{"id":5028,"date":"2015-05-24T13:43:18","date_gmt":"2015-05-24T16:43:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=5028"},"modified":"2019-11-20T10:29:59","modified_gmt":"2019-11-20T13:29:59","slug":"el-fin-de-la-decada-dorada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=5028","title":{"rendered":"El fin de la \u201cd\u00e9cada dorada\u201d"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>La marcha de la econom\u00eda latinoamericana<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Introducci\u00f3n: algunas definiciones<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera y m\u00e1s importante definici\u00f3n a dar sobre la marcha de la econom\u00eda latinoamericana es <em>constatar el final del boom de precios de las materias primas, de recomposici\u00f3n de t\u00e9rminos de intercambio<\/em> (esto es, la relaci\u00f3n entre los precios de los bienes importados y exportados) <em>y de acortamiento de la brecha del desarrollo econ\u00f3mico entre pa\u00edses del centro y de la periferia<\/em> (\u201cemergentes\u201d) capitalista. M\u00e1s mediadamente, pero de manera no menos estructural, <em>empieza a cuestionarse el relativo pero real proceso de \u201cascenso social\u201d y reducci\u00f3n de la pobreza <\/em>en curso durante cerca de una d\u00e9cada. Las consecuencias econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas de este verdadero \u201cfin del ciclo\u201d que benefici\u00f3 a los pa\u00edses latinoamericanos (y en general a buena parte de la periferia) a\u00fan no se hacen sentir con toda fuerza, pero la inversi\u00f3n del curso general anterior parece, seg\u00fan el juicio pr\u00e1cticamente un\u00e1nime de analistas de todas las tendencias, consolidada y por un buen per\u00edodo.<\/p>\n<p>En verdad, el ciclo favorable aliment\u00f3 algo m\u00e1s que a millones de latinoamericanos que salieron de la pobreza extrema, a nuevos sectores de clase media y a los gobiernos centroizquierdistas que a la vez dieron impulso y se beneficiaron de este proceso. Gener\u00f3 en muchos de esos gobiernos (y, hasta cierto punto, en el clima pol\u00edtico de sus respectivas sociedades) una <em>ilusi\u00f3n geopol\u00edtica<\/em>, una supuesta base material para una lectura de un mundo \u201ccada vez m\u00e1s bipolar\u201d, que se alejaba de las coordenadas cl\u00e1sicas (y marxistas) de una configuraci\u00f3n del planeta moldeada por la realidad de la contradicci\u00f3n entre pa\u00edses imperialistas y pa\u00edses explotados por el imperialismo.<\/p>\n<p>Nos explicamos: esta visi\u00f3n de un mundo de \u201csuma cero\u201d, donde a largo plazo la distancia entre el centro desarrollado y la periferia atrasada tiende a crecer, con una <em>imposibilidad estructural<\/em> de que <em>todos<\/em> los pa\u00edses se vuelvan igual de desarrollados, es harto peligrosa para corrientes pol\u00edticas y gobiernos como los de Ch\u00e1vez-Maduro, Evo Morales, Correa, los Kirchner, etc., por una raz\u00f3n muy simple. Ninguno de estos gobiernos, m\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica m\u00e1s fuerte de algunos, cuestiona de verdad el orden del capitalismo imperialista, y a lo sumo aspiran a reacomodar a sus pa\u00edses en ese orden global en t\u00e9rminos m\u00e1s \u201cigualitarios\u201d, de menos sumisi\u00f3n. Buscan, sobre todo, conservar un margen real de decisi\u00f3n pol\u00edtica \u201csoberana\u201d, pero sobre la base de aceptar y convalidar, no rechazar o combatir, el mundo capitalista globalizado.<\/p>\n<p>Ahora bien, el imaginario de un orden mundial capitalista, pero menos opresor; con pa\u00edses imperialistas, pero con una periferia capaz de sostener procesos econ\u00f3micos y pol\u00edticos \u201cautogenerados\u201d sin mayor intervenci\u00f3n u hostilidad de las potencias capitalistas centrales, tuvo durante una d\u00e9cada una aparente base material. Entre 2000 y 2010, la tasa de crecimiento anual del conjunto de las econom\u00edas emergentes (incluso si no se considera la excepcional performance de China) fue de unos 4,5 puntos m\u00e1s alta que la de EE.UU., para no hablar del resto del mundo desarrollado. Seg\u00fan <em>The Economist<\/em>, \u201csi el mundo emergente hubiera sido capaz de mantener estos 4,5 puntos de crecimiento de ventaja respecto de los pa\u00edses ricos, sin considerar otras variables, el ingreso promedio per c\u00e1pita de los emergentes habr\u00eda coincidido con el de EE.UU. en no m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Una convergencia tal representar\u00eda un cambio hist\u00f3rico, que s\u00f3lo habr\u00eda rivalizado en magnitud con la extraordinaria industrializaci\u00f3n que abri\u00f3 las brechas globales entre los pa\u00edses ricos y el resto\u201d (\u201cThe headwinds return\u201d, 13-9-14). Dicho en lenguaje marxista: la continuidad durante 30 a\u00f1os m\u00e1s de esa disparidad de crecimiento a favor de la periferia la habr\u00eda hecho, desde el punto de vista de los ingresos de la poblaci\u00f3n, indistinguible de los pa\u00edses ricos, lo que no es otra cosa que el fin del imperialismo como realidad y como teor\u00eda.<\/p>\n<p>Pues bien, tal no ha sucedido.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien, estamos presenciando un \u201cregreso a la normalidad\u201d, y en varios sentidos. Como constata con alivio el citado art\u00edculo de <em>The Economist<\/em>, el proceso de <em>catch up<\/em> (esto es, de que los emergentes \u201cdescuenten distancia\u201d econ\u00f3mica respecto de los pa\u00edses desarrollados), que tuvo lugar durante una d\u00e9cada, \u201cera una aberraci\u00f3n\u201d, entendida no en el sentido moral, sino el cient\u00edfico, es decir, el de \u201cdesviaci\u00f3n del tipo normal\u201d; m\u00e1s simplemente, una <em>anormalidad<\/em>.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al\u00f3 el mismo medio tiempo despu\u00e9s: \u201cFue hermoso mientras dur\u00f3. En un per\u00edodo dorado entre 2003 y 2010 las econom\u00edas latinoamericanas crecieron a una tasa anual promedio cercana al 5%, los salarios subieron y el desempleo cay\u00f3, m\u00e1s de 50 millones de personas salieron de la pobreza y la clase media lleg\u00f3 a m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n. Pero ese crecimiento acelerado se termin\u00f3. Lo que algunos ve\u00edan con preocupaci\u00f3n como una nueva normalidad de expansi\u00f3n del 3% anual est\u00e1 resultando mucho peor que eso. Las econom\u00edas de la regi\u00f3n crecer\u00e1n, en promedio, s\u00f3lo alrededor del 1,3% en 2014. (\u2026) Latinoam\u00e9rica se est\u00e1 desacelerando mucho m\u00e1s r\u00e1pido que el resto del mundo emergente\u201d (\u201cThe great deceleration\u201d, <em>The Economist<\/em>, 22-11-14).<\/p>\n<p>En otras palabras: la perspectiva del <em>catch up<\/em>, que hab\u00eda entusiasmado a gobiernos, economistas y tecn\u00f3cratas de la regi\u00f3n (y de otras regiones atrasadas) y que daba sustento a la fantas\u00eda de la \u201csoberan\u00eda nacional creciente en un mundo multipolar\u201d, cede paso a la realidad de una normalizaci\u00f3n de las din\u00e1micas econ\u00f3micas respectivas del centro y la periferia del mundo capitalista. Si la d\u00e9cada dorada de los \u201cvientos de cola\u201d promet\u00eda un <em>catch up<\/em> de 30 a\u00f1os con una tasa diferencial de crecimiento de 4,5 a favor de los emergentes, ya en 2013 esa diferencia se hab\u00eda reducido al 1,1% (el 2,6% si se contaba a China), lo que estiraba el <em>catch up<\/em> a <em>115<\/em> a\u00f1os. Y en 2014 la ventaja de los emergentes respecto de EE.UU. se hab\u00eda reducido a apenas el 0,39% anual, lo que \u201cpospondr\u00eda la convergencia entre ambos a m\u00e1s de <em>300 a\u00f1os<\/em>, lo que es indistinguible de <em>nunca<\/em>, tal como son las sociedades de hoy\u201d (\u201cThe headwinds return\u201d, <em>The Economist<\/em>, 13-9-14). <em>Sic transit gloria emergenti<\/em>\u2026 y as\u00ed se acaba la ilusi\u00f3n de una igualaci\u00f3n del mundo capitalista sobre la base de una tendencia que dur\u00f3 una d\u00e9cada. Per\u00edodo que puede parecer largo para una generaci\u00f3n, o para corrientes pol\u00edticas de visi\u00f3n poco estrat\u00e9gica, pero que es un suspiro para la s\u00f3lida y estable configuraci\u00f3n del capitalismo imperialista.1<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfno ser\u00e1 una exageraci\u00f3n? \u00bfNo estaremos cayendo en el mismo error de criterio de los gobiernos centroizquierdistas latinoamericanos, a saber, tomar como tendencia firme lo que no es m\u00e1s que una coyuntura pasajera? \u00bfAcaso no es posible que la periferia en general y la latinoamericana en particular retomen la senda del crecimiento sostenido, con tasas por encima de los pa\u00edses desarrollados?<\/p>\n<p>Por lo pronto, no es lo que indican los datos econ\u00f3micos de los \u00faltimos tres a\u00f1os. Pero acaso m\u00e1s relevante que justificar la continuidad del actual crecimiento d\u00e9bil sea explicar lo <em>excepcional y<\/em> <em>contingente<\/em> del ciclo anterior: \u201cLos factores que convirtieron a ese per\u00edodo en excepcional no pueden replicarse con facilidad, si es que pueden hacerlo en general. (\u2026) La destrucci\u00f3n de las grandes esperanzas nacidas en la \u00faltima media generaci\u00f3n resulta cada vez m\u00e1s probable. (\u2026) Hay varias razones por las cuales es probable que el ritmo del <em>catch up<\/em> se vuelva m\u00e1s lento de manera permanente. Una es que el boom de precios de los 2000 fue algo por \u00fanica vez. (\u2026) La parte del le\u00f3n de ese crecimiento se debi\u00f3 a China. La explosi\u00f3n de comercio global y el ascenso de los precios de las materias primas que acompa\u00f1aron la industrializaci\u00f3n de China, notablemente r\u00e1pida y orientada a las exportaciones, alentaron a otras econom\u00edas emergentes. Y China no puede volver a industrializarse desde cero otra vez. (\u2026) Es de temer que ese <em>catch up<\/em> r\u00e1pido haya sido tambi\u00e9n superficial, de un tipo que no pod\u00eda autosostenerse\u201d (<em>The Economist<\/em>, cit.).<\/p>\n<p>Este nuevo contexto est\u00e1 en la base de un lento y gradual pero discernible cambio de orientaci\u00f3n en los gobiernos latinoamericanos, especialmente los de pa\u00edses m\u00e1s expuestos a tendencias desfavorables. Hay una b\u00fasqueda de otro equilibrio macroecon\u00f3mico y de cuenta corriente, aceptando la realidad de menos ingresos por exportaciones (en general por la ca\u00edda de precios) y menos inversi\u00f3n extranjera directa, aspectos que veremos con mayor detalle m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>Dicho esto, es necesario hacer una segunda definici\u00f3n: la reversi\u00f3n de la tendencia decenal favorable a Latinoam\u00e9rica (como parte del \u201cmundo emergente\u201d) no significa ni un regreso exactamente al mismo punto de partida ni la inminencia de una cat\u00e1strofe. Lo acumulado en m\u00e1s de una d\u00e9cada no se esfumar\u00e1 en dos a\u00f1os. En t\u00e9rminos generales, los pa\u00edses de la regi\u00f3n tienen hoy m\u00e1s espalda para capear los vientos de frente que tienden a reemplazar a los vientos de cola del per\u00edodo anterior. Tampoco el mundo es el mismo, naturalmente. Pero, sobre todo, en el plano de lo estrictamente econ\u00f3mico Latinoam\u00e9rica en su conjunto, aun enfrentando un panorama decididamente m\u00e1s adverso, dif\u00edcilmente vaya barranca debajo de manera brusca, en virtud de una serie de desarrollos y mediaciones que operan como eventuales amortiguadores de crisis externas.<\/p>\n<p>Entre ellos, cabe se\u00f1alar los siguientes. En primer lugar, varios de los pa\u00edses de la regi\u00f3n han aprovechado este miniciclo favorable para <em>mejorar su frente financiero externo<\/em>. Esto se manifiesta esencialmente en dos planos: una acumulaci\u00f3n importante de <em>reservas internacionales<\/em> en divisas (con fuertes desniveles, dado que no es el caso de Venezuela y Argentina) y una mejora del <em>perfil de deuda externa<\/em>, fuere por alargamiento de los plazos de pago, fuere por reducci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s que se pagan, o fuere, sobre todo, por una reducci\u00f3n de la proporci\u00f3n de esa deuda en divisas y un crecimiento relativo de la deuda nominada en moneda propia. Esto \u00faltimo hace esa deuda m\u00e1s manejable, m\u00e1s f\u00e1cil de pagar (o renovar) y menos sujeta a la penuria de divisas, tara cr\u00f3nica y estructural de los pa\u00edses dependientes que el ciclo reciente no eliminado en modo alguno, aunque s\u00ed ha atenuado sus efectos a corto plazo.2<\/p>\n<p>En segundo lugar, el boom exportador de la regi\u00f3n, cuya cuantificaci\u00f3n haremos m\u00e1s abajo, ha detenido su \u00edmpetu \u2013de hecho, ya van tres a\u00f1os de estancamiento\u2013, pero <em>no hay un descenso catastr\u00f3fico<\/em> de los niveles y saldos de comercio exterior. Lo que hay es, m\u00e1s bien, el fin de una curva de ascenso que se extendi\u00f3 m\u00e1s de diez a\u00f1os, a caballo de una demanda (y un nivel de precios y t\u00e9rminos de intercambio) que goz\u00f3 de buena salud por una d\u00e9cada. Otra cosa es que, como veremos, el perfil exportador de Latinoam\u00e9rica haya superado sus problemas hist\u00f3ricos; en verdad, el ciclo favorable no hizo m\u00e1s que profundizar los desequilibrios cong\u00e9nitos de la relaci\u00f3n de la regi\u00f3n con el resto del mundo capitalista, en t\u00e9rminos de su dependencia de las exportaciones de materias primas e importaciones de bienes de capital.<\/p>\n<p>El tercer factor a tener en cuenta a la salida del ciclo econ\u00f3mico favorable es, justamente, expresi\u00f3n de lo que dec\u00edamos respecto de la \u201cherencia\u201d de ese ciclo. Como se\u00f1alamos, el <em>rol de China<\/em> fue decisivo tanto en el aumento de la demanda como en la suba de precios de materias primas en este per\u00edodo, y ha pasado a ser, para los pa\u00edses de la regi\u00f3n, un socio comercial decisivo, el segundo despu\u00e9s de EE.UU. incluso por encima del conjunto de la Uni\u00f3n Europea. Esta sociedad ha llegado para quedarse, modificando de manera sensible el equilibrio geopol\u00edtico de la regi\u00f3n, ya que las consecuencias de las relaciones sino-latinoamericanas, que comenzaron por lo comercial, se han extendido ya a otros \u00e1mbitos m\u00e1s estrat\u00e9gicos, desde la asistencia financiera hasta, incluso, lo militar.