{"id":6391,"date":"2004-11-01T04:40:04","date_gmt":"2004-11-01T07:40:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391"},"modified":"2019-11-19T23:09:15","modified_gmt":"2019-11-20T02:09:15","slug":"las-revoluciones-de-posguerra-y-el-movimiento-trotskista-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391","title":{"rendered":"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista"},"content":{"rendered":"<h2>Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI &#8211; II<\/h2>\n<h1>Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista<\/h1>\n<p>Primera parte<\/p>\n<p>Trotsky <em>tom\u00f3 relevo<\/em> en el momento m\u00e1s oscuro del siglo XX. De ah\u00ed su m\u00e9rito hist\u00f3rico <em>imperecedero<\/em> <em>y su aporte a la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario y militante<\/em>. No tenemos posibilidad aqu\u00ed de desarrollar una valoraci\u00f3n del proceso anterior a la fundaci\u00f3n de la IV Internacional o de sistematizar los debates en torno a ella. Pero queremos dejar sentada con toda claridad nuestra posici\u00f3n acerca de la <em>incuestionable legitimidad hist\u00f3rica de la fundaci\u00f3n de la IV<\/em> <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> <em>y del valor de haber dejado organizado al marxismo revolucionario en el peor momento de la historia de la lucha de clases obrera desde su constituci\u00f3n en movimiento obrero en el siglo XIX.<\/em><\/p>\n<p>El propio Trotsky se mostr\u00f3 consciente de su obra cuando valor\u00f3 la fundaci\u00f3n de la IV como la tarea espec\u00edfica que nadie \u2013en ese momento hist\u00f3rico determinado\u2013 hubiera podido hacer por \u00e9l.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, es relevante dejar anotados aqu\u00ed los fundamentos te\u00f3ricos de la cerrada <em>oposici\u00f3n<\/em> de Isaac Deutscher (conocido bi\u00f3grafo de Trotsky) a la fundaci\u00f3n de la IV, en funci\u00f3n de una concepci\u00f3n <em>objetivista y capituladora <\/em>que ve\u00eda a la burocracia estalinista como \u201cprogresiva\u201d y \u201crealizadora del legado de Octubre\u201d, tal como la resume Alex Callinicos: \u201c(&#8230;) Deutscher est\u00e1 completamente fascinado \u2013se puede decir obsesionado\u2013 por <em>analog\u00edas entre la revoluci\u00f3n burguesa (la francesa en particular) y la revoluci\u00f3n bolchevique <\/em>(&#8230;) Deutscher postulaba una <em>ley general hist\u00f3rica<\/em> [o m\u00e1s bien <em>suprahist\u00f3rica. <\/em>RS] seg\u00fan la cual las revoluciones se mov\u00edan de una fase de movilizaci\u00f3n popular en la cual los revolucionarios gozaban de apoyo popular a otra en la cual son llevados por los acontecimientos a establecer una dictadura minoritaria que preserve las conquistas de la revoluci\u00f3n al precio de la represi\u00f3n (&#8230;) de la extrema izquierda (&#8230;). El surgimiento de Stalin, como el de Cromwell y Napole\u00f3n antes de \u00e9l, era <em>hist\u00f3ricamente inevitable<\/em>. M\u00e1s a\u00fan, representaba no la traici\u00f3n de la revoluci\u00f3n, <em>sino su continuaci\u00f3n <\/em>(&#8230;) La cuesti\u00f3n subyacente en el modo de presentaci\u00f3n de Deutscher es que la clase trabajadora rusa y la clase trabajadora internacional<em> no estaban maduras m\u00e1s que para un rol<\/em> <em>pasivo<\/em> frente a los acontecimientos, y que Stalin ten\u00eda que llevar adelante la \u2018revoluci\u00f3n desde arriba\u2018 en la propia Rusia (1929-1932) para \u2018exportar la revoluci\u00f3n\u2018 desde 1940 en adelante (&#8230;) Este abordaje elitista \u2013la asunci\u00f3n, aun no expl\u00edcita, de que el socialismo puede ser impuesto desde arriba sobre una poblaci\u00f3n que no lo desea o sobre un puebl<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>o ignorante\u2013 tiene una larga tradici\u00f3n en el movimiento obrero\u201d.<\/p>\n<p>El desarrollo de la Segunda Guerra Mundial signific\u00f3 un tremendo desaf\u00edo para el naciente movimiento trotskista. Trotsky fue asesinado en agosto de 1940 y el movimiento debi\u00f3 v\u00e9rselas sin su mejor y m\u00e1s experimentado dirigente. De hecho, a\u00fan hoy hay discusiones dentro del trotskismo acerca de la posici\u00f3n frente a la guerra mundial, que en verdad combina <em>varios tipos<\/em> de conflagraciones en su seno: a) la guerra interimperialista entre los pa\u00edses del Eje y los aliados; b) una guerra de conquista y recolonizaci\u00f3n por parte de la Alemania nazi contra la URSS; c) una guerra de liberaci\u00f3n nacional en el seno de los pa\u00edses ocupados por el ej\u00e9rcito alem\u00e1n; d) finalmente, una serie de batallas contra el imperialismo en los pa\u00edses coloniales o semicoloniales de Asia y \u00c1frica. Esto hizo a una <em>tremenda complejidad<\/em> respecto de la ubicaci\u00f3n de la IV ante la guerra, cuya especificidad no podemos abordar aqu\u00ed. <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> S\u00f3lo cabe se\u00f1alar que todo este periodo hist\u00f3rico se caracteriza por el entretejido de guerras y revoluciones, en el que el criterio de clase del an\u00e1lisis y de la ubicaci\u00f3n pol\u00edtica de los revolucionarios adquiri\u00f3 dificultades a veces in\u00e9ditas.<\/p>\n<p>En todo caso, podemos decir que es casi un lugar com\u00fan se\u00f1alar que el desarrollo de los acontecimientos luego de la Segunda Guerra <em>no sigui\u00f3 las previsiones<\/em> que inicialmente hab\u00eda hecho Le\u00f3n Trotsky antes de su asesinato. El fracaso de los levantamientos revolucionarios que se dieron inmediatamente despu\u00e9s de finalizar la guerra en Europa Occidental y Jap\u00f3n (en buena medida ahogados por los PCs), sumado al fortalecimiento y relegitimaci\u00f3n del aparato estalinista luego de la derrota del nazismo y el boom econ\u00f3mico que vivi\u00f3 el capitalismo entre los 50 y los 70 y la afirmaci\u00f3n de la hegemon\u00eda imperialista mundial en manos de los Estados Unidos, <em>trasladaron el centro del proceso revolucionario a los pa\u00edses del llamado Tercer Mundo, con menos peso de trabajadores que los centrales<\/em>. El imperialismo se asegura el centro del sistema, y la burocracia acepta la \u201cadministraci\u00f3n\u201d de buena parte de la periferia. <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>En este contexto, la IV, lejos de hacerse de masas, vivi\u00f3 de crisis en crisis bajo la presi\u00f3n que le introdujo la aspiraci\u00f3n de dejar la marginalidad pol\u00edtica y la distorsi\u00f3n tremenda de las banderas del aut\u00e9ntico socialismo que significaban los supuestos \u201cEstados obreros\u201d en un tercio del mundo. De hecho, el trotskismo, en el periodo de posguerra, estuvo recorrido decisivamente por la actitud a tomar frente a los procesos de la lucha de clases que dieron lugar a las revoluciones de China, Yugoslavia, Cuba y Vietnam, as\u00ed como al proceso de descolonizaci\u00f3n en Asia y \u00c1frica y el significado del avance del Ej\u00e9rcito Rojo en los pa\u00edses del llamado Glacis (Europa del Este). <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Este debate se dio de la mano de la discusi\u00f3n acerca del car\u00e1cter social de la URSS luego del asesinato de Trotsky y la guerra mundial.<\/p>\n<p>Sin Trotsky, la propia Segunda Guerra Mundial y la emergencia de estas complejas revoluciones y\/o procesos revolucionarios significaron un desaf\u00edo may\u00fasculo para la novel organizaci\u00f3n internacional, y fueron el motivo fundamental que dio lugar a la divisi\u00f3n de la IV ya en el a\u00f1o 1953.<\/p>\n<p>En este dif\u00edcil contexto, varias corrientes se fueron delineando con el transcurrir de los a\u00f1os: por un lado <em>el \u201coficialismo\u201d de la IV Internacional<\/em>, representado por Michel Pablo y Ernest Mandel. Por el otro, el sector en torno al SWP norteamericano encabezado por James Cannon, la mitad de la secci\u00f3n francesa bajo la conducci\u00f3n de Pierre Lambert y parte importante del trotskismo ingl\u00e9s encabezado por Gerry Healy formaron el Comit\u00e9 Internacional, al cual se sum\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s la corriente de Nahuel Moreno. <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Por fuera quedaron varias corrientes como el actual SWP ingl\u00e9s (Tony Cliff), la corriente conocida hist\u00f3ricamente como The Militant, bajo la conducci\u00f3n de Ted Grant, y Lutte Ouvri\u00e8re de Francia. Asimismo, las corrientes \u201cantidefensistas\u201d (de la URSS): el schachtmanismo primero (que fund\u00f3 el Workers Party en 1940, antes de la muerte de Trotsky) y luego el grupo <em>Socialismo o barbarie<\/em> (1948).<\/p>\n<p>De estas expresiones, nos referiremos centralmente a las posiciones te\u00f3rico-program\u00e1ticas que son hoy <em>m\u00e1s significativas <\/em>en el \u00e1mbito internacional: el Secretariado Unificado (cuyo partido principal es la LCR francesa), la Tendencia Socialista Internacional (SWP ingl\u00e9s) y los partidos o corrientes que han surgido como producto del estallido del morenismo (PSTU brasile\u00f1o, MST y PTS de Argentina). Al mismo tiempo, estableceremos tambi\u00e9n una somera pero imprescindible delimitaci\u00f3n respecto de la corriente \u201cantidefensista\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfRevoluciones o contrarrevoluciones?<\/strong><\/p>\n<p>No dedicaremos demasiado lugar en este trabajo a la corriente \u201ccolectivista burocr\u00e1tica\u201d (tambi\u00e9n llamada \u201cantidefensista\u201d), debido que no tiene hoy expresiones de importancia<em>. <a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> <\/em>Sin embargo, consideramos imprescindible dejar establecida su <em>completa falta de perspectiva hist\u00f3rica<\/em> y su impresionismo, que los llevara a una tendencia a la capitulaci\u00f3n al imperialismo y, en los hechos, a considerar las revoluciones de posguerra pr\u00e1cticamente como <em>contrarrevoluciones.<\/em> Se trata de una completa desubicaci\u00f3n hist\u00f3rica y pol\u00edtica, porque el punto de partida b\u00e1sico de un socialista revolucionario es <em>poder distinguir revoluci\u00f3n de contrarrevoluci\u00f3n, como as\u00ed tambi\u00e9n a una naci\u00f3n imperialista de una dependiente, semicolonial o no capitalista. <\/em><\/p>\n<p>Concretamente, hubo dos importantes corrientes \u201cantidefensistas\u201d. Una, la inspirada por Max Schachtman en Estados Unidos, proveniente de la ruptura del SWP de ese pa\u00eds en abril de 1940 y que constituy\u00f3 la primera gran divisoria de aguas en la historia de la Cuarta. <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Junto con \u00e9sta, en el \u00e1mbito de la secci\u00f3n francesa, la ruptura que dio lugar a la revista <em>Socialismo o barbarie<\/em> de Castoriadis y Lefort en 1948. <a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>La tendencia schachtmanista termin\u00f3 asumiendo un \u00e1ngulo \u201cestalinof\u00f3bico\u201d, totalmente falto de perspectiva hist\u00f3rica. Esto fue producto de un an\u00e1lisis superficial y reductivamente <em>\u201cend\u00f3geno\u201d<\/em>, que tend\u00eda a perder la ra\u00edz materialista fundamental de la <em>unidad de la econom\u00eda mundial como totalidad<\/em> (fundamento de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky). Es as\u00ed que tendi\u00f3 a considerar a la URSS y los pa\u00edses no capitalistas como expresiones de una \u201cregresi\u00f3n hist\u00f3rica\u201d y del desarrollo de una \u201cbarbarie\u201d frente a las cuales los pa\u00edses centrales del imperialismo aparec\u00edan como \u201cprogresivos\u201d. Porque si el r\u00e9gimen estalinista significaba el \u201cdeclive de la civilizaci\u00f3n\u201d, la negaci\u00f3n \u201creaccionaria\u201d del capitalismo, resultaba ser peor que \u00e9ste, y deb\u00eda defenderse el capitalismo frente a la \u201cbarbarie estalinista\u201d.<\/p>\n<p>El \u201cantidefensismo\u201d rechazaba una formaci\u00f3n social que a nuestro entender no era obrera y mucho menos socialista, pero que configuraba sociedades <em>no capitalistas y en ese sentido subordinadas y oprimidas por el capitalismo mundial, <\/em>donde se hab\u00edan obtenido <em>una serie de conquistas <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> <\/em>, m\u00e1s all\u00e1 de que se fueron degradando<em>. <\/em>Por lo tanto, era una obligaci\u00f3n <em>defenderlas del imperialismo en tanto que tales<\/em>, desde una perspectiva de clase e independiente. Aqu\u00ed, este \u201cantidefensismo\u201d se transformaba en defensa del capitalismo mundial.<\/p>\n<p>En la famosa discusi\u00f3n de 1939-40 en el seno del SWP de EEUU, Trotsky planteaba: \u201c(&#8230;) La l\u00ednea marxista de conducta en la guerra est\u00e1 determinada no por consideraciones sentimentales o de moral abstracta sino por la <em>apreciaci\u00f3n social de un r\u00e9gimen en sus relaciones rec\u00edprocas con otros reg\u00edmenes<\/em>. Apoyamos a Abisinia no porque el Negus fuese pol\u00edtica o \u2018moralmente\u2018 superior a Mussolini, sino porque <em>la defensa de un pa\u00eds atrasado contra la opresi\u00f3n colonial<\/em> asesta un golpe al imperialismo que es el principal enemigo de la clase trabajadora. Defendemos a la URSS, independientemente de la pol\u00edtica del Negus de Mosc\u00fa por dos razones fundamentales: primera, la derrota de la URSS proporcionar\u00eda al imperialismo nuevos y colosales recursos y prolongar\u00eda muchos a\u00f1os la agon\u00eda mortal de la sociedad capitalista; segunda, las bases sociales de la URSS, liberadas del yugo de la burocracia par\u00e1sita, pueden tener un progreso econ\u00f3mico y cultural ilimitado, mientras que las bases capitalistas no ofrecen otra posibilidad que una mayor decadencia\u201d. <a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Esta ubicaci\u00f3n nos parece metodol\u00f3gica y pol\u00edticamente correcta, mas all\u00e1 de que, en nuestro concepto y desde el punto de mira de hoy, la defensa de la URSS ya estaba planteada <em>no en tanto que Estado obrero sino en tanto que formaci\u00f3n social no capitalista. <\/em><\/p>\n<p>La postura antidefensista, en cambio, deriv\u00f3 en una ubicaci\u00f3n de frente \u00fanico con la socialdemocracia imperialista frente a la supuesta barbarie \u201cantiobrera y antiburguesa\u201d del estalinismo. Esto es, se trasladaba tambi\u00e9n a su actuaci\u00f3n en los pa\u00edses capitalistas e imperialistas, donde se asimilaban <em>mec\u00e1nicamente<\/em> los PC a la burocracia del Kremlin s\u00f3lo para terminar en brazos de la burocracia socialdem\u00f3crata. Esto se puede ver en un texto de Schachman de 1948: \u201cEl estalinismo es una corriente reaccionaria, totalitaria, <em>anti-burguesa y anti-proletaria<\/em> <em>en el<\/em> movimiento obrero, pero no <em>del<\/em> movimiento obrero (&#8230;). Donde, como es la regla general hoy en d\u00eda, los activistas no sean a\u00fan los suficientemente fuertes para luchar por el liderazgo directamente, donde la lucha por el control del movimiento obrero se produzca entre reformistas y estalinistas, ser\u00eda absurdo para los activistas proclamar su \u2018neutralidad\u2018 y fatal para ellos apoyar a los estalinistas. Sin ninguna duda, deber\u00edan seguir la l\u00ednea general, dentro del movimiento obrero, de apoyar al reformismo oficial frente al estalinismo. En otras palabras, all\u00ed donde no sea posible a\u00fan ganar en los sindicatos la direcci\u00f3n de los militantes revolucionarios, preferimos la direcci\u00f3n de los reformistas, que tratan de mantener a su modo un movimiento obrero<em>, a la direcci\u00f3n de los estalinistas totalitarios, que tratan de exterminarlo\u201d. <a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/em> De ah\u00ed al ingreso al Partido Dem\u00f3crata en 1958, al apoyo a Estados Unidos en Cuba y en la guerra de Vietnam y a la presidencia de Nixon en la d\u00e9cada del 70 s\u00f3lo hubo un paso. <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>La base te\u00f3rica de todo esto fue que esta tendencia nunca pudo definir <em>desde el punto de vista del marxismo<\/em> en qu\u00e9 consist\u00eda el \u201ccolectivismo burocr\u00e1tico\u201d en el marco, como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, de una p\u00e9rdida del fundamento materialista de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente y de la unidad de la econom\u00eda mundial como totalidad.<\/p>\n<p>En este marco, se se\u00f1alaba incorrectamente la existencia de un nuevo \u201cmodo de producci\u00f3n\u201d, incluso superior al capitalismo, as\u00ed como tambi\u00e9n de una \u201cnueva clase explotadora\u201d org\u00e1nica, pero <em>nunca fue capaz de aportar un an\u00e1lisis materialista y la perspectiva hist\u00f3rica de tal circunstancia<\/em>. Su posici\u00f3n result\u00f3 as\u00ed un pasarse con armas y bagajes a un <em>punto de vista idealista y ahist\u00f3rico<\/em>, por <em>fuera del contexto de las tendencias hist\u00f3rico-materiales. <\/em><\/p>\n<p>Coincidimos, entonces, plenamente con la cr\u00edtica de Pierre Naville a Bruno Rizzi, exponente hist\u00f3rico de la posici\u00f3n \u201ccolectivista burocr\u00e1tica\u201d: \u201cBruno Rizzi fue el primero en haber presentado una concepci\u00f3n sistem\u00e1tica de la \u2018burocratizaci\u00f3n\u2018 de la econom\u00eda, y por tanto de la apropiaci\u00f3n org\u00e1nica del sobreproducto social por una clase de bur\u00f3cratas (&#8230;) Esta tesis ha sido retomada de distintas formas despu\u00e9s de que Rizzi la expusiera, y tambi\u00e9n ha tenido sus predecesores. Me refiero aqu\u00ed s\u00f3lo a la sustancia: la burocracia del Estado es una clase explotadora <em>sui generis<\/em>, en el sentido en que la burgues\u00eda capitalista era y es una clase explotadora del proletariado asalariado. Mi objeci\u00f3n es que ese an\u00e1lisis superficial dejaba sin explicaci\u00f3n los mecanismos de la producci\u00f3n y la apropiaci\u00f3n de la plusval\u00eda, e incluso el de la repartici\u00f3n de las ganancias, considerado como fen\u00f3meno de explotaci\u00f3n de una clase por otra. A pesar de las variaciones de sus exposiciones sucesivas, Rizzi nunca logr\u00f3 explicar qu\u00e9 es la \u201cexplotaci\u00f3n burocr\u00e1tica\u201d, salvo por referencias hist\u00f3ricas (analog\u00eda con la servidumbre feudal), o descripciones externas\u201d. <a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Por el lado de Castoriadis y Lefort, tambi\u00e9n la perspectiva hist\u00f3rica era completamente errada<em>.<\/em> Hablaban de un \u201ccapitalismo burocr\u00e1tico\u201d como \u201cestadio superior\u201d del propio sistema:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1l es el significado hist\u00f3rico de ese r\u00e9gimen? Puede decirse que <em>representa la \u00faltima etapa del modo de producci\u00f3n capitalista<\/em>, en la medida en que la concentraci\u00f3n de capital, factor esencial del desarrollo del capitalismo, alcanza su \u00faltimo limite, puesto que todos los medios de producci\u00f3n est\u00e1n a disposici\u00f3n de un poder central y son dirigidos por \u00e9ste, que expresa los intereses de la <em>clase explotadora<\/em>. Es tambi\u00e9n la ultima etapa del modo de producci\u00f3n capitalista en la medida en que realiza <em>la explotaci\u00f3n m\u00e1s extrema del proletariado<\/em>. Podemos, pues, definirlo como el r\u00e9gimen del capitalismo burocr\u00e1tico (&#8230;) tanto la burgues\u00eda como la burocracia <em>son clases<\/em> en la medida en que personifican la dominaci\u00f3n del capital sobre el trabajo <em>(&#8230;) la burocracia es una clase explotadora, \u2018relevo\u2018 hist\u00f3rico de la burgues\u00eda<\/em> (&#8230;) Estados Unidos est\u00e1 muy a la zaga de la URSS por lo que respecta al grado de concentraci\u00f3n del capital\u201d. <a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>En el caso de esta expresi\u00f3n del \u201cantidefensismo\u201d, queda claro que el r\u00e9gimen social de la URSS era visto como un r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n <em>org\u00e1nico<\/em>, al que tend\u00eda todo el capitalismo mundial, y donde la burocracia constitu\u00eda <em>una clase hist\u00f3rica de pleno derecho<\/em>. Incluso, el grado de explotaci\u00f3n del trabajo ser\u00eda <em>mayor <\/em>que bajo el capitalismo imperialista, y la URSS tend\u00eda a la <em>superaci\u00f3n <\/em>de los Estados Unidos en tanto que sistema social. En resumen, un <em>impresionismo sin l\u00edmites<\/em>, una total falta de correcta perspectiva hist\u00f3rica que, como se ha dicho, confund\u00eda los terrenos de la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n, del imperialismo y de las sociedades no capitalistas, <em>rompiendo con la base materialista de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bfRevoluciones burguesas?<\/strong><\/p>\n<p>En el contexto de la pol\u00e9mica en el movimiento trotskista de la posguerra y del debate alrededor de la naturaleza de la URSS y de las revoluciones que estaban en curso, una de las corrientes o expresiones que surgieron y se mantuvo al margen de las distintas divisiones y unificaciones entre las corrientes trotskistas mayoritarias fue la de Tony Cliff y la tendencia por \u00e9l fundada, Socialismo Internacional.<\/p>\n<p>El surgimiento de esta corriente tuvo lugar durante la pol\u00e9mica acerca de la guerra de Corea, donde los integrantes del Socialist Review Group fueron expulsados del Partido Comunista Revolucionario, principal organizaci\u00f3n trotskista de Inglaterra en la d\u00e9cada del 40. <a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del motivo inicial de esta divisi\u00f3n, que veremos m\u00e1s abajo, esta corriente tendi\u00f3 a configurar una posici\u00f3n <em>con un flanco program\u00e1tico <\/em>fuerte: <em>su delimitaci\u00f3n respecto a que ni la URSS, a partir de los 30, ni los dem\u00e1s pa\u00edses del Este de Europa eran Estados obreros. <\/em><\/p>\n<p>\u201cUn elemento que Trotsky subrayaba como prueba de que era un \u2018Estado obrero\u2018 (a\u00fan degenerado) era la ausencia de propiedad privada en amplia escala y el predominio de la propiedad estatal. Sin embargo, es un axioma del marxismo que el considerar la propiedad privada independientemente de las relaciones de producci\u00f3n es crear una <em>abstracci\u00f3n suprahist\u00f3rica<\/em>. La historia humana conoci\u00f3 la propiedad privada del sistema esclavista, del sistema feudal, del sistema capitalista, todas las cuales son fundamentalmente distintas una de la otra. Marx ridiculiz\u00f3 el intento de Proudhon de definir la propiedad privada independientemente de las relaciones de producci\u00f3n\u201d. <a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, la definici\u00f3n de las revoluciones de posguerra como \u201cburguesas\u201d y dando lugar a sociedades definidas como \u201ccapitalistas de Estado\u201d \u2013y la URSS incluso como \u201cimperialista\u201d\u2013 dio lugar a consecuencias pol\u00edticas extremadamente <em>sectarias y unilaterales<\/em>, cuyo problema principal fue tambi\u00e9n la <em>p\u00e9rdida de correcta perspectiva hist\u00f3rica<\/em> frente a los principales acontecimientos de la lucha de clases de ese per\u00edodo. Ve\u00edan a la burocracia rusa como \u201cnegaci\u00f3n parcial de la clase capitalista tradicional, siendo al mismo tiempo <em>la m\u00e1s ver\u00eddica personificaci\u00f3n de la misi\u00f3n hist\u00f3rica de esa clase\u201d. <a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Esto part\u00eda de una comprensi\u00f3n equivocada de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente en el sentido de que <em>bien entrado el siglo XX, seguir\u00edan siendo posibles revoluciones burguesas. <\/em>Es cierto que la caracter\u00edstica espec\u00edfica de la revoluci\u00f3n socialista es la intervenci\u00f3n de las m\u00e1s amplias masas obreras y populares de manera consciente en el proceso hist\u00f3rico. Y, efectivamente, esta condici\u00f3n esencial estuvo <em>marcadamente ausente<\/em> a lo largo de todas las revoluciones de la posguerra. Pero esta corriente cometi\u00f3 el <em>grave error de apreciaci\u00f3n<\/em> de considerar todos estos procesos lisa y llanamente como <em>\u201crevoluciones burguesas\u201d,<\/em> una evaluaci\u00f3n que tend\u00eda a ubicar a su corriente totalmente <em>por fuera<\/em> de los procesos revolucionarios tal cual se dieron.<\/p>\n<p>Alex Callinicos, actual dirigente de Socialismo Internacional, resume las posiciones de su corriente: \u201cEl \u2018Socialist Review Group\u2018 tom\u00f3 una aproximaci\u00f3n similar durante la Guerra Fr\u00eda, neg\u00e1ndose a apoyar al bloque del Este ni al del Oeste. Por el contrario, bas\u00f3 sus esperanzas en la revuelta de la clase trabajadora desde abajo, una posici\u00f3n resumida en la consigna: \u2018Ni Washington, ni Mosc\u00fa, Socialismo Internacional\u201d. Valorando el conflicto Este-Oeste como <em>interimperialista<\/em>, esta lucha implicaba el derrotismo revolucionario primeramente desarrollado por Lenin durante la Primera Guerra Mundial, m\u00e1s que la \u2018estalinofobia\u2018 schachtmanista. M\u00e1s en general, la teor\u00eda de Cliff sobre el capitalismo de Estado hac\u00eda posible restablecer la idea del socialismo como autoemancipaci\u00f3n de la clase trabajadora en el lugar central que le daba Marx. Si no s\u00f3lo la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sino tambi\u00e9n los Estados del Este de Europa, China, Vietnam y Cuba representaban no un socialismo deforme, sino <em>una variante del capitalismo<\/em>, entonces no pod\u00eda haber cuesti\u00f3n del socialismo alcanzado sin la autoactividad de la clase trabajadora\u201d. <a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>El problema es que, m\u00e1s all\u00e1 de la <em>correcta preocupaci\u00f3n <\/em>por restablecer una comprensi\u00f3n del marxismo revolucionario de manera aut\u00e9ntica, nos parece que la a esa altura dogm\u00e1tica <em>igualaci\u00f3n<\/em> entre el imperialismo mundial y las sociedades no capitalistas \u2013pero tampoco Estados obreros\u2013 tend\u00eda a una ubicaci\u00f3n pol\u00edtica sumamente <em>incorrecta<\/em> frente a la URSS y, sobre todo, frente a las reales, aunque distorsionadas, revoluciones en curso.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en la guerra de Corea Socialismo Internacional tuvo la <em>incorrecta posici\u00f3n<\/em> de que el enfrentamiento entre Corea del Norte y Corea del Sur era una guerra <em>entre \u201cimperialismos\u201d rivales<\/em>, lo que nos parece una <em>desubicaci\u00f3n total<\/em> acerca del contenido central de ese conflicto, de tal magnitud que seg\u00f3 la vida de dos millones de personas. Recordemos que Corea del Sur recib\u00eda el apoyo de Estados Unidos, que acababa de tirar la bomba at\u00f3mica, y Corea del Norte, de China, que acababa de salir de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Insistimos en que, m\u00e1s all\u00e1 de toda otra consideraci\u00f3n, la ubicaci\u00f3n de Tony Cliff frente a la Guerra de Corea fue <em>totalmente equivocada<\/em>. Y esto era el producto pol\u00edtico directo de la definici\u00f3n te\u00f3rica de la URSS y China como \u201ccapitalismos de Estado\u201d, que <em>tend\u00eda err\u00f3neamente a igualar a Estados Unidos y estos pa\u00edses como \u201cimperialistas\u201d<\/em>, con la grav\u00edsima consecuencia de perder de vista las <em>relaciones de opresi\u00f3n<\/em> entre pa\u00edses realmente imperialistas y otros que configuraban <em>sociedades no capitalistas,<\/em> imposibles de asimilar al imperialismo. Ya volveremos sobre esto.<\/p>\n<p>Otro elemento que muestra la debilidad de la postura de SI es la pregunta acerca de cu\u00e1l de los reg\u00edmenes sociales era m\u00e1s progresivo. Porque aun si no se consideraba el r\u00e9gimen social de los pa\u00edses del Este y la URSS como Estados obreros, <em>hab\u00eda que defenderlos en tanto que formaciones sociales no capitalistas, subordinadas en \u00faltima instancia a la econom\u00eda capitalista mundial<\/em>, tal como se\u00f1alaba Trotsky en el debate con los \u201cantidefensistas\u201d.<\/p>\n<p>Los mismos problemas de ubicaci\u00f3n surgieron respecto de las revoluciones de posguerra: \u201c[a] las grandes revoluciones del Tercer Mundo \u2013China, Cuba, Vietnam\u2013 (&#8230;) los trotskistas ortodoxos las ve\u00edan como la confirmaci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky y afirmaban que de ellas resultaban nuevos pero deformados Estados Obreros. Cliff rechaz\u00f3 esta conclusi\u00f3n, dado que implicaba que el socialismo pod\u00eda ser alcanzado sin la autoactividad de la clase trabajadora (&#8230;) Cliff adujo varios factores \u2013sobre todo, la subordinaci\u00f3n pol\u00edtica de la clase trabajadora en los pa\u00edses atrasados, su dominaci\u00f3n por pol\u00edticas de colaboraci\u00f3n de clases, usualmente por intermedio del estalinismo\u2013 para dar cuenta de la pasividad del proletariado en el Tercer Mundo. <em>El vac\u00edo resultante fue llenado por otra fuerza social, la intelectualidad urbana<\/em> (&#8230;) Los nuevos reg\u00edmenes revolucionarios no eran, sin embargo, Estados obreros del tipo que fuere, sino, por el contrario, nuevos capitalismos de Estado burocr\u00e1ticos, reproducci\u00f3n del patr\u00f3n estalinista original. Cliff describi\u00f3 estos procesos como \u2018revoluci\u00f3n permanente desviada\u2018: la din\u00e1mica social analizada por Trotsky, en ausencia de un movimiento de la clase trabajadora dirigida por el partido marxista, llevaba a una variante particular de <em>revoluci\u00f3n burguesa<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Esto, evidentemente, no dejaba de ser unilateral y err\u00f3neo, m\u00e1s all\u00e1, insistimos, de la justa delimitaci\u00f3n frente a estas revoluciones, que <em>no fueron obreras y socialistas<\/em>, como las definieron la mayor\u00eda de las corrientes trotskistas \u201ctradicionales\u201d. Pero, a nuestro entender, definirlas como \u201crevoluciones burguesas\u201d ten\u00eda la seria dificultad de atribuirle un rol revolucionario a la burgues\u00eda en pleno siglo XX en condiciones en que, desde el siglo XIX, se hab\u00eda transformado mundialmente <em>en una clase reaccionaria<\/em>. Y esto los obligar\u00eda entonces a definir las sociedades donde se hizo la revoluci\u00f3n como pa\u00edses dominados esencialmente por relaciones sociales de producci\u00f3n <em>feudales<\/em>, cuando est\u00e1 establecido por toda la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica que ya era dominante el capitalismo, y cuando Trotsky, en su pol\u00e9mica con el estalinismo, hab\u00eda se\u00f1alado que en el siglo XX se hab\u00eda acabado la ya artificial divisi\u00f3n entre pa\u00edses \u201cmaduros e inmaduros\u201d para la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien, por <em>circunstancias espec\u00edficas <a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> <\/em>, a la salida de la posguerra, entre ellas el inmenso peso alcanzado por la URSS, las capas peque\u00f1o burguesas y burocr\u00e1ticas <em>usufructuaron<\/em> una genuina movilizaci\u00f3n revolucionaria de las masas populares en su beneficio, configurando revoluciones democr\u00e1tico-nacionales antiimperialistas y anticapitalistas, pero no obreras ni socialistas, <em>en las que el proceso de transici\u00f3n al socialismo estuvo bloqueado desde el comienzo. <\/em><\/p>\n<p>Es decir, la <em>progresiva <\/em>expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda fue <em>revertida en contra<\/em> de los propios trabajadores al servicio de su opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n. Fueron procesos revolucionarios genuinos, pero <em>expropiados a las masas populares desde el principio y revertidos, a la postre, contra ellas. <\/em><\/p>\n<p>Junto con esto, desde el punto de vista de la formaci\u00f3n social, la concepci\u00f3n capitalista de Estado establec\u00eda una absoluta <em>homogeneidad del mundo<\/em> muy dif\u00edcil de sostener. Porque al se\u00f1alar que los pa\u00edses donde fue masivamente expropiado el capital ser\u00edan esencialmente iguales a los pa\u00edses capitalistas e imperialistas \u201cnormales\u201d se perd\u00edan totalmente de vista las <em>diferencias espec\u00edficas<\/em> entre unos y otros.<\/p>\n<p>Como dice Naville, \u201cCliff est\u00e1 entre aquellos para quienes la econom\u00eda de la URSS es simplemente la de un capitalismo de Estado. Sobre este punto acuerda con Munis, Bordiga y otros. [Pero] no admite que este capitalismo sea equivalente a un \u2018colectivismo burocr\u00e1tico\u2018 (Rizzi) o un r\u00e9gimen \u2018burgu\u00e9s-burocr\u00e1tico\u2018 (Munis). En su libro <em>Estalinismo en Rusia, un an\u00e1lisis marxista<\/em> (1955), aporta su contribuci\u00f3n explicando por qu\u00e9 la burocracia \u2013a la que considera una clase org\u00e1nica\u2013 no se apropia de la plusval\u00eda de la misma forma que la burgues\u00eda, problema que Rizzi hab\u00eda sido incapaz de resolver (&#8230;) Cliff admite que la regulaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica por el Estado&#8230; es una \u2018negaci\u00f3n parcial de la ley del valor\u2018 (&#8230;) Pero en la URSS no hay evidentemente ni supresi\u00f3n del intercambio (de las capacidades de trabajo, de los productos y los servicios) ni la desaparici\u00f3n de la funci\u00f3n capitalista de la regulaci\u00f3n por la ley del valor. Por tanto, si la burocracia domina esos intercambios, no es apropi\u00e1ndose <em>legalmente<\/em> la plusval\u00eda, porque ella no es, seg\u00fan Cliff, propietaria del aparato de la producci\u00f3n. Esta diferencia no impide que se trate de una explotaci\u00f3n flagrante, sino s\u00f3lo que opera de una forma <em>nueva<\/em>, sobre todo <em>jur\u00eddicamente<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>Esta <em>diferencia espec\u00edfica<\/em>, como se\u00f1ala Naville, es lo que perd\u00eda Cliff con la valoraci\u00f3n de que los pa\u00edses del Este eran un modo de producci\u00f3n <em>org\u00e1nico<\/em> (capitalismo de Estado) y la burocracia una nueva <em>clase capitalista<\/em> <em>sui generis<\/em>, tambi\u00e9n org\u00e1nica. Porque, insistimos, una cosa \u2013que defendemos\u2013 es la <em>unidad <\/em>de la econom\u00eda mundial y el continuado imperio de la ley del valor tanto en los pa\u00edses capitalistas como en los no capitalistas que se desenvolvieron a lo largo del pasado siglo XX, aun cuando esa ley del valor fuera parcialmente <em>negada <\/em>en los pa\u00edses no capitalistas, como correctamente dice el propio Cliff. Pero otra muy distinta era establecer una <em>homogeneidad pr\u00e1cticamente total<\/em> entre ambos tipos de pa\u00edses, desconociendo, repetimos, las <em>diferencias espec\u00edficas <\/em>entre ellos y considerando org\u00e1nicos al modo de producci\u00f3n de la URSS y a la burocracia como clase.<\/p>\n<p><strong>Una incorrecta igualaci\u00f3n del mundo<\/strong><\/p>\n<p>Esto se combina con otras consecuencias<em> vigentes hoy<\/em> de la teor\u00eda del capitalismo de Estado, que nos parecen <em>sumamente graves y unilaterales<\/em>. Por ejemplo, el planteo de <em>que los pa\u00edses semicoloniales no tendr\u00edan \u201cninguna importancia ni funcionalidad para el imperialismo al menos desde la segunda posguerra\u201d.