{"id":8995,"date":"2016-12-01T19:45:50","date_gmt":"2016-12-01T22:45:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=8995"},"modified":"2019-11-20T10:26:01","modified_gmt":"2019-11-20T13:26:01","slug":"fidel-castro-la-clase-obrera-y-el-socialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.socialismoobarbarie.org\/?p=8995","title":{"rendered":"Fidel Castro, la clase obrera y el socialismo"},"content":{"rendered":"<p>La muerte de Fidel Castro pone en el centro de la escena el balance sobre su figura y su rol en la historia. En los \u00faltimos d\u00edas se ha jugado hasta el hartazgo con aquella emblem\u00e1tica frase lanzada en 1953 por el joven Castro ante el tribunal que lo juzgaba luego del desastroso ataque al cuartel Moncada: \u201cCondenadme, no importa, La historia me absolver\u00e1\u201d<\/p>\n<p>Pero lo cierto es que la \u201cHistoria\u201d no juzga. Son los hombres y mujeres quienes tienen la palabra y su veredicto es dictado por sus intereses de clase.<\/p>\n<p>Por eso es que \u201ccondena\u201d o \u201cabsorci\u00f3n\u201d en s\u00ed mismo no dicen demasiado. Basta hacer notar que entre sus \u201cabsolvedores\u201d se anotaron el presidente de M\u00e9xico Enrique Pe\u00f1a Nieto, el rey Juan Carlos de Espa\u00f1a, Vladimir Putin y Barack Obama.<\/p>\n<p>Los socialistas revolucionarios, los marxistas, partimos de una convicci\u00f3n fundamentada: que la \u00fanica alternativa que tiene la humanidad de evitar la barbarie, pasa por la capacidad de la clase obrera de elevarse como direcci\u00f3n de todos los explotados y oprimidos en la construcci\u00f3n del socialismo. El futuro de la humanidad esta tan ligado al de la clase obrera que no se puede desligar el balance pol\u00edtico de toda figura hist\u00f3rica de su ubicaci\u00f3n en relaci\u00f3n a los trabajadores y su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, para comprender los alcances y l\u00edmites de Fidel Castro, no basta con declamaciones sentimentales o discursos emotivos. Es necesario sumergirse en la historia de Cuba, de la clase obrera cubana, y de la inmensa revoluci\u00f3n de 1959 con sus alcances y sus l\u00edmites.<\/p>\n<p>Con el fin de cubrir ese objetivo es que editamos una parte del art\u00edculo \u201cCuba en la encrucijada\u201d de Roberto Ram\u00edrez publicado en el n\u00famero 22 de la revista SOB.<\/p>\n<p><strong>El triunfo de la revoluci\u00f3n cubana en 1959<\/strong><\/p>\n<p>Durante el siglo XX Cuba ser\u00eda el escenario de dos procesos revolucionarios, uno con marcada presencia de la clase obrera que enfrento la dictadura de Machado en 1933 (1) y en la segunda posguerra presenciar\u00eda el desarrollo de la\u00a0<em>segunda revoluci\u00f3n cubana del siglo XX<\/em>, \u00e9sta s\u00ed triunfante. La segunda revoluci\u00f3n presenta, por un lado, una<em>\u00a0clara continuidad<\/em>\u00a0con la de 1933 (y, en un sentido m\u00e1s amplio, con las luchas del siglo XIX por la independencia nacional, cortadas brutalmente por intervenci\u00f3n de EEUU). La corriente hegem\u00f3nica de 1959 y su l\u00edder, Fidel Castro,\u00a0<em>contin\u00faan la tradici\u00f3n populista radical\u00a0<\/em>de preguerra, en especial la de Guiteras.<\/p>\n<p>Pero, por otro lado, la revoluci\u00f3n de 1959 ser\u00e1\u00a0<em>lo opuesto<\/em>\u00a0de la del 33, o por lo menos, profundamente diferente. Lejos de ser una revoluci\u00f3n donde\u00a0<em>la clase trabajadora<\/em>, actuando con\u00a0<em>sus propias organizaciones<\/em>, juega\u00a0<em>un rol principal<\/em>, la revoluci\u00f3n de 1959 ser\u00e1\u00a0<em>popular<\/em>, en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra.<\/p>\n<p>Los hechos y fechas que escalonaron el curso hacia la revoluci\u00f3n de 1959 son muy conocidos por la vanguardia latinoamericana, a diferencia del anterior per\u00edodo, cuando ocurri\u00f3 en Cuba una de las importantes revoluciones\u00a0<em>obreras<\/em>\u00a0de Am\u00e9rica Latina en el siglo XX, algo no muy sabido por la gran mayor\u00eda. Entonces, no vamos aqu\u00ed a hacer un relato hist\u00f3rico como el del anterior per\u00edodo. S\u00f3lo recordaremos, algunos hechos y fechas que precedieron a la revoluci\u00f3n de 1959.<\/p>\n<p>Fulgencio Batista, con sus servidores del Partido Socialista Popular (2) en dos ministerios, gobierna hasta 1944. En ese per\u00edodo, Cuba goza de los ben\u00e9ficos de la Segunda Guerra Mundial, que sube los precios del az\u00facar y permite\u00a0<em>a\u00f1os de prosperidad in\u00e9dita<\/em>, fen\u00f3meno que tambi\u00e9n se da en otros pa\u00edses latinoamericanos, como Argentina, Uruguay, Chile, etc., con otras producciones primarias. La posguerra, con un descenso progresivo del precio del az\u00facar, especialmente a partir de 1952, va a devolver a Cuba a la realidad de un monocultivo que, con sus oscilaciones extremas,\u00a0<em>disloca econ\u00f3mica y socialmente a la isla<\/em>.<\/p>\n<p>A Batista lo sucede el opositor\u00a0<em>Ram\u00f3n Grau San Mart\u00edn<\/em>, el presidente del \u201cgobierno de los cien d\u00edas\u201d de 1933, que ahora encabeza el\u00a0<em>Partido Revolucionario Cubano Aut\u00e9ntico <\/em>(3). En 1948, tambi\u00e9n por el PRCA, llega a la presidencia otra de las reliquias del Directorio Estudiantil (4) de 1933,\u00a0<em>Carlos Pr\u00edo Socarr\u00e1s<\/em>.<\/p>\n<p>Los gobiernos de los \u201caut\u00e9nticos\u201d, especialmente el de Pr\u00edo, se har\u00e1n famosos por su\u00a0<em>grado fenomenal de corrupci\u00f3n<\/em>\u2026 \u00a1y eso en un pa\u00eds donde casi ning\u00fan gobernante hab\u00eda dejado de robar! La excepci\u00f3n fueron los del ala radical del \u201cgobierno de los 100 d\u00edas\u201d (5), Guiteras, Chib\u00e1s y otros. Especialmente Guiteras era famoso por su austeridad jacobina: siendo ministro, ten\u00eda sin embargo un solo traje.<\/p>\n<p>Asimismo, como ya corr\u00edan los tiempos de la \u201cguerra fr\u00eda\u201d, los aut\u00e9nticos purgan al movimiento sindical de dirigentes del PSP. Los stalinistas bajo el ala de Batista hab\u00edan estado a la cabeza de la burocratizaci\u00f3n de los sindicatos y su sometimiento al estado v\u00eda el Ministerio de Trabajo. Luego, como ministros de Batista, no se hab\u00edan cansado de alabar la alianza \u201cantifascista\u201d con la \u201cGran Democracia del Norte\u201d. Por eso, en el clima de la \u201cguerra fr\u00eda\u201d, result\u00f3 f\u00e1cil barrerlos de los aparatos sindicales [Gott, 145], para ser reemplazados por bur\u00f3cratas aprobados por Washington.<\/p>\n<p>A nivel general, el PSP perdi\u00f3 tambi\u00e9n mucho apoyo pol\u00edtico. Por un lado, era rechazado desde la derecha. Por el otro, tambi\u00e9n a su izquierda, porque era visto como parte de la infame\u00a0<em>\u201cpolitiquer\u00eda\u201d<\/em>, t\u00e9rmino con que los cubanos englobaban los enjuagues corruptos en los gobiernos, partidos y sindicatos, enjuagues en los cuales los stalinistas hab\u00edan participado notoriamente, entre otras cosas como ministros de Batista. Una de las grandes ventajas de Fidel ser\u00eda la de presentarse luego como un \u201chombre nuevo\u201d, un luchador abnegado y de honestidad intachable, ajeno a la podredumbre de la \u201cpolitiquer\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>El desastre de la administraci\u00f3n de los aut\u00e9nticos y su escandalosa corrupci\u00f3n, produce en 1947 una ruptura del PRCA.\u00a0<em>Eduardo Chib\u00e1s<\/em>, otra figura radical de la revoluci\u00f3n de 1933, que hab\u00eda actuado bajo la direcci\u00f3n de Guiteras en el \u201cgobierno de los 100 d\u00edas\u201d, funda el\u00a0<em>Partido Ortodoxo<\/em>, con el lema \u201cVerg\u00fcenza contra dinero\u201d y \u201cPrometemos no robar\u201d, que\u00a0<em>revive unos de los temas preferidos del populismo<\/em>, la\u00a0<em>honestidad<\/em>, y que ser\u00eda retomado luego por Movimiento 26 de Julio. Fidel Castro, que hab\u00eda iniciado su actividad pol\u00edtica en el movimiento estudiantil de la Universidad de La Habana, ser\u00eda despu\u00e9s uno de los dirigentes de la juventud ortodoxa. En 1951, Chib\u00e1s muere en un ins\u00f3lito incidente: despu\u00e9s de pronunciar una encendida arenga por radio \u2013\u201dEl \u00faltimo aldabonazo\u201d\u2013, se dispara un tiro frente al micr\u00f3fono. Un gesto de inmolaci\u00f3n tambi\u00e9n inscripto en la tradici\u00f3n populista cubana.<\/p>\n<p>El proceso pol\u00edtico queda bruscamente interrumpido cuando Fulgencio Batista, en 1952, un a\u00f1o antes de las elecciones presidenciales,\u00a0<em>da un golpe militar y regresa al gobierno como dictador<\/em>. En 1954, llama a elecciones donde es candidato \u00fanico. Su dictadura abrir\u00e1 las puertas a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>26 de julio de 1953<\/em>, Fidel Castro, que ha organizado a un grupo de j\u00f3venes<em>\u00a0casi todos provenientes de la juventud ortodoxa<\/em>, fracasa al intentar la toma del cuartel Moncada. En 1956, despu\u00e9s de ser amnistiado, prepara en M\u00e9xico una expedici\u00f3n que a bordo del yate Granma desembarca el 2 de diciembre en la provincia de Oriente. Se inician entonces las operaciones del Ej\u00e9rcito Rebelde. As\u00ed\u00a0<em>se repite el esquema<\/em>\u00a0de la mayor\u00eda de las rebeliones producidas en la isla desde el siglo XIX.