{"id":6496,"date":"2008-11-01T22:45:55","date_gmt":"2008-11-02T00:45:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6496"},"modified":"2019-11-20T10:26:02","modified_gmt":"2019-11-20T13:26:02","slug":"sobre-la-naturaleza-de-las-revoluciones-de-posguerra-y-los-estados-socialistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=6496","title":{"rendered":"Sobre la naturaleza de las revoluciones de posguerra y los estados \u201csocialistas\u201d"},"content":{"rendered":"<h2><\/h2>\n<h2><strong>El debate sobre Cuba y sus premisas te\u00f3ricas<\/strong><\/h2>\n<h1><strong>Sobre la naturaleza de las revoluciones de posguerra y los estados \u201csocialistas\u201d<\/strong><\/h1>\n<p><a title=\"Ver en .pdf\" href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/revista_22\/081228_cuba_sobrev22_219.pdf\">Ver en .pdf<\/a><\/p>\n<p>El curso de la Revoluci\u00f3n Cubana remite a problemas te\u00f3rico-pol\u00edticos m\u00e1s amplios, que tienen que ver con el balance de las revoluciones del siglo XX. Por ejemplo, el car\u00e1cter social de los estados que se dec\u00edan \u201csocialistas\u201d, y especialmente la naturaleza de las revoluciones de posguerra que expropiaron al capitalismo (como las de China y Cuba).<\/p>\n<p>Esto se relaciona a su vez con otro tema te\u00f3rico y de balance hist\u00f3rico, pero tambi\u00e9n de inmensa importancia pr\u00e1ctica, porque tiene que ver con la estrategia para el relanzamiento de la lucha por el socialismo en el siglo XXI: \u00bfen qu\u00e9 medida <em>otros <\/em>sujetos sociales y pol\u00edticos pueden <em>sustituir <\/em>a la clase obrera y trabajadora en la revoluci\u00f3n socialista? \u00bfHasta d\u00f3nde es eso posible?<\/p>\n<p>El problema del \u201csustituismo\u201d se plante\u00f3 con toda su fuerza ante la realidad de procesos como el de China, y luego Cuba, en los que <em>no era el proletariado, ni social ni pol\u00edticamente<\/em>, el <em>sujeto <\/em>de revoluciones que <em>expropiaban el capitalismo <\/em>y que adem\u00e1s se reclamaban socialistas. Esto parec\u00eda desmentir la concepci\u00f3n originaria de Marx que establec\u00eda <em>relaciones un\u00edvocas <\/em>entre <em>clase obrera, revoluci\u00f3n obrera, dictadura del proletariado y socialismo<\/em>.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>En mayor o menor medida y bajo distintas formas, <em>gran parte del trotskismo de posguerra dio respuestas \u201csustituistas\u201d <\/em>a este intr\u00edngulis te\u00f3rico. Respuestas que, a su vez, implicaban una <em>revisi\u00f3n <\/em>franca y directa \u2013como la de Nahuel Moreno\u2013 o m\u00e1s enga\u00f1osa \u2013como la de Ernest Mandel\u2013 de la <em>teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente <\/em>de Trotsky, que siguiendo el marxismo cl\u00e1sico pon\u00eda el<em> centro de gravedad <\/em>en los<em> sujetos sociales y pol\u00edticos<\/em>.<\/p>\n<p>Es que las teor\u00edas \u201csustituistas\u201d, para explicar por qu\u00e9 sujetos sociales y pol\u00edticos no proletarios hac\u00edan revoluciones \u201csocialistas\u201d, encontraban la respuesta no ante todo <em>en los sujetos<\/em> sino en una <em>sobredeterminaci\u00f3n de los factores \u201cobjetivos\u201d<\/em>: crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica, ataques del imperialismo y las burgues\u00edas, presi\u00f3n incontenible de las masas, etc., \u201cque no dejaban otro camino que la revoluci\u00f3n socialista\u201d.<\/p>\n<p>Una operaci\u00f3n te\u00f3rica parecida se aplic\u00f3 a los estados donde hab\u00eda sido expropiado el capitalismo. Aunque en ellos la clase trabajadora como <em>sujeto <\/em>social y pol\u00edtico \u2013como la \u201cclase para s\u00ed\u201d, de que hablaba Trotsky\u2013 tuviese <em>poco o nada que ver con su conformaci\u00f3n y conducci\u00f3n<\/em>, la mayor\u00eda de las corrientes los declar\u00f3 <em>\u201cestados obreros\u201d<\/em>, cuyo <em>contenido <\/em>social era la <em>\u201cdictadura del proletariado\u201d<\/em>, s\u00f3lo que bajo una <em>forma <\/em>o <em>r\u00e9gimen burocr\u00e1tico<\/em>.<\/p>\n<p>La sola expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda le daba ese car\u00e1cter <em>\u201cobrero\u201d <\/em>al Estado&#8230; aunque la clase obrera no jugara papel alguno en \u00e9l como clase-para-s\u00ed\u2026 o incluso aunque casi no existiese.<\/p>\n<p><strong>Una pregunta molesta que muchos prefieren barrer bajo la alfombra<\/strong><\/p>\n<p>En esto de los \u201cestados obreros\u201d sin obreros, que llenaron el siglo XX, hay una pregunta fastidiosa para la gran mayor\u00eda de las corrientes que se reclaman del marxismo revolucionario:<\/p>\n<p>\u00bf<em>C\u00f3mo se volvi\u00f3 al capitalismo sin que mediasen contrarrevoluciones sangrientas, guerras civiles o invasiones imperialistas <\/em>que destruyesen esos \u201cestados obreros\u201d y despojasen tambi\u00e9n a la clase trabajadora (supuestamente la clase <em>dominante<\/em>) de la propiedad de los medios de producci\u00f3n y en general del dominio de la sociedad?<\/p>\n<p>Eso, insistimos, habr\u00eda sucedido <em>sin resistencias notables de la clase trabajadora<\/em>. Los trabajadores de los estados burgueses de Occidente han resistido m\u00e1s las privatizaciones de empresas p\u00fablicas que las clases obreras de la URSS, el Este y China la restauraci\u00f3n del capitalismo. No hicieron gran cosa para defender la propiedad nacionalizada (para no hablar del supuesto \u201cestado obrero\u201d en su conjunto y de su \u201cdictadura del proletariado\u201d).<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Es verdad que, excepcionalmente, en Cuba no podemos hablar todav\u00eda de plena vuelta al capitalismo. Pero la pregunta tambi\u00e9n se le aplica, porque es evidente que, con mucha m\u00e1s demora, hoy el curso tambi\u00e9n apunta peligrosamente en sentido restauracionista.<\/p>\n<p>Incre\u00edblemente, <em>casi todas las corrientes del trotskismo han barrido bajo la alfombra este problema trascendental <\/em>o se han limitado a an\u00e1lisis superficiales para salir del paso. Y esto ha sucedido no s\u00f3lo en corrientes que se caracterizan por su bajo nivel te\u00f3rico, como el PSTU\u2013LIT o las que se agrupaban en la UIT antes de escindirse. Tambi\u00e9n ha ocurrido en otras, como el mandelismo europeo, que exhibe una multitud de cuadros intelectuales de primer nivel. En nuestra regi\u00f3n, tambi\u00e9n es el caso del PTS\u2013FT, que si bien dedica ciertos esfuerzos a la elaboraci\u00f3n pol\u00edtica, lo hace desde una matriz te\u00f3rica por lo general r\u00edgida y conservadora. Esta corriente se ha caracterizado por tener <em>cero sensibilidad <\/em>a la hora de encarar un debate y reflexi\u00f3n real alrededor de las experiencias anticapitalistas del siglo pasado.<\/p>\n<p>Volviendo al mandelismo, es inconcebible que nunca haya \u201cpasado en limpio\u201d y confrontado con los hechos las teor\u00edas sobre los \u201cestados obreros\u201d y sus burocracias, construidas por Ernest Mandel. Recordemos que su \u00faltima gran obra \u2013un libro de 400 p\u00e1ginas dedicado a la situaci\u00f3n de la URSS\u2013, comenzaba con la tesis de que era <em>\u201cinconcebible\u201d <\/em>y <em>\u201crid\u00edculo\u201d <\/em>pensar que Gorbachov o la burocracia sovi\u00e9tica en su conjunto desearan restaurar el capitalismo, porque <em>eso ir\u00eda contra su propia naturaleza e intereses<\/em>, y equivaldr\u00eda a <em>\u201chacerse un hara kiri\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s de escribir esto, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y casi todos los \u201cestados obreros\u201d desaparec\u00edan en la noche de la historia. En esa corriente se hicieron luego muchas elucubraciones sobre el hecho, te\u00f1idas de un pesimismo insondable que se utiliza como justificaci\u00f3n \u201cte\u00f3rica\u201d de concepciones oportunistas. Pero jam\u00e1s se ha o\u00eddo una <em>reflexi\u00f3n autocr\u00edtica <\/em>que pusiera en cuesti\u00f3n la teorizaci\u00f3n sobre los \u201cestados obreros\u201d que presidi\u00f3 durante d\u00e9cadas la IV Internacional dirigida por Ernest Mandel\u2026 y tambi\u00e9n de otras corrientes del trotskismo.<\/p>\n<p>Cabe insistir sobre esto porque se trata realmente de un problema <em>generalizado<\/em>. El morenismo (o m\u00e1s bien, las corrientes que resultaron de su estallido, contempor\u00e1neo con el de la URSS) no lo hizo mucho mejor que su viejo adversario mandelista. Y otra gran corriente del trotskismo, la encabezada por el SWP de Gran Breta\u00f1a, como es devota de la teor\u00eda del \u201ccapitalismo de Estado\u201d de Tony Cliff, entendi\u00f3 que la cosa no iba con ellos. La URSS siempre hab\u00eda sido capitalista y ahora s\u00f3lo se trataba de una privatizaci\u00f3n de las empresas del Estado.<\/p>\n<p>Sin embargo, es una pregunta trascendental la de c\u00f3mo, <em>sin mayor resistencia de la clase trabajadora<\/em>, se volvi\u00f3 al capitalismo, <em>sin que mediase una contrarrevoluci\u00f3n sangrienta y\/o una guerra civil que destruyese el \u201cestado obrero\u201d<\/em>. \u00bfC\u00f3mo se despoj\u00f3 a la clase obrera (la clase supuestamente <em>dominante<\/em>) de la propiedad de los medios de producci\u00f3n?<\/p>\n<p>Ser\u00eda el <em>primer caso en la historia <\/em>de que una \u201cclase dominante\u201d se deja <em>quitar el poder y la propiedad <\/em>de esa manera, <em>sin resistencia alguna<\/em>. Y este proceso ten\u00eda evidentemente ra\u00edces profundas, porque (bajo distintas formas) se desarroll\u00f3 tanto en pa\u00edses donde se produjo <em>una ca\u00edda de los reg\u00edmenes stalinistas <\/em>(la ex URSS y el Este) como en pa\u00edses donde <em>el r\u00e9gimen burocr\u00e1tico se mantuvo <\/em>(China, Vietnam).<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Hoy, en relaci\u00f3n con Cuba, este gran problema te\u00f3rico-pol\u00edtico adquiere una enorme importancia pr\u00e1ctica, vistas las presiones y el curso restauracionistas que existen all\u00ed.