u00f3n perpetua estaba asociada a la idea de infinitud (ver <em>F\u00edsica<\/em>, III, cap. 6).<\/p>\n<p>Pero como hemos visto, Newton pr\u00e1cticamente exig\u00eda la existencia de un infinito espacio vac\u00edo. Frente a este hecho, Kant plantear\u00e1 que el infinito es una idea simple y que como tal debe ser asumida.<\/p>\n<p>Pero no por ello Kant procura resolver as\u00ed el problema del infinito actual. De hecho, Kant lo que hace a este respecto, para los efectos de nuestra investigaci\u00f3n, es establecer un problema que ha dado mucho de qu\u00e9 hablar en la historia de la filosof\u00eda: las antinomias de la raz\u00f3n pura.<\/p>\n<p>El problema, expuesto r\u00e1pidamente, consiste en que, si existe un infinito real actual, entonces cualquier serie de condiciones \u2013serie causal, si no nos ponemos muy filos\u00f3ficamente rigurosos\u2013 debe ser desplegada hasta al infinito para obtener conocimiento sobre ella, lo que implica que la serie condicionada se funda sobre lo incondicionado.<\/p>\n<p>Esta contradicci\u00f3n entre la serie condicional y lo incondicionado ser\u00e1 de enorme fecundidad para Hegel, que en esa contradicci\u00f3n ver\u00e1 c\u00f3mo de lo infinito surge el movimiento. Nos dice Hegel: \u201cEn cambio, el modo de ver seg\u00fan el cual el vac\u00edo constituye el fundamento del movimiento contiene el profundo pensamiento de que en lo negativo en general yace el fundamento del devenir, de la inquietud del automovimiento. En este caso, empero, no hay que tomar lo negativo como la nada, tan estrechamente al alcance de la representaci\u00f3n, sino como la negatividad de verdad, como lo infinito\u201d (p. 47).<\/p>\n<p>El vac\u00edo \u2013uno de los indiscutibles principios del atomismo\u2013 es el fundamento del movimiento como tal, como concepto, en Hegel. Y lo anterior por motivos f\u00e1cilmente comprensibles, una vez m\u00e1s, si echamos mano de la filosof\u00eda antigua.<\/p>\n<p>Para Arist\u00f3teles el movimiento se da entre un \u201ccierto no-ser\u201d y \u201cun cierto ser\u201d, o al rev\u00e9s. (Ver <em>F\u00edsica<\/em>, III, cap. 1) Un movimiento siempre es de algo que no es a algo que ser\u00e1. Por ejemplo del \u201ccierto no-ser\u201d de la semilla se pasa al ser completo del \u00e1rbol. <em>Para devenir, para cambiar<\/em>, una cosa debe moverse entre algo que es y algo que va a dejar de ser, entre algo que no es y algo que ser\u00e1. <em>Para que haya movimiento, debe haberlo entre negaciones<\/em>.<\/p>\n<p>Hegel, asumiendo tanto a Newton como a Kant, ve en el infinito vac\u00edo la negatividad como tal, la negatividad como <em>concepto<\/em>. De donde surgir\u00e1, como ya explicamos<em> otro concepto<\/em> fundamental: movimiento.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s del vac\u00edo, Hegel tambi\u00e9n se referir\u00e1 al otro principio: el \u00e1tomo, al que conceder\u00e1 el valor de ser unitario, <em>de ser<\/em>. \u201cEl uno y el vac\u00edo es el ser para s\u00ed, el supremo ser dentro de s\u00ed, deca\u00eddo a completa exterioridad\u201d. O sea que cuando se concibe el \u00e1tomo y el vac\u00edo \u2013los prinicipios atomistas\u2013 entonces tenemos la \u201ccompleta exterioridad\u201d, el cuerpo como concepto.<\/p>\n<p>Hegel sin embargo insiste en que el fundamento del movimiento est\u00e1 en el vac\u00edo y esa es una posici\u00f3n bastante definitiva, por lo menos en la<em> Ciencia<\/em><em> de la L\u00f3gica. Dicho sea de paso, en el <\/em><em>Anti-D\u00fchring<\/em>, vamos a tener una reinterpretaci\u00f3n de esta discusi\u00f3n sobre negatividad, infinito y movimiento, pero de una manera un tanto menos abstracta, lo que indica que el atomismo de alguna manera se hab\u00eda filtrado en la filosof\u00eda dial\u00e9ctica de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Como se aprecia entonces el atomismo toca al puro coraz\u00f3n del pensamiento dial\u00e9ctico, convirti\u00e9ndose en la base de la discusi\u00f3n sobre el movimiento. Por esto es un acto de crasa ignorancia posturas como las de Alfred Schmidt, pues en su estudio sobre materialismo marxista \u201cel movimiento mec\u00e1nico de los \u00e1tomos\u201d (p. 17) no tiene nada que ver con el materialismo feuerbachiano, que para Schmidt ser\u00eda la fuente del materialismo marxista. Un desacierto gigantesco consiste en hablar de la naturaleza sin una m\u00ednima reflexi\u00f3n sobre el desarrollo de las ciencias de la \u00e9poca para comprender las determinaciones de la conciencia que tuvieron los seres humanos de la misma \u00e9poca. En verdad, m\u00e1s all\u00e1 de la erudici\u00f3n de Schmidt, su texto es, como un todo, <em>idealista<\/em>.<\/p>\n<p>De hecho, ac\u00e1 se muestra un enorme prejuicio de muchos pensadores dial\u00e9cticos. Asumir que el mecanicismo newtoniano es algo as\u00ed como el fundamento de posiciones metaf\u00edsicas-mecanicistas, sin dar cuenta de que las leyes mec\u00e1nicas del movimiento newtoniano son un logr\u00f3 may\u00fasculo en la historia de la humanidad, no s\u00f3lo por dimensionar y explicar el sistema solar del cual formamos parte, por dotarnos de una mejor idea de las dimensiones emp\u00edricas que tiene el universo y tambi\u00e9n por explicar much\u00edsimos movimientos de los cuerpos, movimientos que hab\u00edan interrogado a occidente por <em>milenios<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Marx y Engels<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Nuestro objetivo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es a trav\u00e9s de Hegel y de Kant que las premisas y problemas atomistas se trasladan a Marx y Engels, por supuesto, con matices, a veces de manera consciente y a veces de manera inconsciente.<\/p>\n<p>Nuestra opini\u00f3n, que expondremos a partir de ac\u00e1, es que existe una diferencia espec\u00edfica en la manera en que Engels y Marx, por separado, le dan al atomismo. En verdad, es f\u00e1cil demostrar esto con citas. Pero al ser nuestro objetivo una valoraci\u00f3n lo m\u00e1s equilibrada posible, entonces antes de presentar esta diferencia queremos exponer por lo menos una idea sobre la manera en que el atomismo, asumido a trav\u00e9s de Kant y Hegel, jug\u00f3 un papel para nuestros autores.<\/p>\n<p>Es por eso que en adelante \u201cjugaremos\u201d con tres textos un tanto particulares. Por un lado tomaremos el <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, de Federico Engels, como un texto \u201cidentitario\u201d en lo que a filosof\u00eda marxista de la naturaleza se refiere, texto que Marx tuvo ocasi\u00f3n de comentar con Engels y del cual incluso particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de una parte. Tomamos el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> entonces como un texto maduro, trabajado en conjunto y que si bien es cierto tiende a reflejar m\u00e1s los intereses y puntos de vista de Engels, no puede ser tomado sino como un texto cl\u00e1sico en la historia del marxismo.<\/p>\n<p>Por otro lado, tomamos dos textos que fueron trabajados de manera separada por Marx y Engels, en distintos momentos de sus vidas y que, para colmo de males, nos han llegado incompletos. Nos referimos por un lado a <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza,<\/em> de Federico Engels y a la tesis doctoral de Marx, la<em> Diferencia<\/em><em> entre la filosof\u00eda de la naturaleza de Dem\u00f3crito y Leucipo<\/em>. El texto de Marx es un texto, digamos, \u201cpuro\u201d de filosof\u00eda \u2013es una investigaci\u00f3n para obtener el t\u00edtulo acad\u00e9mico de filosof\u00eda\u2013, mientras que el de Engels pretend\u00eda ser una reflexi\u00f3n digamos m\u00e1s epistemol\u00f3gica, para darle un fundamento desde las ciencias de la naturaleza a sus concepciones dial\u00e9cticas sobre la sociedad.<\/p>\n<p>Entre estos tres textos hay acuerdos y desacuerdos, matices a uno y otro lado. Pero ser\u00eda una completa desproporci\u00f3n procurar encontrar una profunda y abismal diferencia entre Marx y Engels. Ni su amistad ni su proyecto pol\u00edtico \u2013\u00a1la revoluci\u00f3n socialista! \u2013 permite pensar algo as\u00ed. Es m\u00e1s complejo.