{"id":5006,"date":"2015-05-24T13:32:31","date_gmt":"2015-05-24T16:32:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=5006"},"modified":"2019-11-20T10:56:49","modified_gmt":"2019-11-20T13:56:49","slug":"la-colonia-y-la-revolucion-de-mayo-una-discusion-bicentenaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=5006","title":{"rendered":"La colonia y la Revoluci\u00f3n de Mayo: una discusi\u00f3n bicentenaria"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>Pol\u00e9mica historiogr\u00e1fica en la izquierda<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tanto en la teor\u00eda como en la pol\u00edtica, se establecen y establecieron debates que marcan un rumbo, y por esto es importante dejar claro nuestros puntos de vista para que sirvan a la lucha de los explotados y oprimidos. La Revoluci\u00f3n de Mayo es uno de esos debates.<\/p>\n<p>En Argentina y el resto de Am\u00e9rica la independencia de los pa\u00edses de la regi\u00f3n es un tema importante, y hay quienes desde muy temprano se dedicaron a sentar sus posiciones frente a otras corrientes burguesas o socialistas. El car\u00e1cter de las llamadas revoluciones es el comienzo de los pa\u00edses que hoy conocemos, y entender como fue este comienzo nos permite entender muchos de los problemas que atravesamos hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Sin duda, el tema se ha revalorizado al calor del cumplimiento de los 200 a\u00f1os de la independencia de varios pa\u00edses, entre ellos Argentina. En este caso, el gobierno se puso a la cabeza de diferentes actos que reivindicaban esa \u201cgloriosa gesta\u201d y muchos autores o pol\u00edticos derramaron r\u00edos de tinta para dejar en claro su postura. Pero ya antes de esto se ha hecho com\u00fan, en el marco de la unidad de Latinoam\u00e9rica que proponen algunos gobiernos de la regi\u00f3n, la menci\u00f3n a hechos o h\u00e9roes de estos procesos.<\/p>\n<p>En Argentina y Am\u00e9rica, el car\u00e1cter de la conquista es una discusi\u00f3n vieja. Desde el siglo XIX, autores liberales como Alberdi y Mitre ya opinaban sobre este tema. En el siglo XX esta discusi\u00f3n tom\u00f3 otra importancia al calor del surgimiento de las corrientes populistas y de la clase obrera. Mari\u00e1tegui ya intentaba dar una explicaci\u00f3n del tema ante las posiciones del APRA, al igual que Milc\u00edades Pe\u00f1a frente al peronismo tiempo despu\u00e9s. Los intelectuales del PC o ligados a su teor\u00eda, junto a los revisionistas y nacionalistas (algunos de los cuales ven\u00edan del PC, como Puiggr\u00f3s) a mediados del siglo XX escrib\u00edan sobre el car\u00e1cter feudal de la conquista y la revoluci\u00f3n capitalista, sin mencionar la cantidad de acad\u00e9micos que hasta el d\u00eda de hoy han desarrollado esta cuesti\u00f3n, como Halper\u00edn Donghi y Chiaramonte. Hoy en la izquierda el tema ha vuelto a cobrar importancia en el marco del Bicentenario y la reedici\u00f3n por parte del gobierno nacional de viejos discursos.<\/p>\n<p>Dentro de los intelectuales marxistas que se dedicaron a sentar alguna posici\u00f3n sobre este per\u00edodo podemos nombrar a Milciades Pe\u00f1a, quien dedico varios trabajos a entender el car\u00e1cter de la conquista espa\u00f1ola de Am\u00e9rica y sobre la supuesta revoluci\u00f3n social de Mayo de 1810.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las cr\u00edticas y l\u00edmites que podemos marcarle, lo primero y m\u00e1s importante que hay que destacar de Pe\u00f1a es el hecho de que en sus obras se puede ver un claro objetivo: buscar <em>un punto de vista independiente de los diferentes sectores de la burgues\u00eda<\/em>. Es lo que Tarcus llama la historia tr\u00e1gica, en el sentido de que Pe\u00f1a nunca ve esperanzas en los diferentes grupos que se enfrentaron en la historia argentina, no apoya ning\u00fan grupo burgu\u00e9s, sino que marca sus l\u00edmites de clase.<\/p>\n<p>Este intento de una historia argentina independiente tiene como base te\u00f3rica la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky, que le permite mostrar, a partir de la cortedad de intereses de los grupos burgueses, que la \u00fanica clase capaz de terminar con los males en Argentina es la clase obrera (aunque despu\u00e9s de los bocetos de <em>Historia del pueblo argentino<\/em> adoptar\u00e1 una posici\u00f3n pesimista sobre el potencial de \u00e9sta).<\/p>\n<p>Este punto es quiz\u00e1 de los m\u00e1s importantes y educativos para los que queremos entender la historia argentina y latinoamericana. Tambi\u00e9n hay que dejar en claro sus l\u00edmites y aciertos son parte de un trabajo abierto a posteriores investigaciones que no concluy\u00f3 por su temprana muerte.<\/p>\n<p>Para realizar su obra, Pe\u00f1a debi\u00f3 polemizar con las corrientes de su \u00e9poca. En primer lugar, los <em>intelectuales liberales mitristas<\/em>, que dominaban el discurso historiogr\u00e1fico del momento (y siguen manteniendo gran parte del discurso popular y escolar actual). Por el otro lado, los <em>revisionistas nacionalistas y stalinistas<\/em> que comenzaban a discutir las ideas dominantes y a ocupar los espacios de izquierda con su nuevo discurso.<\/p>\n<p>Con los primeros era f\u00e1cil discutir, ya que era una historia de h\u00e9roes y villanos, para lo cual, entre otras cosas, tuvieron que ocultar pruebas.1 As\u00ed, los personajes encastraban en la teor\u00eda patri\u00f3tica y antiespa\u00f1ola. Sus objetivos m\u00e1s chauvinistas se terminaron imponiendo en el imaginario popular como el discurso oficial.<\/p>\n<p>Pero con los segundos el problema era m\u00e1s grave. El nacionalismo popular hab\u00eda comenzado a desarrollarse durante la d\u00e9cada del 30 en toda Am\u00e9rica y generaba un nuevo discurso, con nuevas figuras e ideas. Pe\u00f1a debi\u00f3 combatir con corrientes americanistas que se apoyaban en Per\u00f3n, C\u00e1rdenas o Haya de la Torre, que ten\u00edan una pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n de clases. A medida que estas corrientes ganaban espacio en la izquierda, se generaban tensiones en todo el movimiento trotskista y de izquierda marxista para mantener la independencia de clase sin olvidarse de los problemas nacionales.<\/p>\n<p>Esta tensi\u00f3n fue resuelta de diferentes maneras por los intelectuales marxistas. Algunos olvidaron (o al menos minimizaron) la independencia de clase, creando discursos m\u00e1s parecidos a un nacionalismo de izquierda o directamente sucumbieron a estas corrientes americanistas de conciliaci\u00f3n de clases. Entre otros, el PC y los intelectuales que rompieron con \u00e9l pero de tendencia stalinista, que han hecho escuela de la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds y de una concepci\u00f3n etapista de la historia, contraria a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. En la actualidad, el PC de Argentina apoya al kirchnerismo y es parte de \u00e9l.<\/p>\n<p>Podemos agregar aqu\u00ed (lejos de la pol\u00edtica del PC) a Liborio Justo y Antonio Mella, pero \u00e9stos nunca olvidaron la importancia de la revoluci\u00f3n socialista. Otros menospreciaron los problemas nacionales y cayeron en un sectarismo de izquierda.<\/p>\n<p>Milciades Pe\u00f1a, cuya obra es de valor innegable, a veces oscil\u00f3 entre ambos polos, a veces manteniendo posiciones algo sectarias para diferenciarse de los revisionistas nacionalistas (quiz\u00e1 el error m\u00e1s frecuente) y otras acerc\u00e1ndose a concepciones nacionalistas.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica con nacionalistas y americanistas sigue siendo muy actual. Los gobiernos de Ch\u00e1vez, Correa y Morales entre otros, han hecho resurgir discursos historiogr\u00e1ficos muy similares a los de aquellos a\u00f1os. Las constantes menciones a Bol\u00edvar, los actos de Cristina Fern\u00e1ndez rememorando a Rosas o el Bicentenario, el rescate de los levantamientos ind\u00edgenas, etc., vuelven a poner sobre la mesa una serie de discusiones donde el nacionalismo toma fuerza y reedita viejas discusiones.<\/p>\n<p>Dentro de estas cuestiones se vuelve a poner en primer plano la necesidad de dar la pelea por el resurgimiento del socialismo desde una perspectiva obrera e independiente (como lo hizo Pe\u00f1a), que ponga en el centro la necesidad de organizarse para tomar en nuestras manos las herramientas que ayuden a la transformaci\u00f3n de esta sociedad en un verdadero camino socialista. Para ello es necesario <em>discutir el rol de la burgues\u00eda y el car\u00e1cter de nuestra revoluci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 fue la conquista es un tema que ha desvelado a m\u00e1s de uno. \u00bfFue capitalista? \u00bfFue feudal? Hoy, incluso, hay quienes plantean una tercera salida a este problema, marcando el car\u00e1cter precapitalista de la formaci\u00f3n social colonial. Pe\u00f1a en este punto tiene una visi\u00f3n confusa. Si bien marca correctamente que el car\u00e1cter de la conquista <em>no fue feudal<\/em>, fue un capitalismo colonial, concepto que no desarrolla pormenorizadamente, y que se refiere a una sociedad en transici\u00f3n. En lo que respecta a la \u201cRevoluci\u00f3n de Mayo\u201d, Pe\u00f1a tambi\u00e9n oscila entre negar todo tipo de revoluci\u00f3n y hablar de una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, siempre negando el car\u00e1cter de revoluci\u00f3n social.2<\/p>\n<p>En esta discusi\u00f3n lo primero que <em>tiene en cuenta es el marco mundial<\/em>, o sea el <em>desarrollo de la econom\u00eda capitalista<\/em> a nivel mundial, la expansi\u00f3n desde Europa al resto de los continentes de las relaciones capitalistas. El crecimiento o desarrollo de la econom\u00eda capitalista mundial lo podemos ver en la expansi\u00f3n del mercado y las teor\u00edas mercantilistas que fueron integrando al mundo, de a poco, en una sola unidad econ\u00f3mica. Habr\u00eda que recalcar que todo esto se desarrolla en un per\u00edodo de transici\u00f3n, lo cual complejiza las cosas, ya que los hechos o relaciones suelen ser m\u00e1s h\u00edbridas y por lo tanto confusas. Este problema es minimizado por la mayor\u00eda de las corrientes que interpretan los hechos de Mayo y las \u201crevoluciones por la independencia de Am\u00e9rica\u201d.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n en estas discusiones con una posici\u00f3n de independencia de clase es lo que nos permitir\u00e1 ir desarrollando una historia que nos permita entender los procesos e intervenir en la actualidad para ir desplegando una verdadera perspectiva socialista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La colonia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para ordenar la discusi\u00f3n trataremos los dos puntos mencionados (el car\u00e1cter de la colonia y el de la revoluci\u00f3n) por separado, para llegar a una conclusi\u00f3n de conjunto. Entender estos dos puntos nos permitir\u00e1 fundamentar una posici\u00f3n. Aclaremos que para analizar estos puntos partiremos de las ideas generales de Pe\u00f1a sobre estos procesos.<\/p>\n<p>La \u00e9poca de la colonia en Am\u00e9rica juega un papel importante a la hora de entender la actualidad de nuestro continente. Conocer el car\u00e1cter de la administraci\u00f3n establecida luego de 1492 es de suma importancia para entender las revoluciones que recorrieron los pa\u00edses en el siglo XIX. Por eso la discusi\u00f3n sobre qu\u00e9 fue la colonia ocupa un lugar central.<\/p>\n<p>La \u00e9poca colonial se caracteriz\u00f3 econ\u00f3micamente por el comercio, la explotaci\u00f3n de las minas, las artesan\u00edas, la ganader\u00eda y la agricultura. Pero estas actividades econ\u00f3micas, \u00bferan unidades capitalistas, feudales o qu\u00e9? Sin duda, las actividades ganaderas, agr\u00edcolas y mineras, junto al comercio, eran las actividades dominantes en todas las colonias (dentro del R\u00edo de la Plata deber\u00edamos sacar la miner\u00eda, ya que esta producci\u00f3n se limit\u00f3 al norte del virreinato), habr\u00eda que ver qu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n se establece dentro de estas actividades, entre ellas y el mercado mundial, etc.<\/p>\n<p>Cuando los espa\u00f1oles ocuparon la zona de la actual Argentina (fen\u00f3meno tard\u00edo, por cierto), encontraron una realidad un tanto diversa a lo encontrado en el Per\u00fa. En primer lugar no hab\u00eda metales que explotar, en segundo hab\u00eda pocos ind\u00edgenas que en general no estaban acostumbrados a la agricultura o al trabajo organizado. En esta zona, de las actividades mencionadas hab\u00eda dos que se destacaron: el comercio y, a finales del per\u00edodo colonial, la ganader\u00eda. La miner\u00eda era casi inexistente en el R\u00edo de la Plata, pero el puerto de Buenos Aires era una de las principales puertas de salida del metal del Alto Per\u00fa.<\/p>\n<p>El comercio del R\u00edo de la Plata era, en pocas palabras, una actividad relacionada al mercado mundial, en el cual se vend\u00edan varias materias primas (plata en primer lugar; cuero, sebo, tasajo hacia finales del siglo XVIII) y se compraban art\u00edculos necesarios para la vida cotidiana (en especial de procedencia inglesa y esclavos). No olvidemos que era importante el comercio ilegal o contrabando, una actividad que frente al monopolio espa\u00f1ol se volv\u00eda muy lucrativa. El comercio entre las ciudades del virreinato se realizaba en caravanas; se viajaba d\u00edas o semanas hasta llegar al mercado. Estos viajes eran realizados por \u201ctrabajadores enganchados\u201d (semi asalariados) o esclavos.