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de estos hechos trascendentales, hablar de \u201cestado obrero\u201d nos pone ante un serio problema conceptual y te\u00f3rico. \u201cEstado obrero\u201d s\u00f3lo puede significar que los trabajadores son la <em>clase dominante <\/em>de ese estado (aunque sea bajo el mando m\u00e1s o menos usurpador de una burocracia). Es decir, una <em>dictadura del proletariado<\/em>, para usar el concepto de Marx (que nunca habl\u00f3 de \u201cestado obrero\u201d). Y si, ins\u00f3litamente, siendo los trabajadores la clase dominante, se han dejado <em>quitar de esa manera, con tal escandalosa facilidad, el poder y la propiedad<\/em>, habr\u00eda que concluir que el marxismo <em>se ha equivocado sobre la posibilidad de que el proletariado <\/em>sea la clase que, al liberarse, puede liberar al conjunto de los oprimidos y explotados, terminar con el capitalismo y, sobre todo, <em>encabezar la construcci\u00f3n de una nueva sociedad sin explotadores ni explotados<\/em>, el socialismo.<\/p>\n<p>Insistimos sobre este punto: sostener lo de \u201cestado obrero\u201d despu\u00e9s de lo sucedido en la ex URSS y el Este (y tambi\u00e9n de otro modo en China), significa impl\u00edcitamente extender un <em>certificado de radical ineptitud del proletariado para realizar esa tarea hist\u00f3rica<\/em>. Por eso, sorprende ver a tanto marxista y trotskista que sigue hablando tranquilamente de los (fenecidos) \u201cestados obreros\u201d sin ser capaces de sumar dos m\u00e1s dos.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Esta ceguera \u201cortodoxa\u201d simplemente le hace el juego a la cohorte de charlatanes que desde la ca\u00edda del \u201cmuro de Berl\u00edn\u201d ha decretado que la clase obrera ha desaparecido y\/o es inepta para establecer su propio dominio. Pero esto, al mismo tiempo, <em>exige adecuar la teor\u00eda a los nuevos hechos hist\u00f3ricos y experiencias de la lucha de clases<\/em>, sean revolucionarias o contrarrevolucionarias.<\/p>\n<p>Esto es lo que fue haciendo el marxismo desde sus or\u00edgenes (a los que, en cierto sentido, hay que volver). Por eso, ser\u00eda conveniente recordar <em>c\u00f3mo fue tambi\u00e9n cambiando<\/em>, en relaci\u00f3n con la experiencia hist\u00f3rica y esas realidades de la lucha de clases, la misma teor\u00eda del Estado.<\/p>\n<p><strong>Algunos avatares de la teor\u00eda marxista del Estado<\/strong><\/p>\n<p>Marx no alcanz\u00f3 a desarrollar una teor\u00eda del Estado tan ampliamente como lo hizo con la teor\u00eda del valor y la plusval\u00eda. Eso no significa, por supuesto, que no haya producido elaboraciones fundamentales que dieron a los marxistas bases s\u00f3lidas para una comprensi\u00f3n te\u00f3rica del Estado, o sea, de las instituciones pol\u00edticas que permiten a un sector (minoritario) de la sociedad dominar y explotar al resto.<\/p>\n<p>Pero, al mismo tiempo, el car\u00e1cter fragmentario del legado de Marx en esta esfera dej\u00f3 grandes vac\u00edos y problemas pendientes, especialmente porque esas elaboraciones ten\u00edan que ver generalmente con un <em>tipo concreto <\/em>de sociedad, de estado e incluso de situaci\u00f3n pol\u00edtica (como por ejemplo el golpe de estado de Napole\u00f3n III). Esto presenta dificultades para su generalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, no son exactamente las mismas consideraciones te\u00f3ricas sobre el Estado (ni el rasgo fundamental que Marx subraya) en <em>El 18 Brumario <\/em>(un aparato burocr\u00e1tico que se eleva por encima de la sociedad, bonapartismo, etc.), o en los escritos sobre la \u201csociedad asi\u00e1tica\u201d (un estado con una capa burocr\u00e1tica que explota a una sociedad sin \u201cclases\u201d en sentido estricto), o luego las de Engels en <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado <\/em>(el Estado como instrumento pol\u00edtico de una clase dominante, aunque con \u201canomal\u00edas\u201d de esa regla, como el absolutismo o el bonapartismo).<\/p>\n<p>Para complicar m\u00e1s las cosas, un concepto <em>central <\/em>en la teor\u00eda del Estado, la <em>definici\u00f3n de clase social<\/em>, nunca fue desarrollado por Marx. \u00a1El mayor te\u00f3rico de la lucha de clases <em>jam\u00e1s formul\u00f3 una definici\u00f3n universal de qu\u00e9 es una clase social<\/em>! Por lo menos, una definici\u00f3n que sea v\u00e1lida no s\u00f3lo para el capitalismo \u2013donde la cosa est\u00e1 algo m\u00e1s clara\u2013 sino para <em>el conjunto de las formaciones econ\u00f3mico-sociales <\/em>donde impera la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre y, por consiguiente, existe el Estado. En principio, podemos tomar como referencia la ubicaci\u00f3n de las clases en las relaciones de producci\u00f3n, pero en verdad eso <em>s\u00f3lo es relativamente exacto en el capitalismo<\/em>.<\/p>\n<p>Es en el tomo III de <em>El capital <\/em>donde Marx dar\u00eda, al pasar, la definici\u00f3n m\u00e1s \u201cglobal\u201d, m\u00e1s general del Estado, (definici\u00f3n que adem\u00e1s llama la atenci\u00f3n porque no utiliza la palabra \u201cclase\u201d). Con ella Marx pretend\u00eda abarcar a <em>\u201ctoda forma espec\u00edfica de Estado\u201d<\/em>. Es una definici\u00f3n que conviene <em>tener muy en cuenta <\/em>tambi\u00e9n para el problema de los estados surgidos de las revoluciones del siglo XX:<\/p>\n<p>\u201c<em>La forma espec\u00edfica en que el plustrabajo no pagado se le extrae a los productores inmediatos <\/em>determina la <em>relaci\u00f3n de dependencia entre amos y no amos<\/em>, tal como se desprende directamente de la producci\u00f3n misma, y a su vez react\u00faa sobre ella. Es tambi\u00e9n la base sobre la cual reposa toda la estructura de la comunidad econ\u00f3mica y las condiciones mismas de producci\u00f3n, y por lo tanto, al mismo tiempo, la <em>forma pol\u00edtica <\/em>espec\u00edfica\u201d.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante dec\u00eda: \u201cEs siempre en esta relaci\u00f3n que encontramos el secreto \u00edntimo, el fundamento oculto de todo el edificio social, y por consiguiente tambi\u00e9n <em>la forma pol\u00edtica, revestida por la relaci\u00f3n de soberan\u00eda y dependencia<\/em>; en una palabra, de <em>toda forma espec\u00edfica de Estado<\/em>\u201d (subrayado nuestro).<\/p>\n<p>Recordemos finalmente que ni para Marx ni para Engels el Estado deb\u00eda ser siempre, necesaria y directamente el Estado <em>exclusivo <\/em>y\/o <em>directo <\/em>de una <em>clase \u201cpropietaria\u201d <\/em>(en el sentido por ejemplo de la sociedad antigua esclavista o la actual, capitalista). Marx ya hab\u00eda analizado el fen\u00f3meno de las sociedades que llamabas \u201casi\u00e1ticas\u201d. A su vez, Engels dec\u00eda que \u201cpor excepci\u00f3n, hay per\u00edodos en que las clases en lucha est\u00e1n tan equilibradas que <em>el poder del Estado, como mediador aparente, adquiere cierta independencia moment\u00e1nea <\/em>respecto de una y otra\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>La apertura en el siglo XX de una \u201c\u00e9poca de guerras y revoluciones\u201d puso sobre el tapete la necesidad de reformular y al mismo tiempo restaurar la teor\u00eda del Estado en su esencia revolucionaria, ya que bajo la II Internacional se hab\u00edan generalizado las interpretaciones <em>reformistas<\/em>. Hab\u00edan sido \u201colvidadas\u201d, entre otras cosas, la necesidad de la destrucci\u00f3n revolucionaria del estado burgu\u00e9s y de la constituci\u00f3n de otro Estado: \u201ces decir, el proletariado organizado como clase dominante\u201d.<\/p>\n<p>Esta tarea, que cumple Lenin en <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>, define al estado proletario en forma esencialmente <em>pol\u00edtico-social<\/em>: no va a ser \u201cun estado de bur\u00f3cratas, sino el estado <em>de los obreros armados<\/em>&#8230; un estado realmente democr\u00e1tico: <em>el estado de los consejos de diputados obreros y soldados<\/em>\u201d (subrayados de Lenin).<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, Lenin deber\u00e1 rectificar esto parcialmente, al decir que no exist\u00eda simplemente un \u201cestado obrero\u201d, sino que la realidad de la URSS hab\u00eda producido un \u201cestado obrero con deformaciones burocr\u00e1ticas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Las concepciones en la oposici\u00f3n de izquierda<\/strong><\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada del 30, ya era evidente que tambi\u00e9n esta caracterizaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica hab\u00eda caducado. La URSS ya no era el \u201cestado democr\u00e1tico de los obreros armados\u201d y el c\u00e1ncer de las \u201cdeformaciones burocr\u00e1ticas\u201d llenaba el conjunto del Estado. Entonces, en la Oposici\u00f3n de Izquierda se formulan <em>dos <\/em>definiciones.<\/p>\n<p>Cristian Rakovsky, que en muchos aspectos se hab\u00eda adelantado a Trotsky en el an\u00e1lisis del fen\u00f3meno de la burocracia<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, sostiene que \u201cde un estado obrero con deformaciones burocr\u00e1ticas \u2013como Lenin defin\u00eda la forma pol\u00edtica de nuestro estado\u2013 estamos pasando a un <em>estado burocr\u00e1tico con restos proletarios comunistas<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Con esta definici\u00f3n, Rakovsky segu\u00eda los carriles <em>cl\u00e1sicos <\/em>de definici\u00f3n <em>pol\u00edtico- social <\/em>del Estado. Es decir, de tomar en cuenta esencialmente \u201cla relaci\u00f3n de dependencia entre amos y no-amos\u201d, que a su vez se asienta en \u201cla forma espec\u00edfica en que el plustrabajo no pagado se le extrae a los productores inmediatos\u201d.