<\/p>\n<p>Para lo que nos ata\u00f1e, como hemos se\u00f1alado, la unidad reflexiva m\u00e1s general en filosof\u00eda de la naturaleza para ambos autores la brinda la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n darwiniana y el descubrimiento de la c\u00e9lula. Esperamos entrar con detalles en otra ocasi\u00f3n respecto de las implicaciones que esto tiene sobre nuestros autores; por ahora s\u00f3lo diremos que para ambos el movimiento del ser vivo es m\u00e1s complejo, pero adem\u00e1s la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n les permite comprender un movimiento temporal e \u201chist\u00f3rico\u201d, pero de desarrollo, de complejizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nosotros ahora tomamos no el camino de la unidad m\u00e1s general entre Marx y Engels, sino un camino \u201cmenos general\u201d, el que apunta a la materia inorg\u00e1nica: a los \u00e1tomos y al vac\u00edo. Pues bien, el punto b\u00e1sico de entrada en el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> es el siguiente: \u201cLa teor\u00eda kantiana, que explica la constituci\u00f3n de todos los cuerpos celestes actualmente existentes por la rotaci\u00f3n de masas nebulosas, ha sido el mayor progreso efectuado por la astronom\u00eda desde Cop\u00e9rnico. Por primera vez se conmov\u00eda la idea seg\u00fan la cual la naturaleza no tiene historia en el tiempo. Hasta entonces, pasaban los cuerpos celestes por haber seguido siempre desde su origen las mismas \u00f3rbitas y conservado siempre su mismo estado; y aun cuando se viere, en un cuerpo celeste en particular, perecer seres org\u00e1nicos individuales, se consideraba, sin embargo, como inmutables los g\u00e9neros y las especies. Sin duda, la naturaleza mostr\u00e1base como arrasada por un movimiento perpetuo, pero tal movimiento pasaba por no ser sino la incesante repetici\u00f3n de los mismos fen\u00f3menos. A esta manera de representarse las cosas, que respond\u00eda enteramente al modo del pensar metaf\u00edsico, abri\u00f3 la primera brecha Kant, y seg\u00fan un m\u00e9todo tan propiamente cient\u00edfico, que la mayor parte de los argumentos que emplea son v\u00e1lidos aun al presente\u201d (p. 22).<\/p>\n<p>La importancia con que en el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> se trata la hip\u00f3tesis de la nebulosa, reiteramos, tiene que ver con la comprensi\u00f3n de que la transformaci\u00f3n de la naturaleza se da temporalmente, hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>Esta idea la encontramos tambi\u00e9n en la tesis doctoral de Marx, cuando dice que \u201cel tiempo es la esencia del fen\u00f3meno\u201d y tambi\u00e9n en <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza. De hecho, al ser el Anti-D\u00fchring<\/em> un texto trabajado por las mismas \u00e9pocas que <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>, no es inesperado que encontremos la misma opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto nos debe servir para comprender la importancia que ten\u00eda para nuestros autores esta noci\u00f3n que fue <em>exclusivamente atomista<\/em>, hasta que fue reabsorbida por el pensamiento dial\u00e9ctico moderno.<\/p>\n<p>Este \u201ccolamiento\u201d de premisas atomistas dentro del pensamiento dial\u00e9ctica tiene consecuencias impl\u00edcitas, lo que ser\u00e1 particularmente significativo en el caso de Engels, que reflejar\u00e1 en <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em> una suerte de unilateralidad cuando enfrente al atomismo. Distinta posici\u00f3n enfrentaremos en Marx, que trabajar\u00e1 el atomismo de manera mucho m\u00e1s equilibrada y <em>cr\u00edtica<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Engels<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre la asimilaci\u00f3n que hace Engels del atomismo es necesario aclarar que Engels no tiene una lectura espec\u00edfica sobre el atomismo, sino que sus fundamentos atomistas est\u00e1n vinculados por lo menos, por un lado a Kant y su hip\u00f3tesis, por otro lado asocia mucho del movimiento de los \u00e1tomos a la qu\u00edmica, donde Engels reconoce la aplicaci\u00f3n de las \u201cleyes dial\u00e9cticas\u201d hegelianas, como la transformaci\u00f3n de la cantidad en calidad, y finalmente, tal vez por una lectura digamos \u201cr\u00e1pida\u201d de la historia del atomismo, Engels asume \u201clos lugares comunes\u201d que se le atribuyen al atomismo en la historia de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Sobre la importancia de Kant, vale la siguiente anotaci\u00f3n de la Introducci\u00f3n a la <em>Dial\u00e9ctica<\/em><em> de la Naturaleza<\/em>: \u201cEl primero que abri\u00f3 brecha en esta concepci\u00f3n petrificada de la naturaleza fue, no un naturalista, sino un fil\u00f3sofo. En 1755 apareci\u00f3 la <em>Historia General<\/em><em> de la Naturaleza y la Teor\u00eda del Cielo<\/em>, de Kant. El problema del impulso inicial quedaba eliminado; la tierra y todo el sistema solar aparec\u00edan como algo que hab\u00eda ido <em>form\u00e1ndose<\/em> en el transcurso del tiempo\u201d (p. 8).<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n petrificada a la que se refiere Engels cubre para \u00e9l desde Cop\u00e9rnico a Newton y a los materialistas franceses del siglo XVIII. Tal concepci\u00f3n es, a ojos de Engels el mecanicismo como tal, que tendr\u00eda para \u00e9l una fuerte visi\u00f3n \u201cmetaf\u00edsica\u201d, de permanencia de la naturaleza. La investigaci\u00f3n kantiana, al darle una g\u00e9nesis a la naturaleza, romper\u00eda con ese mecanicismo metaf\u00edsico.<\/p>\n<p>Respecto de Hegel y su relaci\u00f3n con el atomismo vale la siguiente anotaci\u00f3n: \u201cTodas las diferencias cualitativas que se dan en la naturaleza responden, bien a la diferente composici\u00f3n qu\u00edmica, bien a las diferentes cualidades o formas de movimiento (energ\u00eda), o bien, como casi siempre ocurre, a ambas a la vez. Por consiguiente es imposible cambiar la cualidad de un cuerpo sin a\u00f1adir o sustraer materia o movimiento, es decir, sin un cambio cuantitativo del cuerpo del que se trata. Bajo esta forma, la misteriosa tesis hegeliana, no s\u00f3lo resulta perfectamente racional, sino que se revela, adem\u00e1s, con bastante evidencia\u201d (p. 42).<\/p>\n<p>Hay una recepci\u00f3n del atomismo ac\u00e1 pues la qu\u00edmica es \u201cla ciencia del movimiento de los \u00e1tomos\u201d (p. 47). Y para rematar \u201cel campo en que alcanza sus triunfos m\u00e1s importantes la ley natural descubierta por Hegel es la qu\u00edmica\u201d (p. 44).<\/p>\n<p>Finalmente respecto del atomismo antiguo, en las p\u00e1ginas 159 y 160 (pp. 470 y 471 CW), fragmentos que Engels prepar\u00f3 para un texto sobre historia de la ciencia aparecen referencias a Dem\u00f3crito, Leucipo y Epicuro a trav\u00e9s de los textos \u201cb\u00e1sicos\u201d con que se ley\u00f3 el atomismo durante milenios: Arist\u00f3teles y Di\u00f3genes Laercio, en la medida en que, como hemos dicho, del atomismo antiguo s\u00f3lo nos han quedado fragmentos, con la excepci\u00f3n del poema de Lucrecio <em>De Rerum Natura<\/em>, del que Engels no demuestra ninguna lectura.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esa referencia en el viejo Pr\u00f3logo al <em>Anti-D\u00fchring<\/em> se indica: \u201cDesde que la f\u00edsica y la qu\u00edmica operan de nuevo casi exclusivamente con mol\u00e9culas y con \u00e1tomos, no hay m\u00e1s remedio que volver los ojos a la filosof\u00eda atom\u00edstica de los antiguos griegos. Pero \u00a1cu\u00e1n superficialmente aparece tratada esta filosof\u00eda, aun por los mejores naturalistas modernos! As\u00ed, por ejemplo, Kekul\u00e9 afirma (\u2026) que dicha filosof\u00eda procede de Dem\u00f3crito y no de Leucipo, y sostiene que fue Dalton el primero que admiti\u00f3 la existencia de \u00e1tomos elementales cualitativamente distintos, asign\u00e1ndoles distintos pesos, caracter\u00edsticos de los distintos elementos cuando en Di\u00f3genes Laercio (\u2026) puede leerse que ya Epicuro atribu\u00eda a los \u00e1tomos diferencias, no s\u00f3lo de magnitud y de forma, sino tambi\u00e9n de <em>peso<\/em>; es decir, que ya conoc\u00eda, a su modo, el peso y el volumen at\u00f3micos\u201d (p. 24).<\/p>\n<p>En nuestra opinion, si se asumen las tres formas de acercamiento al problema de los \u00e1tomos en Engels, se obtiene una versi\u00f3n unilateral del movimiento de los \u00e1tomos, una versi\u00f3n que <em>no es cr\u00edtica<\/em> frente al atomismo y que va a tener implicaciones, como veremos adelante.<\/p>\n<p>La primera desatenci\u00f3n que comete Engels es que asume el \u00e1tomo como materia concreta, cuyos pesos modifican las cualidades del cuerpo compuesto por \u00e1tomos. Como veremos m\u00e1s adelante, Marx \u2013y nosotros asumimos esta interpretaci\u00f3n de manera general\u2013 los \u00e1tomos no son s\u00f3lo materia, sino que son tambi\u00e9n manifestaciones de la conciencia. Un \u00e1tomo no es s\u00f3lo un pedacito \u00ednfimo de materia, es tambi\u00e9n un concepto explicativo. Esta parte del atomismo vinculada al \u00e1tomo como <em>abstracci\u00f3n<\/em> de la realidad no aparece en Engels.<\/p>\n<p>Por tanto, Engels asume un atomismo exclusivamente materialista, vinculado de manera directa a la ciencia de la \u00e9poca, que como hemos insistido era plenamente newtoniana. El ejemplo m\u00e1s concreto de esto es la identificaci\u00f3n que hace Engels entre el peso at\u00f3mico de Epicuro y de Dalton, que en verdad no tienen g\u00e9nesis similar ni categorialmente son id\u00e9nticos.