<\/em> As\u00ed, el problema de la relaci\u00f3n entre el imperialismo y las naciones semicoloniales (la opresi\u00f3n nacional imperialista y las tareas democr\u00e1tico-revolucionarias frente a ella) no parece tener ninguna entidad real. Esta <em>desubicaci\u00f3n<\/em> sigue presente en varios trabajos contempor\u00e1neos de esta corriente. <a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>\u201cLa teor\u00eda de Cliff del capitalismo de Estado y su extensi\u00f3n en la teor\u00eda de la econom\u00eda armament\u00edstica permanente tuvo dos consecuencias m\u00e1s. Primero, provey\u00f3 las bases para la compresi\u00f3n del desarrollo del Tercer Mundo (&#8230;) se cuestionaban ciertos elementos de la teor\u00eda de Lenin del imperialismo, <em>y en particular la idea de que las colonias (para esa \u00e9poca crecientemente ex colonias) jugaran un papel esencial para los pa\u00edses avanzados como mercados, bases de materias primas, y lugares de inversi\u00f3n<\/em> (&#8230;) El Tercer Mundo era, de conjunto, de una importancia econ\u00f3mica <em>declinante<\/em> para las metr\u00f3polis occidentales. Este corrimiento en el centro econ\u00f3mico de gravedad hab\u00eda hecho posible el desmantelamiento relativamente pac\u00edfico de los imperios coloniales europeos luego de 1945 (&#8230;) Esta modificaci\u00f3n de la teor\u00eda del imperialismo de Lenin les posibilit\u00f3 cuestionar la creencia, muy influyente en la izquierda europea desde los 50, de que los movimientos de liberaci\u00f3n nacional en el Tercer Mundo representaban el principal desaf\u00edo al capitalismo (&#8230;) La principal divisi\u00f3n en el mundo (&#8230;) <em>era entre el capital internacional y el trabajo internacional, sin importar [irrespectively] el asentamiento nacional de la lucha\u201d. <a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Pero este \u201csin importar\u201d resume un problema inmenso, tremendo: la completa p\u00e9rdida de vista del hecho de que el capitalismo imperialista mundial constituye un \u00e1mbito <em>jerarquizado<\/em> de pa\u00edses de naturaleza distinta, donde existe, junto con el clivaje central de las clases, el clivaje nacional, esto es, <em>pa\u00edses dominantes y pa\u00edses dominados. <a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> <\/em>Esta cuesti\u00f3n, lejos de atenuarse, se ha <em>reforzado<\/em> en la actual fase de mundializaci\u00f3n del capitalismo imperialista.<\/p>\n<p>Al respecto, dec\u00eda Trotsky: \u201cEn pol\u00edtica, lo m\u00e1s importante y, en mi opini\u00f3n, lo m\u00e1s dif\u00edcil es definir, por un lado las leyes generales que determinan la lucha a muerte que se libra en todos los pa\u00edses del mundo moderno, y por el otro, descubrir la combinaci\u00f3n especial de estas leyes para cada pa\u00eds. Toda la humanidad actual, desde los obreros brit\u00e1nicos a los n\u00f3mades et\u00edopes, vive atada al yugo del imperialismo. No hay que olvidarlo ni un solo minuto. Pero esto no significa que el imperialismo se manifiesta de la misma manera en todos los pa\u00edses. No. Algunos pa\u00edses son los conductores del imperialismo, otros sus v\u00edctimas. Esta es la <em>l\u00ednea divisoria fundamental<\/em> de los estados y naciones modernas\u201d. <a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Esta tendencia de los compa\u00f1eros a <em>perder de vista este hecho tan elemental<\/em>, a la <em>igualaci\u00f3n<\/em> entre pa\u00edses como Argentina o Brasil con Inglaterra (por poner un ejemplo) constituye una posici\u00f3n unilateral e insosteniblemente sectaria. Aunque se esgrime la correcta preocupaci\u00f3n por sostener una perspectiva de clase e independiente, se pierde completamente de vista la <em>opresi\u00f3n nacional<\/em> de los pa\u00edses imperialistas respecto de las naciones dependientes o semicoloniales, y la necesaria <em>defensa<\/em> de \u00e9stas frente al imperialismo.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n, hist\u00f3ricamente, constituy\u00f3 una reacci\u00f3n <em>sectaria<\/em> frente a procesos progresivos como la descolonizaci\u00f3n, que, a pesar de mantenerse en el terreno burgu\u00e9s, dieron lugar a peleas heroicas como la lucha en Argelia a fines de los 50 y principios de los 60, y que cruzaron en esos a\u00f1os la vida del movimiento trotskista.<\/p>\n<p>Respecto de la situaci\u00f3n actual, podemos leer en un reciente trabajo de Chris Harman: \u201cLas referencias a la Argentina como semicolonia est\u00e1n muy extendidas en la izquierda argentina. En algunos casos significa simplemente un sin\u00f3nimo de \u2018empobrecimiento\u2018; en otros, significa expl\u00edcitamente que la burgues\u00eda local carece de soberan\u00eda pol\u00edtica porque es econ\u00f3micamente d\u00e9bil y por lo tanto forzada a entrar en una posici\u00f3n subordinada en sus relaciones econ\u00f3micas con el capitalismo de los pa\u00edses m\u00e1s ricos y poderosos. Esto es cometer un error te\u00f3rico fundamental. Una colonia carece de independencia pol\u00edtica. Una vez que alcanza independencia pol\u00edtica \u2013esto es, deja de estar dominada militarmente por alguna potencia\u2013 deja de ser una colonia<em>. El hecho de que no puede obtener una m\u00edtica independencia econ\u00f3mica del sistema mundial no viene al caso<\/em> [<em>is neither here nor there<\/em>] (&#8230;) El t\u00e9rmino \u2018semicolonia\u2018 s\u00f3lo puede ser correctamente atribuido a pa\u00edses en los que la ocupaci\u00f3n militar directa hace absurda la pretensi\u00f3n de independencia pol\u00edtica\u201d. <a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>Esta postura es la que nos parece insostenible, y comete el grav\u00edsimo error de confundir el <em>status de un pa\u00eds colonial con el de uno semicolonial o dependiente<\/em>, correctamente <em>distinguidos<\/em> en la elaboraci\u00f3n de Lenin como <em>\u201cformas transitorias de dependencia\u201d encubiertas en una independencia s\u00f3lo \u201cformal\u201d.<\/em> Porque \u201cen la presente fase del capitalismo se han producido cambios en las relaciones entre el centro del mundo (&#8230;) y la periferia atrasada y semicolonial. Por supuesto, esos pa\u00edses eran y siguen siendo semicolonias (&#8230;). Esquematizando, podemos decir que, en el siglo XX, esas relaciones pasaron por dos situaciones previas a la presente fase de mundializaci\u00f3n. La primera es la que analiz\u00f3 Lenin en 1915 en su cl\u00e1sico <em>El imperialismo, fase superior del capitalismo<\/em>. En ese momento, la mayor\u00eda de los pueblos y pa\u00edses atrasados eran directamente colonias, principalmente de las potencias europeas. Pero, advert\u00eda Lenin, entre \u2018los dos grupos fundamentales de pa\u00edses\u2018 \u2013los que poseen colonias y las colonias\u2013 \u2018exist\u00edan excepcionalmente diversas <em>formas transitorias<\/em> de dependencia estatal (&#8230;) formas variadas de pa\u00edses dependientes que, desde un punto de vista <em>formal, <\/em>son pol\u00edticamente independientes, <em>pero que en realidad se hallan envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplom\u00e1tica<\/em>\u2018(&#8230;) en la segunda posguerra, producto, por un lado, de la gran revoluci\u00f3n anticolonial que barri\u00f3 Asia y \u00c1frica; por otro lado, de la hegemon\u00eda mundial del imperialismo yanqui, que no pose\u00eda grandes colonias y al que lee resultaba intolerable que sus maltrechos competidores europeos las conservaran<em>, la \u2018diversidad de formas transitorias de dependencia\u2018 pasaron a ser la regla y no la excepci\u00f3n\u201d. <a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Es precisamente esto lo que no ve\u00edan, ni ven, los compa\u00f1eros ingleses: <em>la subsistencia de una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n pol\u00edtica (\u201cindependencia s\u00f3lo formal\u201d) que excede la existencia o no de tropas ocupando un pa\u00eds. <a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>En este punto, se mantiene plenamente la validez del abordaje de Lenin sobre la \u201ccuesti\u00f3n nacional\u201d como un problema eminentemente <em>pol\u00edtico <\/em>y no de una abstracta y supuesta \u201cindependencia econ\u00f3mica\u201d \u2013abordaje economicista al que Lenin nunca adscribi\u00f3\u2013, que se da de patadas con la unidad de la econom\u00eda mundial y con la imposibilidad de construir un capitalismo o un socialismo \u201cen un solo pa\u00eds\u201d. Los compa\u00f1eros pierden de vista esta pelea por una real independencia pol\u00edtica que, para ser realizada de manera consecuente \u2013como repet\u00eda Trotsky\u2013, requiere hoy m\u00e1s que nunca de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n<p>Este mismo abordaje unilateral \u2013que, insistimos, tiene ra\u00edces en la propia teorizaci\u00f3n del \u201ccapitalismo de Estado\u201d\u2013 y que convierte su antiimperialismo en algo sumamente abstracto, se presenta de manera m\u00e1s cruda a\u00fan en otro trabajo. All\u00ed se llega a decir expl\u00edcitamente que: \u201cRechazar el parloteo sobre el fin del imperialismo usualmente significa insistir en la continuada relevancia del an\u00e1lisis de Lenin de 1916, sin reconocer los cambios ocurridos desde que ese an\u00e1lisis fue realizado. No obstante, hab\u00eda un problema real. La verdadera fuerza del abordaje de Lenin se sosten\u00eda en la insistencia de que las grandes potencias occidentales eran llevadas a dividir y redividir el mundo entre ellas, llevando por un lado a la guerra y por el otro a la dominaci\u00f3n colonial directa. Esto dif\u00edcilmente encajaba en una situaci\u00f3n en la cual la posibilidad de guerra entre los estados occidentales parece crecientemente remota y las colonias han ganado independencia. Sin embargo, la mayor parte de la izquierda redefini\u00f3 el imperialismo para referirse simplemente a la explotaci\u00f3n del Tercer Mundo por las clases capitalistas occidentales, ignorando el impulso hacia la guerra entre potencias imperialistas, tan central en la teor\u00eda de Lenin, y en la pr\u00e1ctica viendo al sistema en su conjunto como una versi\u00f3n del ultra-imperialismo anunciado por Kautsky. Al mismo tiempo, simplemente reemplazaron la referencia al colonialismo por referencias al \u2018neo-colonialismo\u2018 o \u2018semi-colonias\u2018\u201d. <a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Pero esta postura, una vez m\u00e1s, tiende a dejar de lado no s\u00f3lo la continuada vigencia de las relaciones de opresi\u00f3n entre los pa\u00edses imperialistas y la vasta zona semicolonial del mundo, sino que, peor a\u00fan, no reconoce en modo alguno que en la actual fase de mundializaci\u00f3n del capitalismo imperialista, las relaciones de subordinaci\u00f3n, sometimiento, expoliaci\u00f3n y semi-colonizaci\u00f3n de los pa\u00edses no imperialistas,<em> lejos de atenuarse, se han reforzado de manera evidente. <\/em><\/p>\n<p>El antiimperialismo que sostienen los compa\u00f1eros se vuelve <em>moral, abstracto y sin sustancia<\/em>, en la medida en que si no existen relaciones jerarquizadas y de opresi\u00f3n en el \u00e1mbito mundial, lo que queda es una insostenible <em>homologaci\u00f3n<\/em> de todo el espacio del mundo.<\/p>\n<p>Estas posiciones tuvieron tambi\u00e9n origen en la ubicaci\u00f3n de esta corriente respecto de los procesos de descolonizaci\u00f3n en la posguerra, y hacen las veces de \u201cjustificaci\u00f3n\u201d de posiciones pasadas. Pero, tambi\u00e9n aqu\u00ed, la correcta delimitaci\u00f3n respecto de las direcciones nacionalistas burguesas de posguerra, ante el hecho de que \u00e9stas efectivamente impidieron una din\u00e1mica revolucionaria anticapitalista y socialista, no quita que Socialismo Internacional haya tenido, tal como en los pa\u00edses donde tuvieron lugar reales revoluciones antiimperialistas que expropiaron al capital, <em>una posici\u00f3n completamente sectaria y por fuera del proceso real. <a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> <\/em><\/p>\n<p><strong>La burocracia como agente de la revoluci\u00f3n socialista<\/strong><\/p>\n<p>Por su parte, el problema que jalon\u00f3 al pablo-mandelismo <em>es que no supo conservar una ubicaci\u00f3n independiente<\/em> respecto de los aparatos burocr\u00e1ticos y <em>capitul\u00f3 permanentemente a una u otra variante de ellos. <\/em><\/p>\n<p>Partiendo de reconocer los procesos de la posguerra como revoluciones (salvo en el glacis), no s\u00f3lo se <em>excedieron<\/em> en el sentido de concebirlos como procesos \u201cobreros y socialistas\u201d que daban lugar a nuevos Estados obreros \u2013lo que fue m\u00e1s o menos com\u00fan a todo el tronco principal de la IV\u2013, sino que llegaron a considerar a sus direcciones como \u201cemp\u00edricamente revolucionarias\u201d. Esto condujo, l\u00f3gicamente, a <em>una profunda adaptaci\u00f3n <a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> <\/em>: a Tito en Yugoslavia, a Mao en China, a Castro en Cuba, a los sandinistas en Nicaragua (que ni siquiera hab\u00edan tomado medidas anticapitalistas), a las direcciones guerrilleras latinoamericanas en general&#8230; <a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/p>\n<p>Este m\u00e9todo de <em>confundir <\/em>un proceso con su direcci\u00f3n y al mismo tiempo atribuirle a las direcciones un car\u00e1cter revolucionario socialista que indudablemente<em> no tuvieron <a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> <\/em>llev\u00f3 a que esa corriente encarnara <em>toda una tradici\u00f3n de oportunismo y adaptaci\u00f3n <a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> , que terminaba viendo a la burocracia estalinista como agente de la revoluci\u00f3n \u201csocialista\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Porque el <em>criterio metodol\u00f3gico<\/em> marxista revolucionario elemental que fall\u00f3 y sigue fallando en el pablo- mandelismo es el de no perder nunca de vista que la <em>principal<\/em> <em>conquista<\/em> que debe obtener la clase obrera en cada paso de su lucha es el<em> progreso de su organizaci\u00f3n y acci\u00f3n independiente<\/em>. Al dejar de lado este criterio elemental, el SU hizo escuela en la <em>adaptaci\u00f3n y la total p\u00e9rdida de la independencia de los revolucionarios<\/em>. De all\u00ed viene la t\u00e1ctica del \u201centrismo sui generis\u201d (el ingreso en los PCs a lo largo de los 50 y los 60), el planteamiento \u201cde principios\u201d en contra de construir secciones de la IV en Cuba o Nicaragua, etc.<\/p>\n<p>El pablo-mandelismo estuvo marcado por un tipo de \u201cobjetivismo\u201d particular, que ve\u00eda en la naturaleza de las direcciones burocr\u00e1ticas rasgos \u201ccontradictorios\u201d pero <em>poseyendo atributos revolucionarios<\/em>. Una comprensi\u00f3n de \u201crevoluci\u00f3n socialista\u201d <em>de la mano<\/em> de la burocracia estalinista, siempre \u201cobligada a optar\u201d entre el imperialismo y las masas revolucionarias e inclin\u00e1ndose \u201cpor la revoluci\u00f3n\u201d. Naturalmente, si esto era as\u00ed, el movimiento trotskista perd\u00eda todo sentido.<\/p>\n<p>Este problema se manifest\u00f3 cuando el \u201cIII Congreso Mundial de agosto de 1951 declar\u00f3 acerca de los pa\u00edses del Este Europeo que: \u2018la asimilaci\u00f3n estructural de estos pa\u00edses a la URSS debe ser considerada esencialmente completa y a estos pa\u00edses como habiendo dejado de ser b\u00e1sicamente pa\u00edses capitalistas (&#8230;) es sobre todo en <em>virtud de su base econ\u00f3mica caracterizada por nuevas relaciones de producci\u00f3n y de propiedad propias de una econom\u00eda estatizada<\/em> (&#8230;) debemos considerar estos Estados como Estados obreros deformados (&#8230;) ha resultado que la acci\u00f3n revolucionaria de las masas <em>no es una condici\u00f3n indispensable necesaria<\/em> para que la burocracia sea capaz de destruir el capitalismo\u2018\u201d. <a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a><\/p>\n<p>Pero Trotsky (que hab\u00eda vivido en tiempo real las expropiaciones estalinistas en Polonia 1939-40) comparaba \u201cesta medida, revolucionaria en su car\u00e1cter \u2013la expropiaci\u00f3n de los expropiadores\u2013 pero alcanzada de forma militar-burocr\u00e1tica, a la abolici\u00f3n de la servidumbre en Polonia por las fuerzas de ocupaci\u00f3n de Napole\u00f3n. La revoluci\u00f3n socialista aparentemente pod\u00eda, como la revoluci\u00f3n burguesa, ser impuesta desde arriba&#8230; Trotsky, sin embargo, calific\u00f3 as\u00ed este juicio: \u2018el criterio pol\u00edtico principal para nosotros no es la transformaci\u00f3n de las relaciones de propiedad (&#8230;), m\u00e1s all\u00e1 de lo importante que esta medida pueda ser en si misma, sino m\u00e1s bien <em>el cambio en la conciencia y organizaci\u00f3n del proletariado mundial<\/em>, la elevaci\u00f3n de su capacidad para defender conquistas anteriores y obtener nuevas. Desde este punto de vista, <em>el \u00fanico decisivo<\/em>, las pol\u00edticas de Mosc\u00fa, tomadas como un todo, <em>retienen completamente su car\u00e1cter reaccionario<\/em> y se mantienen como el obst\u00e1culo principal en el camino de la revoluci\u00f3n mundial\u201d <a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> . Esto es lo que dej\u00f3 completamente de lado el pablo-mandelismo.<\/p>\n<p>\u201cMichel Pablo, secretario general de la IV Internacional, fue quien llev\u00f3 m\u00e1s lejos la nueva l\u00ednea de que los pa\u00edses del Este europeo eran tipos de Estados obreros <em>in extremis<\/em>. En 1949 introdujo la noci\u00f3n de que habr\u00eda por delante \u201c<em>siglos <\/em>de estados obreros deformados\u201d. En abril de 1954, Pablo escrib\u00eda: \u2018tomada entre el desaf\u00edo imperialista y la revoluci\u00f3n mundial, <em>la burocracia sovi\u00e9tica se alinea con la revoluci\u00f3n mundial\u2018 <\/em>(&#8230;) Pablo devino un <em>apologista <\/em>del estalinismo. Si fuese a haber \u2018siglos de estados obreros deformados\u2018, \u00bfcu\u00e1l era el rol para los trotskistas o para la revoluci\u00f3n obrera? El estalinismo se hac\u00eda aparecer como <em>progresivo y el trotskismo irrelevante<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><\/p>\n<p>Toda esta conceptualizaci\u00f3n, ni que decir tiene, estaba en abierta oposici\u00f3n a la elaboraci\u00f3n de Trotsky, que en ninguna parte hab\u00eda dicho que la burocracia tuviera una \u201cdoble naturaleza\u201d, ni mucho menos que fuera \u201cemp\u00edricamente revolucionaria\u201d, como dijeron Pablo y Mandel. Trotsky hab\u00eda hablado de otra cosa: de un <em>doble rol<\/em> de la burocracia en la URSS (seg\u00fan \u00e9l, \u201cvi\u00e9ndose obligada a defender la propiedad estatizada, pero, al hacerlo con m\u00e9todos burocr\u00e1ticos, en definitiva, socav\u00e1ndola\u201d), pero <em>una sola naturaleza:<\/em> <em>enteramente contrarrevolucionaria<\/em>. Incluso, como hemos dicho, Trotsky lleg\u00f3 a caracterizar a la propia URSS, en el per\u00edodo del pacto Ribbentrop-Molotov, como \u201cEstado obrero contrarrevolucionario\u201d.<\/p>\n<p>Pero dejemos hablar al propio Michel Pablo: \u201c<em>La realidad social objetiva para nuestro movimiento est\u00e1 compuesta esencialmente del r\u00e9gimen capitalista y del mundo estalinista<\/em>. (&#8230;) se quiera o no, estos dos elementos constituyen la realidad social objetiva <em>tout court<\/em>, porque la inmensa mayor\u00eda de las fuerzas opuestas al capitalismo se hallan actualmente dirigidas o influenciadas por la burocracia sovi\u00e9tica\u201d. <a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a><\/p>\n<p>Tal como criticaba en ese momento la progresiva fracci\u00f3n mayoritaria del PCI de Francia <a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> , la realidad social mundial ya no estar\u00eda establecida fundamentalmente por la lucha de clases entre el proletariado y la burgues\u00eda imperialista mundial, sino por una supuesta pelea superestructural entre \u201ccampos\u201d, donde s\u00f3lo cab\u00eda <em>optar por uno de ellos.<\/em> Ante esas supuestas condiciones \u201cobjetivas\u201d, para Pablo hab\u00eda que optar por el mundo estalinista&#8230; <a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esta teor\u00eda de los \u201ccampos\u201d hac\u00eda parte de la orientaci\u00f3n de capitulaci\u00f3n a la que se llev\u00f3 a la mayor\u00eda de la IV Internacional en esas d\u00e9cadas y el marco para la <em>p\u00e9rdida de independencia<\/em> de las organizaciones revolucionarias desde la irrupci\u00f3n del estalinismo en los 20. <a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/p>\n<p>Sigue hablando Pablo: \u201cPor otra parte, el rol jugado por la direcci\u00f3n estalinista bloquea, como en la URSS, el libre desarrollo socialista (&#8230;) y pone todas las conquistas obtenidas en peligro permanente. Es sin embargo necesario, para una justa orientaci\u00f3n de los marxistas revolucionarios, recordar no s\u00f3lo que <em>el proceso objetivo es en \u00faltimo an\u00e1lisis el \u00fanico determinante<\/em>, que prima sobre todos los obst\u00e1culos de orden subjetivo, sino tambi\u00e9n que el estalinismo mismo es, en cierto modo (&#8230;) un fen\u00f3meno contradictorio\u201d <a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> .<\/p>\n<p>Por tanto, tenemos, por un lado, un <em>objetivismo feroz<\/em> que plantea que \u201cel proceso objetivo pasa por encima de todos los obst\u00e1culos de orden subjetivo\u201d porque es \u201cel \u00fanico determinante\u201d; es decir, la revoluci\u00f3n socialista es un proceso \u201cobjetivo\u201d (\u00bfpara qu\u00e9 har\u00edan falta, entonces, los programas, la lucha de partidos&#8230; y la IV Internacional?) <a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> 4 Por el otro, sumado a lo anterior, la burocracia estalinista era un fen\u00f3meno \u201ccontradictorio\u201d, por lo que tendr\u00eda un costado lisa y llanamente revolucionario. <a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a><\/p>\n<p>Dice Pablo: \u201c(&#8230;) la cuesti\u00f3n yugoslava (&#8230;) y la victoria china, as\u00ed como otras revoluciones coloniales actuales (&#8230;) han demostrado que los partidos comunistas <em>conservan la posibilidad, en ciertas circunstancias, de tomar una orientaci\u00f3n revolucionaria<\/em>, es decir, de verse obligados a emprender una lucha por el poder. Estas circunstancias se han revelado durante y despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial (&#8230;). En estas circunstancias excepcionales, el movimiento de masas no encontr\u00f3 otro lugar que los partidos comunistas para canalizar, para obligar a estos partidos a ir m\u00e1s lejos en su direcci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de que el Kremlin no lo deseara, y literalmente los ha puesto en el poder\u201d <a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> .<\/p>\n<p>Es significativo que en este pasaje de Pablo <em>se encuentren muchos de los lugares comunes en los que cay\u00f3 la mayor\u00eda del trotskismo \u201ctradicional\u201d en la posguerra<\/em>. Aparece la famosa \u201cexcepcionalidad\u201d, las direcciones que \u201cse ven obligadas a ir m\u00e1s lejos\u201d, etc. Tambi\u00e9n es significativo que, a lo largo de todo el texto, el \u201cpoder\u201d a secas y en abstracto aparece de hecho reemplazando a o como sin\u00f3nimo de la revoluci\u00f3n socialista, a la que no casualmente no se alude <em>una sola vez como tal. <\/em><\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea: \u201cNosotros, trotskistas, que siempre hemos defendido la teor\u00eda de que la revoluci\u00f3n china no pod\u00eda vencer m\u00e1s que bajo la direcci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado y de su vanguardia revolucionaria, defendemos las conquistas obtenidas, as\u00ed como cada paso hecho en la direcci\u00f3n de la instauraci\u00f3n de un poder democr\u00e1tico de los obreros y campesinos pobres chinos. Damos apoyo cr\u00edtico al PC chino y al gobierno de Mao Tse Tung, y reclamamos nuestra existencia legal en tanto que tendencia comunista del movimiento obrero\u201d. <a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a><\/p>\n<p>T\u00edpicamente, el pablo-mandelismo les otorg\u00f3 un apoyo cr\u00edtico de este tipo a casi todas las direcciones contrarrevolucionarias de la posguerra, que aparecen completamente embellecidas y llevando adelante \u201cel poder democr\u00e1tico de los obreros y campesinos\u201d. Este apoyo a medidas parciales supuestamente progresivas crea confusi\u00f3n sobre el car\u00e1cter reaccionario del <em>conjunto<\/em> de la pol\u00edtica de la burocracia, e impide as\u00ed el accionar global e independiente que corresponde a una pol\u00edtica genuinamente revolucionaria.<\/p>\n<p>En el caso de Pablo, esta capitulaci\u00f3n es justificada metodol\u00f3gicamente mediante la apelaci\u00f3n descarnada al empirismo, contra el status mismo de la teor\u00eda en el marxismo: \u201cEn cuanto a nosotros, <em>que jam\u00e1s hemos dado<\/em> <em>primac\u00eda a la teor\u00eda \u2013no importa cu\u00e1l\u2013 por sobre la vida<\/em> (afirmaci\u00f3n que se opone a una comprensi\u00f3n verdadera, no m\u00edstica, no esquem\u00e1tica, no dogm\u00e1tica de lo que es el marxismo), damos (&#8230;) una explicaci\u00f3n muy diferente (&#8230;). Esta \u00e9poca de transici\u00f3n desorienta a los escol\u00e1sticos del marxismo, a los partidarios de las formas \u2018puras\u2018, porque plantea una l\u00ednea m\u00e1s complicada, m\u00e1s sinuosa, m\u00e1s larga que la que los cl\u00e1sicos del marxismo hab\u00edan esbozado hasta la experiencia de la revoluci\u00f3n rusa (&#8230;)<em>.<\/em> La gente que desespera por la suerte de la humanidad porque el estalinismo todav\u00eda se mantenga y obtenga victorias reduce la historia a su medida (&#8230;) esta transformaci\u00f3n ocupar\u00e1 probablemente <em>un per\u00edodo hist\u00f3rico entero de varios siglos<\/em> que estar\u00e1n colmados de formas y reg\u00edmenes transitorios entre el capitalismo y el socialismo, necesariamente alejados de las formas \u2018puras\u2018 y de las normas\u201d. <a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/p>\n<p>Se trata de un <em>abordaje empirista y no marxista<\/em>, al servicio de la adaptaci\u00f3n a los tremendos l\u00edmites de esas revoluciones (y a sus direcciones), a nuestro entender ni obreras ni socialistas. <a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> Y, lo que es peor, al servicio de la adaptaci\u00f3n a sus direcciones burocr\u00e1ticas y peque\u00f1o burguesas, ajenas a la clase trabajadora y la tradici\u00f3n aut\u00e9ntica del socialismo revolucionario.<\/p>\n<p>En todas las d\u00e9cadas transcurridas desde entonces, esta ra\u00edz en una concepci\u00f3n completamente objetivista y de capitulaci\u00f3n a los aparatos burocr\u00e1ticos nunca fue superada, ni siquiera hoy, como lo muestra el caso de DS en Brasil. En un texto de balance de Daniel Bensa\u00efd, uno de los dirigentes actuales del SU, se afirma respecto de las revoluciones de la posguerra: \u201cEstos eventos planteaban cuestiones pol\u00edticas y estrat\u00e9gicas nuevas, para las que la sola comprensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n rusa no aportaba la respuesta. <em>\u00bfC\u00f3mo determinar la formaci\u00f3n de un nuevo Estado obrero: a partir de la conquista del poder, que es un acto pol\u00edtico (&#8230;) o a partir de las transformaciones socio-estructurales, que son necesariamente un proceso desigual?<\/em> \u00bfC\u00f3mo explicar las revoluciones victoriosas sin partido revolucionario, contra la voluntad de su direcci\u00f3n supuesta (&#8230;)? La resoluci\u00f3n de 1951 sobre la revoluci\u00f3n yugoslava (&#8230;) aporta a esta cuesti\u00f3n elementos de respuesta\u201d. <a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dec\u00eda esta resoluci\u00f3n? Que la revoluci\u00f3n yugoslava confirmaba \u201c<em>en todos los puntos<\/em> la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n permanente\u201d. Lo que, como estamos intentando demostrar aqu\u00ed, es una falsedad y una mistificaci\u00f3n completa acerca del verdadero car\u00e1cter de las revoluciones de la posguerra: que, al no darse el <em>acto pol\u00edtico<\/em> de la real conquista del poder por la clase trabajadora, <em>quedaba cuestionado el car\u00e1cter obrero del Estado<\/em>. Lo que no puede lograrse por el mero expediente de \u201ctransformaciones socio-estructurales\u201d en manos de clases o sectores de clase ajenos a, o distintos de, la clase obrera misma.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar del car\u00e1cter de an\u00e1lisis-justificaci\u00f3n de los \u201cbalances\u201d de Bensa\u00efd <a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a> , es interesante que se observa all\u00ed la misma l\u00f3gica que operaba detr\u00e1s de las posiciones de Pablo, que a su vez expresa elementos comunes a todo el resto del trotskismo \u201ctradicional\u201d: \u201c(..) se aferran a una f\u00f3rmula bastante general de Trotsky, seg\u00fan quien, en <em>circunstancias excepcionales<\/em>, los peque\u00f1o burgueses e incluso los estalinistas ser\u00e1n susceptibles de ir m\u00e1s all\u00e1 que lo que ellos quer\u00edan en la v\u00eda de la ruptura con la burgues\u00eda. La interpretaci\u00f3n extensiva de esta f\u00f3rmula presenta varios inconvenientes. Por empezar, su imprecisi\u00f3n (&#8230;) si hay suficientes circunstancias excepcionales y si las excepciones se pueden multiplicar, \u00bfpor qu\u00e9 no imaginar que las experiencias china y yugoslava podr\u00edan repetirse? Esto es, por otra parte, lo que presum\u00eda Pablo en \u2018O\u00f9 allons-nous?\u2018, al generalizar las consecuencias posibles de la presi\u00f3n de las circunstancias objetivas sobre los partidos comunistas. <em>La excepci\u00f3n tiende as\u00ed a convertirse en regla<\/em>: la crisis y la presi\u00f3n de las masas pueden llevar a diferentes PCs a emprender el combate y a llegar m\u00e1s lejos que los objetivos fijados por la burocracia sovi\u00e9tica\u201d. <a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a> \u00a0 \u00a0 \u00a0 T\u00edpico razonamiento muy presente en todas las corrientes trotskistas \u201ctradicionales\u201d, <em>que ve\u00edan a la burocracia extendiendo revoluciones \u201csocialistas\u201d por todo el orbe. <a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> <\/em><\/p>\n<p><strong>Mistificaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n burocr\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>En el terreno te\u00f3rico, fue Ernest Mandel el autor de una insostenible <em>mistificaci\u00f3n<\/em> de la econom\u00eda de los mal llamados \u201cEstados obreros\u201d. Mandel sigue, de manera vulgar, a Preobrajensky, autor del importante trabajo <em>La nueva econom\u00eda<\/em> (1926), pero a casi 40 a\u00f1os de distancia. Dice Naville sobre la obra de Preobrajensky: \u201c(&#8230;) saber si los fondos excedentarios deb\u00edan ser llamados plusval\u00eda o sobreproducto quedaba abierto. Preobrajensky prefiere el t\u00e9rmino de sobreproducto \u2018en la medida en que se trata de caracterizar no solamente lo que existe sino tambi\u00e9n las tendencias de desarrollo\u2018. Esto era, en el mejor de los casos, una apuesta para el futuro. Hoy d\u00eda, <em>sabemos que esa apuesta no se gan\u00f3\u201d. <a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Resumiendo: sabemos que la acumulaci\u00f3n no se hizo en el sentido de la transici\u00f3n socialista, sino en el del <em>fortalecimiento de la posici\u00f3n de la burocracia. Y esto es importante se\u00f1alarlo porque el principio incorrecto sobre el que se apoyaba todo el an\u00e1lisis de Preobrajensky era que en la URSS la clase trabajadora no se pod\u00eda explotar a si misma: <\/em>\u201cFormalmente los productores dominantes y la burgues\u00eda dominante se encontraban en la misma posici\u00f3n: ni la una ni la otra se pod\u00edan explotar a s\u00ed mismas. Pero esto es as\u00ed por razones completamente diferentes. El contenido de la dominaci\u00f3n, sobre todo desde el punto de vista econ\u00f3mico, no es el mismo. En el caso de la burgues\u00eda, ella no se puede explotar a s\u00ed misma porque vive de la explotaci\u00f3n de los productores asalariados. En el caso de los productores, no pueden explotarse a s\u00ed mismos porque ya no hay una clase antagonista a la cual explotar y toda la ganancia viene de ellos mismos y es subsidiada por ellos\u201d. <a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a><\/p>\n<p>Y luego agregaba: \u201cPero hay otro an\u00e1lisis formal: es el hecho de que subsiste asimismo una explotaci\u00f3n <em>derivada<\/em>, ligada a las formas de reparto de la plusval\u00eda y la ganancia. Para el capitalismo, este reparto es concurrencial (la competencia) y fundado sobre el mercado libre (&#8230;). Para la clase obrera organizada en poder dominante, este reparto est\u00e1 planificado y no regido por la competencia, pero esa planificaci\u00f3n no implica <em>menos<\/em> contradicciones, rivalidades, conflictos, desigualdades: all\u00ed se encuentra la fuente de las expoliaciones burocr\u00e1ticas, y esto no es en general posible m\u00e1s que porque hay en la clase de los trabajadores asalariados que la sostiene [a esta planificaci\u00f3n] un <em>principio de explotaci\u00f3n mutua<\/em> manifestada por el renovado juego de la ley del valor.<\/p>\n<p>\u201cA fin de cuentas, la f\u00f3rmula seg\u00fan la cual \u2018la clase trabajadora no se puede explotar a s\u00ed misma\u2018 es un <em>sofisma destinado a oscurecer<\/em> los fen\u00f3menos de expoliaci\u00f3n <em>inevitables<\/em> en una sociedad de transici\u00f3n y que, si no son esclarecidos por lo que son, eternizan las relaciones de desigualdad que bien pueden, a la larga, <em>reconstituir relaciones de explotaci\u00f3n entre clases<\/em> de un nuevo g\u00e9nero. No hay nada de imposible en ello\u201d. <a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a><\/p>\n<p>Milim\u00e9tricamente fue esto lo que pas\u00f3 en las sociedades donde fue expropiado el capital. Pero Mandel no se percat\u00f3 de nada de esto en tiempo real, dado que escrib\u00eda, en la misma \u00e9poca del texto de Naville, su <em>Tratado de Econom\u00eda Marxista<\/em>, una obra de insostenible embellecimiento y mistificaci\u00f3n de <em>la econom\u00eda sovi\u00e9tica en general y de la acumulaci\u00f3n en manos de la burocracia, en particular. De hecho, se compart\u00eda la ubicaci\u00f3n metodol\u00f3gica del propio Stalin de que en el mundo hab\u00eda \u201cdos econom\u00edas con dos principios distintos\u201d. <\/em><\/p>\n<p>La cr\u00edtica a Mandel en este terreno es fundamental, porque su an\u00e1lisis opera como <em>justificaci\u00f3n te\u00f3rica de la adaptaci\u00f3n<\/em> al estalinismo y las direcciones burocr\u00e1ticas. Aqu\u00ed, el concepto de <em>mistificaci\u00f3n <\/em>es importante, porque hace a definiciones que clausuran u obstruyen la visi\u00f3n acerca de los verdaderos problemas y contradicciones sociales que atravesaban a estas sociedades. Mandel, al perder el punto de vista cr\u00edtico, <em>no daba cuenta de las contradicciones sociales<\/em> que atraviesan incluso a los fen\u00f3menos de \u201cconquistas\u201d o de sociedades no capitalistas.