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s Trotsky va a hacer una definici\u00f3n diferente, pero en ciertos aspectos no <em>absolutamente <\/em>contradictoria a la Rakovsky, la de <em>\u201cestado obrero degenerado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed, en los a\u00f1os 30 se va a ir desarrollando la obra te\u00f3rica de Trotsky acerca de este imprevisto curso de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica del primer estado surgido de una revoluci\u00f3n obrera en la historia. Su obra te\u00f3rica es monumental, considerando que se trataba de un fen\u00f3meno no s\u00f3lo <em>inesperado <\/em>sino <em>absolutamente nuevo<\/em>, <em>\u201csin precedentes\u201d <\/em>en las experiencias anteriores de la lucha de clases y los acontecimientos hist\u00f3ricos. Pero esto da a toda su obra \u2013desde <em>La revoluci\u00f3n traicionada <\/em>hasta las decenas de art\u00edculos menores pero no menos importantes\u2013 una <em>caracter\u00edstica <\/em>que <em>muchas veces no es tenida en cuenta<\/em>: que obligatoria e inevitablemente presenta <em>hip\u00f3tesis y elementos contradictorios<\/em>, y sobre todo de an\u00e1lisis y pron\u00f3sticos <em>alternativos<\/em>.<\/p>\n<p>Consciente de esto, Trotsky se\u00f1ala en <em>La revoluci\u00f3n traicionada <\/em>que \u201clos doctrinarios no estar\u00e1n, naturalmente, satisfechos por una definici\u00f3n tan vaga [del car\u00e1cter social de la URSS]. Ellos quisieran f\u00f3rmulas categ\u00f3ricas: s\u00ed y s\u00ed; no y no. Las cuestiones de sociolog\u00eda ser\u00edan mucho m\u00e1s simples si los fen\u00f3menos sociales tuviesen siempre contornos precisos. Pero nada es m\u00e1s peligroso que eliminar, buscando la precisi\u00f3n l\u00f3gica, los elementos que contrar\u00edan desde ahora nuestros esquemas y pueden ma\u00f1ana refutarlos. Nosotros <em>tememos por encima de todo, en nuestro an\u00e1lisis, violentar el dinamismo de una formaci\u00f3n social que no tiene precedentes <\/em>y no conoce analog\u00edas\u201d (subrayado nuestro).<\/p>\n<p>Este punto de vista metodol\u00f3gico debemos tenerlo muy cuenta, porque a veces se olvida que <em>hoy ya vimos el \u201cfinal de pel\u00edcula\u201d <\/em>de los \u201cestados obreros burocr\u00e1ticos\u201d. Trotsky s\u00f3lo pudo asistir a los primeros minutos. \u00a1Nosotros s\u00ed tenemos <em>precedentes<\/em>!<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Pero volvamos al an\u00e1lisis de Trotsky sobre la URSS. Como la clase trabajadora sovi\u00e9tica no s\u00f3lo ya hab\u00eda sido despojada de todo poder real sino que bajo el terror stalinista soportaba una dominaci\u00f3n pol\u00edtica y un r\u00e9gimen de trabajo brutales, Trotsky se ve obligado a hacer una reelaboraci\u00f3n de la teorizaci\u00f3n cl\u00e1sica del Marx (y luego de Lenin). Sostiene que, pese a su degeneraci\u00f3n, el estado sovi\u00e9tico puede seguir siendo definido como \u201cobrero\u201d mientras conserve \u201clas <em>formas de propiedad <\/em>creadas por la Revoluci\u00f3n de Octubre\u201d, y mientras <em>\u201cno sean liquidadas, el proletariado seguir\u00e1 siendo la clase dominante\u201d <\/em>(L. Trotsky, \u201cLa naturaleza de clase del estado sovi\u00e9tico\u201d).<\/p>\n<p>En verdad, este radical cambio del \u201ccentro de gravedad\u201d de la teor\u00eda marxista del Estado escond\u00eda <em>dos problemas <\/em>(y <em>peligros<\/em>):<\/p>\n<p>1) Tend\u00eda a una \u201cpetici\u00f3n de principio\u201d: que la propiedad estatal de los medios de producci\u00f3n (que implicaba la ausencia de capitalistas privados) <em>era de por s\u00ed \u201cobrera\u201d <\/em>(o por lo menos que continuaba otorg\u00e1ndole un car\u00e1cter proletario al Estado).<\/p>\n<p>2) Pero esa operaci\u00f3n te\u00f3rica abr\u00eda tambi\u00e9n las puertas a una complicaci\u00f3n m\u00e1s profunda y compleja. Para el marxismo, las <em>relaciones de propiedad <\/em>no constituyen la <em>estructura <\/em>de una sociedad (<em>relaciones de producci\u00f3n<\/em>) sino que son s\u00f3lo su <em>\u201cexpresi\u00f3n jur\u00eddica\u201d<\/em>; dicho de otra forma, las relaciones de <em>propiedad <\/em>son en verdad parte de la <em>\u201csuperestructura jur\u00eddica y pol\u00edtica\u201d <\/em>de la sociedad (K. Marx, <em>Pr\u00f3logo a la Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>).<\/p>\n<p>Esta \u201cexpresi\u00f3n jur\u00eddica\u201d no es una relaci\u00f3n <em>directa <\/em>sino dial\u00e9cticamente <em>mediada <\/em>a trav\u00e9s de las instituciones del Estado, las leyes y hasta las \u201ccostumbres\u201d. En el curso de la historia, entre las relaciones de producci\u00f3n y las relaciones de propiedad han jugado todas las variantes del desarrollo desigual y combinado y sus mediaciones.<\/p>\n<p>El marxismo vulgar, sobre todo de ADN stalinista y\/o economicista, frecuentemente da por sentado que s\u00f3lo existen o han existido <em>dos <\/em>situaciones posibles en relaci\u00f3n con los bienes en general y a los medios de producci\u00f3n en particular: la <em>propiedad absoluta <\/em>y su reverso, la <em>no propiedad <\/em>tambi\u00e9n <em>absoluta<\/em>.<\/p>\n<p>Pero, en verdad, esto ha sido <em>excepcional <\/em>en la historia. S\u00f3lo se ha dado en las formaciones sociales esclavistas (Grecia cl\u00e1sica y Roma) y sobre todo en las capitalistas modernas. En el resto han primado <em>toda suerte de combinaciones<\/em>, de formas <em>\u201cintermedias\u201d<\/em>, complejas y a veces ambiguas, de <em>posesi\u00f3n y usufructo<\/em>, o incluso de propiedad \u201cescalonada\u201d (sobre un mismo bien, distintas personas tienen diferentes derechos; por ejemplo, en el feudalismo, sobre un bosque, el se\u00f1or pod\u00eda tener derecho exclusivo de caza, y los siervos, de recoger le\u00f1a ca\u00edda pero sin cortar \u00e1rboles, etc.). Y estas formas pueden estar legisladas expl\u00edcitamente o no. En los per\u00edodos de transici\u00f3n, esto se suele combinar con importantes <em>desfases <\/em>\u2013\u201catrasos\u201d o \u201cadelantos\u201d relativos\u2013 entre la <em>estructura <\/em>(relaciones de producci\u00f3n) y su <em>\u201cexpresi\u00f3n jur\u00eddica\u201d <\/em>(relaciones de propiedad).<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Trotsky, al apuntar el foco de la definici\u00f3n del \u201cestado obrero degenerado\u201d a <em>\u201clas formas de propiedad creadas por la Revoluci\u00f3n de Octubre\u201d<\/em>, estaba haciendo eje \u2013como se\u00f1alamos antes\u2013 en <em>una relaci\u00f3n de car\u00e1cter jur\u00eddico<\/em>; es decir, <em>superestructural<\/em>. Eso implic\u00f3 que quedara en la penumbra una cuesti\u00f3n fundamental: las <em>relaciones de producci\u00f3n <\/em>que configuraban la <em>estructura <\/em>econ\u00f3mico- social de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Esto nos remite al problema m\u00e1s amplio y crucial de las <em>relaciones de producci\u00f3n en la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo<\/em>. Concretamente: \u00bfesas relaciones de producci\u00f3n <em>son esencialmente las mismas <\/em>en un \u201cestado obrero burocr\u00e1tico\u201d que en un <em>verdadero <\/em>estado obrero, donde impere la democracia socialista y la clase trabajadora sea la que <em>realmente <\/em>ejerza el poder y no sea sustituida por una burocracia que pretende gobernar en su nombre?<\/p>\n<p>Veremos m\u00e1s adelante que, en relaci\u00f3n con esta cuesti\u00f3n crucial, Trotsky no da una respuesta del todo clara, sino formulaciones <em>parcialmente contradictorias<\/em>.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de esto, <em>en ese momento Trotsky probablemente ten\u00eda raz\u00f3n a nivel pol\u00edtico<\/em>, aunque \u201cforzara\u201d desmedidamente las determinaciones cl\u00e1sicas de la teor\u00eda marxista del Estado.<\/p>\n<p>Como aclara tiempo despu\u00e9s, \u201cla definici\u00f3n de la URSS como estado obrero\u201d no la emplea como \u201cuna categor\u00eda l\u00f3gica, e incluso algo \u00e9tica\u201d, sino \u201ccomo una categor\u00eda <em>hist\u00f3rica <\/em>que <em>ha llegado al borde su propia negaci\u00f3n<\/em>\u201d (subrayado nuestro).<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Pero Trotsky no quer\u00eda traspasar ese l\u00edmite, por motivos pol\u00edticos muy atendibles y correctos. No quer\u00eda cerrarse a la posibilidad de que \u201cun acontecimiento hist\u00f3rico de gran importancia, un cambio de situaci\u00f3n en la URSS\u201d llevara al \u201cderrumbe de la burocracia stalinista\u201d. Sab\u00eda que ese gran acontecimiento hist\u00f3rico \u2013la Segunda Guerra Mundial\u2013 estaba a punto de estallar: era ese test objetivo de la lucha de clases el que decidir\u00eda finalmente.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> As\u00ed, en <em>La revoluci\u00f3n traicionada <\/em>concluye que, en \u00faltima instancia, <em>\u201cel problema del car\u00e1cter social de la URSS a\u00fan no est\u00e1 resuelto por la historia\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la guerra no se sald\u00f3 con el \u201cderrumbe de la burocracia stalinista\u201d y la regeneraci\u00f3n obrera de la URSS. Por el contrario, fue en la posguerra donde la burocracia <em>alcanz\u00f3 el cenit de su poder geopol\u00edtico y de su influencia sobre el movimiento obrero y la izquierda mundial<\/em>, gracias a haber encabezado, junto con las \u201cdemocracias occidentales\u201d la guerra contra el nazifascismo. Por otro lado, los trotskistas, los marxistas revolucionarios, salimos de eso como una \u00ednfima y marginal minor\u00eda que remaba penosamente contra la corriente.<\/p>\n<p>La guerra mundial hab\u00eda dado resultados muy diferentes a la alternativa que imaginaba Trotsky. Esa alternativa se planteaba en <em>t\u00e9rminos absolutos que no se dieron<\/em>: <em>contrarrevoluci\u00f3n fascista <\/em>(con la liquidaci\u00f3n de la URSS, incluida su burocracia) o <em>revoluci\u00f3n obrera y socialista<\/em>, con la consiguiente regeneraci\u00f3n del estado sovi\u00e9tico y el derrocamiento de la burocracia stalinista.<\/p>\n<p>Trotsky hab\u00eda tenido todo su derecho a hacer esa \u201capuesta a la revoluci\u00f3n\u201d. Pero los resultados de la Segunda Guerra Mundial no fueron \u00e9sos: result\u00f3 un <em>\u201ch\u00edbrido\u201d<\/em>, una <em>combinaci\u00f3n no prevista<\/em>, como sucede tantas veces en la historia. El nazifascismo \u2013la contrarrevoluci\u00f3n total, \u201cabsoluta\u201d\u2013 no triunf\u00f3 en Europa, pero tampoco la revoluci\u00f3n obrera y socialista. Se presentaron situaciones revolucionarias (incluso con fuertes elementos de poder dual) en pa\u00edses importantes de Europa, como Francia, Italia e incluso en regiones de Alemania. Pero, como sabemos, fueron decisivos los pactos entre el imperialismo y la burocracia del Kremlin para contener y luego desarmar eso.