<\/p>\n<p>De alguna manera, en lo que a atomismo se refiere, Engels pasa de manera directa de las categor\u00edas filos\u00f3ficas a las categor\u00edas cient\u00edficas. Ciertamente el esfuerzo es llamativo, pero en este caso unilateral.<\/p>\n<p>Pero el principal problema es otro. El atomismo no es una pura ideolog\u00eda, es filosof\u00eda de la naturaleza, es una manera relativamente objetiva en que se ordenan grupos de ideas sobre la realidad y que por distintos motivos nos han acompa\u00f1ado en el tiempo (idea que explicaremos m\u00e1s adelante apoy\u00e1ndonos en Piaget). Y en este ordenamiento en particular, hay una consecuencia fundamental que acarrea el uso de la hip\u00f3tesis del v\u00f3rtice leucipiano: <em>esa idea est\u00e1 asociada a uno de los m\u00e1s f\u00e9rreos conceptos de necesidad que tiene la filosof\u00eda antigua<\/em>, es tan riguroso que incluso parece confundir al propio Arist\u00f3teles, para quien un concepto tan riguroso de necesidad es equivalente, contradictoriamente, al azar.<\/p>\n<p>As\u00ed, en el fragmento 569, Aecio nos comenta que seg\u00fan Leucipo \u201cnada sucede por azar, sino todo por una raz\u00f3n y por obra de la necesidad\u201d. Adem\u00e1s en el fragmento 566 Di\u00f3genes comenta que para Dem\u00f3crito \u201ctodas las cosas suceden por necesidad, porque la causa del nacimiento de todo es el remolino, al que llama necesidad\u201d (p. 79, en <em>Los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos<\/em>, III).<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n \u2013matizada por supuesto, no como eje\u2013 de Engels (que no ley\u00f3 a Aecio) dentro de estas concepciones se aprecia bastante bien cuando se presta atenci\u00f3n a que casi todas las transformaciones qu\u00edmicas sobre las que Engels reflexiona. Pues la qu\u00edmica es, por decirlo de alguna manera, una \u201cciencia pura\u201d, cuyo grado de aproximaci\u00f3n respecto de la realidad es pr\u00e1cticamente indubitable.7 Bas\u00e1ndose en esta concepci\u00f3n de los \u00e1tomos Engels reproduce un concepto de necesidad bastante riguroso. Tal vez la cr\u00edtica sea un poco ingrata pues estamos trabajando con un texto incompleto, con unas notas, pero no deja de ser sugerente en este caso que la hip\u00f3tesis de la nebulosa se convierta tanto en la mediaci\u00f3n que tiene Engels para comprender la filosof\u00eda desplegada detr\u00e1s de Newton como en el \u201cparadigma\u201d de ciencia que estila Engels y que tiene impl\u00edcita la formalidad, rigurosidad y necesidad que era moneda com\u00fan en la interpretaci\u00f3n del atomismo kantiano.<\/p>\n<p>Precisamente por esto, la interpretaci\u00f3n que Engels hace de la qu\u00edmica, como la ciencia que comprueba la ley hegeliana de la transformaci\u00f3n de la cantidad en calidad es tan precisa. Efectivamente el razonamiento de Engels es, como un todo, perfectamente coherente: la cantidad se transforma en calidad por medidas precisas, que simplemente cambian su forma, <em>se transforman<\/em>.<\/p>\n<p>El mismo grado de precisi\u00f3n exhiben las leyes newtonianas sobre el movimiento de los cuerpos. En definitiva, Engels se mantiene como un todo coherente dentro de los principales descubrimientos cient\u00edficos de su \u00e9poca, por lo menos la mayor\u00eda de ellos, como lo prueba adem\u00e1s, su aprecio por Dalton.<\/p>\n<p>Ya hemos dicho que en el siglo XIX Newton y su determinismo causal se hab\u00edan convertido en el modelo reinante de la explicaci\u00f3n de las ciencias de la naturaleza. Engels participa de ese hecho, con la dificultad de que precisamente ese mecanicismo determinista estaba a punto de entrar en crisis.<\/p>\n<p>Ciertamente Engels cr\u00edtica al mecanicismo del materialismo franc\u00e9s pero no ejecuta la misma cr\u00edtica con el determinismo kantiano, que es la superficie del concepto m\u00e1s profundo de determinaci\u00f3n mecanicista de Newton. Sino que m\u00e1s bien lo asume. As\u00ed, por ejemplo: \u201cKant modific\u00f3 el sistema solar estable de Newton y su duraci\u00f3n eterna, una vez ha sido dado el impulso inicial, dando el resultado de un proceso hist\u00f3rico de formaci\u00f3n del sol y todos los planetas a partir de una nebulosa, hip\u00f3tesis que fue sustentada matem\u00e1ticamente en todos sus detalles 50 a\u00f1os despu\u00e9s por Laplace y que ahora es aceptada por toda la comunidad cient\u00edfica\u201d (traducci\u00f3n nuestra del ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Con la particularidad de que de all\u00ed se establece, por lo menos en parte, la caracterizaci\u00f3n \u2013nada m\u00e1s y nada menos- de Hegel. Dice inmediatamente despu\u00e9s Engels: \u201cHegel complet\u00f3 esta filosof\u00eda, creando un sistema en que el mundo entero, natural, hist\u00f3rico e intelectual es representado como un <em>proceso<\/em>, es decir como en constante movimiento, cambio, transformaci\u00f3n, desarrollo\u201d.<\/p>\n<p>Es importante aclarar que este determinismo no se filtra a toda la obra de Engels, pero es uno de sus l\u00edmites, pues brinda una caracterizaci\u00f3n, una aproximaci\u00f3n, a Hegel, que es claramente el autor m\u00e1s referenciado en <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Marx.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Marx, por su parte, tomar\u00e1 un camino espec\u00edficamente diferente en su acercamiento al atomismo, pues no asumir\u00e1 la historia del atomismo que hemos esbozado hasta ac\u00e1 y que de una u otra manera es la historia \u201coficial\u201d del atomismo para la filosof\u00eda, que consiste en identificar que existi\u00f3 una escuela atomista, cuya \u00fanica diferencia es que Epicuro le da la cualidad de <em>peso<\/em> al \u00e1tomo (para ganar libertad) y que en lo dem\u00e1s est\u00e1n de acuerdo.<\/p>\n<p><em>Marx ejecuta una cr\u00edtica<\/em> <em>al atomismo<\/em>, que le permite ver diferencias entre los distintos autores cl\u00e1sicos de esta tradici\u00f3n. Esta cr\u00edtica sin embargo se da dentro de la filosof\u00eda y nunca se apoya en la historia de la ciencia. Ejemplo de esto es la opini\u00f3n de Marx sobre Dem\u00f3crito.<\/p>\n<p>\u201cLas opiniones astron\u00f3micas de Dem\u00f3crito pueden ser sagaces para el punto de vista de su tiempo, pero no presentan inter\u00e9s filos\u00f3fico. Ni superan el \u00e1mbito de la reflexi\u00f3n emp\u00edrica ni se hallan tampoco en relaci\u00f3n \u00edntima (\u2026) con la doctrina de los \u00e1tomos\u201d (p. 63).<\/p>\n<p>Esto aclara que Marx no demuestra aproximaci\u00f3n alguna a Kant ni a la hip\u00f3tesis de la nebulosa, pues es clara la importancia real para la historia de la ciencia que tuvo precisamente la opini\u00f3n astron\u00f3mica de Leucipo y Dem\u00f3crito sobre Kant.<\/p>\n<p>En la cr\u00edtica se anuncia que el atomismo de Leucipo y Dem\u00f3crito es espec\u00edficamente diferente al de Epicuro y Lucrecio. Parten de los mismos principios \u2013\u00e1tomos y vac\u00edo\u2013 pero difieren tanto en las cualidades de los \u00e1tomos como en la forma de sus movimientos y en el propio concepto de \u00e1tomo.<\/p>\n<p>Desafortunadamente no han quedado para la historia los cap\u00edtulos IV y V de la Primera Parte de la Disertaci\u00f3n, donde Marx habr\u00eda, seg\u00fan \u00e9l, resuelto un problema de la filosof\u00eda griega y donde estar\u00eda la especificidad que separar\u00eda a Dem\u00f3crito de Epicuro.<\/p>\n<p>Para nuestros efectos lo primero que cabr\u00eda diferenciar es la manera en que aparecen en Dem\u00f3crito y Epicuro la necesidad y el azar, como <em>formas de reflexi\u00f3n<\/em> sobre la naturaleza diferentes. En Dem\u00f3crito: \u201cLa necesidad aparece, en efecto, en la naturaleza finita, como <em>necesidad<\/em> relativa, como <em>determinismo<\/em>. La necesidad relativa s\u00f3lo puede ser deducida de la posibilidad real, es decir, es un conjunto de condiciones, de causas, de fundamentos, etc. que sirve de medio a esa necesidad\u201d (p. 28).<\/p>\n<p>Como se ve, determinaci\u00f3n ac\u00e1 implica un conjunto de condiciones, un sistema con reglas id\u00e9nticas cuyas partes siempre realizan el movimiento de manera necesaria. En Epicuro, por otro lado: \u201cEl azar es una realidad que s\u00f3lo tiene valor de posibilidad, pero la posibilidad abstracta es, por cierto, lo opuesto de la real. Esta \u00faltima est\u00e1 encerrada en l\u00edmites precisos, como el entendimiento; la otra no conoce fronteras, como la imaginaci\u00f3n. La posibilidad real trata de mostrar la necesidad de sus objetos; la abstracta no se ocupa del objeto que es explicado, sino del sujeto que explica. S\u00f3lo se necesita que el objeto sea posible, pensable\u201d (p. 29).