<\/p>\n<p>Seguramente el comercio fue la actividad econ\u00f3mica m\u00e1s importante de todas en las colonias americanas (junto a la miner\u00eda), ya que aparte de ser una actividad muy lucrativa, era a su vez la que daba sentido al resto: la miner\u00eda y la producci\u00f3n ganadera o agr\u00edcola eran muy beneficiosas por su relaci\u00f3n con el mercado mundial donde se vend\u00edan los productos y se realizaba la ganancia.<\/p>\n<p>Los comerciantes eran uno de los grupos dominantes de la sociedad, incluso en Lima, y muchos de ellos viv\u00edan del comercio monop\u00f3lico o del contrabando. Pero el monopolio que impuso la corona espa\u00f1ola no hace que los comerciantes, que s\u00f3lo persegu\u00edan las ganancias, fueran feudales. Eran mercantilistas, con la l\u00f3gica de comprar y vender s\u00f3lo para obtener una ganancia. Esto explica el contrabando: los mismos que comerciaban legalmente bajo el monopolio se dedicaban al comercio ilegal (tanto espa\u00f1oles como americanos).<\/p>\n<p>Incluso los mismos comerciantes presionaban para que se flexibilizara el monopolio. Hubo muchas reales c\u00e9lulas que habilitaban las exportaciones de sebo, harina y otros productos a colonias no espa\u00f1olas. La primera fue en 1602, y en el per\u00edodo 1633-1655 se habilitaron otras 70 (Assadourian <em>et al.<\/em> 2012: 177). Pero discutir si el comercio de esa \u00e1poca era feudal o capitalista, en pleno auge del mercantilismo, es una discusi\u00f3n de locos o so\u00f1adores.<\/p>\n<p>La miner\u00eda era la m\u00e1s relacionada al mercado mundial mediante el comercio, pero como dijimos se limit\u00f3 al Alto Per\u00fa. De Am\u00e9rica, en especial desde el Alto Per\u00fa y M\u00e9xico, part\u00edan grandes cantidades de metales preciosos hacia Europa. Pero adem\u00e1s la miner\u00eda hacia que la agricultura en esta zona apuntara m\u00e1s al mercado interno, a las grandes ciudades mineras como Potos\u00ed, que demandaban en especial alimentos y artesan\u00edas. Exist\u00edan las exportaciones agrarias, pero eran escasas.<\/p>\n<p>La ganader\u00eda era la otra actividad que marcaba el pulso de los territorios del virreinato hacia el siglo XVIII. En un comienzo ligada al comercio con las minas del alto Per\u00fa, mulas y cuero para sacos sal\u00edan desde estas tierras rumbo al norte. M\u00e1s tarde, la exportaci\u00f3n de cuero ligar\u00e1 esta actividad al mercado mundial casi exclusivamente, sobre todo despu\u00e9s de 1810. Pero, \u00bfc\u00f3mo era esta actividad econ\u00f3mica? \u00bfQu\u00e9 relaciones establec\u00eda y bajo qu\u00e9 reglas se desarrollaba?<\/p>\n<p>En sus comienzos, gracias a las necesidades del mercado, la producci\u00f3n de cuero se daba de forma bastante natural. El ganado cimarr\u00f3n, descendiente de las primeras vacas tra\u00eddas desde Asunci\u00f3n, Lima y Chile, se desarroll\u00f3 en toda la zona del litoral y Buenos Aires debido a su clima y sus condiciones geogr\u00e1ficas. Este tipo de ganado salvaje era aprovechado por los primeros \u201cestancieros\u201d o comerciantes dedicados a vender cueros.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 las comillas en estancieros? El sistema de vaquer\u00edas, por el cual se explotaba el ganado cimarr\u00f3n, consist\u00eda en pedir un permiso a las autoridades coloniales, contratar un grupo de gauchos o esclavos y salir a cazar este ganado por la Pampa. Esto de feudal ten\u00eda poco; se aproximaba m\u00e1s a una actividad capitalista o precapitalista en el sentido de que el objetivo era la ganancia por medio de la venta del cuero, y las relaciones eran la contrataci\u00f3n de mano de obra o esclavos. Nada lleva a pensar en relaciones feudales en una actividad donde la mano de obra es contratada por un salario (en moneda y en especie). S\u00f3lo el hecho de que se necesite un permiso de las autoridades coloniales, en tanto representante de la corona, se puede asimilar a un atisbo de feudalismo, porque podr\u00edamos decir que se pide permiso a un se\u00f1or para explotar ganado que le pertenece por estar en sus tierras. Pero, \u00bfdefine esto el car\u00e1cter de la actividad? No, es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n legislativa, y por lo tanto una relaci\u00f3n menor que no define la actividad misma.<\/p>\n<p>Pero esta actividad sufri\u00f3 cambios al comenzar el siglo XVIII, producto de la escasez y luego desaparici\u00f3n del ganado cimarr\u00f3n. Ya a fines del siglo XVII las vaquer\u00edas deb\u00edan recorrer grandes distancias y no tra\u00edan consigo los grandes botines de anta\u00f1o. \u201cA fines del siglo XVII era necesario trasladarse a unas 60 o 70 leguas (290 o 340 kil\u00f3metros) de Buenos Aires para encontrar al ganado cimarr\u00f3n, y a principios del siglo XVIII desaparece por completo\u201d. Lo mismo vale, seg\u00fan Beato, para el resto del litoral y la Banda Oriental (\u00eddem: 173).<\/p>\n<p>Es a partir de este problema que <em>surge<\/em> <em>un establecimiento de car\u00e1cter capitalista o precapitalista, pero nunca feudal, la estancia<\/em> (aunque su desarrollo completo es posterior a 1810). Como el ganado cimarr\u00f3n empieza a escasear, los \u201cestancieros\u201d decidieron comenzar la cr\u00eda de ganado (todav\u00eda de forma primitiva). La \u201cestancia\u201d, para la cr\u00eda todav\u00eda natural de distintos tipos de ganado, pasa a ser la que marca el pulso de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Dentro de estos establecimientos predomina el trabajo asalariado y esclavo, aunque podr\u00edamos decir que era una mezcla de salario en moneda y en especie. Halper\u00edn Donghi reconoce la importancia del primero, por ejemplo, y Romano cree que el segundo estaba m\u00e1s desarrollado, pero lejos estamos de los siervos feudales, o de relaciones parecidas al feudalismo (Halper\u00edn Donghi 2011: 41 ss., y Romano 2004). Pero cuando decimos que esta actividad es capitalista, no opinamos que estos establecimientos funcionaran tal como lo hacia la industria europea de ese momento. Primero, no hab\u00eda salario en dinero o jornadas de trabajo al estilo capitalista; s\u00f3lo mezcla de salarios en moneda, especie y algunos derechos de aprovechamiento de recursos naturales. En segundo lugar, la mano de obra necesaria todav\u00eda era poca. En tercer lugar, la falta de dinero o moneda circulante imped\u00eda el pleno desarrollo de las relaciones capitalistas. La falta de mano de obra y de monedas para los salarios, en una zona de \u201cfrontera\u201d como el R\u00edo de la Plata, oblig\u00f3 al desarrollo de una mano de obra semi libre (atada por deudas principalmente), ya que las medidas coactivas no funcionaban, como hombres libres ten\u00edan movilidad espacial y buscar\u00edan mejores condiciones en otros lugares.<\/p>\n<p>El mismo Chiaramonte dice sobre los \u201cestancieros\u201d de fines del siglo XVIII: \u201cEl terrateniente rioplatense, por lo menos en el litoral, se acercaba mucho m\u00e1s a la naturaleza del burgu\u00e9s que a la del se\u00f1or feudal\u201d (Assadourian <em>et al<\/em> 2012: 341). El estanciero manejaba su estancia con criterios netamente capitalistas, con relaciones que como mucho podemos llamarlas precapitalistas. Nada deja ver que este personaje sea feudal, y era uno de los dos sectores que dominaban la sociedad. La burgues\u00eda ganadera se desarrolla despu\u00e9s de 1820, pero en estos a\u00f1os se encuentran los comienzos.<\/p>\n<p>Las artesan\u00edas se especializaban en el mercado interno, complementando lo tra\u00eddo desde Europa, y no eran de gran calidad. Su importancia deca\u00eda a medida que penetraban las mercanc\u00edas europeas, lo cual ubica a los artesanos contra el libre comercio. Algunas actividades pod\u00edan asimilarse a una protoindustria, por el pago de salarios y la cantidad de trabajadores requeridos, como las curtiembres, astilleros, tipogr\u00e1ficas (Romano 2004: 244). Pero era un sector m\u00ednimo, y con poco futuro.<\/p>\n<p>Estas actividades no determinan que esta estructura econ\u00f3mica pueda ser decretada como feudal o capitalista, pero lo que hay que recalcar es la extrema conexi\u00f3n de la econom\u00eda de la \u00e9poca colonial con el mercado mundial, indiscutiblemente capitalista. El oro y la plata eran destinadas a Espa\u00f1a para la compra de mercader\u00eda extranjera o local; el cuero, sebo y dem\u00e1s productos ganaderos eran exportados, y el comercio, adem\u00e1s de llevar estos productos a Europa, tra\u00eda mercader\u00eda europea para vender en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n con el mercado mundial no es a\u00fan determinante, pero perderla de vista es un grave problema. El objetivo de la producci\u00f3n americana era obtener ganancias en el mercado mundial, aportando al crecimiento del capitalismo a nivel mundial y a la acumulaci\u00f3n capitalista local. Y la producci\u00f3n interna estaba dedicada a alimentar las actividades de exportaci\u00f3n. El mercado mundial capitalista influy\u00f3 en los objetivos y la conciencia de los productores americanos, y esto no es menor, aunque no sea decisivo para definir la estructura econ\u00f3mica del virreinato.<\/p>\n<p>En cuanto a la mano de obra, sin duda, cuando se discute el car\u00e1cter social de la colonia, la encomienda y la mita son uno de los principales rasgos tomados para demostrar la existencia de feudalismo en el actual territorio argentino.<\/p>\n<p>La encomienda fue la fuente principal de mano de obra al comienzo de la conquista; en nuestro territorio fue m\u00e1s importante en el noroeste, donde hab\u00eda una poblaci\u00f3n ind\u00edgena importante y acostumbrada al trabajo agr\u00edcola organizado, pero lo fue mucho menos en la zona del litoral y Buenos Aires, donde hab\u00eda poca poblaci\u00f3n ind\u00edgena y mucho m\u00e1s dif\u00edcil de controlar.<\/p>\n<p>Se caracterizaba por que los espa\u00f1oles \u201crecib\u00edan\u201d un grupo de ind\u00edgenas para extraer de ellos el trabajo, o \u201crecib\u00edan\u201d el fruto de su trabajo, a cambio de la acci\u00f3n evangelizadora de los conquistadores; con el correr del tiempo se agreg\u00f3 el pago de un salario a los indios. A primera vista, nos recuerda el trato dado por los se\u00f1ores feudales a los siervos. Los ind\u00edgenas eran obligados a trabajar para un amo espa\u00f1ol, mientras conservaban tierras para su supervivencia; podr\u00edamos decir que es similar a los siervos europeos.<\/p>\n<p>Esto es lo que dicen las leyes, pero la realidad tom\u00f3 un rumbo diferente. Los conquistadores quisieron reproducir el sistema feudal existente en Europa a pesar de que el rey buscaba limitar el poder de \u00e9stos, pero la transposici\u00f3n arroj\u00f3 cambios en aquellos intentos que dieron por resultado otra cosa. Las relaciones sociales se comportaron de manera sustancialmente diferente debido a la nueva situaci\u00f3n encontrada en Am\u00e9rica, por lo que el feudalismo no prendi\u00f3 en Am\u00e9rica como lo hace una planta trasplantada. La situaci\u00f3n no era la misma que en Europa, en Am\u00e9rica se encontraron con una poblaci\u00f3n originaria que fue conquistada y puesta bajo control de los espa\u00f1oles. Esta poblaci\u00f3n conquistada no exist\u00eda en Espa\u00f1a o Francia en los mismos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLa encomienda representa una modalidad de servicios de tipo feudal, pero al transformarse el encomendero en hombre de empresa revierte el signo\u2026\u201d (Miranda 1965). Lo mismo opina Vitale, al mencionar que la encomienda era m\u00e1s un negocio que un feudo, en el caso chileno (Vitale 1993). Eso fue lo que pas\u00f3 con el intento de trasladar estructuras feudales a Am\u00e9rica: los objetivos mercantiles de la colonizaci\u00f3n pesaron m\u00e1s y transformaron la esencia de estas estructuras.<\/p>\n<p>En primer lugar, el encomendero lucr\u00f3 con el trabajo ind\u00edgena, y prefiri\u00f3 utilizar sus derechos para obtener ganancias aprovechando las ventajas del mercado. Lo obtenido de la explotaci\u00f3n era comercializado en el mercado interno, en las grandes ciudades mineras o incluso exportado a Europa, tal como lo hace cualquier capitalista. Otros optaron por utilizar a los ind\u00edgenas de sus encomiendas como si fueran esclavos, en el sentido de que prefirieron alquilar o vender a sus encomendados a otros espa\u00f1oles para que realicen otras tareas. Los casos de indios encomendados alquilados en Mendoza para trabajar en Chile son comunes: \u201cQued\u00f3 as\u00ed expuesto, en toda su desnudez, el car\u00e1cter de renta que tuvo la encomienda hispano-colonial\u201d (Fradkin y Garavaglia 2009: 36). Ninguna de las dos actitudes se relaciona con el feudalismo, est\u00e1n m\u00e1s emparentadas con el mercantilismo, que ti\u00f1\u00f3 la conquista.<\/p>\n<p>Assadourian, por ejemplo, hablando de los encomenderos, hace referencias a su \u201cesp\u00edritu de ganancias\u201d, los llama \u201cse\u00f1ores en potencia\u201d o habla de su \u201cactitud se\u00f1orial\u201d, pero nunca los declara se\u00f1ores al estilo europeo, Intentan ser se\u00f1ores en formas y actitudes, pero sabemos que eso no determina que lo sean (Assadourian <em>et al.