<\/p>\n<p>En 1958, la oposici\u00f3n a Batista crece en toda la isla, pero\u00a0<em>el 9 de abril<\/em>\u00a0<em>fracasa un intento de huelga general<\/em>\u00a0que motiva una dur\u00edsima represi\u00f3n en las ciudades. Sin embargo, en julio, una ofensiva de Batista contra los rebeldes\u00a0<em>es derrotada al irse desmoronado el ej\u00e9rcito<\/em>. La dictadura ya no puede sostenerse.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>1\u00ba de enero de 1959<\/em>\u00a0Batista huye de la isla. El Ej\u00e9rcito Rebelde y el Movimiento 26 de Julio toman el poder. En mayo, es dictada la\u00a0<em>Ley de Reforma Agraria<\/em>. Comienzan a agravarse las\u00a0<em>tensiones con Washington<\/em>\u00a0y a\u00a0<em>radicalizase el proceso revolucionario<\/em>, en un curso vertiginoso. El 4 de febrero de 1960, Cuba firma un tratado comercial con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En marzo, para derrocar al gobierno de Castro, agentes de EEUU empiezan acciones de sabotaje y atentados que ya estaban en preparaci\u00f3n desde 1959. En abril, el gobierno yanqui planifica el bloqueo econ\u00f3mico de la isla, que ir\u00e1 en crecimiento, con la quita de la cuota de az\u00facar (septiembre 1960) y otras medidas. En junio y julio, las refiner\u00edas de petr\u00f3leo de propiedad imperialista se niegan a procesar el crudo recibido de la URSS. Fidel las expropia. En agosto, Castro expropia en masa las propiedades estadounidenses. En octubre de 1960, EEUU inicia un total bloqueo econ\u00f3mico (que durar\u00e1 hasta hoy) y el gobierno comienza la expropiaci\u00f3n en gran escala de la burgues\u00eda cubana, que en su gran mayor\u00eda ya se hab\u00eda trasladado a Miami meses atr\u00e1s.<\/p>\n<p>En enero de 1961, EEUU rompe relaciones diplom\u00e1ticas y poco despu\u00e9s organiza bombardeos a los aeropuertos cubanos. El 4 de febrero, en la Segunda Declaraci\u00f3n de La Habana, Fidel Castro proclama el car\u00e1cter socialista de la revoluci\u00f3n, y el 17 de abril, en Bah\u00eda de los Cochinos, se inicia una invasi\u00f3n de \u201cgusanos\u201d organizada por EEUU que es r\u00e1pidamente derrotada.<\/p>\n<p>Pero, desde entonces, la \u201cinstitucionalizaci\u00f3n\u201d de la revoluci\u00f3n, el fracaso de la l\u00ednea guerrillerista auspiciada por Guevara para Am\u00e9rica Latina (6) y el aislamiento internacional de Cuba, se hermanan para que la direcci\u00f3n cubana, Fidel Castro, lleve a la isla a una\u00a0<em>estrecha integraci\u00f3n y dependencia de la burocracia de Mosc\u00fa<\/em>, copiando adem\u00e1s tanto su modelo econ\u00f3mico como pol\u00edtico. En ese contexto,\u00a0<em>en 1965 se funda el nuevo PCC (Partido Comunista de Cuba)<\/em>, r\u00e9plica de los partidos \u00fanicos burocr\u00e1ticos del bloque sovi\u00e9tico. El r\u00e9gimen pol\u00edtico se consolidar\u00e1 tambi\u00e9n como de\u00a0<em>partido \u00fanico<\/em>, que\u00a0<em>no s\u00f3lo administra verticalmente el aparato de estado, sino tambi\u00e9n todas las organizaciones sociales<\/em>: obreras, estudiantiles, femeninas, culturales, etc.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica exterior, el gobierno cubano\u00a0<em>se alinear\u00e1 incondicionalmente\u00a0<\/em>con el Kremlin. En 1968,\u00a0<em>este curso llega al tope<\/em>\u00a0[Gott, 235 y ss.]: el gobierno cubano aplaude la invasi\u00f3n de Mosc\u00fa a Checoslovaquia, para aplastar la Primavera de Praga. En 1979, apoya la intervenci\u00f3n de la URSS en Afganist\u00e1n, que marcar\u00e1 el principio del fin del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico. A cambio de este apoyo incondicional, Mosc\u00fa subvenciona la econom\u00eda cubana y mantiene fuerzas militares disuasorias de una intervenci\u00f3n de EEUU. Pero, al mismo tiempo, integrada al sistema sovi\u00e9tica, Cuba \u201csocialista\u201d sigue siendo, como desde fines del siglo XVIII, un pa\u00eds\u00a0<em>monoproductor de az\u00facar<\/em>.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la Primavera de Praga, la burocracia de Mosc\u00fa est\u00e1 en su m\u00e1s grave crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica y militar, que Occidente aprovecha \u2013con Reagan\u2013 para ejercer presi\u00f3n. En el Kremlin\u00a0<em>se abren paso las corrientes restauracionistas<\/em>\u00a0\u2013primero embozadamente con Gorbachov (URSS 1985-91) y luego abiertamente con Yeltsin (Rusia 1990-99)\u2013. Ya a mediados de los 80, las aspiraciones de la mayor\u00eda de la burocracia (que luego se \u201crecicla\u201d en el nuevo r\u00e9gimen burgu\u00e9s de Rusia) es\u00a0<em>terminar con la \u201cguerra fr\u00eda\u201d<\/em>\u00a0y buscar una\u00a0<em>asociaci\u00f3n con EEUU y Occidente<\/em>.[Gott, 273 y ss.] En ese contexto, Cuba es un\u00a0<em>estorbo<\/em>\u00a0pol\u00edtico y un\u00a0<em>despilfarro<\/em>\u00a0econ\u00f3mico\u2026 y queda abandonada a su suerte. Se abrir\u00e1 as\u00ed una nueva etapa, que llega hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>El\u00a0<em>qui\u00e9n<\/em>, el\u00a0<em>qu\u00e9<\/em>\u00a0y el\u00a0<em>c\u00f3mo<\/em>\u00a0en la segunda revoluci\u00f3n cubana. El papel de la clase obrera<\/strong><\/p>\n<p>Como ya adelantamos, las fuerzas motrices sociales y pol\u00edticas de la revoluci\u00f3n de 1959 presentaron simult\u00e1neamente una\u00a0<em>continuidad<\/em>\u00a0del proceso de 1933 y, al mismo tiempo una\u00a0<em>profunda diferencia<\/em>. Esta\u00a0<em>nueva combinaci\u00f3n<\/em>\u00a0de los\u00a0<em>sujetos sociales y pol\u00edticos <\/em>actores de la revoluci\u00f3n va a ser el principal determinante de su car\u00e1cter \u2013eminentemente\u00a0<em>popular<\/em>\u00a0y\u00a0<em>populista<\/em>\u2013 as\u00ed como del\u00a0<em>tipo de estado<\/em>\u00a0que se ir\u00e1 conformando, su r\u00e9gimen, sus relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas, e igualmente de las l\u00edneas que ir\u00e1 aplicando a nivel internacional.<\/p>\n<p>Mientras la revoluci\u00f3n de 1959 es, en todo sentido,\u00a0<em>social<\/em>\u00a0y\u00a0<em>pol\u00edticamente<\/em>, el\u00a0<em>revival <\/em>triunfante del populismo radical de una generaci\u00f3n atr\u00e1s, la clase obrera como tal\u00a0<em>pasa a segundo plano<\/em>\u00a0(lo opuesto de 1933).<\/p>\n<p>En esto influyeron no s\u00f3lo los\u00a0<em>resultados inmediatos<\/em>\u00a0de la derrota de la Revoluci\u00f3n de 1933, sino tambi\u00e9n\u00a0<em>lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de ella<\/em>\u00a0y el rol siniestro cumplido por el PCC (luego PSP).<\/p>\n<p>La clase obrera cubana, luego de ser derrotada en esa primera revoluci\u00f3n, fue aprisionada en un poderoso aparato de sindicatos\u00a0<em>burocr\u00e1ticos<\/em>\u00a0y\u00a0<em>estatizados<\/em>, la CTC. Este proceso, como advert\u00eda Trotsky en M\u00e9xico, era general en esa \u00e9poca. Sin embargo, en Cuba tuvo\u00a0<em>caracter\u00edsticas peculiares<\/em>, porque de eso se encargaron principalmente los stalinistas, y no corrientes nacionalistas burguesas como en M\u00e9xico y luego en Argentina, con Per\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, desde arriba se fueron dando\u00a0<em>concesiones<\/em>\u00a0a los trabajadores sindicalizados, que llegaron a ser un 50% de la fuerza de trabajo de la isla. No se trata de que no hab\u00eda luchas: el proletariado cubano siempre se distingui\u00f3 por su combatividad. Pero esa combatividad fue\u00a0<em>represada<\/em>\u00a0por los aparatos y tambi\u00e9n\u00a0<em>orientada <\/em>por canales sindicalistas y corporativos, cuyo horizonte pol\u00edtico no iba m\u00e1s all\u00e1 de las \u201cpresiones\u201d para ampliar esas concesiones.<\/p>\n<p>En 1947, la \u201cguerra fr\u00eda\u201d va a interrumpir el idilio entre los sindicalistas del PSP y el estado. El gobierno de Grau San Mart\u00edn desaloja con la polic\u00eda a L\u00e1zaro Pe\u00f1a (7) y dem\u00e1s sindicalistas del PSP del \u201cPalacio de los Trabajadores\u201d, el edificio de la CTC, y se la entrega a un siniestro bur\u00f3crata amarillo, Eusebio Mujal, un\u00a0<em>gangster<\/em>\u00a0que luego trabajar\u00eda al servicio de Batista.