<\/p>\n<p>Veamos un ejemplo: \u201cContrariamente a lo que afirman numerosos soci\u00f3logos que se esfuerzan en utilizar el m\u00e9todo de an\u00e1lisis marxista, <em>la econom\u00eda sovi\u00e9tica no revela<\/em> <em>ninguno de los aspectos fundamentales de la econom\u00eda capitalista<\/em>. S\u00f3lo las formas, los fen\u00f3menos superficiales, pueden inducir a error al observador que busca su naturaleza social (&#8230;). La acumulaci\u00f3n sovi\u00e9tica es <em>una acumulaci\u00f3n de medios de producci\u00f3n como valores de uso<\/em> (&#8230;). La econom\u00eda capitalista mundial forma un todo (&#8230;). Por el contrario, la econom\u00eda sovi\u00e9tica, aun conservando determinados lazos con la econom\u00eda capitalista mundial, se <em>sustrae<\/em> a las oscilaciones coyunturales de la econom\u00eda mundial (&#8230;)\u201d. <a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/p>\n<p>As\u00ed arranca Mandel su mistificador an\u00e1lisis de la econom\u00eda sovi\u00e9tica en manos de la burocracia; un punto de vista desastroso por donde se lo mire. Porque decir que la econom\u00eda sovi\u00e9tica no revelaba \u201cninguno de los aspectos fundamentales de la econom\u00eda capitalista\u201d no s\u00f3lo era insostenible en la d\u00e9cada del 60, sino incluso en la d\u00e9cada del 30. Subsist\u00edan \u2013y no pod\u00edan dejar de subsistir\u2013 dos aspectos absolutamente fundamentales de la econom\u00eda capitalista<em>: la continuidad de la ley del valor y el trabajo asalariado.<\/em> Y estos dos aspectos alcanzan para dejar sentado que la econom\u00eda de los pa\u00edses del Este (como tampoco ninguna econom\u00eda verdaderamente de transici\u00f3n) se puede sustraer al imperio de las leyes del mercado mundial capitalista. Desarrollaremos esto m\u00e1s adelante. <a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a><\/p>\n<p>Pero a este dislate se le agrega otro: el <em>embellecimiento<\/em> de la acumulaci\u00f3n en manos de la burocracia, que consistir\u00eda lisa y llanamente en acumulaci\u00f3n \u201ccomo valores de uso\u201d (en el caso de los medios de producci\u00f3n). Es decir, por fuera de los criterios de ganancia y al servicio de la pura utilidad social y com\u00fan. Esto es completamente falso, porque pasa por alto que la base de la producci\u00f3n en todas las ramas y esferas de la econom\u00eda era el trabajo asalariado. Esto es, que la fuerza de trabajo continuaba siendo una mercanc\u00eda, y que la contradicci\u00f3n principal en la URSS era la oposici\u00f3n entre la <em>norma capitalista <\/em>de apreciaci\u00f3n de las capacidades de trabajo y la <em>apropiaci\u00f3n estatal-colectiva de la plusval\u00eda<\/em> (que terminaba en manos de la burocracia), como hemos explicado en el articulo anterior seg\u00fan el modelo que propone Naville de las \u201ccooperativas\u201d. <a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a><\/p>\n<p>La verdadera base de esto era que Mandel segu\u00eda a Stalin en la idea de que hay \u201cdos mundos econ\u00f3micos distintos\u201d, con dos principios econ\u00f3micos rectores distintos, y que por tanto la ley del valor <em>no reg\u00eda en las sociedades no capitalistas. <\/em>Por esto dice Mandel que la econom\u00eda sovi\u00e9tica \u201cno revela ninguno de los aspectos fundamentales de la econom\u00eda capitalista\u201d.<\/p>\n<p>Pero es un hecho que la desproporci\u00f3n entre las distintas ramas de la econom\u00eda y la verdadera irracionalidad de la planificaci\u00f3n en manos de la burocracia hac\u00edan que la ley del valor, que segu\u00eda imperando en las sociedades no capitalistas, <em>se terminara imponiendo<\/em>. No se puede burlar la ley del valor <em>ni siquiera en una verdadera sociedad de transici\u00f3n<\/em>, porque su imperio viene necesariamente de las imposiciones del dominio del mercado mundial. Lo que s\u00ed es posible, mediante una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica flexible que reconozca la continuidad de este imperio del valor, es dirigir la acumulaci\u00f3n de medios de producci\u00f3n en un sentido que, a la postre, <em>signifique una elevaci\u00f3n del nivel de vida y cultural de las masas<\/em>. Pero no es esto lo que pas\u00f3 en la URSS, donde, como ya hab\u00eda definido Le\u00f3n Trotsky, la parte del le\u00f3n de la acumulaci\u00f3n fue crecientemente a parar a manos de la burocracia.<\/p>\n<p>No se trata de un mero problema de \u201cformas\u201d; esas formas eran la expresi\u00f3n de un <em>contenido: la continuidad del imperio de la ley del valor<\/em>. Incluso en muchos casos el voluntarismo burocr\u00e1tico induc\u00eda a error a los analistas, porque bajo las \u201cformas\u201d de arbitrariedad administrativa se ocultaba la continuidad de las leyes y restricciones heredadas del capitalismo y reproducidas al servicio de la acumulaci\u00f3n en manos de la burocracia.<\/p>\n<p>Hay incontables pasajes de la obra de Mandel que ilustran el car\u00e1cter mistificador-justificador de su an\u00e1lisis y su capitulaci\u00f3n a los aparatos burocr\u00e1ticos. Veamos.<\/p>\n<p>\u201cCierto que la industrializaci\u00f3n r\u00e1pida revista la forma de una \u2018acumulaci\u00f3n primitiva\u2018 realizada por una violenta sustracci\u00f3n respecto al consumo obrero y campesino, de la misma forma en que la acumulaci\u00f3n primitiva del capitalismo se bas\u00f3 en el incremento de la miseria popular. Pero, salvo en el caso de una contribuci\u00f3n extranjera en gran escala, <em>toda<\/em> acumulaci\u00f3n acelerada s\u00f3lo puede realizarse por el incremento del sobreproducto social no consumido por los productores, sea cual fuere la sociedad donde se manifieste semejante fen\u00f3meno. Y esto no tiene nada de espec\u00edficamente capitalista\u201d. <a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a><\/p>\n<p>Este embellecimiento id\u00edlico es absurdo, cuando es evidente que la acumulaci\u00f3n fue a parar a manos de la burocracia. La argumentaci\u00f3n de que \u201ctoda acumulaci\u00f3n acelerada\u201d se debe hacer a expensas de los productores inmediatos no es m\u00e1s que una <em>burda racionalizaci\u00f3n<\/em> <em>de la explotaci\u00f3n<\/em> (no org\u00e1nica) por parte de la burocracia.<\/p>\n<p>Contin\u00faa Mandel: \u201cLa acumulaci\u00f3n capitalista es una acumulaci\u00f3n de capital, es decir, una capitalizaci\u00f3n de la plusval\u00eda que tiene por fin producir m\u00e1s plusval\u00eda mediante ese capital. La ganancia es el fin y el motor de la producci\u00f3n capitalista. La acumulaci\u00f3n sovi\u00e9tica es una acumulaci\u00f3n de medios de producci\u00f3n como valores de uso. La ganancia no es el fin ni el motor principal de la producci\u00f3n. S\u00f3lo representa un instrumento accesorio en manos del Estado, para facilitar la realizaci\u00f3n del plan y verificar su ejecuci\u00f3n por cada empresa\u201d. <a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a><\/p>\n<p>Consideremos, en cambio, la cr\u00edtica de Naville a este mismo libro de Mandel: \u201c(&#8230;) ni la f\u00f3rmula de Konrod ni la de Mandel tienen en cuenta que la relaci\u00f3n que supone esta contradicci\u00f3n [entre los valores de producci\u00f3n y los de consumo] (&#8230;) es el<em> salariado<\/em> (&#8230;). La desaparici\u00f3n del mercado capitalista, que deja lugar a la planificaci\u00f3n (aun imperfecta), <em>no liquida la exigencia de la rentabilidad de los costos de producci\u00f3n m\u00e1s bajos posibles<\/em>. Dicho de otra manera, la <em>productividad<\/em> \u2013relaci\u00f3n entre trabajo humano (salario) y la utilidad de lo productos\u2013 no deja de ser uno de los criterios de ganancia. (&#8230;) <em>Los productos no pueden dar ganancia si el valor no difiere de la suma de elementos de costos de producci\u00f3n<\/em> (&#8230;). La b\u00fasqueda de una plusval\u00eda creciente est\u00e1 dada por la necesidad, ineluctable en el socialismo de Estado como en el capitalismo, de evitar la baja tendencial de la tasa de ganancia (&#8230;). Es en este sentido que el trabajo vivo lucha siempre por sustraerse al influjo del trabajo muerto, y es siempre en este sentido que <em>la b\u00fasqueda de una tasa m\u00e1xima de acumulaci\u00f3n sigue siendo una ley de estos reg\u00edmenes<\/em>\u201d<em>. <a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Mandel va m\u00e1s lejos en su admiraci\u00f3n a la planificaci\u00f3n estalinista: \u201c[La] competencia es lo que determina la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n capitalista (&#8230;). Por el contrario, la planificaci\u00f3n sovi\u00e9tica es una <em>planificaci\u00f3n real<\/em>, en la medida en que el conjunto de los medios de producci\u00f3n industriales se encuentra en manos del Estado, que puede as\u00ed determinar centralmente el nivel y el ritmo de crecimiento de la producci\u00f3n y de la acumulaci\u00f3n. En el marco de esta planificaci\u00f3n subsisten, s\u00ed, elementos de anarqu\u00eda, pero su papel es comparable precisamente al de los elementos de \u2018planificaci\u00f3n\u2019 en la econom\u00eda capitalista: corrigen pero no suprimen las caracter\u00edsticas sociales de la econom\u00eda. Sometida a la tiran\u00eda de la ganancia, la econom\u00eda capitalista se desarrolla seg\u00fan leyes precisas (&#8230;). La econom\u00eda sovi\u00e9tica <em>escapa completamente a esas leyes<\/em> y a esos aspectos particulares\u201d. <a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a><\/p>\n<p>As\u00ed, Mandel toma el camino mistificador de la supuesta dualidad de principios rectores: \u201cAsimismo, es abusivo considerar la econom\u00eda sovi\u00e9tica simplemente como \u2018consecuencia\u2018 de tendencias de desarrollo que salen a la luz en la econom\u00eda capitalista contempor\u00e1nea: \u201c(&#8230;) De hecho, la econom\u00eda sovi\u00e9tica representa <em>la negaci\u00f3n dial\u00e9ctica<\/em> de estas tendencias (&#8230;) La sociedad sovi\u00e9tica es la destrucci\u00f3n, la negaci\u00f3n de las <em>principales<\/em> caracter\u00edsticas de la sociedad capitalista (&#8230;)\u201d. <a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a><\/p>\n<p>Lo cierto es lo contrario: m\u00e1s que la \u201cnegaci\u00f3n dial\u00e9ctica\u201d de estas tendencias, las formas desarrolladas en los pa\u00edses del Este estaban <em>emparentadas con las del capitalismo<\/em>, en la medida en que, como dec\u00eda Marx en la <em>Cr\u00edtica del Programa de Gotha<\/em>, se trataba no de una sociedad construida <em>enteramente<\/em> sobre una nueva base, sino <em>tal y como hab\u00eda salido<\/em> de la vieja sociedad capitalista. Y, sobre esta base, un principio \u2013y hecho material\u2013 era com\u00fan a las \u201cdos econom\u00edas\u201d: la subsistencia del trabajo asalariado, sobre la base de la continuidad de la ley del valor.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica materialista de Pierre Naville, m\u00e1s \u201ctrotskista\u201d que Mandel, part\u00eda de una ubicaci\u00f3n opuesta: considerar el conjunto de la econom\u00eda y la pol\u00edtica mundiales como regida por <em>un principio, y no dos<\/em>. Esta unidad era en verdad tributaria de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky e incluso del an\u00e1lisis de Trotsky sobre la URSS en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>. Este punto de Naville, desarrollado en los siete tomos de <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, es de una enorme solidez y vigencia.<\/p>\n<p>\u201cEs preciso dejar de lado las visiones que hacen del mundo un acuerdo provisorio entre dos universos completamente distintos, separados y enemigos por ello (&#8230;) Los conflictos que los oponen y atraviesan <em>no prueban que el mundo econ\u00f3mico y pol\u00edtico sea doble en sus principios<\/em>. No es suficiente que existan dos campos enemistados para suprimir la raz\u00f3n misma del antagonismo que es la <em>unidad<\/em> (&#8230;) Era preciso la ceguera de un d\u00e9spota ignorante (Stalin) para deducir de un antagonismo la definitiva ruptura de una unidad que es la esencia misma de las relaciones tejidas por el capital, cuya herencia <em>el socialismo no puede m\u00e1s que aceptar, so pena de abortar<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> Y, en referencia directa a Mandel: \u201c(&#8230;) es preciso investigar si la econom\u00eda mundial actual puede ser juzgada por un modelo \u00fanico y, en este caso, cu\u00e1les son los postulados admisibles. Casi todas las obras did\u00e1cticas de econom\u00eda, tanto en los pa\u00edses del socialismo de Estado como en los capitalistas, establecen una <em>dicotom\u00eda <\/em>de principios. <em>Este<\/em> <em>error fue repetido por un autor que se dice \u2018trotskista\u2019, Ernest Mandel (Tratado de Econom\u00eda Marxista, 1962)\u201d. <a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Contin\u00faa Naville: \u201c(&#8230;) no se puede proveer una explicaci\u00f3n correcta de las transformaciones parciales en la econom\u00eda mundial si se la <em>descompone<\/em> por principio. <em>La ruptura misma introducida por el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico no establece una heterogeneidad radical<\/em>. Es, por el contrario, una visi\u00f3n <em>unitaria<\/em> del sistema en su conjunto lo que permite comprender el alcance de los antagonismos, de sus diferencias y de sus modificaciones parciales. La abolici\u00f3n de los poderes del gran capital privado en la URSS (&#8230;) <em>no implica la abolici\u00f3n de las leyes econ\u00f3micas generales que rigen el funcionamiento de las relaciones capitalistas a escala mundial<\/em> (&#8230;). El valor de cambio sigue siendo el regulador de todas estas relaciones. Lo que cambia, lo que es nuevo, es el poder que detenta el Estado de <em>modificar<\/em>, en favor de relaciones <em>no capitalistas<\/em>, una estructura que <em>depende en su origen <\/em>de las relaciones capitalistas mundiales de las que ha surgido\u201d. <a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a><\/p>\n<p>En suma, las leyes de la econom\u00eda mundial siguen siendo <em>los \u00fanicos puntos de referencia, los par\u00e1metros <\/em>a partir de los cuales evaluar el sentido de las evoluciones y transformaciones en el caso de las formaciones sociales no capitalistas. <em>No puede haber otros<\/em> desde el punto de vista del marxismo, desde el punto de vista de la totalidad de la econom\u00eda mundial capitalista, a la cual toda sociedad de transici\u00f3n se ver\u00e1 necesariamente sometida.<\/p>\n<p><strong>El estalinismo: \u00bfuna burocracia obrera?<\/strong><\/p>\n<p>Es sobre la mistificadora base anterior que Ernest Mandel desarroll\u00f3 la caracterizaci\u00f3n de la burocracia estalinista como \u201cburocracia obrera\u201d. Muchos otros trotskistas han tomado esta caracterizaci\u00f3n de la burocracia en la posguerra, aun cuando este embellecimiento burdo del estalinismo<em> dif\u00edcilmente se pueda hallar en el propio Trotsky. <a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> <\/em>Por ejemplo, all\u00ed donde Trotsky hablaba de un <em>\u201cdoble rol\u201d<\/em> de la burocracia estalinista, en el sentido de que se ver\u00eda obligada a \u201cguardar y defender la propiedad nacionalizada, al mismo tiempo que socav\u00e1ndola dada su naturaleza contrarrevolucionaria\u201d, el pablo-mandelismo ve\u00eda una <em>\u201cdoble naturaleza\u201d<\/em> de la burocracia, como si fuese un <em>50% revolucionaria. <a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a> <\/em> Ya nos hemos referido a esto en la cr\u00edtica a Pablo.<\/p>\n<p>Pero no nos queremos detener en este trabajo en el lado <em>pol\u00edtico<\/em> de la cuesti\u00f3n, sino ir m\u00e1s a fondo en la discusi\u00f3n de la caracterizaci\u00f3n <em>social <\/em>de la burocracia estalinista.<\/p>\n<p>Se debe partir de <em>diferenciar al estalinismo sovi\u00e9tico<\/em> respecto de las <em>burocracias de los sindicatos y los partidos socialdem\u00f3cratas y comunistas<\/em> de Occidente. En este caso, la burocracia efectivamente tend\u00eda (y en muchos casos a\u00fan tiende) a configurarse como una expresi\u00f3n de simple <em>parasitismo social<\/em>, viviendo de las cotizaciones de los afiliados, en la medida en que la clase <em>explotadora propiamente dicha<\/em> de la clase obrera en los pa\u00edses capitalistas, es, naturalmente, la burgues\u00eda. Las organizaciones sobre las que se apoya esta burocracia sufrieron a lo largo de los a\u00f1os un creciente proceso de \u201cestatizaci\u00f3n\u201d (estudiado muy agudamente por Trotsky en <em>Los sindicatos en la \u00e9poca del imperialismo<\/em>), esto es, de dependencia de la recaudaci\u00f3n y financiamiento estatal. Hoy tenemos muchos casos de \u201cburocracias empresarias\u201d, que evidentemente quedan en el l\u00edmite de la definici\u00f3n cl\u00e1sica de las burocracias en los pa\u00edses capitalistas.<\/p>\n<p>Pero no nos queremos referir a esto aqu\u00ed <a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a> , sino al caso<em> espec\u00edfico <\/em>de la burocracia estalinista al frente de inmensos Estados en un tercio del globo, y que no ten\u00eda a su lado una clase propietaria capitalista<em>. <\/em>En estas condiciones, creemos que la definici\u00f3n de la burocracia estalinista como \u201cburocracia obrera\u201d, esto es, <em>como formando parte de la clase trabajadora<\/em>, es un desastre te\u00f3rico y un embellecimiento pol\u00edtico que no resiste el menor an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>\u201cLa idea que la burocracia sovi\u00e9tica, como la burocracia sindical en Occidente<em>, no ha cortado su cord\u00f3n umbilical con la clase trabajadora<\/em> y que sus intereses espec\u00edficos y decisiones pol\u00edticas pueden ser vistas dentro del marco de una relaci\u00f3n parasitaria especial con el proletariado lleva a la conclusi\u00f3n de que la lucha de clases en los pa\u00edses capitalistas continua siendo un proceso bipolar, capitalismo versus clase obrera (con la burocracia operando por lo general como gendarmes del capital en el mundo del trabajo\u201d. <a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que venimos diciendo de que la burocracia de los Estados burocr\u00e1ticos consisti\u00f3 en un tipo espec\u00edfico de burocracia, no asimilable a la de los pa\u00edses \u201coccidentales\u201d (aspecto ausente del an\u00e1lisis de Mandel), la caracterizaci\u00f3n de que la burocracia sovi\u00e9tica no hab\u00eda cortado su cord\u00f3n umbilical con la clase trabajadora es contraria a los hechos. Ya en 1928, Christian Rakovsky, en <em>Los peligros profesionales del poder<\/em>, hab\u00eda planteado de manera muy aguda este problema. Ni el propio Trotsky, que lo cita en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, se atrevi\u00f3 a desmentirlo. Porque no se trataba de un mero caso de parasitismo social: la burocracia se apropiaba de <em>la parte del le\u00f3n del excedente<\/em>, esto es, viv\u00eda de la explotaci\u00f3n de la clase trabajadora, m\u00e1s all\u00e1 de que no hubiera llegado a constituirse efectivamente en una clase explotadora <em>org\u00e1nica<\/em>. Y si la burocracia viv\u00eda de la explotaci\u00f3n de la clase trabajadora, no pod\u00eda constituir parte de esta misma clase. En el texto que citamos ocurre lo mismo que con muchos otros escritos por Mandel u otros dirigentes del trotskismo \u201ctradicional\u201d: la correcta negaci\u00f3n de que la burocracia fuera una nueva clase org\u00e1nica permite deslizarse al m\u00e1s craso embellecimiento de esa misma burocracia como \u201cparte de la propia clase trabajadora\u201d.<\/p>\n<p>Hasta el final de sus d\u00edas Mandel mantuvo esta caracterizaci\u00f3n. As\u00ed se puede ver en su \u00faltimo trabajo te\u00f3rico, <em>El poder y el dinero. Una caracterizaci\u00f3n marxista de la burocracia<\/em> (1992). <a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> \u00a0 \u00a0 \u00a0 All\u00ed se mantiene la caracterizaci\u00f3n de la burocracia estalinista como \u201cburocracia obrera\u201d: \u201clas burocracias del partido y el Estado se funden con los administradores burocr\u00e1ticos de la econom\u00eda para integrar una endurecida e inamovible capa social (Trotsky la llam\u00f3 casta), que usa su monopolio del poder para mantener y extender sus posiciones socio-materiales. El hecho de que ahora la <em>burocracia obrera<\/em> ejerce el poder estatal multiplica todos sus <em>rasgos<\/em> anti clase obrera, conservadores, parasitarios, ya visibles en las burocracias sindicales y partidarias del movimiento obrero de masas\u201d. <a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a><\/p>\n<p>Est\u00e1 todo dicho: se trata s\u00f3lo de <em>rasgos<\/em> antiobreros, no de una <em>naturaleza social distinta, ajena a<\/em> la clase trabajadora. Se trata de <em>un caso m\u00e1s<\/em> de la burocratizaci\u00f3n del movimiento obrero, <em>esencialmente similar<\/em> a las de las burocracias sindicales y partidarias de Occidente, y no de un fen\u00f3meno de naturaleza <em>cualitativamente distinta<\/em> a \u00e9stos, al tratarse de una burocracia gestionando Estados enteros sin tener a su lado una clase propietaria.<\/p>\n<p>Un simple dato sirve para ilustrar la <em>inusitada magnitud<\/em> del fen\u00f3meno en el caso de Rusia: en la d\u00e9cada del 80, inmediatamente antes de la ca\u00edda de la burocracia estalinista y del giro masivo a la restauraci\u00f3n, <em>la burocracia sovi\u00e9tica estaba compuesta por 18 millones de personas. <\/em><\/p>\n<p>La posici\u00f3n de Mandel es insostenible porque, a partir de determinado estadio de su desarrollo, la diferenciaci\u00f3n <em>funcional<\/em> que se fue dando como producto de las tareas de conducci\u00f3n del Estado obrero aislado devino en diferenciaci\u00f3n <em>social<\/em>, como dijera Rakovsky. Mandel cita a \u00e9ste en el trabajo que estamos comentando, pero sin molestarse en dar cuenta de que Rakovsky afirma que la burocracia estalinista que se ven\u00eda afianzando en el poder estaba <em>dejando<\/em> de formar parte de la clase obrera y deviniendo en <em>otra categor\u00eda social<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cNo me detendr\u00e9 aqu\u00ed en la diferenciaci\u00f3n que el poder ha introducido en el seno del proletariado, y que he calificado m\u00e1s arriba de \u2018funcional\u2018. La funci\u00f3n ha modificado el \u00f3rgano mismo, es decir, la psicolog\u00eda de aquellos que se han encargado de diversas tareas de direcci\u00f3n en la administraci\u00f3n y la econom\u00eda del Estado ha cambiado hasta tal punto de que no s\u00f3lo objetiva, sino tambi\u00e9n subjetivamente, no s\u00f3lo material, sino tambi\u00e9n moralmente, <em>han dejado de formar parte de esta misma clase obrera<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a><\/p>\n<p>Corresponde, entonces, diferenciar tajantemente entre el parasitismo social \u2013las burocracias que viven del aporte de los afiliados sindicales o incluso de los aportes obtenidos v\u00eda el Estado\u2013 y la naturaleza social totalmente distinta de la burocracia que<em> vive de la explotaci\u00f3n de la propia clase trabajadora. <\/em><\/p>\n<p>\u201cSi la dirigencia sovi\u00e9tica mantuvo una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n con los trabajadores, <em>no pudo pertenecer a la clase que explotaba<\/em>. La oposici\u00f3n entre la clase obrera y la burocracia era de un car\u00e1cter mucho <em>m\u00e1s agudo e irreconciliable<\/em> que la que derivar\u00eda de una distribuci\u00f3n \u2018desigual\u2018, o de la existencia de \u2018privilegios\u2018. En este respecto, son importantes las observaciones de Rakovsky (&#8230;) Aquel plante\u00f3 muy tempranamente que la burocracia se hab\u00eda diferenciado socialmente de la clase obrera; Trotsky lo cita en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, pero no deriva las consecuencias para la caracterizaci\u00f3n de la burocracia <a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a> (&#8230;) As\u00ed como los explotadores \u2018asi\u00e1ticos\u2018 estaban separados de los campesinos por un <em>abismo social <\/em>\u2013la explotaci\u00f3n\u2013 sin ser propietarios, tambi\u00e9n lo estaban los bur\u00f3cratas sovi\u00e9ticos respecto de las masas trabajadoras\u201d. <a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a><\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n: <em>no se puede ser parte de la misma clase social a la que se explota<\/em>. En definitiva, la concepci\u00f3n de las burocracias <em>obreras llevaba al paroxismo la capitulaci\u00f3n a los aparatos burocr\u00e1ticos<\/em>. La definici\u00f3n correcta es que configuraron una capa social <em>peque\u00f1o burguesa<\/em>, socialmente <em>ajena <\/em>a la clase obrera y pol\u00edticamente contrarrevolucionaria.<\/p>\n<p><strong>Revoluciones socialistas \u201cobjetivas\u201d <\/strong><\/p>\n<p>El morenismo tuvo una particularidad respecto de las corrientes anteriores: partiendo del car\u00e1cter revolucionario de los procesos de la posguerra, <em>tuvo en general una pol\u00edtica independiente respecto de las direcciones que estuvieron al frente de ellos<\/em>. En este sentido, <em>encarn\u00f3 una tradici\u00f3n de no capitulaci\u00f3n o adaptaci\u00f3n a los aparatos y direcciones peque\u00f1o burguesas y burocr\u00e1ticas<\/em>.<\/p>\n<p>Esto hizo, por ejemplo, a una <em>ubicaci\u00f3n pol\u00edtica pr\u00e1ctica sumamente correcta y principista <\/em>respecto de uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s importantes en las d\u00e9cadas del 60 y 70 en Am\u00e9rica Latina, los<em> movimientos guerrilleros, <\/em>frente a los cuales, a pesar de las inmensas presiones y concesiones parciales, <em>no capitul\u00f3. <\/em><\/p>\n<p>Junto con esto, la corriente morenista tuvo otros rasgos progresivos: la b\u00fasqueda permanente de abrirse paso hacia los procesos reales de la clase trabajadora y de salir de la marginalidad pol\u00edtica; el haber sostenido pr\u00e1cticamente a lo largo de toda su trayectoria el esfuerzo por ser parte de un marco internacional de relaciones con las corrientes del trotskismo europeo, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo, el estallido del morenismo requiere una explicaci\u00f3n. Y parte fundamental de \u00e9sta es que en el momento de su apogeo (d\u00e9cada del 80) <em>sintetiz\u00f3 una elaboraci\u00f3n y teorizaci\u00f3n<\/em> que, partiendo de un presupuesto metodol\u00f3gico correcto, la necesidad de analizar y dar cuenta de los nuevos fen\u00f3menos, dio lugar a una reelaboraci\u00f3n <em>globalmente incorrecta<\/em> de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n en clave<em> \u201cobjetivista\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Esta reelaboraci\u00f3n objetivista <a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a> se fue constituyendo a lo largo de a\u00f1os en los que, de manera abusiva, se le reconoci\u00f3 a las revoluciones de la posguerra (caracterizadas como de \u201cfebrero\u201d, por analog\u00eda con el febrero ruso de 1917) un car\u00e1cter<em> \u201cobrero y socialista objetivo\u201d <\/em>que no tuvieron. Lo que, adem\u00e1s, estaba emparentado con una determinada valoraci\u00f3n del car\u00e1cter de la URSS (\u201cEstado obrero degenerado\u201d) y una concepci\u00f3n tambi\u00e9n err\u00f3nea acerca del <em>car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n y la transici\u00f3n socialista. <\/em><\/p>\n<p>Estos dos elementos, una reelaboraci\u00f3n <em>objetivista<\/em> de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n y una <em>concepci\u00f3n con rasgos burocr\u00e1ticos y sustituistas de la revoluci\u00f3n y la transici\u00f3n<\/em>, sumados a las presiones y grav\u00edsimos errores <em>oportunistas <\/em>que se fueron acumulando durante la construcci\u00f3n del viejo MAS, dieron lugar al <em>estallido definitivo<\/em> de la corriente morenista hacia finales de los 80 y principios de los 90. <a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20091003015558\/https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/revista_17_18\/rev17_01c2_trotskismo_posguerra.htm\">&gt;&gt;&gt; A la segunda parte<\/a><\/em><\/strong><br \/>\n<strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>.- Queremos dejar sentada nuestra <em>reivindicaci\u00f3n de la tradici\u00f3n trotskista y su compromiso con la clase obrera mundial<\/em>: desde los heroicos y abnegados militantes trotskistas en los campos de concentraci\u00f3n de la URSS, los cuartistas ca\u00eddos en la lucha contra el nazismo en Europa, la pelea del trotskismo vietnamita contra la burocracia de Ho Chi Minh o los cien compa\u00f1eros del PST argentino ca\u00eddos bajo la genocida dictadura militar.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>.- Alex Callinicos, <em>Trotskyism<\/em>, Londres, Minesotta Press, 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>.- Nahuel Moreno introdujo una interpretaci\u00f3n respecto de la guerra \u2013como parte de su reelaboraci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n en los 80\u2013 que no nos parece correcta, porque tend\u00eda a deslizarse a la posici\u00f3n de que se trataba de una <em>guerra entre reg\u00edmenes<\/em>, perdiendo de vista el <em>esencial car\u00e1cter social de guerra interimperialista y de colonizaci\u00f3n respecto de la URSS<\/em>. En este marco, es un hecho que a las corrientes trotskistas les cost\u00f3 orientarse en circunstancias en que, producto de la ocupaci\u00f3n nazi, se desarrollaron genuinos movimientos de liberaci\u00f3n nacional monopolizados por una conducci\u00f3n burocr\u00e1tica estalinista con una orientaci\u00f3n nacionalista estrecha. Este \u00faltimo aspecto es se\u00f1alado, correctamente a nuestro juicio, por el historiador trotskista Pierre Brou\u00e9. Queda pendiente, entonces, realizar un trabajo cr\u00edtico sobre la ubicaci\u00f3n del trotskismo en la Segunda Guerra.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>.- Analizar esta dial\u00e9ctica de conquistas \/ concesiones del imperialismo a fin de salvar lo principal (el coraz\u00f3n del sistema capitalista) requerir\u00eda un desarrollo m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de este texto. No obstante, dejamos se\u00f1alada aqu\u00ed su importancia para la comprensi\u00f3n de la din\u00e1mica de la lucha de clases en la posguerra.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>.- Esto es, pa\u00edses no conquistados por intermedio de revoluciones, sino desde arriba por el Ej\u00e9rcito Rojo en t\u00e9rminos de demagogia \u201cnacional\u201d contra la propiedad nazi. Sobre esto ver Fran\u00e7ois Fejt\u00f6, <em>Historia de las Democracias Populares<\/em>, Par\u00eds, Editions du Seuil, 1969.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>.- Debemos decir que en esos momentos configuraron una <em>reacci\u00f3n progresiva<\/em> (en el terreno pol\u00edtico, aunque sin lograr establecer una superaci\u00f3n en el terreno te\u00f3rico y program\u00e1tico) ante las capitulaciones del pablismo en aquellos a\u00f1os. Luego vendr\u00e1 la reunificaci\u00f3n de 1963 entre el pablo-mandelismo y el SWP de EEUU (a la que se sumar\u00eda Moreno). Lambert y Healy se mantuvieron por fuera, sosteniendo escu\u00e1lidamente el CI hasta su disoluci\u00f3n en la d\u00e9cada del 70. En esa d\u00e9cada se produce la ruptura definitiva de Moreno con el SWP y luego con el mandelismo, producto de sus profundas tendencias oportunistas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>.- Salvo el grupo ingl\u00e9s Alliance for Workers\u2018 Liberty, no se conoce hoy otro grupo que se reivindique de la tradici\u00f3n de Schachtman, que termin\u00f3 capitulando en 1958 con su entrada al Partido Dem\u00f3crata y que en la d\u00e9cada del 60 apoy\u00f3 a Estados Unidos en la guerra de Vietnam. Del mismo modo, s\u00f3lo se mantuvo de manera independiente Hal Draper, que logr\u00f3 realizar una importante obra te\u00f3rica sobre Marx, si bien con el muy grave d\u00e9ficit de una valoraci\u00f3n totalmente unilateral del legado de Lenin, y sin llegar nunca a revisar la concepci\u00f3n idealista del \u201ccolectivismo burocr\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>.- Caracterizada por Trotsky como \u201ctendencia peque\u00f1o burguesa\u201d, lo que a la postre se termin\u00f3 confirmando, m\u00e1s all\u00e1 de que tampoco la tendencia de Cannon logr\u00f3 mantener la independencia de su corriente, que termin\u00f3 capitulando definitivamente al castrismo a comienzos de la d\u00e9cada del 80 (luego de la muerte del propio Cannon).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>.- Como as\u00ed tambi\u00e9n la corriente de C.R.L. James en Estados Unidos en la misma \u00e9poca, una tendencia espontane\u00edsta- idealista, de la que son tributarios hoy intelectuales como Harry Cleaver, en la l\u00ednea de John Holloway.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>.- En nuestra concepci\u00f3n, la URSS configura en las primeras d\u00e9cadas (luego de la revoluci\u00f3n de Octubre) un estado obrero de pleno derecho, transform\u00e1ndose, como producto de la contrarrevoluci\u00f3n estalinista, en un <em>\u201cEstado burocr\u00e1tico con restos proletarios comunistas\u201d<\/em>, como lo definiera Christian Rakovsky. En el caso de las revoluciones en China, Yugoslavia, Cuba y Vietnam, as\u00ed como de los pa\u00edses del este de Europa \u2013donde tambi\u00e9n se obtuvieron conquistas como la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, la independencia del imperialismo, la reforma agraria y la unidad nacional\u2013, estas conquistas fueron distorsionadas desde un comienzo, dando lugar directamente a la configuraci\u00f3n de Estados burocr\u00e1ticos a imagen y semejanza de la URSS.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>.- Le\u00f3n Trotsky, <em>En defensa del marxismo<\/em>, Buenos Aires, Yunque, 1975, p. 156.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>.- Tony Cliff, <em>Capitalismo de Estado en la URSS<\/em>, Barcelona, En Lucha, 2000, p. 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>.- Creemos que Alex Callinicos tiene raz\u00f3n cuando afirma que en definitiva (como la definiera Trotsky oportunamente) la tendencia de Schachtman fue de un sector que cedi\u00f3 a la presi\u00f3n de la peque\u00f1o burgues\u00eda imperialista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>.- Pierre Naville, <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, vol. 3, \u201cEl salario socialista\u201d, Par\u00eds, Anthropos, 1970, pp. 263-4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>.- Cornelius Castoriadis, <em>La sociedad burocr\u00e1tica<\/em>, volumen 2, Barcelona, Tusquets, 1976, pp. 14-20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>.