<\/p>\n<p>Su condici\u00f3n de vencedores del nazifascismo permiti\u00f3 a los stalinistas establecer un f\u00e9rreo control de la mayor\u00eda del movimiento obrero y de masas europeo (mientras el resto ca\u00eda bajo la f\u00e9rula de la no menos contrarrevolucionaria socialdemocracia). Las tendencias instintivas pero inorg\u00e1nicas de las masas obreras a asumir el poder y a la revoluci\u00f3n socialista chocaron con lo <em>decisivo <\/em>en situaciones como \u00e9stas, los factores <em>subjetivos<\/em>: conciencia, programa y organizaci\u00f3n pol\u00edtica y social de la vanguardia y las masas trabajadoras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hecho es que el <em>epicentro <\/em>de las luchas revolucionarias <em>se desplaz\u00f3 de Europa a la periferia <\/em>(Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina). Europa o, mejor dicho, el proletariado y el movimiento obrero europeos, desde 1848, hab\u00edan sido el <em>epicentro mundial de las revoluciones <\/em>y en general de la lucha por el socialismo. Pero, desde la derrota de la Revoluci\u00f3n Espa\u00f1ola durante la guerra civil de 1936-39, esto no volvi\u00f3 a suceder hasta ahora. Aunque hubo luchas importantes, con gran intervenci\u00f3n obrera y con repercusi\u00f3n mundial \u2013la revoluci\u00f3n de los Consejos Obreros de Hungr\u00eda (1956), el Mayo Franc\u00e9s (1968), la revoluci\u00f3n portuguesa (1974) y otros procesos\u2013, el \u201ccentro de gravedad\u201d revolucionario en el mundo <em>se traslad\u00f3 a la periferia<\/em>, con <em>profundas consecuencias <\/em>en relaci\u00f3n a los <em>sujetos sociales y pol\u00edticos <\/em>involucrados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este \u201ctraslado\u201d de las revoluciones en la segunda posguerra tuvo su caso geopol\u00edticamente m\u00e1s importante en China, aunque el valor de la Revoluci\u00f3n Cubana fue tambi\u00e9n enorme. Y no es uno de los menores problemas te\u00f3ricos que afrontamos el de explicar c\u00f3mo de una revoluci\u00f3n de envergadura comparable a la de Rusia (que adem\u00e1s se reclam\u00f3 \u201csocialista\u201d), <em>ha resultado lo de hoy<\/em>: que China es la f\u00e1brica (capitalista) del mundo y la \u201clocomotora\u201d del capitalismo mundial.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las expropiaciones y revoluciones de la segunda posguerra<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda en los pa\u00edses de Europa del Este y el posterior triunfo de la Revoluci\u00f3n China en 1949 replantearon a los trotskistas todos los problemas de la teor\u00eda del Estado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor\u00eda se inclin\u00f3 por \u201cadaptar\u201d a la nueva situaci\u00f3n (y darle una nueva vuelta de tuerca) el punto de vista de Trotsky en la d\u00e9cada del 30, en cuanto a definir el car\u00e1cter de clase del Estado exclusivamente por <em>el primado de la propiedad estatal<\/em>. S\u00f3lo que ahora se distingu\u00eda entre el <em>\u201cestado obrero degenerado\u201d <\/em>(la URSS) y los nuevos <em>\u201cestados obreros deformados\u201d <\/em>(el Este europeo, China, etc.), que ya eran burocratizados desde su nacimiento.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Una minor\u00eda eligi\u00f3 soluciones te\u00f3ricas no mucho mejores, como la del \u201ccolectivismo burocr\u00e1tico\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> o la del \u201ccapitalismo de Estado\u201d, algo adem\u00e1s pol\u00edticamente muy peligroso porque tend\u00eda a poner un signo igual entre imperialismo yanqui y el \u201ccapitalismo de Estado\u201d y\/o \u201cimperialismo\u201d sovi\u00e9tico.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s de China, <em>la Revoluci\u00f3n Cubana vino a a\u00f1adir nuevas complicaciones te\u00f3ricas<\/em>, que ya en gran parte consideramos en el trabajo publicado en esta edici\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n del \u201cestado obrero deformado\u201d, aunque aparec\u00eda como continuidad de Trotsky, en verdad implicaba una <em>generalizaci\u00f3n abusiva <\/em>que <em>desnaturalizaba <\/em>su razonamiento marxista; es decir, <em>hist\u00f3rico-concreto<\/em>. Con esta \u201coperaci\u00f3n te\u00f3rica\u201d, lo de \u201cestado obrero\u201d dejaba de ser una categor\u00eda <em>hist\u00f3rica <\/em>(como en Trotsky), para transformarse en una categor\u00eda <em>l\u00f3gica<\/em>; o sea, <em>metaf\u00edsica<\/em>.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> O, en palabras de Marx, en una categor\u00eda \u201cinmortal, inmutable e inm\u00f3vil\u201d, que dejaba de lado toda consideraci\u00f3n sobre las verdaderas relaciones sociales en que se insertaba&#8230; y las que la hab\u00edan generado.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta concepci\u00f3n metaf\u00edsica o \u201cl\u00f3gica\u201d, <em>cualquier <\/em>Estado que expropiara y\/o poseyese los medios de producci\u00f3n fundamentales, pasaba a ser <em>autom\u00e1ticamente <\/em>un \u201cestado obrero\u201d aunque <em>ning\u00fan obrero, ni menos la clase trabajadora como tal, tuviese mucho que ver con el asunto<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si hab\u00eda expropiaci\u00f3n se consideraba que <em>instant\u00e1neamente <\/em>el Estado se transformaba en \u201cobrero\u201d, haciendo abstracci\u00f3n <em>total <\/em>del proceso de la lucha de clases que hab\u00eda llevado a esa medida; es decir, dejando de lado los <em>sujetos sociales y pol\u00edticos que la aplicaban<\/em>, y <em>c\u00f3mo <\/em>lo hac\u00edan. En palabras de Marx, se hac\u00eda abstracci\u00f3n de las <em>\u201cactuales relaciones [sociales]\u201d <\/em>en que se daba.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> <em>Qui\u00e9n <\/em>expropiaba y <em>c\u00f3mo <\/em>lo hac\u00eda eran cuestiones relegadas al \u00faltimo plano o desaparec\u00edan por completo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A las palabras \u201cestado obrero\u201d o \u201cdictadura del proletariado\u201d se les a\u00f1ad\u00eda alg\u00fan adjetivo, como \u201cdeformado\u201d o \u201cburocr\u00e1tico\u201d, como si fuesen variedades de una misma familia, algo as\u00ed como las panteras o los gatos dom\u00e9sticos, que son ambos de la misma familia zool\u00f3gica de los felinos. Pero en la esfera de la sociolog\u00eda y la pol\u00edtica, esta operaci\u00f3n puede resultar a\u00fan m\u00e1s peligrosa que confundir un gato con una pantera en la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La generalizaci\u00f3n fue entonces el concepto de \u201cestados obreros\u201d en los que la clase obrera ten\u00eda poco que ver con el estado \u201cde carne y hueso\u201d (aunque \u00e9ste a veces hablara en su nombre). Es decir, con el estado <em>concreto, tal como se encarna en sus instituciones <\/em>(que eran completamente de las burocracias).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Estado y r\u00e9gimen pol\u00edtico, superestructura y relaciones de producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Producto de lo que venimos explicando, la gran mayor\u00eda del trotskismo de posguerra generaliz\u00f3 abusivamente, casi hasta lo absoluto, dos <em>hip\u00f3tesis <\/em>de Trostky. Esto fue una <em>extrapolaci\u00f3n<\/em>, ya que esas hip\u00f3tesis <em>estaban en contradicci\u00f3n <\/em>con otros aspectos de sus an\u00e1lisis sobre la <em>terra incognita <\/em>que era el primer ensayo de un estado donde el capitalismo hab\u00eda sido expropiado. Es que, como ya se\u00f1alamos, Trotsky no quer\u00eda cerrarse a ninguna posible variante de \u201cuna formaci\u00f3n social que no tiene precedentes\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las dos hip\u00f3tesis que mencion\u00e1bamos est\u00e1n <em>estrechamente ligadas entre s\u00ed<\/em>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1) que un estado obrero, al igual que los estados burgueses, <em>pod\u00eda tener reg\u00edmenes pol\u00edticos completamente distintos<\/em>: a saber, burocr\u00e1tico o de democracia obrera. Dicho de otro modo: que sobre las mismas bases sociales y estructurales pueden erigirse superestructuras muy distintas, tal como ocurre en el capitalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2) Que algunas clases y\/o sectores sociales pod\u00edan <em>sustituir <\/em>a la clase obrera, cumpliendo tareas hist\u00f3ricas que corresponder\u00edan al proletariado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El <em>objetivismo <\/em>\u2013o sea, considerar primordialmente <em>qu\u00e9 <\/em>se hace, dejando de lado <em>qui\u00e9nes <\/em>y <em>c\u00f3mo <\/em>lo hacen\u2013 fue acompa\u00f1ado del mencionado <em>sustituismo<\/em>. Pero, insistimos, estas <em>hip\u00f3tesis <\/em>eran extrapoladas abusivamente del pensamiento global de Trotsky, y adem\u00e1s convertidas en <em>tesis<\/em>, en afirmaciones <em>axiom\u00e1ticas<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El razonamiento fue m\u00e1s o menos el siguiente: los estados burgueses muestran c\u00f3mo <strong>un mismo Estado<\/strong> puede tener <strong>diversos reg\u00edmenes pol\u00edticos<\/strong> (mon\u00e1rquicos, bonapartistas, democr\u00e1ticos, fascistas, etc.) Son reg\u00edmenes <em>muy diferentes <\/em>(que a veces incluso se apoyan sobre sectores distintos de las clases explotadoras), pero el car\u00e1cter de clase del Estado <em>es el mismo<\/em>: burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la misma manera, un estado obrero puede instaurar reg\u00edmenes pol\u00edticos muy diferentes. Si se apoya en las capas burocr\u00e1ticas, ser\u00e1 un estado obrero burocr\u00e1tico. Si, en cambio, el r\u00e9gimen se apoya en la clase trabajadora organizada democr\u00e1ticamente, ser\u00e1 un estado obrero de \u201cdemocracia socialista\u201d (Mandel) o \u201crevolucionario\u201d (Moreno).