<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante Marx dir\u00e1 que \u201cEpicuro procede, pues, con ilimitada negligencia en la explicaci\u00f3n de los diversos fen\u00f3menos f\u00edsicos particulares\u201d (p. 29). Opini\u00f3n que por lo dem\u00e1s hoy sabemos es falsa, pues hoy sabemos de la enorme cantidad de textos de Epicuro donde se procuraban dar explicaciones espec\u00edficas de muchos fen\u00f3menos f\u00edsicos. Ciertamente pudieron haber sido explicados de manera separada, pero dif\u00edcilmente de manera negligente.<\/p>\n<p>En todo caso, lo que Marx quiere decir es que en Epicuro lo real es una posibilidad, no una determinaci\u00f3n. Por tanto no es un sistema de reglas necesarias, sino m\u00e1s bien lo contrario. 8<\/p>\n<p>En Epicuro explicar un objeto, seg\u00fan Marx, implicar\u00eda que demostremos <em>algunas<\/em> causas de un objeto pero de entrada es imposible conocer al objeto como una <em>necesidad plena<\/em>, como un sistema cerrado.<\/p>\n<p>Es imposible por dos motivos: el primero es que los fen\u00f3menos, no necesariamente tienen un movimiento continuo discernible lo que imposibilita la existencia de una ley riguros\u00edsima del fen\u00f3meno, por lo que perfectamente podr\u00edamos dar una explicaci\u00f3n y acto seguido, por una modificaci\u00f3n de la estructura interna de los \u00e1tomos del cuerpo, podr\u00edamos presenciar algo para lo que nuestra explicaci\u00f3n no funciona (ver Epicuro, <em>Obras<\/em>, Carta a Herodoto, p. 24, n\u00famero 62 de la edici\u00f3n cr\u00edtica). Es por esto que la realidad para Epicuro es posible o probable, no determinada.<\/p>\n<p>Ahora bien \u00bfpor qu\u00e9 motivo en Epicuro el movimiento continuo de un cuerpo es cuestionado? Pues porque el movimiento de los \u00e1tomos no es s\u00f3lo un movimiento en l\u00ednea recta (movimiento <em>de ca\u00edda <\/em>en la historia del atomismo), sino que tienen un movimiento de <em>desviaci\u00f3n m\u00ednima de la recta <\/em>(Seg\u00fan Lucrecio. Llamado de <em>declinaci\u00f3n en la historia de la filosof\u00eda<\/em>).<\/p>\n<p>Esta desviaci\u00f3n resultar\u00eda, para Marx, del <em>peso que tienen los \u00e1tomos<\/em>. El peso es una relaci\u00f3n de gravedad que el \u00e1tomo ejecuta sobre s\u00ed mismo y esta es la principal <em>determinaci\u00f3n conceptual<\/em> (<em>formal <\/em>si nos ponemos estrictos) del \u00e1tomo, distinto a Engels, para quien como vimos, el peso del \u00e1tomo es una <em>determinaci\u00f3n real<\/em>. Dice Marx: \u201cEs en fin, muy importante que Epicuro mencione como <em>tercera<\/em> cualidad el peso, pues en el centro de gravedad la materia posee la individualidad ideal que constituye una determinaci\u00f3n fundamental del \u00e1tomo. Una vez que los \u00e1tomos son transferido al plano de la representaci\u00f3n, deben tener peso\u201d (p. 50).<\/p>\n<p>Un \u00e1tomo no necesita una causa para moverse porque en \u00e9l mismo reside el principio del movimiento y all\u00ed mismo reside nuestra posibilidad de determinarlo conceptualmente como \u00e1tomo.<\/p>\n<p>Antes ve\u00edamos como el movimiento para Hegel se desplegaba desde el vac\u00edo, ahora vemos que en la reflexi\u00f3n de Marx el movimiento se despliega desde el \u00e1tomo mismo, mientras tanto la infinitud queda asociada en primer lugar a ambos principios \u00e1tomos y vac\u00edo, en segundo lugar a los \u00e1tomos y hasta el tercer lugar, al vac\u00edo (ver el cap\u00edtulo III de la Disertaci\u00f3n, donde Marx se refiere a las distintas formas del infinito, el <em>\u00e1peiron<\/em>).<\/p>\n<p>Esta no es una peque\u00f1a diferencia en el atomismo, es casi como decir facciones en competencia dentro de una escuela muy amplia, algo que para militantes trotskistas, en verdad, no es dif\u00edcil de comprender.<\/p>\n<p>De esta manera Epicuro superaba la cr\u00edtica que Arist\u00f3teles le hab\u00eda realizado al atomismo (<em>Acerca del Cielo<\/em>, libro III, capitulo II. 310 b), pues Dem\u00f3crito no aclaraba qu\u00e9 es el movimiento como tal.<\/p>\n<p>Por otro lado, el que la explicaci\u00f3n de un fen\u00f3meno no requiera necesariamente una \u201cexplicaci\u00f3n causal\u201d le vali\u00f3 a Epicuro ser el m\u00e1s denostado fil\u00f3sofo de la historia, pues en la antig\u00fcedad, en palabras de Cicer\u00f3n, nada peor le podr\u00eda suceder a un \u201cf\u00edsico\u201d que no dar causas para los movimientos de la naturaleza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando Epicuro le da peso al \u00e1tomo entonces hace innecesaria cualquier causa \u00faltima del movimiento, como Dios, por lo que saca la conclusi\u00f3n de que no hay fuerza divina en la naturaleza (a la que Arist\u00f3teles, por ejemplo, asociaba los planetas, como hemos dicho) y por tanto los seres humanos somos libres de conocer la naturaleza.<\/p>\n<p>A su vez el l\u00edmite del conocimiento es, simplemente, la ataraxia, una suerte de ecuanimidad del \u00e1nimo, muy parecida a cuando se hace una exposici\u00f3n y entonces uno se dice a s\u00ed mismo \u201cya, se ha explicado lo suficiente como para ser comprensible\u201d.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda pensar que es de ac\u00e1 de donde Marx extrae el concepto de praxis, pues es por primera vez elaborado en su tesis doctoral, y parcialmente es cierto, pero no como totalidad. Para comprender el concepto de praxis es necesario por lo menos hacer dos mediaciones m\u00e1s.<\/p>\n<p>La primera tiene que ver, como se\u00f1alamos arriba, con la complejidad. En Epicuro particularmente los fen\u00f3menos celestes (a los que los griegos asociaban los dioses y tambi\u00e9n las angustias) deben ser explicados de manera compleja pues pueden tener muchas causas y muchos efectos 9 esto hace que la ataraxia para estos objetos, as\u00ed como la consecuente negaci\u00f3n de la actividad divina en la naturaleza, s\u00f3lo son asequibles despu\u00e9s de mucha experiencia, de muchos modos y no s\u00f3lo de uno. Sobra decir que para la mayor\u00eda de las ciencias este es hoy el fundamento b\u00e1sico de cualquier explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 se opera otra diferencia entre Marx y Engels, pues diferente al siglo XIX, donde la explicaci\u00f3n cient\u00edfica como tal, mediatizada por la f\u00edsica de Newton, era algo m\u00e1s simple que la complejidad para la que nos prepara Epicuro.<\/p>\n<p>La segunda mediaci\u00f3n antes del concepto de praxis es m\u00e1s significativa. Por alg\u00fan motivo, Marx asume que tanto el epicure\u00edsmo, como el estoicismo y el escepticismo son las <em>escuelas filos\u00f3ficas antiguas de la autoconciencia<\/em>. El motivo definitivo de esta aseveraci\u00f3n no podemos saberlo en definitiva debido a la p\u00e9rdida de los cap\u00edtulos que hemos mencionado. Pero quisi\u00e9ramos poner un ejemplo para aclararlo<\/p>\n<p>Sin embargo, en verdad, es claro que en Arist\u00f3teles, por ejemplo, con toda la preponderancia que le da a la experiencia como criterio b\u00e1sico de la producci\u00f3n de conocimiento, no parece existir la autoconciencia, la conciencia plena de s\u00ed y de la propia actividad en la naturaleza en el conocimiento de la naturaleza. Es como si Arist\u00f3teles fuese inconsciente de s\u00ed. Veamos por ejemplo la siguiente frase: \u201cAdem\u00e1s, cuando cualquiera de los animales que respiran muere ahogado en el agua, se forman burbujas de aire que salen violentamente, por ejemplo, si uno obliga a permanecer bajo el agua a tortugas, ranas o cualquier otro animal de tales g\u00e9neros. En cambio, con los peces no sucede, de cualquier manera que se intente, porque no tienen aire alguno del exterior\u201d (<em>Parvua Naturalia<\/em>, 471 b).<\/p>\n<p>Por extra\u00f1o que parezca al lector, si se lee el texto completo y seguido, da toda la impresi\u00f3n de que Arist\u00f3teles <em>no es consciente de que es \u00e9l qui\u00e9n obliga a la tortuga a permanecer bajo el agua<\/em>. Arist\u00f3teles est\u00e1 consciente de la mediaci\u00f3n de la experiencia <em>en general<\/em> para producir conocimiento, pero no <em>de su experiencia subjetiva, individual<\/em>.<\/p>\n<p>Probablemente es por este tipo de motivos que Marx se\u00f1ala al epicure\u00edsmo como una filosof\u00eda de la autoconciencia, porque el epicure\u00edsmo asume la libertad individual, concreta, como premisa y es desde esa verdad que se lanza al conocimiento de la naturaleza, es desde la premisa de la libertad humana que se establecen las categor\u00edas de la naturaleza y es por este motivo que Epicuro rechaza que el movimiento de la naturaleza sea necesario, pues si as\u00ed lo fuese, los seres humanos ser\u00edamos inexplicables.