- Esta llega a tener unos 400 militantes; luego se dividi\u00f3 alrededor del problema del \u201centrismo\u201d en el Partido Laborista. Respecto de la corriente de Cliff, \u201cel motivo directo [de la expulsi\u00f3n] fue la negativa de Cliff a definir a Corea del Norte como m\u00e1s progresista que Corea del Sur en la guerra imperialista que estaba dividiendo el pa\u00eds\u201d, tal como ellos mismos relatan en <em>Capitalismo de Estado en la URSS<\/em>, ed. cit., p. 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>.- Tony Cliff, <em>Trotskyism AfterTrotsky<\/em>, Londres, Bookmarks, 1999, p. 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>.- En P. Naville, op. cit., p. 295.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>.- Alex Callinicos, <em>Trotskyism<\/em>, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>.- Idem, pp. 83 y 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>.- Que estaban marcadas por el peso inmenso del aparato burocr\u00e1tico estalinista en la URSS, los acuerdos de Yalta y Potsdam y el car\u00e1cter de conflicto \u201cpautado\u201d, dentro del sistema mundial de Estados, que asumi\u00f3 la pelea Este-Oeste, que enchalecaron en gran medida por todo este per\u00edodo hist\u00f3rico la lucha entre las clases.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>.- P. Naville, op. cit., pp. 292-4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>.- Ver, por ejemplo, \u201cAnalysing Imperialism\u201d de Chris Harman, en <em>International Socialism<\/em> 99. Una cr\u00edtica a una posici\u00f3n similar es la de Roberto Ram\u00edrez a Robert Brenner: \u201cEl boom y la burbuja\u201d, en <em>SoB<\/em> 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>.- A. Callinicos, <em>Trotskyism<\/em>, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>.- A este respecto ver el importante trabajo de Roberto Ram\u00edrez \u201cLa mundializaci\u00f3n del capitalismo imperialista y nuestro programa\u201d, en <em><a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20091003015558\/http:\/\/www.mas.org.ar\/\">www.mas.org.ar<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>.- Le\u00f3n Trotsky, \u201cCombatir al imperialismo para combatir al fascismo\u201d, en <em>Escritos latinoamericanos<\/em>, Buenos Aires, CEIP, 2000, p. 95.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a>.- Chris Harman, \u201cArgentina: Rebellion at the Sharp End of the World Crisis\u201d, <em>International Socialism<\/em> 94, pp. 43-44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>.- Roberto Ram\u00edrez, cit., pp. 38-9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>.- La forma de razonamiento sectario se caracteriza, precisamente, por su formalismo, por no ver los matices, los \u201cgrises\u201d, que, como dec\u00eda Trotsky en algunos de sus textos sobre Espa\u00f1a y Francia, son las circunstancias m\u00e1s comunes que se nos presentan a los revolucionarios en la vida pol\u00edtica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a>.- Chris Harman, \u201cAnalysing Imperialism\u201d, <em>Internacional Socialism<\/em> 99, p. 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a>.- Los compa\u00f1eros <em>no han hecho un balance de este curso<\/em> y se muestran <em>muy dogm\u00e1ticos, muy poco cr\u00edticos respecto de su propia tradici\u00f3n<\/em>. Es cierto que, proviniendo de posiciones muy sectarias, hace ya algunos a\u00f1os est\u00e1n en un giro correcto hacia los movimientos de masas reales, pero, en varios casos, con costados <em>oportunistas.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a>.- Ver la cr\u00edtica de A. Callinicos en <em>Trotskyism<\/em>, p. 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>.- Luego, en su per\u00edodo ya abiertamente \u201cdemocratizante\u201d (t\u00e9rmino al que es afecto el PO argentino), el desbarranque fue a\u00fan mayor: se capitul\u00f3 a la <em>Perestroika<\/em> (\u201creestructuraci\u00f3n\u201d) y la <em>Glasnost<\/em> (\u201ctransparencia\u201d) de Mija\u00edl Gorbachov, y se lleg\u00f3 a considerar al mism\u00edsimo Boris Yeltsin (en <em>O\u00f9 va la URSS de Gorbatchev?<\/em>) como una supuesta ala \u201cizquierda\u201d de estas pol\u00edticas consideradas como \u201cprogresivas\u201d. Veamos: \u201cEn el estado actual de la informaci\u00f3n (&#8230;) una conclusi\u00f3n se impone: el deber de los marxistas revolucionarios \u2013y m\u00e1s all\u00e1 de ellos, de todas las fuerzas de convicci\u00f3n socialista-comunista real en la URSS y fuera de la URSS\u2013 respecto de la experiencia de la URSS es de <em>apoyar de manera cr\u00edtica<\/em> o de rechazar cada reforma concreta puesta en pr\u00e1ctica por el equipo dirigente de la URSS, seg\u00fan sirva o no a los intereses de la clase obrera\u201d. <em>O\u00f9 va la URSS de Gorbatchev?<\/em>, Par\u00eds, La Breche, 1989, pp. 328-9. Nuevamente, la <em>cl\u00e1sica l\u00ednea pablo-mandelista no independiente de \u201capoyo cr\u00edtico\u201d a la burocracia o a alguna de sus alas.<\/em> Esta l\u00ednea, expresada en el apoyo al gobierno nacionalista burgu\u00e9s de Paz Estensoro en Bolivia de 1952, en oportunidad de una de las pocas revoluciones obreras y socialistas reales de la posguerra, se transform\u00f3 en traici\u00f3n abierta al proceso. Ver al respecto R. S\u00e1enz, \u201cCr\u00edtica al romanticismo \u2018anticapitalista\u2019\u201d, <em>SoB<\/em> 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a>.- Esta discusi\u00f3n plantea <em>un problema de m\u00e9todo frente a las revoluciones y procesos revolucionarios<\/em>: la <em>doble exigencia<\/em> de no ser normativistas a la hora de considerar los procesos reales de la lucha de clases, pero, al mismo tiempo, <em>saber identificar sus l\u00edmites de clase y socialistas<\/em>, evaluarlos <em>tal como son y no como quisi\u00e9ramos que fueran<\/em>. Es una obligaci\u00f3n intervenir en el proceso tal cual es, <em>pero no para adaptarse a \u00e9l, sino para dar una pelea estrat\u00e9gica para que se transformen en obreros y socialistas.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a>.- El caso m\u00e1s grave de esta tradici\u00f3n oportunista es, hoy, la participaci\u00f3n de Miguel Rossetto, de la tendencia Democracia Socialista en el PT, como ministro de Desarrollo Agrario del gobierno burgu\u00e9s de Lula. La DS es parte actual del SU (su segundo partido luego de la LCR francesa), e incluso en la tradici\u00f3n de esta corriente el paso de formar parte lisa y llanamente de un gobierno burgu\u00e9s no ten\u00eda antecedentes, salvo el Lanka Sama Samaja Party (LSSP) de Ceil\u00e1n en los a\u00f1os 60, pero ese partido fue en esa oportunidad expulsado del SU. El \u201ccaso\u201d DS ha dado lugar a las acostumbradas discusiones diplom\u00e1ticas \u2013sin consecuencia pr\u00e1ctica alguna\u2013 en el SU, <em>que convive con el bochorno de una verdadera traici\u00f3n en tiempo real.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a>.- A. Callinicos, <em>Trotskyism<\/em>, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a>.- Idem., p. 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>.- Tony Cliff, <em>Trotskyism AfterTrotsky<\/em>, cit., pp. 17-18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a>.- \u201cO\u00fa allons-nous?\u201d, en <em>Los Congresos de la IV Internacional<\/em>, ed. cit., p. 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a>.- Marcel Bleibtreu, integrante de la mayor\u00eda del PCI, se le opone en un conocido art\u00edculo llamado \u201c\u00bfA d\u00f3nde va el camarada Pablo?\u201d. Su posici\u00f3n configur\u00f3 un <em>rechazo correcto<\/em> frente a la orientaci\u00f3n liquidacionista de Pablo, que dio lugar, en 1953, a la ruptura m\u00e1s importante de la IV en la posguerra (de hecho, Pablo expuls\u00f3 a la oposici\u00f3n de la Internacional). Este sector, como hemos dicho, constituy\u00f3 una posici\u00f3n <em>progresiva<\/em> frente al curso del pablo-mandelismo, aun a pesar de sus l\u00edmites te\u00f3ricos. Nahuel Moreno se sum\u00f3 a este sector, integrado tambi\u00e9n por el SWP de EEUU, durante los 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>.- No est\u00e1 de m\u00e1s dejar se\u00f1alada la falta de perspectiva de toda la fracci\u00f3n mayoritaria pablo-mandelista de la IV Internacional en esos a\u00f1os, cuyo \u201can\u00e1lisis-justificaci\u00f3n\u201d de esta pol\u00edtica capituladora ven\u00eda dado por la supuesta \u201cinminencia de la III Guerra Mundial\u201d de Estados Unidos contra la URSS. Esto, a pesar de que hac\u00eda a\u00f1os que se hab\u00edan firmado los acuerdos de Yalta y Potsdam y ya comenzaba el boom econ\u00f3mico de la posguerra. Esta actitud revelaba, adem\u00e1s, una total incomprensi\u00f3n de los acuerdos de Estado que hab\u00eda establecido la burocracia de la URSS con el imperialismo, de peso decisivo en toda la posguerra. Esta corriente del trotskismo asumi\u00f3 \u00edntegramente la escenificaci\u00f3n \u2013en esencia, contrarrevolucionaria\u2013 de la lucha entre los dos \u201ccampos\u201d: EEUU y la URSS, que no fue, en definitiva, m\u00e1s que un conflicto pactado y enteramente dirigido contra las masas trabajadoras de todo el mundo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>.- En esa d\u00e9cada, Stalin impuso la subordinaci\u00f3n del naciente Partido Comunista Chino al Kuomintang (partido nacionalista burgu\u00e9s). Con respecto a la cr\u00edtica de la teor\u00eda de los \u201ccampos\u201d y su significado capitulador, existe un trabajo muy valioso y actual de Nahuel Moreno, <em>La traici\u00f3n de la OCI (u)<\/em> (1981), dirigido, parad\u00f3jicamente, contra el mismo sector que en la d\u00e9cada del 50 se alz\u00f3 correctamente contra Pablo en Francia: la corriente orientada por Pierre Lambert, que en estos textos no podemos abordar en extenso. Este trabajo de Moreno es muy recomendable por su car\u00e1cter educativo sobre<em> c\u00f3mo se debe hacer pol\u00edtica revolucionaria e independiente.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>.- M. Pablo, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>.- El objetivismo fue, sin duda, una marca registrada de casi todo el trotskismo de posguerra, incluido el morenismo. Dice Pablo: \u201cLos acontecimientos m\u00e1s profundos, m\u00e1s revolucionarios, m\u00e1s determinantes \u2013nos ense\u00f1a la teor\u00eda marxista-leninista del capitalismo en su fase imperialista\u2013, son provocados <em>a pesar y en contra<\/em> de todos los obst\u00e1culos <em>subjetivos<\/em>, <em>a pesar y en contra de la l\u00ednea traidora de las direcciones tradicionales <\/em>socialdem\u00f3cratas y estalinistas de masas, por las contradicciones inherentes al r\u00e9gimen social actual, por la exasperaci\u00f3n inevitable de estas contradicciones (&#8230;)\u201d. \u201cO\u00f9 allons-nous?\u201d, cit., p. 35. O sea, producto del proceso objetivo \u201ca pesar y en contra de las direcciones\u201d, la revoluci\u00f3n socialista progresa sin descanso&#8230; Hemos escuchado este tipo de razonamiento en lo m\u00e1s profundo de la crisis del viejo MAS a fines de los 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a>.- Ya volveremos sobre esto cuando cuestionemos no s\u00f3lo la caracterizaci\u00f3n pol\u00edtica que el pablismo hac\u00eda de la burocracia estalinista, sino el an\u00e1lisis com\u00fan a muchas corrientes del trotskismo \u201ctradicional\u201d acerca de su <em>naturaleza social.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a>.- M. Pablo, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a>.- M. Pablo, cit., p. 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a>.- M. Pablo, cit., pp. 28, 35 y 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a>.- En este caso, la referencia al modelo de la revoluci\u00f3n rusa como no aplicable a las revoluciones de posguerra cumple el papel de dejar <em>sin marco de referencia<\/em> el an\u00e1lisis de los l\u00edmites y el car\u00e1cter mismo de esas revoluciones.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a>.- Daniel Bensa\u00efd, en <em>Combates y debates de la IV internacional<\/em>. Francoise Moreau, Quebec, Vientos del Oeste, 1993.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a>.- Ver al respecto la cr\u00edtica de J.P. Div\u00e9s al folleto de Bensa\u00efd <em>Los trotskismos<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a>.- D. Bensa\u00efd, cit., p. 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a>.- A comienzos de los 80, Moreno cay\u00f3 en ese desastroso enfoque. Porque <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em> transformaba la \u201cexcepci\u00f3n\u201d en<em> regla de las revoluciones (pasadas y por venir), <\/em>sentando las bases te\u00f3ricas y estrat\u00e9gicas de las desviaciones objetivistas y oportunistas que llevaron a la explosi\u00f3n de la corriente morenista. Ya volveremos sobre esto.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a>.- Pierre Naville: <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, El salario socialista, volumen 3, p. 165. Naville advierte que un principio com\u00fan (y equivocado) entre la mayor\u00eda de las tendencias del bolchevismo en la d\u00e9cada del 20 era que \u201cla clase obrera no se pod\u00eda explotar a s\u00ed misma\u201d. Si \u201cestaba en el poder\u201d y era la clase dominante, \u00bfc\u00f3mo se iba a explotar a s\u00ed misma? Finalmente, la historia demostr\u00f3 que la clase trabajadora dej\u00f3 de ser dominante en todos los terrenos. Y que, a la vez, como lecci\u00f3n de la experiencia hist\u00f3rica, se debe saber que luego de la explotaci\u00f3n capitalista org\u00e1nica <em>le sucede en la transici\u00f3n una forma de explotaci\u00f3n no org\u00e1nica, la \u201cexplotaci\u00f3n mutua\u201d<\/em>. Esta es <em>inevitable<\/em> en condiciones del mercado mundial capitalista, y es tarea de la transici\u00f3n tender a <em>reabsorber y disolver<\/em> esta \u00faltima forma de explotaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a>.- Pierre Naville, <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, El salario socialista, volumen 3, ed. cit., p. 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a>.- P. Naville, cit., p. 119.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a>.- Ernest Mandel, <em>Tratado de econom\u00eda marxista<\/em>, M\u00e9xico, ERA, 1988. P\u00e1rrafo a p\u00e1rrafo, los cap\u00edtulos dedicados a la econom\u00eda de la URSS son una lamentable acumulaci\u00f3n de lugares comunes<em>.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a>.- Cabe reconocer que Nahuel Moreno, pese a los d\u00e9ficits de su propia posici\u00f3n, tuvo el m\u00e9rito de seguir emp\u00edricamente a Naville en algunos fundamentos de su abordaje. Sobre esta base realizaba una cr\u00edtica justa al pablo-mandelismo: \u201cCompletando esta cadena que aparta al revisionismo del marxismo, aceptando la concepci\u00f3n de los te\u00f3ricos de la burocracia del \u2018socialismo en un solo pa\u00eds\u2019, el pablismo ha aceptado las premisas del estalinismo de que en el mundo actual existen dos mundos econ\u00f3mica y pol\u00edticamente enfrentados y antag\u00f3nicos: el del imperialismo y el de los Estados obreros burocratizados. Esto no es as\u00ed ni en el terreno pol\u00edtico ni en el econ\u00f3mico. <em>No hay dos mundos econ\u00f3micos a escala mundial<\/em>. <em>Hay una sola econom\u00eda mundial, un solo mercado mundial, dominado por el imperialismo<\/em>. Dentro de esta econom\u00eda mundial dominada por el imperialismo, existen contradicciones m\u00e1s o menos agudas con los Estados obreros burocratizados donde se expropi\u00f3 a la burgues\u00eda. Pero no son contradicciones absolutas (&#8230;). La econom\u00eda de todos los Estados obreros, burocratizados o no, <em>est\u00e1 supeditada<\/em> \u2013mientras el imperialismo siga siendo m\u00e1s fuerte econ\u00f3micamente\u2013 a la econom\u00eda mundial controlada por el capitalismo. Es por esto que la econom\u00eda de los Estados burocratizados ha seguido como una sombra los ciclos de la econom\u00eda capitalista mundial\u201d. Nahuel Moreno, <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, p. 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a>.- Modelo en el que, como hemos se\u00f1alado, aparece abolido <em>uno<\/em> de los principios de la explotaci\u00f3n capitalista, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, pero subsiste <em>otro<\/em>: la norma capitalista de apreciaci\u00f3n de las capacidades de trabajo (usando la expresi\u00f3n de Naville). Esto mismo rige para el caso de las cooperativas \u201ccapitalistas\u201d en el caso del Argentinazo: sean las f\u00e1bricas recuperadas o, como cooperativas de distribuci\u00f3n, los movimientos de trabajadores desocupados. All\u00ed impera la autoexplotaci\u00f3n o la distribuci\u00f3n de la miseria. Esto no menoscaba a dichas expresiones como conquistas de los trabajadores en lucha, pero permite tener un punto de vista cr\u00edtico acerca de ellas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a>.- E. Mandel, op. cit., p. 174.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a>.- Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a>.- P. Naville: \u201cEl Nuevo Leviat\u00e1n\u201d, <em>El salario socialista<\/em>, volumen 2, pp. 122-132.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a>.- E. Mandel, cit., p. 175.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a>.- E. Mandel, cit., p. 178.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a>.- P. Naville, cit..<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a>.- Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a>.- P. Naville, <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, El salario socialista, volumen 2, p. 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a>.- \u201cLa burocracia sovi\u00e9tica es inconmensurablemente m\u00e1s poderosa que todas las burocracias reformistas de los pa\u00edses capitalistas juntos, dado que tiene en sus manos el poder del estado, con sus ventajas y privilegios\u201d. Leon Trotsky: \u201cC\u00f3mo venci\u00f3 Stalin a la oposici\u00f3n\u201d (12-11-35), en <em>Escritos<\/em>, tomo VIII, volumen 1. Bogot\u00e1, Pluma, 1977.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a>.- Moreno critic\u00f3 en varias oportunidades esto, aunque tuvo idas y venidas respecto de la caracterizaci\u00f3n de la burocracia como \u201cobrera\u201d. La considera as\u00ed en <em>La dictadura revolucionaria del proletariado<\/em>, donde llega a concebir la \u201crevoluci\u00f3n pol\u00edtica\u201d como una pelea de \u201cun sector de la clase obrera contra otro\u201d&#8230; Sin embargo, en otros textos de los 80 plantea la caracterizaci\u00f3n de la burocracia como socialmente <em>peque\u00f1o burguesa<\/em>. Veremos esto m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a>.- Esto plantea una elaboraci\u00f3n espec\u00edfica que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de este trabajo, y que marca una diferencia respecto de lo ocurrido en los pa\u00edses del Este.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a>.- E. Mandel, <em>\u00bfPor qu\u00e9 la burocracia no es una nueva clase dirigente?<\/em> Mandel Archive, www.angelfire.com\\pr\\red<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a>.- Texto que aparece como muy vulgar al lector en castellano, probablemente como producto de serios problemas de traducci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a>.- E. Mandel, <em>El poder y el dinero<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, p. 107.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a>.- Christian Rakovsky, <em>Los peligros profesionales del poder<\/em>, <em><a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20091003015558\/http:\/\/www.mas.org.ar\/\">www.mas.org.ar<\/a><\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a>.- A diferencia de Astarita, creemos que Trotsky, que hab\u00eda evaluado casi al mil\u00edmetro las relaciones sociales en la URSS y que no quiso dar ese paso promediando la d\u00e9cada del 30 \u2013cuando para \u00e9l se trataba de una revoluci\u00f3n \u201ca\u00fan viva\u201d), actu\u00f3 correctamente en lo metodol\u00f3gico, desde <em>su <\/em>punto de vista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a>.- Rolando Astarita, \u201cRelaciones de producci\u00f3n y estado en la URSS\u201d. <em>Debate Marxista<\/em> N\u00ba 9, noviembre 1997. Se trata de un trabajo valioso y pedag\u00f3gico que, no obstante, tiene el serio problema de que no logra dar una definici\u00f3n materialista de las ra\u00edces hist\u00f3rico-sociales en las que se asentaba la degeneraci\u00f3n de la URSS. Esto hab\u00eda sido muy bien resuelto en la elaboraci\u00f3n de Naville, que Astarita rechaza. Por eso queda <em>abstracta<\/em> su evaluaci\u00f3n de la formaci\u00f3n social real de la URSS y dem\u00e1s Estados burocr\u00e1ticos; reivindica, incluso, la elaboraci\u00f3n a nuestro juicio incorrecta de Bruno Rizzi. M\u00e1s grave a\u00fan es que esto ocurre porque Astarita tiende a ser <em>tributario de Mandel<\/em> en un punto fundamental, que es <em>no partir de la unidad de principios rectores de la econom\u00eda mundial<\/em>. Y, por tanto, no parece que en los Estados burocr\u00e1ticos hubieran regido <em>las imposiciones de la ley del valor<\/em>. Astarita considera que este \u00e1ngulo implica asumir una visi\u00f3n \u201ccapitalista de Estado\u201d, lo que nos parece un error.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a>.- Recordamos aqu\u00ed la opini\u00f3n de Le\u00f3n Trotsky acerca de las razones y consecuencias pol\u00edticas de las concepciones \u201cobjetivistas\u201d: \u201cDesde hace mucho, el camarada Vereecken ha caracterizado al POUM de forma totalmente err\u00f3nea, pensando que, <em>bajo la presi\u00f3n de los acontecimientos, este partido, por as\u00ed decirlo, evolucionar\u00eda \u2018autom\u00e1ticamente\u2018 hacia la izquierda, y que nuestra pol\u00edtica en Espa\u00f1a deber\u00eda limitarse a un \u2018apoyo cr\u00edtico\u2018 al POUM<\/em>. Los acontecimientos no han confirmado en absoluto este pronostico <em>fatalista y optimista, extraordinariamente caracter\u00edstico del pensamiento centrista<\/em>, pero en manera alguna del pensamiento marxista\u201d. Le\u00f3n Trotsky, <em>Espa\u00f1a revolucionaria<\/em>, Buenos Aires, Ant\u00eddoto, 2004, p. 250. Estas graves consecuencias pol\u00edticas de los an\u00e1lisis y la pol\u00edtica objetivistas se verificaron palmariamente en la crisis del viejo MAS.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a>.- Hay dos partidos o corrientes principales que se reivindican morenistas: el MST argentino y el PSTU brasile\u00f1o. M\u00e1s all\u00e1 de que tradici\u00f3n y balance son dos planos no necesariamente iguales, podemos decir que, en el caso de estos partidos, ninguno ha logrado pasar <em>el menor balance<\/em> <em>de la incorrecta s\u00edntesis objetivista<\/em> de los 80: ni en lo que hace a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n, ni tampoco respecto de los pa\u00edses del Este. En todo caso, se trata de versiones que de una u otra manera son <em>vulgarizaciones<\/em> de esa elaboraci\u00f3n de Moreno, lo que no hace m\u00e1s que <em>agravar<\/em> los problemas que ya ten\u00eda. Por tanto, la critica te\u00f3rico-program\u00e1tica a Moreno aqu\u00ed vertida les cabe, con mucho mayor motivo, a estas corrientes.<\/p>\n<h2>Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI &#8211; II<\/h2>\n<h1>Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista<\/h1>\n<p>Segunda parte<\/p>\n<p><strong>S<\/strong><strong>ujetos, tareas y car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Partamos de insistir que, metodol\u00f3gicamente, Moreno ten\u00eda una ubicaci\u00f3n correcta y no dogm\u00e1tica, en el sentido de se\u00f1alar que <em>\u201csiempre hemos intentando teorizar sin ignorar los problemas reales\u201d. <\/em>Pero Moreno, de manera totalmente equivocada, explicit\u00f3 que entend\u00eda que el \u201cerror\u201d de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente era que estaba <em>parada sobre los sujetos y no sobre el proceso objetivo<\/em>: \u201cMe voy a adelantar a decir cu\u00e1l es la mec\u00e1nica de la teor\u00eda de Trotsky, una mec\u00e1nica que (&#8230;) tiene algunas fallas. \u00bfPor qu\u00e9 opina Trotsky que se pasa de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa a la revoluci\u00f3n socialista? <em>\u00bfPor una<\/em> <em>combinaci\u00f3n objetiva de tareas o por lo que en el marxismo y en sociolog\u00eda se llama el sujeto hist\u00f3rico<\/em>? (&#8230;) Seg\u00fan Trotsky, \u00bfc\u00f3mo se pasa de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a la socialista? \u00bfPor el sujeto o por un <em>proceso inevitable<\/em> en el que la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa, al ir contra sectores de la burgues\u00eda, va a hacerse socialista <em>inevitablemente?<\/em> Puede ser que el coche est\u00e9 en una pendiente, y <em>avanza solo.<\/em> Esto quiere decir que solucionar las tareas democr\u00e1tico- burguesas significa empezar a atacar el capitalismo: <em>si se pone en la pendiente, el coche anda solo<\/em> (&#8230;) Nosotros creemos que los hechos demostraron que hay un gran error en el texto escrito de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente (&#8230;) Hubo procesos de revoluci\u00f3n permanente que expropiaron a la burgues\u00eda e hicieron la revoluci\u00f3n obrera y socialista sin ser acaudillados por la clase obrera y sin ser acaudillados por el partido comunista revolucionario. Es decir, los dos sujetos de Trotsky, el social y el pol\u00edtico, <em>fallaron a la cita hist\u00f3rica, no llegaron a la hora<\/em> (&#8230;) Esta segunda formulaci\u00f3n de Trotsky de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente (&#8230;) tiene el grave defecto de que (&#8230;) <em>gira alrededor de los sujetos<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Efectivamente, las revoluciones de posguerra configuraron un enorme desaf\u00edo te\u00f3rico y pol\u00edtico. Es un hecho que fueron casi <em>completamente originales<\/em> en lo que hace al cuerpo central de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, porque la experiencia hist\u00f3rica anterior hab\u00eda sugerido que no hab\u00eda ninguna posibilidad de que se tomaran medidas anticapitalistas sin la clase obrera y la organizaci\u00f3n revolucionaria socialista en el centro del proceso. Pero no fue esto lo que ocurri\u00f3 en la posguerra, sino que, por el contrario, lo que se dio, en cierto sentido, es la hip\u00f3tesis que Trotsky, reiteradamente \u2013justificado por la pol\u00e9mica contra la concepci\u00f3n estalinista de la \u201crevoluci\u00f3n por etapas\u201d\u2013 se negaba a considerar: que direcciones burocr\u00e1ticas y peque\u00f1o burguesas fueran m\u00e1s all\u00e1 en el camino del enfrentamiento con la burgues\u00eda y el imperialismo y llegaran incluso hasta la expropiaci\u00f3n de la clase capitalista.<\/p>\n<p>La novedad estuvo en que <em>la norma en la posguerra<\/em> fue que estas direcciones peque\u00f1o burguesas y burocr\u00e1ticas \u201cfueron m\u00e1s lejos\u201d y expropiaron a la burgues\u00eda: en China, Yugoslavia, Corea, Cuba y Vietnam, por intermedio de revoluciones, y en el Glacis, completamente desde arriba. Claro que con una diferencia fundamental: que estos procesos <em>no fueron un \u201ccorto episodio hacia la dictadura del proletariado\u201d<\/em>, sino que el congelamiento de la revoluci\u00f3n en ese estadio se hizo <em>permanente<\/em>.<\/p>\n<p>El enigma te\u00f3rico a explicar era, entonces, c\u00f3mo hab\u00eda sido posible que estas direcciones y sectores sociales <em>aparentemente <\/em>hubieran <em>reemplazado<\/em> a la clase trabajadora en la tarea de \u201crealizar la revoluci\u00f3n socialista\u201d. Moreno intenta explicar esto basado en que la \u201csoluci\u00f3n de las tareas democr\u00e1tico-burguesas\u201d (combinaci\u00f3n objetiva de las tareas) significaba empezar a atacar al capitalismo. Y, entonces, en la medida que esto ocurre como hecho <em>objetivo<\/em> (\u201cse pone el coche en la pendiente\u201d) el sujeto que realiza esto <em>no tiene la menor importancia<\/em>. Como el proceso se desarrolla \u201csolo\u201d, la revoluci\u00f3n se hace \u201cobjetivamente socialista\u201d, \u201cinevitablemente\u201d socialista. Por lo tanto, hab\u00eda que <em>\u201cdar vuelta\u201d<\/em> <em>la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, \u201cponerla sobre sus pies\u201d. En vez de girar en torno a los sujetos, deb\u00eda girar en torno al proceso \u201cobjetivo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Para justificar este an\u00e1lisis, Moreno se apoy\u00f3 en su particular interpretaci\u00f3n del debate de Trostsky con Preobrajensky respecto a <em>c\u00f3mo hab\u00eda que caracterizar una revoluci\u00f3n<\/em>. Dice Moreno, como parafraseando a E. Preobrajensky (en su debate con Trotsky alrededor del car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n china a fines de la d\u00e9cada del \u201820): \u201c\u2018Usted arranca de los sujetos, del sujeto hist\u00f3rico, de la clase obrera, y \u00e9se es un <em>mal razonamiento<\/em>, porque hay que arrancar de la realidad, y ver qu\u00e9 da la realidad. No todas las realidades van a ser como la rusa. Entonces, si en China la revoluci\u00f3n es democr\u00e1tico-burguesa, no est\u00e1 descartado que surja un partido peque\u00f1o burgu\u00e9s que haga la revoluci\u00f3n. En el campesinado de Rusia no se dio, pero no esta descartado que se d\u00e9 en China. La realidad cambia. \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 tan seguro usted de que \u00e9se es el sujeto? Puede ser que s\u00ed, puede ser que no. No cierre la posibilidad de otros sujetos. Es un razonamiento muy subjetivo, en vez de objetivo. Si hay que hacer una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa, no est\u00e1 descartado que aparezca una corriente peque\u00f1o burguesa que la haga, que saque de all\u00ed a los imperialistas. Si eso ocurre, con su teor\u00eda nos quedamos sin l\u00ednea. Es una teor\u00eda extremista: generaliza la revoluci\u00f3n de Octubre, y nosotros reci\u00e9n estamos entrando en Oriente, y no sabemos bien c\u00f3mo es la cosa. No nos apresuremos\u2018. Esa es la cr\u00edtica [de Preobrajensky a Trotsky]\u201d. <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>En realidad, a nuestro entender, lo que Preobajensky estaba buscando fundamentar era que, a diferencia de la correcta posici\u00f3n de Trotsky, \u00e9l opinaba que la revoluci\u00f3n china no pod\u00eda superar el estadio democr\u00e1tico burgu\u00e9s producto de las circunstancias \u201cobjetivas\u201d (las tareas), comprendidas de manera mec\u00e1nica y nacionalista: para Preobajensky, la revoluci\u00f3n china <em>s\u00f3lo pod\u00eda ser burguesa<\/em>.<\/p>\n<p>Pero Moreno, sin embargo, utiliza las circunstancias objetivas <em>al rev\u00e9s que Preobajensky<\/em>, argumentando que esa era la respuesta que le dio Trotsky en su \u00faltima carta, para <em>justificar <\/em>que aun en ausencia de la clase trabajadora y el partido en el centro del proceso, por las \u201ccircunstancias objetivas\u201d y el car\u00e1cter de las tareas, las direcciones burocr\u00e1ticas se vieron obligadas a ir m\u00e1s lejos hasta llegar a la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda (cosa que ocurri\u00f3) y, por lo tanto, <em>consumar la transformaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en obrera y socialista <\/em>(lo que opinamos que <em>no<\/em> ocurri\u00f3).<\/p>\n<p>Por esto dice: \u201c(&#8230;) hab\u00eda habido una gran revoluci\u00f3n. Fidel Castro ten\u00eda armadas a las masas y resolvi\u00f3 darles las tierras, sin expropiar al imperialismo. El imperialismo lo bloque\u00f3; entonces, se vio obligado a defenderse cada vez m\u00e1s y a adoptar m\u00e1s y m\u00e1s medidas. Es decir que, <em>obligados por las circunstancias<\/em>, avanzaron muchos m\u00e1s kil\u00f3metros de los que ellos planificaban, muchos m\u00e1s kil\u00f3metros de los que nosotros cre\u00edamos que iban a llegar. Una estaci\u00f3n que se llama \u2018expropiaci\u00f3n de toda la burgues\u00eda\u2018\u201d. <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Y agrega: \u201cTrotsky acert\u00f3 en c\u00f3mo marchaba el tren, pero no acert\u00f3 en la estaci\u00f3n en la que se deten\u00eda. Trotsky dijo: \u2018El tren tiene que marchar y marchar (&#8230;) y no pararse (&#8230;) Y si quien dirige el tren no es la clase obrera y el partido marxista revolucionario, el tren no avanza, o avanza muy poco\u2018. Y nosotros decimos: \u2018La revoluci\u00f3n es tan fuerte, empuja tanto, que a pesar de que la direcci\u00f3n oportunista y la peque\u00f1o burgues\u00eda no hayan sido socialistas ahora <em>se ven obligados<\/em> muchas veces a hacer la revoluci\u00f3n socialista, <em>por la presi\u00f3n\u2018<\/em>. Se puede comparar con un tren en marcha: si no est\u00e1 dirigido por el partido bolchevique, el tren se para. Eso se cumpli\u00f3. \u00bfQu\u00e9 dec\u00eda Trotsky? : \u2018se para a los cincuenta kil\u00f3metros\u2018 (&#8230;) Hay una estaci\u00f3n que se llama \u2018expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda\u2018. Dirigido por direcciones peque\u00f1o burguesas \u2013dec\u00eda Trotsky\u2013 el tren no llega nunca a la estaci\u00f3n expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Y los hechos han demostrado que el tren <em>s\u00ed llega<\/em>, presionado por las masas, presionada por el imperialismo\u201d. <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>El problema aparece, justamente, a la hora de precisar <em>cu\u00e1nto m\u00e1s lejos <\/em>hab\u00eda ido el tren de la revoluci\u00f3n. A nuestro entender, mucho <em>menos <\/em>de lo que consider\u00f3 la inmensa mayor\u00eda del trotskismo en la posguerra, e incluso de lo que consider\u00f3 Moreno: no dieron lugar a revoluciones genuinamente obreras y socialistas, ni abrieron la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero Moreno terminaba cayendo en el grav\u00edsimo error \u2013y callej\u00f3n sin salida\u2013 de reconocer que las direcciones burocr\u00e1ticas y\/o peque\u00f1oburguesas<em> hab\u00edan encabezado revoluciones lisa y llanamente \u201cobreras y socialistas objetivas o inconscientes\u201d (de \u201cFebrero\u201d), que hab\u00edan dado lugar a nuevos Estados obreros. <\/em><\/p>\n<p>\u201cLa revoluci\u00f3n de febrero es distinta a la de octubre, pero est\u00e1 \u00edntimamente ligada a ella; debe ser el pr\u00f3logo obligado a la de octubre para que la revoluci\u00f3n siga avanzando. Febrero es una revoluci\u00f3n obrera y popular que enfrenta a los explotadores imperialistas, burgueses y terratenientes ligados a la burgues\u00eda y destruye el aparato estatal burgu\u00e9s (&#8230;). Por la din\u00e1mica de clase y por el enemigo que enfrentan, ambas son revoluciones socialistas. La diferencia entre ambas radica en el distinto nivel de conciencia del movimiento de masas y, principalmente, en la relaci\u00f3n del partido marxista revolucionario con el movimiento de masas y el proceso revolucionario en curso. Dicho sucintamente, la revoluci\u00f3n de febrero es <em>inconscientemente socialista<\/em>, mientras que la de octubre lo es en forma consciente. Podr\u00edamos decir \u2013coqueteando con Hegel y Marx\u2013 que la primera es una revoluci\u00f3n socialista en s\u00ed, mientras que la segunda lo es para s\u00ed\u201d. <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Porque, seg\u00fan Moreno, \u201cfebrero es una revoluci\u00f3n socialista, <em>categ\u00f3ricamente socialista<\/em>, que destruye el aparato estatal capitalista mediante la lucha armada revolucionaria de los trabajadores (&#8230;) En este siglo (&#8230;) no hay m\u00e1s revoluciones democr\u00e1tico-burguesas; s\u00f3lo hay revoluciones socialistas, aunque con o sin maduraci\u00f3n del factor subjetivo (&#8230;). <em>Todas las revoluciones actuales son socialistas<\/em> por el enemigo que enfrentan \u2013la burgues\u00eda y su aparato estatal\u2013, y por el car\u00e1cter de clase de quienes las hacen, los trabajadores\u201d. <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>A nuestro entender, <em>todas estas definiciones<\/em> <em>est\u00e1n mal<\/em>. La revoluci\u00f3n de febrero de 1917 hab\u00eda sido <em>democr\u00e1tico-burguesa<\/em>, con la particularidad de <em>abrir <\/em>el proceso de la revoluci\u00f3n socialista, consumada en octubre de 1917. Pero, <em>a diferencia<\/em> de la revoluci\u00f3n de febrero rusa, las revoluciones de posguerra no tuvieron esa particularidad de abrir el proceso de la revoluci\u00f3n socialista, sino, precisamente, la de <em>impedir<\/em> esta posible din\u00e1mica. Este es un hecho hist\u00f3rico hoy incontestable ante el ignominioso derrumbe de estos Estados.