<\/p>\n<p>La clase obrera entr\u00f3 con esas\u00a0<em>graves desventajas<\/em>\u00a0pol\u00edticas y org\u00e1nicas al proceso revolucionario de mediados de los a\u00f1os 50. Como sucedi\u00f3 con amplios sectores de la sociedad cubana, desde la burgues\u00eda hasta las capas m\u00e1s populares,\u00a0<em>los trabajadores no quedaron al margen<\/em>. Sin embargo, no volvieron a ser esta vez la indiscutible vanguardia. Y, sobre todo, su participaci\u00f3n fue en principalmente\u00a0<em>individual<\/em>, como parte del\u00a0<em>pueblo<\/em>, y no\u00a0<em>org\u00e1nica<\/em>, como\u00a0<em>clase<\/em>. No hubo \u201csoviets\u201d ni sindicatos revolucionarios, como en 1933, que hicieran caer a la dictadura mediante huelgas generales revolucionarias. (8)<\/p>\n<p>El 9 de abril de 1958, la\u00a0<em>derrota de un intento de huelga general revolucionaria<\/em>\u00a0va a dar una sangrienta radiograf\u00eda de este cambio. La huelga hab\u00eda sido convocada por los sectores urbanos (\u201cel llano\u201d) del 26 de Julio y otros movimientos (aunque al parecer con muchas reservas de Fidel Castro y los comandantes de \u201cla sierra\u201d). Al llamarla, todos ten\u00edan en mente\u00a0<em>la huelga general insurreccional que hab\u00eda acabado con Machado<\/em>. [Gott, 162] La costosa derrota de esta iniciativa pondr\u00eda en blanco sobre negro que la situaci\u00f3n era muy distinta, y sus consecuencias profundizaron el rasgo de que esta vez\u00a0<em>la vanguardia\u00a0<\/em>de la lucha<em>\u00a0no era la clase obrera organizada<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed, el fracaso tuvo una consecuencia pol\u00edtico-social de gran importancia. El derrocamiento de Batista por una huelga general revolucionaria hubiese quiz\u00e1s empujado nuevamente a la clase trabajadora al centro de la escena, como en 1933. Su derrota, por el contrario, \u201cllev\u00f3 a una consolidaci\u00f3n del control interno de Castro sobre el movimiento y, acompa\u00f1ando eso, un rol mucho mayor, pol\u00edtico y militar, de las guerrillas de las Sierras a expensas del movimiento urbano\u201d.[Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 118]<\/p>\n<p>A esta grave derrota no s\u00f3lo contribuy\u00f3 la represi\u00f3n (Machado tampoco ahorr\u00f3 sangre en julio y agosto de 1933). Esta vez tambi\u00e9n fue importante el papel de represor y rompehuelgas del aparato burocr\u00e1tico de la CTC encabezado por Mujal, que mereci\u00f3 las felicitaciones p\u00fablicas de Batista.[\u201cBrief History\u2026\u201d] A eso se agregaron otros factores pol\u00edticos-sociales de primer orden. El PSP, que conservaba influencia en el movimiento sindical,\u00a0<em>no particip\u00f3<\/em>\u00a0aunque ya estaba en relaciones con Castro, y la direcci\u00f3n urbana del Movimiento 26 de Julio tampoco tuvo una pol\u00edtica para comprometerlo en la movilizaci\u00f3n. Pero lo\u00a0<em>decisivo<\/em>\u00a0fue que el M-26\/7\u00a0<em>carec\u00eda totalmente de trabajo org\u00e1nico en el movimiento obrero y de nexos con la clase trabajadora<\/em>. [Gott, 162 y ss.] [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 118]<\/p>\n<p>Contra lo que se suele creer, la gran mayor\u00eda de los luchadores del Movimiento 26 de Julio y de los otros movimientos armados\u00a0<em>no estaban en \u201cla sierra\u201d, sino en \u201cel llano\u201d<\/em>; es decir, en las ciudades. Y fue tambi\u00e9n en las ciudades donde se produjeron alrededor del 90% de las bajas. Por eso, el rotundo fracaso del 9 de abril de 1958, puso de relieve el\u00a0<em>car\u00e1cter pol\u00edtico-social<\/em>\u00a0del Movimiento 26 de Julio, que en las ciudades\u00a0<em>organizaba miles de luchadores clandestinos<\/em>, pero al mismo tiempo era\u00a0<em>org\u00e1nicamente ajeno\u00a0<\/em>al movimiento obrero y a la clase trabajadora.<\/p>\n<p><strong>Un inmenso movimiento populista<\/strong><\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo anterior, hicimos una descripci\u00f3n del tan variado y complejo fen\u00f3meno del populismo cubano, que presenta adem\u00e1s grandes analog\u00edas con movimientos similares latinoamericanos. Sin embargo, lo fundamental no son esas\u00a0<em>semejanzas<\/em>\u00a0sino su<em>\u00a0enorme diferencia<\/em>: \u00bfpor qu\u00e9,\u00a0<em>excepcionalmente<\/em>, una corriente, Fidel Castro y su Movimiento 26 de Julio, expropi\u00f3 al capitalismo, mientras que el resto de los movimientos populistas, nacionalistas o frentepopulistas de Am\u00e9rica Latina\u00a0<em>jam\u00e1s cruz\u00f3 esa raya<\/em>?<\/p>\n<p>La t\u00edpica respuesta que dio en su momento la mayor parte del movimiento trotskista, se sigue expresando a\u00fan hoy de esta manera:<\/p>\n<p>\u201cEl 1 de enero de 1959\u2026 el Ej\u00e9rcito Rebelde encabezado por Fidel Castro hac\u00eda su entrada triunfal en La Habana. Sin embargo, la direcci\u00f3n del proceso recay\u00f3 en el Movimiento 26 de Julio, un\u00a0<em>frente pol\u00edtico policlasista<\/em>\u00a0con un programa democr\u00e1tico limitado. Ante la\u00a0<em>presi\u00f3n del imperialismo<\/em>\u00a0norteamericano,\u00a0<em>Fidel Castro declara a Cuba un \u00abpa\u00eds socialista\u00bb\u00a0<\/em>y se terminan<em>\u00a0expropiando\u00a0<\/em>los principales medios de producci\u00f3n \u2013las empresas imperialistas y de la burgues\u00eda local\u2013. Esta transformaci\u00f3n de Cuba en una econom\u00eda de\u00a0<em>transici\u00f3n al socialismo<\/em>, desment\u00eda las falsas tesis de los stalinistas de la \u00abrevoluci\u00f3n por etapas\u00bb en los pa\u00edses semicoloniales, seg\u00fan la cual la clase obrera deb\u00eda subordinarse a la supuesta \u00abburgues\u00eda nacional\u00bb\u2026<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, el<em>\u00a0estado obrero\u00a0<\/em>que surg\u00eda de esta revoluci\u00f3n no estaba basado en consejos de obreros y campesinos, sino que el ej\u00e9rcito guerrillero que se hab\u00eda apropiado del poder del Estado estableci\u00f3 un r\u00e9gimen que reproduc\u00eda su estructura verticalista, es decir un\u00a0<em>Estado obrero burocr\u00e1ticamente deformado<\/em>.\u201d [<em>Claves<\/em>, N\u00ba 1, abril 2008]<\/p>\n<p>Citamos esto, no porque tenga algo de original, sino porque tiene el m\u00e9rito de\u00a0<em>resumir<\/em>\u00a0lo que fue una interpretaci\u00f3n<em>\u00a0compartida ampliamente por la\u00a0<\/em>mayor\u00eda del movimiento trotskista. A partir de ella, se expresaron\u00a0<em>diferencias importantes<\/em>, pero en general casi todas part\u00edan de esa<em>\u00a0base com\u00fan<\/em>. La corriente de Moreno desarroll\u00f3, con el tiempo, distintas posiciones pero esencialmente\u00a0<em>independientes<\/em>. Por el contrario, la principal corriente del trotskismo europeo, la de Ernest Mandel, sostuvo un\u00a0<em>seguidismo<\/em>\u00a0casi incondicional a la direcci\u00f3n cubana.<\/p>\n<p>Examinemos, entonces, esta explicaci\u00f3n tan representativa, primero, del\u00a0<em>sujeto pol\u00edtico <\/em>que encabez\u00f3 la revoluci\u00f3n \u2013\u201del Movimiento 26 de Julio, un\u00a0<em>frente pol\u00edtico policlasista<\/em>\u00a0con un programa democr\u00e1tico limitado\u201d\u2013; luego, de\u00a0<em>la dial\u00e9ctica de los acontecimientos<\/em>\u2013\u201dante la\u00a0<em>presi\u00f3n del imperialismo<\/em>\u00a0norteamericano,\u00a0<em>Fidel Castro declara a Cuba un \u00abpa\u00eds socialista\u00bb\u00a0<\/em>y se terminan<em>\u00a0expropiando los principales medios de producci\u00f3n\u201d<\/em>\u2013.<\/p>\n<p>El M-26\/7 fue ante todo un\u00a0<em>movimiento populista<\/em>\u00a0y no un \u201cfrente policlasista\u201d, una expresi\u00f3n que, si significa algo, nos indica un\u00a0<em>\u201cfrente popular\u201d<\/em>.(9) Pero, aunque fuese as\u00ed, sigue\u00a0<em>sin una respuesta convincente<\/em>\u00a0el enigma de c\u00f3mo ese \u201cfrente policlasista\u201d \u2013es decir, un frente\u00a0<em>con un sector de la burgues\u00eda adentro<\/em>\u2013 a los pocos meses acab\u00f3\u2026 expropiando a la burgues\u00eda\u2026 O sea, un verdadero milagro pol\u00edtico-social\u2026<\/p>\n<p>La \u201c<em>presi\u00f3n del imperialismo\u201d<\/em>\u00a0ha sido la\u00a0<em>respuesta universal<\/em>\u00a0usada por la mayor\u00eda no s\u00f3lo del trotskismo, sino tambi\u00e9n de la izquierda y el \u201cprogresismo\u201d en general. Esto aparentemente explica mucho pero, al mismo tiempo,\u00a0<em>no explica nada<\/em>.<\/p>\n<p>Es una verdad indiscutible que casi desde el principio hasta que se produce finalmente la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda a fines de 1960, se desarrolla una\u00a0<em>escalada vertiginosa de golpes y contragolpes<\/em>\u00a0entre Fidel Castro y Washington.<\/p>\n<p>Sin embargo, desde hace m\u00e1s de un siglo en Am\u00e9rica Latina, el imperialismo yanqui viene aplicando \u201cpresiones\u201d sobre todos los gobiernos en general y, en especial, sobre los gobiernos nacionalistas, populistas, frentepopulistas, etc., que pretenden \u201cdesobedecerlo\u201d en alguna medida. Y muchas veces esas presiones han sido\u00a0<em>violentas<\/em>: fomento de golpes de estado, intervenciones militares, etc.<\/p>\n<p>El problema es que\u00a0<em>ninguno\u00a0<\/em>\u2013 \u00a1absolutamente ninguno!\u2013 de esos gobiernos respondi\u00f3 como Fidel Castro. Entonces, la respuesta no puede reducirse a la\u00a0<em>generalidad\u00a0<\/em>de las \u201cpresiones\u201d imperialistas (por supuesto,\u00a0<em>muy importantes<\/em>), sino a lo que hubo de\u00a0<em>espec\u00edfico<\/em>, de\u00a0<em>peculiar<\/em>\u00a0en el caso cubano, que hizo la diferencia. (10) Y esto principalmente nos lleva no al factor \u201cobjetivo\u201d de las \u201cpresiones del imperialismo\u201d en general, sino al m\u00e1s\u00a0<em>subjetivo<\/em>, el del movimiento populista 26 de Julio y su l\u00edder, Fidel Castro.