<\/em> 2012: 81-84). Los objetivos comerciales comenzaron a desviar los objetivos feudales, lo cual no es raro porque eso mismo pasaba en Europa para fines del siglo XVII.<\/p>\n<p>Dentro de la encomienda podemos ver que se utiliza sin ning\u00fan problema el pago en met\u00e1lico de salarios, ya sea para los ind\u00edgenas alquilados o para los que permanecen bajo el dominio del encomendero original. Incluso eran comunes los trabajos fuera de la encomienda para complementar los ingresos, en especial cuando se obliga por ley el pago en met\u00e1lico de las prestaciones en vez de su pago con trabajo. \u201cLanzada al mercado una masa de trabajadores <em>potencialmente libres<\/em> cuyos servicios pod\u00edan ser arrendados por los productores y comerciantes espa\u00f1oles cada vez que sus intereses empresarios requer\u00edan su empleo (\u2026) fue introducida la noci\u00f3n de salario como natural remuneraci\u00f3n de la fuerza de trabajo ind\u00edgena\u201d (\u00eddem: 89, la cursiva es nuestra).<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas, encomendados o no, establec\u00edan contratos de trabajo (aunque no podamos equipararlos completamente a los contratos de trabajo del capitalismo) que establec\u00edan salarios muy bajos (cf. Assadourian <em>et al.<\/em> 2012: 212-13 y 233, y Fradkin y Garavaglia 2009: 49). Estos contratos y el pago en el marco de la encomienda prefiguran un mercado capitalista de mano de obra, ya que todav\u00eda no podemos hablar de un asalariado libre que participa dentro del sistema ofreciendo su fuerza de trabajo. Todav\u00eda muchos ind\u00edgenas se ve\u00edan inmersos en obligaciones de las encomiendas y eran usados por los encomenderos (aunque fuera para alquilarlos).<\/p>\n<p>En 1601, las Ordenanzas de Alfaro prohib\u00edan la venta de los ind\u00edgenas encomendados, lo cual demuestra otra pr\u00e1ctica que poco ten\u00eda que ver el feudalismo. Otras leyes de la \u00e9poca especifican que los \u201csalarios\u201d deb\u00edan pagarse en met\u00e1lico y no en especie, mostrando el car\u00e1cter extendido de esta relaci\u00f3n capitalista. Tambi\u00e9n hab\u00eda ordenanzas que limitaban las relaciones entre los encomenderos y los encomendados, ya que muchos eran tratados casi como esclavos dom\u00e9sticos y de hecho los conflictos contra los indios prove\u00edan esclavos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y sobre la existencia de feudalismo para la \u00e9poca de las revoluciones del 1800, hay que aclarar que la encomienda empieza a ser suprimida por la misma corona espa\u00f1ola a partir de 1720, sin mencionar que la ca\u00edda de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena hac\u00eda menos importante la encomienda (Romano 2004: 170). Mostrando el car\u00e1cter de transici\u00f3n de la \u00e9poca, es la misma corona feudal la que elimina lo que algunos consideran la mano de obra feudal.<\/p>\n<p>Otro sistema importante de mano de obra, aunque su peso es importante s\u00f3lo en el norte de nuestro territorio, y emparentado con la encomienda, es la mita, que no es igual a la existente en el imperio inca antes de la llegada de los conquistadores. La mita desarrollada por los espa\u00f1oles, en especial la ordenada por el virrey Toledo, establec\u00eda el trabajo obligatorio de todos los abor\u00edgenes de determinada edad en tareas organizadas por el Estado o privados (en especial en las minas) durante un tiempo determinado y a cambio de un salario.<\/p>\n<p>A primera vista podemos decir que esta mita estaba te\u00f1ida de esp\u00edritu feudal, pero no dej\u00f3 de ser s\u00f3lo eso, otro intento de copiar relaciones feudales que nunca llegaron a cristalizar. El trabajo en la mita establec\u00eda tambi\u00e9n el pago de un salario a cambio de su trabajo, un trabajo obligatorio, pero remunerado bajo leyes capitalistas. Sus objetivos eran comerciales y muchas veces los ind\u00edgenas eran tratados de forma m\u00e1s parecida a un esclavo que a un siervo.<\/p>\n<p>Para cerrar, y volviendo al plano legal, los indios nunca fueron considerados por la Corona espa\u00f1ola como siervos, eran indios libres vasallos directos de la corona.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estas formas, la esclavitud ocup\u00f3 un lugar importante ante la falta de ind\u00edgenas encomendados en el R\u00edo de la Plata. Ellos se encargaban del trabajo dom\u00e9stico y de trabajos rurales que requer\u00edan gran esfuerzo. Fue m\u00e1s importante en el norte del virreinato del R\u00edo de la Plata, en la zona de Buenos Aires la presencia de esclavos era menor.<\/p>\n<p>El conchabo fue otra forma de moldear esta sociedad. La burocracia virreinal (el feudalismo, para algunos) promulg\u00f3 varias leyes que obligaban a todos los habitantes \u201cvagos y mal entretenidos\u201d a trabajar en las estancias o chacras. As\u00ed, la burocracia \u201cfeudal\u201d buscaba crear mano de obra capitalista o precapitalista, \u00bfC\u00f3mo se explica esto si no reconocemos una sociedad en transici\u00f3n precapitalista? Estas medidas eran para todas las castas, mostrando la poca importancia del sistema de castas luego del 1700. Agreguemos, como dijimos antes, que por la gran cantidad de tierras, la cercan\u00eda de la frontera y otras opciones, las medidas coactivas tuvieron poca eficacia.<\/p>\n<p>La propiedad de la tierra es otro de los puntos que nos pueden ayudar a definir el car\u00e1cter de la formaci\u00f3n colonial. Al llegar a estos pagos, la tierra abundaba, pero ante la falta de mano de obra para trabajarla, no fue tan valorada. La merced (tierras dadas a los conquistadores por sus servicios por el rey) existi\u00f3 en Espa\u00f1a y Am\u00e9rica, pero en este continente no implicaba derechos adicionales sobre quienes trabajan en ella. A partir de 1591, ante diversas dificultades econ\u00f3micas y de control sobre la tierra, la corona comienza a cobrar \u201calquileres\u201d (Romano 2004: 86). Las dificultades para controlar el acceso a la tierra en un \u201cnuevo mundo\u201d lleno de oportunidades hicieron que entre las formas de tenencia de la tierra tuvieran un desarrollo importante las ocupaciones de tierra, que a mediados de la colonia lleg\u00f3 a ser m\u00e1s importante que la merced. A tal punto que la misma corona termin\u00f3 por venderlas a sus tenedores, creando (en grado muy poco significativo) un conjunto de propietarios individuales. O sea que predomina la propiedad privada y la merced sin derechos m\u00e1s que alg\u00fan tipo de propiedad feudal.<\/p>\n<p>En cuanto hablamos de la sociedad, si hubiera feudalismo, esperar\u00edamos ver se\u00f1ores feudales con t\u00edtulos de nobleza y siervos, pero no encontramos nada de eso. Lo otro que esperar\u00edamos ver ser\u00eda una sociedad de castas que encubran la divisi\u00f3n de clases, pero esto era secundario.<\/p>\n<p>Todos los autores serios y expertos en el tema concuerdan que los que dominaban la sociedad eran los comerciantes y los estancieros, m\u00e1s all\u00e1 de ser espa\u00f1oles o americanos, porque la divisi\u00f3n derivaba de las relaciones de propiedad, como en una sociedad capitalista. El sistema de castas fue importante hasta el desarrollo completo de las relaciones mercantiles, momento en el cual las relaciones de casta pasan a segundo plano en la sociedad. S\u00f3lo en el Estado siguieron predominando, en el sentido de que los americanos no ten\u00edan los mismos derechos que los espa\u00f1oles para ocupar cargos. Las relaciones mercantiles borraban en la sociedad cualquier diferencia entre espa\u00f1oles y americanos, aunque s\u00f3lo para los \u201cblancos\u201d.<\/p>\n<p>Durante el siglo XVIII las elites urbanas se fueron renovando: los antiguos fundadores y encomenderos dieron paso a los comerciantes, los nuevos depositarios de la riqueza y el status social. Los comerciantes, para la \u00e9poca de las revoluciones del siglo XIX, eran sin duda la elite de la sociedad. Quiz\u00e1 esto se debi\u00f3 a las reformas borb\u00f3nicas, ya que esta nueva elite se volvi\u00f3 intermediaria en los circuitos comerciales.<\/p>\n<p>Las transformaciones ocurridas impidieron que en Am\u00e9rica, o por lo menos en la zona del R\u00edo de la Plata y actuales territorios argentinos, cristalizara un sistema feudal como el que hab\u00eda en Europa. A pesar de los intentos de crear un sistema de este tipo, los objetivos mercantiles predominaron y r\u00e1pidamente se cambiaron los se\u00f1or\u00edos por el comercio o la producci\u00f3n para \u00e9l. Hasta importantes historiadores como Romano deben reconocer, aun diciendo que hay feudalismo, que \u00e9ste estaba en completa decadencia y la \u201ceconom\u00eda monetaria\u201d estaba transformando el supuesto r\u00e9gimen feudal (Romano 1978).<\/p>\n<p>En una sociedad dominada por las relaciones mercantiles, en la cual la principal divisi\u00f3n eran las relaciones de propiedad y riqueza, en la cual las actividades econ\u00f3micas dominantes eran el comercio y las estancias, en la cual las formas de reclutamiento de mano de obra predominantes eran el salarios (aunque mitad en moneda, mitad en especie y algunos derechos) y los esclavos, no se puede hablar de relaciones feudales ni de feudalismo de alg\u00fan tipo.<\/p>\n<p>Marx ya examinaba este tema y dec\u00eda que las colonias no son capitalistas porque producen para el autoconsumo, en referencia a Australia y los futuros Estados Unidos. La Am\u00e9rica espa\u00f1ola no ten\u00eda este objetivo, sino todo lo contrario: su producci\u00f3n era preferentemente para exportar. En la misma t\u00f3nica, <em>Marx tambi\u00e9n dice que es capitalismo formal<\/em>, ya que las colonias espa\u00f1oles producen para el mercado internacional con mano de obra esclava o semi esclava y \u00e9sta era dominada por terratenientes (Marx 1956: 468-469).<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la discusi\u00f3n sea si hab\u00eda un capitalismo tal cual lo conocemos hoy o un sistema precapitalista en plena acumulaci\u00f3n capitalista. Pero nunca la discusi\u00f3n puede ser que hab\u00eda feudalismo en las tierras rioplatenses. En nuestro caso, creemos que lo que se desarrollo en el R\u00edo de la Plata era un sistema y una sociedad precapitalista en transici\u00f3n, en un per\u00edodo de acumulaci\u00f3n capitalista mundial.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n conquistada nos da un sustrato diferente al europeo. Los intentos de reproducir el feudalismo no tuvieron \u00e9xito; en cambio, la presi\u00f3n del mercantilismo ti\u00f1\u00f3 las relaciones del Virreinato del R\u00edo de la Plata, y la necesidad de mano de obra llev\u00f3 al desarrollo de la esclavitud (en especial en las zonas donde no se pudo controlar la mano de obra ind\u00edgena como el virreinato). Esto dio forma a relaciones precapitalistas, pero no feudales.<\/p>\n<p>En consonancia con Henryk Grossmann, el mercado mundial era la \u00fanica realidad: desde el comienzo los pa\u00edses \u201cricos\u201d o desarrollados viven de los \u201cpobres\u201d o no desarrollados, el comercio internacional se estructur\u00f3 para aportar al crecimiento capitalista europeo. \u00c9se fue el objetivo de todas las relaciones en Am\u00e9rica: el comercio mundial.<\/p>\n<p>El hecho de que era una sociedad en transici\u00f3n es importante. No s\u00f3lo Am\u00e9rica estaba en transici\u00f3n al capitalismo; Europa y el mundo lo estaban. \u00bfPor qu\u00e9 no iba a estarlo Am\u00e9rica? Las relaciones de producci\u00f3n, sociales, la econom\u00eda en su conjunto estaban atravesadas por el per\u00edodo de acumulaci\u00f3n originaria y el desarrollo de las relaciones mercantiles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> La revoluci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de Mayo en el R\u00edo de la Plata la podemos enmarcar en el ciclo de revoluciones de Am\u00e9rica Latina (M\u00e9xico, Caracas, Quito, etc.). Pero dif\u00edcilmente se pueda insertar este hecho en el ciclo m\u00e1s general de las revoluciones burguesas que ocurrieron en Europa y Estados Unidos pocos a\u00f1os antes, m\u00e1s all\u00e1 de las influencias que puedan haber ejercido en nuestra revoluci\u00f3n. Es verdad que Marx consideraba que para estos a\u00f1os todav\u00eda la burgues\u00eda era revolucionaria, y en esto coincidimos, pero s\u00f3lo valdr\u00eda para los lugares donde la burgues\u00eda y la clase obrera ten\u00edan alg\u00fan desarrollo real (aunque sea en un estadio artesanal), y como vimos en el virreinato casi no exist\u00eda clase obrera y la burgues\u00eda se circunscrib\u00eda al comercio y una muy incipiente burgues\u00eda rural.<\/p>\n<p>Algunas corrientes historiogr\u00e1ficas ven en los hechos de Mayo una revoluci\u00f3n burguesa o social, o en su defecto una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, una revoluci\u00f3n que transform\u00f3 estos territorios en todas sus estructuras e insert\u00f3 a las provincias de la futura Argentina a la sociedad moderna burguesa. Como ejemplo de una revoluci\u00f3n social que cambi\u00f3 radicalmente toda la estructura de un pa\u00eds podemos nombrar la de Hait\u00ed, ocurrida m\u00e1s de una d\u00e9cada antes de 1810, donde los esclavos se liberaron, aterrorizaron a los terratenientes y pelearon contra las principales potencias de la \u00e9poca. \u00bfPas\u00f3 esto mismo en el R\u00edo de la Plata?