{"id":7086,"date":"2006-12-01T01:29:56","date_gmt":"2006-12-01T04:29:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=7086"},"modified":"2019-11-19T23:09:14","modified_gmt":"2019-11-20T02:09:14","slug":"nacionalismo-burgues-y-frentepopulismo-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=7086","title":{"rendered":"Nacionalismo burgu\u00e9s y frentepopulismo en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<h2><a href=\"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/revista_20\/015-058_spb_20_situacion_latinoamerica.pdf\">Ver en .pdf<\/a><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>1- EL MARCO INTERNACIONAL<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Crisis de hegemon\u00eda, empantanamiento en Medio Oriente y \u201cdesobediencia\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El primer elemento para el an\u00e1lisis de la actual situaci\u00f3n latinoamericana es el hecho de que se est\u00e1 viviendo una coyuntura mundial de<strong> fuerte crisis hegem\u00f3nica de EEUU<\/strong>. Hay una crisis pol\u00edtica en el gobierno de Bush que tiene mucha importancia, porque est\u00e1 a la vista de todo el mundo que Bush pasa por un momento de enormes dificultades producto del<strong> empantanamiento en Iraq y Medio Oriente. <\/strong>Es por esta raz\u00f3n que crecen las manifestaciones de<strong> \u201cdesobediencia\u201d <\/strong>al amo del norte<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>La crisis hegem\u00f3nica de Estados Unidos tiene <strong>dos<\/strong> planos, el coyuntural y otra <strong>estructural.<\/strong> Este \u00faltima hace a la <strong>declinaci\u00f3n <\/strong>de su posici\u00f3n en el mundo: el hecho de que hoy su PBI no supere el 20\/25 % del mundial, cuando en la posguerra llegaba al 50%; su transformaci\u00f3n en pa\u00eds deudor neto; la ausencia de diferencias cualitativas en lo que hace a niveles de productividad respecto de los dem\u00e1s imperialismos; el debate alrededor de China como potencia emergente, etc. El aspecto coyuntural alude al desmanejo por parte de la administraci\u00f3n Bush de la intervenci\u00f3n en Medio Oriente,<strong> que a su vez pone m\u00e1s en evidencia los problemas estructurales.<\/strong><\/p>\n<p>De este modo, el proyecto de \u201cnuevo siglo americano\u201d <strong>hace agua por los cuatro costados, <\/strong>agravado ahora por la <strong>derrota de Israel ante Hezbollah. Como se\u00f1ala Wallerstein, <\/strong>\u201cAhora EEUU est\u00e1 en visible decadencia. M\u00e1s y m\u00e1s analistas comienzan a decirlo abiertamente (&#8230;) los realistas con claridad de pensamiento reconocen que la estrella estadounidense va apagando su luz. La cuesti\u00f3n que subyace en todos los pron\u00f3sticos serios es, entonces, <strong>\u00bfde qui\u00e9n ser\u00e1 el siglo XXI?\u201d<\/strong><\/p>\n<p>En ese sentido, <strong>la derrota de EEUU-Israel<\/strong> en el L\u00edbano es <strong>el primer elemento de la situaci\u00f3n mundial<\/strong>. No todos los d\u00edas las masas del mundo tienen una imagen tan contundente de c\u00f3mo uno de los principales agentes de los Estados Unidos, como el Estado de Israel,<strong> recibe una paliza como la que recibi\u00f3 en el sur del L\u00edbano<\/strong>. Casi se lo podr\u00eda llamar \u201cel Vietnam del estado sionista\u201d, su primera derrota contundente, quiz\u00e1s con un mayor impacto pol\u00edtico y \u201cpsicol\u00f3gico\u201d que estrictamente militar.<\/p>\n<p>Desde ya que, al mismo tiempo, <strong>se trata s\u00f3lo de un round<\/strong>, y para nada se puede descartar que gobiernos como el de Bush y el israel\u00ed, cual fuga hacia adelante, vuelvan a la carga con redoblada furia destructiva. Pero no hay duda de que este golpe ha servido para <strong>reforzar<\/strong> la coyuntura de crisis y de inusual imagen p\u00fablica de debilidad del \u201cimperio\u201d.<\/p>\n<p>En estas condiciones, se ha abierto un espacio pol\u00edtico para que haya una coyuntura de crisis hegem\u00f3nica mundial y para el surgimiento de gobiernos con rasgos<strong> \u201cdesobedientes\u201d:<\/strong> \u201clos l\u00edderes pol\u00edticos de todas partes hacen <strong>c\u00e1lculos<\/strong> en torno a esta realidad y formulan sus pol\u00edticas en concordancia a <strong>c\u00f3mo creen que se resolver\u00e1 la crisis<\/strong>\u201d (Wallerstein).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo entender, si no, el alcance del<strong> desaf\u00edo de Ir\u00e1n<\/strong> a la \u201ccomunidad internacional\u201d alrededor de su plan nuclear; que Ch\u00e1vez se pasee por el mundo y amenace con comprarle armas nucleares a Ir\u00e1n, o que Evo Morales intente forzar una <strong>renegociaci\u00f3n de contratos<\/strong> <strong>gas\u00edferos y petroleros<\/strong> que, aunque de ninguna manera representa una aut\u00e9ntica nacionalizaci\u00f3n, rompe con el modelo de saqueo de los 90? En vez de las \u201crelaciones carnales\u201d con EEUU, se busca colocar al Estado como \u201csocio\u201d de las multinacionales. \u00bfC\u00f3mo se entiende todo esto?<\/p>\n<p>Creemos que se comprende, precisamente, en el marco de esta coyuntura de <strong>crisis hegem\u00f3nica<\/strong>, que empez\u00f3 como crisis de \u201clegitimidad\u201d a comienzos del siglo XXI. Muchos comentaristas destacan que la valoraci\u00f3n de los Estados Unidos en la opini\u00f3n p\u00fablica mundial es <strong>la m\u00e1s baja en d\u00e9cadas<\/strong>. Y esto hoy ha dado un <strong>salto<\/strong> ante la crisis, el descontrol y el fracaso en Irak; ante la reciente derrota de EEUU-Israel en el L\u00edbano y, m\u00e1s en general, frente al hecho de que en todo Medio Oriente el \u201cpolic\u00eda del mundo\u201d<strong> no logra imponer el orden que pretend\u00eda<\/strong>. Graficando esto, un analista internacional se\u00f1ala: \u201c<strong>al poder global de Estados Unidos le est\u00e1n saliendo enormes agujeros<\/strong>. Junto con la otra gran realidad asi\u00e1tica, la ASEAN, la OCS recuerda <em>urbi et orbi<\/em> que <strong>el mundo se organiza al margen de Estados Unidos<\/strong>\u201d. Algo que, aun con una cuota de exageraci\u00f3n, no deja de expresar una de las tendencias de la realidad internacional.<\/p>\n<p>Esta crisis desaf\u00eda una lectura <strong>esquem\u00e1tica<\/strong> de la mundializaci\u00f3n del capitalismo que podr\u00eda llevar a perder de vista la vigencia renovada de la ley del devenir hist\u00f3rico apuntada por Le\u00f3n Trotsky: el desarrollo desigual y combinado, que permite explicar por qu\u00e9 comienzan a aparecer en el momento actual <strong>ciertos rasgos y tendencias caracter\u00edsticos de otros per\u00edodos<\/strong>.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en la econom\u00eda mundial hay tendencias a la \u201chomogeneidad\u201d (en el sentido de la tendencia a la igualaci\u00f3n de las condiciones de explotaci\u00f3n y al libre movimiento de los capitales), pero tambi\u00e9n a la fragmentaci\u00f3n y heterogeneidad, con la reaparici\u00f3n de<strong> rasgos \u201cestatistas\u201d y medidas de un relativo proteccionismo econ\u00f3mico<\/strong>. O el hecho de que junto con una propensi\u00f3n al <strong>reforzamiento brutal<\/strong> de las relaciones de desigualdad y opresi\u00f3n entre naciones imperialistas y semicoloniales, emergen situaciones de \u201cdesobediencia\u201d y un per\u00edodo con mayores tensiones interimperialistas en el terreno econ\u00f3mico-comercial o pol\u00edtico-diplom\u00e1tico (no as\u00ed militares), adem\u00e1s de realidades econ\u00f3micas y geopol\u00edticas nuevas, como China.<\/p>\n<p>Dice al respecto el economista marxista Michel Husson:<\/p>\n<p>\u201cLa mundializaci\u00f3n capitalista apunta esencialmente a la constituci\u00f3n de un mercado mundial y <strong>a<\/strong> <strong>poner a los trabajadores en competencia directa<\/strong>. La tendencia es al establecimiento de <strong>normas universales<\/strong> que act\u00faan a la vez sobre los salarios y la rentabilidad. Poner en competencia a los trabajadores ejerce una presi\u00f3n para igualar a la baja las condiciones de existencia (&#8230;). Esta <strong>igualaci\u00f3n a la baja<\/strong> <strong>de los salarios y al alza de las tasas de ganancia <\/strong>conduce a fen\u00f3menos de expulsi\u00f3n de los asalariados m\u00e1s costosos y de los capitales insuficientemente rentables (&#8230;).<\/p>\n<p>Es necesario, sin embargo, insistir en el car\u00e1cter <strong>contradictorio<\/strong> de este proceso, que permite comprender por qu\u00e9 no podr\u00eda conducir a una configuraci\u00f3n estable de la econom\u00eda mundial (&#8230;). La historia del capitalismo <strong>no es, por lo tanto, lineal<\/strong>: la fase inicial de mundializaci\u00f3n corresponde a un retorno a una suerte de estado salvaje. (&#8230;) la configuraci\u00f3n actual de la econom\u00eda mundial est\u00e1 acompa\u00f1ada de una <strong>profundizaci\u00f3n de las contradicciones ligadas al proceso de mundializaci\u00f3n capitalista<\/strong>. El \u2018Imperio\u2019 est\u00e1 en realidad profundamente <strong>dividido<\/strong>, y se puede ver en esto <strong>la expresi\u00f3n moderna de la ley del desarrollo desigual y combinado<\/strong>. En efecto, se ve aparecer una <strong>doble l\u00ednea de fractura<\/strong> en el seno de las zonas de esta econom\u00eda mundial: entre Estados Unidos y las otras econom\u00edas dominantes, alrededor de la baja del d\u00f3lar, y entre las econom\u00edas dominantes y los \u2018pa\u00edses emergentes\u2019. Estos \u00faltimos <strong>amenazan a la estabilidad del conjunto de la econom\u00eda mundial, ganando partes del mercado y logrando aumentar el precio de las materias primas, especialmente el del petr\u00f3leo<\/strong>\u201d (<em>La mundializaci\u00f3n desequilibrada<\/em>).<\/p>\n<p>Es en este contexto que se explica la aparici\u00f3n de gobiernos y movimientos con rasgos<strong> nacionalistas burgueses<\/strong>. Es decir, con elementos de \u201cdesobediencia\u201d o \u201cdesaf\u00edo\u201d al imperialismo yanqui. Es importante subrayar que esta \u201cdesobediencia\u201d se expresa fundamentalmente en relaci\u00f3n al gobierno de Bush, y <strong>de ninguna manera respecto del conjunto de los pa\u00edses imperialistas<\/strong>. El historiador marxista argentino Milc\u00edades Pe\u00f1a se\u00f1alaba con su habitual brillantez c\u00f3mo los gobiernos nacionalistas de su \u00e9poca (mediados del siglo XX) se enfrentaban a uno u otro imperialismo <strong>s\u00f3lo para entregarse a uno m\u00e1s \u201cben\u00e9volo\u201d:<\/strong><\/p>\n<p>\u201cexisten roces \u2013que pueden llegar a la lucha militar\u2013 entre la burgues\u00eda nativa y el imperialismo (&#8230;). Pero, en todo momento, las diferencias entre la burgues\u00eda nacional y el imperialismo <strong>se insertan dentro de una unidad fundamental de intereses econ\u00f3micos y sociales<\/strong>. De ah\u00ed que todos los roces entre la burgues\u00eda y el imperialismo tienen un car\u00e1cter ficticio porque <strong>no se proponen liquidar al imperialismo, sino llegar a un acuerdo m\u00e1s provechoso con \u00e9l, y son, en esencia, la lucha del competidor m\u00e1s d\u00e9bil\u201d <\/strong>(<em>Industria, burgues\u00eda industrial y liberaci\u00f3n nacional<\/em>).<\/p>\n<p>Es el caso \u201cgemelo\u201d de Ch\u00e1vez en Venezuela y Ahmadinejad en Ir\u00e1n (uno \u201cprogresista\u201d y otro s\u00faper reaccionario desde el punto de vista pol\u00edtico-ideol\u00f3gico).[1] Y m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9stos, hay una emergencia de <strong>\u201cnacionalismos energ\u00e9ticos\u201d,<\/strong> en los que reg\u00edmenes de naturaleza pol\u00edtica muy distinta se afirman en la arena internacional a partir del manejo monop\u00f3lico o semimonop\u00f3lico de recursos naturales estrat\u00e9gicos como el gas o el petr\u00f3leo. Dice el economista marxista Claudio Katz:<\/p>\n<p>\u201cLa resoluci\u00f3n adoptada por el gobierno de Morales constituye la ant\u00edtesis simb\u00f3lica de las privatizaciones de los 90 (&#8230;). Esta nacionalizaci\u00f3n se inscribe en un <strong>giro estatizante a escala internacional<\/strong>. Con el precio del barril por encima de los 70 d\u00f3lares y Estados Unidos embarcados en guerras imperialistas para asegurarse el abastecimiento de combustible, todos los pa\u00edses productores <strong>tienden a incrementar la participaci\u00f3n del Estado en la renta petrolera<\/strong>. Esta apetencia se comprueba en los gobiernos de <strong>cualquier signo<\/strong> y en pa\u00edses tan diversos como Rusia, Ir\u00e1n, Arabia Saudita o Nigeria. Actualmente, las empresas p\u00fablicas controlan el 80% de las reservas y el 40% de la producci\u00f3n petrolera global, y se observa una <strong>reconstituci\u00f3n del cartel de productores<\/strong> semejante al proceso que potencio a la OPEP en los a\u00f1os 70 y 80\u201d (\u201cAm\u00e9rica Latina: El torbellino de la integraci\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p>El trasfondo econ\u00f3mico en determinados pa\u00edses o regiones es que crece el cuestionamiento a<strong> determinados <\/strong>aspectos del neoliberalismo hegem\u00f3nico en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, y que \u2013queremos ser categ\u00f3ricos en esto\u2013 sigue siendo la t\u00f3nica mundial. Y sobre una base material que siquiera los gobiernos \u201cnacionalistas burgueses\u201d cuestionan, sino que por el contrario usufruct\u00faan: <strong>la superexplotaci\u00f3n de la clase obrera en las condiciones del desmonte de las conquistas de la segunda posguerra, de las contrarreformas en el terreno de las relaciones laborales<\/strong>.[2]<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que ver qu\u00e9 alcances hist\u00f3ricos tiene el periodo en el que estamos entrando, lo que depender\u00e1, evidentemente, del desarrollo de la lucha de clases. Pero ya se perfila un panorama <strong>menos lineal y con m\u00e1s heterogeneidad<\/strong>. El elemento \u201chomog\u00e9neo\u201d es la voluntad de descargar todo el peso de la econom\u00eda en la superexplotaci\u00f3n de la clase obrera, pero hay m\u00e1s heterogeneidad desde el punto de vista de <strong>las mediaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas burguesas<\/strong>, de la aparici\u00f3n de gobiernos capitalistas con rasgos <strong>m\u00e1s \u201cestatistas\u201d y \u201cproteccionistas\u201d<\/strong>, que buscan<strong> confundir <\/strong>(y en esta coyuntura lo logran) a amplios sectores de masas.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno plantea, precisamente, la necesidad de<strong> no encandilarse y reafirmar una orientaci\u00f3n de intransigente independencia de clase. <\/strong>Esto es: no capitular a ellos, como es el caso de muchas tendencias de la izquierda que, en su \u201cembelesamiento\u201d por Hugo Ch\u00e1vez o Evo Morales, <strong>pierden el punto de vista de clase y socialista.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Latinoam\u00e9rica en Estados Unidos y emergencia de una nueva clase obrera<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCuanto m\u00e1s coloca Estados Unidos a todo el mundo bajo su dependencia, tanto m\u00e1s depende del resto del mundo, con todas sus contradicciones y convulsiones amenazadoras (&#8230;) <strong>esto introduce en su econom\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s elementos de desorden europeo y asi\u00e1tico<\/strong>\u201d. Le\u00f3n Trotsky, <em>Sobre Europa y Estados Unidos<\/em>.<\/p>\n<p>El segundo elemento a subrayar es la situaci\u00f3n pol\u00edtica al interior de los propios Estados Unidos, incluidas las repercusiones all\u00ed de las convulsiones de la situaci\u00f3n mundial y regional. Aqu\u00ed s\u00f3lo queremos destacar un hecho de caracter\u00edsticas hist\u00f3ricas ocurrido en la primera mitad de 2006: <strong>la irrupci\u00f3n del movimiento de inmigrantes<\/strong>, que puede interpretarse como<strong> la irrupci\u00f3n de Latinoam\u00e9rica en EEUU.<\/strong> El ciclo de rebeliones populares pareci\u00f3 estar <strong>meti\u00e9ndose dentro<\/strong> de EEUU por la v\u00eda de la puesta en pie de los 41 millones que constituyen la comunidad latina del pa\u00eds. En ese sentido, fue un hecho cargado de simbolismo que el <strong>paro latino<\/strong> haya tenido lugar <strong>el 1\u00b0 de Mayo<\/strong>. Lo que, junto con ayudar a recuperar el D\u00eda Internacional de los Trabajadores como d\u00eda de lucha en EEUU, tiene una <strong>significaci\u00f3n potencial de clase<\/strong> de inmenso valor, m\u00e1s all\u00e1 de los vaivenes concretos del movimiento. Porque se trat\u00f3 de una jornada de paro de un sector muy importante de la nueva clase obrera norteamericana, uno de los m\u00e1s oprimidos en su doble condici\u00f3n de explotados y sin papeles.<\/p>\n<p>Esta irrupci\u00f3n configura un dato de enorme importancia, que habr\u00e1 que medir hasta d\u00f3nde llega. La posibilidad de un <strong>\u201cemparejamiento\u201d <\/strong>de la situaci\u00f3n pol\u00edtica de EEUU con la regional, obviamente, ser\u00eda<strong> de importancia incalculable para todo el continente<\/strong>.[3] Porque no hay que perder de vista que EEUU ha venido siendo el elemento <strong>m\u00e1s reaccionario<\/strong> de la situaci\u00f3n internacional. Si los elementos de crisis pol\u00edtica y posible irrupci\u00f3n desde abajo se desarrollaran, en combinaci\u00f3n con las dificultades de EEUU en el orden internacional, servir\u00edan para <strong>quebrar<\/strong> la situaci\u00f3n pol\u00edtica reaccionaria que sigue imperando hoy en EEUU, lo que abrir\u00eda <strong>una nueva situaci\u00f3n internacional.<\/strong><\/p>\n<p>Otro elemento de importancia del \u00faltimo per\u00edodo ha sido el levantamiento <strong>estudiantil en Francia<\/strong>. No es \u00e9ste el lugar para desarrollarlo, pero queremos retener aqu\u00ed la simultaneidad de procesos donde emergieron, indirectamente, <strong>sectores de la nueva clase trabajadora<\/strong> por la v\u00eda del reclamo inmigrante en EEUU y, en Francia, de un movimiento estudiantil que no apareci\u00f3 con reivindicaciones puramente estudiantiles, sino alrededor de reclamos vinculados a las condiciones <strong>laborales<\/strong>.<\/p>\n<p>El impacto que representaron estos procesos mostr\u00f3 una <strong>tendencia a la irrupci\u00f3n de contingentes de la nueva clase trabajadora<\/strong>, esto es, la emergencia de luchas masivas en las que tienen mayor relevancia reivindicaciones de la clase trabajadora, aunque estas luchas no hayan aparecido como, ni sean directamente, luchas obreras, sino de inmigrantes y estudiantiles.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que esto no puede servir para negar ni perder de vista que en lo que constituye hoy el centro de la situaci\u00f3n mundial, el Medio Oriente, se trata de un proceso <strong>\u201cpopular\u201d<\/strong>, con una marcada ausencia de rasgos de clase y con la hegemon\u00eda de distintas variantes isl\u00e1micas.<\/p>\n<p>Pero esta tendencia que estamos subrayando tiene mucha importancia <strong>estrat\u00e9gica<\/strong> para el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n <strong>regional.<\/strong> Porque no hay que olvidarse que pocos a\u00f1os atr\u00e1s, al calor del desempleo de masas y la desestructuraci\u00f3n social, la mayor\u00eda de los analistas <strong>se subieron al carro de la \u201cmuerte del proletariado\u201d, cantando loas a los \u201cnuevos movimientos sociales\u201d<\/strong>. Esto fue acompa\u00f1ado por an\u00e1lisis econ\u00f3micos mec\u00e1nicos y catastrofistas (en los que hace escuela el PO en nuestro pa\u00eds) y la apolog\u00eda, como alfa y omega de la lucha social, de los Sin Tierra en Brasil o los movimientos originarios en Bolivia.