<\/p>\n<p>Ahora bien, una vez considerado el peso de estos factores (que no son los \u00fanicos, pero s\u00ed, creemos, los m\u00e1s importantes), hay que decir que la coyuntura, o acaso per\u00edodo, que se abre para la econom\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos, tiene un claro sentido de <em>m\u00e1s obst\u00e1culos y menos facilidades<\/em>. Con las indudables desigualdades en las que luego profundizaremos, la presi\u00f3n externa va a ser mayor, y en general en el sentido de ajuste neoliberal. Aunque sin duda hay que seguir el comienzo de una experiencia europea con gestiones que se presentan, precisamente, como \u201cantiajuste\u201d, el devenir econ\u00f3mico de la regi\u00f3n estar\u00e1 fuertemente atado a una variable pol\u00edtica: el rumbo y destino de los gobiernos de mediaci\u00f3n centroizquierdista del continente. La segunda gesti\u00f3n de Dilma Rousseff en Brasil ya marca una t\u00f3nica de relativa derechizaci\u00f3n y ajuste \u201cortodoxo\u201d, cuyos m\u00e1rgenes y l\u00edmites habr\u00e1 que seguir con atenci\u00f3n. En tanto, la perspectiva de <em>cambio de gobierno en Argentina<\/em> a fin de a\u00f1o y la evoluci\u00f3n de la profunda <em>crisis del Estado, el gobierno y la econom\u00eda venezolanas<\/em> pueden inclinar la balanza en el sentido de la persistencia de relaciones de fuerza m\u00e1s a la izquierda que en el resto del globo o en el de un cambio (con la inc\u00f3gnita de su ritmo y profundidad) hacia una \u201cnormalidad\u201d m\u00e1s parecida a la que rige en otras regiones\u2026 si Europa no patea antes el tablero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Un contexto global que ya no es favorable<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, la crisis mundial abierta con el derrumbe de la Lehman Brothers en 2008, de la que, en un sentido profundo, todav\u00eda la econom\u00eda global no ha salido, en sus primeros a\u00f1os m\u00e1s que perjudicar benefici\u00f3 a Latinoam\u00e9rica, en la medida en que puso en el centro de la escena, como locomotora indiscutida del crecimiento, a China. Este panorama se ha modificado en los dos \u00faltimos a\u00f1os, a partir de los siguientes desarrollos: a) contin\u00faa la recesi\u00f3n o crecimiento raqu\u00edtico en Europa; b) EE.UU., como advert\u00edamos en nuestro an\u00e1lisis de la edici\u00f3n anterior (\u201cTendencias de la econom\u00eda mundial\u201d, <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 28), empieza a crecer con m\u00e1s vigor, pero esa recuperaci\u00f3n, esta vez, no beneficia tanto a Am\u00e9rica Latina; c) China empieza a dar se\u00f1ales cada vez m\u00e1s claras de que su fase de crecimiento vertiginoso del PBI, a partir de un fulminante aumento de su capacidad industrial y de su flujo comercial, est\u00e1 dando paso a otra etapa, caracterizada por tasas de crecimiento menos espectaculares (del orden del 7%, y en baja), con una demanda externa m\u00e1s morigerada (la base del freno al aumento de precios de commodities); d) en parte como consecuencia de esto, los \u201cpa\u00edses emergentes\u201d, los BRICS sin China y otros que hab\u00edan sido motores de la econom\u00eda mundial, muestran una performance muy por debajo de las cifras rutilantes de hace un lustro, y e) la crisis por la baja del precio del petr\u00f3leo, cuyas consecuencias la mayor\u00eda de los analistas estima m\u00e1s bien favorables para la econom\u00eda mundial en su conjunto, no ha afectado de manera perceptible en ese sentido a los pa\u00edses importadores, pero ya est\u00e1 golpeando muy duro a los exportadores, entre ellos uno de los BRIC, Rusia, y uno de los pa\u00edses claves de Am\u00e9rica Latina, Venezuela, adem\u00e1s de Ecuador. Trataremos ahora estos puntos por separado y con algo m\u00e1s de detalle.<\/p>\n<p>Mientras EE.UU. reaccionaba r\u00e1pidamente con sus pol\u00edticas de relajamiento monetario (<em>quantitative easing<\/em>, o QE), buscando acotar el impacto de la crisis bancaria disparada por los bonos \u201ct\u00f3xicos\u201d, en Europa el contagio financiero lleg\u00f3 bajo la forma de crisis de deuda soberana. La profundidad del peligro tuvo su pico a fines de 2011, pero de ninguna manera puede decirse que la UE y la zona euro hayan dejado atr\u00e1s sus problemas. M\u00e1s bien, a lo que asistimos, seg\u00fan una definici\u00f3n del a\u00f1o pasado que creemos conserva plena vigencia, es a una cronificaci\u00f3n de la crisis europea, sin nuevos desarrollos catastr\u00f3ficos en lo econ\u00f3mico pero sin salida real ni duradera del marasmo de bajo crecimiento, cuasi deflaci\u00f3n y tasas de desempleo que amenazan arruinar una generaci\u00f3n entera en los pa\u00edses m\u00e1s afectados.<\/p>\n<p>La amenaza para el euro que representaban el posible \u201cGrexit\u201d en 2012 y la profundizaci\u00f3n de la crisis fiscal en Espa\u00f1a e Italia fue conjurada en su momento con la famosa promesa del reci\u00e9n asumido presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, de que el BCE har\u00eda \u201ctodo lo necesario\u201d para sostener la moneda com\u00fan. Pues bien, el 22 de enero de este a\u00f1o mostr\u00f3 a Draghi tomando una medida seria (aunque para muchos tard\u00eda), a saber, el lanzamiento de la versi\u00f3n BCE del QE, llamado en la jerga financiera QEe (relajamiento monetario europeo), a despecho de la oposici\u00f3n del Bundesbank y el gobierno alem\u00e1n, abanderados de la ortodoxia y la disciplina fiscal.3<\/p>\n<p>Claro que la Europa que busca orgullosamente poner l\u00edmites a la \u201cirresponsabilidad\u201d del nuevo gobierno griego de Syriza no tiene muchos \u00e9xitos para mostrar. De hecho, ante el estancamiento econ\u00f3mico e incluso recesi\u00f3n en varios pa\u00edses de la eurozona, el presidente anterior del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, advert\u00eda en noviembre pasado que \u201csin empleos ni crecimiento, la idea europea en s\u00ed misma est\u00e1 en peligro\u201d. En el foro anual de Davos una de las preocupaciones fue la posibilidad de un nuevo recrudecimiento de la crisis de deuda soberana europea, cuadro agravado por la anemia econ\u00f3mica general.<\/p>\n<p>La propia Alemania, la \u201clocomotora de Europa\u201d, basa su econom\u00eda en el super\u00e1vit comercial (el super\u00e1vit de cuenta corriente supera el 7% del PBI desde hace tres a\u00f1os) y el equilibrio fiscal. Ambos logros se han conseguido a costa de sus vecinos de bloque y del ajuste interno: los salarios reales caen desde el a\u00f1o 2000. El crecimiento de la productividad est\u00e1 estancado, y la tasa de inversi\u00f3n es ahora 5 puntos inferior a la del a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el conocido analista Martin Wolf, hay una serie de problemas de fondo, globales y europeos, que siguen sin resolverse. En primer lugar, la econom\u00eda mundial parece incapaz de generar un crecimiento de la demanda que absorba la oferta potencial, salvo mediante un \u201cinsostenible auge del cr\u00e9dito f\u00e1cil\u201d (el nombre que da a las versiones del QE). Segundo, desde el inicio de la crisis en 2008, la ratio deuda p\u00fablica vs PBI ha aumentado 46 puntos porcentuales en el Reino Unido, 40 en EE.UU., 26 en el conjunto de la eurozona y 72 en China, donde llega al 220% del PBI. Cada caso maneja esa relaci\u00f3n de manera diferente, pero una cosa esta clara: donde el peso de la deuda representa un problema inmediato, como en Europa, los \u00faltimos a\u00f1os no trajeron alivio alguno. Tercero, la eurozona parece esperar que surja un nuevo ciclo de crecimiento (y por ende de sostenibilidad de su deuda) a partir de un aumento de la demanda mundial. Pero eso s\u00f3lo es viable para los pa\u00edses peque\u00f1os o para algunos, no para el conjunto de la eurozona. Conseguir a la vez dos objetivos, la reducci\u00f3n directa de la deuda y un fuerte crecimiento econ\u00f3mico, parece muy dif\u00edcil. Los auges crediticios representan el intento de sostener la demanda cuando colapsaron las burbujas anteriores, pero son un pacto con el diablo que prepara nuevas crisis en el porvenir (<em>Financial Times<\/em>, octubre 2014).<\/p>\n<p>Por su parte, Nouriel Roubini recomienda menos austeridad fiscal, m\u00e1s inversi\u00f3n p\u00fablica y menos dependencia del relajamiento monetario; a su juicio, lo opuesto de lo que hicieron las econom\u00edas desarrolladas, y el resultado es una demasiado lenta recuperaci\u00f3n global (aunque queda por explicar los resultados diferentes de esta receta en EE.UU., en Europa y en Jap\u00f3n).<\/p>\n<p>Justamente, la recuperaci\u00f3n de EE.UU., la \u00fanica potencia occidental que parece salir del marasmo del crecimiento an\u00e9mico y que empieza incluso a generar aumento del empleo (a diferencia de otras recuperaciones anteriores y m\u00e1s d\u00e9biles), esta vez beneficia menos a Latinoam\u00e9rica. El d\u00f3lar se viene afirmando no s\u00f3lo contra el euro sino tambi\u00e9n contra otras monedas emergentes, a partir del fin del relajamiento monetario (QE) y la perspectiva (a confirmar a\u00fan) de una suba de las tasas de inter\u00e9s. El d\u00f3lar se revalu\u00f3 en seis meses (desde el fin del QE el 30 de junio de 2014 hasta fin de a\u00f1o) hasta un 15% contra monedas como el real y el peso colombiano, y alrededor del 5% contra el peso mexicano, el sol peruano, el peso uruguayo y el peso argentino. Esto deber\u00eda reanimar la competitividad de las exportaciones de la regi\u00f3n, pero, como hemos visto, el peso relativo de EE.UU. como socio comercial de los pa\u00edses latinoamericanos ha mermado sensiblemente, en beneficio sobre todo de China. En otras \u00e9pocas, una revaluaci\u00f3n del d\u00f3lar generaba un efecto inmediato en el dinamismo exportador de la regi\u00f3n que por ahora no se verifica.<\/p>\n<p>En verdad, uno de los principales motivos de preocupaci\u00f3n para los gobiernos latinoamericanos es la <em>ralentizaci\u00f3n del crecimiento en China<\/em>, que tras el 7,4% de 2014 estima un 7% para 2015. Tasas envidiables para casi cualquier otro pa\u00eds, pero que para China significan, acaso, un comienzo de \u201caterrizaje suave\u201d de su econom\u00eda. Al respecto, el primer ministro chino, Li Keqiang, anunci\u00f3 en el Foro Mundial de Davos en enero que el PCCh va hacia una mayor apertura econ\u00f3mica y una vuelta de tuerca en un sentido bien \u201cortodoxo\u201d, casi neoliberal: \u201cNecesitamos que el mercado tome un rol decisivo (\u2026) La nueva situaci\u00f3n ha hecho m\u00e1s necesaria que nunca la reforma estructural. El ajuste en China refleja la econom\u00eda mundial\u201d. Y hubo otra definici\u00f3n interesante: \u201cLa econom\u00eda de China ha ingresado en un per\u00edodo de nueva normalidad\u201d, v\u00eda las \u201creformas estructurales\u201d pro mercado en pol\u00edtica fiscal e impositiva, tipo de cambio y mercados financieros.<\/p>\n<p>Todo esto sucede cuando China super\u00f3 a EE.UU. en cuanto a su PBI medido por PPP (paridad de poder de compra, en ingl\u00e9s), y tambi\u00e9n como principal destino de inversi\u00f3n extranjera directa en 2014: 128.000 millones de d\u00f3lares (MD) contra 86.000 MD.4<\/p>\n<p>Para tener una medida, el conjunto de la UE recibi\u00f3 267.000 MD (+13% vs. 2014), Brasil 62.000 MD, India 35.000 MD (+26%), Rusia 19.000 MD (-70%) y toda Am\u00e9rica Latina 153.000 MD (-19%). Todo en un contexto de baja global de las IED en 2014, un 8%, con un total de 1,25 billones de d\u00f3lares, de los cuales 0,51 billones van a los pa\u00edses desarrollados (que a su vez representa un descenso del 14% en 2014).<\/p>\n<p>Esta evoluci\u00f3n explica que los otrora estrellas pa\u00edses emergentes, empezando por los BRICS (salvo China), est\u00e9n hoy de capa ca\u00edda, sobre todo Rusia y Brasil. Seg\u00fan un informe del FMI de noviembre de 2014, el 54% de los 200 millones de desocupados del mundo est\u00e1n en los pa\u00edses emergentes, donde el crecimiento impulsa menos el empleo que en los pa\u00edses centrales (27% del total de desocupados). Como hab\u00edamos observado en nuestra edici\u00f3n anterior, los emergentes ya hab\u00edan empezado a sembrar dudas sobre su capacidad de impulsar la econom\u00eda mundial, y el informe termina de enfriar el entusiasmo por tanto por los emergentes como por los llamados \u201cpa\u00edses frontera\u201d entre emergentes y \u201cen desarrollo\u201d, como Croacia, Argentina, Jordania y Ucrania.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de Latinoam\u00e9rica, esta situaci\u00f3n no es un problema lejano. Rusia, por ejemplo, incluso hab\u00eda empezado a asomar como un actor potencial en el tironeo por Latinoam\u00e9rica, complementario a China, as\u00ed como del lado \u201coccidental\u201d la Uni\u00f3n Europea se propon\u00eda tallar en la regi\u00f3n, en lo posible sin confrontar con EE.UU. Pero las tribulaciones recientes de Putin, desde la baja del precio del petr\u00f3leo (con el consiguiente derrumbe del rublo y ca\u00edda de reservas) hasta las sanciones y problemas derivados del conflicto con Ucrania, le han quitado fuerza a su presencia regional, dejando el espacio de alianzas pol\u00edtico-econ\u00f3micas \u201cno convencionales\u201d ocupado casi exclusivamente por China, como luego veremos.<\/p>\n<p>Por el lado de Brasil, la l\u00ednea divisoria entre ciclos econ\u00f3micos es aqu\u00ed m\u00e1s claramente visible que en el resto. Mientras que exhibi\u00f3 un notable crecimiento del PBI hasta 2010 (7,5% ese a\u00f1o), los a\u00f1os siguientes muestran una actividad econ\u00f3mica en declive hasta llegar al borde de la recesi\u00f3n: en 2011 el PBI creci\u00f3 s\u00f3lo el 2,7%; en 2012, apenas el 1%; en 2013, el 2,5%, y las cifras para 2014 oscilan entre el 0,7% (estimaci\u00f3n del Banco Central) y el 0,15%, seg\u00fan consultoras privadas. La proyecci\u00f3n para 2015 es de un crecimiento, como m\u00e1ximo, del 1%, si es que se logra esquivar la recesi\u00f3n. As\u00ed, David Beker, economista jefe del Bank of America para Brasil, sostiene que el pa\u00eds \u201cagot\u00f3 las fuentes de crecimiento\u201d, pero aplaude todas las medidas de ajuste de tarifas, reducci\u00f3n de gasto p\u00fablico, devaluaci\u00f3n del real y mayor desempleo tomadas por el gobierno reelecto de Dilma Rousseff.<\/p>\n<p>Porque es en este contexto que se dio el giro \u201cortodoxo\u201d y pro mercado del gobierno de Dilma, asumido a principios de a\u00f1o luego de ganar las elecciones contra el neoliberal A\u00e9cio Neves por un margen muy estrecho. Las designaciones de los cargos clave fueron todas rotundamente \u201cmarket friendly\u201d, empezando por el ministro de Econom\u00eda, Joaquim Levy, que ha definido 2015 como \u201cun a\u00f1o de ajuste econ\u00f3mico y volver al equilibrio para recuperar el crecimiento\u201d, discurso indistinguible de las cantilenas neoliberales de los 90.