<\/p>\n<p>El punto de partida de la revoluci\u00f3n son, sin duda, las invasiones inglesas (1806-1807): el intento de una potencia de tomar la capital del virreinato llev\u00f3 a la creaci\u00f3n de las milicias y a la vez llevaron a una mayor tensi\u00f3n los intereses de los comerciantes exportadores\/importadores. Tambi\u00e9n conllev\u00f3 la destituci\u00f3n de un virrey y el nombramiento de otro por el cabildo (por primera y \u00fanica vez). Adem\u00e1s, la formaci\u00f3n de milicias dio la oportunidad a los criollos de armarse. De paso, diremos que la resistencia la encabez\u00f3 Santiago de Liniers, un franc\u00e9s que detestaba la revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>A esto hay que sumarle los precedentes de los alzamientos de Tupac Amaru y Tupac Catari, que mostraron la debilidad del \u201cgran imperio espa\u00f1ol\u201d, as\u00ed como los levantamientos en el Alto Per\u00fa de 1809. Otro hecho importante es la influencia de la ca\u00edda de la corona espa\u00f1ola por el ataque franc\u00e9s y la consiguiente revoluci\u00f3n espa\u00f1ola de 1808 para resistir la invasi\u00f3n napole\u00f3nica. Los continuos problemas entre las potencias, las constantes guerras, llevaron al desgaste econ\u00f3mico del imperio espa\u00f1ol, tal como describe Horowicz en <em>El pa\u00eds que estall\u00f3. Antecedentes para una historia argentina<\/em>.<\/p>\n<p>A\u00f1os antes, la creaci\u00f3n del Virreinato del R\u00edo de La Plata cambi\u00f3 los circuitos mercantiles e hizo de la regi\u00f3n una de las principales en materia de comercio, y dio comienzo al crecimiento de la ciudad de Buenos Aires (que paso de aldea a ciudad). Gran parte de los cambios se debieron a las reformas borb\u00f3nicas, que favorecieron en mayor medida a los espa\u00f1oles. La creaci\u00f3n de una burocracia propia gener\u00f3 tensiones sociales entre los comerciantes locales y Lima, por un lado, y por el otro, entre los comerciantes, \u201cganaderos\u201d y profesionales con los bur\u00f3cratas nombrados desde Espa\u00f1a y defensores de los intereses de la corona.<\/p>\n<p>Todas estas tensiones terminaron de estallar en la conocida \u201csemana de Mayo\u201d (aunque el sistema estaba herido de muerte luego de la primera invasi\u00f3n inglesa, desde la creaci\u00f3n de las milicias porte\u00f1as y el reemplazo del virrey por el cabildo), donde un sector de la elite porte\u00f1a, con apoyo de una movilizaci\u00f3n controlada desde arriba, con las milicias, logr\u00f3 derrocar a los representantes de la corona para nombrar los suyos. Lo que se busc\u00f3 fue desplazar a la burocracia en nombre de los intereses de los comerciantes y \u201cganaderos\u201d librecambistas, pero los cambios s\u00f3lo ocurrieron en el gobierno, en la estructura pol\u00edtica; lo dem\u00e1s queda casi intacto. La ra\u00edz de todo sigui\u00f3 como antes de la colonia en las nuevas Provincias del Sur, ahora con la burgues\u00eda a cargo del Estado.<\/p>\n<p>En nuestra opini\u00f3n, <em>la burgues\u00eda mercantil necesitaba s\u00f3lo controlar el Estado<\/em>, lo que le daba completo acceso al control del sistema de finanzas y al mercado mundial. El primer round lleg\u00f3 luego de la primera invasi\u00f3n, cuando el cabildo de Buenos Aires (controlado por los comerciantes portuarios) reemplaz\u00f3 al virrey por Liniers, h\u00e9roe de la reconquista, hecho nunca antes registrado en las colonias espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>\u00bfPero fue esto una revoluci\u00f3n social? Para que esto ocurriera deb\u00eda haber un cambio profundo en las estructuras econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas. Fradkin y Garavaglia reconocen que \u201clos meses siguientes al triunfo de Suipacha constituyeron en el Alto Per\u00fa la fase m\u00e1s radical de la revoluci\u00f3n iniciada en Buenos Aires\u201d (Fradkin y Garavaglia: 229). Recordemos que varios meses despu\u00e9s de esta batalla, Castelli hace su ceremonia el 25 de mayo de 1811 y declara el fin de la servidumbre. Pero esto se circunscribi\u00f3 al Alto Per\u00fa, donde la mita y la encomienda ten\u00edan mucho peso, y el hecho de que se limite a las provincias del norte puede ser interpretado como una maniobra militar: levantar la retaguardia del enemigo, cosa que tambi\u00e9n hicieron los espa\u00f1oles, y buscar aliados. Esta medida, de paso, tuvo el efecto contrario: la elite local sigui\u00f3 el camino de otras revoluciones como la de M\u00e9xico (cuya elite ya hab\u00eda dado muestras de no estar por un cambio muy radical en los levantamientos de 1809): se inclinaron por el <em>statu quo<\/em> y la reacci\u00f3n. En el mismo sentido, Halper\u00edn Donghi dice que en Salta \u201c<em>la revoluci\u00f3n contra el rey <\/em>adquiere car\u00e1cter de lucha social\u201d m\u00e1s que en ning\u00fan otro lado (Halper\u00edn Donghi 2002: 20). Siguiendo esto, el mismo autor piensa que s\u00f3lo se busc\u00f3 la revoluci\u00f3n social en el norte del virreinato; en el resto se busc\u00f3 mantener el <em>statu quo<\/em> con algunos cambios pol\u00edticos. El epicentro de la gran revoluci\u00f3n de Mayo qued\u00f3 ajeno a cualquier lucha social. Ya hab\u00edamos visto que esta \u201crevoluci\u00f3n\u201d no termin\u00f3 con ning\u00fan feudalismo, ya que este sistema no exist\u00eda en el R\u00edo de la Plata para esos a\u00f1os, de modo que el cambio radical en la estructura no existi\u00f3. <em>No podemos hablar de revoluci\u00f3n social<\/em>.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bffue una <em>revoluci\u00f3n<\/em> <em>democr\u00e1tica<\/em>? \u00bfCambi\u00f3 la estructura pol\u00edtica de la regi\u00f3n? Un cambio obvio es el hecho de que la burocracia virreinal fue despojada de todo poder sobre el Estado; el rey de Espa\u00f1a perdi\u00f3 el control de hecho sobre el Estado del antiguo virreinato, lo hayan querido o no los revolucionarios porte\u00f1os.<\/p>\n<p>El objetivo de transformar la sociedad o de la independencia s\u00f3lo existi\u00f3 en algunas personas, porque no era el principal objetivo, que como hemos dicho era controlar el Estado. Di Meglio, autor de moda del revisionismo nacional y popular, nos dice que \u201cel primer objetivo de los revolucionarios de 1810 fue el autogobierno, en principio dentro de la monarqu\u00eda\u201d; como se ve, este punto est\u00e1 claro hasta para quienes buscan una revoluci\u00f3n para esta naci\u00f3n (Di Meglio 2010). Como los cambios ocurridos en la zona los encabez\u00f3 la burgues\u00eda mercantil, mostrando este claro objetivo, subi\u00f3 todos los impuestos menos el de la importaci\u00f3n (Assadourian y Palomeque 2010: 68). Para esto quer\u00edan y necesitaban el Estado.<\/p>\n<p>Pero si hablamos de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, es necesario dejar claro que estos mismos revolucionarios que peleaban por la libertad y el pueblo se encargaron de separar la provincia de Paraguay mediante imposiciones econ\u00f3micas como los impuestos y las continuas agresiones pol\u00edticas, como la no invitaci\u00f3n a la asamblea del a\u00f1o XIII. Tambi\u00e9n se encargaron de separar a la Banda Oriental: Alvear le ofreci\u00f3 a Artigas la independencia y luego el Directorio apoy\u00f3 la invasi\u00f3n portuguesa a ese territorio. La independencia era s\u00f3lo para los territorios controlados por la burgues\u00eda mercantil. La integridad del territorio poco importaba para estos revolucionarios que supuestamente buscaban imitar la revoluci\u00f3n francesa (cuya pol\u00edtica fue totalmente opuesta).<\/p>\n<p>Los ejes democr\u00e1ticos son dif\u00edciles de demostrar. No hubo una democracia burguesa m\u00e1s o menos consolidada y real hasta pasado los a\u00f1os 1860. Hubo algunos intentos, pero circunscriptos a Buenos Aires y limitados en el tiempo, la mayor\u00eda de las veces muy controlados y limitados a determinados sectores.<\/p>\n<p>Para que haya democracia debe haber gente dispuesta a luchar por ella y ejercerla, y <em>la revoluci\u00f3n no se caracteriz\u00f3 por que las masas hayan salido a las calles y tomado las armas, con excepci\u00f3n de las milicias<\/em>, que fueron las muchedumbres controladas, aunque cabe reconocer que dentro de ellas hab\u00eda una cierta democracia. Adem\u00e1s, a los pocos a\u00f1os de la revoluci\u00f3n se busc\u00f3 su transformaci\u00f3n en ej\u00e9rcito de l\u00ednea (quien estuvo a la cabeza de esta tarea fue Belgrano), terminando con cualquier embri\u00f3n de \u201cdemocracia popular\u201d. Tambi\u00e9n hay que decir que las milicias las controlaba Saavedra, el l\u00edder del ala conservadora de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Varios autores dicen que la revoluci\u00f3n moviliz\u00f3 a las masas y que \u00e9stas participaban activamente. Si miramos las juntas que se formaron luego de la revoluci\u00f3n de Mayo de 1810, la participaci\u00f3n dista mucho de ser masiva o popular. Horowicz reconoce la <em>escasa participaci\u00f3n <\/em>del \u201cpueblo\u201d incluso el 25 de mayo, y que se limit\u00f3 a las muy controladas milicias (Horowicz 2004: 157 y 142n). En lugares como Tucum\u00e1n, La Rioja, Corrientes o Tarija hubo pocos participantes en las elecciones; en Mendoza y San Juan la votaci\u00f3n fue secreta (incluso en Mendoza hubo ballotage), aqu\u00ed participaron 165 y 140 votantes respectivamente. La cosa se pone peor en otros lados: en Salta votaron 60 y dos meses despu\u00e9s, en otra, 102 (Fradkin y Garavaglia 2009: 232). Lo que todos sabemos es que el 25 de mayo hab\u00eda 450 invitados, de los que fueron 200 al cabildo, lo que nos muestra una <em>gran participaci\u00f3n de la elite porte\u00f1a<\/em>. En cambio, el \u201cpueblo\u201d (o mejor dicho, las milicias) se qued\u00f3 afuera, \u00e9stas no intervinieron m\u00e1s que como grupo de presi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tampoco existi\u00f3 el id\u00edlico para\u00edso de igualdad que buscan muchos. En sus memorias, Beruti (uno de los l\u00edderes de la \u201crevoluci\u00f3n popular\u201d) dice que en septiembre de 1811 las autoridades a cargo de vigilar la plaza no dejan entrar mulatos, negros ni gente com\u00fan (Halper\u00edn Donghi 2002: 175). De hecho, Halper\u00edn Donghi deja claro que la elite logr\u00f3 controlar la plebe y observa muy correctamente que no surgieron l\u00edderes o h\u00e9roes populares. En un momento donde las masas est\u00e1n movilizadas y tienen cierta libertad, lo habitual no es la ausencia de l\u00edderes salidos del pueblo sino todo lo contrario. Las milicias de negros y blancos siguieron separadas en Cuyo hasta despu\u00e9s de 1825, en la misma tierra en que San Mart\u00edn organizaba su ej\u00e9rcito. Una muestra m\u00e1s de que la participaci\u00f3n no fue masiva ni popular, y cuando hubo cierta participaci\u00f3n fue en forma controlada, como grupo de choque o presi\u00f3n en determinadas fechas, pero nada por fuera de lo organizado, nada espont\u00e1neo, algo que siempre est\u00e1 en las revoluciones donde las masas se lanzan a la calle por la causa.<\/p>\n<p>Consideremos algunos de los hechos importantes. El intento de \u00c1lzaga de derrocar a Liniers el 1 de enero de 1809 comienza con un \u201ctumulto popular\u201d. Seg\u00fan Halper\u00edn Donghi, que est\u00e1 a favor de la teor\u00eda de \u201clas masas\u201d, no eran m\u00e1s de un centenar (en una ciudad de 40.000 a 50.000 habitantes). El mismo autor se\u00f1ala para el 21 de mayo de 1810 que hab\u00eda \u201csin duda menos de 1.000 personas\u201d (cuatro d\u00edas antes de la gloriosa revoluci\u00f3n), y para el 24 de mayo las milicias populares contaban con 3.000 milicianos (el punto m\u00e1s bajo desde 1806) (\u00eddem: 152 y 163). Ninguno de estos datos muestra una gran masa activa que participa y hace suya la revoluci\u00f3n, y cuando se habla de m\u00e1s de 1.000 personas es porque act\u00faan algunos cuerpos milicianos (siempre bajo las \u00f3rdenes de los oficiales). Y todo esto s\u00f3lo en la ciudad de Buenos Aires; en el interior la revoluci\u00f3n no gener\u00f3 gran expectativa en un principio.<\/p>\n<p>Para algunos autores la conexi\u00f3n entre las masas y la \u201crevoluci\u00f3n\u201d son los impuestos indirectos. Casualmente, contra lo que se quejaban los sectores populares que formar\u00e1n las montoneras, sin mencionar que esto no es voluntario, es s\u00f3lo el pago obligatorio de un impuesto (Mac\u00edas y Parolo, en Fradkin y Di Meglio 2013: 163). Para otros autores como Assadourian, \u201clos combatientes independentistas s\u00f3lo luchaban contra el drenaje (de dinero) cuyos efectos se consideraban negativos, mientras pretend\u00edan modificar y\/o destruir el sistema de recaudaci\u00f3n fiscal y el monopolio comercial\u201d (Assadourian y Palomeque 2010: 64).<\/p>\n<p>Gabriel Di Meglio, defensor de la participaci\u00f3n popular, en un estudio sobre las masas deja claro que hay tres formas de participaci\u00f3n: las fiestas, las milicias y cuando los alcaldes de barrio movilizaban (Di Meglio 2001). O sea, <em>siempre controladas por personas de la elite o el mismo Estado<\/em>. En el mismo art\u00edculo, el autor cita a Beruti diciendo que la plebe no era el pueblo (en referencia a la movilizaci\u00f3n del 5 y 6 de abril de 1811), y eso que representaba al ala radical de la revoluci\u00f3n, los morenistas. Di Meglio, en otro art\u00edculo, reconoce que no es f\u00e1cil ver un mot\u00edn sin oficiales, mostrando lo controladas que estaban las milicias (en Fradkin, ed. 2006). <em>Participaci\u00f3n hubo, politizaci\u00f3n hubo<\/em>, pero con el correr de la revoluci\u00f3n, al haber pocas mejoras y muchos problemas por la guerra, <em>no fueron tan significativas como algunos quieren creer<\/em>.