<\/p>\n<p>Es cierto que el capitalismo mundial tiene marcadas tendencias a la desestructuraci\u00f3n social y la barbarie, pero, al mismo tiempo, es evidente tambi\u00e9n <strong>c\u00f3mo se renueva la acumulaci\u00f3n de capital<\/strong> con el surgimiento de nuevas ramas productivas y de nuevos pa\u00edses con peso industrial. Y si hay acumulaci\u00f3n capitalista, hay posibilidades de desarrollo (relativo), de las cuales emerge <strong>una nueva generaci\u00f3n obrera<\/strong>. Este elemento es visible, incluso, en pa\u00edses como la Argentina y Am\u00e9rica Latina toda, donde se sufri\u00f3 un proceso de fuerte desindustrializaci\u00f3n y primarizaci\u00f3n de la econom\u00eda. Pero la actual recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica muestra no s\u00f3lo que <strong>su parque industrial no ha sido totalmente liquidado, sino que surgen nuevas ramas productivas<\/strong>. No es casual la emergencia de un proceso de recomposici\u00f3n de los trabajadores con expresiones como la UNT y la C-CURA en Venezuela, el CONLUTAS en el Brasil, las experiencias clasistas en nuestro pa\u00eds y luchas del proletariado de importancia, como es el caso reciente de los mineros chilenos de La Escondida o la actual huelga contra los despidos en la Volkswagen en Brasil.<\/p>\n<h2>2- EL CICLO POL\u00cdTICO LATINOAMERICANO<\/h2>\n<p><strong>El ciclo de las rebeliones populares y la larga coyuntura de mediaci\u00f3n, \u201cestabilizaci\u00f3n\u201d y extensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Es en este contexto de crisis hegem\u00f3nica y \u201cdesobediencia\u201d que se ubica la actual coyuntura latinoamericana. La sensibilidad que hay que tener, lo que no hay que perder de vista, es que en Am\u00e9rica Latina, aun mediado por los nuevos gobiernos, sigue habiendo un proceso de una enorme importancia, riqu\u00edsimo. Si Medio Oriente es hoy el centro de los acontecimientos internacionales, <strong>Latinoam\u00e9rica contin\u00faa siendo la regi\u00f3n del mundo donde el proceso de lucha de masas y los motivos pol\u00edticos que emergen de \u00e9l son los m\u00e1s profundos y \u201ccl\u00e1sicos\u201d a nivel mundial<\/strong>. Como dice agudamente Istv\u00e1n Mesz\u00e1ros: \u201ces mucho m\u00e1s probable en un futuro no muy distante que se verifique <strong>el reventar de una revoluci\u00f3n social<\/strong> en Am\u00e9rica Latina m\u00e1s que en cualquier otra regi\u00f3n (&#8230;) con implicaciones de largo alcance para el resto del mundo\u201d (\u201cBol\u00edvar y Ch\u00e1vez: el esp\u00edritu de determinaci\u00f3n radical\u201d).<\/p>\n<p>En este marco, lo que estamos viviendo es una (larga) coyuntura de <strong>mediaci\u00f3n<\/strong> electoral. Se trata de los nuevos gobiernos \u201ccentroizquierdistas\u201d, emergentes de los procesos de crisis y con m\u00e1s o menos elementos de continuidad con respecto a los 90. Pero la definici\u00f3n global que hay que retener es que <strong>el ciclo pol\u00edtico abierto a comienzos del siglo XXI contin\u00faa, expresando una relaci\u00f3n de fuerzas m\u00e1s favorable para las masas trabajadoras respecto de las dos d\u00e9cadas anteriores<\/strong>.<\/p>\n<p>Por proceso de \u201cmediaci\u00f3n\u201d entendemos el hecho de que si hace pocos a\u00f1os el punto de referencia para el an\u00e1lisis pasaba por la magnitud, desarrollo y extensi\u00f3n de las rebeliones populares \u2013en un contexto de inestabilidad que configuraba situaciones de \u201ccrisis de gobernabilidad\u201d\u2013, <strong>hoy, el proceso aparece \u201creabsorbido\u201d, en el sentido de que todo lo que aparec\u00eda como potencialidad desde abajo se presenta como capacidad desde arriba<\/strong>. Un ejemplo es que los medios corren detr\u00e1s de cada gesto o reuni\u00f3n de Ch\u00e1vez, Morales o Kirchner; presidentes que se adornan, como si fueran atributos suyos, con todas aquellas concesiones y cambios que se han visto obligados a dar en la perspectiva de conceder algo para mantener lo esencial, es decir, el orden social capitalista imperante.<\/p>\n<p>En este marco de estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica y recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, lo que est\u00e1 a la orden del d\u00eda no son las grandes irrupciones de lucha popular sino, m\u00e1s bien, <strong>la reelecci\u00f3n de los actuales mandatarios<\/strong>. Lula va por la reelecci\u00f3n en un pa\u00eds donde no hubo rebeli\u00f3n popular; el PT lleg\u00f3 al gobierno \u201cpreventivamente\u201d precisamente para evitarla. Sin embargo, le surge una candidatura por izquierda como la de Heloisa Helena. Ch\u00e1vez tambi\u00e9n busca de manera plebiscitaria la reelecci\u00f3n en diciembre. En nuestro pa\u00eds, se adelant\u00f3 la agenda electoral. En Bolivia, el gobierno de Morales aparece consolidado, y aunque no hay que descartar choques en la Constituyente, \u00e9sta se presenta muy \u201cpactada\u201d.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n que estuvieron cruzados por la rebeli\u00f3n popular (Venezuela, Argentina y Bolivia) y otros de gran importancia como es el caso del Brasil, <strong>el proceso pol\u00edtico aparece en lo inmediato \u201cestabilizado\u201d.<\/strong> La excepci\u00f3n podr\u00eda ser Ecuador, donde la perspectiva no aparece tan clara, pero dif\u00edcilmente pueda contrapesar las tendencias coyunturales latinoamericanas de <strong>mediaci\u00f3n y estabilizaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin embargo, junto con el actual proceso de \u201cmediaci\u00f3n\u201d, se ha hecho presente otro de signo contrario: el de la \u201c<strong>extensi\u00f3n\u201d<\/strong>, esto es, <strong>el ingreso de nuevos pa\u00edses en el proceso regional<\/strong><strong>,<\/strong><strong> en circunstancias de crisis pol\u00edticas o ascensos en la lucha popular <\/strong>(aunque sin llegar a configurar nuevas rebeliones). Ha sido el caso de la inmensa movilizaci\u00f3n estudiantil que golpe\u00f3 fuerte al recientemente asumido gobierno de Bachelet en Chile, el caso de las elecciones en Per\u00fa y la votaci\u00f3n de Ollanta Humala, que gan\u00f3 la primera vuelta, o el escandaloso fraude electoral en M\u00e9xico y la movilizaci\u00f3n que desat\u00f3. Se trata de procesos que tienden a<strong> \u201cemparejar\u201d el conjunto de la regi\u00f3n con un signo a \u201cizquierda\u201d. <\/strong>En este marco, la reelecci\u00f3n de Uribe en Colombia \u2013con un ausentismo del 60% del padr\u00f3n\u2013 configura una excepci\u00f3n reaccionaria a la norma del conjunto de la situaci\u00f3n regional, <strong>la emergencia del \u201cprogresismo\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>En este sentido, el caso de Humala en el Per\u00fa es un ejemplo ilustrativo. Su elecci\u00f3n constituy\u00f3 un terremoto pol\u00edtico, aun cuando haya sido derrotado en la segunda vuelta por Alan Garc\u00eda, porque no hay que perder de vista que Per\u00fa fue, por m\u00e1s de una d\u00e9cada, <strong>la paz de los cementerios<\/strong>. Hubo entre mediados de los 80 y la d\u00e9cada del 90 la friolera de <strong>80.000 desaparecidos o asesinados por la represi\u00f3n del Estado<\/strong>. Es en ese contexto que se da la votaci\u00f3n de Humala como reflejo distorsionado de que el ciclo de las rebeliones populares y el proceso regional andino mismo est\u00e1n entrando en el Per\u00fa. <strong>Reflejo distorsionado y no directo<\/strong>, porque no se dio en el terreno de la lucha de clases inmediata, sino en el mismo terreno \u201cmediado\u201d electoral burgu\u00e9s que hace parte de la actual coyuntura regional. Pero que expresa de todos modos agudas contradicciones. Aunque Humala sea una figura burguesa y tramposa, m\u00e1s parecida al ex presidente de Ecuador Guti\u00e9rrez que a Morales o Ch\u00e1vez, no por eso ha dejado de tener un importante impacto como reflejo electoral de que incluso en el Per\u00fa se empieza a abrir una nueva etapa m\u00e1s emparentada con la t\u00f3nica del resto de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En l\u00ednea con este proceso de \u201cextensi\u00f3n\u201d se encuentra el caso de Chile. Bachelet gan\u00f3 las elecciones en uno de los pa\u00edses m\u00e1s reaccionarios de la regi\u00f3n, donde el peso militar es omnipresente \u2013producto de que no hubo \u201cruptura\u201d tras la ca\u00edda de la dictadura\u201d\u2013 y donde el neoliberalismo y las \u201crelaciones carnales\u201d con EEUU son pol\u00edticas de Estado. Sin embargo, incluso en este pa\u00eds, uno de los m\u00e1s estables de Latinoam\u00e9rica y donde m\u00e1s cuesta superar la derrota de los trabajadores, <strong>se desat\u00f3 un movimiento de lucha estudiantil y popular de masas que categ\u00f3ricamente arruin\u00f3 el inicio del mandato de la presidenta<\/strong>. En estos momentos, la coyuntura parece estabilizada, aunque hay que tomar nota de la importancia de <strong>la reciente huelga de los obreros mineros del cobre<\/strong>. Pero la popularidad de Bachelet no se recupera, y lo ocurrido podr\u00eda estar configurando un cambio en la tradicional estabilidad del pa\u00eds de la \u00faltima d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Por su parte, en M\u00e9xico se ha desatado un proceso de lucha democr\u00e1tico contra el fraude electoral. La direcci\u00f3n ultra reformista y burguesa de Obrador y el PRD la est\u00e1 llevando al desgaste, pero podr\u00eda eventualmente desbordarse. No hace falta recordar que la \u201cca\u00edda\u201d del PRI se produjo de manera totalmente mediada y por la v\u00eda electoral del triunfo del PAN (partido burgu\u00e9s de derecha), reafirm\u00e1ndose el NAFTA con los Estados Unidos. Es decir, se trata de otro de los grandes pa\u00edses \u201cestables\u201d de la regi\u00f3n, que mantiene pol\u00edticas de colaboraci\u00f3n estrecha con EEUU a la vez que de un r\u00e9gimen <strong>muy reaccionario<\/strong> con tremendos problemas nacionales, democr\u00e1ticos y agrarios no resueltos, como lo demuestra el mismo fraude ejercido sobre una variante de centroizquierda 100% capitalista como la de Obrador.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, m\u00e1s all\u00e1 de la actual coyuntura regional de mediaci\u00f3n, el mapa pol\u00edtico general latinoamericano muestra un flujo de fondo donde <strong>el ciclo de rebeli\u00f3n, en lugar de terminar de reabsorberse, m\u00e1s bien parece estar extendi\u00e9ndose, si bien de manera \u201cacolchonada\u201d<\/strong>. Parte de esto es el hecho que se est\u00e1 esbozando una tendencia a una mayor <strong>profundidad<\/strong>, desde el punto de vista social, del proceso de las luchas. Es decir, la propensi\u00f3n a una <strong>mayor centralidad en la pelea de los sectores de trabajadores asalariados<\/strong>.<\/p>\n<p>En todo caso, se observa la evidente la <strong>ausencia de derrotas categ\u00f3ricas del proceso de la lucha<\/strong>. M\u00e1s bien, la tendencia ha sido a la reabsorci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa del proceso por la v\u00eda del mecanismo de conquistas-concesi\u00f3n-trampa.<\/p>\n<p><strong>La propia coyuntura econ\u00f3mica mundial y regional contribuye fuertemente a esta estabilizaci\u00f3n<\/strong>, pero la historia podr\u00eda cambiar si la situaci\u00f3n de la econom\u00eda <strong>diera un giro<\/strong>. Estamos en un per\u00edodo <strong>preparatorio<\/strong> donde tarde o temprano, ante la magnitud de las crisis estructurales no resueltas y en ausencia de derrotas de los trabajadores y las masas populares, <strong>pueden llegar a estallar nuevas crisis.<\/strong> Que plantear\u00e1n la perspectiva estrat\u00e9gica de pasar del actual ciclo de rebeliones populares a la pelea por aut\u00e9nticas revoluciones sociales que <strong>desborden por izquierda a los actuales gobiernos de mediaci\u00f3n burguesa.<\/strong><\/p>\n<p>Ese ciclo pol\u00edtico, que sigue abierto,<strong> le da un contexto a la fuerte mediaci\u00f3n kirchnerista en la Argentina<\/strong>. Luego de las elecciones de octubre 2005, hab\u00edamos definido el cierre del proceso revolucionario en nuestro pa\u00eds desde el punto de vista de la crisis de dominaci\u00f3n, que a esta altura resulta evidente. Pero <strong>no por eso la Argentina deja de estar inscripta en ese ciclo pol\u00edtico de conjunto<\/strong>, lo que puede plantear, en el futuro, circunstancias de reapertura de la crisis.<\/p>\n<p><strong>Estabilizaci\u00f3n econ\u00f3mica y continuidad de la crisis estructural<\/strong><\/p>\n<p>Aclaramos que en este punto nos concentraremos en la econom\u00eda y no desarrollaremos otro aspecto de la crisis org\u00e1nica que marc\u00f3 y marca la situaci\u00f3n regional: <strong>la crisis de los sistemas de partidos tradicionales y de las instituciones de la \u201cdemocracia\u201d<\/strong>. Se trata de elementos de crisis de dominaci\u00f3n que siguen presentes, como lo muestra, por ejemplo, la agenda de la Constituyente en Bolivia, por tomar s\u00f3lo un caso.<\/p>\n<p>Hay un importante sustrato material en los fundamentos de la actual coyuntura de mediaci\u00f3n y estabilizaci\u00f3n: <strong>la recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda regional,<\/strong> luego de que varias de ellas se sumieran en situaciones catastr\u00f3ficas.<\/p>\n<p>Hay que partir de subrayar que las convulsiones que se produjeron especial, pero no \u00fanicamente, en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina, dieron el tono a los primeros a\u00f1os del siglo XXI en el marco de una dif\u00edcil situaci\u00f3n del continente por las transformaciones de la globalizaci\u00f3n y la imposici\u00f3n del llamado Consenso de Washington. Un dec\u00e1logo neoliberal puro y duro que, gracias a la colaboraci\u00f3n pr\u00e1cticamente incondicional de las burgues\u00edas latinoamericanas, se aplic\u00f3 con <strong>m\u00e1s profundidad<\/strong> que en otras regiones del mundo.<\/p>\n<p>El fenomenal endeudamiento y la nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo, por un lado, y el <strong>desmonte de cualquier barrera defensiva<\/strong>, por el otro, condujeron no s\u00f3lo a una ca\u00edda generalizada de la econom\u00eda sino tambi\u00e9n a una explosi\u00f3n de miseria y a una <strong>ampliaci\u00f3n de la brecha<\/strong> que las separa de los pa\u00edses centrales, que se transform\u00f3 en abismo.<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9rica Latina retrocedi\u00f3 en todos los terrenos<\/strong>. Perdi\u00f3 relevancia industrial, decay\u00f3 su participaci\u00f3n en el comercio internacional y fue desplazada por el Sudeste Asi\u00e1tico como principal destino perif\u00e9rico de las inversiones extranjeras. Estas transformaciones <strong>reaccionarias<\/strong> aumentaron el desempleo, redujeron los salarios y provocaron una terror\u00edfica expansi\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>As\u00ed, al iniciarse el siglo XXI, la situaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina estaba signada por \u201ccuatro desequilibrios\u201d (Katz): la explosiva combinaci\u00f3n de endeudamiento externo, especializaci\u00f3n exportadora en productos de baja elaboraci\u00f3n, intercambio comercial deficitario y erosi\u00f3n del poder adquisitivo, que desencadenaron las peri\u00f3dicas turbulencias de la econom\u00eda latinoamericana.<\/p>\n<p>Pero en la actual coyuntura de \u201cbonanza\u201d de la econom\u00eda mundial, crisis de hegemon\u00eda e irrupci\u00f3n de los \u201cnacionalismos energ\u00e9ticos\u201d,<strong> esto<\/strong><strong> parece haber variado<\/strong>. Hoy, las principales econom\u00edas latinoamericanas est\u00e1n <strong>creciendo<\/strong> (aunque a ritmos muy desiguales) y sobre todo se registran <strong>super\u00e1vits (algunos importantes) en el comercio exterior<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto <strong>no significa que haya cambiado ni mejorado cualitativamente su inserci\u00f3n estructural en la econom\u00eda mundial<\/strong>, ni que se hayan resuelto las causas m\u00e1s de fondo de la crisis econ\u00f3mica y social que afecta a toda la regi\u00f3n. Las razones de la actual \u201cmejor\u00eda\u201d son, en primer lugar, <strong>consecuencia de una coyuntura mundial que puede variar en plazos relativamente cortos<\/strong>, lo que para las vulnerables y dependientes econom\u00edas latinoamericanas se traducir\u00eda inevitablemente en estallidos y convulsiones).<\/p>\n<p>En segundo lugar, se ha producido una \u201cadaptaci\u00f3n\u201d de las econom\u00edas regionales al fin de las condiciones que marcaron la borrachera de privatizaciones e ingreso de capitales de los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada del 90. Y esto, en algunos pa\u00edses, ha implicado ciertos <strong>cambios en relaci\u00f3n con el neoliberalismo salvaje de los primeros tramos de los 90.<\/strong><\/p>\n<p>La d\u00e9cada del 80 es conocida como la \u201cd\u00e9cada perdida\u201d de Am\u00e9rica Latina, por el estancamiento de las econom\u00edas y las primeras crisis de la deuda externa. Durante la primera mitad de los 90, con el pretexto de remediar la crisis de la anterior, se aplicaron en todas partes, aunque desigualmente, las recetas del \u201cConsenso de Washington\u201d. Eso signific\u00f3 <strong>cambios en la esfera de la producci\u00f3n y de la inserci\u00f3n de cada pa\u00eds en la divisi\u00f3n internacional del trabajo.<\/strong><\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada del 90, todo pareci\u00f3 ir sobre ruedas. Con grandes desigualdades seg\u00fan los pa\u00edses, las aperturas y privatizaciones atrajeron una oleada tanto de inversiones directas como de pr\u00e9stamos e inversiones de cartera (compras de acciones y otros valores en las bolsas). Fueron a\u00f1os de \u201cdinero f\u00e1cil\u201d para los gobiernos y gran parte de las burgues\u00edas de la regi\u00f3n. Esto permiti\u00f3 a muchos pa\u00edses, entre ellos Argentina y Brasil, sostener la estabilidad de la moneda con una grotesca sobrevaluaci\u00f3n respecto del d\u00f3lar, y al mismo tiempo darse el lujo de mantener d\u00e9ficits de la balanza de bienes y servicios (importar m\u00e1s de lo que se exporta) y d\u00e9ficits del presupuesto del Estado. La mayor parte de los pa\u00edses pas\u00f3 as\u00ed a depender en mayor o menor medida del flujo de capitales del exterior. Esto produjo, entre otras consecuencias desastrosas, un crecimiento veloz del endeudamiento, haciendo que la deuda externa latinoamericana llegara a su c\u00faspide de 767.000 millones en 1998.<\/p>\n<p>Pero ya desde mediados de los 90 las cosas comenzaron a complicarse<strong>.<\/strong> El problema de fondo es que en la divisi\u00f3n mundial del trabajo impuesta por la globalizaci\u00f3n, Am\u00e9rica Latina, si bien no se precipit\u00f3 al pozo de \u00c1frica, tampoco logr\u00f3 la performance de China y otros pa\u00edses de Asia. La ola de inversiones directas fue en buena parte a las empresas p\u00fablicas privatizadas y <strong>no a sectores que implicaran mejorar substancialmente la inserci\u00f3n en el mercado mundial<\/strong>. Tampoco el capital \u201cnacional\u201d, en gran medida <strong>fusionado, subsidiario, asociado o subcontratista de las corporaciones transnacionales<\/strong>, se encamin\u00f3 en ese sentido. La \u201capertura\u201d arras\u00f3 con muchos sectores calificados de ineficientes, pero no los reemplaz\u00f3 en la misma medida por otros \u201ccompetitivos\u201d en el mercado mundial. Al mismo tiempo, dej\u00f3 millones de desocupados, lo que agrav\u00f3 la miseria mientras supuestamente \u201ccrec\u00eda la econom\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>La renuncia \u2013de ra\u00edces hist\u00f3ricas\u2013 de las burgues\u00edas latinoamericanas <strong>a cualquier proyecto de industrializaci\u00f3n aut\u00f3noma e integral, la liquidaci\u00f3n de buena parte de la industria sustitutiva de importaciones y la adopci\u00f3n del modelo de armadur\u00eda-montaje conectado mundialmente<\/strong> han sido la principal causa de que la tasa de desempleo en las ciudades latinoamericanas casi se duplicara entre 1994 y 2002.