<\/p>\n<p>A la vez, hab\u00eda otro enorme problema en esta tipificaci\u00f3n: como estamos intentando demostrar, consideramos un grave error hablar de revoluciones socialistas \u201cinconscientes\u201d. Porque, a nuestro modo de ver, la experiencia hist\u00f3rica ha demostrado que, en este tipo hist\u00f3rico de revoluci\u00f3n, la revoluci\u00f3n socialista, <em>no hay sustituismo que valga<\/em>: o la encarna la propia clase trabajadora, o es <em>otro<\/em> sector o fracci\u00f3n de clase <em>el que ocupa su lugar<\/em>, en funci\u00f3n no de los intereses obreros, sino de sus propios intereses. Lo m\u00e1s que dio el proceso \u201cobjetivo\u201d es la din\u00e1mica anticapitalista de las revoluciones de posguerra. Pero la igualaci\u00f3n de las connotaciones anticapitalistas y socialistas es un paso que la experiencia hist\u00f3rica de la posguerra <em>no autoriza a dar. <\/em><\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que tenemos son <em>distintos tipos<\/em> de revoluciones, no s\u00f3lo la revoluci\u00f3n \u201cobrera y socialista\u201d. Porque en la posguerra se desarrollaron revoluciones democr\u00e1tico-nacionales, antiimperialistas y anticapitalistas, pero <em>ninguna<\/em> propiamente socialista, como s\u00ed hab\u00eda ocurrido luego de la Primera Guerra Mundial. Porque los hechos han demostrado que la revoluci\u00f3n socialista no puede ser \u201cinconscientemente\u201d socialista. Esto es un tremendo error, porque, una vez m\u00e1s, reiteramos que <em>sin la clase obrera al frente del proceso con sus propios m\u00e9todos de lucha, conciencia y organizaci\u00f3n, no hay revoluci\u00f3n socialista<\/em>.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n socialista no puede consumarse como producto de las <em>\u201ccircunstancias objetivas\u201d,<\/em> de las \u201ctareas\u201d que supuestamente cumplen, <em>sin importar que la clase trabajadora como tal no tenga arte ni parte en ella ni la manera en que se cumplen esas tareas.<\/em> En el caso de la revoluci\u00f3n propiamente socialista, existe necesariamente una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre las tareas, el sujeto y los m\u00e9todos mediante los cuales aqu\u00e9llas se llevan adelante. Esta dial\u00e9ctica de la revoluci\u00f3n socialista excluye toda posibilidad de una revoluci\u00f3n de naturaleza supuestamente \u201cinconsciente\u201d u \u201cobjetivamente\u201d socialista, determinada \u201cobjetivamente\u201d por el solo car\u00e1cter de las tareas. Porque si estas tareas son llevadas adelante por sectores de clase distintos a la clase trabajadora \u2013y, por tanto, con otros m\u00e9todos\u2013 terminan sirviendo a la postre <em>a estos sectores y no a la clase obrera<\/em>.<\/p>\n<p>En suma, estamos en presencia de una completa <em>revisi\u00f3n objetivista<\/em> de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n <a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> , tributaria a su vez de la posici\u00f3n te\u00f3rica mayoritaria de la IV Internacional. <em>Como ha demostrado la experiencia hist\u00f3rica en la posguerra, no son s\u00f3lo las tareas las que determinan el car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n: es decisivo, tambi\u00e9n, el sujeto y la manera (m\u00e9todos) en que estas tareas son impulsadas. <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> <\/em><\/p>\n<p><strong>Anticapitalistas, pero no socialistas <\/strong><\/p>\n<p>Moreno luego se\u00f1ala c\u00f3mo se explicar\u00eda que \u201cobjetivamente\u201d sectores peque\u00f1o burgueses hayan realizado las tareas de la clase obrera: \u201c[las] leyes del desarrollo desigual y combinado (&#8230;) dicen que sectores de una clase pueden hacer revoluciones de otra clase (&#8230;) para nosotros, <em>en esta posguerra esta ley se dio, pero invertida: sectores de la peque\u00f1o burgues\u00eda han hecho tareas obreras.<\/em> Esto demuestra el rol de la clase media. La clase media est\u00e1 condenada, pobrecita, a no tener pol\u00edtica propia, porque est\u00e1 en el medio: o est\u00e1 con la burgues\u00eda o est\u00e1 con la clase obrera. Inclusive cuando act\u00faa independientemente no puede tener pol\u00edtica propia, porque no hay econom\u00eda peque\u00f1o burguesa dominante: o las grandes f\u00e1bricas (&#8230;) pertenecen al pueblo y al Estado, o pertenece a los grandes monopolios (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) en China, sacar al imperialismo y darles la tierra a los campesinos <em>ya es socialismo, ya es la revoluci\u00f3n socialista.<\/em> En China no hay se\u00f1ores feudales: los campesinos est\u00e1n explotados por los comerciantes usureros de los pueblos. Entonces, si nosotros les damos las tierras, expropiamos a la clase burguesa china. Si no, no hay salida. Es decir que se trata del propio proceso objetivo. Si hay un proceso de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica<em>, esa revoluci\u00f3n va a ser socialista por su propio contenido<\/em>. Y lo mismo si se echa al imperialismo, si se expropian las f\u00e1bricas; eso es expropiar las f\u00e1bricas m\u00e1s grandes, los puertos, todo lo que tiene que ver con la esencia de la estructura econ\u00f3mico-social china. <em>Entonces, no me interesa el sujeto. Sea cual fuere el sujeto, tiene que hacer la revoluci\u00f3n socialista\u201d. <a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan Moreno, entonces, la revoluci\u00f3n es <em>necesariamente<\/em> obrera y socialista, producto de la aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda del desarrollo desigual y combinado (en el contexto de la econom\u00eda mundial dominada por el imperialismo). As\u00ed como la peque\u00f1o burgues\u00eda jacobina hab\u00eda tenido a su cargo la fase m\u00e1s radical de la revoluci\u00f3n burguesa en la gran revoluci\u00f3n francesa; as\u00ed como el proletariado hab\u00eda tomado a su cargo en la revoluci\u00f3n rusa la realizaci\u00f3n de las tareas de la revoluci\u00f3n burguesa que la propia burgues\u00eda no hab\u00eda podido llevar adelante, siguiendo este esquema, en el caso de China y las revoluciones de posguerra, la peque\u00f1o burgues\u00eda habr\u00eda sido la que encarn\u00f3 y llev\u00f3 a cabo las tareas de la revoluci\u00f3n proletaria, <em>aun en completa ausencia del propio proletariado.<\/em><\/p>\n<p>Esto se apoyaba en otro fundamento te\u00f3rico: del an\u00e1lisis del propio Trotsky del car\u00e1cter anticapitalista de las tareas en el siglo XX se desprend\u00eda que la revoluci\u00f3n devendr\u00eda en socialista por las determinaciones y circunstancias \u201cobjetivas\u201d. Veamos esto m\u00e1s de cerca:<\/p>\n<p>\u201cEsto, en definitiva, tiene que ver con el car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n en nuestra \u00e9poca. S\u00f3lo hay dos polos: revoluci\u00f3n obrera y contrarrevoluci\u00f3n burguesa, imperialista. Todos los fen\u00f3menos contempor\u00e1neos est\u00e1n atravesados por esta realidad. No hay terceras variantes: en todos los pa\u00edses del mundo hay dictaduras burguesas (de las mas variadas formas) o dictaduras obreras, aunque sean burocr\u00e1ticas. No hay posibilidad de una dictadura peque\u00f1o burguesa porque no puede haber una econom\u00eda dominante de relaciones de producci\u00f3n peque\u00f1o burguesas. Es por eso que a la dictadura hay que definirla por la clase dominante\u201d. <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Pero esto se basaba en un grave error de apreciaci\u00f3n: <em>la asimilaci\u00f3n de las tareas anticapitalistas como obreras y socialistas.<\/em> Porque, efectivamente, la reforma agraria, la independencia del pa\u00eds del imperialismo y la expropiaci\u00f3n fueron tareas que en las revoluciones de posguerra asumieron un car\u00e1cter <em>anticapitalista.<\/em> Pero el error estuvo que en se las <em>asimil\u00f3<\/em>, mediante un esquema mec\u00e1nico y economicista, a revoluciones obreras y socialistas. Porque en sentido <em>hist\u00f3rico <\/em>los dos polos son y no pueden dejar de ser los de las clases fundamentales: la clase capitalista y la clase obrera. Pero en tiempo real \u2013incluso destacado por Moreno\u2013 se estaba viviendo el fen\u00f3meno del <em>fortalecimiento colosal del aparato estalinista<\/em>, que, por una circunstancia hist\u00f3rica completamente <em>imprevista, original y espec\u00edfica<\/em>, se hab\u00eda encaramado en un Estado (y estados) como producto de la degeneraci\u00f3n de una revoluci\u00f3n socialista y de un Estado obrero real. Por lo tanto, en t\u00e9rminos <em>circunstanciados<\/em>, hab\u00eda aparecido en la escena hist\u00f3rica un \u201ctercer actor\u201d <em>condenado a perecer,<\/em> <em>no org\u00e1nico<\/em>, pero que nosotros no consideramos en modo alguno parte de la clase trabajadora ni sujeto de realizaci\u00f3n de tareas de la clase obrera (sustituy\u00e9ndola), que requer\u00eda una compresi\u00f3n particular: la burocracia estalinista. <a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>En sus manos, reiteramos, la expropiaci\u00f3n y la planificaci\u00f3n estatal constituyeron medidas anticapitalistas, pero <em>de ninguna manera obreras y socialistas, de modo que no dieron lugar a nuevas dictaduras proletarias ni mucho menos a la apertura de la transici\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Con la ca\u00edda final de la burocracia a fines de los 80 se volvi\u00f3 nuevamente a la \u201cnormalidad\u201d, lo que demuestra que el an\u00e1lisis de las clases fundamentales, en el sentido hist\u00f3rico del t\u00e9rmino, conservaba <em>plena validez<\/em>. Pero las lecciones a desprender del fen\u00f3meno de la burocratizaci\u00f3n total de la revoluci\u00f3n no pueden ser subsumidas bajo un seudoesquema clasista <em>que desarme a los genuinos socialistas revolucionarios del futuro frente a los peligros de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica. <\/em><\/p>\n<p>Volviendo a Moreno, su esquema economicista termina aportando el fundamento \u201cmaterial\u201d del objetivismo: \u201cLo otro que hay que agregarle a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente es, primero, que las revoluciones democr\u00e1ticas hoy en d\u00eda son anticapitalistas y antiimperialistas, y el imperialismo es la m\u00e1xima expresi\u00f3n del capitalismo. Y, por esa v\u00eda, inevitablemente <em>se avanza, se tiene que transformar en revoluci\u00f3n socialista<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante: \u201cEs dictadura burocr\u00e1tica del proletariado. <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfEn que instituci\u00f3n se apoya? Este fue el gran problema te\u00f3rico (&#8230;) Se apoya, entonces, en una instituci\u00f3n que se llama pa\u00eds o Estado (&#8230;) Si la econom\u00eda cambia de burguesa a proletaria, entonces se est\u00e1 apoyando en una nueva instituci\u00f3n, que es el Estado proletario (&#8230;) Es un Estado, es decir: <em>indica la clase que se posesiona. <a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> <\/em>Es una dictadura del proletariado porque se apoya en una clase. <em>M\u00e1s que en una clase, se apoya en la liquidaci\u00f3n de una clase<\/em> (&#8230;) Se liquida a la burgues\u00eda y, como no puede haber otra econom\u00eda que no sea obrera, entonces surge un nuevo tipo de pa\u00eds, que origina un nuevo tipo de Estado. A ese Estado podemos llamarlo proletario o transicional. <em>Quiz\u00e1s es mejor llamarlo transicional<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Aqu\u00ed son interesantes ciertas sutilezas de Moreno \u2013tambi\u00e9n visibles en <em>Actualizaci\u00f3n..<\/em>.\u2013, en el sentido de que, m\u00e1s que apoyarse en la clase trabajadora, el nuevo Estado se apoya en la <em>\u201cdestrucci\u00f3n de la burgues\u00eda\u201d<\/em>, as\u00ed como el planteamiento o la duda acerca de si denominar al nuevo Estado como \u201cobrero\u201d o m\u00e1s bien como <em>\u201ctransicional\u201d&#8230; <\/em>Estas sutilezas o vacilaciones remiten a la enorme dificultad de asimilar la connotaci\u00f3n <em>anticapitalista<\/em> a la de <em>obrera y socialista<\/em>. <a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>Porque en definitiva, a nuestro entender, en <em>circunstancias muy determinadas y espec\u00edficas<\/em>, bajo el imperio mundial de los aparatos a lo largo de casi toda la posguerra y de c\u00f3mo hab\u00eda salido fortalecido el estalinismo luego de la guerra y al frente de territorios inmensos, de manera <em>no org\u00e1nica<\/em> y <em>congelando<\/em> un posible proceso transicional al socialismo, se alz\u00f3 de hecho la dominaci\u00f3n de la burocracia,<em> usufructuando la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda como \u201cm\u00e1s que una mera burocracia, pero menos que una clase org\u00e1nica\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Esto es, las circunstancias \u201cobjetivas\u201d alcanzaron a determinar una din\u00e1mica democr\u00e1tica, antiimperialista y anticapitalista popular de la revoluci\u00f3n, pero, en ausencia de la clase trabajadora en el centro del proceso, no llegaron a configurar una revoluci\u00f3n obrera y socialista ni dieron lugar verdaderamente a nuevos Estados obreros. Porque, insistimos, la experiencia hist\u00f3rica ha demostrado que las connotaciones anticapitalistas y socialistas no <em>son sin\u00f3nimas <a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> ,<\/em> como opin\u00f3 la mayor\u00eda del trotskismo de posguerra. Y creemos que esto es lo que explica la paradoja de las supuestas revoluciones \u201cobreras y socialistas\u201d en completa ausencia de la clase y de genuinos partidos socialistas al frente del proceso.<\/p>\n<p>Esta paradoja llev\u00f3 a Nahuel Moreno a un verdadero callej\u00f3n sin salida te\u00f3rico-program\u00e1tico en el que qued\u00f3<em> comprometida<\/em> la entera perspectiva aut\u00e9ntica del socialismo, como producto de una comprensi\u00f3n que, en el plano te\u00f3rico, lo terminaba aproximando al revisionismo pablista. Porque al verse obligado, por el marco te\u00f3rico en el que trabajaba, a reconocer que las direcciones traidoras hab\u00edan llegado <em>tan lejos en<\/em> el establecimiento y usufructo de aut\u00e9nticos Estados obreros (aun degenerados o deformados), \u00bf<em>qu\u00e9 lugar pod\u00eda quedar as\u00ed para el socialismo revolucionario<\/em>? <a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p><strong>Una concepci\u00f3n sustituista y burocr\u00e1tica de la transici\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Sobre la incorrecta base anterior, Moreno termin\u00f3 desarrollando un corpus de posiciones respecto de la revoluci\u00f3n y la transici\u00f3n al socialismo profundamente <em>equivocada<\/em>, que estaba emparentada con las concepciones <em>objetivistas<\/em> de la revoluci\u00f3n socialista que venimos criticando. <a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>El texto m\u00e1s global de Moreno respecto de estos temas es <em>La dictadura revolucionaria del proletariado<\/em>. B\u00e1sicamente, all\u00ed se postula que existir\u00edan <em>dos<\/em> dictaduras del proletariado posibles: la dictadura <em>revolucionaria<\/em> del proletariado y la dictadura <em>burocr\u00e1tica <\/em>del proletariado, lo que a nuestro entender era completamente <em>equivocado.<\/em> Porque, como venimos desarrollando en este trabajo, sin la clase trabajadora al frente del proceso de la transici\u00f3n socialista, sencillamente, <em>no hay dictadura del proletariado.<\/em> Tal es lo que indica la experiencia hist\u00f3rica. Y por tanto, hablar de dictadura \u201cburocr\u00e1tica\u201d del proletariado remite ciertamente a una dictadura, <em>pero de<\/em> <em>otro sector social <\/em>que no es el proletariado, lo cual Moreno pasa por alto.<\/p>\n<p>En estas condiciones, el texto hace las veces de una <em>total justificaci\u00f3n<\/em> de la llamada dictadura \u201cburocr\u00e1tica\u201d del proletariado, confundiendo el per\u00edodo \u201cdictatorial\u201d de los bolcheviques con un fen\u00f3meno <em>cualitativamente distinto<\/em>, como lo fue la burocratizaci\u00f3n de la URSS. Porque, a nuestro entender, los bolcheviques en el poder, en las condiciones impuestas por la guerra civil, cometieron diversos errores que, para agravar las cosas, fueron equivocadamente teorizados especialmente por el propio Trotsky en textos como <em>Terrorismo y comunismo,<\/em> donde <em>se hac\u00eda virtud de esas necesidades perentorias impuestas por la guerra civil. <\/em><\/p>\n<p>Pero el Termidor sovi\u00e9tico fue algo muy diferente: no se trat\u00f3 de<em> errores de los revolucionarios<\/em>, sino de una <em>contrarrevoluci\u00f3n<\/em> pol\u00edtica y social llevada adelante por una burocracia que, lejos de ser \u201cobrera\u201d, ya hab\u00eda dejado de pertenecer a la propia clase trabajadora y configuraba una nueva categor\u00eda social.<\/p>\n<p>El trabajo de Moreno <em>confunde totalmente<\/em> estos dos procesos, a la vez que carece de todo balance cr\u00edtico de lo actuado por los bolcheviques en el poder. <a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> De este modo, <em>desarma completamente<\/em> para la lucha contra un fen\u00f3meno tremendo de las revoluciones anticapitalistas del siglo XX: el <em>hecho de su burocratizaci\u00f3n<\/em>, un proceso <em>espec\u00edfico y<\/em> <em>no previsto en esta escala por el marxismo cl\u00e1sico<\/em>, y hoy un elemento fundamental del aprendizaje revolucionario de la clase obrera hacia el siglo XXI.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de Moreno parte de un criterio <em>opuesto<\/em> al del propio Trotsky, que <em>subordinaba<\/em> la pelea por la \u201cdefensa\u201d de la URSS a la estrategia de la revoluci\u00f3n contra la burocracia. En Moreno, este criterio aparece <em>totalmente invertido<\/em>: todo se justifica en virtud del dominio del imperialismo a escala mundial. <a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Dominio que evidentemente existe, pero que no puede servir para justificar las imposiciones de la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n burocr\u00e1tica sobre la clase obrera de esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Dice en su texto: \u201cA partir del a\u00f1o 1949, Pablo, Hansen y Moreno profundizaron y ampliaron esa hip\u00f3tesis \u2018altamente improbable\u2018 de Trotsky del gobierno obrero y campesino que se transforma en dictadura del proletariado, y se la combin\u00f3 con la muy elaborada para la URSS estalinista de \u2018estado obrero degenerado\u2018, para comenzar a dar la nueva categor\u00eda de \u2018estado obrero deformado\u2018. Es un m\u00e9rito imperecedero de nuestra Internacional, el que haya aceptado sin mayores sobresaltos esta nueva categor\u00eda. Ocurrido esto, el pa\u00eds o estado se volvi\u00f3 obrero y su superestructura estatal, dictadura del proletariado\u201d. <a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>Pero este \u201cm\u00e9rito imperecedero\u201d <a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> &#8230; <em>pereci\u00f3 r\u00e1pidamente.<\/em> Porque a la luz del balance de las revoluciones de posguerra, ni el Estado \u201cse volvi\u00f3\u201d obrero, ni sus \u201csuperestructuras\u201d conformaron \u201cdictaduras del proletariado\u201d en <em>total y completa ausencia de toda dominaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica del proletariado en esas sociedades.<\/em> En todo caso, el m\u00e9rito estaba en mantenerse <em>independiente<\/em> de esas direcciones burocr\u00e1ticas. Claro que en este texto, Moreno quedaba en la muy mala compa\u00f1\u00eda de Pablo, el mayor capitulador a la burocracia estalinista.<\/p>\n<p>A partir de este error de apreciaci\u00f3n acerca del verdadero car\u00e1cter de las revoluciones de posguerra se encadenan toda una serie de argumentos insostenibles: a) la revoluci\u00f3n socialista es necesariamente una revoluci\u00f3n <em>minoritaria<\/em>; b) en la revoluci\u00f3n socialista hay dos y s\u00f3lo dos elementos imprescindibles: la movilizaci\u00f3n de las masas y el partido. Los organismos de poder y autodeterminaci\u00f3n de los trabajadores \u2013sean soviets u otros\u2013 resultan totalmente <em>t\u00e1cticos<\/em>; c) entre la sociedad actual y el futuro comunismo existir\u00edan <em>tres <\/em>y no s\u00f3lo dos estadios como se\u00f1alaba el marxismo cl\u00e1sico; d) <em>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em>, texto cl\u00e1sico de Lenin, ser\u00eda \u201cantediluviano\u201d, es decir, anterior a la experiencia de Octubre y por tanto<em> \u201csuperado\u201d<\/em> por los acontecimientos hist\u00f3ricos; e) los derechos individuales y colectivos de los trabajadores necesariamente se <em>oponen <\/em>en la lucha por la revoluci\u00f3n socialista y la transici\u00f3n; f) tambi\u00e9n se oponen necesariamente los <em>derechos sociales (o de clase) y los derechos democr\u00e1ticos considerados \u201cindividuales\u201d,<\/em> por lo cual, fundamentalmente, se tratar\u00eda de luchar y defender una supuesta \u201cdemocracia de los nervios y los m\u00fasculos\u201d en esos Estados; g) la burocracia es considerada <em>parte<\/em> de la clase trabajadora. La revoluci\u00f3n antiburocr\u00e1tica es analizada como un proceso \u201cal interior de la propia clase trabajadora\u201d, esto es, la revoluci\u00f3n de un sector de la clase trabajadora contra otro, <em>la \u201cburocracia obrera\u201d. <\/em>Pablo podr\u00eda haber firmado esto sin inconvenientes.<\/p>\n<p>El texto, como hemos dicho, termina siendo una <em>desastrosa apolog\u00eda y justificaci\u00f3n del rol de la burocracia en los pa\u00edses no capitalistas<\/em> y desarma completamente frente al fen\u00f3meno espec\u00edfico de la burocratizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n proletaria, a la vez que embellece los estados donde se impuso la dominaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica de la burocracia estalinista.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica sistem\u00e1tica de este texto de Moreno llevar\u00eda mucho m\u00e1s espacio del que disponemos aqu\u00ed, por lo que s\u00f3lo nos referiremos a algunos de los problemas que creemos m\u00e1s gruesos.<\/p>\n<p>Uno de los principales n\u00facleos te\u00f3ricos es la contraposici\u00f3n <em>mec\u00e1nica <\/em>entre libertades \u201cformales\u201d (o pol\u00edticas) y las llamadas \u201clibertades econ\u00f3mico-sociales\u201d en los Estados obreros. Contraposici\u00f3n que, en esos t\u00e9rminos, es completamente <em>equivocada<\/em>, porque no discrimina entre coartar esos derechos a la burgues\u00eda (<em>como producto necesario de la dictadura sobre esa clase ejercida por los trabajadores<\/em>) <a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> ; o a los propios trabajadores, que, como regla general y salvo circunstancias excepcionales, deber\u00edan tender a gozar de la m\u00e1s amplia democracia. <a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/p>\n<p>Nunca se deber\u00eda perder de vista que, bajo el capitalismo, las libertades llamadas \u201cformales\u201d \u2013derecho de reuni\u00f3n, libertad de prensa, derecho de elegir a las autoridades pol\u00edticas, etc.\u2013 <em>no se cumplen (ni se podr\u00edan cumplir) de manera consecuente,<\/em> porque los trabajadores no tienen acceso igualitario a los medios de comunicaci\u00f3n ni pueden tenerlo; porque bajo el capitalismo el sufragio universal es un enga\u00f1o; porque trabajando 12 \u00f3 14 horas es imposible tener el tiempo y el inter\u00e9s de asumir el manejo de la \u201ccosa p\u00fablica\u201d, etc.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, entonces, lo que hace Moreno <em>no es m\u00e1s que una cruda justificaci\u00f3n del dominio de la burocracia sobre los trabajadores.<\/em> La posici\u00f3n de Marx y Lenin era <em>la opuesta<\/em>: hac\u00eda falta acabar con la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, reducir la jornada laboral, llevar a cabo la revoluci\u00f3n socialista, dar paso a la \u201cemancipaci\u00f3n humana en general\u201d justamente para <em>crear las condiciones materiales<\/em> para que el ejercicio de los derechos pol\u00edticos (\u201cel autogobierno de los trabajadores\u201d) fuera algo real y no meramente formal, como lo es para las amplias masas luego de las revoluciones burguesas.<\/p>\n<p>Dice Lenin: \u201cEn la sociedad capitalista, siempre que se desarrolle en las condiciones m\u00e1s favorables, tenemos una democracia m\u00e1s o menos completa en la rep\u00fablica democr\u00e1tica. Pero esta democracia se halla siempre encerrada dentro de los estrechos l\u00edmites de la explotaci\u00f3n capitalista y por consiguiente es siempre, en realidad, una democracia para la minor\u00eda, s\u00f3lo para las clases poseedoras, s\u00f3lo para los ricos. La libertad de la sociedad capitalista es siempre, poco m\u00e1s o menos, lo que era en las antiguas rep\u00fablicas griegas: libertad para los propietarios de esclavos. <em>En virtud de las condiciones de explotaci\u00f3n capitalista, los esclavos asalariados modernos est\u00e1n tan agobiados por las necesidades y la miseria que \u2018no puede preocuparles la democracia\u2018, \u2018no puede preocuparles la pol\u00edtica\u2018.<\/em> En el curso corriente y pac\u00edfico de los acontecimientos, a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n se la excluye de la participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica y social\u201d. <a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Moreno no parece comprender esto. No se trata de establecer una <em>contraposici\u00f3n mec\u00e1nica<\/em> entre una supuesta \u201cdemocracia de los nervios y los m\u00fasculos\u201d \u2013que, por otra parte, no exist\u00eda\u2013 <a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> y las llamadas libertades \u201cformales\u201d, sino de c\u00f3mo realizar la una y las otras de manera<em> consecuente<\/em>. Porque tal como Moreno presenta la cuesti\u00f3n, a lo \u00fanico que puede servir es a la justificaci\u00f3n <em>del arrebato del dominio pol\u00edtico de la clase obrera por parte de la burocracia<\/em>. Moreno parece no entender que<em> sin democracia de los trabajadores no hay, no puede existir, ni Estado obrero ni sociedad de transici\u00f3n.<\/em> Y que la burocracia, precisamente para poder quedarse con la parte del le\u00f3n del sobreproducto social en la URSS y dem\u00e1s Estados no capitalistas, <em>se cuidaba como de la peste de todo atisbo de reivindicaci\u00f3n de las libertades \u201cformales\u201d. <a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Dice Moreno: \u201cDe entre las libertades, los verdaderos marxistas siempre han reivindicado, en primer lugar, las que tienen que ver con las relaciones econ\u00f3micas y el trabajo; es decir, con los nervios y los m\u00fasculos de los trabajadores (&#8230;). Lo mismo tenemos que hacer con las libertades democr\u00e1ticas: considerar fundamentalmente lasa que tiene que ver con las horas de trabajo y el nivel de vida del trabajador\u201d. <a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> Pero estas \u00faltimas libertades no son \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d, sino <em>econ\u00f3micas m\u00ednimas<\/em>. Aqu\u00ed Moreno confunde dos tipos de reivindicaciones de naturaleza distinta y <em>disuelve las reivindicaciones democr\u00e1ticas<\/em> justamente en un texto que intenta teorizar acerca de la dictadura del proletariado. Las reivindicaciones econ\u00f3micas anticapitalistas son fundamentales, porque hacen a acabar con la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre y tambi\u00e9n porque son la base material para otra condici\u00f3n fundamental: que los trabajadores dispongan de tiempo libre y puedan ejercer realmente de manera consciente \u00a0 \u00a0 \u00a0 su dictadura, su direcci\u00f3n y dominio sobre la sociedad.<\/p>\n<p>De hecho, en las sociedades no capitalistas hubo pleno empleo durante un largo per\u00edodo, pero este pleno empleo coincidi\u00f3 <em>con la represi\u00f3n sistem\u00e1tica de toda manifestaci\u00f3n de libre iniciativa de los trabajadores<\/em>. Porque incluso en una verdadera sociedad de transici\u00f3n, las conquistas de la clase obrera no podr\u00e1n ser evaluadas <em>s\u00f3lo desde el punto de vista econ\u00f3mico<\/em>, sino que otro \u00e1ngulo fundamental ser\u00e1 el que hace al <em>desarrollo de la conciencia y organizaci\u00f3n <\/em>independiente<em> de los trabajadores<\/em>. Moreno deja totalmente de lado este criterio al contraponer de manera<em> mec\u00e1nica y formal las libertades econ\u00f3micas y las libertades pol\u00edticas. <\/em><\/p>\n<p>En consecuencia, el embellecimiento al estalinismo no tiene l\u00edmites: \u201cEn China, el proletariado est\u00e1 organizado en sindicatos y los campesinos en comunas que son legales y abarcan a decenas de millones de trabajadores. Este solo hecho marca una diferencia abismal con respecto al r\u00e9gimen de Chiang-Kai-Shek (&#8230;). Lo mismo ocurre con respecto al papel, las rotativas, las radios, las salas de reuni\u00f3n. Antes estaban en manos de la burgues\u00eda y el imperialismo; <em>ahora est\u00e1n en manos de la clase obrera y el campesinado, aunque controlados por la burocracia<\/em>. Por lo tanto, la revoluci\u00f3n obrera china, aunque dirigida por la burocracia, signific\u00f3 una colosal expansi\u00f3n de la \u2018democracia proletaria\u2018 (&#8230;)\u201d. <a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Este es un verdadero <em>\u201dcuento chino\u201d,<\/em> porque al ignorar que no se trataba de la organizaci\u00f3n <em>independiente <\/em>del proletariado y el campesinado se recae en el error com\u00fan al conjunto del trotskismo \u201ctradicional\u201d: todo estaba \u201cen manos de la clase obrera\u201d, s\u00f3lo que \u201ccontrolado\u201d por la burocracia&#8230; En realidad, en la transici\u00f3n aut\u00e9nticamente socialista, \u201cen las manos de\u201d y \u201ccontrolados por\u201d solamente pueden ser sin\u00f3nimos, si no, <em>no es<\/em> transici\u00f3n al socialismo. No puede haber sustituismo de clase que valga: si estos medios no est\u00e1n<em> realmente en las manos de la clase obrera, otra capa social, la burocracia, ocupa su lugar; tambi\u00e9n la pol\u00edtica le tiene horror al vac\u00edo.<\/em> Es <em>otro sector de clase<\/em> el que ocup\u00f3 el lugar de la clase trabajadora y se aprovech\u00f3 de la expropiaci\u00f3n de los medios econ\u00f3micos y pol\u00edticos de producci\u00f3n y dominaci\u00f3n de la sociedad a su propio servicio, no para \u201cservir indirectamente\u201d a la clase obrera.<\/p>\n<p>Como todo \u00a0 \u00a0 \u00a0 este problema se pasa por alto, la elaboraci\u00f3n termina cayendo en la m\u00e1s burda <em>justificaci\u00f3n<\/em> de la burocracia y, parad\u00f3jicamente, conduce directamente hacia posiciones muy similares a las del pablismo, lo que demuestra hasta qu\u00e9 punto <em>este<\/em> <em>err\u00f3neo marco te\u00f3rico era compartido por todo el trotskismo tradicional en la posguerra<\/em>. Esto es lo que explica las permanentes reca\u00eddas y la paradoja de Moreno de darle la raz\u00f3n <em>en la teor\u00eda<\/em> a aquellos a quienes combati\u00f3 <em>pol\u00edticamente<\/em> toda la vida<em>. <\/em><\/p>\n<p>Dice Moreno: \u201cPor esto en la actualidad todas las dictaduras proletarias se atrincheran en sus fronteras con ej\u00e9rcitos, polic\u00edas, burocracia estatales (&#8230;). Pero, al mismo tiempo, el hecho de que en todos esos pa\u00edses veamos el mismo fen\u00f3meno de un \u2018estado capitalista sin capitalismo\u2018 nos debe hacer pensar que <em>hay profundas razones objetivas<\/em> que hacen que en todos los Estados obreros aislados el fortalecimiento de la dictadura sea una <em>necesidad<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>Se trata, una vez m\u00e1s, de una <em>justificaci\u00f3n<\/em> de la burocracia (las \u201crazones objetivas\u201d de su necesidad), pasando sin soluci\u00f3n de continuidad de las imposiciones por necesidad bajo el poder bolchevique a la t\u00edpica excusa \u201cantiimperialista\u201d que daba la burocracia para justificar y mantener su represi\u00f3n y explotaci\u00f3n sobre la clase obrera en estos pa\u00edses. El criterio unilateralmente \u201cdefensista\u201d de Moreno, que recorre todo este trabajo, embellece a la burocracia estalinista en lugar de dar las herramientas para derrotarla.<\/p>\n<p>Este razonamiento llega a extremos inauditos: \u201cCon la aparici\u00f3n de la indiscutible necesidad de fortalecer a la dictadura del proletariado en toda una etapa, qued\u00f3 desechada una de las premisas te\u00f3ricas fundamentales del marxismo (&#8230;) Existe una ley que se puede contrarrestar, pero no anular: durante la actual etapa de la dictadura del proletariado, de enfrentamiento mortal con el imperialismo y en la que siguen existiendo las fronteras nacionales, es inevitable el fortalecimiento de la dictadura obrera, del Estado proletario. En esta conclusi\u00f3n hay una \u2018coincidencia\u2018 entre Stalin y Trotsky\u201d. <a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/p>\n<p>Punto de vista desastrosamente unilateral, porque efectivamente la subsistencia de fronteras nacionales y el bajo desarrollo de las fuerzas productivas en el pa\u00eds donde se realice la revoluci\u00f3n \u2013y m\u00e1s a\u00fan en condiciones de aislamiento\u2013, plantear\u00e1n toda una serie de medidas de \u201cexcepci\u00f3n\u201d<em>.