<\/p>\n<p>Sin pretender aqu\u00ed\u00ed trazar ning\u00fan balance de la econom\u00eda brasile\u00f1a bajo las gestiones del PT, se\u00f1alemos que a grandes rasgos valen para Brasil los criterios mencionados al principio respecto de los alcances (muy acotados) y los l\u00edmites (mucho m\u00e1s grandes) del \u201cciclo dorado\u201d de la \u00faltima d\u00e9cada. Si bajo los dos gobiernos de Lula y el primero de Dilma un cuarto de la poblaci\u00f3n sali\u00f3 de la pobreza, no se verific\u00f3 en Brasil un proceso de desarrollo capitalista, de inversi\u00f3n de matrices de producci\u00f3n y comercio exterior, que hagan de los \u201cavances sociales\u201d una nueva base estructural. M\u00e1s bien, lo que tenemos son justamente beneficios en t\u00e9rminos de ingreso (absoluto y relativo) para sectores de la sociedad m\u00e1s amplios de lo habitual, pero que no tienen como contrapartida un nuevo modo de funcionar y acumular del capitalismo brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>En todo caso, lo \u00fanico que ha \u201cacumulado\u201d la gesti\u00f3n del PT son reservas en divisas (del orden de los 370.000 MD, casi 10 veces m\u00e1s que en 2002), lo que tiene su importancia como amortiguador ante eventuales shocks externos, pero est\u00e1 lejos de ser, en s\u00ed mismo, un indicador de desarrollo. Por otro lado, este aumento de reservas se da en paralelo con un salto en el endeudamiento externo (seg\u00fan la CEPAL, de 198.000 MD en 2008 a 313.000 MD en 2012). Adem\u00e1s, la ubicaci\u00f3n de Brasil en la divisi\u00f3n mundial del trabajo est\u00e1 m\u00e1s marcada que antes por la dependencia de sus exportaciones de bienes primarios. Pese a recibir un flujo importante de IED, su tasa de inversi\u00f3n interna bruta no supera el 18-19% del PBI, bastante por debajo de lo necesario para generar un proceso de crecimiento autosostenido.<\/p>\n<p>A esto se suma una coyuntura con crecientes dificultades macroecon\u00f3micas. Ya no se trata s\u00f3lo del bajo crecimiento del PBI (apenas 6,7% acumulado durante todo el primer mandato de Dilma), sino de una balanza comercial deficitaria en 2014, algo que no ocurr\u00eda desde 2000, del orden de los 5.000 MD. La producci\u00f3n de automotores cay\u00f3 un 15% en 2014, el peor resultado desde 1999. De modo que el plan del ministro Joaquim Levy apunta, como dijimos, a poner en orden al estilo neoliberal los n\u00fameros de las cuentas p\u00fablicas v\u00eda suba de tasas, ajuste de gastos y metas de inflaci\u00f3n y super\u00e1vit fiscal primario (1,2% del PBI para 2015 y 2% para 2016), en busca de defender el \u201cinvestment grade\u201d de las agencias de calificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u00faltimo aspecto al que nos queremos referir sobre el contexto global es la crisis a la baja de los precios del petr\u00f3leo, que ya est\u00e1 dejando ganadores, perdedores y permite empezar a evaluar su impacto en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El ciclo bajista comenz\u00f3 en junio de 2014 y derrumb\u00f3 el precio del WTI (West Texas Intermediate, la cotizaci\u00f3n \u201cpromedio\u201d por su calidad, no tan baja como la de los petr\u00f3leos m\u00e1s pesados ni tan buena como el Brent de Mar del Norte) de 107 d\u00f3lares el barril a menos de 50. El piso no termina de consolidarse (primero se habl\u00f3 de 60 d\u00f3lares, luego de 50, y ahora los productores ruegan que al menos se clave en 40-45 d\u00f3lares), y el contexto de precios bajos se extender\u00eda, seg\u00fan coinciden varios analistas, por lo menos hasta 2016.<\/p>\n<p>Sin \u00e1nimo de extendernos en un tema harto complejo, enunciemos algunas de las variables. Por lo pronto, el primer productor mundial, Arabia Saudita (que es adem\u00e1s el que tiene m\u00e1s bajo costo de extracci\u00f3n, de unos 6 d\u00f3lares el barril), ha renunciado, como l\u00edder de la OPEP, a regular el precio v\u00eda recortes en la producci\u00f3n. El ingreso agresivo de EE.UU. como productor a partir del desarrollo de la explotaci\u00f3n de yacimientos no convencionales (como el shale oil extra\u00eddo v\u00eda fracking, con costos m\u00e1s altos) y la desaceleraci\u00f3n de la econom\u00eda china, el principal comprador mundial, han perturbado hacia abajo el equilibrio de la demanda y la oferta globales.<\/p>\n<p>Como primeros beneficiados aparecen los grandes importadores, en especial China, la Uni\u00f3n Europea (medio bill\u00f3n de d\u00f3lares de importaciones de petr\u00f3leo en 2013), Jap\u00f3n y la India (\u00e9sta \u00faltima importa el 85% de su consumo de hidrocarburos). La actual baja del crudo aportar\u00eda a esas econom\u00edas no s\u00f3lo un excedente de divisas sino una eventual mejora de la capacidad de consumo interno por la v\u00eda de una baja del precio del combustible, lo que a su vez podr\u00eda alentar el crecimiento de la econom\u00eda en su conjunto. Seg\u00fan el FMI, los precios bajos del petr\u00f3leo pueden traducirse en un aumento adicional del PBI mundial del orden del 0,8%.<\/p>\n<p>En cambio, los productores y exportadores de petr\u00f3leo menos eficientes o de costos m\u00e1s altos, como Rusia, Venezuela, Nigeria, Malasia e Ir\u00e1n, son los mayores perjudicados, as\u00ed como los productores de shale oil (en EE.UU. y en otros pa\u00edses) que con un barril a 40-50 d\u00f3lares quedan con m\u00e1rgenes muy estrechos, y las compa\u00f1\u00edas energ\u00e9ticas en general.<\/p>\n<p>Otro resultado del shock petrolero es la tendencia a la baja de la inflaci\u00f3n global, pero en este caso se trata de una deflaci\u00f3n \u201cvirtuosa\u201d y bienvenida, a diferencia de la ca\u00edda de precios motivada por la recesi\u00f3n, como en Europa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> El fin de la \u201cfiesta\u201d y sus primeras consecuencias<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El economista argentino Mario Blejer, ex funcionario de organismos internacionales y de varios equipos econ\u00f3micos oficiales en su pa\u00eds, ahora director ejecutivo de Banco Ita\u00fa, resumi\u00f3 de esta manera, en su intervenci\u00f3n en el Foro Mundial de Davos, en enero de 2015, el momento que enfrentan las econom\u00edas de la regi\u00f3n: \u201cLa fiesta se ha terminado\u201d.<\/p>\n<p>Ahora bien, la \u201cfiesta\u201d en la regi\u00f3n consisti\u00f3, a caballo de un ingente ingreso de recursos v\u00eda mejores precios de las materias primas y, en algunos casos, fuertes flujos de IED, esencialmente en a) despejar el horizonte, al menos temporariamente, de shocks externos (crisis de deuda, default, etc.); b) mejorar notablemente los ingresos del Estado y, con ellos, la capacidad de maniobra pol\u00edtica de los gobiernos (en muchos casos, hijos de procesos de rebeli\u00f3n popular y de signo \u201cantineoliberal\u201d, con amplios matices); c) mejorar las condiciones de ingreso de extendidas capas populares, fuere por la v\u00eda de acceso a trabajos asalariados de mejor calidad (o relaci\u00f3n salarial en reemplazo de informalidad cuentapropista) o por la v\u00eda de subsidios directos e indirectos; d) como consecuencia de lo anterior, y ante la comparaci\u00f3n ventajosa que ofrec\u00edan estas pol\u00edticas frente al ciclo neoliberal de ajuste y liquidaci\u00f3n de conquistas y nivel de vida, una importante estabilidad pol\u00edtica para los gobiernos \u201ccentroizquierdistas\u201d surgidos en el nuevo ciclo pol\u00edtico (de hecho, todos ellos fueron reelectos en este per\u00edodo).<\/p>\n<p>Sin embargo, y como se\u00f1alamos desde estas p\u00e1ginas, en coincidencia con muchos otros analistas, esta mejora relativa (en algunos casos absoluta) del nivel de vida de amplios sectores no fue el resultado de un cambio estructural no digamos en sentido socialista, sino siquiera en el camino de los proyectos \u201cdesarrollistas\u201d del nacionalismo burgu\u00e9s de mediados del siglo XX. Un factor com\u00fan a todos los gobiernos \u201cprogresistas\u201d, aun con sus fuertes matices, fue que ninguno de ellos modific\u00f3 en sentido profundo o duradero la forma de funcionar de sus econom\u00edas capitalistas nacionales. El cambio, cuando lo hubo, fue a nivel de la distribuci\u00f3n del ingreso, no de la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n.5<\/p>\n<p>La \u201cfiesta\u201d a la que hac\u00eda referencia Blejer no fue ninguna ficci\u00f3n ni un mero concepto, sino una realidad muy tangible. Para dar una idea de la abismal diferencia en ingresos y, por tanto, en m\u00e1rgenes econ\u00f3micos y pol\u00edticos que signific\u00f3 la \u201cd\u00e9cada dorada\u201d, tomaremos como ejemplo un solo pa\u00eds, Bolivia, desde la asunci\u00f3n del gobierno de Evo Morales hasta las \u00faltimas estad\u00edsticas disponibles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Datos macroecon\u00f3micos comparativos de Bolivia<\/strong><\/p>\n<p><strong>2005\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2014\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ratio 2014\/2005<\/strong><\/p>\n<p>PBI (en millones de U$S)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 9.500\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 30.400\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,2<\/p>\n<p>Reservas (en U$S)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.700\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 15.400\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 9,1<\/p>\n<p>Exportaciones de gas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.400\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 6.800\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,9<\/p>\n<p>Precio del gas (U$S por mill\u00f3n de BTU)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,5\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 9,3\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,7<\/p>\n<p>Inversi\u00f3n extranjera directa bruta*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 200\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.730\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8,7<\/p>\n<p>Renta del Estado por gas (en millones de U$S)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 678\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.855\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8,6<\/p>\n<p>* En el pico de las privatizaciones (1998), hab\u00eda sido de 1.024 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre datos de CEPAL y Banco Central de Bolivia<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La tercera columna compara los puntos de llegada y de partida en menos de 10 a\u00f1os, y explica casi por s\u00ed sola la base material de la continuidad y estabilidad pol\u00edtica del gobierno de Evo Morales. Ahora bien, como queda a la vista, es el aumento del precio del gas (un factor que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del control del gobierno boliviano o de cualquier otro) el que est\u00e1 en el origen de la suba vertical de todos los dem\u00e1s indicadores. Si ese factor decisivo comienza a moverse en la direcci\u00f3n contraria, su incidencia sobre el conjunto de la macroeconom\u00eda de la regi\u00f3n es imposible de exagerar. Y es lo que est\u00e1 ocurriendo, con todas las desigualdades y mediaciones del caso.<\/p>\n<p>Si los \u00edndices globales de la econom\u00eda se vieron modificados, en el per\u00edodo se\u00f1alado, hasta ese punto, veamos ahora cu\u00e1l fue el impacto en las estad\u00edsticas sociales. Para tener ahora una medida de la mejora de esos \u00edndices a la que hac\u00edamos referencia, veamos el siguiente resumen, en este caso para el conjunto de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Evoluci\u00f3n de la pobreza y la indigencia en Am\u00e9rica Latina, 2002-2012<\/strong><\/p>\n<p>En porcentaje<\/p>\n<p>Pobreza\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Indigencia<\/p>\n<p>2002\u00a0\u00a0\u00a0 43,9\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 19,3<\/p>\n<p>2009\u00a0\u00a0\u00a0 32,8\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 13,0<\/p>\n<p>2012\u00a0\u00a0\u00a0 28,8\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 11,4<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En millones de personas<\/p>\n<p>Pobreza\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Indigencia<\/p>\n<p>2002\u00a0\u00a0\u00a0 225\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 99<\/p>\n<p>2009\u00a0\u00a0\u00a0 184\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 73<\/p>\n<p>2012\u00a0\u00a0\u00a0 167\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 66<\/p>\n<p>Fuente: CEPAL<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es sorprendente que esta tendencia haya tenido lugar precisamente en los a\u00f1os de la \u201cfiesta\u201d de precios de commodities, como tampoco lo es que en el \u00faltimo trienio la curva de descenso de pobreza e indigencia se haya detenido (sin llegar todav\u00eda a revertirse). Lo que s\u00ed empieza a verificarse es una todav\u00eda moderada pero perceptible tendencia a una mayor concentraci\u00f3n del ingreso, esto es, a un freno al impulso \u201cigualitario\u201d inaugurado junto con el ciclo favorable en toda la regi\u00f3n. Seg\u00fan un analista, las razones deben buscarse en \u201cun menor crecimiento en el ingreso laboral en la base de la pir\u00e1mide y asistencia social menos efectiva\u201d; en el primer caso, el d\u00e9ficit est\u00e1 en \u201cel segmento de los trabajadores de baja calificaci\u00f3n en el sector servicios. que fue el mayor creador de nuevos empleos durante el boom\u201d (George Gray Molina, \u201cInequality is stagnating in Latin America\u201d, <em>The Guardian Professional<\/em>, 27-8-14).<\/p>\n<p>Por otra parte, como advertimos m\u00e1s arriba, el \u201cmodelo\u201d econ\u00f3mico de los gobiernos nacidos del ciclo de rebeliones populares se concentr\u00f3 en los cambios en la distribuci\u00f3n del ingreso, no en la estructura productiva ni en la inserci\u00f3n en el mercado mundial. As\u00ed, lejos incluso de las veleidades de transformaci\u00f3n gradual, pac\u00edfica y dentro de los marcos del capitalismo que propon\u00eda el modelo desarrollista cepaliano, los gobiernos \u201cprogresistas\u201d fueron, todos ellos, <em>incapaces de ninguna modificaci\u00f3n sustancial del perfil productivo de sus pa\u00edses<\/em>.<\/p>\n<p>Aun contando con la ventaja de los beneficios extraordinarios provistos por un el ciclo (de un decenio) de altos precios de las materias primas, ninguno fue capaz de\u00a0 aprovechar ese flujo de recursos \u201cllovidos del cielo\u201d para <em>reducir la dependencia respecto de los productos primarios<\/em>. M\u00e1s bien al contrario, esa dependencia se reforz\u00f3, y en todo caso lo m\u00e1s a que aspiraron esos gobiernos fue a <em>capturar para el Estado<\/em> (y por ende, para su capacidad de gesti\u00f3n \u201credistributiva\u201d, <em>no<\/em> para nada que se pareciera a una planificaci\u00f3n de desarrollo, incluso capitalista) una porci\u00f3n mayor de lo habitual de esa renta que, en los 90, hubiera quedado casi \u00edntegra en las arcas de las grandes empresas exportadoras (nacionales y, sobre todo, internacionales).