<\/p>\n<p>A medida que se fueron agotando las empresas estatales a privatizar o las empresas privadas \u201cnacionales\u201d a adquirir, la rueda empez\u00f3 a girar en sentido opuesto. Ya no era cuesti\u00f3n de recibir inversiones directas o de cartera, sino de enviar ganancias al exterior de las inversiones ya realizadas. Al mismo tiempo, crec\u00eda el servicio de la deuda. En el comercio exterior tambi\u00e9n las cosas se iban complicando, por la sobrevaluaci\u00f3n de las monedas locales cuyos extremos fueron la convertibilidad de Argentina o la dolarizaci\u00f3n de Ecuador. Y en esos a\u00f1os, a su vez, el d\u00f3lar se hab\u00eda sobrevaluado respecto del yen y las monedas europeas. Todo eso contribu\u00eda a <strong>restar competitividad<\/strong> a las exportaciones latinoamericanas.<\/p>\n<p>Otro factor grave fue que desde 1998 al 2002 los pa\u00edses no petroleros de Am\u00e9rica Latina hab\u00edan sufrido un <strong>deterioro de los t\u00e9rminos del intercambio<\/strong> (relaci\u00f3n entre los precios de los productos de exportaci\u00f3n y los que se importan) del 15%. Y adem\u00e1s, desde 1997 al 2002, Latinoam\u00e9rica padeci\u00f3 una ca\u00edda absoluta del 25% de los precios de sus productos b\u00e1sicos no petroleros.<\/p>\n<p>Estos y otros motivos (las crisis de 1997 del sudeste de Asia y el default de Rusia en 1998, la amenaza de un colapso de Brasil el mismo a\u00f1o, el im\u00e1n de la \u201cburbuja\u201d de Wall Street de 1995 al 2000, etc.) llevaron a un <strong>\u201cno va m\u00e1s\u201d. <\/strong>Los gobiernos y las burgues\u00edas latinoamericanas no pod\u00edan seguir con el mecanismo de cubrir los distintos d\u00e9ficits con m\u00e1s emisi\u00f3n de deuda y\/o inversiones directas del exterior o de cartera.<\/p>\n<p>Del d\u00f3lar barato, el remate de las empresas p\u00fablicas, los d\u00e9ficits comerciales y fiscales, y el crecimiento galopante del endeudamiento externo, se fue pasando al <strong>d\u00f3lar caro, a las devaluaciones de las monedas sudamericanas, a los super\u00e1vits fiscales y del comercio exterior <\/strong>logrado mediante un importante aumento de las exportaciones (a lo que colabora el actual salto fenomenal en el precio de las materias primas), as\u00ed como gracias a una cierta ca\u00edda de las importaciones <strong>manteni\u00e9ndose deprimido el consumo popular. <\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, Argentina, Brasil, Chile o Uruguay registran no s\u00f3lo <strong>super\u00e1vits comerciales sino tambi\u00e9n excedentes fiscales in\u00e9ditos<\/strong>. El estado impone \u2013incluso en el caso de los gobiernos que se venden como m\u00e1s \u201cprogresistas\u201d\u2013 una <strong>severa restricci\u00f3n del gasto p\u00fablico que va al pago de la deuda<\/strong>. El campe\u00f3n de este nuevo esquema del siglo XXI es Lula, con r\u00e9cords de super\u00e1vit primario superiores al 5% del PBI. No es necesario aclarar las consecuencias de esto en el empleo, el salario y los sistemas de educaci\u00f3n, salud y seguridad social.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: la base estructural de la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d regional es una <strong>\u201ceconom\u00eda de la miseria\u201d<\/strong>, donde el crecimiento econ\u00f3mico coyuntural no se refleja en una disminuci\u00f3n equivalente de la pobreza y la indigencia. Esto tiene sus razones: en la actualidad, <strong>todas las econom\u00edas son \u201cexportadoras\u201d.<\/strong> Esto es m\u00e1s pronunciado, incluso, en los pa\u00edses \u201cperif\u00e9ricos\u201d. El <strong>gran comprador mundial<\/strong> es, obviamente, los Estados Unidos, que es el que acumula tambi\u00e9n los mayores d\u00e9ficits fiscales, de balanza comercial y de endeudamiento externo.<\/p>\n<p>En estas condiciones, junto con la devaluaci\u00f3n de las monedas, es fundamental mantener lo <strong>m\u00e1s bajo posible el nivel de los salarios<\/strong>, para hacer \u201ccompetitivos\u201d los precios de las mercanc\u00edas exportadas. De all\u00ed que se mantenga estructuralmente \u2013m\u00e1s all\u00e1 de cierta recuperaci\u00f3n del empleo y de la bater\u00eda de asistencia social estatal\u2013 una <strong>\u201ceconom\u00eda de miseria\u201d que afecta a la mayor\u00eda de las capas trabajadoras<\/strong>. Aqu\u00ed es donde <strong>mueren las palabras<\/strong> de los nuevos gobiernos \u201cpopulares\u201d: un festival de planes sociales para \u201ccontener la pobreza\u201d, a la vez que se <strong>remachan las peores condiciones de esclavitud laboral y superexplotaci\u00f3n del proletariado industrial y los trabajadores heredadas de los 90<\/strong>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, esto hoy incluye \u2013en situaciones de mayor o menor continuidad neoliberal\u2013 una <strong>mayor posici\u00f3n de arbitraje del Estado en el ciclo de la econom\u00eda y determinado tipo de regateos respecto del imperialismo<\/strong>. Eso explica, por ejemplo, la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas de Evo Morales, la recuperaci\u00f3n de la gerencia de PDVSA por parte de Ch\u00e1vez o, incluso, los muy t\u00edmidos avances de Kirchner respecto de la demanda de participaci\u00f3n estatal en algunas privatizadas (el regreso del Correo Argentino y de Aguas Argentinas a manos del Estado, o la demanda de recuperaci\u00f3n de la \u201cacci\u00f3n de oro\u201d en Aerol\u00edneas Argentinas). En el plano regional, el rechazo del ALCA, la firma de Tratados de Libre Comercio y la afirmaci\u00f3n del Mercosur expresan de diversas maneras estas <strong>pujas regionales y entre capitalistas<\/strong>.<\/p>\n<p>En este retorno de las <strong>pujas y disputas entre Estados y sectores capitalistas<\/strong> \u2013que <strong>no expresan ning\u00fan inter\u00e9s popular y donde los trabajadores no tienen nada que ganar\u2013<\/strong> muchas veces los gobiernos act\u00faan de <strong>\u201cagentes de negocios\u201d<\/strong> de sus empresarios amigos o de los capitales radicados en la regi\u00f3n. Esta realidad, que se manifiesta m\u00e1s claramente en Venezuela y Bolivia, aunque hay elementos de esto en Kirchner o incluso Lula, depende tambi\u00e9n del grado de radicalidad de los procesos que han dado origen a los nuevos gobiernos, lo que constituye un cierto <strong>violentamiento del dec\u00e1logo neoliberal puro y duro imperante en los 90<\/strong>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tampoco hay que perder de vista que dentro de estas transformaciones generales se producen desarrollos desiguales con consecuencias sociales. <strong>Surgen o se recrean ramas de la producci\u00f3n y los servicios, que implican la emergencia de nuevos sectores de trabajadores asalariados. <\/strong>De esa manera va apareciendo, sobre todo, pero no solamente, en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados de la regi\u00f3n, una <strong>nueva clase trabajadora<\/strong> y una <strong>nueva generaci\u00f3n obrera<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>La mediaci\u00f3n reformista y el proceso de recomposici\u00f3n de los trabajadores<\/strong><\/p>\n<p>Las calamidades sociales, el descontento, las protestas y rebeliones, por un lado, y la crisis de alternativa socialista frente al capitalismo \u2013y de otra forma de poder pol\u00edtico frente a la democracia burguesa\u2013, por el otro, abren en esta coyuntura un<strong> amplio espacio para corrientes (y gobiernos) que prometen mejoras dentro de los marcos del capitalismo y la democracia burguesa<\/strong>.<\/p>\n<p>Estas <strong>mediaciones<\/strong> no se presentan f\u00e1ciles de superar, sobre todo en los casos donde estos gobiernos impulsan \u201creformas\u201d, como Ch\u00e1vez y Morales, pero tampoco incluso all\u00ed donde el \u201creformismo\u201d es una estafa lisa y llana (el caso de Lula). La llegada al gobierno de estas corrientes permite <strong>comenzar a hacer la experiencia con ellas<\/strong> (es decir, comprobar que nada cambia en lo esencial), pero esta experiencia <strong>en ning\u00fan caso tiene ritmos acelerados<\/strong>. Esto ocurre por una variedad de razones, en las cuales tiene un peso no menor la coyuntura econ\u00f3mica favorable que vive la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El caso quiz\u00e1 m\u00e1s evidente es el gobierno del PT en Brasil, presentado como el gran experimento de alcances mundiales del \u201creformismo del siglo XXI\u201d. Pocas veces se han visto al principio tantas expectativas en las masas y, al final, un espect\u00e1culo como el del <strong>continuismo neoliberal y la corrupci\u00f3n<\/strong> del gobierno petista.<\/p>\n<p>Sin embargo, el PT, se apresta a lograr la reelecci\u00f3n de Lula, aunque esto ocurre no sin pagar un gran costo: <strong>la elecci\u00f3n de Heloisa Helena (m\u00e1s all\u00e1 de todos los l\u00edmites reformistas de su discurso) podr\u00eda alcanzar niveles hist\u00f3ricos para una votaci\u00f3n de la extrema izquierda, incluso tomando par\u00e1metros internacionales<\/strong>.<\/p>\n<p>Como ya hemos se\u00f1alado, tambi\u00e9n Ch\u00e1vez y Kirchner buscan la reelecci\u00f3n. Y Morales domina el escenario pol\u00edtico de su pa\u00eds. Si en Ch\u00e1vez y Morales esto responde a las \u201creformas\u201d que han hecho (o se han visto obligados a hacer), en Kirchner se observa que se ha beneficiado de la estabilizaci\u00f3n y la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Asimismo, esto remite a un hecho que se percibe en muchos pa\u00edses. En los \u00faltimos a\u00f1os, los socialistas revolucionarios y otros sectores m\u00e1s o menos radicalizados hemos estado frecuentemente al frente de importantes luchas y de grandes movimientos sociales. Pero <strong>nuestra influencia pol\u00edtica sobre sectores de las masas en general es sensiblemente menor<\/strong> que el peso de los movimientos que encabezamos; una <strong>brecha<\/strong> nada f\u00e1cil de salvar. A esto se suma un d\u00e9ficit estrat\u00e9gico: <strong>la escasa penetraci\u00f3n entre los \u201cn\u00facleos duros\u201d del proletariado industrial generalmente dirigidos por la burocracia sindical, en los cuales la mayor\u00eda de las corrientes revolucionarias somos extremadamente d\u00e9biles y\/o marginales<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin embargo, al tiempo que act\u00faan estas tendencias a la \u201cestabilizaci\u00f3n\u201d, tambi\u00e9n comienzan a percibirse <strong>tendencias de signo opuesto<\/strong>. Hay un flujo de fondo, una corriente m\u00e1s profunda, que tiende a desarrollar procesos de <strong>recomposici\u00f3n del movimiento obrero y de los trabajadores asalariados<\/strong>; m\u00e1s all\u00e1 de que la propia coyuntura de mediaci\u00f3n incide, como ocurre hoy en Argentina. Este \u201cflujo de fondo\u201d se manifiesta principalmente en dos terrenos: el de la recomposici\u00f3n sindical y el propiamente pol\u00edtico (si bien la separaci\u00f3n no es siempre tan n\u00edtida).<\/p>\n<p>En el plano sindical, se destacan la UNT y la C-CURA de Venezuela, el surgimiento de CONLUTAS en Brasil y el desarrollo de las nuevas direcciones y organismos combativos y clasistas que dirigieron parte de los principales conflictos en Argentina de los \u00faltimos tres a\u00f1os. Este proceso de recomposici\u00f3n, en la actual coyuntura, <strong>no est\u00e1 exento del desarrollo de una serie de luchas obreras de caracter\u00edsticas diversas<\/strong>.<\/p>\n<p>Se ha verificado desde una tendencia m\u00e1s ofensiva a la recuperaci\u00f3n de conquistas perdidas en el per\u00edodo anterior, como la pelea por la jornada de 6 horas en el subte de Buenos Aires o por el pase a planta permanente de sectores enteros de trabajadores contratados, hasta peleas m\u00e1s defensivas, en la actual coyuntura de estabilizaci\u00f3n, contra los despidos. Un ejemplo es la fuerte pelea en la Volkswagen de San Pablo contra 1.500 despidos, que debe ser la m\u00e1s importante del proletariado industrial en a\u00f1os en ese pa\u00eds. Recientemente tuvo lugar la triunfante huelga de los mineros del cobre de La Escondida (Chile) al calor del astron\u00f3mico aumento de este commodity en el mercado mundial, as\u00ed como las peleas de los mineros con M\u00e9xico. En el caso de la Bolivia bajo Evo Morales, est\u00e1 en curso, entre otras, una importante pelea de los docentes urbanos de La Paz. Y en Venezuela hubo y hay una serie de importantes luchas reivindicativas. En la Argentina, en medio de la actual coyuntura estabilizada, hay m\u00e1s bien una serie de peleas defensivas contra despidos, de tipo m\u00e1s molecular.<\/p>\n<p>Esto indica que aun en medio de esta larga coyuntura de mediaci\u00f3n y de cierto apogeo de los gobiernos centroizquierdistas en la regi\u00f3n, la profundizaci\u00f3n social del proceso de la lucha, al comp\u00e1s de la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, es expresa una tendencia al ingreso a la pelea de <strong>importantes sectores obreros y de trabajadores<\/strong>. Este proceso, si bien hoy <strong>no configura un ascenso obrero de conjunto y tiene rasgos m\u00e1s reivindicativos que pol\u00edticos<\/strong>, tiene inmensa importancia <strong>estrat\u00e9gica<\/strong> hacia el futuro.<\/p>\n<p>En este marco, la coyuntura ha puesto una tarea central en la agenda de los socialistas revolucionarios: la pelea contra la <strong>cooptaci\u00f3n y\/o estatizaci\u00f3n de las organizaciones u organismos obreros<\/strong>. En Venezuela, contra el intento de Ch\u00e1vez de <strong>liquidar la independencia de la UNT<\/strong>. En Bolivia sucede lo mismo respecto de Evo Morales y la COB. Es cl\u00e1sico que los gobiernos \u201cbonapartistas sui generis\u201d o de frente popular, que se asientan muchas veces en movilizar sectores de masas en sus regateos o peleas con el imperialismo, <strong>necesitan de un movimiento de trabajadores y sus organizaciones absolutamente dependiente de ellos; esto es, necesitan la estatizaci\u00f3n de las organizaciones obreras y populares<\/strong>.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la pelea por su independencia \u2013ya subrayada por Trotsky en sus escritos sobre estos gobiernos\u2013 <strong>se trata de una tarea estrat\u00e9gica que est\u00e1 hoy a la orden del d\u00eda<\/strong>. Porque mantener la independencia hoy es lo que puede permitir que <strong>ma\u00f1ana la clase obrera cumpla un rol mucho m\u00e1s central que el que cumpli\u00f3 en la primera oleada de la rebeli\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>En el plano m\u00e1s estrictamente pol\u00edtico, tambi\u00e9n hay un proceso en curso: la tendencia en la vanguardia de las luchas y de esos procesos de recomposici\u00f3n a <strong>adoptar posiciones pol\u00edticas m\u00e1s a la izquierda<\/strong>. Sucede que las mediaciones reformistas son ampliamente mayoritarias e, incluso, hasta se recrean relativamente despu\u00e9s de sus crisis. Sin embargo, simult\u00e1neamente y <strong>a su izquierda<\/strong>, comienzan a aparecer corrientes en disidencia que les ofrecen pelea. Esto constituye un fen\u00f3meno <strong>objetivo<\/strong>, si bien muy <strong>heterog\u00e9neo<\/strong>, y que trasciende la relativa fuerza o debilidad de quienes las componen.<\/p>\n<p>As\u00ed, la crisis con el PT en Brasil llev\u00f3 a la constituci\u00f3n del PSOL (y el actual frente electoral con el PSTU, lo que tiene mucha importancia), que ante todo expresa ese fen\u00f3meno <strong>objetivo<\/strong>, a pesar de los grandes l\u00edmites electoralistas y reformistas de los que adolece esta experiencia.<\/p>\n<p>En Venezuela, a la izquierda del chavismo \u201coficial\u201d, se expresa \u2013de manera a\u00fan demasiado incipiente\u2013 el Partido Revoluci\u00f3n y Socialismo, encabezado por caracterizados dirigentes de la nueva central obrera, la UNT, y de la corriente C-CURA. En este caso, se trata de una expresi\u00f3n de<strong> independencia m\u00e1s organizativa que pol\u00edtica <\/strong>ante la realidad que sus principales dirigentes (de la mano de ambos MSTs de Argentina) vienen defendiendo una<strong> pol\u00edtica de apoyo pol\u00edtico a Ch\u00e1vez y de voto acr\u00edtico a su candidatura electoral.<\/strong> Esta postura y las presiones <strong>oportunistas<\/strong> que sufren dirigentes obreros como O. Chirino o S. P\u00e9rez Borges de parte de corrientes como el MES de Brasil o el MST-Alternativa argentino, entre otras, dejan latente el peligro de una <strong>involuci\u00f3n<\/strong> en esta experiencia. Sin embargo, hasta ahora el PRS <strong>expresa una din\u00e1mica progresiva<\/strong> <strong>en cuyo seno hay que luchar.<\/strong><\/p>\n<p>En Bolivia, lamentablemente, se ha frustrado por ahora, dada la absoluta inconsecuencia de los dirigentes de la COB que se mantienen independientes del MAS, la conformaci\u00f3n de un Instrumento Pol\u00edtico de los Trabajadores. Sin embargo, a medida que avance la experiencia con el gobierno de Evo Morales, <strong>el proyecto del IPT se podr\u00eda replantear.<\/strong><\/p>\n<p>Con s\u00f3lo pasar revista a estas <strong>tendencias objetivas al surgimiento de corrientes a la izquierda del reformismo<\/strong>, salta a la vista su heterogeneidad y las caracter\u00edsticas peculiares que asume en cada pa\u00eds. En ese sentido, no es viable intentar establecer modelos v\u00e1lidos para todos los pa\u00edses, como absurdamente pretende el MST Alternativa de Argentina en relaci\u00f3n con el PSOL.<\/p>\n<p>Sin embargo, se plantea en la vanguardia latinoamericana y en las corrientes socialistas revolucionarias un trascendental debate: \u00bfalrededor de qu\u00e9 <strong>ejes delimitadores y fundacionales<\/strong> hay que luchar por agrupar pol\u00edticamente a la vanguardia que, con mayor o menor claridad y conciencia, tiende a ubicarse a la izquierda de los reformistas?<\/p>\n<p>Para los marxistas s\u00f3lo puede haber un criterio n\u00edtido de diferenciaci\u00f3n. Y <strong>ese criterio<\/strong> <strong>es de clase<\/strong>. Es decir, si se est\u00e1 o no <strong>por la m\u00e1s absoluta independencia de la clase trabajadora y sus organizaciones de todo gobierno o corriente burguesa<\/strong>. Es sobre esos s\u00f3lidos <strong>cimientos sociales<\/strong> que hay que asentar la construcci\u00f3n pol\u00edtica de organizaciones y partidos a la izquierda de las grandes corrientes reformistas.<\/p>\n<p>Los dos planos de la recomposici\u00f3n se relacionan con otro elemento que venimos subrayando: que la clase trabajadora est\u00e1 <strong>volviendo a escena<\/strong>. En buena medida se trata de una <strong>nueva clase trabajadora<\/strong>, tanto generacionalmente como por los sectores de la producci\u00f3n y los servicios en las que hoy existe. Y junto con ese regreso a escena de los trabajadores, se han venido <strong>desinflando los mitos sobre los \u201cnuevos sujetos sociales\u201d desarrollados en los 90<\/strong>.