<\/p>\n<p>En definitiva, <em>el \u201cpueblo\u201d particip\u00f3 principalmente encuadrado en las milicias<\/em>, que eran democr\u00e1ticas en su interior, pero que no dejan de ser un cuerpo ordenado y con un escalaf\u00f3n que respetar. Esto nos lleva a otra cuesti\u00f3n: no es lo mismo que se unan a las milicias para poder discutir e intervenir en pol\u00edtica o que se unan por otras concesiones. En primera instancia algunos pueden haber recorrido el primer camino, pero el segundo camino parece el m\u00e1s habitual.<\/p>\n<p>Las milicias que participaron en la guerra contra los espa\u00f1oles no se movilizaban principalmente por motivos pol\u00edticos. Muchos esclavos se un\u00edan a ellas a cambio de la libertad personal, no por objetivos patri\u00f3ticos. Otras milicias eran compuestas por sectores de la elite, que quiz\u00e1 s\u00ed estaban m\u00e1s comprometidas pol\u00edticamente. Por \u00faltimo, otras milicias estaban compuestas por sectores populares y medios, que se acercaban principal, aunque no \u00fanicamente, por razones econ\u00f3micas: el sueldo, el no pago de impuestos o los beneficios que obten\u00edan del saqueo.3 Estos autores lo \u00fanico que demuestran es que la participaci\u00f3n es s\u00f3lo en t\u00e9rminos militares en las milicias.<\/p>\n<p>Para muchos las milicias eran una forma de complementar sus ingresos; el sueldo era respetable (14 pesos seg\u00fan algunos), lo que facilitaba su formaci\u00f3n. Para otros fue el comienzo de una verdadera carrera militar. En referencia a Salta, las conmutaciones de arriendos y fueros judiciales fueron importantes para la formaci\u00f3n de las tropas de G\u00fcemes (Fradkin y Garavaglia 2010: 250). El \u201cMot\u00edn de las Trenzas\u201d de 1811 fue la resistencia de los milicianos a perder sus privilegios y pasar a ser tropa de l\u00ednea; lo que se jugaban no era la democracia interna, sino exenci\u00f3n de impuestos, l\u00edmites frente a la ley y dem\u00e1s privilegios.<\/p>\n<p>El mejor ejemplo de lo conveniente de unirse a las milicias es la gran cantidad de negros esclavos que antes y despu\u00e9s de 1816 se sumaron a ellas. La raz\u00f3n es simple, y no tiene mucho que ver con el patriotismo: al finalizar su compromiso ser\u00edan libres. Se puede ver en muchos esclavos que participaron en el ej\u00e9rcito de Artigas que luego luchar\u00e1n para el imperio brasile\u00f1o, que les aseguraba mantener su libertad.<\/p>\n<p>En la disputa entre Saavedra y Moreno podemos ver tambi\u00e9n a qu\u00e9 llaman \u201cmasas\u201d los autores que hablan de una revoluci\u00f3n social con alta participaci\u00f3n. Si seguimos los argumentos, veremos que en la disputa Saavedra gana s\u00f3lo cuando mueve las milicias bajo sus \u00f3rdenes; en la semana de Mayo es la figura que determina para d\u00f3nde van los eventos gracias a ese control. El hecho ocurrido en abril de 1811 (Halper\u00edn dice que no eran m\u00e1s de un millar) fue organizado por los oficiales de las milicias de Patricios (Caviasca 2011: 39). Ahora bien, cuando Moreno (o su grupo luego de su muerte) deciden \u201catacar\u201d, nunca es con un movimiento de poblaci\u00f3n importante; la instauraci\u00f3n del Triunvirato se debi\u00f3 a un golpe de mano (por no decir de Estado). Saavedra pudo imponerse la mayor\u00eda de las veces por su control sobre las milicias, que eran un sector de la poblaci\u00f3n controlada. Deber\u00edan incluir a Saavedra entre los h\u00e9roes populares y reivindicarlo como representante del pueblo en esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Yendo al punto democr\u00e1tico, en honor a la verdad los oficiales de las milicias de color eran blancos. Hay indicios de que muchas veces en la elecci\u00f3n de los oficiales la democracia no era tan amplia; la igualdad era igualdad para \u201clos hombres de bien\u201d. El mismo Belgrano dice que tuvo \u201carreglar\u201d o redireccionar los votos para que no salgan electos hombres \u201coscuros\u201d y \u201csin m\u00e9rito\u201d (Belgrano 1960: 960). Debido a esto, los l\u00edderes de las milicias eran miembros de la elite y no del pueblo (como menciona Halper\u00edn Donghi).<\/p>\n<p>Asimismo, en cuanto al eje democr\u00e1tico y el car\u00e1cter masivo de la revoluci\u00f3n, ya con el cambio comercial ocurrido a mediados del siglo XVIII con la creaci\u00f3n del Virreinato del R\u00edo de la Plata el interior se ve\u00eda muy perjudicado por la introducci\u00f3n de mercader\u00edas extranjeras (Halper\u00edn Donghi 2002: 24ss.). Es por esto que es muy dif\u00edcil que los artesanos apoyaran una revoluci\u00f3n que ten\u00eda como ideal el libre cambio.<\/p>\n<p>Si tenemos en cuenta que la revoluci\u00f3n no moviliz\u00f3 a las masas que se ver\u00edan perjudicadas, que cuando lo hizo estaban controladas mediante las milicias, que en las decisiones importantes el pueblo nunca tuvo un canal claramente democr\u00e1tico, que las medidas m\u00e1s radicales se tomaron en un territorio que luego se perdi\u00f3 para la revoluci\u00f3n, es dif\u00edcil hablar de una revoluci\u00f3n social, de una revoluci\u00f3n que barri\u00f3 las diferencias sociales, que destruy\u00f3 las antiguas estructuras econ\u00f3micas o que cre\u00f3 nuevas instituciones pol\u00edticas donde las masas movilizadas pod\u00edan canalizar sus reclamos. Ni siquiera se busc\u00f3 la igualdad entre todos los cabildos, ya que Buenos Aires siempre busc\u00f3 imponerse como \u00fanico poder. Nada de esto pas\u00f3 en el grado que muchos suponen; los cambios fueron relativamente marginales en comparaci\u00f3n con las verdaderas revoluciones, fallidas o triunfantes.<\/p>\n<p>Para el R\u00edo de la Plata debemos tener en cuenta que la colonizaci\u00f3n era reciente con respecto a otros puntos como Per\u00fa, por lo que las relaciones feudales que s\u00ed pudieron intentar desarrollarse en otros lugares (pero que no lograron imponerse), ac\u00e1 ya no ten\u00edan c\u00f3mo intentarlo de nuevo. El Litoral, la Banda Oriental y Buenos Aires se desarrollaron principalmente en torno de relaciones comerciales ligadas al mercado mundial. Esto significa que las relaciones de explotaci\u00f3n estaban te\u00f1idas o relacionadas con las existentes en la Europa en transici\u00f3n al capitalismo. El mismo Caviasca, que defiende la tesis del feudalismo y revoluci\u00f3n social, dice que la esclavitud y la servidumbre no eran importantes porque se utilizaba la mano de obra m\u00e1s flexible y clientelar, con mucha importancia para la mano de obra asalariada, sea en dinero o en especie, temporaria o fija (Caviasca 2011: 24).<\/p>\n<p>En una revoluci\u00f3n social deber\u00eda cambiar la forma en que se extrae el sobreproducto social. En este punto podemos ver que antes de Mayo de 1810 las formas eran precapitalistas, pero no feudales, ya que estaban demasiado te\u00f1idas por las relaciones comerciales capitalistas del mercado mundial. Estos l\u00edmites complicaban el desarrollo de una burgues\u00eda manufacturera, pero la explosi\u00f3n comercial ayud\u00f3 al desarrollo de \u00e9sta en el comercio. Por esto es que preferimos hablar de una sociedad precapitalista o capitalismo colonial, donde las fuerzas productivas no estaban lo suficientemente desarrolladas como para que se forme una clase burguesa productiva y una clase obrera con intereses nacionales, y por la falta de \u00e9stas mismas es que no se puede hablar de revoluci\u00f3n social. \u00bfQu\u00e9 clase busc\u00f3 cambiar la sociedad en 1810?<\/p>\n<p>La gran mayor\u00eda de las actividades econ\u00f3micas, o al menos las m\u00e1s importantes, se relacionaban con el mercado. No era necesaria una revoluci\u00f3n muy radical para que la burgues\u00eda mercantil terminara de afianzar este v\u00ednculo. Desde la creaci\u00f3n del virreinato la elite porte\u00f1a y del resto de las provincias se dedica al comercio; algunas complementan esto con la producci\u00f3n de mulas o vinos, y posteriormente cueros. De hecho, la revoluci\u00f3n de Mayo no cambi\u00f3 en casi nada la relaci\u00f3n de los comerciantes con el mercado mundial, o lo que cambi\u00f3 no favoreci\u00f3 a la burgues\u00eda comercial de las provincias. No exist\u00eda una clase que propusiera otro tipo de desarrollo capitalista m\u00e1s que el ligarse al mercado mundial, cosa que en el siglo XIX podemos ver claramente. Era la burgues\u00eda comercial la que encabez\u00f3 la revoluci\u00f3n, su objetivo era ligarse al mercado mundial sin importar si era bajo el control de otra metr\u00f3polis. Necesitaban, como dijimos, s\u00f3lo el control de los resortes del Estado.<\/p>\n<p>La otra clase, los hacendados, sigui\u00f3 siendo una parte importante de la sociedad, y esto ya era visto por Mari\u00e1tegui. Pero todav\u00eda no podemos hablar de una burgues\u00eda agraria, no hasta pasado 1820. Este sector, menos importante que el mercantil pero que para 1810 ya ten\u00eda su peso, casi no participa de la independencia, y se inclina hacia gobiernos conservadores que aseguren su negocio como antes de 1810.<\/p>\n<p>En definitiva, <em>no hab\u00eda una clase con intereses nacionales, ya que su relaci\u00f3n con el mercado mundial hac\u00eda que todas las clases miraran hac\u00eda el exterior<\/em>. La burgues\u00eda en Am\u00e9rica era comercial, y cuando estaba ligada a la producci\u00f3n sus intereses apuntaban a comerciar sus productos, principalmente en Europa.<\/p>\n<p>Las elites que antes dominaban la sociedad continuaron luego de la revoluci\u00f3n, como reconoce Halper\u00edn Donghi para Entre R\u00edos (una de las provincias importantes econ\u00f3micamente por su exportaci\u00f3n de cuero). Analizando Santa Fe, demuestra que la constituci\u00f3n de 1819 mantiene gran parte de las instituciones de la colonia. Las elites comerciales exportadoras (espa\u00f1olas o americanas) siguieron gobernando una sociedad que miraba para Europa, y sin duda ya antes de 1810 dominaban la sociedad (aunque mirara un poco m\u00e1s a Lima). Hablar de un cambio en quienes dirig\u00edan la econom\u00eda y la sociedad es un absurdo, nadie serio (de izquierda o derecha), historiador o contempor\u00e1neo de los cambios, se atreve a cuestionar esta idea.<\/p>\n<p>Todo esto no significa que no hubo cambios en la sociedad, la econom\u00eda y la pol\u00edtica. En primer lugar, no se puede negar que <em>se elimin\u00f3 una forma de Estado<\/em>: la colonia espa\u00f1ola o Virreinato del R\u00edo de la Plata. Este cambio implic\u00f3 como m\u00ednimo el acceso completo al poder de una clase que ya lo ejerc\u00eda pero con l\u00edmites; se elimin\u00f3 un obst\u00e1culo para comunicarse con el mundo directamente. No m\u00e1s impuestos que perjudicaban el libre comercio, no m\u00e1s monopolio, no m\u00e1s obst\u00e1culos en los circuitos econ\u00f3micos. En la sociedad, si bien la igualdad entre las castas tard\u00f3 y la revoluci\u00f3n no se jug\u00f3 radicalmente en este aspecto, es verdad que se consiguieron en su transcurso algunos adelantos. Los cambios, en todo caso, ayudaron a completar un proceso en curso desde antes; afianzaron el poder y los negocios de una clase que ya era la dominante hac\u00eda varios a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Conquista de Am\u00e9rica, capitalismo comercial y l\u00edmites de la revoluci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo primero a considerar a la hora de entender qu\u00e9 fueron las colonias espa\u00f1olas de Am\u00e9rica es que se originan en una <em>conquista<\/em>. Am\u00e9rica era un vasto continente con culturas originarias que iban desde las m\u00e1s desarrolladas, como los incas o aztecas, hasta tribus n\u00f3mades sin mucho desarrollo material. Una poblaci\u00f3n heterog\u00e9nea como \u00e9sta fue conquistada a sangre y fuego por espa\u00f1oles y portugueses (aparte de otras potencias europeas). Como dec\u00eda Marx, hay tres posibilidades: la poblaci\u00f3n conquistadora impone su modo de producci\u00f3n, o adopta el modo de producci\u00f3n del pueblo conquistado, o se realiza una nueva s\u00edntesis entre ambos.<\/p>\n<p>En el caso que analizamos, f\u00e1cilmente podemos descartar la segunda opci\u00f3n; la primera opci\u00f3n es un poco m\u00e1s dif\u00edcil de descartar, pero tampoco fue el rumbo de los hechos. La poblaci\u00f3n sometida no fue obligada a trabajar feudos, fue sometida y obligada a trabajar a la fuerza aprovechando viejos sistemas reformulados (como la mita o yanaconazgo) o directamente a la fuerza (como a los esclavos o abor\u00edgenes tratados casi como esclavos). Los conquistadores se impusieron como la casta superior de la poblaci\u00f3n con todos sus privilegios con un solo objetivo: obtener ganancias. Debido a esto es el trato que le daban a los encomendados, tratados por momentos casi como esclavos, vendidos o alquilados.