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el mismo Trotsky hizo notar los antecedentes de \u201csustituismo\u201d en algunas revoluciones burguesas. Uno de los ejemplos que citaba era el del r\u00e9gimen de Bismarck, que cumpli\u00f3 la tarea hist\u00f3ricamente progresiva de unificar Alemania (que la burgues\u00eda hab\u00eda sido incapaz de consumar) y que se apoyaba en los terratenientes prusianos de estirpe feudal. De la misma manera, la situaci\u00f3n de la lucha de clases en la posguerra hizo que sectores sociales no proletarios cumplieran tareas que se cre\u00eda reservadas a la clase obrera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con desmedida exageraci\u00f3n en intelectuales como Isaac Deutscher (que lleg\u00f3 a extender eso al mismo Stalin) y con mayor o menor amplitud seg\u00fan las distintas corrientes del trotskismo, <em>esta concepci\u00f3n \u201csustituista\u201d fue norma en la posguerra<\/em>. Pero el curso hacia el abismo de los supuestos \u201cestados obreros\u201d, y ahora los peligros que se alzan frente a Cuba, obligan hoy a reconsiderar todo eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En primer lugar, <em>no es posible generalizar <\/em>a todas las formaciones econ\u00f3mico- sociales (y menos a\u00fan a las que han expropiado a la burgues\u00eda) una caracter\u00edstica que es <em>casi exclusiva del capitalismo<\/em>: a saber, la <em>separaci\u00f3n extrema <\/em>entre estructura y superestructura, entre las relaciones de producci\u00f3n y las de dominaci\u00f3n pol\u00edtica, entre la econom\u00eda y el Estado, entre el hombre como <em>homo economicus <\/em>(comprador o vendedor en el mercado de la fuerza de trabajo, que determina la fundamental divisi\u00f3n de clases de la sociedad) y la ficci\u00f3n de los \u201cciudadanos iguales\u201d en la esfera pol\u00edtica. Esto da al capitalismo, en esa esfera pol\u00edtica, un car\u00e1cter extremadamente <em>\u201cpl\u00e1stico\u201d <\/em>que <em>no tienen ni podr\u00edan tener <\/em>otras formaciones econ\u00f3mico-sociales, <em>tanto precapitalistas como poscapitalistas<\/em>.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una ventaja <em>inmensa <\/em>del capitalismo poseer esta <em>plasticidad pol\u00edtica<\/em>, que permite que el estado burgu\u00e9s pueda tener como \u201cr\u00e9gimen pol\u00edtico\u201d desde dictaduras fascistas o militares tipo Mussolini o Pinochet hasta reg\u00edmenes estilo Ch\u00e1vez, pasando por las formas de \u201cdemocracia\u201d republicana \u201cnormal\u201d, las monarqu\u00edas constitucionales (Gran Breta\u00f1a) o desp\u00f3ticas (Arabia Saudita), los reg\u00edmenes semi-teocr\u00e1ticos (Ir\u00e1n), etc., etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el resto de las formaciones econ\u00f3mico-sociales <em>no tiene <\/em>semejante plasticidad. Por ejemplo, en el feudalismo cl\u00e1sico ser\u00eda inconcebible semejante separaci\u00f3n entre las funciones <em>superestructurales <\/em>pol\u00edtico-jur\u00eddico- militares del se\u00f1or feudal y sus funciones <em>estructurales<\/em>, la extracci\u00f3n de producto y trabajo excedentes a sus siervos.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Insistimos: se trata de un rasgo <em>muy importante <\/em>y <em>casi \u00fanico <\/em>del capitalismo, que s\u00f3lo ha sido compartido (pero en forma cualitativamente m\u00e1s restringida) por algunas formaciones sociales basadas en la esclavitud (ciudades de la antigua Grecia en su per\u00edodo cl\u00e1sico y luego, en parte, Roma).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto hace que los capitalistas puedan ejercer el poder del Estado <em>mucho menos directamente <\/em>que las clases o capas dominantes de otras formaciones sociales: lo hacen por <em>mediaci\u00f3n <\/em>de un <em>personal especializado<\/em>: las <em>burocracias pol\u00edticas y militares<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c9stas son reclutadas sobre todo en las ambiguamente llamadas \u201cclases medias\u201d, pero tambi\u00e9n en el resto del espectro social: desde los remanentes de las viejas clases precapitalistas (como los rid\u00edculos monarcas y arist\u00f3cratas de tantos pa\u00edses europeos) hasta los dirigentes \u201cobreros\u201d (estilo Lula, por ejemplo). Frente a las crisis, esto permite al capitalismo no s\u00f3lo cambiar de <em>elenco<\/em>, sino m\u00e1s a\u00fan, tambi\u00e9n de <em>r\u00e9gimen<\/em>. As\u00ed, suben y bajan los gobiernos, cambian los reg\u00edmenes, pero <em>el capitalismo queda<\/em>. La convulsionada historia de Cuba hasta 1959 es uno de los tantos testimonios de eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien: <em>poco o nada de esto puede suceder una vez que se expropia a los capitalistas<\/em>: Estado, r\u00e9gimen y econom\u00eda dejan de ser (relativamente) \u201caut\u00f3nomos\u201d. <em>Se termina esa \u201cexternalidad\u201d mutua entre producci\u00f3n <\/em>y <em>Estado<\/em>, <em>estructura <\/em>y <em>superestructura<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como explic\u00f3 Trotsky, las razones de esta diferencia se basan en que el capitalismo <em>puede reproducirse casi \u201cautom\u00e1ticamente\u201d<\/em>. Pero si se expropia a los capitalistas los principales medios de producci\u00f3n, ya la cosa deja de ser \u201cautom\u00e1tica\u201d. Se acab\u00f3 el \u201cautomatismo\u201d con que el capital garantiza su propia reproducci\u00f3n y valorizaci\u00f3n. <em>Alguien <\/em>debe no s\u00f3lo <em>comandar y administrar <\/em>el funcionamiento de la producci\u00f3n y la econom\u00eda en general, sino tambi\u00e9n tratar de que las masas obreras trabajen con una <em>eficiencia y productividad que logre medirse con el capitalismo<\/em>.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que esto lo intente hacer el <em>\u201cEstado de los bur\u00f3cratas\u201d <\/em>(por encima y sin control alguno ni derecho a decidir de los productores) o lo realice el <em>\u201cestado democr\u00e1tico de los obreros armados\u201d <\/em>no es una mera diferencia de \u201cr\u00e9gimen pol\u00edtico\u201d ubicada en las nubes de las <em>superestructuras<\/em>. Dicho de otro modo: no se trata de un r\u00e9gimen que podr\u00eda ser sustituido por otro (como sucede en el capitalismo), mientras, por abajo, las <em>relaciones de producci\u00f3n seguir\u00edan m\u00e1s o menos igual<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por el contrario, ambas opciones implican <em>diferencias radicales en el tipo de Estado<\/em>, porque tiene que ver en el fondo con lo que hasta podr\u00edamos llamar <em>dos modos de producci\u00f3n distintos<\/em> en la transici\u00f3n (o que, por lo menos, apuntan en ese sentido).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En \u201cLa econom\u00eda sovi\u00e9tica en peligro\u201d, un texto de 1932, Trotsky hace un interesante paralelo entre uno u otro posible <em>modo de producci\u00f3n <\/em>que se esbozan despu\u00e9s de la expropiaci\u00f3n de los capitalistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por un lado, la planificaci\u00f3n de los bur\u00f3cratas que piensan que poseen una <em>\u201cmente universal\u201d <\/em>que les permitir\u00eda \u201ctrazar a priori un plan econ\u00f3mico perfecto y exhaustivo, empezando por el n\u00famero de acres de trigo y terminando con el \u00faltimo bot\u00f3n de los chalecos\u201d y que asimismo \u201cprescinde tan f\u00e1cilmente de la democracia sovi\u00e9tica y del control del mercado\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por el otro, \u201cuna econom\u00eda de la etapa de transici\u00f3n por medio de la interrelaci\u00f3n de estos tres elementos: la <em>planificaci\u00f3n estatal<\/em>, el <em>mercado <\/em>y la <em>democracia sovi\u00e9tica<\/em>\u201d. Y de estos tres \u201celementos\u201d, Trotsky pone como <em>decisivo <\/em>a la <em>democracia obrera y socialista<\/em>, porque \u201cla lucha entre los distintos intereses como factor fundamental de planificaci\u00f3n nos lleva al terreno de la <em>pol\u00edtica<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, la pol\u00edtica y la democracia socialista (superestructura) <em>es parte integral e inseparable de las relaciones de producci\u00f3n <\/em>(estructura) <em>de la transici\u00f3n<\/em>. Y esto tambi\u00e9n puede decirse de la otra alternativa de la producci\u00f3n: la que comanda la burocracia: tambi\u00e9n est\u00e1 sobredeterminada por la dominaci\u00f3n burocr\u00e1tica, que <em>no puede tolerar la democracia obrera<\/em>, porque le har\u00eda <em>imposible <\/em>apoderarse de una parte importante del producto excedente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto, a su vez, determina no meramente <em>dos reg\u00edmenes distintos <\/em>(burocr\u00e1tico y revolucionario) del <em>mismo estado obrero<\/em>, sino <em>dos tipos de Estado <\/em>diferentes por su car\u00e1cter <em>social <\/em>y no s\u00f3lo <em>\u201cpol\u00edtico\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>25<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero digamos algo m\u00e1s en relaci\u00f3n con esta cuesti\u00f3n fundamental de las <em>relaciones de producci\u00f3n en la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo<\/em>. La expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda en un pa\u00eds \u2013ya sea en inmensos territorios como China y Rusia o en una peque\u00f1a isla como Cuba\u2013 <em>no lo independiza de la econom\u00eda mundial<\/em>, que sigue siendo capitalista. O, dicho de otro modo, <em>no lo independiza de la ley del valor<\/em>.<\/p>\n<p>A partir de las elaboraciones de Trotsky \u2013entre ellas, la fundamental de la <em>unidad de la econom\u00eda mundial<\/em>\u2013 Pierre Naville profundiz\u00f3 el an\u00e1lisis de las relaciones de producci\u00f3n en los pa\u00edses donde se expropia el capitalismo. Esto lo desarroll\u00f3 principalmente en relaci\u00f3n con la URSS, pero en rasgos generales es tambi\u00e9n v\u00e1lido para Cuba.