<\/p>\n<p>Es falso, por ejemplo, que las rebeliones de Bolivia hayan sido estallidos puramente \u201cind\u00edgenas\u201d. El centro insurreccional ha sido la comuna <strong>proletaria <\/strong>de El Alto, cuyos habitantes son, a su vez, <strong>originarios<\/strong>. Por supuesto, esa <strong>combinaci\u00f3n<\/strong> no se puede ignorar. Pero en ella es fundamental no perder de vista el car\u00e1cter de <strong>trabajadores<\/strong> de los luchadores alte\u00f1os. En Argentina, en el centro del \u00faltimo ciclo de luchas \u2013hasta abril de 2006\u2013 en su centro estuvieron los trabajadores ocupados. Los conflictos en el subte, telef\u00f3nicos, petroleros, hospitales (tambi\u00e9n a nivel de contratados y\/o precarizados como en Taym) tuvieron una enorme repercusi\u00f3n p\u00fablica. Por primera vez en a\u00f1os, hubo meses en los conflictos en el sector privado superaron a los del sector estatal. En 2005, en Panam\u00e1, un gran movimiento de huelga generalizada durante varios d\u00edas oblig\u00f3 al gobierno a dar marcha atr\u00e1s en sus planes de reformas neoliberales. En Venezuela, el surgimiento de la UNT se produjo a partir de la centralidad que adquiri\u00f3 la clase obrera en la lucha contra el paro-sabotaje en PDVSA.<\/p>\n<p>La realidad es que <strong>ninguno de los \u201cmovimientos sociales\u201d ha podido reemplazar la centralidad de la clase trabajadora urbana, y en especial del proletariado industrial, <\/strong>en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados de la regi\u00f3n. Con todos los cambios de la globalizaci\u00f3n, <strong>esa centralidad estructural no s\u00f3lo se mantiene<\/strong> <strong>sino que se ha visto reafirmada<\/strong>. Si esa <strong>centralidad estructural<\/strong> no logra traducirse en <strong>movilizaci\u00f3n social y hegemon\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, ning\u00fan movimiento de sectores socialmente \u201c<strong>marginales\u201d<\/strong> (sin tierra de Brasil, desempleados de Argentina, comunarios de Bolivia, ind\u00edgenas de Chiapas, etc.), por m\u00e1s progresivo que sea, podr\u00e1 sustituir esa carencia.<\/p>\n<p>Esto se relaciona con la respuesta a la pregunta que antes planteamos: \u00bfcon qu\u00e9 <strong>ejes delimitadores<\/strong> hay que luchar para agrupar pol\u00edticamente a la vanguardia? \u00bfCon qu\u00e9 proyecto? \u00a1Alrededor de <strong>partidos o movimientos de la clase trabajadora!<\/strong> S\u00f3lo contando con su propio instrumento pol\u00edtico \u2013absolutamente <strong>independiente, separado y distinto<\/strong> de todas las corrientes burguesas de derecha o de \u201cizquierda\u201d\u2013 la clase trabajadora podr\u00e1 agrupar a su alrededor el m\u00e1s amplio <strong>bloque de todos los explotados y oprimidos<\/strong> (las clases medias empobrecidas, las masas excluidas y en la miseria, los pueblos originarios, los campesinos, etc.).<\/p>\n<p>Tanto la experiencia de las revoluciones del siglo XX como ahora de las luchas y rebeliones con que despunta el siglo XXI, nos dicen que la lucha por el socialismo, por la revoluci\u00f3n socialista, s\u00f3lo puede plantearse desde<strong> la movilizaci\u00f3n y la hegemon\u00eda de la clase trabajadora.<\/strong><\/p>\n<p>Entonces, hoy la gran tarea es <strong>ganar a la vanguardia<\/strong>, a los activistas obreros y sociales, para <strong>luchar por esa perspectiva pol\u00edtica y para impulsar ese estrat\u00e9gico proceso de recomposici\u00f3n. Esa es la tarea central de este per\u00edodo \u201cpreparatorio\u201d<\/strong>.[4]<\/p>\n<h2>III. LOS NUEVOS GOBIERNOS<\/h2>\n<p><strong>Nacionalismo burgu\u00e9s y frente populismo. Por una delimitaci\u00f3n de clase<br \/>\n<\/strong><br \/>\nSalvo excepciones como la reelecci\u00f3n de Uribe en Colombia, lo que predomina en Am\u00e9rica Latina <strong>es una variedad de gobiernos y movimientos pol\u00edticos que se presentan como \u201cde izquierda\u201d y\/o \u201cprogresistas\u201d. <\/strong>Bajo esta denominaci\u00f3n hay sin embargo una <strong>variedad <\/strong>de posiciones y situaciones pol\u00edticas. Se trata de un debate de inmensa importancia estrat\u00e9gica: <strong>la caracterizaci\u00f3n y ubicaci\u00f3n que debemos tener los socialistas revolucionarios respecto de los nuevos gobiernos en Latinoam\u00e9rica<\/strong>.<\/p>\n<p>Tenemos gobiernos burgueses <strong>normales<\/strong>, como es el caso de Bachelet, Tabar\u00e9 V\u00e1zquez y Lula, <strong>extremadamente \u201cconservadores\u201d, continuistas y neoliberales<\/strong>. En un lugar \u201cintermedio\u201d hay otros gobiernos burgueses m\u00e1s o menos \u201cnormales\u201d, como Alan Garc\u00eda en Per\u00fa (de ret\u00f3rica populista) y m\u00e1s caracter\u00edsticamente el de Kirchner. En el caso de \u00e9ste, como \u201chijo burgu\u00e9s\u201d del Argentinazo, la l\u00ednea continuista es \u201cpost-neoliberal\u201d. Es decir, <strong>matizada con una serie de concesiones y cambios en la regulaci\u00f3n del capitalismo argentino, en \u00faltima instancia subproducto de la rebeli\u00f3n popular<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando nos desplazamos hacia la \u201cizquierda\u201d, aparecen gobiernos tambi\u00e9n burgueses <strong>\u201canormales\u201d,<\/strong> como los de Ch\u00e1vez y Evo Morales, con diferencias respecto de su <strong>procedencia de clase<\/strong>. Ch\u00e1vez es un gobierno <strong>nacionalista burgu\u00e9s <\/strong>en condiciones de crisis hegem\u00f3nica de los Estados Unidos. En el caso de Morales, estamos ante un gobierno de <strong>frente popular<\/strong>.<\/p>\n<p>Sobre las caracter\u00edsticas especificas de este tipo de gobiernos burgueses \u201canormales\u201d, veamos una cl\u00e1sica definici\u00f3n de Trotsky que conserva toda su actualidad:<\/p>\n<p>\u201cEn los pa\u00edses industrialmente atrasados, el capital extranjero juega un rol decisivo. De ah\u00ed la relativa debilidad de la burgues\u00eda nacional en relaci\u00f3n con el proletariado nacional. Esto crea <strong>condiciones especiales de poder estatal<\/strong>. El gobierno <strong>oscila <\/strong>entre el capital extranjero y el nacional, entre la relativamente d\u00e9bil burgues\u00eda nacional y el relativamente poderoso proletariado. Esto le da al gobierno un car\u00e1cter <strong>bonapartista sui generis<\/strong>, de \u00edndole particular. <strong>Se eleva, por as\u00ed decirlo, por encima de las clases<\/strong>. En realidad, puede gobernar o bien convirti\u00e9ndose en instrumento del capital extranjero y sometiendo al proletariado con las cadenas de una dictadura policial, <strong>o maniobrando con el proletariado, llegando incluso a hacerle concesiones, ganando de este modo la posibilidad de disponer de cierta libertad en relaci\u00f3n con los capitalistas extranjeros<\/strong>\u201d (\u201cLa industria nacionalizada y la administraci\u00f3n obrera\u201d).<\/p>\n<p>Aclaremos que estos gobiernos del siglo XXI se apoyan, m\u00e1s que en el proletariado, en los sectores populares en general. En verdad, su pol\u00edtica hacia la clase obrera es donde m\u00e1s se manifiesta su car\u00e1cter de clase burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>En el caso de Ch\u00e1vez, se trata de la emergencia, en las condiciones espec\u00edficas del siglo XXI y de la propia Venezuela, de un gobierno <strong>nacionalista burgu\u00e9s <\/strong>con muchos de los rasgos marcados por Trotsky respecto del \u201cbonapartismo sui generis\u201d de su \u00e9poca. Es decir,<strong> con \u201ccondiciones especiales de poder estatal\u201d<\/strong> que le permiten <strong>maniobrar por \u201cencima\u201d de las clases<\/strong>, apoy\u00e1ndose en las masas populares, haci\u00e9ndoles concesiones y \u201cdisponiendo de cierta libertad\u201d respecto del imperialismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque Ch\u00e1vez gusta definir al suyo como un gobierno \u201cobrerista\u201d, debe estar absolutamente claro que no estamos ante un \u201cgobierno de los trabajadores\u201d. Se trata de un gobierno <strong>burgu\u00e9s<\/strong>, asentado en una de las instituciones principales del Estado burgu\u00e9s, el ej\u00e9rcito, y que viene cerrando crecientes acuerdos con sectores de la gran burgues\u00eda y las multinacionales que operan en su pa\u00eds (ver al respecto, por ejemplo, el ilustrativo art\u00edculo de Flor Beltr\u00e1n en <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 86)<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, est\u00e1 claro que el de Ch\u00e1vez configura un gobierno burgu\u00e9s \u201canormal\u201d, en el sentido de que si la subordinaci\u00f3n al imperialismo en la caracter\u00edstica distintiva de los gobiernos latinoamericanos, su emergencia como <strong>gobierno independiente<\/strong> es una caracter\u00edstica pol\u00edtica evidentemente propia del chavismo. No es accidental que haya intentado ser depuesto por el golpe de abril del 2002, ni que haya sufrido el paro-sabotaje de principios del 2003. Al salir triunfante de ambos eventos, as\u00ed como del refer\u00e9ndum revocatorio del 2004, esas instancias afirmaron la <strong>independencia de su gobierno respecto del imperialismo yanqui<\/strong>. El retiro del embajador en Israel durante la agresi\u00f3n sionista al L\u00edbano es otra expresi\u00f3n de esta independencia.<\/p>\n<p>La <strong>base material<\/strong> de este comportamiento se asienta en lo que definimos como el actual desarrollo de los \u201cnacionalismos energ\u00e9ticos\u201d:<strong> el manejo monop\u00f3lico \u2013<\/strong>que no excluye, sino que m\u00e1s bien presupone, acuerdos de asociaci\u00f3n \u201cmixta\u201d con las multinacionales\u2013 por parte del estado de la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo y de una parte importante de la renta petrolera.<\/p>\n<p>Pero nada de esto niega que se trata de un nacionalismo burgu\u00e9s que sigue manteniendo fraternales relaciones con los dem\u00e1s pa\u00edses imperialistas, que paga puntualmente la deuda externa y que no ha tocado nada de la gran propiedad industrial, agraria, comercial, financiera y de medios de comunicaci\u00f3n, por lo que Venezuela sigue siendo un pa\u00eds<strong> 100% capitalista<\/strong>. En todo caso, se trata de un capitalismo con fuertes rasgos de <strong>capitalismo de Estado,<\/strong> muy lejos de la pr\u00e9dica de Ch\u00e1vez del \u201csocialismo en el siglo XXI\u201d y m\u00e1s emparentado con los nacionalismos burgueses que jalonaron la regi\u00f3n hacia mediados del siglo pasado.<\/p>\n<p>En efecto: a semejanza de Ch\u00e1vez, \u201clos gobiernos \u2018bonapartistas sui generis\u2019, como los de Per\u00f3n, Nasser, Getulio Vargas, Paz Estensoro, etc., caracter\u00edsticos de la segunda posguerra, consiguieron apoyo en las masas haci\u00e9ndoles <strong>concesiones<\/strong>. Estas, en ocasiones, <strong>chocaron con los mezquinos intereses inmediatos de las burgues\u00edas nativas, <\/strong>aunque esas concesiones fueron hechas<strong> con vistas a los intereses hist\u00f3ricos y de mas largo plazo de desarrollo capitalista nacional independiente<\/strong> (&#8230;). Una caracter\u00edstica fundamental de estos reg\u00edmenes es que <strong>expropiaron pol\u00edticamente<\/strong> a la clase trabajadora y las masas populares. Hicieron todo lo posible para que <strong>no tuviesen una expresi\u00f3n pol\u00edtica propia e independiente<\/strong>\u201d (Roberto Ram\u00edrez, \u201c\u00bf\u00abRevoluci\u00f3n bolivariana\u00bb?\u201d, en AAVV., <em>Rebeliones en Am\u00e9rica Latina<\/em>).<\/p>\n<p>En el caso de Bolivia, ya hemos se\u00f1alado que se trata de un gobierno de <strong>frente popular<\/strong>. Esto es, un gobierno que tiene la particularidad de que es una<strong> organizaci\u00f3n de masas<\/strong>, no burguesa, la que llega al gobierno del Estado capitalista, y adquiere necesariamente el car\u00e1cter de un gobierno de <strong>conciliaci\u00f3n de clases<\/strong>. En \u00faltima instancia, por el contexto del Estado y de las relaciones de producci\u00f3n capitalistas,<strong> se trata de un gobierno burgu\u00e9s<\/strong>. Sin embargo, la organizaci\u00f3n que llega al gobierno no es burguesa: es obrera, campesina o peque\u00f1o burguesa.<\/p>\n<p>Es el caso de Evo Morales. Porque el MAS de Bolivia es <strong>un \u201cmovimiento-partido\u201d peque\u00f1o burgu\u00e9s y campesino reformista<\/strong>, que llega al gobierno a gestionar el Estado burgu\u00e9s boliviano y sacarlo de su crisis mortal<strong>. <\/strong>Es un movimiento-partido de base campesina con un funcionariado peque\u00f1o burgu\u00e9s y una intelectualidad con aspiraciones<strong> burguesas<\/strong>. Un gobierno cl\u00e1sico de frente popular, <strong>con la diferencia de que su base social no es obrera, sino campesina.<\/strong><\/p>\n<p>La discusi\u00f3n acerca del car\u00e1cter de los actuales gobiernos supone <strong>todo un debate al interior de la izquierda<\/strong>. Hay extremos de capitulaci\u00f3n, como aquellos que se mofan de la izquierda que considera que Ch\u00e1vez es un gobierno burgu\u00e9s. Pero si no lo es, \u00bfqu\u00e9 es? \u00bfUn \u201cgobierno del pueblo\u201d? \u00bf\u201cNuestro gobierno\u201d? Este tipo de posiciones, que configuran una <strong>bancarrota total<\/strong>, son t\u00edpicas de algunos de los grupos que giran en torno al MST Alternativa en la Argentina.<\/p>\n<p>Por su parte, los compa\u00f1eros del MST-El Socialista plantean que \u201ctodos los gobiernos de la regi\u00f3n son de frente popular\u201d, incluso Kirchner. Esto es directamente disparatado. Kirchner es el emergente de un partido burgu\u00e9s tradicional como el PJ, no de una organizaci\u00f3n de masas, y el suyo es el gobierno<strong> del principal partido burgu\u00e9s tradicional, el peronista<\/strong>. Esta diferenciaci\u00f3n tiene su importancia porque frente a un gobierno burgu\u00e9s normal y uno \u201canormal\u201d de frente popular hay <strong>matices<\/strong> a la hora de hacer pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n tenemos diferencias con los compa\u00f1eros del PO, el PSTU y el PTS. Por ejemplo, para los dos \u00faltimos, el gobierno de <strong>Lula<\/strong> es de<strong> frente popular<\/strong>. A nuestro modo de ver, el caso de Lula tiene su especificidad, dado que el PT fue en su momento un partido de trabajadores reformista. Pero a estas alturas nos parece evidente que ha perdido completamente ese car\u00e1cter y<strong> se ha consumando su transformaci\u00f3n en un t\u00edpico partido burgu\u00e9s. <\/strong><\/p>\n<p>Con el PO, las diferencias son m\u00e1s amplias: sigue sosteniendo la equivocada estrategia del \u201cFrente \u00danico Antiimperialista\u201d, en este caso frente al gobierno de Evo Morales, al que llamaron p\u00fablicamente a apoyar.<\/p>\n<p>Este debate es tan apasionante como complejo, porque en varios casos amplios sectores de masas tienden a considerarlos como \u201csu gobierno\u201d (como es visible con Ch\u00e1vez y Evo Morales). En otros, al menos, gozan de un amplio (aunque pasivo) apoyo popular, como ocurre con Kirchner. A esta dificultad se suman sus veleidades de \u201cdesobediencia\u201d y \u201cantiimperialismo\u201d en el contexto de la actual crisis hegem\u00f3nica, que les permiten <strong>opacar <\/strong>a\u00fan m\u00e1s su car\u00e1cter de gobiernos 100% capitalistas.<\/p>\n<p>Esta es la raz\u00f3n por la cual es tan importante hacer una <strong>clara definici\u00f3n de clase<\/strong> de estos gobiernos: es la \u00fanica manera de dar sustento a una <strong>estrategia de intransigente independencia de clase<\/strong> frente a ellos.<\/p>\n<p><strong>La situaci\u00f3n de Cuba<\/strong><\/p>\n<p>Aunque m\u00e1s no sea sumariamente, tiene una especial relevancia para la situaci\u00f3n latinoamericana el actual momento pol\u00edtico que vive Cuba. En primer lugar, se puede decir que el proceso restauracionista, que avanz\u00f3 varios pasos durante la d\u00e9cada del 90 con el cambio de aires mundiales y regionales, est\u00e1 en cierto modo <strong>\u201cdetenido\u201d: Cuba no es \u2013no a\u00fan, en todo caso\u2013 un estado capitalista, y mantiene las progresivas caracter\u00edsticas de independencia del imperialismo yanqui que distinguen a ese pa\u00eds desde 1959<\/strong>. Por esto mismo, el ciclo de rebeli\u00f3n popular inaugurado a principios del siglo, junto con la situaci\u00f3n en Bolivia y, sobre todo, Venezuela, han vuelto a poner a Cuba en el debate de la izquierda.<\/p>\n<p>A todo esto se le suma que el pa\u00eds se ha visto \u00faltimamente beneficiado por los acuerdos con Venezuela dentro del contexto del ALBA, que le garantizan no s\u00f3lo la provisi\u00f3n que necesita de petr\u00f3leo, sino incluso un excedente que puede reexportar para hacerse de divisas.<\/p>\n<p>Nada de esto niega que, al mismo tiempo, no siga presente en Cuba un conjunto de <strong>inversiones de multinacionales<\/strong> en distintas ramas de la econom\u00eda como el turismo, la industria farmac\u00e9utica en general y la medicina en particular, ni que la hostilidad con Estados Unidos no implique, al mismo tiempo, relaciones de mucha proximidad con otros pa\u00edses imperialistas como Espa\u00f1a y el actual gobierno de Zapatero. As\u00ed como es un hecho que se mantiene o se ampl\u00eda la <strong>brecha social<\/strong> entre la capa burocr\u00e1tica y los trabajadores que se fue creando en las ultimas d\u00e9cadas y que peg\u00f3 un salto en los 90.<\/p>\n<p>Sin embargo, el \u201clustre revolucionario\u201d que conserva Castro en la regi\u00f3n sirve como otro elemento de <strong>legitimaci\u00f3n <\/strong>de estos nuevos gobiernos latinoamericanos con los que tiene relaciones m\u00e1s estrechas, <strong>sobre todo Ch\u00e1vez y Morales<\/strong>. El primero se ha mostrado como el mandatario m\u00e1s cercano durante la enfermedad de Castro, precisamente en momentos donde en la pol\u00edtica interior de de Venezuela la orientaci\u00f3n apunta m\u00e1s bien a la \u201cestabilizaci\u00f3n\u201d y al estrechamiento de lazos con las multinacionales.<\/p>\n<p>Cuba no es un<strong> estado socialista \u2013<\/strong>en el sentido m\u00e1s lato del t\u00e9rmino ya que, estrictamente, la existencia efectiva del socialismo excluye la del Estado\u2013, pero<strong> tampoco lo consideramos un estado obrero<\/strong>, como lo hace la mayor\u00eda de las corrientes socialistas revolucionarias de nuestro continente. Lejos de ser un \u201cmodelo\u201d a seguir por los procesos revolucionarios en curso en la regi\u00f3n, el retorno a m\u00e9todos m\u00e1s \u201ccl\u00e1sicos\u201d de lucha de clases y los elementos de democracia de bases, aun en ausencia del desarrollo de elementos de radicalizaci\u00f3n socialista y con una limitada centralidad obrera, <strong>constituyen un punto de apoyo imprescindible para la perspectiva de aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n socialista por la que creemos que hay que luchar<\/strong>. Esta centralidad conciente de la clase obrera es imprescindible para abrir la transici\u00f3n al socialismo, <strong>transici\u00f3n que qued\u00f3 abortada en la isla casi desde el inicio de la experiencia revolucionaria. <\/strong><\/p>\n<p>Esto no significa que Cuba sea un estado <strong>burgu\u00e9s<\/strong>: ya hemos se\u00f1alado que <strong>la restauraci\u00f3n del capitalismo a\u00fan no se ha consumado<\/strong>. A nuestro modo de ver, con las especificidades del caso que vienen de su proximidad e independencia del imperialismo yanqui, es uno de los \u00faltimos <strong>Estados burocr\u00e1ticos sobrevivientes de la ca\u00edda del estalinismo<\/strong>, donde por una serie de circunstancias hist\u00f3ricas y pol\u00edticas que aqu\u00ed no podemos desarrollar, la clase obrera cubana de la ciudad y el campo <strong>no es la que tiene en sus riendas el poder, ni en el terreno pol\u00edtico ni en el de la gesti\u00f3n de la econom\u00eda.