<\/em> Pero el problema es lo que se entiende por \u201cfortalecimiento de la dictadura obrera\u201d, que es aqu\u00ed, para Moreno, la \u201cmano de hierro\u201d de una <em>minor\u00eda<\/em> de la clase sobre todo el resto de la propia clase trabajadora. Para nosotros se debe apuntar a lo opuesto: buscar permanentemente <em>ampliar la base de sustentaci\u00f3n<\/em> de la misma dictadura del proletariado, tratar de llegar a m\u00e1s y m\u00e1s capas de la clase obrera y los sectores explotados y oprimidos para que se asuman la gesti\u00f3n de la econom\u00eda, de los asuntos de la sociedad y la represi\u00f3n a la propia minor\u00eda burguesa y de los sectores que la acompa\u00f1en. Si esto no se logra, la experiencia indica que un gendarme social se termina elevando por encima de las masas, y poco a poco deja de formar parte de la clase obrera hasta convertirse en otra categor\u00eda social. Y esto, lejos de \u201cfortalecer\u201d a la dictadura obrera, <em>no hace otra cosa que liquidarla. <\/em><\/p>\n<p>La ra\u00edz de estos problemas est\u00e1 en la teorizaci\u00f3n del \u201csustituismo\u201d revolucionario. Esto remite a una cuesti\u00f3n ya tratada por Georg Luk\u00e1cs en <em>Historia y conciencia de clase<\/em> acerca de la \u201cprematuridad\u201d de la revoluci\u00f3n socialista en los pa\u00edses atrasados. Esto es, la circunstancia hist\u00f3rica de la oportunidad de la revoluci\u00f3n en pa\u00edses con <em>bajo desarrollo de las fuerzas productivas y culturales, donde la clase trabajadora se ve colocada en el poder sin tener tradiciones de mando y dominio ni nivel sociocultural para dirigir los asuntos de la sociedad<\/em>.<\/p>\n<p>Se trat\u00f3, sin duda, de un problema real y un drama tremendo en Rusia tras la toma del poder por los bolcheviques, del que el propio Lenin era consciente y que seguramente estar\u00e1 presente en el caso de la toma del poder por la clase obrera en cualquier pa\u00eds semicolonial. Y no s\u00f3lo en ellos, en condiciones de la terrible barbarie econ\u00f3mica, social y cultural impuesta por el imperialismo mundializado a comienzos del siglo XXI. Pero de all\u00ed a teorizar que <em>necesariamente<\/em> la revoluci\u00f3n socialista debe ser de minor\u00edas es, en verdad, <em>convertir la necesidad en virtud<\/em> y lo opuesto a la valoraci\u00f3n de todo el marxismo cl\u00e1sico en el sentido de que la revoluci\u00f3n socialista es la \u201cprimera verdadera revoluci\u00f3n de las mayor\u00edas en virtud de los intereses de esas mismas mayor\u00edas\u201d. Es decir, la primera revoluci\u00f3n realmente \u201cpopular\u201d. <a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/p>\n<p>Para Moreno, en cambio: \u201cPor razones objetivas, y por tanto ajenas a la voluntad de los marxistas, la clase obrera en su totalidad no puede hacer la revoluci\u00f3n y ejercer el poder inmediatamente despu\u00e9s de haberlo tomado. Trotsky es di\u00e1fanamente claro al respecto: \u2018una revoluci\u00f3n es \u00abhecha\u00bb directamente por una minor\u00eda\u2018. El \u00e9xito de una revoluci\u00f3n es posible, sin embargo, solamente cuando esta minor\u00eda encuentra m\u00e1s o menos apoyo, o por lo menos una neutralidad amistosa, de parte de la mayor\u00eda (&#8230;). Por todo lo anterior, el proletariado no puede tomar el poder s\u00f3lo a trav\u00e9s de organizaciones (&#8230;) que lo abarcan de conjunto, lo que ser\u00eda lo mismo que decir todo el proletariado. Es la clase que est\u00e1 y seguir\u00e1 estando dividida en sectores antag\u00f3nicos durante la toma del poder y aun bajo la dictadura del proletariado. Habr\u00e1 una minor\u00eda conciente del proyecto revolucionario, otros que ser\u00e1n neutrales y tambi\u00e9n los que seguir\u00e1n prisioneros de la ideolog\u00eda burguesa o reformista y, por lo tanto, ser\u00e1n contrarrevolucionarios\u201d. <a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/p>\n<p>Evidentemente, durante la revoluci\u00f3n y la transici\u00f3n seguir\u00e1 habiendo \u201cestratificaciones\u201d y un desarrollo desigual al interior de la propia clase trabajadora, no s\u00f3lo desde el punto de vista de ciertos aspectos econ\u00f3mico- profesionales sino en el desarrollo de su conciencia pol\u00edtica. Esto es lo que justifica materialmente, entre otras cosas, <em>la necesidad de la actuaci\u00f3n de la vanguardia y el partido revolucionario sobre el conjunto de los trabajadores<\/em> y el resto de las clases explotadas y oprimidas. Pero de ah\u00ed a teorizar que la revoluci\u00f3n socialista es un nuevo caso hist\u00f3rico (al igual que la revoluci\u00f3n burguesa) de una <em>revoluci\u00f3n de minor\u00edas<\/em> hay un paso que <em>no es leg\u00edtimo<\/em> dar<em>.<\/em> Porque la verdad, como ya hab\u00edan se\u00f1alado tanto Marx como Rosa y Lenin, es m\u00e1s bien la contraria: se trata de una \u201crevoluci\u00f3n de mayor\u00edas\u201d, \u201cpopular\u201d, aunque no de un sujeto \u201cpueblo\u201d en general, indeterminado desde el punto de vista de clase, <em>sino de la clase trabajadora en el centro del proceso estableciendo su hegemon\u00eda sobre el resto de los sectores oprimidos<\/em>. Esto es, una <em>determinada alianza<\/em> de clases de los explotados y oprimidos desde la clase obrera. Pero esto presupone entonces a la revoluci\u00f3n socialista como una <em>revoluci\u00f3n de mayor\u00edas, no de minor\u00edas<\/em>.<\/p>\n<p>En este sentido, <em>Lenin afirma lo contrario<\/em> a lo que se\u00f1ala Moreno: \u201cSi tomamos como ejemplos las revoluciones del siglo XX [hasta 1917], tendremos que reconocer, naturalmente, que las revoluciones portuguesas y turca son burguesas. Ninguna de ellas, sin embargo, es una revoluci\u00f3n \u2018popular\u2018, pues en ninguna de ellas la masa del pueblo, su inmensa mayor\u00eda, se manifiesta en forma activa, independiente, en ning\u00fan grado notable, con sus propias reivindicaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas. En cambio, aunque la revoluci\u00f3n burguesa rusa de 1905 a 1907 no registr\u00f3 \u00e9xitos tan \u2018brillantes\u2018 como los que alcanzaron en ciertos momentos las revoluciones portuguesa y turca, fue, sin duda, una \u2018verdadera\u2018 revoluci\u00f3n \u2018popular\u2018, pues la masa del pueblo, la mayor\u00eda de \u00e9ste, las \u2018m\u00e1s bajas capas\u2018 sociales, aplastadas por la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n, se alzaron en forma independiente y estamparon en todo el curso de la revoluci\u00f3n el sello de sus reivindicaciones, de sus intentos de construir a su modo una nueva sociedad en lugar de la antigua sociedad que estaba siendo destruida\u201d. <a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>De la visi\u00f3n de Moreno se desprende, por el contrario, una concepci\u00f3n donde <em>las formas de autodeterminaci\u00f3n y poder de los trabajadores<\/em> (cualesquiera sean los organismos en que esas formas se encarnen) <em>no tienen la menor importancia<\/em>: todo se trata de \u201cla movilizaci\u00f3n de las masas\u201d y \u201cel partido\u201d. Pero si bien la organizaci\u00f3n de los revolucionarios es un factor absolutamente <em>imprescindible<\/em> de la revoluci\u00f3n socialista, esto no puede significar que los organismos de lucha y autoorganizaci\u00f3n de las masas no sean un factor espec\u00edfico y valioso por s\u00ed mismo. En todo caso, en los mismo t\u00e9rminos de Moreno, podemos decir que los socialistas revolucionarios <em>tenemos tres estrategias, y no dos<\/em>: la movilizaci\u00f3n de las masas, la construcci\u00f3n del partido revolucionario y la formaci\u00f3n de organismos de lucha y autoorganizaci\u00f3n de la clase trabajadora. <a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a><\/p>\n<p>Continuamos con Moreno: \u201cPara los revolucionarios, la \u00fanica garant\u00eda de que su avance no se detendr\u00e1 es oponer a las instituciones burguesas \u2013inclusive a las obreras en cierta medida\u2013 la movilizaci\u00f3n permanente de la clase obrera y el pueblo trabajador. Por eso, apoyaremos a los soviets s\u00f3lo si sirven para mantenerla y profundizarla; pero si la frenan o institucionalizan diremos: \u2018abajo los soviets\u2018\u201d. <a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><\/p>\n<p>No se trata de atarse a una u otra forma de organizaci\u00f3n, sean los soviets, sindicatos o comit\u00e9s de huelga. En esto Moreno tiene raz\u00f3n: si no sirven a la lucha y se los subordina al poder burgu\u00e9s efectivamente hay que plantear la necesidad <em>de otro organismo<\/em>. En julio de 1917, Lenin baraj\u00f3 los comit\u00e9s de f\u00e1brica como alternativa a los soviets subordinados al gobierno burgu\u00e9s de Kerensky. Pero algo totalmente distinto, y un error en el que incurre Moreno, es sugerir un cuestionamiento a <em>todo<\/em> organismo de autodeterminaci\u00f3n de la clase trabajadora como tal, como si impulsarlos no debiera ser tambi\u00e9n parte <em>central<\/em> de nuestra estrategia. De esa manera se da lugar a una <em>concepci\u00f3n sustituista sin l\u00edmites y a la consideraci\u00f3n de la clase obrera s\u00f3lo como masa de maniobras para la movilizaci\u00f3n. <a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Dice Moreno: \u201cDespu\u00e9s de tomar el poder, los jefes de la revoluci\u00f3n se dieron cuenta de que el partido era la instituci\u00f3n m\u00e1s importante para desarrollar y consolidar la dictadura del proletariado; que el poder ten\u00eda que estar en manos del partido apoyado en los soviets. Lenin comenz\u00f3 a insistir en que el factor decisivo de la dictadura del proletariado era el monopolio estatal por parte del Partido Comunista\u201d. <a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a><\/p>\n<p>Para colmo, junto con esta idea reduccionista del poder <em>en manos del partido<\/em> y no en las de los organismos de poder <em>dirigidos por el partido,<\/em> que no es en absoluto lo mismo, Moreno suscribe una falsa teor\u00eda, esbozada por Trotsky durante determinado per\u00edodo, acerca de la <em>necesidad de partido \u00fanico<\/em> en la dictadura del proletariado. De aqu\u00ed a la justificaci\u00f3n de la err\u00f3nea prohibici\u00f3n de las fracciones y tendencias en el partido bolchevique (1921) s\u00f3lo media un paso. En verdad, esta desastrosa conceptualizaci\u00f3n pierde de vista que el vaciamiento de los soviets traslad\u00f3 todas las presiones sociales al interior del partido, y que la prohibici\u00f3n de tendencias y fracciones termin\u00f3 dando lugar al monopolio del poder en el partido \u2013en ausencia de todo verdadero r\u00e9gimen de democracia partidaria\u2013 en manos de una burocracia incuestionable, la estalinista.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se entiende que Moreno haya obviado una lecci\u00f3n hist\u00f3rica decisiva de la experiencia del siglo pasado, a saber, que la lucha de tendencias y el juego de la democracia de los trabajadores es absolutamente imprescindible para la transici\u00f3n, y que no haya sacado conclusi\u00f3n alguna acerca de la burocratizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n? La \u00fanica explicaci\u00f3n posible pasa por el ya referido <em>marco te\u00f3rico com\u00fan de todo el trotskismo tradicional de posguerra.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed, resume Moreno, \u201cla revoluci\u00f3n la hacen los trabajadores movilizados revolucionariamente con sus organizaciones de masas, pero el poder y la direcci\u00f3n <em>lo tiene el partido revolucionario<\/em>. Una vez en el poder, el partido utilizar\u00e1 los engranajes \u2018organizativos\u2018 m\u00e1s adecuados para cada etapa de la lucha de clases, sin hacer un fetiche de ninguno de ellos\u201d. <a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a><\/p>\n<p>Aqu\u00ed se confunden<em> organizaciones de naturaleza diferente<\/em>. El propio partido revolucionario, para \u201cpreservarse\u201d como tal, necesita que el poder est\u00e9 en manos de los organismos de la propia clase trabajadora y su vanguardia. Necesita del <em>juego de la democracia de los trabajadores en su seno.<\/em> En cierto sentido, necesita poder seguir cumpliendo, junto con su papel de direcci\u00f3n y gobierno del Estado obrero, su papel <em>cr\u00edtico<\/em> como organizaci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria en cierta forma <em>independiente<\/em> de las instituciones del Estado proletario. Necesita no ver reducida su actividad a las tareas puramente administrativas, si quiere preservarse como organizaci\u00f3n revolucionaria pol\u00edtica, que <em>pelea por impulsar la transici\u00f3n<\/em> en las condiciones del atraso econ\u00f3mico y cultural de las masas y del cerco imperialista. Es decir, necesita seguir cumpliendo el papel de \u201ctribuno popular\u201d que indicaba Lenin en <em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em>, un papel distinto y superior al de <em>mero funcionario<\/em> sindical, pol\u00edtico o estatal.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n es que, efectivamente, el partido pelea por que la clase trabajadora y su vanguardia tomen el poder bajo su direcci\u00f3n; el partido lucha por lograr la mayor\u00eda y dirigir los organismos de poder, estar a la cabeza de ellos y <em>tomar el poder al frente de esos organismos.<\/em> Si el partido no hiciera esto perder\u00eda su condici\u00f3n de revolucionario: <em>el partido debe pelear y no puede dejar de pelear por el poder. <a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el partido, si pretende mantener su car\u00e1cter revolucionario bajo la dictadura proletaria, debe pelear por dirigir estos organismos <em>pero sin confundirse con ellos. <a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/em> En cierto sentido, es como dirigir un sindicato o un movimiento en las condiciones \u201cnormales\u201d. Se trata de un contrapeso pol\u00edtico imprescindible no para rehuir las responsabilidades revolucionarias, sino, por el contrario, para no caer en el oportunismo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, y visto desde otro \u00e1ngulo, si esto no fuera as\u00ed, <em>el partido devendr\u00eda un fin en s\u00ed mismo<\/em>, <em>sin control alguno por parte de la misma clase<\/em>. Ya no ser\u00eda \u00e9sta la que toma y ejerce el poder <em>por intermedio de sus organizaciones de lucha y el partido<\/em>, sino que el poder ser\u00eda ejercido lisa y llanamente <em>por el partido<\/em>, del cual todas las dem\u00e1s instituciones e incluso la propia clase trabajadora no ser\u00edan m\u00e1s que meros instrumentos. <a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a><\/p>\n<p>A nuestro modo de ver, las formas de organizaci\u00f3n de los trabajadores como los soviets, sindicatos o movimientos, son m\u00e1s \u201ctransitorias\u201d que el partido revolucionario, que es la forma <em>m\u00e1s concentrada y estable de organizaci\u00f3n de la vanguardia de los trabajadores<\/em>. A diferencia de la demagogia anarquista y de su posici\u00f3n en oportunidad del levantamiento de Kronstadt de \u201csoviets sin partido\u201d, el agrupamiento de personas alrededor de ideas sobre la sociedad, sobre c\u00f3mo conducirla, etc., es absolutamente inevitable. Y el agrupamiento de esas personas en una organizaci\u00f3n y la cristalizaci\u00f3n de esas ideas alrededor de un programa es un partido, comoquiera que se lo llame. De modo que la lucha de tendencias pol\u00edticas de la clase trabajadora, la lucha de partidos, es, como ya hemos se\u00f1alado, <em>connatural <\/em>a la lucha socialista: <em>hace al contenido intangible de la democracia de los trabajadores. <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bfRevoluciones socialistas excepcionales? <\/strong><\/p>\n<p>Las conclusiones precedentes nos conducen inevitablemente a la <em>pol\u00e9mica actual<\/em> con algunas corrientes de importancia en Am\u00e9rica Latina respecto de su ubicaci\u00f3n ante el <em>balance y las lecciones program\u00e1ticas<\/em> de esta experiencia hist\u00f3rica. Aqu\u00ed nos referiremos centralmente al PTS argentino, dado que, en relaci\u00f3n con el PSTU brasile\u00f1o y el MST argentino, como hemos dicho, les cabe la misma cr\u00edtica que a Moreno. <a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> Respecto del PO argentino, remitimos al texto de Isidoro Cruz Bernal en la edici\u00f3n anterior de nuestra revista.<\/p>\n<p>El PTS, junto con las corrientes antes citadas, se caracteriza por ser una organizaci\u00f3n que ha sido <em>incapaz<\/em> de sacar lecci\u00f3n te\u00f3rico-program\u00e1tica alguna de la ca\u00edda de los pa\u00edses del Este y la ex URSS. Se presenta como <em>la ortodoxia de la ortodoxia<\/em> en el sentido de atenerse pr\u00e1cticamente a la <em>letra escrita <\/em>de Trotsky. Cualquier reelaboraci\u00f3n acerca de ella es considerada autom\u00e1ticamente una \u201cdesviaci\u00f3n\u201d pol\u00edtica; \u00e9ste es el sentido del uso <em>abusivo <\/em>del concepto de \u201ccentrismo\u201d. <a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a> Veremos que, en lo sustancial, el PTS se mantiene casi completamente acr\u00edtico respecto del legado te\u00f3rico-program\u00e1tico del trotskismo tradicional de posguerra, recorrido por desv\u00edos centristas, oportunistas y de capitulaci\u00f3n a los aparatos burocr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Este enfoque contrasta con el punto de vista <em>metodol\u00f3gico<\/em> del mejor marxismo. Antonio Labriola, por ejemplo, \u2013inspirador, en este aspecto, del mismo Trotsky\u2013 apunta contra aquellos que, cual malos idealistas, <em>\u201ccreen llevar en el bolsillo el esquema universal de todas las cosas\u201d<\/em>, y se\u00f1ala que el verdadero marxismo es aquel que comprende que la realidad <em>nos desaf\u00eda permanentemente a un nuevo esfuerzo de trabajo e interpretaci\u00f3n<\/em>, y que este esfuerzo es connatural a la experiencia hist\u00f3rica y pr\u00e1ctica. Veamos el siguiente pasaje:<\/p>\n<p>\u201cLo que diferencia este sentido de la g\u00e9nesis es el discernimiento cr\u00edtico y, en consecuencia, la necesidad de especificar la investigaci\u00f3n. Esto es, la aproximaci\u00f3n al empirismo por lo que hace <em>al contenido<\/em> del proceso y la renuncia a la pretensi\u00f3n de llevar en el bolsillo <em>el esquema universal de todas las cosas<\/em>. Los evolucionistas vulgares proceden, en cambio, as\u00ed: una vez aferrada la noci\u00f3n abstracta del devenir (evoluci\u00f3n), meten dentro de ella toda cosa (&#8230;) Y as\u00ed hac\u00edan tambi\u00e9n los repetidores de Hegel con su ritmo trascendente y perpetuo de la tesis, la ant\u00edtesis y la s\u00edntesis. La principal raz\u00f3n del correctivo cr\u00edtico que el materialismo hist\u00f3rico aplica al monismo es \u00e9sta: que el materialismo hist\u00f3rico parte de la praxis, del desarrollo de la actividad laboriosa y que, al igual que es la teor\u00eda del hombre que trabaja, as\u00ed tambi\u00e9n <em>considera la ciencia como un trabajo<\/em>. De este modo consuma el sentido impl\u00edcito de las ciencias emp\u00edricas, a saber, que con el experimento nos acercamos a la producci\u00f3n de las cosas <em>y conseguimos la convicci\u00f3n de que las cosas mismas son un hacer, o sea, un producirse<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/p>\n<p>Pero el PTS carece de este encuadre en el terreno de la elaboraci\u00f3n te\u00f3rico-program\u00e1tica e, insistimos, ha sido casi completamente incapaz de sacar conclusiones de fondo acerca de la mayor parte de la experiencia de la clase trabajadora en la posguerra.<\/p>\n<p><strong>Una cr\u00edtica insustancial <\/strong><\/p>\n<p>Su ubicaci\u00f3n respecto de las revoluciones del siglo XX se ha realizado alrededor de la cr\u00edtica a la elaboraci\u00f3n objetivista de Moreno: \u201cel \u2018trotskismo\u2018 de Moreno est\u00e1 basado en una \u2018teor\u00eda de la revoluci\u00f3n\u2018 adaptada al \u2018modelo\u2018 de las revoluciones de la etapa del 43-48 (&#8230;) y las de posguerra, que Moreno llam\u00f3 de \u2018febrero triunfantes\u2018 y la hija directa de esta teor\u00eda globalizada en los \u201980: \u2018la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. <a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a><\/p>\n<p>En la cr\u00edtica a las supuestas \u201crevoluciones democr\u00e1ticas\u201d, en t\u00e9rminos generales, <em>coincidimos. <\/em>Como ya la hemos desarrollado en otro lugar, no vamos a detenernos aqu\u00ed en este aspecto. <a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a> Sucintamente, podemos decir que el cuestionamiento a esta categorizaci\u00f3n pasa por poner de relieve c\u00f3mo hab\u00eda que posicionarse respecto de los procesos que Moreno llam\u00f3 err\u00f3neamente \u201crevoluciones democr\u00e1ticas\u201d, las ca\u00eddas de los gobiernos dictatoriales en los 80 en Am\u00e9rica Latina. El PTS, tomando la evaluaci\u00f3n de Trotsky de la revoluci\u00f3n de noviembre de 1918 en Alemania <a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a> , plantea que se trataba de \u201cabortos de revoluci\u00f3n socialista\u201d. Para Trotsky, \u201cen cuanto a la revoluci\u00f3n alemana de 1918, es evidente que no fue el coronamiento democr\u00e1tico de la revoluci\u00f3n burguesa, sino la revoluci\u00f3n proletaria decapitada por la socialdemocracia; o, por decirlo con m\u00e1s precisi\u00f3n: una contrarrevoluci\u00f3n burguesa obligada por las circunstancias a revestir, despu\u00e9s de la victoria obtenida sobre el proletariado, formas seudo democr\u00e1ticas\u201d. <a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/p>\n<p>Esta ubicaci\u00f3n cierra la posibilidad que se derivaba del an\u00e1lisis de Moreno, que tend\u00eda a ver estos procesos como <em>una etapa previa necesaria<\/em> en el camino de la revoluci\u00f3n proletaria <a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a> , lo que abr\u00eda la puerta a los graves peligros oportunistas y etapistas que fueron parte sustancial de la crisis del viejo MAS. El problema del PTS est\u00e1 en otro lado: lo <em>insustancial <\/em>de la cr\u00edtica al tronco principal del trotskismo de posguerra, siendo que esa \u201ccr\u00edtica\u201d acepta<em> todas <\/em>sus premisas te\u00f3rico-program\u00e1ticas. <a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a><\/p>\n<p>Los compa\u00f1eros parten de un presupuesto <em>com\u00fan<\/em> tanto a Moreno como a todo el trotskismo \u201ctradicional\u201d: \u201cLa \u2018teor\u00eda de la revoluci\u00f3n\u2018 de Moreno (&#8230;) parte del siguiente aspecto de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente: toda tarea democr\u00e1tica en un pa\u00eds semicolonial es anticapitalista por la base econ\u00f3mica de esa semicolonia, que se da en el marco de la econom\u00eda mundial capitalista y, por lo tanto, es <em>objetivamente socialista<\/em>. <em>Hasta aqu\u00ed, correcto<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a><\/p>\n<p>Pero \u201chasta aqu\u00ed\u201d <em>ya se ha comprado todo el paquete de la equivocada elaboraci\u00f3n objetivista<\/em> que admite (por razones \u201cecon\u00f3micas\u201d) la existencia de revoluciones socialistas \u201cobjetivas\u201d. Siendo as\u00ed, no queda claro qu\u00e9 sustancia queda en la cr\u00edtica te\u00f3rico-program\u00e1tica del PTS a la mayor\u00eda del \u201ctrotskismo de Yalta\u201d. <a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a> Para no hablar de que Trotsky jam\u00e1s teoriz\u00f3 nada sobre \u201crevoluciones socialistas objetivas\u201d.<\/p>\n<p>En realidad, el PTS cae en <em>el mismo<\/em> <em>error de todo el trotskismo de posguerra<\/em>, que asimil\u00f3 <em>mec\u00e1nicamente<\/em> la connotaci\u00f3n \u201canticapitalista\u201d a la de \u201csocialista\u201d. Era correcto dar cuenta de que, en el siglo XX, llevar adelante las tareas democr\u00e1ticas dejadas pendientes por la revoluci\u00f3n burguesa obligaba a una din\u00e1mica de expropiaci\u00f3n de las clases capitalistas. Pero toda la experiencia de posguerra atestigua que cumplir estas tareas \u2013de manera inconsecuente, por otra parte\u2013<em> en ning\u00fan caso signific\u00f3 que autom\u00e1ticamente la clase trabajadora se transformara en la clase social y\/o pol\u00edticamente dominante.<\/em> Y que, por lo tanto, dar este paso de <em>homologaci\u00f3n <\/em>de la connotaci\u00f3n <em>anticapitalista<\/em> con la <em>obrera y socialista<\/em> es profundamente<em> equivocado <\/em>y embellece estos procesos, donde <em>por definici\u00f3n<\/em> la clase obrera, sus organismos y su conciencia estuvieron completamente ausentes.<\/p>\n<p>Agregan los compa\u00f1eros: \u201cMoreno, al actuar con el mismo m\u00e9todo de contraponer falsamente el contenido social de la revoluci\u00f3n con la clase que la dirige \u2013una \u2018trampa te\u00f3rica\u2018, seg\u00fan Trotsky\u2013 la convierte de una revoluci\u00f3n objetivamente socialista en autom\u00e1ticamente socialista. Con ello, se transforma en un objetivista, separando las tareas de una revoluci\u00f3n de la clase y direcci\u00f3n que las lleva a cabo\u201d. <a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a><\/p>\n<p>Esto es correcto, porque, en la pol\u00e9mica con Preobrajensky que ya hemos desarrollado, Trotsky critica precisamente la<em> separaci\u00f3n mec\u00e1nica<\/em> <em>entre tareas y sujetos<\/em>. Pero si el PTS coincide con esto, \u00bfc\u00f3mo explica que \u201cobjetivamente\u201d las revoluciones de posguerra fueron \u201cobreras y socialistas\u201d y que dieron lugar a \u201cEstados obreros\u201d \u2013como dijo todo el \u201ctrotskismo de Yalta\u201d\u2013, <em>aun en ausencia total de la clase obrera como sujeto central y consciente? <\/em><\/p>\n<p>Hay aqu\u00ed una contradicci\u00f3n irremediable, que no se puede salvar con la <em>fuga metodol\u00f3gica<\/em> a la \u201cexcepcionalidad\u201d de los a\u00f1os 43-48, que no explica nada. Los compa\u00f1eros del PTS utilizan el argumento de las \u201ccondiciones excepcionales\u201d creadas en la inmediata posguerra \u2013nosotros preferimos hablar de <em>\u201cespecificidad\u201d<\/em> de esas condiciones, justamente para no caer en este mismo error\u2013, para <em>salvar<\/em> la teor\u00eda principal, que queda, como tal, <em>sin explicaci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p>\u201cEste per\u00edodo 1943-1948 (&#8230;) abri\u00f3 condiciones excepcionales, producto de la m\u00e1s grande guerra mundial que padeci\u00f3 la humanidad, y fue cuando los estalinistas se vieron obligados a ir \u2018m\u00e1s lejos de lo que ellos mismos quer\u00edan en su v\u00eda de ruptura con la burgues\u00eda\u2018. En [ese per\u00edodo], lo que Trotsky no descart\u00f3 como excepcionalidad en determinados pa\u00edses se dio como situaci\u00f3n excepcional a nivel mundial, generalizada, y se consiguieron grandes conquistas para el proletariado y las masas del mundo: los nuevos \u2018estados obreros deformados\u2018 de China, el Este de Europa y Corea\u201d. <a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a><\/p>\n<p>Lo que se les escapa a los compa\u00f1eros es que Trotsky ve\u00eda esta posibilidad <em>s\u00f3lo<\/em> como un \u201ccorto episodio hacia la verdadera dictadura del proletariado\u201d, lo que, evidentemente,<em> no se dio. Esto es lo que hab\u00eda que explicar<\/em>.<\/p>\n<p>En un trabajo cr\u00edtico sobre las concepciones del PTS se dice que \u201c(&#8230;) la excepcionalidad prevista por Trotsky \u2018se generaliz\u00f3 (&#8230;) en el per\u00edodo 1943-1948 y no en toda la posguerra\u2018. Este esfuerzo por encajar los pron\u00f3sticos de Trotsky en una realidad que no fue tal (&#8230;) ajeno al esfuerzo por comprender los procesos revolucionarios <em>tal cual se dieron<\/em>, lleva a la conclusi\u00f3n de que en ese per\u00edodo se habr\u00edan dado condiciones excepcionales no para el surgimiento de gobiernos obreros y campesinos que fueran un corto episodio en la v\u00eda de la dictadura del proletariado, como se\u00f1alara Trotsky en su \u2018hip\u00f3tesis altamente improbable\u2018, sino para el logro de \u2018grandes conquistas para el proletariado y las masas del mundo\u2018 (&#8230;). Las fechas (&#8230;) no coinciden para nada con la realidad, porque la revoluci\u00f3n china triunf\u00f3 reci\u00e9n en 1949, y la guerra antiimperialista de Corea en 1952, lo cual hace incomprensible su afirmaci\u00f3n de que la excepcionalidad prevista por Trotsky se cumpli\u00f3 s\u00f3lo entre 1943 y 1948. Por otra parte, esta falta de rigurosidad confirma el <em>car\u00e1cter insustancial<\/em> de la cr\u00edtica a la elaboraci\u00f3n de Nahuel Moreno [y de la mayor\u00eda del trotskismo de posguerra. RS], adem\u00e1s de no escapar al objetivismo y de rechazar cualquier esfuerzo por repasar los errores del trotskismo respecto de la conformaci\u00f3n de \u2018nuevos estados obreros deformados\u2018 (&#8230;) En el caso de Cuba (&#8230;) la expropiaci\u00f3n a la burgues\u00eda [lleg\u00f3] mucho despu\u00e9s (&#8230;)\u201d. <a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/p>\n<p>En la elaboraci\u00f3n de los compa\u00f1eros, la famosa \u201cexcepcionalidad\u201d <em>queda sin explicaci\u00f3n te\u00f3rica y estrat\u00e9gica:<\/em> \u00bfc\u00f3mo se hab\u00eda realizado una revoluci\u00f3n socialista que abr\u00eda el proceso de la transici\u00f3n sin dictaduras proletarias genuinas? Porque la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, la independencia del imperialismo y la reforma agraria fueron conquistas materiales, pero <em>a costa<\/em> de la movilizaci\u00f3n independiente de los trabajadores, congelando el proceso revolucionario y bloqueando la apertura de la transici\u00f3n socialista. Esta misma realidad, con la burocracia encaramada al frente de esos Estados, fue lo que a la postre dio lugar a Estados no obreros, sino burocr\u00e1ticos, sobre una base social no capitalista.<\/p>\n<p>La \u201cexcepcionalidad\u201d de supuestas revoluciones obreras y socialistas sin clase obrera sigue sin explicaci\u00f3n, a pesar de que se pretenda \u201csalvar\u201d el problema sugiriendo que, luego de esas condiciones excepcionales, las cosas vuelven a su cauce normal y para expropiar hace falta nuevamente a la clase obrera. Porque para llevar a cabo la revoluci\u00f3n propiamente socialista la clase trabajadora es insustituible, pero es por esto mismo que las revoluciones de la posguerra <em>no fueron obreras ni socialistas<\/em>. Creemos que \u00e9sta es <em>la \u00fanica explicaci\u00f3n coherente posible<\/em> en el marco del marxismo, si lo que se busca es hacer un verdadero balance del trotskismo en la posguerra y modificar las definiciones y teorizaciones equivocadas, resultantes de la presi\u00f3n de los acontecimientos.<\/p>\n<p>En reemplazo de una verdadera explicaci\u00f3n de lo ocurrido, el PTS fundamenta las expropiaciones en que \u201cnunca hubo condiciones objetivas tan favorables para la derrota del imperialismo, que, utilizando la expresi\u00f3n de las Tesis [de la LIT] de 1985, era lo m\u00e1s parecido a \u2018un tigre de papel\u201d. <a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a><\/p>\n<p>Aqu\u00ed se pierden dos cosas: en primer lugar, no se puede dejar de se\u00f1alar que el imperialismo yanqui cedi\u00f3 a la burocracia estalinista la periferia para conservar el centro del sistema, y es evidente que en esta apuesta estrat\u00e9gica sali\u00f3 triunfador. Pero, adem\u00e1s, es un error afirmar que las condiciones \u201cobjetivas\u201d nunca hab\u00edan sido tan favorables para derrotar al imperialismo como luego de la Segunda Guerra Mundial. Esto es una mistificaci\u00f3n completa de c\u00f3mo se desarroll\u00f3 el proceso de la posguerra y, adem\u00e1s, deja afuera un factor subjetivo y objetivo de inmensa importancia: el peso internacional que hab\u00eda adquirido el aparato estalinista sobre la clases trabajadoras y populares.<\/p>\n<p>Porque en la posguerra intervinieron dos factores que contribuyeron decisivamente a la estabilidad: la resoluci\u00f3n de la hegemon\u00eda imperialista a favor de Estados Unidos y el fortalecimiento del estalinismo en la inmediata posguerra, sancionada por los pactos de Yalta y Potsdam. M\u00e1s que la famosa \u201cguerra de los bloques\u201d \u2013argumento por excelencia del curso totalmente capitulador del pablismo, ya comentado\u2013, se trat\u00f3, como lo definiera el historiador Immanuel Wallerstein, de \u201cun conflicto pautado\u201d.<\/p>\n<p>En nuestro concepto, fue, por el contrario, inmediatamente despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial cuando el imperialismo qued\u00f3 peor parado porque, adem\u00e1s de la no resoluci\u00f3n de la hegemon\u00eda, el desaf\u00edo del poder bolchevique a la dominaci\u00f3n capitalista mundial fue mucho m\u00e1s real que el que signific\u00f3 el estalinismo luego de la Segunda Guerra. Pero comprender esto implica romper completamente con el objetivismo del movimiento trotskista de posguerra, lo cual est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del horizonte del PTS.