<\/p>\n<p>Naville, desarrollando un ejemplo adelantado por Marx, comparaba a estas sociedades con una <em>cooperativa de trabajo<\/em>. All\u00ed ya no hay patrones, pero el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y el hecho de que esa cooperativa existe a escala <em>nacional<\/em>, en el marco de la econom\u00eda capitalista <em>mundial<\/em>, hace a\u00fan <em>imposible superar o \u201cabolir\u201d el trabajo asalariado<\/em>, y por ende la <em>plusval\u00eda<\/em>. Como forma \u201ctransicional\u201d se impone todav\u00eda una <em>autoexplotaci\u00f3n <\/em>(concepto de Marx) o <em>\u201cexplotaci\u00f3n mutua\u201d <\/em>(seg\u00fan Naville). Dicho de otra forma: a\u00fan hay plusval\u00eda \u2013o sea, valor excedente no pagado al trabajador\u2013, pero ella no va al bolsillo de un patr\u00f3n privado sino al de la cooperativa. La plusval\u00eda es <em>estatizada<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, el problema se presenta, como ya lo alertaba la <em>Plataforma de la Oposici\u00f3n de Izquierda <\/em>en 1927, cuando esa plusval\u00eda estatizada <em>va a parar crecientemente a manos de la burocracia<\/em>. D\u00e9cadas despu\u00e9s, esto ya hab\u00eda dado un salto cualitativo. El \u201csocialismo\u201d sovi\u00e9tico se presentaba entonces como <em>\u201cuna especie de agrupamiento de cooperativas funcionando bajo una serie de leyes heredadas del capitalismo y coordinadas por la mano brutal de una burocracia\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Tal como se\u00f1alaba Trotsky, la apropiaci\u00f3n por la burocracia del producto excedente <em>no constituy\u00f3 un sistema de explotaci\u00f3n \u201corg\u00e1nico\u201d<\/em>, como el capitalismo u otros anteriores. Por eso no dur\u00f3 siglos (como el feudalismo o el capitalismo), sino apenas un suspiro, si lo medimos en sus proporciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p><em>No hubo lugar en la historia para un \u201ccolectivismo burocr\u00e1tico\u201d<\/em>, como imaginaron algunos. Con notable rapidez, se vino abajo de diversas maneras. Sin embargo, es importante comprender, sobre todo <em>para el relanzamiento de la lucha por el socialismo<\/em>, que esto efectivamente fue un <em>sistema de explotaci\u00f3n<\/em>. Aunque no lleg\u00f3 a ser \u201corg\u00e1nico\u201d, fue sin embargo <em>estructural<\/em>, y no una de las tantas formas de r\u00e9gimen pol\u00edtico que puede asumir un mismo estado obrero.<\/p>\n<p>Para aclarar m\u00e1s esto, tomaremos una analog\u00eda formulada por Nahuel Moreno sobre la transici\u00f3n. Moreno dec\u00eda que era como <em>una l\u00ednea de ferrocarril<\/em>. Si el tren de la revoluci\u00f3n lo conduc\u00edan direcciones burocr\u00e1ticas y\/o peque\u00f1o burguesas, entonces, se deten\u00eda en la estaci\u00f3n \u201cexpropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda\u201d y no segu\u00eda avanzando en la transici\u00f3n al socialismo.<\/p>\n<p>En verdad, las cosas han sido mucho m\u00e1s complicadas. Nunca los ferrocarriles tienen una sola v\u00eda: hay bifurcaciones, desv\u00edos y tambi\u00e9n \u201cv\u00edas muertas\u201d; es decir, que no llevan a ninguna parte. Podemos decir que frente al tren de la revoluci\u00f3n se abren dos v\u00edas. Si lo conduce una burocracia, tomar\u00e1 por una v\u00eda muerta&#8230; y finalmente retornar\u00e1 al capitalismo. Si se impone el programa de la democracia obrera y socialista y el conductor es <em>realmente <\/em>la clase obrera autodeterminada, el tren tomar\u00e1 <em>por otra direcci\u00f3n<\/em>: la v\u00eda transicional al socialismo.<\/p>\n<p>As\u00ed, las burocracias, organizadas en estados \u201ctodopoderosos\u201d, no pararon el tren despu\u00e9s de la expropiaci\u00f3n, sino que <em>siguieron marchando <\/em>por <em>otras <\/em>v\u00edas.<\/p>\n<p>Inicialmente, ni la burocracia stalinista ni la mao\u00edsta tendieron a la restauraci\u00f3n capitalista, sino que <em>avanzaron <\/em>tratando de <em>hacer \u201corg\u00e1nico\u201d <\/em>e <em>hist\u00f3ricamente perdurable <\/em>su sistema de explotaci\u00f3n \u201cinorg\u00e1nico\u201d.<\/p>\n<p>Por ese camino se establecieron <em>\u201cestados burocr\u00e1ticos\u201d <\/em>(o <em>\u201csocialismos de estado\u201d<\/em>, como lo llamaba Pierre Naville), que finalmente se demostraron sin mayores perspectivas hist\u00f3ricas. Es decir, fracasaron estrepitosamente. Entre otros motivos, porque eran econom\u00edas <em>nacionales <\/em>en el marco de una <em>econom\u00eda mundial capitalista<\/em>, y porque el sistema burocr\u00e1tico <em>fue incapaz de un desarrollo sostenido de las fuerzas productivas<\/em>. Despu\u00e9s de esos fracasos, <em>las burocracias se orientaron hacia la restauraci\u00f3n<\/em>, aunque bajo distintas formas. Cuba, m\u00e1s tard\u00edamente por los motivos que apuntamos, est\u00e1 frente a la misma encrucijada.<\/p>\n<p>Es <em>imposible abstraer <\/em>el determinante elemento <em>pol\u00edtico <\/em>(democracia obrera y socialista o dictadura burocr\u00e1tica) de estos fracasos <em>econ\u00f3micos<\/em>, que tuvieron como consecuencia no s\u00f3lo la p\u00e9rdida de la mayor conquista revolucionaria de la historia (la expropiaci\u00f3n del capitalismo en un tercio de la humanidad), sino algo incluso peor: una <em>grave crisis en la conciencia de los trabajadores <\/em>sobre la posibilidad de una <em>alternativa socialista al capitalismo<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Clases, burocracia y \u201csustituismo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Esto nos lleva a una reflexi\u00f3n final sobre el \u201csustituismo\u201d, que despu\u00e9s de los desastres del siglo XX algunos quieren volver a poner en los altares, no s\u00f3lo prendiendo velas a Ch\u00e1vez sino tambi\u00e9n ahora a Ra\u00fal Castro.<\/p>\n<p>Trotsky, efectivamente, se plante\u00f3 un <em>interrogante<\/em>, tomando el ejemplo de los junkers prusianos y tambi\u00e9n el de la Restauraci\u00f3n Meiji (1868) que, \u201cdesde arriba\u201d, hizo pasar vertiginosamente a Jap\u00f3n del feudalismo al capitalismo imperialista. Tanto los junkers prusianos, cuya cabeza era Bismarck, como los sectores de la aristocracia japonesa conducidos por el emperador Meiji eran capas sociales de origen <em>feudal <\/em>que cumplieron tareas <em>burguesas <\/em>hist\u00f3ricamente progresivas (unificaci\u00f3n de Alemania, desarrollo del capitalismo en Jap\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p>Haciendo una analog\u00eda <em>hipot\u00e9tica<\/em>, Trotsky se preguntaba en qu\u00e9 medida la burocracia sovi\u00e9tica \u2013una capa peque\u00f1oburguesa\u2013 pod\u00eda jugar moment\u00e1neamente un rol \u201csustituista\u201d parecido. Es decir, cumplir limitada y contradictoriamente tareas del proletariado y del socialismo. Pero, al mismo tiempo, daba hip\u00f3tesis <em>opuestas <\/em>(que generalmente <em>no son recordadas<\/em>), como por ejemplo que el dominio de la burocracia <em>ya <\/em>implicar\u00eda, tarde o temprano, la restauraci\u00f3n del capitalismo <em>\u201cen fr\u00edo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Pero nosotros, como se\u00f1alamos antes, a diferencia de Trotsky, <em>hemos podido ver el final de la pel\u00edcula<\/em>: ninguna burocracia <em>cumpli\u00f3 <\/em>un papel como el de Bismarck o el emperador Meiji, ni nada parecido. Se dio <em>otra <\/em>de las hip\u00f3tesis de Trotsky: que los bur\u00f3cratas llevar\u00edan a la restauraci\u00f3n capitalista. Hoy ya tenemos esa <em>comprobaci\u00f3n<\/em>, de la que careci\u00f3 Trotsky en vida. Y no hay hecho o motivo alguno que indique <em>que la burocracia cubana vaya a ser una excepci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Este resultado se debe a una cualidad tambi\u00e9n <em>\u00fanica <\/em>del capitalismo: la ampl\u00edsima y fenomenal capacidad, a nivel nacional y mundial, de <em>asimilarse a otras clases y capas sociales precapitalistas explotadoras y\/o privilegiadas, \u201caburguesarlas\u201d y ponerlas a su servicio<\/em>. Ni la clase obrera ni un estado proletario tendr\u00edan tal capacidad.<\/p>\n<p>El capitalismo ha aburguesado a jefes de tribus, reyes, emperadores, maharaj\u00e1s, jeques, <em>junkers<\/em>, samurais y a cuanto explotador y\/o privilegiado precapitalista haya existido en el planeta. Y tambi\u00e9n, lamentablemente, por el otro lado, ha asimilado y domesticado a legiones de bur\u00f3cratas obreros (incluyendo muchos que al principio fueron leg\u00edtimos luchadores), jefes guerrilleros y dirigentes de movimientos sociales campesinos, ind\u00edgenas, etc. Se ha devorado adem\u00e1s a dos generaciones hist\u00f3ricas de partidos originariamente obreros, los socialistas, provenientes de la Segunda Internacional, y los comunistas, de la Tercera.<\/p>\n<p>Finalmente, repitamos que no se trata aqu\u00ed de debates acad\u00e9micos (como ser\u00eda con Deutscher, si viviese), ni tampoco de negar, en abstracto, la posibilidad de que sectores sociales y pol\u00edticos no obreros, en circunstancias especial\u00edsimas, cumplan limitadamente tareas hist\u00f3ricas que corresponder\u00edan al proletariado, como fue el caso de la Revoluci\u00f3n Cubana.<\/p>\n<p>El problema concreto es otro: <em>despu\u00e9s de un siglo <\/em>de inmensas revoluciones cuyo saldo fue <em>el fracaso total e inapelable de los \u201csustitutos\u201d de la clase trabajadora<\/em>, el \u201csustituismo\u201d est\u00e1 de nuevo en pie, como programa y pol\u00edtica de sectores del marxismo revolucionario y de la vanguardia.<\/p>\n<p>Frente a esa situaci\u00f3n pol\u00edtica <em>concreta <\/em>\u2013que atraviesa al marxismo revolucionario en Am\u00e9rica Latina y el resto del mundo\u2013, creemos que nuestra posici\u00f3n, efectivamente, debe ser tajante: \u00a1no hay \u201csustituismo\u201d que valga! \u00a1Si no logramos volver a poner en pie de lucha a la clase trabajadora y al movimiento obrero, nadie vendr\u00e1 a reemplazarlos!<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>.