<\/strong> Para que esto ocurra, deber\u00eda desarrollarse un proceso de lucha y movilizaci\u00f3n desde abajo que sin dejar de defender de manera incondicional a Cuba del imperialismo, impusiera una revoluci\u00f3n <strong>pol\u00edtica y social<\/strong> que desplace a la burocracia castrista del poder. Esto es, <strong>una revoluci\u00f3n antiburocr\u00e1tica y aut\u00e9nticamente socialista<\/strong>, que si bien no deber\u00eda cambiar el aspecto meramente jur\u00eddico de la propiedad, s\u00ed deber\u00eda hacer pasar los medios de producci\u00f3n efectivamente a manos de los trabajadores.<\/p>\n<p>La experiencia de Cuba nos debe servir tambi\u00e9n para explicar por qu\u00e9 <strong>no se puede<\/strong> esperar la estatizaci\u00f3n generalizada de los medios de producci\u00f3n de parte de gobiernos como el Ch\u00e1vez, contra las ilusiones compartidas tambi\u00e9n, lamentablemente, por muchos que se consideran parte de la izquierda revolucionaria.<\/p>\n<p>Porque cabe recordar que en las propias nacionalizaciones en Cuba a principios de los 60 influyeron dos factores pol\u00edticos de peso hoy ausentes.<\/p>\n<p>Por un lado, la presi\u00f3n producida por el choque con el imperialismo yanqui que, en ese momento hist\u00f3rico, y a pesar de la existencia de la ex URSS, estaba en el apogeo de su hegemon\u00eda. Se trato de un paso emp\u00edrico y defensivo de la direcci\u00f3n castrista frente al sabotaje y el bloqueo de las multinacionales y el gobierno norteamericano. Sin duda, en el sentido antiimperialista y anticapitalista \u2013pero no socialista\u2013, <strong>estas estatizaciones configuraron un paso progresivo respecto del imperialismo<\/strong>, aunque con la gran limitaci\u00f3n de haber sido realizadas \u201cdesde arriba\u201d.[5]<\/p>\n<p>Y en segundo lugar, hay que subrayar que Castro toma estas medidas contando con una <strong>\u201cgarant\u00eda social\u201d<\/strong>: el hecho de que en la ex URSS (luego de su degeneraci\u00f3n), China y los pa\u00edses del Este europeo, las estatizaciones <strong>no significaron autom\u00e1ticamente que los medios de producci\u00f3n quedaran bajo el control directo de los trabajadores<\/strong>. Por el contrario, quedaron en manos de una burocracia que se asegur\u00f3 as\u00ed su posici\u00f3n social como capa privilegiada y que usufructu\u00f3 de la parte del le\u00f3n del plustrabajo social generado por los trabajadores y arrebatado a la burgues\u00eda y el imperialismo.<\/p>\n<p>Ante la desaparici\u00f3n de la ex URSS (guardiana mundial de la burocracia estalinista), esta \u00faltima condici\u00f3n hoy no existe: <strong>ante la expropiaci\u00f3n generalizada de los medios de producci\u00f3n, se adelgazan las mediaciones para que los trabajadores no le pasen por encima a estas direcciones<\/strong>. As\u00ed, no sorprende que la direcci\u00f3n castrista asesore a Ch\u00e1vez en el sentido de descartar de plano cualquier curso similar: <strong>todo va en el sentido del capitalismo de Estado y de la conformaci\u00f3n de empresas mixtas estatales-privadas con los grandes grupos capitalistas.<\/strong><\/p>\n<p>Pruebas al canto: consultada respecto de en qu\u00e9 estadio se encontrar\u00eda la \u201crevoluci\u00f3n bolivariana\u201d, una conocida intelectual castrista y asesora de Ch\u00e1vez, Marta Harnecker, contest\u00f3: \u201cen el estadio de profundizar la revoluci\u00f3n, en el esfuerzo de <strong>hacer m\u00e1s eficiente el aparato de estado<\/strong>, de pelear contra la corrupci\u00f3n, purificar la polic\u00eda y los \u00f3rganos estatales de seguridad, y de trabajar por <strong>profundizar la democracia participativa<\/strong> e implementar una l\u00f3gica econ\u00f3mica diferente: <strong>una l\u00f3gica humanista basada en la solidaridad<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>El paralelo con la falsa pr\u00e9dica de la \u201chumanizaci\u00f3n del capitalismo\u201d es evidente, y lo demuestra que al ser consultada sobre \u201cel m\u00e1s importante paso en el proceso pol\u00edtico desde que Ch\u00e1vez defini\u00f3 la \u2018direcci\u00f3n socialista\u2019 de la Revoluci\u00f3n Bolivariana\u201d, Harnecker responde con toda franqueza: \u201cSeguramente lo sorprender\u00e9 cuando afirme que <strong>no ha habido ning\u00fan paso relevante hacia esa direcci\u00f3n<\/strong>. Lo que est\u00e1 ocurriendo (&#8230;) es una l\u00f3gica humanista basada en la solidaridad (&#8230;) en realidad, lo que est\u00e1 pasando en Venezuela <strong>no es socialismo<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Y cuando el entrevistador observa que \u201cla insistencia en el socialismo como la \u00fanica v\u00eda viene, parad\u00f3jicamente, al mismo tiempo que los esfuerzos que est\u00e1n siendo hechos para <strong>incorporar al sector privado en los planes econ\u00f3micos<\/strong> del gobierno\u201d, Harnecker remata reconociendo que \u201cesto es algo <strong>contradictorio para la visi\u00f3n cl\u00e1sica del socialismo<\/strong> como una sociedad en la cual todos los medios de producci\u00f3n deben estar en manos del estado, eliminando las ra\u00edces de la propiedad privada. En esta visi\u00f3n, <strong>el \u00e9nfasis est\u00e1 puesto en la propiedad y no en el control<\/strong> de los medios de producci\u00f3n. Cuando Ch\u00e1vez habla del socialismo que intenta construir en Venezuela, siempre deja claro que habla del \u2018socialismo en el siglo XXI\u2019 y <strong>no de una copia de modelos socialistas anteriores<\/strong>. Lo que es central en Venezuela hoy es acabar con la pobreza\u201d (tomado de <em>International Socialist<\/em> 109, pp. 32-34).<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el \u201cnuevo\u201d socialismo del que habla el caribe\u00f1o no supone expropiar a los capitalistas ni acabar con la ley del valor. En realidad, de aut\u00e9ntico socialismo no tiene nada, sino que se trata a lo sumo, como hemos dicho, de elementos de <strong>capitalismo de Estado<\/strong>. Hasta all\u00ed llega <strong>todo el \u201csocialismo\u201d del que Ch\u00e1vez es capaz<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Reformismo en el siglo XXI y la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas en Bolivia<\/strong><\/p>\n<p>En todo caso, son fuentes de confusi\u00f3n no s\u00f3lo la pr\u00e9dica \u201csocialista\u201d de Ch\u00e1vez, sino tambi\u00e9n de las<strong> limitadas y tibias reformas <\/strong>que efectivamente llevan adelante algunos de los nuevos gobiernos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde hace varios a\u00f1os, sobre todo en el contexto de los Foros Sociales Mundiales, se viene hablando de un \u201cnuevo reformismo\u201d. Tras el fiasco de Blair y su \u201cTercera V\u00eda\u201d, el experimento \u201creformista\u201d volvi\u00f3 a la palestra cuando al asumir Lula en 2003; pasados casi cuatro a\u00f1os, se constata que se trata de una de las experiencias de mayor <strong>permanencia neoliberal<\/strong> en la regi\u00f3n. En ambos casos, se trataba de un \u201creformismo sin reformas\u201d: <strong>pura ret\u00f3rica acompa\u00f1ada de continuismo neoliberal en los hechos. <\/strong><\/p>\n<p>Pero con Ch\u00e1vez y, sobre todo, con la reciente \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas en Bolivia, se <strong>abri\u00f3 el debate sobre la emergencia de un reformismo que s\u00ed lleva adelante ciertas reformas. <\/strong><\/p>\n<p>En el caso boliviano, el m\u00e1s complejo de la actual coyuntura, lo primero a se\u00f1alar respecto de la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d de Evo Morales es que estos gobiernos, bajo la presi\u00f3n de la lucha de clases y de las rebeliones populares, para poder <strong>cabalgar sobre ellas<\/strong> <strong>y administrarlas<\/strong>, reabsorbi\u00e9ndolas garantizando la gobernabilidad capitalista, <strong>se ven obligados a adoptar una serie de limitadas reformas<\/strong>, dentro del ya citado mecanismo de conquista-concesi\u00f3n-trampa. Profundizar sobre esto es de enorme importancia estrat\u00e9gica para no marearse.<\/p>\n<p>Es un hecho que hay ciertas \u201creformas\u201d, muy circunscriptas, por parte de gobiernos (Ch\u00e1vez y Morales son los ejemplos m\u00e1s claro, pero no los \u00fanicos) que se han visto<strong> obligados <\/strong>a conceder una serie de limitadas concesiones para <strong>frenar, desviar y mediar el proceso de la lucha<\/strong>.<\/p>\n<p>En ese sentido, no se trata de \u201cpuro continuismo\u201d. Hay ciertos cambios en la regulaci\u00f3n del capitalismo e incluso cierto tipo de reformas, aunque en general de <strong>car\u00e1cter m\u00e1s pol\u00edtico que econ\u00f3mico.<\/strong> Pero <strong>incluso<\/strong> en el terreno econ\u00f3mico, <strong>cambian ciertas reglas de juego<\/strong> cambian, y desde ese punto de vista no es il\u00edcito hablar de cierto \u201creformismo\u201d.<\/p>\n<p>Insistimos: <strong>no todo es ret\u00f3rica hueca; hay aut\u00e9nticas concesiones<\/strong>, en mayor o menor grado. Lo que hay que subrayar es que <strong>todo lo que contienen de \u201caudaces\u201d estas medidas tiene su origen en la acci\u00f3n de las masas, y todos los l\u00edmites provienen del car\u00e1cter 100% burgu\u00e9s de los nuevos gobiernos.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que queda entonces es un <strong>muy limitado tipo de reformas,<\/strong> con cambios en la regulaci\u00f3n estatal pero <strong>con pocas consecuencias materiales favorables a las masas<\/strong>. Porque a comienzos del siglo XXI, las condiciones econ\u00f3micas no tienen nada que ver con las \u201cvacas gordas\u201d del boom capitalista de la posguerra (Estado benefactor); m\u00e1s bien, son lo <strong>opuesto:<\/strong> contin\u00faa, de conjunto, el per\u00edodo neoliberal de la econom\u00eda capitalista mundial, con casi cero espacio para concesiones significativas a las masas. De paso, esa diferencia de contexto econ\u00f3mico es uno de los elementos m\u00e1s importantes para <strong>distinguir <\/strong>el actual ciclo de los gobiernos nacionalistas con el de la segunda posguerra.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, es clave comprender y hacer entender, frente a la demagogia de los gobiernos de la \u201ccausa nacional\u201d, que \u00e9stos <strong>de ninguna manera van a lograr un desarrollo de las fuerzas productivas, sin lo cual no puede haber reversi\u00f3n estructural y estrat\u00e9gica a las condiciones de vida de las amplias masas<\/strong>. Para que hubiera un aut\u00e9ntico desarrollo de las fuerzas productivas, estos gobiernos tendr\u00edan que tomar <strong>medidas reales y estructurales medidas anticapitalistas<\/strong>: la expropiaci\u00f3n de los grandes monopolios burgueses, la nacionalizaci\u00f3n de la banca y el comercio exterior imponiendo realmente el no pago de la deuda externa, el impulso a la unidad latinoamericana combinada con la planificaci\u00f3n socialista de las principales ramas de la econom\u00eda a escala continental, etc., nada de lo cual, evidentemente, est\u00e1n dispuestos a hacer.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 el caso de Ch\u00e1vez, <strong>dilapidando <\/strong>parte important\u00edsima de la renta petrolera extraordinaria de la que hoy goza Venezuela. O los subsidios K a los empresarios y la pol\u00edtica del \u201cdesendeudamiento\u201d, que da mayores m\u00e1rgenes de maniobra a su gobierno (como ocurre tambi\u00e9n con Lula) pero a partir de la orientaci\u00f3n totalmente capitalista de <strong>destinar los ahorros nacionales a cancelar las deudas con la banca imperialista<\/strong>.<\/p>\n<p>Lo propio ocurre incluso con la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas en Bolivia, a cargo del Estado burgu\u00e9s sin ning\u00fan tipo de control obrero. Y es sabido que en el pa\u00eds andino \u2013como en el resto\u2013 hay una larga tradici\u00f3n de parasitismo, corrupci\u00f3n e ineficiencia en el aparato estatal. Por ejemplo, Evo Morales ya se ha visto obligado a remover al presidente de la YPFB \u201crefundada\u201d por un desfalco de 35 millones de d\u00f3lares, y el nuevo presidente designado por el gobierno del MAS viene de desempe\u00f1arse nada menos que como gerente de \u00a1Petrobras! Y por otra parte, hoy el proceso mismo de la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d est\u00e1 totalmente <strong>paralizado<\/strong>: el ministro de Hidrocarburos Soliz Rada acaba de reconocer que desde el 1\u00ba de mayo <strong>no ha entrado al fisco un solo peso m\u00e1s tras la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Al respecto, alerta muy bien Claudio Katz:<\/p>\n<p>\u201cEl alcance efectivo de la nacionalizaci\u00f3n es por ahora una inc\u00f3gnita (&#8230;) constituye un importante paso adelante, cuya afirmaci\u00f3n depende tanto del monto como de la utilizaci\u00f3n de la nueva renta estatal. Si los fondos p\u00fablicos se destinan a favorecer a los grupos capitalistas, <strong>la nacionalizaci\u00f3n reproducir\u00e1 todos los vicios del estatismo petrolero que se han verificado desde M\u00e9xico hasta Kuwait<\/strong>. Una capa de bur\u00f3cratas reciclar\u00e1 el excedente para enriquecerse y facilitar la acumulaci\u00f3n subsidiada de los empresarios afines al gobierno de turno (&#8230;). Una larga experiencia de <strong>estatizaciones burguesas <\/strong>demuestra que el n\u00famero de empresas traspasadas al sector p\u00fablico no es sin\u00f3nimo de mejoras populares. S\u00f3lo la <strong>presencia, control e intervenci\u00f3n directa de los movimientos sociales en la administraci\u00f3n de los nuevos fondos permitir\u00e1 asegurar su utilizaci\u00f3n en beneficio de la poblaci\u00f3n<\/strong>\u201d (\u201cEl torbellino de la integraci\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p>Otro ejemplo de derroche de recursos escasos es el proyecto de <strong>\u201ccapitalismo andino-amaz\u00f3nico\u201d<\/strong> fogoneado por Garc\u00eda Linera, vice de Morales. No podr\u00eda haberse imaginado idea m\u00e1s <strong>rom\u00e1ntica y despilfarradora de fondos<\/strong>, ya que el proyecto afirma que parte importante de la renta petrolera no debe ser destinada a la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds, sino al <strong>\u201cfortalecimiento de las econom\u00edas familiares\u201d <\/strong>tal cual son hoy. Es decir, operar una transferencia de recursos <strong>no en la perspectiva del desarrollo de la gran producci\u00f3n sino para el sostenimiento de la peque\u00f1a propiedad<\/strong>. Seg\u00fan las palabras del vice boliviano:<\/p>\n<p>\u201cLa construcci\u00f3n de un Estado fuerte que regule la expansi\u00f3n de la econom\u00eda industrial, extraiga sus excedentes y los transfiera al \u00e1mbito comunitario para potenciar formas de autoorganizaci\u00f3n y de desarrollo mercantil propiamente andino y amaz\u00f3nico (&#8230;) Es una falsa utop\u00eda pensar que todos se convertir\u00e1n en empresarios formalizados. Seguir\u00e1n trabajando familiarmente y a nivel domestico por lo menos por los pr\u00f3ximos 50 a\u00f1os. La idea es que tengan soporte econ\u00f3mico, acceso a insumos, a mercados, que generen en su r\u00e9gimen econ\u00f3mico (artesanal y familiar) procesos de bienestar. Quiz\u00e1s <strong>la movilidad social sea peque\u00f1a y la mayor\u00eda siga en la econom\u00eda familiar de peque\u00f1a y mediana escala<\/strong>, pero con mejores condiciones de vida y productividad\u201d (en <em>Le Monde diplomatique<\/em> 79, edici\u00f3n argentina).<\/p>\n<p>Aclaramos que no se trata de oponerse, ni siquiera en el caso de la transici\u00f3n socialista, a subsidiar por un per\u00edodo a la peque\u00f1a propiedad: la reivindicaci\u00f3n de \u201ccr\u00e9ditos baratos\u201d para estos casos hace parte del programa de la revoluci\u00f3n socialista. Pero algo muy distinto es destinar el centro de los recursos naturales y de generaci\u00f3n de divisas a este sector y no a la <strong>inmediata industrializaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/strong><\/p>\n<p>Por eso, resulta clave, estrat\u00e9gico, comprender y explicar que se trata, precisamente, de \u201creformas\u201d muy limitadas \u2013a veces incluso ficticias\u2013 y<strong> no de transformaciones revolucionarias reales anticapitalistas<\/strong>, porque las hacen gobiernos burgueses, desde el Estado burgu\u00e9s, en un contexto capitalista y sin romper realmente con el imperialismo, lo que hace que resulten <strong>socavadas <\/strong>desde el momento mismo en que se toman.<\/p>\n<p>El marco te\u00f3rico m\u00e1s general para entender medidas como la nacionalizaci\u00f3n parcial del gas es, creemos, el que estableciera de manera tan brillante como educativa Milc\u00edades Pe\u00f1a hace a\u00f1os:<\/p>\n<p>\u201cNo todo el capitalismo argentino es privado. Pero las empresas pertenecientes al Estado \u2013el \u2018<strong>capitalismo de Estado<\/strong>\u2019<strong>\u2013<\/strong> se comportan exactamente igual que las empresas privadas, s\u00f3lo que empeorando las deficiencias de \u00e9stas. La burocracia que dirige las empresas estatales se encuentra <strong>org\u00e1nicamente ligada a la burgues\u00eda por la naturaleza de sus actividades mediadoras y reguladoras <\/strong>(&#8230;). Como resultado, en la medida en que la burocracia de las empresas estatales tiene poder de decisi\u00f3n, lo emplea con <strong>los mismos criterios burgueses<\/strong> que gu\u00edan a los empresarios privados. Y en un pa\u00eds como la Argentina, estos son los criterios de una burgues\u00eda atrasada, dependiente del capital extranjero, que por el hecho mismo de<strong> no poder sobrepasar el horizonte del r\u00e9gimen capitalista es incapaz de formular una pol\u00edtica apta para superar el atraso y la dependencia<\/strong>. El atraso argentino, la baja productividad del trabajo nacional, son <strong>realimentados diariamente por el accionar de este capitalismo de Estado que, dilapidando sin cesar recursos escasos, refuerza la dependencia del pa\u00eds frente a las metr\u00f3polis del capital<\/strong>. Lejos de ser un \u2018instrumento de crecimiento econ\u00f3mico\u2019 (&#8230;), el \u2018capitalismo de Estado\u2019 en la Argentina constituye un <strong>factor de estancamiento<\/strong> tanto por lo que hace como por lo que deja de hacer, por el <strong>continuo despilfarro de recursos escasos<\/strong> en que incurre, as\u00ed como por la completa inoperancia en el sentido de planificar su acci\u00f3n con vistas a elevar la productividad\u201d ( <em>Industria, burgues\u00eda industrial y liberaci\u00f3n nacional<\/em>, pp. 102-103).<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, lo que cabe retener es la idea de que <strong>se patea el tablero respecto de las normas de los 90. <\/strong>Esto no es \u201ccontinuista\u201d, sino algo distinto: son medidas de <strong>\u201ccapitalismo de Estado\u201d<\/strong>, diferentes al neoliberalismo puro y duro, en condiciones de rebeli\u00f3n popular, de mediaci\u00f3n electoral y crisis hegem\u00f3nica. Pero lo que ocurre como <strong>contracara<\/strong> es que se trata de \u201creformas\u201d <strong>enteramente capitalistas<\/strong>, que no van a dar soluciones de fondo.