<\/p>\n<p>As\u00ed, el horizonte estrat\u00e9gico de estos gobiernos est\u00e1 muy por detr\u00e1s hasta de los propios proyectos nacionalistas burgueses cl\u00e1sicos de los a\u00f1os 50 y 60. Ya no se trata siquiera de proponer un \u201cmodelo de desarrollo\u201d sin confrontar con la propiedad y la clase capitalistas, sino apenas de administrar una renta extraordinaria (en el doble sentido de su volumen y de su excepcionalidad) apuntando no a metas productivas sino esencialmente redistributivas\u2026 y de seguro impacto electoral. Dicho r\u00e1pidamente, toda la \u201cestrategia\u201d econ\u00f3mica de estos gobiernos consiste en garantizar la supervivencia pol\u00edtica de sus proyectos v\u00eda la seducci\u00f3n de un electorado m\u00e1s satisfecho con su capacidad de consumo. Si esto se hace de manera \u201cvirtuosa\u201d (con transformaciones reales, aunque limitadas, de la estructura productiva, aumentado por ejemplo el n\u00famero de empleos de calidad) o \u201cpopulista\u201d (con subsidios directos e indirectos), es algo que importa poco y se termina resolviendo por la l\u00ednea de menor resistencia\u2026 que suele ser el segundo camino.<\/p>\n<p>Sin transformaci\u00f3n de la estructura productiva, el resultado obligado es <em>apoyarse en los bienes tradicionales primarios, fuente primera y principal de divisas<\/em> por exportaciones. Esa dependencia respecto de los renglones exportadores de materias primas casi sin transformaci\u00f3n no s\u00f3lo hace a cualquier pa\u00eds mucho m\u00e1s expuesto a los s\u00fabitos vaivenes de precios y a la tendencia secular (interrumpida decenalmente) al deterioro de los t\u00e9rminos de intercambio. M\u00e1s grave que eso es que semejante estructura tiende a reproducirse y a ahogar cualquier intento de reequilibrio en el sentido de promover un sector industrial m\u00e1s fuerte o con una tecnolog\u00eda menos dependiente de los insumos externos. Por el contrario, en una manifestaci\u00f3n caracter\u00edstica del desarrollo desigual y combinado de los pa\u00edses atrasados, los escasos sectores industriales y\/o de alta tecnolog\u00eda de la regi\u00f3n est\u00e1n sumidos en <em>nichos muy concentrados, direccionados a aprovechar ciertas ventajas competitivas, administrados por empresas multinacionales y sin conexi\u00f3n o \u201cderrame\u201d al conjunto del entramado productivo<\/em>. Veamos la dependencia de las commodities en cifras:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Porcentaje de bienes primarios en las exportaciones de pa\u00edses sudamericanos (2013)<\/strong><\/p>\n<p>Venezuela*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 95,5<\/p>\n<p>Bolivia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 95,1<\/p>\n<p>Paraguay\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 91,2<\/p>\n<p>Ecuador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 91,2<\/p>\n<p>Per\u00fa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 88,5<\/p>\n<p>Chile\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 86,2<\/p>\n<p>Colombia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 83,5<\/p>\n<p>Uruguay\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 76,2<\/p>\n<p>Argentina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 68,8<\/p>\n<p>Brasil\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 65,3<\/p>\n<p>* Dato de 2011<\/p>\n<p>Fuente: CEPAL<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A esto debe agregarse un hecho significativo: esta muy escasa proporci\u00f3n de exportaciones de manufacturas tiene como mercado, en buena medida, <em>los propios pa\u00edses vecinos<\/em>. Es decir, la inserci\u00f3n de las plataformas industriales latinoamericanas en el mercado mundial, por fuera del comercio regional, es casi siempre insignificante. En palabras de la CEPAL, \u201cla regi\u00f3n abastece de pocos bienes industriales a las cadenas globales de producci\u00f3n, que elaboran algunos productos en unos pa\u00edses y los terminan en otros. <em>Am\u00e9rica del Norte, Europa y Asia son las tres grandes f\u00e1bricas del mundo y en general Latinoam\u00e9rica s\u00f3lo les provee de materias primas<\/em>\u201d (<em>El Pa\u00eds<\/em>, Madrid, 10-10-14). La \u00fanica excepci\u00f3n importante es M\u00e9xico, cuya producci\u00f3n manufacturera se vuelca mayoritariamente a EE.UU. Pero, habida cuenta de las condiciones peculiares de M\u00e9xico como pa\u00eds lim\u00edtrofe y para\u00edso de la maquila de propiedad yanqui, dif\u00edcilmente pueda considerarse ese dato como indicador de un pujante desarrollo industrial aut\u00f3nomo\u2026 Prueba de esto es que los otros pa\u00edses en situaci\u00f3n similar a la de M\u00e9xico (en cuanto al destino de sus manufacturas) son Costa Rica y Honduras. Es el mismo caso: son <em>industrias-nicho armadas para la exportaci\u00f3n, sin integraci\u00f3n con el resto de la estructura econ\u00f3mica, de propiedad extranjera y formato productivo de maquila<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Porcentaje de manufacturas de tecnolog\u00eda media y alta<\/strong><\/p>\n<p><strong>exportadas a pa\u00edses dentro de Latinoam\u00e9rica (2013)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uruguay\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 89\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Salvador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 62<\/p>\n<p>Paraguay\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 88\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Guyana\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 56<\/p>\n<p>Ecuador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 85\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Venezuela\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 54<\/p>\n<p>Guatemala\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 82\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Brasil\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 52<\/p>\n<p>Argentina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 79\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bolivia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 51<\/p>\n<p>Per\u00fa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 77\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Honduras\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 18<\/p>\n<p>Colombia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 75\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Costa Rica\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 17<\/p>\n<p>Chile\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 75\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rep. Dominicana\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 9<\/p>\n<p>Panam\u00e1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 65\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e9xico\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 7<\/p>\n<p>Nicaragua\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 63\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Latinoam\u00e9rica (excl. M\u00e9xico) 59<\/em><\/p>\n<p>Fuente: CEPAL, sobre la base de Naciones Unidas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todas estas cifras tienen en com\u00fan que representan una fotograf\u00eda de las econom\u00edas latinoamericanas <em>despu\u00e9s<\/em> de diez a\u00f1os de bonanza en t\u00e9rminos de crecimiento del PBI, cifras de exportaciones, ingresos del Estado, recepci\u00f3n de inversiones y cr\u00e9dito, reducci\u00f3n de la exposici\u00f3n a la deuda externa y mejoras en la redistribuci\u00f3n del ingreso, y <em>antes<\/em> de que comenzara a percibirse la curva de agotamiento de varias de esas condiciones favorables. Sobre esa base es que cabe suponer que lo que no se hizo en el momento m\u00e1s favorable del ciclo, dif\u00edcilmente se lleve a cabo cuando comienzan los verdaderos problemas. De ah\u00ed que el diagn\u00f3stico general para los gobiernos de los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica nacidos bajo el signo de las rebeliones populares, la crisis del centro capitalista y el retroceso relativo de EE.UU. en la regi\u00f3n es que, seguramente, <em>ya ha pasado su mejor momento<\/em>. Lo que les espera (a los que sobrevivan, tema que retomaremos m\u00e1s abajo) no es una reedici\u00f3n de sus logros m\u00e1s fulgurantes, sino m\u00e1s bien un recorrido cuesta arriba, mucho m\u00e1s trabajoso que hasta el presente, y cuyas condiciones de posibilidad de cosechar r\u00e9ditos pol\u00edticos por su accionar ser\u00e1n m\u00e1s arduas. Con el fin de la fiesta econ\u00f3mica puede estar llegando, tambi\u00e9n, el fin de la fiesta pol\u00edtica, bajo la forma que adquiere todav\u00eda la pol\u00edtica en una lucha de clases que no supera los l\u00edmites de la \u201cdemocracia\u201d capitalista: la electoral. Pero a eso nos referiremos luego.<\/p>\n<p>Dicho esto, es necesario establecer ciertos criterios para definir lo que se desvanece y lo que perdura del ciclo anterior, as\u00ed como el nuevo panorama que tienen ante s\u00ed los pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Como hemos dicho, el dinamismo y el tipo de equilibrio que hab\u00edan logrado las econom\u00edas de la regi\u00f3n est\u00e1n en cuesti\u00f3n de manera casi irrevocable, y a ello contribuye, como factor decisivo, el fin de la \u201crecomposici\u00f3n de los t\u00e9rminos de intercambio\u201d que hab\u00eda tenido lugar con el boom de las commodities (motorizado a su vez por la demanda china).<\/p>\n<p>A eso se agregan otros factores que revierten tendencias del ciclo anterior. Uno de ellos es la abundancia de dinero, que reconoc\u00eda dos fuentes relacionadas: las bajas tasas de inter\u00e9s en el mundo desarrollado y los flujos de inversi\u00f3n directa en todo el mundo emergente. Estos ingresos de divisas v\u00eda IED y la posibilidad de financiarse a tasas bajas, a su vez, sacaron moment\u00e1neamente de escena una tara estructural de las econom\u00edas latinoamericanas (y perif\u00e9ricas en general), la \u201crestricci\u00f3n externa\u201d. As\u00ed llamaban los economistas cepalianos de los a\u00f1os 50 y 60 al estrangulamiento cr\u00f3nico de divisas que es a la vez causa y manifestaci\u00f3n de la dependencia econ\u00f3mica respecto del imperialismo.<\/p>\n<p>La restricci\u00f3n externa estaba en la base de los ciclos llamados \u201cstop and go\u201d de las econom\u00edas perif\u00e9ricas, con este circuito: crecimiento de la industria, el empleo y las exportaciones, con super\u00e1vit comercial-escasez de divisas para las importaciones de bienes de capital que sostengan ese crecimiento-fin del super\u00e1vit comercial y del crecimiento-devaluaci\u00f3n de la moneda para retomar competitividad exportadora y reinicio del ciclo. Pues bien, la \u201cd\u00e9cada dorada\u201d <em>enmascar\u00f3<\/em> durante un per\u00edodo esas asimetr\u00edas estructurales que hacen a la constituci\u00f3n misma del orden imperialista, bajo la forma de una lluvia de d\u00f3lares por inversiones, o por cr\u00e9dito barato, o por exportaciones relativamente m\u00e1s caras. Pero esa situaci\u00f3n transitoria \u2013que algunos de los adalides intelectuales del \u201cprogresismo\u201d regional llegaron a creer permanente\u2013 no pod\u00eda durar, y no dur\u00f3.<\/p>\n<p>No pod\u00eda durar indefinidamente el proceso de industrializaci\u00f3n chino a tasas por encima del 10% anual, con la consiguiente demanda y el ascenso de los precios de materias primas. Tampoco pod\u00eda durar indefinidamente la tasa de inter\u00e9s cercana a cero en casi todo el mundo desarrollado. Si bien el aumento de esa tasa (motorizado por el fin del QE en EE.UU.) es por ahora lento y sin mayor impacto negativo en la regi\u00f3n, ese efecto tarde o temprano se har\u00e1 notar, y en todo caso ha dejado de ser un factor favorable.<\/p>\n<p>Al respecto, el beneficio generado por la baja tasa de inter\u00e9s era doble: financiamiento barato y mayor flujo de inversiones. Pero \u00e9ste \u00faltimo est\u00e1 empezando a resentirse: despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os consecutivos de crecimiento de la IED, en 2014 \u00e9sta disminuy\u00f3 un 19% para toda Latinoam\u00e9rica, seg\u00fan datos de la UNCTAD. Y un informe del FMI se\u00f1ala que, luego de desacelerarse de manera continua desde 2010, la previsi\u00f3n para 2015 es una contracci\u00f3n de la tasa de inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>El resultado es un descenso para toda la regi\u00f3n de dos indicadores clave: <em>crecimiento del PBI<\/em> y del <em>comercio exterior<\/em>. Veamos la diferencia entre la performance del PBI en buena parte de la \u201cd\u00e9cada dorada\u201d en comparaci\u00f3n con la del a\u00f1o pasado y la previsi\u00f3n para el actual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Crecimiento anual del PBI, en porcentaje, promedio 2005-2013<\/strong><\/p>\n<p>Panam\u00e1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 8,5<\/p>\n<p>Per\u00fa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6,6<\/p>\n<p>Rep. Dominicana\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5,7<\/p>\n<p>Uruguay\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5,6<\/p>\n<p>Argentina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5,6<\/p>\n<p>Bolivia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,9<\/p>\n<p>Paraguay\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,9<\/p>\n<p>Colombia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,8<\/p>\n<p>Costa Rica\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,7<\/p>\n<p><em>Promedio \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,5<\/em><\/p>\n<p>Venezuela\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,5<\/p>\n<p>Ecuador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,4<\/p>\n<p>Chile\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,3<\/p>\n<p>Honduras\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,8<\/p>\n<p>Guatemala\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,6<\/p>\n<p>Nicaragua\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,6<\/p>\n<p>Brasil\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,5<\/p>\n<p>M\u00e9xico\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,5<\/p>\n<p>Hait\u00ed\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,1<\/p>\n<p>El Salvador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1,8<\/p>\n<p>Fuente: CEPAL, citado por el Banco Central de Rep. Dominicana<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estas cifras est\u00e1n en consonancia con el papel de los pa\u00edses emergentes y atrasados en general durante todo el per\u00edodo. En efecto, buena parte del crecimiento de la econom\u00eda mundial se debi\u00f3 al impulso del mundo \u201cen desarrollo\u201d, no del centro capitalista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tasa de crecimiento del PBI, promedio anual 2003-2012<\/strong><\/p>\n<p>Mundo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,7<\/p>\n<p>Uni\u00f3n Europea\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1,1<\/p>\n<p><em>Am\u00e9rica Latina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,1<\/em><\/p>\n<p>Fuente: CIGES \/ Banco Mundial<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este declive del crecimiento, cabe anotar, no ha sido resultado de crisis profundas ni menos a\u00fan catastr\u00f3ficas en la regi\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de las obvias desigualdades por pa\u00eds e incluso por subregi\u00f3n, para el conjunto de Am\u00e9rica Latina (sin el Caribe) lo que se constat\u00f3 al principio de la segunda d\u00e9cada de este siglo fue una suave desaceleraci\u00f3n del crecimiento que pas\u00f3 casi inadvertida para la mayor\u00eda de los analistas y tambi\u00e9n para los gobiernos de la regi\u00f3n, que en su mayor\u00eda asum\u00edan seguir estando en el mismo ciclo favorable de la primera d\u00e9cada.