<\/p>\n<p>La conquista de Am\u00e9rica llev\u00f3 el tercer camino, una nueva s\u00edntesis de diversos modos de producci\u00f3n. Primero recordemos que ya la potencia conquistadora, Espa\u00f1a, era un pa\u00eds en transici\u00f3n; el feudalismo espa\u00f1ol estaba cada vez m\u00e1s horadado por el naciente capitalismo. Esto se mezcl\u00f3 en Am\u00e9rica con el modo de producci\u00f3n de las principales culturas originarias y con el esclavismo (producto de la masacre de los ind\u00edgenas). Volvemos al caso de la mita incaica o la importante utilizaci\u00f3n de mano de obra esclava. Esta s\u00edntesis de formas productivas hace que las formas sean confusas y dif\u00edciles de clasificar. Pero dentro de toda esta s\u00edntesis, hay que decirlo, <em>cada vez m\u00e1s se impone el capitalismo en su forma comercial<\/em>.<\/p>\n<p>La conquista cre\u00f3 en la sociedad una divisi\u00f3n entre un pueblo conquistado y otro conquistador, donde el segundo toma lo necesario para explotar al primero. Cualquier relaci\u00f3n que sirviera para comercializar los recursos de este continente era utilizada sin pruritos. El feudalismo europeo en ning\u00fan caso se desarroll\u00f3 con una poblaci\u00f3n sometida ni formas de esclavitud extendidas; en Am\u00e9rica cambian las cosas, a lo que se suma el estado transicional del mismo feudalismo europeo.<\/p>\n<p>Otro aspecto a tener en cuenta para caracterizar la colonia es la forma de explotaci\u00f3n que se desarroll\u00f3 luego de la conquista. En primer lugar, se puede decir que nunca existi\u00f3 servidumbre tal como se conoc\u00eda en Europa, atada a la tierra por deberes feudales y con obligaci\u00f3n de trabajarla por coerci\u00f3n extraecon\u00f3mica. Por otro lado, el feudalismo no es el \u00fanico que utiliza esa coacci\u00f3n como \u201cest\u00edmulo\u201d para trabajar. En Am\u00e9rica se prefiri\u00f3 la gran propiedad productiva, no la mediana o peque\u00f1a de Europa. Esto implica una mayor producci\u00f3n y a mayor escala que en la Europa feudal, y tambi\u00e9n demuestra el desarrollo de las fuerzas productivas que podemos reconocer en las nuevas formas de organizar el trabajo y nuevos descubrimientos para aumentar la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se puede decir sin temor a errar que no exist\u00eda en ning\u00fan rinc\u00f3n de Am\u00e9rica una clase obrera industrial. Pero s\u00ed podemos afirmar que exist\u00eda el salario. Esta relaci\u00f3n no implica por s\u00ed sola la existencia de capitalismo, pero adem\u00e1s no era \u201cpura\u201d o tal como la conocemos hoy en d\u00eda. Pe\u00f1a retoma el concepto de Bag\u00fa de <em>salario bastardeado<\/em>, que es lo m\u00e1s aproximado. El salario en met\u00e1lico era completado con otros trabajos; los mitayos cobraban por su trabajo en la mita pero adem\u00e1s en el tiempo libre trabajaban libremente. Tambi\u00e9n se completaba el salario con derechos como la utilizaci\u00f3n de lo que sobraba del ganado cimarr\u00f3n o parcelas: una mezcla de salario en met\u00e1lico, salario en especie y algunos derechos (con evidentes variantes seg\u00fan tiempo y lugar).<\/p>\n<p>A esta relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n hay que agregar la esclavitud y obligaciones extraecon\u00f3micas como la mita, el yanaconazgo y la encomienda, estas \u00faltimas atravesadas por relaciones mercantiles, y por lo tanto tendiendo todas a trav\u00e9s de las d\u00e9cadas a crear un mercado asalariado mucho m\u00e1s capitalista.<\/p>\n<p>La falta de clase obrera, sumada a una situaci\u00f3n de conquista que introdujo mano de obra a gran escala y a la estrecha relaci\u00f3n con el mercado mundial y la producci\u00f3n para \u00e9l nos dan una formaci\u00f3n precapitalista donde las relaciones capitalistas se desarrollaron hasta dar paso a un modo capitalista de producci\u00f3n (de hecho, no hab\u00eda otro camino). Como dec\u00eda Pe\u00f1a, un capitalismo colonial.<\/p>\n<p>La conquista de Am\u00e9rica por parte de las potencias europeas no dio como resultado feudalismo (aunque haya sido la intenci\u00f3n de los conquistadores). Esta mezcla de tipos de mano de obra, formas de explotaci\u00f3n y potencias en transici\u00f3n llev\u00f3 a un desarrollo precapitalista, a una situaci\u00f3n de transici\u00f3n en alg\u00fan sentido m\u00e1s adelantada que en las mismas metr\u00f3polis. No fue una conquista feudal ni capitalista, no se desarroll\u00f3 ninguno de esos dos modos de producci\u00f3n en estado puro, pero todo llevaba a que se terminara imponiendo el \u00faltimo por medio de una lenta (pero indetenible) transici\u00f3n que asimil\u00f3 distintos tipos de mano de obra, relaciones de explotaci\u00f3n, etc. Ni los intentos feudales ni los esclavistas dieron origen a un modo de producci\u00f3n estable, debido, principalmente, a la presi\u00f3n del mercado mundial.<\/p>\n<p>Muchos autores dan poca importancia al mercado mundial, aun cuando la econom\u00eda de las colonias se orientara a la producci\u00f3n para \u00e9ste. Su fuerza no es algo sobrenatural, sino que los mismos mercaderes intentan comerciar con los territorios coloniales, y la falta de mano de obra y la imposibilidad de usar s\u00f3lo la coacci\u00f3n para producir las llevaron a formas salariales. Tambi\u00e9n podemos nombrar la presi\u00f3n de Inglaterra por abrir nuevos territorios al comercio.<\/p>\n<p>Cuando Marx analiza China muestra c\u00f3mo el comercio de opio fue creando una crisis social, no s\u00f3lo por los desastres que puede causar esta droga, sino tambi\u00e9n por la desmoralizaci\u00f3n y el desarrollo de nuevas relaciones que horadaban la soberan\u00eda del pa\u00eds. Lo mismo pasaba con el comercio de tejidos de algod\u00f3n, lo cual origin\u00f3 problemas sociales vinculados a la desocupaci\u00f3n (\u201cLa revoluci\u00f3n en China y Europa\u201d). Ambos comercios fueron establecidos a la fuerza luego de las llamadas Guerras del Opio (algunos a\u00f1os antes Inglaterra intent\u00f3 conquistar Buenos Aires con un sentido parecido).<\/p>\n<p>En <em>Formaciones econ\u00f3micas precapitalistas<\/em>, Marx desarrolla mejor esta cuesti\u00f3n, y dice claramente que el desarrollo del valor de cambio (aun por intermedio de los mercaderes) disuelve la producci\u00f3n orientada a la creaci\u00f3n de valores de uso y va creando un mercado de trabajo (Marx 2009: 110). Las colonias americanas dedicaron la mayor parte de su econom\u00eda a la producci\u00f3n de valores de cambio, indiscutiblemente.<\/p>\n<p>El mercado mundial, por medio de agentes concretos como los comerciantes, los embajadores y los soldados, fue transformando las relaciones en Am\u00e9rica de acuerdo con sus necesidades, incluso con formas de mano de obra no asalariada si era necesario. El mercado mundial era lo \u00fanico que no estaba en transici\u00f3n: era netamente capitalista, y estaba en plena expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para algunos, dar importancia al mercado mundial es caer en el circulacionismo. Sin entrar de lleno en esta discusi\u00f3n, hay algunas consideraciones que hacer. \u201cLas industrias del transporte, del almacenamiento y de la distribuci\u00f3n de las mercanc\u00edas (\u2026) deben considerarse como procesos de producci\u00f3n que contin\u00faan dentro del proceso de circulaci\u00f3n\u201d (Marx 2008: III, 264). El valor se produce en la esfera de la producci\u00f3n pero se realiza en la esfera de circulaci\u00f3n. No hay capital sin los dos procesos. En <em>El capital<\/em>, Marx tambi\u00e9n desarrolla la idea de que en estos siglos que estamos tratando la expansi\u00f3n del comercio llev\u00f3 al colapso de los viejos modos de producci\u00f3n (\u00eddem: 321-322). En esta etapa del capitalismo naciente, como tambi\u00e9n dice Marx en <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, la manufactura ocupa un lugar secundario con respecto al comercio (Marx-Engels 1982: 63). Son dos etapas del mismo proceso, no circulacionismo.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre el comercio y la producci\u00f3n se ve m\u00e1s claramente en el sistema de <em>putting out<\/em> europeo. Esta relaci\u00f3n, en la cual los campesinos comenzaban a dedicarse a la producci\u00f3n de telas, es el mismo comerciante quien la inicia, busca a los campesinos, les facilita las materias primas y luego recoge el producto terminado para comercializar. No es circulacionista dar al comercio la importancia que tiene en el surgimiento y desarrollo del capitalismo.<\/p>\n<p>El mercado mundial es posible por el aumento de la producci\u00f3n y las fuerzas productivas europeas. En Am\u00e9rica tambi\u00e9n hubo aumento de las fuerzas productivas, pero por presi\u00f3n exterior, o sea del mism\u00edsimo mercado mundial. A partir del siglo XVII se incorpora el proceso de amalgama en la miner\u00eda, aparecen las estancias, saladeros, etc., todo en funci\u00f3n de aumentar la producci\u00f3n o de producir lo que necesita el mercado europeo.<\/p>\n<p>El hecho de que la econom\u00eda americana estuviera orientada a Europa hizo que no fuera necesario un mercado de trabajo 100% libre, y tampoco necesitaba un mercado nacional, porque produc\u00eda en mayor medida para Europa. Pero generaba capital y ayud\u00f3 a desarrollarlo al integrarse al mercado aunque sea con relaciones precapitalistas. Por la falta de clase obrera (entre otras cosas) no podemos hablar de capitalismo, pero podemos decir que era precapitalista en tanto las colonias americanas ayudaron al proceso de acumulaci\u00f3n originaria aportando capital.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta esta situaci\u00f3n precapitalista, donde la clase obrera no exist\u00eda pero s\u00ed hab\u00eda una burgues\u00eda comercial y la econom\u00eda colonial permit\u00eda el desarrollo del capitalismo, podemos entender que <em>la conocida como Revoluci\u00f3n de Mayo no fue una revoluci\u00f3n social ni democr\u00e1tica<\/em>.<\/p>\n<p>En primer lugar, para hablar de una revoluci\u00f3n social tiene que haber alguna clase dispuesta a revolucionar la sociedad. La \u00fanica burgues\u00eda existente era la comercial, que no necesitaba muchos cambios para que sus negocios siguieran arrojando enormes ganancias. En el marco de un sistema no estable precapitalista, el comercio ten\u00eda un solo impedimento, el monopolio. Para eliminar esto no era necesario terminar con la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola; de hecho, durante muchos a\u00f1os (en especial durante la guerra) hubo libre comercio. Hasta podemos suponer que el tiempo que tardaron los revolucionarios en declarar la independencia estaba relacionado con la posibilidad de pasar a ser una colonia con mayor autonom\u00eda. Inclusive, hubo planes de ser colonia inglesa en algunas cabezas \u201crevolucionarias\u201d.<\/p>\n<p><em>La burgues\u00eda comercial no estaba dispuesta a llevar adelante grandes transformaciones sociales<\/em>, no por lo menos hasta descartar otras salidas menos problem\u00e1ticas o que perjudicaran menos sus negocios. \u00bfPara qu\u00e9 emprender transformaciones sociales que le den libertades a la mano de obra que explotaban por pocas monedas? \u00bfPara qu\u00e9 crear un mercado nacional si vend\u00edan principalmente en Europa y a la elite americana?<\/p>\n<p>El cambio dentro de las clases explotadas m\u00e1s significativo fue la libertad de vientres, de los hijos nacidos de esclavos. Para esa medida tardaron tres a\u00f1os y s\u00f3lo para los nacidos de los esclavos (la principal forma de obtener la libertad era enrol\u00e1ndose en los ej\u00e9rcitos). Para el gaucho se mantuvo la papeleta de conchabo, o sea la obligaci\u00f3n de trabajar para alguien. Los tributos a los abor\u00edgenes se fueron eliminando seg\u00fan la zona y la evoluci\u00f3n de la guerra. El problema de la esclavitud no es menor: ese solo cambio, de haberse dado de inmediato y para el 100% de los esclavos, pod\u00eda marcar el car\u00e1cter social de la revoluci\u00f3n (cf. la importancia del problema de la esclavitud en Vilaboy 2011). En palabras de Di Meglio: \u201cLas aspiraciones igualitaristas fueron poco satisfechas\u201d.<\/p>\n<p>Los cambios ocurridos luego del 25 de Mayo no fueron muchos y fueron m\u00e1s bien pol\u00edticos. Se termin\u00f3 con la colonia y el monopolio, pero la burgues\u00eda comercial ya ten\u00eda un gran control sobre la sociedad y la econom\u00eda, y por ende sobre el Estado colonial. M\u00e1s de una vez, en momentos dif\u00edciles, los virreyes debieron aceptar la idea del libre comercio. La burgues\u00eda comercial no necesitaba hacer una revoluci\u00f3n social, s\u00f3lo necesitaba cambios pol\u00edticos para acceder a los puestos m\u00e1s importantes, lo cual con autonom\u00eda ya es suficiente. Por eso es pertinente hablar de una revoluci\u00f3n desde arriba o pol\u00edtica, completamente controlada por una elite comercial. Pero al mismo tiempo deb\u00eda mantener el control sobre el territorio del antiguo virreinato para mantener sus negocios, por eso Buenos Aires busc\u00f3 todo el tiempo imponerse y derrotar cualquier intento de cambio que no la favoreciera. El mejor ejemplo del intento de control fueron las expediciones de la Primera Junta a C\u00f3rdoba, Paraguay y el Alto Per\u00fa, que no eran precisamente para parlamentar, sino para aplastar la resistencia a la revoluci\u00f3n pol\u00edtica que inici\u00f3 exclusivamente la ciudad portuaria, o detener cualquier desborde.