<\/p>\n<p>En el caso de la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas, por ejemplo, lo que hay es m\u00e1s bien un regateo entre el capitalismo de Estado boliviano y las multinacionales. La renta petrolera y gas\u00edfera ha pegado un salto espectacular, acompa\u00f1ando el precio del barril de 20 d\u00f3lares a entre 60 y 75 d\u00f3lares el barril. El negocio petrolero est\u00e1 en plena expansi\u00f3n, ya que explotaciones costosas como la offshore, casi inviables con un barril a 20 d\u00f3lares, a 70 u 80 d\u00f3lares es negocio puro, una inversi\u00f3n de retorno asegurado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 por detr\u00e1s del <strong>nuevo evangelio<\/strong> <strong>de las \u201cempresas mixtas\u201d<\/strong>? \u00bfCu\u00e1l es el mensaje impl\u00edcito del capitalismo de Estado? Un establecimiento de <strong>nuevas condiciones a empresas que de todas maneras siguen haciendo grandes negocios con m\u00e1rgenes de ganancia alt\u00edsimos<\/strong>. Eso es lo que hizo Ch\u00e1vez en Venezuela, en el marco de asociaciones empresarias \u201cmixtas\u201d que le den \u201cs\u00f3lo\u201d el 10% de la producci\u00f3n a las multinacionales. Pero se trata igualmente de ganancias que significan <strong>fortunas<\/strong>. Porque en la abrumadora mayor\u00eda de los casos las multinacionales <strong>no invirtieron un peso<\/strong> en la exploraci\u00f3n petrolera, la parte m\u00e1s costosa del negocio. Los dos mayores yacimientos gas\u00edferos de Bolivia ya estaban descubiertos y puestos a funcionar por YPFB cuando Petrobras asumi\u00f3 su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces, lo que tenemos son <strong>nuevas reglas de reparto de la renta con los privados para mejor gestionar el Estado capitalista en condiciones de rebeli\u00f3n popular latente<\/strong>.<\/p>\n<h2>4-LOS DEBATES ESTRAT\u00c9GICOS<\/h2>\n<p><strong>La pol\u00edtica frente a las medidas \u201cprogresivas\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El ya se\u00f1alado car\u00e1cter \u201canormal\u201d de algunos gobiernos burgueses de la regi\u00f3n y la emergencia de un nuevo \u201creformismo\u201d que adopta medidas \u201cprogresistas\u201d plantean el problema de <strong>la<\/strong> <strong>pol\u00edtica a adoptar por los socialistas revolucionarios frente a ellas. <\/strong>Se trata de una discusi\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>Tomaremos, nuevamente, el ejemplo de la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas en Bolivia. Aunque esta medida tenga cierto costado de \u201cpateo de tablero\u201d, es enteramente <strong>burguesa <\/strong>respecto de la perspectiva de la transformaci\u00f3n social de Bolivia. Entonces, <strong>no podemos apoyarla<\/strong>, porque va en el sentido de <strong>\u201cresolver\u201d <\/strong>esta tarea <strong>de manera burguesa<\/strong>, es decir, parcial, inconsecuente y limitada, lo que equivale a no resolverla. Da concesiones al movimiento de masas, pero en la perspectiva de <strong>salvar al Estado burgu\u00e9s boliviano, no de liquidarlo<\/strong>. Los socialistas revolucionarios <strong>no podemos apoyar pol\u00edticamente <\/strong>una medida que vaya en la perspectiva de salvar al Estado burgu\u00e9s y que no cuestiona de fondo las reglas de juego del capitalismo, por m\u00e1s \u201cantiimperialista\u201d que parezca.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n marxista revolucionaria, el criterio de<strong> principios<\/strong> es que<strong> no se pueden apoyar medidas pol\u00edticas burguesas <\/strong>porque son parte de un <strong>todo pol\u00edtico: el mantenimiento del sistema capitalista.<\/strong> Y \u00e9ste es, justamente, el caso de la \u201cnacionalizaci\u00f3n\u201d del gas de Evo: hace parte de una <strong>pol\u00edtica global, de conjunto<\/strong>, de liquidar la rebeli\u00f3n popular boliviana.<\/p>\n<p>Por supuesto, s\u00ed es una obligaci\u00f3n <strong>utilizar <\/strong>estas medidas para plantear llegar m\u00e1s lejos: \u201cqueremos que se vaya hasta el final, que se expropie todo el gas, que pase a manos de los trabajadores, no de los militares\u201d. Y, frente a posibles encontronazos con el imperialismo, enfrentamientos con las empresas multinacionales o intentos de re-privatizaci\u00f3n total, es una <strong>obligaci\u00f3n la<\/strong> <strong>defensa <\/strong>de Bolivia; como tambi\u00e9n, en la pelea por los contratos petrol\u00edferos, <strong>defendemos el derecho soberano del Estado boliviano<\/strong> de resolver los contratos <strong>bajo su propia jurisdicci\u00f3n<\/strong>. Como se\u00f1ala la declaraci\u00f3n de SoB Bolivia sobre el gas, <strong>en todo conflicto entre la naci\u00f3n opresora y la oprimida, nos colocamos en el terreno de la oprimida<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero el punto de partida es que cada medida que toma un gobierno burgu\u00e9s, sea \u201cnacionalista\u201d o de frente popular, es<strong> parte de una totalidad, del car\u00e1cter burgu\u00e9s del gobierno y del Estado<\/strong>. Y el otro elemento fundamental, estrat\u00e9gico y decisivo, es que siempre sostenemos la <strong>independencia de clase de los trabajadores y su autodeterminaci\u00f3n. <\/strong>Una renegociaci\u00f3n de los contratos significa un reparto distinto de la renta en condiciones m\u00e1s ventajosas para el Estado boliviano. Pero <strong>nuestro \u00e1ngulo es de clase<\/strong>: \u00bfqu\u00e9 tanto de esa renegociaci\u00f3n va a ir a parar de manera efectiva a la clase trabajadora? Por eso nuestro programa es que las empresas deben ser <strong>efectivamente expropiadas y pasar a manos de los trabajadores<\/strong>.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Milc\u00edades Pe\u00f1a:<\/p>\n<p>\u201cUn largo siglo despu\u00e9s del Manifiesto Comunista, los sembradores de confusiones afirman que es \u2018estrecha y ego\u00edsta\u2019 la reivindicaci\u00f3n que postula soluciones \u2018de clase\u2019 para el barco que se hunde. Toda la pol\u00edtica marxista \u2013en la cuesti\u00f3n nacional tanto como en la esfera econ\u00f3mica o en cualquier otro aspecto de la realidad social\u2013 es <strong>una pol\u00edtica de clase<\/strong>. Est\u00e1 dictada por los intereses hist\u00f3ricos del proletariado, que lucha para liberar a la humanidad de todas las formas de opresi\u00f3n (&#8230;). El partido proletario puede y debe resolver el problema nacional <strong>por sus propios m\u00e9todos<\/strong>\u201d (cit., p. 164).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa, entonces, que las empresas pasen a manos del Estado? Obviamente, no somos \u201cliberales\u201d en el sentido de que apoyemos que est\u00e9n en manos privadas. Pero \u00bfqu\u00e9 significa que pasen a manos del Estado burgu\u00e9s? \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia una nacionalizaci\u00f3n burguesa de una anticapitalista? \u00bfQui\u00e9n debe controlar y dirigir esas empresas? En esta discusi\u00f3n esta el n\u00facleo de nuestra posici\u00f3n respecto de las nacionalizaciones burguesas, porque las estatizaciones capitalistas (como categ\u00f3ricamente se\u00f1alara Trotsky en sus valiosos textos sobre Latinoam\u00e9rica)<strong> no configuran formas de \u201csocialismo\u201d sino de capitalismo de Estado. <\/strong>Es por esto que hay que luchar por la <strong>expropiaci\u00f3n total de las empresas bajo control y\/o administraci\u00f3n obrera, como parte de la lucha por el poder de la clase trabajadora<\/strong>.<\/p>\n<p>Respecto de las medidas \u201cprogresistas\u201d de los gobiernos nacionalistas burgueses o de frente popular, creemos que tiene total <strong>actualidad <\/strong>la ubicaci\u00f3n que al respecto defendiera Nahuel Moreno \u2013apoy\u00e1ndose en Trotsky\u2013 en su pol\u00e9mica con la OCI francesa, y que cit\u00e1ramos en nuestro debate con corrientes como el MES de Brasil [6]:<\/p>\n<p>\u201cLa pregunta es: \u00bfes posible apoyar los pasos o medidas progresivas de un gobierno burgu\u00e9s y no apoyar a dicho gobierno? Nosotros creemos, con Trotsky, que <strong>NO<\/strong>: que apoyar los \u2018pasos\/medidas\u2019 de un gobierno burgu\u00e9s es <strong>solidarizarse pol\u00edticamente con el mismo<\/strong> (&#8230;). En cuanto a los \u2018pasos\/medidas\u2019, <strong>jam\u00e1s los apoyamos<\/strong>, pero s\u00ed tenemos la obligaci\u00f3n de <strong>utilizarlos<\/strong>, cualquiera sea el car\u00e1cter del gobierno burgu\u00e9s que los otorgue (&#8230;). Como marxistas revolucionarios no podemos juzgar cada medida de un gobierno por <strong>separado<\/strong>: \u2018\u00e9sta es buena, la apoyo; \u00e9sta es mala, la rechazo\u2019, sino en el marco de su pol\u00edtica de <strong>conjunto<\/strong>. Si un gobierno es burgu\u00e9s (&#8230;) por lo tanto tambi\u00e9n lo son <strong>todas<\/strong> sus medidas, por \u2018progresivas\u2019 que parezcan. En s\u00edntesis, juzgamos cada medida de un gobierno <strong>en el marco de su pol\u00edtica general<\/strong>, y en relaci\u00f3n a la lucha de clases, <strong>jam\u00e1s aisladamente<\/strong> (&#8230;). Nada de eso significa que no luchemos por medidas reformistas, pero entendiendo siempre que \u00e9stas son un subproducto de la movilizaci\u00f3n revolucionaria de la clase obrera\u201d (<em>La traici\u00f3n de la OCI<\/em>).<\/p>\n<p>En definitiva: frente a eventuales embates del imperialismo, <strong>defendemos el derecho de la naci\u00f3n boliviana <\/strong>e, incluso, del gobierno de Evo Morales, a fijar soberanamente su pol\u00edtica. <strong>Pero nunca lo apoyamos pol\u00edticamente<\/strong>. S\u00ed creemos que la clase obrera debe <strong>utilizar<\/strong> estas medidas, a las que<strong> defendemos incondicionalmente frente al imperialismo<\/strong>, para ir <strong>m\u00e1s all\u00e1<\/strong>, en un sentido anticapitalista y socialista.<\/p>\n<p><strong>Frente \u00fanico antiimperialista y estrategia independiente<\/strong><\/p>\n<p>Hay una segunda discusi\u00f3n estrat\u00e9gica respecto de la pol\u00edtica frente a estos gobiernos. Como ya ha ocurrido en otras oportunidades en la historia del movimiento trotskista, <strong>la v\u00eda de la capitulaci\u00f3n a ellos se pavimenta con la t\u00e1ctica del \u201cFrente \u00danico Antiimperialista\u201d (FUA)<\/strong>. Corrientes como el MES de Brasil (dentro del PSOL), el MST-Unite o incluso el PO, en el caso de Bolivia, sostienen que en las condiciones de enfrentamientos con el imperialismo de algunos de estos nuevos gobiernos (sobre todo el de Ch\u00e1vez, pero tambi\u00e9n Morales respecto del gas), lo que se impone es \u201cno ser sectarios\u201d y \u201ctrabajar con la pol\u00edtica del FUA\u201d.<\/p>\n<p>Por ejemplo, los compa\u00f1eros del MES afirman: \u201cLa situaci\u00f3n latinoamericana nos pone cuestiones y nuevos procesos que tenemos que abordar a partir de nuestro punto de vista socialista revolucionario. Con relaci\u00f3n a Venezuela: \u00bfla pol\u00edtica es s\u00f3lo la defensa del pa\u00eds frente al imperialismo, o tambi\u00e9n <strong>apoyamos<\/strong> al ALBA contra el ALCA y las medidas antiimperialistas de integraci\u00f3n latinoamericana del gobierno de Ch\u00e1vez? Si respondemos afirmativamente a esta tarea, se trata de una pol\u00edtica de frente \u00fanico antiimperialista\u201d (revista <em>Movimiento<\/em> N\u00ba 12). A lo que se agrega: \u201ceso exige, para los revolucionarios latinoamericanos, una pol\u00edtica audaz, una pol\u00edtica de <strong>apoyo al ALBA<\/strong>, a las <strong>medidas progresistas<\/strong> del gobierno venezolano, y, al mismo tiempo la defensa de la naci\u00f3n venezolana frente al imperialismo. <strong>No se trata s\u00f3lo de un apoyo circunstancial<\/strong>; para el imperialismo, la derrota del proceso bolivariano es una cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica. Ser parte de ese frente antiimperialista es la mejor \u2013o la \u00fanica\u2013 manera de construir la organizaci\u00f3n socialista revolucionaria independiente tambi\u00e9n en la propia Venezuela\u201d (idem).<\/p>\n<p>Como se ve, los compa\u00f1eros sostienen la tesis de que no se trata s\u00f3lo \u201cde la defensa de la naci\u00f3n venezolana frente al imperialismo\u201d cuesti\u00f3n en la que estamos <strong>incondicionalmente <\/strong>a favor. Tampoco de la <strong>defensa circunstancial<\/strong> del propio gobierno de Ch\u00e1vez ante cualquier nuevo intento golpista o ataque militar del imperialismo, que sostenemos tambi\u00e9n de manera incondicional.<\/p>\n<p>Por el contrario, lo que exigen es <strong>una estrategia de apoyo pol\u00edtico a las medidas de Ch\u00e1vez que se consideran \u201cprogresistas\u201d<\/strong>. Es decir, reclaman a los socialistas revolucionarios <strong>una<\/strong> <strong>capitulaci\u00f3n total, una rendici\u00f3n incondicional<\/strong> frente a gobiernos como el de Ch\u00e1vez (o el de Morales), presentando esta <strong>renuncia escandalosa a la independencia de clase<\/strong> como \u201cla mejor o \u00fanica\u201d manera de construir organizaciones revolucionarias en esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Esto es un <strong>desastre<\/strong> por donde se lo mire y representa la ant\u00edtesis de las posiciones que hemos presentado de Trotsky, Milciades Pe\u00f1a y el propio Moreno. Porque lo que se ha vivido d\u00e9cadas atr\u00e1s como <strong>tragedia <\/strong>(el apoyo del trotskismo boliviano al gobierno burgu\u00e9s del MNR en oportunidad de la revoluci\u00f3n de 1952), pretende ser ahora reeditado como <strong>farsa<\/strong>. Porque la orientaci\u00f3n del \u201capoyo a las medidas progresivas\u201d de un gobierno burgu\u00e9s y la aplicaci\u00f3n de estas \u201ct\u00e1cticas\u201d de FUA han jalonado toda una historia de <strong>capitulaci\u00f3n <\/strong>a gobiernos enemigos de la clase obrera, no s\u00f3lo por parte del estalinismo sino, lamentablemente, tambi\u00e9n de toda una serie de corrientes provenientes de la tradici\u00f3n del trotskismo.<\/p>\n<p>A sabiendas de este <strong>antecedente acusador<\/strong>, los compa\u00f1eros intentan justificar \u201cte\u00f3ricamente\u201d el paso a esta estrategia <strong>capituladora y etapista<\/strong>: \u201cNosotros, revolucionarios latinoamericanos formados en el trotskismo, hemos abordado hist\u00f3ricamente las tareas antiimperialistas con ejes claros que nos diferenciaron de las corrientes que defend\u00edan la revoluci\u00f3n por etapas (&#8230;). Sosten\u00edamos y sostenemos que las tareas democr\u00e1ticas y antiimperialistas son reivindicaciones que la burgues\u00eda no puede resolver hasta el final (&#8230;) que es la clase obrera (&#8230;) quien puede llevar adelante un enfrentamiento consecuente con el imperialismo y hacer un puente con las tareas socialistas\u201d (<em>Movimiento<\/em> N\u00ba 12, pp. 17-18).<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, si bien suena a letan\u00eda, los compa\u00f1eros parecieran mantenerse dentro de la tradici\u00f3n del marxismo revolucionario. Pero inmediatamente despu\u00e9s, se lee: \u201c<strong>Mientras tanto<\/strong>, afrontamos situaciones donde gobiernos burgueses o peque\u00f1o burgueses mantuvieron importantes embates con el imperialismo y en determinado momento desempe\u00f1aron un papel progresista. Trotsky apoyaba entusiastamente la nacionalizaci\u00f3n del petr\u00f3leo realizada por el gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas\u201d. Y a continuaci\u00f3n se reitera, esgrimiendo las Tesis de Oriente de la III Internacional, que \u201ces indispensable <strong>forzar<\/strong> a los partidos burgueses nacionalistas a adoptar la mayor parte posible de este programa agrario y nacionalista\u201d.<\/p>\n<p>Estas definiciones concentran graves problemas que sintetizan parte del debate estrat\u00e9gico planteado en la regi\u00f3n. Uno no menor es que \u201cmientras tanto\u201d se lleva a cabo una estrategia completamente <strong>incongruente<\/strong> con nuestra perspectiva socialista general.<\/p>\n<p>Por un lado, hay que dejar sentado que la estrategia \u201cetapista\u201d para Oriente y el mundo semicolonial fue <strong>dejada de lado por los revolucionarios<\/strong> a partir de la experiencia de la segunda revoluci\u00f3n china y la formulaci\u00f3n final de las Tesis de la Revoluci\u00f3n Permanente por Trotsky. En el III Congreso de la III Internacional (1922), cuando fueron redactadas y votadas las famosas \u201cTesis de Oriente\u201d, la estrategia para los pa\u00edses coloniales era todav\u00eda expl\u00edcitamente etapista: la revoluci\u00f3n burguesa en el Oriente se combinaba con la socialista en el occidente capitalista. De ah\u00ed que se postulara la t\u00e1ctica del \u201cfrente \u00fanico antiimperialista\u201d para realizar (en Asia, \u00c1frica o Latinoam\u00e9rica), <strong>primero,<\/strong> la revoluci\u00f3n burguesa, que despejar\u00eda, <strong>luego,<\/strong> la v\u00eda para la maduraci\u00f3n de los elementos de la <strong>pr\u00f3xima<\/strong> revoluci\u00f3n obrera y socialista.<\/p>\n<p>Cualquier trotskista formado sabe que tras la tr\u00e1gica experiencia de la segunda revoluci\u00f3n china y de la redacci\u00f3n final de las Tesis de la Revoluci\u00f3n Permanente (1927), <strong>Trotsky pas\u00f3 a un punto de vista permanentista en todo el mundo<\/strong>. En esas condiciones, la t\u00e1ctica del FUA y la causa com\u00fan con movimientos pol\u00edticos burgueses o peque\u00f1o-burgueses quedaba descartada en beneficio de <strong>un curso de independencia de clase<\/strong>.<\/p>\n<p>En el mismo sentido se pronuncia Moreno:<\/p>\n<p>\u201cUna de las expresiones espec\u00edficas mas importantes de la teor\u00eda de los campos burgueses progresivos fue formulada por la propia Internacional Comunista: es el frente \u00fanico antiimperialista. Posteriormente, esta teor\u00eda fue desarrollada de manera oportunista por Stalin y Mao y por las corrientes revisionistas del marxismo y el trotskismo (&#8230;). El <strong>contenido principal<\/strong> de esta teor\u00eda puede sintetizarse as\u00ed: el eje estrat\u00e9gico del partido revolucionario en los pa\u00edses atrasados es la conformaci\u00f3n de un frente \u00fanico antiimperialista con la burgues\u00eda nacional (&#8230;). El <strong>eje<\/strong> de la pol\u00edtica (&#8230;) <strong>no es lograr la independencia de clase del proletariado <\/strong>y, en ese marco, estudiar la conveniencia t\u00e1ctica de hacer tal o cual acuerdo limitado y circunstancial con alg\u00fan sector de la burgues\u00eda, sino exactamente<strong> lo contrario. Lo permanente, lo estrat\u00e9gico, es el acuerdo con la burgues\u00eda<\/strong>\u201d (<em>La traici\u00f3n de la OCI<\/em>, cap. 3).<\/p>\n<p>Esto parece escrito para la pol\u00e9mica de hoy, porque precisamente corrientes como el MES acusan de sectarismo a los que sostenemos la tesis del frente \u00fanico <strong>s\u00f3lo \u201ccircunstancial\u201d<\/strong>, esto es, en caso de ataque golpista o militar al gobierno de Ch\u00e1vez. Esto es as\u00ed porque para ellos \u201clo permanente, lo estrat\u00e9gico\u201d es el acuerdo \u2013el \u201cfrente \u00fanico antiimperialista\u201d\u2013 con el chavismo, y no \u201clograr la independencia de clase del proletariado\u201d.