<\/p>\n<p><strong>Crecimiento anual del PBI de Am\u00e9rica Latina, en porcentaje<\/strong><\/p>\n<p><strong>A\u00f1o\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tasa<\/strong><\/p>\n<p>2010 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5,9<\/p>\n<p>2011 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,3<\/p>\n<p>2012 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,7<\/p>\n<p>2013 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, este proceso se ha profundizado en el \u00faltimo a\u00f1o, y la tasa de ralentizaci\u00f3n del crecimiento se distingue ahora claramente hasta para el m\u00e1s optimista. Lo que se observa ahora es que, a diferencia del per\u00edodo anterior, en el que Am\u00e9rica Latina acompa\u00f1aba (sin ser el motor principal) el crecimiento del \u201cbloque emergente\u201d liderado por China, empieza a verificarse una separaci\u00f3n de tendencias. As\u00ed, mientras el conjunto de los emergentes contin\u00faa siendo, a grandes rasgos, el mayor impulsor del crecimiento mundial (al que comienza a acoplarse, a otro ritmo, la econom\u00eda estadounidense), Latinoam\u00e9rica ya no muestra una performance econ\u00f3mica comparable y queda rezagada en relaci\u00f3n con el resto del mundo emergente, con tasas de crecimiento que se parecen m\u00e1s a las de la an\u00e9mica Europa que a las de los pujantes pa\u00edses de la periferia a los que pertenec\u00eda s\u00f3lo unos a\u00f1os atr\u00e1s. Y esta marcada baja en la tasa de crecimiento (e incluso recesi\u00f3n abierta) se da adem\u00e1s en varios de los pa\u00edses de mayor peso econ\u00f3mico y pol\u00edtico de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Crecimiento del PBI, en porcentaje<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pa\u00eds\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2014\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2015<\/strong><\/p>\n<p>Brasil\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 0,1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 0,3\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1,0*<\/p>\n<p>Argentina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -1,7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -1,5\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -0,3*<\/p>\n<p>Venezuela\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -4,0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -7,0<\/p>\n<p>Colombia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,8\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,8<\/p>\n<p>Chile\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1,7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,8<\/p>\n<p>Per\u00fa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,5\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,0<\/p>\n<p><em>Am\u00e9rica Latina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1,3\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1,3<\/em><\/p>\n<p><em>Emergentes\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4,4\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5,0<\/em><\/p>\n<p><em>Mundo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,3\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,8<\/em><\/p>\n<p>Mundo*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2,6\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3,0<\/p>\n<p>Previsiones del FMI, diciembre 2014 \/ * Previsiones del Banco Mundial, enero 2015<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una evoluci\u00f3n similar se comprueba en el rubro comercio exterior. Las exportaciones de los pa\u00edses de\u00a0 Am\u00e9rica Latina est\u00e1n pr\u00e1cticamente estancadas desde hace un trienio. En 2012 aumentaron el 1,6%, en 2013 bajaron un 0,2% y en 2014 subieron apenas el 0,8%, seg\u00fan la CEPAL. Todo muy lejos de las tasas de crecimiento del comercio exterior en la \u201cd\u00e9cada dorada\u201d: entre 2003 y 2013, la tasa promedio anual (que incluye el descenso de los dos \u00faltimos a\u00f1os) de crecimiento del comercio exterior fue del 9% (www.ecuador.org).<\/p>\n<p>En resumen, el fin del ciclo dorado de los precios de commodities, demanda china siempre creciente, cr\u00e9dito barato y flujo firme de inversiones ya est\u00e1 modificando sensiblemente el panorama econ\u00f3mico de toda la regi\u00f3n en t\u00e9rminos de crecimiento del PBI y sostenibilidad del esquema econ\u00f3mico anterior, que a su vez era la base de un modelo pol\u00edtico apoyado en las posibilidades de redistribuci\u00f3n sin cambios estructurales incluso en los marcos del capitalismo (perfil exportador, desarrollo industrial, productividad).<\/p>\n<p>Incluso uno de los rubros que suele promocionarse como avance decisivo en la regi\u00f3n, el \u201calivio\u201d (prudentemente, ya no se habla de \u201csoluci\u00f3n\u201d) al problema de la <em>deuda externa<\/em>, debe ser puesto en perspectiva. Contra lo que dicen los discursos demag\u00f3gicos de buena parte de los gobiernos \u201cprogres\u201d no hubo \u201cdesendeudamiento\u201d, al menos en t\u00e9rminos absolutos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Deuda p\u00fablica bruta, en miles de millones de d\u00f3lares<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pa\u00eds\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2008\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Variaci\u00f3n (%)<\/strong><\/p>\n<p>Brasil\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 198\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 309\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 56<\/p>\n<p>Venezuela\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 53\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 119\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 123<\/p>\n<p>Argentina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 125\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 134*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 7<\/p>\n<p>Chile\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 64\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 131\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 103<\/p>\n<p>Colombia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 46\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 92\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 98<\/p>\n<p>M\u00e9xico\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 129\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 259\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 100<\/p>\n<p><em>Am\u00e9rica Latina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 745\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.245\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 66<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Dato muy dudoso; la cifra oficial del propio gobierno argentino para 2013 era 201.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Fuente: CEPAL<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se ve, un aumento bruto del monto de deuda de dos tercios en s\u00f3lo cinco a\u00f1os dif\u00edcilmente pueda calificarse de \u201cdesendeudamiento\u201d. Lo que s\u00ed se verific\u00f3 fueron ciertos factores que efectivamente aliviaron temporariamente el peso de la carga del servicio de deuda. A saber: a) en algunos casos (el m\u00e1s notorio es Argentina) hubo una redenominaci\u00f3n de parte importante de la deuda, que de estar en divisas pas\u00f3 a estar en moneda local; b) hubo renegociaciones que estiraron el plazo promedio de los bonos de deuda; c) la abundancia de ingresos por exportaciones permiti\u00f3 en general (salvo Argentina y Venezuela para el per\u00edodo se\u00f1alado) una importante recomposici\u00f3n de las reservas en moneda fuerte de los bancos centrales nacionales; d) el crecimiento del PBI y de las exportaciones en varios casos super\u00f3 al de la deuda, con lo que la ratio deuda\/PBI, que lleg\u00f3 a ser dram\u00e1tica a fines de los 90, es ahora m\u00e1s manejable (o al menos m\u00e1s \u201csostenible\u201d que la deuda de varios pa\u00edses de la eurozona, cosa que suelen recordar con iron\u00eda los presidentes \u201cprogres\u201d en sus discursos).<\/p>\n<p>Sin embargo, haber logrado cierto aflojamiento del torniquete de la deuda por unos a\u00f1os no significa en absoluto que ese factor disciplinador y reforzador de la dependencia haya desaparecido; por el contrario, es de esperar que con la baja de precios de materias primas y de saldo exportador, los problemas de deuda vuelvan a ponerse en primer plano de la macroeconom\u00eda latinoamericana. Lo propio ocurre con las condiciones de acceso al cr\u00e9dito y de flujo de IED.<\/p>\n<p>A esos nuevos desequilibrios se le agrega hoy el factor cambiario: las monedas de los pa\u00edses latinoamericanos en general se han debilitado frente al d\u00f3lar, luego de a\u00f1os gozar de las ventajas de la\u00a0 revaluaci\u00f3n de sus monedas casi sin ninguna de sus desventajas. Ahora bien, la b\u00fasqueda de un nuevo equilibrio cambiario no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n monetaria de condiciones econ\u00f3micas globales muy diferentes. A diferencia de los cl\u00e1sicos ciclos \u201cstop and go\u201d a los que hicimos referencia m\u00e1s arriba, el actual proceso de devaluaci\u00f3n es a) en general forzado, no voluntario; b) gradual, no en forma de shock devaluatorio, y c) no tiene como primer objetivo recomponer las exportaciones, sino m\u00e1s bien ajustar las importaciones, ante el regreso de la \u201crestricci\u00f3n externa\u201d. Seg\u00fan la CEPAL, las importaciones de la regi\u00f3n caer\u00e1n un 0,6% en 2014, frente a un crecimiento del 3% en los dos a\u00f1os anteriores. No parece mucho, pero marca el inicio de una tendencia. El resultado es una desaceleraci\u00f3n del crecimiento o la ca\u00edda en la recesi\u00f3n, que es tanto m\u00e1s profunda cuanto mayor es el torniquete a las importaciones: Venezuela y Argentina son los casos m\u00e1s flagrantes del circuito escasez de divisas-restricci\u00f3n de importaciones-ca\u00edda de la actividad econ\u00f3mica-presi\u00f3n cambiaria.<\/p>\n<p>No obstante, y tambi\u00e9n a diferencia de ciclos econ\u00f3micos anteriores, esta vez los emergentes en general, incluida Latinoam\u00e9rica, presentan un panorama de mayor fortaleza para atenuar el cambio de ciclo econ\u00f3mico. Ya hemos se\u00f1alado el mayor volumen de reservas, la menor exposici\u00f3n a la deuda en moneda extranjera y un menor endeudamiento relativo al PBI. Asimismo, hay menos margen de los bancos centrales de los pa\u00edses desarrollados para subir las tasas de inter\u00e9s al nivel de otros ciclos m\u00e1s perjudiciales para nuestros pa\u00edses. En ese sentido, si la bonanza de los a\u00f1os dorados se ha ido de la regi\u00f3n para no volver, es necesario <em>tener cautela en cuanto a pron\u00f3sticos catastrofistas o demasiado unilaterales para Latinoam\u00e9rica tomada en su conjunto<\/em>. Tiene m\u00e1s sentido, en cambio, seguir con atenci\u00f3n la marcha de los \u201ceslabones d\u00e9biles\u201d (hoy, en primer lugar, Venezuela), cuya eventual defecci\u00f3n puedan abrir paso a modificaciones profundas no ya como resultado de crisis econ\u00f3micas en sentido estricto, sino a partir de cambios en la configuraci\u00f3n pol\u00edtica que, seg\u00fan se den a derecha o a izquierda, den lugar a una nueva relaci\u00f3n de fuerzas.<\/p>\n<p>Al respecto, aparece en la palestra, a manera de \u201c\u00faltimo recurso\u201d para cada vez m\u00e1s pa\u00edses de la regi\u00f3n, un actor cuyo rol es enteramente nuevo en Latinoam\u00e9rica pero que ha adquirido un peso trascendente, a punto tal de ser parte de la constituci\u00f3n de un nuevo equilibrio geopol\u00edtico en un escenario que s\u00f3lo hab\u00eda conocido a Estados Unidos en el papel de \u201cGran Hermano\u201d econ\u00f3mico, pol\u00edtico y militar. Nos referimos, claro est\u00e1, a China, y a continuaci\u00f3n intentaremos desarrollar algunos de los ejes de cambio que su intervenci\u00f3n ha suscitado en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> El nuevo rol de China como competidor geopol\u00edtico de EE.UU. en la regi\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La nueva ubicaci\u00f3n de China frente a Am\u00e9rica Latina no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n continental de una estrategia global de la dirigencia de ese pa\u00eds. No podemos desarrollar aqu\u00ed todas las implicancias del papel de China en el mundo, tema que merece por s\u00ed solo un amplio estudio y debate. S\u00f3lo se\u00f1alaremos aqu\u00ed, dando continuidad a las primeras aproximaciones sobre el tema que esbozamos en la edici\u00f3n anterior de <em>Socialismo o Barbarie<\/em>, que por sus objetivos, sus medios y hasta sus formas, nada autoriza a suponer que China est\u00e9 jugando un rol cualitativamente m\u00e1s \u201cprogresivo\u201d o \u201cantiimperialista\u201d en la arena mundial. M\u00e1s bien al contrario, el tipo de relacionamiento que China ha establecido y sigue estableciendo con los pa\u00edses \u201cemergentes\u201d (supuestamente socios pol\u00edticos de \u201cno alineamiento\u201d en foros como el G-77 m\u00e1s China de las Naciones Unidas) no se distingue en lo esencial, por su relaci\u00f3n de subordinamiento, del de otros imperialismos \u201ccl\u00e1sicos\u201d.6<\/p>\n<p>Dicho esto, consideramos que la pol\u00edtica de China al avanzar en su vinculaci\u00f3n econ\u00f3mica con Latinoam\u00e9rica apunta a un doble objetivo econ\u00f3mico y a otro geopol\u00edtico. Los econ\u00f3micos son, por un lado, asegurarse el abastecimiento de materias primas indispensables para su industria y su poblaci\u00f3n; por el otro, hallar un mercado para sus inversiones en infraestructura y servicios, de mucho mayor valor agregado. El geopol\u00edtico es, naturalmente, acomodarse como un actor decisivo en la regi\u00f3n, aprovechando el retroceso de EE.UU. e intentando bloquear el regreso de la influencia yanqui a los carriles habituales, previos al ciclo pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la primera d\u00e9cada del siglo.