- Hay que hacer notar que, ya en tiempos de Marx y Engels, a la maltratada palabra \u201csocialismo\u201d se le pretend\u00eda dar cualquier significado. Por eso, en el <em>Manifiesto Comunista <\/em>se ven obligados a clarificar las variedades de \u201csocialismos\u201d fraudulentos en boga. Para eso emplean ante todo un <em>criterio de clase<\/em>; es decir de los <em>sujetos sociales <\/em>que se expresan en esos pretendidos \u201csocialismos\u201d. En el siglo XX, esta interesada nebulosidad del concepto de socialismo lleg\u00f3 al grado de estafa escandalosa. As\u00ed, se llamaron \u201csocialistas\u201d la gran mayor\u00eda de los gobiernos y partidos de la ex colonias afroasi\u00e1ticas (como los de Nasser en Egipto, Assad en Siria y hasta Sadam Hussein en Iraq) o partidos como el PS de Francia o el PSOE de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>.- Por supuesto, en esa transici\u00f3n hubo crisis pol\u00edticas y enfrentamientos que en algunas ocasiones hicieron correr sangre. Sin embargo, esos hechos no s\u00f3lo no fueron la norma, sino que <em>no tuvieron que ver con una defensa de la propiedad supuestamente \u201csocialista\u201d ni del \u201cestado obrero\u201d, ni con un rechazo de la restauraci\u00f3n<\/em>. En uno de los m\u00e1s resonantes, el de Tien An Men, por ejemplo, no hubo nada en ese sentido. Tampoco en la rebeli\u00f3n popular que tir\u00f3 abajo a Ceaucescu en Rumania. Ni en las peleas, algunas sangrientas, que hubo en los procesos de separaci\u00f3n de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Tampoco las guerras que llevaron a la disoluci\u00f3n de Yugoslavia, se libraron entre restauracionistas y opositores a la vuelta al capitalismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>.- <em>O\u00f9 va l\u2019URSS de Gorbatchev?<\/em>, Par\u00eds, La Br\u00e9che, 1989, p. 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>.- Subrayamos lo de ca\u00edda (o cambio) de los <em>reg\u00edmenes <\/em>stalinistas de la ex URSS y el Este, porque lo que sucedi\u00f3 con la burocracia \u201cobrera\u201d tuvo muchas variantes. Pero, en general, la burocracia como tal <em>no fue liquidada<\/em>, incluso en pa\u00edses donde excepcionalmente hubo revueltas violentas, como Rumania, o donde exist\u00edan grandes movimientos pol\u00edticos de oposici\u00f3n en condiciones de reemplazarla, como Polonia. En mayor o menor medida seg\u00fan los casos, <em>la burocracia se \u201crecicl\u00f3\u201d en el nuevo r\u00e9gimen<\/em>, y simult\u00e1neamente <em>sectores de ella se hicieron empresarios<\/em>. El proceso en Rusia es particularmente interesante. Despu\u00e9s del desastre del neoliberalismo \u201cpuro\u201d de Yeltsin y su pandilla de \u201coligarcas\u201d, que culmin\u00f3 con la bancarrota financiera de 1998, la hegemon\u00eda la conquista el <em>n\u00facleo central de la burocracia sobreviviente<\/em>, principalmente de la ex KGB y las Fuerzas Armadas, que aparecen adem\u00e1s representando y arbitrando \u2013con un r\u00e9gimen bonapartista fuerte\u2013 los intereses del <em>conjunto <\/em>de la nueva burgues\u00eda rusa y tambi\u00e9n del <em>estado ruso <\/em>en su confrontaci\u00f3n econ\u00f3mica y geopol\u00edtica con EEUU y la Uni\u00f3n Europea. As\u00ed se fue dando una pelea, con episodios sangrientos, entre Putin y algunos de los \u201coligarcas\u201d que estaban demasiado ligados a los capitales occidentales, y que iban en camino de convertir a Rusia en una semicolonia de Occidente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>.- En el caso de Cuba, hay que llamar la atenci\u00f3n que este grave problema <em>tampoco se lo plantean los que consideran que el capitalismo ya se restaur\u00f3 en la isla<\/em>, como es el caso del PSTU-LIT. Ya en el 2000 los compa\u00f1eros consideraban que la restauraci\u00f3n estaba consumada o a punto de serlo. Sin embargo, en todo lo que han escrito desde entonces para demostrarlo, jam\u00e1s se les pas\u00f3 por la cabeza tratar de explicar <em>c\u00f3mo se puede pasar gradual y evolutivamente <\/em>de la dictadura del proletariado (estado obrero) a la dictadura de la burgues\u00eda (estado burgu\u00e9s).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>.- Acotemos que esto nos lleva a las <em>diferencias radicales <\/em>entre el curso hist\u00f3rico de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y de los pa\u00edses donde se expropi\u00f3 a la burgues\u00eda en la posguerra. La Revoluci\u00f3n de Octubre 1917 gener\u00f3 efectivamente un <em>estado obrero encarnado en el poder de los soviets<\/em>. Por eso, <em>fue necesaria la contrarrevoluci\u00f3n m\u00e1s sangrienta del siglo XX <\/em>\u2013m\u00e1s a\u00fan que la de Hitler en Alemania\u2013, en las d\u00e9cadas del 20 y 30, para establecer y consolidar el poder de la burocracia. Esto incluy\u00f3 el exterminio en masa de la vanguardia obrera y de casi todos los bolcheviques que hab\u00edan hecho la Revoluci\u00f3n de Octubre. No hubo procesos similares en la segunda posguerra. Las convulsiones por las que atraves\u00f3 China fueron de naturaleza muy distinta. Su centro fueron esencialmente <em>luchas interburocr\u00e1ticas<\/em>, alimentadas por las contradicciones del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d puestas al rojo por los disparates voluntaristas de Mao. Los episodios donde apareci\u00f3 la clase obrera giraron alrededor de ese eje.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>.- Engels, <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado<\/em>, OEME, tomo VII, Cartago, Buenos<\/p>\n<p>Aires, 1973.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>.- Entre otros aspectos, en el sentido de que la burocracia sovi\u00e9tica hab\u00eda dejado de ser parte de la clase trabajadora, cuesti\u00f3n en la que Trotsky oscila mucho.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>.- Declaraci\u00f3n en vista del XVI Congreso del PC, 12-4-1930, <em>Cahiers Leon Trotsky<\/em>, N\u00ba 6, Par\u00eds, 1980, disponible en espa\u00f1ol en la edici\u00f3n de Ant\u00eddoto de <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>. Inicialmente, la carta hab\u00eda sido publicada en el Bolet\u00edn de la Oposici\u00f3n, que editaba Trotsky en el exilio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>.- Esta advertencia hay que tenerla en cuenta porque ha sido frecuente en el movimiento trotskista la operaci\u00f3n de \u201crecortar\u201d tal o cual aspecto de los an\u00e1lisis y definiciones de Trotsky y hacerlos <em>absolutos<\/em>, dejando de lado adem\u00e1s otros textos que marcaban <em>tendencias opuestas<\/em>. Por ejemplo, el mandelismo, tomando citas donde Trotsky dec\u00eda que inicialmente la burocracia cumpl\u00eda un papel contradictorio en el estado sovi\u00e9tico, las sac\u00f3 fuera de contexto y las reformul\u00f3 como \u201cdoble naturaleza de la burocracia\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>,. Dos ejemplos de esto:<\/p>\n<p>1) Una de las medidas fundamentales de los colonizadores europeos en Asia y \u00c1frica (por ejemplo, los ingleses en la India) fue imponer una legislaci\u00f3n que consagrara las normas de propiedad <em>absoluta <\/em>del capitalismo. Este cambio <em>superestructural, jur\u00eddico<\/em>, fue una arma poderosa para liquidar \u201cdesde arriba\u201d las formas de propiedad y las relaciones <em>estructurales <\/em>de producci\u00f3n precapitalistas, sobre todo en el campo (lo que implicaba al mismo tiempo la ruina y el despojo en masa del campesinado).<\/p>\n<p>2) Un ejemplo <em>inverso<\/em>: en 2007, el Parlamento chino vot\u00f3 una ley consagrando los plenos derechos a la propiedad privada capitalista (es decir, de los medios de producci\u00f3n y de cambio). Por supuesto, ser\u00eda rid\u00edculo fechar en ese d\u00eda el fin del \u201cestado obrero\u201d chino, como deber\u00edamos hacer si nos gui\u00e1semos s\u00f3lo por las relaciones jur\u00eddicas de propiedad para definir el car\u00e1cter de clase del estado. Esa ley no fue el <em>principio <\/em>sino el <em>final <\/em>de un largo proceso de d\u00e9cadas de cambios <em>estructurales <\/em>(es decir, de transformaciones en las relaciones de producci\u00f3n) y tambi\u00e9n <em>superestructurales<\/em>, que inicialmente operaron <em>de hecho<\/em>, adelant\u00e1ndose a su \u201clegalizaci\u00f3n\u201d final. Ni las multinacionales ni la nueva burgues\u00eda china surgida principalmente de la burocracia esperaron ese d\u00eda para comenzar a explotar obreros y acumular capital. Pero, al mismo tiempo el reclamo de \u201cgarantizar la seguridad jur\u00eddica\u201d, poniendo a la ley de acuerdo con la realidad, era ya un fuerte clamor de todos los capitalistas, chinos y extranjeros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>.- Es decir, quedaba desplazado el centro del problema, lo que se\u00f1alara Marx como \u201cla forma espec\u00edfica en que el plustrabajo no pagado se le extrae a los productores inmediatos\u201d, lo que \u201cdetermina la relaci\u00f3n de dependencia entre amos y no-amos, tal como se desprende directamente de la producci\u00f3n misma y a su vez react\u00faa sobre ella\u201d, y que constituye el \u201csecreto \u00edntimo, el fundamento oculto de todo el edificio social, y por consiguiente tambi\u00e9n la forma pol\u00edtica revestida por la relaci\u00f3n de soberan\u00eda y dependencia; en una palabra de toda forma espec\u00edfica de Estado\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>.- \u201cCuestiones del trabajo ruso\u201d, carta del 17-2-1939, <em>Oeuvres<\/em>, tomo XX, Par\u00eds, INLT, 1980.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>.- Las definiciones de Rakovsky y Trotsky son diferentes pero no <em>absolutamente <\/em>opuestas. Ambas son categor\u00edas <em>dial\u00e9cticas<\/em>, es decir, <em>\u201chist\u00f3rico-temporales\u201d<\/em>, como dec\u00eda Marx. Tanto Rakovsky como Trotsky coinciden en se\u00f1alar un <em>proceso <\/em>contrarrevolucionario que <em>a\u00fan no se ha consumado <\/em>del todo: \u201c<em>estamos pasando <\/em>a un estado burocr\u00e1tico con restos proletarios comunistas\u201d, dice Rakovsky; lo de estado obrero es \u201cuna categor\u00eda <em>hist\u00f3rica <\/em>que ha llegado <em>al borde de su propia negaci\u00f3n<\/em>\u201d, afirma Trotsky. Pero mientras Rakovsky pone el acento en el ya visible <em>punto de llegada<\/em>, Trotsky, en cambio, subraya el <em>punto de partida<\/em>: una gran revoluci\u00f3n <em>obrera<\/em>, de la que s\u00f3lo restaba la propiedad nacionalizada.