<\/p>\n<p>Todo esto, por supuesto, no implica negar el uso de <strong>t\u00e1cticas<\/strong> \u2013pol\u00edticas y de construcci\u00f3n\u2013<strong> para ayudar a hacer la experiencia a las masas con estos gobiernos e impulsar hacia delante el proceso de recomposici\u00f3n<\/strong>. Este aspecto es <strong>obligatorio,<\/strong> porque como se\u00f1alara Lenin en <em>El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo<\/em>, no hay nada que pueda reemplazar la experiencia que deben hacer las masas trabajadoras <strong>por s\u00ed mismas<\/strong> (cuesti\u00f3n que suelen olvidar corrientes con fuertes rasgos de secta, como es el caso del PTS argentino u otras). En palabras de Lenin, \u201csi somos el partido de la clase revolucionaria y no simplemente un grupo revolucionario y si queremos que las masas nos sigan (&#8230;), debemos ayudar a las mayor\u00eda de la clase obrera a <strong>convencerse por experiencia propia<\/strong> de que tenemos raz\u00f3n\u201d (<em>Obras completas<\/em>, tomo 33, p. 192).<\/p>\n<p>Esta necesidad de \u201ccolaborar a que las masas hagan la experiencia por si mismas\u201d plantea <strong>complejos problemas t\u00e1cticos<\/strong>. Por ejemplo, el planteo que la COB, los mineros y los docentes urbanos de La Paz deber\u00edan levantar un pliego de reivindicaciones hacia la Constituyente. O la participaci\u00f3n en el PSOL (con los enormes l\u00edmites reformistas de \u00e9ste) por el significado independiente que ha tenido la ruptura de Heloisa Helena con el PT. Incluso la eventualidad de la t\u00e1ctica de un voto cr\u00edtico a Ch\u00e1vez que, al mismo tiempo, se separe del apoyo pol\u00edtico al l\u00edder bolivariano que hoy lleva adelante el PRS venezolano, de la mano de ambos MSTs.<\/p>\n<p>Pero todos estos pasos t\u00e1cticos <strong>deben llevarse a cabo en, ser congruentes con y estar subordinados a una orientaci\u00f3n no de apoyo pol\u00edtico al gobierno burgu\u00e9s, sino a la m\u00e1s intransigente independencia pol\u00edtica y organizativa respecto de \u00e9l.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por la Unidad Socialista de Latinoam\u00e9rica<\/strong><\/p>\n<p>El tercer debate estrat\u00e9gico que queremos desarrollar es el problema de la \u201cunidad latinoamericana\u201d, tan pregonada por Ch\u00e1vez. Este debate no es sencillo porque, a priori, el ALBA impulsado por el venezolano contiene medidas que aparecen como \u201cprogresistas\u201d: por ejemplo, un intercambio basado en criterios no mercantiles con Cuba. Eso hay que defenderlo, porque saca en parte a Cuba del aislamiento. Pero, al mismo tiempo, el ALBA <strong>no se funda en reivindicaciones anticapitalistas ni mucho menos obreras: ni aumento de salarios, ni expropiaci\u00f3n de las principales ramas de la econom\u00eda, ni el rechazo al pago de la deuda externa<\/strong>.<\/p>\n<p>Todo el debate respecto de la unidad latinoamericana y el ALBA tiene mucha importancia, dado que las corrientes oportunistas se manejan con una l\u00f3gica de <strong>rendirse ante los hechos consumados<\/strong>. Afirman que \u201cno hay que manejarse con abstracciones\u201d; que \u201chay que apoyar el ALBA\u201d porque \u201ces una alternativa concreta frente al ALCA y el Mercosur\u201d; que \u201cel ALBA ubica la integraci\u00f3n latinoamericana como un proceso que ya es objetivo\u201d, etc.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la pr\u00e9dica del chavismo pesa sobre la vanguardia, y no se resuelve afirmando que es todo \u201cm\u00e1s de los mismo\u201d. Hay que explicar por qu\u00e9 <strong>no apoyamos el ALBA <\/strong>y <strong>demostrar <\/strong>que no es una alternativa porque, si bien tiene elementos \u201calternativos\u201d al ALCA, el Mercosur y los TLCs; en el fondo, <strong>es un camino inconducente al no tener una perspectiva anticapitalista. <\/strong>Configura, m\u00e1s bien, una serie de medidas aisladas y gestos<strong>, no un plan alternativo y coherente <\/strong>a los dominantes del capitalismo en la regi\u00f3n, como lo demuestra palmariamente<strong> el reciente ingreso a todo vapor de Venezuela al Mercosur<\/strong>.<\/p>\n<p>Nuevamente, los compa\u00f1eros del MES son el punto de referencia m\u00e1s n\u00edtido en esta pol\u00e9mica:<\/p>\n<p>\u201cEl proceso bolivariano pone a la izquierda revolucionaria frente a un desaf\u00edo. Defensora de la idea de una Federaci\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas, tiene el desaf\u00edo de posicionarse \u2013o no\u2013 en ese terreno concreto frente al imperialismo y a los gobiernos entreguistas. La Federaci\u00f3n Socialista fue una consigna aplicada en la \u00e9poca del apogeo de la revoluci\u00f3n cubana, cuando Fidel y el Che hab\u00edan puesto en marcha la OLAS (Organizaci\u00f3n Latinoamericana de Solidaridad) y despu\u00e9s la Tricontinental. Ahora existe un contexto diferente, nuevo, sobre el cual es preciso actuar y obliga a <strong>pensar una pol\u00edtica concreta para este momento concreto<\/strong>. Pol\u00edtica que permita incidir en el proceso de lucha de clases, y <strong>esto no se puede hacer repitiendo las mismas consignas del pasado de manera lit\u00fargica<\/strong>. <strong>El ALBA ubica a la integraci\u00f3n latinoamericana de manera objetiva, y est\u00e1 dando pasos concretos en ese sentido<\/strong> (&#8230;). El ALBA significa tambi\u00e9n un paso importante para la toma de conciencia antiimperialista de las masas latinoamericanas, ya que no existe otra alternativa que llegue a ellas. Hoy es posible establecer un nuevo di\u00e1logo con el movimiento de masas de cada pa\u00eds, <strong>presentar una opci\u00f3n frente al imperialismo<\/strong> (&#8230;). A partir de esta situaci\u00f3n y con esta pol\u00edtica es que se puede presentar de manera m\u00e1s clara la idea de la <strong>Federaci\u00f3n de Rep\u00fablicas Latinoamericanas<\/strong>\u201d (<em>Movimiento<\/em> N\u00ba 12).<\/p>\n<p>Como se puede apreciar, en esta formulaci\u00f3n que apela a consideraciones \u201cconcretas\u201d ha desaparecido el car\u00e1cter <strong>socialista<\/strong> de la Federaci\u00f3n. Esta desaparici\u00f3n no es un mero error de redacci\u00f3n, sino el <strong>pasarse con armas y bagajes al programa del chavismo<\/strong>. Porque el planteo del ALBA, con todos los elementos \u201cantiimperialistas\u201d que, al menos en los papeles, tiene respecto de las orientaciones centrales de EEUU, <strong>no configura una propuesta de car\u00e1cter anticapitalista<\/strong>.<\/p>\n<p>Y no se trata s\u00f3lo del MES. En Argentina, el MST-Unite levanta la consigna de \u201cSegunda Independencia\u201d <strong>a secas<\/strong>., algo que viene de una equivocada formulaci\u00f3n ya en el programa del viejo MAS de 1985. El MST-El Socialista tambi\u00e9n la utiliza, sin tener en cuenta que sin definici\u00f3n de clase, la consigna queda <strong>esterilizada:<\/strong> <strong>no puede haber \u201csegunda independencia\u201d \u2013por otra parte, la \u201cprimera\u201d fue completamente inconsecuente\u2013 ni \u201cunidad latinoamericana\u201d en frente con la burgues\u00eda y sin romper con el capitalismo<\/strong>.<\/p>\n<p>Volviendo al MES, su planteo<strong> \u201cconcreto\u201d <\/strong>termina expresando la utop\u00eda reaccionaria de una estrategia que viene fracasando en la regi\u00f3n desde hace 200 a\u00f1os: <strong>la perspectiva de la unidad latinoamericana de la mano de las corrientes burguesas o peque\u00f1o burguesas.<\/strong> Desde su formaci\u00f3n, la ascendente burgues\u00eda latinoamericana fue <strong>incapaz <\/strong>de resolver esa elemental tarea democr\u00e1tica y nacional, y el propio proceso independentista de ninguna manera configuro una aut\u00e9ntica \u201crevoluci\u00f3n social\u201d. Ni siquiera obtuvo una verdadera independencia como la de Paraguay hasta la Guerra de la \u201cTriple Infamia\u201d (1865-1870): <strong>se pas\u00f3 del car\u00e1cter colonial respecto del decadente imperio espa\u00f1ol a la semicolonizacion por parte del ascendente imperio ingl\u00e9s<\/strong>. Dec\u00eda M. Pe\u00f1a:<\/p>\n<p>\u201cEl movimiento que independiz\u00f3 a las colonias latinoamericanas no tra\u00eda consigo un nuevo r\u00e9gimen de producci\u00f3n ni modific\u00f3 la estructura de clases de la sociedad colonial. Las clases dominantes continuaron siendo los terratenientes y comerciantes hispano-criollos, igual que en la colonia. S\u00f3lo que la alta burocracia enviada de Espa\u00f1a por la Corona fue expropiada de su control sobre el Estado. La llamada \u2018revoluci\u00f3n\u2019 tuvo pues, desde luego, un car\u00e1cter esencialmente <strong>pol\u00edtico <\/strong>(&#8230;) <strong>la independencia no fue (no quiso ser) una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa <\/strong>(&#8230;) la independencia de Am\u00e9rica Latina facilit\u00f3 su plena incorporaci\u00f3n al mercado mundial y su subordinaci\u00f3n sin intermediarios al capitalismo ingl\u00e9s\u201d (<em>Antes de Mayo<\/em>, pp. 76 ss.).<\/p>\n<p>Si hace 200 a\u00f1os la burgues\u00eda no pudo ni quiso resolver la unificaci\u00f3n del continente&#8230; \u00bfc\u00f3mo es posible que compa\u00f1eros que se consideran socialistas revolucionarios puedan creer que hoy Ch\u00e1vez haya colocado la integraci\u00f3n como proceso que ya es \u201cobjetivo\u201d? En el colmo del \u00e9xtasis chavista, afirman: \u201cfrente a la continuada supeditaci\u00f3n de nuestros pa\u00edses al inter\u00e9s extranjero llevada a cabo por gobiernos que, en esencia, son biznietos de los Santander, La Mar, Rivadavia, que traicionaron a Bol\u00edvar, <strong>hoy los pueblos de Cuba, Venezuela y Bolivia nos muestran el camino de la anfiction\u00eda bolivariana<\/strong>. Frente al saqueo continuado, ahora bajo la forma de ALCA o los TLCs, <strong>ah\u00ed est\u00e1 el ALBA para mostrarnos que otra Hispanoam\u00e9rica es posible<\/strong>\u201d (Olmedo Beluche, \u201cA 180 a\u00f1os del Congreso Anficti\u00f3nico de Panam\u00e1. La unidad latinoamericana: \u00bfUtop\u00eda bolivariana o posibilidad real?\u201d).[7]<\/p>\n<p>Si fuera as\u00ed, se tratar\u00eda de una perspectiva que <strong>romper\u00eda <\/strong>con la l\u00f3gica misma de la revoluci\u00f3n permanente en nuestro continente, en beneficio de una \u201cnueva\u201d estrategia etapista.<\/p>\n<p>En este contexto, no es casual que en este planteo aparezca \u2013tal como en el caso del FUA\u2013 la l\u00f3gica del \u201cmientras tanto\u201d: da a entender la necesidad de ubicarse \u201ct\u00e1ctica\u201d y \u201cconcretamente\u201d en un terreno capitalista mientras las cosas vayan evolucionando. La molesta estrategia socialista, que nos alejar\u00eda de la \u201cconciencia actual de las masas\u201d, queda siempre postergada para un futuro indefinido. <strong>Con razonamientos <em>ad hoc<\/em> de este tipo s\u00f3lo se busca justificar el apoyo pol\u00edtico al gobierno chavista. A esto se resume todo el posicionamiento \u201cen el terreno concreto\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Revisemos ahora el argumento de que el ALBA estar\u00eda planteando la integraci\u00f3n latinoamericana \u201cde manera objetiva\u201d. Pero la cruda verdad es que el ALBA <strong>no ha dado un solo paso concreto que haya hecho avanzar la integraci\u00f3n latinoamericana como un proceso que ya es \u201cobjetivo\u201d.<\/strong> En realidad, el ingreso de Venezuela al Mercosur indiscutiblemente representa un <strong>paso atr\u00e1s<\/strong> incluso respecto de las limitadas medidas que propone el ALBA.[8] Y no es casual que la mayor\u00eda de los acuerdos comerciales establecidos por Ch\u00e1vez a lo sumo hayan servido como <strong>cobertura para acuerdos econ\u00f3micos de Estados o para negocios regionales con grandes grupos capitalistas \u201camigos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Sin duda, Ch\u00e1vez tiene todo el derecho a hacer acuerdos que tiendan a evitar el aislamiento econ\u00f3mico de su pa\u00eds o a establecer medidas econ\u00f3micas de \u201cprotecci\u00f3n rec\u00edproca\u201d con Cuba (o Bolivia) que no est\u00e9n basadas en un criterio directamente mercantil. Pero no es esto lo que da<strong> el tono y contenido real <\/strong>al conjunto de la pol\u00edtica exterior y las relaciones econ\u00f3micas de Ch\u00e1vez con los dem\u00e1s pa\u00edses. Que Ch\u00e1vez mande a Cuba petr\u00f3leo a cambio de la brigada de m\u00e9dicos y alfabetizadores de las \u201cmisiones\u201d aten\u00faa los efectos del bloqueo yanqui y el aislamiento econ\u00f3mico de la isla. Pero la cosa no pasa de ah\u00ed: <strong>hace d\u00e9cadas que Castro practica la misma pol\u00edtica reaccionaria de acuerdos de Estados que de ninguna manera impulsa un curso desde abajo, anticapitalista, en los pa\u00edses de la regi\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero para el marxismo la pol\u00edtica exterior no es m\u00e1s que la continuidad de la interior, y en ese sentido no es casual que Venezuela <strong>no sea estructuralmente distinta al resto de Sudam\u00e9rica<\/strong>. Padece el mismo nivel de inequidad social, subdesarrollo agrario y raquitismo industrial que el resto de la regi\u00f3n; la pobreza sigue afectando, luego de siete a\u00f1os de gobierno chavista, al 80% de la poblaci\u00f3n, y el empleo informal abarca a las tres cuartas partes de los trabajadores. El asistencialismo social, la distribuci\u00f3n de tierras improductivas y los cr\u00e9ditos al cooperativismo podr\u00edan ayudar a una redistribuci\u00f3n progresiva del ingreso. Pero remontar la regresi\u00f3n social y revertir el desempleo estructural presupone inversiones estatales (bajo control de los trabajadores) de grandes dimensiones y, sobre todo,<strong> la expropiaci\u00f3n de los grandes capitalistas<\/strong>. No alcanza con el \u201cdesarrollo end\u00f3geno\u201d en las ciudades (formas cooperativas que nivelan a la baja las condiciones de trabajo y sueldos de los asalariados), ni con la erradicaci\u00f3n s\u00f3lo de las tierras improductivas en el campo, mientras las m\u00e1s productivas siguen en manos de los grandes capitalistas agrarios.<\/p>\n<p>Producto de la lucha obrera contra el \u201cparo-sabotaje\u201d, se dio un gran paso con la expulsi\u00f3n de la gerencia transnacionalizada que controlaba PDVSA. Pero inmediatamente la empresa fue declarada \u201cestrat\u00e9gica\u201d y el control obrero fue <strong>sumariamente desmontado<\/strong>. La experiencia hist\u00f3rica ha demostrado a lo largo de todo el siglo XX que las conquistas congeladas se diluyen. Ch\u00e1vez ha declarado varias veces su admiraci\u00f3n por la revoluci\u00f3n cubana, pero, como ya se\u00f1alamos, ni siquiera implementa las medidas de ruptura con el capitalismo que se adoptaron en Cuba en los 60.<\/p>\n<p>En este marco, las convocatorias regionalistas no s\u00f3lo no han tenido gran recepci\u00f3n entre sus colegas centroizquierdistas, sino que <strong>el ingreso de Venezuela al Mercosur est\u00e1 pensado para actuar de mecanismo de contenci\u00f3n del presidente \u201cd\u00edscolo\u201d de Latinoam\u00e9rica<\/strong>. Y respecto de la multiplicaci\u00f3n de reuniones, foros y convenios internacionales de los presidentes de la regi\u00f3n, muchas de las medidas y acuerdos que se toman, sirven b\u00e1sicamente para brindar <strong>cobertura a los negocios que ya entrelazan a varios grupos capitalistas<\/strong> y a la mera b\u00fasqueda de una <strong>mejor inserci\u00f3n<\/strong> en la globalizaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cDe estos convenios no surge la \u2018integraci\u00f3n aut\u00f3noma\u2019 que ambicionar\u00eda Ch\u00e1vez. Porque este objetivo (en contrario con el ingreso y sometimiento a las reglas del Mercosur) requerir\u00eda <strong>implementar transformaciones estructurales que ning\u00fan gobierno centroizquierdista esta dispuesto a llevar a cabo<\/strong>. Por ejemplo, para que Petrosur revierta la sumisi\u00f3n energ\u00e9tica de la regi\u00f3n, habr\u00eda que <strong>re-estatizar<\/strong> el petr\u00f3leo en Argentina y Brasil (&#8230;). Pero es evidente que ni Kirchner ni Lula est\u00e1n dispuestos a esto. Por el contrario, <strong>mantienen alianzas estrat\u00e9gicas con Repsol u otras multinacionales<\/strong> que preservan la privatizaci\u00f3n del sector (&#8230;). El gobierno argentino no s\u00f3lo preserva los intereses de los grupos privados petroleros del pa\u00eds, sino que act\u00faa como <strong>gran mediador para asociar a estas compa\u00f1\u00edas a los proyectos de integraci\u00f3n energ\u00e9tica<\/strong> <strong>regional.<\/strong> El eje de estos planes es la creaci\u00f3n de una red de gasoductos (&#8230;). Kirchner insiste en otorgar un papel gravitante en este proyecto a todos los grupos privados que acompa\u00f1an su gesti\u00f3n (especialmente a Techint)\u201d (C. Katz, \u201cEl torbellino de la integraci\u00f3n).<\/p>\n<p>En estas condiciones, la supuesta intenci\u00f3n de Ch\u00e1vez de contagiar el \u201cesp\u00edritu bolivariano\u201d a los gobiernos centroizquierdistas choca con un elemental obst\u00e1culo estructural: <strong>las clases dominantes de la regi\u00f3n preservan la conformaci\u00f3n centr\u00edfuga (hacia afuera) que hist\u00f3ricamente bloque\u00f3 su asociaci\u00f3n<\/strong>. El sue\u00f1o de la unidad latinoamericana no podr\u00e1 concretarse mientras los grandes grupos capitalistas, asociados \u00edntimamente al imperialismo, manejen la econom\u00eda y el poder. Porque m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y los gestos altisonantes, <strong>la pol\u00edtica de Estado por arriba, sin el impulso real a una orientaci\u00f3n de lucha de clases, de liquidaci\u00f3n de la gran propiedad privada, en nada puede modificar la conformaci\u00f3n estructural del continente<\/strong>.<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed donde <strong>mueren las palabras<\/strong> del \u201ccomandante\u201d y el ALBA, cuyo contenido y l\u00f3gica \u00faltima <strong>no excede los acuerdos de Estados<\/strong> que tal como se pretenden implementar resultan o una cobertura a negocios con sectores capitalistas o un callej\u00f3n sin salida, sin ninguna viabilidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n no es algo que el \u201ccontexto diferente\u201d del que habla el MES haya cambiado; m\u00e1s bien al contrario. No es ninguna novedad te\u00f3rica que <strong>no hay posibilidad estructural de \u201cintegraci\u00f3n latinoamericana\u201d sin un curso anticapitalista<\/strong>. En todo caso, lo realmente \u201cdiferente\u201d en el actual contexto de mundializaci\u00f3n del capital es que una \u201cpatria grande\u201d latinoamericana <strong>capitalista<\/strong> es <strong>a\u00fan<\/strong> <strong>menos<\/strong> <strong>posible<\/strong> que en el pasado. M\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica de Ch\u00e1vez, la inmensa transnacionalizacion de las econom\u00edas de todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n y los v\u00ednculos que ya mantienen con el mercado mundial hacen completamente <strong>irreal <\/strong>e ilusoria la pr\u00e9dica \u201clatinoamericanista\u201d<strong> sin ruptura con el imperialismo<\/strong>.<\/p>\n<p>La unidad regional es una aguda <strong>necesidad<\/strong> de los pueblos del continente: buena parte del atraso y sometimiento de la regi\u00f3n se deben a que \u2013a diferencia de Estados Unidos\u2013 en Sudam\u00e9rica naci\u00f3<strong> una mir\u00edada de estados relativamente peque\u00f1os que impidi\u00f3 el desarrollo de econom\u00edas de escala y, por tanto, de sus fuerzas productivas<\/strong>. Paralelamente, la emancipaci\u00f3n s\u00f3lo pol\u00edtica de un imperio en decadencia como Espa\u00f1a llev\u00f3 a una <strong>renovada dependencia<\/strong> respecto de las potencias imperialistas en ascenso: Inglaterra en el siglo XIX; los Estados Unidos desde mediados del XX.