<\/p>\n<p>Es por esto que para Marx, en Epicuro, \u201cpuesto que el \u00e1tomo no es m\u00e1s que la forma natural de la autoconciencia abstracta, individual, as\u00ed la naturaleza sensible s\u00f3lo es la autoconciencia emp\u00edrica objetivada e individual, y \u00e9sta lo sensible. Los sentidos son pues, los \u00fanicos criterios en la naturaleza concreta, de igual modo que la raz\u00f3n abstracta lo es en el mundo de los \u00e1tomos\u201d (pp. 62-63).<\/p>\n<p>Algo ha pasado en los cap\u00edtulos perdidos que la actividad humana adquiere la caracter\u00edstica de producci\u00f3n de la naturaleza misma pero tambi\u00e9n de separaci\u00f3n de la naturaleza consigo misma, de enajenaci\u00f3n de la naturaleza a trav\u00e9s de la conciencia de los individuos humanos.<\/p>\n<p>Entonces, como se puede apreciar, la aproximaci\u00f3n que Marx y Engels hacen sobre el atomismo es diferente. Hacen estudios diferentes, en momentos diferentes de su vida, con objetivos diferentes y con conclusiones diferentes. Y sin embargo mantienen un punto de igualdad que merece algo de extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Praxis.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Marx, en las notas que nos han quedado de su desaparecido cap\u00edtulo IV, donde se supone estar\u00eda la exposici\u00f3n de una diferencia general de los principios \u2013\u00e1tomos y vac\u00edo\u2013 en Dem\u00f3crito y Epicuro, nos da una definici\u00f3n de praxis que, aunque restringida a alguna idea de \u201crealizaci\u00f3n de la filosof\u00eda\u201d es suficientemente rica como para dedicarle un esfuerzo. Para Marx \u201chay una ley psicol\u00f3gica seg\u00fan la cual el esp\u00edritu teor\u00e9tico, devenido libre en s\u00ed mismo, se transforma en energ\u00eda pr\u00e1ctica, como voluntad que surge del reino de las sombras\u201d (p. 84).<\/p>\n<p>Tal es el \u201ccar\u00e1cter hist\u00f3rico de una filosof\u00eda (\u2026) su <em>curriculum vitae<\/em>\u201d que est\u00e1 afectada por contradicciones, y esta esencia suya se configura en el fen\u00f3meno y le imprime su sello\u201d (p. 85). Veamos estas contradicciones: \u201cMientras la filosof\u00eda, como voluntad se enfrenta al mundo (\u2026) animado por el impulso de realizarse entra en tensi\u00f3n contra algo distinto. La autosuficiencia interior y la perfecci\u00f3n se quiebran. Aquello que era luz interior se convierte en llama devorante que se dirige hacia lo externo. Resulta que (\u2026) precisamente en la lucha ella cae en los defectos que combate en su contrario, y que elimina tales defectos cayendo en ellos. Lo que se le opone y lo que ella rechaza es siempre lo que ella misma es, s\u00f3lo que los factores se hallan invertidos\u201d (p. 85).<\/p>\n<p>Como se ve esta noci\u00f3n de praxis, bastante pasional es brutalmente significativa para la militancia actual: s\u00f3lo rompiendo una supuesta perfecci\u00f3n interna nos vemos en condiciones de ejecutar praxis. Es preciso fallar para realizar praxis, es preciso cometer los errores que criticamos para que podamos superarlos de manera pr\u00e1ctica, hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Esta definici\u00f3n de praxis no debe ser le\u00edda (no lo hizo as\u00ed Marx) en tono pesimista, debe ser le\u00edda en clave de complejidad, de llama devorante que se dirige a lo externo con objetivos que se conseguir\u00e1n, siempre, a medias. La praxis es ag\u00f3nica, no es un accidente, debe ser desplegada rigurosamente en todas sus mediaciones, s\u00f3lo para que de ella saquemos las conclusiones que nos quiebran, las conclusiones que nos obligan a lanzarnos de nuevo a enfrentar la realidad.<\/p>\n<p>Engels, con un \u00e9nfasis digamos m\u00e1s antropol\u00f3gico, se\u00f1ala que \u201cno cabe duda de que cada d\u00eda que pasa conocemos mejor las leyes de la naturaleza y estamos en condiciones de prever las repercusiones pr\u00f3ximas y remotas de nuestras ingerencias en su marcha normal. Sobre todo desde los formidables progresos conseguidos por las ciencias naturales durante el siglo actual, vamos aprendiendo a conocer de antemano, en medida cada vez mayor, y por tanto a dominarlas, hasta las lejanas repercusiones naturales, por lo menos, de nuestros actos habituales de producci\u00f3n. Y cuanto m\u00e1s ocurra esto, m\u00e1s volver\u00e1n los hombres (sic), no solamente a sentirse, sino a saberse parte integrante de la naturaleza y m\u00e1s imposible se nos revelar\u00e1 esa absurda y antinatural representaci\u00f3n de un antagonismo entre el esp\u00edritu y la materia, el hombre (sic) y la naturaleza, el alma y el cuerpo, como la que se apoder\u00f3 de Europa a la ca\u00edda de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, llegando a su apogeo bajo el cristianismo\u201d (p. 152).<\/p>\n<p>Como se ve, en ambos caso la actividad humana \u2013praxis\u2013 es definida respecto de la naturaleza, de aquello que como individuos nos resulta ajeno, pero que como especie nos resulta la condici\u00f3n b\u00e1sica de existencia. La conciencia sobre esa relaci\u00f3n hist\u00f3rica-natural es fundamental para el \u201csocialismo cient\u00edfico\u201d de Marx y Engels y, sin duda alguna, ser\u00e1 fundamental en el relanzamiento del proyecto socialista en este siglo XXI, donde las amenazas \u201cnaturales\u201d que crea el capitalismo son cada vez m\u00e1s catastr\u00f3ficas, desde el \u00e9bola a las inundaciones y cambio clim\u00e1tico<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Conclusiones<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Un marco de referencia: la dial\u00e9ctica<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tanto para Arist\u00f3teles (el famoso cap\u00edtulo II del Primer Libro de los T\u00f3picos, donde define la dial\u00e9ctica) como para Trotsky (los <em>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/em>, particularmente la parte en que reflexiona sobre la complejidad de la transformaci\u00f3n de cantidad en calidad) y Piaget (en particular en <em>Las formas elementales de la dial\u00e9ctica<\/em>), el pensamiento dial\u00e9ctico se adviene respecto de problemas complejos. Es en ellos donde inicia una tensi\u00f3n del pensamiento dif\u00edcil de resolver.<\/p>\n<p>Para Arist\u00f3teles, la dial\u00e9ctica implica una suerte de discusi\u00f3n amplia, donde convivan grupos conceptuales problem\u00e1ticos, con un matiz m\u00e1s pol\u00edtico-discursivo, de un denso proceso de convencimiento sobre ideas verdaderas. Una dial\u00e9ctica efectivamente mediatizada por la democracia ateniense. Mientras que en Trotsky la discusi\u00f3n dial\u00e9ctica es de orden m\u00e1s epistemol\u00f3gico: all\u00ed donde aparece un problema complejo se requiere la ciencia y por tanto all\u00ed aparecer\u00e1 la dial\u00e9ctica.10 Para Piaget la dial\u00e9ctica aparece all\u00ed cuando varias series de elementos se entrecruzan y entonces surge un nuevo compuesto, una superaci\u00f3n de ambos elementos, como cuando galaxias chocan entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Para sacar las conclusiones es preciso conjuntar estas tres referencias, para dar cuenta de una complejidad suficiente que nos permita un examen lo m\u00e1s detallado posible.<\/p>\n<p>Pues bien, ha sido necesario evaluar algunos elementos de historia de la ciencia para poder ponderar la manera en que el atomismo se convirti\u00f3 en la filosof\u00eda de la naturaleza triunfante de la \u00e9poca en que se desarrollan tanto Marx y Engels, como Kant y Hegel, y que incluso no llega hasta su posici\u00f3n de privilegio absoluto sino es entrado el siglo XX, por lo que podr\u00edamos decir que ha acompa\u00f1ado al marxismo y que en algunos sentidos lo ha moldeado.<\/p>\n<p>Es que la ciencia, que no es m\u00e1s que toneladas de actividad humana sobre la naturaleza cada vez m\u00e1s espec\u00edfica, cada vez m\u00e1s precisa y puntillosa, se nos impone como un \u201checho social\u201d. La ciencia es una producci\u00f3n social y como tal tiene consecuencias sociales, una de las m\u00e1s importantes, en la conciencia de todos y todas. Vimos como el universo aristot\u00e9lico domin\u00f3 por siglos en la conciencia, se impuso como una forma determinada de ordenar el pensamiento respecto de la acumulaci\u00f3n de experiencia de la \u00e9poca. Y bueno, tanto dominio no pasa en vano.<\/p>\n<p>Los estudios de Piaget 11 son interesantes por muchos motivos, pero sin duda alguna el m\u00e1s llamativo para nosotros, es el descubrimiento piagetiano de que los ni\u00f1os usan en su desarrollo las categor\u00edas de an\u00e1lisis que utilizaban los antiguos griegos. Uno por uno cada individuo en nuestro desarrollo pasamos de la f\u00edsica aristot\u00e9lica a la f\u00edsica newtoniana, aprendemos sobre lo lleno (otra forma de referirse a los \u00e1tomos) y lo vac\u00edo, etc. Las categor\u00edas que han usado los antiguos fil\u00f3sofos son construidas y aprendidas por todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as, preparados una y otra vez por siglos y siglos de evoluci\u00f3n. As\u00ed como el individuo en desarrollo en un periodo repite formas evolutivas de su especie, as\u00ed los humanos hacemos lo mismo con los conceptos, aut\u00e9nticas herramientas con que se piensa el mundo, pero que no usamos como individuos, <em>sino que usamos como especie<\/em>, de manera social, objetiva.