<\/p>\n<p><strong>El 26 de Julio, las clases, la crisis de la sociedad, y el derrumbe del viejo estado<\/strong><\/p>\n<p>Algunos marxistas, empe\u00f1ados contra toda evidencia en ver una \u201crevoluci\u00f3n obrera\u201d en el proceso de 1959, destacan la participaci\u00f3n de sectores asalariados en la resistencia contra Batista en las ciudades, as\u00ed como tambi\u00e9n la incorporaci\u00f3n a la guerrilla de semiproletarios de la provincia de Oriente.<\/p>\n<p>Esto tiene su importancia, pero no lleva a las conclusiones que se pretenden. Desde el mismo 26 de julio de 1953 hasta la toma del poder en 1959, los luchadores \u2013como ya subrayamos\u2013 se integraban como\u00a0<em>individuos<\/em>\u00a0a las\u00a0<em>estructuras pol\u00edtico-militares de los movimientos\u00a0<\/em>(el Movimiento 26 de Julio, el Ej\u00e9rcito Rebelde, etc.), con independencia de su origen y clase social.<\/p>\n<p>Tanto el M-26\/7 y el Ej\u00e9rcito Rebelde, como otros movimientos que lucharon contra Batista, al estilo del nuevo Directorio Estudiantil, eran movimientos\u00a0<em>populistas<\/em>, que se caracterizaban por dirigirse al \u201cpueblo\u201d en general, e incorporaban\u00a0<em>individualmente<\/em>\u00a0a gente\u00a0<em>proveniente de todos los sectores sociales<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLos populistas ven\u00edan de todas las clases sociales menos de los m\u00e1s ricos y de los m\u00e1s pobres\u2026 [Aunque entre los luchadores del Moncada y los del desembarco del Granma] hab\u00eda trabajadores por origen u ocupaci\u00f3n, muy pocos de ellos hab\u00edan tenido actividad o participaci\u00f3n en luchas obreras pol\u00edticas o sindicales\u2026\u201d [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 50-51]<\/p>\n<p>Luego, en Sierra Maestra y Oriente, el reclutamiento de campesinos que en su casi totalidad no ten\u00edan experiencias anteriores en luchas campesinas \u201ca\u00f1adi\u00f3 un nuevo elemento a la t\u00edpica base populista urbana de los veteranos del Moncada y el Granma\u2026 Y fue muy importante para permitir a Fidel Castro moldearlos como\u00a0<em>fieles seguidores de su liderazgo como caudillo<\/em>. En todo caso, un c\u00edrculo \u00edntimo de hombres \u00absin clase\u00bb,\u00a0<em>desligados de toda vida org\u00e1nica de cualquiera de las clases sociales de Cuba<\/em>, conformaron el coraz\u00f3n o centro pol\u00edtico de Castro\u201d. [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, cit., p. 50]<\/p>\n<p>La apelaci\u00f3n t\u00edpica del populismo al \u201cpueblo\u201d en general, a la \u201cnaci\u00f3n\u201d, a las personas no como miembros de una clase social sino de la \u201cpatria\u201d, pose\u00eda en Cuba una\u00a0<em>resonancia y dimensiones especiales, superlativas<\/em>, que ten\u00edan que ver no con razones m\u00e1gicas sino\u00a0<em>hist\u00f3ricas<\/em>\u00a0y\u00a0<em>materiales<\/em>: el original\u00edsimo curso hist\u00f3rico de Cuba, la brutal frustraci\u00f3n de su independencia por la intervenci\u00f3n del imperialismo yanqui, su segunda frustraci\u00f3n en 1933, su formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social con un yugo cuasi colonial en relaci\u00f3n EEUU\u2026 en fin, todas las tensiones que este desarrollo desigual y combinado hab\u00edan generado\u2026<\/p>\n<p>En otros pa\u00edses latinoamericanos, estos temas del populismo y sus caudillos, como el de presentarse\u00a0<em>por encima de las clases<\/em>\u00a0y\u00a0<em>encarnar a la \u201cpatria\u201d, el \u201cpueblo\u201d, la \u201cnaci\u00f3n\u201d<\/em>\u00a0han terminado siendo materia de pol\u00edtica-ficci\u00f3n (aunque por supuesto la existencia y \u00e9xito de esas ficciones indican elementos reales detr\u00e1s de ellas).<\/p>\n<p>Pero, en Cuba, mucho m\u00e1s que en otros pa\u00edses, esto sintonizaba con\u00a0<em>reales y poderosos factores y contradicciones<\/em>, desde la tard\u00eda y malograda independencia hasta diversas formas de relativo \u201cdesclasamiento\u201d o \u201cdebilitamiento\u201d de\u00a0<em>todas<\/em>\u00a0las clases sociales, con relaciones \u201canormales\u201d, conflictivas, de crisis con las viejas instituciones, las organizaciones pol\u00edticas, las fuerzas armadas, etc., que quedaban incluidas en el\u00a0<em>repudio universal a la llamada \u201cpolitiquer\u00eda\u201d<\/em>. Al mismo tiempo, no hab\u00eda mayor claridad acerca de\u00a0<em>las alternativas<\/em>\u00a0a todo eso.<\/p>\n<p>Estos elementos facilitar\u00edan la\u00a0<em>elevaci\u00f3n de un caudillo y un movimiento<\/em>\u00a0que aparec\u00edan\u00a0<em>por encima\u00a0<\/em>de toda esa inmundicia, representando los intereses generales y superiores de la patria. El lema con que ascender\u00eda este gran caudillo \u2013<em>\u201dPatria o muerte\u201d<\/em>\u2013 ir\u00eda esta vez\u00a0<em>en serio<\/em>, aunque simult\u00e1neamente su programa\u00a0<em>expl\u00edcito<\/em>\u00a0era inicialmente impreciso y moderado.<\/p>\n<p>\u201cCuba estaba entre los pa\u00edses econ\u00f3micamente m\u00e1s avanzados de Am\u00e9rica Latina, con significativas clases sociales burguesa, media y obrera. Pero esas clases hab\u00edan quedado\u00a0<em>pol\u00edticamente debilitadas\u00a0<\/em>despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1933, de la que los capitalistas cubanos emergieron con una significativa disminuci\u00f3n de su hegemon\u00eda. Un grupo de sargentos amotinados reemplaz\u00f3 a la oficialidad proveniente de los altos c\u00edrculos de la sociedad cubana\u2026 La clase obrera estaba altamente organizada en sindicatos, pero \u00e9stos se hab\u00edan vuelto muy burocr\u00e1ticos y corruptos\u2026 lo que hizo dif\u00edcil a esa clase jugar un papel significativo en la lucha contra Batista\u2026 [Asimismo,] en los 50, los endebles partidos pol\u00edticos anteriores a Batista se hab\u00edan deshecho, reflejando la\u00a0<em>debilidad pol\u00edtica de todas las clases<\/em>\u2026 Era una situaci\u00f3n en la que pod\u00eda prosperar un\u00a0<em>bonapartismo<\/em>\u2026 un l\u00edder pol\u00edtico que adquiriese un considerable grado de poder y libertad de acci\u00f3n en relaci\u00f3n tanto con las clases dirigentes como con las subalternas (\u2026) Por otro lado, exist\u00eda un liderazgo pol\u00edtico revolucionario que, lejos de ser peque\u00f1o burgu\u00e9s radical (como dec\u00eda el PSP), era \u2018sin clase\u2019, en el sentido de que\u00a0<em>no ten\u00eda fuertes lazos org\u00e1nicos o institucionales\u00a0<\/em>ni con la peque\u00f1a burgues\u00eda ni con las otras principales clases sociales\u201d (Farber, cit., pp. 115ss. ).<\/p>\n<p>Por otra parte, el Movimiento 26 de Julio y el Ej\u00e9rcito Rebelde eran movimientos notablemente\u00a0<em>juveniles<\/em>, comenzando por su l\u00edder m\u00e1ximo. De esto se ha hablado mucho, pero se ha reflexionado menos sobre sus implicancias pol\u00edtico-sociales. Compart\u00edan, tanto por su edad como por la\u00a0<em>desestructuraci\u00f3n social<\/em>\u00a0de sus militantes y combatientes,\u00a0<em>las caracter\u00edsticas del estudiantado<\/em>. Como se\u00f1alamos antes, los estudiantes, aunque provengan de familias de la burgues\u00eda y las clases medias, y s\u00f3lo una minor\u00eda de los sectores trabajadores, no est\u00e1n a\u00fan\u00a0<em>plenamente integrados a las relaciones de sus clases de origen<\/em>. As\u00ed, bajo el impacto de problemas\u00a0<em>generales<\/em>\u00a0de la sociedad \u2013graves crisis, dictaduras, injusticias flagrantes, opresi\u00f3n nacional, etc. \u2013, pueden muchas veces\u00a0<em>orientarse en otros sentidos<\/em>\u00a0y\u00a0<em>defender otros intereses<\/em>\u00a0que los de su clase originaria.<\/p>\n<p>Ese proceso de (relativo) \u201cdesclasamiento\u201d no dejaba sin embargo individualmente en el vac\u00edo a los luchadores del M-26\/7 y el Ej\u00e9rcito Rebelde. No eran, de ninguna manera, \u201cdesclasados\u201d en el sentido corriente de \u201cmarginalidad\u201d. Podr\u00edamos decir que su \u201cclase\u201d\u00a0<em>sui generis<\/em>\u00a0o, m\u00e1s precisamente, su estructura social o sector social\u00a0<em>inmediato<\/em>\u00a0al que pertenec\u00edan, era esa misma instituci\u00f3n\u00a0<em>proto-estatal<\/em>, el movimiento-ej\u00e9rcito (que pronto se convertir\u00eda en el\u00a0<em>estado a secas<\/em>). Sus relaciones con las otras clases de la sociedad, se establec\u00edan\u00a0<em>a trav\u00e9s de esa mediaci\u00f3n<\/em>, lo que le daba de conjunto una notable\u00a0<em>autonom\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed, Castro y su movimiento-ej\u00e9rcito, en el camino hacia la toma del poder, pueden ir logrando apoyos<em>\u00a0en todas\u00a0<\/em>las clases sociales, sin ser al mismo tiempo\u00a0<em>representantes directos y org\u00e1nicos de ninguna de ellas en particular<\/em>.