<\/p>\n<p>El progreso de las relaciones comerciales fue fulminante precisamente en el \u00faltimo lustro: en 2000, el intercambio entre China y Latinoam\u00e9rica no superaba los 10.000 MD; en 2014 era ya de 287.000 MD, casi 29 veces m\u00e1s. Veamos la progresi\u00f3n de esa relaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con el estancamiento del v\u00ednculo comercial con la UE y el marcado retroceso de la presencia del comercio con EE.UU. Aunque ese pa\u00eds mantiene el primer lugar, China ya es el primer socio comercial del gigante sudamericano, Brasil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Participaci\u00f3n en el comercio de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (16 pa\u00edses), en porcentaje<\/strong><\/p>\n<p><strong>Exportaciones\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2000\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2005\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2009\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2014*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2020*<\/strong><\/p>\n<p>EE.UU.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 60\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 50\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 39 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<em>31<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 28<\/p>\n<p>Uni\u00f3n Europea\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 11\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 12\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 14\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 <em>14<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 14<\/p>\n<p>China\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 2\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 4\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 8\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 <em>15<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 19<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Importaciones\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2000\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2005\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2009\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2014*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2020*<\/strong><\/p>\n<p>EE.UU.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 51\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 38\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 33 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<em>28<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 26<\/p>\n<p>Uni\u00f3n Europea\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 14\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 15\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 15\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 <em>14<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 14<\/p>\n<p>China\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 3\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 10\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 <em>15<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 16<\/p>\n<p>(*) Estimado. Fuente: CEPAL<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, ese relacionamiento que comenz\u00f3 por lo comercial se extiende ya seriamente a las inversiones, las finanzas y la pol\u00edtica. La peregrinaci\u00f3n de mandatarios de la regi\u00f3n a Beijing empieza a parecerse, en forma y contenido, a las giras de d\u00e9cadas pasadas a Washington. China financi\u00f3 a Venezuela desde 2008 con 50.000 MD en compras de crudo (entre China y EE.UU. se llevan 2,5 millones de barriles diario de los 3 millones que produce Venezuela). El ecuatoriano Rafael Correa hizo acuerdos con el gobierno chino en enero pasado por una inversi\u00f3n total de 5.700 MD. Pero el m\u00e1s aliviado fue Nicol\u00e1s Maduro, de Venezuela, que se volvi\u00f3 en enero con una promesa de inversiones y proyectos de cooperaci\u00f3n por 20.000 MD en 2015, man\u00e1 del cielo para un pa\u00eds cuyas reservas se desplomaron a 22.000 MD, con vencimientos de deuda por 12.000 MD s\u00f3lo este a\u00f1o. Para los pa\u00edses en situaci\u00f3n m\u00e1s comprometida, se empieza a parecer a un prestamista de \u00faltima instancia por fuera del circuito tradicional EE.UU.-FMI-banca occidental. Es el caso de Venezuela y, en menor medida, de Ecuador y Argentina.<\/p>\n<p>En total, el financiamiento de gobiernos latinoamericanos por parte de China ya supera los 100.000 MD. Y ese financiamiento adopta formas diversas: desde pr\u00e9stamos directos a acuerdos mixtos que involucran tanto comercio de bienes como cr\u00e9ditos para la compra de maquinaria e insumos, pasando por convenios monetarios (los llamados <em>swaps<\/em> de intercambio de moneda, que son de hecho pr\u00e9stamos en moneda china, celebrados con Brasil y Argentina).<\/p>\n<p>En ese marco se inscribe el anuncio del gobierno chino en un foro de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os), que tuvo lugar significativamente en Beijing, en enero pasado, de una ola de inversiones en Latinoam\u00e9rica por 250.000 millones de d\u00f3lares en diez a\u00f1os. Esa apuesta por un organismo que lleva apenas un lustro no sorprende, al tratarse justamente de un ente regional del que no participan EE.UU. ni Canad\u00e1. Asimismo, Xi Jinping, el presidente chino, plante\u00f3 el objetivo de un comercio bilateral China-CELAC del orden de los 500.000 millones de d\u00f3lares en ese plazo, casi el doble del volumen actual. Todo esto se dar\u00eda como parte de un extenso plan de cooperaci\u00f3n bilateral 2015-2019, a trav\u00e9s de encuentros sectoriales anuales y un segundo foro en Santiago de Chile en 2018.<\/p>\n<p>Desde ya, no hay ning\u00fan espacio para las ilusiones de los gobiernos \u201cprogres\u201d, que ven una diferencia fundamental en el tipo de relaci\u00f3n entre los prestamistas tradicionales (EE.UU. y el FMI) y este nuevo \u201csocio amigable\u201d. En todo caso, si la hubo fue sobre todo en el primer per\u00edodo de ese relacionamiento, casi como estrategia de marketing; a medida que la relaci\u00f3n se afianza, empiezan a asomar los primeros desencantos. Por ejemplo: \u201cHubo una \u00e9poca en que los gobiernos latinoamericanos en necesidad de fondos acud\u00edan al FMI para la amarga medicina de sus pr\u00e9stamos. Ya no. En los \u00faltimos doce a\u00f1os, el superciclo de precios de las commodities en alza ha abultado los cofres de la regi\u00f3n, mientras que incluso los aut\u00f3cratas de mayor incontinencia fiscal pod\u00edan contar con la chequera de los chinos. Hoy la bonanza ha terminado. Los precios de las commodities vuelven a su marca de la gran recesi\u00f3n de 2008. Y los gerentes de bancos en Beijing est\u00e1n aprendiendo a decir que no. (\u2026) China ha dejado claro que no piensa ser un prestamista de \u00faltima instancia de modo incondicional para los incumplidores, incluso si alegan afinidad pol\u00edtica, como lo hace Maduro. (\u2026) \u00a0Seg\u00fan InterAmerican Dialogue, un think-tank de Washington, los funcionarios chinos han empezado a mirar de cerca la forma en que Venezuela gasta sus pr\u00e9stamos. Y ya asoma la preocupaci\u00f3n en publicaciones chinas sobre un eventual default\u201d (<em>The Economist<\/em>, \u201cThe dragon and the gringo\u201d, 17-1-15).<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n, es una absoluta ingenuidad, como m\u00ednimo, suponer, como lo hace el propio Maduro, que \u201cChina est\u00e1 demostrando que puede ser potencia sin pretensiones imperiales ni hegemonistas\u201d. Cualquier examen m\u00ednimamente atento de las declaraciones y de los proyectos de la jerarqu\u00eda china muestra lo contrario. Adem\u00e1s, es un error suponer que toda la inversi\u00f3n china en el exterior corresponde a compa\u00f1\u00edas estatales. La parte correspondiente al sector <em>privado<\/em> no deja de crecer, y si era casi nula hace una d\u00e9cada, representa ya el 23% de la inversi\u00f3n de ese pa\u00eds en la regi\u00f3n. Las quejas de sectores burgueses opuestos al estrechamiento de relaciones con China reflejan sin duda el cipayismo de quienes quieren volver al <em>statu quo<\/em> con el imperio yanqui, pero hay m\u00e1s que eso.<\/p>\n<p>Empiezan a asomar diferencias de criterio en un bloque sudamericano con mucha menor unidad pol\u00edtica que la que se celebra en los foros de la Unasur. Una de esas diferencias divide a los pa\u00edses \u201catl\u00e1nticos\u201d de Sudam\u00e9rica (los del Mercosur) y los \u201cpac\u00edficos\u201d (encabezados por Chile) no s\u00f3lo en cuanto a la estrategia de alineamiento comercial y geopol\u00edtico, sino en lo que hace al perfil de la inserci\u00f3n exportadora de la regi\u00f3n. Tras el fracaso del ALCA, seg\u00fan algunos analistas, Chile pareciera buscar que la Alianza del Pac\u00edfico con los pa\u00edses asi\u00e1ticos (en primer lugar China) se transforme en un ALCA de facto o mini ALCA. La ventaja para los \u201catl\u00e1nticos\u201d es que el Mercosur les da un nivel de coordinaci\u00f3n, integraci\u00f3n y organicidad como bloque que, sin ser deslumbrantes, son muy superiores a los que pueden exhibir los pa\u00edses andinos. Por otro lado, al menos en los papeles, Argentina y Brasil sostienen la necesidad de un programa industrialista y no se quieren resignar del todo (insistimos, en los discursos y las declaraciones de intenci\u00f3n) a renunciar a algo que se parezca a un programa de industrializaci\u00f3n. En cambio, los \u201cpac\u00edficos\u201d parecen tener menos recursos (y voluntad pol\u00edtica) para apartarse del esquema asi\u00e1tico que los reduce a proveedores de materias primas. Las \u00faltimas reuniones regionales en Cartagena y Santiago de Chile fueron escenario de una sorda disputa sobre todo entre Brasil, l\u00edder del Mercosur, y Chile, abanderado de la relaci\u00f3n con Asia-Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>A estas tensiones se a\u00f1ade el inter\u00e9s de otros pa\u00edses del continente, como Colombia y Uruguay, por no cerrar la puerta a eventuales tratados de libre comercio bilaterales con EE.UU. (en eso, el gobierno del \u201cizquierdista\u201d Frente Amplio uruguayo es el m\u00e1s enf\u00e1tico). De hecho, Colombia y M\u00e9xico est\u00e1n entre las pocas relaciones s\u00f3lidas con Latinoam\u00e9rica que cuenta EE.UU. en la regi\u00f3n; sin duda, eso debe haber influido para que sean dos de los \u00fanicos tres pa\u00edses \u201camigos\u201d (el otro es Polonia) que recibieron una \u201cl\u00ednea de cr\u00e9dito flexible\u201d del FMI (dinero disponible que no figura como pr\u00e9stamo; en el caso de M\u00e9xico fueron 47.300 millones de d\u00f3lares).<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, pero acaso primero en importancia, est\u00e1 la discusi\u00f3n en el seno de la burgues\u00eda brasile\u00f1a respecto de dos cuestiones \u00edntimamente relacionadas: qu\u00e9 hacer con el Mercosur y la posibilidad de cerrar convenios comerciales con la Uni\u00f3n Europea y otras potencias casi al nivel de acuerdo de libre comercio. Sin duda, la postura m\u00e1s aperturista y menos \u201clatinoamericanista\u201d (de hecho, enemiga del Mercosur tal como est\u00e1) es la de la poderosa patronal paulista, la FIESP, cuya bandera tom\u00f3 el derrotado candidato presidencial A\u00e9cio Neves. Pero la victoria de Dilma y el PT no significa autom\u00e1ticamente un reforzamiento del Mercosur. En este como en otros planos, el giro ortodoxo y neoliberal del gobierno brasile\u00f1o puede dar como resultado una permanencia m\u00e1s o menos formal del Mercosur (sobre todo, no abandonar algunas ventajas del funcionamiento en bloque, cuyo liderazgo es indiscutiblemente brasile\u00f1o) y a la vez empezar a explorar otras v\u00edas de relacionamiento con el resto del mundo.<\/p>\n<p>Lo que ha quedado definitivamente fuera de escena es la fantas\u00eda chavista del ALBA como espacio pol\u00edtico-comercial de los pa\u00edses latinoamericanos que privilegiara el v\u00ednculo intrarregional y los acuerdos con pa\u00edses \u201cideol\u00f3gicamente afines\u201d (es decir, China, en menor medida Ir\u00e1n, y la UE antes que EE.UU.). No tiene nada de extra\u00f1o que esta construcci\u00f3n tomara cierto impulso a caballo del auge petrolero que le dio a Venezuela la posibilidad de actuar como hermano mayor benevolente (en t\u00e9rminos de pr\u00e9stamos, inversiones y subsidios) de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, en especial Cuba, Bolivia, Argentina y pa\u00edses de Centroam\u00e9rica y el Caribe. Hoy, la sumatoria de crisis interna del r\u00e9gimen chavista y derrumbe de los ingresos petroleros ha dejado el ALBA en el lugar de un cuchillo sin hoja al que le falta el mango: sin escala real, sin liderazgo pol\u00edtico y sin fondos. Al mismo arc\u00f3n de los recuerdos han ido a parar el Banco del Sur (que nunca se lleg\u00f3 a implementar) y otras iniciativas fara\u00f3nicas regionales, hoy f\u00f3siles de la era de las cajas llenas y la bonanza que parec\u00eda interminable.<\/p>\n<p>De esta manera, los proyectos de integraci\u00f3n regional a espaldas y contra EE.UU. han dejado lugar, en la ubicaci\u00f3n de los gobiernos latinoamericanos \u201cprogres\u201d en general bastante desgastados por una d\u00e9cada de gesti\u00f3n y el comienzo de las condiciones desfavorables, a una postura mucho m\u00e1s prudente y pragm\u00e1tica respecto de las posibles alianzas y sociedades comerciales. Si China aparece ahora como un actor de primer orden, se debe mucho menos a una voluntad pol\u00edtica de confrontar con EE.UU. que al peso real y tangible de la demanda china de materias primas y su capacidad como fuente alternativa de financiamiento. Rol \u00e9ste \u00faltimo que Venezuela lleg\u00f3 a cumplir a una escala regional reducida, y que hoy no tiene ninguna chance de reeditar.