<\/p>\n<p>Es por esto que nuestra discusi\u00f3n sobre los \u00e1tomos o el vac\u00edo puede tener alguna relevancia, pues evidentemente no estamos hablando s\u00f3lo de \u00e1tomos y vac\u00edo, hablamos de las categor\u00edas que tanto Marx como Engels demuestran usar. El problema, en un sentido, no son los \u00e1tomos o el vac\u00edo, sino las formas de la reflexi\u00f3n consciente que despliegan ambos autores.<\/p>\n<p>All\u00ed como vimos, hay diferencias. En las conclusiones quisi\u00e9ramos dar algunos intentos de explicaci\u00f3n de las mismas, as\u00ed como exponer sobre el concepto de praxis pues es com\u00fan en los textos que hemos revisado, a pesar de ser textos que no se trabajaron en conjunto.<\/p>\n<p>Es necesario adelantar, eso s\u00ed, que contamos con una ventaja a nuestro favor, pues la cantidad de texto de que disponemos hoy sobre los fil\u00f3sofos antiguos, contradictoriamente es mayor a la que tuvo en especial Marx, as\u00ed como disponemos del conocimiento de leyes de la naturaleza que para Engels eran falsas. Es decir, ya de entrada, por lo menos respecto de las discusiones que hemos planteado, los seres humanos de este inicio de siglo estamos en un lugar relativamente superior al que se encontraban Marx y Engels, lo que nos permite una observaci\u00f3n un tanto m\u00e1s de conjunto.<\/p>\n<p>Pues bien, apoyados en todo lo anterior creemos que se puede sostener que existe una diferencia espec\u00edficas entre Marx y Engels en lo que concierne a su absorci\u00f3n de la filosof\u00eda de la naturaleza de la \u00e9poca. Es una diferencia dentro de su atomismo que de hecho es de matices. Con el problema muy significativo de que en el atomismo, las diferencias filos\u00f3ficas son de matices. La distancia de estos matices, por supuesto, debe ser mantenida en proporci\u00f3n. No estamos en presencia de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n, donde un mil\u00edmetro de diferencia te\u00f3rica tiene implicaciones pr\u00e1cticas separadas por kil\u00f3metros, como bien se\u00f1ala Lenin. Es m\u00e1s equilibrado: vamos a explorar una franja del pensamiento sobre la naturaleza donde Marx y Engels muestran diferencias.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Conclusiones<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para sintetizar entonces, es necesario decir que para Engels el movimiento de los \u00e1tomos es mecanicamente determinado, los \u00e1tomos son cosas exclusivamente materiales y la absorci\u00f3n que hace del atomismo es a trav\u00e9s de Kant y Hegel. Marx por su parte asume que los \u00e1tomos son tanto materia en movimiento como unidad conceptual, el movimiento de los \u00e1tomos es probabil\u00edstico en un plano m\u00e1s universal y determinado en un plano m\u00e1s emp\u00edrico. Adem\u00e1s, Marx ejecuta una cr\u00edtica al atomismo en lugar de absorberlo a trav\u00e9s de Kant y Hegel, cosa que hubiera sido perfectamente posible.<\/p>\n<p>Ahora bien \u00bfqu\u00e9 explica estas diferencias? En verdad, las explican muchas cosas. La primera es la diferente actitud e inter\u00e9s que despliegan frente al atomismo. Para Engels es una filosof\u00eda que est\u00e1 cobrando vida en la ciencia, las categor\u00edas filos\u00f3ficas f\u00e1cilmente pasan a lo real, <em>la filosof\u00eda se realiza en la ciencia<\/em>. Para Marx el atomismo parece ocultar la praxis como un secreto \u00edntimo, la filosof\u00eda no se realiza en la ciencia, sino que se realiza y al mismo tiempo se niega.<\/p>\n<p>En esta operaci\u00f3n Engels construye idealmente un mundo donde la transformaci\u00f3n entre cantidad y calidad, entre ser y negaci\u00f3n, son emp\u00edricamente observables, mientras que el mundo de Marx es la tensi\u00f3n entre conciencia, actividad y realidad, por tanto no puede tener <em>determinaciones simples<\/em>, sino que tiene <em>mediaciones complejas<\/em>.<\/p>\n<p>Esta diferencia se puede explicar debido, contradictoriamente, a la erudici\u00f3n de Engels respecto de la ciencia de su \u00e9poca y a la absoluta ignorancia de la ciencia que demuestra Marx en su tesis doctoral. La erudici\u00f3n de Engels lo colocaba frente al momento de mayor apogeo de la explicaci\u00f3n mec\u00e1nica determinista en la historia de la ciencia, donde cualquier transformaci\u00f3n era relativamente f\u00e1cil de explicar con los criterios que hemos detallado de transformaci\u00f3n. Marx por su lado demuestra una suerte de inquietud juvenil por los problemas de la filosof\u00eda, un ate\u00edsmo radical que lo impulsa a la negaci\u00f3n de cualquier dios y a la cr\u00edtica de la violencia real e hist\u00f3rica que sufrimos los seres humanos 12 en esta medida su tono cr\u00edtico es m\u00e1s elevado que el de Engels.<\/p>\n<p>Y sin embargo \u00bfqu\u00e9 permite que frente a formas de la reflexi\u00f3n sobre la naturaleza diferentes ambos autores puedan ser luego una unidad en, por ejemplo, el <em>Anti-D\u00fchring<\/em>? En primer, lo permite el que tanto la forma determinista como la forma probabil\u00edstica del movimiento del \u00e1tomo no son absolutamente ajenas, son dos extremos del movimiento. Esto es, ambos tipos de movimiento son reales y por tanto no son excluyentes el uno del otro. Por ejemplo, era necesario que Alemania quedara campe\u00f3n del mundo de f\u00fatbol porque era el mejor equipo en todos los aspectos y al mismo tiempo era poco probable que Brasil recibiera 7 goles en su casa, pero ambos movimientos se dieron de manera simult\u00e1nea. Lo mismo pasa con las ciencias de la naturaleza, son brinda explicaciones que pueden alcanzar entre el 99,999% de aproximaci\u00f3n (en f\u00edsica por ejemplo) y el 85% de aproximaci\u00f3n (en psicolog\u00eda cognitiva). Esto quiere decir que existen movimientos mayoritarios y \u201cm\u00e1s necesarios\u201d, pero tambi\u00e9n movimientos que se imponen sobre esa \u201cnecesidad\u201d y la niegan, impidiendo decir que llegamos a 100% de certeza en alg\u00fan problema.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n entre ambos tipos de movimiento es sintetizada en la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, como hemos se\u00f1alado, y esperamos exponer en detalle sobre eso en el pr\u00f3ximo n\u00famero, por tanto no avanzamos m\u00e1s en el sentido de esa unidad.<\/p>\n<p>Por otro lado, en medio siglo XIX, est\u00e1 brillando el mecanicismo newtoniano como forma b\u00e1sica de la explicaci\u00f3n cient\u00edfica, pero brilla, siguiendo a Trotstky, como brilla con extraordinaria intensidad una luz antes de extinguirse.<\/p>\n<p>Para la \u00e9poca surgen los descubrimientos de Maxwell y Boltzmann, que van a ejercer influencia en el desarrollo de la f\u00edsica cu\u00e1ntica pues abren la perspectiva de la investigaci\u00f3n probabil\u00edstica de los \u00e1tomos y sus caracter\u00edsticas, que posteriormente va a demostrar que los \u00e1tomos \u2013y en particular los electrones- tienen caracter\u00edsticas de discontinuidad y en fin, que con nuestra pr\u00e1ctica ponemos en los \u00e1tomos lo que encontramos en ellos, como nos indica Heisenberg (particularmente en <em>La imagen de la Naturaleza en la f\u00edsica contempor\u00e1nea<\/em>).<\/p>\n<p>Sin embargo, para Engels, por alg\u00fan motivo que no desarrolla en demas\u00eda, estos descubrimientos van a justificar la existencia de un supuesto \u00e9ter c\u00f3smico, que estaba en la base de la teor\u00eda de la luz newtoniana y que era uno de los eslabones d\u00e9biles de la f\u00edsica newtoniana. Esta interpretaci\u00f3n cerraba la posibilidad de que Engels asumiera una epistemolog\u00eda, una teor\u00eda del conocimiento, que diera cuenta de ambos tipos de movimiento que hemos detallado.<\/p>\n<p>Marx, por otro lado, a pesar de mantenerse alejado de toda esta investigaci\u00f3n cient\u00edfica, participa de la epistemolog\u00eda que se impondr\u00e1 a partir, precisamente, de esos descubrimientos. Prueba de esto es la meticulosidad con que Marx trabaja todos sus textos, procurando no dejar ning\u00fan detalle por fuera de la explicaci\u00f3n, tal como hace la actual investigaci\u00f3n f\u00edsica. \u00bfMarx hace esto por su aproximaci\u00f3n al atomismo o porque de alguna manera ya en Europa estaban sentadas las condiciones de la superaci\u00f3n del Newton? \u00bfCon la cr\u00edtica a Hegel se rebasa la epistemolog\u00eda de la ciencia m\u00e1s consolidada de la \u00e9poca tal vez? No contamos con una soluci\u00f3n para estas inc\u00f3gnitas.