<\/p>\n<p>\u201cNosotros estamos con Moreno y los que en aquel momento, correctamente, polemizaron con Just, determinando la periodizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n mundial esencialmente por los factores objetivos. Pero opinamos que, despu\u00e9s, Moreno cae en una unilateralidad cuando abstrae el factor objetivo y le da un valor sin l\u00edmites, sin ver c\u00f3mo influ\u00eda el factor subjetivo, la direcci\u00f3n contrarrevolucionaria, sobre las propias conquistas: hoy se puede ver hasta qu\u00e9 punto influy\u00f3 la burocracia hundiendo a los estados obreros\u201d. <a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a><\/p>\n<p>Pero si esto es as\u00ed, entonces hay que comprender que la burocracia estalinista influy\u00f3 <em>desde el inicio \u2013<\/em>no s\u00f3lo \u201cdespu\u00e9s\u201d\u2013 en esos procesos revolucionarios, haciendo lo imposible para <em>evitar<\/em> la acci\u00f3n independiente de los trabajadores, esto es, <em>quit\u00e1ndoles desde el principio todo contenido realmente socialista. <\/em><\/p>\n<p>El propio Trotsky entrevi\u00f3 el resultado final de una experiencia tal en <em>La revoluci\u00f3n permanente<\/em> (1927): \u201cEn las condiciones de la \u00e9poca imperialista, la revoluci\u00f3n nacional-democr\u00e1tica s\u00f3lo puede ser conducida hasta la victoria en el caso de que las relaciones sociales y pol\u00edticas del pa\u00eds de que se trate hayan madurado en el sentido de <em>elevar al proletariado al poder como director de las masas populares<\/em>. \u00bfY si no es as\u00ed? Entonces, la lucha por la emancipaci\u00f3n nacional dar\u00e1 resultados muy <em>exiguos<\/em>, dirigidos enteramente<em> contra las masas trabajadoras<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a><\/p>\n<p>Esto se pudo verificar a la postre en la URSS a lo largo de la d\u00e9cada del 30, alrededor del desastre que signific\u00f3 para la producci\u00f3n agr\u00edcola la colectivizaci\u00f3n forzosa del campo y la superexplotaci\u00f3n redoblada de los trabajadores de los planes quinquenales. <a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a> Lo propio sucedi\u00f3 en China, con el disparate voluntarista del \u201cGran Salto Adelante\u201d de fines de los 50, que fue m\u00e1s bien un gran salto atr\u00e1s. Esto es, las conquistas econ\u00f3mico-sociales reales terminaron transform\u00e1ndose <em>en lo contrario<\/em>: ah\u00ed est\u00e1 para demostrarlo el caso de la <em>cuesti\u00f3n nacional<\/em>, que desangra pueblos enteros en Rusia y el Este europeo, o el hecho de que en los levantamientos populares de 1989-1991 no se viera a ning\u00fan trabajador defendiendo la propiedad estatizada. <a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><\/p>\n<p>Pero, para el PTS, \u201chay que decir claramente que las burocracias contrarrevolucionarias en los Estados obreros deformados de la posguerra, dirigieron \u2018a su manera\u2018 el \u2018proceso de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a la revoluci\u00f3n socialista\u201d. <a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a> En esto, \u201cclaramente\u201d, el PTS sigue al mil\u00edmetro las definiciones te\u00f3ricas del \u201ctrotskismo de Yalta\u201d, tradici\u00f3n que dice condenar pero cuyo balance cr\u00edtico real permanece ausente. Por nuestra parte, nos oponemos totalmente a la definici\u00f3n citada. Creer que las burocracias peque\u00f1o burguesas <a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a> <em>consumaron la revoluci\u00f3n socialista<\/em> es una concepci\u00f3n sustituista<em> sin l\u00edmites que pierde el contenido esencial de la tradici\u00f3n del socialismo revolucionario: la necesidad inalienable de la clase obrera consciente en el centro de los procesos para que las revoluciones sean socialistas. <\/em><\/p>\n<p>Las experiencias de posguerra fueron sin duda procesos revolucionarios progresivos antiimperialistas y anticapitalistas. Pero lo que \u201chay que decir claramente\u201d es que al quedar dirigidos por la burocracia y con los m\u00e9todos de \u00e9sta (una vez m\u00e1s, el rol decisivo de \u201cel c\u00f3mo y el qui\u00e9n\u201d) <em>fueron revoluciones no obreras, sin socialismo<\/em>, que no abrieron el proceso de transici\u00f3n al socialismo. <a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a><\/p>\n<p><strong>El mariscal y la criada <\/strong><\/p>\n<p>\u201cPodr\u00eda parecer que no existe diferencia, desde el punto de vista de la propiedad de los medios de producci\u00f3n, entre el mariscal y la criada, el director del trust y el pe\u00f3n, el hijo del comisario del pueblo y el muchacho desharrapado. Sin embargo, unos ocupan hermosos departamentos (&#8230;) y hace tiempo que no saben c\u00f3mo se lustrar un par de zapatos; los otros viven en barracas donde a veces no hay tabiques, donde el hambre es cosa corriente (&#8230;) Mientas al dignatario esta diferencia le parece insignificante, al pe\u00f3n le parece, razonablemente, muy seria (&#8230;) Los \u2018te\u00f3ricos\u2018 superficiales pueden consolarse diciendo que la repartici\u00f3n de bienes es un factor secundario en comparaci\u00f3n con la producci\u00f3n. Sin embargo, la dial\u00e9ctica de las influencias rec\u00edprocas conserva toda su fuerza. El destino de los medios nacionalizados de producci\u00f3n se decidir\u00e1, al fin de cuentas, seg\u00fan la evoluci\u00f3n de las diferentes cualidades personales. Si un vapor es declarado propiedad colectiva, mientras los pasajeros contin\u00faan divididos en primera, segunda y tercer clase, es bien comprensible que la <em>diferencia de condiciones reales termine por tener a los ojos de los pasajeros de tercera clase una importancia mucho m\u00e1s grande que el cambio jur\u00eddico de propiedad<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a><\/p>\n<p>Para que el repaso de este aspecto de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n no quede insustancial, es necesario descender a las profundidades de las <em>relaciones de producci\u00f3n<\/em> en la ex URSS y el resto de las sociedades no capitalistas de la posguerra.<\/p>\n<p>Dicen los compa\u00f1eros: \u201cen los pa\u00edses en los que expropiaba, [el estalinismo] impon\u00eda Estados obreros deformados, que ahogaban todo intento de organizaci\u00f3n independiente del proletariado y las masas\u201d. <a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a> Pero si el estalinismo \u201cahogaba\u201d a la clase trabajadora y las masas: \u00bfen que consist\u00eda y d\u00f3nde resid\u00eda el car\u00e1cter obrero del Estado? \u00bfC\u00f3mo se pod\u00eda verificar su dominaci\u00f3n pol\u00edtica o social sobre la sociedad?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed viene otro muy fuerte elemento de <em>continuidad<\/em> del PTS con la tradici\u00f3n que tanto critica: <em>el aspecto economicista <\/em>de su objetivismo, al atribuir a la estatizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n \u2013al estilo \u201cortodoxo\u201d\u2013 un car\u00e1cter obrero<em> \u201cobjetivo\u201d<\/em>, sin molestarse por estudiar las relaciones sociales de producci\u00f3n reales como \u00e1mbito <em>distinto, de contenido, respecto de las relaciones jur\u00eddicas. <\/em>La rotunda negativa a analizar esas verdaderas relaciones de producci\u00f3n imperantes en la URSS se basa en un error de leso marxismo: <em>confundir la estatizaci\u00f3n con la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p>Por empezar, el PTS afirma, a kil\u00f3metros del mismo Trotsky y de la base material de la revoluci\u00f3n permanente, que las imposiciones de la ley del valor \u2013las \u201cleyes del capitalismo mundial\u201d\u2013 <em>no dominaban<\/em> en la ex URSS. Incluso <em>se mofan<\/em> de la definici\u00f3n perfectamente marxista de Naville de que la ex URSS y el Glacis eran un \u201csubsistema del capitalismo mundial\u201d. Esta ubicaci\u00f3n, de hecho, los pone del lado de Ernest Mandel, en el fondo el <em>verdadero mentor te\u00f3rico <\/em>de los compa\u00f1eros del PTS en este terreno<em>. <\/em><\/p>\n<p>V\u00e9ase, por ejemplo, esta declaraci\u00f3n: \u201c<em>la propiedad estatal generalizada<\/em> (es decir, el monopolio) de los medios de producci\u00f3n s\u00f3lo puede darse por medio de la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y <em>es, por definici\u00f3n,<\/em> <em>antag\u00f3nica con las leyes del capitalismo<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a> Dicho as\u00ed, <em>tout court<\/em>, sin determinaciones concretas, esto es err\u00f3neo. Porque <em>no se debe oscurecer<\/em> las continuidad de las imposiciones de la ley del valor, <em>en el marco de la econom\u00eda mundial<\/em> y de una sociedad que surge de la vieja base capitalista, <em>y no todav\u00eda de una nueva base.<\/em> Como dec\u00eda Marx en un texto cl\u00e1sico, la <em>Cr\u00edtica del Programa de Gotha<\/em>, al referirse a las sociedades que emerger\u00edan inmediatamente despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n proletaria: \u201cde lo que tenemos que ocuparnos aqu\u00ed no es de una sociedad comunista <em>tal como se ha desarrollado<\/em> ya sobre sus propias bases, sino, por el contrario, <em>tal como acaba de nacer<\/em> de la sociedad capitalista; por lo tanto, es una sociedad que, <em>en todos<\/em> <em>sus aspectos<\/em>, econ\u00f3mico, moral e intelectual, lleva todav\u00eda los estigmas de la vieja sociedad en cuyo seno ha surgido\u201d. <a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a><\/p>\n<p>Por supuesto que Mandel no planteaba nada de esto, embarcado como estaba en el embellecimiento y mistificaci\u00f3n del estalinismo y la capitulaci\u00f3n a las direcciones burocr\u00e1ticas. Pero el PTS lo sigue <em>acr\u00edticamente<\/em>: \u201c[En] el caso de fen\u00f3menos transitorios entre el capitalismo y el socialismo (&#8230;) la ley del valor (ley fundamental de la econom\u00eda capitalista) <em>no reg\u00eda al conjunto de la econom\u00eda<\/em>, jugando, por tanto, un rol <em>subordinado<\/em> (&#8230;) las leyes que gobernaban al conjunto de la econom\u00eda eran las <em>leyes de la nacionalizaci\u00f3n y la planificaci\u00f3n<\/em> (m\u00e1s all\u00e1 de su car\u00e1cter burocr\u00e1tico). La ley del valor <em>operaba<\/em> en estos Estados (&#8230;) <em>pero no gobernaba<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a><\/p>\n<p>Todo esto es <em>falso <\/em>de pies a cabeza. M\u00e1s all\u00e1 de todos los intentos burocr\u00e1ticos y voluntaristas del Estado por <em>burlar <\/em>la ley del valor, \u00e9sta finalmente <em>se impon\u00eda<\/em> por intermedio de las tremendas<em> inadecuaciones y desproporciones entre las distintas ramas de la producci\u00f3n<\/em>, e incluso en las propias peleas por el establecimiento del plan. Es harto sabido que la planificaci\u00f3n en manos de la burocracia fue una creciente expresi\u00f3n de <em>irracionalidad <\/em>en la econom\u00eda y no de \u201cplanificaci\u00f3n racional\u201d de ella como, de manera objetivista, pretende el PTS. La racionalidad s\u00f3lo puede provenir de la <em>creciente democracia de los productores y consumidores. <a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a><\/em><\/p>\n<p>Por otra parte, Trotsky no expresa en modo alguno este enfoque en su an\u00e1lisis m\u00e1s profundo y detallado de la sociedad sovi\u00e9tica, <em>La revoluci\u00f3n traicionada.<\/em> Por el contrario, Trotsky no teme mostrar la continuidad de las imposiciones de la ley del valor, a las que ve no disminuyendo sino <em>ampliando<\/em> su campo de acci\u00f3n: \u201cLa nacionalizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n (&#8230;) supone estrechos l\u00edmites a la acumulaci\u00f3n personal del dinero y dificultan la transformaci\u00f3n del dinero en capital privado (&#8230;). Esta funci\u00f3n del dinero, ligada a la explotaci\u00f3n, no se ha liquidado, sin embargo, desde el comienzo de la revoluci\u00f3n proletaria, sino que se <em>ha transferido bajo un nuevo aspecto al Estado<\/em>, comerciante, banquero e industrial universal. Por otra parte, las funciones m\u00e1s elementales del dinero, <em>medida de valor, medio de circulaci\u00f3n y de pago<\/em>, se conservan y adquieren un campo de acci\u00f3n a\u00fan <em>mas amplio<\/em> del que tuvieron en el r\u00e9gimen capitalista\u201d. <a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a><\/p>\n<p>Siguiendo a Naville contra Mandel, hay que afirmar una vez m\u00e1s el principio metodol\u00f3gico marxista y trotskista que explica estas imposiciones: la <em>unidad de la econom\u00eda mundial<\/em>, en la que las econom\u00edas no capitalistas de la ex URSS y el resto de los mal llamados \u201cestados obreros\u201d constitu\u00edan un <em>subsistema. <\/em><\/p>\n<p>Dice Naville: \u201c(&#8230;) la crisis que presenta actualmente el sistema econ\u00f3mico mundial conserva una ra\u00edz \u00fanica: <em>las condiciones de creaci\u00f3n de valor por el trabajo humano<\/em> (&#8230;). La burgues\u00eda escamotea la explotaci\u00f3n del trabajo detr\u00e1s del esplendor fascinante de los productos del mercado y la danza fant\u00e1stica de los precios. La burocracia de la planificaci\u00f3n estatal <em>disimula las relaciones de explotaci\u00f3n mutua y de parasitismo social<\/em> propias del socialismo de Estado detr\u00e1s de los fantasmas del salario \u2018socialista\u2018, recompensa del trabajo, honor social, orgullo del patriota, medalla de los buenos servidores (&#8230;). <a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a><\/p>\n<p>Veamos <em>los problemas<\/em> que se acumulan al no analizarse las verdaderas relaciones sociales y <em>tenderse a ignorar las imposiciones de la ley del valor<\/em>. Repasemos la versi\u00f3n que da el PTS del problema: \u201cLa \u2018propiedad estatal generalizada\u2018, es decir, el monopolio estatal de los medios de producci\u00f3n, elimina la contradicci\u00f3n capitalista entre la socializaci\u00f3n creciente de la producci\u00f3n y la apropiaci\u00f3n privada de los frutos de la misma, y por ello es en esencia antag\u00f3nica con el capitalismo\u201d. <a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, asistimos al <em>dislate<\/em> de <em>identificar la estatizaci\u00f3n con la socializaci\u00f3n<\/em>, abonando la mistificaci\u00f3n burocr\u00e1tica. En esta definici\u00f3n queda completamente perdido un criterio marxista elemental: que <em>entre estatizaci\u00f3n y socializaci\u00f3n media todo un proceso complejo de verdadera subordinaci\u00f3n de las principales ramas de la econom\u00eda a la direcci\u00f3n consciente de parte del conjunto de los trabajadores<\/em>. No es \u00e9ste ning\u00fan descubrimiento ni originalidad; ya estaba presente en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em> de Trotsky, as\u00ed como en varios art\u00edculos de Karl Korsch respecto de la misma cuesti\u00f3n. Por aportar un pasaje cl\u00e1sico: \u201cLa propiedad privada, para hacerse social, debe pasar por la estatizaci\u00f3n, as\u00ed como la oruga se hace cris\u00e1lida antes de ser mariposa. Pero la cris\u00e1lida no es la mariposa; y millones mueren antes de serlo. <em>La propiedad del Estado no llega a ser del \u2018pueblo entero\u2018 sino a medida que desaparecen los privilegios y las diferencias sociales, cuando el Estado pierde su raz\u00f3n de ser<\/em>. En otras palabras, la propiedad del Estado se hace socialista a medida que va dejando de ser propiedad del Estado\u201d. <a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a><\/p>\n<p>Contin\u00faan los compa\u00f1eros: \u201cEl monopolio estatal de los medios de producci\u00f3n, al eliminar la apropiaci\u00f3n privada, <em>impide el accionar<\/em> <em>de la ley de la acumulaci\u00f3n<\/em> del capital y con ello elimina la ganancia como motor de la producci\u00f3n\u201d. <a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a> Aqu\u00ed, el tema es, una vez m\u00e1s, si en la URSS segu\u00eda imperando la ley del valor y si, en este marco, segu\u00edan existiendo el trabajo asalariado y el plusvalor. Nuestra respuesta es categ\u00f3ricamente afirmativa, m\u00e1s all\u00e1 de distorsiones parciales. Pero si estas leyes segu\u00edan imperando, cae por su propio peso la pregunta de <em>en manos de qui\u00e9n se acumula<\/em> el trabajo excedente. Y la respuesta debe ser <em>concreta<\/em>, como lo hace Trotsky en los extraordinarios cap\u00edtulos IX y XI de <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cEl hecho de que las diferencias de salarios sean en la URSS no menores, sino m\u00e1s considerables que en los pa\u00edses capitalistas, nos lleva a la conclusi\u00f3n de que las acciones est\u00e1n repartidas desigualmente y que las rentas de los ciudadanos se forman, a la vez que de un salario desigual, de partes desiguales de los dividendos. Mientras que el pe\u00f3n no recibe sino b, salario m\u00ednimo que en iguales condiciones recibir\u00eda tambi\u00e9n en una empresa capitalista, el stajanovista y el funcionario reciben 2a m\u00e1s b, 3a m\u00e1s b y as\u00ed sucesivamente, y b puede a su vez ser 2b, 3b, etc. En otros t\u00e9rminos, la diferencia de las rentas est\u00e1 determinada no por la sola diferencia del rendimiento individual, sino por la apropiaci\u00f3n disimulada del trabajo ajeno. La minor\u00eda privilegiada de accionistas vive a cuenta de la mayor\u00eda embaucada\u201d. <a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a><\/p>\n<p>Para nosotros, efectivamente, <em>segu\u00eda existiendo plusval\u00eda, y la parte del le\u00f3n de la acumulaci\u00f3n quedaba en manos de la burocracia<\/em>. El PTS pasa por alto, al mejor estilo de Mandel, la existencia continuada de las imposiciones de la ley del valor y del trabajo por un salario, y se desliza hacia el disparate mandelista de que la producci\u00f3n en la URSS era directamente de valores de uso. Como hemos visto, esto no es m\u00e1s que un craso embellecimiento de la burocracia, que a su vez niega la continuidad de mecanismos de explotaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>Dice Naville: \u201c(&#8230;) No suprimiendo m\u00e1s que la <em>forma <\/em>mercanc\u00eda cl\u00e1sica de las relaciones capitalistas, el socialismo de Estado <em>no elimina m\u00e1s que una forma inferior del fetichismo social<\/em>. <em>Metamorfosea el capital en \u2018acumulaci\u00f3n socialista\u2018 y en fondos de inversi\u00f3n<\/em>, pero no suprimi\u00f3 el fetichismo del capital, que es presentado como productivo, independientemente de toda relaci\u00f3n social. Finalmente, al separar el trabajo de toda relaci\u00f3n social, hizo de este el fetiche perfecto (&#8230;) Fetichizando el trabajo puro &#8230; desviaron a golpes de <em>nagaika<\/em> a los trabajadores sovi\u00e9ticos de la cr\u00edtica de las relaciones sociales en las que viven. Mitificaron el trabajo como la burgues\u00eda mitific\u00f3 el capital, y por las mismas razones: <em>porque el trabajo vivo es la fuente real del valor (de cambio y de uso) y que el trabajador (incluso el que est\u00e1 sometido a la explotaci\u00f3n mutua en el Estado sin capitalistas privados) no deb\u00eda aprender a criticar el modo de producci\u00f3n en el seno del que produce y sigue siendo explotado\u201d. <a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a><\/em><\/p>\n<p>Como al PTS se le escapa todo este \u00e1ngulo, l\u00f3gicamente contin\u00faa acumulando dislates: \u201c<em>La elevaci\u00f3n del rendimiento del trabajo como objetivo en s\u00ed mismo<\/em> puede, sobre esta base, introducirse como <em>principio rector<\/em> de la vida econ\u00f3mica\u201d. <a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a><\/p>\n<p><em>\u00bfDesde cu\u00e1ndo la \u201celevaci\u00f3n del rendimiento del trabajo como objetivo en s\u00ed mismo\u201d es la base de la perspectiva socialista y comunista de la transici\u00f3n?<\/em> Esto s\u00f3lo puede calificarse como <em>una adaptaci\u00f3n te\u00f3rica grosera al estalinismo<\/em>. Porque o se cree realmente que en la ex URSS la producci\u00f3n era directamente de valores de uso o, peor a\u00fan, se introduce un concepto que es una pura <em>racionalizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n del trabajo por parte de la burocracia<\/em>. Desde una perspectiva marxista, el criterio no es \u201cla elevaci\u00f3n del rendimiento del trabajo como objetivo en s\u00ed mismo\u201d, sino <em>el aumento de la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas y la emancipaci\u00f3n del trabajador de las imposiciones del trabajo por necesidad, aumentando su tiempo libre. <\/em><\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n es que, por supuesto, esto tiene como <em>base material<\/em> <em>insoslayable<\/em> la necesidad del aumento del rendimiento del trabajo; no somos rom\u00e1nticos al respecto. Pero precisamente este \u201caumento del rendimiento del trabajo\u201d no puede ser perseguido como objetivo en s\u00ed mismo <a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a> , sino como<em> condici\u00f3n de posibilidad de la emancipaci\u00f3n del trabajo, que es algo muy distinto. <\/em><\/p>\n<p>De hecho, el objetivo de la \u201celevaci\u00f3n del rendimiento del trabajo\u201d como condici\u00f3n para la extracci\u00f3n de plusvalor a escala ampliada fue lo que se expres\u00f3 en el movimiento stajanovista de los a\u00f1os 30, alentado por Stalin y acerbamente criticado por Trotsky en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>. Prueba adicional de que se trata de un criterio no socialista, sino&#8230; <em>estalinista. <\/em><\/p>\n<p>Afirmamos categ\u00f3ricamente que el principio rector de la vida econ\u00f3mica en la transici\u00f3n debe ser vigilar por <em>la tendencia creciente a acabar con la explotaci\u00f3n. Y, para esto, el aumento del rendimiento del trabajo es su condici\u00f3n necesaria, pero no suficiente. <\/em><\/p>\n<p>El embellecimiento del estalinismo no se detiene all\u00ed: \u201cLa irracionalidad econ\u00f3mica, la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n, propia del capitalismo, tiene por base la lucha entre capitales privados para apropiarse de la mayor cuota posible de ganancia. La expropiaci\u00f3n de la clase de los capitalistas privados elimina la persecuci\u00f3n de la ganancia como motor de la vida econ\u00f3mica y, con ello, permite el fin de la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n. La propiedad estatal generalizada se constituye as\u00ed en la condici\u00f3n necesaria para la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica, es decir, para la \u2018introducci\u00f3n de la raz\u00f3n en la esfera de las relaciones humanas\u2018 (&#8230;) no reconocer esto equivale a quitarle <em>el valor material que de por s\u00ed poseen<\/em> la nacionalizaci\u00f3n generalizada y la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica como <em>formas <\/em>que se desprenden de las necesidades del desarrollo de las fuerzas productivas, antag\u00f3nicas por ende con las relaciones de producci\u00f3n capitalista e <em>indiscutiblemente definitorias<\/em> <em>del car\u00e1cter obrero y progresivo del Estado<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a><\/p>\n<p>Evidentemente, el PTS no ha roto en verdad con un <em>esquema objetivista, economicista,<\/em> que le da \u201cvalor material de por s\u00ed\u201d a la \u201cnacionalizaci\u00f3n generalizada y la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d. Porque la nacionalizaci\u00f3n y planificaci\u00f3n son efectivamente <em>formas <\/em>que se desprenden de las necesidades del desarrollo de las fuerzas productivas en esta \u00e9poca hist\u00f3rica <a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a> , pero es indispensable identificar <em>en manos de qu\u00e9 clase o sector de clase <\/em>se encuentran, de manera <em>efectiva<\/em>, esas formas, es decir, cu\u00e1l es el <em>contenido socio-pol\u00edtico <\/em>de la acumulaci\u00f3n. <a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a><\/p>\n<p>Consideremos esta mirada cr\u00edtica sobre el problema: \u201cLenin \u2013mucho m\u00e1s enf\u00e1ticamente que Trotsky\u2013 realiz\u00f3 una important\u00edsima <em>distinci\u00f3n <\/em>entre nacionalizaci\u00f3n y socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n (&#8230;) la socializaci\u00f3n necesita un proceso mucho m\u00e1s largo y dif\u00edcil <em>porque significa poner bajo la administraci\u00f3n de las masas esos medios de producci\u00f3n<\/em>. Por eso, <em>en s\u00ed misma<\/em> la nacionalizaci\u00f3n no es una medida \u2018socialista\u2018; cobra ese sentido como un momento en el avance de la revoluci\u00f3n hacia la socializaci\u00f3n. En los 30, sin embargo, Trotsky adopt\u00f3 un enfoque <em>abstracto<\/em> al considerar a la nacionalizaci\u00f3n \u2018en s\u00ed\u2019 como una relaci\u00f3n socialista (&#8230;) La nacionalizaci\u00f3n por el Estado proletario tiene s\u00f3lo la <em>capacidad<\/em> o la <em>posibilidad<\/em> de socializaci\u00f3n (&#8230;) No se puede menospreciar la importancia de esta nacionalizaci\u00f3n y de las potencialidades que encierra; es el significado que tiene la revoluci\u00f3n que expropia. <em>Pero en s\u00ed misma no decide el desarrollo posterior<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a> Aunque consideramos que la postura de Trotsky mostraba cierto matiz respecto de este punto de vista, el PTS, siguiendo al resto del trotskismo \u201ctradicional\u201d y despu\u00e9s de cerrada la experiencia de los Estados burocr\u00e1ticos, sigue sosteniendo aun hoy este err\u00f3neo enfoque <em>abstracto. <a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a> <\/em><\/p>\n<p>Porque, finalmente, lo que el PTS, en su dogmatismo, se niega a reconocer, es que en la URSS burocratizada <em>se relanz\u00f3 la explotaci\u00f3n del trabajo<\/em>, bajo una forma distinta \u2013aunque emparentada\u2013 a la del capitalismo: las formas de <em>\u201cexplotaci\u00f3n mutua\u201d<\/em> desarrolladas en el texto precedente. Pero para \u201cdescubrir\u201d esto no hac\u00eda falta recurrir a Naville. Bastaba con tener en cuenta las descripciones \u2013no sistematizadas te\u00f3ricamente, es cierto\u2013 del propio Trotsky. \u201c[Cuando <em>Pravda<\/em> dice que] \u2018El obrero no es en nuestro pa\u00eds un esclavo asalariado, un vendedor de la mercanc\u00eda-trabajo. Es un trabajador libre\u2018 (&#8230;) esta elocuente f\u00f3rmula no es sino una fanfarronada inadmisible. El paso de las f\u00e1bricas al Estado <em>no ha cambiado m\u00e1s que la situaci\u00f3n jur\u00eddica del obrero<\/em>; en los hechos, vive en la necesidad, trabajando cierto n\u00famero de horas por un salario (&#8230;) el nuevo Estado ha recurrido a los viejos m\u00e9todos: <em>al desgaste de los nervios y los m\u00fasculos de los trabajadores <a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a> <\/em> (&#8230;) Trabajando por piezas, viviendo en graves apuros, privado de la libertad de trasladarse, soportando aun en la fabrica un terrible r\u00e9gimen policial, el obrero dif\u00edcilmente podr\u00eda sentirse un \u2018trabajador libre\u2018. El funcionario es para \u00e9l un jefe, el Estado, un amo. <em>El trabajo libre es incompatible con la existencia del Estado burocr\u00e1tico<\/em>\u201d. <a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a><\/p>\n<p>A modo de conclusi\u00f3n, podemos decir que es un hecho que la ca\u00edda del estalinismo ha creado, en sentido hist\u00f3rico, las condiciones para el desbloqueo de la perspectiva socialista aut\u00e9ntica. El marxismo revolucionario en el siglo XXI tendr\u00e1 nuevos desaf\u00edos y la posibilidad de transformarse en fuerza material entre la clase obrera y las masas populares. Pero para lograrlo no podr\u00e1 desentenderse de las duras lecciones dejadas por la lucha de la clase trabajadora en el siglo pasado; derrotas que es una obligaci\u00f3n transformar en ense\u00f1anzas estrat\u00e9gicas para los combates revolucionarios que est\u00e1n por venir.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20091003015619\/https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/revista_17_18.htm\">&gt;&gt;&gt;&gt; A <em>Socialismo o Barbarie<\/em> (revista) N\u00ba 17\/18<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda: <\/strong><\/p>\n<p>AAVV: <em>Los Congresos de la Cuarta Internacional<\/em>, vol. 3 y 4. Par\u00eds, La Breche-PEC, 1989.<\/p>\n<p>Astarita, Rolando: \u201cRelaciones de producci\u00f3n y estado en la URSS\u201d. <em>Debate Marxista<\/em> N\u00ba 9, noviembre 1997.<\/p>\n<p>Callinicos, Alex: <em>Trotskyism, <\/em>Minesotta Press, 1990.<\/p>\n<p>Cliff,Tony: <em>Capitalismo de estado en la URSS<\/em>, Barcelona, Ediciones En Lucha, abril 2000.<\/p>\n<p>Cliff, Tony: <em>Trotskyism After Trotsky<\/em>, Londres, Bookmarks, 1999.<\/p>\n<p>Cliff, Tony: <em>La revoluci\u00f3n permanente desviada<\/em>, Izquierda Revolucionaria, 1999.<\/p>\n<p>Cliff, Tony<em>: International Struggle and Marxist Tradition<\/em>. Vol. 1. Londres, Bookmarks, 2001.<\/p>\n<p>Div\u00e9s, Jean Philippe: \u201cAporte al balance del morenismo\u201d. En <em>Construir otro futuro<\/em>, cit.<\/p>\n<p>Draper, Hal: <em>The Dictatorship of the Proletariat. From Marx to Lenin<\/em>. New York, Monthly Review Press, 1987.<\/p>\n<p>Draper, Hal: <em>Karl Marx\u00b4s Theory of Revolution<\/em>. Vol. I, II y III. New York, Monthly Review Press, 1978.<\/p>\n<p>Garmendia, Osvaldo: <em>Cr\u00edtica a Nahuel Moreno desde el trotskismo<\/em>, mimeo, 1995.<\/p>\n<p>Labriola, Antonio: <em>Socialismo y filosof\u00eda.<\/em> Buenos Aires, Ant\u00eddoto, 2004.<\/p>\n<p>Lenin, V.I.: <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>. En <em>Obras Escogidas<\/em>, Buenos Aires, Cartago, 1971.<\/p>\n<p>Luxemburgo, Rosa: <em>La revoluci\u00f3n rusa<\/em>. En <em>Obras Escogidas<\/em>, Tomo 2, Buenos Aires, Pluma, 1976.<\/p>\n<p>Mandel, Ernest: <em>Tratado de econom\u00eda marxista<\/em>. M\u00e9xico, Era, 1988.<\/p>\n<p>Mandel, Ernest: <em>Poder y dinero, una teor\u00eda marxista de la burocracia<\/em>. M\u00e9xico, Siglo XXI, 1994.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez, Manuel: <em>Cr\u00edtica de las revoluciones objetivas<\/em>, mimeo, 1998.<\/p>\n<p>Moreno, Nahuel: <em>La dictadura revolucionaria del proletariado<\/em>. Buenos Aires, Kappa, 1997.<\/p>\n<p>Moreno, Nahuel: <em>Actualizaci\u00f3n del programa de transici\u00f3n<\/em>. Bogot\u00e1, Caracteres, 1990.<\/p>\n<p>Moreno, Nahuel: <em>Escuela de Cuadros Argentina 1984<\/em>. Buenos Aires, Crux, 1992.<\/p>\n<p>Naville, Pierre: <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>. Tomo 2: \u201cEl salario socialista\u201d. Par\u00eds, Anthropos, 1970.<\/p>\n<p>Naville, Pierre: <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>. Tomo 3: \u201cEl salario socialista. Sobre la historia moderna de las teor\u00edas del valor y del plusvalor\u201d. Par\u00eds, Anthropos, 1970.<\/p>\n<p>Rakovsky, Christian: <em>Los peligros profesionales del poder<\/em>. En <em>www.mas.org.ar. <\/em><\/p>\n<p>Ram\u00edrez, Roberto: \u201cTaller sobre Estados obreros, 1994\u201d. En <em>www.mas.org.ar <\/em><\/p>\n<p>Ram\u00edrez, Roberto: \u201cLa mundializaci\u00f3n del capitalismo imperialista y nuestro programa\u201d. En <em>www.mas.org.ar <\/em><\/p>\n<p>Romero, Andr\u00e9s: <em>Despu\u00e9s del estalinismo<\/em>. Buenos Aires, Ant\u00eddoto, 1994.<\/p>\n<p>S\u00e1enz, R., Yunes, M. y Sotto, A.: <em>Construir otro futuro.<\/em> Buenos Aires, Ant\u00eddoto, 2000.<\/p>\n<p>Trotsky, Le\u00f3n: <em>La revoluci\u00f3n permanente<\/em>. Buenos Aires, Yunque, 1973.<\/p>\n<p>Trotsky, Le\u00f3n: <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>. Buenos Aires, Crux, 1990.<\/p>\n<p>Trotsky, Le\u00f3n: <em>El programa de transici\u00f3n<\/em>. Buenos Aires, Crux, 1990.<\/p>\n<p>Trotsky, Le\u00f3n: <em>La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente<\/em> (compilaci\u00f3n). Buenos Aires, CEIP, 2000<br \/>\n<strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>.- Nahuel Moreno, <em>Escuela de cuadros Argentina 1984<\/em>, Buenos Aires, Crux, 1992.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>.- Nahuel Moreno, <em>Escuela de cuadros<\/em>&#8230;, cit., p. 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>.- N. Moreno, cit., p. 49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>.- Idem, p. 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>.- Nahuel Moreno, <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, Bogot\u00e1, Caracteres, 1990, pp. 69-70.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>.- Idem, p. 72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>.- Porque si bien Trotsky, como hip\u00f3tesis central, no ve\u00eda que las direcciones peque\u00f1o burguesas pudieran llegar a la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, defini\u00f3 correctamente que sin clase obrera no hay revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>.- Peng Tu Siu (integrante de la mayor\u00eda de la IV en ese momento), a fines de los 40 se enfrent\u00f3 a Pablo alrededor de la definici\u00f3n de la tercera revoluci\u00f3n china. Moreno hace referencia a \u00e9l de esta manera: \u201cTrotsky dice que hay una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa <em>distinta <\/em>a la revoluci\u00f3n socialista (&#8230;) Peng es uno de los genios pol\u00edticos m\u00e1s grandes del siglo (&#8230;) Los guerrilleristas planteaban \u2018socialismo\u2018 y \u2018revoluci\u00f3n socialista\u2018. Peng se planta contra ellos y les plantea que muchos se olvidan de que las <em> Tesis de la revoluci\u00f3n permanente<\/em> son atacadas desde <em>dos \u00e1ngulos<\/em><strong>.<\/strong> Uno de ellos, el m\u00e1s com\u00fan porque es el \u00e1ngulo reformista, es que en los pa\u00edses atrasados no hay revoluci\u00f3n socialista. Pero muchas veces olvidamos que hay un \u00e1ngulo nefasto, tan nefasto como el otro, que es el que sostiene que en los pa\u00edses atrasados <em>s\u00f3lo hay revoluci\u00f3n socialista<\/em>\u201d (N. Moreno, <em>Escuela de cuadros<\/em>&#8230;, cit.).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>.- N. Moreno, <em>Escuela de cuadros<\/em>&#8230;, pp. 41 y 22-23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>.- N. Moreno, <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, cit., p. 95.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>.- A lo largo de todo <em>Actualizaci\u00f3n&#8230;<\/em>, en relaci\u00f3n con las direcciones burocr\u00e1ticas, Moreno va y viene entre definirlas como \u201cburocracia obrera\u201d o \u201cburocracia peque\u00f1o burguesa\u201d <em>sin lograr resolver el problema<\/em>, porque en \u00faltima instancia permanec\u00eda preso del mismo marco te\u00f3rico de todo el trotskismo \u201ctradicional\u201d de posguerra. Sin embargo, en estas oscilaciones, se lo ve buscando permanentemente diferenciarse del concepto \u201cfuerte\u201d de \u201cburocracias revolucionarias\u201d que expresaban el pablo-mandelismo y tambi\u00e9n el SWP de EEUU respecto de Fidel Castro.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>.- N. Moreno, <em>Escuela de cuadros.<\/em>.., p. 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> &#8211; Enseguida veremos por qu\u00e9 estamos completamente en contra de que pueda haber en la experiencia hist\u00f3rica cosa tal como una forma acabada de \u201cdictadura burocr\u00e1tica del proletariado\u201d. Distinto fue el caso bajo el poder bolchevique (r\u00e9gimen revolucionario) cuando Lenin, con una agudeza mayor a cualquier otro dirigente bolchevique, defini\u00f3 el nuevo Estado, en oportunidad del debate sobre los sindicatos, como \u201cEstado obrero con deformaciones burocr\u00e1ticas\u201d. Los supuestos \u201cEstados obreros deformados\u201d de la segunda posguerra nada ten\u00edan que ver con el verdadero Estado obrero \u201ccon deformaciones\u201d de comienzos de la d\u00e9cada del 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>.- La <em>Escuela de cuadros<\/em> es en verdad la transcripci\u00f3n de un curso <em>oral <\/em>dado por Moreno, por lo que la cr\u00edtica podr\u00eda parecer algo injusta. Pero aun as\u00ed, las expresiones utilizadas son sintom\u00e1ticas: no fue la clase obrera la que \u201cse posesion\u00f3\u201d del Estado. En este sentido, hasta la \u201cortodoxia\u201d pablo-mandelista admit\u00eda que la que se <em>posesion\u00f3<\/em> de los medios de producci\u00f3n mediante la expropiaci\u00f3n fue la burocracia. En todo caso, era la <em>propiedad<\/em> la que se supon\u00eda que estaba \u201cen manos de la clase obrera\u201d, lo que para nosotros evidentemente no fue as\u00ed, dado que, en la transici\u00f3n socialista, <em>propiedad y posesi\u00f3n deben tender crecientemente a superponerse.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>.- N. Moreno, cit., p. 101.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>.