<\/p>\n<p>En el \u00e1ngulo opuesto, el r\u00e9gimen de Batista termin\u00f3 ganando el repudio tambi\u00e9n de\u00a0<em>todo el espectro social<\/em>. Un amplio sector de la elite tradicional siempre hab\u00eda detestado al ex sargento mulato (hasta por motivos aristocr\u00e1tico-racistas) y se orient\u00f3 hacia el apoyo a Fidel, en quien ve\u00edan (equivocadamente) a uno de ellos. Lo mismo hicieron la Iglesia y la masoner\u00eda. Id\u00e9nticos giros se dieron desde el resto de la sociedad: la Universidad, desde el primer momento, hab\u00eda sido un foco duramente opositor; los trabajadores, aunque maniatados por sus aparatos sindicales para actuar como clase, tampoco quer\u00edan al dictador, y se fueron volcando cada vez m\u00e1s hacia Castro. Incluso los sectores\u00a0<em>liberales <\/em>del imperialismo yanqui comenzaron a simpatizar masivamente con los barbudos, como se reflejaba, por ejemplo, en el influyente\u00a0<em>New York Times<\/em>. Al final, Batista,\u00a0<em>directamente<\/em>, s\u00f3lo representaba a una lumpen-burgues\u00eda de oficiales corruptos de las FFAA y socios cubanos de las mafias estadounidenses.<\/p>\n<p>Este \u201cvaciamiento social\u201d fue mortal no s\u00f3lo para la dictadura sino\u00a0<em>tambi\u00e9n para el estado burgu\u00e9s<\/em>, porque llev\u00f3 a la crisis a las fuerzas armadas que terminaron\u00a0<em>colapsando<\/em>. Esto dej\u00f3 al Movimiento 26 de Julio y sobre todo al Ej\u00e9rcito Rebelde como\u00a0<em>el \u00fanico poder estatal<\/em>, en el\u00a0<em>pleno sentido de la palabra<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Hacia a la ruptura con el imperialismo, la independencia nacional y la expropiaci\u00f3n del capitalismo<\/strong><\/p>\n<p>Comenzaba as\u00ed a constituirse un\u00a0<em>nuevo<\/em>\u00a0estado. Pero, a su vez, este movimiento y ej\u00e9rcito, en primer lugar su \u201cComandante en Jefe\u201d, hab\u00edan adquirido previamente \u2013como ya se\u00f1alamos\u2013 \u201cun considerable grado de poder y libertad de acci\u00f3n en relaci\u00f3n tanto a las clases dirigentes como a las subalternas\u201d\u2026 \u201cun liderazgo pol\u00edtico revolucionario que, lejos de ser peque\u00f1oburgu\u00e9s radical\u2026 no ten\u00eda fuertes lazos org\u00e1nicos o institucionales ni con la peque\u00f1a burgues\u00eda, ni con las otras principales clases sociales\u201d.<\/p>\n<p>Esto establec\u00eda\u00a0<em>la gran diferencia<\/em>\u00a0con el resto de los populismos de ayer y de hoy, desde Juan Domingo Per\u00f3n o Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n hasta Ch\u00e1vez\u2026 para no hablar de los \u201cfrentes policlasistas\u201d; es decir, los cl\u00e1sicos \u201cfrentes populares\u201d, al estilo de la Unidad Popular chilena de Salvador Allende, con corrientes y partidos org\u00e1nicamente ligados a sectores de la burgues\u00eda, al aparato del estado (incluidas las fuerzas armadas), a la peque\u00f1aburgues\u00eda, y sobre todo a las burocracias sindicales y pol\u00edticas \u201cde izquierda\u201d.<\/p>\n<p>Es sobre esta\u00a0<em>diferencia<\/em>\u00a0fundamental del\u00a0<em>sujeto<\/em>\u00a0pol\u00edtico de la revoluci\u00f3n que van a jugar los factores \u201cobjetivos\u201d, entre ellos (no el \u00fanico) \u201cla presi\u00f3n del imperialismo norteamericano\u201d. Y es por ese factor\u00a0<em>subjetivo<\/em>, que las presiones del imperialismo dar\u00e1n\u00a0<em>en esta ocasi\u00f3n<\/em>, un resultado\u00a0<em>completamente diferente<\/em>\u00a0al del resto de los casos en que se aplicaron.<\/p>\n<p>Por otra parte, este sujeto pol\u00edtico no se limitar\u00eda simplemente a responder esas \u201cpresiones\u201d y ataques. Las m\u00e1s recientes investigaciones de historiadores marxistas \u2013como Samuel Farber y Richard Gott\u2013, que adem\u00e1s han podido ya manejarse con monta\u00f1as de documentaci\u00f3n desclasificada tanto del Departamento de Estado como de la ex URSS, prueban que\u00a0<em>de ninguna manera la direcci\u00f3n cubana fue una hoja en la tormenta<\/em>, a la que los vientos que soplaban, llevaron a la ruptura con EEUU, primero, y a la expropiaci\u00f3n, despu\u00e9s. Las primeras iniciativas que configuraron\u00a0<em>casus belli<\/em>\u00a0\u2013como la Ley de Reforma Agraria, moderada pero inaceptable para EEUU y la oligarqu\u00eda cubana\u2013 las fue tomando la direcci\u00f3n de Castro\u00a0<em>sin consulta, negociaciones, ni aprobaci\u00f3n de Washington<\/em>. Esto implicaba la ruptura\u00a0<em>consciente<\/em>\u00a0de una norma colonial no escrita, pero obedecida desde 1902 por todos los gobiernos de la isla (a excepci\u00f3n del de los \u201c100 d\u00edas\u201d de Guiteras).<\/p>\n<p>O sea, desde el inicio mismo, Fidel no comenz\u00f3 defendi\u00e9ndose, sino\u00a0<em>atacando<\/em>\u00a0en relaci\u00f3n al gran problema heredado desde 1898-1902: la\u00a0<em>independencia nacional<\/em>\u00a0de Cuba.<\/p>\n<p>Por supuesto, esto no significa que estuviese en los planes de Castro llegar a la expropiaci\u00f3n del capitalismo. Pero tampoco, ni mucho menos, que la conducci\u00f3n de la revoluci\u00f3n fuese un objeto que se mov\u00eda porque otros lo empujaban.(11) En todo caso, ya en 1958, Castro escrib\u00eda reservadamente a Celia S\u00e1nchez que cuando la guerra contra Batista terminase, \u201ccomenzar\u00eda\u00a0<em>otra guerra mayor y mucho m\u00e1s larga contra EEUU<\/em>\u201d.[Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 65] Y su previsi\u00f3n era correcta y para eso se fue preparando: es que la revoluci\u00f3n pon\u00eda nuevamente en la palestra ese gran problema hist\u00f3rico de la\u00a0<em>independencia nacional<\/em>, que ha sido el hilo ininterrumpido que uni\u00f3 las heroicas luchas del siglo XIX con las revoluciones de 1933 y 1959.<\/p>\n<p>Pero esas y otras consideraciones no se expresaban en un \u201cprograma\u201d p\u00fablico (al estilo marxista) sino\u00a0<em>en el secreto del c\u00edrculo \u00edntimo del \u201cL\u00edder M\u00e1ximo\u201d<\/em>, como ha sido norma de todos los bonapartismos y caudillismos.<\/p>\n<p>Como es regla entre los movimientos populistas, el M-26\/7 no ten\u00eda un programa global claramente formulado y lo que estaba escrito no era, efectivamente, muy avanzado. Pero es no comprender a este tipo de movimientos, el querer medirlos con la vara de los partidos marxistas y obreros, donde la cuesti\u00f3n del programa p\u00fablico y formulado con claridad ocupa un lugar central. En los movimientos populistas, podr\u00edamos decir que el programa se expresa principalmente en el caudillo y sus acciones, donde las consideraciones\u00a0<em>t\u00e1cticas<\/em>\u00a0tienen adem\u00e1s un peso trascendental en relaci\u00f3n a las m\u00e1s estrat\u00e9gicas. Pero esto no implica, de ninguna manera, que no posean una\u00a0<em>ideolog\u00eda<\/em>, muy fuerte y determinante en el caso del populismo radical cubano, con las\u00a0<em>profundas ra\u00edces hist\u00f3ricas<\/em>\u00a0que ya examinamos.<\/p>\n<p>\u201cEn contraste con los an\u00e1lisis que retratan a los l\u00edderes cubanos como reaccionando meramente ante la pol\u00edtica de EEUU y sus acciones, mantengo que estos l\u00edderes fueron\u00a0<em>actores<\/em>\u00a0fuertemente influenciados\u00a0<em>por sus propias predisposiciones pol\u00edticas e inclinaciones ideol\u00f3gicas<\/em>. Las mentes de los l\u00edderes cubanos\u00a0<em>no<\/em>\u00a0estaban primariamente moldeadas por la pol\u00edtica de EEUU hacia ellos en los a\u00f1os 1959 y 60, sino en relaci\u00f3n a la\u00a0<em>anterior<\/em>\u00a0pol\u00edtica de EEUU en Cuba y en todas partes\u2026 y el hecho m\u00e1s importante era, por supuesto,\u00a0<em>la pol\u00edtica de EEUU en relaci\u00f3n a Cuba desde fines del siglo XIX<\/em>\u2026 [\u2026] Castro era un caudillo, pero un caudillo con ideas.\u201d [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 112 y ss.]<\/p>\n<p>El curso de la revoluci\u00f3n cubana hacia la independencia nacional y expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda no fue, entonces, expresi\u00f3n de ninguna \u201cley de gravedad\u201d de la pol\u00edtica sino el resultado de un combate entre\u00a0<em>sujetos<\/em>\u00a0pol\u00edticos y sociales.