<\/p>\n<p>La propiedad de la tierra sigui\u00f3 en manos de los terratenientes, que estaban empezando a formar parte de la burgues\u00eda (aunque fue un proceso m\u00e1s lento) y las minas quedaron en manos de los mismos due\u00f1os, al igual que el comercio. Antes y despu\u00e9s de 25 de Mayo la sociedad sigui\u00f3 muy parecida, s\u00f3lo faltaba la burocracia nombrada desde Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter limitado de las reformas en la denominada \u201crevoluci\u00f3n\u201d no se debi\u00f3 a una macabra maniobra inglesa o a l\u00edderes revolucionarios traicioneros, sino al <em>car\u00e1cter mismo de la burgues\u00eda del Plata: netamente comercial, orientada hacia Europa y sin intereses nacionales m\u00e1s que la explotaci\u00f3n de la riqueza de este suelo. Creer lo contrario es disculpar los l\u00edmites de la burgues\u00eda \u201cnacional\u201d<\/em> que a\u00fan hoy domina en nuestra sociedad, y de esta forma se puede explicar el car\u00e1cter atrasado del capitalismo que surgir\u00e1 tiempo despu\u00e9s en Argentina. La econom\u00eda del R\u00edo de La Plata luego de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica sigui\u00f3 siendo similar: exportaci\u00f3n de metales y materias primas de f\u00e1cil acceso, primero plata y despu\u00e9s cuero y carne salada (el producto m\u00e1s elaborado y m\u00e1s parecido a una industria).<\/p>\n<p>En resumen, <em>el Virreinato del R\u00edo de La Plata era una formaci\u00f3n precapitalista inestable en camino al capitalismo<\/em>, donde podemos encontrar diversos tipos de mano de obra, desde la esclavitud hasta los asalariados, pero todos atravesados por un<em> objetivo comercial <\/em>vinculado al naciente capitalismo. Esta econom\u00eda primaria, atada al mercado mundial, dio lugar a una burgues\u00eda comercial (es muy dif\u00edcil decir que hab\u00eda una burgues\u00eda terrateniente antes de 1810) completamente ligada a este mercado,<em> sin intereses nacionales. <\/em>Esta misma burgues\u00eda encabez\u00f3<em> una revoluci\u00f3n desde arriba por cambios pol\u00edticos pero no sociales, creando una nueva formaci\u00f3n pol\u00edtica que desde el principio estaba dominada por los intereses del mercado mundial.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> El debate en la izquierda<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de la izquierda argentina hubo y hay diversas posturas con respecto a la revoluci\u00f3n de Mayo y la colonia, que inevitablemente repercuten en las posiciones pol\u00edticas actuales.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a la posici\u00f3n nacional y popular se puede nombrar a Norberto Galasso, ubicado del lado de la defensa de los gobiernos de los Kirchner. Su visi\u00f3n, que apoya su posici\u00f3n pol\u00edtica actual, es que la revoluci\u00f3n de Mayo fue un enfrentamiento entre liberales y absolutistas, no una revoluci\u00f3n antiespa\u00f1ola y separatista, esto es, el mismo choque que se daba a nivel mundial. El ala m\u00e1s radical fue derrotada en este proceso y la revoluci\u00f3n fue recorriendo un camino hacia la dependencia y el atraso, producto de que el liberalismo de esta regi\u00f3n era s\u00f3lo econ\u00f3mico. Adem\u00e1s, fue una revoluci\u00f3n popular, aunque no democr\u00e1tica. Otros intelectuales que podemos ubicar dentro de esta postura enfatizan un poco m\u00e1s el car\u00e1cter nacional y democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Para estos revisionistas nacionales y populares no hubo causas end\u00f3genas (o a lo sumo reconocen unas pocas, como la idea del libre cambio); fue parte de una lucha mundial entre dos ideas. En esta regi\u00f3n, los comerciantes habr\u00edan intervenido para guiar la revoluci\u00f3n hacia la dependencia, pero esto es disculpar a la \u201cburgues\u00eda\u201d local, sus l\u00edmites, negar que desde el principio se ubic\u00f3 como socia menor del capital extranjero por propio inter\u00e9s.<\/p>\n<p>En el campo de la izquierda, los te\u00f3ricos del mao\u00edsta Partido Comunista Revolucionario (PCR) sostienen una teor\u00eda que es el comienzo de su posici\u00f3n hist\u00f3rica de claudicaci\u00f3n a diferentes alianzas y sectores burgueses considerados progresistas (similar a la esgrimida por el PC pro sovi\u00e9tico). En el programa del XI Congreso del PCR en 2009 se dice que es una \u201crevoluci\u00f3n inconclusa\u201d que termin\u00f3 por instalar a comerciantes y terratenientes, que perpetuaron el atraso argentino. Esta revoluci\u00f3n inconclusa fue una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica contra un estado colonial feudal. Para completar esta revoluci\u00f3n es que hay que apoyar gobiernos o movimientos burgueses progresistas para eliminar los resabios feudales. Por esto apoyaron a los sectores rurales encabezados por la Sociedad Rural y la Federaci\u00f3n Agraria Argentina contra el gobierno de los Kirchner.<\/p>\n<p>Para esta postura, habr\u00eda una revoluci\u00f3n que quebr\u00f3 la relaci\u00f3n entre la colonia y la metr\u00f3poli, gracias a factores internos como la rebeli\u00f3n de Tupac Amaru o las invasiones que ayudaron a formar milicias. Es decir, fue la participaci\u00f3n popular lo que termin\u00f3 esta relaci\u00f3n (Vega 2010: 30). Fue una revoluci\u00f3n anticolonial, de independencia nacional, pero no democr\u00e1tico burguesa, aunque s\u00ed social por la participaci\u00f3n popular y el final de las relaciones serviles (\u00eddem: 34). Hubo dos tendencias en este hecho, una m\u00e1s radical y otra m\u00e1s conservadora; la segunda fue la que condujo los destinos del nuevo pa\u00eds surgido en 1810, pero para truncar el desarrollo capitalista.<\/p>\n<p>De esta forma se justifica su posici\u00f3n pol\u00edtica actual, aunque para ello haya que distorsionar la realidad y hablar de feudalismo en el siglo XIX. Esta aristocracia es la culpable de que la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa no se pudiera completar, frente a un sector que pretend\u00eda el desarrollo del capitalismo. Como vimos, esa clase con \u00e1nimos tan radicales no existi\u00f3 en estas tierras (a lo sumo podemos decir que existi\u00f3 un grupo radical), sin mencionar que podemos discutir que existiera feudalismo a principios de la colonia (aunque no coincidimos), pero es una locura discutir su existencia en el siglo XIX.<\/p>\n<p>Una postura diferente es la del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Para ellos, y siguiendo algunas sugerencias de Milc\u00edades Pe\u00f1a, no hubo revoluci\u00f3n social aunque s\u00ed pol\u00edtica, ya que fue dirigida contra una burocracia. Tambi\u00e9n, y siguiendo con su l\u00f3gica, retoman a Liborio Justo que opinaba que hubo un grupo de revolucionarios que quer\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1: el Moreno del Plan de Operaciones, Castelli, etc. Las razones por las que no hubo revoluci\u00f3n social es que no hab\u00eda una clase con intereses nacionales, adem\u00e1s del hecho de que no hab\u00eda feudalismo, ya que la burgues\u00eda ten\u00eda grandes negocios durante la colonia; s\u00f3lo ampliaron su poder. Para Feijoo los revolucionarios ni siquiera persegu\u00edan la independencia (Feijoo y Grossi, 2010). En definitiva, mantienen gran parte de los aportes de Pe\u00f1a, pero con algunos matices y aportes de Justo.<\/p>\n<p>En la actualidad, y en medio de grandes debates, han aparecido nuevas obras desde la izquierda que intervienen con dos posturas diferentes en estos debates, como los libros y art\u00edculos editados por la organizaci\u00f3n pol\u00edtico-cultural Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n (RyR), y el libro <em>La revoluci\u00f3n clausurada<\/em>, de Cristian Rath y Andr\u00e9s Rold\u00e1n, del Partido Obrero.<\/p>\n<p>RyR ha reeditado una vieja teor\u00eda, pero utilizando conceptos marxistas para adaptar la historia liberal o revisionista.4 Para Harari y su grupo, la revoluci\u00f3n enfrent\u00f3 a la burgues\u00eda (los hacendados) contra los feudales (los comerciantes monopolistas). Las invasiones inglesas habr\u00edan roto el monopolio del poder de los feudales en la zona, con la creaci\u00f3n de las milicias criollas, pero sin que la burgues\u00eda pudiera capitalizar esto, de modo que ambos intentaron imponer su monopolio sobre el Estado con levantamientos armados. Digamos que exist\u00eda una especie de empate entre ambas fuerzas sociales. Este empate se romper\u00eda el 25 de Mayo de 1810, cuando la burgues\u00eda, junto a las masas, logra tomar el poder y abrir la fase capitalista en estos territorios.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo, el desarrollo del capitalismo, se podr\u00eda apreciar a largo plazo, y es lo que marca que fue una revoluci\u00f3n capitalista. Para Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n, la burgues\u00eda cambi\u00f3 a largo plazo todas las relaciones de la sociedad: hay crecimiento econ\u00f3mico con mano de obra asalariada, crece la poblaci\u00f3n, se va formando una rep\u00fablica, etc.<\/p>\n<p>El enfrentamiento entre las dos clases antag\u00f3nicas, la burgues\u00eda contra los \u201cfeudales\u201d, tiene una parte real y otra no tanto. La burgues\u00eda exist\u00eda, como reconoce y desarrolla Harari; hab\u00eda un sector ganadero que viv\u00eda de vender en el mercado mundial, eso es innegable, adem\u00e1s de los comerciantes. Pero cuando hablamos de hacendados, como se los llamaba, no eran m\u00e1s que cazadores de vacas; a lo sumo criaban su ganado de forma natural, y menos que menos empleaban gran cantidad de peones, aunque se estaba desarrollando la estancia. Los estancieros, es decir, due\u00f1os de las tierras que se dedicaban a criar ganado y contratar mano de obra, empiezan a tener peso dentro de la pol\u00edtica local s\u00f3lo a partir de 1810. Entonces surge la pregunta: \u00bfqu\u00e9 burgues\u00eda es la que hace una revoluci\u00f3n social para abrir paso al capitalismo? \u00bfLos comerciantes?<\/p>\n<p>Por otro lado, decir que hab\u00eda feudalismo es demasiado. Como bien reconoce Pe\u00f1a, el feudalismo no pudo ser trasladado mec\u00e1nicamente a Am\u00e9rica y menos al R\u00edo de la Plata donde para los siglos XVIII las relaciones capitalistas ya estaban muy extendidas. No se puede hablar de feudalismo en un lugar cuya riqueza depend\u00eda de vender cueros en el mercado mundial capitalista. Para Harari y su grupo, ese feudalismo puede verse en el sector de los comerciantes que se enriquec\u00edan con el monopolio, una punci\u00f3n pol\u00edtica sobre el comercio.<\/p>\n<p>El feudalismo estar\u00eda representado s\u00f3lo por estos comerciantes monopolistas y burocracia estatal, ya que correctamente no se habla de se\u00f1ores feudales que realmente no existieron. El problema es que los comerciantes no eran todos exclusivamente monopolistas; muchos se dedicaban al contrabando tambi\u00e9n. Adem\u00e1s, creer que son una clase feudal es un problema: el feudalismo esta ligado a la explotaci\u00f3n de la tierra con siervos, no a la explotaci\u00f3n de los privilegios comerciales que otorgaban las monarqu\u00edas. Pero lo fundamental es que todos los comerciantes, incluso los monopolistas, especulaban comercialmente en el mercado mundial, que era innegablemente capitalista.<\/p>\n<p>Por otra parte, los compa\u00f1eros no atribuyen la revoluci\u00f3n a ninguna causa ex\u00f3gena. El mercado mundial no tendr\u00eda importancia, las revoluciones europeas tampoco, la guerra napole\u00f3nica menos. Todo queda en las brillantes cabezas de la burgues\u00eda nacional.<\/p>\n<p>Algunas de las cr\u00edticas ya han sido desarrolladas por Pe\u00f1a en su discusi\u00f3n con Ramos y los revisionistas, hace varios a\u00f1os. Es una visi\u00f3n muy cercana al nacionalismo revisionista m\u00e1s cl\u00e1sico, bastante alejada del marxismo dial\u00e9ctico. Pero lo peor es que esta posici\u00f3n les permite a esta agrupaci\u00f3n negar el car\u00e1cter semicolonial de Argentina, ya que la revoluci\u00f3n burguesa triunf\u00f3 (Harari en <em>El Aromo<\/em> 54). Esto es un grave retroceso en el tiempo, una vuelta atr\u00e1s y una claudicaci\u00f3n al nacionalismo popular tan de moda hoy en d\u00eda, o peor a\u00fan, al mitrismo.<\/p>\n<p>La postura de Rath y Rold\u00e1n en su libro retoma algunos aspectos de Pe\u00f1a, pero no comparten gran parte de su teor\u00eda, lo que los lleva a una posici\u00f3n diferente. Un punto importante del libro es que incorpora a las causas o antecedentes las rebeliones ind\u00edgenas y las comuneras del siglo XVII, adem\u00e1s de la influencia del mercado mundial y las invasiones inglesas. Parten de la idea de que la colonia no era feudal, y que espec\u00edficamente en la zona del R\u00edo de la Plata las relaciones capitalistas eran muy importantes. Incluso, en m\u00e1s de una oportunidad se dice que el R\u00edo de la Plata era una zona de desarrollo capitalista.