- As\u00ed, por ejemplo, en <em>Actualizaci\u00f3n<\/em>&#8230; se lee: \u201c(&#8230;) plante\u00e1bamos [que] si la revoluci\u00f3n de febrero no se transforma en revoluci\u00f3n de octubre es inevitable la contrarrevoluci\u00f3n burguesa. Pero la complejidad del paso del capitalismo al socialismo ha producido <em>h\u00edbridos<\/em> que no son ni uno ni otro polo. En la URSS no hubo contrarrevoluci\u00f3n burguesa sino, por ahora, contrarrevoluci\u00f3n burocr\u00e1tica\u201d (p. 89). As\u00ed es, y lo que no se puede dejar de lado, a la luz de la experiencia hist\u00f3rica del siglo XX, es la <em>especificidad<\/em> del fen\u00f3meno de la contrarrevoluci\u00f3n burocr\u00e1tica, cuya correcta apreciaci\u00f3n debe ser parte integrante de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n en el siglo XXI.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>.- La explicaci\u00f3n aqu\u00ed es que la econom\u00eda s\u00f3lo puede ser burguesa u obrera. Como desarrollaremos m\u00e1s abajo, lo que ocurri\u00f3 fue que, bajo condiciones excepcionales, la burocracia usufructu\u00f3 a su servicio la expropiaci\u00f3n como subsistema del capitalismo mundial, tributario de formas de explotaci\u00f3n del capitalismo, y no Estados obreros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>.- Durante los 80, en el viejo MAS, de manera reduccionista se dec\u00eda que pele\u00e1bamos por un tipo de r\u00e9gimen, el \u201csocialismo m\u00e1s democracia\u201d, o que lo que nos caracterizaba era la pelea por la \u201cdemocracia obrera\u201d. A nuestro entender, esto perd\u00eda completamente de vista que la pelea de los socialistas revolucionarios es por el <em>proyecto \u00edntegro de la revoluci\u00f3n y el socialismo, que de ninguna manera pudo ser cumplido, en el sentido aut\u00e9ntico del t\u00e9rmino, por las burocracias peque\u00f1o burguesas y burocr\u00e1ticas.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>.- Esto fue en oportunidad de la cr\u00edtica a un documento de la mayor\u00eda mandelista del SU, <em>Democracia socialista y dictadura del proletariado<\/em>, que, tal como denunciaba Moreno, <em>ced\u00eda a las presiones \u201cdemocratizantes\u201d del eurocomunismo y adelantaba una incorrecta concepci\u00f3n legalista de la revoluci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>.- Sobre este \u00faltimo aspecto, remitimos a <em>Construir otro futuro<\/em>, especialmente a la parte referida a la reivindicaci\u00f3n cr\u00edtica de los bolcheviques en el poder. En la tradici\u00f3n de la mayor\u00eda de las corrientes del trotskismo, nunca se lleva a cabo este balance cr\u00edtico y se recae en el error habitual de<em> hacer de las necesidades de la guerra civil una virtud o una norma para toda dictadura proletaria<\/em>. En este sentido, sigue siendo actual el abordaje <em>metodol\u00f3gico<\/em> \u2013m\u00e1s all\u00e1 de errores de contenido en la cr\u00edtica misma\u2013 de Rosa Luxemburgo en su texto <em>La revoluci\u00f3n rusa<\/em>: \u201cNos vemos enfrentados al primer experimento de dictadura proletaria de la historia mundial (que adem\u00e1s tiene lugar bajo las condiciones m\u00e1s dif\u00edciles que se puedan concebir) (&#8230;). Ser\u00eda una loca idea pensar que todo lo que se hizo o dej\u00f3 de hacer en un experimento de dictadura del proletariado llevado a cabo en condiciones tan anormales representa el pin\u00e1culo mismo de la perfecci\u00f3n. Por el contrario, los conceptos m\u00e1s elementales de la pol\u00edtica socialista y las comprensi\u00f3n de los requisitos hist\u00f3ricos necesarios nos obligan a entender que, bajo estas condiciones fatales, ni el idealismo m\u00e1s gigantesco ni el partido revolucionario m\u00e1s probado pueden realizar la democracia y el socialismo, sino solamente distorsionados intentos de una y otro\u201d. En <em>Obras escogidas<\/em>, Buenos Aires, Pluma, 1975, tomo 2, p. 171.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>.- De conjunto, se trata de un trabajo defensista que pierde totalmente la dimensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n antiburocr\u00e1tica, en momentos (fines de la d\u00e9cada del 70) donde no hab\u00eda ning\u00fan elemento particular que pusiera sobre la mesa el problema de la \u201cdefensa de la URSS\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>.- N. Moreno, op. cit., p. 242.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>.- Un \u201cm\u00e9rito\u201d puramente defensista, siendo que el defensismo, como dec\u00eda Trotsky, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 deb\u00eda ser un elemento <em>subordinado<\/em> a la estrategia del impulso a la revoluci\u00f3n antiburocr\u00e1tica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>.- Este aspecto de la cr\u00edtica de Moreno a Mandel <em>era y sigue siendo correcto<\/em>, porque la idea de que la burgues\u00eda, bajo la dictadura del proletariado, goce <em>como norma<\/em> pr\u00e1cticamente de todos los derechos pol\u00edticos es una concepci\u00f3n <em>democratista <\/em>que pierde de vista el contenido de la <em>dictadura <\/em>del proletariado en tanto <em>imposici\u00f3n<\/em> sobre las clases ex propietarias. Suponer que no se ejercer\u00e1 la dictadura sobre nadie es rid\u00edculo e irreal, porque el per\u00edodo de la transici\u00f3n ser\u00e1 <em>necesariamente convulsivo, cruzado por guerras civiles y enfrentamientos revolucionarios contra el imperialismo<\/em>. Por esto mismo Lenin se refer\u00eda a la dictadura del proletariado no s\u00f3lo como \u201cdemocracia de nuevo tipo\u201d sino tambi\u00e9n como \u201cdictadura de nuevo tipo\u201d, esto es, de la mayor\u00eda sobre la minor\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>.- No consideramos en absoluto que <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em> sea \u201cantediluviano\u201d, sino un texto de plena vigencia te\u00f3rica. Veamos un pasaje significativo: \u201cEl oportunismo no extiende el reconocimiento de la lucha de clases a lo fundamental, al periodo de transici\u00f3n del capitalismo al comunismo, al per\u00edodo del derrocamiento y de la eliminaci\u00f3n completa de la burgues\u00eda. En realidad, este per\u00edodo es, inevitablemente, un per\u00edodo de lucha de clases de una violencia sin precedentes, en que esta revista formas de una agudeza sin precedentes, y, por consiguiente, durante ese per\u00edodo <em>el Estado debe ser inevitablemente un Estado democr\u00e1tico de nuevo tipo (para los proletarios y despose\u00eddos en general) y dictatorial de nuevo tipo (contra la burgues\u00eda)\u201d.<\/em> <em>Obras completas<\/em>, Buenos Aires, Cartago, 1971, p. 46. Moreno, en cambio, <em>justifica el ejercicio de un poder dictatorial no s\u00f3lo sobre la burgues\u00eda (la imprescindible dictadura del proletariado propiamente dicha) sino sobre la propia clase trabajadora.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>.- V.I. Lenin, <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>, cit., p. 95.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a>.- Esto es una completa <em>mistificaci\u00f3n<\/em> de los m\u00e9todos de explotaci\u00f3n de la burocracia en los pa\u00edses del Este. El propio Trotsky repite varias veces en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em> \u2013ver especialmente el cap\u00edtulo IX\u2013 que la burocracia recurr\u00eda a <em>los mismos m\u00e9todos<\/em> que el capitalismo: <em>la \u201cexplotaci\u00f3n de los nervios y los m\u00fasculos\u201d de los trabajadores<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>.- Otra cuesti\u00f3n es que en s\u00ed mismas estas reivindicaciones hayan adquirido una din\u00e1mica restauracionista del capitalismo hacia fines de los 80 y principios de los 90, ante la ausencia de toda acci\u00f3n independiente y socialista de la clase trabajadora cuando las revoluciones-desmoronamiento (F. Fejt\u00f6) de estos estados. Tambi\u00e9n cabe tener en cuenta que el texto de Moreno era una pol\u00e9mica contra las posiciones legalistas y democratizantes del SU. Pero esto no salva el hecho de que el libro es <em>un desastre de principio a final<\/em>. En ese sentido, J.P. Div\u00e9s se\u00f1ala: \u201cLas concepciones generales objetivistas y triunfalistas, la revisi\u00f3n err\u00f3nea de la teor\u00eda-programa de la revoluci\u00f3n permanente, est\u00e1n directamente ligadas a esta cuesti\u00f3n de los \u2018Estados obreros\u2019 (&#8230;) \u00e9sta tuvo (&#8230;) <em>consecuencias directas en cuanto a la concepci\u00f3n del socialismo y de la transici\u00f3n<\/em> (&#8230;) sistematizaron y agravaron los aspectos m\u00e1s equivocados de la teor\u00eda de Trotsky sobre la URSS y luego los an\u00e1lisis igualmente err\u00f3neos que la IV Internacional formul\u00f3 en la posguerra para explicar las transformaciones en Europa del Este (&#8230;). Esta sistematizaci\u00f3n \/ agravaci\u00f3n se condensa en una obra<em>: La dictadura revolucionaria del proletariado<\/em> (&#8230;). No todo lo que dice Moreno en este trabajo es falso (&#8230;). Sin embargo, sobre lo esencial, es decir, lo que concern\u00eda a la interpretaci\u00f3n de las revoluciones del siglo XX y los problemas de la transici\u00f3n al socialismo, este documento estaba <em>globalmente equivocado<\/em>\u201d. En <em>Construir otro futuro<\/em>, pp. 185-6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>.- N. Moreno, cit., p. 97.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a>.- Idem, p. 100.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a>.- Idem, pp. 264-265.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a>.- Idem, p. 272.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>.- Esto es, plantea la unidad <em>entre el n\u00facleo del proletariado y las m\u00e1s amplias masas populares explotadas y oprimidas<\/em>. En el caso del Argentinazo, es en cierto modo a esto a lo que queremos referir con la estrategia de \u201cunidad de clase\u201d entre el n\u00facleo de la clase obrera ocupada y la masa de trabajadores desocupados organizados en los movimientos piqueteros, bajo la conducci\u00f3n de los primeros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a>.- N. Moreno, cit., pp. 146-7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a>.- V. I. Lenin, <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>, ed. cit., p. 50. Este magn\u00edfico pasaje condensa el car\u00e1cter <em>realmente de masas, \u201cpopular\u201d, de toda verdadera revoluci\u00f3n obrera y socialista.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a>.- En Moreno, esta concepci\u00f3n <em>reduccionista<\/em> de la conciencia de los trabajadores, esta valoraci\u00f3n de la clase trabajadora, en \u00faltima instancia, como <em>masa de maniobra del partido<\/em>, estaba presente ya en <em>El partido y la revoluci\u00f3n<\/em> (el llamado \u201cMorenazo\u201d) de 1973. Se trata de un trabajo en muchos aspectos valioso y educativo respecto de c\u00f3mo hacer pol\u00edtica revolucionaria en pol\u00e9mica con la orientaci\u00f3n pro guerrillera del mandelismo en aquellos a\u00f1os, pero cruzado por esta teorizaci\u00f3n equivocada de la relaci\u00f3n del partido con la clase.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a>.- N. Moreno, <em>La dictadura<\/em>&#8230;, cit., p. 132.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>.- Esto es muy com\u00fan en el comportamiento de diversas corrientes del trotskismo argentino. Tambi\u00e9n para ellas \u201cla clase obrera y las masas no aparecen m\u00e1s que como campo de maniobras del partido, <em>no se las considera como sujeto de la revoluci\u00f3n y de la construcci\u00f3n del socialismo<\/em>. Se abandona la base del trabajo marxista revolucionario, la tarea central del partido y de la organizaci\u00f3n: <em>elevar el nivel de conciencia de las masas y de su vanguardia<\/em> (&#8230;)\u201d. En <em>Construir otro futuro<\/em>, p. 191.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a>.- N. Moreno, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a>.- N. Moreno, cit., p. 142.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>.- Al respecto, es casi innecesario aclarar que disentimos completamente con la tesis de John Holloway de que no s\u00f3lo el partido sino la misma clase trabajadora, para \u201ccambiar el mundo\u201d, deben <em>abstenerse de tomar el poder<\/em>. Esto no es m\u00e1s que una <em>utop\u00eda reaccionaria<\/em> que impide enfrentar los verdaderos e inevitables \u201cpeligros profesionales del poder\u201d. Afirmamos categ\u00f3ricamente que <em>no puede haber<\/em> <em>transici\u00f3n socialista alguna <\/em>\u2013como momento esencialmente pol\u00edtico\u2013 <em>sin que la clase trabajadora asuma firmemente el poder.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>.- Recordar la preocupaci\u00f3n de Lenin hacia el final de su vida por la <em>superposici\u00f3n <\/em>de los organismos del partido y de las instituciones del Estado sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>.- Este peligro de <em>instrumentalizaci\u00f3n<\/em> de los movimientos, sindicatos u organizaciones de la clase o la vanguardia lo vemos todo el tiempo en algunas de las corrientes revolucionarias como el PO y el MST, que cuando ganan un movimiento o un sindicato se adue\u00f1an de ellos como si fueran propios y no de los trabajadores que los votaron para dirigirlo. El PTS hace algo parecido, aunque en muchos casos combina ese aparatismo con demagogia democratista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>.- En realidad, la cr\u00edtica les cabe incluso en <em>mayor<\/em> medida, dado que a) a diferencia de Moreno, y por simples razones cronol\u00f3gicas, conocieron <em>hechos hist\u00f3ricos trascendentales<\/em> como la ca\u00edda del Muro sin que ello los moviera a sacar ninguna conclusi\u00f3n te\u00f3rica, y b) su elaboraci\u00f3n suele no ser m\u00e1s que una reedici\u00f3n vulgarizada y empobrecida de la del propio Moreno.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a>.- Centristas son, en la definici\u00f3n de Trotsky, las corrientes que oscilan entre reforma y revoluci\u00f3n. Es, efectivamente una categor\u00eda muy \u00fatil para el an\u00e1lisis de las organizaciones que oscilan a izquierda y derecha en los procesos revolucionarios y para aquellas plagadas de rasgos oportunistas, incluso cristalizados, como es el caso de la LCR francesa. El problema es que el PTS considera a <em>todas<\/em> las organizaciones, salvo, l\u00f3gicamente, la propia, como \u201ccentristas\u201d. Una muy buena cr\u00edtica al respecto es la de Jorge Sanmartino, de Socialismo Revolucionario de Argentina.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a>.- Antonio Labriola, <em>Socialismo y filosof\u00eda<\/em>, Buenos Aires, Ant\u00eddoto, 2004, p. 194.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a>.- Manolo Romano, \u201cPol\u00e9mica con la LIT y el legado te\u00f3rico de Nahuel Moreno\u201d, en <em>www.pts.org.ar.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a>.- Ver <em>Construir otro futuro<\/em>, ed. cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a>.- En la revoluci\u00f3n del 4 de noviembre de 1918 cae el K\u00e1iser como producto de la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, pero le sucede un gobierno socialdem\u00f3crata reformista en el marco de la democracia burguesa.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a>.- L. Trotsky, <em>La revoluci\u00f3n permanente<\/em>, ed. cit., p. 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a>.- Sobre las consecuencias oportunistas y etapistas de esta ubicaci\u00f3n hay abundante evidencia en la <em>Escuela de cuadros<\/em> (1984), donde Moreno llegaba a decir que no estaba descartado que en Argentina \u201cvenga la democracia y por 10 \u00f3 15 a\u00f1os solucione los problemas\u201d del pa\u00eds. Pero incluso en un texto m\u00e1s trabajado como <em>Actualizaci\u00f3n<\/em>&#8230; encontramos afirmaciones descarnadamente etapistas: \u201cNuestro partidos tienen que reconocer la existencia de una situaci\u00f3n revolucionaria pre-febrero para sacar consignas democr\u00e1ticas adecuadas a la existencia de direcciones peque\u00f1o burguesas que controlan el movimiento de masas y a la <em>necesidad de establecer una unidad de acci\u00f3n lo m\u00e1s pronto posible para hacer la revoluci\u00f3n de febrero<\/em>. Debemos comprender que es inevitable hacerla y no tratar de saltarnos esa etapa, sino sacar todas las conclusiones estrat\u00e9gicas y t\u00e1cticas necesarias, ser la vanguardia de esa revoluci\u00f3n de febrero, ser los campeones de la intervenci\u00f3n en ella\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a>.- El \u201ctrotskismo\u201d del PTS es de un tipo bastante alejado del de Trotsky, que se apoyaba en la <em>experiencia viva<\/em> de las revoluciones para teorizar: \u201c(&#8230;) han tenido lugar acontecimientos tales, y hemos aprendido tanto de ellos, que tengo que reconocer que me repugna la manera actual de los ep\u00edgonos de examinar los nuevos problemas hist\u00f3ricos, no a la luz de la experiencia viva de las revoluciones realizadas por nosotros, <em>sino a la vista principalmente de textos que se refieren \u00fanicamente a la previsi\u00f3n hecha por nosotros de las revoluciones futuras<\/em>\u201d. <em>La revoluci\u00f3n permanente<\/em>, cit., p. 55. En clave actual, la lecci\u00f3n metodol\u00f3gica es que no pueden aceptarse en bloque los presupuestos te\u00f3ricos y program\u00e1ticos establecidos de manera previa al derrumbe final de los pa\u00edses del Este.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a>.- M. Romano, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a>.- El PTS engloba a todas las corrientes del trotskismo en la posguerra bajo esta denominaci\u00f3n, que da cuenta de los l\u00edmites en gran medida insalvables que las determinaron, pero que efect\u00faa a la vez una igualaci\u00f3n <em>ahist\u00f3rica<\/em> que impide delimitar unas de otras.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a>.- M. Romano, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a>.- Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a>.- M. Mart\u00ednez, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a>.- M. Romano, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a>.- Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a>.- L. Trotsky, cit., p. 163.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a>.- En este sentido, ver el \u00e1ngulo distintivo que Rakovsky, Kossior, Mur\u00e1lov y Kasp\u00e1rova expresaron acerca de estas medidas, desde el interior mismo de la URSS, a comienzos de los 30 en la \u201cDeclaraci\u00f3n en vista del XVI Congreso del PC\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a>.- Respecto de las conquistas econ\u00f3micas en los Estados no capitalistas de posguerra veamos lo siguiente: \u201c(&#8230;) la especificidad de esta formaci\u00f3n social se revela tambi\u00e9n en la din\u00e1mica de las fuerzas productivas (&#8230;) El desarrollo industrial y agrario extensivo y la incapacidad del r\u00e9gimen para pasar a un crecimiento basado en la intensidad tecnol\u00f3gica constituye otra desmentida de la tesis que considera a la URSS capitalista, y tambi\u00e9n de que pudiera convertirse en una sociedad burocr\u00e1tica superadora del capitalismo a nivel mundial\u201d. R. Astarita, <em>Debate Marxista<\/em> N\u00ba 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a>.- M. Romano, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a>.- Ver m\u00e1s arriba nuestra cr\u00edtica a la categor\u00eda de \u201cburocracias obreras\u201d acu\u00f1ada por Ernest Mandel.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a>.- Por supuesto, esto no quiere decir que al comienzo no haya habido <em>conquistas econ\u00f3micas<\/em>; las hubo (con un desarrollo <em>extensivo<\/em> de las fuerzas productivas), pero a <em>costa del proceso de organizaci\u00f3n independiente de los trabajadores<\/em> y del desarrollo de la revoluci\u00f3n en el centro del mundo, con la particularidad de<em> no abrir<\/em> el proceso de transici\u00f3n al socialismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a>.- L. Trotsky, <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, ed. cit., pp. 225-226. Esto es, no alcanza con la valoraci\u00f3n de la estatizaci\u00f3n como \u201checho en s\u00ed\u201d de la naturaleza obrera del Estado; el problema es valorar la <em>tendencia general<\/em> y el verdadero <em>contenido social<\/em> que \u00e9ste va adquiriendo. As\u00ed lo indica la experiencia hist\u00f3rica, aunque quede malparada una supuesta \u201cortodoxia\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a>.- M. Romano, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a>.- Paula Bach, \u201cDespu\u00e9s del estalinismo y lejos del marxismo\u201d, en <em>www.pts.org.ar<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a>.- Karl Marx, <em>Cr\u00edtica del Programa de Gotha<\/em>, Buenos Aires, Anteo, 1972, p. 90.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a>.- P. Bach, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a>.- El PTS incurre entonces, como Mandel, en una<em> mistificaci\u00f3n<\/em> de la burocracia. Siguen acr\u00edticamente a Evgeny Preobrajensky y su trabajo <em>La nueva econom\u00eda<\/em>, esfuerzo de interpretaci\u00f3n valioso pero, no casualmente, nunca asumido por Trotsky, que no lo cita una sola vez en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>. Preobrajensky plantea la teor\u00eda de la supuesta oposici\u00f3n de la \u201cley del plan\u201d frente a la ley del valor. Pero la \u201cley del plan\u201d, en funci\u00f3n de consideraciones de la producci\u00f3n como valores de uso y no de cambio, no puede operar \u201cobjetivamente\u201d, ni puede escapar tampoco, en \u00faltima instancia, a las imposiciones de la ley del valor. Por lo tanto, lo decisivo es nuevamente <em>en manos de qui\u00e9n est\u00e1 la planificaci\u00f3n<\/em>. Cualquier otra posici\u00f3n es un derrape a la capitulaci\u00f3n a la burocracia, como ocurri\u00f3 con el propio Preobrajensky. Esgrimir supuestos principios de racionalidad <em>per se<\/em> de la planificaci\u00f3n, en las condiciones de la burocratizaci\u00f3n de la ex URSS, no era ni es otra cosa que una <em>racionalizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n burocr\u00e1tica<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a>.- L. Trotsky, <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, ed. cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a>.- P. Naville, <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, ed. cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a>.- P. Bach, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a>.- L. Trotsky, <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, p. 224.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a>.- P. Bach, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a>.- L. Trotsky, cit., p. 227. Nos parece evidente que, en esta descripci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 los mecanismos de apropiaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n del plustrabajo social por parte de la burocracia, el t\u00e9rmino \u201cembaucada\u201d es aqu\u00ed un mero suced\u00e1neo de \u201cexplotada\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a>.- P. Naville, <em>El nuevo Leviat\u00e1n<\/em>, cit. An\u00e1logamente, los trabajadores, en las condiciones de las experiencias de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n social en el Argentinazo, tienen que aprender a mirar <em>cr\u00edticamente<\/em> las progresivas conquistas y nuevas relaciones en las que est\u00e1n insertos. Pero el PTS, al igual que el PO, es en este sentido completamente ciego a las limitaciones de estas experiencias, en particular cuando las dirige.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a>.- P. Bach, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a>.- El criterio economicista de considerar el desarrollo de las fuerzas productivas como un fin en s\u00ed mismo \u2013emparentado adem\u00e1s con el reformismo de la II Internacional\u2013 pierde de vista que <em>el objetivo principal de la transici\u00f3n<\/em> <em>es<\/em> <em>la permanente transformaci\u00f3n de las relaciones sociales en todos los terrenos<\/em>. Y este criterio debe distinguirse del hecho de reconocer que el desarrollo de las fuerzas productivas es una <em>condici\u00f3n indispensable <\/em>(junto con el desarrollo de la revoluci\u00f3n mundial) para el revolucionamiento de las relaciones sociales de producci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a>.- P. Bach, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a>.- Por otro lado, tenemos otra explicaci\u00f3n para el desarrollo de la URSS, China y Cuba durante el per\u00edodo hist\u00f3rico en que se verificaron progresos, aun contradictorios, en el desarrollo de sus fuerzas productivas: <em>el hecho de haber sido \u2013durante algunas d\u00e9cadas\u2013 naciones relativamente independientes del imperialismo.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a>.- Rolando Astarita hace, por su parte, una cr\u00edtica en este aspecto similar a este <em>automatismo objetivista<\/em> de considerar la planificaci\u00f3n \u201cen s\u00ed misma\u201d como \u201cintroducci\u00f3n de un principio de racionalidad en la econom\u00eda\u201d, independientemente de la democracia de los trabajadores. En un verdadero Estado obrero, consideramos a esa democracia obrera, como hemos dicho, parte integrante esencial <em>no s\u00f3lo del r\u00e9gimen pol\u00edtico, sino de las propias relaciones sociales de producci\u00f3n. <\/em>Dice Astarita: \u201c(&#8230;) si bien las relaciones de producci\u00f3n no eran capitalistas, tampoco era posible considerarlas \u2018socialistas\u2018 o \u2018proletarias\u2018. Hemos criticado este concepto en nuestro an\u00e1lisis de las posiciones de Trotsky, sobre la base de dos argumentos interrelacionados: la extracci\u00f3n sistem\u00e1tica de excedente, que determina una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n, y la din\u00e1mica <em>no socialista<\/em> que se originaba en el control burocr\u00e1tico sobre los medios de producci\u00f3n. La propiedad estatal-burocr\u00e1tica de los medios de producci\u00f3n en la URSS imped\u00eda el avance de la socializaci\u00f3n, reproduciendo una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n. Los <em>trabajadores no pod\u00edan administrar la econom\u00eda, decidir el monto y naturaleza de las inversiones y de los planes quinquenales ni articular la distribuci\u00f3n en su beneficio<\/em>. En un sentido profundo, la ausencia de control y administraci\u00f3n de las masas sobre los medios de producci\u00f3n era total<em>, porque el control burocr\u00e1tico sobre el conjunto de la econom\u00eda era clave para la apropiaci\u00f3n del excedente<\/em>\u201d. R. Astarita, \u201cRelaciones de producci\u00f3n y estado en la URSS\u201d, <em>Debate Marxista<\/em> N\u00ba 9, 1997.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a>.- R. Astarita, cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a>.- \u201cCerrada\u201d, en realidad, para nosotros, porque estar<em> atados a los esquemas economicistas<\/em> tiene efectos tremendos sobre las corrientes que no han sacado balance alguno de la experiencia del Este. Tanto el propio PTS, como el PO y el MST (bien que de diferentes maneras) siguen considerando aun \u201cresidualmente\u201d como Estados obreros a la actual Rusia, China, etc., lo cual es una aberraci\u00f3n pol\u00edtica y te\u00f3rica sin nombre.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a>.- Digamos que esto es un rotundo ment\u00eds a la concepci\u00f3n de Nahuel Moreno, que dec\u00eda (en <em>La dictadura revolucionaria del proletariado<\/em>) que en la ex URSS imperaba una supuesta \u201cdemocracia de los nervios y los m\u00fasculos\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a>.- L. Trotsky, <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>, p. 228.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI &#8211; II Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista Primera parte Trotsky tom\u00f3 relevo en el momento m\u00e1s oscuro del siglo XX. De ah\u00ed su m\u00e9rito hist\u00f3rico imperecedero y su aporte a la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario y militante. No tenemos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6389,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1387,1368,1643],"tags":[1371,1654,1372,35,151],"class_list":{"0":"post-6391","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-destacado","8":"category-historia-y-teoria","9":"category-revista-socialismo-o-barbarie","10":"tag-notas-sobre-la-teoria-de-la-revolucion-permanente-a-comienzos-del-siglo-xxi","11":"tag-revista-sob-17-18","12":"tag-revolucion-y-socialismo-en-el-siglo-xxi","13":"tag-roberto-saenz","14":"tag-teoria"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista - Socialismo o Barbarie<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista - Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI &#8211; II Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista Primera parte Trotsky tom\u00f3 relevo en el momento m\u00e1s oscuro del siglo XX. De ah\u00ed su m\u00e9rito hist\u00f3rico imperecedero y su aporte a la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario y militante. No tenemos [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Socialismo o Barbarie\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2004-11-01T07:40:04+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-11-20T02:09:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/041121_sob17_180px.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"180\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"254\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SOB\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SOB\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"185 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391\"},\"author\":{\"name\":\"SOB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\"},\"headline\":\"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista\",\"datePublished\":\"2004-11-01T07:40:04+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T02:09:15+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391\"},\"wordCount\":37007,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/10\\\/041121_sob17_180px.jpg\",\"keywords\":[\"Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI\",\"Revista SoB 17-18\",\"Revoluci\u00f3n y socialismo en el siglo XXI\",\"Roberto S\u00e1enz\",\"Teor\u00eda\"],\"articleSection\":[\"Destacado\",\"Historia y Teor\u00eda\",\"Revista Socialismo o Barbarie\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391\",\"name\":\"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista - Socialismo o Barbarie\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/10\\\/041121_sob17_180px.jpg\",\"datePublished\":\"2004-11-01T07:40:04+00:00\",\"dateModified\":\"2019-11-20T02:09:15+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/10\\\/041121_sob17_180px.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/10\\\/041121_sob17_180px.jpg\",\"width\":180,\"height\":254},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?p=6391#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"description\":\"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#organization\",\"name\":\"Socialismo o Barbarie\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/02\\\/soblogoweb-2025.png\",\"width\":450,\"height\":161,\"caption\":\"Socialismo o Barbarie\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e\",\"name\":\"SOB\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.socialismoobarbarie.org\\\/?author=8\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista - Socialismo o Barbarie","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista - Socialismo o Barbarie","og_description":"Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI &#8211; II Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista Primera parte Trotsky tom\u00f3 relevo en el momento m\u00e1s oscuro del siglo XX. De ah\u00ed su m\u00e9rito hist\u00f3rico imperecedero y su aporte a la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario y militante. No tenemos [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391","og_site_name":"Socialismo o Barbarie","article_published_time":"2004-11-01T07:40:04+00:00","article_modified_time":"2019-11-20T02:09:15+00:00","og_image":[{"width":180,"height":254,"url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/041121_sob17_180px.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"SOB","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SOB","Tiempo de lectura":"185 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391"},"author":{"name":"SOB","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e"},"headline":"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista","datePublished":"2004-11-01T07:40:04+00:00","dateModified":"2019-11-20T02:09:15+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391"},"wordCount":37007,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/041121_sob17_180px.jpg","keywords":["Notas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente a comienzos del siglo XXI","Revista SoB 17-18","Revoluci\u00f3n y socialismo en el siglo XXI","Roberto S\u00e1enz","Teor\u00eda"],"articleSection":["Destacado","Historia y Teor\u00eda","Revista Socialismo o Barbarie"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391","name":"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista - Socialismo o Barbarie","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/041121_sob17_180px.jpg","datePublished":"2004-11-01T07:40:04+00:00","dateModified":"2019-11-20T02:09:15+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#primaryimage","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/041121_sob17_180px.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/041121_sob17_180px.jpg","width":180,"height":254},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6391#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#website","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","name":"Socialismo o Barbarie","description":"Sitio web de la corriente internacional Socialismo o Barbarie","publisher":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#organization","name":"Socialismo o Barbarie","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","contentUrl":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/soblogoweb-2025.png","width":450,"height":161,"caption":"Socialismo o Barbarie"},"image":{"@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/#\/schema\/person\/bc1c3b321d47ed092405949c77e35a8e","name":"SOB","url":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?author=8"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6391"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8219,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6391\/revisions\/8219"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}