<\/p>\n<p>Por supuesto, como en todo proceso hist\u00f3rico, en la Revoluci\u00f3n Cubana hubo una\u00a0<em>dial\u00e9ctica de acci\u00f3n (y lucha)\u00a0<\/em>de los\u00a0<em>sujetos pol\u00edticos y sociales\u00a0<\/em>\u2013revolucionarios y contrarrevolucionarios\u2013 entrelazada con los<em>\u00a0factores relativamente m\u00e1s \u201cobjetivos\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Entre esos factores, estaba, por ejemplo,\u00a0<em>la existencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica<\/em>, que en esos a\u00f1os aparec\u00eda incluso como ganando a EEUU la carrera del desarrollo econ\u00f3mico y la influencia geopol\u00edtica. Este fue un factor que ya\u00a0<em>antes\u00a0<\/em>del triunfo de la revoluci\u00f3n entr\u00f3 en el horizonte de maniobras del M-26\/7 (aunque al mismo tiempo, oficialmente, se presentaba ante EEUU y sobre todo frente a la prensa norteamericana, como no \u201ccomunista\u201d e incluso como \u201canticomunista\u201d). (12)<\/p>\n<p>Esta dial\u00e9ctica de lucha entre sujetos revolucionarios y contrarrevolucionarios combinada con factores m\u00e1s \u201cobjetivos\u201d, fue llevando las cosas, como siempre sucede, a resultados que\u00a0<em>iban m\u00e1s all\u00e1<\/em>\u00a0y\/o\u00a0<em>eran diferentes<\/em>\u00a0de los previstos por los distintos actores. (13) Pero eso no quita sino que por el contrario, subraya, que los\u00a0<em>elementos determinantes<\/em>\u00a0de esas combinaciones estaban en los\u00a0<em>sujetos pol\u00edtico-sociales<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Ej\u00e9rcito guerrillero, estado obrero y transici\u00f3n al socialismo<\/strong><\/p>\n<p>El M-26\/7 y sobre todo al Ej\u00e9rcito Rebelde pasaron a constituir el n\u00facleo del nuevo estado. \u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 esto concretamente? Que se convirtieron en un\u00a0<em>aparato burocr\u00e1tico<\/em>\u00a0que ahora ejerc\u00eda\u00a0<em>funciones<\/em>\u00a0<em>estatales<\/em>, tanto m\u00e1s f\u00e1cilmente por su relativa\u00a0<em>autonom\u00eda<\/em>\u00a0en relaci\u00f3n a todas las clases de la sociedad, sobre las que se hab\u00edan \u201celevado\u201d ya\u00a0<em>mucho antes<\/em>\u00a0de la toma del poder.<\/p>\n<p>Todo ej\u00e9rcito constituye obligatoriamente un aparato disciplinado de arriba hacia abajo. Pero, en este caso, era un\u00a0<em>verticalismo por partida doble<\/em>, porque no era el ej\u00e9rcito de un movimiento obrero revolucionario, con organismos democr\u00e1ticos de clase (consejos obreros, sindicatos revolucionarios, partidos, etc), sino\u00a0<em>las fuerzas armadas de un movimiento populista<\/em>, que de por s\u00ed funciona bajo las normas del\u00a0<em>acatamiento sin reservas de las \u00f3rdenes del caudillo<\/em>, ahora transformado oficialmente en \u201cComandante en Jefe\u201d y \u201cL\u00edder M\u00e1ximo\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estrecho marco objetivista que caracterizo (y continua caracterizando) a la mayor\u00eda del troskismo de posguerra,\u00a0<em>la expropiaci\u00f3n de los capitalistas habr\u00eda dado, de por s\u00ed, car\u00e1cter \u201cobrero\u201d al nuevo estado<\/em>. Pero, lamentablemente, \u201cel estado obrero que surg\u00eda de esta revoluci\u00f3n no estaba basado en consejos de obreros y campesinos, sino que el ej\u00e9rcito guerrillero que se hab\u00eda apropiado del poder del Estado estableci\u00f3 un r\u00e9gimen que reproduc\u00eda su estructura verticalista, es decir un Estado obrero burocr\u00e1ticamente deformado\u201d.<\/p>\n<p>Aunque se\u00a0<em>apoyaran<\/em>\u00a0en la clase trabajadora (como tambi\u00e9n en otras clases y sectores de la sociedad y en el \u201cpueblo\u201d en general), ni el M-26\/7 ni el Ej\u00e9rcito Rebelde, que ahora constitu\u00edan el estado cubano, se volv\u00edan autom\u00e1ticamente \u201cobreros\u201d por el hecho de expropiar a la burgues\u00eda. Sus relaciones con la clase obrera siguieron siendo una\u00a0<em>continuidad<\/em>\u00a0del per\u00edodo anterior.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>qu\u00e9<\/em>\u00a0se hac\u00eda (en este caso, la expropiaci\u00f3n) no transformaba m\u00e1gicamente la naturaleza social de\u00a0<em>qui\u00e9n<\/em>\u00a0lo hac\u00eda, ni tampoco de\u00a0<em>c\u00f3mo<\/em>\u00a0lo hac\u00eda.<\/p>\n<p>Insistimos: la relaci\u00f3n del nuevo poder con la clase obrera y el conjunto de la sociedad\u00a0<em>continuaba<\/em>, con cambios, la anterior a 1959 de Fidel y su M-26\/7 y Ej\u00e9rcito Rebelde. Antes, buscando \u201capoyos<em>\u00a0desde todas las clases sociales<\/em>, sin ser al mismo tiempo\u00a0<em>representantes directos y org\u00e1nicos\u00a0<\/em>de ninguna de ellas en particular<em>\u201d<\/em>. (14) Ahora, tras la ruptura con la burgues\u00eda, lo hac\u00eda\u00a0<em>apoy\u00e1ndose en el \u201cpueblo\u201d en general<\/em>, incluido el proletariado. Pero eso no convert\u00eda al nuevo estado y su gobierno en la expresi\u00f3n\u00a0<em>directa y org\u00e1nica<\/em>, de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>El nuevo estado no ser\u00e1, entonces, la\u00a0<em>encarnaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>\u00a0de la clase obrera cubana, sino de una\u00a0<em>burocracia<\/em>, a la cual, la ausencia de una burgues\u00eda a nivel exclusivamente nacional (aunque no, por supuesto, a escala mundial) convierte en un\u00a0<em>\u201ch\u00edbrido\u201d<\/em>: no es (a\u00fan) una burgues\u00eda, pero \u201ces<em>\u00a0algo m\u00e1s\u00a0<\/em>que una simple burocracia. Es la \u00fanica capa social\u00a0<em>privilegiada<\/em>\u00a0y\u00a0<em>dominante<\/em>, en el pleno sentido de esos t\u00e9rminos, en la sociedad\u201d. [L. Trotsky, \u201cLa revolution trahie\u201d, p. 602]<\/p>\n<p><strong>Una cosa es apoyar. Otra, muy distinta, decidir; o sea, ejercer el poder<\/strong><\/p>\n<p>La direcci\u00f3n de este estado burocr\u00e1tico, especialmente en los primeros a\u00f1os, recibi\u00f3 el\u00a0<em>apoyo fervoroso y sincero\u00a0<\/em>de la mayor parte del pueblo cubano (incluyendo la clase obrera). Este apoyo\u00a0<em>se concentr\u00f3<\/em>\u00a0sobre todo en el\u00a0<em>caudillo<\/em>\u00a0de esta gran revoluci\u00f3n, Fidel Castro.<\/p>\n<p>Pero que los trabajadores y las masas\u00a0<em>apoyen<\/em>, no es lo mismo que la clase obrera\u00a0<em>decida<\/em>; es decir que\u00a0<em>ejerza el poder<\/em>\u00a0(su dictadura de clase), ni gobierne por medio de\u00a0<em>sus propios \u00f3rganos de poder<\/em>. Una cosa es\u00a0<em>apoyar<\/em>. Otra, muy distinta,\u00a0<em>decidir<\/em>; es decir,\u00a0<em>ejercer el poder<\/em>.<\/p>\n<p>Se puede medir bien este\u00a0<em>abismo<\/em>, comparando las dos grandes consignas de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 y de la Revoluci\u00f3n Cubana de 1959, respectivamente. En la primera fue:\u00a0<em>\u201c\u00a1Todo el poder a los consejos obreros (soviets)!\u201d<\/em>, que en ese momento eran\u00a0<em>organismos de masas\u00a0<\/em>extraordinariamente<em>\u00a0democr\u00e1ticos<\/em>. En la segunda, fue:\u00a0<em>\u201c\u00a1Comandante en Jefe, ordene!\u201d<\/em><\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, esto contribuir\u00eda a facilitar una\u00a0<em>simbiosis<\/em>\u00a0entre el r\u00e9gimen populista-bonapartista nacido de la gran revoluci\u00f3n de 1959 y el de la burocracia del Kremlin (que surge de una de las peores contrarrevoluciones de la historia, la del stalinismo). Esto en gran medida fue posible porque ambos compart\u00edan ese \u201cverticalismo\u201d, que constituye al mismo tiempo no s\u00f3lo la\u00a0<em>negaci\u00f3n de la democracia obrera\u00a0<\/em>y sino tambi\u00e9n de que el poder, el estado, sean\u00a0<em>realmente<\/em>\u00a0de la clase trabajadora y tambi\u00e9n, como veremos a continuaci\u00f3n, de\u00a0<em>avanzar en la transici\u00f3n al socialismo<\/em>\u00a0(dentro de lo que es posible para un peque\u00f1o pa\u00eds aislado).<\/p>\n<p>Sin embargo, como sucede en biolog\u00eda, esta \u201csimbiosis\u201d asoci\u00f3 a\u00a0<em>dos \u201csujetos\u201d<\/em>\u00a0de\u00a0<em>diferentes especies<\/em>: 1) el r\u00e9gimen verticalista (pero en el fondo ca\u00f3tico y sin normas claras), el populismo-bonapartista del gran caudillo revolucionario, el Comandante en Jefe que se ubica por encima de todo y de todos; 2) el r\u00e9gimen burocr\u00e1tico gris, impersonal, conservador y ya petrificado del bloque sovi\u00e9tico en la era Brejnev.<\/p>\n<p>En la seria crisis de principios de los 90, los dos aspectos de esta \u201csimbiosis\u201d se manifestaron con claridad\u2026 y fue el primero de ellos, el encarnado en Fidel Castro, el que\u00a0<em>volvi\u00f3 al centro de la escena<\/em>. Es que, a pesar de todo, segu\u00eda siendo\u00a0<em>el portador de la legitimidad de la revoluci\u00f3n de 1959<\/em>. Y este fue un factor no menor para salir a flote en esa grav\u00edsima crisis, mientras en los Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los pa\u00edses del Este europeo los reg\u00edmenes burocr\u00e1ticos se desplomaban como un castillo de naipes.<\/p>\n<p><strong>Una gran revoluci\u00f3n democr\u00e1tica-antiimperialista y popular que expropi\u00f3 al capitalismo y conquist\u00f3 la postergada independencia nacional<\/strong><\/p>\n<p>El saldo de la gran revoluci\u00f3n de 1959 ha sido, entonces,\u00a0<em>contradictorio<\/em>. Sus dos\u00a0<em>inmensas conquistas<\/em>\u00a0fueron la\u00a0<em>independencia nacional\u00a0<\/em>y la\u00a0<em>expropiaci\u00f3n del capitalismo<\/em> (dos puntos que, como hemos visto, en el caso de Cuba, estaban cualitativamente m\u00e1s entrelazados que en otros pa\u00edses latinoamericanos). Es a partir de esa base (y tambi\u00e9n aprovechando la rivalidad geopol\u00edtica entre el imperialismo yanqui y el bloque sovi\u00e9tico) que Cuba logr\u00f3 otras conquistas, como un desarrollo notable (y mucho m\u00e1s igualitario) en salud y educaci\u00f3n, y la erradicaci\u00f3n de la indigencia, de la extrema pobreza que castiga en mayor o menor medida a otros pueblos latinoamericanos.