<\/p>\n<p>En todo caso, hay una actitud enteramente dial\u00e9ctica que ambos autores asumen. Ambos se meten de lleno en sus problem\u00e1ticas, quieren asir la complejidad y a partir de all\u00ed desplegar una actividad cr\u00edtica rigurosa que sin duda alguna est\u00e1 en la base de la perspectiva militante que asumieron en toda su vida consciente. Toda esta actitud debe ser aprehendida, asumida por las nuevas generaciones militantes.<\/p>\n<p>Si Epicuro ten\u00eda derecho a poner la libertad como premisa ante la naturaleza, las nuevas generaciones militantes tienen el derecho de poner su militancia como premisa ante el capitalismo. Es la pr\u00e1ctica humana la que hace al capitalismo, no una \u201chistoria\u201d necesaria y puramente objetiva la que lo crea. Comprender que a veces hay movimientos necesarios significa asumir que hay cosas que, por hoy, van a tener un movimiento definido que no podemos eliminar. No podemos eliminar que las masas conf\u00eden en gobiernos nacionalistas burgueses, es necesario que eso sea as\u00ed por un tiempo. Pero hay que comprender tambi\u00e9n los movimientos aleatorios, los cambios de calidad que parecen no responder a una acumulaci\u00f3n previa \u201cnecesaria\u201d, como las rebeliones populares en Egipto o T\u00fanez. En M\u00e9xico parece haber m\u00e1s acumulaci\u00f3n que en Egipto o T\u00fanez y sin embargo, por necesidad, no ha pasado nada.<\/p>\n<p>Asumir estas complejidades ayuda a aclarar las ideas con que comprendemos el mundo, a ver cada elemento de la realidad natural, hist\u00f3rica o intelectual en todas sus dimensiones para que a partir de ellas podamos devenir llama que se enfrenta al mundo.<\/p>\n<p>En la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie no esperamos seguir el camino f\u00e1cil a ning\u00fan lado pues nuestro objetivo no es otro que una revoluci\u00f3n socialista de la clase obrera mundial lo m\u00e1s consciente que se pueda. Invitamos a todos los lectores y lectores a que se sumen a nuestra corriente, para devenir llama devorante que destruya el capitalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (2008) <em>F\u00edsica<\/em>. Gredos: Madrid, trad. Guillermo R. de Echandia.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (2008) <em>Acerca del Cielo<\/em>. Gredos: Madrid, trad. Miguel Candel.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (2008) Meteorol\u00f3gicos. Gredos: Madrid, trad. Miguel Candel.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (1987) <em>Tratados Breves de Historia Natural<\/em>. Parvua Naturalia. Gredos: Madrid, trad. Alberto Bernab\u00e9.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (1982) <em>T\u00f3picos<\/em> en <em>Tratados de L\u00f3gica I<\/em>. Gredos: Madrid.<\/p>\n<p>Engels, F. (2010) <em>Anti-D\u00fchring<\/em>. En Marx-Engels Collected Works. Electric Book. Vol. 25.<\/p>\n<p>Engels, F. (1968) <em>Anti-D\u00fchring<\/em>. Ciencia Nueva, Madrid.<\/p>\n<p>Engels, F. (2010) <em>Dialectics of Nature<\/em>. En <em>Marx-Engels Collected Works<\/em>. Electric Book. Vol. 25.<\/p>\n<p>Engels, F. (1991) <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza. Editorial Pueblo y Educaci\u00f3n: La Habana.<\/em><\/p>\n<p>Epicuro. (1994) <em>Obras<\/em>. Altaya: Barcelona.<\/p>\n<p>Cop\u00e9rnico, N. (2010) <em>Sobre las revoluciones de los orbes Celestes<\/em> en <em>A hombros de gigantes<\/em>, comp. Stephen Hawking<em>. <\/em>Cr\u00edtica: Barcelona, trad. M\u00ednguez, C. y Testal, M.<\/p>\n<p>Coronado, G. (2013) <em>Apuntamientos de historia del pensamiento cient\u00edfico<\/em>. Antanaclasis Editores: San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Garc\u00eda, R. (2006) <em>Sistemas complejos<\/em>. GEDISA: Barcelona.<\/p>\n<p>Gigante, M. <em>Los papiros herculanos<\/em>. En https:\/\/es.scribd.com\/doc\/250316952\/Marcelo-Gigante-Los-Papiros-de-Herculano-Hoy.<\/p>\n<p>Grant, E. (2006) <em>A History of Natural Philosophy<\/em>. Cambridge University Press: New York.<\/p>\n<p>Hegel, G. F. W. (2011) <em>Ciencia de la L\u00f3gica. ABADA: Madrid, trad. F\u00e9lix Duque.<\/em><\/p>\n<p>Hegel, G. F. W (1968) <em>Ciencia de la L\u00f3gica. Solar: Buenos Aires, trad. Augusta y Rodolfo Mondolfo.<\/em><\/p>\n<p>Heisenberg, W (1985) <em>La imagen de la naturaleza en la f\u00edsica contempor\u00e1nea<\/em>. Orbis: Barcelona, trad. Virgilio Ortega.<\/p>\n<p>Kuhn, T. (1996). <em>La revoluci\u00f3n copernicana<\/em>. Ariel: Barcelona. trad. Berged\u00e1, D.<\/p>\n<p>Llin\u00e1s, R. (2002) <em>El Cerebro y el Mito del Yo<\/em>. Editorial Norma: Bogot\u00e1. trad. Guzm\u00e1n, E.<\/p>\n<p>Lucrecio (2003) <em>La Naturaleza<\/em>. Editorial Gredos: Madrid. trad. Francisco Socas.<\/p>\n<p>Lucrecio (2012) <em>De la Naturaleza. Acantilado: Barcelona. trad. Valent\u00ed Fiol.<\/em><\/p>\n<p>Newton (2010) <em>Principios Matem\u00e1ticos de Filosof\u00eda Natural<\/em>. comp. Stephen Hawking<em>. <\/em>Cr\u00edtica: Barcelona, trad. Eloy Rada Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Marx, K (2010): <em>Difference Between The Democritean And Epicurean Philosophy Of Nature<\/em>. En Marx-Engels Collected Works. Electric Book. Vol. 1.<\/p>\n<p>Marx, K. (1971) <em>Diferencia de la Filosof\u00eda de la Naturaleza en Dem\u00f3crito y Epicuro<\/em>. Ayuso: Madrid.<\/p>\n<p>Marx-Engels. (1972) <em>Cartas sobre las Ciencias de la Naturaleza y las Matem\u00e1ticas<\/em>. Anagrama: Barcelona, trad. Joaqu\u00edn Jord\u00f3.<\/p>\n<p>Poratti, A.; Eggers, C et al. (1980) <em>Los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos<\/em>. (Primera reimpresi\u00f3n junio de 1986). Gredos: Madrid.<\/p>\n<p>Vernet, J. (1974) <em>Astrolog\u00eda y astronom\u00eda en el Renacimiento<\/em>. Ariel: Barcelona.<\/p>\n<p>Kant, I. (1985) <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura <\/em>(cuarta edici\u00f3n). Alfaguara: Madrid, trad. Pedro Rivas.<\/p>\n<p>Kant, I (1946) <em>Historia Natural y Teor\u00eda General del Cielo<\/em>. Lautaro: Argentina, trad. Pedro Merton.<\/p>\n<p>Piaget, J. Y Garc\u00eda, R. (1980) <em>Psicog\u00e9nesis e historia de la ciencia<\/em>. Siglo XXI: M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Piaget, J. (1982) <em>Las formas elementales de la dial\u00e9ctica. <\/em>GEDISA: Barcelona.<\/p>\n<p>Schmidt, A (1976) <em>El concepto de Naturaleza en Marx<\/em>. Siglo XXI: M\u00e9xico, trad. Julia Ferrari y Eduardo Prieto.<\/p>\n<p>Trotsky, L. (2004) <em>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/em>. Libre en pdf: Buenos Aires.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>O sea, la filosof\u00eda que en primera instancia postul\u00f3 la existencia de los \u00e1tomos como unidades b\u00e1sicas y funcionales de la materia inorg\u00e1nica. Vinculada a Leucipo, Dem\u00f3crito, Epicuro y Lucrecio. Filosof\u00eda que como veremos fue la sucesora del aristotelismo una vez que \u00e9ste cay\u00f3 en desgracia. Los fragmentos atomistas los hemos tomado de la ordenaci\u00f3n hecha seg\u00fan la editorial Gredos, en el texto <em>Los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos<\/em> III, donde hay un cap\u00edtulo entero dedicado al atomismo.<\/li>\n<li>Como indicaci\u00f3n general, las citas que aportamos las tomamos de ediciones de los textos en espa\u00f1ol mencionadas en la bibliograf\u00eda. Hemos comparado las citas de Marx y Engels con la cl\u00e1sica edici\u00f3n de <em>Collected Works<\/em>, realizada por Lawrences &amp; Wishart, particularmente el volumen 1, donde est\u00e1 la tesis doctoral de Marx, y el volumen 25, donde est\u00e1n el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> y <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza. Los subrayados son siempre del original, y la referencia exacta de todos los textos est\u00e1 en la bibliograf\u00eda.<\/em><\/li>\n<li>Respecto de esta problem\u00e1tica, as\u00ed como sobre la problem\u00e1tica espec\u00edfica de los planetas, a la que nos referiremos adelante, se recomienda leer <em>Sobre las revoluciones de los orbes celestes<\/em>, del propio Cop\u00e9rnico, cuya primera parte es bastante accesible. Ya para ver problemas m\u00e1s espec\u00edficos se puede revisar <em>La revoluci\u00f3n copernicana,<\/em> de Thomas Kuhn, y <em>Astrolog\u00eda y astronom\u00eda en el Renacimiento<\/em>, de Juan Vernet.