<\/p>\n<p>Por su concepci\u00f3n de la colonia, Mayo fue una revoluci\u00f3n burguesa, pero no social ni democr\u00e1tica. No cambi\u00f3 casi nada, y la verdadera revoluci\u00f3n social, representada sobre todo por Artigas, fue violentamente sofocada por los \u201crevolucionarios\u201d conservadores de Mayo. Artigas cobra mucha importancia para esta teor\u00eda, como representante de una alternativa social y pol\u00edtica ante el conservadurismo de los comerciantes de Buenos Aires; \u00e9l ser\u00e1 el que encabece \u201clas masas oprimidas con un programa radical\u201d. Con la derrota de la Liga de Pueblos Libres organizada por Artigas se clausura la verdadera revoluci\u00f3n, que desde la independencia en 1810 se buscaba cerrar a cualquier precio. Para ellos es una especie de segunda revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se pueden marcar algunos problemas, aunque es un buen aporte a la discusi\u00f3n. En primer lugar, la importancia de la revoluci\u00f3n de Mayo est\u00e1 un poco exagerada en cuanto a la participaci\u00f3n de las masas. Aunque se niega la idea de revoluci\u00f3n social, consideran que las masas campesinas, artesanos y dem\u00e1s, aportaron toda su fuerza. Surge la pregunta, \u00bfqu\u00e9 buscaban las masas arriesgando su vida por una revoluci\u00f3n que no les promet\u00eda nada? De hecho, reconocen que la revoluci\u00f3n perjudic\u00f3 en lo inmediato a las masas pobres (Rath y Rold\u00e1n 2013: 96). Otra cuesti\u00f3n es el problema de la tierra, que por momentos parece un problema nacional pero por otras es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n importante en la Banda Oriental.<\/p>\n<p>La figura de Artigas se vuelve muy importante, ya que encabeza la verdadera revoluci\u00f3n social acaudillando las masas oprimidas con un programa de cambio social radical burgu\u00e9s. Pero quiz\u00e1 las esperanzas que depositan en \u00e9l son excesivas. Es verdad que representaba el ala m\u00e1s radical y que su programa conten\u00eda elementos muy avanzados, como la expropiaci\u00f3n de la tierra y su posterior reparto. Pero no dejaba de estar apoyado, y gran parte de su fuerza se deb\u00eda a ello, por la clase ganadera en formaci\u00f3n, y eso era un gran l\u00edmite. Rath y Rold\u00e1n reconocen que gran parte de su alianza se disgrega cuando comenz\u00f3 el reparto de tierras, porque en el fondo peleaban por terminar con el monopolio pol\u00edtico y econ\u00f3mico de Buenos Aires, nada m\u00e1s. No era una alternativa, era un grupo que planteaba ir un poco m\u00e1s all\u00e1, romper el monopolio econ\u00f3mico y el centralismo pol\u00edtico. El mismo Artigas lleg\u00f3 a confiar en \u00c1lvarez Thomas cuando se rebel\u00f3 contra el Directorio y ocup\u00f3 su lugar. Lo mismo pasa con sus lugartenientes que fueron abandonando la causa; el mejor ejemplo son L\u00f3pez y Ram\u00edrez, que derrotaron a Buenos Aires en 1820 como se los orden\u00f3 Artigas, pero luego negociaron con los comerciantes del puerto. No hab\u00eda clases con intereses nacionales ni en Buenos Aires ni en la Banda Oriental.<\/p>\n<p>El apoyo a Artigas no fue una revoluci\u00f3n social, sino m\u00e1s bien un levantamiento de los sectores empobrecidos o perjudicados por el monopolio de la ciudad portuaria y por los escasos cambios que generaba la revoluci\u00f3n. Se fueron radicalizando con el tiempo por las medidas antipopulares de la revoluci\u00f3n conducida desde Buenos Aires, la pobreza que generaba la guerra y por supuesto sectores que luego de a\u00f1os de guerra quer\u00edan obtener alguna demanda. La Banda Oriental, donde Artigas ten\u00eda sus m\u00e1s fieles seguidores, sufri\u00f3 la guerra contra la resistencia espa\u00f1ola, luego contra los federales artiguistas y por \u00faltimo la invasi\u00f3n portuguesa (consensuada con Buenos Aires, por cierto).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> A<\/strong><strong> modo de breve balance provisorio<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los hechos ocurridos durante la \u201csemana de Mayo\u201d no dejaron de ser una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, un cambio en la estructura pol\u00edtica, el acceso de una clase al control total del Estado. Pero eso era lo \u00fanico que persegu\u00edan en un principio, para poder acceder al mercado mundial sin ning\u00fan impedimento, sin necesidad de contrabandear. Al no haber una colonia feudal, al estar extendidas las relaciones mercantiles, y por ende no haber una clase feudal que despojar, la revoluci\u00f3n no fue social, como algunos pretenden. Los cambios se circunscribieron al plano pol\u00edtico.<\/p>\n<p>All\u00e1 por 1789, en Francia estallaba una verdadera revoluci\u00f3n social, democr\u00e1tica y popular. El 12 de julio de ese a\u00f1o estalla una verdadera revoluci\u00f3n popular: el 14 es tomada la Bastilla por la gente, hay linchamientos durante varios d\u00edas en Paris, en las provincias hay saqueos y motines (lo que da lugar a \u201cel gran miedo\u201d), se forman milicias para defenderse del rey, Par\u00eds es dividida en comunas donde se reun\u00edan a discutir, etc. Esto es una verdadera revoluci\u00f3n popular, con el pueblo saliendo a la calle (con sus l\u00edmites y sus desbordes). Nada de esto ocurri\u00f3 en Buenos Aires (ni hablar del resto de las provincias) en los seis a\u00f1os que se tard\u00f3 en declarar la independencia. No se trata de copiar formatos de revoluci\u00f3n, pero la francesa muestra c\u00f3mo el pueblo estuvo en las calles con sus demandas, realizando actos que marcaron el rumbo de la historia. En seis a\u00f1os, por estos pagos, no sucedi\u00f3 nada de esto; s\u00f3lo la participaci\u00f3n controlada por medio de milicias.<\/p>\n<p>Pe\u00f1a aport\u00f3 a esta discusi\u00f3n, con sus l\u00edmites, pero sin duda desde un punto de vista general acertado. Por eso es importante retomar su lectura y desarrollar algunos de sus puntos de vista. Desconocerlo y desmerecerlo es dejar de lado una de las tradiciones historiogr\u00e1ficas marxistas m\u00e1s importante de nuestro pa\u00eds, y quiz\u00e1 de toda Am\u00e9rica. Es hora de retomar y profundizar cr\u00edticamente este importante aporte, en momentos en que las revoluciones de independencia est\u00e1n en discusi\u00f3n por las corrientes nacional-populistas y de izquierda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Assadourian, C.S.; Beato, G.; Chiaramonte, J.C.: <em>De la conquista a la independencia<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012.<\/p>\n<p>Assadourian, C.S. <em>et al.<\/em>: <em>Modos de producci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina<\/em>, M\u00e9xico, Pasado y Presente 40, 1986.<\/p>\n<p>Caviasca, Guillermo: La guerra de la independencia, una revoluci\u00f3n posible, Buenos Aires, El R\u00edo Suena, 2011.<\/p>\n<p>Chaunu, P; Hobsbawm, E.; Vilar, P.: La independencia de Am\u00e9rica Latina, Buenos Aires, Nueva Visi\u00f3n, 1973.<\/p>\n<p>D\u2019Amico, Ernesto: \u201cMilc\u00edades Pe\u00f1a. Una historia tr\u00e1gica\u201d, en tomasabraham.com.ar, julio 2008.<\/p>\n<p>Dal Maso, Juan: \u201cA prop\u00f3sito de Milc\u00edades Pe\u00f1a y Liborio Justo, los mitos de la colonizaci\u00f3n y la revoluci\u00f3n de Mayo\u201d, <em>Lucha de clases<\/em> 5, julio 2005, Buenos Aires.<\/p>\n<p>De Nevares, Guillermo: <em>C\u00f3mo se desintegr\u00f3 el Virreinato del R\u00edo de la Plata<\/em>, Buenos Aires, Plus Ultra, 1987.<\/p>\n<p>Di Meglio, Gabriel: \u201cUn nuevo actor para un nuevo escenario, la participaci\u00f3n pol\u00edtica de la plebe urbana de Buenos Aires en la d\u00e9cada de la revoluci\u00f3n\u201d, en <em>Bolet\u00edn de Historia Argentina y Americana del Instituto Ravignani<\/em> 24, 2001.<\/p>\n<p>Feijoo, Luc\u00eda y Grossi, Florencia: \u201cApuntes para la interpretaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de Mayo. Cuestionando desde el marxismo\u201d, abril 2010. En finalabiertoweb.com.ar\u200e.<\/p>\n<p>Fradkin, R. y Garavaglia, J.C.: <em>La Argentina<\/em><em> colonial, el R\u00edo de la Plata entre los siglos XVI y XIX<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.<\/p>\n<p>Fradkin, Ra\u00fal y Gelman, Jorge: <em>Doscientos a\u00f1os pensando la revoluci\u00f3n de Mayo<\/em>, Buenos Aires, Sudamericana, 2010.<\/p>\n<p>Fradkin, Ra\u00fal: <em>\u00bfY el pueblo d\u00f3nde est\u00e1? Contribuciones para una historia popular de la revoluci\u00f3n de independencia en el R\u00edo de la Plata<\/em>, Buenos Aires, Prometeo, 2008.<\/p>\n<p>Gastiazoro, Eugenio: \u201cEl federalismo democr\u00e1tico en la revoluci\u00f3n de Mayo\u201d, <em>Pol\u00edtica y Teor\u00eda<\/em> 70, mayo-julio 2010.<\/p>\n<p>Goldman, Noem\u00ed: <em>El pensamiento de los hombres de Mayo<\/em>, Buenos Aires, El Ateneo, 2009.<\/p>\n<p>Grossi, Florencia: \u201cNada nuevo bajo el sol. <em>Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n<\/em> y su visi\u00f3n nacionalista de la revoluci\u00f3n de Mayo\u201d, abril 2011, en ips.org.ar.<\/p>\n<p>Gueler, Lucia: \u201cEl rol de las masas populares en las revoluciones de independencia latinoamericanas\u201d, <em>Pol\u00edtica y Teor\u00eda<\/em> 70, mayo-julio 2010.<\/p>\n<p>Guerra Vilaboy, Sergio: \u201cEl dilema de la independencia latinoamericana\u201d, <em>Hist\u00f3ria: Debates y Tend\u00eancias<\/em>, vol. 11 N\u00b0 2, editada por Universidade de Passo Fundo, 2011.<\/p>\n<p>Halper\u00edn Donghi, Tulio: <em>De la revoluci\u00f3n de independencia a la confederaci\u00f3n rosista<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012.<\/p>\n<p>_________ <em>Revoluci\u00f3n y guerra. Formaci\u00f3n de una elite dirigente en la Argentina criolla<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2002.<\/p>\n<p>Harari, Fabi\u00e1n: <em>Hacendados en armas. El cuerpo de Patricios de las invasiones inglesas a la revoluci\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, RyR, 2009.<\/p>\n<p>_________ <em>La contra. Los enemigos de la Revoluci\u00f3n de Mayo ayer y hoy<\/em>, Buenos Aires, RyR, 2008.<\/p>\n<p>Horowicz, Alejandro: <em>El pa\u00eds que estall\u00f3. Antecedentes para una historia argentina<\/em>, Buenos Aires, Sudamericana, 2004.<\/p>\n<p>Maestri, Mario: \u201cParaguay: revoluci\u00f3n y genocidio. El mal uso de la historia\u201d, en socialismo-o-barbarie.org.ar.<\/p>\n<p>Marx, K y Engels, F: <em>Acerca del colonialismo<\/em>, Mosc\u00fa, Progreso, 1981.<\/p>\n<p>_________ <em>Materiales para la historia de Am\u00e9rica Latina<\/em>, C\u00f3rdoba, Pasado y Presente, 1972.<\/p>\n<p>Marx, Karl: <em>Formaciones econ\u00f3micas precapitalistas<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.<\/p>\n<p>_________ <em>El capital<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 2008.<\/p>\n<p>_________ <em>Historia critica de las teor\u00edas de la plusval\u00eda<\/em>, Buenos Aires, Cartago, 1956.<\/p>\n<p>Pe\u00f1a, Milciades: <em>Historia del pueblo argentino<\/em>, Buenos Aires, Emec\u00e9, 2012.<\/p>\n<p>Pessoa, Guillermo: \u201cSobre aquel que vuelve y podr\u00eda tener raz\u00f3n\u201d, <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 27, 2013<\/p>\n<p>Rath, Cristian y Rold\u00e1n, Andr\u00e9s: <em>La revoluci\u00f3n clausurada. Mayo 1810-Julio 1816<\/em>, Buenos Aires, Biblos, 2013.<\/p>\n<p>Romano, Ruggiero: <em>Los conquistadores<\/em>, Buenos Aires, Huemul, 1978.<\/p>\n<p>_________ <em>Mecanismos y elementos del sistema econ\u00f3mico americano<\/em>, M\u00e9xico, FCE, 2004.<\/p>\n<p>Rossi Delaney, Santiago: \u201cConfianza ciega. La Revoluci\u00f3n de Mayo y otra respuesta al Nuevo MAS\u201d, en <em>El Aromo<\/em> 67.<\/p>\n<p>S\u00e1enz Quesada, Mar\u00eda: <em>Los estancieros<\/em>, Buenos Aires, Editorial de Belgrano, 1980.<\/p>\n<p>Shlez, Mariano. <em>Dios, rey y monopolio. Los comerciantes monopolistas y la contrarrevoluci\u00f3n en el R\u00edo de la Plata tardo colonial<\/em>, Buenos Aires, RyR, 2010.<\/p>\n<p>Simian de Molinas: <em>La revoluci\u00f3n de Mayo<\/em>, Buenos Aires, CEAL, 1984.<\/p>\n<p>Tarcus, Horacio: <em>El marxismo olvidado en la Argentina: Silvio Frondizi y Milciades Pe\u00f1a<\/em>, Buenos Aires, El Cielo por Asalto, 1996.<\/p>\n<p>Vega, Juan: \u201cLa revoluci\u00f3n de Mayo y la conformaci\u00f3n de la naci\u00f3n argentina\u201d, <em>Pol\u00edtica y Teor\u00eda<\/em> 70, mayo-julio 2010.<\/p>\n<p>Vitale, Luis: <em>Interpretaci\u00f3n marxista de la historia de Chile<\/em>, Santiago de Chile, LOM, 1993.<\/p>\n<p>Yunes, Marcelo: <em>Revoluci\u00f3n o dependencia. Imperialismo y teor\u00eda marxista en Latinoam\u00e9rica<\/em>, Buenos Aires, Ant\u00eddoto, 2010.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Mitre \u201cperdi\u00f3\u201d el Plan Revolucionario de Operaciones de Mariano Moreno, en el cual entre otras cosas Moreno propon\u00eda el uso expl\u00edcito de la violencia, pero tambi\u00e9n ceder la isla Mart\u00edn Garc\u00eda a los ingleses, todo un mal ejemplo para los j\u00f3venes patriotas de principios de siglo XX.<\/li>\n<li>Estas oscilaciones y contradicciones que existen en su obra se deben en buena medida a que no fueron publicadas y corregidas por \u00e9l, sino que fueron editadas luego de su muerte juntando, con cierto criterio e ideas suyas, bocetos y art\u00edculos que escribi\u00f3 en diferentes etapas.<\/li>\n<li>Se ve claramente en \u201cMilicias y montoneras, Salta en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX\u201d, en <em>Hacer pol\u00edtica. La participaci\u00f3n popular en el siglo XIX rioplatense<\/em>, de Fradkin y Di Meglio, 2013.<\/li>\n<li>Los tres libros son <em>La contra<\/em>, de Fabi\u00e1n Harari; <em>Hacendados en armas, <\/em>tambi\u00e9n de Harari, y <em>Dios, rey y monopolio<\/em>, de Mariano Schlez, editados por Raz\u00f3n y Revoluci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Pol\u00e9mica historiogr\u00e1fica en la izquierda &nbsp; Tanto en la teor\u00eda como en la pol\u00edtica, se establecen y establecieron debates que marcan un rumbo, y por esto es importante dejar claro nuestros puntos de vista para que sirvan a la lucha de los explotados y oprimidos. 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