<\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo esto no signific\u00f3 el establecimiento de un\u00a0<em>estado\u00a0<\/em>o<em>\u00a0poder obrero<\/em>, ni tampoco de una\u00a0<em>econom\u00eda de transici\u00f3n al socialismo<\/em>, dos cosas\u00a0<em>inseparables<\/em>\u00a0una de otra. Es que no existe ning\u00fan \u201cautomatismo\u201d que, a partir de la expropiaci\u00f3n, haga que la econom\u00eda (y globalmente la formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social) marche en sentido socialista. \u00a1Todo depende, en primer t\u00e9rmino, de\u00a0<em>qui\u00e9n<\/em>\u00a0conduzca el proceso revolucionario y de\u00a0<em>c\u00f3mo<\/em>\u00a0lo haga! Por eso, la Revoluci\u00f3n Cubana puede caracterizarse como\u00a0<em>anticapitalista<\/em>, pero no lleg\u00f3 realmente a ser\u00a0<em>socialista<\/em>. Si hay alguna lecci\u00f3n que sacar del lastimoso final de las decenas de \u201cpa\u00edses socialistas\u201d que aparecieron (y desaparecieron) en la segunda mitad del siglo XX, es que en ellos\u00a0<em>no fue la clase obrera y trabajadora el sujeto pol\u00edtico-social que los condujo, ni quien realmente ejerci\u00f3 el poder<\/em>. La revoluci\u00f3n socialista, o la encabeza la clase obrera con sus organismos de masas y sus partidos, o no es revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>En Cuba, por un conjunto de factores excepcionales, este lamentable final de la restauraci\u00f3n capitalista\u00a0<em>se aplaz\u00f3<\/em>. Hoy, las presiones arrecian en ese sentido. Pero simult\u00e1neamente la clase obrera cubana\u00a0<em>ha logrado la<\/em>\u00a0<em>oportunidad un tiempo extra\u00a0<\/em>para actuar\u00a0<em>antes<\/em>\u00a0de que se consume lo que ser\u00eda una grave derrota para ella y los pueblos del continente.<\/p>\n<p>A partir de la\u00a0<em>defensa de las dos grandes conquistas de la revoluci\u00f3n de 1959\u00a0<\/em>\u2013la emancipaci\u00f3n nacional y la expropiaci\u00f3n del capitalismo\u2013, los trabajadores, si se movilizaran con independencia y conciencia de clase, podr\u00edan imponer otro desenlace.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1.- En 1933 se desat\u00f3 una revoluci\u00f3n\u00a0<em>detonada y encabezada por la clase obrera<\/em>. La revoluci\u00f3n comenz\u00f3 con una huelga de conductores de buses en la Habana, en julio. \u201cEsto llev\u00f3 a una confrontaci\u00f3n sangrienta entre los conductores y la polic\u00eda. Pero otros trabajadores se unieron a la huelga\u2026 En agosto, lo que hab\u00eda sido una protesta obrera com\u00fan, se hab\u00eda transformado en una huelga general con rasgos insurreccionales.\u201d [Gott, 135]<\/p>\n<p>Aterrorizados, la Embajada de EEUU y la burgues\u00eda cubana dejan a Machado sin apoyo y le aconsejan renunciar. El dictador huy\u00f3 el 12 de agosto. Pero esto no calm\u00f3 las cosas: \u201csu ca\u00edda llev\u00f3 a la\u00a0<em>primera revoluci\u00f3n cubana del siglo XX<\/em>\u2026 Sin la presi\u00f3n de la dictadura\u2026 se desat\u00f3 un ascenso del fervor revolucionario\u2026 La ola de agitaci\u00f3n se extendi\u00f3 a trav\u00e9s de las zonas azucareras hasta los m\u00e1s distantes ingenios\u2026\u201d [Gott, 135-136]<\/p>\n<p>Un informe de observadores estadounidenses describ\u00eda as\u00ed la situaci\u00f3n: \u201cSe estima que hay 36 ingenios bajo control obrero. Se han organizado soviets en Mabay, Jaron\u00fa, Senado, Santa Luc\u00eda, y otras centrales azucareras. Han sido formadas guardias obreras, armadas con palos y rev\u00f3lveres. Un brazalete rojo les sirve de uniforme. Los obreros fraternizan con los soldados y la polic\u00eda\u2026 Durante la primera etapa del movimiento, las manifestaciones en Camaguey y Oriente frecuentemente estaban encabezadas por un obrero, un campesino y un soldado\u2026\u201d [Citado por Gott, 136] Este informe agregaba que los comit\u00e9s obreros se hab\u00edan hecho cargo de los ferrocarriles, algunos puertos y peque\u00f1as ciudades. Tambi\u00e9n hab\u00edan comenzado a organizar la distribuci\u00f3n de comida a la poblaci\u00f3n y a repartir la tierra.<\/p>\n<p>2.- El Partido Socialista Popular (PSP) es la denominaci\u00f3n que adopt\u00f3 en 1942 la organizaci\u00f3n estalinista en Cuba.<\/p>\n<p>3.- En enero de 1936, con la revoluci\u00f3n ya derrotada, Batista dispone una apertura democr\u00e1tica y convoca a elecciones. Los figurones reformistas del Directorio, como Grau San Mart\u00edn y Pr\u00edo Socarr\u00e1s se acomodaron de inmediato a la situaci\u00f3n, fundando el Partido Revolucionario Cubano Aut\u00e9ntico (copiando el nombre de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de Mart\u00ed). En verdad, un partido burgu\u00e9s normal, con militancia de clase media, que actuaba como \u201coposici\u00f3n de su Majestad\u201d ante los batistianos.<\/p>\n<p>4.- El primer Directorio Estudiantil se crea en 1927, cuando el dictador Machado preparaba una reforma para poder reelegirse. Es inmediatamente desbandado por la represi\u00f3n, pero esto hace girar a muchos de sus activistas a formas m\u00e1s clandestinas y violentas de oposici\u00f3n. En septiembre de 1930, el Directorio se reestablece como organizaci\u00f3n secreta e inicia una fuerte campa\u00f1a terrorista.<\/p>\n<p>5.- El 4 de septiembre de 1933 se produce en la principal guarnici\u00f3n militar, el Campo Columbia, en La Habana, una rebeli\u00f3n de sargentos, cabos y soldados, encabezados por un mulato de humilde origen \u2013<em>Fulgencio Batista Zald\u00edvar<\/em>\u2013 que reducen a la blanca y aristocr\u00e1tica oficialidad. El Directorio Estudiantil se une la \u201crebeli\u00f3n de los sargentos\u201d. A partir de all\u00ed, la antigua oficialidad ser\u00e1 expulsada del Ej\u00e9rcito. Sargentos y cabos, como Batista, ocupar\u00e1n sus puestos. D\u00edas despu\u00e9s, esta coalici\u00f3n del Directorio con Batista y sus sargentos pondr\u00e1 en pi\u00e9 un nuevo gobierno, que probablemente haya sido\u00a0<em>el primero de la Rep\u00fablica que no era acordado con el embajador de EEUU<\/em>, que se apresur\u00f3 a negarle su reconocimiento. Pasar\u00eda a la historia como el \u201cgobierno de los 100 d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Lo presid\u00eda Ram\u00f3n Grau San Mart\u00edn, acaudalado m\u00e9dico y profesor ligado al Directorio Estudiantil y tibio reformista. Sin embargo,\u00a0<em>quien le dio el sello a la gesti\u00f3n del nuevo gobierno fue Antonio Guiteras<\/em>, Secretario de Gobernaci\u00f3n (ministro del interior) que\u00a0<em>era su ala m\u00e1s radical y que asume en ese momento el liderazgo de la revoluci\u00f3n<\/em>. Pero, al mismo tiempo, el sargento Batista se consolidaba al mando del nuevo ej\u00e9rcito\u2026 y se conectaba discretamente con la Embajada.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a>6.- Inicialmente, el famoso llamado de Guevara de hacer\u00a0<em>\u201cuno, dos, tres Vietnams\u201d<\/em>\u00a0y las actividades que encabez\u00f3 personalmente, primero en \u00c1frica y, luego, en la derrotada guerrilla de Bolivia donde encontr\u00f3 la muerte en 1967, apuntaban en un sentido\u00a0<em>internacionalista<\/em>\u00a0que chocaba con la pol\u00edtica de \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d impulsada desde el Kremlin. Aqu\u00ed no podemos hacer un balance amplio de estas tentativas, ambas fracasadas. S\u00f3lo se\u00f1alemos, en relaci\u00f3n a Am\u00e9rica Latina, que las buenas intenciones de Guevara de llevar adelante una lucha revolucionaria continental que rescatara a Cuba del aislamiento e infligiese una derrota may\u00fascula al imperialismo, se concretaron en una estrategia desastrosa: la del foco guerrillero.<\/p>\n<p>7.- En 1936 el estalinismo pacta con Batista darle apoyo pol\u00edtico a cambio de la legalidad y de su auspicio para apoderarse de los aparatos sindicales. \u201c\u00abLa gente que est\u00e1 trabajando para derribar a Batista \u2013declaraba la revista de la Internacional Comunista\u2013 no est\u00e1 actuando en inter\u00e9s del pueblo cubano.\u00bb Batista permiti\u00f3 al PCC formar una nueva central obrera, la CTC, dirigida por L\u00e1zaro Pe\u00f1a, un obrero negro de la industria del tabaco. Luego del triunfo de la Revoluci\u00f3n, Fidel Castro lo repondr\u00e1 a dedo al frente de la CTC.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a>8.- \u201cLa dirigencia [mujalista] de los sindicatos suprimi\u00f3 por la fuerza todas las fuerzas disidentes que amenazaran su pacto [con Batista]. La clase obrera organizada sufri\u00f3 as\u00ed una doble dictadura: la de Eusebio Mujal y la de Fulgencio Batista. Sin organizaciones aut\u00f3nomas, la clase trabajadora\u00a0<em>se atomiz\u00f3<\/em>. El principal resultado fue que los trabajadores que crecientemente se volv\u00edan contra Batista, lo hicieron como\u00a0<em>ciudadanos individuales<\/em>\u00a0m\u00e1s que como\u00a0<em>miembros de organizaciones colectivas de la clase obrera<\/em>.\u201d [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 128]<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a>9.