<\/p>\n<p>Lo que queda, entonces, es una disputa por la influencia regional entre una nueva potencia, China, y una vieja potencia que, luego de retroceder en peso pol\u00edtico y econ\u00f3mico por m\u00e1s de una d\u00e9cada, quiere recuperar el terreno perdido: EE.UU. Sin embargo, ser\u00eda un error suponer que este conflicto larvado supone un ganador que expulsar\u00e1 definitivamente al derrotado. M\u00e1s bien, lo que parece establecerse como horizonte para los pr\u00f3ximos a\u00f1os es una coexistencia de los dos grandes actores y un proceso de reacomodamiento pragm\u00e1tico de los gobiernos latinoamericanos a las ventajas y desventajas de la relaci\u00f3n con ambos.<\/p>\n<p>Al respecto, observa <em>The Economist<\/em>: \u201cLa maduraci\u00f3n de las relaciones de China con Am\u00e9rica Latina coincide con otros cambios geopol\u00edticos en la regi\u00f3n. La aspiraci\u00f3n de Venezuela de crear una alianza antiyanqui se hundi\u00f3 junto con su econom\u00eda. (\u2026) La pretensi\u00f3n de Brasil al liderazgo regional tambi\u00e9n est\u00e1 en suspenso (\u2026). Barack Obama, aunque sobre todo por razones internas, est\u00e1 intentando atenuar los resquemores latinoamericanos hacia EE.UU\u201d, con la normalizaci\u00f3n de relaciones con Cuba y la reforma inmigratoria. \u201cOtra demostraci\u00f3n del nuevo inter\u00e9s de la administraci\u00f3n Obama por tomar la iniciativa en la regi\u00f3n es la \u201ccumbre energ\u00e9tica\u201d del Caribe del 26 de enero. Apunta a proveer pr\u00e9stamos multilaterales, ayuda t\u00e9cnica e inversi\u00f3n privada como alternativa a los subsidios venezolanos. El gobierno tambi\u00e9n est\u00e1 aportando ayuda para los pa\u00edses centroamericanos que enfrentan la violencia del narcotr\u00e1fico. \u00bfEmpezar\u00e1 Estados Unidos a recuperar el terreno perdido en la regi\u00f3n? Un test ser\u00e1 la Cumbre de las Am\u00e9ricas de Panam\u00e1 en abril, la primera reuni\u00f3n de ese tipo a la que asistir\u00e1 Ra\u00fal Castro. (\u2026) Tanto los funcionarios chinos como los estadounidenses niegan estar compitiendo por la influencia en Latinoam\u00e9rica. Pero eso es lo que parece. Para los gobiernos de centroizquierda, la oferta china de pr\u00e9stamos, inversiones (sobre todo en infraestructura), becas y no intervenci\u00f3n pol\u00edtica resulta atractiva. Contra eso, EE.UU. ofrece valores compartidos y acceso a lo que es todav\u00eda el mayor mercado del mundo y su mejor fuente de tecnolog\u00eda. Pero no tienen por qu\u00e9 ser mutuamente excluyentes. Y en ambos casos hay fricciones. China absorbe las materias primas latinoamericanas y recorta sus manufacturas. Un inversor chino est\u00e1 construyendo un canal antiecol\u00f3gico en t\u00e9rminos neocoloniales con Nicaragua, Algunas de las iniciativas de Obama son rehenes de un Congreso controlado por los republicanos. Pero despu\u00e9s de una d\u00e9cada en la que China parec\u00eda llevarse todo en Am\u00e9rica Latina, al menos EE.UU. ha empezado ahora a competir en este nuevo Gran Juego\u201d (\u201cThe dragon and the gringo\u201d, 17-1-15).<\/p>\n<p>Parte central de la estrategia global de China es no s\u00f3lo aparecer como impulsor de la \u201cmultipolaridad\u201d (mientras se fortalece en su competencia bipolar con EE.UU.) sino como \u201cgarante\u201d de los valores de independencia nacional y soberan\u00eda, por oposici\u00f3n al tradicional intervencionismo y unilateralismo yanquis. Si es apropiada la idea de \u201cimperialismo en construcci\u00f3n\u201d, esto tiene mucha l\u00f3gica: \u201cA diferencia de EE.UU., un hegem\u00f3n global con cientos de bases militares en todo el mundo, China no tiene ni imperio ni bases militares. (\u2026) China tiene un gran inter\u00e9s de pol\u00edtica exterior en ayudar a mantener la estabilidad en Am\u00e9rica Latina\u201d (Mark Weisbrot, \u201cUS foreign policy in Latin America leaves an open door for China, <em>The Guardian<\/em>, 31-1-14).<\/p>\n<p>Ahora bien, si es a nuestro juicio infundada la confianza en los supuestos \u201cvalores compartidos\u201d entre Latinoam\u00e9rica y China frente a EE.UU., es muy cierto que est\u00e1 en el inter\u00e9s de China colaborar para que no haya terremotos pol\u00edticos en la regi\u00f3n, <em>en ninguno de los dos sentidos<\/em>: ni hacia la derecha (inclinando el fiel de la balanza otra vez para el lado de EE.UU) ni tampoco hacia la izquierda. Despu\u00e9s de todo, la turbulencia pol\u00edtica nunca es bienvenida cuando de hacer negocios se trata. Suponer que China puede ser un aliado duradero en una disputa en defensa de la soberan\u00eda nacional es una ingenuidad que hace virtud de la necesidad de la pol\u00edtica china. Sencillamente, China no est\u00e1 <em>todav\u00eda<\/em> en condiciones de actuar en la regi\u00f3n con el mismo desd\u00e9n por la independencia formal y la diplomacia formal con que suele hacerlo EE.UU., muchas veces <em>manu militari<\/em> de manera directa o embozada. Pero eso no obsta para que empiece a mostrar las u\u00f1as: un ejemplo en ese sentido es el convenio con Argentina para la instalaci\u00f3n de una base \u201ccient\u00edfica\u201d de observaci\u00f3n espacial en la provincia de Neuqu\u00e9n, que es una manera apenas disimulada de poner pie en la regi\u00f3n con tecnolog\u00eda militar. \u00bfAlguien tiene alguna duda de que es cuesti\u00f3n de medios y oportunidad, no de altos principios comunes del derecho internacional, que pueda haber en el futuro comercio armament\u00edstico, log\u00edstica compartida y ejercicios militares conjuntos con China, exactamente al estilo de lo que se hac\u00eda con EE.UU.?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> Perspectivas<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recapitulemos brevemente. El fin del boom de precios de las materias primas cambia sustancialmente el marco de referencia para todas las econom\u00edas latinoamericanas, siempre dependientes de esos renglones de exportaci\u00f3n. El resultado inmediato es que, como define Augusto de la Torre, economista jefe del Banco Mundial para la regi\u00f3n, \u201cAm\u00e9rica Latina se desacelera a una tasa mucho m\u00e1s r\u00e1pida que el resto del mundo emergente\u201d.<\/p>\n<p>La ralentizaci\u00f3n del crecimiento (en los pa\u00edses m\u00e1s golpeados, como Venezuela y Argentina, directamente recesi\u00f3n) <em>ataca uno de los pilares de la estabilidad de los gobiernos de la regi\u00f3n en toda una d\u00e9cada<\/em>, que les hab\u00eda permitido no s\u00f3lo sortear el descalabro institucional generado por las rebeliones populares sino consolidar un esquema econ\u00f3mico de relativa bonanza, a punto de tal de haber sido reelectos casi en todas partes. Ese pilar fue el conjunto de mecanismos redistributivos que mejoraron la capacidad de consumo de amplios sectores populares, sin por eso transformar en lo esencial la estructura de propiedad y de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n (incluida una productividad que, seg\u00fan el economista jefe del FMI para la regi\u00f3n, Alejandro Werner, est\u00e1 incluso por debajo de lo que indican las estad\u00edsticas, con un demasiado alto uso de la capacidad instalada).<\/p>\n<p>Los gobiernos de la regi\u00f3n aprovecharon un nuevo equilibrio pol\u00edtico m\u00e1s a la izquierda que en las d\u00e9cadas anteriores (y que en el resto del mundo) para negociar con la clase capitalista que la administraci\u00f3n pol\u00edtica del Estado deb\u00eda retener parte de la renta extraordinaria originada en los inusualmente altos precios de las commodities. Esto se logr\u00f3 no sin conflictos y forcejeos, algunos de magnitud. En general, la burgues\u00eda no logr\u00f3 impedir este reparto semiforzado: el fracaso del golpe y luego del lock out petrolero en Venezuela, el de la ofensiva independentista de la burgues\u00eda cruce\u00f1a en Bolivia, el de la rebeli\u00f3n de la patronal rural en Argentina, por no citar otras escaramuzas de menor entidad. Es verdad que se anot\u00f3 algunos \u00e9xitos, como sacar del poder a Zelaya en Honduras y a Lugo en Paraguay, pero el signo general fue favorable a los gobiernos de mediaci\u00f3n centroizquierdista, que ten\u00edan como base material econ\u00f3mica una recomposici\u00f3n de los t\u00e9rminos de intercambio (motorizada por la demanda de la industrializaci\u00f3n china) como no se ve\u00eda en d\u00e9cadas, y como base material pol\u00edtica, un nuevo ciclo de la lucha de clases en el continente signada por el hartazgo con el modelo neoliberal de los 90.<\/p>\n<p>Por supuesto, no hay independencia absoluta de ambos factores. Pero la novedad hoy es que a esos gobiernos se les acab\u00f3 la \u201cplata dulce\u201d, y enfrentan adem\u00e1s niveles diversos de desgaste espec\u00edfico, seg\u00fan el mejor o peor tino de sus gestiones nacionales. Un \u00edndice de esta nueva penuria es que el promedio del balance fiscal para los pa\u00edses de la regi\u00f3n est\u00e1 tres puntos del PBI por debajo del de 2009. Esto no es una mera cifra: es la diferencia entre tener margen para gasto fiscal del tipo que sea (en infraestructura o en subsidios, o ambos) y estar al borde de tener que endeudarse para mantener los gastos corrientes. La inc\u00f3gnita es, entonces, qu\u00e9 rumbo adoptar\u00e1n los gobiernos actuales y qu\u00e9 posibilidades hay de un giro pol\u00edtico, a derecha o a izquierda, que cambie el color que lleva el continente desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Hemos se\u00f1alado al pasar la diferencia en la perspectiva pol\u00edtica de pa\u00edses que han tenido rebeliones populares m\u00e1s profundas y gobiernos m\u00e1s \u201ccentroizquierdistas\u201d: Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador. Mientras que los gobiernos de los dos \u00faltimos todav\u00eda gozan del favor electoral y sufrieron menos desgaste (tambi\u00e9n es verdad que llevan menos a\u00f1os en el poder), los dos primeros atraviesan serios problemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos. Con otra diferencia entre s\u00ed: en Venezuela la crisis del chavismo es m\u00e1s profunda, pero al gobierno todav\u00eda le quedan en principio a\u00f1os de gesti\u00f3n por delante; en Argentina, el gobierno intenta con m\u00e1s \u00e9xito sostener un modelo deshilachado, pero este a\u00f1o hay elecciones presidenciales en las que el kirchnerismo no tendr\u00e1 candidato puro propio, al menos con chances. En Venezuela, m\u00e1s all\u00e1 de la inestabilidad pol\u00edtica, el factor desencadenante de un cambio de gobierno, si se da, ser\u00e1 seguramente econ\u00f3mico; en Argentina, por el contrario, la din\u00e1mica econ\u00f3mica estar\u00e1 seguramente (salvo una nueva crisis de deuda con los fondos buitre) subordinada, al menos hasta las elecciones, a los desarrollos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>El caso de Venezuela es particularmente apremiante por la importancia pol\u00edtica que tiene el chavismo en la regi\u00f3n; de hecho, se trata de la \u00fanica corriente nacida del ciclo de rebeliones populares que se puede decir que tiene una extensi\u00f3n continental. No haremos aqu\u00ed un examen siquiera somero de la coyuntura econ\u00f3mica venezolana; s\u00f3lo se\u00f1alaremos aqu\u00ed que las dificultades que est\u00e1n enfrentando los dem\u00e1s gobiernos de la regi\u00f3n son aqu\u00ed mucho m\u00e1s agudas. Ello obedece a que la materia prima b\u00e1sica de exportaci\u00f3n venezolana, el petr\u00f3leo (96% de las exportaciones), ha bajado mucho m\u00e1s que el resto. Seg\u00fan un estudio, \u201cVenezuela necesita un precio del barril a 120 d\u00f3lares para tener equilibrio presupuestario. Es una situaci\u00f3n dram\u00e1tica\u201d (\u201cPetr\u00f3leo barato: incertidumbre en el negocio del fracking\u201d, <em>El Mundo<\/em>, Espa\u00f1a, 18-10-14). El precio actual, que no logra superar los 45 d\u00f3lares, da una medida de la brecha de ingresos estatales y de divisas necesarias.<\/p>\n<p>Justamente, el ocaso de una econom\u00eda (y una gesti\u00f3n estatal) basada en los petrod\u00f3lares se manifiesta en una cifra impactante: las importaciones cayeron de 77.000 millones de d\u00f3lares en 2012 a 43.000 millones en 2014. Este derrumbe impacta de la manera m\u00e1s sensible no s\u00f3lo en la econom\u00eda sino en la vida cotidiana de los venezolanos. Un pa\u00eds que sigue importando el 70% de los alimentos y una proporci\u00f3n a\u00fan mayor de insumos industriales sufre todo tipo de trastornos cuando ese flujo importador se resiente. Ante la baja de las exportaciones no ya por volumen de producci\u00f3n sino por precio, el consiguiente ajuste de las importaciones significa escasez de todo, lo superfluo, lo necesario y lo indispensable; colas infinitas, mercado negro, corrupci\u00f3n rampante (que no era precisamente inexistente antes de la crisis externa) y violencia urbana.<\/p>\n<p>Este escenario es el caldo de cultivo ideal para todo tipo de operaciones pol\u00edticas de la embajada yanqui, de la oposici\u00f3n y de las mismas corrientes internas de un chavismo sin l\u00edder y sin rumbo. El m\u00e1s reciente acto de este drama ha sido el estreno de un nuevo sistema cambiario de tres tipos de cambio oficiales, que en los hechos implica una devaluaci\u00f3n del 70% y convalidar el mercado negro de divisas, en un marco de creciente descontento y malhumor popular, que a\u00fan no se traduce, de todos modos, en avance pol\u00edtico org\u00e1nico de la derecha.<\/p>\n<p>Nos hemos detenido en Venezuela porque es el pa\u00eds donde m\u00e1s dramatismo adquiere el cambio de viento de la econom\u00eda latinoamericana, pero tampoco hay que perder de vista lo que suceda con Cuba. De importancia econ\u00f3mica insignificante, la isla tiene en cambio una influencia pol\u00edtica sobre el imaginario ideol\u00f3gico del continente que es dif\u00edcil de exagerar. Los pasos acelerados a una transici\u00f3n econ\u00f3mica pro capitalista al estilo China o Vietnam confirman las peores previsiones que se\u00f1al\u00e1ramos en ocasi\u00f3n del VI Congreso del PC cubano (ver <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 25). No nos extenderemos sobre el tema, ya que es objeto de an\u00e1lisis en esta misma edici\u00f3n. Lo mismo vale para la situaci\u00f3n espec\u00edfica de la Argentina, que se trata en texto aparte.<\/p>\n<p>A diferencia de los atribulados Maduro y Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, Evo Morales y Rafael Correa todav\u00eda gozan de popularidad y estabilidad. Pero en el caso del primero, \u201csu \u00e9xito se debe menos a su \u2018anticapitalismo\u2019 que a su adaptaci\u00f3n a la ortodoxia econ\u00f3mica y a los capitalistas locales. Despu\u00e9s de un primer per\u00edodo turbulento (\u2026) ha presidido varios a\u00f1os de estabilidad pol\u00edtica y crecimiento econ\u00f3mico. Y ha hecho la paz con el capital privado. (\u2026) Correa, como Morales, se est\u00e1 volviendo m\u00e1s pragm\u00e1tico. (\u2026) Hace poco ha negociado un acuerdo comercial con la Uni\u00f3n Europea y ha restablecido los lazos con el FMI. Recientemente, diluy\u00f3 una nueva ley de bancos por la cual el Estado pod\u00eda dictaminar el destino de los pr\u00e9stamos de la banca privada\u201d (<em>The Economist<\/em>, \u201cThe travails of ALBA. The more successful of Latin America\u2019s populists have become more pragmatic\u201d, 18-10-14).