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>.- A este \u201cmisterio\u201d, que sigue escandalosamente ignorado por muchos, hemos dedicado largos trabajos en las revistas SoB n\u00fameros 17\/18, 19 y 21, con textos de Roberto S\u00e1enz.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>.- Una corriente minoritaria, que encabezaba Tony Cliff, desarroll\u00f3 la teor\u00eda del \u201ccapitalismo de Estado\u201d, que presentaba problemas te\u00f3rico\u2013pol\u00edticos distintos pero no menos graves que la de la mayor\u00eda que defin\u00eda a esos estados como obreros, exclusivamente basada en la estatizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>.- La corriente \u201ccolectivista burocr\u00e1tica\u201d tuvo un actor de importancia en Max Schachtman, que deriv\u00f3 a posiciones de derecha. Una minor\u00eda se mantuvo en el terreno del socialismo revolucionario, encarnada en intelectuales como Hal Draper.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>.- Por supuesto, hab\u00eda que <em>defender incondicionalmente a la URSS frente a cualquier ataque del imperialismo<\/em>, como hoy hay que hacerlo con Cuba frente a EEUU. Pero esta defensa incondicional no depende de que los consideremos \u201cestados obreros\u201d, sino de que son <em>atacados por el imperialismo<\/em>. Asimismo, tambi\u00e9n es un deber fundamental <em>defender toda conquista que quede en pie de las revoluciones del siglo XX, <\/em>como pueden ser la propiedad nacionalizada, mejoras de salud, educaci\u00f3n, condiciones de trabajo, etc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>.- La vuelta de tuerca de Trostky en relaci\u00f3n con la teor\u00eda del Estado, al desplazar el centro de la cuesti\u00f3n de las <em>relaciones de producci\u00f3n <\/em>a las <em>formas de propiedad<\/em>\u2013 hab\u00eda abierto la puerta (o por lo menos la ventana) a ese error posterior. Sin embargo, en su conjunto el planteo de Trotsky fue profundamente <em>dial\u00e9ctico<\/em>. Expresaba una reflexi\u00f3n que podr\u00edamos parafrasear as\u00ed: \u201cLa revoluci\u00f3n obrera y socialista, que comenz\u00f3 en Rusia en 1917, no se extendi\u00f3 a Alemania y otros pa\u00edses avanzados de Europa, sino que qued\u00f3 aislada en un pa\u00eds muy atrasado. En esas condiciones, una burocracia brutal pudo apropiarse del poder e ir liquidando las conquistas de Octubre. Pero de ellas subsiste todav\u00eda <em>una muy importante: la propiedad estatizada<\/em>. Entonces, aunque el \u2018estado obrero\u2019 est\u00e1 evidentemente <em>\u2018al borde de su negaci\u00f3n\u2019<\/em>, no demos ya por todo por perdido: estamos en el umbral de una guerra mundial, un <em>acontecimiento hist\u00f3rico de enorme importancia<\/em>, que puede llevar a <em>un cambio de situaci\u00f3n en la URSS <\/em>y al <em>derrumbe de la burocracia stalinista<\/em>\u201d. Trotsky puede haberse equivocado en su pron\u00f3stico, pero <em>metodol\u00f3gicamente <\/em>\u00e9ste no era incorrecto: ten\u00eda que ver con el curso degenerativo seguido por una gran revoluci\u00f3n obrera y socialista. Su (objetable) \u201csimplificaci\u00f3n\u201d de la definici\u00f3n social de la URSS se insertaba en esa comprensi\u00f3n <em>correcta <\/em>del momento de la lucha de clases.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>.- Esto hace a un problema te\u00f3rico que est\u00e1 en las bases de la constituci\u00f3n del marxismo. En efecto, Marx puso las bases del \u201cmaterialismo hist\u00f3rico\u201d, <em>polemizando contra la utilizaci\u00f3n de las categor\u00edas en forma \u201cl\u00f3gica\u201d<\/em>, es decir, metaf\u00edsica (como luego correctamente criticaba tambi\u00e9n Trotsky en relaci\u00f3n a c\u00f3mo encarar la discusi\u00f3n sobre la URSS). La pol\u00e9mica de Marx con Proudhon, en el plano m\u00e1s te\u00f3rico, ten\u00eda ese punto como tema importante. As\u00ed, en su <em>Carta a Annenkov <\/em>(28-12- 1846), Marx afirma contra Proudhon el principio materialista hist\u00f3rico de que las categor\u00edas \u201cson s\u00f3lo expresiones abstractas de esas actuales relaciones [sociales] y que s\u00f3lo siguen siendo verdaderas mientras esas relaciones sociales existen (&#8230;) Por lo tanto, esas categor\u00edas no son m\u00e1s eternas que las relaciones que ellas expresan. Ellas son productos hist\u00f3ricos y transitorios\u201d. Y Marx, finalmente, criticaba a los que toman \u201c<em>la abstracci\u00f3n, la categor\u00eda tomada en s\u00ed misma<\/em>, aparte de los hombres y sus actividades materiales\u201d. Con lo cual esa categor\u00eda se vuelve \u201cinmortal, inmutable e inm\u00f3vil\u201d (subrayado por Marx).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>.- Como veremos, esto habr\u00eda de ser tambi\u00e9n el punto de partida de confusiones cuando, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, hubo una oleada de estatizaciones, no s\u00f3lo en China y el Este de Europa sino tambi\u00e9n en infinidad de pa\u00edses africanos y asi\u00e1ticos. Una complicaci\u00f3n adicional fue que gran parte de esos gobiernos que surg\u00edan en las ex colonias europeas reci\u00e9n independizadas se reivindicaban \u201csocialistas\u201d. Entonces, muchos trotskistas, como el mandelista Livio Mait\u00e1n, se preguntaban si Egipto no se hab\u00eda transformado \u201cen fr\u00edo\u201d en un \u201cestado obrero\u201d, ya que Nasser, adem\u00e1s de proclamarse \u201csocialista\u201d, hab\u00eda estatizado casi toda la econom\u00eda. Otros, a\u00fan m\u00e1s delirantes que Mait\u00e1n, encontraron que adem\u00e1s de los ya reconocidos de China, el Este europeo, Cuba, etc., hab\u00eda otra buena docena de \u201cestados obreros\u201d; por ejemplo, Etiop\u00eda bajo el r\u00e9gimen militar terror\u00edfico de Mengistu Haile Mariam. Y, finalmente, recordemos c\u00f3mo el mandelismo declar\u00f3 \u201cestado obrero\u201d a la Nicaragua gobernada por Daniel Ortega.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>.- Sobre las dem\u00e1s formaciones econ\u00f3mico-sociales, valen estas observaciones de Perry Anderson: \u201cTodos los modos de producci\u00f3n de las sociedades anteriores al capitalismo extraen plustrabajo de los productores inmediatos mediante la coerci\u00f3n extraecon\u00f3mica (lo que implica principalmente, aunque no exclusivamente, alguna forma de poder estatal)\u201d. Pero en el capitalismo, prosigue Anderson, \u201clos medios por los que se extrae el excedente al productor directo son \u2018puramente\u2019 econ\u00f3micos en su forma: el contrato de trabajo, el intercambio igual entre agentes libres que reproduce, cada hora y cada d\u00eda, la desigualdad y la opresi\u00f3n. Los medios de producci\u00f3n anteriores operan a trav\u00e9s de sanciones extraecon\u00f3micas: de parentesco, consuetudinarias, religiosas, legales o pol\u00edticas&#8230; por lo tanto, es imposible interpretar estas sanciones como algo <em>separado <\/em>de las relaciones econ\u00f3micas. Las \u2018superestructuras\u2019 del parentesco, la religi\u00f3n, la familia, el derecho o el Estado <em>entran necesariamente en la estructura constitutiva <\/em>del modo de producci\u00f3n de las formaciones sociales precapitalistas\u201d (P. Anderson, <em>El estado absolutista<\/em>, subrayado nuestro). Entendemos que algo an\u00e1logo sucede <em>despu\u00e9s <\/em>de la expropiaci\u00f3n de los capitalistas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>.- Insistimos: se trata de un rasgo <em>muy importante y casi \u00fanico <\/em>del capitalismo, que s\u00f3lo ha sido compartido excepcionalmente (pero en forma cualitativamente m\u00e1s restringida) por algunas formaciones sociales basadas en la esclavitud (ciudades de la antigua Grecia en su per\u00edodo cl\u00e1sico y luego, en parte, Roma).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>.- Lo que no significa, por supuesto, que deje de regir la ley de valor ni se pueda inmediatamente \u201cabolir\u201d el trabajo asalariado, m\u00e1s a\u00fan en econom\u00edas nacionales atrasadas, como ha sido el caso de Cuba y dem\u00e1s pa\u00edses donde se expropi\u00f3 el capitalismo en el siglo XX.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>.- \u00bfExcluye esto en principio las posibles diferencias de reg\u00edmenes en la transici\u00f3n? \u00a1De ninguna manera! Pero estas diferencias se mueven en un espectro <em>cualitativamente menos amplio <\/em>que en las formaciones capitalistas. Por ejemplo, el r\u00e9gimen pol\u00edtico de un futuro estado obrero boliviano no podr\u00eda menos que tener en cuenta el problema de los pueblos originarios. De la misma manera, en Centroam\u00e9rica, el r\u00e9gimen deber\u00eda probablemente asumir la forma de una federaci\u00f3n socialista, y no de un estado unitario. Asimismo, la necesidad pol\u00edtica de la clase trabajadora de establecer su <em>hegemon\u00eda <\/em>sobre todos los explotados y oprimidos llevar\u00e1 seguramente a dar concesiones institucionales, seg\u00fan la realidad social de cada pa\u00eds o regi\u00f3n. Esto tambi\u00e9n es v\u00e1lido para los estados burocr\u00e1ticos: el r\u00e9gimen pol\u00edtico en la URSS no fue exactamente el mismo en tiempos de Stalin que en la \u00e9poca de Brejnev, ni luego en la de Gorbachov. Pero, de la misma manera, estas variantes se dieron dentro de <em>m\u00e1rgenes cualitativamente m\u00e1s estrechos que en el capitalismo<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>.- Pierre Naville, <em>Le nouveau Leviathan<\/em>, tomo 2, volumen 1, cap\u00edtulo, 3, Par\u00eds, Antrophos, 1970. No est\u00e1 de m\u00e1s recordar que Moreno ten\u00eda en muy alta estima la obra de Naville.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El debate sobre Cuba y sus premisas te\u00f3ricas Sobre la naturaleza de las revoluciones de posguerra y los estados \u201csocialistas\u201d Ver en .pdf El curso de la Revoluci\u00f3n Cubana remite a problemas te\u00f3rico-pol\u00edticos m\u00e1s amplios, que tienen que ver con el balance de las revoluciones del siglo XX. 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