<\/p>\n<p>Pero si la unidad latinoamericana no pudo lograrse entonces, si las burgues\u00edas emergentes s\u00f3lo comandaron un proceso de lucha pol\u00edtica y militar pero no social, que <strong>no conquist\u00f3 verdaderamente la independencia de la regi\u00f3n<\/strong>, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda lograrse ahora, de la mano de ella, cuando pr\u00e1cticamente no quedan burgues\u00edas propiamente \u201cnacionales\u201d?<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es que, m\u00e1s que nunca, un proceso revolucionario que supere las fronteras y estados nacionales dando lugar al desarrollo de las fuerzas productivas y verdaderas econom\u00edas de escala no vendr\u00e1 de un \u201cfrente \u00fanico antiimperialista\u201d con Ch\u00e1vez y de acuerdos de Estados con Kirchner, Lula o Evo Morales. S\u00f3lo puede venir de un curso <strong>independiente<\/strong>, de la mano de la clase obrera que, encabezando una alianza con el resto de los explotados y oprimidos, imponga con su lucha los <strong>Estados Unidos Socialistas de Latinoam\u00e9rica<\/strong>. Ya 50 a\u00f1os atr\u00e1s, Milc\u00edades Pe\u00f1a insist\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cNo es la \u2018unidad nacional de nuestros pueblos\u2019 por s\u00ed sola la que enterrar\u00e1 el atraso y la opresi\u00f3n imperialista, sino <strong>la unidad latinoamericana m\u00e1s la planificaci\u00f3n socialista de la econom\u00eda<\/strong>, producto de esa revoluci\u00f3n permanente sin la cual no es viable la unidad de Am\u00e9rica Latina. Cuando el sembrador de confusiones [Abelardo Ramos] afirma fr\u00edvolamente que \u2018la unidad nacional de Am\u00e9rica Latina\u2019, por s\u00ed misma y con <strong>abstracci\u00f3n de su contenido social<\/strong>, traer\u00e1 la emancipaci\u00f3n y la superaci\u00f3n del atraso, desempe\u00f1a dos funciones pol\u00edticas bien definidas. Primera, ocultar el car\u00e1cter necesariamente <strong>socialista<\/strong> de las bases sobre las cuales se asentar\u00e1 la unidad de Am\u00e9rica Latina, despertando y fomentando as\u00ed la ilusi\u00f3n fatal de que esa unidad es posible y probable como unidad de naciones <strong>capitalistas<\/strong>. Segunda, ocultar que la unidad de Am\u00e9rica Latina, admitiendo por un instante que fuera posible sobre bases capitalistas, resultar\u00eda en s\u00ed misma incapaz de superar el atraso del continente (&#8230;). <strong>La uni\u00f3n de veinte pa\u00edses capitalistas atrasados har\u00eda simplemente un pa\u00eds atrasado de dimensi\u00f3n continental\u201d<\/strong> (<em>Industria, burgues\u00eda industrial y liberaci\u00f3n nacional<\/em>, pp. 171-172).<\/p>\n<p>Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, no hay nada que agregar a esta categ\u00f3rica definici\u00f3n. En todo caso, la pelea por la Unidad Socialista de Latinoam\u00e9rica tiene una condici\u00f3n: <strong>avanzar en imponer gobiernos obreros, campesinos y populares que desborden por izquierda las actuales experiencias \u201cpostneoliberales\u201d, nacionalistas burguesas y frente populistas.<\/strong> Es s\u00f3lo por la v\u00eda de la federaci\u00f3n obrera y socialista que se podr\u00e1 alcanzar la ansiada unidad latinoamericana. Pero esto requiere hoy <strong>no depositar ninguna confianza en los actuales gobiernos de mediaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<h2>5- LA CONSTRUCCI\u00d3N DE ORGANIZACIONES REVOLUCIONARIAS<\/h2>\n<p><strong>\u00bfChavismo o pelea por la independencia de clase?<\/strong><\/p>\n<p>Del marco anterior se desprende una important\u00edsima discusi\u00f3n respecto de las <strong>estrategias de construcci\u00f3n de los revolucionarios en el actual per\u00edodo<\/strong>. Hay todo un debate sobre si <strong>subirse o no a la ola chavista continental<\/strong>. Algunas corrientes afirman que el chavismo es un \u201cproceso objetivo\u201d en el cual \u201cno se puede no estar\u201d. Pero hay procesos y procesos, porque en primer lugar, hay que verificar si <strong>se trata de procesos de organizaci\u00f3n de los trabajadores o de otra \u00edndole de clase.<\/strong><\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds, por ejemplo, y m\u00e1s all\u00e1 de sus grandes limitaciones, el movimiento de desocupados constituy\u00f3 un proceso real, objetivo, social m\u00e1s que pol\u00edtico, pero esencialmente de trabajadores. Y, por lo tanto, como nuevo MAS consideramos necesario insertarnos en \u00e9l. Pero hay una diferencia <strong>de clase<\/strong> con el caso del chavismo: el movimiento \u201cpiquetero\u201d es \u2013en t\u00e9rminos generales\u2013 de trabajadores y emergi\u00f3 desde abajo: se trataba de un movimiento <strong>independiente<\/strong>, m\u00e1s all\u00e1 de las tremendas y crecientes presiones que ha venido sufriendo de parte del Estado.<\/p>\n<p>En cambio, el chavismo no es un movimiento independiente:<strong> es un movimiento dirigido aunque m\u00e1s no sea por la \u201csombra de la burgues\u00eda\u201d y desde el Estado<\/strong>. Es un movimiento <strong>burgu\u00e9s o peque\u00f1o burgu\u00e9s, no independiente, no de clase<\/strong>. Tambi\u00e9n est\u00e1n los casos del MAS en Bolivia (movimiento-partido campesino peque\u00f1o burgu\u00e9s) o el partido de Humala en el Per\u00fa (nacionalista burgu\u00e9s o peque\u00f1o burgu\u00e9s).<\/p>\n<p>Las corrientes m\u00e1s oportunistas, con la excusa de la b\u00fasqueda de \u201cun veh\u00edculo para llegar a las masas\u201d, despliegan una orientaci\u00f3n de construcci\u00f3n que, de conjunto, configura una perspectiva de <strong>renuncia a la independencia pol\u00edtica de clase y revolucionaria respecto de varios de estos nuevos gobiernos y movimientos que claramente NO son de la clase trabajadora<\/strong>.<\/p>\n<p>Como ejemplo de esta ubicaci\u00f3n tenemos, una vez m\u00e1s, el caso del MES:<\/p>\n<p>\u201cSer\u00eda un grav\u00edsimo error no participar de este proceso. No es posible excusarse usando como argumento que Hugo Ch\u00e1vez no sea representante de la clase trabajadora (&#8230;). La resoluci\u00f3n de la III Internacional afirma: \u2018los partidos comunistas en los pa\u00edses coloniales o semicoloniales de Oriente, que todav\u00eda est\u00e1n en un estado m\u00e1s o menos embrionario, deben participar de cualquier movimiento apto para abrirle un acceso a las masas\u2019. Exactamente de eso se trata: las corrientes socialistas revolucionarias, que hoy son una minor\u00eda, <strong>deben participar del movimiento bolivariano<\/strong> que se va a expandir en nuestro continente y puede provocar nuevos procesos similares al de Venezuela (&#8230;). <strong>S\u00f3lo si formamos parte de este frente \u00fanico, que va a tomar formas regionales y continentales, podremos \u2018abrir el acceso a las masas\u2019 <\/strong>\u201d (<em>Movimiento<\/em>, cit.).<\/p>\n<p>Por el contrario, precisamente el hecho de la emergencia de este \u201cnuevo reformismo\u201d, de esta serie de corrientes o movimientos burgueses o peque\u00f1o burgueses, plantean llevar adelante una estrategia de construcci\u00f3n desde <strong>un criterio de clase opuesto<\/strong>: la necesidad de redoblar los esfuerzos por intervenir en el proceso de la lucha y recomposici\u00f3n de los trabajadores en curso en varios pa\u00edses desde el \u00e1ngulo de la <strong>total independencia e intransigencia respecto de la ola centroizquierdista, nacionalista y frentepopulista en curso<\/strong>.<\/p>\n<p>Hay que utilizar la situaci\u00f3n que se nos presenta a los socialistas revolucionarios pero no para \u201cparticipar en el movimiento bolivariano continental\u201d, sino para dar pasos cualitativos en la construcci\u00f3n \u2013aun cuando esto sea hoy \u201ccontra la corriente\u201d\u2013 de<strong> alternativas de clase e independientes <\/strong>a partir del desarrollo de la experiencia de amplios sectores de la vanguardia y franjas de las masas trabajadoras con los <strong>l\u00edmites de clase<\/strong> de estos gobiernos.<\/p>\n<p>Esto supone en el actual per\u00edodo una pelea en<strong> dos frentes<\/strong>: contra las corrientes oportunistas pero tambi\u00e9n contra las autoproclamatorias, que s\u00f3lo miran su propio ombligo y no participan en los procesos independientes de frente \u00fanico de tendencias.<\/p>\n<p>Porque este proceso de recomposici\u00f3n ya est\u00e1 dando lugar a la emergencia de corrientes m\u00e1s o menos independientes a la izquierda del gobierno de Lula y del chavismo <strong>en las que hay que participar y pelear por una orientaci\u00f3n socialista revolucionaria consecuente<\/strong>. Se trata de la emergencia de experiencias de movimientos m\u00e1s amplios que el pu\u00f1ado de socialistas revolucionarios que somos en varios pa\u00edses: <strong>movimientos pol\u00edticos y sociales de la clase obrera, no burgueses o peque\u00f1o-burgueses como es el caso de los \u201cbolivarianos\u201d o el MAS boliviano, que gobiernan al frente del Estado capitalista. <\/strong><\/p>\n<p>Esto significa participar en e impulsar desde Instrumentos Pol\u00edticos de Trabajadores hasta fuertes corrientes y\/o partidos socialistas revolucionarios insertos en la clase obrera, seg\u00fan corresponda al estadio de construcci\u00f3n en cada caso. Porque no hay que perder de vista, aunque la fase de mediaci\u00f3n sea m\u00e1s o menos larga, que es precisamente ante la emergencia de este tipo de gobiernos cuando mayores son las posibilidades de dar este paso: es decir, <strong>de desbordarlos por izquierda en una perspectiva de revoluci\u00f3n socialista<\/strong>.<\/p>\n<p>Esto requiere una condici\u00f3n: <strong>mantener la m\u00e1xima independencia pol\u00edtica y organizativa<\/strong>, aun cuando esta independencia necesariamente deba incluir la mayor audacia y flexibilidad t\u00e1ctica posible a la hora de participar en los movimientos de clase que emerjan, con todas las limitaciones reformistas que puedan tener.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo en Bolivia sigue planteada una dura pelea por la construcci\u00f3n de un Instrumento Pol\u00edtico de Trabajadores sobre la base de mineros, los docentes urbanos de La Paz y la COB, <strong>no la militancia adentro del MAS de Morales<\/strong> (el caso de la postura del PO argentino para ese pa\u00eds). Tambi\u00e9n est\u00e1 el impulso a la experiencia de la C-CURA y el PRS en la propia Venezuela, precisamente <strong>por fuera del \u201cmovimiento bolivariano\u201d,<\/strong> al mismo tiempo que se desarrolla una dura pol\u00e9mica en el sentido de que esta muy embrionaria experiencia tiene m\u00e1s elementos de independencia \u201corganizativa\u201d que de aut\u00e9ntica independencia pol\u00edtica. <strong>Un IPT es tambi\u00e9n esta planteado poner de pie en el Paraguay, frente a la posible candidatura del ex Monse\u00f1or Lugo, que se postula como un Evo Morales en ese pa\u00eds. <\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, est\u00e1 el caso de Brasil, donde actualmente est\u00e1 en curso la experiencia del Frente Clasista entre el P-SOL, el PSTU y el PCB, al que consideramos muy progresivo, m\u00e1s all\u00e1 de sus serias limitaciones program\u00e1ticas. Incluso en nuestro pa\u00eds ser\u00eda de gran importancia la puesta en pie de un Movimiento Pol\u00edtico de Trabajadores. Claro que no es \u00e9sta la perspectiva del MST-Unite, que busca reconstruir Izquierda Unida con Cafiero y el PC.<\/p>\n<p><strong>Independencia de clase y partido revolucionario<\/strong><\/p>\n<p>Es este tipo de orientaci\u00f3n independiente, este tipo de <strong>movimientos de clase m\u00e1s amplios<\/strong> en los que los socialistas revolucionarios somos una minor\u00eda o participamos en frentes \u00fanicos de tendencias y buscamos construirnos como <strong>ala revolucionaria socialista consecuente,<\/strong> lo que est\u00e1 a la orden del d\u00eda en varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>Construirnos como corriente <strong>socialista revolucionaria consecuente<\/strong> alrededor de procesos objetivos de independencia de clase es decisivo, adem\u00e1s, porque en la mayor\u00eda de los casos estas experiencias est\u00e1n dirigidas por las corrientes m\u00e1s <strong>oportunistas<\/strong>, y cualquier sacud\u00f3n fuerte de la lucha de clases, inevitablemente, las har\u00e1<strong> entrar en crisis en tanto que organizaciones independientes<\/strong>.<\/p>\n<p>Por otro lado, la perspectiva no es s\u00f3lo alcanzar la independencia pol\u00edtica de clase: <strong>ese es s\u00f3lo el primer paso<\/strong>. Es absolutamente imprescindible, como lo demuestra toda la experiencia hist\u00f3rica del siglo XX, la construcci\u00f3n de <strong>fuertes partidos obreros socialistas y revolucionarios. <\/strong>La construcci\u00f3n del nuevo MAS y de los n\u00facleos fundacionales en los pa\u00edses en los que estamos comenzando a actuar se lleva a cabo precisamente en esta <strong>perspectiva estrat\u00e9gica<\/strong>, que <strong>da a las ense\u00f1anzas de Lenin una vigencia a\u00fan mayor, si cabe, en este nuevo siglo que en el anterior<\/strong>. Porque si el proceso \u201cespont\u00e1neo\u201d de la lucha no pod\u00eda en el pasado llevar, mec\u00e1nicamente, al desarrollo de la conciencia socialista de la clase obrera, <strong>menos a\u00fan ocurre esto hoy, en condiciones de la continuidad de una seria crisis de subjetividad de los trabajadores<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin duda, el grado de progreso en esta tarea decisiva de la construcci\u00f3n partidaria depende del estadio de construcci\u00f3n en cada pa\u00eds. En general se trata, en el caso de nuestra corriente, de una muy inicial \u201cacumulaci\u00f3n primitiva\u201d hacia la constituci\u00f3n de <strong>ligas socialistas revolucionarias<\/strong>. Adem\u00e1s, de ninguna manera tenemos la concepci\u00f3n de que la mera acumulaci\u00f3n num\u00e9rica de militantes nos pueda llevar de manera lineal al crecimiento hacia una acumulaci\u00f3n de \u201cpartido\u201d. Esta concepci\u00f3n es antidial\u00e9ctica y autoproclamatoria: siempre ha sido imprescindible, y lo es hoy m\u00e1s que nunca, la <strong>confluencia con compa\u00f1eros, corrientes, agrupamientos y partidos provenientes de otras tradiciones o experiencias. <\/strong><\/p>\n<p>Pero esto no quita que renunciemos a la tarea fundamental que tenemos hoy: <strong>la acumulaci\u00f3n y<\/strong> <strong>formaci\u00f3n de cuadros<\/strong> que nos permita alcanzar, en un pr\u00f3ximo periodo, una base superior y objetivos superiores a los que nos podemos trazar hoy, sobre todo en Brasil (pero tambi\u00e9n en Paraguay y Bolivia), que es<strong> la formaci\u00f3n de s\u00f3lidos n\u00facleos fundacionales<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1- Dice un analista respecto de Ir\u00e1n: \u201cPor el momento, la bolsa (petrolera) iran\u00ed es la que va m\u00e1s avanzada (&#8230;). Ir\u00e1n juega a ella <strong>consciente de que est\u00e1 en una posici\u00f3n de fuerza<\/strong> (&#8230;). La defensa del derecho de Ir\u00e1n a desarrollar su programa nuclear, aparte de que cumple los requisitos del Tratado de No Proliferaci\u00f3n, encierra tambi\u00e9n una <strong>b\u00fasqueda de prestigio e influencia regional<\/strong>. Ir\u00e1n busca ser considerado <strong>el factor imprescindible<\/strong> en esa zona del mundo (&#8230;). Hoy se puede decir, sin miedo a equivocarse, que <strong>Ir\u00e1n ha sido el principal beneficiario de la invasi\u00f3n de Iraq<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>2- Morales en Bolivia prometi\u00f3 \u201crevertir\u201d la famosa ley 21.060 de privatizaci\u00f3n de la miner\u00eda, que dej\u00f3 el tendal de 30.000 mineros en la calle. Todav\u00eda se est\u00e1 esperando que cumpla con esta promesa&#8230;<\/p>\n<p>3- \u00daltimamente se ha agregado la cuesti\u00f3n de la enfermedad de Castro y la apertura de posibles escenarios en Cuba, cuya definici\u00f3n en uno u otro sentido har\u00e1 al signo pol\u00edtico del impacto sobre la situaci\u00f3n latinoamericana en su conjunto. Ya veremos esto m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>4- Es necesario aventar una falsa discusi\u00f3n. A veces se suele contraponer esta tarea central e inmediata del per\u00edodo, la tarea de <strong>ganar a la vanguardia<\/strong>, a la lucha por <strong>conquistar influencia en sectores de masas.<\/strong> En ese tren, se suele pontificar solemnemente contra los peligros del \u201cvanguardismo\u201d. Se trata de una falsa disyuntiva porque si no conquistamos pol\u00edticamente a la mayor parte de la vanguardia, tampoco vamos a poder ganar <strong>influencia org\u00e1nica<\/strong> en sectores de masas. \u00a1Jam\u00e1s en la historia se ha logrado esto sin lo otro! A lo sumo, puede ser posible tener una cuota de <strong>simpat\u00eda<\/strong> (electoral o de otro tipo) en sectores de masas; es el problema que plantea la elecci\u00f3n de Heloisa Helena en Brasil. Pero la experiencia hist\u00f3rica demuestra que las relaciones de \u201csimpat\u00eda\u201d con sectores de masas, si no se transforman en <strong>org\u00e1nicas,<\/strong> suelen ser flor de un d\u00eda. Y relaci\u00f3n <strong>org\u00e1nica <\/strong>significa <strong>gente de carne y hueso<\/strong> que establezca esa relaci\u00f3n (la vanguardia) y <strong>organismos<\/strong> de distinto car\u00e1cter y nivel (partidos, movimientos, organizaciones de sectores de masas, organismos de poder, etc.) alternativos a las instituciones del estado y de la \u201cdemocracia\u201d.<\/p>\n<p>5- En un reciente trabajo sobre la revoluci\u00f3n china de 1949, hemos definido este tipo de estatizaciones generalizadas de la propiedad privada capitalista como<strong> medidas \u201canticapitalistas burocr\u00e1ticas\u201d, para diferenciarlas de la expropiaci\u00f3n obrera. <\/strong>Ver <em>Socialismo o Barbarie<\/em> 19.<\/p>\n<p>6- Citamos a Moreno recordando que <strong>no nos consideramos una corriente \u201cmorenista\u201d<\/strong>. Sin embargo, siempre hemos reivindicado en nuestros documentos de balance <em>La traici\u00f3n de la OCI<\/em> (1981) por su enorme valor educativo. En todo caso, <strong>tampoco nos consideramos \u201cantimorenistas\u201d<\/strong>; por el contrario, creemos que esta corriente ha sido una de las m\u00e1s valiosas del trotskismo en la segunda posguerra, m\u00e1s all\u00e1 de las inercias te\u00f3ricas y organizativas que la hicieron estallar. El morenismo dej\u00f3 muy importantes experiencias y ense\u00f1anzas positivas que, parad\u00f3jicamente, parecen haber sido olvidadas por muchos de los actuales fervientes \u201cmorenistas\u201d.<\/p>\n<p>7- De paso, se\u00f1alemos que Milc\u00edades Pe\u00f1a advierte que Bol\u00edvar, al convocar el Congreso Anficti\u00f3nico, de ninguna manera ten\u00eda en mente la unidad real del continente, sino s\u00f3lo una serie de planteos limitados que tampoco pudieron ser llevados a cabo en virtud de la configuraci\u00f3n ya centr\u00edfuga de las proto-burgues\u00edas del continente.<\/p>\n<p>8- Lo mismo se\u00f1ala Katz: \u201cla visibilidad y el protagonismo del ALBA han quedado <strong>ensombrecidos por una decisi\u00f3n que socava la concreci\u00f3n del proyecto<\/strong>: el ingreso de Venezuela al Mercosur\u201d (\u201cEl torbellino de la integraci\u00f3n\u201d).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver en .pdf &nbsp; 1- EL MARCO INTERNACIONAL Crisis de hegemon\u00eda, empantanamiento en Medio Oriente y \u201cdesobediencia\u201d El primer elemento para el an\u00e1lisis de la actual situaci\u00f3n latinoamericana es el hecho de que se est\u00e1 viviendo una coyuntura mundial de fuerte crisis hegem\u00f3nica de EEUU. 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