<\/li>\n<li>Como tendremos oportunidad de hablar de Kant y de Marx y Engels en detalle, aportamos una cita de Hegel, que se\u00f1ala que \u201clo que llamamos signos esenciales son determinaciones apacibles, que cuando se expresan y se aprehenden como simples, no presentan lo que constituye su naturaleza, que es la de ser momentos que desaparecen del movimiento que se repliega en s\u00ed mismo\u201d (<em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>, p. 204). Es necesario seguir un poco la poes\u00eda a que nos acostumbra la filosof\u00eda para encontrar la unidad conceptual. Una determinaci\u00f3n apacible, simple, es aquella que nos da cualquier objeto en cualquier momento y s\u00f3lo en ese instante. El color de la p\u00e1gina en este instante, por ejemplo. En neurociencias y psicolog\u00eda, esta simpleza, se llama <em>qualia<\/em> (ver para m\u00e1s detalle Rodolfo Llin\u00e1s, <em>El cerebro y el mito del yo<\/em>). Cuando se tienen varias simplicidades, se construye un compuesto. Cada vez que a la hoja de papel sea \u201ctocada\u201d por un rayo de luz, entonces la determinaci\u00f3n apacible se hace compleja, su color cambia, torn\u00e1ndose amarillenta. Como dice Hegel, los momentos desaparecen en el movimiento. El movimiento es una transici\u00f3n temporal de momentos.<\/li>\n<li>Por lo menos hasta ahora, pues el descubrimiento de importantes textos de Epicuro en la llamada biblioteca de Herculano podr\u00eda modificar esto. No tanto por la existencia de un texto de mayor volumen, sino porque en los \u201creci\u00e9n\u201d (\u00bfqu\u00e9 son 20 a\u00f1os en la historia de la filosof\u00eda?) descubiertos textos podr\u00edan aparecer ideas que aclaren la inmensa cantidad de problemas que rodean al atomismo. En verdad, 20 siglos de cristianismo dejan su paso, y m\u00e1s a\u00fan cuando se trata de negar una filosof\u00eda que, con \u00e1tomos y vac\u00edo, ense\u00f1a que los seres humanos podemos ser libres si conocemos la naturaleza, pues la angustia ante la vida disminuye y m\u00e1s a\u00fan si negamos la existencia de dios en nuestra vida y nos comportamos de manera \u201ccr\u00edtica\u201d frente a ella. En este sentido, el atomismo es el aut\u00e9ntico \u201cperro muerto\u201d de la historia de la filosof\u00eda. referencia<\/li>\n<li>Ciertamente autores como Heisenberg sugieren que el platonismo, por su visi\u00f3n matematizante del universo podr\u00eda ocupar este lugar. Sin embargo, si asumimos que la filosof\u00eda es tal, y no una pura metodolog\u00eda cient\u00edfica, por muy compleja que sea, entonces esta idea debe ser rechazada. Como veremos adelante, Kant reivindica el atomismo y los problemas entre establecer una necesidad natural en el mundo y al mismo tiempo una libertad humana, son problemas m\u00e1s claramente identificables con el atomismo que con el platonismo, para poner un ejemplo.<\/li>\n<li>Podr\u00eda afectar ac\u00e1 el lugar que para el marxismo tiene la qu\u00edmica pues posibilita el concepto de trabajo, concepci\u00f3n com\u00fan en Marx y Engels.<\/li>\n<li>De hecho, nos sentir\u00edamos mucho m\u00e1s c\u00f3modos se\u00f1alando que en Epicuro encontramos un sistema complejo, tal como son expuestos por Rolando Garc\u00eda en el texto del mismo nombre. Ver la bibliograf\u00eda.<\/li>\n<li>Ver el cap\u00edtulo sobre los meteoros en la tesis doctoral de Marx, aunque tambi\u00e9n se puede leer la <em>Carta<\/em><em> a P\u00edtocles<\/em> de Epicuro, as\u00ed como los <em>Meteorol\u00f3gicos<\/em> de Arist\u00f3teles, para darse una idea.<\/li>\n<\/ol>\n<p>[1]0. Aunque, por supuesto, Trotsky era medio genio, por tanto es dif\u00edcil pensar que para \u00e9l una discusi\u00f3n pol\u00edtica no era una discusi\u00f3n dial\u00e9ctica. Simplemente nos apegamos a los textos, para evitar difundir ideas inadecuadas respecto de Trotsky o alg\u00fan otro.<\/p>\n<p>[1]1. De la voluminosa obra de Jean Piaget recomendamos <em>Psicog\u00e9nesis e historia de la ciencia<\/em>, un texto escrito junto con Rolando Garc\u00eda y cuya primera edici\u00f3n fue en espa\u00f1ol, por lo que es casi un texto obligatorio si se tienen intereses epistemol\u00f3gicos; tambi\u00e9n recomendamos sus <em>Estudios sobre la contradicci\u00f3n<\/em>, particularmente el cap\u00edtulo sobre lo lleno y lo vac\u00edo.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Sobre esta parte del texto de Marx no hemos hecho un gran desarrollo, pero se sugiere la lectura de la tesis doctoral respecto de la cr\u00edtica a Plutarco y la manera en que se ensalza el brutal asesinato de un pueblo entero, con cuyos restos la aristocracia romana produjo abono y obtuvo, al tiempo, unas excelentes frutas\u2026<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Entre la probabilidad y la determinaci\u00f3n \u00a0 &nbsp; \u00a0 \u00a0 \u201cEs un infortunio vivir en la necesidad, mas vivir en ella no es una necesidad. Por todas partes se hallan abiertas las sendas, numerosas, cortas y f\u00e1ciles que conducen a la libertad (\u2026). Dominar la necesidad misma est\u00e1 permitido\u201d Epicuro \u00a0 Introducci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5000,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1368,1643],"tags":[1167,1644,151],"class_list":{"0":"post-4999","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-historia-y-teoria","8":"category-revista-socialismo-o-barbarie","9":"tag-esteban-fernandez","10":"tag-revista-sob-29","11":"tag-teoria"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp; &nbsp; &nbsp; Entre la probabilidad y la determinaci\u00f3n \u00a0 &nbsp; \u00a0 \u00a0 \u201cEs un infortunio vivir en la necesidad, mas vivir en ella no es una necesidad. Por todas partes se hallan abiertas las sendas, numerosas, cortas y f\u00e1ciles que conducen a la libertad (\u2026). Dominar la necesidad misma est\u00e1 permitido\u201d Epicuro \u00a0 Introducci\u00f3n [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-05-24T16:22:06+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T13:57:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/hegel-y-marx.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"489\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"461\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"74 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico\",\"datePublished\":\"2015-05-24T16:22:06+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:57:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999\"},\"wordCount\":14885,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/05\\\/hegel-y-marx.jpg\",\"keywords\":[\"Esteban Fern\u00e1ndez\",\"Revista SoB 29\",\"Teor\u00eda\"],\"articleSection\":[\"Historia y Teor\u00eda\",\"Revista Socialismo o Barbarie\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999\",\"name\":\"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/05\\\/hegel-y-marx.jpg\",\"datePublished\":\"2015-05-24T16:22:06+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T13:57:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/05\\\/hegel-y-marx.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/05\\\/hegel-y-marx.jpg\",\"width\":489,\"height\":461},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=4999#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico - Socialismo o Barbarie","og_description":"&nbsp; &nbsp; &nbsp; Entre la probabilidad y la determinaci\u00f3n \u00a0 &nbsp; \u00a0 \u00a0 \u201cEs un infortunio vivir en la necesidad, mas vivir en ella no es una necesidad. Por todas partes se hallan abiertas las sendas, numerosas, cortas y f\u00e1ciles que conducen a la libertad (\u2026). Dominar la necesidad misma est\u00e1 permitido\u201d Epicuro \u00a0 Introducci\u00f3n [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2015-05-24T16:22:06+00:00","article_modified_time":"2019-11-20T13:57:29+00:00","og_image":[{"width":489,"height":461,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/hegel-y-marx.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"74 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico","datePublished":"2015-05-24T16:22:06+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:57:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999"},"wordCount":14885,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/hegel-y-marx.jpg","keywords":["Esteban Fern\u00e1ndez","Revista SoB 29","Teor\u00eda"],"articleSection":["Historia y Teor\u00eda","Revista Socialismo o Barbarie"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999","name":"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/hegel-y-marx.jpg","datePublished":"2015-05-24T16:22:06+00:00","dateModified":"2019-11-20T13:57:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#primaryimage","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/hegel-y-marx.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/hegel-y-marx.jpg","width":489,"height":461},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=4999#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El atomismo y el pensamiento dial\u00e9ctico"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4999"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5001,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4999\/revisions\/5001"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}