- Ejemplo t\u00edpico de \u201cfrente policlasista\u201d o \u201cfrente popular\u201d fue la UP (Unidad Popular) de Chile, que gobern\u00f3 con Salvador Allende de 1970 al 73. El M-26\/7 no fue, por supuesto una organizaci\u00f3n obrera, pero al mismo tiempo tuvo poco que ver con ese tipo de coaliciones.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a>10.- El marxismo revolucionario del siglo XXI ha heredado el peso muerto de la explicaciones \u201cobjetivistas\u201d de las revoluciones de posguerra, que pusieron cabeza abajo la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente,\u00a0<em>haciendo el centro no en los sujetos sociales y pol\u00edticos, sino en los llamados \u201cfactores objetivos\u201d<\/em>, los ataques del imperialismo, las crisis econ\u00f3micas, las tareas \u201cobjetivas\u201d planteadas por la revoluci\u00f3n, etc., etc. Este debate, es entonces, de rigurosa actualidad, para analizar este problema te\u00f3rico de conjunto, recomendamos ver en\u00a0<em>SoB N\u00ba 17\/18<\/em>\u00a0\u201cNotas sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente\u201d, de Roberto S\u00e1enz; en especial, \u201cCr\u00edtica a la concepci\u00f3n de las revoluciones \u00absocialistas objetivas\u00bb\u201c.<\/p>\n<p>11.- En el trotskismo de posguerra, las revisiones \u201cobjetivistas\u201d y\/o \u201csustitu\u00edstas\u201d de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente se hac\u00edan para poder explicar c\u00f3mo este tipo de sujetos pol\u00edtico-sociales expropiaban a la burgues\u00eda. Tuvieron expresiones muy variadas, como las de Mandel o Moreno, pero dentro de esos par\u00e1metros.<\/p>\n<p>Mandel, sin decir que estaba poniendo todo el rev\u00e9s, presentaba como \u201cteor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente\u201d una mezcla original de \u201csustitu\u00edsmo\u201d y \u201cobjetivismo\u201d. Hallaba que \u201cla dictadura de proletariado fue establecida en Yugoslavia, China, Vietnam y Cuba por\u00a0<em>direcciones revolucionarias pragm\u00e1ticas<\/em>, que tienen una pr\u00e1ctica revolucionaria, pero no la teor\u00eda ni el programa adecuado, ni para su revoluci\u00f3n ni menos a\u00fan para la revoluci\u00f3n mundial.\u201d [Mandel, \u201c\u201cIn Defence of the Permanent Revolution\u201d, p. 54] Claro que de estas \u201cdirecciones revolucionarias pragm\u00e1ticas\u201d nunca quedaba claro su car\u00e1cter social.<\/p>\n<p>Moreno, por su parte, asume francamente que est\u00e1 revisando la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Pero, a diferencia de Mandel, trata de sostener una posici\u00f3n m\u00e1s\u00a0<em>independiente<\/em>\u00a0de las direcciones burocr\u00e1ticas. Su soluci\u00f3n fue\u00a0<em>hacer pasar los sujetos a un plano secundario<\/em>. La revoluci\u00f3n se mover\u00eda no por la lucha entre los sujetos hist\u00f3ricos, sociales y pol\u00edticos, como sosten\u00eda Trotsky, sino impulsadas por una\u00a0<em>\u201ccombinaci\u00f3n objetiva de tareas\u201d<\/em>. Estas \u201ccombinaciones objetivas de tareas\u201d, establecer\u00edan una especie de\u00a0<em>ley de gravedad<\/em>\u00a0de los procesos revolucionarios. Moreno da como ejemplo un autom\u00f3vil: \u201cPara que un coche se mueva, hay dos maneras, una es que alguien lo ponga en marcha y lo mueva; otra es ponerlo arriba de una pendiente y el coche se mueve [solo]. En este \u00faltimo caso, el movimiento es objetivo, no lo para nadie, es un proceso objetivo.\u201d [Moreno, \u201cCr\u00edtica\u2026\u201d, 18] Sin embargo, la historia de la Revoluci\u00f3n Cubana desmiente esa especie de \u201cley de gravedad\u201d de las revoluciones. El coche de la revoluci\u00f3n cubana\u00a0<em>tuvo un conductor<\/em>, Fidel Castro y su movimiento-ej\u00e9rcito nacional-populista. Los giros y rumbos de este carro, ya sea en pendiente o en cuesta arriba, los dio ese\u00a0<em>sujeto pol\u00edtico-social<\/em>\u00a0que estaba al volante.<\/p>\n<p>12.- Esta documentado que,\u00a0<em>ya en 1958<\/em>, se intentaron contactos con el bloque sovi\u00e9tico, v\u00eda empresas de ese origen en Costa Rica, con un objetivo inmediato: conseguir armas que le eran negadas en EEUU. Luego del triunfo de la revoluci\u00f3n, los contactos con Mosc\u00fa\u00a0<em>se gestionaron preventivamente casi de inmediato<\/em>, y por iniciativa cubana, mucho\u00a0<em>antes<\/em>\u00a0de iniciarse los roces con EEUU por la Ley de Reforma Agraria y otras medidas. Al mismo tiempo que todo eso se procesaba en estricto secreto, Castro p\u00fablicamente, e incluso en un viaje a EEUU, elud\u00eda con ambig\u00fcedades tomar compromisos que comenzaban a exigirle desde Washington, para despejar los interrogantes y temores que despertaba en el imperialismo su pol\u00edtica. Tom\u00e1ndose de esos y otros hechos, una legi\u00f3n de charlatanes, al estilo de Montaner, han elucubrado sobre la \u201cconspiraci\u00f3n comunista\u201d de los Castro y el Che Guevara, dirigidos desde Mosc\u00fa, que explicar\u00eda todo lo sucedido. En verdad, el Kremlin estaba desinteresado\u00a0<em>por completo<\/em>\u00a0de lo que pasaba en Cuba, a la que consideraba, en el marco de los acuerdos de Yalta-Potsdam, parte de la esfera de influencia de EEUU. Tanto frente a EEUU como ante la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica,\u00a0<em>fue la direcci\u00f3n cubana quien llev\u00f3 la iniciativa<\/em>, y no al rev\u00e9s, inicialmente dentro de una pol\u00edtica pragm\u00e1tica para aprovechar el enfrentamiento entre ambos bloques de la guerra fr\u00eda. [Gott, 178 a 183], [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 143 y ss.].<\/p>\n<p>13.- Un ejemplo de esta dial\u00e9ctica entre lo subjetivo y lo objetivo fue la expropiaci\u00f3n final de la burgues\u00eda. Al comenzar los problemas del gobierno de Castro con EEUU y ante medidas que a\u00fan eran moderadas (Ley de Rebaja de Alquileres, Reforma Agraria, etc.), la burgues\u00eda\u00a0<em>comete el error garrafal de irse en masa a Miami<\/em>. Mucho antes de que los expropiaran, los burgueses, se toman as\u00ed una especie de \u201cvacaciones\u201d, seguros de que el \u201cGran Hermano\u201d de Washington<em>\u00a0pondr\u00eda \u201cla casa en orden\u201d en semanas o meses<\/em>. El \u201ccipayismo\u201d o \u201cmalinchismo\u201d superlativo de la burgues\u00eda cubana, en la que segu\u00eda vivo el\u00a0<em>anexionismo<\/em>, le juega una mala pasada. Su decisi\u00f3n de ausentarse es contestada con la intervenci\u00f3n de sus empresas y fincas, y luego con la expropiaci\u00f3n. [Murray, 48 y ss.] Sus hijos y nietos a\u00fan siguen esperando volver\u2026 y recuperar sus propiedades.<\/p>\n<p>14.- Esta ubicaci\u00f3n (relativamente) \u201cpor encima\u201d de las clases, puede ilustrarse tambi\u00e9n con los episodios (mucho menos conocidos) de\u00a0<em>choques con sectores de trabajadores <\/em>durante el mismo proceso revolucionario. As\u00ed, Castro, el 21 de mayo de 1959, sali\u00f3 a enfrentar duramente a campesinos y trabajadores rurales que hab\u00edan iniciado un reparto de tierras. \u00a1Ser\u00eda \u00e9l,\u00a0<em>desde arriba<\/em>, quien dispondr\u00eda de eso mediante la Ley de Reforma Agraria, no los campesinos ni los obreros rurales! [Murray, 62]. Lo mismo sucedi\u00f3 en relaci\u00f3n a huelgas obreras, condenadas incluso\u00a0<em>antes de ser expropiadas las empresas privadas<\/em>. En relaci\u00f3n a los sindicatos, tiempo despu\u00e9s de ser barridos por los mismos trabajadores los bur\u00f3cratas mujalistas que hab\u00edan servido a la dictadura, Castro inici\u00f3 desde arriba una purga de dirigentes \u2013gran parte de ellos provenientes del 26 de julio\u2013 que no eran incondicionales, y los reemplaz\u00f3 principalmente con bur\u00f3cratas del PSP, de obediencia garantizada. [Farber, \u201cThe Origins\u2026\u201d, 122-123, 125-126, 163] [Murray, 94 y ss.]<\/p>\n<p><strong>Textos citados<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 \u201cBrief History of the Cuban Labor Movement &amp; Social Policy\u201d, Gente de la Semana, Vol. 1, Havana, January 5, 1958, No. 1, American Edition.<\/p>\n<p>\u2013 Claves N\u00ba 1, \u201c1959: \u00bfQu\u00e9 fue la revoluci\u00f3n cubana?\u201d, 03\/04\/08<\/p>\n<p>\u2013 Farber, Sam, \u201cThe Origins of the Cuban Revolution Reconsidered\u201d, University of North Carolina Press, USA, 2006.<\/p>\n<p>\u2013 Gott, Richard, \u201cCuba \u2013 A new history\u201d, Yale University Press, USA, 2005.<\/p>\n<p>\u2013 Mandel, Ernest, \u201cIn Defence of the Permanent Revolution\u201d, International Viewpoint, 32, 1983.<\/p>\n<p>\u2013 Murray, Joseph P., \u201cLa segunda revoluci\u00f3n en Cuba\u201d, Iguaz\u00fa, Buenos Aires, 1965.<\/p>\n<p>\u2013 Trotsky, \u201cLa r\u00e9volution trahie\u201d, en \u201cDe la r\u00e9volution\u201d, Les \u00c9ditions du Minuit, Par\u00eds, 1963.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muerte de Fidel Castro pone en el centro de la escena el balance sobre su figura y su rol en la historia. 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