<\/p>\n<p>La inflamada ret\u00f3rica \u201cantiimperialista\u201d o incluso \u201canticapitalista\u201d (en el caso de Morales) puede subsistir, pero esas veleidades no pasan del micr\u00f3fono. La realidad es que hasta la burgues\u00eda y las compa\u00f1\u00edas extranjeras radicadas en Bolivia han aprendido a convivir con un gobernante \u201cradicalizado\u201d en los foros pero con el que se pueden hacer muy buenos negocios, con la ventaja adicional de una estabilidad pol\u00edtica que las fuerzas de derecha no garantizan.<\/p>\n<p>Ya nos hemos referido a la situaci\u00f3n de Brasil bajo el segundo mandato de Dilma y a su giro neoliberal (al que colabor\u00f3 tambi\u00e9n lo ajustado de su victoria electoral, apenas tres puntos). Al anuncio de restricci\u00f3n fiscal, aumento de tarifas (\u00bfc\u00f3mo reaccionar\u00e1n los \u201cindignados\u201d de junio de 2013?) y control de inflaci\u00f3n le seguir\u00e1n, como la sombra al cuerpo, aumentos de la desocupaci\u00f3n y de la pobreza, cuya reducci\u00f3n era bandera de los \u201clogros\u201d del PT.<\/p>\n<p>Otros temas de la agenda de Dilma parecen no menos problem\u00e1ticos: recomponer lazos con EE.UU., el aumento de la tasa de deforestaci\u00f3n en el Amazonas despu\u00e9s de una d\u00e9cada, la peor sequ\u00eda de la historia que amenaza con el racionamiento de agua y de energ\u00eda y el esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n en Petrobras. Seg\u00fan un ir\u00f3nico comentarista neoliberal, las \u201cnobles intenciones\u201d de Dilma de poner rumbo a la ortodoxia pueden no alcanzar. Si bien felicita a la mandataria petista por la designaci\u00f3n de Levy, los recortes fiscales y la \u201ctregua con el vilipendiado sector privado\u201d v\u00eda los nuevos ministros de agricultura, de comercio y de planeamiento, advierte que \u201cal haber prometido a los brasile\u00f1os que el ajuste de cintur\u00f3n ser\u00eda indoloro, Dilma puede retroceder a los primeros s\u00edntomas de descontento. Pero incluso si no lo hace, su reci\u00e9n descubierto inter\u00e9s por las reformas puede no estar a la altura de su capacidad para llevarlas a cabo\u201d (<em>The Economist<\/em>, \u201cRough weather ahead\u201d, 3-1-15).<\/p>\n<p>Como dec\u00edamos, estamos frente a un momento en <em>que se diluyen las posibilidades de que todo contin\u00fae como hasta ahora,<\/em> y seguramente se avecinan cambios en el <em>statu quo<\/em> regional que lleva ya una d\u00e9cada. El signo de ese cambio depender\u00e1 no s\u00f3lo de un deterioro econ\u00f3mico en general no catastr\u00f3fico pero inevitable, sino, sobre todo, de los desarrollos pol\u00edticos que, a nuestro modo de ver, est\u00e1n por alumbrar en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Desde ya, s\u00f3lo es posible hablar en t\u00e9rminos de <em>e<\/em><em>scenarios alternativos<\/em>, que seguramente tampoco ser\u00e1n puros. Un derrumbe sin m\u00e1s del progresismo, al menos en los pa\u00edses clave, \u00a0y un retorno neoliberal en todo caso \u201catenuado\u201d es una posibilidad, pero no lo vemos como lo m\u00e1s probable. Acaso tenga m\u00e1s chances una profundizaci\u00f3n del deterioro de los gobiernos \u201ccentroizquierdistas\u201d, con mutaci\u00f3n interna hacia el lado neoliberal; es decir, una ampliaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n que empezamos a ver hoy sobre todo, pero no exclusivamente, en Brasil. Aqu\u00ed, reiteramos, ser\u00e1 clave lo que suceda con el proceso venezolano\u2026 y el cubano.<\/p>\n<p>En este marco, \u00bfqu\u00e9 elementos cabe considerar para la eventualidad de un <em>desborde por izquierda<\/em> a los actuales gobiernos \u201cprogresistas\u201d en crisis? En primer lugar, uno muy importante: <em>si no ha habido triunfos categ\u00f3ricos de la movilizaci\u00f3n de masas en los \u00faltimos a\u00f1os en la regi\u00f3n, tampoco ha habido derrotas<\/em>. Las rebeliones se han reabsorbido y ya no tienen el car\u00e1cter de procesos de desestabilizaci\u00f3n del orden burgu\u00e9s en general, pero se mantiene instalado el sentido com\u00fan \u201cantineoliberal\u201d.<\/p>\n<p>La profundidad de ese sentimiento es de una importancia imposible de exagerar, porque pone l\u00edmites no s\u00f3lo a los gobiernos actuales, sino tambi\u00e9n a futuros gobiernos, incluso de signo pol\u00edtico m\u00e1s de derecha. En la medida en que los recambios de gobierno se procesen esencialmente por la v\u00eda electoral, esas relaciones de fuerza pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas van a ser intangibles pero muy reales. Tal es la l\u00facida advertencia de la publicaci\u00f3n decana del capitalismo mundial: \u201cEl problema es que <em>los l\u00edderes de Am\u00e9rica Latina<\/em><em> enfrentan a una poblaci\u00f3n movilizada que se ha acostumbrado a los buenos tiempos. Esto requiere un manejo de estadista pol\u00edticamente h\u00e1bil. Donde eso no ocurra, Am\u00e9rica Latina puede volverse m\u00e1s inflamable<\/em> en los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u201d (<em>The Economist<\/em>, \u201cThe great deceleration\u201d, 22-11-14).<\/p>\n<p>En segundo lugar, no hay que suponer que el relativo marasmo sin crisis catastr\u00f3ficas que caracteriza la econom\u00eda mundial desde hace a\u00f1os va a ser siempre igual a s\u00ed mismo. Las consecuencias en t\u00e9rminos de aumento de desigualdad ya inquietan a los mismos factores de poder internacional; es el caso de Christine Lagarde, directora del FMI, que lanza advertencia tras advertencia al respecto. Y la respuesta a este sentimiento difuso puede concretarse de la manera y en el lugar m\u00e1s inesperados. No se trata s\u00f3lo de Grecia, o siquiera de Europa; los casos de rebeli\u00f3n o estallido urbanos que hemos presenciado recientemente (Espa\u00f1a, Turqu\u00eda, Brasil y muchos otros) han sido en general fulminantes, no org\u00e1nicos y con poca continuidad. Pero no est\u00e1 escrito que deba ser siempre as\u00ed, y <em>las condiciones para un estallido del descontento est\u00e1n sembradas a nivel global<\/em>. Como observa un columnista, \u201cdurante las tres primeras d\u00e9cadas despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, la econom\u00eda global fue, en general, la historia de una marea ascendente que levanta todos los barcos. \u00c9se ya no es el caso: una elite min\u00fascula se queda con la parte del le\u00f3n del crecimiento global. Para los de abajo, y cada vez m\u00e1s tambi\u00e9n para los del medio, se trata de ajustes de salarios, alto desempleo, deuda, austeridad y pobreza. Las 85 personas m\u00e1s ricas del planeta suman la misma riqueza que la mitad de la poblaci\u00f3n del mundo, pero <em>parecen olvidar el riesgo de una extendida agitaci\u00f3n social. <\/em><em>Lo mismo les pasaba, por supuesto, a los Borbones y a los Romanov<\/em>\u201d (Larry Elliott, \u201cFive signs that the global economic recovery may be an illusion\u201d, <em>The Guardian<\/em>, 8-4-14).<\/p>\n<p>Y en tercer lugar, pero para nada \u00faltimo en importancia, otra de las manifestaciones que a nivel global y regional tiene la continuidad de la \u201cnueva normalidad\u201d mediocre de la econom\u00eda, junto con el desgaste de las opciones de centroizquierda, es que se verifican <em>avances de la izquierda \u201cradical\u201d<\/em> (a veces trotskista, a veces no), que por ahora, parad\u00f3jicamente (pero a tono con las caracter\u00edsticas del ciclo pol\u00edtico), a\u00fan son <em>m\u00e1s de tipo electoral que org\u00e1nicos<\/em>. Es muy pronto todav\u00eda para procesar el impacto de esos avances, pero un desarrollo m\u00e1s traum\u00e1tico de las crisis econ\u00f3micas y pol\u00edticas (algo que no est\u00e1 en absoluto fuera de la agenda, al contrario) puede hacer que empiecen a transformarse en puntos de referencia para sectores m\u00e1s amplios que los de vanguardia. Hacia esa perspectiva podemos apostar, y en ese sentido debemos prepararnos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Ir\u00f3nicamente, poco antes del per\u00edodo de recuperaci\u00f3n de los emergentes respecto del centro, en 1997, el economista jefe del Banco Mundial Lant Pritchett describi\u00f3 la creciente brecha de ingresos entre los pa\u00edses ricos y los pa\u00edses pobres como \u201cla caracter\u00edstica dominante de la historia econ\u00f3mica moderna\u201d, en respuesta a modelos del crecimiento econ\u00f3mico como el de Robert Solow (1956) que predec\u00edan lo contrario.<\/li>\n<li>Es importante recalcar este punto, ya que mientras los abanderados de los gobiernos \u201cpopulistas\u201d festejaban hasta hace no mucho el \u201cfin de la restricci\u00f3n externa\u201d, algunas voces de la izquierda vulgar replican que todo est\u00e1 como al principio y que estos a\u00f1os de relativa bonanza es como si no hubieran transcurrido. La realidad es, a nuestro juicio, m\u00e1s matizada: sin mover un mil\u00edmetro las bases estructurales de la dependencia respecto del imperialismo y su lugar subordinado en la divisi\u00f3n mundial del trabajo, la \u201cd\u00e9cada dorada\u201d <em>no<\/em> concluye s\u00f3lo para dejar a los pa\u00edses latinoamericanos exactamente con el mismo nivel de vulnerabilidad a crisis externas que a fines de los 90, por ejemplo.<\/li>\n<li>El QEe es un programa de compra de deuda soberana de 60.000 millones de euros mensuales, en principio hasta septiembre de 2016 (lo que totalizar\u00eda m\u00e1s de un bill\u00f3n de euros), aunque la fecha tope es pasible de ser acortada o alargada seg\u00fan la marcha de la inflaci\u00f3n europea. Como para tener una medida, la tercera y \u00faltima etapa del relajamiento monetario de la Reserva Federal en EE.UU. involucraba 85.000 millones de d\u00f3lares mensuales, una cifra similar, aunque con reducciones paulatinas hasta la extinci\u00f3n del programa. El objetivo de Draghi es llevar la tasa de inflaci\u00f3n a por lo menos el 2% anual, frente a la inflaci\u00f3n de entre el 0 y el 1% actual (con tasas incluso negativas en algunos meses y pa\u00edses).<\/li>\n<li>En esta performance influy\u00f3 precisamente la perspectiva de mayor liberalizaci\u00f3n, incluido un proyecto de ley de inversi\u00f3n extranjera m\u00e1s permisiva. James Zhan, director de la UNCTAD, se\u00f1al\u00f3 que el aumento en China se debi\u00f3 sobre todo al sector servicios y de alta tecnolog\u00eda, con decrecimiento en el sector manufacturero, el de mayor generaci\u00f3n de empleo (enero 2015). Por otra parte, la diferencia se\u00f1alada con EE.UU. es a\u00fan mayor si se considera que debajo de China, en la lista individual de pa\u00edses, se encuentra Hong Kong, con una recepci\u00f3n de 110.000 MD de IED. Aunque estad\u00edsticamente se lo considere separado de China, cabe poca duda de que se trata de inversiones vinculadas al gigante asi\u00e1tico y no a la min\u00fascula ex colonia brit\u00e1nica.<\/li>\n<li>Al respecto, hemos conocido en las Jornadas de Econom\u00eda Cr\u00edtica 2014 en La Plata, Argentina, una reveladora ponencia del uruguayo Eduardo Gudynas \u2013cuyas simpat\u00edas pol\u00edticas decididamente no est\u00e1n con el trotskismo o corrientes afines\u2013, que demuestra con datos y cifras demoledoras c\u00f3mo desde Evo Morales hasta Correa, pasando por el kirchnerismo, han puesto el centro en los \u201ccambios\u201d econ\u00f3micos <em>menos estructurales<\/em> desde el punto de vista de la transformaci\u00f3n real de la econom\u00eda, pero <em>m\u00e1s redituables en t\u00e9rminos electorales<\/em>, es decir, redistribuci\u00f3n del ingreso. Esto se ha hecho incluso en detrimento de lo que la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica desarrollista de la CEPAL pon\u00eda como prioridad en el \u00e1rea de la distribuci\u00f3n del ingreso, a saber, la mejora de <em>indicadores sociales estructurales<\/em> (acceso al agua potable, vivienda, caminos). Todo esto fue relegado en aras de <em>una l\u00f3gica perfectamente consumista<\/em>, aferrada a los bienes de consumo semidurables (lo que Gudynas llama \u201cEstado compensador\u201d). Algo que resumi\u00f3 el general bolivariano Hebert Garc\u00eda Plaza en un memorable discurso televisivo: \u201cTenemos que garantizar que todos los venezolanos tengan un televisor plasma y el \u00faltimo modelo de refrigerador\u201d. \u00a1Hay que garantizar esos bienes de consumo v\u00eda la mejora del ingreso, no los dem\u00e1s factores que definen la pobreza por fuera del ingreso, y que insumir\u00edan mucho m\u00e1s tiempo, recursos y planificaci\u00f3n estatal, con resultados electorales menos inmediatos!<\/li>\n<li>Sin cerrar tampoco por ahora una definici\u00f3n del car\u00e1cter de China (algo particularmente arduo dada la excepcional combinaci\u00f3n de aspectos hist\u00f3ricos, econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales que encierra), resultan sugerentes trabajos como el de Pierre Rousset (\u201cEl caso geopol\u00edtico y sus implicaciones\u201d, 2014, disponible en el sitio Viento Sur), quien, apoy\u00e1ndose en algunas de las elaboraciones m\u00e1s serias sobre la sociedad china actual (el caso de los textos de Au Loong Yu), adelanta la categor\u00eda de \u201cimperialismo en construcci\u00f3n\u201d. Aunque no compartimos varios aspectos del marco te\u00f3rico de referencia de Rousset (por ejemplo, su uso algo ligero de la categor\u00eda de protoimperialismo o subimperialismo), es indudable que el concepto no carece de elementos en los que apoyarse.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; La marcha de la econom\u00eda latinoamericana &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Introducci\u00f3n: algunas definiciones &nbsp; La primera y m\u00e1s importante definici\u00f3n a dar sobre la marcha de la econom\u00eda latinoamericana es constatar el final del boom de precios de las materias primas, de recomposici\u00f3n de t\u00e9rminos de intercambio (esto es, la relaci\u00f3n entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5029,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[122,1643],"tags":[1409,1347,1644],"class_list":{"0":"post-5028","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-america-latina-y-el-caribe","8":"category-revista-socialismo-o-barbarie","9":"tag-economia","10":"tag-marcelo-yunes","11":"tag-revista-sob-29"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - 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